41.SURA FUSSILAT

سُورَةُ فُصِّلَتْ

Mequinense

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

(1) Ha, Mim[1243]. (2) Descarga del Rahman[1244], del Compasivo (3) –un Kitab[1245] cuyas aleyas son comprensibles; un Qur-an en árabe para la gente que escudriña la creación, (4) anunciador de buenas nuevas y advertidor, pero la mayoría de ellos se aparta y no reflexiona sobre lo que escucha. (5) Dicen: “Hemos puesto a cubierto nuestros corazones de aquello a lo que nos invitas. Nos hemos hecho sordos a tus palabras y ciegos a los signos que nos traes. Así pues, actúa como mejor consideres, que también nosotros actuaremos a nuestra manera.” (6) Respóndeles que no eres, sino un humano –bashar– como ellos, al que se le ha inspirado que su Ilah es el Único Ilah. Que vayan, pues, a Él con rectitud y arrepentimiento. ¡Terrible, en verdad, es lo que les espera a los idólatras! (7) Esos que no dan la zakah y encubren la verdad de Ajirah[1246]. (8) Mas los que crean y actúen con rectitud estarán en una continua dicha. (9) Pregúntales si acaso encubren la verdad de Aquel que creó la Tierra en dos días y ponen junto a Él a otros a los que dan el mismo poder. Ese es el Señor de Todos los Dominios. (10) Puso sobre ella cordilleras, la bendijo y la preparó para que hubiera en ella vida en todas sus formas, y de ella pudiera el hombre adquirir todo lo que necesitase para vivir. Completando todo ello en cuatro días. (11) Luego se dirigió al Cielo, que era humo, y le dijo, y también a la Tierra: “Venid de buen grado o a la fuerza.” Dijeron: “Venimos en completa obediencia.” (12) Y en dos días conformó el firmamento en siete Cielos, y a cada uno de ellos le inspiró su función. Hemos adornado el cielo de este mundo con luceros y lo hemos protegido. Así está predeterminado en Su plan –el Poderoso, el que Actúa Según Su Conocimiento[1247]. (13) Pero si se apartan, adviérteles del castigo del rayo como el que fulminó a los Ad y a los Zamud[1248]. (14) Cuando les llegaron Mensajeros advirtiéndoles de todas las formas posibles: “No adoréis a otro que Allah,” replicaron: “Si nuestro Señor quisiera, haría que descendiesen malaikah. Renegamos de aquello con lo que se os ha enviado.” (15) Los Ad se ensoberbecieron sin ninguna razón para ello. Decían: “¿Quién puede haber más fuerte que nosotros?” ¿Es que no veían que Allah, el que los había creado, era más fuerte que ellos? Renegaron de Nuestros signos. (16) Entonces enviamos contra ellos un viento huracanado durante varios días nefastos para que probaran el castigo denigrante[1249] en esta vida. Mas el castigo de Ajirah aún será más denigrante, y no tendrán en quien apoyarse. (17) En cuanto a los Zamud los guiamos al camino de rectitud, pero ellos prefirieron la ceguera a la guía y los fulminamos con el rayo, un castigo degradante, como pago por su forma de actuar. (18) Salvamos a los que creían y tomaban en serio Nuestras advertencias y Nuestros signos. (19) El Día en que sean reunidos los enemigos de Allah marcharán hacia el fuego en grupos. (20) Cuando lleguen a él, su oído, su vista y su piel testificarán contra ellos. (21) Increparán a sus pieles: “¿Por qué dais testimonio contra nosotros?” Responderán: “Es Allah Quien nos ha hecho hablar,” Quien hace hablar a todas las cosas. Él os creó la primera vez y a Él tendréis que volver. (22) No habéis podido evitar que vuestro oído, vuestra vista y vuestra piel testimoniasen contra vosotros. Antes bien, pensabais que Allah no era consciente de gran parte de vuestras acciones. (23) Así pensabais, y eso que pensabais sobre vuestro Señor os ha hecho perecer y ser de los perdedores. (24) Aunque muestren fortaleza, el fuego será su refugio. Y si piden volver para hacer el bien, no serán devueltos[1250]. (25) Les enviamos cómplices que les hacían creer que era correcto todo cuanto hacían para que de esta forma se hiciera realidad la palabra decretada contra ellos, como se había hecho realidad contra las umam anteriores de yin y hombres –insan. En verdad que son de los perdedores. (26) Dicen los encubridores: “No escuchéis ese Qur-an para que no os induzca a error. Así seréis de los vencedores.” (27) Les haremos probar a los encubridores un terrible castigo. Les pagaremos por lo peor que hayan hecho. (28) A los enemigos de Allah les pagaremos con el fuego. En él permanecerán para siempre. Merecido galardón por haber renegado de Nuestros signos. (29) Dirán los encubridores: “¡Señor nuestro! Muéstranos a los yin y a los hombres –insan– que nos extraviaron para que los pongamos bajo nuestros pies y queden humillados.” (30) Sobre los que dicen: “Mi Señor es Allah,” y obran con rectitud, descienden los malaikah[1251] y les anuncian: “No temáis ni os apesadumbréis; antes bien, alegraos por la buena nueva del Jardín que se os ha prometido. (31) Os hemos acompañado en la vida de este mundo y os acompañaremos en Ajirah, donde tendréis todo cuanto deseéis, y todo cuanto pidáis (32) –agasajo del Perdonador, del Compasivo.” (33) ¿Y qué mejor palabra que la de aquel que suplica a Allah, obra con rectitud y dice: “Estoy sometido?” (34) No son iguales la rectitud y la maldad. Recházala con el bien y aquel con el que tenías enemistad se volverá tu más ardiente amigo. (35) Mas esto no lo consiguen, sino los que resisten; no lo consiguen, sino los afortunados. (36) Si te incita al mal el shaytan, refúgiate en Allah –el que Está Atento a Todo Cuanto Acontece en Su Creación, y Actúa Según Su Conocimiento. (37) Entre Sus signos están la noche y el día, el Sol y la Luna. Si en verdad es a Él a Quien adoráis, no os postréis ante el Sol ni ante la Luna; antes bien, postraos ante Allah que es Quien los ha creado. (38) Que sepan los soberbios que aquéllos que están junto a tu Señor declaran de noche y de día Su perfección más allá de toda contingencia, y no se hastían de ello. (39) Entre Sus signos está el que ves la tierra humillada y entonces enviamos agua sobre ella, y se estremece y se enseñorea. Le da vida Quien dará vida a los muertos. Él tiene poder sobre todas las cosas. (40) No pueden ocultarse de Nosotros aquéllos que reniegan de Nuestros signos. ¿Acaso es mejor ser arrojado al fuego que venir en completa seguridad el Día del Resurgimiento? Obrad como más os plazca. Él es consciente de la intención que os mueve a actuar. (41) ¡Ay de los que encubren el recuerdo cuando les llega! Es un poderoso Kitab[1252]. (42) No puede penetrar en él la falsedad, venga de donde venga. Es el Sabio, el Alabado, Quien lo hace descargar. (43) No se te revela, sino lo que ya se les reveló a los Mensajeros que hubo antes de ti. Tu Señor perdona y también inflige un doloroso castigo. (44) Si lo hubiéramos hecho un Qur-an en otra lengua que el árabe, habrían dicho: “¿Por qué sus aleyas no son comprensibles? ¿Está en lengua extranjera, siendo él árabe?” Aclárales que para los creyentes es una guía y una cura, pero los encubridores tienen sordera y a él están ciegos. Es como si se les llamara desde muy lejos. (45) Dimos a Musa el Kitab, pero discreparon sobre él. Si no hubiera sido por lo que estaba predeterminado en el plan de tu Señor, ya entonces se habría decidido su suerte. Dudaban de su veracidad. (46) Quien haga el bien, para él será el beneficio; y quien haga el mal, lo hará en perjuicio propio. Tu Señor no oprime a Sus siervos. (47) A Él se remite el conocimiento de la Hora. No hay fruto que salga de su cáscara ni hembra que quede preñada o dé a luz que no sea con Su conocimiento. El Día en que se les llame y se les pregunte: “¿Dónde están esos con los que Me asociabais?” Responderán: “Reconocemos ante Ti que ninguno de nosotros puede ya testificar algo así.” (48) Les había extraviado aquello que antes invocaban, y entenderán ahora que no tienen escapatoria. (49) El hombre –insan– no se hastía de pedir lo que le satisface, pero si le aflige un mal, se desalienta y desespera. (50) Mas si hacemos que pruebe Nuestra rahmah después de haber sufrido un infortunio, sin duda alguna que dirá: “Esto es lo que merezco, y no creo que la Hora vaya a llegar. Aún en el caso de que volviera a mi Señor, sin duda que tendría junto a Él las mayores delicias.” Les haremos saber a los encubridores lo que hacían, y les haremos probar un severo castigo. (51) Cuando agraciamos al hombre –insan, éste se aparta y se aleja por su lado, pero cuando le aflige una desgracia, suplica solícito. (52) ¿Qué diríais si viniera realmente de Allah y vosotros lo negarais? ¿Quién está más extraviado que quien se escinde de la verdad? (53) Les mostraremos Nuestros signos en el horizonte y en ellos mismos hasta que vean con claridad que es la verdad[1253]. ¿Es que no basta con que tu Señor sea testigo de todas las cosas? (54) ¿Es que dudan del encuentro con su Señor? ¿Acaso no tiene bajo Su control todas las cosas?


[1243]  Ver artículo IV.

[1244]  Ver Info 3.

[1245]  Ver artículo XIV y esquema 19.

[1246]  Ver apéndice Q.

[1247]  Ver apéndice F y artículo XVII.

[1248]  Ver Info 15.

[1249]  Ver referencia F17.

[1250]  Ver Info 16.

[1251]  Ver apéndice K.

[1252]  Ver artículo XIV y esquema 19.

[1253]  Ver apéndice L y artículo XVII.

