16.SURA DE LA ABEJA

AN-NAHL

سُورَةُ النَّحْلِ

Último periodo mequinense excepto la aleya 110 y algunas de las siguientes que serían medinenses

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

(1) El plan de Allah se hará realidad, no lo urjáis. Antes bien, declarar Su perfección más allá de toda contingencia. Lejos está de aquello con lo que Le asocian.(2) Hace que, siguiendo Su plan, los malaikah desciendan con el Ruh sobre aquellos de Sus siervos que ha designado para la tarea de advertir contra la idolatría, pues se les ha inspirado: “No hay ilah, sino Yo. Temedme, pues, sólo a Mí.” (3) Ha creado los Cielos y la Tierra de la mejor manera posible. ¡Lejos está de aquello con lo que le asocian! (4) Ha creado al hombre de un agua fecundadora eyaculada y, sin embargo, se cree con derecho a disputar con su Señor[856]. (5) Ha creado para vosotros los animales de rebaño. Os sirven de abrigo sus pieles y su lana. En ellos tenéis muchos otros beneficios, y de ellos coméis. (6) Os sentís orgullosos cuando regresáis con ellos al atardecer y cuando los lleváis a pastar por la mañana. (7) Transportan vuestras mercancías y equipajes hasta lugares a los que no podríais llegar, sino con gran fatiga –vuestro Señor es el Indulgente, el Compasivo– (8) y los caballos, los mulos y los asnos sobre los que montáis y a los que engalanáis. Y crea lo que no sabéis. (9) Es a Allah a Quien incumbe indicar el camino, pero los hay que se desvían de él. Si esa fuese Su voluntad, os guiaría a todos. (10) Es Él Quien hace que caiga agua del cielo para vosotros. De ella bebéis y con ella crecen pastos de los que se alimentan vuestros rebaños. (11) Con ella hace que crezcan para vosotros cereales, olivos, palmeras, vides y todo tipo de cultivos. En todo ello hay un signo para los que reflexionan[857]. (12) Ha obligado a la noche a que siga al día y al día a que siga a la noche para vuestro beneficio. De la misma forma, el Sol, la Luna y las estrellas cumplen con su cometido siguiendo Su plan. En ello hay signos para los que razonan. (13) Y en lo que para vosotros ha creado de diferentes colores en la tierra hay un signo para los que recapacitan[858]. (14) Es Él Quien ha hecho que el mar produzca y albergue carne fresca de la que coméis, y que de él extraigáis alhajas que usáis como adornos. Veis cómo los barcos[859] surcan los mares, lo que os permite buscar vuestro sustento y agradecer. (15) Ha arrojado cordilleras sobre la Tierra para que no se incline con vosotros. Ha hecho que fluyan ríos y ha marcado caminos para que podáis orientaos, (16) y puntos de referencia. Por medio de las estrellas se guían[860]. (17) ¿Acaso Quien es capaz de crear es igual a quien no puede crear nada? ¿No vais a recapacitar? (18) Si trataseis de enumerar las bendiciones que Allah os ha otorgado, no podríais llevar la cuenta. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (19) Allah sabe lo que ocultáis y lo que manifestáis.(20) Esas entidades a las que dan poder en vez de a Allah no tienen la capacidad de crear. Antes bien, ellas mismas han sido creadas. (21) Muertas, que no vivas, no serán conscientes de que han vuelto a la vida cuando se les resucite.(22) Vuestro Ilah es el Único Ilah. Mas los corazones de los que no creen en Ajirah[861] reniegan de la verdad. Se han ensoberbecido. (23) Sin duda que Allah conoce lo que ocultan y lo que manifiestan. Él no ama a los soberbios.(24) Cuando se les pregunta: “¿Qué es lo que ha hecho descargar vuestro Señor?” Replican: “Leyendas de los antiguos.” (25) El Día del Resurgimiento cargarán con las consecuencias de lo que hicieron, así como con las de los que extraviaron faltos de conocimiento. ¡Mala en verdad es su carga! (26) Ya maquinaron los que hubo antes de ellos, pero Allah destruyó la base de su edificación y el techo se desplomó encima de ellos. El castigo les llegó por donde no lo presentían. (27) Luego, el Día del Resurgimiento, los denigrará y les preguntará: “¿Dónde están ésos que Me asociabais –esos con quienes os opusisteis?” Esos a los que se les ha dado el conocimiento dirán: “La vergüenza hoy y la tribulación son para los encubridores.” (28) Aquéllos que se habrán perdido a sí mismos, víctimas de su rebeldía, se defenderán diciendo cuando se los lleven los malaikah: “No hacíamos nada malo[862].” Allah sabe bien lo que hacíais. (29) Entrad por las puertas de yahannam, donde penareis para siempre. ¡Qué mala morada la de los soberbios! (30) Se les preguntará a los que tomaron en serio Nuestras advertencias: “¿Qué fue lo que hizo descargar vuestro Señor?” Responderán: “El bien.” Los que hayan actuado con rectitud en la vida de este mundo se beneficiarán de ello. Mas la morada de Ajirah es mejor. ¡Qué excelente morada la de los temerosos!(31) Los Jardines de Adn, en los que entrarán y por los que fluirán ríos. Allí tendrán todo lo que deseen. Así retribuye Allah a los que toman en serio Sus advertencias[863]. (32) A aquéllos a los que los malaikah se lleven en estado de beatitud, les dirán: “¡Paz con vosotros! Entrad en el Jardín en merecido pago por vuestras obras[864].”(33) ¿Acaso esperan a que les vengan los malaikah o se cumpla el plan de tu Señor? Esa misma actitud es la que tuvieron sus predecesores. Mas no fue Allah Quien fue injusto con ellos, sino que fueron ellos los que fueron injustos consigo mismos.(34) Víctimas de su propio mal, les sitió aquello de lo que se burlaban.(35) Dirán los idólatras: “Si Allah hubiese querido, no habríamos dado poder a ninguna otra entidad aparte de Él ni tampoco nuestros padres ni habríamos hecho ilícito algo que Él hubiera hecho lícito.” La misma actitud que tomaron los que hubo antes de ellos. ¿Pero acaso los Mensajeros tienen otra misión que la de transmitir con claridad lo que se les inspira? (36) Hemos enviado un Mensajero a cada ummah para que les exhortara a adorar a Allah y a apartarse de los taghut[865]. Entre ellos hubo a quien Allah guió y otros en quienes se hizo realidad el extravío. Recorred la Tierra y ved cómo acabaron los que renegaron de la verdad.(37) Si ansías guiarles, sabe que Allah no guía a aquellos a los que ha extraviado. Esos no tendrán en quien apoyarse.(38) Juran solemnemente por Allah que Allah no resurgirá a los muertos. ¡Cómo se extravían! Es una promesa verdadera que hará realidad. Sin embargo, la mayoría de la gente –nas– no es consciente de ello. (39) Para clarificarles aquello sobre lo que no han dejado de discrepar y para mostrar a los encubridores sus embustes. (40) Cuando queremos algo, nos basta con decirle: “Sé,” y es. (41) A los que emigraron por Allah después de haber sido oprimidos injustamente les hemos preparado en la vida de este mundo grandes beneficios, pero los que recibirán en Ajirah serán aún mayores. (42) Esos que resisten y a su Señor se encomiendan. (43) No enviamos antes de ti, sino a hombres a los que inspiramos. Si no sabéis, preguntad a los que guardan memoria de ello.(44) Les enviamos con la clarificación y los Zubur[866]. Hacemos descargar sobre ti el recuerdo para que clarifiques a la gente –nas– lo que ya se había descargado sobre ellos y para que reflexionen. (45) ¿Acaso los que han maquinado maldades están a salvo de que Allah haga que se los trague la tierra o les haga llegar el castigo por donde ni siquiera lo imaginan? (46) ¿O de que les alcance cuando están ocupados en sus quehaceres diarios, sin que puedan hacer nada para impedirlo? (47) ¿O de que les llegue cuando amedrantados lo esperan? Realmente vuestro Señor es el Clemente, el Compasivo[867]. (48) ¿Acaso no ven lo que Allah ha creado y cómo su sombra se desplaza sumisa a la derecha y a la izquierda?(49) Todo cuanto hay en los Cielos y en la Tierra sigue sumiso el plan de Allah, de la criatura más simple a los malaikah, sin que haya en ellos soberbia. (50) Temen a su Señor, por encima de ellos[868], y hacen lo que se les ordena. (51) Allah declara: “No toméis dos alihah[869],” ya que Él es el Único Ilah. “Así pues, temedme sólo a Mí.” (52) Suyo es cuanto hay en los Cielos y en la Tierra. Todo cuanto existe no podrá, sino seguir sumiso Su plan. ¿Acaso temeréis a otro que a Allah? (53) Los beneficios que obtenéis vienen de Allah. Si os ocurre algún mal, Le imploráis temblorosos. (54) Luego, una vez que os ha retirado ese mal, un grupo de vosotros da poder a otras entidades aparte de su Señor(55) para encubrir la gracia que le hemos concedido. Mas continuad con vuestros quehaceres, que ya sabréis. (56) Ponen para aquello de lo que no tienen conocimiento una parte del sustento que les damos. ¡Por Allah que se os pedirán cuentas de todos los embustes que habéis forjado! (57) Le atribuyen hijas a Allah –¡Perfecto es más allá de toda contingencia!– y ellos se quedan con lo que ardientemente desean.(58) Cuando a uno de ellos le llega la buena nueva de una hija, ves su rostro enrojecer de ira. (59) Se esconde de la gente avergonzado por la noticia que ha recibido, y pondera la posibilidad de quedarse con ella a pesar de la humillación que ello supondría o de enterrarla. ¿Acaso no es una infamia lo que ponderan? (60) Las comparaciones más bajas son para los que no creen en Ajirah, y para Allah las más elevadas –el Poderoso, el Sabio. (61) Si Allah fuera a castigar a la gente –nas– por sus iniquidades, no quedaría sobre la faz de la Tierra una sola criatura. Sin embargo, les retrasa ese momento hasta el plazo fijado. Mas cuando les llegue su plazo, no se les retrasará una hora ni se les adelantará.(62) Atribuyen a Allah lo que ellos detestan, y se adscriben con sus lenguas mentirosas el derecho a lo más hermoso, pero lo que sin duda se habrán ganado será el fuego. En él serán arrojados y olvidados.(63) ¡Por Allah! Hemos enviado Mensajeros a todas las umam antes de ti, pero el shaytan les hizo ver sus iniquidades como la más bella forma de actuar. Hoy, es él su protector, pero no podrá librarles del doloroso castigo que les espera. (64) No descargamos sobre ti el Kitab, sino para que les clarifiques aquello sobre lo que discrepan, y como guía y rahmah para los creyentes. (65) Es Allah Quien hace que caiga agua del cielo con la que vivifica una tierra que estaba muerta. En eso hay un signo para los que prestan atención a lo que se les recita. (66) En los animales de rebaño tenéis un ejemplo del que podéis sacar una lección. Os damos de beber de lo que hay en sus vientres, entre quimo y sangre –una leche pura, fácil de digerir y agradable para los que la beben. (67) De las palmeras y de las vides obtenéis grandes beneficios. De los dátiles frescos cuando maduran y de los granos de las uvas sacáis bebidas y otros productos que forman parte de vuestro sustento. En ello hay un signo para los que razonan. (68) Tu Señor ha inspirado a las abejas que tomen como casas las cavidades que encuentren en las montañas y en los árboles, y las que ellas mismas se construyan. (69) “Comed de todo tipo de frutos y seguid los caminos que vuestro Señor os ha facilitado[870]”. De su vientre sale un sirope de diferentes colores que es una cura para la gente –nas. En ello hay un signo para los que reflexionan. (70) Es Allah quien os ha creado y os hará morir. A algunos de vosotros se les hará llegar hasta la edad senil para que no recuerden nada de lo que sabían. Allah actúa según Su voluntad, en función de Su conocimiento. (71) Considerad ahora el hecho de que Allah ha favorecido a unos sobre otros en cuanto a la provisión. ¿Acaso aquéllos a los que se les ha favorecido van a repartir su riqueza con sus esclavos hasta igualarse a ellos? ¿Vais a negar la gracia que recibís de Allah? (72) Allah ha hecho que os reproduzcáis entre vosotros, generando hijos y descendencia, y os provee con cosas buenas. ¿Acaso en lo falso van a creer y las bendiciones de Allah van a encubrir? (73) Dan poder, fuera de Allah, a entidades que ni les proveen del cielo ni de la tierra, ni pueden hacerlo. (74) No tratéis de dar lecciones a Allah, pues Allah abarca todo el conocimiento y vosotros no abarcáis nada de él.(75) Allah pone como ejemplo el de un siervo que está bajo el dominio de su amo y no tiene ningún poder, y el de otro al que le hemos dado abundante provisión de la que da en secreto y abiertamente. ¿Son acaso iguales? ¡Alabado sea Allah! Sin embargo, la mayoría de ellos no es consciente de esta realidad[871]. (76) Otro ejemplo que Allah pone es el de dos hombres, uno de ellos mudo e incapaz de hacer nada bien. Es su amo quien tiene que encargarse de todo. De cualquier asunto que le confía, no le trae nada bueno. ¿Acaso es como quien ordena la justicia y está en el camino de rectitud[872]? (77) De Allah es el Ghaib de los Cielos y de la Tierra. La Hora está a un parpadeo, o aún más cerca, de hacerse realidad. Allah tiene el poder sobre todas las cosas. (78) Allah os hace salir de las matrices de vuestras madres, sin que tengáis conocimiento de nada. Os ha dado la reflexión, la percepción y la consciencia –fuad[873]– para que agradezcáis. (79) ¿Acaso no ven a las aves volando en medio del cielo como se les ha ordenado? Es Allah Quien las mantiene y dirige. Realmente en eso hay signos para los creyentes.(80) Allah ha hecho que vuestras casas sean un lugar de reposo, y que con las pieles de los animales de rebaño os construyáis viviendas. Son fáciles de desmontar y ligeras de transportar el día que partís. Cuando os establecéis en un nuevo territorio, las volvéis a montar con facilidad. Obtenéis grandes beneficios de la lana de las ovejas y del pelo de las cabras y de los camellos. (81) Ha establecido para vosotros que haya sombra y lugares en las montañas en los que protegeros, y vestidos que os guardan del calor y vestidos que os protegen de vuestra agresividad. Así extiende Allah Su gracia sobre vosotros para que os sometáis a Él. (82) Mas si se desentienden, a ti sólo te corresponde transmitir con claridad lo que se te revela. (83) Saben que es la gracia de Allah, pero la niegan. La mayoría de ellos son encubridores.(84) El Día en que levantemos un testigo de cada ummah no se les dará a los encubridores la posibilidad de hablar para justificarse ni de volver a la vida, pretendiendo que así harían el bien[874].(85) Cuando vean los infames el castigo, que no piensen que se les aliviará ni se les dará un tiempo de espera.(86) Cuando los que daban poder a otras entidades fuera de Allah las vean, dirán: “¡Señor nuestro! Estos son a los que dábamos poder, a los que suplicábamos en vez de suplicarte a Ti.” Ellos les responderán: “No sois, sino unos falaces.” (87) Ese Día no podrán, sino someterse a Allah. Les habrán extraviado las vanas ilusiones que se habían forjado. (88) A los que encubrieron la verdad y desviaron del camino de Allah les añadiremos castigo al castigo decretado por su nefanda forma de actuar. (89) El Día vendrá en que levantemos un testigo de cada ummah y te hagamos venir a ti como testigo de estos. Descargamos sobre ti el Kitab como clarificación de todas las cosas, como guía y rahmah, y como buenas nuevas para los que se han sometido a Su voluntad –muslimin. (90) Allah ordena la justicia, el trato afable y dar a los más allegados. De la misma forma, prohíbe la indecencia, la iniquidad y la rebeldía[875]. Os pone en guardia para que recapacitéis. (91) Cumplid vuestros compromisos con Allah y no rompáis los juramentos después de haberlos confirmado y de haber puesto a Allah como vuestro garante. No escapan al conocimiento de Allah vuestras acciones. (92) No seáis como esa que deshilachaba el hilo que había trenzado con fuerza ni toméis vuestros juramentos como un medio fraudulento de hacer que una ummah tenga más preponderancia que otra. Allah no quiere, sino poneros a prueba con ello, y el Día del Resurgimiento clarificaros aquello sobre lo que discrepabais. (93) De haber sido esa Su voluntad, Allah habría hecho que fuerais una única ummah, pero Él extravía y guía según Su plan. Tened por seguro que se os pedirán cuentas de cada una de vuestras obras.(94) No hagáis de vuestros juramentos un medio de engañaros y de trataros fraudulentamente, pues vuestra posición sería similar a la de un pie que resbala después de haber estado firmemente asentado. Probaríais el infortunio por haber desviado del camino de Allah. Habría para vosotros un castigo atroz[876]. (95) No vendáis los compromisos que hayáis contraído con Allah a bajo precio. Si tuvierais consciencia de lo que esto significa, entenderíais que lo que hay junto a Allah es mejor para vosotros. (96) Lo que vosotros tenéis es efímero, pero lo que Allah tiene permanece para siempre. Retribuiremos a los que hayan resistido por sus mejores obras.(97) A quien actúe con rectitud, varón o hembra, y sea creyente, le haremos vivir en el bien y le retribuiremos por lo mejor que haya hecho. (98) Cuando recitéis el Qur-an, refugiaos en Allah del shaytan proscrito. (99) No penséis que tiene autoridad sobre los que creen y a su Señor se encomiendan. (100) Sólo tiene poder sobre aquellos que lo toman como protector y aliado, llevándoles con ello a la idolatría.(101) Cuando substituimos una aleya por otra –y Allah sabe lo que hace descargar– dicen: “Te lo has inventado.” La mayoría de ellos no es consciente de esta realidad. (102) Infórmales que lo descarga íntegro de tu Señor el Ruh al-Qudus para dar firmeza a los que creen y como guía y buenas nuevas para los que se han sometido a la voluntad de su Señor –muslimun. (103) Sabemos lo que dicen: “Es un humano –bashar– el que le enseña.” La lengua de aquel a quien maliciosamente aluden es la de un extranjero, mientras que ésta es una lengua propiamente árabe (que sólo un nativo conoce). (104) Allah no guía a los que reniegan de Sus aleyas. Tendrán un doloroso castigo. (105) Los que forjan embusten son los que reniegan de las aleyas de Allah. Esos son los falaces. (106) Sobre quien encubra la verdad de Allah después de haber recibido el iman[877] –a excepción de quien haya sido coaccionado, pero mantenga inalterado en su corazón el sosiego que da la creencia– y lo cambie por el encubrimiento, caerá la cólera de Allah y un castigo atroz. (107) Y ello porque prefieren la vida de este mundo a la de Ajirah. Allah no guía a los encubridores. (108) Esos son a los que Allah ha sellado el corazón, el oído y la vista. Viven en una total inconsciencia[878].(109) ¿Puede haber alguna duda de que esos serán en Ajirah los verdaderos perdedores?(110) Y que sepan los que emigren por estar injustamente oprimidos en su propia tierra, y después luchen y resistan que tu Señor es el Perdonador, el Compasivo. (111) El Día vendrá en el que cada nafs[879] se presente argumentando a su favor, y se le pague merecidamente por sus obras. Nadie ese Día será tratado injustamente. (112) Allah os alecciona con el ejemplo de una ciudad en la que se vivía en completa seguridad y satisfacción y a la que llegaba por doquier abundante provisión, pero encubrió la gracia que recibía de Allah y Allah la arropó con el hambre y el continuo temor a causa de su proceder. (113) Les llegó un Mensajero que era uno de ellos, pero renegaron de él. Los castigamos por su infamia.(114) Comed de lo bueno y lícito con lo que Allah os sustenta, y agradeced la gracia que Allah tiene para con vosotros si realmente es a Él a quien adoráis. (115) Se os prohíbe la carne de los animales muertos, la sangre, la carne de cerdo y la de aquellos animales que hayan sido sacrificados en nombre de otro que Allah. Sin embargo, quien se vea forzado a ello sin desearlo ni como un medio de trasgredir los límites que Allah ha establecido que sepa que Allah es el Perdonador, el Compasivo. (116) No os arroguéis con vuestras lenguas mentirosas el derecho a decidir si algo es lícito o ilícito para de esa forma fraguar embustes contra Allah. Los que fraguan embustes contra Allah no saldrán victoriosos. (117) Tendrán un breve plazo en el que seguir con su forma de vida y después un doloroso castigo. (118) A los hadu les hicimos ilícito lo que ya te hemos relatado anteriormente. Mas no fuimos Nosotros injustos con ellos, sino que fueron ellos los que se perdieron a sí mismos, víctimas de su rebeldía. (119) Tu Señor perdonará y se mostrará compasivo con aquellos que habiendo hecho el mal mientras vivían en la ignorancia se arrepientan y enmienden su conducta. (120) Ibrahim era una ummah, sometido a la voluntad de Allah, hanifa[880] y no de los idólatras; (121) siempre agradecido por la gracia que recibía de su Señor. Lo escogió para Sí y lo guió al camino de rectitud. (122) Le beneficiamos en esta vida, y en Ajirah estará con los justos.(123) Luego te inspiramos que siguieras la mil-lah[881] de Ibrahim que era hanifa y no de los idólatras. (124) Se les decretó el sábado a los que discutían sobre él. Ten por seguro que tu Señor juzgará entre ellos el Día del Resurgimiento sobre aquello en lo que discrepaban. (125) Llama al camino de tu Señor con Hikmah y con buenas exhortaciones, y discute con ellos de la mejor manera. Tu Señor sabe quién se ha extraviado de Su camino y quiénes son los que están guiados. (126) Si respondéis con el castigo al daño que os hayan infligido, hacedlo en la misma medida en la que fuisteis dañados, pero resistir es la mejor actitud. (127) Resiste, pues por la gracia de Allah puedes resistir. No te compadezcas por ellos ni te angusties por lo que traman. (128) Allah está con los que toman en serio Sus advertencias y con los que actúan con rectitud.

NOTAS

[856]  Ver artículo XVII y apéndice A.

[857]  Ver apéndice P.

[858]  La idea aquí es general y se refiere al hecho de que haya colores, una interminable variedad de colores, lo que indica numerosos procesos químicos producidos, por ejemplo, por la luz y otros fenómenos. Ver artículo XVII.

[859] También aquí el término utilizado para barco es fulk فُلْك, y no yariah (singular) جارِيَة ni yawari (plural) جَوار. Ver apéndice R.

[860] Todas estas aleyas describen el sistema de Allah el Altísimo. Mas ¿qué puede sentir, al leerlas, un joven occidental de hoy? Aquí se habla de animales de rebaño, de camellos, de caballos, de barcos de vela… ¿Qué tiene que ver todo eso con su entorno tecnológico? El shaytan, a través de sus socios judíos y estos de los suyos occidentales, han creado un sistema paralelo basado en el fuego, en la electricidad, en la tecnología, que nos separa del sistema de Allah, basado en Su creación, basado en elementos vivos de los que obtenemos grandes beneficios. Cuando estos jóvenes abren el Qur-an, enseguida lo cierran, pues no encuentran en él referencias a su medio, al medio en el que viven. Es imprescindible hacerles tomar consciencia de esta realidad, de este cambio de sistema, de este cambio de valores. Ver apéndice P.

[861]  Ver apéndice Q.

[862]  Su concepto de bien y de mal estaba tan corrompido, que, incluso en Ajirah, sentirán que no habían hecho nada malo. Es la gente sin furqan.

[863]  Ver Info 9.

[864]  Ver artículo XXI.

[865]  Ver cuadro C4.

[866]  Ver apéndice C y cuadro C1

[867] Todo eso podría ocurrirles, en cada instante, a millones de seres humanos; sin embargo, Allah el Altísimo perdona y retiene Su ira hasta el Día del Resurgimiento, y de esa forma permite que Su creación continúe dentro de la más absoluta misericordia.

[868]  Ver artículo XXI e Info 2.

[869]  Alihah آلِهاة  es el plural de ilah إله, e ilahat  إلاهات es su femenino plural.

[870]  Es una inspiración para las abejas.

[871]  Ver cuadro C6.

[872]  Ver cuadro 6.

[873]  Ver artículo VI.

[874] En la vida de todo ser humano hay cientos de oportunidades y de ocasiones para arrepentirse, para hacer el bien y volver a la creencia que es el estado natural del hombre –fitrah. Si Allah el Altísimo supiera que alguien podrían enmendar su conducta y someterse a su Creador si se le permitiera volver a la vida de este mundo, sin duda que lo haría; pero Él sabe bien que tan sólo se hundirían aún más en su encubrimiento y en su obstinada negación de la verdad. Frente a este “Conocimiento” que sólo Allah posee, los encubridores enarbolan la bandera de la reencarnación o metempsicosis para de esta forma eliminar el concepto de Juicio Final, de premio y castigo. Por ello, Allah Todopoderoso repite una y otra vez en el Qur-an que no habrá vuelta a la vida de este mundo una vez hallamos cruzado la barrera de la muerte. El mundo post-mortem será nuestra morada hasta el Día del Resurgimiento en el que seremos juzgados y conducidos al Jardín o al fuego –que Allah nos libre de él. Ver Info 16 y artículo XXI.

[875]  Ver apéndice E.

[876]  Ver referencia F17.

[877]  Ver Info 6.

[878] Ver artículo VI.

[879]  Ver artículo XVIII.

[880]  El término hanif حَنيف deriva del verbo hanafa حَنَفَ que significa –inclinarse por o hacia algo. Y la forma hanif حَنيف significa –inclinarse por un estado o tendencia correctos, tener un estado o tendencia correctos. De ahí que se aplique este término a quien a través del iytihad (investigación, reflexión, esfuerzo) llega a la clara convicción de la existencia de un solo Creador y se somete totalmente a Él.

[881]  Ver artículo XI.

15.SURA DE AL-HIYR

سُورَةُ الحِجْرِ

Último periodo mequinense o quizás hacia la mitad de este periodo

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

(1) Alif, Lam, Ra[837] –esas son las aleyas del Kitab[838] y de un Qur-an inalterables. (2) El Día llegará en el que los encubridores desearán haber estado sometidos a su Señor –muslimin. (3) ¡Déjalos que satisfagan las necesidades propias de la vida de este mundo y den rienda suelta a sus pasiones, distraídos con sus falsas esperanzas! ¡Pronto sabrán! (4) No hemos aniquilado a ningún pueblo cuya destrucción no estuviera inscrita de antemano en un Kitab. (5) Ninguna ummah puede adelantar el plazo que se le ha determinado ni retrasarlo. (6) Y dicen: “¡Eh tú, sobre quien se hace descargar el mensaje! Te has trastornado. (7) ¿Por qué no has venido a nosotros acompañado de malaikah si es verdad lo que anuncias?” (8) No hacemos descender a los malaikah, sino para que se cumpla el plan de Allah, y en ese caso, su tiempo se habría acabado. (9) Somos Nosotros los que descargamos lo que hace recordar, y somos Nosotros los que lo protegemos[839]. (10) Antes de ti ya habíamos enviado Mensajeros a las primeras comunidades que se escindieron[840]. (11) Mas no había Mensajero que les llegara al que no tomaran a burla. (12) Así lo insertamos en los corazones de los nefarios. (13) No creen en él. Esa ha sido siempre su actitud –sunnah– desde los primeros tiempos. (14) Si les abriéramos una de las puertas del cielo y pudieran ascender a ella, (15) seguro que dirían: “Son alucinaciones. Más aún, hemos sido embrujados.” (16) Hemos fijado en el cielo torreones[841] y lo hemos adornado para quien lo contemple. (17) Así lo hemos protegido contra todo shaytan proscrito, (18) aunque los hay que se introducen furtivamente para escuchar y son perseguidos por saetas[842] de fuego. (19) Hemos extendido la Tierra[843] y hemos puesto en ella cordilleras. Hacemos que todo lo que en ella crece lo haga hasta alcanzar el peso que le hemos predeterminado. (20) Hemos puesto en ella medios de subsistencia para vosotros y para aquéllos a quienes no podéis proveer. (21) Todas las cosas están inscritas en nuestros registros, y hacemos que se expresen en el tiempo y modo que les ha sido fijado. (22) Enviamos los vientos fecundadores que polinizan y hacemos que caiga agua del cielo con la que os damos de beber. No sois vosotros los que tenéis este poder. (23) Somos Nosotros los que vivificamos y hacemos morir. Somos Nosotros los que continuamos. (24) Conocemos a los primeros de vosotros y a los que vienen detrás. (25) Tu Señor los reunirá –el Sabio, el que Actúa Según Su Conocimiento. (26) Hemos creado al hombre –insan– a partir de un molde de arcilla seca extraída de una masa de lodo. (27) Ya antes habíamos creado a los yan[844] de un fuego del samum[845]. (28) Y cuando tu Señor dijo a los malaikah: “Voy a crear a un humano –bashar– a partir de un molde de arcilla seca extraída de una masa de lodo. (29) Una vez que lo haya preparado y haya insuflado dentro de eso Mi Ruh, servidle y apoyadle en todo aquello que se os ordene[846]”. (30) Todos los malaikah aceptaron la tarea que se les encomendaba, (31) excepto Iblis que se negó a estar entre ellos. (32) Dijo: “¡Iblis! ¿Por qué no estás con los que han aceptado servirle?” (33) Replicó: “No serviré a un humano –bashar– al que has creado a partir de un molde de arcilla seca extraída de una masa de lodo.” (34) Dijo: “¡Sal de aquí! Estás proscrito. (35) La maldición te seguirá hasta el Día de la Rendición de Cuentas.” (36) Suplicó entonces: “¡Señor! Dame de plazo hasta el Día del Resurgimiento.” (37) Dijo: “Así será. Tendrás de plazo (38) hasta el Día que ya ha sido fijado.” (39) Dijo: “¡Señor! Por haberme extraviado les haré ver lo falso verdadero y lo verdadero falso, y de esa forma los descarriaré a todos, (40) salvo a Tus siervos sinceros.” (41) Dijo: “Este es el camino de rectitud que establezco (42) –no tendrás autoridad alguna sobre Mis siervos, salvo a los que seduzcas y te sigan.” (43) Yahannam será su lugar de encuentro. (44) Tiene siete puertas y por cada una de ellas entrará un grupo determinado. (45) Los temerosos, en cambio, estarán entre jardines y manantiales. (46) ¡Entrad en ellos en paz y a salvo! (47) Les extraeremos el rencor que pudiera haber en sus corazones y estarán como hermanos, recostados en lechos unos frente a otros. (48) Allí no sufrirán aflicción alguna ni tendrán que salir de ellos. (49) “Anuncia a Mis siervos que Yo soy el Perdonador, el Compasivo, (50) y que Mi castigo es el más doloroso de los castigos.” (51) Infórmales sobre los huéspedes de Ibrahim. (52) Cuando entraron en su casa, dijeron: “Paz.” Les respondió: “Recelamos de vosotros.” (53) Le dijeron: “No tengas ningún temor. Hemos venido para anunciarte la buena nueva de un muchacho de gran sabiduría.” (54) Replicó: “¿Me traéis la buena nueva de un hijo a la vejez? ¿En qué os parece que sea una buena nueva?” (55) Dijeron: “Lo que te hemos anunciado se cumplirá. Que no te pueda el desaliento.” (56) Dijo: “¡Quién puede desesperar de la rahmah de su Señor, sino los extraviados?” (57) Luego les preguntó: “¿Y qué asunto, Oh Mensajeros, os ha traído hasta aquí?” (58) Dijeron: “Hemos sido enviados para destruir a una gente depravada, (59) a excepción de la familia de Lut. A esos los salvaremos a todos, (60) salvo a su mujer. La hemos predestinado a que permanezca anclada en su pasado[847].” (61) Cuando llegaron los Mensajeros a la casa de Lut, (62) les dijo: “Realmente tenéis un aspecto extraño.” (63) Dijeron: “Que no te lo parezca, pues hemos venido a ti para hacer realidad aquello sobre lo que tienen duda. (64) Venimos con la verdad. Confía, pues, en Nosotros. (65) Sal de noche con tu familia y ve detrás de ellos, de modo que ninguno de vosotros vuelva la mirada atrás. E id a donde se os mande[848].” (66) Le hicimos saber la suerte que se había decretado para ellos –“Al amanecer todos estos, hasta el último, serán cortados de raíz.” (67) Y llegó hasta su casa la gente de la ciudad, presintiendo buenos augurios. (68) Les dijo apesadumbrado: “Estos son mis huéspedes, no me deshonréis. (69) Temed a Allah y no me angustiéis.” (70) Replicaron: “¡¿Acaso no te hemos prohibido que recibas a nadie sin que tengamos conocimiento de ello?!” (71) Dijo: “Estas son mis hijas si queréis tener relaciones.” (72) “¡Por tu vida[849]!” La embriaguez los cegaba. (73) El castigo los sorprendió al alba. (74) A los que ostentaban una posición superior en la ciudad los denigramos, e hicimos llover sobre su gente piedras de arcilla seca. (75) En ello hay signos para los que son capaces de entender su enseñanza. (76) Estaba en un camino que aún existe. (77) En ello hay una indicación para los creyentes. (78) Los ashab al-Aikah fueron de los infames. (79) Les hicimos pagar su infamia. Ambas están en un camino claramente visible. (80) Los ashab al-Hiyr[850] negaron a los Enviados. (81) Les dimos Nuestros signos, pero se apartaron. (82) Solían excavar casas en las montañas en las que se sentían seguros, (83) pero el castigo les sorprendió al amanecer. (84) No pudieron beneficiarse de lo que habían atesorado. (85) No hemos creado los Cielos ni la Tierra ni lo que entre ambos hay, sino de la mejor manera posible. Con toda seguridad que la Hora ha de venir. Así pues, apártate de su camino. (86) Tu Señor es el Creador, el que Actúa Según Su Conocimiento. (87) Te hemos dado siete de las mazani y el Qur-an adhim[851]. (88) No te fijes en los bienes mundanos que hemos concedido a algunos grupos de entre ellos y que no te muevan a compasión. Antes bien, se condescendiente con los creyentes. (89) Aclárales que tú eres el irrefutable advertidor[852]. (90) Como el que hicimos descargar sobre los que dividían y separaban, (91) esos que desmembraban[853] el Qur-an[854]. (92) Por tu Señor que les pediremos cuentas a todos ellos (93) por lo que hicieron. (94) En cuanto a ti, cumple con lo que se te ordena y apártate de los idólatras. (95) Te bastamos contra los que se burlan (96) –los que dan poder a otros que a Allah. Pero ya sabrán. (97) Somos conscientes de que te angustia lo que dicen. (98) Mas declara la total perfección de tu Señor más allá de toda contingencia, alabándole y sé de los que se postran. (99) Sirve a tu Señor hasta que te llegue la muerte[855].

