17.SURA DEL QUE INICIÓ SU VIAJE POR LA NOCHE

AL-ISRA-I

سُورَةُ الإِسْرَاءِ

Mequinense

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

(1) Libre está en Su perfección de toda contingencia Aquel que hizo viajar a Su siervo una noche desde el Masyid al-Haram hacia el Masyid al-Aqsa –lugar cuyos alrededores hemos bendecido, para mostrarle Nuestros signos[882]. Él está atento a todo cuanto acontece en Su creación y ve la intención que os mueve a actuar. (2) Le dimos el Kitab a Musa e hicimos de él guía para los Banu Isra-il –“no busquéis apoyo en otro que en Mí”– (3) descendientes de quien llevamos con Nuh[883]. En verdad que era un siervo agradecido. (4) Registramos en el Kitab que los Banu Isra-il corromperíais en la Tierra por dos veces y os impondríais con soberbia sobre los demás pueblos. (5) Cuando se hizo realidad la primera de ellas, enviamos contra vosotros a nuestros siervos más violentos, que os mataban mientras salíais de vuestras casas. Promesa cumplida. (6) Luego hicimos que os volvierais contra ellos y los vencierais. Os proveímos de riqueza e hijos, y de numerosos grupos de apoyo. (7) El bien que hagáis para vosotros será, y el mal que hagáis contra vosotros se volverá. Cuando se hizo realidad la última, fue para que os humillaran y para que entraran en el masyid como lo habían hecho la primera vez y destruyeran todo lo que encontrasen a su paso. (8) Pudiera ser que vuestro Señor tuviera misericordia de vosotros, pero sabed que si volvéis a las andadas, os responderemos de la misma forma[884]. Hemos hecho de yahannam un lugar de confinamiento para los encubridores. (9) Este Qur-an guía al camino que evita el extravío y anuncia a los creyentes que actúan con rectitud la buena nueva de un espléndido galardón. (10) Para los que encubren la realidad de Ajirah[885] habrá un doloroso castigo. (11) El hombre –insan– pide que le sobrevenga el mal como pide que le llegue el bien. El hombre –insan– se apresura hacia lo que no conoce[886]. (12) Hemos hecho de la noche y del día dos signos –el signo de la noche lo hacemos desaparecer para que el signo del día sea visible y podáis buscar así la provisión con la que vuestro Señor os sustenta, para que podáis contar los años y podáis calcular[887]. Todas las cosas las hemos clarificado con precisión. (13) Todo hombre –insan– está inseparablemente unido a su destino[888], y el Día del Resurgimiento le sacaremos un kitab que no estará sellado. (14) ¡Lee tu kitab! Hoy te bastas a ti mismo para llevar la cuenta. (15) Quien se haya guiado lo habrá hecho para sí mismo, y quien se haya extraviado a él mismo se habrá extraviado. Nadie cargará con la carga de otro. Nunca hemos castigado a un pueblo, sin antes haberle enviado un Mensajero. (16) Cuando queremos destruir una ciudad, permitimos que los peores de sus dirigentes, aquellos que incitan al mal, den rienda suelta a sus deseos. Ello hace que se salgan del camino y actúen con rebeldía. De esa forma se cumple la parte del plan que les corresponde, y la arrasamos por completo. (17) ¡Cuántos pueblos hemos destruido después de Nuh! Nadie como tu Señor está advertido de las maldades de Sus siervos. Él es el Conocedor de Todos los Registros, y ve la intención que les mueve a actuar. (18) A quien desee el fausto que le ofrece la vida efímera de este mundo le adelantaremos la parte que de él esté registrada en el plan. Luego lo arrojaremos a yahannam, donde arderá reprobado y apartado de la rahmah de Allah. (19) Mas quien desee la vida de Ajirah y se esfuerce por conseguirla siendo creyente que sepa que sus esfuerzos serán recompensados. (20) La magnificencia de tu Señor a todos agasaja y a todos abarca, a estos y a aquellos. (21) Observa cómo hemos favorecido en esta vida a unos por encima de otros. Mas la de Ajirah tiene rangos más elevados y es preferible[889]. (22) No des poder a otra entidad que Allah, pues acabarías reprobado y repudiado. (23) Tu Señor os ha ordenado que no deis poder a otro que a Él y que actuéis rectamente con los padres[890]. Y si alguno de ellos, o los dos, llegan a la vejez estando contigo, no les digas “uf” ni los rechaces, sino háblales con respeto y cariño. (24) Protégeles con misericordia, y di: “¡Señor mío! Ten compasión de ellos como ellos tuvieron compasión de mí mientras fui un niño.” (25) Vuestro Señor sabe lo que hay en vuestras nafs. Sabe si actuáis con rectitud, y perdona a los que a Él se vuelven arrepentidos. (26) Da a los familiares más allegados lo que es su derecho, así como a los mendigos y a los viajeros, y no disipes tus bienes malgastándolos. (27) Los derrochadores son hermanos de los shayatin[891], y el shaytan encubre las bendiciones de su Señor. (28) Si no tienes nada que les puedas ofrecer, pues todavía no te ha llegado la rahmah que esperas de tu Señor, háblales con reconfortantes palabras. (29) No cierres la mano avaramente ni ofrezcas todo lo que tengas en ella, pues acabarías reprobado y despojado. (30) Tu Señor da la provisión en abundancia y también la limita según Su voluntad. Conoce todos los registros, y ve la intención que mueve a actuar a Sus siervos. (31) No matéis a vuestros hijos por temor a la miseria. Nosotros les proveemos, y también a vosotros. Que los matéis es una atrocidad. (32) Alejaos de la fornicación, pues en verdad que es una indecencia y un mal camino. (33) No matéis a nadie que Allah haya prohibido matar, si no es por derecho. Concedemos al wali[892] de quien hayan matado injustamente autoridad para resarcirse del crimen cometido, pero que no trasgreda los límites del talión, pues el asunto está protegido por la ley. (34) No os acerquéis a la riqueza del huérfano si no es para beneficiarle hasta que haya alcanzado la mayoría de edad. No violéis los compromisos, pues al contraerlos os hacéis responsables de cumplirlos. (35) Sed cuidadosos en la medida que deis y justos en el peso. De esta forma estaréis actuando con rectitud. (36) Sois responsables de cómo procesa el fuad[893] la información que le llega a través del oído y de la vista. Por ello, no sigas aquello de lo que no tengas conocimiento. (37) No camines por la Tierra con arrogancia, pues nunca podrás recorrerla de un extremo al otro ni igualarte en altura a las montañas. (38) Todo ello es maldad y ante tu Señor aborrecible. (39) Esto forma parte de lo que tu Señor te ha inspirado de la Hikmah. No des poder a otro que a Allah, pues en ese caso serías arrojado a yahannam, reprobado y apartado de la rahmah de Allah[894]. (40) ¿Así pues, iba a daros vuestro Señor hijos y Él iba a tomar para Sí, de entre los malaikah, hijas? En verdad que es una enormidad lo que decís. (41) Hemos dispuesto este Qur-an de forma que pudieran recapacitar, pero no ha hecho, sino aumentar su aversión. (42) Hazles entender que si hubiera con Él otros alihah[895], como dicen, tratarían de apoderarse del Arsh. (43) Lejos está en Su perfección de toda contingencia. Ensalzado sea por encima de lo que afirman –el Elevado, el Inconmensurable. (44) Declaran Su perfección más allá de toda contingencia los siete Cielos y la Tierra, y quienes en ellos están[896]. No hay nada que no reconozca Su perfección y Le alabe. Sin embargo, vosotros no comprendéis la forma en la que lo hacen. Él es el Perdonador, el que Controla Su Ira. (45) Cuando recitas el Qur-an, ponemos entre tú y los que encubren la realidad de Ajirah un velo protector. (46) Cubrimos sus corazones para que no comprendan y en sus oídos ponemos sordera para que no entiendan lo que oyen. Cuando al recitar el Qur-an mencionas que tu Señor es el Único Ilah, vuelven la espalda con aversión. (47) Bien sabemos lo que entienden cuando te escuchan y cuando se hacen confidencias. Dicen los infames: “No seguís, sino a un hombre hechizado.” (48) Fíjate en las comparaciones que te ponen. No hacen, sino extraviarse. No pueden volver al camino. (49) Dicen: “¿Acaso cuando seamos huesos y polvo resurgiremos como nuevas criaturas?” (50) Respóndeles que así será, aunque fueran piedras o hierro (51) o cualquier otra cosa creada a la que piensen que es imposible darle vida. Replicarán: “¿Quién nos devolverá a la vida?” Aclárales que les devolverá a la vida Quien los creó por primera vez. Te dirán moviendo la cabeza: “¿Cuándo ocurrirá tal cosa?” Respóndeles que quizás esté cerca ese momento (52) –el Día en el que seáis llamados y respondáis alabándole. Pensareis que apenas permanecisteis un instante. (53) “Di a Mis siervos que hablen de la mejor manera, pues el shaytan siembra la discordia entre ellos[897].” El shaytan es para el hombre –insan– un enemigo declarado. (54) Vuestro Señor os conoce bien. Si esa es Su voluntad, tendrá rahmah de vosotros o bien os castigará. No te hemos enviado a ellos para que seas su custodio. (55) Tu Señor conoce a cuantos hay en los Cielos y en la Tierra. Hemos favorecido a unos Profetas sobre otros. A Daud le dimos un Zabur[898]. (56) Diles que llamen a esos en los que pretenden apoyarse en vez de en Él. Ellos no tienen poder para retirarles el mal que les pueda afligir ni para alterarlo. (57) Esos a los que invocan desean encontrar el medio de acercarse a su Señor. Suplican Su rahmah y temen Su castigo, pues el castigo de tu Señor es temible[899]. (58) No hay ciudad que no vayamos a destruir o a castigar con furia antes del Día del Resurgimiento. Así está registrado en un Kitab lineado[900]. (59) La razón por la que hemos dejado de enviar signos ha sido porque ya las primeras comunidades renegaran de ellos. Dimos a los Zamud la camella como un signo evidente y clarificador, pero no lo respetaron. No enviamos Nuestros signos, sino como una intimidación. (60) Recuerda cuando te dijimos: “Tu Señor tiene agarrados a los hombres –nas.” La visión[901] que te mostramos no fue, sino para probarles, al igual que el árbol maldito mencionado en el Qur-an. Les atemorizamos, pero ello no hizo, sino aumentar su impiedad. (61) Cuando ordenamos a los malaikah: “Servid a Adam,” todos aceptaron servirle, excepto Iblis. Dijo: “¿Serviré acaso a quien has creado de barro?” (62) Y añadió: “¿Quieres que te muestre quién es ese al que has honrado por encima de mí? Si me das de plazo hasta el Día del Resurgimiento, me apoderaré de toda su descendencia, salvo de unos pocos.” (63) Dijo: “¡Vete! Quien de ellos te siga que sepa que yahannam será vuestro galardón –abrumadora recompensa en verdad. (64) Susúrrale la rebeldía a quien puedas, cae sobre ellos con tu caballería e infantería, hazte socio en su riqueza e hijos, y hazles promesas,” pero las promesas del shaytan no son, sino engaños. (65) “Sabe que ningún poder tienes sobre Mis siervos.” Tu Señor basta como protector[902]. (66) Es vuestro Señor Quien empuja los barcos[903] que surcan los mares para que podáis procuraros la provisión que por Su gracia está esparcida por toda la Tierra. En verdad que es compasivo con vosotros. (67) Cuando os sobreviene un peligro mientras navegáis, sólo a Él invocáis, pero una vez os veis a salvo en tierra firme, renegáis. En verdad que el hombre –insan– encubre los favores de su Señor. (68) ¿Acaso estáis a salvo de que se os trague la tierra o de que se os envíe un huracán? No encontraríais entonces en quién apoyaros. (69) ¿O acaso estáis a salvo de que se os devuelva al mar y se envíe contra vosotros un viento destructor que os haga naufragar y sucumbir por haber encubierto la gracia de vuestro Señor? No tendríais aliados que os ayudaran contra Nosotros. (70) En verdad que hemos honrado a los Banu Adam. Los llevamos por tierra y por mar, y les proveemos de cosas buenas. Los hemos distinguido por encima de muchos de los que hemos creado. (71) El Día vendrá en el que llamemos a toda la gente –nas– por su imam[904]. Aquel al que se le ponga su kitab en la mano derecha lo leerá sin sufrir injusticia alguna. (72) Quién haya estado ciego a la verdad en este mundo lo estará también en Ajirah, en un extravío aún más lejano. (73) Si les siguieras en sus maquinaciones para rebelarte contra lo que te hemos inspirado e inventases sobre Nosotros algo distinto a ello, entonces sí que te tomarían por amigo íntimo[905]. (74) Si no te hubiéramos afirmado en la verdad, a punto habrías estado de inclinarte ligeramente hacia ellos[906]. (75) De haber sido así, te habríamos hecho probar el doble del sufrimiento que acarrea la vida y la muerte. Luego no encontrarías a quien te apoyara contra Nosotros. (76) Su maquinación consiste en intimidarte hasta hacer que te vayas de esta tierra. Si lo lograsen, no durarían mucho más después de tu partida (77) sunnah con los que enviamos antes de ti. No encontrarás en Nuestra sunnah ningún cambio[907]. (78) Establece la salah en el tiempo que va desde el crepúsculo hasta que la noche se hace totalmente oscura, y recita el Qur-an al alba. En la recitación del alba están presentes. (79) Mantente despierto parte de la noche como un acto de adoración voluntario para ti. Pudiera ser que tu Señor te resucitase en una estación en la que fueras ensalzado[908]. (80) Suplica a tu Señor que te haga vivir siempre con firmeza, y te conceda autoridad y apoyo. (81) Anúnciales que ha llegado la verdad y se ha desvanecido la falsedad. En verdad que la falsedad no puede sostenerse frente a la verdad. (82) Hacemos que se descargue del Qur-an[909] lo que en él hay de cura y de rahmah para los creyentes. A los infames no hace, sino aumentarles su perdición. (83) Cuando favorecemos al hombre –insan– se aparta ocupado con sus asuntos, pero cuando le sobreviene un mal, se desespera. (84) Adviérteles que su Señor es consciente de que todos obran según su parecer, pero Él sabe quién sigue el camino con la mejor guía. (85) Te preguntan acerca del Ruh[910]. Diles que el Ruh es parte del poder de ejecución del plan de tu Señor, y que no se les ha dado, sino un poco del conocimiento. (86) Si esa fuera Nuestra voluntad, nos llevaríamos lo que te hemos inspirado. Luego no encontrarías en quién apoyarte contra Nosotros, (87) salvo por una rahmah de tu Señor. Abundante es la gracia que derrama sobre ti[911]. (88) Hazles entender que si se reunieran los hombres –nas– y los yin para componer algo parecido a este Qur-an, no serían capaces de componer nada que se le pareciera, aunque se ayudaran mutuamente en esta tarea. (89) Hemos organizado este Qur-an de forma que la gente –nas– tuviera en él toda clase de ejemplos. Sin embargo, la mayoría de ellos niega todo lo que no sea encubrir la verdad. (90) Dicen: “No creeremos en ti hasta que no hagas brotar de la tierra para nosotros un manantial (91) o produzcas un jardín de palmeras y vides y hagas que fluyan ríos entre ellas (92) o hagas que el cielo se desplome en pedazos sobre nosotros, como nos amenazas, o vengas delante de Allah y de los malaikah (93) o poseas una casa ricamente decorada o asciendas al cielo. Aun así, no creeríamos en tu ascensión hasta que no hicieras descargar sobre nosotros un kitab que pudiéramos leer.” Respóndeles que tu Señor está lejos, en Su perfección, de toda contingencia. ¿Acaso eres algo más que un Mensajero humano –bashar? (94) Lo que le impide creer a la gente –nas– cuando le llega la guía es decir: “¿Acaso ha mandado Allah como Mensajero a un humano –bashar?” (95) Diles que si hubiera malaikah que caminaran tranquilamente por la Tierra, haríamos descender para ellos del Cielo un malak Mensajero. (96) Diles que Allah basta como testigo entre vosotros. Él tiene el registro completo de Sus siervos, y ve la intención que les mueve a actuar. (97) Está guiado aquel a quien Allah guía, y para aquel al que extravía no encontrarás apoyo fuera de Él. El Día del Resurgimiento los reunirá y estarán con sus rostros contra el suelo, ciegos, mudos y sordos. Su refugio será yahannam. Cada vez que se extinga su fuego, lo encenderemos para que arda con más furia –sair[912]. (98) Y ello en pago por haber encubierto Nuestros signos y por haber dicho: “¿Acaso cuando seamos huesos y polvo seremos creados de nuevo?” (99) ¿No ven que Allah, Quien ha creado los Cielos y la Tierra, tiene poder para crear algo como ellos, y que les ha fijado un término que no podrán eludir? Mas los infames rechazan todo lo que no sea encubrir la verdad. (100) Diles que si tuvieran poder para distribuir la rahmah de tu Señor, la retendrían junto a ellos por temor a que pudiera acabarse. En verdad que el hombre –insan– es avaricioso. (101) A Musa le dimos nueve signos irrefutables. Pregunta a los Banu Isra-il cuando llegó a donde estaban ellos y le dijo Firaun: “Musa, te veo hechizado.” (102) Le respondió: “Bien sabes que no los ha hecho descender, sino el Señor de los Cielos y de la Tierra como un discernimiento, y en verdad, Firaun, que te veo condenado a la destrucción.” (103) Quería que vivieran amedrantados y los sumergimos a él y a todos los que con él estaban[913]. (104) Después de él les dijimos a los Banu Isra-il: “Habitad esta tierra, pero cuando se haga realidad la última, seremos legión contra vosotros[914].” (105) Lo hacemos descargar íntegro e íntegro se descarga. No te hemos enviado, sino como anunciador de buenas nuevas y como advertidor. (106) Es un Qur-an que hemos fragmentado para que lo recites a la gente lentamente y por partes. Lo descargamos gradualmente. (107) Creed en él o no creáis. Los que recibieron el conocimiento antes de su revelación, cuando se les recita, caen postrados (108) y dicen: “¡Lejos está nuestro Señor en Su perfección de toda contingencia! Su Promesa se ha de cumplir.” (109) Caen postrados en llanto y aumenta su temor. (110) Diles que invoquen a Allah o que invoquen al Rahman[915]. Como quiera que Le invoquen, Suyos son los nombres más hermosos. No levantes la voz en tu salah ni la bajes demasiado, sino, antes bien, busca un camino intermedio. (111) Alabado sea Allah que no ha tomado ninguna entidad como Su hijo ni comparte con nadie la soberanía ni necesita formar una liga que le proteja contra alguna deficiencia que pudiera tener en Su naturaleza. Proclama Su grandeza hasta lo más alto.