40.SURA DEL PERDONADOR

GHAFIR

سُورَةُ غَافِرٍ

Mequinense

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

(1) Ha, Mim[1230]. (2) Descarga del Kitab[1231] de Allah –el Poderoso, el que Actúa Según Su Conocimiento, (3) el que Perdona las Faltas y Acepta el Arrepentimiento –el Fuerte Castigando, Soberano Absoluto[1232]. No hay ilah, sino Él. En Él confluyen todos los destinos. (4) No discuten las aleyas de Allah, sino los encubridores. Que no te lleve a engaño el ver cómo se mueven libremente por el país y usan de la astucia en sus negocios. (5) Antes de ellos ya habían negado la verdad la gente de Nuh y los coaligados después de ellos. Todas las umam[1233] se han levantado contra sus Mensajeros y han argumentado con falsedad para invalidar así la verdad. “Mas los sujeté. ¡Y cómo fue Mi castigo[1234]!” (6) De esta forma se hizo realidad la palabra de tu Señor contra los encubridores. En verdad que han de estar en el fuego. (7) Los que sostienen el Arsh y los que están a su alrededor declaran, alabándole, la perfección de su Señor más allá de toda contingencia. Creen en Él y piden perdón por los creyentes –“¡Señor nuestro! Tu rahmah y Tu conocimiento abarcan todas las cosas, perdona, pues, a quienes se arrepientan y sigan Tu camino. Líbrales del castigo del yahim. (8) ¡Señor nuestro! Haz que entren en los Jardines de Adn que les has prometido, a ellos y a cuantos hayan actuado con rectitud de entre sus padres, esposas y descendientes. Tú eres el Poderoso, el Sabio. (9) ¡Y líbrales del mal!” A quien se haya librado del mal ese Día, en verdad que se habrá tenido rahmah de él. Esos son los que habrán salido victoriosos. (10) Se llamará a los encubridores y se les dirá: “El odio de Allah hacia vosotros es mayor que el odio que sentíais cuando se os llamaba a la creencia y la encubríais.” (11) Dirán: “Señor nuestro, nos has hecho morir dos veces y dos veces nos has dado la vida. Reconocemos nuestras faltas. ¿Hay alguna forma de salir de este camino de perdición?” (12) Y ello porque cada vez que se invocaba únicamente a Allah, renegabais. En cambio, cuando se daba poder a otro que a Él, creíais. Mas el juicio pertenece a Allah –el Altísimo, el Grande. (13) Es Él Quien os muestra Sus signos y hace que descienda para vosotros sustento del Cielo. Mas sólo recapacitan los que a Él se vuelven arrepentidos. (14) Así pues, suplicad a Allah con sinceridad y devoción, aunque les repugne a los encubridores. (15) Es Él Quien eleva en rango a Sus criaturas, Señor del Arsh. Se hace descender el Ruh[1235] por orden Suya sobre aquel de Sus siervos que decide Su voluntad, para que advierta del Día del Encuentro. (16) El Día en el que salgan de la tierra desnudos, nada de lo que haya en su interior podrá ocultarse a Allah. ¿De quién será la soberanía ese Día? De Allah –el Único, el Dominador. (17) Cada nafs recibirá hoy lo que le corresponda, sin sufrir menoscabo alguno. Nadie, hoy, será tratado injustamente. Allah es rápido en hacer la cuenta. (18) Adviérteles del Día cercano en que los corazones llegarán encogidos a la garganta. No tendrán los infames en quién confiar ni intercesor que pueda redimirles. (19) Él conoce los ojos traidores y lo que ocultan en su interior. (20) Allah juzga con la verdad, mientras que esos a los que invocan en vez de a Él juzgan sin ningún fundamento. Allah tiene una clara percepción de todas las cosas. (21) ¿Acaso no van por la Tierra y ven cómo acabaron los que hubo antes de ellos? Tenían más poder y dejaron más vestigios de su paso por la Tierra, pero Allah los castigó por sus transgresiones y no tuvieron quien les protegiera de Él. (22) Y ello porque, habiéndoles llegado sus Mensajeros con la clarificación, encubrieron la verdad y Allah entonces los castigó. Él es el Fuerte, el Implacable Castigando. (23) Enviamos a Musa[1236] con Nuestros signos y una incontestable autoridad (24) a Firaun, a Haman y a Qarun, pero dijeron: “Es un mago farsante.” (25) Cuando fue a ellos con la verdad que le habíamos clarificado, dijeron: “¡Matad a los hijos de los que creen con él y dejad con vida a sus mujeres!” Pero las argucias de los incrédulos no son, sino extravío. (26) Dijo Firaun: “¡Dejadme que mate a Musa! Y que llame si quiere a su Señor, pues temo que cambie vuestro din o siembre la corrupción en esta tierra.” (27)  Replicó Musa: “Me refugio en mi Señor, que es vuestro Señor, de la soberbia que impide al altivo creer en el Día de la Rendición de Cuentas.” (28) Dijo un hombre de la gente de Firaun que era creyente, pero ocultaba su creencia: “¿Vais a matar a un hombre porque dice: ‘Mi Señor es Allah,’ cuando os ha traído la clarificación que viene de vuestro Señor? Si miente, su mentira se volverá contra él. Mas si dice la verdad, os afligirá al menos algo de aquello con lo que os amenaza.” Allah no guía a los transgresores ni a los falaces. (29) “¡Gente mía! Hoy tenéis la soberanía sobre esta tierra, pero si nos llega el mal con el que Allah os quiera castigar, ¿quién nos librará de él?” Dijo Firaun: “No os muestro, sino lo que veo; y no os guío, sino a la correcta creencia.” (30) Dijo el que creía: “¡Gente mía! Temo que os llegue un día como el que les llegó a los coaligados, (31) que os suceda lo mismo que les sucedió a la gente de Nuh, a los Ad, a los Zamud y a los que hubo después de ellos.” No está en la voluntad de Allah oprimir a Sus siervos. (32) “¡Gente mía! Temo para vosotros el Día en que seáis reunidos. (33) El Día en el que queráis huir y no tengáis quien os defienda de Allah.” A quien Allah extravía, no hay quien le guíe. (34) “Ya antes os había llegado Yusuf con la clarificación, pero dudasteis de aquello que os transmitía. Cuando murió[1237], dijisteis: ‘Allah no enviará nunca más a ningún otro Mensajero después de él.’” Así es como Allah extravía a los escépticos transgresores (35) –aquéllos que discuten las aleyas de Allah, sin que se les haya dado ninguna autoridad para ello. Eso es algo que Allah y los creyentes detestan. Así sella Allah los corazones de los soberbios y opresores. (36) Dijo Firaun: “¡Haman! Constrúyeme una imponente edificación que me sirva de medio (37) para llegar a los Cielos y ver si realmente está ahí el ilah de Musa, pues mucho me temo que se trate de un impostor.” Así fue como se le hizo ver a Firaun que era correcta la maldad de lo que hacía, y fue desviado del camino. Su argucia no le trajo, sino perdición. (38) Dijo el que era creyente: “¡Gente mía! Seguidme y os guiaré a la verdadera creencia. (39) ¡Gente mía! La vida de este mundo no es, sino un efímero tránsito, pero la de Ajirah es la morada eterna.” (40) El que haya cometido una maldad recibirá un pago similar a esa maldad; y quien haya hecho un bien, sea hombre o mujer, y sea creyente, entrará en el Jardín, donde recibirá un sustento sin límite. (41) “¡Gente mía! ¿Cómo es que yo os invito a la salvación y vosotros me invitáis al fuego? (42) Me llamáis a que encubra a Allah y dé poder a aquello de lo que no tengo conocimiento, mientras que yo os llamo a que creáis en el Poderoso, en el Perdonador. (43) No hay duda de que eso a lo que me pedís que dé poder no puede ser invocado ni en esta vida ni en Ajirah”. A Allah es el retorno. Los transgresores estarán en el fuego. (44) “Mas ya os acordaréis de mis palabras. Confío mi asunto a Allah.” Él es consciente de la intención que mueve a actuar a Sus siervos. (45) Le protegió Allah del mal que tramaron contra él y se hizo realidad el terrible castigo que le había sido decretado a la gente de Firaun. (46) Se les muestra el fuego mañana y tarde[1238]. El Día que llegue la Hora, se dirá: “¡Arrojad a la gente de Firaun al más terrible de los castigos!” (47) Discutirán en el fuego. Dirán los pusilánimes a los soberbios: “Fuimos vuestros seguidores. ¿Podéis dispensarnos un poco de la aflicción del fuego?” (48) Dirán los soberbios: “Todos estamos en él. Allah ha juzgado a Sus siervos.” (49) Dirán los que estén en el fuego a los guardianes de yahannam: “¡Pedid a vuestro Señor que nos aligere por un día el tormento!” (50) Les responderán: “¿Acaso no os llegaron vuestros Mensajeros con la clarificación?” Dirán: “En verdad que nos llegaron.” “Suplicad entonces,” pero la súplica de los encubridores no es, sino vano extravío. (51) Apoyaremos a Nuestros Mensajeros y a los creyentes en la vida de este mundo y en el Día de la Testificación. (52) El Día en el que no aprovechen a los infames sus excusas, se les maldiga y tengan el peor lugar en el que morar. (53) Le dimos a Musa la guía e hicimos que los Banu Isra-il heredasen el Kitab[1239] (54) –guía y recuerdo para los dotados de entendimiento. (55) Así pues, resiste[1240]. La promesa de Allah es verdadera. Pide perdón por tus faltas y declara, alabándole de noche y al alba, la perfección de tu Señor más allá de toda contingencia. (56) Los que discuten las aleyas de Allah sin autoridad alguna sólo almacenan en su interior soberbias ambiciones que nunca verán realizadas. Busca, pues, la protección de Allah. Él está atento a todo cuanto acontece en Su creación, y percibe la intención que os mueve a actuar. (57) La creación de los Cielos y de la Tierra es mayor que la creación de los hombres –nas. Sin embargo, la mayoría de ellos no es consciente de esta realidad. (58) No son iguales el ciego y el que ve, ni los que creen y actúan con rectitud son iguales a los que actúan con maldad. Qué poco es lo que reflexionáis. (59) La Hora ha de venir, no hay duda de ello. Sin embargo, la mayoría de los hombres –nas– no cree. (60) Dice vuestro Señor: “Suplicadme[1241] y os responderé, pero aquellos cuya soberbia les impida adorarme entrarán humillados en yahannam.” (61) Es Allah Quien ha establecido la noche para que en ella tengáis descanso y el día para que podáis percibir las cosas con claridad. Allah no cesa de agraciar a los hombres. Sin embargo, la mayoría de ellos son ingratos. (62) Ese es Allah, vuestro Señor, el Creador de todas las cosas. No hay ilah, sino Él. Sin embargo, os desviáis negando la realidad. (63) Así se desvían los que niegan las aleyas de Allah, aun sabiendo que es en ellas donde está la verdad. (64) Es Allah Quien ha hecho para vosotros la Tierra un lugar fijo, inmóvil y estable, y el cielo una edificación. Os ha conformado de la mejor manera y os sustenta con lo bueno que ha creado. Ese es Allah, vuestro Señor. Bendito sea Allah, el Señor de Todos los Dominios [1242] (65) –el Viviente, no hay ilah, sino Él. Invocadle con sinceridad y devoción. ¡Alabado sea Allah, el Señor de Todos los Dominios! (66) Infórmales de que se te ha prohibido adorar a los que dan poder en vez de a Allah después de haberte llegado la clarificación de tu Señor, y de que se te ha ordenado someterte al Señor de Todos los Dominios. (67) Es Él Quien os ha creado de tierra, luego de un agua fecundadora eyaculada, luego de un coágulo alargado. Luego hace que salgáis como niños para que después lleguéis a la madurez y alcancéis la ancianidad –si bien algunos de vosotros mueren antes– y cumpláis así un plazo fijado, y para que todo ello os haga razonar. (68) Es Él Quien da la vida y da la muerte. Cuando ha decidido un asunto, Le basta con decirle: “Sé”, y es. (69) ¿Acaso no has visto cómo se desvían los que discuten los signos de Allah? (70) Esos que han renegado del Kitab y de aquello con lo que hemos enviado a Nuestros Mensajeros, pero ya sabrán. (71) Con argollas en el cuello y cadenas, serán arrastrados (72) al agua hirviente, y luego se agitarán en el fuego. (73) Después se les dirá: “¿Dónde están esos a los que dabais poder (74) en vez de a Allah?” Responderán: “Se han apartado de nosotros. No tenían ningún poder.” Así es como Allah extravía a los encubridores. (75) Y ello por haberos jactado en la Tierra sin derecho y haber sido altivos. (76) Entrad en yahannam por sus puertas. Allí permaneceréis para siempre. ¡Qué mal refugio el de los soberbios! (77) Así pues, resiste. La promesa de Allah es verdadera. Podría ser que te hiciéramos ver parte de aquello con lo que les hemos amenazado o que te recibiéramos. A Nosotros han de volver. (78) Ya antes de ti habíamos enviado Mensajeros. De algunos de ellos te hemos contado la historia y de otros no. A ningún Mensajero le es dado traer un signo si no es por la voluntad de Allah. Cuando llega la orden de Allah, se ejecuta irremisiblemente, y es perdición para los embaucadores. (79) Es Allah Quien ha puesto a vuestra disposición los animales de rebaño para que montéis en ellos y de ellos comáis. (80) En ellos tenéis otros muchos beneficios –os transportan por tierra hasta que alcanzáis vuestros destinos, de la misma forma que las naves os transportan por mar. (81) Os muestra Sus signos. ¿Y qué signos de Allah negaréis? (82) ¿Acaso no van por la Tierra y ven cómo acabaron los que hubo antes de ellos? Eran más numerosos y fuertes, y dejaron más vestigios de su paso por la Tierra, pero de nada les sirvió lo que atesoraron. (83) Cuando les llegaron sus Mensajeros con la clarificación, se jactaron del conocimiento que tenían, y les sitió aquello de lo que se burlaban. (84) Mas al ver que se les avecinaba Nuestro castigo, dijeron: “Creemos en Allah, sólo en Él, y renegamos de aquellos a los que dábamos poder.” (85) De nada sirve creer una vez que se vislumbra Nuestro castigo –sunnah de Allah, la cual ha aplicado siempre a Sus siervos, y es perdición para los encubridores.


[1230]  Ver artículo IV.

[1231]  Ver capítulo XIV y esquema 19.

[1232]  Ver artículo XV.

[1233]  Ver Info 22.

[1234]  Ver artículo XXII.

[1235]  Ver artículo XVIII.

[1236]  Ver artículo XX e Info 24.

[1237]   Ver artículo XX.

[1238]  Ver artículo XXI.

[1239]  Ver artículo XIV y esquema 19.

[1240]  Ver Info 26.

[1241]  Otro ejemplo de interpolación del discurso de Allah el Altísimo en el texto general. Ver artículos III y XXII.

[1242]  Ver artículo XXI.