NOTAS

[837]  Ver artículo IV.

[838]  Ver artículo XIV y esquema 19.

[839]  Aquí habla el narrador en primera del plural, como parte del Consejo Supremo. Se habla desde el nivel de ejecución –es el Consejo Supremo, con sus malaikah, el que ejecuta las órdenes de su Señor –Allah el Altísimo. Ver artículo XXII.

[840] En el principio, la humanidad era una sola comunidad que se fue extendiendo por la Tierra y dividiéndose en facciones a causa de la envidia y del deseo de poder para construir en dunia el paraíso.

[841]  El término buruy بُروج se debe entender aquí de forma literal –torreones, torres que forman parte de una estructura amurallada de defensa. Hay elementos del universo que vemos y otros que no vemos, pero que forman parte de él (ver artículo IX). De la misma forma, hay entidades que vemos y otras que no vemos, como los malaikah y los yin. Ambas entidades pueden viajar por dominios que el insan no puede y, por lo tanto, deben estar protegidos, ya que muchos de los yin son shayatin que trabajan para shaytan (ver cuadro C3 y apéndice K). Quieren oír noticias del Ghaib que puedan utilizar para adquirir poder y dar poder a sus socios de entre los hombres. Por ello mismo, Allah el Altísimo ha dispuesto que haya puestos de observación y de defensa en los “cielos”, en los puntos de acceso entre los distintos dominios. Ver artículo XVII.

[842]  O piedras incandescentes o algo ardiendo que se lanza contra ellos.

[843]  Ver artículo XVII.

[844]  Yan جانّ, plural de yin جِنّ.

[845]  En esta aleya y en las anteriores es el narrador quien habla en primera persona del plural, en nombre del Consejo Supremo. Nos informan de que son ellos el brazo ejecutor de Allah Todopoderoso. Ver artículos III y XXII.

[846]  Ver artículos VII y XVII y apéndice J.

[847]  Ver artículo XX.

[848]  Ver artículo XX y esquemas 20 y 23.

[849] Cada aleya del Qur-an se descargó para Muhammad (s.a.s), para sus compañeros, para la gente de su tiempo y para toda la gente que venga a este mundo hasta el Día del Resurgimiento. En esta ocasión, el narrador jura por el Profeta mismo –¡Por tu vida! Es parte del estilo inimitable del Qur-an. Es una inspiración de una sobrecogedora intimidad.

[850] En esta aleya y en las anteriores, Allah el Altísimo nos da una valiosísima información para entender el ámbito geográfico en el que se ha desarrollado la Profecía. Desde Adam hasta Muhammad todo ha pasado en un círculo que abarcaría Siria, Egipto hasta la altiplanicie de Abisinia, la Península Arábiga hasta la meseta iraní incluyendo Iraq. Y dentro de ese círculo habría un centro aún más restringido que comprendería Makkah y Medinah hasta Yemen –el Centro originario donde empezó la historia humana y desde el que se expandieron las lenguas –a partir del árabe– y el conocimiento propio de la Profecía hacia Oriente y Occidente. Todas esas ciudades y todos esos pueblos, los Ad y los Zamud, la gente de Lut y de Ibrahim, los ashabu al-Aikah y los ashabu al-Hiyr (lugar pedregoso)… todos ellos vivieron y desarrollaron sus civilizaciones en ese área, dentro de ese círculo, emplazados en rutas que todavía hoy subsisten. Los ashabu al-Hiyr podrían ser los segundos Ad, y los al-Aikah harían referencia a los Madian, la gente de Shuaib. Ver artículo XX, referencia F19 y esquemas 20 y 23.

[851] Ver artículo XIV, apéndice E y esquema 19.

[852]  Después de la palabra “advertidor” se sobreentiende que viene la frase: “para advertiros con este Qur-an que se ha descargado sobre mí.”

[853] El término árabe que se utiliza en esta aleya es ‘idhin عِضين que viene de a’dha أَعْضاء “órganos”. La imagen que Allah el Altísimo nos da con esta palabra es que el Qur-an es como un cuerpo; no podemos desmembrarlo, quitarle el hígado y el sistema nervioso, por ejemplo, porque no nos interesan o no comprendemos su función, pues si lo hiciéramos ese cuerpo morirá o quedaría incompleto, inservible. De la misma forma, el Qur-an es un todo, un cuerpo completo cuyos órganos –aleyas– no se pueden separar, retirar ni suprimir, pues entonces se perdería el sentido, el mensaje, y resultaría un libro inservible y confuso.

[854]  Ver artículo XIV, cuadro 1 y esquema 19.

[855]  No hay descanso para el creyente en la vida de dunia, de la misma forma que no hay descanso en el combate –la lucha es acción y vigilancia, atención. Así debe vivir el creyente.

14.SURA DE IBRAHIM

سُورَةُ إِبْرَاهِيمَ

Mequinense

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

(1) Alif, Lam, Ra[816] –un Kitab[817] que hacemos descargar sobre ti para que lleves a los hombres –nas, por la voluntad de su Señor, de las tinieblas a la luz, al camino del Poderoso, del Alabado. (2) De Allah es cuanto hay en los Cielos y en la Tierra. ¡Ay de los encubridores por el castigo atroz[818] que les espera! (3) Esos que prefieren la vida de este mundo a la de Ajirah y desvían del camino de Allah[819], haciéndolo sinuoso y confuso. Esos son los que están en un lejano extravío[820]. (4) Ten por seguro que no hemos enviado a ningún Mensajero que no hablase a su gente en su misma lengua para clarificarles la verdad; mas Allah extravía y guía según Su voluntad –el  Poderoso, el Sabio. (5) Enviamos a Musa con Nuestros signos y le inspiramos: “Saca a tu gente de las tinieblas y llévales a la luz, y recuérdales los Días[821] de Allah.” Sin duda que en ello hay signos para los que resisten y saben agradecer. (6) Dijo Musa[822] a su gente: “Recordad la bendición que Allah derramó sobre vosotros cuando os salvó del suplicio con el que os atormentaba la gente de Firaun, degollando a vuestros hijos y dejando vivir a vuestras mujeres. Así os sometió vuestro Señor a una enorme prueba. (7) Y cuando os aseguró: ‘A quien de vosotros sepa agradecer le añadiré de Mi gracia. Mas para los ingratos habrá un terrible castigo.’” (8) Dijo Musa: “En nada Le afectaría a Allah el que vosotros y cuantos hay en la Tierra encubrierais la verdad. Él es en Sí Mismo Suficiente, el Alabado. (9) ¿Acaso no os han llegado noticias de los que hubo antes de vosotros, la gente de Nuh, los Ad, los Zamud y los que vinieron después de ellos?” Sólo Allah los conoce. Les llegaron sus Mensajeros con la clarificación, pero su respuesta fue decirles: “Renegamos de aquello con lo que habéis sido enviados. Tenemos serias dudas al respecto, y eso a lo que nos llamáis nos resulta sumamente confuso.” (10) Dijeron sus Mensajeros: “¿Puede haber duda sobre Allah, el Creador de los Cielos y de la Tierra, el que siempre está dispuesto a perdonar vuestros pecados y a retrasaros el castigo hasta el tiempo fijado?” Replicaron: “Vosotros no sois, sino humanos –bashar– como nosotros. Queréis apartarnos de lo que adoraban nuestros padres. Traednos un signo irrefutable de lo que decís.” (11) Les respondieron sus Mensajeros: “Sin duda que somos humanos –bashar– como vosotros. Sin embargo, Allah otorga Su gracia a quien quiere de Sus siervos, y no está en nosotros venir con un signo irrefutable si no es por la voluntad de Allah. ¡A Allah se encomiendan los creyentes! (12) ¿Y cómo podríamos no encomendarnos a Allah cuando ha sido Él quien nos ha guiado a lo que seguimos, fuera del error? Resistiremos el daño que intentéis causarnos. A Allah se encomiendan los que en Él confían!” (13) Dijeron los encubridores a sus Mensajeros: “Os echaremos de nuestras tierras, a menos que volváis a nuestra mil-lah[823].” Su Señor entonces les inspiró: “Vamos a destruir a los infames. (14) Después os haremos habitar en su territorio. Eso será para quien tema comparecer ante Mí, y para quien tema que se haga realidad Mi amenaza[824].” (15) Y suplicaron que les diera la victoria. Y así fue, pues nunca un tirano saldrá victorioso. (16) Detrás de él tendrá yahannam, y se le dará a beber un agua putrefacta[825]. (17) Querrá tragarla, pero apenas podrá. La muerte le rodeará, pero no morirá. Tendrá tras de sí un castigo atroz. (18) Las obras de los que encubren la verdad de su Señor son como cenizas que un fuerte viento esparce en un día tempestuoso. De nada les sirve lo que atesoraron. Así es el extravío que aleja irremediablemente de la verdad[826]. (19) ¿Acaso no ves que Allah ha creado los Cielos y la Tierra de la mejor manera posible? Si fuera esa Su voluntad, os suprimiría y traería a otras criaturas[827]. (20) Eso no es difícil para Allah. (21) Todos comparecerán ante Allah, sin que puedan ocultar nada. Dirán los pusilánimes a los que se arrogaban el papel de dirigentes: “Fuimos fieles seguidores vuestros. ¿Podéis aliviarnos en algo el castigo de Allah?” Les responderán: “Si Allah nos hubiera guiado, os habríamos guiado. Poco importa hoy si nos angustiamos o mostramos entereza. No habrá escapatoria para ninguno de nosotros.” (22) Dirá el shaytan cuando llegue la hora del Juicio Final: “Allah os hizo una promesa y esa promesa ha resultado ser verdadera. También yo os prometí algo, pero no fue mi promesa, sino un fraude. En realidad, no tenía ninguna autoridad sobre vosotros, pero os llamé y me respondisteis. Así pues, no me reprochéis nada a mí, sino reprocharos a vosotros mismos. Ni yo os puedo socorrer ni vosotros me podéis socorrer a mí. Reniego de aquello con lo que antes me asociabais.” Los infames tendrán un doloroso castigo. (23) Los que crean y actúen con rectitud entrarán en Jardines por los que fluirán ríos. En ellos morarán para siempre, siguiendo la voluntad de su Señor. Allí su saludo será –salam. (24) ¿Acaso no te has fijado cómo Allah compara la buena palabra con un árbol frondoso cuya raíz está firmemente arraigada en la tierra y cuyas ramas se extienden hacia el cielo? (25) Da fruto sin cesar, siguiendo la voluntad de su Señor. Allah utiliza alegorías para que los hombres recapaciten. (26) Mas la palabra dañina se parece a un árbol que no da fruto y está desenraizado[828]. (27) Allah da firmeza a los creyentes con argumentos irrefutables en la vida de este mundo y en la de Ajirah, y extravía a los infames. Allah lleva a cabo los designios de Su voluntad. (28) ¿Acaso no has visto a quienes han cambiado la gracia de Allah por el extravío y han alojado a su gente en la casa de la perdición? (29) Arderán en yahannam. ¡Qué terrible morada! (30) Ponen junto a Allah entidades a las que dan igual poder que a Él para así desviar de Su camino. Diles que sigan con su forma de vida. Su destino final será el fuego. (31) “Di a Mis siervos creyentes que establezcan la salah y den en secreto y abiertamente” de aquello con lo que les sustentamos antes de que llegue un Día en el que no se podrá negociar ni habrá nadie en quien apoyarse[829]. (32) Es Allah Quien ha creado los Cielos y la Tierra y Quien envía agua del cielo con la que hace que broten cultivos que son vuestro sustento. Ha hecho que los barcos[830] naveguen por el mar según Su plan, y según él os ha sometido[831] los ríos, (33) el Sol y la Luna, que incansablemente realizan las funciones asignadas, la noche y el día[832]. (34) Os ha dado de todo lo que Le habéis pedido. Si tratarais de contar las bendiciones que Allah os ha otorgado, no podríais enumerarlas. Es una infamia por parte del hombre –insan– encubrir las bendiciones que se le han concedido. (35) Suplicó Ibrahim: “¡Señor mío! Haz seguras estas tierras, y apártanos a mí y a mis hijos de adorar ídolos. (36) ¡Señor mío! Llevan al extravío a mucha gente –nas. Quien me siga será de los míos, y quien me desobedezca… Tú eres el Perdonador, el Compasivo. (37) ¡Señor nuestro! He llevado a parte de mi descendencia a un valle que no es rico en cultivos, junto a Tu Casa prohibida, Oh Señor, para que establezcan la salah. Pon en los corazones de la gente –nas– amor hacia ellos e incrementa su hacienda para que sean agradecidos. (38) ¡Señor nuestro! Tú conoces lo que escondemos y lo que manifestamos. No hay nada que pueda ocultarse a Allah ni en la Tierra ni en el Cielo. (39) ¡Alabado sea Allah que me ha concedido siendo ya anciano a Ismail y a Ishaq. Mi Señor escucha las súplicas. (40) ¡Señor mío! Haz que establezca la salah y que entre mi descendencia los haya que también la establezcan. ¡Señor nuestro! Acepta mi súplica. (41) ¡Señor nuestro! Perdóname y perdona a mis padres y a los creyentes el Día de la Rendición de Cuentas[833].” (42) No contéis con que Allah esté descuidado de lo que hacen los infames. Tan sólo aplaza su suerte hasta un Día en el que las miradas estén fijas, inmóviles; (43) las cabezas levantadas, sin poder bajarlas, los cuellos rígidos y los ojos abiertos de espanto. No podrán pestañear. Sus corazones –fuad[834]–  estarán vacíos. (44) Advierte a la gente del Día en que les llegue el castigo y digan los infames: “¡Señor nuestro! Retrasa este Día y permítenos volver para que respondamos a Tu llamada y sigamos a los Mensajeros.” ¿Acaso no proclamabais con absoluta certeza que no tendríais que rendir cuentas ni sufrir tormento alguno[835]? (45) Vivisteis donde vivieron los que se habían condenado a sí mismos, víctimas de su rebeldía, y os mostramos claramente lo que hicimos con ellos. No dejamos de utilizar alegorías para que comprendierais. (46) Urden maquinaciones, pero Allah sujeta sus maquinaciones por poderosas que sean. (47) Ni por un momento pienses que Allah faltará a la promesa que ha hecho a Sus Mensajeros. Allah es el Poderoso, el Deshacedor de Agravios. (48) El Día en que la Tierra se cambie por otra Tierra, así como los Cielos[836], y se les haga comparecer ante Allah –el Único, el Irresistible, (49) ese Día verás a los malvados unidos con grilletes bajo un mismo yugo. (50) Llevarán ropas de alquitrán y el fuego cubrirá sus rostros. (51) Allah pagará a cada nafs según sus obras. Allah es rápido en hacer la cuenta. (52) Esta es una revelación para advertir a la gente –nas– y para que sepan que Él es el Único Ilah, y para que recapaciten y recuerden los dotados de entendimiento.

NOTAS

[816]  Ver artículo IV.

[817]  Ver artículo XIV y esquema 19.

[818]  Ver referencia F17.

[819]  Ver Infos 7 y 8.

[820]  Ver apéndice O.

[821]  Ver artículo XX y esquemas 20 y 23.

[822]  Ver artículo XX y esquemas 20 y 23.

[823]  Ver artículo 11.

[824]  El narrador aquí trasmite dos textos, uno es la inspiración y otro un discurso intercalado de Allah el Altísimo en primer persona. Ver artículos III y XXII.

[825]  Ver referencia F17.

[826]  Ver cuadro C6.

[827]  Ver apéndice J.

[828]  Ver cuadro C6.

[829]  Ver artículos III y XXII.

[830]  También aquí el término utilizado para barco es fulk فُلْك, y no yariah (singular) جارِيَة ni yawari (plural) جَوار. Ver apéndice R.

[831] Podemos creer que los barcos flotan en el mar por la ley de Arquímedes, o podemos reflexionar un poco más hasta comprender que una ley no puede originarse ni diseñarse ni mucho menos mantenerse y existir y actuar por sí misma. Cuando utilizamos en un programa determinado la opción “buscar” enseguida nos aparecen en pantalla los nombres de los archivos requeridos y su precisa localización. Pero bajo ningún concepto pensaremos que esa opción se generó en algún momento dentro del ordenador, ni tampoco aceptaremos la idea de que ha sido el propio ordenador el que la ha diseñado y creado. Sabemos que han sido “el ingeniero” y el “programador” quienes han configurado el programa y el aparato en cuestión para que el usuario pueda servirse de esta opción. De la misma forma, en Su Decreto se ha configurado la existencia de tal forma que los mares y los ríos puedan sostener y hacer que fluyan enormes embarcaciones, y que al mismo tiempo alberguen millones de especies marinas de las que comemos, así como valiosos adornos como el coral y las perlas. Una parte de todo ese entramado es visible y puede ser objeto de estudio y de investigación, pero otra escapa a nuestros sentidos y a nuestras capacidades cognoscitivas, ya que intervienen entidades –que en algunos casos podemos denominar malaikah– que pertenecen a un nivel ontológico diferente al nuestro. Ver apéndice P.

[832]   En esta aleya y en varias otras (por ejemplo, en las aleyas 39 y 40 de la sura 36 – Ya Sin) se da a la noche y al día la configuración de entidades independientes de los astros, del Sol y de la Luna. Es decir, que tanto la noche como el día existen por sí mismas y no como el resultado de la luz del Sol (el día) o de su ausencia (la noche). Esta idea se expresa más claramente en la siguiente aleya: Hemos hecho de la noche y del día dos signos –el signo de la noche lo hacemos desaparecer para que el signo del día sea visible (sura 17 – al Isra-i, aleya 12). Por lo tanto, la noche y el día son signos independientes y existentes en sí mismos y no como el resultado del Sol. Lo mismo vemos en las siguientes suras: Entre Sus signos están la noche y el día, el Sol y la Luna. (aleya 37 de la sura 41 – Fussilat) y en la siguiente: ¡Por el Sol y su claridad matinal! ¡Por la Luna cuando le sigue! ¡Por el día, cuando lo muestra! ¡Por la noche, cuando lo cubre! (aleyas 1-4 de la sura 91 – ash Shams). En la sura 41 claramente se separan estos 4 signos –la noche y el día, el Sol y la Luna. En la sura 91 se nos informa de que es el día el que muestra el Sol y la noche la que lo oculta y no al revés.

En el Génesis vemos una descripción parecida y una clara presentación del día y de la noche como manifestaciones de la luz y de las tinieblas, sin ninguna relación con el Sol ni con la Luna: Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz. Y vio Dios que la luz era buena; y separó Dios la luz de las tinieblas. Y llamó Dios a la luz Día, y a las tinieblas llamó Noche. (Genésis 1: 3-5). La creación de Allah el Altísimo nada tiene que ver con la cosmogonía que se estudia en los colegios ni con la que nos presenta la NASA.

[833]  cuadro C5, artículo XX  y esquemas 20 y 23.

[834]  Ver artículo VI y esquema 7.

[835]  Ver Info 16.

[836]  Ver artículo XVII, Info 11 y apéndice Q.

13.SURA DEL RAD

سُورَةُ الرَّعْدِ

Medinense

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

(1) Alif, Lam, Mim, Ra[803] –esas son aleyas del Kitab[804]. Lo que se descarga sobre ti de tu Señor es la verdad. Sin embargo, la mayoría de la gente –nas– no cree. (2) Es Allah Quien ha elevado los Cielos sin columnas que pudierais ver. Luego ha tomado el control de Su creación desde el Arsh. Ha sojuzgado al Sol y a la Luna según Su plan. Todo en el universo sigue su curso hasta un plazo fijado. Rige la creación y clarifica con detalle el significado de las aleyas para que tengáis certeza del encuentro con vuestro Señor[805]. (3) Es Él Quien ha extendido la Tierra y ha puesto en ella cordilleras y ríos. Ha dispuesto que toda entidad viva se reproduzca uniéndose a otra igual a ella y de diferente sexo. Hace que la noche cubra al día. En eso hay signos para la gente que reflexiona. (4) Hay extensiones de tierra contiguas unas a otras, pero de naturaleza diferente, y terrenos en los que crecen vides, cereales y palmeras de cuyas raíces salen varios troncos o uno solo, y todo regado por una misma agua. Hemos hecho que unos cultivos sean más excelentes que otros por su sabor y cualidades. En eso hay signos para la gente que razona[806]. (5) Y si eso te asombra, sabe que más asombroso es que digan: “¿Acaso cuando seamos tierra, seremos creados de nuevo?” Esos son los que encubren la verdad de su Señor. Se les pondrán argollas en el cuello y serán arrojados al fuego, en el que penarán para siempre. (6) Te urgen para que les llegue lo malo en vez de urgirte para que les llegue lo bueno. Sin embargo, tienen noticia de los castigos ejemplares que se impuso a los que hubo antes de ellos. Tu Señor perdona a los hombres –nas– sus infamias. Tu Señor es implacable castigando. (7) Dicen los encubridores: “¿Por qué no se descarga sobre él un signo de su Señor?” Tú sólo eres un advertidor. A cada pueblo se le ha dado su guía. (8) Allah conoce lo que cada hembra lleva en su embarazo, y es consciente del desarrollo que sigue lo que albergan sus matrices. Todo ha sido medido y proporcionado según un patrón. (9) Conoce el Ghaib y lo manifiesto –el Inconmensurable, el Elevado[807]. (10) Poco importa si uno de vosotros guarda en secreto lo que ha hablado o lo declara abiertamente, o si se oculta en la noche o se deja ver por los caminos durante el día, (11) pues hay entidades celestes que por orden de Allah le custodian. Allah no cambia la situación de un pueblo hasta que su gente no cambie lo que hay en ellos mismos[808]. Si es voluntad de Allah infligirle un mal a un pueblo, nadie lo podrá revocar ni tendrá aparte de Él en quien apoyarse. (12) Es Él Quien hace que el fulgor del relámpago provoque en vosotros temor y esperanza. Es Él Quien produce nubes cargadas de lluvia. (13) El rad[809] declara Su perfección más allá de toda contingencia y por ello Le alaba, y así mismo hacen los malaikah, temerosos de Su poder. Es Él Quien manda los rayos con los que daña según Su voluntad. Y sin embargo, discuten sobre Allah, cuando es el Único que tiene el poder de actuar libremente. (14) Para Él es la súplica verdadera, pues de ésos otros a los que invocan, no reciben nada. Es como quien desea coger agua en el hueco de la mano para llevársela a la boca, pero no le llega. La súplica de los encubridores no es, sino extravío[810]. (15) Ante Allah se postran cuantos hay en los Cielos y en la Tierra de grado o por fuerza, y de igual manera hacen sus sombras por la mañana y por la tarde. (16) Pregúntales quién es el Señor de los Cielos y de la Tierra. Respóndeles tú mismo: “Allah.” Pregúntales de nuevo si acaso van a apoyarse en vez de en Él en quienes no pueden beneficiarse ni dañarse a sí mismos. Pregúntales si acaso son iguales el ciego y el que ve, o son iguales las tinieblas y la luz. ¿O es que esos a los que atribuyen el mismo poder que a Allah han creado como Él ha creado, de forma que puedan argüir que son creaciones semejantes? Declárales que es Allah el Creador de todas las cosas –el Único, el Dominador. (17) Hace que caiga agua del cielo que corre por los valles según se le ha decretado, llevándose en su torrente lo que excede. Y de lo que funden en el fuego para obtener adornos y utensilios se desprenden residuos similares. De esta forma separa Allah la verdad de la falsedad –los residuos se van como deshecho y lo que aprovecha a los hombres –nas– permanece en la tierra. Así es como Allah alegoriza[811]. (18) Los que respondan a su Señor serán los que más se beneficien. Mas quienes no Le respondan, aunque tuvieran todo lo que hay en la Tierra y otro tanto más, no podrían rescatarse con ello. Esos son los que tienen la peor cuenta y su morada será yahannam. ¡Qué mal refugio! (19) ¿Acaso quien tiene una clara percepción de que lo que se te descarga de tu Señor es la verdad es como el ciego? Tan sólo reflexionan los dotados de entendimiento (20) –esos que cumplen el pacto que han hecho con Allah y no lo rompen después de haberse comprometido a ello; (21) mantienen unido lo que Allah ha ordenado que se mantenga unido; son temerosos de su Señor y de lo que pueda haber en su cuenta final; (22) resisten ante la adversidad deseando complacer a su Señor; establecen la salah; dan de aquello con lo que les proveemos en secreto y abiertamente; y repelen el mal con el bien. Su Última Morada (23) serán los Jardines de Adn, en los que entrarán con aquellos de sus padres, esposas y descendencia que hayan obrado con rectitud. Los malaikah los recibirán en todas las puertas y les dirán: (24) “¡Paz con vosotros, pues supisteis resistir!” ¡Qué excelente será su morada final! (25) Mas los que incumplan el pacto con Allah después de haberse comprometido, deshagan lo que Allah ha ordenado que se mantenga unido y corrompan en la Tierra, ésos serán malditos y nefasta será su morada. (26) Allah da la provisión en abundancia y la limita según Su voluntad. Se contentan con la vida de este mundo, ¿pero qué es la vida de este mundo comparada con la de Ajirah, sino un efímero tránsito? (27) Dicen los encubridores: “¿Por qué no se descarga sobre él un signo de su Señor?” Respóndeles que Allah extravía siguiendo Su plan, y guía hacia Él a quien a Él se vuelve arrepentido (28) –esos que creen y sosiegan sus corazones con el recuerdo de Allah. ¿Acaso no es recordando a Allah como mejor se sosiegan los corazones? (29) Para los que crean y actúen con rectitud habrá bienaventuranza y una hermosa morada. (30) Así[812] te hemos enviado a una ummah, antes de la cual ya habían pasado otras umam, para que les recites lo que se te inspira. Sin embargo, encubren al Rahman[813]. Declárales que Él es tu Señor. No hay ilah, sino Él. A Él te encomiendas y a Él te vuelves arrepentido. (31) Y dicen: “Si fuera un Qur-an que pusiese en movimiento a las montañas o hendiese la Tierra o hiciese hablar a los muertos, creeríamos en él.” Es Allah Quien rige la creación. ¿Acaso no desesperan los creyentes, olvidándose de que si Allah quisiera, guiaría a todos los hombres –nas? En cuanto a los encubridores, la desgracia no dejará de afligirles por lo que fabrican o de alojarse cerca de sus hogares hasta que la amenaza de Allah se haga realidad. Allah nunca incumple Su palabra. (32) Ya se burlaron de los Mensajeros que hubo antes de ti, pero dejé que los encubridores siguieran sus inclinaciones por un tiempo y luego los castigué. ¡Qué atroz fue el castigo que recibieron[814]! (33) ¿Acaso no es Él Quien lleva la cuenta de todas las nafs? Pero dan poder a otros que a Allah. Diles que los nombren. ¿O es que Le vais a informar de algo que ocurra en la Tierra y que Él no sepa? ¿O no es más que un despliegue de palabras vacías? Hemos hecho que a los encubridores les parezcan acertadas sus maquinaciones, y se les ha impedido que sigan el camino. No habrá guía para quien Allah haya extraviado. (34) Tendrán castigo en la vida de este mundo, pero el que recibirán en Ajirah será mucho más atroz. No tendrán quien les proteja de Allah. (35) Se parece el Jardín que se ha prometido a los temerosos a un lugar en el que fluyen ríos, de sombra perpetua y abundante comida que nunca se acaba. Esa será su morada final. La de los encubridores será el fuego. (36) Esos a los que hemos dado el Kitab se llenan de gozo por lo que se hace descargar sobre ti, pero de entre los coaligados los hay que niegan una parte de él. Infórmales que se te ha ordenado que adores a Allah y que no des poder a otro que a Él. A Él les llamas y a Él te vuelves arrepentido. (37) Lo hacemos descargar como una legislación en lengua árabe. Si siguieras sus deseos después del conocimiento que se te ha revelado, no tendrías aliado ni apoyo alguno contra Allah. (38) Enviamos Mensajeros antes de ti a los que dimos esposas y descendencia. Ningún Mensajero venía con un signo si no era por la voluntad de Allah. Cada término está registrado en un Kitab. (39) Allah suprime y mantiene lo que decide Su voluntad. Con Él está la madre[815] del Kitab. (40) Tanto si te hacemos ver parte del castigo con el que les hemos amenazado como si te acogemos antes de que ocurra, sabe que tu tarea es transmitir y la Nuestra llevar la cuenta. (41) ¿Acaso no ven que estamos reduciendo su territorio por todos lados? Allah decide el juicio a seguir y no hay quien pueda rectificar Su juicio. Él es rápido en llevar la cuenta. (42) Ya tramaron los que hubo antes de ellos, pero es Allah Quien tiene el poder sobre todas las maquinaciones. Conoce la cuenta de todas las nafs. Ya sabrán los encubridores quiénes morarán en el Jardín. (43) Dicen los encubridores: “Tú no eres un Enviado.” Diles que Allah y quien tiene conocimiento del Kitab te bastan como testigos entre ellos y tú.

NOTAS

[803]  Ver artículo IV.

[804]  Ver artículo XIV y esquema 19.

[805]  Ver artículo XVII.

[806]  Ver apéndice P.

[807]  Ver artículos V, XIII y XV e Info 5.

[808] El sentido en esta aleya va en doble dirección. Si un pueblo al que Allah el Altísimo le ha concedido grandes bendiciones abandona el camino de rectitud y cae en la corrupción y el encubrimiento, Allah quitará Sus bendiciones sobre él y les mandará Su castigo. Y si por el contrario, un pueblo que era corrupto y sobre el que Allah el Altísimo había enviado Su castigo rectifica su actitud y emprende el camino de vuelta a la rectitud, Allah retirará Su castigo y les enviara Sus bendiciones. Es decir, Allah el Altísimo actuará en la misma dirección que actúen ellos.

[809]  Ver apéndice K.

[810]  Ver cuadro C6.

[811]  Ver cuadro C6.

[812]  De la forma más humilde y sencilla, sin milagros ni malaikah.

[813]  Ver Info 3.

[814]  Ver artículo XXII.

[815]  Ver artículo XIV y esquema 19.