NOTAS


[882]  Ver artículo XX, esquemas 20 y 23 y referencia F19.

[883]  Las aleyas 2 y 3 de esta sura están conectadas y presentan una cierta dificultad a la hora de reconstruirlas de forma coherente para nosotros, ya que el estilo del Qur-an nos obliga, en numerosas ocasiones, a completar ciertas frases de forma que éstas adquieran un claro sentido.

En este caso, tenemos tres elementos que resultan difíciles de armonizar – لِّبَنِي إِسْرَائِيلَ- أَلاَّ تَتَّخِذُواْ – ذُرِّيَّةَ مَنْ حَمَلْنَا مَعَ نُوحٍ. El término ذُرِّيَّةَ, descendencia, va con fatha y, por lo tanto, no puede referirse a los Banu Isra-il, ya que, en ese caso, actuaría como صفة بيان e iría con kasra. Según algunos gramáticos y comentaristas del Qur-an, podría estar omitida la exclamación يَآ dando el significado de: “¡Oh, vosotros, los descendientes de los que llevamos con Nuh! En verdad que era un siervo agradecido. ¿Cómo entonces no lo sois vosotros?”

Según otros gramáticos y comentaristas del Qur-an (الشوكاني en فتح القدير), el primer complemento maf’ul ula مفعول أول de la forma verbal أَلاَّ تَتَّخِذُواْ sería ذُرِّيَّةَ y la aleya quedaría لا تتخذوا ذرية من حملنا مع نوح من دوني وكيلا. No obstante, en algunas de las recitaciones del Qur-an ذريةُ  se lee con damma. En este caso, ذرية sería sustituto badl بدل del sujeto del verbo لا تتخذوا. En ambos casos se estaría haciendo referencia a la descendencia de los Banu Isra-il. Y si se lee con fatha, se haría referencia a toda la humanidad. Ver artículo XX y esquemas 20 y 23.

[884]  En estas aleyas Allah el Altísimo nos informa de que en numerosas ocasiones se les ha dado a los Banu Isra-il riqueza, poder, hijos y medios para vivir holgadamente y poder enseñar a sus semejantes el Din de Allah. Sin embargo, una y otra vez han utilizado ese poder y esa riqueza para tiranizar a los otros pueblos y para corromperse a sí mismos. Y ello ha traído como consecuencia su destrucción. La expresión “por dos veces” no debe tomarse de forma literal, como nos lo indica el hecho de que en la aleya 7 se diga “la última” y no “la segunda”. También es una confirmación de esta misma idea lo que se dice en la aleya 8 a los Banu Isra-il: “pudiera ser que se os tuviera misericordia…” Hasta que se establezca la Hora el hombre tiene la posibilidad de rectificar su actitud y volver al camino de rectitud. Ver esquemas 2, 8 y 9, y sus textos.

[885]  Ver apéndice Q.

[886] El Profeta Muhammad (s.a.s) solía decir que el apresuramiento es de shaytan y lleva al fuego y la ponderación es de Allah y lleva al Jardín. El hombre, en su ignorancia e insensatez, corre hacia el mayor de los males creyendo que es el mejor de los bienes; y suplica el mal creyendo que es el bien por no haber ponderado el asunto y no haber investigado y analizado las consecuencias de sus actos. En otra transmisión se nos ha relatado que estaba el Profeta Muhammad (s.a.s) con algunos de sus compañeros y puso un tarro en el suelo y les preguntó sobre lo que podía contener ese tarro. Estos dijeron después de mirarlo cuidadosamente que era miel. Ali, en cambio, cogió el tarro, lo miró, olió su contenido y lo probó con la yema del dedo; después dijo que muy probablemente fuese miel. El Profeta (s.a.s) asintió con la cabeza y les dijo al resto de los compañeros que esa era la manera de ponderar los asuntos.

[887]  Ver artículo XVII.

[888] Ver artículo XIII.

[889]  El Jardín de Ajirah no es el final del viaje, sino otra etapa con otra configuración existencial y con diferentes grados de comprensión. Ver esquema 11 y su texto.

[890]  Ver apéndice E.

[891]  Ver cuadro C3.

[892]  El término wali وَلِىّ deriva del verbo waliya وَلِيَ y significa –el que lleva los asuntos, guardián de una mujer, el responsable y ejecutor de los asuntos legales del difunto. Podemos traducirlo al español por tutor, testamentario o custodio.

[893]  Ver artículo VI y esquema 7 con texto.

[894]  Ver Info 21.

[895]  Alihah آلِهاة es el plural de ilah إله, e ilahat  إلاهات es su femenino plural. Ver Info 14.

[896]  Ver apéndice K, artículo XXI e Info 2.

[897]  Ver artículos III y XXII.

[898]  Ver apéndice C.

[899]  Muchas de esas entidades a las que adoran, ya sean Profetas, malaikah u hombres rectamente guiados, no tienen nada que ver con su adoración. No fue Isa quien dijo a la gente que le adoraran a él y a su madre. Antes bien, era él quien buscaba la cercanía con Allah. Es la ignorancia de los hombres la que deifica a entidades que son, a su vez, criaturas, sin más poder que el que Allah el Altísimo les ha permitido tener.

[900]  Ver artículo XIV, esquema 19 y cuadro C2.

[901]  Ver referencia F19.

[902]  Ver artículos III y XXII.

[903]  También en esta caso se utiliza la palabra fulk فُلك para barco en sentido general, y no yariah جارِيه o su plural yawari جَوارِ. Ver apéndice R.

[904]  Ver apéndice C.

[905]  Ver Infos 7 y 8.

[906]  Ver Info 21.

[907] Los Quraish no entendían que su protección provenía de la permanencia del Profeta Muhammad (s.a.s) con ellos, en su tierra, en su ciudad. Allah el Altísimo les advierte que en caso de que lograsen intimidarle hasta echarle del país, su suerte estaría echada –serían aniquilados como fueron aniquilados los pueblos que expulsaron a sus profetas. Y esa ha sido siempre la sunnah inalterable de Allah.

[908] O una estación en la que poder ser intercesor.

[909]  Ver artículo XIV y esquema 19.

[910]  Ver artículo XVIII.

[911]  Ver Info 21.

[912]  Ver referencia F17.

[913]  Ver artículo XX e Info 24.

[914]  Aquí se está haciendo referencia a las aleyas 4-7 de esta misma sura. Ver la nota adjunta a estas aleyas.

[915]  Ver Info 3.

16.SURA DE LA ABEJA

AN-NAHL

سُورَةُ النَّحْلِ

Último periodo mequinense excepto la aleya 110 y algunas de las siguientes que serían medinenses