39.SURA DE LOS GRUPOS

AZ-ZUMAR

سُورَةُ الزُّمَرِ

Mequinense

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

(1) Descarga del Kitab[1216] de Allah –el Poderoso, el Sabio. (2) Descargamos sobre ti el verdadero Kitab. Adora, pues, a Allah con sinceridad y devoción. (3) ¿Acaso no es así como se debe adorar a Allah? Los que han tomado protectores aparte de Él se justifican diciendo: “No los adoramos, sino como un medio de alcanzar una estación más cercana a Allah, y por ello los adulamos y servimos[1217].” Allah dictaminará sobre lo que discrepaban. Allah no guía al falaz ni al encubridor. (4) De haber deseado tener un hijo, habría escogido de entre Su creación lo que hubiera querido. Perfecto es Allah más allá de toda contingencia –el Uno, el Dominador. (5) Ha creado los Cielos y la Tierra de la mejor manera posible. Hace que la noche envuelva al día y que el día envuelva a la noche. Hace que el Sol y la Luna cumplan la función para la que han sido creados, y todos ellos siguen su curso hasta un tiempo predeterminado. ¿Acaso no es el Poderoso, el Perdonador? (6) Os creó a partir de una sola nafs. Luego sacó de ella su pareja e hizo que descendieran para vosotros ocho cabezas de animales de ganado, en pares. Os crea en los vientres de vuestras madres –creación tras creación, a lo largo de tres oscuridades. Ese es Allah, vuestro Señor. Suya es la soberanía. No hay ilah, sino Él. Sin embargo, os apartáis[1218]. (7) Si encubrís las bendiciones que habéis recibido, sabed que Allah es en Sí Mismo Suficiente. No os necesita, y no acepta de Sus siervos la ingratitud, pero si agradecéis, os lo aceptará complacido. Nadie cargará con la carga de otro. Luego a vuestro Señor habréis de volver y os mostrará todas vuestras obras. Él conoce lo que hay en lo más recóndito de los corazones, y según ese conocimiento actúa. (8) Cuando al hombre –insan– le aflige un mal, ruega a su Señor y a Él se vuelve arrepentido. Luego, si le concede alguna gracia, se olvida de sus súplicas anteriores y Le atribuye a Allah semejantes para de esta forma sacar a otros de Su camino. Anímale a que continúe por un tiempo más con su encubrimiento, pues en verdad que va a ser de los que estén en el fuego. (9) ¿Acaso es como quien dedica parte de la noche a la devoción, postrado y erguido, tiene temor de Ajirah y suplica la rahmah de su Señor? Adviérteles que no son iguales los que entienden la realidad de las cosas y los que de ella son inconscientes. Sólo recapacitan los dotados de entendimiento. (10) Exhórtales –“siervos Míos”– a los que creen, a que tomen en serio las advertencias de su Señor. Los que hayan hecho el bien en esta vida, recibirán el bien. Ancha es la Tierra de Allah. A los que hayan resistido se les retribuirá sin limitación[1219]. (11) Anúnciales que se te ha ordenado que adores a Allah con sinceridad y devoción, (12) y que seas el primero en estar sometido –muslimun. (13) Temes, si desobedeces a Allah, el castigo de un Día terrible. (14) Es a Allah a Quien adoras con sinceridad y devoción. (15) ¡Que adoren, pues, lo que quieran aparte de Él! Adviérteles que los grandes perdedores serán los que se hayan perdido a sí mismos y a su gente el Día del Resurgimiento. ¿No es esa una clara perdición? (16) El fuego les envolverá. Así es como Allah infunde temor a Sus siervos. “¡Siervos Míos, temedme!” (17) Hay buenas nuevas para los que se aparten de la adoración de los taghut[1220] y se vuelvan arrepentidos a su Señor. “Anuncia, pues, las buenas nuevas a Mis siervos” (18) –aquellos que escuchan la palabra, la estudian y deducen sus significados con la mejor disposición. Esos son a los que Allah ha guiado, y ésos son los dotados de entendimiento. (19) ¿Y qué será de aquel en quien se haga realidad el castigo decretado? ¿Puedes tú acaso salvar al que está en el fuego? (20) Mas los que teman a su Señor tendrán estancias construidas sobre estancias, por debajo de las cuales fluirán ríos. Promesa de Allah, y Allah no incumple Sus promesas. (21) ¿Acaso no has visto que Allah hace que caiga agua del cielo y que ésta entre en la tierra, para luego salir a la superficie en forma de manantiales, y que gracias a ella broten cereales de diferentes colores? Luego se yerguen sus espigas y al cabo las ves amarillear, convirtiéndose después en desecho. En ello hay un motivo de reflexión para los dotados de entendimiento. (22) ¿Acaso es igual aquel a quien Allah le ha abierto el corazón al Islam y está iluminado por la Luz de su Señor, a esos cuyos corazones están endurecidos al recuerdo de Allah? ¡Perdidos están en un claro extravío! (23) Allah hace descargar la más valiosa narración –un Kitab Mutashabiha Mazani[1221]. Los temerosos de su Señor se estremecen al oír sus aleyas, y sus corazones se conmueven con el recuerdo de Allah. Esa es la guía de Allah con la que guía siguiendo Su plan. No habrá guía para quien Allah extravíe. (24) ¿Acaso no se le dirá a quien intente proteger su rostro del terrible castigo en el Día del Resurgimiento lo mismo que se les dirá a los infames? –¡Gustad el fruto de vuestras obras! (25) Ya renegaron de la verdad los que hubo antes de ellos y el castigo les vino por donde no lo esperaban. (26) Allah les dio a probar la deshonra en esta vida, pero si fueran conscientes, sabrían que el castigo de Ajirah es aún mayor. (27) Hemos puesto en este Qur-an toda clase de ejemplos para que la gente –nas– recapacite. (28) Un Qur-an en árabe, en el que no hay desviación alguna, para que tomen en serio las advertencias que contiene. (29) Allah pone el ejemplo de un hombre que trabaja para unos socios en continua desavenencia entre ellos y un hombre que trabaja para otro en común acuerdo. ¿Pueden compararse? Alabado sea Allah. Sin embargo, la mayoría de ellos no es consciente de esta realidad[1222]. (30) Ten por seguro que morirás y que ellos morirán. (31) Luego, en el Día del Resurgimiento, disputaréis ante vuestro Señor. (32) ¿Acaso puede haber alguien más infame que quien miente sobre Allah y reniega de la verdad cuando le llega? ¿Acaso no está en yahannam el refugio de los encubridores? (33) Los que vienen con la verdad y la confirman, ésos son los temerosos. (34) Tendrán lo que deseen junto a su Señor. Merecido galardón de los que actúan con rectitud. (35) Allah cubrirá sus malas acciones y les pagará debidamente por sus mejores obras. (36) ¿Acaso no es Allah suficiente para Su siervo? Quieren atemorizarte con otros a los que dan poder aparte de Él. Nadie puede guiar a quien Allah extravía (37) y a quien Allah guía no habrá quien pueda extraviarle. ¿Acaso no es Allah el Poderoso, el Deshacedor de Agravios? (38) Si les preguntas: “¿Quién ha creado los Cielos y la Tierra?” Sin duda que dirán: “Allah.” Pregúntales si se han fijado en lo que invocan aparte de Él? ¿Acaso si Allah quisiera afligirte con un mal, podrían ellos retirarlo? ¿O si te otorgara Su rahmah, podrían ellos retenerla? Diles que Allah te basta. En Él se abandonan confiados los que en Él confían. (39) Advierte a la gente que su forma de actuar ha de llevarles al lugar que merecen; y la tuya, al lugar que te corresponde. Actuad, pues, que pronto sabréis (40) a quién le llegará un castigo humillante, y contra quién se desatará un tormento que no cesará jamás. (41) Descargamos sobre ti el verdadero Kitab para que adviertas a la gente –nas. Quien siga la guía, para él mismo será el beneficio; y quien se extravíe, a él mismo se habrá extraviado. Tú no eres responsable de lo que hacen. (42) Allah se lleva las nafs[1223] cuando les llega la muerte y las que no mueren durante el sueño. Retiene aquéllas cuya muerte ha decretado y envía a las otras hasta un plazo fijado. Realmente en eso hay signos para la gente que reflexiona. (43) ¿Acaso han tomado, aparte de Allah, intercesores? ¿Incluso si no tienen dominio sobre nada ni son capaces de razonar? (44) Adviérteles que la intercesión toda pertenece a Allah. Suya es la soberanía de los Cielos y de la Tierra. Luego, a Él habréis de volver. (45) Cuando se menciona a Allah, sólo a Él, se revuelven de repulsión los corazones de los que encubren la verdad de Ajirah. Sin embargo, cuando se menciona a otros que no son Él, entonces sus corazones se regocijan. (46) Proclama: “¡Allah! Originador[1224] de los Cielos y de la Tierra, Conocedor del Ghaib y de lo Manifiesto. Eres Tú Quien juzgará entre Tus siervos acerca de aquello en lo que discrepaban”. (47) Si los infames tuvieran todo cuanto hay en la Tierra y aun otro tanto, lo darían para rescatarse del terrible castigo que les espera en el Día del Resurgimiento. Allah hará que se les aparezca aquello con lo que no contaban. (48) Se les manifestará el mal que atesoraron y les sitiará aquello de lo que se burlaban. (49) Cuando algún mal afecta al hombre –insan– Nos suplica, pero después, si le concedemos una gracia, dice: “Lo que se me ha dado es por mi propio mérito.” Bien al contrario, es una prueba. Sin embargo, la mayoría de ellos no es consciente de esta realidad. (50) Eso mismo decía la gente que ya pasó y en nada les benefició lo que habían atesorado. (51) Les arruinó el mal que acumulaban. A los que de éstos actúen con iniquidad les arruinará el mal que atesoraron, y no podrán impedirlo. (52) ¿Acaso no saben que Allah da el sustento en abundancia y que también lo limita siguiendo Su plan? Realmente en eso hay signos para le gente que cree. (53) Exhórtales – “siervos Míos”– a esos que se han excedido en contra de sí mismos, a que no desesperen de la rahmah de Allah. Allah perdona todas las faltas. Él es el Perdonador, el Compasivo[1225]. (54) Volveos arrepentidos a vuestro Señor y someteos a Él antes de que os llegue el castigo y no tengáis, luego, en quien apoyaros. (55) Seguid los significados de lo que se descarga de vuestro Señor con la mejor disposición antes de que os llegue el castigo, súbitamente, sin que podáis daros cuenta, (56) y digáis: “¡Pobre de mí! ¡Cómo pude haberme desentendido de la adoración de Allah! Yo era de los que se burlaban.” (57) O digáis: “Si Allah me hubiera guiado, habría tomado en serio Sus advertencias.” (58) O digáis cuando veáis el castigo: “Si tuviera otra oportunidad, sería de los que actúan con rectitud.” (59) Pero no son, sino vanas excusas. Os llegaron Mis signos y renegasteis de ellos. Os ensoberbecisteis y fuisteis de los encubridores[1226]. (60) El Día del Resurgimiento verás a los que habían forjado embustes contra Allah con el rostro ennegrecido. ¿Acaso no está en yahannam el refugio de los soberbios? (61) Allah habrá preservado temporalmente a los que hayan sido temerosos en un lugar seguro[1227], en el que no les afligirá ningún mal ni habrá nada que les turbe. (62) Allah es el Creador de todo cuanto existe, y de todo ello es el Guardián. (63) Suyo es el control de los Cielos y de la Tierra. Los que encubren los signos de Allah, ésos son los perdedores. (64) ¿Es que acaso te ordenan, esos ignorantes, que des poder a otros que a Allah? (65) Antes bien, se te ha inspirado a ti, y a los que hubo antes de ti, que si idolatras, habrás malogrado tus obras y serás de los perdedores. (66) Por ello, adora a Allah y sé de los agradecidos. (67) No han valorado el poder de Allah en su justa medida. El Día del Resurgimiento agarrará la Tierra entera, y los Cielos estarán plegados en Su Mano derecha. ¡Lejos está Allah de aquello con lo que Le asocian! (68) Se soplará en el cuerno y caerán fulminados todos cuantos haya en los Cielos y en la Tierra, salvo quien así haya decidido Su voluntad. Luego, se soplará en él una vez más y se levantarán expectantes[1228]. (69) Brillará la Tierra con la Luz de su Señor. Se colocará el Kitab. Se hará venir a los Profetas y a los que sean testigos. Se juzgará entre ellos con la verdad, y no sufrirán injusticia alguna. (70) A toda nafs se le pagará debidamente por sus obras, y nadie las conoce mejor que Él. (71) Los encubridores serán conducidos a yahannam en grupos. Al llegar a él, se abrirán sus puertas y les dirán sus guardianes: “¿Acaso no os llegaron Mensajeros de entre vosotros que os recitaban las aleyas de vuestro Señor y os advertían del encuentro de este Día?” Dirán: “En verdad que sí, así fue.” Se habrá hecho realidad el castigo decretado contra los encubridores. (72) Se les dirá: “Entrad por las puertas de yahannam, donde permaneceréis para siempre.” ¡Qué mala morada la de los soberbios! (73) A los temerosos se les conducirá en grupos al Jardín. Se abrirán sus puertas y sus guardianes les dirán: «La paz sea con vosotros. Actuasteis con rectitud. Entrad en él y en él morad para siempre.» (74) Dirán: “¡Alabado sea Allah que ha hecho realidad la promesa que nos hizo, y nos ha hecho herederos de la Tierra! Moraremos en el lugar que más nos plazca del Jardín.” ¡Qué excelente galardón el de los que actúan con rectitud! (75) Verás a los malaikah alrededor del Arsh declarar con alabanzas la perfección de su Señor más allá de toda contingencia. Se juzgará entre ellos con la verdad y se dirá: “¡Alabado sea Allah, el Señor de Todos los Dominios [1229]!


[1216] Ver artículo XIV y cuadro C1.

[1217]  Ver Infos 7 y 8, artículo XIX y esquemas 2 y 8 con sus textos.

[1218]  Ver artículos IV, V y XVII, apéndice B, esquema 10 y referencias F3 y F4.

[1219]  En esta aleya y en la 53 de esta misma sura tenemos tres niveles de intervención narrativa: Exhórtales –“siervos Míos”– a los que creen, a que tomen en serio las advertencias de su Señor. Los que hayan hecho el bien en esta vida, recibirán el bien. Ancha es la Tierra de Allah. A los que hayan resistido se les retribuirá sin que tengan que dar cuentas. El texto en naranja corresponde al narrador y se dirige al Profeta, le ordena que exhorte a los creyentes. El texto en negro es una interpolación del discurso de Allah el Altísimo, y el texto en azul vuelve a ser del narrador, pero dentro del contexto general de la narración. Ver artículos III y XXII.

[1220]  Ver cuadro C4.

[1221]  Ver artículo XIV, esquema 19, Info 10 y apéndice E.

[1222]  Ver cuadro C6.

[1223]  Ver artículo XVIII.

[1224]  Ver Info 13.

[1225]  En esta aleya tenemos tres niveles de intervención: Exhórtales – “Siervos míos”– a esos que se han excedido en contra de sí mismos, a que no desesperen de la rahmah de Allah. Allah perdona todas las faltas. Él es el Perdonador, el Compasivo. El texto naranja pertenece al narrador y se dirige al Profeta, le ordena que “les exhorte”. El texto en negro es una interpolación de Allah, y el texto azul vuelve a ser del narrador que habla de nuevo de forma general. Si nos atenemos exclusivamente al significado, esta aleya la podríamos retraducir de la siguiente manera: “Exhorta a Mis siervos, a esos que se han excedido en contra de sí mismos, a que no desesperen de Mi rahmah, pues Yo perdono todas las faltas. Yo soy el Perdonador, el Compasivo.”

[1226]  Ver Info 16.

[1227]  Ver artículo XXI.

[1228]  Ver Info 11 y cuadro C7.

[1229]  Ver Infos 11 y 16, y apéndice Q.