12.SURA DE YUSUF

سُورَةُ يُوسُفَ

Último periodo mequinense

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

(1) Alif, Lam, Ra[787] –esas son las aleyas del Kitab inalterable[788]. (2) Lo hacemos descargar en forma de un Qur-an en árabe para que razonéis. (3) Vamos a relatarte la historia que contiene más enseñanza de cuantas te inspiramos en este Qur-an. Antes de que te llegara, te sentías ajeno a ella. (4) Yusuf[789] le dijo a su padre: “¡Padre mío! He visto once astros, el Sol y la Luna, y los he visto postrarse ante mí.” (5) Le dijo su padre: “¡Hijo mío! No les cuentes este sueño a tus hermanos, pues si lo hicieras, tramarían algo malo contra ti. El shaytan es un enemigo declarado del hombre –insan.” (6) “Así te muestra tu Señor que te ha elegido[790]. Te enseñará a interpretar los sueños, completando de esta forma Su bendición sobre ti y sobre la casa de Yaqub, como ya lo había hecho antes con tus padres Ibrahim e Ishaq. Tu Señor actúa según Su conocimiento, y juzga con sabiduría.” (7) En la historia de Yusuf y de sus hermanos hay signos para los que indagan. (8) Así da comienzo el relato, cuando se dijeron entre ellos: “Nuestro padre ama a Yusuf y a su hermano más que a nosotros, a pesar de que somos un grupo, una fuerza. En verdad que nuestro padre desvaría.” (9) “Matad a Yusuf o libraos de él abandonándolo en algún lugar apartado para que de esta forma la atención de vuestro padre se vuelva únicamente a vosotros. Después de eso, podréis conduciros con rectitud[791].” (10) Uno de los que tenían voz en el grupo dijo: “¡No matéis a Yusuf! Si estáis decididos a deshaceros de él, arrojadlo al fondo del pozo. Sin duda, que alguna caravana lo encontrará.” (11) Dijeron: “¡Padre! ¿Qué te ocurre que no nos confías a Yusuf cuando somos los mejores compañeros que pueda tener? (12) Déjale venir mañana con nosotros. Lo pasará bien pastoreando y jugando. Nos ocuparemos de él y le protegeremos.” (13) Les dijo su padre: “Me apena que os lo llevéis, pues temo que pueda devorarle un lobo mientras vosotros estáis distraídos en otros quehaceres.” (14) Replicaron: “Si lo devorase un lobo, siendo como somos un grupo fuerte de hombres, sería imperdonable por nuestra parte.” (15) Cuando partieron con él y decidieron unánimemente arrojarle al fondo del pozo, le inspiramos: «Ten por seguro que les mostrarás lo que han hecho, y ni siquiera se darán cuenta de ello[792](16) Al anochecer llegaron llorando a donde estaba su padre. (17) Dijeron: “¡Padre! Nos salimos del camino para echar unas carreras y dejamos a Yusuf al cuidado de nuestros enseres y un lobo lo devoró. Sabemos que no vas a creernos, aunque te decimos la verdad.” (18) Habían manchado la camisa de Yusuf con sangre para fraguar su mentira. Dijo: “¡No! Os habéis sugerido todo este embrollo a vosotros mismos. ¡Resistiré! Únicamente Allah puede ayudarme a sobrellevar este embate.” (19) Llegó una caravana a ese mismo lugar y enviaron al aguador al pozo. Exclamó mientras bajaba el cubo: “¡Albricias! Aquí hay un muchacho.” Y lo escondieron entre las mercancías que llevaban, pero Allah sabía lo que hacían. (20) Lo vendieron a bajo precio, unos cuantos dírhams, pues prefirieron deshacerse de él. (21) Dijo el que lo había comprado, uno de Misr, a su mujer: “Aloja debidamente a nuestro huésped, pues tal vez sea causa de bendiciones, y pudiera ser que lo tomásemos como un hijo.” Así lo hicimos para que Yusuf fuera adquiriendo preeminencia en aquella tierra y para enseñarle a interpretar los sucesos que la gente veía en sueños. Allah es invencible cuando lleva a cabo Su plan, pero la mayoría de los hombres –nas– no son conscientes de ello. (22) Cuando alcanzó la madurez, le dimos juicio y conocimiento. Así es como retribuimos a los que actúan con rectitud. (23) Sucedió que la dueña de la casa en la que vivía trató de seducirle[793]. Cerró las puertas y le dijo: “¡Ven aquí!” Él contestó: “¡En Allah busco protección! Mi Señor es el Mejor de los Refugios. Nunca los infames saldrán victoriosos.” (24) Mas con el mismo deseo que ella le deseaba, la deseaba él. Habría caído de no haber visto que se trataba de una prueba de su Señor. De esta forma le apartamos del mal[794] y de la indecencia. En verdad que es uno de Nuestros siervos sinceros. (25) Corrieron hacia la puerta y ella le rasgó la camisa por detrás, y justo allí se encontraron con su marido. Entonces ella le dijo: “¿Qué otro pago merece quien desea el mal para tu familia, sino la cárcel o un doloroso castigo?” (26) Replicó él: “Ella trataba de seducirme.” Uno de la familia de la mujer que se encontraba allí alegó: “Si la túnica está rasgada por delante, es ella quien dice la verdad y es él quien miente; (27) mas si la camisa está rasgada por detrás, entonces es ella la que miente y él quien dice la verdad.” (28) Cuando vio que la camisa estaba rasgada por detrás, exclamó: “Ha sido víctima de tus argucias de mujer, y poderosas son vuestras argucias. (29) ¡Yusuf! Apártate de esto, y tú pide perdón por tu pecado, pues es grave lo que has hecho.” (30) Las mujeres de la ciudad murmuraban: “La mujer del Aziz ha querido seducir a su criado. Parece que está locamente enamorada de él. Sin duda que ha perdido la razón.” (31) Cuando se enteró de sus habladurías, las mandó llamar, y les preparó un lugar donde sentarse y reclinarse sobre su lado izquierdo. A continuación, le dio un cuchillo a cada una de las invitadas. Luego le dijo a Yusuf: “¡Sal y muéstrate ante ellas!” Cuando lo vieron, no pudieron por menos que ensalzarle y se hicieron cortes en las manos inadvertidamente. Dijeron: “¡Que Allah nos libre! No puede ser un humano –bashar, sino un noble de los malaikah.” (32) Les dijo: “Aquí tenéis la causa de vuestros reproches[795]. He tratado de seducirle, pero hasta ahora se ha resistido. Mas si no hace lo que le ordeno, será encarcelado y humillado.” (33) Dijo: “¡Señor mío! Prefiero sufrir prisiones que acudir a aquello a lo que me invitan, pero si no apartas de mí sus argucias, cederé ante ellas como si no supiera lo que es lícito y lo que es reprobable.” (34) Respondió Su Señor a su súplica y lo apartó de sus artimañas. Él está atento a todo cuanto acontece en Su creación, y actúa según Su conocimiento. (35) Luego, sin embargo, a pesar de haber quedado clara su inocencia, decidieron encarcelarle por un tiempo. (36) Con él entraron en la cárcel dos jóvenes esclavos. Uno de ellos le dijo: “En un sueño me he visto pisando uvas para hacer vino.” Le dijo el otro: “Y yo me he visto llevando sobre la cabeza un pan del que comían los pájaros. Dinos cuál es su interpretación, pues vemos en ti a un hombre recto.” (37) Les dijo: “No os habrán traído la comida y ya habré interpretado vuestros sueños, antes de que ocurran. Es parte de lo que mi Señor me ha enseñado. Mas permitidme que primero os diga que me aparté de la mil-lah de una gente que no creía en Allah y encubría la verdad de Ajirah[796]. (38) Antes bien, seguí la mil-lah[797] de mis padres –Ibrahim, Ishaq y Yaqub. No era conforme a nuestra creencia que diéramos poder a otro que a Allah, y ello por la gracia que Allah nos concedió y concedió a los hombres –nas. Sin embargo, la mayoría de ellos no reconocen las bendiciones de su Señor. (39) ¡Compañeros de prisión! Decidme: ¿Es mejor servir a diferentes señores o servir a Allah –el Único, el Dominador? (40) No dais poder, sino a nombres que vosotros mismos y vuestros padres os habéis inventado y sobre los que Allah no ha hecho descargar ninguna autoridad. Es Allah Quien tiene la soberanía absoluta. Ha ordenado que Le adoréis únicamente a Él. Este es el valioso Din. Sin embargo, la mayoría de los hombres –nas– no es consciente de esta realidad. (41) ¡Compañeros de prisión! Uno de vosotros servirá vino a su señor, mientras que el otro será crucificado y los pájaros comerán de su cabeza. La suerte sobre el asunto que me habéis pedido que os aclare está echada y nadie la podrá cambiar.” (42) Entonces le dijo al que, en un principio, se iba a salvar: “Menciona mi nombre a tu señor.” Mas el shaytan hizo que se olvidara de ello y permaneció en la cárcel varios años[798]. (43) El rey reunió a los principales y les contó el sueño que había tenido: “He visto siete vacas gordas devoradas por siete flacas, y siete espigas verdes y otras secas. Dadme vuestra opinión sobre este sueño si es que sabéis interpretar los sueños.” (44) Dijeron: “Son sueños confusos, y además no somos especialistas en esta ciencia.” (45) Después de haber recibido el favor del rey, el que se había salvado recordó y dijo: “Yo os diré su interpretación si me dais licencia para salir.” (46) Le dijo: “¡Yusuf! ¡Oh tú, el veraz! Acláranos qué significa que siete vacas gordas sean devoradas por siete flacas, y que haya siete espigas verdes y otras secas para que vuelva a la gente y sepan así la buena interpretación.” (47) Respondió: “Sembraréis con entrega y dedicación durante siete años. Mas lo que cosechéis dejadlo en las espigas, salvo un poco que es de lo que comeréis. (48) Después de eso vendrán siete años muy duros que consumirán lo que hayáis almacenado para hacerles frente, salvo el poco que hayáis preservado aparte. (49) Luego vendrá un año en el que habrá abundante agua y la gente podrá regar los campos y prensar la fruta.” (50) Dijo el rey: “¡Traédmelo!” Cuando llegó el mensajero a donde estaba Yusuf, éste le dijo: “Regresa a tu señor y pregúntale si siguen tramando contra mí aquéllas mujeres que se hicieron cortes en las manos. Mi Señor conoce sus artimañas.” (51) Preguntó el rey a las mujeres: “¿Qué significa eso de que tratasteis de seducir a Yusuf?” Respondieron: “¡Allah nos libre! No sabemos que haya hecho nada malo.” La mujer del Aziz dijo: “Ya no puedo seguir ocultando la verdad. Fui yo quien trató de seducirle, y tened por seguro que es él el veraz.” (52) “Si he pedido que se pregunte a las mujeres ha sido para que se sepa que yo nunca le traicioné y que Allah no guía a los traidores en sus maquinaciones. (53) No digo que sea inocente, pues es cierto que la nafs incita al mal, salvo cuando la rahmah de mi Señor lo impide. Mi Señor es el Perdonador, el Compasivo.” (54) Dijo el rey: “¡Hacedle venir! Lo he elegido para que sea mi consejero.” Después de haber hablado con él, le dijo: “Hoy tienes ante nosotros poder y rango para administrar y ser garante de nuestros recursos.” (55) Respondió Yusuf: “Permíteme, pues, que administre las despensas del país. Tendré buen cuidado de ellas, pues conozco bien este asunto.” (56) Así es cómo dimos poder a Yusuf en aquella tierra para que tomara posesión de una parte de ella y en ella se asentará. Dirigimos Nuestra rahmah hacia quien queremos siguiendo Nuestro plan, y no dejamos que se pierda el galardón de los que actúan con rectitud, (57) pero el que recibirán en Ajirah será aún mayor para los que crean y tomen en serio Nuestras advertencias. (58) Llegaron al país los hermanos de Yusuf, y fueron a presentarse ante él. Los reconoció de inmediato, pero ellos no le reconocieron. (59) Una vez que les hubo abastecido de lo necesario, les dijo: “Traedme al que es vuestro hermano por parte de padre. Habéis visto que soy generoso al dar la medida, y que nadie como yo agasaja a sus huéspedes. (60) Mas si no me lo traéis, ya no habrá más provisiones para vosotros ni valdrá la pena que os acerquéis por aquí.” (61) Dijeron: “Hablaremos con su padre y seguro que le convenceremos.” (62) Les dijo a sus sirvientes: “Poned sus mercancías[799] de vuelta en sus monturas para que las reconozcan al llegar a su gente y ello les haga regresar.” (63) Cuando volvieron a su padre, le dijeron: “¡Padre! Han rehusado seguir abasteciéndonos. Permite, pues, que nos acompañe nuestro hermano para que podamos aprovisionarnos, y ten por seguro que seremos sus más atentos guardianes.” (64) Dijo: “¿Acaso no tengo razones para temer que cuidéis de él como antes cuidasteis de su hermano? Allah es el Mejor Guardián y el Más Misericordioso de cuantos pueda haber.” (65) Cuando abrieron las alforjas, se encontraron con que les habían devuelto sus mercancías, y exclamaron: ”¡Padre! ¿Qué más podemos pedir? Estas son nuestras mercancías que nos han sido devueltas. Aseguraremos el sustento de nuestras familias, cuidaremos de nuestro hermano y añadiremos la carga de un camello más. Será fácil conseguirlo.” (66) Replicó su padre: “No le dejaré ir con vosotros hasta que no juréis solemnemente por Allah que me lo habéis de traer de vuelta, salvo que os lo impidan por la fuerza.” Después de que hubieron jurado, les dijo: “Allah es el garante de aquello a lo que nos hemos comprometido.” (67) Y añadió: “¡Hijos míos! No entréis por una sola puerta, entrad por puertas distintas. Mas de nada os servirán mis consejos frente a la voluntad de Allah. Suya es la soberanía. A Él me encomiendo y a Él se encomiendan los que en Él confían.” (68) A pesar de que entraron por donde su padre les había ordenado, en nada cambió este hecho el plan de Allah, pues el consejo que les dio fue únicamente para satisfacer el deseo interno que Yaqub tenía de dárselo. En verdad que había adquirido plena comprensión del conocimiento que le habíamos enseñado[800]. Sin embargo, la mayoría de los hombres –nas– no son conscientes de ello. (69) Cuando se presentaron ante Yusuf, éste se dirigió a su hermano y le dijo: “Yo soy tu hermano. Mas no te lamentes por lo que hicieron.” (70) Mientras organizaba el abastecimiento de provisiones, puso un tazón en la alforja de su hermano. Luego alguien voceó: “¡Eh, los de la caravana! ¡En verdad que sois unos ladrones!” (71) Volviéndose a ellos, replicaron: “¿Qué es lo que echáis en falta?” (72) Contestaron: “Echamos en falta el tazón del rey. Para quien lo encuentre habrá la carga de un camello. Me hago responsable de ello.” (73) Dijeron: “¡Por Allah! Bien sabéis que no hemos venido a esta tierra para abusar de vuestra confianza, y que no somos ladrones.” (74) Dijeron: “¿Qué castigo se os debería infligir en caso de que estuvierais mintiendo?” (75) Contestaron: “Aquel en cuyas alforjas se encuentre será retenido como castigo. Así hacemos con los infames.” (76) Y comenzó por los bultos de ellos antes que por los de su hermano y al final la sacó de entre las pertenencias de éste. Así llevamos a cabo Nuestro plan para apoyar a Yusuf. No podía retener a su hermano según las leyes del rey y por ello Allah le inspiró esta estrategia. Elevamos en rango a quien así lo dispone Nuestra voluntad. Por encima de todo aquel investido de conocimiento hay Uno que posee toda la sabiduría. (77) Dijeron: “Si ha robado, ya antes había robado su hermano.” Yusuf guardó para sus adentros todo este asunto, y siguió manteniéndolo en secreto. Pensó: “No puede haber peor condición que la vuestra. Allah sabe que no es cierto lo que me atribuís.” (78) Dijeron: “¡Oh, el Aziz! Su padre es un hombre muy anciano. Tómanos a uno de nosotros en su lugar, pues vemos que eres un hombre justo.” (79) Dijo: “Que Allah nos libre de retener a nadie que no sea aquel en cuyas pertenencias hemos encontrado lo que es nuestro. Seríamos injustos si lo hiciéramos.” (80) Cuando hubieron perdido la esperanza de llegar a algún resultado con él, se apartaron para deliberar. Dijo el mayor de ellos: “¿Acaso habéis olvidado que hemos hecho un pacto con nuestro padre ante Allah, y que ya antes le habíamos fallado con Yusuf? No saldré de esta tierra mientras no me lo permita mi padre o Allah lo decrete. Él es el Mejor de los Soberanos. (81) Regresad a vuestro padre y decidle: ¡Padre! Tu hijo ha robado. Sólo testificamos lo que sabemos, pues no somos custodios del Ghaib. (82) Pregunta en la ciudad en la que hemos estado y a la caravana con la que hemos vuelto. Decimos la verdad.” (83) Dijo: “¡No! Han sido vuestras nafs las que os han sugerido esto que ahora me contáis, pero ¡resistiré! Puede que Allah me los devuelva a todos. Él actúa según Su conocimiento, y es el Sabio.” (84) Se apartó de ellos y dijo para sus adentros: “¡Qué gran dolor siento por Yusuf!” Y sus ojos blanquecieron a causa de la tristeza que le oprimía. (85) Dijeron: “¡Por Allah! ¿Es que no vas a dejar de recordar a Yusuf hasta enfermar o perecer?” (86) Dijo: “Yo sólo me quejo de mi pena ante Allah, y sé de Allah lo que vosotros no sabéis. (87) ¡Hijos míos! Id e indagad de modo que sepáis lo que realmente le ha sucedido a Yusuf y a su hermano, y no desesperéis de que os llegue el consuelo de Allah, pues sólo los encubridores desesperan.” (88) Cuando estuvieron en su presencia, le dijeron: “¡Oh, el Aziz! La desgracia ha caído sobre nosotros y nuestras familias, y no hemos podido traer, sino mercancías de poco valor. Mas complétanos la medida y sé caritativo con nosotros. Allah recompensa a los dadivosos.” (89) Les dijo: “¿Sabéis lo que hicisteis con Yusuf y con su hermano guiados por vuestra ignorancia?” (90) Exclamaron: “¡¿Eres tú realmente Yusuf?!” Replicó: “Yo soy Yusuf y éste es mi hermano. Allah nos ha concedido Su gracia. Y que sepan los que resisten y los que toman en serio las advertencias de Allah que Él no deja que se pierda el galardón de los que actúan con rectitud.” (91) Dijeron: “¡Allah te ha preferido a nosotros. Fue una infamia lo que hicimos contigo.” (92) Dijo: “Hoy no se os hará ningún reproche. Allah os perdonará, pues Él es el Más Misericordioso de cuantos pueda haber. (93) Id y llevaos mi camisa, esta que os doy, y cubrid con ella el rostro de mi padre para que de esta forma recobre la visión. Y venid con todas vuestras familias.” (94) Cuando emprendió la caravana el viaje de vuelta, exclamó su padre: “Percibo el aroma de Yusuf, aunque penséis que estoy delirando.” (95) Dijeron: “¡Por Allah! Sigues en el mismo desvarío de siempre.” (96) Cuando llegó el portador de las buenas nuevas, le cubrió la cara con ella y le volvió la visión. Exclamó: “¿No os dije que sabía de Allah lo que vosotros no sabéis?” (97) Dijeron: “¡Padre! Perdónanos por lo que hicimos. En verdad que hemos sido unos infames.” (98) Les dijo: “Pediré perdón por vosotros a mi Señor. Él es el Perdonador, el Compasivo.” (99) Cuando estuvieron en presencia de Yusuf, éste acogió a sus padres y les dijo: “Entrad en Misr[801] en completa seguridad por la voluntad de Allah.” (100) Condujo a sus padres hasta su trono, y todos ellos cayeron postrados ante él. Dijo Yusuf entonces: “¡Padre mío! Esta es la interpretación del sueño que tuve –mi Señor lo ha hecho realidad. Me concedió Su gracia al sacarme de la prisión y al haberos traído aquí desde el desierto después de que el shaytan sembrara la discordia entre mis hermanos y yo. Realmente mi Señor es el Sutil en aquello en lo que Su voluntad desea serlo. Actúa según Su conocimiento, y es el Sabio. (101) ¡Señor mío! Me has dado soberanía y me has enseñado a interpretar los sucesos. Tú, que creaste los Cielos y la Tierra, eres mi protector en esta vida y en Ajirah. Haz que muera sometido a Ti –muslim– y admíteme con los rectamente guiados.” (102) Son noticias del Ghaib que te inspiramos. Tú no estabas con ellos cuando se pusieron de acuerdo y urdieron su plan. (103) La mayoría de los hombres –nas– aunque lo ansíes, no serán creyentes. (104) Ningún pago les pides a cambio de transmitirlo. No es, sino un recuerdo y una admonición para todos los dominios[802]. (105) Cada día pasan por delante de los innumerables signos que hay en los Cielos y en la Tierra, pero en su desdén se desentienden de ellos. (106) La mayoría de ellos no creen en Allah, sino asociándole a otros poderes. (107) ¿Acaso están a salvo de que les sobrevenga el castigo de Allah o les llegue la Hora de improviso sin que se den cuenta? (108) Afírmales que este es tu camino. Llamas a la adoración de Allah según os indica a ti y a los que te siguen la clara visión que se os ha dado. ¡Perfecto es Allah más allá de toda contingencia! No eres de los idólatras. (109) No enviamos antes de ti, sino a hombres a los que inspiramos de entre la gente de las ciudades. ¿Acaso no han viajado por estas tierras y han visto cómo terminaron los que hubo antes de ellos? La morada de Ajirah es mejor para los que tienen temor. ¿Es que no vais a razonar? (110) Cuando Nuestros Mensajeros habían perdido la esperanza y pensaban que serían rechazados, llegó a ellos Nuestro apoyo y salvamos a quien estaba decretado que salváramos en el plan de Allah. Nuestro castigo no cesa de perseguir a los nefarios. (111) En la historia de sus vidas hay una lección para los dotados de entendimiento. No es un relato inventado, sino una confirmación de lo que ya había, una exposición pormenorizada de cada asunto, guía y rahmah para los creyentes.

NOTAS

[787] Ver artículo IV.

[788]  Ver artículo XIV y esquema 19.

[789]  Ver artículo XX.

[790] En esta aleya, como en las primeras aleyas de la sura 11 – Hud, se intercala un discurso sin protocolo. En este caso, se trata de una inspiración que recibe Yusuf y que ha transcendido a nosotros y se ha mencionado en el Qur-an. Ver artículos III y XXII.

[791] De nuevo, se intercala un discurso sin protocolo y sin mencionar el nombre del que habla, pero claramente, en este caso, se trata del discurso de shaytan –incita al mal haciendo que parezca el bien, que parezca la mejor opción.

[792]  En esta aleya se explica el estilo utilizado en la aleya 6 de esta misma sura, que ya hemos comentado. Se nos informa de cómo a lo largo de todo el viaje profético de Yusuf, va recibiendo continuas inspiraciones que le reconfortan, le enseñan y le guían.

[793]  El escenario ha cambiado. Yusuf ya no vive con la familia que lo compró como esclavo. Esos eran “unos” de Misr. Ahora vive en la casa del Aziz, del gobernante de Misr. Probablemente, la mujer del Aziz lo viera en alguna ocasión y quedara prendada de él, induciendo a su esposo a comprarlo.

[794]  Es decir, a través de continuas inspiraciones los profetas quedan protegidos del shaytan, entienden sus maniobras y reciben la fuerza para resistir al susurro.

[795]  Las dos palabras claves en estas aleyas para entender la escena a la que se está haciendo alusión son –a’tadat أَعْتَدَت y mut-takaan مُتَّكَئا. La primera de ellas significa –preparar, organizar, tener listo; es decir, que la esposa del Aziz preparó una sutil estratagema contra las mujeres de la ciudad que la habían criticado. La segunda palabra es la que delata dicha estratagema. El término mut-takaan lo podemos hacer derivar del verbo takaa تَكَأَ o del verbo tak-kaتَكَّ . En el primer caso, tal verbo no existe como tal, sino como forma derivada del verbo wakaa وكأ, que significa –reclinarse, preparar algo sobre lo que pudiera reclinarse, un palo sobre el que uno se apoya al andar, le hizo reclinarse, lo tumbó sobre su lado izquierdo. También puede significar –comer, ya que los antiguos solían comer tumbados o reclinados, algo prohibido en el Islam. No obstante, este significado es por extensión. Por otra parte, si lo hacemos derivar del verbo tak-ka, tendremos los siguientes sustantivos tik-kah تِكَّة –la cinta que se introduce en el doblete de la cintura de un pantalón, normalmente de algodón; y mitak-k مِتَكّ –el palo, en uno de cuyos extremos se ha practicado un orificio en el que se inserta la cinta que hacemos pasar por el doblete. Este último verbo se utilizaba en el pasado y algunos piensan que es un extranjerismo arabizado, por lo tanto, es difícil saber cuántas formas se habían desarrollado a partir de la raíz verbal. Esta conjetura es falsa, ya que el árabe es la lengua original y todas las palabras tienen su origen en ella. Sin embargo, con el paso del tiempo se ha ido ramificando en numerosos dialectos que han dado lugar a otros muchos hasta originar un árbol lingüístico inmensamente frondoso, de forma que habrá palabras que vuelvan al árabe desde alguno de ellos. No obstante, es cierto que se trata de un vocablo arcaico y, por lo tanto, desconocido en gran parte por los lexicólogos de hoy. Lo importante, empero, es que ambos significados nos llevan a entender un mismo escenario.

La mujer del Aziz está enfadada, furiosa y herida por las habladurías de las mujeres más pudientes de la ciudad. No está la situación como para ofrecerles un ágape de bienvenida. Lo que la mujer del Aziz quiere es una rápida reunión en la que quede de manifiesto que su actitud hacia su criado está más que justificada. Para ello, ha preparado en una habitación de su casa unos cojines en los que se reclinen (sobre su lado izquierdo). A continuación, ha atado la mano izquierda de cada una de ellas a algo como un mitak-k y les ha dado un cuchillo. Seguramente, les ha parecido a todas una ocurrencia muy divertida la de su anfitriona, la mujer del Aziz. Esperan, curiosas, el desenlace de todo aquello. Ahora hace entrar a Yusuf, cuya belleza las deja atónitas y quieren

levantarse para ir hacia él (todas ellas son tan lascivas como la mujer del Aziz), mas no pueden, pues tienen su mano izquierda atada al mitak-k. Es entonces cuando intentan romper la cinta con el cuchillo que les ha dado, pero con el nerviosismo de querer soltarse e ir hacia “aquel malak”, se hacen cortes en las manos. Esos cortes serán la prueba durante semanas de que ellas no son mejores que su anfitriona.

[796]  Ver apéndice Q.

[797]  Ver artículo XI.

[798] El término bidh’a بِضْع   referido a tiempo comprende un periodo entre 3 y 9 años. No obstante, no parece que permaneciera mucho tiempo en la cárcel pues el asunto estaba fresco en la memoria de todos a juzgar por el contexto de las aleyas que vienen a continuación.

[799] Muy probablemente lo que llevaban los hermanos de Yusuf para comprar las provisiones no fuera dinero sino mercancía que pudieran intercambiar por grano, aceite y otros productos.

[800]  Ver artículo XIII.

[801]  Ver artículo XX y apéndice H.

[802]  Ver artículo 21 e Info 2.

10.SURA DE YUNUS

سُورَةُ يُونُسَ

Último periodo mequinense

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

(1) Alif, Lam, Ra[720]. Esas son las aleyas del Kitab que discrimina y juzga con sabiduría. (2) ¿Se asombra la gente –nas– de que hayamos inspirado a un hombre como ellos para que les advierta y anuncie la buena nueva a los creyentes de que el bien que hagan con sinceridad de corazón les precederá ante su Señor? Los encubridores, en cambio, arguyen: “Ese, claramente, es un hechicero.” (3) Vuestro Señor es Allah, Quien ha creado los Cielos y la Tierra en seis días. Luego ha tomado el control de Su creación desde el Arsh[721]. Sólo después de haber recibido Su aprobación puede alguien interceder. Ese es Allah, vuestro Señor. Así pues, adoradle. ¿Es que no vais a recapacitar? (4) Ante Él habréis todos de comparecer. La promesa de Allah es verdadera. Es Él Quien origina la creación y luego la devuelve a su inicio[722] para retribuir con justicia a quienes hayan creído y hayan actuado con rectitud, pero a los encubridores se les dará de beber agua hirviendo y sufrirán un doloroso castigo por haber encubierto la verdad. (5) Es Él Quien hizo del Sol incandescencia y de la Luna luz, y le asignó fases como un medio de contar los años y de calcular el tiempo. Todo ello lo creó Allah de la mejor manera posible. Clarificamos las aleyas para aquellos que escudriñan Su creación. (6) En la alternancia de la noche y el día y en lo que Allah ha creado en los Cielos y en la Tierra hay signos para quienes los examinan con escrupulosa atención. (7) Ten por seguro que esos que no esperan encontrarse con Nosotros se complacen en la vida de este mundo y se sienten confiados en ella. Los que se muestren negligentes con Nuestras aleyas (8) tendrán por refugio el fuego en merecido pago por sus obras. (9) Mas a los que crean y actúen con rectitud su Señor les guiará debido a su iman y hará que fluyan ríos por debajo de ellos en los Jardines de las Delicias. (10) Así comenzarán sus súplicas cuando estén en ellos: “¡Perfecto eres, Oh Allah, más allá de toda contingencia!” Su saludo allí será “¡Salam!” Al final de sus súplicas dirán: “¡Alabado sea Allah, Señor de Todos los Dominios[723]! (11) Si Allah tuviese la misma urgencia en causar el mal a los hombres –nas– como la tiene en proporcionarles lo bueno, su plazo ya se habría cumplido. A los que no esperan que hayan de encontrarse con Nosotros les haremos vagar errantes como si estuvieran ciegos. (12) Cuando al hombre –insan– le ocurre un mal, Nos suplica de todas las formas posibles, pero cuando retiramos lo que le afligía, actúa como si nunca Nos hubiera suplicado que le librásemos de ese mal. Así es como hacemos que a los transgresores les parezca correcta su forma de actuar[724]. (13) Destruimos a los pueblos que hubo antes de vosotros por su iniquidad. Les vinieron sus Mensajeros con la clarificación, pero no creyeron. Así pagamos a los nefarios. (14) Luego hicimos que les sucedierais en esta misma tierra para ver cómo actuabais[725]. (15) Cuando se les recitan Nuestras aleyas con las que clarificamos la sabiduría, los que no esperan que habrán de encontrarse con Nosotros, dicen: “Tráenos otro Qur-an o cambia éste.” Adviérteles que no está en ti el cambiarlo motu proprio. Tú sólo recitas lo que se te inspira, pues temes que si desobedeces a tu Señor, te llegue el castigo de un Día aterrador. (16) Diles que si esa fuera la voluntad de Allah, no se lo recitarías ni Él se lo habría dado a conocer, pero de sobra saben que has estado con ellos toda tu vida, antes incluso de que te fuera revelado. ¿No van a razonar? (17) ¿Quién, pues, es más infame que quien fragua embustes contra Allah o encubre Sus signos? No habrá victoria para los nefarios. (18) Dan poder a otras entidades aparte de Allah; entidades que no pueden causarles ningún daño ni beneficiarles en nada. A pesar de ello, dicen: “Estos serán nuestros intercesores ante Allah.” Pregúntales si lo que pretenden es informar a Allah de lo que hay en los Cielos y en la Tierra y que Él no sepa. ¡Perfecto es y ensalzado sea más allá de toda contingencia! ¡Lejos está de aquello con lo que Le asocian! (19) Los hombres –nas– eran una única ummah, pero comieron la manzana de la discordia. De no haber sido por lo que de antemano estaba en el plan de tu Señor[726], ya entonces se habría decidido acerca de lo que discrepaban. (20) Dicen: “¿Por qué no se descarga sobre él un signo de su Señor?” Respóndeles que el Ghaib es de Allah. Así pues, que esperen, que también tú estarás expectante[727]. (21) Cuando reconfortamos a la gente –nas– con Nuestra rahmah después de que hayan sufrido algún mal, denigran Nuestros signos[728]. Adviérteles que Allah les llevará a la confusión y al extravío antes de que puedan darse cuenta. Nuestros Mensajeros[729] registran vuestras conspiraciones. (22) Es Él Quien os permite viajar con toda comodidad por tierra y por mar. Subís a vuestras embarcaciones[730] y os sentís seguros y dichosos al ver como navegan movidas por el viento. Entonces les viene un huracán que levanta olas que parecen cercarles por doquier. Angustiados, invocan a Allah con toda la sinceridad de sus corazones: “Si nos salvas de este naufragio, reconoceremos siempre Tus bendiciones para con nosotros.” (23) Mas después de que los ha salvado, actúan con iniquidad en la Tierra. ¡Gentes –nas! Toda la maldad que cometáis se volverá en contra de vosotros mismos. Seguid ocupados en vuestros quehaceres, pero sabed que a Nosotros habréis de volver y os mostraremos entonces todas vuestras acciones. (24) La vida de este mundo se parece al agua que hacemos caer del cielo y que, al penetrar en la tierra y mezclarse con ella, hace que broten plantas de todo tipo de las que comen los hombres –nas– y el ganado. Y cuando los campos rebosan de frutos y sus propietarios están convencidos de que recogerán abundantes cosechas, llega Nuestra orden de noche o de día y los arrasamos como si el día anterior no hubiera crecido en ellos nada. Así es como explicamos las aleyas a la gente que reflexiona[731]. (25) Allah llama al sosiego y guía según Su voluntad al camino de rectitud. (26) Los que hayan actuado rectamente tendrán lo más hermoso, y aún se les dará más. Sus rostros no estarán ennegrecidos ni oprimidos por la humillación. Esa es la gente del Jardín, en el que morarán para siempre. (27) El pago para los que hayan hecho el mal será un mal semejante. Les cubrirá la humillación. No tendrán a nadie que les defienda de Allah. Parecerá como si la negrura de la noche hubiera caído sobre sus rostros. Esa es la gente del fuego, en el que penarán para siempre. (28) El Día en que los reunamos a todos y luego les digamos a los idólatras: “Deteneos aquí, vosotros y las entidades a las que dabais poder.” Después se les separará. Dirán esas entidades: “No era realmente a nosotros a los que adorabais. (29) Allah basta como testigo –si verdaderamente nos adorabais, no fuimos conscientes de ello[732].” (30) Será entonces cuando cada nafs tenga perfecto conocimiento de las obras que le precedieron. Serán devueltos a Allah, su verdadero Señor. Los embustes que forjaron les habrán extraviado. (31) Pregúntales quién les provee desde el cielo y desde la tierra; quién tiene pleno dominio sobre la facultad de ver y de oír; quién hace salir lo vivo de lo muerto y lo muerto de lo vivo; quién rige el plan de la creación. Dirán que Allah. Exhórtales entonces a que tomen en serio Sus advertencias[733]. (32) Ese es Allah, vuestro Señor, y esa es la verdad. ¿Y qué hay más allá de la verdad, sino el extravío? Sin embargo, la verdad os repele. (33) Así se hará realidad la palabra de tu Señor contra los rebeldes. No creen. (34) Pregúntales si alguna de esas entidades a las que dan poder ha originado la creación y luego es capaz de devolverla a su inicio. Respóndeles que Allah da origen a la creación y luego la devuelve a su inicio[734]. Sin embargo, os dejáis engañar a causa de vuestra falta de raciocinio. (35) Pregúntales si alguna de esas entidades a las que dan poder guía a la verdad. Respóndeles que Allah guía a la verdad. ¿Acaso quien guía a la verdad no es más digno de ser seguido que aquel que no puede guiar, a menos que él mismo reciba la guía? ¿Qué os pasa? ¿Qué forma tenéis de razonar? (36) La mayoría de ellos no siguen, sino elucubraciones, pero las elucubraciones no tienen ningún valor frente a la verdad. Allah sabe lo que hacen, y actúa en consecuencia. (37) Nadie que no sea Allah ha podido producir este Qur-an. Es una confirmación de lo que ya había y una aclaración precisa del Kitab[735] que contiene toda la sabiduría y sobre el que no hay duda –dimanante del Señor de Todos los Dominios. (38) O dicen: “Lo ha inventado.” Pídeles que vengan con una sura como las que hay en él, y que llamen a quien puedan aparte de Allah, si es verdad lo que dicen. (39) Mas no lo harán. Lo que hacen es encubrir la verdad de aquello que no abarcan con su conocimiento antes de que les haya llegado su interpretación. De la misma forma, encubrieron la verdad los que hubo antes de ellos, pero mira cuál fue el final de los infames. (40) Entre ellos hay unos que creen en él y otros que no creen. Tu Señor conoce a los nefarios. (41) Si te acusan de farsante, diles que para ti es el fruto de tus obras y para ellos el fruto de las suyas. No son responsables de lo que tú hagas ni tú lo eres de lo que ellos hagan. (42) Hay algunos que te escuchan. ¿Pero acaso puedes hacer que los sordos entiendan lo que oyen cuando son incapaces de razonar? (43) Entre ellos los hay que te miran. ¿Pero acaso puedes tú guiar a los ciegos cuando no tienen la más mínima percepción de la realidad? (44) Y no es Allah Quien es injusto con ellos, sino que son los hombres –nas– los que se pierden a sí mismos, víctimas de su rebeldía. (45) El Día en que los reúna les parecerá que no han permanecido tras la muerte, sino una hora de los días de este mundo, y se reconocerán entre ellos. Los que encubrieron[736] el encuentro con Allah se habrán perdido para siempre. No estaban guiados. (46) Te mostraremos parte del castigo con el que les hemos amenazado o te acogeremos antes de que se cumpla. En cualquiera de los dos casos habrán de volver a Nosotros, y Allah será testigo de sus obras. (47) Para cada ummah[737] ha habido un Mensajero. Cuando les llegaba su Mensajero, se juzgaba entre ellos con justicia, y nunca fueron oprimidos. (48) Dicen: “¿Cuándo se hará realidad aquello con lo que nos amenazáis si es verdad lo que decís?” (49) Respóndeles que no tienes poder para dañarte ni beneficiarte a ti mismo, excepto en lo que sea la voluntad de Allah. Cada ummah tiene un plazo y cuando les llega su plazo, no se les retrasa ni adelanta una hora. (50) Pregúntales qué les parecería si les llegara Su castigo por la noche o de día. ¿Qué buscan los nefarios queriendo adelantarlo? (51) ¿Sólo vais a creer en él cuando se os venga encima? ¿No sería mejor que creyeseis en él ahora? Estáis urgiendo que os llegue. (52) Luego se les dirá a los infames: “¡Gustad el castigo perpetuo! ¿Acaso no se os paga merecidamente por vuestras obras?” (53) Te piden que les confirmes si eso es verdad. Aclárales que lo es. ¡Por tu Señor que es verdad! Y no podrán impedir que se cumpla. (54) Si cada nafs[738] que ha actuado con iniquidad poseyera todo cuanto hay en la Tierra, con gusto lo daría para rescatarse. Cuando vean el castigo que les espera, se arrepentirán secretamente. Serán juzgados con equidad, sin que sufran injusticia alguna. (55) ¿Acaso no es de Allah cuanto hay en los Cielos y en la Tierra? ¿Y no es acaso la promesa de Allah verdadera? Sin embargo, la mayoría de ellos no es consciente de esta realidad. (56) Es Él Quien vivifica y hace morir. A Él habréis de volver. (57) ¡Gentes –nas! Os ha llegado una exhortación de vuestro Señor, una cura para lo que hay en los corazones, guía y rahmah para los creyentes. (58) Exhórtales a que se alegren por la gracia que Allah les dispensa y por Su rahmah, pues eso es mejor que lo que atesoran. (59) Pregúntales si han ponderado sobre aquello con lo que Allah les sustenta. Sin embargo, son ellos los que han decidido lo qué es lícito y lo qué es ilícito. Pregúntales si tienen la aprobación de Allah para ello o si en el nombre de Allah inventan lo que así les place. (60) ¿Qué pensarán el Día del Resurgimiento los que fraguaron embustes contra Allah? Es Él Quien posee la gracia infinita que derrama sobre los hombres –nas. Sin embargo, la mayoría de ellos no agradecen. (61) No hay circunstancia en la que os encontréis ni recitación que hagáis del Qur-an ni acción alguna que llevéis a cabo que no seamos testigos cuando estáis inmersos en ello. A tu Señor no Le pasa inadvertido el peso de un átomo en la Tierra o en el Cielo ni algo aún más pequeño o mayor que eso, sin que esté en un Kitab inalterable[739]. (62) A los que toman a Allah como su único protector y apoyo no habrá nada que les turbe ni les amedrante. (63) Para los que creen y tienen temor (64) hay buenas nuevas en la vida de este mundo y en Ajirah. El plan de Allah no cambia. Esa es la gran victoria. (65) Que no te turben sus palabras, pues todo el poder pertenece a Allah. Él está atento a todo cuanto acontece en Su creación, y actúa según Su conocimiento. (66) ¿Acaso no pertenecen a Allah cuantos hay en los Cielos y en la Tierra? ¿Qué siguen ésos que dan poder a otros que a Allah? No siguen, sino suposiciones; y no hacen, sino elucubrar. (67) Es Él Quien dispuso la noche y su oscuridad para que en ella reposarais y el día con su luz para que percibierais las cosas con claridad y pudierais llevar a cabo variadas actividades. En ello hay signos para la gente que escucha con atención[740]. (68) Dicen: “Allah tiene un hijo.” ¡Lejos está en Su perfección de toda contingencia! Él es en Sí Mismo Suficiente. Suyo es cuanto hay en los Cielos y en la Tierra. ¿Acaso tenéis autoridad para decir algo así? ¿Vais a decir de Allah aquello de lo que no tenéis conocimiento alguno? (69) Adviérteles que aquellos que fraguan embustes contra Allah nunca saldrán victoriosos. (70) Les dejaremos que sigan ocupados en sus asuntos en este mundo por un tiempo y después volverán a Nosotros. Les haremos probar entonces un severo castigo[741] por haber encubierto la verdad. (71) Recítales las noticias de Nuh[742] cuando dijo a su gente: “¡Gentes de este lugar! Si os resulta intolerable mi presencia y el que os llame al recuerdo con las aleyas de Allah, sabed que Allah es mi apoyo. Poneos de acuerdo en cómo vais a resolver este asunto, vosotros y aquellos a los que dais poder en vez de a Allah, de modo que ninguna indecisión os aflija, y hacédmelo saber sin darme más tregua. (72) Y si os desentendéis, tened presente que no os he pedido nada a cambio. Retribuirme le corresponde únicamente a Allah. Se me ha ordenado que sea de los sometidos –muslimin.” (73) Le acusaron de farsante, pero lo salvamos en la nave junto a los que con él estaban. Los hicimos sucesores de los que ahogamos por haber encubierto la verdad de Nuestros signos. Mira cómo acabaron los que se desentendieron a pesar de haber sido advertidos. (74) Después de él, enviamos Mensajeros a sus gentes con la clarificación, pero no creyeron en aquello de lo que ya antes habían renegado. De esa forma sellamos los corazones de los transgresores. (75) Luego, tras esos Mensajeros, enviamos a Musa y a Harun[743] con Nuestros signos a Firaun y a sus principales, pero se llenaron de soberbia y fueron de los nefarios. (76) Mas cuando vieron la verdad de Nuestros signos, dijeron: “Esto no es, sino magia evidente.” (77) Replicó Musa: “¿Eso decís cuando os llega la verdad? ¿Es esto magia? Los magos nunca salen victoriosos.” (78) Dijeron: “¿Acaso has venido para desviar nuestra atención de aquello en lo que creían nuestros padres y haceros así con el poder? De ninguna forma creeremos en vosotros.” (79) Ordenó Firaun: “¡Traedme a los magos más experimentados!” (80) Cuando llegaron los magos, les dijo Musa: “¡Arrojad lo que tengáis para arrojar!” (81) Después de que hubieran arrojado, les dijo Musa: “Lo que habéis traído es magia y Allah la desbaratará. Allah no da la victoria a los corruptores.” (82) Allah afirma la verdad haciendo realidad Su plan, aunque lo detesten los nefarios. (83) Mas no creyeron en Musa, sino algunos de los hijos de su gente por miedo a las represalias que pudieran tomar Firaun y sus principales. Firaun fue altanero y transgresor. (84) Dijo Musa: “¡Gente mía! Si creéis en Allah y a Él estáis sometidos –muslimun–encomendaos a Él.” (85) Respondieron: “A Allah nos encomendamos. ¡Señor nuestro! No hagas que seamos objeto de la opresión de los infames. (86) Y sálvanos, por Tu rahmah, de los encubridores[744].” (87) E inspiramos a Musa y a su hermano: “Preparad para vuestra gente casas en Misr. Marcad en ellas la qiblah y estableced la salah. Y da buenas nuevas a los creyentes.” (88) Suplicó Musa: “¡Señor nuestro! Les has dado a Firaun y a sus principales lujo y riquezas en la vida de este mundo, Señor nuestro, para que se extravíen de Tu camino. ¡Señor nuestro! Destruye sus riquezas y endurece sus corazones, pues no van a creer hasta que no vean el doloroso castigo que les espera.” (89) Dijo: “Vuestra súplica ha sido aceptada. Actuad, pues, con rectitud y no sigáis el camino de los que no tienen conocimiento[745].” (90) Hicimos que los Banu Isra-il cruzaran el mar. Firaun y sus soldados les persiguieron llenos de rencor y desprecio, hasta que al darse cuenta de que se ahogaba, exclamó: “¡Creo! No hay más ilah que Aquel en Quien creen los Banu Isra-il. Me someto a la voluntad de Allah –muslim.” (91) ¿Ahora? ¿Cuándo antes renegabas y eras de los nefarios? (92) Hoy preservaremos tu cuerpo como un signo para los que vengan después de ti, pero la mayoría de la gente –nas– se desentiende de Nuestros signos[746]. (93) Establecimos a los Banu Isra-il en un lugar propicio y les sustentamos con toda clase de cosas buenas. No disputaron entre ellos, sino después de que les hubo llegado el conocimiento. Mas tu Señor les juzgará el Día del Resurgimiento y les mostrará aquello sobre lo que discrepaban. (94) Si tienes duda sobre la veracidad de lo que te descargamos, pregunta a los que leían el Kitab[747] antes de ti. Ten por seguro que te ha llegado la verdad de tu Señor. No seas, pues, de los indecisos (95) ni seas de los que reniegan de las aleyas de Allah, ya que entonces te perderías[748]. (96) Aquéllos contra quienes se ha hecho realidad el plan de tu Señor no creerán, (97) aunque tuvieran ante sí todos los signos, hasta que no vean el doloroso castigo que les espera. (98) No hubo, sino la gente de Yunus[749] que creyera y se beneficiara de su creencia. En cuanto creyeron, les retiramos el terrible castigo que se había dispuesto para ellos en esta vida, y les dejamos que siguieran en ella por un tiempo. (99) Si así estuviera inscrito en el plan de tu Señor, creerían todos cuantos hay en la Tierra. ¿Vas a obligar entonces a los hombres a que sean creyentes? (100) Ninguna nafs[750] puede creer si no es por la voluntad de Allah. Arrojará inmundicia sobre aquellos que no razonen. (101) Exhórtales a que observen lo que hay en los Cielos y en la Tierra. Sin embargo, a los que no creen no les sirven de nada los signos ni las advertencias. (102) ¿Acaso esperan que les ocurra algo parecido a lo que ya les aconteció a sus predecesores? Diles entonces que esperen, que también tú te mantendrás expectante como ellos. (103) Después salvamos a Nuestros Mensajeros y a los creyentes, pues eso es algo que Nos corresponde hacer. (104) Aclara a la gente –nas– que si dudan sobre la veracidad de tu Din, que sepan que tú no adoras a los que ellos adoran en vez de a Allah, sino que adoras a Allah, Aquel que les hará morir. Se te ha ordenado que seas de los creyentes. (105) Más aún, que entiendas el Din como hanifa[751], y que no seas de los idólatras, (106) que no des poder, en vez de a Allah, a lo que ni beneficia ni perjudica, pues si lo hicieras, serías de los infames. (107) Si Allah te inflige un mal, nadie, sino Él te podrá librar; y si te concede un bien, nadie podrá impedir que te llegue Su gracia. Él la dirige siguiendo Su plan hacia quien quiere de Sus siervos. Él es el Perdonador, el Compasivo. (108) Declara a la gente –nas– que les ha llegado la verdad de su Señor. Quien se guíe, se habrá guiado a sí mismo; y quien se extravíe, para él será su extravío. Tú no eres su guardián. (109) Sigue lo que se te ha inspirado y resiste hasta que Allah juzgue, pues Él es el Mejor de los Jueces.

NOTAS:

[720]  Ver artículo IV.

[721]  Ver artículo XVII.

[722]  Ver esquema 11 con texto y artículos XV y XVII.

[723]  Ver artículo XXI e Info 2.

[724]  En esta aleya, el narrador habla en primera persona del plural. Habla desde el nivel ejecutivo. Ver artículos III y XXII.

[725] Ver artículo XX y esquemas 20 y 23.

[726] Es decir, si no hubiera sido porque Allah el Altísimo ha decretado que los hombres, las comunidades y los pueblos todos sean juzgados el Día del Resurgimiento, hace mucho tiempo que se habría decidido su suerte y en ese caso, muy posiblemente, no habría quedado ningún ser humano sobre la faz de la Tierra. Ver artículo XIII.

[727] Es decir, esperad que se decida nuestra suerte y veamos quien estaba guiado y quien en el extravío. Ver apéndice O.

[728] Cuando al hombre le toca un mal, suplica desesperado a su Señor con sinceridad y devoción, pero cuando Allah el Misericordioso le retira ese mal y le reconforta con Su misericordia, vuelve a su idolatría de antes, vuelve a dar poder a otras entidades y niega que ese mal que antes le afligía fuese un signo de su Señor. Ese tipo de actitud corresponde más a la superstición que a la verdadera creencia en el Tawhid.

[729] Entidades celestes, malaikah cuya tarea es la de registrar todas y cada una de nuestras acciones. Ver apéndice K.

[730]  También en esta aleya el término utilizado para embarcaciones es fulk فُلك y no yariah  جارِية. Ver apéndice R.

[731]  Ver cuadro C6.

[732]  Ver Infos 7, 8 y 14.

[733]  Ver Info 9.

[734]  Ver esquema 11 con texto y artículos XV y XVII.

[735] Ver artículo XIV y esquema 19.

[736] Lo que han hecho numerosas corrientes espirituales de la India y de otros lugares de Oriente así como ciertos movimientos esotéricos que han echado raíces en occidente ha sido substituir el Juicio Final, el Encuentro con nuestro Señor, por la reencarnación, de forma que en vez de tener que dar cuentas de cada una de nuestras acciones, se nos devolverá al río de la existencia para probar suerte de nuevo. Allah el Altísimo, sin embargo, desmiente esta posición y nos asegura repetidamente en el Qur-an que no habrá ninguna posibilidad de volver a la vida de este mundo una vez que se establezca la Hora y comience el Juicio; entre otras razones porque ese día habrá dejado de existir este mundo y Allah Todopoderoso creará otro en el que habrá Jardines para los justos y fuego para los encubridores. Un mundo que jamás oído oyó, ni ojos vieron, ni imaginación humana pudo nunca imaginar. Ver Infos 11 y 16.

[737]  Ver Info 22.

[738]  Ver artículo XVIII.

[739]  Ver artículo XIV y esquema 19.

[740] Allah el Altísimo nos enseña en el Qur-an cómo ha diseñado Su creación y la armonía que existe entre su diseño y la propia fitrah, naturaleza, humana. Sin embargo, el hombre ha trastocado esa armonía cambiando el diseño de Allah por el suyo propio. Vive de noche y duerme de día. Ha roto el ciclo vital y ha contraído a consecuencia de ello enfermedades y trastornos mentales. La noche ya no es un tiempo de reposo y sosiego, sino de corrupción y derroche. Ver apéndice P.

[741]  Ver referencia F17.

[742]  Ver artículo XX y apéndice G.

[743]  Ver artículo XX.

[744]  Ver cuadro C5.

[745]  El narrador nos da cuenta de un diálogo entre Musa, Harun y Yibril. Musa ha suplicado a Allah el Altísimo, pero es Yibril quien le informa de que su súplica ha sido aceptada. Ver artículos III y XXII.

[746]  Ver Info 24 y artículo XX.

[747]  Ver artículo XIV y esquema 19.

[748]  Ver Info 21.

[749]  Ver artículo XX.

[750]  Ver artículo XIII.

[751]  El término hanif حَنيف deriva del verbo hanafa حَنَفَ que significa –inclinarse por o hacia algo. Y la forma hanif حَنيف significa –inclinarse por un estado o tendencia correctos, tener un estado o tendencia correctos. De ahí que se aplique este término a quien a través del iytihad (investigación, reflexión, esfuerzo) llega a la clara convicción de la existencia de un solo Creador y se somete totalmente a Él.

9.SURA DEL ARREPENTIMIENTO Y DEL PERDÓN

AT-TAWBAH

سُورَةُ التَّوْبَةِ

Medinense

Es la única sura del Qur-an que no va encabezada con la basmala[688]

(1) Allah y Su Mensajero declinan toda responsabilidad con respecto a los idólatras con los que hayáis concluido un acuerdo. (2) Moveos libremente durante cuatro meses por el territorio sin temor a ser atacados, pero sabed que no podréis evitar que se lleve a cabo el plan de Allah, y que es Allah Quien infligirá la mayor afrenta a los encubridores. (3) El día del Hayy Allah y Su Mensajero hacen saber a la gente que declinan toda responsabilidad con respecto a los idólatras. Mejor será que ceséis en vuestra actitud, pero si renegáis, sabed que no podréis evitar que se lleve a cabo el plan de Allah. Dales a los encubridores la buena nueva de un doloroso castigo. (4) Salvo a los idólatras con los que hayáis hecho un pacto, lo respeten íntegramente y no hayan apoyado a nadie contra vosotros. En ese caso, cumplid vuestro compromiso hasta el final. Allah ama a los que toman en serio Sus advertencias[689]. (5) Cuando hayan transcurrido los meses en los que está prohibido luchar, matad a los idólatras allí donde los encontréis. Apresadles, confinadles y tendedles toda clase de emboscadas, pero si deponen su actitud, establecen la salah y pagan la zakah, tratadles sin hostilidad[690]. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (6) Si alguno de los idólatras te pide protección, protégele hasta que haya escuchado la palabra de Allah y luego condúcele a un lugar seguro. Hazlo así, pues son gente ignorante. (7) ¿Cómo podría Allah y Su Mensajero dar valor a un pacto con los idólatras, salvo con aquellos con los que os hayáis comprometido junto al Masyid al-Haram[691]? En todo aquello en lo que actúen rectamente con vosotros, actuad rectamente con ellos. Allah ama a los que toman en serio Sus advertencias. (8) ¿Cómo puede haber relación con una gente que en el momento que consigue alguna victoria sobre vosotros rompe sus juramentos y los pactos de protección con los que se había comprometido? Con sus bocas quieren complaceros, pero sus corazones os detestan. La mayoría de ellos son de los rebeldes. (9) Venden los signos de Allah a bajo precio y desvían de Su camino. ¡Malvada es su forma de actuar! (10) Rompen los juramentos y los pactos de protección con los que se habían comprometido con los creyentes. Esos son los transgresores. (11) Mas si enmiendan su actitud, establecen la salah y pagan la zakah, sabed que son vuestros hermanos en el Din. Clarificamos las aleyas para aquellos que escudriñan la creación. (12) Mas si rompen sus juramentos después de haberse comprometido y os ofenden en el Din, entonces combatid a los dirigentes de entre los encubridores, pues no tienen honor. Tal vez así depongan su actitud. (13) ¿No vais a luchar contra una gente que rompe sus juramentos y que están dispuestos a expulsar al Mensajero? Fueron ellos los que empezaron las hostilidades. ¿Vais a temerles? Sin embargo, Allah es más digno de ser temido si sois creyentes. (14) ¡Combatidles! Allah se servirá de vuestras manos para castigarles, les afrentará, os dará la victoria sobre ellos, apaciguará el corazón de los creyentes (15) y retirará la ira de sus corazones. Allah se vuelve con Su perdón a quien así lo ha prescrito Su voluntad, y según ella actúa y juzga. (16) ¿O es que contabais con que Allah os iba a dejar antes de saber quién de vosotros había de luchar sin buscar otro apoyo que el de Allah, el de Su Mensajero y el de los creyentes? Allah tiene el registro completo de vuestras acciones. (17) No son los idólatras los que deben estar al cuidado de los lugares en los que se adora a Allah cuando no hacen, sino confirmar su encubrimiento. Han hecho fútiles sus acciones y el fuego será su morada[692]. En él penarán para siempre. (18) Sólo deben ocuparse de esos lugares aquellos que creen en Allah y en el Último Día, establecen la salah, entregan la zakah y no temen, sino a Allah. Esos son los que siguen la guía. (19) ¿Estimáis que abastecer de agua a los peregrinos y mantener en buen estado el Masyid al-Haram es como creer en Allah, en el Último Día y luchar por la causa de Allah? Ante Allah no es igual. Allah no guía a los infames. (20) Los que creen, emigran y sacrifican sus bienes y sus vidas por la causa de Allah tienen ante Él el más alto rango. Esos son los que saldrán victoriosos. (21) Su Señor les anuncia la buena nueva de que habrá para ellos rahmah, complacencia y Jardines en los que deleitarse. (22) En ellos morarán para siempre. Es Allah Quien posee el más grande galardón. (23) ¡Creyentes! No toméis a vuestros padres ni hermanos como aliados y protectores si prefieren el encubrimiento al iman. Quien de vosotros lo haga será de los infames. (24) Adviérteles que si sus padres, sus hijos, sus hermanos, sus esposas, su clan familiar, su riqueza, el temor a que no encuentren salida para sus mercancías, sus viviendas que tanto les complacen… si todo ello les es más querido que Allah, Su Mensajero y la lucha por Su causa, que esperen angustiados a que se haga realidad el plan de Allah. Allah no guía a los rebeldes[693]. (25) Allah os ha apoyado en numerosas ocasiones. Recibisteis Su ayuda cuando os enfrentasteis al enemigo en Hunain. Os sentíais confiados al ver que erais muchos más que ellos y, sin embargo, no os sirvió de nada. La Tierra se os hizo estrecha a pesar de ser ancha, y os batisteis en retirada. (26) Luego, Allah apaciguó el ánimo de Su Mensajero y el de los creyentes. Hizo que descendieran soldados que no veíais y castigó a los encubridores. Ese es el merecido pago que damos a los que encubren la verdad. (27) Luego, después de haber tomado esa actitud, si se arrepienten, Allah otorgará Su perdón a quien así decida Su voluntad[694]. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (28) ¡Creyentes! Los idólatras son gente impura. Así pues, que a partir de este año no se acerquen al Masyid al-Haram. Si teméis caer en la pobreza, sabed que Allah os enriquecerá con Su gracia siguiendo Su plan. Allah actúa según Su conocimiento, y juzga con sabiduría. (29) Luchad contra aquellos de los que recibieron el Kitab que no crean en Allah ni el Último Día, ni prohíban lo que Allah y Su Mensajero han prohibido, ni sigan el Din verdadero. Luchad contra ellos hasta que paguen la yiziah[695] y estén claramente sometidos. (30) Dicen los yahud: “’Uzayr es el hijo de Allah.” Y dicen los nasara: “El Masih es el hijo de Allah.” Así dicen sus bocas. Su discurso se asemeja al de los encubridores que hubo antes de ellos. ¡Que Allah los maldiga! ¡Cómo forjan embustes! (31) Han tomado a sus rabbaniyyun[696] y a sus ahbar por señores en vez de a Allah. Es lo mismo que han hecho con el Masih, hijo de Mariam, cuando no se les había ordenado, sino que adorasen al Único Ilah. No hay ilah, sino Él. ¡Lejos está en Su perfección de aquello con lo que Le asocian! (32) Quieren apagar con sus bocas la Luz de Allah, pero Allah no quiere, sino hacer que Su Luz brille con todo su esplendor aunque lo detesten los encubridores. (33) Es Él Quien envió a Su Mensajero con la guía y con el Din verdadero para hacerlo prevalecer sobre todos los demás, aunque lo detesten los idólatras. (34)¡Creyentes! Sabed que muchos de sus rabbaniyyun y ahbar se apropian de la riqueza de la gente de forma fraudulenta y apartan del camino de Allah. Atesoran oro y plata, mas no lo gastan en la causa de Allah. A esos anúnciales un doloroso castigo. (35) El Día en que su refugio sea el fuego[697] de yahannam y se les marque con un hierro candente la frente, los costados y la espalda, y se les diga: “Esto es lo que atesorabais. Disfrutad ahora de vuestros tesoros.» (36) El número de meses que Allah ha establecido son doce. Así fue registrado en el Kitab de Allah[698] el mismo Día en que creó los Cielos y la Tierra. En cuatro de ellos está prohibido luchar –respetadlos. Este es el preciado Din que conduce a la rectitud. Luchad unidos contra los idólatras, de la misma manera que ellos se unen para luchar contra vosotros. Allah está con los que toman en serio Sus advertencias. (37) Manipular los meses del año añade encubrimiento. Así se extravían los encubridores. Un mismo mes lo declaran lícito un año y al siguiente lo declaran prohibido para ajustar así el número de meses en los que Allah ha prohibido luchar. Hacen que sea lícito luchar en esos meses cuando Allah lo ha prohibido. Se ha hecho que les parezca acertada su forma de actuar, pero Allah no guía a los encubridores. (38) ¡Creyentes! ¿Qué os pasa que cuando se os convoca a luchar por la causa de Allah, os apegáis a la tierra? ¿Acaso os complace más la vida de este mundo que la de Ajirah? Sin embargo, poca cosa es el disfrute de esta vida comparado con el del Más Allá. (39) A no ser que acudáis cuando se os convoque a luchar, Él os infligirá un doloroso castigo y os reemplazará por otra gente sin que podáis perjudicarle en nada. Allah tiene el poder sobre todas las cosas. (40) Si no le apoyáis, sabed que Allah le auxilió cuando le expulsaron de su tierra los encubridores y era uno de dos. Estando ambos en la cueva le dijo a su compañero: “Que no te turbe nuestra situación, pues Allah está con nosotros.” Allah apaciguó su ánimo y le apoyó con soldados que no veíais. Prevaleció el plan de Allah por encima de las argucias de los encubridores. Allah es el Poderoso, el Sabio. (41) Acudid prestos cuando se os llame a luchar, ya sea ligeramente armados o bien pertrechados. Combatid con vuestros bienes y con vuestras vidas por la causa de Allah. Si fuerais conscientes, sabríais que eso es lo mejor para vosotros. (42) Si hubieran visto que había una ganancia inmediata o un viaje fácil, te habrían seguido, pero les pareció una larga e insoportable marcha. Jurarán por Allah: “Si hubiéramos tenido los medios, habríamos salido con vosotros.” Se destruirán a sí mismos, y Allah sabe que mienten. (43) ¡Que Allah te perdone! ¿Por qué les diste permiso para quedarse atrás antes de que se te mostrara con claridad quiénes eran los sinceros y quiénes los que mentían[699]? (44) Los que creen en Allah y en el Último Día no te van a pedir que les dispenses de luchar con sus bienes y con sus vidas. Allah conoce a los que toman en serio Sus advertencias[700]. (45) Los que te pidieron permiso para no salir a luchar fueron los que no creían en Allah ni en el Último Día. Había recelo en sus corazones, y la duda les hizo vacilar. (46) Si realmente hubieran querido salir, sin duda que se habrían preparado para ello, pero Allah detestaba que salieran a luchar con vosotros y por ello hizo que se quedarán atrás. Se dijo: “¡Quedaos en vuestras casas! ¡Quedaos con los que se quedan[701]!” (47) Si hubieran salido con vosotros, no habrían hecho, sino añadir confusión. Habrían sembrado la fitnah y algunos habríais prestado oído a sus palabras. Allah conoce a los infames. (48) Ya antes habían buscado la fitnah tratando de confundirte hasta que llegó la verdad y se impuso el plan de Allah. ¡Y cómo lo detestaron! (49) Entre ellos los hay que dicen: “¡Dame dispensa y no me pongas a prueba.” ¿Acaso no han sucumbido ya a la prueba? Yahannam tiene sitiados a los encubridores. (50) Si te llega un bien, les duele, pero si te acontece una desgracia, dicen: “Nosotros habíamos tomado de antemano las debidas precauciones,” y se alejan, regocijándose por dentro. (51) Respóndeles que no os acontece, sino lo que Allah ha decretado para vosotros. Él es vuestro protector. Que a Allah se encomienden los creyentes. (52) Pregúntales qué esperan con tanta ansiedad que os suceda si tan sólo os puede suceder una de las dos bendiciones[702] mientras que vosotros lo que esperáis es que Allah les aflija con un castigo directo Suyo o por medio de vuestras manos. Así pues, que esperen, que también vosotros os mantendréis expectantes. (53) Adviérteles que pueden dar de buen grado o por fuerza, pues en ninguno de los dos casos les será aceptado. Son gente rebelde. (54) ¿Qué otra cosa impide que les sea aceptado lo que dan, sino el hecho de que encubran la verdad de Allah y de Su Mensajero? Acuden perezosos a la salah y dan a regañadientes. (55) Que no te deslumbre su riqueza ni te maraville el gran número de hijos que tienen. Allah quiere castigarles con todo ello en esta vida y que mueran siendo encubridores[703]. (56) Juran por Allah que son de los vuestros, pero no son de los vuestros. Antes bien, se sienten amedrentados. (57) Si encontraran algún refugio, una cueva donde poder meterse o la entrada a algún escondite, correrían hacia ellos como caballos desbocados. (58) Entre ellos los hay que te acusan de no repartir las sadaqah con justicia. Si les toca algo de ellas, se sienten complacidos, pero si no les llega nada de ellas, se alejan airados. (59) ¡Ojalá hubieran estado complacidos con lo que Allah y Su Mensajero les daban y hubieran dicho: “Allah nos basta. Allah nos dará de Su gracia y también Su Mensajero. Es a Allah a Quien anhelamos!” (60) Sabed que las sadaqah[704] son para los pobres, para los necesitados, para los que las recaudan, para los que han armonizado sus corazones[705], para rescatar a cautivos, para los que no pueden pagar sus deudas, para la causa de Allah y para los viajeros. Esto es lo que Allah ha hecho obligatorio. Allah actúa según Su conocimiento, y juzga con sabiduría. (61) Entre ellos los hay que quieren hacer daño al Profeta y dicen: “Presta oídos[706] a todo lo que le dicen.” Diles que eso es para su bien. Cree en Allah, confía en los creyentes y es una misericordia para aquéllos de vosotros que creen. Los que causen algún daño al Mensajero de Allah tendrán un doloroso castigo. (62) Os juran por Allah para complaceros, pero si fueran creyentes sabrían que Allah y Su Mensajero son más dignos de ser complacidos. (63) ¿Acaso no saben que todo aquel que se oponga a Allah y a Su Mensajero será arrojado al fuego de yahannam[707]? En él penará para siempre. Esa es la gran derrota. (64) Los hipócritas temen que se haga descargar una sura que descubra lo que hay en sus corazones. Diles que se burlen cuanto quieran. Allah sacará a la luz aquello que tanto temen. (65) Si les preguntas, ten por cierto que dirán: “En realidad hablábamos por hablar. Bromeábamos.” Pregúntales si acaso se burlaban de Allah, de Sus signos y de Su Mensajero. (66) No os excuséis. Renegasteis después de haber creído. Incluso si perdonamos a una taifa de vosotros, tened por seguro que castigaremos a otra por sus iniquidades. (67) Los hipócritas y las hipócritas se apoyan unos a otros[708]. Ordenan la iniquidad, prohíben lo que es razonable y restringen sus manos para no dar. Se han olvidado de Allah y Él se ha olvidado de ellos. Los hipócritas son de los rebeldes. (68) Allah ha prometido a los hipócritas, a las hipócritas y a los encubridores el fuego de yahannam, en el que penarán para siempre. Él les bastará. Allah los maldice. Para ellos habrá un castigo incesante[709]. (69) Actuáis de la misma forma que actuaron los que hubo antes de vosotros. Tenían más poder, más riquezas e hijos. Vivieron el tiempo que les correspondió, y vosotros vivís el que os ha correspondido, de la misma forma que los que os antecedieron vivieron el suyo, pero estáis enfrascados en las mismas futilidades que lo estuvieron ellos. Sus obras no les sirvieron de nada en esta vida ni les servirán en Ajirah. Esos son los perdedores. (70) ¿Acaso no les han llegado noticias de los que hubo antes de ellos[710] –la gente de Nuh, los Ad, los Zamud, la gente de Ibrahim, los ashab Madian y los que cambiaron su estado natural? Vinieron a ellos los Mensajeros con la clarificación. Mas no actuó Allah injustamente, sino que fueron ellos los que se condenaron a sí mismos, víctimas de su rebeldía. (71) Los creyentes y las creyentes se apoyan unos a otros. Ordenan lo que es razonable y prohíben la iniquidad. Establecen la salah, entregan la zakah y obedecen a Allah y a Su Mensajero. Allah tendrá rahmah de ellos. Allah es el Poderoso, el Sabio. (72) Allah ha prometido a los creyentes y a las creyentes Jardines por donde fluirán ríos, en los que morarán para siempre, y magníficas mansiones en los Jardines de Adn[711]. Mas tener la complacencia[712] de Allah es algo mayor que todo eso. He aquí la gran victoria. (73) ¡Profeta! Combate a los encubridores y a los hipócritas, y sé implacable con ellos. Su refugio será yahannam. ¡Qué mal lugar de destino! (74) Juran por Allah que no dijeron nada de eso, pero lo cierto es que pronunciaron palabras que eran puro encubrimiento y renegaron de la verdad después de haber aceptado Islam. Deseaban llevar a cabo lo que les resultó inaccesible. Así agradecían el que Allah y Su Mensajero les hubieran enriquecido. Será mejor para ellos que se arrepientan, pero si reniegan, sabe que Allah los atormentará con un doloroso castigo en esta vida y en Ajirah, y no tendrán en esta tierra quien les proteja ni en quien apoyarse. (75) Entre ellos los hay que se comprometieron con Allah diciendo: “Si nos concede de Su gracia, daremos con abnegación y actuaremos con rectitud.” (76) Mas cuando recibieron Su gracia, reaccionaron con tacañería, desentendiéndose del compromiso que habían adquirido con Allah. (77) Por haber defraudado a Allah, infringiendo la promesa que Le habían hecho y por sus mentiras, la hipocresía anidará en sus corazones hasta el Día en el que deban comparecer ante Él. (78) ¿Acaso no saben que Allah conoce sus secretos, sus confidencias y todos los Ghaib[713]? (79) Se burlan de los creyentes que dan sadaqah sin esperar ningún reconocimiento y de los que se esfuerzan en dar a pesar de su propia pobreza. Allah se burlará de ellos y les infligirá un doloroso castigo. (80) Ya pidas perdón por ellos o no lo pidas, Allah no los perdonaría incluso si lo pidieras setenta veces. Y ello porque han renegado de Allah y de Su Mensajero. Allah no guía a los rebeldes. (81) Los que no acudieron a luchar se alegraron de haberse quedado atrás y de no haber seguido al Mensajero de Allah. Detestaban combatir por la causa de Allah con sus bienes y con sus vidas. Dijeron: “No salgáis a luchar con este sofocante calor.” Adviérteles que más sofocante es el fuego de yahannam si fueran capaces de comprender. (82) Poco será lo que rían y mucho lo que lloren. Merecido pago por sus obras. (83) Si Allah hiciera que una taifa de ellos se volviese a ti y te pidiese permiso para salir, adviérteles que nunca saldrán contigo ni lucharán a tu lado contra el enemigo. Les complació quedarse la primera vez. Que sigan, pues, sentados con los que se quedan atrás. (84) No hagas[714] la salah por ninguno de ellos que haya muerto ni estés allí cuando lo entierren. Renegaron de Allah y de Su Mensajero y murieron siendo rebeldes. (85) Que no te deslumbre su riqueza ni te maraville el gran número de hijos que tienen. Allah quiere castigarles con todo ello en esta vida y que mueran siendo encubridores. (86) Cuando se descarga una sura que invita a creer en Allah y a luchar junto a Su Mensajero, los más favorecidos de entre ellos te piden que les eximas de tal carga y dicen: “Déjanos quedarnos con los que no salen a luchar.” (87) Se sienten complacidos de quedarse con las mujeres[715]. Sus corazones han sido sellados y no comprenden. (88) Sin embargo, el Mensajero y los que con él creen luchan con sus bienes y con sus vidas. Esos tendrán la mejor parte. Esos son los que saldrán victoriosos. (89) Allah les ha preparado Jardines por donde fluyen ríos, en los que morarán para siempre. Ese es el gran triunfo. (90) Vinieron beduinos excusándose y pidiendo que se les eximiera de salir a luchar. Esas fueron las argucias que utilizaron para quedarse los que habían renegado de Allah y de Su Mensajero. Los que de ellos sean encubridores sufrirán un doloroso castigo. (91) Que no se recrimine a los desvalidos por no salir a luchar ni a los enfermos ni a los que no tengan medios para armarse si son sinceros con Allah y Su Mensajero. No se debe reconvenir a los que actúan con rectitud –Allah es el Perdonador, el Compasivo– (92) ni tampoco a los que te piden monturas. Cuando les dices: “No he conseguido ningún animal en el que podáis montar,” se vuelven con los ojos inundados de lágrimas por la pena que sienten al no poder proveerse de lo necesario para formar parte de la expedición. (93) Sin embargo, son dignos de censura los que te piden que les eximas de salir a luchar siendo ricos. Les complace quedarse con las mujeres. Allah les ha sellado el corazón y no entienden. (94) Cuando volváis a ellos, inventarán excusas para justificar su hipocresía. Diles que no se excusen, pues no les vais a creer. Allah os ha informado sobre ellos. Allah y Su Mensajero examinarán atentamente vuestra conducta. Luego seréis devueltos al Conocedor del Ghaib y de lo Manifiesto, y os mostrará lo que hicisteis. (95) Cuando volváis a ellos, os jurarán por Allah para que los dejéis en paz. Y bien, dejadlos en paz, pues son pura inmundicia. Su refugio será yahannam –merecida recompensa por sus maldades. (96) Os juran para complaceros, pero si os complacen, sabed que a Allah no Le complacen los rebeldes. (97) Los beduinos son los más pertinaces encubridores e hipócritas. Lo que más les caracteriza es su ignorancia de los límites que Allah ha hecho descargar sobre Su Mensajero. Allah actúa según Su conocimiento, y juzga con sabiduría. (98) Entre los beduinos los hay que consideran una sanción lo que dan de sus bienes, y esperan ansiosos que os llegue algún revés de fortuna. ¡Para ellos la mala fortuna! Allah está atento a todo cuanto acontece en Su creación, y actúa según Su conocimiento. (99) Hay beduinos que creen en Allah y en el Último Día, y lo que dan de sus bienes es para ellos una forma de acercarse a Allah y de beneficiarse de las súplicas del Mensajero. En verdad que están cerca. Allah les hará entrar en Su rahmah. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (100) Los que van por delante son los primeros que emigraron –muhayirin– los que les apoyaron –ansar– y los que les siguieron en hacer el bien. Allah está satisfecho de ellos y ellos lo están de Él. Les ha preparado Jardines por donde fluyen ríos, en los que morarán para siempre. Esa es la gran victoria[716]. (101) Entre los beduinos que viven en vuestros alrededores hay hipócritas, y entre la gente de Medina los hay que persisten aún más en la hipocresía. A esos no los conocéis, Nosotros los conocemos. Los castigaremos dos veces, luego los mandaremos a un tormento atroz del que no podrán volver. (102) Hay otros que reconocen sus faltas y mezclan una obra buena con otra mala. Pudiera ser que Allah les perdonase. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (103) Toma de sus bienes sadaqah para de esa manera acendrarles y purificarles, y pide por ellos, pues tus súplicas reconfortan sus corazones. Allah está atento a todo cuanto acontece en Su creación, y actúa según Su conocimiento. (104) ¿Acaso no saben que Allah acepta el arrepentimiento de Sus siervos y lo que de su riqueza dan con sinceridad, y que Allah se vuelve a ellos con Su perdón y es el Compasivo? (105) Exhórtales a que obren con rectitud, pues Allah examina sus acciones, así como Su Mensajero y los creyentes. Y tened por cierto que seréis devueltos al Conocedor del Ghaib y de lo Manifiesto, y os mostrará lo que hicisteis. (106) Hay otros cuyo asunto se ha diferido hasta que se haga realidad el plan de Allah –o bien recibirán Su castigo o bien se volverá a ellos con Su perdón. Allah actúa según Su conocimiento, y juzga con sabiduría. (107) Los hay que ocuparon una mezquita para causar daño, para encubrir la verdad, para crear división entre los creyentes y como puesto de observación para que pudiera espiar el que anteriormente había hecho la guerra a Allah y a Su Mensajero. Ten por seguro que jurarán: “Sólo queríamos mejorar las relaciones,” pero Allah atestigua que mienten. (108) No entres en ella bajo ninguna circunstancia, pues en verdad que una mezquita levantada sobre el temor es más digna de acogerte. En ella hay hombres que aman purificarse. Allah ama a los que se purifican. (109) ¿Quién entonces es mejor, quien cimienta la estructura del edificio que quiere construir sobre el temor de Allah y Su complacencia o quien la cimienta al borde de un acantilado erosionado por el agua, y se desploma con ella[717], cayendo al fuego de yahannam? Allah no guía a los infames. (110) La estructura que han construido sobre la duda que hay en sus corazones no hará sino desmembrarlos. Allah actúa según Su conocimiento, y juzga con sabiduría. (111) Allah ha comprado a los creyentes sus vidas y sus bienes a cambio del Jardín. Combaten por la causa de Allah matando y muriendo. La misma promesa con la que Se comprometió en la Taurah, en el Inyil y ahora en el Qur-an. ¿Y quién es mejor cumplidor de sus promesas que Allah? Así pues, alegraos por el comercio que habéis hecho, pues él os conducirá a la suprema victoria (112) –a los llenos de contrición, a los que siguen el Tawhid, a los que Le alaban, a los que se desplazan por Allah, a los que se inclinan, a los que se postran, a los que ordenan lo razonable y prohíben la iniquidad y a los que se guardan dentro de los límites de Allah. Da buenas nuevas a los creyentes. (113) Ni el Profeta ni los creyentes deben suplicar el perdón para los idólatras, aunque sean de sus allegados, después de haberles informado claramente que serán arrojados al yahim[718]. (114) Y si Ibrahim pidió el perdón para su padre fue sólo por una promesa que le había hecho, pero cuando vio con claridad que era un enemigo de Allah, se desentendió de él. Ibrahim se refugiaba suplicante en Allah y era clemente con sus semejantes. (115) Allah no extravía a una gente después de haberla guiado hasta que no se les clarifique aquello de lo que deben guardarse. Allah tiene el conocimiento de todo cuanto existe, y según él actúa. (116) De Allah es el dominio de los Cielos y de la Tierra. Vivifica y hace morir. No tenéis, aparte de Allah, quien os proteja ni en quien apoyaros. (117) Allah apoyó a Su Profeta, a los muhayirin y a los ansar que le habían seguido en los momentos más difíciles. Y cuando después de eso los corazones de un grupo de ellos estuvieron a punto de extraviarse del camino, Allah se volvió a ellos con Su perdón y Su guía, con Su benevolencia y Su compasión. (118) Y así mismo hizo con los tres que eludieron salir a luchar hasta que la Tierra se les hizo estrecha a pesar de ser ancha y sus pechos parecían encogérseles. Pensaron que no podrían escapar de Allah, sino yendo hacia Él. Luego Se volvió a ellos con Su perdón para que pudieran arrepentirse. Allah es el Indulgente, el Compasivo. (119) ¡Creyentes! Tomad en serio las advertencias de Allah y manteneos en compañía de los veraces. (120) Ni la gente de Medina ni los beduinos que habitan en sus alrededores deben dejar al Mensajero de Allah solo en la lucha ni ocuparse de sus intereses en vez de obedecer sus órdenes, pues no han de sufrir sed, fatiga o hambre por la causa de Allah ni han de dar un paso que enrabie a los encubridores ni han de arrebatar algún bien al enemigo, sin que todo ello no se les inscriba a su favor como acciones de bien. Allah no deja que se pierda el galardón de los que actúan con rectitud. (121) No hay nada de lo que den, ya sea mucho o poco, ni valle que crucen por la causa de Allah que no esté registrado para que Allah les retribuya por lo mejor que hayan hecho. (122) No es preciso que todos los creyentes dejen sus casas. Basta con que lo haga una taifa de cada grupo de ellos, pues si comprenden bien el Din, podrán enseñárselo a su gente cuando regresen para que estos se guarden y tomen en serio lo que se les dice. (123) ¡Creyentes! Combatid a los encubridores que tengáis cerca. Que encuentren dureza en vosotros. Allah está con los que toman en serio Sus advertencias. (124) Cuando se hace descargar una sura, algunos de ellos preguntan: “¿A quién de vosotros le ha hecho crecer el iman?” A los que creen les ha hecho que crezca su iman y se llenan por ello de gozo. (125) Mas a los que tienen una enfermedad en el corazón les añade inmundicia a la inmundicia que ya tienen y les hace morir encubriendo la verdad. (126) ¿Acaso no ven que cada año se les pone a prueba una o dos veces? Sin embargo, no se arrepienten ni recapacitan. (127) Y cuando se hace descargar una sura se miran unos a otros y dicen: “¿Os ve alguien?” Luego se apartan. Allah apartará sus corazones de la verdad, pues son gente que no comprende. (128) Os ha llegado un Mensajero que es uno de los vuestros. Le resulta doloroso que sufráis ningún daño. Está pendiente de vosotros y con los creyentes es benévolo, compasivo. (129) Mas si se apartan desdeñosos, declárales: “¡Allah me basta! No hay ilah, sino Él. A Él me encomiendo, al Señor del grandioso Arsh[719].”

Notas

[688] Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim. Ver apéndice E.

[689] Ver Info 9.

[690] Pues ahora son vuestros hermanos. Se completa esta aleya con la aleya 11 de la misma sura: Mas si enmiendan su actitud, establecen la salah y pagan la zakah, sabed que son vuestros hermanos en el Din.

[691] Ver artículo XX.

[692] Ver referencia F17.

[693] Ver referencia F18.

[694] El tiempo verbal que utiliza aquí el Qur-an es presente ya que tiene un sentido general. Si alguien se opone a Allah y a Su Mensajero y después de haber tomado esa actitud se arrepiente y cambia su conducta, Allah puede perdonarle si ve sinceridad en su corazón.

[695] Impuesto que debe pagar la Gente del Libro que viva en territorio musulmán y que equivale al impuesto obligatorio zakah que deben pagar los musulmanes.

[696] El término rabbaniyyun رَبَّانيُّن deriva del verbo rab-ba رَبَّ que significa –el que deviene señor, dueño o poseedor; el que tiene poder y autoridad sobre algo o alguien. De ahí que rabbaniyyun se utilice para referirse –a quien se entrega a ejercicios religiosos y actos de devoción; y también se refiere a quien tiene conocimiento de Allah, y a un sabio. Este término era utilizado especialmente entre los judíos –se puede traducir al español por rabino.

En cuanto al término ahbar أَحْبار deriva del verbo habara حَبَرَ y significa  –un hombre de buen comportamiento y versado en la religión, y un experto en temas religiosos. Se aplicaba este nombre a ciertos judíos que conocían la Ley y la aplicaban en sus vidas. Su prestigio entre la comunidad judía y, más tarde, entre la cristiana, se fue perdiendo a medida que sus vidas ya no reflejaban sus enseñanzas, como vemos en la aleya 34 de esta misma sura.

[697] Ver referencia F17.

[698] Ver artículo XIV y esquema 19.

[699]  Ver Info 21.

[700]  Ver Info 9.

[701]  Es decir, quedaos con los que realmente no pueden salir a luchar –mujeres, niños, ancianos, enfermos… Vosotros podéis luchar, pero no queréis, tenéis miedo de morir y de perder, así, dunia. Es humillante la forma en la que se dirige a ellos el Qur-an –sois hombres jóvenes y fuertes, pero actuáis como si fuerais mujeres. Queda explicado esto mismo en las aleyas 87, 88, 89 y 90 de esta misma sura.

[702]  El martirio o la victoria.

[703]  Ver artículo XIII.

[704]  Incluida la zakah.

[705] En esta expresión, el concepto “armonía” abarca un amplio espectro de significados. Se puede referir a aquellos que han pacificado sus corazones al abrazar el Islam, lo que podría obligarles a abandonar sus hogares, sus medios de subsistencia, etc. Ellos también son dignos de recibir ayuda material.

[706] La expresión «prestar oídos» significa escuchar con paciencia y simpatía. Los hipócritas censuraban que alguien que se proclamaba Profeta de Allah hiciera caso a lo que mucha gente le decía, pero esa actitud del Profeta Muhammad (s.a.s) era el resultado de su amabilidad y de su humildad. Escuchaba a la gente como si lo que le decían fuera lo más importante del mundo y de esa forma los dignificaba.

[707]  Ver referencia F17.

[708]  Ver Infos 7 y 8.

[709]  Ver referencia F17.

[710]  Ver artículo XX.

[711] La forma عَدْن ‘adn deriva del verbo عَدَنَ ‘adana que significa –permanecer, habitar, residir. La expresión “los Jardines de Adn” haría, pues, referencia a los Jardines de permanencia, en los que morar eternamente. También significa –la orilla del mar. En esto sentido podría hacer referencia a Jardines junto a un mar.

[712]  Aquí se desvela uno de los secretos de Ajirah –hay algo mayor que el Jardín, algo más allá de los Jardines. Entrar en la complacencia de Allah, es entrar en Su consciencia y morar en ella, individualmente, para siempre, en todas las creaciones. Ver artículos VII, XV y XVII y esquema 11 con su texto.

[713]  Ver Info 5.

[714]  Ver Info 21.

[715] la palabra jawalif خَوالِف es el plural de jalifah, y significa –mujeres. Aquí, Allah el Altísimo equipara a los que rehuían combatir con el Profeta con las mujeres que se quedaban en casa ocupándose de los hijos mientras los hombres salían a luchar.

[716]  Ver Info 27.

[717]  Ver cuadro C6.

[718]  Ver referencia F17.

[719] Ver artículos IV, V y XV; apéndice A y esquemas 10 y 19.

8.SURA DE LOS BOTINES DE GUERRA

AL-ANFAL

سُورَةُ الأَنفَالِ

Medinense

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

(1) Te preguntan en lo referente a los botines de guerra. Respóndeles que los botines de guerra pertenecen a Allah y al Mensajero. Así pues, tomad en serio las advertencias de Allah. No os desunáis a causa de ello. Si sois creyentes, obedeced a Allah y a Su Mensajero. (2) Los creyentes son aquéllos cuyos corazones tiemblan cuando se recuerda a Allah. Y cuando se les recitan Sus aleyas, crece su iman y a su Señor se encomiendan. (3) Establecen la salah y distribuyen entre los necesitados una parte del sustento que les hemos asignado. (4) Esos son los verdaderos creyentes. Tienen rangos elevados ante su Señor. Disfrutarán de Su perdón y de una generosa provisión. (5) Esa fue la causa de que tu Señor te sacase de casa para que luchaseis por lo que era más justo. Una parte de los creyentes, sin embargo, se mostraron remisos. (6) Tratan de argumentarte como si no se les hubiera clarificado la verdad, y miran desencajados como si se les condujera a la muerte. (7) Cuando Allah os prometió que os haríais con una de las dos taifas[663], deseasteis que fuera la que no tenía fuerza para luchar, pero era voluntad de Allah destruir hasta la raíz a los encubridores para que de esa forma se cumpliera Su plan, (8) aunque lo detestasen los nefarios, prevaleciendo la verdad y quedando de manifiesto su impostura. (9) Buscasteis ayuda en vuestro Señor y Él os respondió: “En verdad que voy a apoyaros con mil malaikah dispuestos en filas detrás de vosotros[664].” (10) No lo hizo Allah, sino como buena nueva y sosiego para vuestros corazones. No hay victoria, sino la que viene de Allah –el Poderoso, el Sabio. (11) Hizo que os cubriera una somnolencia reparadora y que cayera sobre vosotros agua del cielo para purificaros con ella de la inmundicia del shaytan, para infundir fuerza a vuestros corazones y afirmar así vuestros pasos. (12) Tu Señor inspiró a los malaikah[665]: “Estoy con vosotros. Apoyad a los que creen. Arrojaré el terror en los corazones de los encubridores. Golpeadles en la nuca y en las articulaciones de todas sus extremidades[666].” (13) Y ello por haberse opuesto a Allah y a Su Mensajero. Quien se oponga a Allah y a Su Mensajero que sepa que Allah es implacable castigando[667]. (14) Este es vuestro castigo –gustadlo. Y el castigo para los encubridores es el tormento del fuego. (15) ¡Creyentes! Cuando os encontréis con los encubridores marchando en formación de batalla, no huyáis ni tratéis de esquivarlos. Antes bien, arremeted contra ellos. (16) Quien les rehúya ese día, a no ser para alterar a su favor el curso de la batalla o para unirse a otra parte de su ejército, se ganará la ira de Allah y su refugio será yahannam. ¡Qué mal lugar de destino! (17) No fuisteis vosotros quienes los matasteis, sino que fue Allah Quien los mató. Ni arrojabas tú cuando arrojabas, sino que era Allah Quien arrojaba[668]. No lo hicimos, sino para agraciar a los creyentes con una prueba de la que salieran victoriosos. Allah está atento a todo cuanto acontece en Su creación, y actúa según Su conocimiento. (18) Allah desbarata las argucias de los encubridores. (19) Si pedíais que se clarificara vuestra posición con respecto a los creyentes, ya se os ha clarificado[669], y mejor será que desistáis. Si volvéis, volveremos y de nada os servirán vuestras huestes, por muy numerosas que sean. Allah está con los que creen. (20) ¡Creyentes! Obedeced a Allah y a Su Mensajero. No le abandonéis cuando hayáis oído sus órdenes. (21) No seáis como ésos que dicen: “Hemos oído,” pero en realidad es como si no hubieran oído nada. (22) Ante Allah no hay peores criaturas de cuantas se mueven sobre la faz de la Tierra que las que, faltas de razón, ni perciben ni entienden. (23) Si Allah hubiera sabido que había algún bien en ellos, les habría hecho entender lo que escuchaban, pero aunque les hubiera hecho entender lo que escuchaban, se habrían desentendido de ello de igual manera[670]. (24) ¡Creyentes! Responded a Allah y al Mensajero cuando os llamen a lo que os vivifica, y sabed que Allah se interpone entre el hombre y su corazón[671]. Tened por seguro que seréis reunidos para comparecer ante Él. (25) Guardaos de una fitnah que no afligirá de forma especial a los nefarios de entre vosotros[672]. Sabed que Allah es implacable castigando. (26) Recordad cuando erais pocos y estabais indefensos en esta tierra temiendo que vuestros enemigos pudieran echaros por la fuerza, pero os acogió, os apoyó con Su poder y os enriqueció con el mejor sustento para que fuerais agradecidos. (27) ¡Creyentes! No traicionéis a Allah ni a Su Mensajero ni traicionéis a sabiendas la confianza que se haya depositado en vosotros. (28) Sabed que vuestra riqueza y vuestros hijos son fitnah[673] y que es Allah Quien mejor recompensa vuestras acciones. (29) ¡Creyentes! Si tomáis en serio las advertencias de Allah, Él os dará Furqan[674], ocultará vuestras malas acciones y os perdonará. Es Allah Quien posee la gracia infinita. (30) Los encubridores maquinaron para afirmarse contra ti o para matarte o para expulsarte. Urdieron una estratagema, pero Allah preparó otra contra ellos. Allah es el Mejor Diseñador de Estratagemas. (31) Cuando se les recitan Nuestras aleyas, dicen: “Ya hemos oído, y si quisiéramos, podríamos decir algo parecido. No son, sino leyendas de los antiguos[675].” (32) Dijeron: “¡Oh Allah! Si esto que se nos transmite es realmente la verdad que viene de Ti, haz que lluevan piedras del cielo o inflígenos un doloroso castigo.” (33) Allah no iba a castigarles mientras tú estuvieses con ellos o mientras pidiesen perdón. (34) ¡Pero qué les pasa! Cómo no habría de castigarles Allah cuando impiden el acceso al Masyid al-Haram[676], sin ser ellos sus guardianes. Sólo los que toman en serio Nuestras advertencias[677] son sus guardianes. Sin embargo, la mayoría de ellos no son conscientes de esta realidad. (35) Sus salah junto a la Casa no son, sino silbidos y palmadas. Gustad, pues, el castigo por vuestro encubrimiento. (36) Los encubridores utilizan parte de su dinero en obstaculizar el camino de Allah, y seguirán haciéndolo[678], pero eso no impedirá que se lamenten por ello y sean vencidos. Se reunirá a los encubridores y se les arrojará a yahannam. (37) De esta manera Allah separará a los inmundos de los puros. A los inmundos los amontonará unos sobre otros y los arrojará a yahannam. Esos serán los perdedores. (38) Diles a los encubridores que si abandonan su actitud, les será perdonado todo lo anterior, pero si persisten en su encubrimiento, que sepan que esa ha sido la sunnah del hombre ya desde las primeras comunidades. (39) Combátelos hasta que no haya más fitnah y el Din de todos ellos sea la adoración de Allah. Mas si deponen su actitud, que sepan que Allah es consciente de la intención que les mueve a actuar. (40) Si reniegan, sabed que Allah es vuestro protector. ¡Y qué excelente protector! ¡Y qué excelente apoyo tenéis en Él! (41) De los botines que obtengáis un quinto pertenece a Allah y a Su Mensajero, a los familiares más allegados, a los huérfanos, a los pobres y a los viajeros, si creéis en Allah y en lo que hicimos descargar sobre Nuestro siervo el Día del Furqan, el día en el que se enfrentaron las dos huestes. Allah tiene el poder sobre todas las cosas. (42) Os encontrabais en la ladera más próxima[679], ellos en la más alejada[680], y la caravana pasaba por debajo de vosotros. Incluso si hubierais tratado de establecer un lugar de encuentro para luchar, nunca os habríais puesto de acuerdo. Sin embargo, tenía que hacerse realidad el plan de Allah de forma que muriera quien tenía que morir y viviera quien tenía que vivir. Allah está atento a todo cuanto acontece en Su creación, y actúa según Su conocimiento. (43) Allah hizo que en sueños vieras que eran pocos, pues si te hubiera hecho ver que eran muchos, os habría entrado el desánimo y habríais discutido la orden de luchar. Allah os libró de ello. Él conoce lo que hay en lo más recóndito de los corazones, y según ese conocimiento actúa. (44) Hizo que os parecieran pocos al enfrentaros con ellos y de la misma forma, hizo que les parecierais pocos a ellos para que se hiciera realidad el plan de Allah. En Él confluyen todos los asuntos. (45) ¡Creyentes! Cuando os encontréis con el enemigo, mostrad firmeza y encomendaos a Allah para que salgáis victoriosos. (46) Obedeced a Allah y a Su Mensajero, y no discutáis las órdenes, pues se debilitaría vuestro ánimo y perderíais la fuerza. Antes bien, mostrad entereza. Allah está con los que resisten[681]. (47) No seáis como ésos que salieron hipócritamente de sus casas para luchar, haciendo alarde de valor ante la gente, cuando en realidad no hacían, sino apartar del camino de Allah. Allah los sitia con sus propias acciones. (48) El shaytan les hizo creer que lo que hacían era lo correcto. Les dijo: “Hoy no habrá quien pueda venceros. Yo estoy a vuestro lado.” Mas cuando ambos ejércitos se divisaron, se batió en retirada y dijo: “Nada tengo que ver con lo que vais a hacer. Veo lo que vosotros no veis. Temo a Allah, pues Allah es implacable castigando.” (49) Lo mismo que dicen los hipócritas y los que tienen una enfermedad en el corazón: “Su din les ha engañado.” Mas quien busque apoyo en Allah que sepa que Allah es el Poderoso, el Sabio. (50) Si vieras cuando los malaikah se lleven a los encubridores, les golpeen en el rostro y en la espalda y les digan: “Gustad el castigo del hariq[682].” (51) Y no porque Allah sea opresor con Sus siervos, sino como justo pago por sus obras. (52) Niegan los signos de Allah con la misma persistencia con la que los negaron la gente de Firaun y los que hubo antes de ellos. Allah los castigó por su iniquidad. Allah es el Fuerte, el Implacable castigando. (53) Y ello porque Allah no retira arbitrariamente la gracia que ha concedido a una gente mientras ellos no cambien lo que albergan en su interior[683]. Allah está atento a todo cuanto acontece en Su creación, y actúa según Su conocimiento. (54) Niegan los signos de Allah con la misma persistencia con la que los negaron la gente de Firaun y los que hubo antes de ellos. Los destruimos por su iniquidad y ahogamos a la gente de Firaun[684]. Todos eran nefarios. (55) Las peores criaturas ante Allah de cuantas se mueven sobre la faz de la Tierra son los encubridores, pues reniegan de la verdad. (56) Pactas con ellos, pero una y otra vez traicionan los pactos que han contraído, y no sienten por ello el menor temor (de Allah). (57) Infligirles una severa derrota de modo que se dispersen aterrorizados sus seguidores y recapaciten antes de involucrarse en una guerra contra vosotros. (58) Si temes que algunos grupos te traicionen, concluye el pacto que tengas con ellos para estar en igualdad de condiciones. Allah no ama a los traidores. (59) Que no cuenten los encubridores con que os han tomado la delantera, pues no podrán evitar que les llegue el final decretado. (60) Preparad contra ellos todas las fuerzas que tengáis de a pie y de a caballo para de esa forma amedrentar a los enemigos de Allah, que son también los vuestros, aparte de otros que no conocéis y que Allah sí conoce. Lo que gastéis en el camino de Allah se os devolverá con creces, y en nada seréis tratados injustamente. (61) Mas si optan por la paz, opta tú también por ella y encomiéndate a Allah. Él está atento a todo cuanto acontece en Su creación, y actúa según Su conocimiento. (62) Si tratan de engañarte, sabe que Allah te basta. Él es Quien te apoya con Su poder y con los creyentes. (63) Ha unido sus corazones. Aunque hubieras dado todo cuanto hay en la Tierra, no habrías podido unirlos. Sin embargo, Allah los ha unido. Él es el Poderoso, el Sabio. (64) ¡Profeta! Allah te basta y a los creyentes que te siguen. (65) ¡Profeta! Urge a los creyentes a luchar. Veinte de vosotros que tengan entereza vencerán a doscientos. Si sois cien, venceréis a mil de los encubridores, pues ellos son gente que no comprende. (66) Allah ha visto vuestra debilidad y quiere apoyaros haciendo[685] que cien de vosotros que luchen con determinación puedan vencer a doscientos. Si sois mil, venceréis a dos mil por la voluntad de Allah. Allah está con los que resisten. (67) Nunca un Profeta tomó prisioneros antes de haber causado estragos en las fuerzas enemigas. Queréis lo que os ofrece la vida de este mundo mientras que Allah quiere la de Ajirah. Allah es el Poderoso, el Sabio. (68) De no haber sido por un registro que Allah había activado con anterioridad, os habría llegado un duro castigo por aquello de lo que os habíais apropiado. (69) Mas disfrutad de lo lícito y bueno de los botines que hayáis obtenido en la guerra, y tomad en serio las advertencias de Allah. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (70) ¡Profeta! Di a los cautivos que tengáis en vuestro poder: “Si Allah ve que en vuestros corazones hay algún atisbo de bien, os concederá algo mejor que aquello de lo que habéis sido desposeídos, y os perdonará. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (71) Mas si quieren traicionarte, sabe que ya traicionaron antes a Allah, por ello los ha puesto a tu disposición. Allah actúa según Su conocimiento, y juzga con sabiduría. (72) Los que creen, han emigrado y luchan con sus bienes y con sus vidas por la causa de Allah, y los que les dieron refugio y les apoyaron, ésos son verdaderos aliados unos de otros. En cuanto a los que creen, pero no han emigrado, no debéis apoyarles en nada hasta que no lo hagan. Mas si os piden ayuda por algo concerniente al Din, sobre vosotros recae el deber de ayudarles, a no ser que sea contra una gente con la que hayáis hecho un pacto. Allah es consciente de la intención que os mueve a actuar. (73) Los encubridores son aliados unos de otros. Si los creyentes no se unen como ellos, habrá desorden en la Tierra y una gran corrupción[686]. (74) Los que creen, han emigrado y luchan por la causa de Allah, y los que les han dado refugio y les han apoyado, esos son los verdaderos creyentes. Tendrán el perdón de su Señor y una generosa provisión. (75) Los que han creído después, han emigrado y luchan con vosotros, a esos considerarles de los vuestros. Los emparentados por consanguinidad tienen más derecho a heredar entre sí que los otros, sus hermanos en el Din, según está decretado en el Kitab de Allah[687]. Allah tiene conocimiento de todo cuanto existe, y según él actúa.

Notas

[663]  Estas dos taifas hacen referencia, por una parte, a una rica caravana liderada por Abu Sufian que volvía a Makkah después de un provechoso viaje a Siria, pero muy poco protegida si tenía que enfrentarse a un ejército. La otra taifa estaba representada por un grupo de 1.000 hombres bien armados dispuestos a atacar Medina. Algunos de los creyentes veían con mejores ojos la primera alternativa –no más de 40 hombres armados y un rico botín. La segunda era casi un suicidio –tan sólo 300 hombres mal equipados contra 1.000 expertos guerreros. Sin embargo, vencer a ese ejército supondría sacudir los mismísimos cimientos de la idólatra sociedad mekinense. Ese era el plan de Allah y, con Su apoyo, los creyentes salieron victoriosos. Toda Arabia presenció atónita aquella victoria. Esos zarrapastrosos musulmanes eran vistos ahora como una clara alternativa, como un nuevo camino que, poco a poco, muchos irán tomando.

[664]  Aquí el narrador introduce un discurso de Allah el Altísimo. Ver artículos III y XXII.

[665]  Ver apéndice K.

[666] El término banan بَنان utilizado aquí, según lo entienden los ulama árabes, hace referencia a todos los dedos de la mano.

[667]  Ver referencia F17.

[668]  Ver artículo XXII.

[669] Los encubridores y los rebeldes están convencidos de que Allah está con ellos y de que son los creyentes los que están en el error, pues no son ricos, ni poderosos, ni forman parte del “pueblo elegido”; y ello les lleva a pedir al Altísimo que aclare su situación y muestre claramente quién está en el error. En esta Aleya Allah les muestra que son ellos los extraviados y que Él está y estará siempre con los creyentes. Ver Infos 7 y 8.

[670] En esta aleya Allah el Altísimo nos da una clave para entender, desde la perspectiva humana, la predestinación. Si en una tierra no hay ninguna semilla que pueda dar algún fruto del que se puedan beneficiar los hombres, sólo las semillas de la hierba mala o de plantas en las que no hay ningún bien, incluso si la quemásemos o la regásemos con abundante agua y la enriqueciéramos con buenos fertilizantes, el resultado sería el mismo, pues es una tierra estéril en la que no hay semilla alguna. Ver artículo XIII.

[671]  Ver artículos VI y esquemas 7 y 12.

[672] Esta es la fitnah que hoy asola a una buena parte de los países musulmanes. Una fitnah que está afligiendo a unos y a otros, a creyentes y a encubridores; a justos y a inicuos por igual. Esta es la fitnah que tendríamos que haber evitado; la fitnah de la que no nos hemos protegido.

[673]  Ver referencia F18.

[674] El término furqan فُرْقان significa discernimiento, la capacidad para distinguir el bien del mal, para separar el conocimiento de la ignorancia y poder seguir la guía divina. Por lo tanto, quien recibe esta Gracia de Allah el Altísimo, en verdad que ha recibido el mayor de los tesoros.

[675]  Ver artículo XIX y esquemas 2 y 8 con sus textos.

[676]  Ver artículo XX.

[677]  Ver Info 9.

[678]  Ver Info 7 y 8.

[679]  A la ciudad –Medina.

[680]  Hacia el mar.

[681]  Ver Info 26.

[682]  Ver referencia F17, artículo XXI e Info 2.

[683]  Volviéndose rebeldes e inicuos.

[684]  Ver artículo XX e Info 24.

[685]  Ver artículo XIII.

[686] La trama existencial está basada en la lucha de los contrarios, y lo contrario del kufur, del encubrimiento, del mal… sólo puede ser el Islam, la verdad, el bien. Si los musulmanes se desunen y dispersan, en la balanza sólo habrá un platillo y la ecuación quedará desequilibrada y descompensada, lo que hará que sea la corrupción, el mal, la rebeldía lo que domine la Tierra entera. Este es el escenario que hoy contemplamos por doquier. Ver Infos 7 y 8, articulo XIX y esquemas 2 y 8 con sus textos.

[687]  El derecho a heredar por consanguineidad es algo muhkamatun, una disposición que no se puede cambiar, pues forma parte de la estructura misma del Din de Allah. Ver artículo XIV.

7.SURA DE LA PARTE MÁS ELEVADA DE LA SEPARACIÓN

AL-ARAF

سُورَةُ الأَعْرَافِ

Mequinense

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

(1) Alif, Lam, Mim, Sad[581]. (2) Un Kitab[582] que no se te descarga para que sientas angustia en tu pecho por su causa, sino para que adviertas con él y sea motivo de recuerdo para los creyentes. (3) Seguid, pues, lo que de vuestro Señor se descarga y no busquéis apoyo en otro que en Él. ¡Qué poco es lo que reflexionáis! (4) ¡Cuántas ciudades hemos destruido! Nuestro escarmiento les sobrevino mientras maquinaban en sus reuniones nocturnas o sesteaban. (5) Cuando les llegaba Nuestro castigo, su única súplica era decir: “¡Realmente hemos sido infames!” (6) Ten por seguro que les pediremos cuentas a aquéllos a los que enviamos Mensajeros, así como a los propios Mensajeros. (7) Les narraremos su historia con conocimiento de causa, pues no estábamos ausentes. (8) El peso de las obras ese Día será la verdad de cada uno. Así pues, aquéllos cuyas acciones tengan peso habrán salido victoriosos. (9) Mas aquéllos cuyas acciones sean fútiles se habrán perdido a sí mismos, y ello por haber tratado con iniquidad Nuestras aleyas. (10) Os hemos dado preeminencia en la Tierra y facilitado el sustento. ¡Qué poco es lo que agradecéis! (11) Os hemos producido de lo que habíamos creado antes (ver Artículo XVII). Luego dijimos a los malaikah: “¡Servid a Adam[583]!” Todos estuvieron de acuerdo, salvo Iblis, que no aceptó someterse. (12) Dijo: “¿Qué te impide servirle, habiéndotelo ordenado?” Iblis replicó: “Yo soy superior a él. A mí me creaste de fuego, mientras que a él lo has creado de barro.” (13) Dijo: “¡Fuera de aquí! En este lugar no cabe que seas soberbio. ¡Sal de él! A partir de ahora serás despreciado y humillado[584].” (14) Dijo: “Dame de tiempo hasta el Día que sean resucitados.” (15) Dijo: “Se te concede ese plazo.” (16) Dijo: “Ya que me has extraviado, estaré al acecho para que no entren en Tu camino de rectitud. (17) Luego les acometeré por delante y por detrás, por la derecha y por la izquierda y verás que la mayoría de ellos son ingratos.” (18) Dijo: “¡Sal de aquí vilipendiado y cortado de la rahmah de Allah! Que sepan los que de ellos te sigan que llenaré yahannam[585] con todos vosotros.” (19) Y tú, Adam, habita con tu grupo en el Jardín y comed de donde queráis, pero no os acerquéis[586] a este árbol, pues os perderíais, víctimas de vuestra rebeldía. (20) Mas el shaytan les susurró hasta que fueron conscientes de sus vergüenzas. Dijo: “La única razón de que vuestro Señor os haya prohibido este árbol es evitar que seáis malaikah o que alcancéis la inmortalidad.” (21) Y les juró: “Creedme, sólo quiero guiaros a lo que es mejor para vosotros.” (22) Les sedujo con engaños, y una vez hubieron probado del árbol, se les hicieron patentes sus partes pudendas y comenzaron a fabricarse un vestido con hojas del Jardín. Entonces su Señor les llamó: “¿No os había prohibido ese árbol y os había advertido que el shaytan era para vosotros un enemigo declarado[587]?” (23) Dijeron: “¡Señor nuestro! Nos hemos condenado a nosotros mismos por nuestra rebeldía y si no nos perdonas y tienes rahmah de nosotros, seremos de los perdidos.” (24) Dijo: “¡Salid! Seréis enemigos unos de otros. Tendréis en la Tierra un lugar para vivir y los medios necesarios para manteneros en ella por un tiempo.” (25) Dijo: “En ella viviréis, en ella moriréis y de ella se os hará salir.” (26) ¡Banu Adam! Os dimos el conocimiento de cómo haceros vestidos que cubrieran vuestras partes pudendas y os sirvieran de adorno, pero el temor es el mejor vestido que podéis tener. Esto forma parte de los signos de Allah y en ellos tienen un motivo para recapacitar[588]. (27) ¡Banu Adam! Que no os induzca el shaytan a la rebelión como ya lo hizo con vuestros padres sacándoles del Jardín y despojándoles de su vestimenta para que fueran conscientes de sus partes pudendas. Él y los de su tribu os ven desde donde vosotros no los veis[589]. Hemos hecho a los shayatin aliados de los encubridores[590]. (28) Cuando cometían una indecencia, decían: “Encontramos a nuestros padres haciendo lo mismo, y fue Allah quien nos lo ordenó.” Diles que Allah no ordena la indecencia. ¿O es que vais a decir sobre Allah lo que no sabéis? (29) Adviérteles que tu Señor ordena la justicia y que allí donde se postren Le adoren con toda la sinceridad de su corazón. Así como os originó, os hará volver[591]. (30) A unos los habrá guiado, y para otros se habrá confirmado el extravío. Ellos habían tomado a los shayatin como sus aliados en vez de a Allah, y creyeron que estaban guiados[592]. (31) ¡Banu Adam! Acicalaos y vestid vuestras mejores ropas cuando vayáis a adorar a vuestro Señor, y comed y bebed, mas no os extralimitéis en ello. Él no ama a los que derrochan. (32) Pregúntales quién ha prohibido los aspectos de belleza que Allah manifiesta en la creación para Sus siervos y las cosas buenas con las que les sustenta. Diles que todo ello pertenece a los que han creído en la vida de este mundo y les pertenecerá en exclusiva en el Día del Resurgimiento. Así clarificamos las aleyas para la gente que escudriña la creación. (33) Lo que en verdad ha prohibido tu Señor es la indecencia, tanto la manifiesta como la que se oculta; el pecado; abusar de otro sin ningún derecho; que asocien con Allah aquello sobre lo que no ha descendido ninguna autoridad y que hablen de Allah sin conocimiento alguno[593]. (34) Para cada ummah[594] hemos establecido un plazo y cuando éste les llega, no se les retrasa ni una hora ni se les adelanta. (35) “¡Banu Adam! Os llegarán Mensajeros surgidos de entre vosotros que os hablarán de Mis signos.” Quien los tome en serio y actúe con rectitud no sentirá temor ni pesadumbre. (36) En cuanto a los que desmientan Nuestras aleyas y se ensoberbezcan cuando les lleguen serán arrojados al fuego[595], en el que penarán para siempre. (37) ¿Quién es más infame que quien forja embustes contra Allah o desmiente Sus aleyas? Recibirán lo que para ellos esté escrito en el Kitab[596]. Cuando se les presenten Nuestros Enviados para llevárselos y les pregunten: “¿Dónde están los que invocabais aparte de Allah?” Responderán: “Se han escabullido de nosotros,» y reconocerán que encubrieron la verdad. (38) Dirá: “Entrad en el fuego en compañía de las umam[597] de hombres –nas– y yin que ha habido antes de vosotros.” Cada una al entrar maldecirá a su ummah gemela. Así, cuando sin interrupción hayan entrado todas en él, dirán unas de otras: “¡Señor Nuestro! Estos son los que nos extraviaron, dóblales el castigo del fuego.” Dirá: “A todos se os ha doblado el castigo, pero no sois conscientes de ello.” (39) Cada una dirá a la siguiente: “No estáis en mejor posición que nosotros. Gustad, pues, el castigo que merecéis.” (40) A los que nieguen Nuestras aleyas y se ensoberbezcan cuando les lleguen no se les abrirán las puertas del Cielo ni entrarán en el Jardín hasta que no pase el camello por el ojo de una aguja. Así es como pagamos a los nefarios. (41) En yahannam tendrán su lecho y sobre ellos colgarán gualdrapas. Así es como pagamos a los infames. (42) Mas los que crean y actúen con rectitud –y a nadie exigimos, sino en la medida de su capacidad– morarán para siempre en el Jardín. (43) Quitaremos el rencor que pudiera haber en sus pechos. Fluirán ríos por doquier. Dirán: “Alabado sea Allah que nos ha guiado hasta aquí, pues si Allah no nos hubiera guiado, nosotros jamás nos habríamos podido guiar. Los Mensajeros de nuestro Señor vinieron con la verdad.” Se les anunciará: “Este es el Jardín, merecida heredad por vuestras obras.”  (44) Los que estén en el Jardín llamarán a los que estén en el fuego: “Hemos encontrado verídico todo aquello que nos había prometido nuestro Señor. ¿Habéis encontrado verídico lo que os prometió vuestro Señor?” Responderán: “Sí.” Y una voz proclamará entre ellos: “¡Que la maldición de Allah caiga sobre los infames!” (45) Esos que apartan del camino de Allah deseando que sea tortuoso y encubren la realidad de Ajirah[598]. (46) Entre ambos grupos habrá una separación[599], y sobre la parte más elevada de la separación habrá unos que la recorrerán y que reconocerán a cada uno de ellos por su semblante. Cuando llamen a la gente del Jardín, les dirán: “Paz con vosotros.” Aún no habrán entrado en él, pero ya lo desearán ardientemente. (47) Cuando éstos vuelvan la mirada a la gente del fuego, dirán: “¡Señor nuestro, no nos juntes con los infames!” (48) Los que estén en la parte más elevada de la separación llamarán a unos hombres a los que habrán reconocido por su semblante y les preguntarán: “¿Os ha servido de algo todo lo que acumulasteis y el que fuerais soberbios? (49) ¿Acaso no asegurabais que éstos no entrarían en la rahmah de Allah? ¡Entrad en el Jardín! Ya no habrá nada que os cause temor ni pesadumbre.” (50) Y suplicará la gente del fuego a la gente del Jardín: “¡Derramad sobre nosotros un poco de agua o algo con lo que Allah os provee!” Responderán: “Allah ha prohibido ambas cosas a los encubridores.” (51) Esos que tomaron el Din como su profesión y como un medio de justificar su plácida vida. Se dejaron engañar por la vida de este mundo. Hoy les hemos olvidado, como ellos olvidaron el encuentro de este Día, por haber negado Nuestros signos. (52) Hemos venido a ellos con un Kitab que clarificamos conforme a un conocimiento –guía y rahmah para la gente que cree[600]. (53) ¿Acaso están esperando que se manifieste la verdad y se hagan realidad las promesas y amenazas con las que se les advertía? El Día en que eso ocurra dirán los que se habían olvidado de él: “Realmente los Mensajeros de nuestro Señor vinieron con la verdad. ¿Hay algún intercesor que pueda interceder por nosotros o cabe la posibilidad de que podamos regresar[601] y actuar de manera distinta a como actuamos?” Se habrán perdido a sí mismos, extraviados por los embustes que forjaron. (54) Vuestro Señor es Allah, Quien ha creado los Cielos y la Tierra en seis días. Luego ha tomado el control de Su creación desde el Arsh. La noche requiere al día con premura y lo cubre. El Sol, la Luna y las estrellas obedecen sumisos Sus órdenes. ¿Acaso no es Él Quien ha creado todo cuanto existe según un inexorable plan? Bendito sea Allah, el Señor de Todos los Dominios [602]. (55) Suplicad a vuestro Señor con humildad en vuestro interior. Él no ama a los transgresores. (56) No sembréis la corrupción en la Tierra después del orden que se ha puesto en ella, e invocadle con temor y esperanza. La rahmah de Allah está cerca de los que actúan con rectitud. (57) Es Él Quien envía los vientos como buena nueva de Su rahmah. Cuando han reunido nubes bien henchidas, las transportamos hasta una tierra muerta que riegan con su agua y con ella hacemos que broten toda clase de frutos. Del mismo modo haremos salir a los muertos[603]. En eso tenéis algo para reflexionar. (58) De la buena tierra salen frutos por la voluntad de su Señor, pero la mala no da, sino tribulaciones. Así vamos organizando y clarificando las aleyas para los que son agradecidos. (59) Enviamos a Nuh[604] a su gente con la misión de advertirles: “¡Gentes de este lugar! ¡Adorad a Allah! No tenéis otro ilah[605] que Él. Temo que os llegue el castigo de un Día implacable.” (60) Dijeron los principales de entre su gente: “Te vemos en un claro extravío[606].” (61) Dijo: “¡Creedme! No hay en mí ningún extravío; antes bien, soy un Mensajero del Señor de Todos los Dominios. (62) No hago, sino transmitiros los mensajes de mi Señor y guiaros a lo que es mejor para vosotros. Yo sé por la gracia de Allah lo que vosotros no sabéis. (63) ¿Acaso os sorprende que os llegue de vuestro Señor el recordatorio a través de un hombre de entre vosotros para que toméis en serio Sus advertencias y de esta forma se os pueda tener rahmah?” (64) Mas le acusaron de mentiroso. Le salvamos a él y a cuantos con él estaban en la nave, ahogando a los que habían negado Nuestros signos. Era una gente incapaz de percibir la realidad. (65) A los Ad enviamos a su hermano Hud con la misión de advertirles: “¡Gentes de este lugar! ¡Adorad a Allah! No tenéis otro ilah que Él. ¿No vais a temer?” (66) Dijeron los principales de entre su gente, los que con más ahínco encubrían la verdad: “Todo lo que dices nos parece propio de un necio, y estamos por pensar que seas un mentiroso.” (67) Dijo: “¡Gentes de este lugar! Nada tengo de necio; antes bien, soy un Mensajero del Señor de Todos los Dominios. (68) No hago, sino transmitiros los mensajes de mi Señor. Soy la mejor referencia que podáis tener para guiaros. (69) ¿Acaso os sorprende que os llegue el recuerdo de vuestro Señor a través de un hombre de entre vosotros para que toméis en serio Sus advertencias? ¿Es que habéis olvidado cuando os hizo sucesores de la gente de Nuh y os dio una complexión y una fuerza superiores? Recordad, pues, la gracia de Allah para que salgáis victoriosos.” (70) Dijeron: “¿Has venido a nosotros con la propuesta de que adoremos a Allah y únicamente a Él y nos guardemos de adorar lo que adoraban nuestros padres? Tráenos eso con lo que nos amenazas si es verdad lo que dices[607].” (71) Dijo: “Ha de caer sobre vosotros un castigo incesante y la ira de vuestro Señor. ¿Vais a discutir conmigo sobre unos nombres que vosotros y vuestros padres os habéis inventado, y sobre los que Allah no ha descargado ninguna autoridad? Esperad a ver lo que sucede, que yo también estaré expectante.” (72) Lo salvamos a él y a cuantos con él estaban por Nuestra rahmah, exterminando a los que habían negado Nuestros signos. No eran creyentes. (73) A los Zamud enviamos a su hermano Salih con la misión de advertirles: “¡Gentes de este lugar! ¡Adorad a Allah! No tenéis otro ilah que Él. Os ha llegado una clara indicación de vuestro Señor –la camella de Allah. Dejadla que coma libremente en la tierra de Allah y no le causéis ningún daño, pues si lo hicierais, recibiríais un doloroso castigo. (74) Recordad cuando os hizo sucesores de los Ad y os dio un lugar propicio en el que pudierais estableceros[608]. Os hacéis palacios en las llanuras y excaváis casas en las montañas. Recordad las bendiciones con las que Allah os ha favorecido y no corrompáis la Tierra cometiendo maldades.” (75) Los ensoberbecidos dirigentes de su pueblo dijeron a los que habían creído y no tenían ningún poder ni influencia: “¿Acaso sabéis a ciencia cierta que Salih sea un Enviado de su Señor?” Contestaron: “Creemos firmemente en aquello con lo que ha sido enviado.” (76) Les dijeron movidos por su arrogancia: “Negamos aquello en lo que creéis.” (77) Colocaron en alto las pezuñas de la camella y le cortaron los tendones del corvejón, rebelándose así contra la orden de su Señor[609]. Dijeron: “¡Salih! Tráenos aquello con lo que nos has amenazado si es verdad que eres uno de los Enviados!” (78) Entonces les llegó el castigo[610] del Cielo y aparecieron en sus casas caídos de bruces contra el suelo –inmóviles, muertos. (79) Se alejó de ellos diciendo: “¡Gentes de este lugar! No he hecho, sino transmitiros los mensajes de mi Señor y guiaros a lo que era mejor para vosotros, pero habéis detestado que os corrigiese[611].” (80) Enviamos a Lut para que advirtiera a la gente de ese lugar: “¿Cultiváis la indecencia que nadie antes ha cometido en ninguno de los dominios? (81) ¿Satisfacéis vuestros deseos con los hombres en vez de con las mujeres? ¡Qué gran iniquidad lo que hacéis!” (82) Mas la única respuesta que obtuvo de la gente fue: “¡Echadlos de la ciudad! Les gusta la pureza[612].” (83) Lo salvamos a él y a su familia a excepción de su mujer que estaba demasiado apegada al pasado[613]. (84) E hicimos que cayera sobre ellos una lluvia torrencial[614]. ¡Mira cómo acabaron los nefarios! (85) A los Madian enviamos a su hermano Shuaib con la misión de advertirles: “¡Gentes de este lugar! ¡Adorad a Allah! No tenéis otro ilah que Él. Os ha llegado una clara indicación de vuestro Señor –dad la medida y el peso justos, y no lesionéis los derechos de la gente ni corrompáis en la Tierra después del orden que se ha puesto en ella. Esto es mejor para vosotros si sois creyentes. (86) No os apostéis en los senderos como si fuerais asaltadores ni desviéis del camino de Allah a quien cree en Él, haciéndolo tortuoso. Recordad cuando erais pocos y Él os multiplicó. Mirad cómo han acabado los corruptores. (87) Si hay un grupo de entre vosotros que cree en aquello con lo que he sido enviado y otro grupo que no cree en ello, resistid hasta que Allah juzgue entre nosotros. Él es el Mejor de los Jueces.” (88) Dijeron los ensoberbecidos dirigentes de su pueblo: “¡Shuaib! Te vamos a echar de esta ciudad a ti y a los que creen contigo, a menos que volváis a nuestra mil-lah[615].” Les respondió: “¿Aunque la detestemos? (89) Si volviéramos a vuestra mil-lah después de que Allah nos ha librado de ella, estaríamos forjando un embuste contra Él. Nunca volveremos a ella a menos que esa sea la voluntad de Allah, nuestro Señor. Abarca con Su conocimiento todas las cosas. A Allah nos encomendamos. ¡Señor nuestro! Muestra la diferencia entre nuestra creencia y la de la gente de este lugar. Nadie mejor que Tú para separar la verdad de la falsedad[616].” (90) Dijeron los principales de entre su gente, los que persistían en encubrir la verdad: “Si seguís a Shuaib, os perderéis irremisiblemente.” (91) Entonces les llegó el castigo del Cielo y aparecieron en sus casas caídos de bruces –inmóviles, muertos. (92) Parecía como si los que habían acusado de mentiroso a Shuaib nunca hubieran habitado en ellas. Los que habían acusado de mentiroso a Shuaib fueron los perdedores. (93) Se alejó de ellos diciendo: “¡Gentes de este lugar! No he hecho, sino transmitiros los mensajes de mi Señor y guiaros a lo que es mejor para vosotros. ¿Por qué habría de compadecerme de los encubridores[617]?” (94) Siempre que hemos enviado un Profeta a un pueblo, les hemos castigado primero con calamidades y penuria para que abandonaran su rebeldía. (95) Luego, donde habíamos puesto desgracia, poníamos dicha. Cuando se veían agraciados, decían: “También a nuestros padres les tocó vivir tiempos de infortunio y tiempos de prosperidad.” Nuestro castigo les llegó de súbito, sin que se dieran cuenta de ello. (96) Si estas ciudades[618] hubieran creído y hubieran tomado en serio Nuestras advertencias, les habríamos abierto las bendiciones del cielo y de la tierra. Sin embargo, encubrieron la verdad y recibieron el castigo que merecían. (97) ¿Podía acaso la gente de las ciudades sentirse a salvo de que les llegase Nuestro castigo de noche, mientras dormían? (98) ¿O de que les llegase durante el día, mientras distraídos tan sólo se ocupaban de sus negocios? (99) ¿Pensaban que estaban a salvo de que se hiciera realidad el plan de Allah? Únicamente los perdidos se sienten a salvo de él. (100) ¿Acaso no les sirve de guía a los que después de ellos han heredado sus tierras el hecho de que si quisiéramos, les afligiríamos por sus iniquidades, sellando sus corazones de forma que no pudieran entender lo que oyen? (101) Estas son las ciudades de las que te hemos contados noticias inscritas en el Ghaib[619]. Les llegaron sus Mensajeros con la clarificación. ¿Mas cómo iban a creer en la verdad que ya antes habían encubierto? Así es como Allah sella los corazones de los encubridores. (102) No encontramos en la mayoría de ellos fiel observancia de sus compromisos. No encontramos en la mayoría de ellos, sino rebeldía. (103) Luego, después de ellos, enviamos a Musa con Nuestros signos a Firaun[620] y a sus principales, pero los negaron. Mira cómo acabaron los nefarios. (104) Le dijo Musa: “¡Firaun! Soy un Mensajero del Señor de Todos los Dominios[621] (105) –veraz en cuanto que no digo de Allah, sino la verdad. He venido a vosotros con una clara indicación de vuestro Señor –enviad conmigo a los Banu Isra-il[622].” (106) Replicó Firaun: “Afirmas que has traído un signo. Muéstralo si es verdad lo que dices.” (107) Entonces arrojó su vara y ésta se convirtió en una serpiente. (108) Luego sacó la mano y he aquí que apareció sana a los que miraban. (109) Dijeron los principales de la gente de Firaun: “No hay duda de que conoce bien la magia (110) y con ella quiere sacaros de vuestra tierra. ¿Qué es, pues, lo que disponéis?” (111) Dijeron los principales a Firaun: “Retenlos a él y a su hermano, y envía reclutadores por todo el país (112) para que te traigan a los más grandes magos.” (113) Y vinieron los magos a Firaun y le dijeron: “¿Habrá recompensa para nosotros si vencemos?” (114) Contestó: “Sí, y seréis de mis íntimos.” (115) Dijeron los magos[623]: “¡Musa! Tira tú o si lo prefieres, tiraremos nosotros primero.” (116) Replicó Musa: “Tirad vosotros.” Y al arrojar hechizaron los ojos de la gente –nas– y los amedrantaron, desplegando ante ellos su poderosa magia. (117) Entonces inspiramos[624] a Musa: “¡Arroja tu vara!” Y capturó velozmente el engaño que habían fabricado. (118) De esta forma se afirmó la verdad y resultó fútil su fabricación. (119) Allí quedaron vencidos y humillados. (120) Los magos entonces se postraron ante aquella evidencia. (121) Dijeron: “Creemos en el Señor de Todos los Dominios (122) –el Señor de Musa y Harun.” (123) Les dijo Firaun: “¿Habéis creído en él antes de que os haya autorizado a ello? Ahora veo que es una artimaña que habéis tramado en la ciudad para echar de ella a su gente, pero pronto sabréis. (124) Os cortaré la mano y el pie contrarios, y luego os crucificaré a todos.” (125) Dijeron: “Inevitablemente a nuestro Señor hemos de volver. (126) Te vengas de nosotros sólo por haber creído en los signos de nuestro Señor cuando nos han llegado. ¡Señor nuestro! Danos aguante para soportar el tormento y llévanos a Ti sometidos a Tu voluntad.” (127) Dijeron los principales de entre la gente de Firaun: “¿Vas a dejar que Musa y los suyos sigan corrompiendo nuestras costumbres y renieguen de ti y de tus alihah[625]?” Respondió Firaun: “Mataremos a sus hijos y dejaremos con vida a sus mujeres, y los dominaremos con un irresistible poder.” (128) Dijo Musa a la gente que estaba a su cargo: “Buscad apoyo en Allah y resistid, pues en verdad que la Tierra es de Allah y la dará en heredad a quien Él quiera de Sus siervos. La victoria final es de los temerosos[626].” (129) Dijeron: “Hemos sufrido toda clase de aflicciones antes de que vinieras a nosotros y también después.” Replicó Musa: “Puede que vuestro Señor destruya a vuestros enemigos y haga que les sucedáis en esta tierra para de esta forma ver cómo actuáis.” (130) Castigamos a la gente de Firaun[627] con años de calamidades y empobrecimos sus cosechas para ver si recapacitaban. (131) Si les acontecía algo bueno, decían: “Eso se debe a nosotros,” pero si les afligía alguna calamidad, lo atribuían a los malos augurios que acompañaban a Musa y a los que con él estaban. ¿Pero acaso no era Allah Quien decidía su suerte? Sin embargo, la mayoría de ellos no era consciente. (132) Dijeron: “Sea cual sea el signo que nos traigas para hechizarnos con él, no te vamos a creer.” (133) Enviamos contra ellos lluvias torrenciales, plagas de langostas, piojos, ranas y sangre como signos que pudieran hacerles cambiar de actitud, pero se ensoberbecieron y fueron de los nefarios. (134) Cuando se vieron de tal manera afligidos por un castigo incesante, le dijeron: “¡Musa! Suplica a tu Señor que retire de nosotros este mal en virtud de lo que te ha prometido. Si así lo haces, creeremos en ti y dejaremos ir contigo a los Banu Isra-il,” (135) pero después de que les hubimos retirado el castigo durante el tiempo convenido, rompieron su palabra. (136) Les pagamos debidamente ahogándoles en el mar por haber negado Nuestros signos y haber sido negligentes con ellos[628]. (137) Y dimos en heredad toda esa tierra que habíamos bendecido a los que antes habían estado oprimidos. De esta forma se hizo realidad la promesa que tu Señor había hecho a los Banu Isra-il por haber resistido. Destruimos la magnificencia sobre la que Firaun y su gente habían erigido su poder. (138) Hicimos que los Banu Isra-il dejaran atrás el mar, y llegaran a un pueblo que adoraba ídolos. Dijeron: “¡Musa! Haznos un ilah como los alihah que ellos tienen.” Replicó Musa: “¡En verdad que sois gente ignorante! (139) Tened por seguro que eso a lo que se entregan les llevará a la destrucción, y vanas serán sus obras.” (140) Dijo: “¡Queréis que os busque otro ilah que Allah cuando es Él Quien os ha preferido por encima de todos los demás?” (141) Recordad cuando os salvamos de la gente de Firaun que os infligía un terrible castigo –mataba a vuestros hijos y dejaba con vida a vuestras mujeres. Eso fue una gran prueba que vuestro Señor os impuso. (142) Convinimos con Musa que pasaría treinta noches, que luego completamos con diez más, haciendo un total de cuarenta noches, el tiempo establecido por su Señor[629]. Dijo entonces Musa a su hermano Harun: “Ponte a cargo de la gente, actúa de la mejor manera y no sigas el camino de los nefarios.” (143) Cuando Musa vino a Nuestra cita y le habló su Señor, dijo: “¡Señor mío! Haz que Te pueda ver.” Le dijo: “No Me verás, pero mira a la montaña y si se mantiene firme en su lugar entonces Me verás.” Y cuando su Señor se manifestó en la montaña, quedó destruida por completo y Musa cayó fulminado. Cuando recobró el conocimiento, exclamó: “¡Perfecto eres más allá de toda contingencia! Acepta mi arrepentimiento. Soy el primero en creer[630].” (144) Dijo: “¡Musa! Te he elegido de entre los hombres –nas– para que transmitas Mis mensajes y escuches Mi palabra, así pues toma lo que te he dado y sé de los agradecidos[631].” (145) Luego inscribimos en las tablas que le dimos instrucciones y una aclaración para cada cosa –“Tómalo con fuerza, y ordena a tu pueblo que lo estudie y deduzca sus significados con la mejor disposición para ello. Os mostraré la morada de los rebeldes (convertidas hoy en ruinas). (146) Apartaré de Mis signos la visión de los que actúan con soberbia sin ningún derecho.” Aunque vean todo tipo de signos, no creen en ellos, y si ven el camino que lleva a la guía, se desvían de él, pero si ven el camino de la rebeldía, enseguida lo toman como su camino. Y ello por haber negado y haber sido negligentes con Nuestras aleyas[632]. (147) Vanas serán las obras de los que niegan Nuestras aleyas y el encuentro de Ajirah[633]. ¿Acaso recibirán otro pago que el que corresponde a su forma de actuar? (148) Después de que Musa se ausentara, cogió la gente las joyas que tenían e hicieron con ellas el cuerpo de un becerro que mugía. ¿Acaso no veían que ni les hablaba ni les guiaba al camino? Lo adoraron y grande fue su iniquidad[634]. (149) Cuando fueron conscientes del error que habían cometido y de cómo se habían extraviado, exclamaron: “Si nuestro Señor no tiene rahmah de nosotros y nos perdona, estaremos perdidos.” (150) Cuando Musa[635] regresó a su gente, airado y afligido, les dijo: “¡De qué aborrecible manera os habéis hecho cargo de los asuntos en mi ausencia! ¿Teníais prisa en que os llegara el juicio de vuestro Señor?” Arrojó las tablas y agarró por la cabeza a su hermano, arrastrándolo hacia sí. Dijo entonces Harun: “¡Hijo de mi madre! No me tomaron en consideración y a punto estuvieron de matarme. No hagas que los enemigos se alegren de mi aflicción ni me trates como a un nefario.” (151) Musa entonces suplicó[636]: “¡Señor mío! Perdónanos a mí y a mi hermano, y admítenos en Tu rahmah, pues nadie como Tú tiene misericordia y compasión.” (152) Sobre aquellos que adoraron el becerro[637] caerá la ira de su Señor y serán humillados en la vida de este mundo. Así es como pagamos a los que forjan falsedades. (153) En cuanto a los que hayan cometido maldades y luego, después de eso, se arrepientan y crean, que sepan que tu Señor es el Perdonador, el Compasivo. (154) Cuando amainó la ira de Musa, recogió las tablas en cuyo texto[638] había guía y rahmah para los que temen a su Señor. (155) Luego Musa eligió a setenta hombres de entre su gente para acudir a la cita que tenía con Nosotros. Después de que les sacudiera un temblor trepidante, suplicó Musa: “¡Señor mío! Si hubieras querido, ya los habrías aniquilado y en verdad que a mí también. ¿Nos vas a destruir por lo que han hecho unos necios? Yo veo que es una prueba con la que extravías y guías según Tu voluntad. No tenemos otro protector que Tú. Perdónanos y ten rahmah de nosotros. En verdad que no cesas nunca de perdonar. (156) Decreta para nosotros lo bueno en esta vida y en Ajirah. A Ti nos volvemos arrepentidos[639] después de haber estado en el error.” Dijo: “Aflijo con Mi castigo según Mi voluntad, pero Mi rahmah abarca todas las cosas. La decretaré para los que sean temerosos[640],” para los que paguen la zakah y crean en Nuestros signos. (157) Esos que siguen al Mensajero, el Profeta iletrado[641], al que encuentran mencionado en la Taurah y en el Inyil[642], que les ordena lo que es razonable y les prohíbe la iniquidad, les hace lícito todo lo que beneficia e ilícito todo lo que daña y los libera de la carga y de las cadenas que les aprisionaban. Por ello, los que creen en él, se aplican en sus enseñanzas, lo preservan, y siguen la luz[643] que hicimos que descendiera con él –ésos son los que saldrán victoriosos. (158) Declárales que has sido enviado a toda la gente como el Mensajero de Allah, a Quien pertenece la soberanía de los Cielos y de la Tierra. No hay ilah, sino Él. Vivifica y hace morir. Creed pues en Allah y en Su Mensajero, el Profeta iletrado, quien cree en Allah y en todo lo que ha revelado. Seguidle, pues, para que estéis guiados. (159) Entre la gente de Musa había una ummah que guiaba con la verdad y juzgaba con justicia[644]. (160) Los dividimos en doce grupos (Asbat[645]) y cada uno de ellos se hizo una ummah. E inspiramos a Musa cuando su gente le pidió de beber: “Golpea la piedra con tu vara,” y brotaron de ella doce fuentes. Todos sabían de dónde tenían que beber. Les resguardamos con la sombra de una nube, e hicimos que descendiera para ellos el manna y el salwa[646]. ¡Comed de las cosas buenas con las que os proveemos! Ninguna aflicción nos causaron. Antes bien, se afligieron a ellos mismos. (161) Se les dijo: “Habitad en esta ciudad y comed a vuestro agrado de lo que hay en ella, y decid: ¡Hit-tah[647]! Y entrad por la puerta con humildad. Perdonaremos vuestras faltas, y a los que hagan el bien les añadiremos aún más.” (162) Los nefarios, sin embargo, cambiaron las palabras que se les había ordenado decir y del Cielo les enviamos un terrible castigo por su iniquidad. (163) Pregúntales por la ciudad que se encontraba a orillas del mar. Transgredieron el sábado, siendo el sábado cuando los peces acudían y se dejaban ver, mientras que los días en los que no habían de guardar descanso no acudían. Así fue como les probamos por haberse rebelado contra lo que se les había prescrito. (164) Hubo una ummah de entre ellos que dijo: “¿Por qué aleccionáis a una gente a la que Allah va a destruir o les va a infligir un duro castigo?” Replicaron: “Para que no puedan justificarse ante vuestro Señor y para que quizás así tomen en serio las advertencias que reciben.” (165) Cuando se olvidaron de las amonestaciones que habían recibido, salvamos a quienes prohibían el mal e infligimos a los infames de entre ellos un terrible castigo en pago por su rebeldía. (166) Cuando fueron más allá de lo que se les había prohibido, les dijimos: “¡Sed monos aborrecibles[648]!” (167) Después de eso, tu Señor les auguró que hasta el Día del Resurgimiento no cesaría de enviarles a quien les infligiera los más terribles castigos. Tu Señor es rápido en castigar, ¿pero acaso no es el Perdonador, el Compasivo? (168) Los dividimos en diferentes umam en la Tierra. De entre ellas las hay que actúan con rectitud y las hay que no. Les probamos con lo bueno y con lo malo para que de esta forma pudieran retractarse y volver al camino de rectitud. (169) Tras ellos vinieron otros que heredaron el Kitab[649]. Toman lo más vil de lo que les ofrece la vida de este mundo y dicen: “Todo se nos perdonará.” Si les llega una vileza semejante, la toman también. A pesar de que estudiaban el Kitab, se desentendieron del pacto al que se habían comprometido al recibirlo de no decir sobre Allah, sino la verdad. La morada de Ajirah es mejor para los que toman en serio Nuestras advertencias. ¿Es que no van a razonar? (170) Que tengan por cierto los que aplican el Kitab y establecen la salah que no dejaremos que se pierda el merecido galardón de los que actúan con rectitud. (171) Cuando hicimos que temblara el monte por encima de ellos como si fuera un tendal, creyeron que se les venía encima. Tomad con fuerza lo que os hemos dado y recordad lo que hay en él para que seáis de los temerosos[650]. (172) Cuando tu Señor se dirigió a la descendencia de los Banu Adam e hizo que testimoniaran sobre ellos mismos[651]: “¿Acaso no soy Yo vuestro Señor?” Respondieron: “Atestiguamos que lo eres.” Y ello para que el Día del Resurgimiento no dijerais: “En verdad que desconocíamos este asunto.” (173) Ni pudierais excusaros diciendo: “Ya nuestros padres eran idólatras y nosotros fuimos sus descendientes. ¿Vas a destruirnos por lo que han hecho los falaces?” (174) De esta forma clarificamos las aleyas para que vuelvan al camino de rectitud. (175) Infórmales de aquél a quien habíamos dado Nuestros signos y se desentendió de ellos. El shaytan entonces fue tras él y le sedujo. (176) De haber sido esa Nuestra voluntad, le habríamos elevado con ellos, pero él prefirió la Tierra y seguir sus deseos. Es como el perro, que si lo ahuyentas jadea y si lo dejas también jadea. Así son los que niegan la verdad de Nuestros signos[652]. Mas sigue contándoles estos relatos para ver si reflexionan. (177) ¡Qué mal ejemplo el de los que niegan la verdad de Nuestras aleyas y se dañan a sí mismos! (178) Están guiados aquellos a los que Allah guía. Los perdedores son aquellos a los que Él extravía[653]. (179) Hemos creado para yahannam multitud de yin y de hombres. Tienen corazones con los que no comprenden[654], ojos con los que no perciben y oídos con los que no entienden lo que oyen. Son como animales de rebaño o aún más extraviados. Esos son los negligentes. (180) De Allah son los nombres más hermosos[655]. Así pues, suplicadle con ellos y dejad a quienes los profanan. Les pagaremos por ello debidamente. (181) Entre los que hemos creado hay una ummah que guía con la verdad y en base a ella juzga con justicia. (182) A los que renieguen de Nuestras aleyas los llevaremos gradualmente a la ruina por donde no se den cuenta. (183)Les dejaré aún por un tiempo, pero al final se impondrá Mi inexorable plan.”[656] (184) ¿Es que no van a reflexionar? No hay locura alguna en su compañero. No es, sino un irrefutable advertidor. (185) ¿Acaso no contemplan el universo y todo lo que Allah ha creado, y no caen en la cuenta de que su plazo pueda estar próximo a cumplirse? ¿Es qué habrá después de éste otro relato en el que merezca la pena creer? (186) No hay guía para quien Allah extravía. Les hace vagar errantes como si estuvieran ciegos. (187) Te preguntan sobre la Hora, sobre cuándo llegará. Infórmales que sólo tu Señor lo sabe, y nadie más conoce el tiempo en el que se manifestará. Tener ese conocimiento sería demasiado pesado para los que están en el Cielo y en la Tierra. Os llegará de improviso. Te preguntan como si estuvieras bien informado de ella. Adviérteles que su conocimiento pertenece en exclusiva a Allah, pero la mayoría de los hombres no es consciente de ello. (188) Aclárales que no tienes más poder de beneficiarte o de perjudicarte a ti mismo que el que Allah quiera darte. Si conocieras el Ghaib[657], habrías tomado de él mucho bien y ningún mal te habría afligido, pero no eres, sino un advertidor y un anunciador de buenas nuevas a los creyentes. (189) Es Él Quien os creó de una sola nafs, y produjo de ella su pareja, en la que apaciguar su deseo[658]. Y cuando yacen juntos, y queda preñada de una carga ligera con la que continua hasta que se hace pesada, entonces ambos suplican a Allah, su Señor: “Si nos das un hijo rectamente guiado, sabremos agradecértelo.” (190) Mas cuando les concede un hijo rectamente guiado, atribuyen a otras entidades la gracia que han recibido y a ellas agradecen. ¡Lejos está Allah en Su perfección de aquello con lo que Le asocian! (191) ¿Acaso Le igualan con aquéllos que no han creado nada, sino que, antes bien, ellos mismos han sido creados? (192) No pueden apoyarse en ellos ni ellos pueden apoyarse en sí mismos. (193) Si les llamáis a la guía, no os seguirán. Lo mismo da que les llaméis o que os desentendáis de ellos. (194) Tened en cuenta que aquéllos a los que invocáis en vez de a Allah son siervos como vosotros. Si sois sinceros, decid si os responden cuando los invocáis[659]. (195) ¿Tienen acaso piernas con las que andan? ¿O manos de las que pueden hacer uso? ¿O tienen ojos con los que ven? ¿U oídos con los que oyen? Diles que llamen a sus protectores y que luego tramen contra ti lo que quieran sin más demora. (196) Sabed que mi protector es Allah, Quien hace descargar el Kitab[660] y protege a los que actúan con rectitud. (197) No tenéis apoyo en ésos a los que invocáis en vez de a Él ni ellos pueden apoyarse a sí mismos.” (198) Si los llamáis a la guía, no escuchan. Ves que te miran, pero no perciben. (199) Muéstrate indulgente, ordena lo que beneficia y apártate de los ignorantes[661]. (200) Si el shaytan te incita al mal y a la discordia, busca la protección de Allah. Él está atento a todo cuanto acontece en Su creación, y actúa según Su conocimiento. (201) Cuando el shaytan incita a los temerosos con sugestiones maléficas, éstos recuerdan y el recuerdo les hace percibir la realidad. (202) En cuanto a sus hermanos, les hacen continuar en el extravío y en él persisten. (203) Cuando no les traes ninguna aleya, dicen: “¿Por qué no te inventas una?” Respóndeles que sólo sigues lo que se te inspira de tu Señor. Lo que les transmites no son, sino clarificaciones que vienen de su Señor –guía y rahmah para los creyentes. (204) Cuando se recite el Qur-an, escuchad y guardad silencio para que se os tenga rahmah. (205) Recuerda a tu Señor en tu interior con humildad y temor, sin subir la voz, al comenzar y al terminar el día. No seas de los negligentes[662]. (206) A los que están junto a tu Señor la soberbia no les impide adorarle. Reconocen Su perfección más allá de toda contingencia, y ante Él se postran.

Notas

[581]  Ver artículo IV.

[582]  Ver artículo XIV y esquema 19.

[583] El término sayada سَجَدَ significa –postrarse, pero también doblegarse, estar bajo el mando, ejercer un cargo, servir a otro. No parece adecuado utilizar aquí el significado “postrarse” cuando se trata de un ser humano, Adam, y sólo Allah es digno de ser adorado. Allah el Altísimo ordena a los malaikah que le sirvan y protejan  a él y a sus descendientes hasta que la humanidad sea capaz de valerse por sí misma después de haber recibido durante milenios las enseñanzas y la guía proféticas. Ver artículo XVII.

[584]  Ver artículos III y XXII.

[585]  Ver referencia F17.

[586] Allah el altísimo no le dice a Adam que no coma de ese árbol, sino que no se acerque, ya que acercarse a lo prohibido significa perder la fuerza de voluntad para resistir a la tentación. Este hecho es muy importante a la hora de entender la diferencia entre la Ley y la mil-lah. La Ley prohíbe comer del árbol, pero la mil-lah va más allá y nos prohíbe incluso acercarnos. De esta forma vemos que la Ley delimita el terreno en el que nos podemos mover, mientras que la mil-lah delimita el terreno por el que es seguro moverse. Ver artículo XI.

[587]  Ver artículos III, XVII, XIX y XXII; apéndice J; cuadro C3 y esquemas 2 y 8 con textos.

[588]  Ver artículo III.

[589]  Ver artículo XXI e Info 2.

[590]  Ver artículo XII y cuadro C3.

[591]  Ver artículo IV, V, VII y XVII.

[592]  Ver artículo XII y cuadro C3.

[593]  Ver apéndice E.

[594]  Ver Info 22.

[595]  Ver referencia F17.

[596]  Ver artículo XIV y esquema 19.

[597]  Umam أُمَم, plural de ummah أُمَّة.

[598]  Ver apéndice Q.

[599] En toda esta página el protagonista es Ajirah. Se nos informa de que habrá una separación hiyab حِجَابٌ entre la gente destinada a yahannam y los que entrarán en el Jardín. Aunque desconocemos cuál pueda ser su naturaleza, será una barrera infranqueable. Esta separación tiene un cierto espesor, ya que en su parte superior hay entidades que la recorren –al-‘araf الأَعْرَافِ, término que deriva del verbo ‘arafa عَرَفَ, y es la forma plural de ‘uruf عُرُف, que significa –parte elevada de un terreno, muro interpuesto entre el Paraíso y el fuego, y también la parte más elevada de ese muro. La siguiente información que nos llega es que en esa parte superior del muro, de la separación, hay entidades que la recorren. El término con el que se las menciona es riyal رِجالٌ, plural de rayul رَجُل, que significa –hombres, quien anda sobre dos piernas, ya que el término para pierna es riyl رِجْل, que deriva del mismo verbo, rayala رَجَلَ, que rayul رَجُل. Los comentaristas del Qur-an interpretan que esas entidades que caminan, que andan con dos piernas, pueden ser hombres cuyas acciones no logran inclinar la balanza hacia el Jardín ni hacia el fuego. Otros dicen que se está haciendo referencia a los Profetas y otros a los malaikah. Las dos primeras opciones quedan descartadas por el propio Qur-an, ya que ni los hombres comunes ni los profetas conocen a toda la humanidad ni saben con certeza quiénes irán al Jardín y quiénes al fuego. Sin embargo, los malaikah sí los conocen, malaikah específicos, cuya tarea es asegurarse de que toda la gente del Jardín esté en el lado correcto de la separación, y lo mismo la gente del fuego. En esta misma aleya se dice que estas entidades, estos malaikah, conocen a los hombres, a todos, a los del Jardín y a los del fuego, por su semblante يَعْرِفُونَ كُلاًّ بِسِيمَاهُمْ –hay en todos ellos algo, una marca, un signo, invisible, que los malaikah sí ven. En la sura 55 – ar Rahman se utiliza este mismo término:

(41) Se reconocerá a los nefarios por su semblante (sima سِيما)

Sura 55 – ar Rahman

Estos malaikah tienen forma humana y andan sobre dos piernas –son, pues, riyal رِجال. Es el momento de la separación y de la espera. Es el último recuento. Saludan a la gente del Jardín: وَنَادَوْا أَصْحَابَ الْجَنَّةِ أَن سَلامٌ عَلَيْكُمْ لَمْ يَدْخُلُوهَا وَهُمْ يَطْمَعُونَ – Cuando llamen a la gente del Jardín, les dirán: “Paz con vosotros.” Aún no habrán entrado en él, pero ya lo desearán ardientemente. Todavía no han entrado en el Jardín, pero ya saben que esa será su morada. A pesar de ello, es un momento crítico y aun temen que algo pueda ir mal. Por ello, suplican a su Señor: رَبَّنَا لاَ تَجْعَلْنَا مَعَ الْقَوْمِ الظَّالِمِينَ – “¡Señor nuestro, no nos juntes con los infames!” Después de eso, los malaikah se dirigirán a la gente del fuego, a los que están en la otra parte de la separación, a quienes también reconocerán por las marcas o signos estampados en su semblante بِسِيمَاهُمْ, y les dirán: وَنَادَى أَصْحَابُ الأَعْرَافِ رِجَالاً يَعْرِفُونَهُمْ بِسِيمَاهُمْ قَالُواْ مَا أَغْنَى عَنكُمْ جَمْعُكُمْ وَمَا كُنتُمْ تَسْتَكْبِرُونَ  – “¿Os ha servido de algo todo lo que acumulasteis y el que fuerais soberbios?” También es tiempo de que los nefarios vean su error de apreciación con respecto a los creyentes. En dunia pensaban que muchos de los que ahora van a entrar en el Jardín serían pasto del fuego –pobres, sin relevancia social, política o científica; gente vulgar, enferma… Sin embargo, los malaikah que hablan con ellos se lo echan en cara: أَهَؤُلاء الَّذِينَ أَقْسَمْتُمْ لاَ يَنَالُهُمُ اللَّهُ بِرَحْمَةٍ – ¿Acaso no asegurabais que éstos no entrarían en la rahmah de Allah? ¡Cuán equivocados estaban? ادْخُلُواْ الْجَنَّةَ لاَ خَوْفٌ عَلَيْكُمْ وَلاَ أَنتُمْ تَحْزَنُونَ – ¡Entrad en el Jardín! Ya no habrá nada que os cause temor ni pesadumbre.”

En la aleya 50 nos encontramos con la secuencia posterior a la espera –ya han entrado unos en el Jardín y otros en el fuego. Sin embargo, todavía hay comunicación entre ambos dominios: وَنَادَى أَصْحَابُ النَّارِ أَصْحَابَ الْجَنَّةِ أَنْ أَفِيضُواْ عَلَيْنَا مِنَ الْمَاء أَوْ مِمَّا رَزَقَكُمُ اللَّهُ قَالُواْ إِنَّ اللَّهَ حَرَّمَهُمَا عَلَى الْكَافِرِينَ – Y suplicará la gente del fuego a la gente del Jardín: “¡Derramad sobre nosotros un poco de agua o algo con lo que Allah os provee!” Responderán: “Allah ha prohibido ambas cosas a los encubridores.”

El Juicio ha terminado y cada uno ha recibido lo que se le había prometido. Nadie ha sido tratado injustamente. Allah el Altísimo nos regala con estas y otras aleyas parte de la geografía de Ajirah para que tomemos en serio Sus advertencias, para que entendamos cuán terrible y cuán maravilloso podrá ser ese Día –de nosotros depende. Ver apéndice K.

[600] “La gente que cree” son aquellos que tienen iman en su corazón aunque esté soterrado o desviado por la ignorancia y el encubrimiento de su tiempo en general o de su familia y de su medio en particular. Mas cuando llega la profecía y se revelan las aleyas clarificadoras procedentes del Kitab, este iman reconoce que son la verdad y comienza a purificarse y a reafirmarse, aflorando, finalmente, a la superficie. Por ello dice Allah el Altísimo: Allah es el Protector de los creyentes; los saca de las tinieblas y los lleva a la luz. (2:257) Incluso en las tinieblas son creyentes. Viven en medio de la ignorancia y de la confusión de su tiempo, pero el iman sigue latiendo en sus corazones. Allah el Altísimo, por Su Misericordia, los saca de ese estado de oscuridad y los lleva a la luz que les guía al Camino de rectitud.

[601]  Ver Info 16.

[602]  Ver artículo XXI e Info 2.

[603]  Ver artículo XVII.

[604]  Ver artículo XXII y esquemas 20 y 23.

[605]  Ver Info 14.

[606]  Ver apéndice O.

[607]  Ver referencia F18.

[608]  Ver artículo XX y esquemas 20 y 23.

[609] De esta forma, la camella quedó inmovilizada, incapaz de andar y de beber. Justo lo contrario de lo que su Señor les había ordenado que hicieran –que dejaran libre a Su camella para que esta pudiera moverse e ir a los abrevaderos.

[610]  Ver Info 15.

[611] La aleya 79 se puede interpretar de dos formas. Según la primera interpretación el Profeta Salih habría pronunciado estas palabras después de la actitud de rechazo de su pueblo reflejada en la aleya 77 y después habría tenido lugar el temblor al que se hace referencia en la aleya 78. Según la segunda interpretación, Salih se habría salvado del terremoto junto con los creyentes que había con él y sus palabras van dirigidas a él mismo. Es como si hablase en voz alta recordando las advertencias con las que había amonestado a su gente. Estas aleyas están conectadas con las aleyas 64 y 65 de la sura 11 – Hud.

[612]  Ver Info 7.

[613]  Ver artículo XX.

[614]  Esta aleya corrobora nuestra traducción de las aleyas 82 y 83 de la sura 11 – Hud, ya que el castigo que sufrieron las ciudades o aldeas donde vivía Lut, fue una lluvia torrencial. En la aleya 82 de la sura 11, que hemos mencionado, se nos informa que esa lluvia era de terrones de arcilla seca siyyil سِجِّيل, y en términos parecidos se habla de este suceso en la aleya 33 de la sura 51 – al Dhariyat, piedras de barro o arcilla hiyarat min tin حِجارَةً من طِين,  así como en la aleya 4 de la sura

105 – al Fil, de arcilla min siyyil من سِجِّيل. Vemos, pues, claramente, que en todas las aleyas del Qur-an en las que se utiliza el término siyyil se hace referencia a piedras de arcilla seca arrojadas no por las nubes, sino por los malaikah, por malaikah voladores.Ver Info 15.

[615]  Ver artículo XI.

[616]  Ver cuadro C5.

[617]  Esta aleya se puede interpretar de dos formas. Según la primera interpretación el Profeta Shuaib habría pronunciado estas palabras después de la actitud de rechazo de su pueblo reflejada en las aleyas anteriores y después habría tenido lugar su destrucción. Según la segunda interpretación, Shuaib se habría salvado junto con los creyentes que hubiera con él y sus palabras irían dirigidas a él mismo. Es como si hablase en voz alta recordando las advertencias con las que había amonestado a su gente.

[618] Allah el Altísimo nos ha relatado en las aleyas anteriores el rechazo que sufrieron Sus Profetas (Nuh, Hud, Salih, Lut y Shuaib) cuando llegaron a su gente con las advertencias de su Señor y con el Tawhid. Uno a uno estos pueblos fueron destruidos por su iniquidad y su encubrimiento. En la Aleyas 96 el Misericordioso nos invita a recapacitar sobre cómo la desobediencia y la rebeldía no traen sino desgracia y perdición. En las aleyas 97, 98 y 99 hay un sentido particular referido a estos pueblos y de cómo su arrogancia les hizo suponer que estaban a salvo de la ira y del castigo de Allah; y de la misma forma, hay un sentido general, una advertencia a todas las naciones; esta idea queda reforzada en la aleya 100.

[619]  Ver Info 5 y artículo XX.

[620]  Ver artículo XX e Info 24.

[621]  Ver Info 2 y artículo XXI.

[622]  Ver artículo XX y esquemas 20 y 23.

[623]  Ver artículo II.

[624]  A Musa se le dice que tire su vara en tres ocasiones. La primera de ellas cuando se le da la profecía y se le dice que vaya a Firaun con dos signos. La segunda cuando está frente a Firaun y sus principales. La tercera cuando compite con los magos que ha reclutado Firaun. En esta ocasión Musa no sabe qué hacer, pues es una situación imprevista. Yibril le ordenó que fuera a Firaun y le mostrase el signo de la vara y el signo de la mano. Sin embargo, ante él sólo tira la vara –este signo es suficiente para que Firaun empiece a tomar en serio a Musa. En cuanto a la competición con los magos, es algo que no se le había dicho que ocurriría y Musa no sabe qué hacer. Cuando los magos tiran sus palos y cuerdas y estos se convierten en serpientes, Musa es presa del pánico, pues esos magos hacen lo mismo que él –convierten sus palos en serpientes. Por ello, necesita que se le inspire, que se le confirme que tire también él su vara.

[625]  Alihah آلِهاة es el plural de ilah إله, e ilahat  إلاهات es su femenino plural.

[626]  Ver artículo XX.

[627]  Ver Info 24.

[628]  Ver artículo XX.

[629]  El narrador nos relata este suceso y menciona a Allah el Altísimo en tercera persona del singular. Ver artículos III y XXII.

[630]  Ver artículo XXII.

[631]  Ver artículo XXII.

[632] Es decir, el hecho de “haber rechazado Nuestros signos” y “haber sido negligentes con Nuestras aleyas” ha hecho que no les permita guiarse. Ver artículo XIII.

[633]  Ver apéndice Q.

[634]  Ver Info 20.

[635]  Ver artículo XX y esquemas 20 y 23.

[636]  Ver Info 3.

[637]  Ver Info 20.

[638]  El término utilizado aquí es nusjatiha نُسْخَتِها, que deriva del verbo nasaja نَسَخَ  y significa –copia, transcripción del original. No existen otros significados, ya que el verbo nasaja significa –abrogar, anular, cambiar, transformar, substituir. Veamos el posible escenario en el que pudo haberse desarrollado la escena que describe el término musjatiha. Musa, llevado por la ira, arroja las tablas. Más tarde, una vez que se fue apaciguando su ánimo, recoge las tablas, pero éstas han quedado deterioradas o incluso rotas, rajadas o astilladas. Por lo tanto, necesita otras en las que escribir de nuevo el texto original de forma clara. Quizás fuera el propio Musa, ayudado por su hermano Harun, quien se encargase de esta tarea, o quizás fueran los malaikah, los que inscribieron el texto original en las tablas originales. El tiempo que se describe en la aleya de recoger las tablas y el de tener una copia de ellas es, obviamente, distinto –Musa arroja las tablas, después las recoge y al cabo de un tiempo hace una copia de las mismas.

Por otra parte, el hecho de que al término nusjah نُسْخة vaya adosado el posesivo ha هى, indica que se hace referencia a “de ella”, “su copia de ella”. Ver apéndice C y artículo XX.

[639]  El término aquí utilizado es la forma verbal hudna هُدْنا. Ver Info 18.

[640]  Es una interpolación de un discurso de Allah el Altísimo. Ver artículo III y XXII.

[641] La palabra ummiyyun أُمِّيّ que tradicionalmente se traduce por “iletrado” o incluso algunos le han dado el significado de analfabeto, se refiere a no ser académico, a no involucrarse en estudios inútiles y a no intentar destripar el sistema operativo del universo.

Narrado de Said bin Amr bin Said bin Abi al-As que escuchó a Ibn ‘Umar decir: “el Profeta (s.a.s) dijo: ‘En verdad que mi ummah es iletrada (no académica), no calculamos ni anotamos, y el mes es así y así y así.’ Y cuando lo dijo la tercera vez dejó el pulgar pegado a la palma de la mano (sin subirlo como los otros nueve dedos). ‘Y el mes es así y así y así.’ Haciendo un total de treinta.” (Sunan an-Nasai, libro del ayuno, 2143).

Hay una gran sabiduría en observar el cielo y en calcular los meses y el comienzo y el final de Ramadhan siguiendo las fases de la luna. Hay una gran sabiduría en utilizar el miswak para cepillarse los dientes, en sentarse en el suelo y en llevar una vida sencilla regida por lo que es natural y propio del ser humano; y ese es el sentido de ummiyyun, de iletrado.

Por otra parte, el término ummiyyun أُمِّيِّن deriva de um  أُمmadre, y significa –los que siguen la forma natural de vida, la fitrah. No escriben, pues sus transmisiones son orales. No hay una cultura artificial que se superponga y anule a la fitrah. También se hace referencia con este término a los idólatras árabes que habían perdido el Din de Allah transmitido por Ismail y sus descendientes. Ver artículo X y XIV.

[642]  Ver referencias F14 y F15.

[643]  Hay disparidad de opiniones en cuanto a quién se refiere el pronombre personal “él” هُوَ, ya que algunos piensan que se refiere al Profeta (s.a.s) y otros a Allah. No obstante, ambas interpretaciones generan dudas. La clave está en la expresión: y siguen la luz que hicimos que descendiera con él وَاتَّبَعُوا النُّرَ الَّذِى أُنزِلَ مَعَهُ. Por lo tanto, la luz y él descendieron juntos, ya que no se dice que la luz descendió sobre él alaihi عَلَيهِ o a él ilaihi إلَيهِ. Ello nos está indicando que el pronombre “él” hace referencia al Qur-an, pues con él descendió una luz, una clarificación y, por lo tanto, los creyentes deben creer en él, seguir sus enseñanzas y protegerlo de cualquier tipo de manipulación o alteración.

[644]  El sentido de esta aleya va conectado con la siguiente, con la 160. Ver artículo XX y esquemas 20 y 23.

[645]  Ver artículo XX.

[646]  Ver Info 17.

[647]  El verbo hat-ta حَطَّ significa bajar algo de un lugar más alto, como en la frase حَطَّ الأَحْمالَ الدَّواب bajó la carga que llevaban encima los animales. De este mismo verbo deriva el término hit-tatun حِطَّةٌ, que significa pedir que se libere a alguien de la pesada carga que lleva, especialmente de la carga del pecado. También puede significar pedir perdón. Ver artículo XX y esquemas 20 y 23.

[648]  Ver apéndice J.

[649]  Ver artículos XIV y XX y esquemas 20 y 23.

[650]  Ver Info 9.

[651]  Ver artículo XVII.

[652]  Ver cuadro C6.

[653]  Ver artículo XIII.

[654]  Ver Infos 11 y 16 y artículo XIII.

[655]  Ver artículo XV.

[656]  De nuevo, una interpolación del discurso de Allah el Altísimo en estilo directo dentro del texto general. Ver artículos III y XXII.

[657]  Ver Info 5.

[658] Aquí acaba la primera información que recibimos de la aleya con la que se nos da cuenta de cómo fuimos creados –a partir de una sola nafs. En la segunda parte de la aleya se habla en general de la descendencia y de cómo suplicamos a Allah que nos dé hijos justos y buenos, pero cuando nos los da, asociamos ese bien a otros poderes y a ellos agradecemos en vez de a Allah. Ver artículos IV, V y XVII.

[659]  Ver artículo XIX y esquemas 2 y 8 y textos.

[660]  Ver artículo XIV y esquema 19.

[661]  Ver Info 21.

[662]  Ver Info 21.

6.SURA DE LOS REBAÑOS

AL-ANAM

سُورَةُ لأَنْعامِ

Mequinense

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

(1) Alabado sea Allah que ha creado los Cielos y la Tierra, y ha dispuesto que haya tinieblas y luz. Sin embargo, los encubridores pretenden que hay otros con igual poder que su Señor. (2) Es Él Quien os creó de barro[518]. Luego os fijó un plazo. El final de ese plazo está junto a Él. Aun así, dudáis. (3) Él es Allah en los Cielos y en la Tierra[519]. Sabe lo que guardáis en secreto y lo que manifestáis. Conoce el fruto de vuestras obras. (4) No hay aleya que les llegue de las aleyas de su Señor de la que no se aparten. (5) No hacen, sino negar la verdad cuando la reciben. Pronto tendrán noticias de aquello de lo que se burlaban. (6) ¿Acaso no ven cómo hemos barrido pueblos enteros de los que hubo antes de ellos? Les dimos supremacía y les proveímos como no os hemos provisto a vosotros. Hacíamos que cayeran abundantes lluvias del cielo y que fluyeran ríos por sus tierras, pero los destruimos a causa de su iniquidad e hicimos que después de ellos surgieran otros pueblos. (7) Aunque hiciéramos que te descendiera un mensaje escrito en un pergamino que pudieran tocar con sus propias manos, los encubridores dirían: “¡Qué es esto que nos trae, sino magia evidente!” (8) Luego añaden: “¿Por qué no se hace descender un malak que le acompañe?” Si bajara un malak[520], la suerte estaría echada y su tiempo habría concluido. (9) Si hubiéramos hecho que el Mensajero fuese un malak, le habríamos dado forma humana y se habrían quedado más confundidos de lo que están. (10) Ya se burlaron de los Mensajeros que hubo antes de ti, pero sus sarcasmos los tenían sitiados. (11) Diles que vayan por la Tierra y vean cómo acabaron los falaces. (12) Pregúntales de quién es cuanto hay en los Cielos y en la Tierra. Respóndeles que todo ello es de Allah, Quien se ha prescrito a Sí Mismo la rahmah. Tened por seguro que os reunirá el Día del Resurgimiento –Día que sin duda ha de llegar. Allí estarán los que se hayan perdido a sí mismos, los que encubrían la verdad de este Día. (13) De Él es cuanto habita en la oscuridad de la noche y en la claridad del día. Está atento a todo cuanto acontece en Su creación, y según Su conocimiento actúa. (14) Pregúntales si deberías tomar como protector a otro que a Allah, el Originador[521] de los Cielos y de la Tierra, Quien provee a toda la creación y no necesita el sustento de nadie. Infórmales de que se te ha ordenado ser el primero en someterte y que de ninguna forma seas de los idólatras[522]. (15) Transmíteles el temor que sientes al pensar en el castigo de un Día temible que te sobrevendría si desobedecieras a tu Señor. (16) Quien ese Día se haya librado de él, habrá sido por Su rahmah[523]. Esa es la clara victoria. (17) Si Allah te aflige con un mal, nadie excepto Él podrá retirarlo. Y si te concede un bien, sabe que Él tiene el poder sobre todas las cosas. (18) Es Él Quien se impone irresistiblemente sobre Sus siervos –el que Juzga con Sabiduría, el Conocedor de Todos los Registros[524]. (19) Pregúntales de quién es el testimonio más fiable. Respóndeles que de Allah, que es el Testigo entre ellos y tú. Y anúnciales que se te inspira este Qur-an para advertirles a ellos y a todo aquel a quien le alcance y sea capaz de comprenderlo. ¿Daréis testimonio de que hay otros dioses junto a Allah? Adviérteles que tú nunca atestiguarás tal cosa. Y aclárales que Él es el Único Ilah y que nada tienes que ver con lo que Le asocian. (20) Aquéllos a quienes dimos el Kitab[525] reconocen que es la verdad con la misma certitud que reconocen a sus propios hijos, pero los que se han perdido a sí mismos la encubren. (21) ¿Puede haber alguien más infame que quien fragua embustes contra Allah o contra Sus signos? No habrá victoria para los nefarios. (22) El Día en que los reunamos a todos y luego preguntemos a los idólatras: “¿Dónde están esas entidades con las que afirmabais estar asociados y a las que dabais el mismo poder que a Allah?” (23) Todo lo que podrán argumentar será: “¡Por Allah, nuestro Señor, que no éramos de los idólatras!” (24) ¡Mira cómo se desmienten a sí mismos y cómo les han extraviado los embustes que ellos mismos forjaron! (25) De entre ellos los hay que te escuchan, pero hemos puesto confusión en sus corazones para que no comprendan y sordera en sus oídos para que no entiendan lo que oyen[526]. Aunque vieran todos los signos de tu Señor, no creerían en ellos. Tal es su ignorancia que cuando vienen a ti los encubridores para argumentarte, dicen: “Esto no son, sino leyendas de los antiguos.” (26) Impiden que los demás crean en la verdad y ellos mismos se apartan de ella, pero sólo se destruyen a sí mismos sin darse cuenta. (27) Si los vieras cuando se detengan ante el fuego y digan: “¡Ay de nosotros! ¡Ojalá pudiéramos volver! No negaríamos los signos de nuestro Señor, y seríamos de los creyentes[527].” (28) Pero no, lo dirán porque se les habrá hecho patente lo que antes ocultaban. Aunque volvieran a la vida de este mundo, volverían a hacer lo que se les había prohibido que hicieran. Mienten incluso en su arrepentimiento. (29) Decían: “Sólo existe la vida de este mundo, y de seguro que no vamos a ser resucitados.” (30) Si vieras cuando comparezcan ante su Señor y les pregunte: “¿Acaso no es esto verdad?” Responderán: “¡Por nuestro Señor, que sí lo es!” Les dirá: “Gustad, pues, el castigo por haberla encubierto.” (31) Vagarán errantes en el extravío los que niegan el encuentro con Allah hasta que les llegue de súbito la Hora y digan: “¡Pobres de nosotros! ¡Cómo pudimos ser tan negligentes!” Cargarán sobre las espaldas con su ignominia. ¿Acaso no es deleznable su carga? (32) La vida de este mundo no es, sino un efímero tránsito y distracción, pero la morada de Ajirah es mejor para los que toman en serio las advertencias de su Señor[528]. ¿No vais a razonar? (33) De sobra sabemos que te afligen sus palabras, pero no es contra ti contra quien lanzan sus embustes, sino contra las aleyas de Allah. (34) Ya antes de ti hubo Mensajeros contra quienes también fraguaron embustes, pero resistieron a pesar de la inmundicia que les arrojaban hasta que les dimos la victoria. No hay mudanza en el plan de Allah. Ya te hemos narrado noticias sobre los Enviados. (35) Si te resulta insoportable su rechazo, mira si puedes congraciarte con ellos excavando un túnel en la tierra o subiendo al cielo con una escala para traerles un signo. Si Allah hubiera querido, los habría guiado a todos[529]. No dejes que los sentimientos te hagan actuar como si fueras un ignorante[530]. (36) Sólo pueden responder los que escuchan. A los muertos Allah los resucitará y luego volverán a Él. (37) Preguntan: “¿Por qué no se ha hecho descender sobre él un signo de su Señor?” Aclárales que Allah tiene el poder para hacer que descienda un signo, pero la mayoría de ellos no es consciente de esta realidad. (38) No hay criatura que se mueva sobre la tierra ni volador que vuele con sus alas que no forme comunidades semejantes a las vuestras[531]. No hemos descuidado ningún detalle en el Kitab[532]. Luego serán reunidos para volver a su Señor. (39) Los que encubren la verdad de Nuestras aleyas moran sordos y mudos en las más abyectas tinieblas. Allah extravía o guía al camino de rectitud según Su voluntad. (40) Pregúntales qué harían si les llegara el castigo de Allah o les llegara la Hora, ¿llamarían acaso a otro que a Allah? Responded si sois sinceros. (41) ¡Por supuesto que no! Sólo a Él llamaríais y retiraría, si así fuera Su voluntad, el mal del que le pidierais que os librase, y os olvidaríais de las entidades a las que hubierais dado poder aparte de Él. (42) Sabe que enviamos a las comunidades que hubo antes de la tuya Mensajeros y que las castigamos afligiéndolas con el infortunio para que suplicaran con humildad. (43) ¿Por qué no lo hicieron cuando les llegó la aflicción? Sus corazones, en cambio, se endurecieron y el shaytan hizo que les parecieran hermosas y loables sus obras. (44) Cuando olvidaron aquello con lo que se les había hecho recordar, les abrimos las puertas de la abundancia, y cuando más se regocijaban con lo que se les había dado, les llegó de súbito Nuestro castigo[533] y fueron presa de la desesperación. (45) De esta forma cortamos de raíz la iniquidad de la gente infame. Alabado sea Allah, el Señor de Todos los Dominios [534]. (46) Pregúntales si han pensado en lo que sucedería si Allah les quitara el oído y la vista y sellara sus corazones. ¿Qué otro dios aparte de Allah les devolvería al estado anterior? Observa cómo clarificamos las aleyas y, sin embargo, ellos se apartan. (47) Pregúntales si han pensado en lo que sucedería si el castigo de Allah se les presentase de súbito o tras notoria advertencia. ¿Acaso serían aniquilados otros que los infames? (48) No enviamos a los Mensajeros, sino como anunciadores de buenas nuevas y como advertidores. A los que crean y actúen con rectitud no habrá nada que les cause temor ni pesadumbre, (49) pero quienes nieguen Nuestras aleyas tendrán un duro castigo como pago por su rebeldía. (50) Aclárales que no afirmas tener acceso a las despensas de Allah ni que conozcas el Ghaib, ni les dices que seas un malak. Únicamente sigues lo que se te inspira. Pregúntales si consideran que son iguales el ciego y el que percibe la realidad[535]. ¿Es que no vais a reflexionar? (51) Advierte con él a quienes teman ser reunidos para comparecer ante su Señor. Fuera de Él no tendrán en quien apoyarse ni quien interceda por ellos. Tal vez así tomen en serio Nuestras advertencias. (52) No rechaces a los que invocan a su Señor mañana y tarde buscando Su complacencia. Cada uno tenéis vuestra propia cuenta de la que responder. Rechazarles sería por tu parte una iniquidad[536]. (53) Así es como hacemos que unos sean motivo de prueba para otros, de modo que digan: “¿Son éstos a los que Allah ha agraciado de entre nosotros?” ¿Es que acaso no es Allah Quien mejor conoce a Sus siervos agradecidos? (54) Cuando vengan a ti los que creen en Nuestras aleyas, recíbeles diciendo: “¡Que la paz sea con vosotros! Vuestro Señor se ha prescrito a Sí Mismo la rahmah, y que sepa el que de vosotros haya hecho un mal por ignorancia y después de ello se arrepienta y enmiende su conducta que Allah es el Perdonador, el Compasivo.” (55) De esta forma explicamos con detalle las aleyas para mostrarte claramente el camino que siguen los nefarios. (56) Aclárales que se te ha prohibido adorar a todo aquello a lo que dan poder aparte de Allah. Y que no seguirás sus inclinaciones, pues si lo hicieras te saldrías del camino de rectitud y dejarías de estar guiado. (57) Anúnciales que únicamente sigues lo que tu Señor te ha clarificado, mientras que ellos lo niegan. Nada puedes hacer en cuanto a lo que tanto les urge, pues no hay más juicio que el de Allah –el que emite con la verdad, y nadie mejor que Él para separarla de la falsedad. (58) Adviérteles que si pudieras hacer que llegara lo que con tanta urgencia piden, el asunto entre vosotros quedaría resuelto. Allah sabe mejor cómo tratar a los infames. (59) Sólo Él tiene las llaves del Ghaib[537] y sólo Él lo conoce. Sabe lo que hay en la tierra y en el mar. No cae una sola hoja que Él no conozca y sepa que ha caído, ni hay semilla en la oscuridad de la tierra ni nada húmedo o seco que no esté en un Kitab inalterable[538]. (60) Es Él Quien os hace morir en la noche y Quien sabe el afán que os movió durante el día. Luego os devuelve a la vida para que se cumpla el plazo que tiene fijado. A Él volveréis y os mostrará vuestras obras[539]. (61) Se impone irresistiblemente sobre Sus siervos. Os envía custodios hasta que os llega la muerte y se os llevan con celeridad Nuestros Enviados. (62) Luego son devueltos a Allah, su verdadero Señor. ¿Acaso no es a Él a Quien pertenece el juicio? Es Él Quien lleva la cuenta de todos. (63) Pregúntales Quién puede salvarles de las tinieblas de la tierra y del mar. Le suplicáis humildes y temerosos: “Si nos salvas de esta aflicción, seremos de los agradecidos.” (64) Aclárales que es Allah Quien les salva de esta y de todas las aflicciones. Sin embargo, cuando os veis a salvo, levantáis junto a Él otros dioses. (65) Adviérteles que Él tiene el poder de enviarles un castigo que les llegue de arriba o les venga de abajo, o de confundirles, dividiéndoles en sectas y haciéndoles probar la violencia de unos contra otros. Observa cómo clarificamos las aleyas para que puedan comprender. (66) Mas tu gente lo rechaza, a pesar de ser la verdad. Aclárales que tú no eres su garante. (67) Para cada noticia[540] hay un escenario[541]. Pronto sabréis. (68) Cuando veas que se meten en conversaciones en las que tratan sin ningún rigor Nuestras aleyas, apártate de ellos hasta que cambien de tema. Quizás el shaytan te distraiga, pero cuando caigas de nuevo en la cuenta de lo que están hablando, no sigas sentado con los infames. (69) En nada son responsables los temerosos de las cuentas que esos tengan que rendir, pero que les adviertan de las consecuencias de su actitud. Tal vez así les entre el temor. (70) No te entretengas con los que toman el Din como su profesión y como un medio de olvidarse de la responsabilidad que han contraído. La vida de este mundo les ha seducido y hacen creer que siguen firmes en la creencia. Mas no dejes de recordarles con lo que se te revela que son las obras las que llevan a la condenación, y que no hay fuera de Allah nadie en quien apoyarse ni nadie que pueda interceder. No se aceptará ningún rescate con el que se quiera compensar las malas acciones. Esos son a los que sus obras les habrán condenado. Su bebida será agua hirviendo. Tendrán un doloroso castigo por haber encubierto la verdad. (71) Pregúntales si deberíais invocar, en vez de a Allah, a lo que no os beneficia ni os perjudica, y si deberíais volveros sobre vuestros pasos después de que Allah os ha guiado. ¿Deberíais comportaros como aquel al que los shayatin han seducido y va desorientado y confuso por la Tierra? Y sin embargo, tiene amigos que le llaman a la guía: “¡Ven con nosotros!” Adviérteles que la guía de Allah es la guía, y que se os ha ordenado someteros al Señor de Todos los Dominios, (72) y que establezcáis la salah y que toméis en serio Sus advertencias, pues ante Él tendréis que comparecer. (73) Es Él Quien ha creado los Cielos y la Tierra de la mejor manera posible. El Día que diga: “Sé,” y sea, Su palabra se habrá hecho efectiva. Se soplará en el cuerno[542] y Suya será la soberanía. Conoce el Ghaib y lo manifiesto. Juzga con sabiduría y es el Conocedor de Todos los Registros. (74) E incluye la secuencia cuando Ibrahim dijo a su padre Azar: “¿Haces dioses de unos ídolos? En verdad que te veo a ti y a tu gente en un claro extravío[543].” (75) Le mostramos a Ibrahim los dominios de los Cielos y de la Tierra para que comprendiera su funcionamiento y tuviera certeza de que son creación de Allah[544]. (76) Cayó sobre él la noche y vio un astro. Se dijo: “Éste es mi Señor,” pero cuando se ocultó, dijo: “¡Cómo adoraré lo que no tiene permanencia!” (77) Y vio aparecer la Luna. Se dijo: “Éste es mi Señor,” pero al ver que también se ocultaba, exclamó: “Si no me guía mi Señor, estaré de nuevo con los extraviados.” (78) Y vio salir el Sol. Se dijo: “Éste es mi Señor. Es el astro más grande y refulgente,” pero cuando se ocultó, dijo: “¡Gente mía! Nada tengo que ver con vuestra idolatría!” (79) En cuanto a mí, me someto como hanifa[545] a Quien ha originado los Cielos y la Tierra. En Él me protejo de ser de los idólatras. (80) Cuando su gente trató de rebatirle[546], les dijo: “¿Pretendéis saber sobre Allah más que yo cuando es a mí a quien ha guiado? No temo a esos que tomáis por dioses, pues sólo tendrían poder para dañarme si así fuera la voluntad de mi Señor. Su conocimiento abarca todas las cosas. ¿No vais a razonar? (81) ¿Cómo habría de temer a vuestros dioses cuando vosotros no teméis asociarlos con Allah, a pesar de que no tienen ningún poder ni ha descendido sobre vosotros ninguna autoridad para que los adoréis? Y si tenéis algún conocimiento, respondedme: ¿Cuál de las dos partes tiene más razón para sentirse a salvo?” (82) Esos que creen y no revisten su iman de idolatría, entenebreciéndolo, y están guiados. (83) Este es Nuestro argumento, el que dimos a Ibrahim contra su gente. Elevamos en rango siguiendo Nuestro plan. Tu Señor juzga con sabiduría, y actúa según Su conocimiento. (84) Le concedimos[547] a Ishaq y a Yaqub, a los que guiamos. A Nuh, le habíamos guiado antes. Y son descendientes suyos –Daud, Sulayman, Ayyub, Yusuf, Musa y Harun. Así retribuimos a los que actúan con rectitud. (85) Y Zakariyya, Yahya, Isa e Ilyas, todos ellos de los justos. (86) E Ismail, Al-Yasa, Yunus y Lut. A todos ellos los preferimos por encima de los demás. (87) Entre sus padres, descendientes y hermanos están los que escogimos y guiamos al camino de rectitud. (88) Esta es la guía de Allah con la que Él guía a Sus siervos siguiendo Su plan. Si hubieran dado poder a otro que a Allah, habrían hecho inútiles todas sus obras. (89) Esos son a los que les dimos el Kitab, el juicio y la Profecía, y si estos lo rechazan, lo confiaremos a otros que no lo encubran. (90) Ésos son a los que Allah ha guiado. Sigue, pues, el ejemplo de su guía. Aclárales que no les pides ningún pago por ello. No es, sino una admonición y un recordatorio para todos los hombres[548]. (91) No han evaluado debidamente el método que Allah ha establecido para guiar a la gente. Por ello dicen: “Allah no ha revelado nada a ningún ser humano –bashar[549].” Pregúntales quién entonces hizo descargar el Kitab con el que vino Musa –luz y guía para los hombres –nas. Lo transcribís en pergaminos, algunos de los cuales mostráis, pero la mayor parte de ellos los ocultáis. Así aprendisteis lo que no sabíais ni vosotros ni vuestros padres. Proclama: “¡Allah!” Luego déjalos entretenidos en sus vanas discusiones. (92) Este Kitab lo hacemos descender como una bendición para confirmar lo que ya había y para advertir a los que habitan en la madre de las ciudades y en las que hay alrededor de ella. Los que creen en la Última Vida, creen en él y son cuidadosos con su salah. (93) ¿Quién puede ser más infame que quien forja embustes contra Allah o dice: “Se me ha inspirado,” pero no se le ha inspirada nada. Y dice: “Descargaré algo como lo que Allah hace descargar.” Si vieras cuando a los infames les llegue la agonía de la muerte y los malaikah les arranquen sus nafs[550] y les digan: “Hoy vuestra retribución será el desprecio por los embustes que forjasteis contra Allah y por haberos ensoberbecido cuando se os recitaban Sus aleyas. (94) Al final habéis venido a Nosotros, uno a uno, como os creamos la primera vez. Habéis dejado atrás todo lo que os dimos en la vida del mundo. No vemos que haya con vosotros ningún intercesor, ésos que afirmabais que tenían el mismo poder que Allah. El vínculo ficticio que os unía se ha roto, y esa ficción que pretendíais que era un poder os ha extraviado.” (95) Es Allah Quien hiende la semilla y el hueso de los frutos, sacando lo vivo de lo muerto y haciendo que lo vivo sea fuente y origen de lo muerto. Es Allah Quien lo ha diseñado así. Sin embargo, os apartáis del camino. (96) Él hace que rompa el día y que la noche sea propicia para el reposo, y hace que el Sol y la Luna sean medios de calcular el tiempo. Así está inscrito en el plan del Poderoso, el que Actúa Según Su Conocimiento[551]. (97) Es Él Quien ha dispuesto las estrellas en el cielo para que os sirvan de guía en la noche cuando viajáis por la tierra y por el mar. Hemos clarificado las aleyas para aquellos que escudriñan la creación. (98) Es Él Quien os ha producido a partir de una sola nafs –entidad estable y depósito genético. Hemos clarificado las aleyas para la gente capaz de comprender[552]. (99) Es Él Quien hizo que cayera agua del cielo. Con ella brotaron plantas de todo tipo y de ellas sacamos granos frescos de los que brotaron apretadas espigas de cereales. Hicimos que la palmera echara sus brotes y que de ellos salieran racimos de dátiles fáciles de coger. Produjimos jardines de vides, olivos y granados, semejantes en apariencia, pero muy diferentes en sabor y propiedades. Fijaos en sus frutos cuando crecen y maduran. En todo ello hay signos para la gente que cree. (100) Sin embargo, han hecho de los yin dioses que asocian con Allah, cuando ha sido Él Quien los ha creado. Han blasfemado al atribuirle hijos e hijas sin ningún conocimiento. ¡Ensalzado sea en Su perfección más allá de toda contingencia! (101) Dio comienzo[553] a los Cielos y a la Tierra. ¿Cómo habría de tener hijos si no tiene consorte y ha creado todo cuanto existe? Es Él Quien tiene el conocimiento de todas las cosas, y según él actúa. (102) Ése es Allah, vuestro Señor. No hay ilah, sino Él. El Creador de todo cuanto existe. ¡Adoradle pues! Él es el Garante de Todo lo Creado. (103) La percepción humana no Le abarca, pero Su percepción abarca todas las cosas. Él es el Sutil, el Conocedor de Todos los Registros. (104) Vuestro Señor os ha dado consciencia para que podáis discernir. Así pues, quien distinga la verdad de la falsedad obtendrá de ello un gran beneficio. Mas quien prefiera permanecer ciego a la realidad, a él mismo se dañará. “Yo no soy vuestro guardián[554].” (105) Repetimos las aleyas, variando su forma para completar su significado, para que digan que has estudiado bien el asunto, y clarificarlas para aquellos que escudriñan la creación. (106) Sigue únicamente lo que te inspira tu Señor. No hay ilah, sino Él. Y apártate de los idólatras. (107) Si esa hubiera sido la voluntad de Allah[555], no habrían dado poder a otros aparte de Él. No te hemos hecho su guardián ni su garante. (108) No insultéis a los que invocan en vez de a Allah, ya que podría ser causa de que, movidos por su hostilidad e ignorancia, insultasen ellos a Allah. Hemos hecho que a cada ummah le pareciera bien su forma de actuar[556]. Luego habrán de volver a su Señor, Quien les mostrará sus obras. (109) Juran solemnemente por Allah que si les llegara un signo, creerían en él. Diles que los signos están junto a Allah. ¿Acaso no os dais cuenta de que aunque les llegaran, no creerían en ellos? (110) Mudaremos sus corazones y su visión, pues desde el principio encubrieron Nuestros signos. Los dejaremos vagar errantes como si estuvieran ciegos. (111) Aunque hiciéramos que bajaran a ellos malaikah[557] y que los muertos les hablaran, y reuniéramos todas las cosas que hay en el mundo y se las pusiéramos delante, no creerían, a menos que estuviera en el plan de Allah, pero la mayoría de ellos ignora esta realidad. (112) Para cada Profeta hemos dispuesto shayatin de entre los hombres y los yin que son sus enemigos y se inspiran unos a otros palabras adornadas de engaño. Si esa fuera la voluntad de Allah, no lo harían. Déjalos con las falsedades que forjan (113) para que los corazones[558] de quienes no creen en Ajirah las escuchen, les seduzcan y les hagan obrar con iniquidad. (114) “¿Por qué habría de desear otro juez que Allah cuando es Él Quien ha hecho descargar para vosotros el Kitab que distingue la verdad de la falsedad[559]?” Aquéllos a los que se les dio el Kitab saben que proviene de tu Señor. No seas, pues, de los que dudan[560]. (115) El plan de tu Señor es de una perfección y justicia absolutas. No hay nadie que pueda cambiarlo. Él está atento a todo cuanto acontece en la creación, y según Su conocimiento actúa. (116) Si obedecieras a la mayoría de los que habitan en la Tierra, te extraviarían del camino de Allah, pues no siguen, sino suposiciones y no hacen, sino conjeturar. (117) Tu Señor sabe bien quién se ha extraviado de Su camino y quien está guiado. (118) Comed de aquello sobre lo que se haya mencionado el nombre de Allah si creéis en Sus aleyas. (119) ¿Por qué no habríais de comer de aquello sobre lo que se ha mencionado el nombre de Allah? Ya se ha explicado detalladamente lo que se os prohíbe, a menos que os veáis forzados a ello. En verdad que muchos, faltos de conocimiento, se extravían por seguir sus deseos, pero tu Señor conoce a los transgresores. (120) No apoyéis el mal patente o secreto. Los nefarios recibirán su retribución por las maldades que hayan cometido. (121) No comáis de aquello sobre lo que no haya sido mencionado el nombre de Allah[561], pues hacerlo es una abominación. El trabajo de los shayatin consiste en inspirar a sus secuaces para que polemicen con vosotros. Si les obedecierais, seríais de los idólatras. (122) ¿O acaso quien había muerto[562] al espíritu e hicimos que volviera a la verdadera vida, poniendo en él una luz con la que camina entre la gente es como quien deambula entre tinieblas sin poder salir de ellas? A los encubridores les hacemos creer que son correctas sus obras. (123) Así hacemos que los nefarios de cada ciudad sean su gente más influyente para que de esa forma maquinen en ellas, pero sólo maquinan, sin darse cuenta, contra ellos mismos. (124) Cuando les llega una aleya, dicen: “No creeremos hasta que no se nos dé lo mismo que se les dio a los Mensajeros de Allah.” Bien sabe Allah a quién revela Su mensaje. Pronto los facinerosos recibirán la afrenta de Allah y un terrible castigo[563] por lo que han maquinado. (125) A quien Allah quiere guiar abre su corazón al Islam[564], y a quien quiere extraviar le hace sentir en su pecho la misma angustia que sentiría si estuviera ascendiendo velozmente al cielo. Así aflige Allah a los encubridores. (126) Este es el camino de tu Señor, el camino de rectitud. Clarificamos las aleyas para la gente que recapacita. (127) Ellos tienen junto a su Señor la morada de la paz. Él será su protector por haber actuado con rectitud. (128) El Día en que los reúna a todos se dirá al grupo de yin: “¡Yin! Lograsteis seducir a muchos seres humanos.” Dirán sus secuaces de entre los hombres: “¡Señor nuestro! Disfrutamos asociándonos con ellos y nos beneficiamos unos de otros. Hoy el plazo que nos diste ha terminado.” Les dirá: “Vuestra morada es el fuego, en el que permaneceréis para siempre, salvo lo que esté inscrito en el plan de Allah[565].” Tu Señor juzga con sabiduría, y según Su conocimiento actúa. (129) En pago por su maldad hacemos que los infames se desentiendan unos de otros. (130)¡Hombres –insan– y yin! ¿Acaso no os llegaron Mensajeros de entre vosotros que os recitaban Mis aleyas y os advertían del encuentro de este Día?” Dirán: “Somos testigos de que así fue.” Les engañó la vida de este mundo y atestiguarán contra sí mismos que encubrieron la verdad. (131) Tu Señor no destruye una ciudad injustamente, sin antes haber advertido a sus habitantes. (132) Cada uno tendrá el rango que merezca por sus obras. Tu Señor no está descuidado de lo que hacen. (133) Y sabe que tu Señor es en Sí Mismo Suficiente, Poseedor de la Rahmah. Si esa es Su voluntad, os exterminará de la faz de la Tierra y hará que os sucedan[566] quien así decida Su voluntad, siguiendo Su plan, del mismo modo que os originó de la descendencia de otra gente. (134) Tened por cierto que aquello con lo que se os amenaza llegará sin que podáis impedirlo. (135) Diles: “¡Gentes del lugar! Actuad según mejor os parezca, que yo también lo haré, y veremos al final de quién es el triunfo. No hay victoria para los infames.” (136) Destinan para Allah, de lo que Él ha creado, parte de las cosechas y de los animales de rebaño, y afirman: “Esto es para Allah y esto es para los otros alihah[567].” Pero lo que está destinado a sus alihah no llega a Allah, y lo que es para Allah sí les llega a ellos. ¡Qué inicua forma de actuar! (137) De la misma forma, las entidades a las que dan poder[568] hacen que a muchos de los idólatras les parezca acertado matar a sus propios hijos para causarles la ruina y confundirles en su din. Si esa fuera la voluntad de Allah, no lo harían. ¡Déjalos, pues, a ellos y a los embustes que forjan! (138) Entre sus pretensiones está el decir: “Este ganado y estas cosechas están reservados para aquellos a quienes nosotros queramos alimentar con ellos.” Hay animales sobre los que han prohibido montar, y a otros los sacrifican sin mencionar el nombre de Allah. Mas todas esas restricciones que se imponen no son, sino invenciones suyas. Allah les dará su merecido por los embustes que han forjado[569]. (139) Y dicen: “Lo que hay en el vientre de estos animales es exclusivo de nuestros varones y está prohibido para nuestras mujeres.” Mas si nace muerto, se lo reparten entre todos. Les dará su merecido por sus prácticas supersticiosas. Actúa según Su conocimiento, y juzga con sabiduría. (140) ¡Qué extravío el de quienes neciamente y sin conocimiento mataban a sus propios hijos y prohibían, fraguando embustes contra Allah, aquello con lo que Allah les proveía! En verdad que estaban extraviados y sin guía. (141) Es Él Quien ha hecho salir de los campos vides que se emparran y otras que no trepan, palmeras y semillas que producen diferentes tipos de alimentos, aceitunas y granados –todos ellos similares y al mismo tiempo diversos. Comed de los frutos que den cuando estén maduros, y el día de la recolección entregad lo que Allah os ha prescrito de la riqueza que habéis obtenido de ellos y no la malgastéis. Él no ama a los despilfarradores. (142) De entre los animales de ganado disponéis de los que os sirven para llevar la carga y para montar en ellos, y de otros obtenéis diversas utilidades[570]. Comed de aquello con lo que Allah os provee y no sigáis los pasos del shaytan –vuestro enemigo declarado. (143) En cuanto a lo que prohíben[571], toman, en parejas, ocho cabezas de animales de ganado –dos parejas de ovinos y dos de caprinos. Pregúntales quién les ha prohibido los dos machos o las dos hembras o lo que éstas envuelven en sus matrices. Que te den cuenta de ello con conocimiento si es verdad lo que dicen. (144) Y de la misma forma, toman dos parejas de camélidos y dos de bovinos. Pregúntales quién les ha prohibido los dos machos o las dos hembras o lo que éstas envuelven en sus matrices. ¿O acaso estabais presentes cuando Allah ordenó tal cosa? ¿Quién es más infame que quien forja embustes contra Allah para extraviar a la gente, sin conocimiento alguno? Allah no guía a los infames. (145) Adviérteles que no encuentras en lo que se te ha inspirado que se le haya prohibido a nadie comer de todo cuanto quiera[572], salvo de los animales muertos, de la sangre derramada y de la carne de cerdo, pues es una inmundicia, o sobre el que se haya cometido la abominación de sacrificarlo en el nombre de otro que Allah. Mas quien se vea forzado a ello sin tener la intención de rebelarse o transgredir los límites prescritos que sepa que Allah es el Perdonador, el Compasivo. (146) A los hadu les prohibimos todo lo que tuviera pezuña sin dividir (como el casco del caballo), así como la grasa del ganado bovino y ovino, salvo la que tuvieran en el lomo, en los intestinos o adherida a los huesos. Así es como les pagamos por su rebeldía. Y somos veraces. (147) Si te acusan de mentir, aclárales que la rahmah de su Señor abarca todas las cosas, pero no habrá remisión para los nefarios. (148) Dirán los idólatras: “Si Allah hubiese querido, no habríamos caído en la idolatría ni tampoco nuestros padres ni habríamos prohibido nada.” Así mismo encubrían la verdad los que hubo antes de ellos hasta que probaron Nuestro castigo. Pregúntales si basan sus argumentos sobre algún conocimiento que no pueden mostrar. Sólo siguen suposiciones y no hacen, sino conjeturar. (149) Adviérteles que es Allah Quien tiene el argumento irrefutable. De haber sido esa Su voluntad, os habría guiado a todos. (150) Diles que vengan con sus testigos, ésos que atestiguan que Allah ha prohibido todo eso. Si dan testimonio, no lo des tú con ellos ni sigas las falsedades de los que niegan Nuestras aleyas ni las de aquellos que no creen en Ajirah y ponen junto a tu Señor otros alihah. (151) Llámales para que vengan y les declares lo que su Señor les ha prohibido –que no inventen alihah y les den poder en vez de a Él; y en cuanto a sus padres, que actúen con ellos de la mejor manera, y que no maten a sus hijos por temor a la miseria –nosotros les proveemos y que tengan por seguro que también les proveeremos a ellos; que no se acerquen a la obscenidad abiertamente o en secreto y que no maten a quien Allah ha prohibido matar salvo por derecho. Esto es lo que se os ordena, y en ello hay motivo para que reflexionéis[573]. (152) No os acerquéis a la riqueza del huérfano si no es para beneficiarle hasta que alcance la mayoría de edad. Sed justos en la medida y en el peso. No exigimos a nadie más allá de su capacidad. Cuando emitáis juicios, hacedlo con equidad, aunque se trate de un allegado. Y sed leales al compromiso que habéis contraído con Allah. Esto es lo que se os ordena, y en ello hay motivo para que recapacitéis. (153) Éste es el camino de rectitud –¡Seguidlo! Y no sigáis ningún otro camino, pues os alejarían del Suyo. Esto es lo que se os ordena; así pues, prestad atención a lo que se os decreta. (154) Luego dimos el Kitab a Musa para perfeccionar a aquellos que actúan con rectitud. En él clarificamos todas las cosas, y lo hicimos guía y rahmah para que pudieran creer en el encuentro con su Señor. (155) Y éste Kitab[574] lo descargamos como una bendición. Seguidlo, pues, y tomad en serio las advertencias que se os hacen para que se tenga misericordia de vosotros. (156) Ahora no podréis decir: “El Kitab únicamente les fue revelado a las dos taifas que hubo antes de nosotros, y desconocíamos las enseñanzas que contenía.” (157) Ni podréis decir: “Si se nos hubiera revelado el Kitab, habríamos seguido su guía mejor que ellos.” Y bien, os ha llegado la clarificación de vuestro Señor, la guía y la rahmah. ¿Y quién es más infame que aquel que niega las aleyas de Allah y se aparta de ellas? Quienes rechacen Nuestras aleyas recibirán un terrible castigo por haberse apartado de la guía. (158) ¿Esperan acaso que vengan a ellos los malaikah, o tu Señor, o que de Él les lleguen signos? El Día en que les lleguen los signos de tu Señor ninguna nafs se beneficiará de su iman si antes no creyó o puso en el haber de su creencia algún bien. Diles que esperen, que también nosotros esperamos. (159) Mas no te involucres con los que se dividieron en su din dando lugar a sectas –shiya[575]. Este asunto sólo incumbe a Allah. Él les mostrará las consecuencias de su forma de proceder. (160) A quien venga con una buena acción se le retribuirá como si hubiera hecho diez iguales a esa, pero a quien traiga consigo una mala acción se le pagará únicamente por ella. Nadie será tratado injustamente. (161) Infórmales de que te Señor te ha guiado al camino de rectitud, al preciado Din, a la mil-lah[576] de Ibrahim, que era hanifa[577] y no de los idólatras. (162) Y diles que tu salah, lo que sacrificas, tu vida y tu muerte son para Allah, el Señor de Todos los Dominios [578]. (163) Nadie puede participar de Su unicidad –“en eso se me ha ordenado creer, y soy el primero en someterme.” (164) Pregúntales si habrías de anhelar como Señor a otro que a Allah, cuando es Él Quien tiene la soberanía sobre todas las cosas. Cada nafs[579] recibirá lo que se merezca y nadie cargará con la carga de otro. Luego regresareis a vuestro Señor, Quien os clarificará aquello en lo que discrepabais. (165) Es Él Quien os ha hecho sucesores en la Tierra[580] y ha elevado en rango a unos por encima de otros para poneros a prueba con los dones que cada uno ha recibido. Tu Señor es rápido en castigar, y es el Perdonador, el Compasivo.

NOTAS

[518]  Ver artículo XVII.

[519]  Ver Info 14.

[520] Los malaikah son entidades activas, trabajadores, operadores, que actúan sin cesar en la creación de Allah el Altísimo. Desde el sistema operativo mueven el sistema funcional. Ellos concluirán esta creación y cuidarán de nosotros en Ajirah. Ver artículo IX y apéndice K.

[521]  Ver Info 13.

[522]  Esta es la mil-lah de Ibrahim. Ver artículo XI.

[523]  Ver artículo XIII.

[524]  Ver artículo XV.

[525]  Ver artículo XIV y esquema 19.

[526]  Ver artículo XIII.

[527]  Ver Info 16.

[528]  Ver Info 9.

[529]  Ver artículo XIII.

[530]  Ver Info 21.

[531]  Ver artículo V.

[532]  Ver artículos IV, V y XIV.

[533]  Ver Info 15.

[534]  Ver artículo XXI e Info 2.

[535]  Ver apéndice E.

[536]  Ver Info 21.

[537]  Ver Info 5.

[538]  Ver artículos XIII y XIV.

[539]  Ver Info 11.

[540] El término nabai ناباء siempre significa noticia proveniente del Ghaib y por lo tanto puede significar revelación, inspiración o cualquier noticia que no provenga de este mundo.

[541]  Se manifiesta en un tiempo y un espacio concretos.

[542]  Ver cuadro C7.

[543]  Ver apéndice O y artículo II.

[544] Ver artículo I y XX

[545]  El término hanif حَنيف deriva del verbo hanafa حَنَفَ que significa –inclinarse por o hacia algo. Y la forma hanif حَنيف significa –inclinarse por un estado o tendencia correctos, tener un estado o tendencia correctos. De ahí que se aplique este término a quien a través del iytihad (investigación, reflexión, esfuerzo) llega a la clara convicción de la existencia de un solo Creador y se somete totalmente a Él.

[546]  Ver apéndice O.

[547]  Ver artículo XX.

[548]  El término utilizado aquí es alamin عالمين. Ver Info 2.

[549] Ver artículo XVII.

[550]  Ver artículo XVIII.

[551]  Ver artículo XV.

[552]  Ver artículo XVII.

[553]  Ver Info 13.

[554]  Ver artículos III y XX.

[555]  Ver artículo XIII.

[556] Allah el Altísimo hace referencia en esta aleya al fenómeno del gregarismo cuando en una ummah ya no hay Profetas y vuelven las tradiciones y costumbres de sus ancestros a las que todos siguen ciegamente, separándose y diferenciándose de las otras umam. Sin embargo, cuando son los Profetas y no las castas sacerdotales de cualquier tipo los que dirigen a sus sociedades, se vuelve a instaurar la fitrah en ellas y las diferencias con otras ummah también dirigidas por los Profetas (pasadas o contemporáneas) prácticamente desaparecen.

[557]  Ver apéndice K.

[558]  El término utilizado aquí es fuad فُئَاد, no qalb corazón قَلب, y hace referencia al “órgano” o “dispositivo” que enlaza y hace interactuar a la consciencia con las capacidades cognoscitivas. Ver artículo VI.

[559]  Ver artículo III.

[560]  Ver Info 21.

[561] En esta aleya, Allah el Altísimo refuta categóricamente la permisión de comer cualquier animal –excepto los que son del mar– que no haya sido sacrificado en el Nombre de Allah. Y aquí no se menciona a los actores sino al hecho. Es decir, poco importa quién sea el que sacrifica y cuál sea su creencia si no sacrifica el animal en el Nombre de Allah. En cuanto a si es suficiente mencionar Su nombre aunque no se crea en Él ni en Ajirah, baste recordar el hadiz sahih: “La intención es la que da el valor a los actos.” En el Nombre de Allah significa, pues, Tawhid. Tampoco es válido sacrificar en el nombre de “dios” o de “god” o de “dio” o de “dieu” o de otros, pues todos ellos son nombres paganos. Las derivaciones latinas de deus vienen del griego Zeus, y god viene de goth, que era un panegírico que significa “gran guerrero” con el que se alababa a Sargón el Grande. Todas esas palabras son sustantivos y no nombres propios como lo demuestra el hecho de que se puedan poner en plural y en femenino -dioses, diosa. Allah, en cambio, no tiene femenino ni plural ya que es un nombre propio. Por otra parte, el error básico de la idolatría no es tanto adorar a otros en vez de Allah si los hubiera, sino creer que realmente haya dioses y diosas. Sólo hay un Ilah y Su nombre es Allah, en los Cielos y en la Tierra; todo lo demás son invenciones humanas inspiradas por los shayatin.

[562] Hay una vida y una muerte del cuerpo, e igualmente hay una vida y una muerte del corazón. Y de la misma forma, hay una resurrección del cuerpo y una resurrección del espíritu, de la comprensión, de la consciencia. Allah el Altísimo se refiere en esta aleya a alguien cuyo corazón había dejado de percibir la realidad, se había salido del camino y caminaba entre tinieblas. Como el muerto que yace en una tumba, era incapaz de oír, de ver, de comprender. Su corazón espiritual había dejado de latir. Hoy vemos cómo muchos de los orientalistas que traducen el Qur-an y decenas de compilaciones de ahadiz, sacan el mismo beneficio de ello que si tradujesen prospectos farmacéuticos. Daría igual que fuéramos a un cementerio y nos pusiéramos a recitar el Qur-an a los muertos. Por ello, las advertencias, las exhortaciones, las enseñanzas, los signos, la sabiduría sólo aprovechan a los vivos; los muertos del cuerpo o del espíritu ni oyen ni ven ni comprenden. En este sentido entendemos las palabras de Allah el Altísimo: no es sino un Recuerdo y un Qur-an elevado. Para advertir al que esté vivo (Ya sin:69-70). Después, por Su Misericordia, lo devuelve a la vida, a la verdadera vida, a la vida de la consciencia, de la comprensión y, como un efecto inevitable de ello, adquiere una luz, la luz de la vida, con la que camina entre la gente y guía a quien de ellos este vivo.

[563]  Ver Info 15.

[564] Aquí el término Islam no hace referencia al concepto general de “sometimiento”, sino al Din, al último cántico, que Allah el Altísimo está revelando a Su mensajero. Esta aleya claramente pone de manifiesto que solamente en el Islam hay guía y que fuera del Islam no hay, sino extravío, ya que todos los demás din han quedado fuera de la Órbita Divina y guían, a quienes los siguen, a la perdición.

[565]  Ver Infos 7 y 8, artículo XII, cuadros C3 y C4 y esquemas 2 y 8 con textos.

[566] Ver artículo XVII.

[567]  Alihah آلِهاة  es el plural de ilah إله, e ilahat  إلاهات es su femenino plural.

[568] Los habitantes de Makkah pertenecían en su gran mayoría a la tribu de los Quraish y por lo tanto eran descendientes de Ibrahim vía Ismail vía Fehir ó Fihr (undécimo descendiente de Adnan). Habían permanecido junto al Santuario (la Ka’bah) durante miles de años y habían seguido el Tawhid, el Din de sus ancestros. Sin embargo, 300 ó 350 años antes de la llegada de Muhammad (s.a.s) llegó el primer ídolo a Makkah de la mano de Amr bin Luhai. Después comenzaron las ofrendas a los ídolos. En Makkah y en el Hiyaz había sacerdotisas que oficiaban las ceremonias que se hacían a los ídolos. Se calcula que cuando llegó el Islam había 360 ídolos alrededor y dentro de la Ka’bah pertenecientes a las diferentes tribus de Arabia. Allah el Altísimo hace numerosas referencias a este hecho en el Qur-an: Allah es la Verdad y lo que invocáis en vez de Él es falso.(22:62) Y aunque seguía habiendo creyentes, hunafa, que detestaban la idolatría y se mantenían firmes en el Tawhid, la mayoría había ido entrando en el paganismo aleccionados por esas sacerdotisas y los descendientes de los primeros idólatras que habían adorado al ídolo de Amr bin Luhai. En esta aleya se relata la secuencia en la que aquellos que van adoptando la idolatría como su forma de vida, aceptan todo lo que les dicen sus maestros paganos e incluso ven bien matar a sus propios hijos. Todo ello les llena de confusión y les hace, finalmente, salirse del Din de sus ancestros, del Tawhid, y abandonar la mil-lah de Ibrahim.

[569] El Qur-an sigue dándonos cuenta de la idolatría que los oficiantes de los ídolos y sus seguidores habían forjado atribuyendo muchas de esas prácticas a Allah. A través de estas aleyas, el Altísimo les desmiente y les amenaza con un terrible castigo por su paganismo y por levantar embustes contra Él. Ver artículo VIII.

[570]  Lana, pieles, leche, carne y otras.

[571] Allah el Altísimo sigue desvelando en esta y en las siguientes aleyas las supersticiosas prácticas a las que se daban los paganos de Makkah y de Arabia en general. En muchos casos se justificaban diciendo que había sido Allah quien lo había ordenado así; por ello, el Qur-an les sale al paso y les desmiente informándonos de que todas esas prácticas paganas y ridículas no eran sino producto de su invención.

[572]  Una clara referencia al vegetarianismo y a otras teorías alimenticias que prohíben comer lo que Allah ha hecho lícito. Seguir estas doctrinas y decir que está prohibido comer, por ejemplo, carne de vaca o de cordero, pescado o marisco, implica kufur, excepto si alguien no come estos alimentos porque no le gustan o le sientan mal.

[573]  Ver apéndice E.

[574]  Ver artículo XIV y esquema 19.

[575]  Ver Info 23

[576]  Ver artículo XI.

[577]  El término hanif حَنيف deriva del verbo hanafa حَنَفَ que significa –inclinarse por o hacia algo. Y la forma hanif حَنيف significa –inclinarse por un estado o tendencia correctos, tener un estado o tendencia correctos. De ahí que se aplique este término a quien a través del iytihad (investigación, reflexión, esfuerzo) llega a la clara convicción de la existencia de un solo Creador y se somete totalmente a Él.

[578]  Ver artículo XXI e Info 2.

[579]  Ver artículo XVIII.

[580]  Ver artículo XVII.