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

(1) El plan de Allah se hará realidad, no lo urjáis. Antes bien, declarar Su perfección más allá de toda contingencia. Lejos está de aquello con lo que Le asocian.(2) Hace que, siguiendo Su plan, los malaikah desciendan con el Ruh sobre aquellos de Sus siervos que ha designado para la tarea de advertir contra la idolatría, pues se les ha inspirado: “No hay ilah, sino Yo. Temedme, pues, sólo a Mí.” (3) Ha creado los Cielos y la Tierra de la mejor manera posible. ¡Lejos está de aquello con lo que le asocian! (4) Ha creado al hombre de un agua fecundadora eyaculada y, sin embargo, se cree con derecho a disputar con su Señor[856]. (5) Ha creado para vosotros los animales de rebaño. Os sirven de abrigo sus pieles y su lana. En ellos tenéis muchos otros beneficios, y de ellos coméis. (6) Os sentís orgullosos cuando regresáis con ellos al atardecer y cuando los lleváis a pastar por la mañana. (7) Transportan vuestras mercancías y equipajes hasta lugares a los que no podríais llegar, sino con gran fatiga –vuestro Señor es el Indulgente, el Compasivo– (8) y los caballos, los mulos y los asnos sobre los que montáis y a los que engalanáis. Y crea lo que no sabéis. (9) Es a Allah a Quien incumbe indicar el camino, pero los hay que se desvían de él. Si esa fuese Su voluntad, os guiaría a todos. (10) Es Él Quien hace que caiga agua del cielo para vosotros. De ella bebéis y con ella crecen pastos de los que se alimentan vuestros rebaños. (11) Con ella hace que crezcan para vosotros cereales, olivos, palmeras, vides y todo tipo de cultivos. En todo ello hay un signo para los que reflexionan[857]. (12) Ha obligado a la noche a que siga al día y al día a que siga a la noche para vuestro beneficio. De la misma forma, el Sol, la Luna y las estrellas cumplen con su cometido siguiendo Su plan. En ello hay signos para los que razonan. (13) Y en lo que para vosotros ha creado de diferentes colores en la tierra hay un signo para los que recapacitan[858]. (14) Es Él Quien ha hecho que el mar produzca y albergue carne fresca de la que coméis, y que de él extraigáis alhajas que usáis como adornos. Veis cómo los barcos[859] surcan los mares, lo que os permite buscar vuestro sustento y agradecer. (15) Ha arrojado cordilleras sobre la Tierra para que no se incline con vosotros. Ha hecho que fluyan ríos y ha marcado caminos para que podáis orientaos, (16) y puntos de referencia. Por medio de las estrellas se guían[860]. (17) ¿Acaso Quien es capaz de crear es igual a quien no puede crear nada? ¿No vais a recapacitar? (18) Si trataseis de enumerar las bendiciones que Allah os ha otorgado, no podríais llevar la cuenta. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (19) Allah sabe lo que ocultáis y lo que manifestáis.(20) Esas entidades a las que dan poder en vez de a Allah no tienen la capacidad de crear. Antes bien, ellas mismas han sido creadas. (21) Muertas, que no vivas, no serán conscientes de que han vuelto a la vida cuando se les resucite.(22) Vuestro Ilah es el Único Ilah. Mas los corazones de los que no creen en Ajirah[861] reniegan de la verdad. Se han ensoberbecido. (23) Sin duda que Allah conoce lo que ocultan y lo que manifiestan. Él no ama a los soberbios.(24) Cuando se les pregunta: “¿Qué es lo que ha hecho descargar vuestro Señor?” Replican: “Leyendas de los antiguos.” (25) El Día del Resurgimiento cargarán con las consecuencias de lo que hicieron, así como con las de los que extraviaron faltos de conocimiento. ¡Mala en verdad es su carga! (26) Ya maquinaron los que hubo antes de ellos, pero Allah destruyó la base de su edificación y el techo se desplomó encima de ellos. El castigo les llegó por donde no lo presentían. (27) Luego, el Día del Resurgimiento, los denigrará y les preguntará: “¿Dónde están ésos que Me asociabais –esos con quienes os opusisteis?” Esos a los que se les ha dado el conocimiento dirán: “La vergüenza hoy y la tribulación son para los encubridores.” (28) Aquéllos que se habrán perdido a sí mismos, víctimas de su rebeldía, se defenderán diciendo cuando se los lleven los malaikah: “No hacíamos nada malo[862].” Allah sabe bien lo que hacíais. (29) Entrad por las puertas de yahannam, donde penareis para siempre. ¡Qué mala morada la de los soberbios! (30) Se les preguntará a los que tomaron en serio Nuestras advertencias: “¿Qué fue lo que hizo descargar vuestro Señor?” Responderán: “El bien.” Los que hayan actuado con rectitud en la vida de este mundo se beneficiarán de ello. Mas la morada de Ajirah es mejor. ¡Qué excelente morada la de los temerosos!(31) Los Jardines de Adn, en los que entrarán y por los que fluirán ríos. Allí tendrán todo lo que deseen. Así retribuye Allah a los que toman en serio Sus advertencias[863]. (32) A aquéllos a los que los malaikah se lleven en estado de beatitud, les dirán: “¡Paz con vosotros! Entrad en el Jardín en merecido pago por vuestras obras[864].”(33) ¿Acaso esperan a que les vengan los malaikah o se cumpla el plan de tu Señor? Esa misma actitud es la que tuvieron sus predecesores. Mas no fue Allah Quien fue injusto con ellos, sino que fueron ellos los que fueron injustos consigo mismos.(34) Víctimas de su propio mal, les sitió aquello de lo que se burlaban.(35) Dirán los idólatras: “Si Allah hubiese querido, no habríamos dado poder a ninguna otra entidad aparte de Él ni tampoco nuestros padres ni habríamos hecho ilícito algo que Él hubiera hecho lícito.” La misma actitud que tomaron los que hubo antes de ellos. ¿Pero acaso los Mensajeros tienen otra misión que la de transmitir con claridad lo que se les inspira? (36) Hemos enviado un Mensajero a cada ummah para que les exhortara a adorar a Allah y a apartarse de los taghut[865]. Entre ellos hubo a quien Allah guió y otros en quienes se hizo realidad el extravío. Recorred la Tierra y ved cómo acabaron los que renegaron de la verdad.(37) Si ansías guiarles, sabe que Allah no guía a aquellos a los que ha extraviado. Esos no tendrán en quien apoyarse.(38) Juran solemnemente por Allah que Allah no resurgirá a los muertos. ¡Cómo se extravían! Es una promesa verdadera que hará realidad. Sin embargo, la mayoría de la gente –nas– no es consciente de ello. (39) Para clarificarles aquello sobre lo que no han dejado de discrepar y para mostrar a los encubridores sus embustes. (40) Cuando queremos algo, nos basta con decirle: “Sé,” y es. (41) A los que emigraron por Allah después de haber sido oprimidos injustamente les hemos preparado en la vida de este mundo grandes beneficios, pero los que recibirán en Ajirah serán aún mayores. (42) Esos que resisten y a su Señor se encomiendan. (43) No enviamos antes de ti, sino a hombres a los que inspiramos. Si no sabéis, preguntad a los que guardan memoria de ello.(44) Les enviamos con la clarificación y los Zubur[866]. Hacemos descargar sobre ti el recuerdo para que clarifiques a la gente –nas– lo que ya se había descargado sobre ellos y para que reflexionen. (45) ¿Acaso los que han maquinado maldades están a salvo de que Allah haga que se los trague la tierra o les haga llegar el castigo por donde ni siquiera lo imaginan? (46) ¿O de que les alcance cuando están ocupados en sus quehaceres diarios, sin que puedan hacer nada para impedirlo? (47) ¿O de que les llegue cuando amedrantados lo esperan? Realmente vuestro Señor es el Clemente, el Compasivo[867]. (48) ¿Acaso no ven lo que Allah ha creado y cómo su sombra se desplaza sumisa a la derecha y a la izquierda?(49) Todo cuanto hay en los Cielos y en la Tierra sigue sumiso el plan de Allah, de la criatura más simple a los malaikah, sin que haya en ellos soberbia. (50) Temen a su Señor, por encima de ellos[868], y hacen lo que se les ordena. (51) Allah declara: “No toméis dos alihah[869],” ya que Él es el Único Ilah. “Así pues, temedme sólo a Mí.” (52) Suyo es cuanto hay en los Cielos y en la Tierra. Todo cuanto existe no podrá, sino seguir sumiso Su plan. ¿Acaso temeréis a otro que a Allah? (53) Los beneficios que obtenéis vienen de Allah. Si os ocurre algún mal, Le imploráis temblorosos. (54) Luego, una vez que os ha retirado ese mal, un grupo de vosotros da poder a otras entidades aparte de su Señor(55) para encubrir la gracia que le hemos concedido. Mas continuad con vuestros quehaceres, que ya sabréis. (56) Ponen para aquello de lo que no tienen conocimiento una parte del sustento que les damos. ¡Por Allah que se os pedirán cuentas de todos los embustes que habéis forjado! (57) Le atribuyen hijas a Allah –¡Perfecto es más allá de toda contingencia!– y ellos se quedan con lo que ardientemente desean.(58) Cuando a uno de ellos le llega la buena nueva de una hija, ves su rostro enrojecer de ira. (59) Se esconde de la gente avergonzado por la noticia que ha recibido, y pondera la posibilidad de quedarse con ella a pesar de la humillación que ello supondría o de enterrarla. ¿Acaso no es una infamia lo que ponderan? (60) Las comparaciones más bajas son para los que no creen en Ajirah, y para Allah las más elevadas –el Poderoso, el Sabio. (61) Si Allah fuera a castigar a la gente –nas– por sus iniquidades, no quedaría sobre la faz de la Tierra una sola criatura. Sin embargo, les retrasa ese momento hasta el plazo fijado. Mas cuando les llegue su plazo, no se les retrasará una hora ni se les adelantará.(62) Atribuyen a Allah lo que ellos detestan, y se adscriben con sus lenguas mentirosas el derecho a lo más hermoso, pero lo que sin duda se habrán ganado será el fuego. En él serán arrojados y olvidados.(63) ¡Por Allah! Hemos enviado Mensajeros a todas las umam antes de ti, pero el shaytan les hizo ver sus iniquidades como la más bella forma de actuar. Hoy, es él su protector, pero no podrá librarles del doloroso castigo que les espera. (64) No descargamos sobre ti el Kitab, sino para que les clarifiques aquello sobre lo que discrepan, y como guía y rahmah para los creyentes. (65) Es Allah Quien hace que caiga agua del cielo con la que vivifica una tierra que estaba muerta. En eso hay un signo para los que prestan atención a lo que se les recita. (66) En los animales de rebaño tenéis un ejemplo del que podéis sacar una lección. Os damos de beber de lo que hay en sus vientres, entre quimo y sangre –una leche pura, fácil de digerir y agradable para los que la beben. (67) De las palmeras y de las vides obtenéis grandes beneficios. De los dátiles frescos cuando maduran y de los granos de las uvas sacáis bebidas y otros productos que forman parte de vuestro sustento. En ello hay un signo para los que razonan. (68) Tu Señor ha inspirado a las abejas que tomen como casas las cavidades que encuentren en las montañas y en los árboles, y las que ellas mismas se construyan. (69) “Comed de todo tipo de frutos y seguid los caminos que vuestro Señor os ha facilitado[870]”. De su vientre sale un sirope de diferentes colores que es una cura para la gente –nas. En ello hay un signo para los que reflexionan. (70) Es Allah quien os ha creado y os hará morir. A algunos de vosotros se les hará llegar hasta la edad senil para que no recuerden nada de lo que sabían. Allah actúa según Su voluntad, en función de Su conocimiento. (71) Considerad ahora el hecho de que Allah ha favorecido a unos sobre otros en cuanto a la provisión. ¿Acaso aquéllos a los que se les ha favorecido van a repartir su riqueza con sus esclavos hasta igualarse a ellos? ¿Vais a negar la gracia que recibís de Allah? (72) Allah ha hecho que os reproduzcáis entre vosotros, generando hijos y descendencia, y os provee con cosas buenas. ¿Acaso en lo falso van a creer y las bendiciones de Allah van a encubrir? (73) Dan poder, fuera de Allah, a entidades que ni les proveen del cielo ni de la tierra, ni pueden hacerlo. (74) No tratéis de dar lecciones a Allah, pues Allah abarca todo el conocimiento y vosotros no abarcáis nada de él.(75) Allah pone como ejemplo el de un siervo que está bajo el dominio de su amo y no tiene ningún poder, y el de otro al que le hemos dado abundante provisión de la que da en secreto y abiertamente. ¿Son acaso iguales? ¡Alabado sea Allah! Sin embargo, la mayoría de ellos no es consciente de esta realidad[871]. (76) Otro ejemplo que Allah pone es el de dos hombres, uno de ellos mudo e incapaz de hacer nada bien. Es su amo quien tiene que encargarse de todo. De cualquier asunto que le confía, no le trae nada bueno. ¿Acaso es como quien ordena la justicia y está en el camino de rectitud[872]? (77) De Allah es el Ghaib de los Cielos y de la Tierra. La Hora está a un parpadeo, o aún más cerca, de hacerse realidad. Allah tiene el poder sobre todas las cosas. (78) Allah os hace salir de las matrices de vuestras madres, sin que tengáis conocimiento de nada. Os ha dado la reflexión, la percepción y la consciencia –fuad[873]– para que agradezcáis. (79) ¿Acaso no ven a las aves volando en medio del cielo como se les ha ordenado? Es Allah Quien las mantiene y dirige. Realmente en eso hay signos para los creyentes.(80) Allah ha hecho que vuestras casas sean un lugar de reposo, y que con las pieles de los animales de rebaño os construyáis viviendas. Son fáciles de desmontar y ligeras de transportar el día que partís. Cuando os establecéis en un nuevo territorio, las volvéis a montar con facilidad. Obtenéis grandes beneficios de la lana de las ovejas y del pelo de las cabras y de los camellos. (81) Ha establecido para vosotros que haya sombra y lugares en las montañas en los que protegeros, y vestidos que os guardan del calor y vestidos que os protegen de vuestra agresividad. Así extiende Allah Su gracia sobre vosotros para que os sometáis a Él. (82) Mas si se desentienden, a ti sólo te corresponde transmitir con claridad lo que se te revela. (83) Saben que es la gracia de Allah, pero la niegan. La mayoría de ellos son encubridores.(84) El Día en que levantemos un testigo de cada ummah no se les dará a los encubridores la posibilidad de hablar para justificarse ni de volver a la vida, pretendiendo que así harían el bien[874].(85) Cuando vean los infames el castigo, que no piensen que se les aliviará ni se les dará un tiempo de espera.(86) Cuando los que daban poder a otras entidades fuera de Allah las vean, dirán: “¡Señor nuestro! Estos son a los que dábamos poder, a los que suplicábamos en vez de suplicarte a Ti.” Ellos les responderán: “No sois, sino unos falaces.” (87) Ese Día no podrán, sino someterse a Allah. Les habrán extraviado las vanas ilusiones que se habían forjado. (88) A los que encubrieron la verdad y desviaron del camino de Allah les añadiremos castigo al castigo decretado por su nefanda forma de actuar. (89) El Día vendrá en que levantemos un testigo de cada ummah y te hagamos venir a ti como testigo de estos. Descargamos sobre ti el Kitab como clarificación de todas las cosas, como guía y rahmah, y como buenas nuevas para los que se han sometido a Su voluntad –muslimin. (90) Allah ordena la justicia, el trato afable y dar a los más allegados. De la misma forma, prohíbe la indecencia, la iniquidad y la rebeldía[875]. Os pone en guardia para que recapacitéis. (91) Cumplid vuestros compromisos con Allah y no rompáis los juramentos después de haberlos confirmado y de haber puesto a Allah como vuestro garante. No escapan al conocimiento de Allah vuestras acciones. (92) No seáis como esa que deshilachaba el hilo que había trenzado con fuerza ni toméis vuestros juramentos como un medio fraudulento de hacer que una ummah tenga más preponderancia que otra. Allah no quiere, sino poneros a prueba con ello, y el Día del Resurgimiento clarificaros aquello sobre lo que discrepabais. (93) De haber sido esa Su voluntad, Allah habría hecho que fuerais una única ummah, pero Él extravía y guía según Su plan. Tened por seguro que se os pedirán cuentas de cada una de vuestras obras.(94) No hagáis de vuestros juramentos un medio de engañaros y de trataros fraudulentamente, pues vuestra posición sería similar a la de un pie que resbala después de haber estado firmemente asentado. Probaríais el infortunio por haber desviado del camino de Allah. Habría para vosotros un castigo atroz[876]. (95) No vendáis los compromisos que hayáis contraído con Allah a bajo precio. Si tuvierais consciencia de lo que esto significa, entenderíais que lo que hay junto a Allah es mejor para vosotros. (96) Lo que vosotros tenéis es efímero, pero lo que Allah tiene permanece para siempre. Retribuiremos a los que hayan resistido por sus mejores obras.(97) A quien actúe con rectitud, varón o hembra, y sea creyente, le haremos vivir en el bien y le retribuiremos por lo mejor que haya hecho. (98) Cuando recitéis el Qur-an, refugiaos en Allah del shaytan proscrito. (99) No penséis que tiene autoridad sobre los que creen y a su Señor se encomiendan. (100) Sólo tiene poder sobre aquellos que lo toman como protector y aliado, llevándoles con ello a la idolatría.(101) Cuando substituimos una aleya por otra –y Allah sabe lo que hace descargar– dicen: “Te lo has inventado.” La mayoría de ellos no es consciente de esta realidad. (102) Infórmales que lo descarga íntegro de tu Señor el Ruh al-Qudus para dar firmeza a los que creen y como guía y buenas nuevas para los que se han sometido a la voluntad de su Señor –muslimun. (103) Sabemos lo que dicen: “Es un humano –bashar– el que le enseña.” La lengua de aquel a quien maliciosamente aluden es la de un extranjero, mientras que ésta es una lengua propiamente árabe (que sólo un nativo conoce). (104) Allah no guía a los que reniegan de Sus aleyas. Tendrán un doloroso castigo. (105) Los que forjan embusten son los que reniegan de las aleyas de Allah. Esos son los falaces. (106) Sobre quien encubra la verdad de Allah después de haber recibido el iman[877] –a excepción de quien haya sido coaccionado, pero mantenga inalterado en su corazón el sosiego que da la creencia– y lo cambie por el encubrimiento, caerá la cólera de Allah y un castigo atroz. (107) Y ello porque prefieren la vida de este mundo a la de Ajirah. Allah no guía a los encubridores. (108) Esos son a los que Allah ha sellado el corazón, el oído y la vista. Viven en una total inconsciencia[878].(109) ¿Puede haber alguna duda de que esos serán en Ajirah los verdaderos perdedores?(110) Y que sepan los que emigren por estar injustamente oprimidos en su propia tierra, y después luchen y resistan que tu Señor es el Perdonador, el Compasivo. (111) El Día vendrá en el que cada nafs[879] se presente argumentando a su favor, y se le pague merecidamente por sus obras. Nadie ese Día será tratado injustamente. (112) Allah os alecciona con el ejemplo de una ciudad en la que se vivía en completa seguridad y satisfacción y a la que llegaba por doquier abundante provisión, pero encubrió la gracia que recibía de Allah y Allah la arropó con el hambre y el continuo temor a causa de su proceder. (113) Les llegó un Mensajero que era uno de ellos, pero renegaron de él. Los castigamos por su infamia.(114) Comed de lo bueno y lícito con lo que Allah os sustenta, y agradeced la gracia que Allah tiene para con vosotros si realmente es a Él a quien adoráis. (115) Se os prohíbe la carne de los animales muertos, la sangre, la carne de cerdo y la de aquellos animales que hayan sido sacrificados en nombre de otro que Allah. Sin embargo, quien se vea forzado a ello sin desearlo ni como un medio de trasgredir los límites que Allah ha establecido que sepa que Allah es el Perdonador, el Compasivo. (116) No os arroguéis con vuestras lenguas mentirosas el derecho a decidir si algo es lícito o ilícito para de esa forma fraguar embustes contra Allah. Los que fraguan embustes contra Allah no saldrán victoriosos. (117) Tendrán un breve plazo en el que seguir con su forma de vida y después un doloroso castigo. (118) A los hadu les hicimos ilícito lo que ya te hemos relatado anteriormente. Mas no fuimos Nosotros injustos con ellos, sino que fueron ellos los que se perdieron a sí mismos, víctimas de su rebeldía. (119) Tu Señor perdonará y se mostrará compasivo con aquellos que habiendo hecho el mal mientras vivían en la ignorancia se arrepientan y enmienden su conducta. (120) Ibrahim era una ummah, sometido a la voluntad de Allah, hanifa[880] y no de los idólatras; (121) siempre agradecido por la gracia que recibía de su Señor. Lo escogió para Sí y lo guió al camino de rectitud. (122) Le beneficiamos en esta vida, y en Ajirah estará con los justos.(123) Luego te inspiramos que siguieras la mil-lah[881] de Ibrahim que era hanifa y no de los idólatras. (124) Se les decretó el sábado a los que discutían sobre él. Ten por seguro que tu Señor juzgará entre ellos el Día del Resurgimiento sobre aquello en lo que discrepaban. (125) Llama al camino de tu Señor con Hikmah y con buenas exhortaciones, y discute con ellos de la mejor manera. Tu Señor sabe quién se ha extraviado de Su camino y quiénes son los que están guiados. (126) Si respondéis con el castigo al daño que os hayan infligido, hacedlo en la misma medida en la que fuisteis dañados, pero resistir es la mejor actitud. (127) Resiste, pues por la gracia de Allah puedes resistir. No te compadezcas por ellos ni te angusties por lo que traman. (128) Allah está con los que toman en serio Sus advertencias y con los que actúan con rectitud.

NOTAS

[856]  Ver artículo XVII y apéndice A.

[857]  Ver apéndice P.

[858]  La idea aquí es general y se refiere al hecho de que haya colores, una interminable variedad de colores, lo que indica numerosos procesos químicos producidos, por ejemplo, por la luz y otros fenómenos. Ver artículo XVII.

[859] También aquí el término utilizado para barco es fulk فُلْك, y no yariah (singular) جارِيَة ni yawari (plural) جَوار. Ver apéndice R.

[860] Todas estas aleyas describen el sistema de Allah el Altísimo. Mas ¿qué puede sentir, al leerlas, un joven occidental de hoy? Aquí se habla de animales de rebaño, de camellos, de caballos, de barcos de vela… ¿Qué tiene que ver todo eso con su entorno tecnológico? El shaytan, a través de sus socios judíos y estos de los suyos occidentales, han creado un sistema paralelo basado en el fuego, en la electricidad, en la tecnología, que nos separa del sistema de Allah, basado en Su creación, basado en elementos vivos de los que obtenemos grandes beneficios. Cuando estos jóvenes abren el Qur-an, enseguida lo cierran, pues no encuentran en él referencias a su medio, al medio en el que viven. Es imprescindible hacerles tomar consciencia de esta realidad, de este cambio de sistema, de este cambio de valores. Ver apéndice P.

[861]  Ver apéndice Q.

[862]  Su concepto de bien y de mal estaba tan corrompido, que, incluso en Ajirah, sentirán que no habían hecho nada malo. Es la gente sin furqan.

[863]  Ver Info 9.

[864]  Ver artículo XXI.

[865]  Ver cuadro C4.

[866]  Ver apéndice C y cuadro C1

[867] Todo eso podría ocurrirles, en cada instante, a millones de seres humanos; sin embargo, Allah el Altísimo perdona y retiene Su ira hasta el Día del Resurgimiento, y de esa forma permite que Su creación continúe dentro de la más absoluta misericordia.

[868]  Ver artículo XXI e Info 2.

[869]  Alihah آلِهاة  es el plural de ilah إله, e ilahat  إلاهات es su femenino plural.

[870]  Es una inspiración para las abejas.

[871]  Ver cuadro C6.

[872]  Ver cuadro 6.

[873]  Ver artículo VI.

[874] En la vida de todo ser humano hay cientos de oportunidades y de ocasiones para arrepentirse, para hacer el bien y volver a la creencia que es el estado natural del hombre –fitrah. Si Allah el Altísimo supiera que alguien podrían enmendar su conducta y someterse a su Creador si se le permitiera volver a la vida de este mundo, sin duda que lo haría; pero Él sabe bien que tan sólo se hundirían aún más en su encubrimiento y en su obstinada negación de la verdad. Frente a este “Conocimiento” que sólo Allah posee, los encubridores enarbolan la bandera de la reencarnación o metempsicosis para de esta forma eliminar el concepto de Juicio Final, de premio y castigo. Por ello, Allah Todopoderoso repite una y otra vez en el Qur-an que no habrá vuelta a la vida de este mundo una vez hallamos cruzado la barrera de la muerte. El mundo post-mortem será nuestra morada hasta el Día del Resurgimiento en el que seremos juzgados y conducidos al Jardín o al fuego –que Allah nos libre de él. Ver Info 16 y artículo XXI.

[875]  Ver apéndice E.

[876]  Ver referencia F17.

[877]  Ver Info 6.

[878] Ver artículo VI.

[879]  Ver artículo XVIII.

[880]  El término hanif حَنيف deriva del verbo hanafa حَنَفَ que significa –inclinarse por o hacia algo. Y la forma hanif حَنيف significa –inclinarse por un estado o tendencia correctos, tener un estado o tendencia correctos. De ahí que se aplique este término a quien a través del iytihad (investigación, reflexión, esfuerzo) llega a la clara convicción de la existencia de un solo Creador y se somete totalmente a Él.

[881]  Ver artículo XI.

15.SURA DE AL-HIYR

سُورَةُ الحِجْرِ

Último periodo mequinense o quizás hacia la mitad de este periodo

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

(1) Alif, Lam, Ra[837] –esas son las aleyas del Kitab[838] y de un Qur-an inalterables. (2) El Día llegará en el que los encubridores desearán haber estado sometidos a su Señor –muslimin. (3) ¡Déjalos que satisfagan las necesidades propias de la vida de este mundo y den rienda suelta a sus pasiones, distraídos con sus falsas esperanzas! ¡Pronto sabrán! (4) No hemos aniquilado a ningún pueblo cuya destrucción no estuviera inscrita de antemano en un Kitab. (5) Ninguna ummah puede adelantar el plazo que se le ha determinado ni retrasarlo. (6) Y dicen: “¡Eh tú, sobre quien se hace descargar el mensaje! Te has trastornado. (7) ¿Por qué no has venido a nosotros acompañado de malaikah si es verdad lo que anuncias?” (8) No hacemos descender a los malaikah, sino para que se cumpla el plan de Allah, y en ese caso, su tiempo se habría acabado. (9) Somos Nosotros los que descargamos lo que hace recordar, y somos Nosotros los que lo protegemos[839]. (10) Antes de ti ya habíamos enviado Mensajeros a las primeras comunidades que se escindieron[840]. (11) Mas no había Mensajero que les llegara al que no tomaran a burla. (12) Así lo insertamos en los corazones de los nefarios. (13) No creen en él. Esa ha sido siempre su actitud –sunnah– desde los primeros tiempos. (14) Si les abriéramos una de las puertas del cielo y pudieran ascender a ella, (15) seguro que dirían: “Son alucinaciones. Más aún, hemos sido embrujados.” (16) Hemos fijado en el cielo torreones[841] y lo hemos adornado para quien lo contemple. (17) Así lo hemos protegido contra todo shaytan proscrito, (18) aunque los hay que se introducen furtivamente para escuchar y son perseguidos por saetas[842] de fuego. (19) Hemos extendido la Tierra[843] y hemos puesto en ella cordilleras. Hacemos que todo lo que en ella crece lo haga hasta alcanzar el peso que le hemos predeterminado. (20) Hemos puesto en ella medios de subsistencia para vosotros y para aquéllos a quienes no podéis proveer. (21) Todas las cosas están inscritas en nuestros registros, y hacemos que se expresen en el tiempo y modo que les ha sido fijado. (22) Enviamos los vientos fecundadores que polinizan y hacemos que caiga agua del cielo con la que os damos de beber. No sois vosotros los que tenéis este poder. (23) Somos Nosotros los que vivificamos y hacemos morir. Somos Nosotros los que continuamos. (24) Conocemos a los primeros de vosotros y a los que vienen detrás. (25) Tu Señor los reunirá –el Sabio, el que Actúa Según Su Conocimiento. (26) Hemos creado al hombre –insan– a partir de un molde de arcilla seca extraída de una masa de lodo. (27) Ya antes habíamos creado a los yan[844] de un fuego del samum[845]. (28) Y cuando tu Señor dijo a los malaikah: “Voy a crear a un humano –bashar– a partir de un molde de arcilla seca extraída de una masa de lodo. (29) Una vez que lo haya preparado y haya insuflado dentro de eso Mi Ruh, servidle y apoyadle en todo aquello que se os ordene[846]”. (30) Todos los malaikah aceptaron la tarea que se les encomendaba, (31) excepto Iblis que se negó a estar entre ellos. (32) Dijo: “¡Iblis! ¿Por qué no estás con los que han aceptado servirle?” (33) Replicó: “No serviré a un humano –bashar– al que has creado a partir de un molde de arcilla seca extraída de una masa de lodo.” (34) Dijo: “¡Sal de aquí! Estás proscrito. (35) La maldición te seguirá hasta el Día de la Rendición de Cuentas.” (36) Suplicó entonces: “¡Señor! Dame de plazo hasta el Día del Resurgimiento.” (37) Dijo: “Así será. Tendrás de plazo (38) hasta el Día que ya ha sido fijado.” (39) Dijo: “¡Señor! Por haberme extraviado les haré ver lo falso verdadero y lo verdadero falso, y de esa forma los descarriaré a todos, (40) salvo a Tus siervos sinceros.” (41) Dijo: “Este es el camino de rectitud que establezco (42) –no tendrás autoridad alguna sobre Mis siervos, salvo a los que seduzcas y te sigan.” (43) Yahannam será su lugar de encuentro. (44) Tiene siete puertas y por cada una de ellas entrará un grupo determinado. (45) Los temerosos, en cambio, estarán entre jardines y manantiales. (46) ¡Entrad en ellos en paz y a salvo! (47) Les extraeremos el rencor que pudiera haber en sus corazones y estarán como hermanos, recostados en lechos unos frente a otros. (48) Allí no sufrirán aflicción alguna ni tendrán que salir de ellos. (49) “Anuncia a Mis siervos que Yo soy el Perdonador, el Compasivo, (50) y que Mi castigo es el más doloroso de los castigos.” (51) Infórmales sobre los huéspedes de Ibrahim. (52) Cuando entraron en su casa, dijeron: “Paz.” Les respondió: “Recelamos de vosotros.” (53) Le dijeron: “No tengas ningún temor. Hemos venido para anunciarte la buena nueva de un muchacho de gran sabiduría.” (54) Replicó: “¿Me traéis la buena nueva de un hijo a la vejez? ¿En qué os parece que sea una buena nueva?” (55) Dijeron: “Lo que te hemos anunciado se cumplirá. Que no te pueda el desaliento.” (56) Dijo: “¡Quién puede desesperar de la rahmah de su Señor, sino los extraviados?” (57) Luego les preguntó: “¿Y qué asunto, Oh Mensajeros, os ha traído hasta aquí?” (58) Dijeron: “Hemos sido enviados para destruir a una gente depravada, (59) a excepción de la familia de Lut. A esos los salvaremos a todos, (60) salvo a su mujer. La hemos predestinado a que permanezca anclada en su pasado[847].” (61) Cuando llegaron los Mensajeros a la casa de Lut, (62) les dijo: “Realmente tenéis un aspecto extraño.” (63) Dijeron: “Que no te lo parezca, pues hemos venido a ti para hacer realidad aquello sobre lo que tienen duda. (64) Venimos con la verdad. Confía, pues, en Nosotros. (65) Sal de noche con tu familia y ve detrás de ellos, de modo que ninguno de vosotros vuelva la mirada atrás. E id a donde se os mande[848].” (66) Le hicimos saber la suerte que se había decretado para ellos –“Al amanecer todos estos, hasta el último, serán cortados de raíz.” (67) Y llegó hasta su casa la gente de la ciudad, presintiendo buenos augurios. (68) Les dijo apesadumbrado: “Estos son mis huéspedes, no me deshonréis. (69) Temed a Allah y no me angustiéis.” (70) Replicaron: “¡¿Acaso no te hemos prohibido que recibas a nadie sin que tengamos conocimiento de ello?!” (71) Dijo: “Estas son mis hijas si queréis tener relaciones.” (72) “¡Por tu vida[849]!” La embriaguez los cegaba. (73) El castigo los sorprendió al alba. (74) A los que ostentaban una posición superior en la ciudad los denigramos, e hicimos llover sobre su gente piedras de arcilla seca. (75) En ello hay signos para los que son capaces de entender su enseñanza. (76) Estaba en un camino que aún existe. (77) En ello hay una indicación para los creyentes. (78) Los ashab al-Aikah fueron de los infames. (79) Les hicimos pagar su infamia. Ambas están en un camino claramente visible. (80) Los ashab al-Hiyr[850] negaron a los Enviados. (81) Les dimos Nuestros signos, pero se apartaron. (82) Solían excavar casas en las montañas en las que se sentían seguros, (83) pero el castigo les sorprendió al amanecer. (84) No pudieron beneficiarse de lo que habían atesorado. (85) No hemos creado los Cielos ni la Tierra ni lo que entre ambos hay, sino de la mejor manera posible. Con toda seguridad que la Hora ha de venir. Así pues, apártate de su camino. (86) Tu Señor es el Creador, el que Actúa Según Su Conocimiento. (87) Te hemos dado siete de las mazani y el Qur-an adhim[851]. (88) No te fijes en los bienes mundanos que hemos concedido a algunos grupos de entre ellos y que no te muevan a compasión. Antes bien, se condescendiente con los creyentes. (89) Aclárales que tú eres el irrefutable advertidor[852]. (90) Como el que hicimos descargar sobre los que dividían y separaban, (91) esos que desmembraban[853] el Qur-an[854]. (92) Por tu Señor que les pediremos cuentas a todos ellos (93) por lo que hicieron. (94) En cuanto a ti, cumple con lo que se te ordena y apártate de los idólatras. (95) Te bastamos contra los que se burlan (96) –los que dan poder a otros que a Allah. Pero ya sabrán. (97) Somos conscientes de que te angustia lo que dicen. (98) Mas declara la total perfección de tu Señor más allá de toda contingencia, alabándole y sé de los que se postran. (99) Sirve a tu Señor hasta que te llegue la muerte[855].

NOTAS

[837]  Ver artículo IV.

[838]  Ver artículo XIV y esquema 19.

[839]  Aquí habla el narrador en primera del plural, como parte del Consejo Supremo. Se habla desde el nivel de ejecución –es el Consejo Supremo, con sus malaikah, el que ejecuta las órdenes de su Señor –Allah el Altísimo. Ver artículo XXII.

[840] En el principio, la humanidad era una sola comunidad que se fue extendiendo por la Tierra y dividiéndose en facciones a causa de la envidia y del deseo de poder para construir en dunia el paraíso.

[841]  El término buruy بُروج se debe entender aquí de forma literal –torreones, torres que forman parte de una estructura amurallada de defensa. Hay elementos del universo que vemos y otros que no vemos, pero que forman parte de él (ver artículo IX). De la misma forma, hay entidades que vemos y otras que no vemos, como los malaikah y los yin. Ambas entidades pueden viajar por dominios que el insan no puede y, por lo tanto, deben estar protegidos, ya que muchos de los yin son shayatin que trabajan para shaytan (ver cuadro C3 y apéndice K). Quieren oír noticias del Ghaib que puedan utilizar para adquirir poder y dar poder a sus socios de entre los hombres. Por ello mismo, Allah el Altísimo ha dispuesto que haya puestos de observación y de defensa en los “cielos”, en los puntos de acceso entre los distintos dominios. Ver artículo XVII.

[842]  O piedras incandescentes o algo ardiendo que se lanza contra ellos.

[843]  Ver artículo XVII.

[844]  Yan جانّ, plural de yin جِنّ.

[845]  En esta aleya y en las anteriores es el narrador quien habla en primera persona del plural, en nombre del Consejo Supremo. Nos informan de que son ellos el brazo ejecutor de Allah Todopoderoso. Ver artículos III y XXII.

[846]  Ver artículos VII y XVII y apéndice J.

[847]  Ver artículo XX.

[848]  Ver artículo XX y esquemas 20 y 23.

[849] Cada aleya del Qur-an se descargó para Muhammad (s.a.s), para sus compañeros, para la gente de su tiempo y para toda la gente que venga a este mundo hasta el Día del Resurgimiento. En esta ocasión, el narrador jura por el Profeta mismo –¡Por tu vida! Es parte del estilo inimitable del Qur-an. Es una inspiración de una sobrecogedora intimidad.

[850] En esta aleya y en las anteriores, Allah el Altísimo nos da una valiosísima información para entender el ámbito geográfico en el que se ha desarrollado la Profecía. Desde Adam hasta Muhammad todo ha pasado en un círculo que abarcaría Siria, Egipto hasta la altiplanicie de Abisinia, la Península Arábiga hasta la meseta iraní incluyendo Iraq. Y dentro de ese círculo habría un centro aún más restringido que comprendería Makkah y Medinah hasta Yemen –el Centro originario donde empezó la historia humana y desde el que se expandieron las lenguas –a partir del árabe– y el conocimiento propio de la Profecía hacia Oriente y Occidente. Todas esas ciudades y todos esos pueblos, los Ad y los Zamud, la gente de Lut y de Ibrahim, los ashabu al-Aikah y los ashabu al-Hiyr (lugar pedregoso)… todos ellos vivieron y desarrollaron sus civilizaciones en ese área, dentro de ese círculo, emplazados en rutas que todavía hoy subsisten. Los ashabu al-Hiyr podrían ser los segundos Ad, y los al-Aikah harían referencia a los Madian, la gente de Shuaib. Ver artículo XX, referencia F19 y esquemas 20 y 23.

[851] Ver artículo XIV, apéndice E y esquema 19.

[852]  Después de la palabra “advertidor” se sobreentiende que viene la frase: “para advertiros con este Qur-an que se ha descargado sobre mí.”

[853] El término árabe que se utiliza en esta aleya es ‘idhin عِضين que viene de a’dha أَعْضاء “órganos”. La imagen que Allah el Altísimo nos da con esta palabra es que el Qur-an es como un cuerpo; no podemos desmembrarlo, quitarle el hígado y el sistema nervioso, por ejemplo, porque no nos interesan o no comprendemos su función, pues si lo hiciéramos ese cuerpo morirá o quedaría incompleto, inservible. De la misma forma, el Qur-an es un todo, un cuerpo completo cuyos órganos –aleyas– no se pueden separar, retirar ni suprimir, pues entonces se perdería el sentido, el mensaje, y resultaría un libro inservible y confuso.

[854]  Ver artículo XIV, cuadro 1 y esquema 19.

[855]  No hay descanso para el creyente en la vida de dunia, de la misma forma que no hay descanso en el combate –la lucha es acción y vigilancia, atención. Así debe vivir el creyente.

14.SURA DE IBRAHIM

سُورَةُ إِبْرَاهِيمَ

Mequinense

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

(1) Alif, Lam, Ra[816] –un Kitab[817] que hacemos descargar sobre ti para que lleves a los hombres –nas, por la voluntad de su Señor, de las tinieblas a la luz, al camino del Poderoso, del Alabado. (2) De Allah es cuanto hay en los Cielos y en la Tierra. ¡Ay de los encubridores por el castigo atroz[818] que les espera! (3) Esos que prefieren la vida de este mundo a la de Ajirah y desvían del camino de Allah[819], haciéndolo sinuoso y confuso. Esos son los que están en un lejano extravío[820]. (4) Ten por seguro que no hemos enviado a ningún Mensajero que no hablase a su gente en su misma lengua para clarificarles la verdad; mas Allah extravía y guía según Su voluntad –el  Poderoso, el Sabio. (5) Enviamos a Musa con Nuestros signos y le inspiramos: “Saca a tu gente de las tinieblas y llévales a la luz, y recuérdales los Días[821] de Allah.” Sin duda que en ello hay signos para los que resisten y saben agradecer. (6) Dijo Musa[822] a su gente: “Recordad la bendición que Allah derramó sobre vosotros cuando os salvó del suplicio con el que os atormentaba la gente de Firaun, degollando a vuestros hijos y dejando vivir a vuestras mujeres. Así os sometió vuestro Señor a una enorme prueba. (7) Y cuando os aseguró: ‘A quien de vosotros sepa agradecer le añadiré de Mi gracia. Mas para los ingratos habrá un terrible castigo.’” (8) Dijo Musa: “En nada Le afectaría a Allah el que vosotros y cuantos hay en la Tierra encubrierais la verdad. Él es en Sí Mismo Suficiente, el Alabado. (9) ¿Acaso no os han llegado noticias de los que hubo antes de vosotros, la gente de Nuh, los Ad, los Zamud y los que vinieron después de ellos?” Sólo Allah los conoce. Les llegaron sus Mensajeros con la clarificación, pero su respuesta fue decirles: “Renegamos de aquello con lo que habéis sido enviados. Tenemos serias dudas al respecto, y eso a lo que nos llamáis nos resulta sumamente confuso.” (10) Dijeron sus Mensajeros: “¿Puede haber duda sobre Allah, el Creador de los Cielos y de la Tierra, el que siempre está dispuesto a perdonar vuestros pecados y a retrasaros el castigo hasta el tiempo fijado?” Replicaron: “Vosotros no sois, sino humanos –bashar– como nosotros. Queréis apartarnos de lo que adoraban nuestros padres. Traednos un signo irrefutable de lo que decís.” (11) Les respondieron sus Mensajeros: “Sin duda que somos humanos –bashar– como vosotros. Sin embargo, Allah otorga Su gracia a quien quiere de Sus siervos, y no está en nosotros venir con un signo irrefutable si no es por la voluntad de Allah. ¡A Allah se encomiendan los creyentes! (12) ¿Y cómo podríamos no encomendarnos a Allah cuando ha sido Él quien nos ha guiado a lo que seguimos, fuera del error? Resistiremos el daño que intentéis causarnos. A Allah se encomiendan los que en Él confían!” (13) Dijeron los encubridores a sus Mensajeros: “Os echaremos de nuestras tierras, a menos que volváis a nuestra mil-lah[823].” Su Señor entonces les inspiró: “Vamos a destruir a los infames. (14) Después os haremos habitar en su territorio. Eso será para quien tema comparecer ante Mí, y para quien tema que se haga realidad Mi amenaza[824].” (15) Y suplicaron que les diera la victoria. Y así fue, pues nunca un tirano saldrá victorioso. (16) Detrás de él tendrá yahannam, y se le dará a beber un agua putrefacta[825]. (17) Querrá tragarla, pero apenas podrá. La muerte le rodeará, pero no morirá. Tendrá tras de sí un castigo atroz. (18) Las obras de los que encubren la verdad de su Señor son como cenizas que un fuerte viento esparce en un día tempestuoso. De nada les sirve lo que atesoraron. Así es el extravío que aleja irremediablemente de la verdad[826]. (19) ¿Acaso no ves que Allah ha creado los Cielos y la Tierra de la mejor manera posible? Si fuera esa Su voluntad, os suprimiría y traería a otras criaturas[827]. (20) Eso no es difícil para Allah. (21) Todos comparecerán ante Allah, sin que puedan ocultar nada. Dirán los pusilánimes a los que se arrogaban el papel de dirigentes: “Fuimos fieles seguidores vuestros. ¿Podéis aliviarnos en algo el castigo de Allah?” Les responderán: “Si Allah nos hubiera guiado, os habríamos guiado. Poco importa hoy si nos angustiamos o mostramos entereza. No habrá escapatoria para ninguno de nosotros.” (22) Dirá el shaytan cuando llegue la hora del Juicio Final: “Allah os hizo una promesa y esa promesa ha resultado ser verdadera. También yo os prometí algo, pero no fue mi promesa, sino un fraude. En realidad, no tenía ninguna autoridad sobre vosotros, pero os llamé y me respondisteis. Así pues, no me reprochéis nada a mí, sino reprocharos a vosotros mismos. Ni yo os puedo socorrer ni vosotros me podéis socorrer a mí. Reniego de aquello con lo que antes me asociabais.” Los infames tendrán un doloroso castigo. (23) Los que crean y actúen con rectitud entrarán en Jardines por los que fluirán ríos. En ellos morarán para siempre, siguiendo la voluntad de su Señor. Allí su saludo será –salam. (24) ¿Acaso no te has fijado cómo Allah compara la buena palabra con un árbol frondoso cuya raíz está firmemente arraigada en la tierra y cuyas ramas se extienden hacia el cielo? (25) Da fruto sin cesar, siguiendo la voluntad de su Señor. Allah utiliza alegorías para que los hombres recapaciten. (26) Mas la palabra dañina se parece a un árbol que no da fruto y está desenraizado[828]. (27) Allah da firmeza a los creyentes con argumentos irrefutables en la vida de este mundo y en la de Ajirah, y extravía a los infames. Allah lleva a cabo los designios de Su voluntad. (28) ¿Acaso no has visto a quienes han cambiado la gracia de Allah por el extravío y han alojado a su gente en la casa de la perdición? (29) Arderán en yahannam. ¡Qué terrible morada! (30) Ponen junto a Allah entidades a las que dan igual poder que a Él para así desviar de Su camino. Diles que sigan con su forma de vida. Su destino final será el fuego. (31) “Di a Mis siervos creyentes que establezcan la salah y den en secreto y abiertamente” de aquello con lo que les sustentamos antes de que llegue un Día en el que no se podrá negociar ni habrá nadie en quien apoyarse[829]. (32) Es Allah Quien ha creado los Cielos y la Tierra y Quien envía agua del cielo con la que hace que broten cultivos que son vuestro sustento. Ha hecho que los barcos[830] naveguen por el mar según Su plan, y según él os ha sometido[831] los ríos, (33) el Sol y la Luna, que incansablemente realizan las funciones asignadas, la noche y el día[832]. (34) Os ha dado de todo lo que Le habéis pedido. Si tratarais de contar las bendiciones que Allah os ha otorgado, no podríais enumerarlas. Es una infamia por parte del hombre –insan– encubrir las bendiciones que se le han concedido. (35) Suplicó Ibrahim: “¡Señor mío! Haz seguras estas tierras, y apártanos a mí y a mis hijos de adorar ídolos. (36) ¡Señor mío! Llevan al extravío a mucha gente –nas. Quien me siga será de los míos, y quien me desobedezca… Tú eres el Perdonador, el Compasivo. (37) ¡Señor nuestro! He llevado a parte de mi descendencia a un valle que no es rico en cultivos, junto a Tu Casa prohibida, Oh Señor, para que establezcan la salah. Pon en los corazones de la gente –nas– amor hacia ellos e incrementa su hacienda para que sean agradecidos. (38) ¡Señor nuestro! Tú conoces lo que escondemos y lo que manifestamos. No hay nada que pueda ocultarse a Allah ni en la Tierra ni en el Cielo. (39) ¡Alabado sea Allah que me ha concedido siendo ya anciano a Ismail y a Ishaq. Mi Señor escucha las súplicas. (40) ¡Señor mío! Haz que establezca la salah y que entre mi descendencia los haya que también la establezcan. ¡Señor nuestro! Acepta mi súplica. (41) ¡Señor nuestro! Perdóname y perdona a mis padres y a los creyentes el Día de la Rendición de Cuentas[833].” (42) No contéis con que Allah esté descuidado de lo que hacen los infames. Tan sólo aplaza su suerte hasta un Día en el que las miradas estén fijas, inmóviles; (43) las cabezas levantadas, sin poder bajarlas, los cuellos rígidos y los ojos abiertos de espanto. No podrán pestañear. Sus corazones –fuad[834]–  estarán vacíos. (44) Advierte a la gente del Día en que les llegue el castigo y digan los infames: “¡Señor nuestro! Retrasa este Día y permítenos volver para que respondamos a Tu llamada y sigamos a los Mensajeros.” ¿Acaso no proclamabais con absoluta certeza que no tendríais que rendir cuentas ni sufrir tormento alguno[835]? (45) Vivisteis donde vivieron los que se habían condenado a sí mismos, víctimas de su rebeldía, y os mostramos claramente lo que hicimos con ellos. No dejamos de utilizar alegorías para que comprendierais. (46) Urden maquinaciones, pero Allah sujeta sus maquinaciones por poderosas que sean. (47) Ni por un momento pienses que Allah faltará a la promesa que ha hecho a Sus Mensajeros. Allah es el Poderoso, el Deshacedor de Agravios. (48) El Día en que la Tierra se cambie por otra Tierra, así como los Cielos[836], y se les haga comparecer ante Allah –el Único, el Irresistible, (49) ese Día verás a los malvados unidos con grilletes bajo un mismo yugo. (50) Llevarán ropas de alquitrán y el fuego cubrirá sus rostros. (51) Allah pagará a cada nafs según sus obras. Allah es rápido en hacer la cuenta. (52) Esta es una revelación para advertir a la gente –nas– y para que sepan que Él es el Único Ilah, y para que recapaciten y recuerden los dotados de entendimiento.

NOTAS

[816]  Ver artículo IV.

[817]  Ver artículo XIV y esquema 19.

[818]  Ver referencia F17.

[819]  Ver Infos 7 y 8.

[820]  Ver apéndice O.

[821]  Ver artículo XX y esquemas 20 y 23.

[822]  Ver artículo XX y esquemas 20 y 23.

[823]  Ver artículo 11.

[824]  El narrador aquí trasmite dos textos, uno es la inspiración y otro un discurso intercalado de Allah el Altísimo en primer persona. Ver artículos III y XXII.

[825]  Ver referencia F17.

[826]  Ver cuadro C6.

[827]  Ver apéndice J.

[828]  Ver cuadro C6.

[829]  Ver artículos III y XXII.

[830]  También aquí el término utilizado para barco es fulk فُلْك, y no yariah (singular) جارِيَة ni yawari (plural) جَوار. Ver apéndice R.

[831] Podemos creer que los barcos flotan en el mar por la ley de Arquímedes, o podemos reflexionar un poco más hasta comprender que una ley no puede originarse ni diseñarse ni mucho menos mantenerse y existir y actuar por sí misma. Cuando utilizamos en un programa determinado la opción “buscar” enseguida nos aparecen en pantalla los nombres de los archivos requeridos y su precisa localización. Pero bajo ningún concepto pensaremos que esa opción se generó en algún momento dentro del ordenador, ni tampoco aceptaremos la idea de que ha sido el propio ordenador el que la ha diseñado y creado. Sabemos que han sido “el ingeniero” y el “programador” quienes han configurado el programa y el aparato en cuestión para que el usuario pueda servirse de esta opción. De la misma forma, en Su Decreto se ha configurado la existencia de tal forma que los mares y los ríos puedan sostener y hacer que fluyan enormes embarcaciones, y que al mismo tiempo alberguen millones de especies marinas de las que comemos, así como valiosos adornos como el coral y las perlas. Una parte de todo ese entramado es visible y puede ser objeto de estudio y de investigación, pero otra escapa a nuestros sentidos y a nuestras capacidades cognoscitivas, ya que intervienen entidades –que en algunos casos podemos denominar malaikah– que pertenecen a un nivel ontológico diferente al nuestro. Ver apéndice P.

[832]   En esta aleya y en varias otras (por ejemplo, en las aleyas 39 y 40 de la sura 36 – Ya Sin) se da a la noche y al día la configuración de entidades independientes de los astros, del Sol y de la Luna. Es decir, que tanto la noche como el día existen por sí mismas y no como el resultado de la luz del Sol (el día) o de su ausencia (la noche). Esta idea se expresa más claramente en la siguiente aleya: Hemos hecho de la noche y del día dos signos –el signo de la noche lo hacemos desaparecer para que el signo del día sea visible (sura 17 – al Isra-i, aleya 12). Por lo tanto, la noche y el día son signos independientes y existentes en sí mismos y no como el resultado del Sol. Lo mismo vemos en las siguientes suras: Entre Sus signos están la noche y el día, el Sol y la Luna. (aleya 37 de la sura 41 – