24.SURA DE LA LUZ

AN-NUR

سُورَةُ النُّورِ

Medinense

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

(1) Una sura que descargamos como un precepto. En ella hay aleyas clarificadoras para que recapacitéis. (2) A la fornicadora y al fornicador dadles a cada uno de ellos cien latigazos. Si creéis en Allah y en el Último Día, no dejéis que se apodere de vosotros la compasión por ninguno de ellos, pues es lo que se ha prescrito en el Din de Allah. Y que sean testigos de su castigo una taifa de creyentes. (3) Un fornicador no tendrá con quien casarse, salvo con una fornicadora o con una idólatra, y nadie podrá casarse con una fornicadora, salvo un fornicador o un idólatra. Es ilícito para los creyentes involucrarse en tales enredos. (4) A los que acusen a las mujeres honestas sin después traer cuatro testigos dadles ochenta latigazos, y no aceptéis nunca más su testimonio –esos son de los rebeldes– (5) salvo a los que se arrepientan de lo que han hecho y reformen su conducta. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (6) Los que acusen a sus esposas sin tener más testigos que ellos mismos deberán jurar cuatro veces por Allah que dicen la verdad, (7) y una quinta vez pidiendo que caiga sobre él la maldición de Allah si miente. (8) Ella se librará del castigo si atestigua cuatro veces por Allah que él está mintiendo, (9) y una quinta más pidiendo que la ira de Allah caiga sobre ella si es él quien ha dicho la verdad[1031]. (10) ¿En qué situación quedaríais si Allah no derramase sobre vosotros Su gracia y Su rahmah, ni actuase según Su sabiduría, volviéndose a vosotros con Su perdón? (11) Los que vinieron con esa calumnia son un grupo de vosotros, pero no lo toméis como un mal que os ha acaecido, pues muy al contrario, es un bien. Cada uno tendrá la parte que le corresponda por el pecado que han cometido, y el que de ellos sea responsable de haberlo promovido tendrá un castigo mayor. (12) ¿Por qué cuando se extendió el rumor no pensaron bien en su interior los creyentes y las creyentes, y dijeron: “Claramente se trata de una calumnia?” (13) ¿Por qué no trajeron cuatro testigos que apoyasen su acusación? Dado que no pudieron traer ningún testigo, ante Allah son ellos los que han mentido. (14) Si Allah no derramase sobre vosotros Su gracia y Su rahmah en esta vida y en la de Ajirah, un terrible castigo os habría alcanzado por haberos apresurado a seguir los rumores de la gente. (15) Cuando lo propagabais con vuestras lenguas, diciendo con vuestra boca aquello de lo que no teníais ningún conocimiento, considerabais que era un asunto de poca importancia cuando ante Allah era de extrema gravedad. (16) ¡Ojalá hubierais dicho cuando lo escuchasteis: “No es correcto que hablemos de eso. ¡Perfecto eres más allá de toda contingencia! No es más que una infame calumnia!” (17) Allah os exhorta a que no volváis a caer en una cosa así si sois creyentes. (18) Allah os clarifica Sus aleyas. Allah actúa y juzga según Su conocimiento, y es el Sabio. (19) Aquéllos que desean que se propague la indecencia entre los creyentes tendrán un doloroso castigo en esta vida y en la de Ajirah. Allah conoce siempre la mejor opción, mientras que vosotros no podéis calcular las consecuencias de vuestras acciones. (20) ¿En qué situación quedaríais si Allah no derramase Su gracia y Su rahmah sobre vosotros y no fuese el Clemente, el Compasivo? (21) ¡Creyentes! No sigáis los pasos del shaytan. Que sepa quien siga sus pasos que él sólo ordena la indecencia y la iniquidad. De no haber sido por la gracia de Allah y por Su rahmah ninguno de vosotros habría podido purificarse, pero Allah purifica a quien quiere, siguiendo Su plan. Allah está atento a todo cuanto acontece en la creación, y actúa según Su conocimiento. (22) Los que de vosotros hayan sido agraciados por Allah y tengan amplios medios para satisfacer sus necesidades, que no desistan de dar a los más allegados, a los pobres y a los que hayan emigrado por la causa de Allah. Antes bien, que perdonen y faciliten los asuntos. ¿Acaso no os gusta que Allah os perdone? Allah es el Perdonador, el Compasivo. (23) Los que acusen a las mujeres honestas y creyentes que a veces están descuidadas de lo que realmente ocurre a su alrededor serán malditos en esta vida y en la de Ajirah y tendrán un terrible castigo[1032]. (24) El Día en que su lengua, sus manos y sus pies den testimonio de lo que hicieron, (25) ese Día Allah les pagará su cuenta debidamente, y sabrán que Allah es la inalterable Verdad. (26) La abominación proviene de los corruptos, y los corruptos se entretienen en la abominación. La pureza proviene de los virtuosos, y los virtuosos promueven la pureza. Las corruptas para los corruptos y los corruptos para las corruptas. Las virtuosas para los virtuosos y los virtuosos para las virtuosas –son inocentes de lo que de ellos se diga. Tendrán perdón y un generoso sustento. (27) ¡Creyentes! No entréis en casas que no sean las vuestras sin antes haber pedido permiso y haber saludado a su gente. Eso es mejor y os hará recapacitar. (28) Si no encontráis a nadie en ellas, no entréis hasta que no se os dé permiso para ello. Y si os dicen: “Volveos,” hacedlo, pues eso es más puro para vosotros. Allah sabe lo que hacéis y según ese conocimiento actúa. (29) No incurrís en falta si entráis en casas que nadie habita, en caso de que haya en ello algún provecho para vosotros. Allah sabe lo que manifestáis y lo que ocultáis. (30) Di a los creyentes que bajen la mirada y guarden su deseo, eso es más puro para ellos. Allah percibe el movimiento de sus corazones. (31) Di a las creyentes que bajen la mirada y guarden su deseo, y que no muestren sus encantos, salvo lo que de forma natural sea inevitable, y que dejen caer el velo[1033] sobre el pecho y no muestren sus atractivos, salvo a sus maridos, a sus padres, a los padres de sus maridos, a sus hijos, a los hijos de sus maridos, a sus hermanos, a los hijos de sus hermanos, a los hijos de sus hermanas, a sus mujeres, a los cautivos que posean, a los hombres carentes de instinto sexual o a los niños a los que aún no se les haya desvelado la desnudez de la mujer. Y que al andar no pisen de forma que llamen la atención con los adornos que lleven escondidos. ¡Creyentes! Volveos arrepentidos a Allah para que salgáis victoriosos. (32) Casad a vuestros solteros y a los que actúen con rectitud de entre vuestros esclavos y esclavas. Si son pobres, Allah les enriquecerá con Su gracia. Allah es el Inconmensurable, el que Actúa Según Su Conocimiento. (33) Los que no tengan recursos para casarse que se mantengan castos hasta que Allah les conceda de Su gracia los medios para ello. A vuestros cautivos que deseen la escritura de emancipación, si veis que en ellos hay rectitud, concedérsela, y dadles algo de la riqueza que Allah os haya asignado. No obliguéis a vuestras esclavas a prostituirse movidos por el deseo de adquirir alguna ganancia en la vida de este mundo, cuando lo que ellas desean es guardarse. Mas si alguien las fuerza a ello, que sepan que Allah es el Perdonador, el Compasivo. (34) Descargamos para vosotros aleyas con las que clarificamos la verdad, y relatos de los pueblos que ya pasaron para que saquéis de ellos enseñanzas y sean una exhortación para los que toman en serio Nuestras advertencias. (35) Allah es la Luz de los Cielos y de la Tierra. Su Luz se asemeja[1034] a la luz de una lámpara que está dentro de una hornacina. A esa lámpara la cubre un cristal, y ese cristal es como un astro reluciente. La lámpara se enciende con el aceite de un árbol bendito, un olivo que no es ni de oriente ni de occidente, y que parece alumbrar sin que lo toque el fuego. Luz sobre Luz. Allah guía hacia Su Luz a quien así decide Su voluntad. Allah enseña a los hombres a través de alegorías. Allah tiene el conocimiento de todo cuanto existe, y según él actúa. (36) En las casas en las que Allah ha permitido que se ensalce y se recuerde Su nombre, declaran Su perfección mañana y tarde (37) hombres a los que ni el comercio ni las ventas les distraen del recuerdo de Allah. Establecen la salah y pagan la zakah –temen un Día en el que los corazones y la vista queden trastornados– (38) para que Allah les retribuya por sus mejores obras y les añada aún más de Su gracia. Allah sustenta a quien quiere sin limitación, siguiendo Su plan. (39) En cuanto a las obras de los encubridores, son como un espejismo en una llanura. Cree el sediento que es agua hasta que llega allí y ve que no hay nada. En cambio, encuentra a Allah junto a él que le paga debidamente por sus obras. Allah es rápido en llevar la cuenta. (40) O son como tinieblas en un mar tempestuoso. Le cubren olas sobre olas, y por encima de él nubes. Tinieblas sobre tinieblas. Cuando saca la mano apenas puede verla. A quien Allah no le da luz, no habrá para él luz que le guíe[1035]. (41) ¿Acaso no ves que todos cuantos hay en los Cielos y en la Tierra declaran la perfección de Allah más allá de toda contingencia? Así también declaran Su perfección las aves que vuelan en bandadas perfectamente alineadas. Cada entidad viva conoce su forma de adorar y su forma de glorificar. Allah percibe todos los movimientos de Sus criaturas, y según Su conocimiento actúa. (42) De Allah es la soberanía de los Cielos y de la Tierra, y en Él confluyen todos los destinos. (43) ¿Acaso no ves que Allah empuja las nubes y luego las mezcla entre sí hasta que se hacen cúmulos? Ves la lluvia salir a través de ellos, y hace que del cielo, de montañas[1036] que hay en él, caiga granizo con el que causa estragos o libra de él según Su voluntad. El resplandor de Su relámpago casi ciega la vista. (44) Allah hace que se alternen la noche y el día. En ello hay un ejemplo aleccionador para los dotados de percepción. (45) Allah ha creado a todos los animales –dab-bah– del agua[1037]. De ellos, unos se mueven arrastrándose sobre su vientre, otros caminan sobre dos patas y otros sobre cuatro. Allah crea lo que así decide Su voluntad, siguiendo Su plan. Allah tiene el poder sobre todas las cosas. (46) Hacemos descargar aleyas con las que clarificamos la verdad. Allah guía según Su voluntad al camino de rectitud. (47) Dicen: “Creemos en Allah y en el Mensajero, y obedecemos.” Mas luego, después de eso, una parte de ellos da la espalda. Esos no son de los creyentes. (48) Cuando se les llama a Allah y a Su Mensajero para que juzgue entre ellos, hay un grupo que rechaza su juicio, (49) pero si la verdad está de su parte, vienen a él sumisos. (50) ¿Acaso tienen una enfermedad en el corazón, o dudan o temen que Allah y Su Mensajero les opriman? Ellos son los opresores. (51) La respuesta de los creyentes cuando se les llama a que Allah y Su Mensajero juzguen entre ellos, es: “Oímos y obedecemos.” Esos son los que saldrán victoriosos. (52) El triunfo es para los que obedecen a Allah y a Su Mensajero, y toman en serio Sus advertencias[1038]. (53) Juran por Allah con los más solemnes juramentos que si se lo ordenas, saldrán a luchar. Diles que no juren y que obedezcan. Allah tiene el registro completo de todas vuestras acciones. (54) Exhórtales a que obedezcan a Allah y al Mensajero. Si os apartáis, sabed que él cargará con sus obras y vosotros cargaréis con las vuestras. Si le obedecéis, estaréis guiados. Al Mensajero no le corresponde, sino transmitir de forma clara lo que se le revela. (55) Allah ha prometido a los que de vosotros crean y actúen con rectitud que les hará sucesores en la Tierra, como ya antes hizo sucesores a los que les precedieron, y que fortalecerá su Din, el que les ha dado complacido, y hará que su miedo se transforme en firmeza. “Que Me adoren, pues, sin dan poder a otro que a Mí.” Quien encubra este compromiso será de los rebeldes. (56) Estableced la salah, entregad la zakah y obedeced al Mensajero para que se tenga rahmah de vosotros. (57) De ninguna forma contéis con que los encubridores podrán impedir que se cumpla Nuestro plan en la Tierra. Su morada será el fuego. ¡Qué mal destino! (58) ¡Creyentes! Hay tres ocasiones en las que os deben pedir permiso antes de entrar en vuestras estancias los siervos que vivan en vuestras casas y los que hayan llegado a la pubertad –antes de la salah de fayr, cuando al mediodía vais más ligeros de ropa y después de la salah de la noche, pues son tres momentos de intimidad que tenéis. Fuera de esos tiempos no hay falta si os relacionáis unos con otros. Así os clarifica Allah Sus aleyas. Allah actúa y juzga según Su conocimiento, y es el Sabio. (59) Cuando vuestros hijos alcancen la pubertad, que pidan permiso como antes lo pidieron sus mayores. Así os clarifica Allah Sus aleyas. Allah actúa y juzga según Su conocimiento, y es el Sabio. (60) Las mujeres que hayan alcanzado una cierta edad y ya no esperen casarse no incurren en falta si relajan su vestimenta sin dejar al descubierto ninguno de sus atractivos. Y que sean virtuosas es mejor para ellas. Allah está atento a todo cuanto acontece en la creación, y actúa según Su conocimiento. (61) No hay impedimento para el ciego, el lisiado o el enfermo, ni para ninguno de vosotros, en que comáis de lo que haya en vuestras casas o en las de vuestros padres, o en las de vuestras madres, o en las de vuestros hermanos, o en las de vuestras hermanas, o en las de vuestros tíos paternos, o en las de vuestras tías paternas, o en las de vuestros tíos maternos, o en las de vuestras tías maternas, o en aquellas de las que poseáis las llaves, o en las de vuestros amigos. No hay impedimento en que comáis juntos o separados, pero cuando entréis en las casas, saludaos con un saludo de Allah, bendito y bueno. Así os clarifica Allah las aleyas para que razonéis. (62) Los creyentes son los que creen en Allah y en Su Mensajero, y los que cuando están con él por un asunto que los ha reunido no se retiran sin antes pedirle permiso. Los que te piden permiso son los que creen en Allah y en Su Mensajero. Cuando te pidan permiso para hacer algo, concédeselo a quien consideres oportuno, y pide perdón a Allah por ellos. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (63) No toméis la llamada del Mensajero que os convoca como cuando os llamáis entre vosotros. Allah conoce a quienes de ellos se retiran con disimulo. Que estén en guardia los que se resisten a cumplir su orden, no sea que les venga una prueba o un doloroso castigo. (64) ¿Acaso no es de Allah cuanto hay en los Cielos y en la Tierra? Él sabe lo que os mueve a actuar. El Día en que volváis a Él os hará saber lo que hicisteis. Allah tiene el conocimiento de todo cuanto existe, y según él actúa.


[1016] Ver artículo IV, V y XVII, y apéndice J.

[1017]  El término en árabe es taraiq طَرائِق,  del verbo taraqa طَرَقَ, que significa –las capas o zonas que conforman los Cielos, ya que estas superpuestas unas encima de otras.

[1018]  Ver Info 25.

[1019]  En este caso se utiliza la palabra fulk فُلك para barco en sentido general, y no yariah جارِيه o su plural yawari جَوارِ. Ver apéndice R.

[1020]  Ver artículo XX y apéndice F.

[1021]  Ver apéndice Q.

[1022]  Ver Info 15.

[1023] Ver Info 22.

[1024]  Ver Info 24.

[1025]  Ver artículo XXII.

[1026]  Ver Info 27.

[1027]  Ver artículo XIV y esquema 19.

[1028]  Ver artículo VI.

[1029]  Ver Info 5.

[1030]  Ver Info 16.

23.SURA DE LOS CREYENTES

AL-MUMINUN

سُورَةُ المُؤْمِنُونَ

Mequinense

 Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

(1) Los creyentes saldrán victoriosos. (2) Esos que en su salah están sometidos (3) y de la frivolidad se apartan; (4) los que pagan la zakah (5) y guardan su deseo sexual (6) para sus esposas y para las siervas que posean, sin que por ello deban ser censurados (7) –quien  vaya más allá de eso será de los transgresores– (8) esos que observan fielmente sus compromisos, custodian celosamente lo que se les confía (9) y realizan debidamente todas las salah. (10) Esos son los herederos, (11) los que heredarán el Firdaus, en el que permanecerán para siempre. (12) Creamos[1016] al hombre –insan– del extracto de un barro, (13) que luego transformamos en célula dentro de una resistente cavidad. (14) Luego hicimos que esa célula se desarrollara hasta convertirse en un coágulo de sangre adherido. Del coágulo de sangre conformamos un embrión como un trozo de carne masticada, y formamos en el embrión huesos que cubrimos de carne. Luego produjimos a partir de él otra criatura. ¡Bendito sea Allah, el Mejor de los Creadores! (15) Luego, después de eso, moriréis, (16) y el Día del Resurgimiento seréis resucitados. (17) Hemos creado por encima de vosotros siete zonas[1017]. No hemos sido negligentes con la creación. (18) Hacemos que caiga agua del cielo en la medida que se ha decretado en el plan, y hacemos que se aloje reposadamente en la tierra, aunque tenemos poder para hacer que desaparezca. (19) Con ella producimos para vosotros campos de palmeras y vides que dan abundantes frutos de los que coméis. (20) Y un árbol que crece en el monte Saina[1018] y produce un aceite que sirve de condimento para la comida. (21) En los animales de rebaño tenéis una lección de la que aprender –os damos de beber de lo que hay en sus vientres y de ellos obtenéis muchos beneficios. De ellos coméis (22) y en ellos montáis, así como en los barcos[1019] que os sirven de transporte. (23) Enviamos a Nuh a su gente para que les exhortara: “¡Gentes de este lugar! Adorad a Allah, no tenéis otro ilah que Él. ¿No vais a tomar en serio Sus advertencias?” (24) Mas los principales del pueblo, los mayores encubridores de entre su gente, dijeron: “No es más que un humano –bashar– como vosotros, que busca engatusaros con sus palabras. Si Allah hubiera querido revelaros algo, habría hecho que descendieran malaikah. No hemos oído de una cosa así a nuestros padres. (25) No es más que un poseso. Estad en guardia hasta ver qué hace.” (26) Dijo: “¡Señor mío, líbrame de sus enredos!” (27) Entonces le inspiramos: “Construye la nave bajo Nuestra supervisión, siguiendo Nuestras instrucciones. Cuando llegue Nuestra orden y el agua empiece a brotar de la caldera[1020] a borbotones, embarca en ella a dos parejas de cada especie y a tu familia, salvo a aquel contra el que ya se ha decretado lo que le ha de suceder. No intercedas por los nefarios, pues han de perecer todos ahogados. (28) Cuando tú y quienes están contigo os hayáis asentado en la nave, di: ‘Alabado sea Allah que nos ha librado de la gente infame.’ (29) Di: ‘¡Señor mío! Dame un lugar bendito en el que descender de la nave, pues Tú eres el que mejor puede propiciar ese lugar.’” (30) En ello hay signos. Ponemos a prueba a Nuestros siervos. (31) Luego, después de ellos, hicimos que surgiera otra generación. (32) Les enviamos un Mensajero que era uno de ellos para advertirles: “¡Adorad a Allah! No tenéis otro ilah que Él. ¿No vais a tomar en serio Sus advertencias?” (33) Dijeron los principales de entre la gente, los que más encubrían la verdad, negaban el encuentro de Ajirah y en la vida de este mundo vivían en la opulencia: “¿Quién es éste, sino un humano –bashar– como vosotros, que come de lo que coméis y bebe de lo que bebéis? (34) Si obedecéis a un humano –bashar– que es como vosotros, estaréis perdidos. (35) ¿Acaso lo que os promete es que una vez hayáis muerto y seáis tierra y huesos carcomidos volveréis a la vida? (36) ¡Qué absurdo! ¡De ninguna forma ocurrirá eso que se os promete! (37) No hay más vida que la de este mundo. Habremos de morir, aunque ahora estemos vivos, y no seremos resucitados. (38) No es más que un hombre que ha inventado una mentira sobre Allah. No vamos a creerle[1021].” (39) Dijo: “¡Señor mío! Líbrame de sus enredos.” (40) Dijo: “Pronto lamentarán sus palabras.” (41) El castigo[1022] se hizo realidad por haber renegado de la verdad de Nuestros signos. Los convertimos en deshechos. ¡Lejos de Nosotros los infames! (42) Luego, después de ellos, hicimos que surgieran otras generaciones. (43) No puede adelantar ninguna ummah[1023] el plazo que se le ha fijado ni tampoco retrasarlo. (44) Hemos ido enviando a nuestros Mensajeros uno tras otro. Cada vez que llegaba a una ummah uno de ellos, renegaban de él. A todas las hemos destruido, y hemos producido con sus relatos la historia. ¡Lejos de Nosotros los que reniegan de la verdad! (45) Después enviamos a Musa y a su hermano Harun con Nuestros signos y una clara autoridad (46) a Firaun[1024] y sus principales, pero se ensoberbecieron en su altivez. (47) Dijeron: “¿Vamos a creer en dos humanos –bashar– como nosotros cuando tenemos a su pueblo sometido?” (48) Los negaron, y fueron destruidos. (49) Le dimos el Kitab a Musa para que pudieran guiarse. (50) Hicimos del hijo de Mariam y de su madre un signo. A ambos les dimos refugio en un lugar elevado, protegido, en el que había arroyos. (51) “¡Mensajeros! Comed de las cosas buenas y obrad con rectitud, pues tengo pleno conocimiento de lo que hacéis. (52) Esta ummah vuestra es una, y Yo soy vuestro Señor. Así pues, tomad en serio Mis signos[1025].” (53) Mas desmembraron entre ellos la creencia que se les había revelado en diferentes Zubur, y cada facción quedó satisfecha con su parte. (54) Déjalos que sigan por un tiempo sumergidos en la confusión. (55) ¿Acaso creen que con la riqueza y los hijos que les hemos dado en abundancia (56) les conducimos derechos al bien? No son conscientes de su verdadera situación. (57) Quienes toman en serio los signos de su Señor, (58) creen en ellos (59) y no dan poder a nada aparte de Él, (60) dan del sustento con el que les proveemos y hay en sus corazones un gran temor por la certeza que tienen de que habrán de regresar a su Señor (61) –esos son los que se apresuran[1026] en hacer el bien y son los primeros en ello. (62) No exigimos a nadie más allá de sus capacidades. Junto a Nosotros hay un Kitab[1027] que habla con la verdad. Nadie sufrirá injusticia alguna. (63) Sus corazones están sumergidos en la confusión y sus acciones nada tienen que ver con las acciones de los creyentes. Así actúan (64) hasta que castigamos a los peores de sus jefes, esos que conducen al mal. Entonces suplican angustiados. (65) No supliquéis hoy, pues no habéis de encontrar en Nosotros apoyo alguno. (66) “Se os habían recitado Mis aleyas, pero os apartasteis.” (67) Ensoberbecidos, mostráis aversión a la verdad en vuestras reuniones nocturnas. (68) ¿Acaso no han ponderado lo que se les recita? ¿O es que les ha llegado algo nuevo que no les llegó a sus primeros padres? (69) ¿O acaso no conocen a su Mensajero y por ello lo niegan? (70) O dicen: “Está poseído”. Muy al contrario, les ha venido con la verdad, pero a la mayoría de ellos les repugna la verdad. (71) Si la verdad tuviera que seguir sus deseos, se habrían corrompido los Cielos y la Tierra y cuantos en ellos hay. Les hemos traído lo que les hace recordar, pero ellos, de lo que les hace recordar, se apartan. (72) ¿O es que les pides un tributo? El tributo de tu Señor es mejor. Él es el Mejor Sustentador. (73) Les llamas al camino de rectitud, (74) pero los que no creen en Ajirah se apartan y siguen el camino de la aflicción. (75) Aunque tuviéramos rahmah de ellos y retirásemos el mal que les aflige, persistirían en su ceguera. (76) Por mucho que les castigásemos no se someterían a su Señor ni suplicarían Su perdón (77) hasta que no les abriéramos una puerta que diese a un castigo atroz y quedasen allí desesperados. (78) Es Él Quien os ha dado el oído, la vista y el fuad[1028]. Qué poco es lo que agradecéis. (79) Es Él Quien os ha sembrado en la tierra. Seréis reunidos y a Él habréis de volver. (80) Es Él Quien vivifica y hace morir, Quien provoca que la noche y el día se sucedan. ¿No vais a razonar? (81) Pero no, dicen lo mismo que decían las primeras generaciones. (82) Preguntan escépticos: “¿Acaso cuando hayamos muerto y seamos tierra y huesos se nos resucitará? (83) Ya se nos había prometido eso mismo a nosotros y a nuestros padres, pero no son, sino leyendas de los antiguos.” (84) Pregúntales de quién es la Tierra y cuantos hay en ella. Que te respondan si realmente tienen conocimiento. (85) Dirán: “De Allah.” Pregúntales entonces si no van a ser capaces de reflexionar. (86) Pregúntales Quién es el Señor de los siete Cielos y del grandioso Arsh. (87) Dirán: “Son de Allah.” Inquiéreles si no van a tomar en serio Sus signos, (88) si saben quién tiene en Su Mano la soberanía absoluta y protege a toda la creación, pero nada en ella tiene el poder de protegerle a Él. (89) Dirán: “Allah.” Pregúntales si acaso están hechizados y no son capaces de ver la realidad. (90) Hemos venido a ellos con la verdad, pero reniegan de ella. (91) Allah no ha tomado para Sí ninguna entidad como hijo ni hay con Él ningún ilah. Si los hubiera, cada uno de ellos se llevaría lo que hubiera creado e intentarían dominarse unos a otros. ¡Lejos está Allah en Su perfección de toda contingencia! (92) Conoce el Ghaib[1029] y lo manifiesto. ¡Ensalzado sea por encima de lo que le asocian! (93) Súplica a tu Señor que, si mientras estás vivo manifiesta aquello con lo que se les ha amenazado, (94) no permita que en ese momento te encuentres entre los infames. (95) Ten por seguro que tenemos poder para mostrarte aquello con lo que les hemos amenazado. (96) Repele la maldad con el bien. De sobras sabemos cómo entienden los asuntos. (97) Súplica a tu Señor y refúgiate en Él de las sugestiones diabólicas de los shayatin, (98) y de que acudan a ti con su maldad. (99) El hombre actúa con rebeldía hasta que le llega la muerte a uno de ellos, y entonces suplica: “¡Señor! Devuélveme a la vida (100) para que obre con rectitud y enmiende aquello que descuidé.” No son, sino vanas palabras. Detrás de ellos habrá una barrera infranqueable –barzaj– hasta el día en que sean resucitados[1030]. (101) Cuando se sople en el cuerno, de nada servirán ese Día parentescos ni linajes, ni tendrán nada que preguntarse. (102) Aquellos cuyas obras tengan peso en la Balanza habrán salido victoriosos, (103) pero aquellos cuyas obras apenas pesen en la balanza se habrán perdido a sí mismos. En yahannam penarán para siempre. (104) La cara se les quemará en el fuego y en él estarán adustos. (105) “¿Acaso no se os recitaron Mis aleyas, pero renegasteis de ellas?” (106) Dirán: “¡Oh Señor! Nuestra insolencia nos venció y fuimos gente extraviada. (107) ¡Señor nuestro! Sácanos de aquí y si volvemos a actuar como antes, entonces sí que seremos de los infames.” (108) Dirá: “¡Entrad en él despreciados! ¡Y no os dirijáis a Mí!” (109) “Había un grupo de Mis siervos que decía: ‘¡Señor nuestro! Creemos, perdónanos y ten rahmah de nosotros, pues Tú eres el Mejor de los Misericordiosos.’ (110) Los tomabais  a burla y ello os hizo olvidaros de Mi recuerdo. Os reíais de ellos. (111) Hoy les he recompensado por haber resistido. Son ellos los que han salido victoriosos.” (112) Les preguntará: “¿Cuántos años estuvisteis en la Tierra?” (113) Dirán: “Estuvimos un día o parte de un día. Pregunta a los que llevan la cuenta.” (114) Dirá: “Si hubierais sido conscientes, habríais comprendido el poco valor que tenía vuestro tiempo.” (115) ¿Acaso contabais con haber sido creados como un pasatiempo y con que no habríais de volver a Nosotros? (116) ¡Ensalzado sea Allah –el Soberano, el Perfecto! No hay ilah, sino Él, Señor del noble Arsh. (117) Quien falto de argumentos dé poder a otro que a Allah, su cuenta estará con su Señor. Nunca los encubridores saldrán victoriosos. (118) Suplica a tu Señor que perdone y tenga rahmah, pues Él es el Mejor de los Misericordiosos.

NOTAS

[1016] Ver artículo IV, V y XVII, y apéndice J.

[1017]  El término en árabe es taraiq طَرائِق,  del verbo taraqa طَرَقَ, que significa –las capas o zonas que conforman los Cielos, ya que estas superpuestas unas encima de otras.

[1018]  Ver Info 25.

[1019]  En este caso se utiliza la palabra fulk فُلك para barco en sentido general, y no yariah جارِيه o su plural yawari جَوارِ. Ver apéndice R.

[1020]  Ver artículo XX y apéndice F.

[1021]  Ver apéndice Q.

[1022]  Ver Info 15.

[1023] Ver Info 22.

[1024]  Ver Info 24.

[1025]  Ver artículo XXII.

[1026]  Ver Info 27.

[1027]  Ver artículo XIV y esquema 19.

[1028]  Ver artículo VI.

[1029]  Ver Info 5.

[1030]  Ver Info 16.

22.SURA DE LA PEREGRINACIÓN

AL-HAYY

سُورَةُ الحَجِّ

Hay desacuerdo. Parte fue probablemente revelada al final del periodo mequinense y parte en Medina.

 Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

(1) ¡Hombres –nas! Temed a vuestro Señor. El temblor de la Hora será algo aterrador. (2) El Día que la veáis las mujeres que estén amamantando se desentenderán de lo que amamanten y las embarazadas darán a luz lo que lleven en sus vientres. Verás a la gente –nas– ebria, pero no estarán ebrios, sino aturdidos, pues atroz será el castigo de Allah. (3) Entre la gente –nas– los hay que discuten sobre Allah sin conocimiento alguno y siguen a todo shaytan rebelde. (4) Se ha decretado, para quien lo tome como protector, que le extravíe y le conduzca al castigo del sair[1003]. (5) ¡Gentes –nas! Si dudáis de que seréis resucitados, sabed que os creamos de tierra, luego de una gota de agua fecundadora, luego de un coágulo, luego de un trozo de carne como goma mascada, osificado o aún sin osificar, para clarificaros Nuestro poder y Nuestra sabiduría. En las matrices permanecéis hasta que se cumple un plazo fijado y luego hacemos que salgáis siendo niños, y que después alcancéis la madurez[1004]. De entre vosotros hay unos que son llevados y otros a los que dejamos llegar hasta la edad más decrépita de la vida para que después de haber sabido no sepan nada. Ves la tierra yerma, pero cuando hacemos caer agua sobre ella se agita, se hincha y da todo tipo de espléndidas especies. (6) Así es porque Allah es la Perfección. Vivifica lo que está muerto y tiene el poder sobre todas las cosas. (7) La Hora ha de venir sin la menor duda. Allah resucitará a los que estén en las tumbas[1005]. (8) Entre la gente –nas– los hay que discuten sobre Allah sin tener conocimiento alguno, ni guía ni Kitab iluminador. (9) Seductoramente inducen a salirse del camino de Allah. En esta vida serán deshonrados, y en el Día del Resurgimiento arderán en el fuego como castigo[1006] (10) –como pago por vuestras obras y porque Allah no es injusto con Sus siervos. (11) Entre la gente –nas– los hay que adoran a Allah sin firmeza, como si anduvieran por el borde de un precipicio. Si les ocurre un bien se tranquilizan, pero si les aflige una desgracia vuelven al extravío, arruinando su vida en este mundo y en Ajirah. Esa es la verdadera perdición. (12) Dan poder en vez de a Allah a lo que ni les daña ni les beneficia. Ese es el lejano extravío. (13) Dan poder a quien les perjudica más que les beneficia. ¡Qué mal protector y qué mal socio! (14) Allah hará entrar a quienes crean y actúen con rectitud en Jardines por los que fluirán ríos. Allah actúa según Su voluntad. (15) Quien piense que Allah no va a ayudarle en esta vida ni en la de Ajirah, que suba al cielo, lo atraviese y luego pondere –¿Acaso ha logrado su estrategia eliminar lo que tanto le airaba? (16) Así lo descargamos –en aleyas clarificadoras. Allah guía según Su plan. (17) El Día del Resurgimiento Allah distinguirá entre los creyentes, los hadu, los sabiin, los nasara, los mayus y los idólatras. Allah es el testigo de todas las cosas. (18) ¿Acaso no ves que ante Allah se postran cuantos hay en los Cielos y en la Tierra, el Sol, la Luna, las estrellas, los árboles, los animales y muchos de los hombres? Y muchos serán también los que reciban el castigo. Para quien Allah afrenta no puede haber honra. Allah actúa según Su voluntad. (19) Estos dos oponentes disputan sobre su Señor, pero a los encubridores se les cortarán vestidos de fuego y se les derramará agua hirviendo sobre sus cabezas. (20) Con ella se derretirá lo que haya en sus vientres así como la piel. (21) Para ellos habrá preparados ganchos de hierro. (22) Cada vez que angustiados quieran salir de allí, allí serán devueltos una y otra vez –“¡Gustad el tormento del hariq!” (23) Allah hará que los que crean y actúen con rectitud entren en Jardines por los que fluirán ríos. Allí estarán adornados con brazaletes de oro y perlas, y sus vestidos serán de seda. (24) Habían sido guiados a la buena palabra y al camino del Digno de Alabanza. (25) Les haremos probar un doloroso castigo a los encubridores y a los que dificultan el camino de Allah y el acceso al Masyid al-Haram que hemos establecido para la gente –nas– que allí habitan y para los que vienen de lejanos lugares, y a los que incitan en ella a la impiedad y a la falsa creencia. (26) Cuando marcamos para Ibrahim el lugar de la Casa –“No des poder a otro que a Mí, y purifica Mi Casa” para los que den vueltas alrededor de ella y hagan la salah con sus movimientos prescritos –erguidos, inclinados y postrados. (27) Y llama a la gente –nas– al Hayy[1007]. Que vengan a ti a pie o sobre cualquier montura, aunque sea sobre escuálidos camellos. Que vengan desde todos los rincones de la Tierra (28) para que den testimonio de los beneficios que han recibido y mencionen el nombre de Allah en días determinados sobre los animales que les ha proporcionado para ser sacrificados. Así pues, comed de ellos y alimentad al desvalido y al pobre. (29) Luego que se corten el pelo y las uñas; que cumplan sus votos y salgan presurosos con toda la gente de la casa atiq. (30) Así se ha decretado. Quien respete lo que Allah ha prohibido –será mejor para él ante su Señor. Se os han hecho lícitos los animales de rebaño, salvo los que ya os han sido mencionados. Mas alejaos de la abominación de adorar a ídolos, así como de los discursos banales y falsos. (31) Manteneos en el estado de hanifa[1008], sin dar poder a otro que a Allah y sin asociarle con nada. Quien asocia a otros con Allah es como quien se abate desde el cielo y es arrebatado por las aves de rapiña o como quien es derribado por el viento y lanzado a un lugar remoto[1009]. (32) Así se ha decretado. Sólo enaltece los ritos de Allah aquel en cuyo corazón hay temor. (33) En ellos hay beneficio para vosotros hasta el momento de sacrificarlos. Luego su conclusión tiene lugar en la casa atiq. (34) A cada ummah le hemos establecidos ritos para que se mencione el nombre de Allah sobre los animales de ganado con los que les hemos proveído. Vuestro Ilah es el Único Ilah, someteos a Él. Anuncia buenas nuevas a los humildes (35) –esos cuyos corazones se estremecen cuando se menciona el nombre de Allah y resisten en los momentos de aflicción. Esos que establecen la salah y dan de la provisión que les hemos asignado. (36) También podéis sacrificar a los camellos como parte de los ritos de Allah. En ellos tenéis un bien. Mencionad el nombre de Allah cuando estén alineados y una vez hayan caído sobre sus costados. Después comed de ellos y alimentad a los que están satisfechos con lo que Allah les ha dado y a los mendigos. Hemos hecho que estén sometidos a vosotros para que seáis agradecidos. (37) No Le llega a Allah su carne ni su sangre. Lo que Le llega es vuestro temor. Hemos hecho que estén sometidos a vosotros para que engrandezcáis a Allah por haberos guiado. Anúnciales buenas nuevas a los que actúan con rectitud. (38) Allah defiende a los que creen. Allah no ama a los traidores ni a los encubridores. (39) Les está permitido luchar a quienes hayan sufrido alguna injusticia. Allah tiene poder para hacer que salgan victoriosos (40) –esos que fueron expulsados de sus casas sin ningún derecho, sólo por decir: “Nuestro Señor es Allah.” Si no fuera porque Allah repele la agresión de una gente sirviéndose de otra, habrían sido arrasados muchos lugares de oración en los que se menciona en gran manera el nombre de Allah. Él apoyará a quien Le apoye –Allah es el Fuerte, el Poderoso. (41) Esos que una vez se les ha conferido poder establecen la salah, entregan la zakah, ordenan lo que es razonable y prohíben la iniquidad. En Allah confluyen todos los asuntos. (42) Si reniegan de ti, sabe que ya renegaron los que hubo antes de ellos –la gente de Nuh, los Ad y los Zamud, (43) la gente de Ibrahim, la gente de Lut, (44) y los ashab Madian. Y de la misma forma, renegaron de Musa. Permití que los encubridores siguieran llevando su forma de vida por un tiempo, y luego cambié su condición. ¡Y qué terribles consecuencias trajo ese cambio! (45) ¡Cuántas ciudades no habremos destruido por su iniquidad dejándolas arrasadas! ¡Cuántos pozos quedaron abandonados, y cuántos imponentes palacios! (46) ¿Acaso no van por la Tierra con abiertos corazones con los que razonar y oídos con los que escuchar? Mas no son los ojos los que están ciegos, sino los corazones que están en los pechos. (47) Te urgen a que les llegue el castigo, pero Allah no incumple Su promesa. Un día para tu Señor es como mil años para vosotros. (48) A cuántos pueblos dejamos que siguieran existiendo por largo tiempo. Mas luego, por su iniquidad los castigamos. “En Mí confluyen todos los destinos.” (49) Aclara a la gente –nas– que no eres para ellos, sino un claro advertidor. (50) Para los que crean y actúen con rectitud habrá perdón y un generoso sustento. (51) Mas quienes se esfuercen en tergiversar Nuestras aleyas, arrojados serán al yahim[1010]. (52) No hemos enviado antes de ti ningún Mensajero ni tampoco Profeta al que no echase el shaytan algo en su deseo cuando meditaba sobre un asunto, pero Allah abroga lo que el shaytan arroja y afirma y hace prevalecer Sus aleyas. Allah actúa y juzga según Su conocimiento (53) para hacer que lo que arroja el shaytan sea un motivo de discordia entre los que tienen una enfermedad en sus endurecidos corazones. Los infames están en un cisma que cada vez les aleja más de la verdad. (54) Y para que sepa la gente de conocimiento que es la verdad que viene de tu Señor, y crean en él y a él se sometan sus corazones con humildad cuando lo reciben. Allah guía a los creyentes al camino de rectitud. (55) Los encubridores continuarán dudando de él (el Qur-an) hasta que les llegue la Hora, de improviso, o el castigo de un Día en el que ninguna acción podrá ya tener lugar. (56) Ese Día la soberanía será de Allah, y juzgará entre ellos. Los que hayan creído y hayan actuado con rectitud estarán en los Jardines de las Delicias. (57) En cuanto a los que hayan encubierto la verdad de Nuestros signos y hayan renegado de ellos, ésos tendrán un castigo denigrante[1011]. (58) Mas los que hayan emigrado por la causa de Allah y luego los hayan matado o hayan muerto, Allah les sustentará con una hermosa provisión. Allah es el Mejor Sustentador. (59) Les introducirá en un lugar en el que se sentirán complacidos. Allah actúa según Su conocimiento y controla Su ira[1012]. (60) Allah apoyará a quien habiendo devuelto el daño sufrido con un daño semejante sea objeto de abuso. Allah es el Indulgente, el Perdonador. (61) Allah es Quien hace que la noche penetre en el día y que el día penetre en la noche. Allah está atento a todo cuanto acontece en Su creación y ve la intención que os mueve a actuar. (62) Allah es la Verdad, y a lo que dan poder aparte de Él representa la falsedad. Allah es el Altísimo, el Grande. (63) ¿Acaso no ves que Allah hace que caiga agua del cielo y que con ella reverdezca la tierra? Allah es el Sutil, el Conocedor de Todos los Registros. (64) Suyo es cuanto hay en los Cielos y en la Tierra. Él es en Sí Mismo Suficiente, el Alabado. (65) ¿Acaso no ves que Allah ha puesto a vuestro servicio todo cuanto hay en la Tierra? Hace que las naves[1013] surquen los mares siguiendo Su plan. Sostiene el cielo para que no caiga sobre la Tierra si no es por Su voluntad. Allah es con los hombres –nas– clemente y compasivo. (66) Es Él Quien os da la vida, luego os hace morir y luego os dará la vida de nuevo. El hombre –insan– encubre las bendiciones de su Señor. (67) A cada ummah le hemos dado unos ritos para que los realicen en el tiempo y lugar prescritos. Que no disputan contigo sobre este asunto, y llama a la gente a que venga a tu Señor. Lo que se te ordena seguir es la recta guía. (68) Mas si te discuten, adviérteles que Allah sabe la intención que les mueve a actuar. (69) Allah juzgará entre vosotros el Día del Resurgimiento sobre aquello acerca de lo que discrepabais. (70) ¿Acaso no sabes que Allah conoce cuanto hay en el Cielo y en la Tierra? Está inscrito en un registro. Eso es fácil para Allah. (71) Dan poder aparte de a Allah a aquello sobre lo que no se ha hecho descargar ninguna autoridad y sobre lo que no tienen conocimiento. Los infames no tendrán en quién apoyarse. (72) Cuando les recitan Nuestras aleyas con las que clarificamos la verdad, percibes el rechazo en el rostro de los encubridores. A punto están de abalanzarse contra ellos. Pregúntales si quieren que les anuncies algo peor que eso. ¡El fuego que Allah ha prometido a los encubridores! ¡Qué mal destino! (73) ¡Hombres –nas! Se os pone un ejemplo, prestad atención –los que invocáis fuera de Allah no serían capaces de crear ni una sola mosca, aunque se juntaran todos para ello. Y si una mosca[1014] les quitara algo, no podrían recuperarlo. ¡Débiles en verdad son los idólatras y débiles sus ídolos! (74) No conciben la magnificencia de Allah. Realmente Allah es el Fuerte, el Poderoso. (75) Allah escoge por su pureza Mensajeros de entre los malaikah y de entre los hombres. Allah está atento a todo cuanto acontece en Su creación, y ve la intención que les mueve a actuar. (76) Sabe lo que hicieron y lo que harán. A Él vuelven todos los asuntos. (77) ¡Creyentes! Inclinaos y postraos. Adorad a vuestro Señor y haced el bien para que podáis salir victoriosos. (78) Luchad por Allah como se debe luchar por Él. Os ha elegido y no ha puesto ninguna dificultad en el Din –la mil-lah[1015] de vuestro padre Ibrahim. Ya en las revelaciones anteriores os había llamado muslimun y también en esta, para que sea el Mensajero testigo para vosotros y seáis vosotros testigos para los hombres –nas. Así pues, estableced la salah, entregad la zakah y refugiaros en Allah. Él es vuestro protector. ¡Y qué buen protector, y qué buen apoyo tenéis en Él!


[1003]  Ver referencia F17.

[1004]  Ver artículos IV, V y XVII, y apéndice A.

[1005]  Ver artículo XXI.

[1006]  En este caso, el término utilizado es hariq حريق. Ver referencia F17.

[1007]  Ver artículo XX e imagen S2.

[1008]  El término hanif حَنيف deriva del verbo hanafa حَنَفَ que significa –inclinarse por o hacia algo. Y la forma hanif حَنيف significa –inclinarse por un estado o tendencia correctos, tener un estado o tendencia correctos. De ahí que se aplique este término a quien a través del iytihad (investigación, reflexión, esfuerzo) llega a la clara convicción de la existencia de un solo Creador y se somete totalmente a Él.

[1009]  Ver cuadro C6.

[1010]  Ver referencia F17.

[1011]  Ver referencia F17.

[1012]  Ver artículo XXI.

[1013]  En este caso se utiliza la palabra fulk فُلك para barco en sentido general, y no yariah جارِيه o su plural yawari جَوارِ. Ver apéndice R.

[1014] En numerosas aleyas el Altísimo dirige nuestra atención al mundo de los animales y a comprender que son criaturas extremadamente complicadas aunque en nuestra ignorancia las hallamos considerado siempre como algo insignificante. En este caso se refiere a la mosca y a su peculiar forma de absorber la comida. Primero se posa sobre un objeto, animal o persona. A continuación expulsa un ácido que disuelve la sustancia que desea ingerir; una vez disuelta, con una especie de trompa que saca del interior de su cuerpo, la absorbe convertida en líquido. ¿Cómo podríamos recuperar eso que la mosca ha disuelto y luego ingerido?

[1015]  Ver artículo XI.

21.SURA DE LOS PROFETAS

AL-ANBIYA

سُورَةُ الأَنبِيَاءِ

Mequinense

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

(1) Se acerca para el hombre –nas– la hora de rendir cuentas. Sin embargo, en su negligencia, se apartan. (2) No les llega ninguna nueva advertencia de su Señor, que no la escuchen mientras están entretenidos en sus ocupaciones (3) con el corazón distraído. Se dicen en secreto los infames: “¿No es éste un humano –bashar– como vosotros? ¿Os dejaréis seducir por la magia cuando claramente veis quién es?” (4) Infórmales de que tu Señor sabe lo que se dice en los Cielos y en la Tierra. Él está atento a todo cuanto acontece en Su creación, y actúa según Su conocimiento. (5) Dicen: “Son sueños confusos. No, no, lo ha inventado. No, es un poeta. Que venga, pues, con un signo, como así venían los Mensajeros que hubo antes de él.” (6) Ninguna de las ciudades que destruimos antes de ellos creyó. ¿Es que van ellos a creer? (7) Antes de ti no enviamos, sino hombres a los que inspiramos. Si no sabéis, preguntad a la gente que tiene memoria del pasado. (8) No les dimos cuerpos que no necesitaran comer ni eran inmortales. (9) Luego cumplimos la promesa que les habíamos hecho. Los salvamos a ellos y a los que así dispuso Nuestra voluntad. A los transgresores los aniquilamos. (10) Hacemos descargar para vosotros un Kitab[977] en el que se mencionan vuestros asuntos y todo lo concerniente a vosotros mismos. ¿No vais a razonar? (11) ¿A cuántas ciudades que eran injustas asestamos un golpe mortal, haciendo venir tras ellos a otros pueblos? (12) Cuando sintieron que se les venía encima el castigo, salieron precipitadamente de ellas. (13) ¡No corráis! Volved al fausto en el que vivíais y a vuestras moradas, pues de todo ello se os van a pedir cuentas. (14) Dijeron: “¡Ay de nosotros! En verdad que hemos sido infames.” (15) Y así continuaron con sus alegaciones hasta que los dejamos extintos, como un campo que ha sido segado. (16) No hemos creado el Cielo ni la Tierra ni lo que entre ambos hay para distraernos. (17) Si hubiéramos querido entretenernos, lo habríamos hecho con lo que tenemos junto a Nosotros. (18) Arrojamos la verdad contra la falsedad para que prevalezca aquella y ésta se extinga. ¡Ay de vosotros por cómo entendéis los asuntos! (19) De Él son cuantos hay en los Cielos y en la Tierra, y cuantos están junto a Él –no son soberbios en el servicio a su Señor ni se fatigan adorándole. (20) Declaran de día y de noche[978] Su perfección más allá de toda contingencia, sin atenuar un instante su glorificación. (21) ¿Acaso pueden los alihah[979] que tienen en la Tierra hacer que todo lo que está muerto vuelva a la vida? (22) Si hubiera en los Cielos y en la Tierra otros alihah que Allah, habría corrupción. ¡Perfecto es Allah, el Señor del Arsh, más allá de toda contingencia! (23)  Él no tiene que dar cuentas a nadie de lo que hace, pero ellos sí tendrán que darlas. (24) ¿O es que han tomado alihah fuera de Él? Diles que traigan la prueba de que realmente lo son. Esto es una admonición para los que están contigo y un recuerdo de los que hubo antes de ti. Sin embargo, la mayoría de ellos no conoce la verdad y se apartan. (25) No enviamos ningún Mensajero antes de ti al que no le fuera inspirado –“No hay ilah, sino Yo. ¡Adoradme, pues!” (26) Dicen: “El Rahman[980] ha escogido[981] un hijo de entre ellos.” ¡Lejos está en Su perfección de hacer algo así! No son, sino nobles siervos. (27) Escuchan atentos Su palabra y hacen lo que les ordena. (28) Tiene perfecto conocimiento de sus acciones. Sólo interceden por quien Él ha aprobado que intercedan. Tienen un gran temor de su Señor. (29) Si alguno de ellos dijera: “Yo soy un ilah aparte de Él,” le pagaríamos con yahannam. Así recompensamos a los infames. (30) ¿Es que no ven los encubridores que los Cielos y la Tierra estaban cosidos y los hemos separado? ¿Y que hemos producido del agua todo lo que tiene vida? ¿No van a creer? (31) Hemos fijado en la Tierra cordilleras para que no se incline con ellos, desfiladeros y caminos para que puedan guiarse. (32) Hemos hecho que el cielo sea un techo protegido[982]. Sin embargo, ellos se desentienden de los signos que hay en él. (33) Es Él quien ha creado la noche y el día, el Sol y la Luna. Todos nadan en su propia órbita[983]. (34) No hemos hecho inmortal a ningún humano –bashar– de cuantos ha habido antes de ti. ¿Acaso sería razonable que tú murieses y ellos fuesen inmortales? (35) Toda nafs[984] experimentará la muerte. Hemos de probaros con lo bueno y con lo malo. A Nosotros habréis de volver. (36) Cuando te ven los encubridores, se burlan de ti y dicen: “¿No es ése el que menciona a vuestros alihah[985]?” Sin embargo, ellos encubren con su desdén la mención del Rahman[986]. (37) El hombre –insan– ha sido creado de tal forma que es siempre dado a la premura, a la precipitación. “Os mostraré Mis signos, no os impacientéis.” (38) Dicen: “¿Cuándo se cumplirá esta amenaza si es cierto lo que decís?” (39) Si supieran los encubridores que llegará un tiempo en el que no podrán apartar sus rostros del fuego ni sus espaldas, ni tendrán en quien apoyarse. (40) Les llegará de improviso, dejándoles perplejos, sin que puedan apartarlo ni recibir protección de nadie. (41) Ya se burlaron de los Mensajeros que hubo antes de ti, pero a esos les sitió aquello de lo que se burlaban. (42) ¿Quién podrá guardarles del Rahman de noche o de día? Se desentienden. Se apartan del recuerdo de su Señor. (43) ¿O acaso tienen alihah que puedan protegerles aparte de Nosotros? No pueden protegerse a sí mismos ni pueden defenderse de Nosotros. (44) A ellos y a sus padres les hemos dejado continuar con su forma de vida hasta el plazo fijado. ¿Es que todavía no ven que los vamos sitiando en su propio territorio? ¿Todavía creen que van a ser ellos los vencedores? (45) Declárales que tan sólo les adviertes de aquello que se te inspira. Mas los sordos no oyen las advertencias. (46) Sin embargo, si el castigo de tu Señor les rozase apenas como una brisa, enseguida dirían: “¡Ay de nosotros, realmente hemos sido infames!” (47) El Día del Resurgimiento pondremos las Balanzas de la justicia y nadie sufrirá abuso alguno. Incluso si pesaran sus buenas acciones lo que pesa un grano de mostaza, se lo pagaríamos. Nos bastamos para llevar la cuenta. (48) A Musa y a Harun les dimos la discriminación –Furqan– la luz y el recuerdo para los que toman en serio Nuestros signos (49) –esos que habiéndose conectado a la Órbita Divina temen las advertencias de Su Señor y se estremecen cuando reflexionan sobre la Hora. (50) Es un recuerdo bendito que hacemos descargar. ¿Lo vais a negar? (51) Ya antes le habíamos dado a Ibrahim la recta guía. Le conocíamos bien. (52) Les dijo a su padre y a su gente: “¿Qué son esas estatuas a cuya adoración os entregáis?” (53) Dijeron: “Es lo que adoraban nuestros padres.” (54) Les dijo: “Pues sabed que vosotros y vuestros padres estáis en un claro extravío.” (55) Dijeron: “¿Nos vas a declarar de una vez lo que consideras que es la verdad o simplemente quieres pasar el rato charlando?” (56) Dijo: “Lejos de mí tal cosa. Vuestro Señor es el Señor de los Cielos y de la Tierra. Es Él Quien los originó por primera vez, y yo testifico que así fue[987]. (57) Por Allah que he de preparar una estratagema contra vuestros ídolos tan pronto os alejéis de aquí.” (58) Entonces los hizo pedazos a excepción del más grande de ellos para que se fijaran en él. (59) Al ver aquello, dijeron: “¿Quién ha hecho esto a nuestros alihah[988]? En verdad que quien lo haya hecho es un nefario.” (60) Dijeron: “Hemos oído a un joven lanzar improperios contra ellos. Le llaman Ibrahim.” (61) Dijeron: “Traedlo a la vista de todos para que seamos testigos de lo que tenga que decir.” (62) Le preguntaron: “¿Eres tú, Ibrahim, el que ha causado este daño a nuestros alihah?” (63) Les respondió: “¡Claro que no! Ha sido éste el causante, el más grande de ellos. Preguntadles, si es que pueden hablar.” (64) Y cayeron en la cuenta de lo absurdo de su creencia y se dijeron entre sí: “En verdad que hemos sido inicuos con nosotros mismos.” (65) Luego, volviendo a su posición anterior, dijeron cabizbajos: “¡Sabes bien que éstos no pueden hablar!” (66) Entonces les dijo: “¿Es que adoráis aparte de Allah a lo que no puede beneficiaros ni perjudicaros? (67) ¡No tenéis vergüenza de adorar lo que adoráis en vez de adorar a Allah! ¿Es que no vais a razonar?” (68) Dijeron: “Quemadle y apoyar así a vuestros alihah si es que queréis hacer algo por ellos.” (69) Dijimos: “¡Fuego, sé frío y benigno para Ibrahim!” (70) Querían deshacerse de él, pero resultaron ser ellos los perdedores. (71) Lo salvamos a él y a Lut[989] en la tierra que habíamos hecho bendita para todos los dominios. (72) Le concedimos a Ishaq, y a Yaqub como un apoyo más –nafilah. A todos ellos los hicimos de los rectamente guiados. (73) Dispusimos que fueran la elite espiritual que guiase a la gente siguiendo Nuestro plan. Les inspiramos que actuaran con rectitud, que establecieran la salah[990] y entregaran la zakah. Eran con Nosotros siervos obedientes. (74) A Lut le dimos juicio y conocimiento. Lo salvamos de la gente de la ciudad que cometía las mayores abominaciones. Realmente era gente malvada –dada a la rebeldía. (75) Le hicimos entrar en la órbita de Nuestra rahmah. Fue uno de los rectamente guiados. (76) Respondimos a la súplica que Nuh nos había hecho antes, salvándole a él y a su gente de la terrible catástrofe que se avecinaba sobre ellos. (77) Le apoyamos contra el pueblo que negaba la veracidad de Nuestros signos. Eran realmente malvados. Los ahogamos a todos ellos. (78) Y Daud y Sulayman –cuando juzgaron en relación a un campo de cultivo por el que se había esparcido desordenadamente el ganado de la gente del pueblo. Fuimos testigos de su deliberación. (79) A ambos les dimos juicio y conocimiento, pero fue Sulayman quien comprendió el asunto. Principales y sacerdotes, así como los voladores, estaban sometidos a Daud en su alabanza. Y lo hicimos. (80) Le enseñamos a hacer cotas de malla para protegeros de vuestra violencia. ¿Nos lo habéis agradecido? (81) A Sulayman le sometimos el impetuoso viento que soplaba por orden suya hasta la tierra que habíamos bendecido. Tenemos conocimiento de todas las cosas, y según él actuamos. (82) Entre los shayatin había unos que buceaban para él y realizaban, aparte de eso, otros trabajos. Éramos sus custodios. (83) Y Ayyub[991] –cuando imploró a su Señor: “La desgracia y la enfermedad se han apoderado de mí y Tú eres el Más Misericordioso de cuantos pueda haber.” (84) Le respondimos, librándole del daño que le afligía. Le devolvimos a su familia, concediéndole otro tanto de lo que tenía, como una rahmah Nuestra y un recuerdo para los siervos. (85) E Ismail, Idris y Dhul-Kifl[992], todos ellos siervos obedientes. (86) Les hicimos entrar en la órbita de Nuestra rahmah. En verdad que eran de los rectamente guiados. (87) Y Dhul-Nun[993] cuando se fue airado y pensó que no tendríamos poder para hacer que se cumpliera en él Nuestro plan. Nos llamó desde las tinieblas: “No hay ilah, sino Tú. Perfecto eres más allá de toda contingencia. Verdaderamente he sido un infame.” (88) Le respondimos y le libramos de la aflicción que sufría en aquella oscuridad. Así es cómo salvamos a los creyentes. (89) Y Zakariyya –cuando suplicó a su Señor: “¡Señor mío! No me dejes sin alguien que siga mis pasos. Tú eres el que permanece cuando todo ha perecido y a Ti vuelven todas las cosas.” (90) Le respondimos y le concedimos a Yahia, y curamos a su esposa de la esterilidad[994]. En verdad que había en ellos premura[995] por hacer el bien. Nos suplicaban esperanzados y temerosos, y siempre se mostraban humildes con Nosotros.  (91) Y aquella que guardó castamente su abertura[996]. Insuflamos en ella Nuestro Ruh e hicimos de ella y de su hijo un signo para todos los dominios[997]. (92) “En verdad que esta ummah vuestra es una sola ummah y Yo soy vuestro Señor. Adoradme, pues.” (93) Mas se desmembraron y rompieron la unicidad de su creencia. A Nosotros han de volver. (94) No se ocultará el esfuerzo de quien actúe con rectitud y sea creyente. Lo registraremos. (95) Prohibición sobre una ciudad, que habremos destruido, a que vuelvan a ella (96) hasta que se permita a Yayuy y Mayuy[998] actuar libremente y vengan presurosos de todas partes, (97) y la promesa de la verdad se acerque, y los ojos de los encubridores se vidrien de terror y digan: “¡Ay de nosotros! Vivíamos despreocupados de este momento –más aún, fuimos infames.” (98) Vosotros y lo que adoráis en vez de adorar a Allah seréis grava de yahannam a donde os conducirán. (99) Si hubieran sido alihah[999], no habrían entrado en él. Allí permanecerán todos para siempre, (100) en medio de gemidos. No podrán oír. (101) Mas aquellos a los que ya antes les habíamos registrado lo más hermoso estarán alejados de él. (102) No oirán su crepitar y permanecerán para siempre en aquello que más ardientemente deseen sus nafs. (103) No les afligirá el mayor de los terrores, y los malaikah les recibirán con estas palabras –“Este es vuestro Día, el que se os había prometido.” (104) El Día en que enrollemos el cielo como si fuera un pergamino. De la misma forma que dimos comienzo a la primera creación, la devolveremos a su origen[1000]. Es una promesa que nos atañe cumplir. La cumpliremos. (105) Ya habíamos decretado en el Zabur, después del recuerdo, que los siervos rectamente guiados heredarían la Tierra. (106) En eso hay un claro mensaje para la gente sometida. (107) No te hemos enviado, sino como una rahmah para todos los dominios. (108) Se te ha inspirado que su Ilah es el Único Ilah. Pregúntales si no van a someterse –muslimun. (109) Mas si se apartan, aclárales que estáis en la misma situación[1001]. No sabes lo lejos o lo cerca que pueda estar aquello con lo que se les amenaza. (110) Él sabe lo que se habla abiertamente y lo que ocultáis. (111) Y pudiera ser que fuese una prueba para vosotros y que se os permitiera seguir con vuestra forma de vida hasta un tiempo fijado. (112) Dijo: “¡Señor mío! Juzga Tú, pues Tú eres el que juzga con la verdad. Nuestro Señor es el Rahman[1002]. Se basta a Sí Mismo para ayudarse contra lo que le atribuís.”

NOTAS

[977]  Ver artículo XIV y esquema 19.

[978]  Ver apéndice K.

[979]  Alihah آلِهاة es el plural de ilah إله, e ilahat  إلاهات es su femenino plural.

[980]  Ver Info 3.

[981]  Existía la creencia de que los malaikah, o al menos algunos de ellos, eran hijos de Allah. Esta aleya hace referencia a ello. El significado completo sería –“Dicen: Allah ha tomado un hijo de entre los malaikah”. Esta idea se desarrolla en las aleyas siguientes.

[982]  Ver artículo XVII y apéndices F y P.

[983]  Ver artículo XVII.

[984]  Ver artículo XVIII.

[985]  Alihah آلِهاة es el plural de ilah إله, e ilahat  إلاهات es su femenino plural.

[986]  Ver Info 3.

[987]  Ver artículo XVII.

[988]  Alihah آلِهاة es el plural de ilah إله, e ilahat  إلاهات es su femenino plural.

[989]  Para esta y para las siguientes aleyas, ver artículo XX y esquemas 20 y 23.

[990]  Ver Info 19.

[991]  Ver artículo XX.

[992]  Ver artículo XX.

[993]  Ver artículo XX.

[994]  En el sistema de Allah el Altísimo siempre hay causas aparentes para cada fenómeno. La mujer de Zakariyya es estéril y, por lo tanto, no puede tener hijos. Para que pueda concebir los malaikah llevarán a cabo las modificaciones genéticas necesarias para que ese problema desaparezca. Ver apéndice J.

[995] En la aleya 37 de esta misma sura se dice que El hombre ha sido creado de tal forma que es siempre dado a la premura, y en la aleya 90 se explica que la premura es una cualidad positiva, un don, una gracia del Todopoderoso cuando la utilizamos, como era el caso de Zakariyya, para hacer el bien, ya que entonces se convierte en lo contrario de negligencia e indolencia.

[996]  Ver artículo XVII y apéndice J.

[997]  Ver artículo XXI e Info 2.

[998]  Consideramos que Yayuy y Mayuy son dos conceptos que hacen referencia a las huestes que en cada momento de la historia están más sometidas a Iblis. En la sura 97 se describen sus estrategias de dominación –asaltar la fortaleza o agujerear las murallas y penetrar en la fortaleza poco a poco, imperceptiblemente. Y estas son las estrategias con las que han ido corrompiendo al hombre. Pablo de Tarso fue horadando el muro de contención que había construido Isa y echando a través de él conceptos como la trinidad y otros que fueron destruyendo todo el edificio cristiano. De la misma forma, se fue horadando, agujereando, el muro del Islam, creando discordia, separatismo, falsos ahadiz y discordantes interpretaciones del Qur-an. Ver Infos 7 y 8.

Por otra parte, las aleyas 95, 96 y 97 describen un escenario del final de los tiempos. La ciudad de Makkah será destruida, conquistada, y entonces los judíos y cristianos podrán volver a ella, ya que los Yayuy y Mayuy, Occidente, controlará todo el Valle de Bakkah, controlarán Islam y sus ejércitos se esparcirán por toda la Tierra. No parece, a juzgar por lo que vemos cada día, que ese momento este muy lejos. Ver referencias F13, F14 y F15.

[999]  Alihah آلِهاة es el plural de ilah إله, e ilahat  إلاهات es su femenino plural.

[1000]  Ver esquema 11 con texto y artículos XV y XVII.

[1001] En esta frase que literalmente significa –“Os informo que estamos igual”, lleva implícito un significado más amplio –“Estamos en la misma situación. Ambos esperamos a que se cumpla lo que es promesa para los creyentes y amenaza para los kafirun.”

[1002]  Ver Info 3.

20.SURA TA-HA

سُورَةُ طه

Mequinense

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

(1) Ta, Ha[957]. (2) No descargamos sobre ti el Qur-an para apesadumbrarte, (3) sino como un recuerdo para aquellos que toman en serio Nuestras advertencias[958]. (4) Descarga de Aquel que ha creado la Tierra y los Cielos más altos (5) –el Rahman[959], se ha establecido en el Arsh y desde allí controla Su creación. (6) Suyo es cuanto hay en los Cielos y en la Tierra, lo que entre ambos hay y lo que yace bajo el manto terrestre. (7) Poco importa si lo dices o lo guardas para ti, pues Él sabe lo que se mantiene en secreto y lo que se esconde incluso a uno mismo. (8) ¡Allah! No hay ilah, sino Él. Suyos son los nombres más hermosos[960]. (9) ¡A propósito! ¿Te ha llegado el relato de Musa[961]? (10) Cuando vio un fuego y dijo a su familia: “Quedaos aquí, pues he divisado una hoguera y tal vez os pueda traer brasas[962] o encuentre allí alguna indicación.” (11) Y cuando vino a donde estaba el fuego, se le llamó: “¡Musa! (12) Yo soy tu Señor. Descálzate, pues estás en el valle muqad-das Tuwa. (13) Te he elegido. Por lo tanto, presta atención a lo que se te inspira[963]”: (14) “Yo soy Allah. No hay ilah, sino Yo. Adórame y establece la salah para recordarme. (15) Ten por seguro que la Hora ha de venir, si bien he mantenido oculta su llegada, para retribuir a cada nafs por lo que se haya esforzado. (16) Que no te aleje de su recuerdo quien la niegue y siga sus pasiones, pues se malograrían tus obras.” (17) “¿Y qué es eso que tienes en tu mano derecha, Musa?” (18) Dijo: “Es mi vara en la que me apoyo. Con ella vareo el forraje para que paste mi rebaño y de ella me sirvo para otros menesteres.” (19) Dijo: “¡Tírala, Musa!” (20) La tiró y se convirtió al instante en una culebra que se movía con rapidez. (21) Dijo: “Cógela y no temas, la devolveremos a su forma de antes. (22) Ahora pon tu mano en un costado y cúbrela con tu brazo –saldrá sana, sin que tenga ningún daño. Es otro signo que te damos (23) para que estés preparado cuando te mostremos parte de Nuestros grandes signos. (24) Ve a Firaun[964], ese tirano rebelde.” (25) Dijo: “Señor, pon firmeza en mi corazón, (26) y facilítame esto a lo que me envías. (27) Desata el nudo de mi lengua (28) para que puedan comprender mis palabras, (29) y concédeme alguien de mi familia que me asista (30) –mi hermano Harun– (31) que sea para mí un fuerte apoyo (32) en esta misión, (33) para que declaremos Tu perfección más allá de toda contingencia (34) y estés siempre en nuestro recuerdo. (35) Tú ves la intención que nos mueve a actuar.” (36) Dijo: “Se te dará todo lo que has pedido, Musa.” (37) Ya te habíamos agraciado en otra ocasión (38) –cuando inspiramos a tu madre lo que le inspiramos[965]: (39) “Ponlo en la barquilla y arrójala al agua. La corriente la llevará hasta la orilla.” “Será recogida por un enemigo Mío y suyo. E hice que sintiera afecto por ti para que pudieras crecer bajo Mi cuidado[966].” (40) Y cuando fue caminando tu hermana y les dijo: “¿Queréis que os indique quien puede hacerse cargo de él?” Te devolvimos a tu madre para su consuelo y para que no se entristeciera. Y mataste a un hombre, pero te libramos de la aflicción y te pusimos a prueba. Estuviste varios años con los Madian y finalmente, Musa, has venido, siguiendo el plan. (41) Te he preparado superbamente para que puedas llevar a cabo las misiones que te he asignado siguiendo el plan. (42) Id tú y tu hermano con Mis signos y tened presente en todo momento lo que se te ha inspirado y lo que se te ha relatado. (43) Id juntos a Firaun, ese tirano rebelde, (44) pero habladle de buenas maneras para que tal vez así recapacite o le entre el temor.” (45) Dijeron: “¡Señor nuestro! Tememos que abuse de nosotros o nos oprima.” (46) Dijo: “No temáis. Yo estoy con vosotros, atento a todo cuanto os acontezca. (47) Id a él y decidle: ‘Somos Mensajeros de tu Señor. Envía con nosotros a los Banu Isra-il y no los atormentes, pues hemos venido a ti con un signo de tu Señor. Que la paz sea con aquel que sigue la guía. (48) Se nos ha inspirado que el castigo caerá sobre el que reniegue y se aparte.’” (49) Dijo: “Y dime, Musa, ¿quién es vuestro Señor?” (50) Replicó: “Nuestro Señor es Aquel que ha provisto a Sus criaturas de todo lo necesario y luego les ha dado su manera específica de existir.” (51) Entonces Firaun quiso examinar a Musa: “¿Y qué ha sido de los pueblos que hubo antes de nosotros?” (52) Respondió: “Ese conocimiento lo guarda mi Señor en un Kitab. Mi Señor no está descuidado de Su creación ni olvida.” (53) Quien ha hecho para vosotros de la Tierra una superficie extendida y la ha surcado de caminos. Envía agua del cielo con la que hacemos que surjan plantas de profusa diversidad. (54) ¡Comed y apacentad vuestros rebaños! En ello hay signos para los dotados de intelecto. (55) De ella os creamos, a ella os devolveremos y de ella os haremos salir una vez más[967]. (56) Le mostramos Nuestros signos, todos ellos, pero los negó y se desentendió de ellos. (57) Dijo: “¿Has venido, Musa, para sacarnos de nuestra tierra con tu magia? (58) Te hemos de traer una magia similar. Fija una cita a la que ninguno de los dos faltemos y que sea en un lugar que nos convenga a ambos.” (59) Dijo: “Entonces que sea el día de la fiesta, y que la gente –nas– se reúna desde por la mañana.” (60) Firaun se retiró para concertar su plan. Luego vino de nuevo. (61) Les dijo Musa: “¡Ay de vosotros! No fragüéis embustes contra Allah, pues os infligiría un temible castigo. Los que forjan falsedad terminan fracasando.” (62) Mas hubo desacuerdo entre ellos sobre cómo llevar el asunto y mantuvieron en secreto sus deliberaciones. (63) Dijeron: “Estos son dos magos que quieren sacaros de vuestra tierra con su magia y acabar así con vuestra ejemplar forma de vida. (64) Así pues, reuníos para preparar vuestro plan y luego venid todos juntos como si fuerais un solo hombre. Hoy saldrá victorioso quien domine a fondo el asunto que nos ha reunido aquí.” (65) Dijeron: “¡Musa! Tira tú o bien tiraremos nosotros primero.” (66) Dijo: “¡No, tirad vosotros!” Entonces a causa de la magia que habían hecho los magos le pareció que sus cuerdas y bastones se movían rápidamente. (67) Aquello le hizo sentir miedo a Musa. (68) Le dijimos: “No temas. Tú estás por encima de todo eso. (69) Arroja lo que tienes en la mano derecha y al instante se apoderará de lo que han fabricado, pues su fabricación no es, sino un truco de mago y el que usa la magia, por muy hábil que sea, nunca saldrá victorioso.” (70) Entonces los magos cayeron postrados y dijeron: “Creemos en el Señor de Harun[968] y Musa.” (71) Dijo: “¿Le creéis a él antes de que haya decidido yo cuál es la actitud a seguir? Ahora veo que es vuestro maestro, el que os ha enseñado la magia. Os cortaré la mano y el pie contrarios y os crucificaré en el tronco de una palmera. Así sabréis quién de nosotros inflige el más terrible y prolongado tormento.” (72) Dijeron: “Nunca te preferiremos a la clarificación que nos ha llegado ni a Quien nos ha creado. Decide, pues, y decreta lo que más te plazca. Tú sólo puedes sentenciar en esta vida. (73) Creemos en nuestro Señor y le pedimos que perdone nuestras transgresiones y la magia que nos has obligado a practicar. Allah es mejor que todo eso y es eterno.” (74) A todo aquel que vaya a su Señor siendo de los nefarios se le arrojará a yahannam donde ni morirá ni vivirá. (75) Mas a quien a Él vaya como creyente y habiendo actuado con rectitud se le concederá el más alto rango (76) –los Jardines de Adn por donde fluirán ríos. En ellos permanecerán para siempre. Merecido galardón para los que se purifican. (77) E inspiramos a Musa: “Sal de noche con Mis siervos y ábreles un camino seco en el mar, y no temas que os alcancen ni te amedrantes.” (78) Firaun les persiguió con sus hombres, y les cubrieron las aguas[969]. (79) Firaun sacó a su gente del camino recto y no les guió. (80) ¡Banu Isra-il! Os salvamos de vuestro enemigo y os dimos cita en la ladera derecha del monte, e hicimos que descendiera para vosotros el man-na y el salwa[970]. (81) Comed de las cosas buenas con las que os proveemos y no vayáis más allá de eso, “pues de lo contrario se desataría Mi ira sobre vosotros y aquel sobre quien se desata Mi ira queda denigrado. (82) Mas también perdono a quien a Mí se vuelve,” cree y actúa con rectitud, y ello le lleva a la guía. (83) “¿Y qué te hizo adelantarte a tu gente, Musa?” (84) Respondió: “Ellos iban tras mis pasos y yo me apresuré a Tu encuentro, Señor, buscando Tu complacencia.” (85) Dijo: “Pues sabe que después que los dejaste, los hemos puesto a prueba y el Samirí los ha extraviado.” (86) Regresó entonces Musa a su gente airado y afligido, y les dijo: “¡Gente mía! ¿Acaso no os hizo vuestro Señor una hermosa promesa? ¿Se os ha hecho larga la espera o es que queréis que se desate la ira de vuestro Señor? Habéis faltado a vuestro compromiso.” (87) Dijeron: “No hemos faltado a la promesa que te hicimos por voluntad propia, sino que nos cargaron con las joyas de la gente y las lanzamos, y así también arrojó el Samirí.” (88) E hizo que emanara para ellos el cuerpo de un becerro que mugía. Dijeron: “Éste es vuestro ilah y el ilah de Musa, pero lo ha olvidado.” (89) ¿Es que no veían que no les contestaba ni tenía poder para perjudicarles ni beneficiarles? (90) Ya antes les había advertido Harun: “¡Gente mía! Con esto se os está poniendo a prueba. Vuestro Señor es el Rahman, seguidme pues y haced lo que se os ha ordenado.” (91) Dijeron: “No vamos a dejar de adorarlo hasta que vuelva Musa.” (92) Dijo: “¡Harun! ¿Qué te impidió seguirme cuando viste que se extraviaban? (93) ¿Acaso te has rebelado contra mí?” (94) Dijo: “¡Hijo de mi madre! No me cojas de la barba ni de la cabeza. Temí que dijeras: ‘Has dividido a los Banu Isra-il y no has esperado a ver lo que yo tenía que decir al respecto.’” (95) Dijo: “¿Y tú, Samirí, qué tienes que decir a todo esto?” (96) Dijo: “Percibí lo que ellos no percibían. Entonces tomé un puñado de las huellas del Mensajero y lo lancé. Así me lo sugirió mi propia nafs.” (97) Dijo: “¡Ahora vete! Mientras vivas, dirás: ‘No me toques[971].’ Y sabe que tienes una cita que no podrás eludir. Mira a tu ilah, ése a cuyo culto te entregaste. Lo quemaremos y esparciremos sus restos por las aguas.” (98) Vuestro Ilah es Allah. No hay más ilah que Él. Su conocimiento abarca todas las cosas. (99) Estas noticias que te contamos se refieren a sucesos del pasado. Son parte del recuerdo que te damos. (100) Quien se aparte de él cargará el Día del Resurgimiento con las consecuencias de su negligencia, (101) y en ellas permanecerán para siempre. ¡Qué mala carga la que se les hará llevar el Día del Resurgimiento! (102) El Día en el que se sople en el cuerno[972], ese Día reuniremos a los nefarios y estarán acongojados. (103) Se dirán en voz baja: “No habéis permanecido más de diez días.” (104) Bien sabemos lo que dirán cuando el mejor guiado de ellos les declare: “Sólo permanecisteis un día.” (105) Te preguntan por las montañas. Aclárales que tu señor las aventará como si fueran polvo, (106) y las dejará como tierra yerma, (107) sin que vean en ella montículos o irregularidades. (108) Ese Día seguirán una llamada que les llevará por un camino del que no se podrán desviar. Todas las voces estarán sometidas al Rahman. No escucharás, sino susurros. (109) Ese día nadie podrá interceder, salvo aquel al que el Rahman autorice y acepte sus razones. (110) Él tiene el registro completo de sus actos desde el comienzo de su creación hasta el Día del Resurgimiento. Mas ellos no tienen un conocimiento que lo pueda abarcar. (111) Estarán obligados a someter sus rostros al Eternamente Actuante, el que Subsiste por Sí Mismo y da la existencia a todo lo demás. Habrá fracasado quien llegue cargado de iniquidad. (112) Mas quien haya actuado con rectitud y sea creyente que no tema sufrir injusticia alguna ni ofensa. (113) Lo hacemos descargar como un Qur-an[973] en árabe. Lo hemos compuesto de tal forma que haya en él advertencias que les hagan temer o les hagan recordar. (114) Exaltado sea Allah, el Soberano, la Verdad. No te apresures a recitar el Qur-an antes de que se te haya terminado de revelar. Y ruega a tu Señor para que acreciente tu conocimiento. (115) Ya antes habíamos hecho un pacto con Adam, pero se olvidó y no encontramos en él determinación[974]. (116) Y dijimos a los malaikah: “¡Servid a Adam!” Todos aceptaron servirle, salvo Iblis, que se negó a ello. (117) Dijimos: “¡Adam! Realmente ese es un enemigo para ti y para tu grupo. Si llegara a sacaros del Jardín, sabríais lo que es la fatiga y la aflicción. (118) Ten por seguro que no padecerás en él hambre ni percibirás tu desnudez. (119) No te atormentará la sed ni sufrirás el calor sofocante del Sol.” (120) Pero le susurró el shaytan y le dijo: “¡Adam! ¿Quieres que te indique el árbol de la inmortalidad y de un dominio que no se extinguirá jamás?” (121) Y comieron de él. Entonces fueron conscientes de sus vergüenzas y comenzaron a coser hojas del Jardín para cubrírselas. Adam desobedeció a su Señor y transgredió los límites que se le habían marcado. (122) Luego su Señor le eligió[975], se volvió a él con Su perdón y le guió. (123) Dijo: “Salid todos de aquí. Seréis enemigos unos de otros. Cuando os llegue de Mi la guía, quien la siga no se extraviará ni sufrirá aflicción alguna, (124) pero quien se aparte de ella tendrá una vida llena de tribulaciones.” Cuando los reunamos a todos el Día del Resurgimiento, él  estará ciego. (125) Dirá: “¡Señor! ¿Por qué estoy ciego si antes podía ver?” (126) Le responderá: “¿Qué hiciste cuando te recitaron Nuestras aleyas? ¿Acaso no te olvidaste de ellas? Y bien, hoy eres tú el olvidado.” (127) De esta forma pagamos a quien se excede y reniega de las aleyas de su Señor. Mas el castigo de Ajirah será mucho más duro y no se extinguirá jamás. (128) ¿Acaso no les sirve de guía ver cuántos pueblos hemos destruido antes de ellos? Caminan por donde antes estaban sus moradas[976]. En ello hay signos para los dotados de intelecto. (129) Si no hubiera sido por un registro previamente activado por orden de tu Señor, habría sido inevitable su destrucción y se les habría fijado para ello un plazo. (130) Resiste a lo que dicen y declara la perfección de tu Señor más allá de toda contingencia. Haz la salah antes de que salga el Sol y antes de que se ponga, durante una parte de la noche y en los dos extremos del día para que haya en ti contento. (131) No te fijes en los bienes que hemos concedido a algunos grupos de entre ellos como esplendor de la vida de este mundo para de esta forma ponerlos a prueba. La provisión de tu Señor es mejor y no se acaba. (132) Ordena a tu gente la salah y se constante en ella. No te pedimos que nos proveas, pues somos Nosotros los que te proveemos. Es el temor el que conduce al buen final. (133) Dicen: “¿Por qué no nos trae un signo de su Señor?” ¿Acaso no les ha llegado la clarificación de lo que estaba en los primeros registros del Kitab? (134) Si les hubiésemos destruido con un castigo antes de ello, habrían dicho: “¡Señor nuestro! ¿Por qué no nos enviaste un Mensajero para que hubiéramos seguido aquello que nos recitara, y no que ahora nos encontramos humillados y deshonrados?” (135) Todos esperan ansiosamente. Esperad, pues ya sabréis quienes son los que andan por el camino de rectitud y están guiados.

NOTAS


[957]  Ver artículo IV.

[958]  Ver Info 9.

[959]  Ver Info 3.

[960]  Ver artículo XV.

[961]  Ver artículo XX y esquemas 20 y 23.

[962] El verbo qabasa قَبَسَ también significa –buscar o enseñar el conocimiento. En esta aleya el término qabas قَبَس  podría llevar ambos significados –brasa, tizón o conocimiento, ya que Musa lo que busca en realidad es el conocimiento y eso es lo que va a recibir de su Señor.

[963]  Ver artículos II y XX, y esquemas 20 y 23.

[964]  Ver Info 24.

[965]  Ver artículos III y XXII.

[966]  Dijo: “Se te dará todo lo que has pedido, Musa.” Ya te habíamos agraciado en otra ocasión –cuando inspiramos a tu madre lo que le inspiramos[966]: “Ponlo en la barquilla y arrójala al agua. La corriente la llevará hasta la orilla.” “Será recogida por un enemigo Mío y suyo. E hice que sintiera afecto por ti para que pudieras crecer bajo Mi cuidado.” El texto coránico en negro es el discurso-inspiración que recibe Musa de Allah el Altísimo. El texto en naranja es el del narrador en primera persona del plural. Ambos textos son inspiraciones, pero el cambio de estilo nos indica cuando se habla a nivel de poder (Allah) y cuando a nivel de ejecución (Consejo Supremo, los malaikah, Yibril). Ver artículos III y XXII.

[967]  Ver artículos II y XVII.

[968]  Ver artículo XX.

[969]  Ver artículo XX e Info 24.

[970]  Ver Info 17.

[971]  Ver referencia F12.

[972]  Ver Info 11 y cuadro C7.

[973]  Ver artículo XIV y esquema 19.

[974]  Ver artículo XVII.

[975]  Lo eligió dos veces –cuando entró en el Jardín que su grupo de insan y cuando salieron todos de él. Ver artículo XVII.

[976]  Ver artículo XX y esquemas 20 y 23.

19.SURA DE MARIAM

سُورَةُ مَرْيَمَ

Mequinense

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

(1) Kaf, Ha, Ya, Ain, Sad[938]. (2) Mención de la rahmah que tu Señor tuvo con Su siervo Zakariyya[939], (3) cuando llamó a su Señor y le suplicó desde lo más recóndito de su corazón. (4) Dijo: “¡Señor mío! Mis huesos se han debilitado y mi cabeza está cana, y nunca en lo que Te he pedido, Señor, me he sentido defraudado. (5) Temo a los que tendrán autoridad después de mí, y mi mujer es estéril. Concédeme, pues, alguien de tu confianza[940] (6) que herede de mí y de la familia de Yaqub, y haz que sea, Señor, indulgente.” (7) “¡Zakariyya! Te anunciamos la buena nueva de un niño por nombre Yahya[941]. Nadie antes de él ha llevado este nombre.” (8) Dijo: “¡Señor! Se me anuncia que voy a tener un hijo, siendo mi esposa estéril, y yo, debido a mi avanzada edad, me siento incapaz de ello.” (9) Dijo: “Así ha dicho tu Señor: ‘Eso es fácil y liviano para Mí. ¿Acaso no te creé antes cuando no eras nada?’” (10) Dijo: “¡Señor! Dame un signo de lo que me anuncias.” Dijo: “Tu signo será que no podrás hablar a la gente durante tres noches y tres días[942].” (11) Desde el mihrab[943] hizo entender a su gente que ensalzasen mañana y tarde la perfección de Allah más allá de toda contingencia. (12) ¡Yahya! ¡Toma el Kitab[944] con fuerza! Y le dimos el juicio siendo aún niño. (13) Pusimos en él compasión y pureza. Era temeroso (14) y virtuoso con sus padres. No se comportaba de forma tiránica con ellos ni les desobedecía. (15) Paz sobre él el día en que nació, el día de su muerte y el día en el que resurja a la vida. (16) Y menciona en el Kitab a Mariam[945] cuando se apartó de su gente, retirándose a una estancia al este. (17) Se ocultaba de ellos tras un velo, y le enviamos Nuestro Ruh que asumió la forma de un humano –bashar– completo. (18) Dijo: “Me refugio de ti en el Rahman[946], actúa, pues, con temor.” (19) Dijo: “Soy un Mensajero de tu Señor para concederte un niño puro.” (20) Dijo: “¡Cómo podría concebir un hijo si con ningún mortal –bashar– he tenido relaciones ni soy una fornicadora!” (21) Dijo: “Así ha dicho tu Señor: ‘Eso es fácil y liviano para Mí’. Haremos de él un signo para los hombres –nas– y una rahmah. Es un registro que se ha de cumplir.” (22) Concibió y se retiró con él lejos de allí. (23) Le sobrevino el parto junto al tronco de una palmera. Exclamó: “¡Ojala hubiera muerto antes de que me sucediera todo esto, y hubiera quedado olvidada de todos!” (24) La llamó desde abajo: “No te entristezcas. Tu Señor ha dispuesto debajo de ti un arroyo[947]. (25) Sacude hacia ti el tronco de la palmera y caerán dátiles maduros y frescos. (26) Come y bebe, y reconforta tu ánimo. Y si vieras a algún humano –bashar, le dirás: ‘He hecho promesa de ayuno al Rahman[948] y hoy no puedo hablar con nadie –con ningún insan.’” (27) Llegó a su gente llevándole en sus brazos. Dijeron: “¡Mariam! Has traído algo repudiable. (28) ¡Hermana de Harun! Tu padre no era un hombre pérfido ni tu madre una fornicadora.” (29) Entonces señaló al niño indicándoles que hablaran con él. Dijeron: “¿Cómo podríamos hablar con un recién nacido?” (30) Dijo entonces el niño: “Soy un siervo de Allah. Me ha dado el Kitab y me ha hecho Profeta. (31) Me bendecirá allí donde esté. Me ha prescrito la salah y la zakah mientras viva, (32) y ser virtuoso con mi madre. No me ha dado un carácter opresor ni insolente. (33) La paz sea sobre mí el día en que nací, el día en el que muera y el día en el que resurja a la vida.” (34) Esta es la verdadera identidad de Isa[949], el hijo de Mariam, sobre la que dudan. (35) No es conforme a la naturaleza de Allah tomar una entidad como Su hijo. ¡Perfecto es más allá de toda contingencia! Cuando decide un asunto, Le basta con decir: “Sé,” y es. (36) “Allah es mi Señor y vuestro Señor, adoradle pues. Este es el camino de rectitud.” (37) Mas discreparon entre ellos los coaligados. ¡Ay de los encubridores cuando sean reunidos para comparecer ante su Señor en un Día temible! (38) El Día que vengan a nosotros su oído y su vista estarán muy atentos. Los infames hoy estarán en un claro extravío. (39) Adviérteles del Día de la Aflicción, cuando la suerte esté echada y ellos, negligentes, sigan encubriendo la verdad. (40) Somos Nosotros quienes heredaremos la Tierra y todo cuanto haya en ella. A Nosotros habrán de volver. (41) Y menciona en el Kitab a Ibrahim –veraz y Profeta– (42) cuando dijo a su padre: “¡Padre! ¿Por qué adoras lo que ni oye ni ve ni te beneficia en nada? (43) ¡Padre! Me ha llegado un conocimiento que no te ha llegado a ti. Así pues, sígueme y te guiaré al camino de rectitud. (44) ¡Padre! No adores al shaytan, pues en verdad que el shaytan es rebelde con el Rahman. (45) ¡Padre! Temo que te llegue un castigo del Rahman[950] y seas de los aliados del shaytan.” (46) Replicó su padre: “¿Acaso desprecias a mis alihah[951], Ibrahim? Si no cejas en tu empeño, te maldeciré. Aléjate de mí para siempre.” (47) Dijo: “¡Que la paz sea contigo! Pediré a mi Señor que te perdone. Él acoge con benevolencia mis súplicas. (48) Por lo que a mí respecta, me mantendré apartado de vosotros y de aquello a lo que dais poder aparte de a Allah. Suplicaré sólo a mi Señor. Puede que no me defraude en lo que le pida.” (49) Se alejó de ellos y de lo que adoraban aparte de Allah. Le concedimos a Ishaq y a Yaqub. A todos los hicimos Profetas. (50) Les investimos con Nuestra rahmah y les dimos una lengua veraz, excelsa. (51) Y menciona en el Kitab a Musa[952] –era íntegro, y fue Mensajero y Profeta. (52) Lo llamamos desde la ladera derecha del monte y nos acercamos a él confidentes. (53) Por Nuestra rahmah hicimos a su hermano Harun, Profeta. (54) Y menciona en el Kitab a Ismail –fiel cumplidor de la promesa, Mensajero y Profeta. (55) Ordenaba a su gente la salah y la zakah, y gozaba de complacencia ante su Señor. (56) Y menciona en el Kitab a Idris. Era veraz y Profeta. (57) Lo alzamos a un lugar elevado. (58) Estos son a los que Allah ha colmado de gracia de entre los Profetas de la descendencia de Adam, de los que llevamos con Nuh, de la descendencia de Ibrahim e Isra-il, y de los que guiamos y escogimos. Cuando se les recitaban los signos del Rahman[953], caían postrados en llanto. (59) Mas los que les sucedieron se olvidaron de la salah y siguieron sus deseos. Ya sufrirán las consecuencias de sus transgresiones, (60) salvo los que se arrepientan, crean y obren con rectitud. Esos son los que entrarán en el Jardín y no sufrirán injusticia alguna (61) –los Jardines de Adn que el Rahman ha prometido a Sus siervos en el Ghaib[954]. Su promesa no puede dejar de cumplirse. (62) No oirán allí frivolidad alguna, sólo –salam. La provisión les llegará mañana y tarde. (63) Este es el Jardín que haremos heredar a aquellos de Nuestros siervos que hayan tomado en serio Nuestros signos. (64) No descendemos[955], sino por orden de tu Señor. Él tiene el control de todas Nuestras acciones. Tu Señor no olvida. (65) El Señor de los Cielos y de la Tierra y de lo que entre ambos hay. ¡Adoradle pues y sed constantes en Su adoración! ¿Conoces a alguien que tenga Su mismo rango? ¿Que merezca llevar Su nombre? (66) Dice el hombre –insan: “¿Acaso cuando esté muerto, resurgiré a la vida?” (67) ¿No recuerda el hombre –insan– que lo creamos cuando no era nada? (68) Por tu Señor que los reuniremos a todos, y a los shayatin. Luego les haremos comparecer alrededor de yahannam, arrodillados. (69) De cada secta sacaremos rápidamente a los que hayan sido más insolentes con el Rahman. (70) Ten por seguro que somos Nosotros los que mejor sabemos quién es más digno de arder en él. (71) No hay ninguno de vosotros que no vaya a llegar a él. Esto es para tu Señor una decisión irrevocable. (72) Luego salvaremos a los que hayan tomado en serio Nuestros signos y abandonaremos en él a los infames como piedras amontonadas. (73) Cuando se les recitan Nuestras aleyas con las que clarificamos la verdad, los encubridores les dicen a los que creen: “¿Cuál de los dos bandos tiene más fuerza y controla las reuniones en las que se sientan los hombres de poder?” (74) ¡Cuántos pueblos no habremos destruido antes de ellos! Estaban mejor provistos y gozaban de mayor esplendor. (75) A quien esté en el extravío el Rahman lo mantendrá en él hasta que vea lo que se le había prometido, ya sea el castigo o la Hora. Entonces sabrán quién está en peor situación y quién tiene el ejército más débil. (76) Allah aumenta la guía a los que la siguen. Las buenas acciones son las que permanecen. Tienen más valor ante tu Señor, merecen mayor galardón y son el mejor refugio. (77) ¿Te has fijado en ese que niega Nuestros signos y luego dice: “Sin duda que se me darán riquezas e hijos?” (78) ¿Es que acaso ha ascendido hasta el Ghaib o ha hecho un pacto con el Rahman? (79) ¡Pero no! Escribiremos lo que dice y le dilataremos indefinidamente el castigo. (80) Heredaremos todo de lo que habla y vendrá a Nosotros completamente desposeído. (81) Han tomado alihah[956] aparte de Allah de los que esperan recibir apoyo. (82) Mas no tendrán ningún apoyo. Renegarán de su adoración y se convertirán en sus adversarios. (83) ¿Acaso no ves que hemos enviado shayatin contra los encubridores que les seducen al mal y les azuzan, de forma que no hay paz en ellos, sino ansiedad y nerviosismo? (84) Mas no quieras adelantarles el castigo. Sus días están contados. (85) El Día en el que reunamos a los que habían tomado en serio Nuestros signos y los reciba el Rahman con honor, (86) conduciremos a los malhechores a yahannam para que abreven en el fuego. (87) Nadie tendrá el poder de interceder, salvo quien reciba autorización del Rahman. (88) Dicen: “el Rahman ha tomado una entidad como Su hijo.” (89) No puede haber mayor blasfemia que ésta que habéis traído. (90) A punto están por ello los Cielos de rasgarse, la Tierra de hendirse y las montañas de ser demolidas y arrastradas (91) por haberle atribuido un hijo al Rahman. (92) No es conforme a Su naturaleza tener ningún hijo. (93) Nadie de cuantos están en los Cielos y en la Tierra viene al Rahman, sino como siervo. (94) Los ha contado y computado uno a uno. (95) Acudirán a Él solos el Día del Resurgimiento. (96) A los que crean y actúen con rectitud el Rahman los amará y hará que todos los demás les amen. (97) Lo hemos hecho fácil de recitar en tu lengua para que des buenas nuevas a los que toman en serio Nuestros signos y adviertas a una gente que se obstina en refutar la verdad. (98) ¡A cuántos pueblos no habremos destruido antes de ellos! ¿Queda algún vestigio de su paso por la Tierra? ¿Oyes sus voces?

NOTAS


[938]  Ver artículo IV.

[939]  Ver artículo XX y esquema 20 y 23.

[940] Ver artículo XX y esquema 20 y 23.

[941] Ver artículo XX, esquemas 20 y 23 y referencias F14 y F15.

[942]  En las aleyas que dan cuenta de este relato vemos todo el proceso de la comunicación de Allah el Altísimo con Sus siervos –Zakariyya suplica a Allah, Allah le responde enviándole un grupo de malaikah entre quienes podría haber estado Yibril, se establece un diálogo entre Zakariyya y los malaikah en el que se intercala un discurso de Allah el Altísimo. Ver artículos III y XXII.

[943]  El término mihrab مِحْراب deriva del verbo haraba حَرَبَ y significa –la parte alta al final de un salón, o de una casa; el asiento más honorable; el lugar en el que los reyes y los hombres más honorables se sientan y reúnen; un lugar elevado; la habitación a la que se asciende por unas escaleras; el nicho que marca la qiblah en un masyid; lugar de adoración; lugar de reunión.

[944]  Es decir, asume y desarrolla el registro que se ha activado en ti con respecto al kitab. Es como si se le dijera: “Verás con claridad la situación en la que se encuentra el Din de Allah y lo que hacen con él las castas sacerdotales judías, y sabrás que Isa y Muhammad vendrán detrás de ti para entregar la carta de repudio a los judíos y establecer el último tramo de la profecía –el Islam.

[945] Ver artículos XVII, XVIII y XX, esquemas 20 y 23 y apéndice J.

[946]  Ver Info 3.

[947] Esta aleya parece indicar que Mariam subió a un montículo para dar a luz. Quizás quería apartarse así de los caminos por los que podía pasar gente. La siguiente aleya parece confirmarlo:

(25) E hicimos del hijo de Mariam y de su madre un Signo. A ambos les dimos cobijo en un lugar elevado, protegido, donde había arroyos.

Sura 23 – al Muminun

[948]  Ver Info 3.

[949]  Ver referencia F16.

[950]  Ver Info 3.

[951]  Alihah آلِهاة es el plural de ilah إله, e ilahat  إلاهات es su femenino plural. Ver Info 14.

[952]  Ver artículo XX y esquemas 20 y 23.

[953]  Ver Info 3.

[954]  Ver Info 5.

[955]  En este caso, son los propios malaikah los que hablan en estilo directo, hablan de ellos mismos. Ver artículo XXII.

[956]  Alihah آلِهاة es el plural de ilah إله, e ilahat  إلاهات es su femenino plural.

18.SURA DE LA CAVERNA

AL-KAHF

سُورَةُ الكَهْفِ

Mequinense

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

(1) ¡Alabado sea Allah, Quien hace descargar sobre Su siervo el Kitab[916]! No hay en él ningún extravío. Antes bien, guía a la rectitud. (2) Advierte con claridad de Su temible castigo y anuncia a los creyentes, ésos que actúan con rectitud, que tendrán un hermoso galardón, (3) en el que permanecerán para siempre. (4) Es una advertencia para los que dicen: “Allah ha tomado una entidad como Su hijo.” (5) Carecen de conocimiento para decir eso, como ya carecían de él sus padres. Inaudita es la palabra que sale de sus bocas. No hacen sino fraguar embustes. (6) Es posible que te esté matando el dolor de ir tras ellos, exhortándoles a la verdad, y que, aun así, no crean en esta revelación. (7) Hemos hecho atractivo todo cuanto hay en la Tierra para probarles y para ver cuál de ellos sería mejor en obras. (8) Mas todo lo que hay en ella lo convertiremos en tierra estéril. (9) ¿Acaso piensas que el relato de los compañeros de la caverna y al-raqim forma parte de Nuestros signos prodigiosos[917]? (10) Menciónales cuando los jóvenes se refugiaron en la caverna y dijeron: “¡Señor nuestro, ten misericordia de nosotros y guíanos para que nos dispongamos en este asunto con rectitud!” (11) Y los hibernamos[918] en la caverna durante años. (12) Luego los deshibernamos para saber cuál de los dos bandos[919] sería capaz de calcular el tiempo que habían permanecido en ese estado. (13) Te relatamos estas noticias para que conozcas su verdadera historia[920]. Eran unos jóvenes que creían en su Señor y a quienes les habíamos apoyado con la guía. (14) Y fue la fuerza que pusimos en sus corazones la que les hizo levantarse y proclamar: “¡Nuestro Señor es el Señor de los Cielos y de la Tierra. No invocaremos aparte de Él a ningún otro ilah, pues si lo hiciéramos, estaríamos cometiendo una enorme iniquidad. (15) Nuestro pueblo ha tomado alihah[921] aparte de Él. ¡Si al menos trajesen un claro argumento que justificase su actitud!” ¿Quién es más infame que quien fragua embustes contra Allah? (16) “Ahora que os habéis apartado de ellos y de lo que adoran en vez de a Allah, refugiaos en la caverna, que vuestro Señor desplegará Su rahmah sobre vosotros y dispondrá vuestro asunto de la mejor manera[922].” (17) De haber estado allí, habrías visto el Sol elevarse y alejarse de su caverna por la derecha; y al ponerse, dejarlos a su izquierda, estando ellos en un conducto subterráneo[923]. Esto forma parte de los signos de Allah. A quien Allah guíe, estará guiado, y para aquel a quien extravíe no encontrarás apoyo ni recta guía. (18) Te habría parecido que estaban despiertos, sin embargo estaban hibernados. Les girábamos a la derecha y a la izquierda, mientras su perro permanecía con las patas extendidas en el umbral. De haberlos descubierto y de haberte acercado a ellos sigilosamente, habrías huido aterrorizado. (19) Entonces los deshibernamos para que se interrogaran entre ellos. Preguntó el que había tomado la palabra: “¿Cuánto tiempo habéis permanecido?” Contestaron: “Hemos debido permanecer un día o parte de un día.” Dijeron: “Vuestro señor sabe mejor el tiempo que habéis permanecido. Enviad a uno de vosotros a la ciudad con las monedas de plata que tenéis, éstas, para que se procure los alimentos más puros y podáis comer de ellos. Mas que actúe con prudencia y sea amable en el trato con la gente, de manera que nadie se aperciba de vuestra existencia, (20) pues si logran sojuzgaros, os apedrearán u os harán volver a su mil-lah y entonces nunca podríais salir victoriosos.” (21) De esta forma les mostramos el camino hasta ellos para que los descubrieran y comprendieran que la promesa de Allah es verdadera y que la Hora sin duda ha de llegar. Estando discutiendo sobre el asunto, dijeron: “Construid por encima de ellos una edificación. Su Señor los conoce bien.” Dijeron los que presentaron los argumentos de más peso: “Le daremos la forma de un lugar de adoración[924].” (22) Dirán: “Eran tres y su perro era el cuarto.” Y dirán: “Cinco y su perro era el sexto,” pero no son sino conjeturas. Y aun dirán: “Siete y su perro era el octavo.” Tu Señor sabe mejor su número. Sólo unos pocos lo conocen. No te enzarces en discusiones sobre ellos que sólo pretenden crear duda y confusión, a no ser que sea de forma clara e incuestionable, ni les pidas su opinión al respecto. (23) Y no digas nunca refiriéndote a cualquier asunto: “Lo haré mañana,” (24) a menos que añadas: “Si esa es la voluntad de Allah –inshaallah.” Recuerda a tu Señor cuando olvides y di para tus adentros: “Podría ser que mi Señor me guiase en este asunto a lo que más se acercase a la rectitud.” (25) “Permanecieron en la caverna trescientos años más otros nueve[925].” (26) Infórmales de que es Allah Quien sabe mejor el tiempo que estuvieron allí. A Él pertenece el Ghaib de los Cielos y de la Tierra. ¡Y de qué forma tan clara percibe todo cuanto hay en Su creación! No tienen aparte de Él quien les proteja. Con nadie comparte Su soberanía. (27) Recita lo que se te inspira del Kitab de tu Señor. Su plan no cambia. No encontrarás que haya fuera de Él refugio alguno. (28) Sé paciente con aquellos que invocan a su Señor mañana y tarde. Quieren Su complacencia. No te desentiendas de ellos buscando los placeres de la vida de este mundo ni obedezcas a quien hemos hecho que su corazón sea negligente con Nuestras advertencias y sigua sus pasiones[926]. Su caso es el de aquel que ha desobedecido a su Señor y ha transgredido Sus límites. (29) La verdad viene de tu Señor. Así pues, quien quiera creer en ella que crea, y quien quiera encubrirla que la encubra. Hemos preparado para los infames un fuego que les rodeará y un humo ardiente que les cubrirá por completo. Si piden auxilio, se les auxiliará arrojándoles un agua como cobre fundido que les abrasará la cara. ¡Qué terrible bebida y qué mal auxilio! (30) No dejaremos que se pierda el galardón de los que crean y obren con rectitud. (31) Estos son los que entrarán en los Jardines de Adn por donde fluirán ríos. Allí estarán adornados con brazaletes de oro y llevarán vestidos verdes de raso y brocado, recostados en divanes. ¡Qué excelente galardón y qué hermoso lugar en el que reclinarse! (32) Ponles el ejemplo de dos hombres –a uno de ellos le dimos dos jardines de vides rodeados de palmeras. Entre ambos pusimos campos de cultivo. (33) Cada uno de los jardines producía sus frutos con exacta regularidad y abundancia. Hicimos brotar un manantial cuya agua fluía entre esos dos vergeles. (34) Todo ello le reportaba grandes beneficios. Hablando con su compañero, le espetó: “Yo tengo más riquezas que tú y más poder en hombres.” (35) Entró en su jardín con arrogancia y dijo: “Nada de todo esto podrá perecer jamás. (36) Y seguro estoy de que no llegará la Hora, pero si fuera devuelto a mi Señor, sin duda que encontraría a cambio de esto algo mejor.” (37) Su compañero entonces le replicó: “¿Encubres acaso la verdad de Aquel que te creó de tierra, luego de un agua fecundadora eyaculada y te dio forma de hombre? (38) En lo que a mí respecta, Él es Allah, mi Señor. No doy poder a nadie, excepto a Él. (39) ¿Por qué no dijiste al entrar en tu jardín: ‘Que se haga la voluntad de Allah. No hay poder, sino el que viene de Él.’? Si ves que tengo menos riqueza e hijos que tú, (40) pudiera ser que mi Señor me diera algo mejor que tu jardín y que mandase contra él algún castigo del cielo que lo arrasara (41) o que su agua se quedase en la profundidad de la tierra, sin que pudieras extraerla.” (42) Entonces sus frutos quedaron destruidos. Al verlo devastado, se retorcía las manos pensando en lo que se había gastado en él. Dijo: “¡Ojala no hubiera dado poder a otro que a mi Señor!” (43) No hubo nadie que pudiera ayudarle, excepto Allah. Ni él mismo pudo ayudarse. (44) Ahora se daba cuenta de que la verdadera soberanía es de Allah. Suyo es el mejor galardón y Su guía conduce al buen final. (45) Ponles el ejemplo de cómo la vida de este mundo se asemeja al agua que hacemos caer del cielo, la cual se mezcla con las plantas de la tierra, que luego se convierten en paja que el viento esparce. Allah tiene el poder sobre todas las cosas. (46) La riqueza y los hijos[927] son el adorno de la vida de este mundo, pero son las buenas obras lo que permanece, y tienen junto a tu Señor el mejor galardón e infunden mejores esperanzas. (47) El Día[928] en el que pongamos a las montañas en movimiento verás la Tierra alisada. Los reuniremos a todos, sin dejarnos a uno solo de ellos. (48) Comparecerán ante tu Señor en filas: “Habéis venido a Nosotros en la misma condición que os creamos la primera vez. Sin embargo, pretendíais que este encuentro nunca tendría lugar.” (49) Se colocará el Kitab y verás entonces a los nefarios aterrorizados por lo que hay en él. Dirán: “¡Ay de nosotros! ¿Qué clase de Kitab es éste que todo, pequeño o grande, está en él registrado?” Se encontrarán con sus obras. Tu Señor no actuará injustamente con nadie. (50) Cuando dijimos a los malaikah: “Servid a Adam,” todos aceptaron servirle, salvo Iblis que era de los yin[929] y se rebeló contra la orden de su Señor. “¿Vais entonces a apoyaros en él y en su descendencia en vez de apoyaros en Mí cuando ellos son vuestros enemigos?” ¡Qué mal negocio el de los infames! (51) “No los tomé como testigos de la creación de los Cielos y de la Tierra ni tampoco de su propia creación ni Me serví para ello de los que extravían a otros.” (52) El Día en el que diga: “Llamad a esos que afirmabais que tenían poder aparte de Mí.” Los llamarán, pero no les responderán y pondremos entre ellos un abismo de perdición[930]. (53) Los nefarios verán el fuego y entenderán que en él habrán de caer, pero no encontrarán un lugar por el que poder volver. (54) Hemos dispuesto en este Qur-an para la gente –nas– toda clase de ejemplos, pero el hombre –insan– es ante todo porfiador. (55) ¿Qué impide a los hombres –nas– creer cuando les llega la guía o pedir perdón a su Señor? ¿Es que quieren seguir la misma conducta –sunnah– que sus ancestros o encontrarse con el castigo cara a cara? (56) No enviamos a los Mensajeros, sino como anunciadores de buenas nuevas y como advertidores. Mas los encubridores porfían sin argumentos para invalidar así la verdad, “y toman a burla Mis signos” y aquello con lo que se les advierte. (57) ¿Quién puede haber más infame que aquel a quien se le mencionan los signos de su Señor y se aparta de ellos, olvidándose de los registros que sus acciones pasadas han impreso en su Kitab? Les hemos cubierto los corazones para que no lo comprendan, y hemos puesto sordera en sus oídos para que no entiendan lo que oyen. Si les llamas a la guía, nunca podrán guiarse. (58) Tu Señor es el Perdonador, el Poseedor de Toda la Rahmah. Si actuara según sus obras, el castigo que les corresponde ya les habría llegado, pero se lo retrasa hasta la cita acordada. Después no habrá para ellos refugio alguno. (59) Esas son las ciudades que aniquilamos por su infamia cuando se cumplió el plazo que se había fijado para su destrucción. (60) Cuando Musa[931] le dijo al muchacho que le servía: “He de continuar hasta alcanzar la confluencia de los dos mares, aunque me cueste siglos llegar hasta allí.” (61) Y llegaron a la confluencia de los dos mares. Se olvidaron de seguir su pez, y este se deslizó hacia el mar a través de un conducto subterráneo. (62) Una vez hubieron rebasado aquel lugar, le dijo al muchacho: “Trae el almuerzo, pues el viaje nos ha causado una enorme fatiga.” (63) Dijo: “¿Acaso no advertiste que cuando nos dirigíamos hacia las rocas me olvidé del pez? Sólo el shaytan me hizo olvidarme y no acordarme de él, y este se deslizó prodigiosamente hacia el mar.” (64) Dijo: “Eso es lo que estábamos buscando.” Y se volvieron siguiendo el rastro que habían dejado. (65) Allí se encontraron con uno de Nuestros siervos a quien le habíamos concedido misericordia y conocimiento. (66) Le dijo Musa: “¿Puedo seguirte para que me enseñes la recta guía que te han enseñado a ti?” (67) Respondió: “Ten por seguro que no podrás retener tus impulsos si me sigues. (68) ¿Y cómo podrías retenerlos si mis actos provienen de un conocimiento que tu experiencia no abarca?” (69) Dijo: “Si es la voluntad de Allah, verás que controlo mis impulsos y no desobedezco tus órdenes.” (70) Le dijo: “Si decides seguirme, no me hagas ninguna pregunta y espera hasta que yo mismo me refiera a ello.” (71) Siguieron su camino hasta que montaron en una embarcación y la agujereó. Dijo: “¿La has agujereado para que se ahoguen los que van en ella? Terrible en verdad es lo que has hecho.” (72) Dijo: “¿Acaso no te advertí que si me acompañabas, no podrías retener tus impulsos?” (73) Dijo: “No me lo tomes en cuenta si olvido tus advertencias ni me impongas algo difícil de sobrellevar.” (74) Siguieron su camino hasta que se encontraron con un muchacho al que mató. Dijo: “¿Has matado a un ser inocente, sin que él hubiera matado a otro? Verdaderamente has cometido un acto de iniquidad.” (75) Dijo: “¿Acaso no te advertí que si me acompañabas, no podrías retener tus impulsos?” (76) Dijo: “Si después de esto vuelvo a exigirte una explicación, no dejes que te siga acompañando. Por mi parte, estarías excusado.” (77) Siguieron su camino hasta que llegaron a una aldea y pidieron a su gente que les dieran algo de comer, pero les negaron su hospitalidad. Allí encontraron un muro a punto de derrumbarse y lo niveló. Dijo: “Si hubieras querido, podrías haber pedido algo por el trabajo que has hecho.” (78) Dijo: “Aquí debemos separarnos. Voy a aclararte la interpretación de aquello que te impidió retener tus impulsos. (79) En cuanto a la embarcación, pertenecía a unos hombres que vivían de ella y quise inutilizarla, pues iban a encontrarse con un poderoso cacique que se apropiaba por la fuerza de todas las embarcaciones que cruzaban su territorio. (80) En cuanto al muchacho, tenía padres creyentes y temíamos que les oprimiera, mostrándose rebelde e ingrato. (81) Quisimos que su Señor les diera a cambio uno mejor que él, más puro y más compasivo. (82) En cuanto al muro, era de dos muchachos huérfanos de la aldea y debajo del mismo había un tesoro que les pertenecía. Su padre había sido de los justos y tu Señor quiso, en Su rahmah, que llegaran a la madurez y pudieran sacar su tesoro. No he hecho nada de todo esto de motu proprio. Esta es la interpretación de aquello que te impidió retener tus impulsos.” (83) Te preguntan por Dhul Qarnain[932]. Recítales una parte de su historia. (84) Le dimos preeminencia en la Tierra y los medios para alcanzar sus objetivos. (85) De esta forma emprendió su camino (86) hasta que llegó a donde se pone el Sol, y halló que se ponía en una tierra fangosa en la que habitaba un pueblo. Dijimos: “¡Dhul Qarnain! O bien los castigas o bien los tratas de la mejor manera.” (87) Respondió: “Al infame lo castigaremos y luego será devuelto a su Señor Quien le castigará con un castigo más severo aun. (88) Y el que crea y actúe con rectitud recibirá el más hermoso galardón, y le ordenaremos lo que le resulte más fácil.” (89) De nuevo emprendió su camino (90) hasta que llegó a donde sale el Sol, y halló que salía sobre una gente a la que no habíamos provisto con ningún sistema para cubrirse. (91) Así fue. Teníamos perfecto conocimiento de lo que se movía secretamente en su interior. (92) De nuevo emprendió su camino (93) hasta que llegó a un lugar en el que había dos masas rocosas, separadas por una gran abertura y halló que a un lado de ellas había una gente que apenas comprendía una palabra cuando se les hablaba[933]. (94) Dijeron[934]: “¡Dhul Qarnain! En verdad que Yayuy y Mayuy[935] se exceden en su iniquidad. ¿Quieres que te entreguemos una parte de lo que producen nuestras tierras para que levantes una muralla que nos separe de ellos?” (95) Respondió: “La preeminencia que mi Señor me ha dado es mejor que lo que me ofrecéis, pero si me ayudáis con vuestras manos, construiré una barrera fortificada que les impida penetrar en vuestro territorio. (96) Traedme bloques de hierro.” E hizo un encofrado para nivelar la depresión que separaba las dos masas rocosas. Dijo: “¡Soplad hasta que el fuego lo derrita! Dijo: “Traédmelo para rellenar el encofrado con hierro fundido.” (97) Y no pudieron escalarla ni hacer un túnel en ella. (98) Dijo: “Esto es una rahmah de mi Señor, pero cuando se haga realidad Su promesa, la demolerá. La promesa de mi Señor se ha de cumplir.” (99) Ese Día haremos que surjan, como olas, agitándose unos sobre otros. Se soplará en el cuerno[936] y los reuniremos a todos. (100) Ese Día mostraremos claramente yahannam a los encubridores. (101) Esos cuyos ojos estaban velados “a Mi recuerdo[937]” y no podían entender lo que oían. (102) “¿Acaso los encubridores cuentan con recibir protección de Mis siervos en vez de recibirla de Mí?” Agasajaremos a los encubridores con yahannam. (103) Infórmales de quiénes serán los mayores perdedores a causa de sus obras. (104) Aquellos cuyos esfuerzos por ganar la vida de este mundo les habrán extraviado. Pensaban que hacían el bien al actuar de esa manera. (105) Esos son los que habían encubierto la verdad de los signos de su Señor y el encuentro con Él. Sus obras serán vanas y el Día del Resurgimiento no les daremos ningún valor. (106) Yahannam será lo que reciban en pago por haber encubierto la verdad, “y por haber tomado Mis signos y a Mis Mensajeros a burla.” (107) Pero a los que crean y actúen con rectitud les agasajaremos con el Jardín del Firdaus. (108) En él permanecerán para siempre y no desearán cambiarlo por nada. (109) Si el mar fuera tinta con la que escribir las palabras de tu Señor, se agotaría antes de que se agotaran Sus palabras, incluso si volviéramos a llenarlo de tinta. (110) Aclárales que no eres más que un humano –bashar– como ellos, al que se le ha inspirado que su Ilah es el Único Ilah. Así pues, el que espere encontrarse con su Señor que actúe con rectitud y no de poder a ninguno de Sus siervos.

NOTAS


[916]  Ver artículo XIV y esquema 19.

[917] Los Quraish, los judíos y los cristianos no dejaban de bombardear al Profeta (s.a.s) con preguntas referidas a sus tradiciones para probarle y ver si podían pillarle en falso y demostrar así que no era un “Enviado”. En este caso le preguntaron por la historia de los jóvenes durmientes que circulaba entre las tradiciones cristianas. Allah el Altísimo no sólo revela a Su profeta todos los detalles de la historia, sino que además corrige aquello que no pertenecía al relato verdadero y que se habría filtrado con el transcurso de los años. Pero al mismo tiempo, le hace comprender al Profeta (s.a.s) y a quienes le habían preguntado, que esa historia era irrelevante para Quien ha Originado el Universo y creado todo cuanto en él existe. Por ello, la pregunta de la aleya es una pregunta retórica, es como si dijese: “¿Acaso te parece esta historia uno de los signos sorprendentes de tu Señor? Por supuesto que no. Fíjate en el firmamento y en ti mismo. Observa los ciclos vitales y en cómo hemos levantado los Cielos.”

Al mismo tiempo, Allah el Altísimo nos muestra a lo largo de esta sura la subjetiva relatividad en la que vivimos y con la que valoramos los acontecimientos. Enseguida damos poder a los misterios y a los “fenómenos sobrenaturales.” Es como el mundo imaginario de los niños.

Otro aspecto importante en esta sura es la irrelevancia de los números ante Allah. Y es a los números a lo que más relevancia han dado los judíos; sobre ellos han basado su cábala y la interpretación de sus escrituras.

[918] La expresión árabe darabna ala adhanihim ضَرَبْنا على ءَاذانهم hace referencia a un estado de inconsciencia, de coma, en el que nada puede sacarnos de él. Sin embargo, el estado de coma suele producirse a causa de una enfermedad o de un trauma, por lo que hemos preferido utilizar el término “hibernación.”

Por otra parte, la palabra faywah فَجْوَة, de la aleya 17, da la idea de una pequeña cueva dentro de la cueva; de una hendidura en el interior de la cueva. En cualquiera de los dos casos pudo haberse producido un efecto natural de hibernación controlado por los malaikah. Ese estado de hibernación les habría dado una apariencia tal que causara terror a quienes se encontraran con ellos de improviso.

[919]  En la aleya 9 se nos explica cuáles son esos dos bandos –ashaba al-kahf los compañeros de la caverna أصحاب الكهفِ y los compañeros del Raquim ashaba arRaquim أصْهابَ الرَّقِيمِ. Son dos grupos los que han entrado en la caverna. Quizás se conocían o quizás ambos huían de la represión de la gente de la ciudad y coincidieron (los malaikah los hicieron coincidir) en esa caverna. En cuanto al término raquim رَقيم, deriva del verbo raqama رَقَمَ, y significa –texto, escritura, texto cifrado, tableta en la que hay algo inscrito; y podría hacer referencia a un grupo de los jóvenes de la caverna que tenía un libro, una tableta inscrita, quizás alguno de los evangelios más tarde llamados apócrifos.

[920] Ver artículo I.

[921]  Alihah آلِهاة es el plural de ilah إله, e ilahat  إلاهات es su femenino plural.

[922]  Este discurso es de los malaikah, quienes no dejaron ni un solo instante de acompañarles en aquella aventura espiritual.

[923]  Ver nota de la aleya 11. Las indicaciones que se dan en esta aleya sobre la situación de la caverna muestran que nunca el sol entraba en ella. La entrada estaba dirigida hacia el sur y el Sol discurría del Este al Oeste por encima de la caverna. Esta posición era idónea para que se crease dentro de ella un microclima muy propicio para la hibernación.

Por otra parte, muy probablemente se tratase de una cueva muy conocida, ya que en la aleya 16 se dice: refugiaros en la cueva. Se utiliza el artículo determinado dando a entender que era la cueva que todos conocían, o quizás fuese conocida por los creyentes, pues era la cueva en la que habrían ocurrido importantes acontecimientos en la historia del relato profético. Quizás esa caverna, la cueva, fuese la de Hira, en la que el profeta Muhammad (s.a.s) solía retirarse y en la que recibió la profecía.

[924]  Aquí termina la historia de la caverna. Los compañeros piensan que han estado durmiendo un día o parte de un día. Situación ésta que aprovechan los malaikah (sin duda con forma humana) para hacerles ir a la ciudad y que su gente los encuentre. Va uno de ellos a comprar comida y todos se dan cuenta de la ropa tan extraña que viste y de las monedas con las que pretende pagar lo que ha comprado –son monedas que ya no se utilizan. El joven vuelve a la cueva con la comida y algunos de los principales de la ciudad, alertados por sus conciudadanos de tan insólito suceso, deciden seguirle y, de esta forma, llegan a la caverna. Todos han muerto. Es entonces cuando entienden que esos muchachos son los compañeros de la caverna, una historia que pensaban ficticia y que se habían ido narrando unos a otros. Ahora ven que es cierta y que Allah puede resucitar a los muertos o permitir que unos jóvenes permanezcan vivos durante siglos sin que su configuración física cambie. Entonces deciden levantar un lugar de adoración como una forma de honrarles.

[925]  Esta es la pregunta que le hicieron al Profeta –¿Cuántos años permanecieron en la caverna? En primer lugar, se le reprocha al Profeta que les dijera –“Mañana os lo diré.” Sin añadir, Inshaallah. Luego, no obstante, se le da la buena información –300 años más 9.

[926]  Ver Info 21.

[927]  Ver referencia F18.

[928]  Ver Infos 11 y 16 y cuadro C7.

[929]  Ver artículo I, apéndice G y cuadro C3.

[930]  En esta aleya y en las anteriores vemos varias interpolaciones del discurso de Allah el Altísimo en el discurso del narrador. Ver artículos II, III y XXII.

[931]  Ver artículo XX.

[932] Ver artículo XX, referencias F5 y F6 y apéndice G.

[933]  Ver imagen S1.

[934]  Ver artículo II.

[935]  Consideramos que Yayuy y Mayuy son dos conceptos que hacen referencia a las huestes que en cada momento de la historia están más sometidas a Iblis. En la sura 97 se describen sus estrategias de dominación –asaltar la fortaleza o agujerear las murallas y penetrar en la fortaleza poco a poco, imperceptiblemente. Y estas son las estrategias con las que han ido corrompiendo al hombre. Pablo de Tarso fue horadando el muro de contención que había construido Isa y echando a través de él conceptos como la trinidad y otros que fueron destruyendo todo el edificio cristiano. De la misma forma, se fue horadando, agujereando, el muro del Islam, creando discordia, separatismo, falsos ahadiz y discordantes interpretaciones del Qur-an. Ver Infos 7 y 8.

[936]  Ver Info 11 y cuadro C7.

[937] Allah el Altísimo asocia en esta aleya Su recuerdo a la vista y al oído. La mayoría de los hombres llevan un velo en los ojos que les impide ver la creación de Allah y recordarle y agradecerle Sus innumerables favores para con Sus criaturas y admirarse de Su inaprehensible sabiduría. Por otra parte, cuando alguien les llama a la creencia o les recuerda su condición de criaturas y el Día del Resurgimiento… sus oídos están cerrados y las palabras no logran llegar al corazón, a la consciencia.

17.SURA DEL QUE INICIÓ SU VIAJE POR LA NOCHE

AL-ISRA-I

سُورَةُ الإِسْرَاءِ

Mequinense

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

(1) Libre está en Su perfección de toda contingencia Aquel que hizo viajar a Su siervo una noche desde el Masyid al-Haram hacia el Masyid al-Aqsa –lugar cuyos alrededores hemos bendecido, para mostrarle Nuestros signos[882]. Él está atento a todo cuanto acontece en Su creación y ve la intención que os mueve a actuar. (2) Le dimos el Kitab a Musa e hicimos de él guía para los Banu Isra-il –“no busquéis apoyo en otro que en Mí”– (3) descendientes de quien llevamos con Nuh[883]. En verdad que era un siervo agradecido. (4) Registramos en el Kitab que los Banu Isra-il corromperíais en la Tierra por dos veces y os impondríais con soberbia sobre los demás pueblos. (5) Cuando se hizo realidad la primera de ellas, enviamos contra vosotros a nuestros siervos más violentos, que os mataban mientras salíais de vuestras casas. Promesa cumplida. (6) Luego hicimos que os volvierais contra ellos y los vencierais. Os proveímos de riqueza e hijos, y de numerosos grupos de apoyo. (7) El bien que hagáis para vosotros será, y el mal que hagáis contra vosotros se volverá. Cuando se hizo realidad la última, fue para que os humillaran y para que entraran en el masyid como lo habían hecho la primera vez y destruyeran todo lo que encontrasen a su paso. (8) Pudiera ser que vuestro Señor tuviera misericordia de vosotros, pero sabed que si volvéis a las andadas, os responderemos de la misma forma[884]. Hemos hecho de yahannam un lugar de confinamiento para los encubridores. (9) Este Qur-an guía al camino que evita el extravío y anuncia a los creyentes que actúan con rectitud la buena nueva de un espléndido galardón. (10) Para los que encubren la realidad de Ajirah[885] habrá un doloroso castigo. (11) El hombre –insan– pide que le sobrevenga el mal como pide que le llegue el bien. El hombre –insan– se apresura hacia lo que no conoce[886]. (12) Hemos hecho de la noche y del día dos signos –el signo de la noche lo hacemos desaparecer para que el signo del día sea visible y podáis buscar así la provisión con la que vuestro Señor os sustenta, para que podáis contar los años y podáis calcular[887]. Todas las cosas las hemos clarificado con precisión. (13) Todo hombre –insan– está inseparablemente unido a su destino[888], y el Día del Resurgimiento le sacaremos un kitab que no estará sellado. (14) ¡Lee tu kitab! Hoy te bastas a ti mismo para llevar la cuenta. (15) Quien se haya guiado lo habrá hecho para sí mismo, y quien se haya extraviado a él mismo se habrá extraviado. Nadie cargará con la carga de otro. Nunca hemos castigado a un pueblo, sin antes haberle enviado un Mensajero. (16) Cuando queremos destruir una ciudad, permitimos que los peores de sus dirigentes, aquellos que incitan al mal, den rienda suelta a sus deseos. Ello hace que se salgan del camino y actúen con rebeldía. De esa forma se cumple la parte del plan que les corresponde, y la arrasamos por completo. (17) ¡Cuántos pueblos hemos destruido después de Nuh! Nadie como tu Señor está advertido de las maldades de Sus siervos. Él es el Conocedor de Todos los Registros, y ve la intención que les mueve a actuar. (18) A quien desee el fausto que le ofrece la vida efímera de este mundo le adelantaremos la parte que de él esté registrada en el plan. Luego lo arrojaremos a yahannam, donde arderá reprobado y apartado de la rahmah de Allah. (19) Mas quien desee la vida de Ajirah y se esfuerce por conseguirla siendo creyente que sepa que sus esfuerzos serán recompensados. (20) La magnificencia de tu Señor a todos agasaja y a todos abarca, a estos y a aquellos. (21) Observa cómo hemos favorecido en esta vida a unos por encima de otros. Mas la de Ajirah tiene rangos más elevados y es preferible[889]. (22) No des poder a otra entidad que Allah, pues acabarías reprobado y repudiado. (23) Tu Señor os ha ordenado que no deis poder a otro que a Él y que actuéis rectamente con los padres[890]. Y si alguno de ellos, o los dos, llegan a la vejez estando contigo, no les digas “uf” ni los rechaces, sino háblales con respeto y cariño. (24) Protégeles con misericordia, y di: “¡Señor mío! Ten compasión de ellos como ellos tuvieron compasión de mí mientras fui un niño.” (25) Vuestro Señor sabe lo que hay en vuestras nafs. Sabe si actuáis con rectitud, y perdona a los que a Él se vuelven arrepentidos. (26) Da a los familiares más allegados lo que es su derecho, así como a los mendigos y a los viajeros, y no disipes tus bienes malgastándolos. (27) Los derrochadores son hermanos de los shayatin[891], y el shaytan encubre las bendiciones de su Señor. (28) Si no tienes nada que les puedas ofrecer, pues todavía no te ha llegado la rahmah que esperas de tu Señor, háblales con reconfortantes palabras. (29) No cierres la mano avaramente ni ofrezcas todo lo que tengas en ella, pues acabarías reprobado y despojado. (30) Tu Señor da la provisión en abundancia y también la limita según Su voluntad. Conoce todos los registros, y ve la intención que mueve a actuar a Sus siervos. (31) No matéis a vuestros hijos por temor a la miseria. Nosotros les proveemos, y también a vosotros. Que los matéis es una atrocidad. (32) Alejaos de la fornicación, pues en verdad que es una indecencia y un mal camino. (33) No matéis a nadie que Allah haya prohibido matar, si no es por derecho. Concedemos al wali[892] de quien hayan matado injustamente autoridad para resarcirse del crimen cometido, pero que no trasgreda los límites del talión, pues el asunto está protegido por la ley. (34) No os acerquéis a la riqueza del huérfano si no es para beneficiarle hasta que haya alcanzado la mayoría de edad. No violéis los compromisos, pues al contraerlos os hacéis responsables de cumplirlos. (35) Sed cuidadosos en la medida que deis y justos en el peso. De esta forma estaréis actuando con rectitud. (36) Sois responsables de cómo procesa el fuad[893] la información que le llega a través del oído y de la vista. Por ello, no sigas aquello de lo que no tengas conocimiento. (37) No camines por la Tierra con arrogancia, pues nunca podrás recorrerla de un extremo al otro ni igualarte en altura a las montañas. (38) Todo ello es maldad y ante tu Señor aborrecible. (39) Esto forma parte de lo que tu Señor te ha inspirado de la Hikmah. No des poder a otro que a Allah, pues en ese caso serías arrojado a yahannam, reprobado y apartado de la rahmah de Allah[894]. (40) ¿Así pues, iba a daros vuestro Señor hijos y Él iba a tomar para Sí, de entre los malaikah, hijas? En verdad que es una enormidad lo que decís. (41) Hemos dispuesto este Qur-an de forma que pudieran recapacitar, pero no ha hecho, sino aumentar su aversión. (42) Hazles entender que si hubiera con Él otros alihah[895], como dicen, tratarían de apoderarse del Arsh. (43) Lejos está en Su perfección de toda contingencia. Ensalzado sea por encima de lo que afirman –el Elevado, el Inconmensurable. (44) Declaran Su perfección más allá de toda contingencia los siete Cielos y la Tierra, y quienes en ellos están[896]. No hay nada que no reconozca Su perfección y Le alabe. Sin embargo, vosotros no comprendéis la forma en la que lo hacen. Él es el Perdonador, el que Controla Su Ira. (45) Cuando recitas el Qur-an, ponemos entre tú y los que encubren la realidad de Ajirah un velo protector. (46) Cubrimos sus corazones para que no comprendan y en sus oídos ponemos sordera para que no entiendan lo que oyen. Cuando al recitar el Qur-an mencionas que tu Señor es el Único Ilah, vuelven la espalda con aversión. (47) Bien sabemos lo que entienden cuando te escuchan y cuando se hacen confidencias. Dicen los infames: “No seguís, sino a un hombre hechizado.” (48) Fíjate en las comparaciones que te ponen. No hacen, sino extraviarse. No pueden volver al camino. (49) Dicen: “¿Acaso cuando seamos huesos y polvo resurgiremos como nuevas criaturas?” (50) Respóndeles que así será, aunque fueran piedras o hierro (51) o cualquier otra cosa creada a la que piensen que es imposible darle vida. Replicarán: “¿Quién nos devolverá a la vida?” Aclárales que les devolverá a la vida Quien los creó por primera vez. Te dirán moviendo la cabeza: “¿Cuándo ocurrirá tal cosa?” Respóndeles que quizás esté cerca ese momento (52) –el Día en el que seáis llamados y respondáis alabándole. Pensareis que apenas permanecisteis un instante. (53) “Di a Mis siervos que hablen de la mejor manera, pues el shaytan siembra la discordia entre ellos[897].” El shaytan es para el hombre –insan– un enemigo declarado. (54) Vuestro Señor os conoce bien. Si esa es Su voluntad, tendrá rahmah de vosotros o bien os castigará. No te hemos enviado a ellos para que seas su custodio. (55) Tu Señor conoce a cuantos hay en los Cielos y en la Tierra. Hemos favorecido a unos Profetas sobre otros. A Daud le dimos un Zabur[898]. (56) Diles que llamen a esos en los que pretenden apoyarse en vez de en Él. Ellos no tienen poder para retirarles el mal que les pueda afligir ni para alterarlo. (57) Esos a los que invocan desean encontrar el medio de acercarse a su Señor. Suplican Su rahmah y temen Su castigo, pues el castigo de tu Señor es temible[899]. (58) No hay ciudad que no vayamos a destruir o a castigar con furia antes del Día del Resurgimiento. Así está registrado en un Kitab lineado[900]. (59) La razón por la que hemos dejado de enviar signos ha sido porque ya las primeras comunidades renegaran de ellos. Dimos a los Zamud la camella como un signo evidente y clarificador, pero no lo respetaron. No enviamos Nuestros signos, sino como una intimidación. (60) Recuerda cuando te dijimos: “Tu Señor tiene agarrados a los hombres –nas.” La visión[901] que te mostramos no fue, sino para probarles, al igual que el árbol maldito mencionado en el Qur-an. Les atemorizamos, pero ello no hizo, sino aumentar su impiedad. (61) Cuando ordenamos a los malaikah: “Servid a Adam,” todos aceptaron servirle, excepto Iblis. Dijo: “¿Serviré acaso a quien has creado de barro?” (62) Y añadió: “¿Quieres que te muestre quién es ese al que has honrado por encima de mí? Si me das de plazo hasta el Día del Resurgimiento, me apoderaré de toda su descendencia, salvo de unos pocos.” (63) Dijo: “¡Vete! Quien de ellos te siga que sepa que yahannam será vuestro galardón –abrumadora recompensa en verdad. (64) Susúrrale la rebeldía a quien puedas, cae sobre ellos con tu caballería e infantería, hazte socio en su riqueza e hijos, y hazles promesas,” pero las promesas del shaytan no son, sino engaños. (65) “Sabe que ningún poder tienes sobre Mis siervos.” Tu Señor basta como protector[902]. (66) Es vuestro Señor Quien empuja los barcos[903] que surcan los mares para que podáis procuraros la provisión que por Su gracia está esparcida por toda la Tierra. En verdad que es compasivo con vosotros. (67) Cuando os sobreviene un peligro mientras navegáis, sólo a Él invocáis, pero una vez os veis a salvo en tierra firme, renegáis. En verdad que el hombre –insan– encubre los favores de su Señor. (68) ¿Acaso estáis a salvo de que se os trague la tierra o de que se os envíe un huracán? No encontraríais entonces en quién apoyaros. (69) ¿O acaso estáis a salvo de que se os devuelva al mar y se envíe contra vosotros un viento destructor que os haga naufragar y sucumbir por haber encubierto la gracia de vuestro Señor? No tendríais aliados que os ayudaran contra Nosotros. (70) En verdad que hemos honrado a los Banu Adam. Los llevamos por tierra y por mar, y les proveemos de cosas buenas. Los hemos distinguido por encima de muchos de los que hemos creado. (71) El Día vendrá en el que llamemos a toda la gente –nas– por su imam[904]. Aquel al que se le ponga su kitab en la mano derecha lo leerá sin sufrir injusticia alguna. (72) Quién haya estado ciego a la verdad en este mundo lo estará también en Ajirah, en un extravío aún más lejano. (73) Si les siguieras en sus maquinaciones para rebelarte contra lo que te hemos inspirado e inventases sobre Nosotros algo distinto a ello, entonces sí que te tomarían por amigo íntimo[905]. (74) Si no te hubiéramos afirmado en la verdad, a punto habrías estado de inclinarte ligeramente hacia ellos[906]. (75) De haber sido así, te habríamos hecho probar el doble del sufrimiento que acarrea la vida y la muerte. Luego no encontrarías a quien te apoyara contra Nosotros. (76) Su maquinación consiste en intimidarte hasta hacer que te vayas de esta tierra. Si lo lograsen, no durarían mucho más después de tu partida (77) sunnah con los que enviamos antes de ti. No encontrarás en Nuestra sunnah ningún cambio[907]. (78) Establece la salah en el tiempo que va desde el crepúsculo hasta que la noche se hace totalmente oscura, y recita el Qur-an al alba. En la recitación del alba están presentes. (79) Mantente despierto parte de la noche como un acto de adoración voluntario para ti. Pudiera ser que tu Señor te resucitase en una estación en la que fueras ensalzado[908]. (80) Suplica a tu Señor que te haga vivir siempre con firmeza, y te conceda autoridad y apoyo. (81) Anúnciales que ha llegado la verdad y se ha desvanecido la falsedad. En verdad que la falsedad no puede sostenerse frente a la verdad. (82) Hacemos que se descargue del Qur-an[909] lo que en él hay de cura y de rahmah para los creyentes. A los infames no hace, sino aumentarles su perdición. (83) Cuando favorecemos al hombre –insan– se aparta ocupado con sus asuntos, pero cuando le sobreviene un mal, se desespera. (84) Adviérteles que su Señor es consciente de que todos obran según su parecer, pero Él sabe quién sigue el camino con la mejor guía. (85) Te preguntan acerca del Ruh[910]. Diles que el Ruh es parte del poder de ejecución del plan de tu Señor, y que no se les ha dado, sino un poco del conocimiento. (86) Si esa fuera Nuestra voluntad, nos llevaríamos lo que te hemos inspirado. Luego no encontrarías en quién apoyarte contra Nosotros, (87) salvo por una rahmah de tu Señor. Abundante es la gracia que derrama sobre ti[911]. (88) Hazles entender que si se reunieran los hombres –nas– y los yin para componer algo parecido a este Qur-an, no serían capaces de componer nada que se le pareciera, aunque se ayudaran mutuamente en esta tarea. (89) Hemos organizado este Qur-an de forma que la gente –nas– tuviera en él toda clase de ejemplos. Sin embargo, la mayoría de ellos niega todo lo que no sea encubrir la verdad. (90) Dicen: “No creeremos en ti hasta que no hagas brotar de la tierra para nosotros un manantial (91) o produzcas un jardín de palmeras y vides y hagas que fluyan ríos entre ellas (92) o hagas que el cielo se desplome en pedazos sobre nosotros, como nos amenazas, o vengas delante de Allah y de los malaikah (93) o poseas una casa ricamente decorada o asciendas al cielo. Aun así, no creeríamos en tu ascensión hasta que no hicieras descargar sobre nosotros un kitab que pudiéramos leer.” Respóndeles que tu Señor está lejos, en Su perfección, de toda contingencia. ¿Acaso eres algo más que un Mensajero humano –bashar? (94) Lo que le impide creer a la gente –nas– cuando le llega la guía es decir: “¿Acaso ha mandado Allah como Mensajero a un humano –bashar?” (95) Diles que si hubiera malaikah que caminaran tranquilamente por la Tierra, haríamos descender para ellos del Cielo un malak Mensajero. (96) Diles que Allah basta como testigo entre vosotros. Él tiene el registro completo de Sus siervos, y ve la intención que les mueve a actuar. (97) Está guiado aquel a quien Allah guía, y para aquel al que extravía no encontrarás apoyo fuera de Él. El Día del Resurgimiento los reunirá y estarán con sus rostros contra el suelo, ciegos, mudos y sordos. Su refugio será yahannam. Cada vez que se extinga su fuego, lo encenderemos para que arda con más furia –sair[912]. (98) Y ello en pago por haber encubierto Nuestros signos y por haber dicho: “¿Acaso cuando seamos huesos y polvo seremos creados de nuevo?” (99) ¿No ven que Allah, Quien ha creado los Cielos y la Tierra, tiene poder para crear algo como ellos, y que les ha fijado un término que no podrán eludir? Mas los infames rechazan todo lo que no sea encubrir la verdad. (100) Diles que si tuvieran poder para distribuir la rahmah de tu Señor, la retendrían junto a ellos por temor a que pudiera acabarse. En verdad que el hombre –insan– es avaricioso. (101) A Musa le dimos nueve signos irrefutables. Pregunta a los Banu Isra-il cuando llegó a donde estaban ellos y le dijo Firaun: “Musa, te veo hechizado.” (102) Le respondió: “Bien sabes que no los ha hecho descender, sino el Señor de los Cielos y de la Tierra como un discernimiento, y en verdad, Firaun, que te veo condenado a la destrucción.” (103) Quería que vivieran amedrantados y los sumergimos a él y a todos los que con él estaban[913]. (104) Después de él les dijimos a los Banu Isra-il: “Habitad esta tierra, pero cuando se haga realidad la última, seremos legión contra vosotros[914].” (105) Lo hacemos descargar íntegro e íntegro se descarga. No te hemos enviado, sino como anunciador de buenas nuevas y como advertidor. (106) Es un Qur-an que hemos fragmentado para que lo recites a la gente lentamente y por partes. Lo descargamos gradualmente. (107) Creed en él o no creáis. Los que recibieron el conocimiento antes de su revelación, cuando se les recita, caen postrados (108) y dicen: “¡Lejos está nuestro Señor en Su perfección de toda contingencia! Su Promesa se ha de cumplir.” (109) Caen postrados en llanto y aumenta su temor. (110) Diles que invoquen a Allah o que invoquen al Rahman[915]. Como quiera que Le invoquen, Suyos son los nombres más hermosos. No levantes la voz en tu salah ni la bajes demasiado, sino, antes bien, busca un camino intermedio. (111) Alabado sea Allah que no ha tomado ninguna entidad como Su hijo ni comparte con nadie la soberanía ni necesita formar una liga que le proteja contra alguna deficiencia que pudiera tener en Su naturaleza. Proclama Su grandeza hasta lo más alto.

NOTAS


[882]  Ver artículo XX, esquemas 20 y 23 y referencia F19.

[883]  Las aleyas 2 y 3 de esta sura están conectadas y presentan una cierta dificultad a la hora de reconstruirlas de forma coherente para nosotros, ya que el estilo del Qur-an nos obliga, en numerosas ocasiones, a completar ciertas frases de forma que éstas adquieran un claro sentido.

En este caso, tenemos tres elementos que resultan difíciles de armonizar – لِّبَنِي إِسْرَائِيلَ- أَلاَّ تَتَّخِذُواْ – ذُرِّيَّةَ مَنْ حَمَلْنَا مَعَ نُوحٍ. El término ذُرِّيَّةَ, descendencia, va con fatha y, por lo tanto, no puede referirse a los Banu Isra-il, ya que, en ese caso, actuaría como صفة بيان e iría con kasra. Según algunos gramáticos y comentaristas del Qur-an, podría estar omitida la exclamación يَآ dando el significado de: “¡Oh, vosotros, los descendientes de los que llevamos con Nuh! En verdad que era un siervo agradecido. ¿Cómo entonces no lo sois vosotros?”

Según otros gramáticos y comentaristas del Qur-an (الشوكاني en فتح القدير), el primer complemento maf’ul ula مفعول أول de la forma verbal أَلاَّ تَتَّخِذُواْ sería ذُرِّيَّةَ y la aleya quedaría لا تتخذوا ذرية من حملنا مع نوح من دوني وكيلا. No obstante, en algunas de las recitaciones del Qur-an ذريةُ  se lee con damma. En este caso, ذرية sería sustituto badl بدل del sujeto del verbo لا تتخذوا. En ambos casos se estaría haciendo referencia a la descendencia de los Banu Isra-il. Y si se lee con fatha, se haría referencia a toda la humanidad. Ver artículo XX y esquemas 20 y 23.

[884]  En estas aleyas Allah el Altísimo nos informa de que en numerosas ocasiones se les ha dado a los Banu Isra-il riqueza, poder, hijos y medios para vivir holgadamente y poder enseñar a sus semejantes el Din de Allah. Sin embargo, una y otra vez han utilizado ese poder y esa riqueza para tiranizar a los otros pueblos y para corromperse a sí mismos. Y ello ha traído como consecuencia su destrucción. La expresión “por dos veces” no debe tomarse de forma literal, como nos lo indica el hecho de que en la aleya 7 se diga “la última” y no “la segunda”. También es una confirmación de esta misma idea lo que se dice en la aleya 8 a los Banu Isra-il: “pudiera ser que se os tuviera misericordia…” Hasta que se establezca la Hora el hombre tiene la posibilidad de rectificar su actitud y volver al camino de rectitud. Ver esquemas 2, 8 y 9, y sus textos.

[885]  Ver apéndice Q.

[886] El Profeta Muhammad (s.a.s) solía decir que el apresuramiento es de shaytan y lleva al fuego y la ponderación es de Allah y lleva al Jardín. El hombre, en su ignorancia e insensatez, corre hacia el mayor de los males creyendo que es el mejor de los bienes; y suplica el mal creyendo que es el bien por no haber ponderado el asunto y no haber investigado y analizado las consecuencias de sus actos. En otra transmisión se nos ha relatado que estaba el Profeta Muhammad (s.a.s) con algunos de sus compañeros y puso un tarro en el suelo y les preguntó sobre lo que podía contener ese tarro. Estos dijeron después de mirarlo cuidadosamente que era miel. Ali, en cambio, cogió el tarro, lo miró, olió su contenido y lo probó con la yema del dedo; después dijo que muy probablemente fuese miel. El Profeta (s.a.s) asintió con la cabeza y les dijo al resto de los compañeros que esa era la manera de ponderar los asuntos.

[887]  Ver artículo XVII.

[888] Ver artículo XIII.

[889]  El Jardín de Ajirah no es el final del viaje, sino otra etapa con otra configuración existencial y con diferentes grados de comprensión. Ver esquema 11 y su texto.

[890]  Ver apéndice E.

[891]  Ver cuadro C3.

[892]  El término wali وَلِىّ deriva del verbo waliya وَلِيَ y significa –el que lleva los asuntos, guardián de una mujer, el responsable y ejecutor de los asuntos legales del difunto. Podemos traducirlo al español por tutor, testamentario o custodio.

[893]  Ver artículo VI y esquema 7 con texto.

[894]  Ver Info 21.

[895]  Alihah آلِهاة es el plural de ilah إله, e ilahat  إلاهات es su femenino plural. Ver Info 14.

[896]  Ver apéndice K, artículo XXI e Info 2.

[897]  Ver artículos III y XXII.

[898]  Ver apéndice C.

[899]  Muchas de esas entidades a las que adoran, ya sean Profetas, malaikah u hombres rectamente guiados, no tienen nada que ver con su adoración. No fue Isa quien dijo a la gente que le adoraran a él y a su madre. Antes bien, era él quien buscaba la cercanía con Allah. Es la ignorancia de los hombres la que deifica a entidades que son, a su vez, criaturas, sin más poder que el que Allah el Altísimo les ha permitido tener.

[900]  Ver artículo XIV, esquema 19 y cuadro C2.

[901]  Ver referencia F19.

[902]  Ver artículos III y XXII.

[903]  También en esta caso se utiliza la palabra fulk فُلك para barco en sentido general, y no yariah جارِيه o su plural yawari جَوارِ. Ver apéndice R.

[904]  Ver apéndice C.

[905]  Ver Infos 7 y 8.

[906]  Ver Info 21.

[907] Los Quraish no entendían que su protección provenía de la permanencia del Profeta Muhammad (s.a.s) con ellos, en su tierra, en su ciudad. Allah el Altísimo les advierte que en caso de que lograsen intimidarle hasta echarle del país, su suerte estaría echada –serían aniquilados como fueron aniquilados los pueblos que expulsaron a sus profetas. Y esa ha sido siempre la sunnah inalterable de Allah.

[908] O una estación en la que poder ser intercesor.

[909]  Ver artículo XIV y esquema 19.

[910]  Ver artículo XVIII.

[911]  Ver Info 21.

[912]  Ver referencia F17.

[913]  Ver artículo XX e Info 24.

[914]  Aquí se está haciendo referencia a las aleyas 4-7 de esta misma sura. Ver la nota adjunta a estas aleyas.

[915]  Ver Info 3.

16.SURA DE LA ABEJA

AN-NAHL

سُورَةُ النَّحْلِ

Último periodo mequinense excepto la aleya 110 y algunas de las siguientes que serían medinenses

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

(1) El plan de Allah se hará realidad, no lo urjáis. Antes bien, declarar Su perfección más allá de toda contingencia. Lejos está de aquello con lo que Le asocian.(2) Hace que, siguiendo Su plan, los malaikah desciendan con el Ruh sobre aquellos de Sus siervos que ha designado para la tarea de advertir contra la idolatría, pues se les ha inspirado: “No hay ilah, sino Yo. Temedme, pues, sólo a Mí.” (3) Ha creado los Cielos y la Tierra de la mejor manera posible. ¡Lejos está de aquello con lo que le asocian! (4) Ha creado al hombre de un agua fecundadora eyaculada y, sin embargo, se cree con derecho a disputar con su Señor[856]. (5) Ha creado para vosotros los animales de rebaño. Os sirven de abrigo sus pieles y su lana. En ellos tenéis muchos otros beneficios, y de ellos coméis. (6) Os sentís orgullosos cuando regresáis con ellos al atardecer y cuando los lleváis a pastar por la mañana. (7) Transportan vuestras mercancías y equipajes hasta lugares a los que no podríais llegar, sino con gran fatiga –vuestro Señor es el Indulgente, el Compasivo– (8) y los caballos, los mulos y los asnos sobre los que montáis y a los que engalanáis. Y crea lo que no sabéis. (9) Es a Allah a Quien incumbe indicar el camino, pero los hay que se desvían de él. Si esa fuese Su voluntad, os guiaría a todos. (10) Es Él Quien hace que caiga agua del cielo para vosotros. De ella bebéis y con ella crecen pastos de los que se alimentan vuestros rebaños. (11) Con ella hace que crezcan para vosotros cereales, olivos, palmeras, vides y todo tipo de cultivos. En todo ello hay un signo para los que reflexionan[857]. (12) Ha obligado a la noche a que siga al día y al día a que siga a la noche para vuestro beneficio. De la misma forma, el Sol, la Luna y las estrellas cumplen con su cometido siguiendo Su plan. En ello hay signos para los que razonan. (13) Y en lo que para vosotros ha creado de diferentes colores en la tierra hay un signo para los que recapacitan[858]. (14) Es Él Quien ha hecho que el mar produzca y albergue carne fresca de la que coméis, y que de él extraigáis alhajas que usáis como adornos. Veis cómo los barcos[859] surcan los mares, lo que os permite buscar vuestro sustento y agradecer. (15) Ha arrojado cordilleras sobre la Tierra para que no se incline con vosotros. Ha hecho que fluyan ríos y ha marcado caminos para que podáis orientaos, (16) y puntos de referencia. Por medio de las estrellas se guían[860]. (17) ¿Acaso Quien es capaz de crear es igual a quien no puede crear nada? ¿No vais a recapacitar? (18) Si trataseis de enumerar las bendiciones que Allah os ha otorgado, no podríais llevar la cuenta. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (19) Allah sabe lo que ocultáis y lo que manifestáis.(20) Esas entidades a las que dan poder en vez de a Allah no tienen la capacidad de crear. Antes bien, ellas mismas han sido creadas. (21) Muertas, que no vivas, no serán conscientes de que han vuelto a la vida cuando se les resucite.(22) Vuestro Ilah es el Único Ilah. Mas los corazones de los que no creen en Ajirah[861] reniegan de la verdad. Se han ensoberbecido. (23) Sin duda que Allah conoce lo que ocultan y lo que manifiestan. Él no ama a los soberbios.(24) Cuando se les pregunta: “¿Qué es lo que ha hecho descargar vuestro Señor?” Replican: “Leyendas de los antiguos.” (25) El Día del Resurgimiento cargarán con las consecuencias de lo que hicieron, así como con las de los que extraviaron faltos de conocimiento. ¡Mala en verdad es su carga! (26) Ya maquinaron los que hubo antes de ellos, pero Allah destruyó la base de su edificación y el techo se desplomó encima de ellos. El castigo les llegó por donde no lo presentían. (27) Luego, el Día del Resurgimiento, los denigrará y les preguntará: “¿Dónde están ésos que Me asociabais –esos con quienes os opusisteis?” Esos a los que se les ha dado el conocimiento dirán: “La vergüenza hoy y la tribulación son para los encubridores.” (28) Aquéllos que se habrán perdido a sí mismos, víctimas de su rebeldía, se defenderán diciendo cuando se los lleven los malaikah: “No hacíamos nada malo[862].” Allah sabe bien lo que hacíais. (29) Entrad por las puertas de yahannam, donde penareis para siempre. ¡Qué mala morada la de los soberbios! (30) Se les preguntará a los que tomaron en serio Nuestras advertencias: “¿Qué fue lo que hizo descargar vuestro Señor?” Responderán: “El bien.” Los que hayan actuado con rectitud en la vida de este mundo se beneficiarán de ello. Mas la morada de Ajirah es mejor. ¡Qué excelente morada la de los temerosos!(31) Los Jardines de Adn, en los que entrarán y por los que fluirán ríos. Allí tendrán todo lo que deseen. Así retribuye Allah a los que toman en serio Sus advertencias[863]. (32) A aquéllos a los que los malaikah se lleven en estado de beatitud, les dirán: “¡Paz con vosotros! Entrad en el Jardín en merecido pago por vuestras obras[864].”(33) ¿Acaso esperan a que les vengan los malaikah o se cumpla el plan de tu Señor? Esa misma actitud es la que tuvieron sus predecesores. Mas no fue Allah Quien fue injusto con ellos, sino que fueron ellos los que fueron injustos consigo mismos.(34) Víctimas de su propio mal, les sitió aquello de lo que se burlaban.(35) Dirán los idólatras: “Si Allah hubiese querido, no habríamos dado poder a ninguna otra entidad aparte de Él ni tampoco nuestros padres ni habríamos hecho ilícito algo que Él hubiera hecho lícito.” La misma actitud que tomaron los que hubo antes de ellos. ¿Pero acaso los Mensajeros tienen otra misión que la de transmitir con claridad lo que se les inspira? (36) Hemos enviado un Mensajero a cada ummah para que les exhortara a adorar a Allah y a apartarse de los taghut[865]. Entre ellos hubo a quien Allah guió y otros en quienes se hizo realidad el extravío. Recorred la Tierra y ved cómo acabaron los que renegaron de la verdad.(37) Si ansías guiarles, sabe que Allah no guía a aquellos a los que ha extraviado. Esos no tendrán en quien apoyarse.(38) Juran solemnemente por Allah que Allah no resurgirá a los muertos. ¡Cómo se extravían! Es una promesa verdadera que hará realidad. Sin embargo, la mayoría de la gente –nas– no es consciente de ello. (39) Para clarificarles aquello sobre lo que no han dejado de discrepar y para mostrar a los encubridores sus embustes. (40) Cuando queremos algo, nos basta con decirle: “Sé,” y es. (41) A los que emigraron por Allah después de haber sido oprimidos injustamente les hemos preparado en la vida de este mundo grandes beneficios, pero los que recibirán en Ajirah serán aún mayores. (42) Esos que resisten y a su Señor se encomiendan. (43) No enviamos antes de ti, sino a hombres a los que inspiramos. Si no sabéis, preguntad a los que guardan memoria de ello.(44) Les enviamos con la clarificación y los Zubur[866]. Hacemos descargar sobre ti el recuerdo para que clarifiques a la gente –nas– lo que ya se había descargado sobre ellos y para que reflexionen. (45) ¿Acaso los que han maquinado maldades están a salvo de que Allah haga que se los trague la tierra o les haga llegar el castigo por donde ni siquiera lo imaginan? (46) ¿O de que les alcance cuando están ocupados en sus quehaceres diarios, sin que puedan hacer nada para impedirlo? (47) ¿O de que les llegue cuando amedrantados lo esperan? Realmente vuestro Señor es el Clemente, el Compasivo[867]. (48) ¿Acaso no ven lo que Allah ha creado y cómo su sombra se desplaza sumisa a la derecha y a la izquierda?(49) Todo cuanto hay en los Cielos y en la Tierra sigue sumiso el plan de Allah, de la criatura más simple a los malaikah, sin que haya en ellos soberbia. (50) Temen a su Señor, por encima de ellos[868], y hacen lo que se les ordena. (51) Allah declara: “No toméis dos alihah[869],” ya que Él es el Único Ilah. “Así pues, temedme sólo a Mí.” (52) Suyo es cuanto hay en los Cielos y en la Tierra. Todo cuanto existe no podrá, sino seguir sumiso Su plan. ¿Acaso temeréis a otro que a Allah? (53) Los beneficios que obtenéis vienen de Allah. Si os ocurre algún mal, Le imploráis temblorosos. (54) Luego, una vez que os ha retirado ese mal, un grupo de vosotros da poder a otras entidades aparte de su Señor(55) para encubrir la gracia que le hemos concedido. Mas continuad con vuestros quehaceres, que ya sabréis. (56) Ponen para aquello de lo que no tienen conocimiento una parte del sustento que les damos. ¡Por Allah que se os pedirán cuentas de todos los embustes que habéis forjado! (57) Le atribuyen hijas a Allah –¡Perfecto es más allá de toda contingencia!– y ellos se quedan con lo que ardientemente desean.(58) Cuando a uno de ellos le llega la buena nueva de una hija, ves su rostro enrojecer de ira. (59) Se esconde de la gente avergonzado por la noticia que ha recibido, y pondera la posibilidad de quedarse con ella a pesar de la humillación que ello supondría o de enterrarla. ¿Acaso no es una infamia lo que ponderan? (60) Las comparaciones más bajas son para los que no creen en Ajirah, y para Allah las más elevadas –el Poderoso, el Sabio. (61) Si Allah fuera a castigar a la gente –nas– por sus iniquidades, no quedaría sobre la faz de la Tierra una sola criatura. Sin embargo, les retrasa ese momento hasta el plazo fijado. Mas cuando les llegue su plazo, no se les retrasará una hora ni se les adelantará.(62) Atribuyen a Allah lo que ellos detestan, y se adscriben con sus lenguas mentirosas el derecho a lo más hermoso, pero lo que sin duda se habrán ganado será el fuego. En él serán arrojados y olvidados.(63) ¡Por Allah! Hemos enviado Mensajeros a todas las umam antes de ti, pero el shaytan les hizo ver sus iniquidades como la más bella forma de actuar. Hoy, es él su protector, pero no podrá librarles del doloroso castigo que les espera. (64) No descargamos sobre ti el Kitab, sino para que les clarifiques aquello sobre lo que discrepan, y como guía y rahmah para los creyentes. (65) Es Allah Quien hace que caiga agua del cielo con la que vivifica una tierra que estaba muerta. En eso hay un signo para los que prestan atención a lo que se les recita. (66) En los animales de rebaño tenéis un ejemplo del que podéis sacar una lección. Os damos de beber de lo que hay en sus vientres, entre quimo y sangre –una leche pura, fácil de digerir y agradable para los que la beben. (67) De las palmeras y de las vides obtenéis grandes beneficios. De los dátiles frescos cuando maduran y de los granos de las uvas sacáis bebidas y otros productos que forman parte de vuestro sustento. En ello hay un signo para los que razonan. (68) Tu Señor ha inspirado a las abejas que tomen como casas las cavidades que encuentren en las montañas y en los árboles, y las que ellas mismas se construyan. (69) “Comed de todo tipo de frutos y seguid los caminos que vuestro Señor os ha facilitado[870]”. De su vientre sale un sirope de diferentes colores que es una cura para la gente –nas. En ello hay un signo para los que reflexionan. (70) Es Allah quien os ha creado y os hará morir. A algunos de vosotros se les hará llegar hasta la edad senil para que no recuerden nada de lo que sabían. Allah actúa según Su voluntad, en función de Su conocimiento. (71) Considerad ahora el hecho de que Allah ha favorecido a unos sobre otros en cuanto a la provisión. ¿Acaso aquéllos a los que se les ha favorecido van a repartir su riqueza con sus esclavos hasta igualarse a ellos? ¿Vais a negar la gracia que recibís de Allah? (72) Allah ha hecho que os reproduzcáis entre vosotros, generando hijos y descendencia, y os provee con cosas buenas. ¿Acaso en lo falso van a creer y las bendiciones de Allah van a encubrir? (73) Dan poder, fuera de Allah, a entidades que ni les proveen del cielo ni de la tierra, ni pueden hacerlo. (74) No tratéis de dar lecciones a Allah, pues Allah abarca todo el conocimiento y vosotros no abarcáis nada de él.(75) Allah pone como ejemplo el de un siervo que está bajo el dominio de su amo y no tiene ningún poder, y el de otro al que le hemos dado abundante provisión de la que da en secreto y abiertamente. ¿Son acaso iguales? ¡Alabado sea Allah! Sin embargo, la mayoría de ellos no es consciente de esta realidad[871]. (76) Otro ejemplo que Allah pone es el de dos hombres, uno de ellos mudo e incapaz de hacer nada bien. Es su amo quien tiene que encargarse de todo. De cualquier asunto que le confía, no le trae nada bueno. ¿Acaso es como quien ordena la justicia y está en el camino de rectitud[872]? (77) De Allah es el Ghaib de los Cielos y de la Tierra. La Hora está a un parpadeo, o aún más cerca, de hacerse realidad. Allah tiene el poder sobre todas las cosas. (78) Allah os hace salir de las matrices de vuestras madres, sin que tengáis conocimiento de nada. Os ha dado la reflexión, la percepción y la consciencia –fuad[873]– para que agradezcáis. (79) ¿Acaso no ven a las aves volando en medio del cielo como se les ha ordenado? Es Allah Quien las mantiene y dirige. Realmente en eso hay signos para los creyentes.(80) Allah ha hecho que vuestras casas sean un lugar de reposo, y que con las pieles de los animales de rebaño os construyáis viviendas. Son fáciles de desmontar y ligeras de transportar el día que partís. Cuando os establecéis en un nuevo territorio, las volvéis a montar con facilidad. Obtenéis grandes beneficios de la lana de las ovejas y del pelo de las cabras y de los camellos. (81) Ha establecido para vosotros que haya sombra y lugares en las montañas en los que protegeros, y vestidos que os guardan del calor y vestidos que os protegen de vuestra agresividad. Así extiende Allah Su gracia sobre vosotros para que os sometáis a Él. (82) Mas si se desentienden, a ti sólo te corresponde transmitir con claridad lo que se te revela. (83) Saben que es la gracia de Allah, pero la niegan. La mayoría de ellos son encubridores.(84) El Día en que levantemos un testigo de cada ummah no se les dará a los encubridores la posibilidad de hablar para justificarse ni de volver a la vida, pretendiendo que así harían el bien[874].(85) Cuando vean los infames el castigo, que no piensen que se les aliviará ni se les dará un tiempo de espera.(86) Cuando los que daban poder a otras entidades fuera de Allah las vean, dirán: “¡Señor nuestro! Estos son a los que dábamos poder, a los que suplicábamos en vez de suplicarte a Ti.” Ellos les responderán: “No sois, sino unos falaces.” (87) Ese Día no podrán, sino someterse a Allah. Les habrán extraviado las vanas ilusiones que se habían forjado. (88) A los que encubrieron la verdad y desviaron del camino de Allah les añadiremos castigo al castigo decretado por su nefanda forma de actuar. (89) El Día vendrá en que levantemos un testigo de cada ummah y te hagamos venir a ti como testigo de estos. Descargamos sobre ti el Kitab como clarificación de todas las cosas, como guía y rahmah, y como buenas nuevas para los que se han sometido a Su voluntad –muslimin. (90) Allah ordena la justicia, el trato afable y dar a los más allegados. De la misma forma, prohíbe la indecencia, la iniquidad y la rebeldía[875]. Os pone en guardia para que recapacitéis. (91) Cumplid vuestros compromisos con Allah y no rompáis los juramentos después de haberlos confirmado y de haber puesto a Allah como vuestro garante. No escapan al conocimiento de Allah vuestras acciones. (92) No seáis como esa que deshilachaba el hilo que había trenzado con fuerza ni toméis vuestros juramentos como un medio fraudulento de hacer que una ummah tenga más preponderancia que otra. Allah no quiere, sino poneros a prueba con ello, y el Día del Resurgimiento clarificaros aquello sobre lo que discrepabais. (93) De haber sido esa Su voluntad, Allah habría hecho que fuerais una única ummah, pero Él extravía y guía según Su plan. Tened por seguro que se os pedirán cuentas de cada una de vuestras obras.(94) No hagáis de vuestros juramentos un medio de engañaros y de trataros fraudulentamente, pues vuestra posición sería similar a la de un pie que resbala después de haber estado firmemente asentado. Probaríais el infortunio por haber desviado del camino de Allah. Habría para vosotros un castigo atroz[876]. (95) No vendáis los compromisos que hayáis contraído con Allah a bajo precio. Si tuvierais consciencia de lo que esto significa, entenderíais que lo que hay junto a Allah es mejor para vosotros. (96) Lo que vosotros tenéis es efímero, pero lo que Allah tiene permanece para siempre. Retribuiremos a los que hayan resistido por sus mejores obras.(97) A quien actúe con rectitud, varón o hembra, y sea creyente, le haremos vivir en el bien y le retribuiremos por lo mejor que haya hecho. (98) Cuando recitéis el Qur-an, refugiaos en Allah del shaytan proscrito. (99) No penséis que tiene autoridad sobre los que creen y a su Señor se encomiendan. (100) Sólo tiene poder sobre aquellos que lo toman como protector y aliado, llevándoles con ello a la idolatría.(101) Cuando substituimos una aleya por otra –y Allah sabe lo que hace descargar– dicen: “Te lo has inventado.” La mayoría de ellos no es consciente de esta realidad. (102) Infórmales que lo descarga íntegro de tu Señor el Ruh al-Qudus para dar firmeza a los que creen y como guía y buenas nuevas para los que se han sometido a la voluntad de su Señor –muslimun. (103) Sabemos lo que dicen: “Es un humano –bashar– el que le enseña.” La lengua de aquel a quien maliciosamente aluden es la de un extranjero, mientras que ésta es una lengua propiamente árabe (que sólo un nativo conoce). (104) Allah no guía a los que reniegan de Sus aleyas. Tendrán un doloroso castigo. (105) Los que forjan embusten son los que reniegan de las aleyas de Allah. Esos son los falaces. (106) Sobre quien encubra la verdad de Allah después de haber recibido el iman[877] –a excepción de quien haya sido coaccionado, pero mantenga inalterado en su corazón el sosiego que da la creencia– y lo cambie por el encubrimiento, caerá la cólera de Allah y un castigo atroz. (107) Y ello porque prefieren la vida de este mundo a la de Ajirah. Allah no guía a los encubridores. (108) Esos son a los que Allah ha sellado el corazón, el oído y la vista. Viven en una total inconsciencia[878].(109) ¿Puede haber alguna duda de que esos serán en Ajirah los verdaderos perdedores?(110) Y que sepan los que emigren por estar injustamente oprimidos en su propia tierra, y después luchen y resistan que tu Señor es el Perdonador, el Compasivo. (111) El Día vendrá en el que cada nafs[879] se presente argumentando a su favor, y se le pague merecidamente por sus obras. Nadie ese Día será tratado injustamente. (112) Allah os alecciona con el ejemplo de una ciudad en la que se vivía en completa seguridad y satisfacción y a la que llegaba por doquier abundante provisión, pero encubrió la gracia que recibía de Allah y Allah la arropó con el hambre y el continuo temor a causa de su proceder. (113) Les llegó un Mensajero que era uno de ellos, pero renegaron de él. Los castigamos por su infamia.(114) Comed de lo bueno y lícito con lo que Allah os sustenta, y agradeced la gracia que Allah tiene para con vosotros si realmente es a Él a quien adoráis. (115) Se os prohíbe la carne de los animales muertos, la sangre, la carne de cerdo y la de aquellos animales que hayan sido sacrificados en nombre de otro que Allah. Sin embargo, quien se vea forzado a ello sin desearlo ni como un medio de trasgredir los límites que Allah ha establecido que sepa que Allah es el Perdonador, el Compasivo. (116) No os arroguéis con vuestras lenguas mentirosas el derecho a decidir si algo es lícito o ilícito para de esa forma fraguar embustes contra Allah. Los que fraguan embustes contra Allah no saldrán victoriosos. (117) Tendrán un breve plazo en el que seguir con su forma de vida y después un doloroso castigo. (118) A los hadu les hicimos ilícito lo que ya te hemos relatado anteriormente. Mas no fuimos Nosotros injustos con ellos, sino que fueron ellos los que se perdieron a sí mismos, víctimas de su rebeldía. (119) Tu Señor perdonará y se mostrará compasivo con aquellos que habiendo hecho el mal mientras vivían en la ignorancia se arrepientan y enmienden su conducta. (120) Ibrahim era una ummah, sometido a la voluntad de Allah, hanifa[880] y no de los idólatras; (121) siempre agradecido por la gracia que recibía de su Señor. Lo escogió para Sí y lo guió al camino de rectitud. (122) Le beneficiamos en esta vida, y en Ajirah estará con los justos.(123) Luego te inspiramos que siguieras la mil-lah[881] de Ibrahim que era hanifa y no de los idólatras. (124) Se les decretó el sábado a los que discutían sobre él. Ten por seguro que tu Señor juzgará entre ellos el Día del Resurgimiento sobre aquello en lo que discrepaban. (125) Llama al camino de tu Señor con Hikmah y con buenas exhortaciones, y discute con ellos de la mejor manera. Tu Señor sabe quién se ha extraviado de Su camino y quiénes son los que están guiados. (126) Si respondéis con el castigo al daño que os hayan infligido, hacedlo en la misma medida en la que fuisteis dañados, pero resistir es la mejor actitud. (127) Resiste, pues por la gracia de Allah puedes resistir. No te compadezcas por ellos ni te angusties por lo que traman. (128) Allah está con los que toman en serio Sus advertencias y con los que actúan con rectitud.

NOTAS

[856]  Ver artículo XVII y apéndice A.

[857]  Ver apéndice P.

[858]  La idea aquí es general y se refiere al hecho de que haya colores, una interminable variedad de colores, lo que indica numerosos procesos químicos producidos, por ejemplo, por la luz y otros fenómenos. Ver artículo XVII.

[859] También aquí el término utilizado para barco es fulk فُلْك, y no yariah (singular) جارِيَة ni yawari (plural) جَوار. Ver apéndice R.

[860] Todas estas aleyas describen el sistema de Allah el Altísimo. Mas ¿qué puede sentir, al leerlas, un joven occidental de hoy? Aquí se habla de animales de rebaño, de camellos, de caballos, de barcos de vela… ¿Qué tiene que ver todo eso con su entorno tecnológico? El shaytan, a través de sus socios judíos y estos de los suyos occidentales, han creado un sistema paralelo basado en el fuego, en la electricidad, en la tecnología, que nos separa del sistema de Allah, basado en Su creación, basado en elementos vivos de los que obtenemos grandes beneficios. Cuando estos jóvenes abren el Qur-an, enseguida lo cierran, pues no encuentran en él referencias a su medio, al medio en el que viven. Es imprescindible hacerles tomar consciencia de esta realidad, de este cambio de sistema, de este cambio de valores. Ver apéndice P.

[861]  Ver apéndice Q.

[862]  Su concepto de bien y de mal estaba tan corrompido, que, incluso en Ajirah, sentirán que no habían hecho nada malo. Es la gente sin furqan.

[863]  Ver Info 9.

[864]  Ver artículo XXI.

[865]  Ver cuadro C4.

[866]  Ver apéndice C y cuadro C1

[867] Todo eso podría ocurrirles, en cada instante, a millones de seres humanos; sin embargo, Allah el Altísimo perdona y retiene Su ira hasta el Día del Resurgimiento, y de esa forma permite que Su creación continúe dentro de la más absoluta misericordia.

[868]  Ver artículo XXI e Info 2.

[869]  Alihah آلِهاة  es el plural de ilah إله, e ilahat  إلاهات es su femenino plural.

[870]  Es una inspiración para las abejas.

[871]  Ver cuadro C6.

[872]  Ver cuadro 6.

[873]  Ver artículo VI.

[874] En la vida de todo ser humano hay cientos de oportunidades y de ocasiones para arrepentirse, para hacer el bien y volver a la creencia que es el estado natural del hombre –fitrah. Si Allah el Altísimo supiera que alguien podrían enmendar su conducta y someterse a su Creador si se le permitiera volver a la vida de este mundo, sin duda que lo haría; pero Él sabe bien que tan sólo se hundirían aún más en su encubrimiento y en su obstinada negación de la verdad. Frente a este “Conocimiento” que sólo Allah posee, los encubridores enarbolan la bandera de la reencarnación o metempsicosis para de esta forma eliminar el concepto de Juicio Final, de premio y castigo. Por ello, Allah Todopoderoso repite una y otra vez en el Qur-an que no habrá vuelta a la vida de este mundo una vez hallamos cruzado la barrera de la muerte. El mundo post-mortem será nuestra morada hasta el Día del Resurgimiento en el que seremos juzgados y conducidos al Jardín o al fuego –que Allah nos libre de él. Ver Info 16 y artículo XXI.

[875]  Ver apéndice E.

[876]  Ver referencia F17.

[877]  Ver Info 6.

[878] Ver artículo VI.

[879]  Ver artículo XVIII.

[880]  El término hanif حَنيف deriva del verbo hanafa حَنَفَ que significa –inclinarse por o hacia algo. Y la forma hanif حَنيف significa –inclinarse por un estado o tendencia correctos, tener un estado o tendencia correctos. De ahí que se aplique este término a quien a través del iytihad (investigación, reflexión, esfuerzo) llega a la clara convicción de la existencia de un solo Creador y se somete totalmente a Él.

[881]  Ver artículo XI.

15.SURA DE AL-HIYR

سُورَةُ الحِجْرِ

Último periodo mequinense o quizás hacia la mitad de este periodo

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

(1) Alif, Lam, Ra[837] –esas son las aleyas del Kitab[838] y de un Qur-an inalterables. (2) El Día llegará en el que los encubridores desearán haber estado sometidos a su Señor –muslimin. (3) ¡Déjalos que satisfagan las necesidades propias de la vida de este mundo y den rienda suelta a sus pasiones, distraídos con sus falsas esperanzas! ¡Pronto sabrán! (4) No hemos aniquilado a ningún pueblo cuya destrucción no estuviera inscrita de antemano en un Kitab. (5) Ninguna ummah puede adelantar el plazo que se le ha determinado ni retrasarlo. (6) Y dicen: “¡Eh tú, sobre quien se hace descargar el mensaje! Te has trastornado. (7) ¿Por qué no has venido a nosotros acompañado de malaikah si es verdad lo que anuncias?” (8) No hacemos descender a los malaikah, sino para que se cumpla el plan de Allah, y en ese caso, su tiempo se habría acabado. (9) Somos Nosotros los que descargamos lo que hace recordar, y somos Nosotros los que lo protegemos[839]. (10) Antes de ti ya habíamos enviado Mensajeros a las primeras comunidades que se escindieron[840]. (11) Mas no había Mensajero que les llegara al que no tomaran a burla. (12) Así lo insertamos en los corazones de los nefarios. (13) No creen en él. Esa ha sido siempre su actitud –sunnah– desde los primeros tiempos. (14) Si les abriéramos una de las puertas del cielo y pudieran ascender a ella, (15) seguro que dirían: “Son alucinaciones. Más aún, hemos sido embrujados.” (16) Hemos fijado en el cielo torreones[841] y lo hemos adornado para quien lo contemple. (17) Así lo hemos protegido contra todo shaytan proscrito, (18) aunque los hay que se introducen furtivamente para escuchar y son perseguidos por saetas[842] de fuego. (19) Hemos extendido la Tierra[843] y hemos puesto en ella cordilleras. Hacemos que todo lo que en ella crece lo haga hasta alcanzar el peso que le hemos predeterminado. (20) Hemos puesto en ella medios de subsistencia para vosotros y para aquéllos a quienes no podéis proveer. (21) Todas las cosas están inscritas en nuestros registros, y hacemos que se expresen en el tiempo y modo que les ha sido fijado. (22) Enviamos los vientos fecundadores que polinizan y hacemos que caiga agua del cielo con la que os damos de beber. No sois vosotros los que tenéis este poder. (23) Somos Nosotros los que vivificamos y hacemos morir. Somos Nosotros los que continuamos. (24) Conocemos a los primeros de vosotros y a los que vienen detrás. (25) Tu Señor los reunirá –el Sabio, el que Actúa Según Su Conocimiento. (26) Hemos creado al hombre –insan– a partir de un molde de arcilla seca extraída de una masa de lodo. (27) Ya antes habíamos creado a los yan[844] de un fuego del samum[845]. (28) Y cuando tu Señor dijo a los malaikah: “Voy a crear a un humano –bashar– a partir de un molde de arcilla seca extraída de una masa de lodo. (29) Una vez que lo haya preparado y haya insuflado dentro de eso Mi Ruh, servidle y apoyadle en todo aquello que se os ordene[846]”. (30) Todos los malaikah aceptaron la tarea que se les encomendaba, (31) excepto Iblis que se negó a estar entre ellos. (32) Dijo: “¡Iblis! ¿Por qué no estás con los que han aceptado servirle?” (33) Replicó: “No serviré a un humano –bashar– al que has creado a partir de un molde de arcilla seca extraída de una masa de lodo.” (34) Dijo: “¡Sal de aquí! Estás proscrito. (35) La maldición te seguirá hasta el Día de la Rendición de Cuentas.” (36) Suplicó entonces: “¡Señor! Dame de plazo hasta el Día del Resurgimiento.” (37) Dijo: “Así será. Tendrás de plazo (38) hasta el Día que ya ha sido fijado.” (39) Dijo: “¡Señor! Por haberme extraviado les haré ver lo falso verdadero y lo verdadero falso, y de esa forma los descarriaré a todos, (40) salvo a Tus siervos sinceros.” (41) Dijo: “Este es el camino de rectitud que establezco (42) –no tendrás autoridad alguna sobre Mis siervos, salvo a los que seduzcas y te sigan.” (43) Yahannam será su lugar de encuentro. (44) Tiene siete puertas y por cada una de ellas entrará un grupo determinado. (45) Los temerosos, en cambio, estarán entre jardines y manantiales. (46) ¡Entrad en ellos en paz y a salvo! (47) Les extraeremos el rencor que pudiera haber en sus corazones y estarán como hermanos, recostados en lechos unos frente a otros. (48) Allí no sufrirán aflicción alguna ni tendrán que salir de ellos. (49) “Anuncia a Mis siervos que Yo soy el Perdonador, el Compasivo, (50) y que Mi castigo es el más doloroso de los castigos.” (51) Infórmales sobre los huéspedes de Ibrahim. (52) Cuando entraron en su casa, dijeron: “Paz.” Les respondió: “Recelamos de vosotros.” (53) Le dijeron: “No tengas ningún temor. Hemos venido para anunciarte la buena nueva de un muchacho de gran sabiduría.” (54) Replicó: “¿Me traéis la buena nueva de un hijo a la vejez? ¿En qué os parece que sea una buena nueva?” (55) Dijeron: “Lo que te hemos anunciado se cumplirá. Que no te pueda el desaliento.” (56) Dijo: “¡Quién puede desesperar de la rahmah de su Señor, sino los extraviados?” (57) Luego les preguntó: “¿Y qué asunto, Oh Mensajeros, os ha traído hasta aquí?” (58) Dijeron: “Hemos sido enviados para destruir a una gente depravada, (59) a excepción de la familia de Lut. A esos los salvaremos a todos, (60) salvo a su mujer. La hemos predestinado a que permanezca anclada en su pasado[847].” (61) Cuando llegaron los Mensajeros a la casa de Lut, (62) les dijo: “Realmente tenéis un aspecto extraño.” (63) Dijeron: “Que no te lo parezca, pues hemos venido a ti para hacer realidad aquello sobre lo que tienen duda. (64) Venimos con la verdad. Confía, pues, en Nosotros. (65) Sal de noche con tu familia y ve detrás de ellos, de modo que ninguno de vosotros vuelva la mirada atrás. E id a donde se os mande[848].” (66) Le hicimos saber la suerte que se había decretado para ellos –“Al amanecer todos estos, hasta el último, serán cortados de raíz.” (67) Y llegó hasta su casa la gente de la ciudad, presintiendo buenos augurios. (68) Les dijo apesadumbrado: “Estos son mis huéspedes, no me deshonréis. (69) Temed a Allah y no me angustiéis.” (70) Replicaron: “¡¿Acaso no te hemos prohibido que recibas a nadie sin que tengamos conocimiento de ello?!” (71) Dijo: “Estas son mis hijas si queréis tener relaciones.” (72) “¡Por tu vida[849]!” La embriaguez los cegaba. (73) El castigo los sorprendió al alba. (74) A los que ostentaban una posición superior en la ciudad los denigramos, e hicimos llover sobre su gente piedras de arcilla seca. (75) En ello hay signos para los que son capaces de entender su enseñanza. (76) Estaba en un camino que aún existe. (77) En ello hay una indicación para los creyentes. (78) Los ashab al-Aikah fueron de los infames. (79) Les hicimos pagar su infamia. Ambas están en un camino claramente visible. (80) Los ashab al-Hiyr[850] negaron a los Enviados. (81) Les dimos Nuestros signos, pero se apartaron. (82) Solían excavar casas en las montañas en las que se sentían seguros, (83) pero el castigo les sorprendió al amanecer. (84) No pudieron beneficiarse de lo que habían atesorado. (85) No hemos creado los Cielos ni la Tierra ni lo que entre ambos hay, sino de la mejor manera posible. Con toda seguridad que la Hora ha de venir. Así pues, apártate de su camino. (86) Tu Señor es el Creador, el que Actúa Según Su Conocimiento. (87) Te hemos dado siete de las mazani y el Qur-an adhim[851]. (88) No te fijes en los bienes mundanos que hemos concedido a algunos grupos de entre ellos y que no te muevan a compasión. Antes bien, se condescendiente con los creyentes. (89) Aclárales que tú eres el irrefutable advertidor[852]. (90) Como el que hicimos descargar sobre los que dividían y separaban, (91) esos que desmembraban[853] el Qur-an[854]. (92) Por tu Señor que les pediremos cuentas a todos ellos (93) por lo que hicieron. (94) En cuanto a ti, cumple con lo que se te ordena y apártate de los idólatras. (95) Te bastamos contra los que se burlan (96) –los que dan poder a otros que a Allah. Pero ya sabrán. (97) Somos conscientes de que te angustia lo que dicen. (98) Mas declara la total perfección de tu Señor más allá de toda contingencia, alabándole y sé de los que se postran. (99) Sirve a tu Señor hasta que te llegue la muerte[855].

NOTAS

[837]  Ver artículo IV.

[838]  Ver artículo XIV y esquema 19.

[839]  Aquí habla el narrador en primera del plural, como parte del Consejo Supremo. Se habla desde el nivel de ejecución –es el Consejo Supremo, con sus malaikah, el que ejecuta las órdenes de su Señor –Allah el Altísimo. Ver artículo XXII.

[840] En el principio, la humanidad era una sola comunidad que se fue extendiendo por la Tierra y dividiéndose en facciones a causa de la envidia y del deseo de poder para construir en dunia el paraíso.

[841]  El término buruy بُروج se debe entender aquí de forma literal –torreones, torres que forman parte de una estructura amurallada de defensa. Hay elementos del universo que vemos y otros que no vemos, pero que forman parte de él (ver artículo IX). De la misma forma, hay entidades que vemos y otras que no vemos, como los malaikah y los yin. Ambas entidades pueden viajar por dominios que el insan no puede y, por lo tanto, deben estar protegidos, ya que muchos de los yin son shayatin que trabajan para shaytan (ver cuadro C3 y apéndice K). Quieren oír noticias del Ghaib que puedan utilizar para adquirir poder y dar poder a sus socios de entre los hombres. Por ello mismo, Allah el Altísimo ha dispuesto que haya puestos de observación y de defensa en los “cielos”, en los puntos de acceso entre los distintos dominios. Ver artículo XVII.

[842]  O piedras incandescentes o algo ardiendo que se lanza contra ellos.

[843]  Ver artículo XVII.

[844]  Yan جانّ, plural de yin جِنّ.

[845]  En esta aleya y en las anteriores es el narrador quien habla en primera persona del plural, en nombre del Consejo Supremo. Nos informan de que son ellos el brazo ejecutor de Allah Todopoderoso. Ver artículos III y XXII.

[846]  Ver artículos VII y XVII y apéndice J.

[847]  Ver artículo XX.

[848]  Ver artículo XX y esquemas 20 y 23.

[849] Cada aleya del Qur-an se descargó para Muhammad (s.a.s), para sus compañeros, para la gente de su tiempo y para toda la gente que venga a este mundo hasta el Día del Resurgimiento. En esta ocasión, el narrador jura por el Profeta mismo –¡Por tu vida! Es parte del estilo inimitable del Qur-an. Es una inspiración de una sobrecogedora intimidad.

[850] En esta aleya y en las anteriores, Allah el Altísimo nos da una valiosísima información para entender el ámbito geográfico en el que se ha desarrollado la Profecía. Desde Adam hasta Muhammad todo ha pasado en un círculo que abarcaría Siria, Egipto hasta la altiplanicie de Abisinia, la Península Arábiga hasta la meseta iraní incluyendo Iraq. Y dentro de ese círculo habría un centro aún más restringido que comprendería Makkah y Medinah hasta Yemen –el Centro originario donde empezó la historia humana y desde el que se expandieron las lenguas –a partir del árabe– y el conocimiento propio de la Profecía hacia Oriente y Occidente. Todas esas ciudades y todos esos pueblos, los Ad y los Zamud, la gente de Lut y de Ibrahim, los ashabu al-Aikah y los ashabu al-Hiyr (lugar pedregoso)… todos ellos vivieron y desarrollaron sus civilizaciones en ese área, dentro de ese círculo, emplazados en rutas que todavía hoy subsisten. Los ashabu al-Hiyr podrían ser los segundos Ad, y los al-Aikah harían referencia a los Madian, la gente de Shuaib. Ver artículo XX, referencia F19 y esquemas 20 y 23.

[851] Ver artículo XIV, apéndice E y esquema 19.

[852]  Después de la palabra “advertidor” se sobreentiende que viene la frase: “para advertiros con este Qur-an que se ha descargado sobre mí.”

[853] El término árabe que se utiliza en esta aleya es ‘idhin عِضين que viene de a’dha أَعْضاء “órganos”. La imagen que Allah el Altísimo nos da con esta palabra es que el Qur-an es como un cuerpo; no podemos desmembrarlo, quitarle el hígado y el sistema nervioso, por ejemplo, porque no nos interesan o no comprendemos su función, pues si lo hiciéramos ese cuerpo morirá o quedaría incompleto, inservible. De la misma forma, el Qur-an es un todo, un cuerpo completo cuyos órganos –aleyas– no se pueden separar, retirar ni suprimir, pues entonces se perdería el sentido, el mensaje, y resultaría un libro inservible y confuso.

[854]  Ver artículo XIV, cuadro 1 y esquema 19.

[855]  No hay descanso para el creyente en la vida de dunia, de la misma forma que no hay descanso en el combate –la lucha es acción y vigilancia, atención. Así debe vivir el creyente.