38.SURA SAD

سُورَةُ ص

Mequinense

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

(1) Sad[1201], por el Qur-an que despierta la consciencia al recuerdo. (2) Los encubridores, en cambio, se ensoberbecen a pesar de que viven en un continuo cisma. (3) ¡Cuántos pueblos anteriores a ellos no habremos destruido! Imploraron, pero ya era demasiado tarde para escapar al castigo. (4) Se extrañan de que el advertidor que les ha llegado sea uno de ellos. Dicen los encubridores: “Este es un mago farsante. (5) ¿Acaso quiere hacer de todos los alihah[1202] un único ilah[1203]? En verdad que es algo asombroso.” (6) Acuden prestos sus principales y les arengan: “Seguid por vuestra senda y resistid, y no cedáis ante lo que dicen de vuestros alihah, pues algo pretenden con todo eso. (7) No hemos oído que hubiera algo así en la mil-lah[1204] anterior. No es, sino una invención. (8) ¿Acaso se ha descargado sobre él, de entre todos nosotros, el recuerdo?” “En realidad dudan que provenga de Mí. ¡Aún no han probado Mi castigo[1205]!” (9) ¿O será que poseen los depósitos de la rahmah de tu Señor –el Poderoso, el Dador Incansable? (10) ¿O acaso tienen el dominio de los Cielos y de la Tierra y de lo que entre ambos hay? Que asciendan entonces a ellos por cualquier medio que tengan. (11) No son, sino el ejército siempre derrotado de los coaligados. (12) Antes de ellos ya negaron la verdad la gente de Nuh, los Ad y Firaun[1206], el de las estacas. (13) Y los Zamud, la gente de Lut y ashab al-Aikah[1207]. Esos son los coaligados. (14) Todos ellos negaron a los Mensajeros, “y se hizo realidad Mi castigo.” (15) Sólo esperan que les llegue un único grito[1208] después del cual ya no podrán volver. (16) Dicen: “¡Señor nuestro! Adelántanos nuestra parte antes del Día de la Rendición de Cuentas.” (17) Resiste a sus discursos, y recuerda a nuestro siervo Daud –lleno de fuerza y vigor[1209]. Una y otra vez se volvía arrepentido a su Señor. (18) Hicimos que principales y sacerdotes alabasen con él al anochecer y al amanecer; (19) y los voladores se agrupaban, y todos a Él se volvían arrepentidos. (20) Fortalecimos su reino y le dimos Hikmah y discernimiento en sus veredictos. (21) ¿Te ha llegado la historia del litigio[1210]? Ascendieron hasta el salón del trono. (22) Se presentaron ante Daud, y éste sintió miedo de ellos. Entonces dijeron: “¡No temas! Entre nosotros hay dos litigantes. Uno ha abusado del otro, así pues, juzga con la verdad, sin ser injusto con ninguno de ellos, y guíanos al camino de rectitud.” (23) “Este es mi hermano. Tiene noventa y nueve ovejas y yo sólo tengo una. Me dijo: ‘Déjala a mi cuidado,’ y me convenció para que así lo hiciera.” (24) Dijo: “Ha sido injusto contigo al pedirte tu oveja para juntarla a las suyas. En verdad que muchos de los que se asocian con otros cometen abusos, pero no así los que creen y actúan con rectitud. Sin embargo, éstos son muy pocos.” Entonces Daud se dio cuenta de que le habíamos puesto a prueba y pidió perdón a su Señor, cayó postrado y se volvió arrepentido. (25) Se lo perdonamos y en verdad que goza de proximidad ante Nosotros y de una hermosa morada[1211]. (26) ¡Daud! Te hemos hecho sucesor en esta tierra, juzga, pues, entre los hombres con la verdad y no sigas las pasiones, ya que te extraviarían del camino de Allah. En verdad que aquéllos que se extravían del camino de Allah recibirán un duro castigo por haberse olvidado del Día de la Rendición de Cuentas. (27) No hemos creado el Cielo y la Tierra ni lo que entre ambos hay en vano. Eso es lo que piensan los encubridores. ¡Ay de los encubridores por el fuego que se han ganado! (28) ¿Acaso vamos a poner a los que creen y actúan con rectitud en el mismo lugar que a los corruptores? ¿O vamos a tratar a los temerosos de la misma forma que a los depravados? (29) Es un Kitab bendito que hacemos descargar sobre ti para que pongan en obra sus aleyas y recapaciten los dotados de entendimiento. (30) A Daud le concedimos Sulayman. ¡Qué excelente siervo! En verdad que una y otra vez se volvía arrepentido. (31) Una tarde le mostraron unos excelentes caballos bien adiestrados. (32) Al cabo de un rato, dijo: “He preferido los bienes de este mundo al recuerdo de mi Señor,” de modo que mandó que se los llevasen a las caballerizas para no verlos. (33) “Traédmelos de nuevo,” y se puso a acariciar sus patas y sus cuellos. (34) Pusimos a prueba a Sulayman  –echamos un cuerpo en su trono. Luego se volvió arrepentido, (35) y suplicó: “¡Señor mío! Perdóname y concédeme un reino que nadie más pueda tener después de mí. Tú eres el Dador Incansable.” (36) Le subordinamos el viento que corría apacible bajo su mandato a donde lo dirigiese. (37) Los shayatin trabajaban para él construyendo y buceando. (38) Había otros sujetos con argollas. (39) Se le dijo: “Esto es lo que te concedemos. Concédelo tú de tu gracia o retenlo, sin que por ello se te pidan cuentas.” (40) Tiene junto a Nosotros proximidad y una hermosa morada[1212]. (41) Recuerda a Nuestro siervo Ayyub[1213] cuando suplicó a su Señor: “¡El shaytan me ha tocado con aflicción y sufrimiento!” (42) “Patea con el pie y tendrás agua fresca para lavarte y beber.” (43) Le restituimos su familia y sus bienes, y le dimos otro tanto por Nuestra rahmah y para que fuera motivo de reflexión para los dotados de entendimiento. (44) Toma en tu mano un haz de ramas y golpea con él, y no perjures. En verdad que le hallamos paciente. ¡Qué excelente siervo! A su Señor se volvía siempre arrepentido. (45) Recuerda a Nuestros siervos Ibrahim, Ishaq y Yaqub, todos ellos dotados de firmeza y de una clara percepción. (46) E hicimos que en todo momento mantuvieran el recuerdo de la Última Morada. (47) Los elegimos por su pureza y rectitud. (48) Y recuerda a Ismail[1214], al-Yasa y a Dhul Kifl[1215], todos ellos de entre los más nobles. (49) Esto es un recuerdo y una admonición. Para quien los siga habrá una hermosa morada (50) –los Jardines de Adn cuyas puertas se abrirán para ellos. (51) Allí, recostados, tendrán abundante fruta y bebida. (52) A su lado habrá mujeres puras, siempre jóvenes. (53) Esto es lo que se os promete para el Día de la Rendición de Cuentas. (54) Este será Nuestro sustento que nunca se acabará. (55) Así será. Los tiranos transgresores tendrán la peor morada (56)yahannam, donde arderán. ¡Qué mal refugio! (57) ¡Que gusten el agua hirviente y la pus, (58) y otros castigos como esos! (59) – “Ahí tenéis a un grupo que será arrojado con vosotros.” –“No son bienvenidos.” Han de arder en el fuego. (60) Dirán: “¡No! Sois vosotros los que no sois bienvenidos. Vosotros nos llevasteis a esta situación.” ¡Qué mal lugar de permanencia! (61) Dirán: “¡Señor nuestro! A quienes han sido la causa de que estemos aquí dóblales el castigo del fuego.” (62) Dirán: “¿Qué nos pasa que no vemos a unos hombres que considerábamos de los peores? (63) Los tomábamos a burla. ¿O acaso están aquí, pero no los vemos?” (64) Así discutirá la gente del fuego. (65) Aclárales que no eres, sino un advertidor. No hay ilah, sino Allah –el Único, el Dominador, (66) el Señor de los Cielos y de la Tierra y de lo que entre ambos hay, el Poderoso, el Perdonador. (67) Hazles entender que ésta es una grandiosa noticia, (68) de la que ellos se apartan; (69) y de que no tienes conocimiento de lo que se discute en el Consejo Supremo. (70) Tan sólo se te ha inspirado que seas un claro advertidor. (71) Cuando dijo tu Señor a los malaikah: “Voy a crear un ser humano –bashar– del barro. (72) Una vez lo haya preparado y haya insuflado allí mi Ruh, estad listos para asistirle.” (73) Todos los malaikah aceptaron servirle, (74) salvo Iblis, que se ensoberbeció y fue de los encubridores. (75) Dijo: “¡Iblis! ¿Qué es lo que te impide servir a quien he creado con Mis manos? ¿Te has ensoberbecido o eres de los altivos?” (76) Dijo: “Yo soy mejor que él. A mí me has creado de fuego, mientras que a él lo has creado de barro.” (77) Dijo: “¡Sal de aquí! Y reprobado seas. (78) Te seguirá Mi maldición hasta el Día de la Rendición de Cuentas.” (79) Dijo: “Si esa es Tu voluntad, dame de tiempo hasta el Día del Resurgimiento.” (80) Dijo: “Así será. (81) Tendrás de tiempo hasta el Día fijado.” (82) Dijo: “Por Tu poder los desviaré del camino de rectitud a todos ellos, (83) salvo a aquellos de Tus siervos que sigan la recta guía.” (84) Dijo: “Esta es la verdad y la verdad digo (85) –llenaré yahannam contigo y con todos los que de ellos te sigan.” (86) Aclárales que no les pides ningún pago por ello, y que no piensen que estás fingiendo. (87) No es, sino un recuerdo y una admonición para todos los dominios. (88) Sin duda que pronto sabréis lo que en él se anuncia.


[1201]  Ver artículo IV.

[1202]  Alihah آلِهاة  es el plural de ilah إله, e ilahat  إلاهات es su femenino plural.

[1203]  Ver Info 14.

[1204]  Ver artículo XI.

[1205]  Otra interpolación del discurso de Allah el Altísimo en el texto general. Ver artículo XXII.

[1206]  Ver Info 24 y artículo XX.

[1207]  Ver artículo XX.

[1208]  Ver cuadro C7 e Info 11.

[1209] Narrado de Abu Salamah bin ‘Abdur Rahman: “Entré donde estaba ‘Abdullah bin ‘Amr y dije: ‘Oh tío, dime lo que te ha dicho el Mensajero de Allah (s.a.s).’ Dijo: ‘Oh hijo de mi hermano, había decidido esforzarme al máximo hasta el punto que me dije a mí mismo: ‘Ayunaré todos los días de mi vida y recitaré el Qur-an todos los días y todas las noches.’ Y llegó a oídos del Mensajero de Allah (s.a.s) mi resolución y vino a mi casa y me dijo: ‘Me ha llegado la noticia de que has dicho: ‘Ayunaré todos los días de mi vida y recitaré el Qur-an.’ Dije: ‘En verdad que eso es lo que he dicho, Oh Mensajero de Allah.’ Dijo: ‘Sí, pero no lo hagas. Ayuna tres días de cada mes.’ Dije: ‘Tengo fuerza para algo más que eso.’ Dijo: ‘Entonces ayuna dos días a la semana, los lunes y los jueves.’ Dije: ‘En verdad que tengo fuerza para más que eso.’ Dijo: ‘Entonces haz el ayuno de Daud –sobre el la paz. Y en verdad que su ayuno era el más equilibrado ante Allah: Un día ayunaba y al siguiente rompía el ayuno; Y si hacía una promesa, no la infringía; y si se encontraba (con el enemigo), no huía.’”

(Sunan an-Nasai, libro del ayuno 2395 –sahih)

En el comentario de Hafiz Abu Tahir Zubair Ali Zai a este hadiz destaca la energía física y el vigor del Profeta Daud: “‘Nunca huyó ante el enemigo’: Se mencionan aquí dos atributos adicionales con los que ha sido caracterizado. A demás de su estricto ayuno, poseía una inmensa energía física. Había sido investido de una gran fuerza interior.” A continuación cita esta misma aleya de la sura Sad.

[1210]  Ver artículo XX.

[1211]  Ver artículo XXI.

[1212]  Ver artículo XXI, apéndice G y referencias F5 y F6.

[1213]  Ver artículo XX.

[1214]  Ver artículo XX y esquemas 20 y 23.

[1215]  Ver artículo XX.

37.SURA DE LOS QUE SE DISPONEN EN FILAS

AS-SAFFAT

سُورَةُ الصَّافَّاتِ

Mequinense

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

(1) Por los que se disponen en filas, (2) llaman con vehemencia al bien (3) y siguen lo que les ha sido revelado. (4) En verdad que vuestro Ilah es uno; (5) el Señor de los Cielos y de la Tierra y de lo que entre ambos hay; el Señor de los orientes[1187]. (6) Hemos adornado el cielo de dunia con estrellas, (7) y lo hemos protegido de todo shaytan rebelde. (8) No pueden escuchar al Consejo Supremo, pues de todas partes se les arroja (9) y expulsa. Sufren un incesante castigo. (10) Salvo quien arrebata algo y es perseguido por saetas de fuego. (11) Que ponderen –¿Son ellos una creación superior al resto de lo que hemos creado? En realidad, los hemos creado de barro viscoso. (12) Mientras tú te asombras, ellos se burlan. (13) Cuando se les amonesta, se despreocupan. (14) Cuando ven un signo, se mofan. (15) Dicen: “Esto no es, sino magia declarada. (16) ¿Acaso cuando estemos muertos y seamos tierra y huesos, seremos resucitados? (17) ¿Y serán resucitados nuestros ancestros?” (18) Adviérteles que así será, y entonces serán humillados. (19) Habrá un solo grito y verán la realidad que negaban[1188]. (20) Dirán: “¡Ay de nosotros! Este es el Día de la Rendición de Cuentas.” (21) Este es el Día de la Distinción cuya realidad negabais. (22) ¡Juntad a los infames, a los de su grupo y a los que daban poder (23) aparte de Allah. Allanadles el camino al yahim[1189]. (24) Y detenedles, pues van a ser interrogados. (25) ¿Qué os pasa que no os ayudáis entre vosotros? (26) Pero no, ese Día estarán rendidos. (27) Avanzarán unos contra otros y se reprocharán mutuamente. (28) Dirán: “Nos embaucasteis, sugiriéndonos lo que parecía bueno.” (29) Les responderán: “¡No, no fue así! La realidad es que no erais creyentes. (30) No teníamos ninguna autoridad sobre vosotros; ninguna, pero estabais en continua rebeldía. (31) Ahora se ha hecho realidad la palabra de nuestro Señor contra nosotros y vamos a sufrir Su castigo. (32) Os extraviamos, es cierto, pues nosotros mismos estábamos extraviados[1190].” (33) Ese Día estarán juntos en el castigo. (34) Así actuamos con los nefarios. (35) Cuando se les decía: “No hay ilah, sino Allah,” se ensoberbecían (36) y argüían: “¿Acaso vamos a dejar a nuestros alihah[1191] por un poeta hechizado?” (37) Muy al contrario, ha venido con la verdad, confirmando aquello con lo que vinieron los Enviados. (38) Vais a probar el doloroso castigo. (39) No se os pagará, sino por el fruto de vuestras obras. (40) Mas los siervos de Allah que hayan actuado con rectitud no sufrirán castigo alguno. (41) Se les sustentará de la forma más espléndida (42) –con toda clase de frutos– y se les honrará (43) en los Jardines de las Delicias. (44) Allí estarán sobre lechos, unos enfrente de otros. (45) A su alrededor se harán circular vasos con bebida de manantial, (46) blanca y deliciosa para quienes la beban. (47) No producirá embriaguez ni se acabará. (48) A su lado tendrán mujeres puras, de la más atractiva mirada, (49) como perlas escondidas. (50) Se aproximarán unos a otros y se hablarán. (51) Dirá uno de ellos: “Yo tenía un compañero inseparable –qarin[1192](52) que solía decir: “¿De verdad crees en eso? (53) ¿Acaso nos van a pedir cuentas cuando estemos muertos y seamos tierra y huesos?” (54) Dirá: “¿Habéis subido a ese lugar?” (55) Ascenderá y lo verá en medio del yahim. (56) Dirá: “¡Por Allah! A punto estuviste de llevarme a la perdición. (57) De no haber sido por la gracia de mi Señor, hoy estaría entre los que tienen que comparecer. (58) ¿En verdad que no vamos a morir de nuevo (59) ni vamos a ser castigados?” (60) Este es el gran triunfo. (61) Para conseguir algo semejante, que se esfuercen aquellos que lo quieran conseguir. (62) ¿Es mejor este agasajo o el árbol del zaqqum[1193]? (63) Lo hemos hecho una aflicción para los infames. (64) Es un árbol en la parte más baja del yahim. (65) Los brotes de sus ramas son como cabezas de shayatin. (66) De él comerán y llenarán sus estómagos. (67) Luego se mezclará con agua hirviendo (68) y regresarán al yahim. (69) Habían encontrado a sus padres extraviados (70) y se apresuraron en seguir sus huellas. (71) Ya antes se habían extraviado muchos de los primeros, (72) incluso después de haberles enviado advertidores. (73) Ahora mira cómo acabaron los que habían sido advertidos, (74) salvo los siervos sinceros de Allah. (75) Nuh nos pidió apoyo, y nadie mejor que Nosotros para responder. (76) Lo salvamos a él y a su gente de la gran aflicción, (77) e hicimos que sus descendientes fuesen los que continuaran. (78) Dejamos viva su memoria hasta el final de los tiempos. (79) Paz sobre Nuh en todos los dominios. (80) Así es como pagamos a los que actúan con rectitud. (81) Él fue uno de Nuestros siervos creyentes. (82) Luego, ahogamos al resto. (83) Entre los de su misma creencia estaba Ibrahim. (84) Fue a su Señor con un corazón limpio. (85) Cuando les dijo a su padre y a su pueblo: “¿Qué es lo que adoráis? (86) ¿Acaso queréis falsos alihah en vez de Allah? (87) ¿Qué pensáis entonces del Señor de Todos los Dominios?” (88) Observó atento las estrellas. (89) Dijo: “Me hacéis enfermar con vuestras incongruencias.” (90) Entonces se apartaron de él, dándole la espalda. (91) Hizo de sus alihah el objeto de sus pesquisas. Les dijo: “¿Es que no coméis? (92) ¿Qué os pasa que no habláis?” (93) Su estratagema fue golpearles hasta hacerlos pedazos. (94) Entonces avanzaron presurosos hacia él. (95) Les dijo: “¿Adoráis lo que vosotros mismos habéis esculpido, (96) cuando es Allah Quien os ha creado, a vosotros y a lo que fabricáis?” (97) Dijeron: “Construid un horno y arrojadle al yahim[1194] para que arda.” (98) Quisieron con ello maquinar contra él, pero los rebajamos hasta lo más bajo[1195]. (99) Dijo: “Voy a mi Señor. Él me guiará. (100) ¡Señor mío! Concédeme uno que sea de los que actúen con rectitud.” (101) Y le anunciamos la buena nueva de un muchacho clemente y bondadoso. (102) Cuando éste alcanzó la edad de acompañarle en sus tareas, le dijo: “¡Hijo mío! He visto en sueños que te degollaba. Dame, pues, tu parecer.” Dijo: “¡Padre! Haz lo que se te ordena y si Allah quiere, verás que resisto al temor de lo que me anuncias.” (103) Cuando ambos lo habían aceptado con sumisión, y le había tumbado con la frente contra el suelo, (104) le llamamos: “¡Ibrahim! (105) Ya has cumplido con el sueño.” Así es como pagamos a los que actúan con rectitud. (106) Esta fue claramente una verdadera prueba[1196]. (107) Le rescatamos, poniendo en su lugar una magnífica ofrenda, (108) y dejamos viva su memoria hasta el final de los tiempos. (109) Paz sobre Ibrahim. (110) Así es cómo pagamos a los que actúan con rectitud. (111) Él fue uno de Nuestros siervos creyentes. (112) Le anunciamos la buena nueva de Ishaq, elegido Profeta de entre los que actúan con rectitud. (113) Le bendijimos a él y a Ishaq. Entre sus descendientes los hay que actúan con rectitud y los hay que se condenan a ellos mismos, víctimas de su propia rebeldía. (114) Agraciamos a Musa y a Harun. (115) Les salvamos a ellos y a su gente de la gran aflicción. (116) Les apoyamos y fueron los vencedores. (117) Les dimos el Kitab clarificador (118) y les guiamos al camino que conduce a la rectitud. (119) Dejamos viva su memoria hasta el final de los tiempos. (120) Paz sobre Musa y Harun. (121) Así es como pagamos a los que actúan con rectitud. (122) Ellos fueron dos de Nuestros siervos creyentes. (123) Il-Ias[1197] fue uno de los Enviados. (124) Fue a su gente y les dijo: “¿No vais a tomar en serio las advertencias que se os hacen? (125) ¿Invocáis a Bal y abandonáis al mejor de los creadores, (126) Allah, vuestro Señor y el Señor de vuestros ancestros?” (127) Pero renegaron de él y se les pedirán cuentas por ello. (128) No así a los siervos sinceros de Allah. (129) Dejamos viva su memoria hasta el final de los tiempos. (130) Paz sobre Il-Iasin. (131) Así es cómo pagamos a los que actúan con rectitud. (132) Fue uno de Nuestros siervos creyentes. (133) Y también Lut fue uno de los Enviados. (134) Lo salvamos a él y a toda su gente, (135) excepto a una vieja que prefirió permanecer apegada al pasado. (136) Luego, aniquilamos a todos los demás. (137) Pasáis sobre ellos mañana (138) y noche. ¿No vais a razonar? (139) Yunus fue otro de los Enviados. (140) Huyó en un barco[1198] de mercancías[1199]. (141) Hubo serios argumentos con la gente del barco, por lo que dejaron que fuera la suerte la que decidiera entre ellos, y perdió. (142) La ballena se lo tragó y quedó reprobado. (143) De no haber sido por su arrepentimiento, (144) habría permanecido en su vientre hasta el Día del Resurgimiento. (145) Lo arrojamos, enfermo y angustiado, a un lugar árido, sin vegetación, (146) e hicimos que creciera junto a él una planta de calabaza. (147) Le enviamos a un lugar en el que habitaban cien mil personas o quizás más. (148) Y creyeron. Les dejamos que siguieran con su forma de vida por un tiempo. (149) Pídeles que te expliquen cómo es que tu Señor tiene hijas y ellos tienen hijos. (150) O si ha creado a los malaikah hembras y ellos son testigos. (151) ¿O es que acaso, basándose en sus calumnias, dirán: (152) “Allah ha engendrado”? Son unos falaces. (153) ¿Acaso habría elegido tener hijas en vez de hijos? (154) ¿Qué os pasa que juzgáis de esa manera? (155) ¿Sois incapaces de reflexionar? (156) ¿O acaso lo que decís está apoyado por una autoridad irrefutable? (157) Traed, pues, vuestro kitab si es verdad lo que decís. (158) Le han atribuido relación de parentesco con los yin, pero los yin saben bien que tendrán que comparecer. (159) ¡Lejos está Allah de aquello con lo que le describen! (160) No así los siervos sinceros de Allah. (161) Vosotros y todo aquello a lo que dais poder (162) no podréis hacer que se extravíe, (163) salvo aquel sobre quien se haya decretado que arda en el yahim. (164) No hay ninguno de Nosotros que no tenga una función establecida. (165) Se ha dispuesto que estemos en formación, (166) y que declaremos la absoluta perfección de Allah más allá de toda contingencia[1200]. (167) Decían: (168) “Si nos hubiera llegado alguna admonición de los que nos precedieron, (169) seríamos de los siervos sinceros de Allah.” (170) Mas ahora que les ha llegado este Qur-an, reniegan de él, pero ya sabrán. (171) Ya antes les había llegado Nuestra palabra a Nuestros siervos Mensajeros. (172) Recibieron Nuestro apoyo, (173) y fueron Nuestros soldados los que salieron victoriosos. (174) Así pues, apártate de ellos, (175) y permanece atento, pues pronto verán vuestro triunfo y su derrota. (176) ¿Acaso esperan impacientes a que les llegue Nuestro castigo? (177) Cuando descienda a sus patios –¡Qué mal amanecer el de los que fueron advertidos! (178) Así pues, apártate de ellos, (179) y permanece atento, pues pronto verán. (180) ¡Lejos está tu Señor –el Señor del Poder– de aquello con lo que Le describen! (181) Que la paz sea con los Enviados. (182) ¡Alabado sea Allah, el Señor de Todos los Dominios!


[1187]  Ver artículo XVII.

[1188]  Ver apéndice Q, cuadro C7 e Info 11.

[1189]  Ver referencia F17.

[1190]  Ver Infos 7 y 8.

[1191]  Alihah آلِهاة  es el plural de ilah إله, e ilahat  إلاهات es su femenino plural.

[1192]   Ver artículo XII.

[1193]  Ver referencia F19.

[1194]  Aquí yahim es otro término para fuego.

[1195]  Ver artículo I.

[1196]  Ver artículo XX y esquemas 20 y 23.

[1197]  En la sura 36 –Ya Sin يس, estas letras hacen referencia al profeta Muhammad (s.a.s) como se deduce de la aleya 3: “En verdad que eres uno de los Enviados.” Estas letras no son uno de los nombres de Muhammad (s.a.s), como afirman algunos de los comentaristas del Qur-an, sino una referencia a él en tanto que enviado, o marcas de la secuencia en la que se organiza el proceso de convertirle en Profeta. Otro aspecto propio del estilo coránico es el de que muchos de los nombres propios que aparecen en él tienen el sentido de aquello que más les caracteriza. Por ejemplo, Firaun deriva de fara’ فَرَعَ, y significa –el que excede en altura a los otros, lo que esta elevado, el que excede en nobleza y rango, el altivo, pero también puede significar lo contrario, alguien vil, bajo, mezquino. Por su parte, el nombre Yaqub يَعْقوب significa –el último, el que viene detrás. Así se le denomina en el Qur-an: “Le concedimos a Ishaq y detrás de Ishaq a Yaqub.” Por lo tanto, su nombre hace referencia a una de sus características. Es lo mismo que encontramos en el nombre del Profeta que se menciona en esta aleya, il-Ias إلياس, que se compone de la partícula il (que hace referencia a Allah, il, al, el, como en Isma-il, Isra-il o Dan-el) y de las letras ia y sin يس, como en la sura 36 – Ya Sin يس. Por lo tanto, il-Ias إلياس es el nombre de un Profeta que, al mismo tiempo, significa “enviado de Allah”, “mensajero de Allah”. De ahí que en la aleya 130 de esta misma sura se mencione a este mismo Profeta con el nombre de il-Iasin إل ياسين –se utiliza la forma plural añadiendo ia y nun ي y ن. Es como un juego de palabras sirviéndose del nombre il-Ias إلياس. Es como si dijera: “Paz no sólo sobre il-Ias إلياس, sino sobre todos los enviados de Allah, sobre todos los mursalin.

Muy probablemente il-Ias إلياس haga referencia al Elías bíblico, pues fue él quien luchó para que los Banu Isra-il dejaran de adorar a ese ídolo y se volviesen a la adoración de Allah el Altísimo.

[1198]  En este caso se utiliza la palabra fulk فُلك para barco en sentido general, y no yariah جارِيه o su plural yawari جَوارِ. Ver apéndice R.

[1199]  Ver artículo XX.

[1200]  En este caso, son los malaikah los que hablan directamente, sin necesidad de narrador. Ver artículos III y XXII.

36.SURA YA SIN

سُورَةُ يس

Mequinense

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

(1) Ya, Sin[1173]. (2) ¡Por el Qur-an Hakim[1174]! (3) Eres uno de los Enviados, (4) en el camino recto. (5) Lo hace descargar el Poderoso, el Compasivo (6) para que adviertas a una gente cuyos padres no fueron advertidos y ahora viven despreocupados. (7) Se ha hecho realidad la palabra dictada contra la mayoría de ellos, y no van a creer. (8) Llevarán argollas en el cuello que les llegarán hasta el mentón y no podrán bajar la cabeza. (9) Hemos puesto una barrera por delante de ellos y otra por detrás. Les hemos velado y no pueden ver. (10) Es igual que les adviertas o que no les adviertas, no creerán. (11) Sólo puedes advertir a quien sigue lo que se le transmite y, conectado a la Órbita Divina, toma en serio las advertencias del Rahman[1175]. Anúnciales la buena nueva de que habrá perdón para ellos y un generoso galardón. (12) Damos vida a los muertos y escribimos las obras que adelantaron y las huellas que dejaron. Todo lo enumeramos en un imam[1176] inalterable. (13) Cuéntales lo que les sucedió a los habitantes de la ciudad cuando llegaron a ella los Enviados. (14) Mandamos a dos de ellos, pero los negaron. Entonces les apoyamos con un tercero, y dijeron: “Hemos sido enviados a vosotros.” (15) Dijeron: “No sois, sino seres humanos –bashar– como nosotros, y el Rahman no ha hecho descargar ninguna revelación. Tan sólo estáis mintiendo.” (16) Dijeron: “Bien sabe nuestro Señor que hemos sido enviados a vosotros, (17) pero no nos corresponde, sino hacer llegar el mensaje con claridad.(18) Dijeron: “Tenemos un mal presagio de vosotros. Si no desistís, os echaremos de aquí y os infligiremos un doloroso castigo.” (19) Dijeron: “¡Sea para vosotros vuestro mal presagio! ¿Es que no vais a recapacitar? Pero no, sois gente que se excede.” (20) Vino un hombre corriendo desde el otro extremo de la ciudad. Dijo: “¡Gentes de este lugar! ¡Seguid a los Enviados! (21) Seguid a quienes no os piden pago alguno y están guiados. (22) ¿Cómo podría no adorar a Quien me ha creado y a Quien habréis de volver? (23) ¿Debería tomar, aparte de Él, otros dioses? Si el Rahman quisiera causarme algún daño, su intercesión no me serviría de nada ni podrían salvarme. (24) Si lo hiciera, estaría en un claro extravío. (25) Creo en vuestro Señor. ¡Escuchadme pues!” (26) Se le dijo: “¡Entra en el Jardín[1177]!” Dijo: “¡Ojalá supiera mi gente (27) que mi Señor me ha perdonado y me ha concedido ser uno de los que Él ha honrado[1178].” (28) No mandamos contra su gente, después de él, soldados desde el cielo. No necesitamos que descendieran. (29) No hubo, sino un grito y quedaron extintos[1179]. (30) ¡Qué pena de siervos! No había Mensajero que les llegase del que no se burlaran. (31) ¿Acaso no veían cuántos pueblos ya antes habíamos destruido? A ellos no han de volver. (32) Comparecerán ante Nosotros. (33) Tienen un signo en la tierra muerta a la que vivificamos y de la que hacemos que crezcan cereales de los que se alimentan. (34) Hemos puesto en ella campos de palmeras y vides, y hemos hecho que de ella nacieran manantiales (35) para que pudieran comer de lo que no han trabajado sus manos. ¿Es que no van a agradecer? (36) ¡Perfecto es más allá de toda contingencia! Quien ha creado todas las especies –de lo que crece en la tierra, de ellos mismos y de lo que no saben. (37) Tienen un signo en la noche, cuando hacemos que con ella termine el día y les cubra la oscuridad. (38) El Sol se dirige hacia su lugar de destino. Así lo ha ordenado el Poderoso, el Sabio. (39) A la Luna le hemos fijado casas, hasta que se hace como una rama de palmera vieja. (40) De ninguna forma puede el Sol dar alcance a la Luna ni la noche puede adelantarse al día. Todos nadan en sus órbitas[1180]. (41) Llevamos a su descendencia en la nave cargada y equipada. En eso tienen otro signo. (42) Y creamos para ellos otras semejantes a esa en las que navegan. (43) Si quisiéramos, haríamos que se ahogasen, sin que les sirviese de nada gritar pidiendo auxilio. Nadie les podría salvar, (44) a no ser por Nuestra rahmah y para concederles un tiempo más de vida. (45) Se les dice: “Tomad en serio vuestras acciones, pues por ellas seréis juzgados, para que se tenga rahmah de vosotros.” (46) Mas no hay signo que les llegue de los signos de su Señor del que no se aparten. (47) Cuando se les dice: “Dad del sustento que Allah os ha asignado,” dicen los encubridores a los creyentes: “¿Acaso vamos a alimentar a quien Allah, si quisiera, alimentaría Él Mismo?” En verdad que estáis en un claro extravío[1181]. (48) Y dicen: “¿Cuándo llegará eso con lo que nos amenazáis si es verdad lo que decís?” (49) No esperan, sino un solo grito[1182] que se apodere de ellos mientras están entretenidos en sus vanas discusiones. (50) No tendrán tiempo de arreglar sus asuntos ni de volver a su gente. (51) Se soplará en el cuerno y saldrán entonces de las tumbas presurosos a comparecer ante su Señor. (52) Dirán: “¡Ay de nosotros! ¿Quién nos ha levantado de nuestros lechos? Esto es lo que había prometido el Rahman. Los Enviados decían la verdad.” (53) No habrá, sino un solo grito y todos comparecerán ante Nosotros[1183]. (54) Ese Día nadie será tratado injustamente, y sólo se os pagará por lo que hayáis hecho. (55) Los compañeros del Jardín estarán ese Día ocupados en su deleite. (56) Ellos y sus esposas estarán a la sombra reclinados sobre divanes. (57) En él tendrán frutas y todo lo que pidan. (58) ¡Salam! Palabra de un Señor compasivo. (59) Y vosotros, gente nefanda, apartaos hoy. (60) “¿Acaso no hice un pacto con vosotros, Banu Adam, de que no adoraseis al shaytan? –él es para vosotros un claro enemigo– (61) “y de que me adoraseis sólo a Mí?” Este es el camino de rectitud. (62) Él ha extraviado a muchos de los que os precedieron. ¿No vais a razonar? (63) Esto es yahannam, lo que se os había prometido. (64) Arded en él por haber encubierto la verdad. (65) Hoy les sellaremos la boca, y serán sus manos las que hablen, y serán sus pies los que den testimonio de sus obras. (66) De haber sido ese Nuestro plan, les habríamos borrado los ojos y aunque acudieran al camino, ¡¿cómo podrían ver?! (67) Habríamos deformado su condición, y no habrían podido moverse. (68) A quien concedemos una larga vida le disminuimos en su constitución. ¿Es que no van a razonar? (69) No le hemos enseñado poesía ni es propio de él. No es, sino un recuerdo y un Qur-an inalterable[1184] (70) para advertir a los que estén vivos y para que se haga realidad la palabra decretada contra los encubridores. (71) ¿Es que no ven que hemos creado para ellos con Nuestras manos animales de rebaño sobre los que tienen dominio? (72) Se los hemos subordinado –en ellos montan y de ellos comen. (73) En ellos tienen otros beneficios y bebida. ¿Es que no van a agradecer? (74) Sin embargo, han tomado, aparte de Allah, alihah[1185] en los que apoyarse, (75) pero no tienen en ellos apoyo alguno, y los que han tomado a esos como alihah en vez de a Allah son para ellos un ejército siempre presto a servirles. (76) Así pues, que no te aflija su discurso. Sabemos lo que guardan en secreto y lo que declaran abiertamente. (77) ¿Acaso no ve el hombre que lo hemos creado de una gota de agua fecundadora eyaculada? Sin embargo, es un claro discutidor. (78) Intenta rebatirnos con argumentos, pero se olvida de cómo fue creado y dice: “¿Quién dará vida a los huesos cuando ya estén descompuestos?” (79) Les dará vida Quien los produjo por primera vez, Aquel que conoce a todas las criaturas. (80) El que hace para vosotros que del árbol verde salga fuego, y que con él encendáis. (81) ¿Acaso Quien creó los Cielos y la Tierra no tiene poder para crear algo semejante a ellos? Sin duda que es capaz. Él es el Creador[1186], el Sabio. (82) Cuando quiere crear algo, Le basta con decirle –“Sé”, y es. (83) ¡Perfecto es más allá de toda contingencia! Aquel en cuyas Manos está el dominio de todas las cosas, Aquel a Quien habréis de volver!


[1173]  Ver artículo IV.

[1174]  Ver artículo XIV y esquema 19.

[1175]  Ver Info 3.

[1176]  Ver apéndice C.

[1177]  Ver artículo XXI e Info 2.

[1178]  Ver artículos II y XXI.

[1179]  Ver Info 15.

[1180]  Ver artículo XVII.

[1181]  Ver apéndice O.

[1182]  Ver Info 15.

[1183]  Ver cuadro C7 e Info11.

[1184]  En estas aleyas se ve el cambio repentino del sujeto de la acción –se está hablando del Profeta Muhammad (s.a.s) y se pasa a referirse al Qur-an. Es parte del estilo intrínseco al texto coránico. Ver artículo II.

[1185]  Alihah آلِهاة  es el plural de ilah إله, e ilahat  إلاهات es su femenino plural.

[1186]  Ver Info 13.

35.SURA DEL ORIGINADOR

FATIR

سُورَةُ فَاطِرٍ

Mequinense

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

(1) Alabado sea Allah, Originador[1162] de los Cielos y de la Tierra, Quien ha hecho a los malaikah[1163] Mensajeros, y los ha dotado de alas dobles, triples y cuádruples. Añade a la creación según Su plan. Allah tiene el poder sobre todas las cosas. (2) Nadie puede impedir que llegue a los hombres –nas– lo que Allah les concede de Su rahmah ni puede llegar a nadie si Él lo retiene. Él es el Poderoso, el Sabio. (3) ¡Hombres –nas! Despertad vuestra consciencia a las bendiciones que Allah derrama sobre vosotros. ¿Acaso existe, aparte de Allah, algún creador que os mande el sustento del cielo o lo haga salir de la tierra? No hay ilah, sino Él. Sin embargo, falseáis la verdad. (4) Si reniegan de ti, ya renegaron de los Mensajeros que te precedieron. A Allah vuelven todos los asuntos. (5) ¡Hombres –nas! Tened por seguro que la promesa de Allah es verdadera. Que no os engañe, pues, la vida de este mundo ni os engañe, encubriendo la verdad de Allah, el impostor. (6) El shaytan es para vosotros un enemigo. Tomadlo, pues, como tal. Lo que hace es llamar a los de su partido al tormento del sair. (7) Para los encubridores habrá un duro castigo, y para los que crean y actúen con rectitud habrá perdón y un inmenso galardón. (8) ¿Acaso puede haber mayor extravío que el de aquel a quien se le presentan como correctas sus malas acciones y éste las ve loables? Allah extravía y guía siguiendo Su plan[1164]. No te compadezcas de ellos. Allah conoce bien sus fabricaciones. (9) Es Allah Quien envía los vientos que mueven las nubes. Las conducimos hasta una región yerma, y de esta manera devolvemos la vida a la tierra que estaba muerta. Así será el Resurgimiento[1165]. (10) Quien desee el poder que sepa que todo él pertenece a Allah. Hasta Él asciende la buena palabra, y la acción recta a Él se eleva. Los que traman maldades tendrán un duro castigo y su maquinación perecerá. (11) Allah os creó de tierra, luego de un agua fecundadora eyaculada y luego os hizo en parejas. No hay hembra preñada o parturienta que no esté dentro de Su conocimiento. No le prolonga la vida a ninguna criatura ni se la acorta sin que antes no esté en un Kitab registrado[1166]. Eso es fácil para Allah. (12) No son iguales los dos mares –uno es dulce y bueno para beber, mientras que el otro es salobre, no potable, pero de ambos coméis carne fresca y extraéis adornos que os ponéis[1167]. Y ves la nave[1168] surcar el mar para que recorráis la Tierra por la que ha esparcido vuestro sustento y para que seáis agradecidos. (13) Hace que la noche penetre en el día y que el día penetre en la noche. Ha sometido al Sol y a la Luna. Todos ellos discurren hasta un término fijado. Ese es Allah, vuestro Señor. Suya es la soberanía. Aquellos a los que dais poder, aparte de Él, no tienen dominio ni sobre la piel que envuelve el hueso de dátil. (14) Si les suplicáis, no oyen vuestras súplicas, y aun si las oyeran, no os responderían. El Día del Resurgimiento os desmentirán. No pueden revelarte las noticias del Ghaib como lo hace Quien posee el registro de todas las cosas. (15) ¡Hombres –nas! Sois vosotros los que necesitáis a Allah, mientras que Allah es en Sí Mismo Suficiente, el Alabado. (16) Si fuera esa Su voluntad, os haría desaparecer y traerá nuevas criaturas. (17) Eso no es imposible para Allah. (18) Nadie cargará con el peso de otro; y si alguno, agobiado por el peso de su carga, le pidiera a otro que se la llevara, nadie podría hacerlo, aunque fuera un pariente cercano. Sólo puedes advertir a quien, conectado a la Órbita Divina, toma en serio las advertencias de su Señor, y establece la salah. Quien se purifica, para sí mismo es su purificación. En Allah confluyen los destinos. (19) No son iguales el ciego y el dotado de percepción, (20) ni las tinieblas son iguales a la luz. (21) No es la sombra como el ardiente solano, (22) ni son iguales los vivos a los muertos. Allah hace que entienda al oír a quien así decide Su voluntad. Tú no puedes hacer que oigan los que están en las tumbas. (23) No eres, sino un advertidor. (24) Te hemos enviado con la verdad para dar buenas nuevas y para advertir. No ha habido ninguna ummah a la que se haya privado de recibir un advertidor. (25) Si reniegan de ti, ya hubo antes de ellos quienes renegaron de sus Mensajeros cuando vinieron con la clarificación, con los Zubur[1169] y con el Kitab iluminador. (26) “Después castigué a los encubridores. ¡Y cuán terrible fue Mi castigo[1170]!” (27) ¿Acaso no ves que Allah hace que caiga agua del cielo y que con ella hacemos[1171] que salgan frutos de diferentes colores, y que hay montañas de vetas blancas y rojas de diferentes matices, y también de un negro intenso? (28) Entre los hombres –nas, entre las bestias y el ganado también los hay que difieren en el color. Sólo temen a Allah aquéllos de Sus siervos que tienen conocimiento, y según él actúan. Allah es el Poderoso, el Perdonador. (29) Los que recitan el Kitab de Allah, establecen la salah y de aquello con lo que les proveemos dan en secreto y abiertamente han puesto su esperanza en un negocio en el que no hay pérdida. (30) Se les pagará debidamente y aun les añadirá de Su gracia. Él es el Perdonador, el que Tiene en Cuenta las Obras de Sus siervos. (31) Lo que te hemos inspirado del Kitab es la verdad que confirma lo que ya había. Allah tiene el registro completo de sus siervos y plena percepción de sus acciones. (32) Después dejamos en herencia el Kitab a aquéllos de Nuestros siervos que elegimos por su pureza. Entre ellos, los hay que se han condenado a sí mismos, víctimas de su rebeldía; otros han sido tibios y otros se han apresurado en hacer el bien, por la voluntad de Allah. Esa es la gran victoria (33) –los Jardines de Adn en los que morarán y donde llevarán brazaletes de oro y perlas. Sus vestidos allí serán de seda. (34) Dirán: “Alabado sea Allah que nos ha librado de toda aflicción. Nuestro Señor es el Perdonador, el que Tiene en Cuenta las Obras de Sus siervos, (35) Quien nos ha permitido morar, por Su gracia, en la Casa Eterna. En ella no sufriremos penuria alguna ni tribulación.” (36) Los encubridores tendrán el fuego de yahannam. No se les hará morir ni se les aliviará el tormento. Así pagamos a los encubridores. (37) Gritarán cuando estén en él: “¡Señor nuestro! Sácanos de aquí para que obremos con rectitud y no como solíamos obrar antes[1172].” ¿Acaso no os concedimos una larga vida para que recapacitara quien quisiera recapacitar? ¿Acaso no os llegaron advertidores? Así pues, gustad el castigo. No tendrán los infames en quien apoyarse. (38) Allah conoce el Ghaib de los Cielos y de la Tierra. Conoce lo que hay en lo más recóndito de los corazones, y según ese conocimiento actúa. (39) Es Él Quien os hizo sucesores en la Tierra. Quien encubra la verdad, para él será su encubrimiento, y su encubrimiento no añadirá ante su Señor, sino repulsa. No les añadirá, sino perdición. (40) Pídeles que se fijen en esos a los que daban poder, esos a los que suplicaban en vez de suplicar a Allah. Que te muestren lo que han creado de la Tierra o su participación en los Cielos o si les hemos dado algún Kitab y de él han sacado las evidencias. Pero no, los infames no hacen, sino engañarse unos a otros. (41) Es Allah Quien sostiene los Cielos y la Tierra para que no se desvanezcan, y si se desvaneciesen, quién, otro que Él, los podría sostener. Él es Quien Controla Su Ira, el Perdonador. (42) Juran por Allah con los juramentos más solemnes que si les llega un advertidor, seguirán la guía más que cualquier otra ummah. Sin embargo, cuando les ha llegado un advertidor, su rechazo no ha hecho, sino crecer (43) y mostrar su soberbia en la Tierra y tramar maldades. Mas el mal que traman no hace, sino rodear a su propia gente. ¿Acaso lo que esperan es que les ocurra lo mismo que a sus predecesores? No encontrarás que haya el menor cambio en la sunnah de Allah ni la menor transformación. (44) ¿Acaso no van por la Tierra y ven cómo acabaron los que hubo antes de ellos? Tenían más poderío, pero nada en los Cielos ni en la Tierra puede impedir que se cumpla la voluntad de Allah. Tiene el conocimiento de todas las cosas, y según él actúa –Él es el Todopoderoso. (45) Si Allah fuera a recompensar a los hombres –nas– por sus obras, no dejaría sobre la faz de la Tierra un solo ser vivo. Sin embargo, les permite vivir hasta un plazo fijado. Cuando les llega su plazo no se les adelanta ni se les retrasa. Allah tiene plena percepción de Sus siervos.


[1162]  Ver Info 13.

[1163]  Ver apéndice K.

[1164]  Ver artículo XIII.

[1165]  Ver artículo XVII.

[1166]  Ver artículos XIII y XIV.

[1167]  Ver nota de la aleya 53 de la sura 25 – al Furqan.

[1168]  En este caso se utiliza la palabra fulk فُلك para barco en sentido general, y no yariah جارِيه o su plural yawari جَوارِ. Ver apéndice R.

[1169]  Ver cuadro C.

[1170]  Ver artículos III y XXII.

[1171]  Aquí vemos los dos niveles de creación –el nivel de poder (Allah) y el nivel de ejecución (las entidades celestes, como los maliakah)

[1172]  Ver Info 16.

34.SURA DE SABA

سُورَةُ سَبَاءٍ

Mequinense

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

(1) ¡Alabado sea Allah! Suyo es cuanto hay en los Cielos y en la Tierra. El Alabado en Ajirah, el Sabio, el Conocedor de Todos los Registros. (2) Sabe lo que penetra en la tierra y lo que sale de ella; lo que baja del cielo y lo que a él asciende –el Compasivo, el Perdonador. (3) Dicen los encubridores: “No ha de llegarnos la Hora.” Diles que ni lo duden, por tu Señor que ha de llegarles –el Conocedor del Ghaib[1151]. No escapa a Su conocimiento el peso de un átomo ni en los Cielos ni en la Tierra. Ni hay algo menor ni mayor que eso que no esté registrado en un Kitab[1152] inalterable (4) para retribuir a los que crean y actúen con rectitud –esos son los que obtendrán Nuestro perdón y un generoso sustento. (5) Los que se esfuerzan en invalidar Nuestras aleyas sufrirán el castigo de un doloroso tormento. (6) Los que han recibido el conocimiento entenderán que aquello que se hace descargar sobre ti de tu Señor es la Verdad y guía al camino del Poderoso, del Alabado. (7) Dicen los encubridores: “¿Queréis que os indiquemos a un hombre que os anuncia que cuando hayáis sido dispersados en pedazos y reducidos a polvo seréis creados de nuevo? (8) Ha inventado esa patraña y dice que viene de Allah, o quizás sea un poseso.” Pero no, los que no creen en Ajirah[1153] se hunden en el infortunio y en el más lejano extravío. (9) ¿Acaso no ven cómo el Cielo y la Tierra llenan todo su espacio? Si esa fuera Nuestra voluntad, haríamos que ésta se los tragara o que cayera sobre ellos un trozo de cielo. En eso hay un signo para todo siervo que se vuelve a su Señor arrepentido. (10) Agraciamos a Daud. “¡Principales y sacerdotes! Volveos a Mí con él arrepentidos, y también vosotros, los voladores.” Y le enseñamos a trabajar el hierro (11) para que hiciera cotas de malla insertando en orden preciso los diferentes aros. “¡Obrad con rectitud! Soy consciente de la intención que os mueve a actuar.” (12) A Sulayman le sometimos el viento. La distancia que recorría en una mañana equivalía a la que antes recorría en un mes; y de la misma forma, la que recorría en una tarde equivalía a la que antes recorría en un mes. E hicimos que manara para él una fuente de cobre fundido. Y había de los yin que trabajaban para él por la voluntad de su Señor. A quien de ellos se hubiera apartado de Nuestro mandato, le habríamos hecho gustar el castigo del sair. (13) Hacían todo lo que él les ordenaba que hiciesen –imponentes edificios escalonados, estatuas e imágenes, jofainas como aljibes y marmitas tan pesadas que no se podían mover[1154]. ¡Familia de Daud! Reconoced las bendiciones que os hemos otorgado. “Pocos son mis siervos agradecidos.” (14) Cuando decretamos que muriera, lo único que les hizo darse cuenta de su muerte fue que el gusano de la tierra carcomió su bastón. Cuando cayó, comprendieron los yin que si hubieran conocido el Ghaib, no habrían permanecido en el ignominioso castigo[1155]. (15) El lugar en el que habitaban era un signo para la gente de Saba, dos jardines, a derecha e izquierda –comed de la provisión que vuestro Señor os ha asignado y agradecedle– una buena tierra y un Señor que perdona a Sus siervos. (16) Pero se desentendieron y enviamos contra ellos un torrente de agua que desbordó el dique y convertimos esos dos jardines en otros dos cuyos árboles que otrora daban suculentos frutos yacían ahora empobrecidos y no producían, sino tamariscos de frutos amargos y algunos azufaifos. (17) De esta manera les pagamos por haber encubierto Nuestra gracia. Así es como pagamos a los encubridores. (18) Habíamos dispuesto entre ellos y las ciudades que habíamos bendecido otros emplazamientos que les sirvieran de estaciones en sus viajes[1156]. “Viajad a salvo a través de ellos de noche y de día.” (19) Mas dijeron: “¡Señor nuestro! Haz las etapas de nuestros viajes más largas,” y de esta forma se perdieron a sí mismos, víctimas de su propia rebeldía. Hicimos de ellos historia pasada y los dispersamos como trizas que esparce el viento. En eso hay signos para los que resisten y son agradecidos[1157]. (20) Así fue como se confirmó la opinión que de ellos tenía Iblis. Le siguieron, a excepción de un grupo de creyentes. (21) Mas no fue porque tuviera ninguna autoridad sobre ellos, sino para distinguir a los que creían en Ajirah[1158] de los que de ella se sentían recelosos. Tu Señor preserva en Su consciencia todas las cosas. (22) Diles que llamen a los que afirmaban que tenían poder aparte de Allah. Su dominio no abarca ni siquiera el peso de un átomo en los Cielos o en la Tierra, ni tienen en ellos participación alguna ni Él se apoya en ninguno de ellos. (23) No habrá intercesión de la que beneficiarse ante Él, excepto la de quien Él autorice. Cuando se hayan repuesto de la consternación que aprisionaba sus corazones, se les preguntará: “¿Qué es lo que decía vuestro Señor?” Responderán: “La Verdad.” Él es el Altísimo, el Grande. (24) Pregúntales quién les sustenta desde los Cielos y desde la Tierra. Respóndeles que Allah. Así pues, ellos o vosotros debéis estar necesariamente guiados o en un claro extravío. (25) Aclárales que no se les pedirán cuentas por el daño que hayáis podido hacer ni a vosotros se os pedirán cuentas por lo que ellos hayan hecho. (26) Vuestro Señor os reunirá y distinguirá entre vosotros con la verdad. Él es Quien separa lo falso de lo verdadero. Tiene el conocimiento de todas las cosas, y según ese conocimiento actúa. (27) Pídeles que te muestren aquellos asociados a los que estaban conectados. ¡Mas cómo podrían! Él es Allah –el Poderoso, el Sabio. (28) No te hemos enviado a los hombres –nas, sino como anunciador de buenas nuevas y como advertidor. Sin embargo, la mayoría de ellos no es consciente de esta realidad. (29) Dicen: “¿Cuándo se hará realidad esta amenaza si es verdad lo que decís?” (30) Tenéis una cita pendiente para un Día que no podréis retrasar ni adelantar una sola hora. (31) Dicen los encubridores: “Nunca creeremos en este Qur-an ni en lo que hubo antes de él.” ¡Si vieras a los infames cuando comparezcan ante su Señor y se reprochen unos a otros! Dirán los pusilánimes a los ensoberbecidos: “De no haber sido por vosotros, habríamos sido creyentes.” (32) Responderán los ensoberbecidos a los pusilánimes: “¿Fuimos acaso nosotros los que os impedimos seguir la guía cuando os llegó? La realidad es que erais de los nefarios.” (33) Dirán los pusilánimes a los ensoberbecidos: “No hacíais, sino maquinar de día y de noche, y ordenarnos que encubriéramos la verdad de Allah y que Le atribuyéramos semejantes[1159].” Se sentirán arrepentidos al ver el castigo. Pondremos argollas en los cuellos de los encubridores. ¿Acaso no reciben el pago que les corresponde por sus obras? (34) Cada vez que enviábamos a un pueblo un advertidor, sus jefes más corruptos les decían: “Renegamos de aquello con lo que se os ha enviado.” (35) Decían: “Nosotros tenemos más riquezas e hijos y no vamos a ser castigados.” (36) Recuérdales que tu Señor da el sustento en abundancia y también lo restringe según Su voluntad. Sin embargo, la mayoría de la gente –nas– no es consciente de ello. (37) No son vuestras riquezas ni vuestros hijos lo que os acercará a Nosotros, sino creer y actuar con rectitud. Esos recibirán un doble galardón por sus obras, y habitarán en estancias elevadas, sin que nada les turbe. (38) Los que se esfuerzan en invalidar Nuestras aleyas serán llevados al castigo. (39) Recuérdales que tu Señor da el sustento en abundancia y también lo restringe según Su voluntad. Todo aquello que deis Él os lo restituirá con creces. Nadie mejor que Él puede daros el sustento. (40) El Día que los reúna a todos y luego les pregunte a los malaikah: “¿Era a vosotros a quienes éstos adoraban?” (41) Dirán: “¡Lejos estás en Tu perfección de toda contingencia! Es a Ti a quien obedecemos, no a ellos. Era a los yin[1160] a los que adoraban, pues la mayoría de la gente creía en ellos.” (42) Hoy no tenéis poder para perjudicaros ni beneficiaros unos a otros. Diremos a los infames: “¡Gustad el castigo del fuego, ese que negabais!” (43) Cuando se les recitan Nuestras aleyas clarificadoras, dicen: “¿Quién es éste, sino un hombre que quiere apartaros de lo que vuestros padres adoraban?” Y dicen: “Esto no es más que una patraña que se ha inventado.” Dicen los encubridores cuando les llega la verdad: “Qué es esto, sino magia evidente.” (44) No les habíamos dado libros que pudieran estudiar ni les habíamos enviado, antes de ti, ningún advertidor. (45) Ya sus predecesores encubrieron la verdad y no se beneficiaron ni de la décima parte de lo que les habíamos dado. “Desmintieron a Mis Mensajeros. ¡Y cómo fue Mi castigo!” (46) Hazles entender que sólo les exhortas a que reflexionen por Allah, ya lo hagan individualmente o en grupo. Vuestro compañero no es un poseso, sino alguien que os advierte antes de que os llegue un terrible castigo. (47) Adviérteles que no les pides nada a cambio, pues retribuirte le corresponde únicamente a Allah. Nada se esconde a Su conocimiento. (48) Adviérteles que tu Señor no hace conjeturas como ellos, sino que habla con la verdad. Él es El Conocedor de los Ghuyub[1161]. (49) Ha llegado la verdad, y ¿qué ha originado la falsedad, y que originará de nuevo cuando todo haya perecido? (50) Hazles entender que si te extravías, para ti será el extravío; y si te guías, será gracias a lo que tu Señor te habrá inspirado. Él está atento a todo cuanto acontece en Su creación, y Su consciencia impregna todas las cosas. (51) Si vieras cuando, consternados y sin poder evadirse, sean agarrados ahí mismo (52) y digan: “Creemos en él.” Mas cómo podrán creer desde una posición tan distante de la creencia. (53) Ya antes lo habían desmentido y hacían conjeturas sobre el Ghaib desde un lejano extravío. (54) Se les impedirá que alcancen aquello que con tanto ardor desean, como ya antes se impidió que lo alcanzasen los de su misma creencia. Recelaban de la verdad.


[1151]  Ver Info 5.

[1152]  Ver artículo XIV y esquema 19.

[1153]  Ver apéndices O y Q.

[1154]  Ver artículo XX, apéndice G y referencias  F5 y F6.

[1155]  Hay muchos ejemplos en la historia en los que se retrasa el anuncio de la muerte de un gran monarca por temor a posibles revueltas o golpes de estado. En el caso de Sulayman, el asunto era mucho más graves, pues estaban los poderosos yin, quienes una vez muerto Sulayman, quedarían libres, con todo lo que ello podía suponer. Por lo tanto, todo parece indicar que sus más allegados silenciaron su muerte. Lo mantenían en posición erecta, tanto sentado como de pie, agarrándole al bastón. A veces podía estar sentado en su trono y a veces de pie apoyado en su bastón. Quizás lo exponían breves instantes al día para mostrarlo a los funcionarios de palacio y que estos confirmasen que estaba vivo. Por otra parte, los hombres pensaban que los yin tenía un gran conocimiento y a que ellos no se les podía engañar. Sin embargo, tampoco los yin se dieron cuenta de lo que estaba sucediendo. Al final, “el gusano de la tierra” fue carcomiendo el bastón hasta ya no poder sostener el peso de Sulayman, cayendo juntos al suelo. Fue entonces cuando todos, hombres y yin, comprendieron que el rey había muerto. De haberlo sabido antes, de haber conocido el Ghaib, se habrían liberado y habrían huido.

[1156]  Ver apéndice H.

[1157]  Ver artículo II.

[1158]  Ver apéndice Q.

[1159]  Ver Infos 7 y 8.

[1160]  Ver cuadro C3.

[1161]  Ver Info 5

33.SURA DE LOS COALIGADOS

AL-AZHAB

سُورَةُ الأَحْزَابِ

Medinense

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

(1) ¡Profeta! Toma en serio las advertencias de Allah[1137] y no obedezcas a los encubridores ni a los hipócritas. Allah actúa y juzga según Su conocimiento, y es el Sabio. (2) Antes bien, sigue lo que se te inspira de tu Señor. Allah tiene el registro completo de todas vuestras acciones. (3) Abandónate en Allah. Allah basta como protector[1138]. (4) Allah no le ha dado al hombre el tener dos corazones en el pecho ni ha hecho que vuestras esposas a las que divorciáis sean la espalda de vuestras madres[1139] ni ha hecho que los que adoptáis sean vuestros hijos. Esas son meras palabras que salen de vuestras bocas, pero Allah dice la verdad y guía al camino de rectitud. (5) Llamadles por el nombre de sus padres. Eso es más justo ante Allah. Mas si no conocierais a sus padres, son vuestros hermanos en el Din y vuestros pupilos. No incurrís en falta en aquello que hagáis por error, sino en lo que salga de vuestros corazones teniendo plena consciencia de ello. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (6) El Profeta tiene más derecho sobre los creyentes que ellos mismos, y deberán tratar a sus esposas como si fueran sus madres. La relación de consanguinidad en el Kitab de Allah es antes que la que se tenga con los creyentes y con los que hayan emigrado –muhayirin, salvo lo que es debido a vuestros compañeros. Así está registrado en el Kitab lineado[1140]. (7) Cuando hicimos el pacto con los profetas –contigo, con Nuh, con Ibrahim, con Musa y con Isa hijo de Mariam– fue un pacto solemne, (8) para constatar la veracidad de los veraces. A los encubridores les ha preparado un doloroso castigo. (9) ¡Creyentes! Recordad la gracia que Allah tuvo con vosotros cuando os llegó un ejército y mandamos contra él un viento huracanado y soldados que no veíais. Allah es consciente de la intención que os mueve a actuar. (10) Os llegaban de todas partes. Los ojos bizqueaban y los corazones llegaban hasta la garganta, y elucubrabais sobre Allah. (11) Allí los creyentes fueron puestos a prueba y sacudidos hasta en lo más profundo de su ser. (12) Los hipócritas y aquellos que tenían una enfermedad en el corazón decían: “Lo que Allah y Su Mensajero nos habían prometido no ha resultado ser, sino un engaño.” (13) Una de las taifas dijo: “¡Gentes de Yazrib[1141]! ¡No podréis resistir! Volveos.” Hubo otros que pidieron dispensa al Profeta diciendo: “Nuestras casas han sido dañadas,” pero no habían sido dañadas, tan sólo querían abandonar la lucha. (14) Si el enemigo hubiese tomado la ciudad y después les hubiesen llamado a la rebelión, les habrían seguido sin necesidad de que les forzasen a ello. (15) Sin embargo, ya antes habían pactado con Allah que no se echarían atrás. El pacto con Allah exige cumplimiento. (16) Hazles entender que de nada sirve huir de la muerte o de la lucha, pues aun si lo lograsen, ¿cuánto más vivirían? (17) ¿Quién podría impedir que se cumpliera la voluntad de Allah si quisiera causaros algún mal o tener rahmah de vosotros? Aparte de Allah no encontrarían quien les protegiera ni en quien apoyarse. (18) Allah conoce a los que de vosotros ponen obstáculos para impedir que la gente siga al Mensajero, y a los que apenas toman parte en la lucha y dicen a sus hermanos: “¡Eh, venid a nosotros!” (19) Son avarientos con vosotros. Cuando sienten miedo, los ves que te miran con los ojos vueltos, como el que se desvanece ante la muerte. Cuando el miedo se aleja, os ofenden con su mordacidad, codiciosos de los bienes que habéis obtenido. Esos no creen y Allah ha hecho vanas sus obras. Eso es fácil para Allah. (20) Contaban con que los coaligados no se retirarían. Si vinieran de nuevo, ellos preferirían estar en el desierto con los beduinos, informándose de vuestra suerte. Si estuvieran con vosotros, poco es lo que se involucrarían en la lucha. (21) En el Mensajero tenéis un hermoso ejemplo para quien tenga esperanza en Allah y en el Último Día, y le haga recordarle constantemente la creación de Allah. (22) Cuando los creyentes vieron a los coaligados, dijeron: “Esto es lo que Allah y Su Mensajero nos habían prometido. Allah y Su Mensajero han dicho la verdad,” y no hizo, sino aumentar su iman y su entrega. (23) Entre los creyentes hay hombres que han sido fieles a su pacto con Allah. Los hay que ya han dado su vida y los hay que esperan, pero en nada ha cambiado su posición, (24) y ello para que Allah recompense a los veraces por su sinceridad y castigue a los hipócritas o acepte su arrepentimiento según Su voluntad. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (25) Allah hace que la ira de los encubridores se vuelva contra ellos mismos, de forma que pierdan toda ventaja en la lucha. Allah les basta a los creyentes en el combate. Allah es el Fuerte, el Poderoso. (26) Arrojando terror en sus corazones, hizo bajar de sus fortificaciones a aquéllos de la Gente del Kitab que les habían ayudado. A unos los matasteis y a otros los hicisteis prisioneros. (27) Os ha hecho heredar su tierra, sus casas y sus riquezas, además de un territorio[1142] al que no teníais acceso. Allah tiene el poder sobre todas las cosas. (28) ¡Profeta! Aclara a tus esposas que si lo que desean es la vida de este mundo y su fascinación, pueden venir para que les aprovisiones y las dejes ir de la mejor manera, (29) pero si lo que desean es la complacencia de Allah y de Su Mensajero, así como la morada de Ajirah, que sepan que Allah ha preparado para quienes de ellas actúen con rectitud un inmenso galardón. (30) ¡Mujeres del Profeta! A la que de vosotras cometa un acto claro de indecencia se le doblará el castigo. Eso es fácil para Allah. (31) Y a la que de vosotras sea obediente a Allah y a Su Mensajero, y actúe con rectitud, le retribuiremos doblemente y le prepararemos un generoso sustento. (32) ¡Mujeres del Profeta! No sois como las demás mujeres. Si tenéis temor, no seáis complacientes al hablar de manera que podáis despertar el deseo en aquellos en cuyo corazón haya una enfermedad. Hablad, pues, de forma adecuada. (33) Permaneced en vuestras casas, y no mostréis vuestros encantos como en el tiempo de la ignorancia –yahiliyyah. Estableced la salah, entregad la zakah y obedeced a Allah y a Su Mensajero. ¡Gente de la casa! Allah sólo quiere purificaros y manteneros alejados de lo reprobable. (34) Tened presentes las aleyas de Allah que se recitan en vuestras casas y la Hikmah que escucháis. Allah es el Sutil, y tiene el registro completo de todas las cosas. (35) Allah pondrá a salvo de que les toque el castigo a los musulmanes y a las musulmanas, a los creyentes y a las creyentes, a los piadosos y a las piadosas, a los veraces y a las veraces, a los que resisten y a las que resisten, a los temerosos y a las temerosas, a los que dan y a las que dan de su provisión, a los que ayunan y a las que ayunan, a los virtuosos y a las virtuosas, y a los que recuerdan mucho a Allah y a las que Le recuerdan. Para todos ellos ha preparado Allah un enorme galardón. (36) No deben los creyentes ni las creyentes elegir cuando Allah y Su Mensajero han decidido un asunto. Quien desobedezca a Allah y a Su Mensajero habrá caído en un claro extravío[1143]. (37) Cuando le dijiste a aquel a quien Allah había favorecido y al que también tú habías favorecido: “Retén a tu esposa y teme a Allah,” mientras escondías en tu interior, por temor a los hombres, lo que Allah mostraría, y Allah es más digno de ser temido. De manera que cuando cesó el deseo de Zaid hacia su esposa, te la dimos a ti en matrimonio para que los creyentes no tuvieran ningún impedimento en casarse con las mujeres de sus hijos adoptivos, siempre que éstos no tuvieran ya deseo de seguir con ellas. El plan de Allah es inexorable. (38) No debe el Profeta sentir presura en lo que Allah le ha prescrito. Esa ha sido siempre la sunnah de Allah con los que ya pasaron –no se puede eludir el plan de Allah– (39) con los que transmitieron los mensajes de Allah y sólo a Él temieron. Allah basta para llevar la cuenta. (40) Muhammad no es el padre de ninguno de vuestros hombres, sino el Mensajero de Allah y el sello de los Profetas. Es Allah Quien tiene el conocimiento de todo cuanto existe, y según él actúa. (41) ¡Creyentes! Manteneos en el recuerdo constante de Allah, (42) y adoradle mañana y tarde. (43) Es Él quien derrama Su gracia sobre vosotros y Sus malaikah la distribuyen para sacaros de las tinieblas a la luz, y es compasivo con los creyentes. (44) El saludo que recibirán el Día en que se encuentren con Él será –salam. Les habrá preparado una generosa acogida. (45) ¡Profeta! Te hemos enviado como testigo, como anunciador de buenas nuevas y como advertidor (46) para que llames a la gente a Allah, siguiendo Su voluntad, y como una lámpara resplandeciente. (47) Anuncia a los creyentes la buena nueva de que recibirán de Allah mucho más de lo que les corresponde por sus acciones. (48) No obedezcas a los encubridores ni a los hipócritas, ni tomes en consideración sus ofensas[1144]. Abandónate en Allah. Allah basta como protector. (49) ¡Creyentes! Si os casáis con mujeres creyentes y luego las divorciáis sin haber tenido relaciones sexuales con ellas, no tenéis que contar ningún periodo de espera. Beneficiarlas con algo que les deis y terminad vuestra relación matrimonial de la mejor manera. (50) ¡Profeta! Te hacemos lícitas tus esposas, a las que diste sus correspondientes dotes, y las cautivas que Allah te haya dado como botín, y las hijas de tus tíos maternos y las de tus tías maternas que hayan emigrado contigo, y cualquier mujer creyente que se ofrezca al Profeta si el Profeta quiere tomarla en matrimonio. Esto es exclusivo para ti, no para los creyentes. Sabemos lo que les hemos hecho preceptivo a ellos en lo referente a sus esposas y a las cautivas que posean, y ello para que no sientas presura. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (51) Difiere el turno de la que quieras de ellas y recibe a la que quieras. Y si deseas alguna que hayas mantenido apartada, no incurres en falta si la traes de nuevo. Esto será para ellas un consuelo, de modo que no se sientan abatidas y estén satisfechas con lo que les des. Allah conoce lo que hay en vuestros corazones. Allah actúa según Su conocimiento, y controla Su ira. (52) Después de lo que se te acaba de mencionar, no son lícitas para ti otras mujeres ni que dejes a una de tus esposas para sustituirla por otra, aunque te admire su belleza, a excepción de las cautivas que poseas. Nada queda fuera de la atenta observación de Allah. (53) ¡Creyentes! No entréis en las estancias del Profeta, a menos que os de permiso y os invite a comer. Mas no estéis esperando a que ocurra. Si sois invitados, entrad, y una vez hayáis comido, retiraos y no os quedéis hablando con familiaridad. Eso es algo que le molesta al Profeta, pero le da vergüenza decíroslo. Allah no se avergüenza de la verdad. Y cuando les pidáis a ellas algún menester, hacedlo desde detrás de una cortina. Esto es más puro para vuestros corazones y para los suyos. No le causéis ningún perjuicio al Mensajero de Allah. No os está permitido, bajo ningún concepto, casaos con sus esposas cuando él ya no esté. Eso sería muy grave ante Allah. (54) Tanto si mostráis algo como si lo ocultáis, sabed que Allah tiene el conocimiento de todo cuanto existe, y según él actúa. (55) Ellas no incurren en falta[1145] en cuanto a sus padres, hijos, hermanos, hijos de sus hermanos y de sus hermanas, sus mujeres y sus cautivos. Y que teman a Allah, pues nada se esconde a Su conocimiento. (56) Allah y Sus malaikah alaban al Profeta. ¡Creyentes! Alabadle y saludadle con un saludo de paz. (57) A los que ofendan a Allah y a Su Mensajero, Allah los maldecirá en esta vida y en la de Ajirah. Les ha preparado un ignominioso castigo. (58) Los que ofendan a los creyentes y a las creyentes sin nada que lo justifique habrán cargado con una calumnia y un flagrante delito. (59) ¡Profeta! Di a tus esposas, a tus hijas y a las mujeres de los creyentes que se cubran con sus túnicas[1146] para que de esta forma se las reconozca y no se las ofenda. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (60) Si los hipócritas, los que tienen una enfermedad en el corazón y los que crean discordia en Medina no deponen su actitud, te daremos un claro dominio sobre ellos y, luego, no podrán seguir oprimiéndote, sino por un poco más de tiempo. (61) ¡Malditos sean! Allí donde quiera que los encontréis, capturarlos y matadlos (62) –sunnah de Allah con los que ya pasaron. No encontrarás en la sunnah de Allah ningún cambio. (63) Te pregunta la gente –nas– acerca de la Hora. Aclárales que solamente Allah tiene ese conocimiento. Cómo, pues, podrías saber si la Hora está cerca. (64) Allah maldice a los encubridores y les ha preparado el sair[1147]. (65) En él permanecerán para siempre, y no encontrarán quien les proteja ni en quien apoyarse. (66) El Día en que se les ponga de cara contra el fuego dirán: “¡Ojalá hubiéramos obedecido a Allah y al Mensajero!” (67) Dirán: “¡Señor nuestro! En realidad obedecimos a la gente importante de nuestro tiempo[1148], y fueron ellos los que nos extraviaron del camino. (68) ¡Señor nuestro! Dóblales el castigo y maldícelos.” (69) ¡Creyentes! No seáis como los que ofendieron a Musa diciendo de él lo que más tarde Allah mostraría ser falso[1149]. Él tiene ante Allah una honorable posición. (70) ¡Creyentes! Tomad en serio las advertencias de Allah y hablad juiciosamente. (71) Vuestras obras serán aceptadas y perdonará vuestras faltas. Los que obedezcan a Allah y a Su Mensajero, esos son los que saldrán victoriosos. (72) Ofrecimos ser depósito de la consciencia a los Cielos, a la Tierra y a las montañas, pero rechazaron cargar con ella, llenos de temor. Cargó con ella el hombre –insan. En verdad que mostró ser opresor consigo mismo e ignorante. (73) Y ello para que Allah castigara a los hipócritas y a las hipócritas, a los idólatras y a las idólatras, y aceptara el arrepentimiento de los creyentes y de las creyentes[1150]. Allah es el Perdonador, el Compasivo.


[1137]  Ver Info 9.

[1138]  Ver Info 21.

[1139] En alusión a la fórmula: “Se para mí como la espalda de mi madre,” aceptada entre los árabes paganos como declaración de divorcio.

[1140]  Ver artículo XIV.

[1141]  Nombre original de la ciudad de Medinah al-Munawara.

[1142] Probablemente se esté haciendo referencia a Jaibar, una región situada a unos 140 kilómetros al norte de Medina, que gozaba de excelentes condiciones para la agricultura. Al mismo tiempo, su parte rocosa era muy propicia para levantar fortificaciones de defensa. Estaba habitada en su totalidad por tribus judías activamente hostiles al Profeta y a los musulmanes. A partir de su conquista, se mantuvo su tradicional forma de vida y su economía, pero cesaron por completo las hostilidades contra los musulmanes.

[1143]  Ver apéndice O.

[1144]  Ver Info 21.

[1145] Refiriéndose a que pueden estar con esos familiares y con sus esclavos sin necesidad de cubrirse.

[1146] Las mujeres llevaban una túnica o una pieza grande de tela que les cubría la cabeza y les llegaba casi hasta los pies. Sin embargo, la túnica normalmente estaba abierta con lo que las mujeres mostraban el escote de sus vestidos. Allah el Altísimo les pide que utilicen la túnica para cubrir lo que sus vestidos dejaban al descubierto.

[1147]  Ver referencia F17.

[1148]  Ver Infos 7 y 8.

[1149]  Hay numerosos ahadiz recogidos por Bujari y Muslim que mencionan este incidente, si bien con elementos disonantes que les quitan credibilidad. No obstante, el tema general podría ser correcto. Según estas transmisiones, los Banu Isra-il solían bañarse juntos, algo que no agradaba a Musa, pues su pudor le impedía desnudarse delante de los demás. Cubría siempre su cuerpo por entero y se bañaba en lugares apartados donde nadie le pudiera ver. Este recato hizo pensar a los Banu Isra-il que tenía algún tipo de enfermedad en la piel o alguna otra anomalía y empezaron a difundir diversos bulos al respecto –lepra, una hernia inguinal con gran abultamiento del escroto (bolsa que sostiene a los testículos) y otros rumores parecidos. Un día, sin embargo, en el que se estaba bañando en el río, dejó la ropa sobre una piedra y comenzó a lavarse. Cuando hubo terminado, se dirigió hacia la roca para coger su vestimneta, pero ésta comenzó a volar. Musa corría detrás de ella gritándole: “¡Mi ropa, mi ropa!” Entonces los Banu Isra-il que estaban cerca de allí le vieron correr desnudo y pudieron comprobar así que su cuerpo estaba sano y libre de cualquier anomalía física. Muy probablemente el escenario fuese otro –la piedra no voló y simplemente pasaron por allí algunos de los Banu Isra-il y le vieron desnudo mientras se estaba vistiendo, o alguna otra situación parecida.

No obstante, la enseñanza que podemos extraer de esta aleya está relacionada con el hecho de que elucubrar dhan-na ظَنَّ puede llevarnos al kufur, ya que nos hace imaginar situaciones que en muchos casos no tienen nada que ver con la realidad –tenemos un claro ejemplo de ello cuando la gente de Medina comenzó a elucubrar, a suponer y a imaginar lo que había sucedido con ‘Aishah cuando se quedó atrás y volvió sola con uno de los que iban en la expedición. Pregunta Allah el Altísimo a los creyentes: “¿Por qué no pensaron bien?” Es decir, ¿por qué pensaron y aceptaron en sus corazones la peor opción cuando no tenían ninguna evidencia para ello? En la aleya 12 de la sura 49 – al huyurat, se nos advierte de nuevo que elucubrar puede llevarnos al kufur, puede ser pecaminoso y puede crear discordia entre la gente.

[1150]  En estas dos aleyas tenemos contenida toda la trama existencial. En esta creación, Allah el Altísimo ha diseñado las condiciones, las reglas del juego que deben regir y que son inamovibles. Más tarde, ha arrojado a la existencia a un número inconmensurable de seres humanos –insan– todos ellos distintos unos de otros, con características diferentes y diferentes combinaciones de las mismas. A continuación, les ha dado la guía, el sistema profético, kutub y Profetas. Unos han seguido esa guía y otros, la mayoría, han seguido el extravío –la guía que en cada momento Iblis les ofrecía. La vida en dunia no tiene otro sentido para Allah el Altísimo que comprobar quién ha seguido el camino de rectitud, que lleva al Jardín, y quién ha seguido el camino de la perdición, que lleva al fuego.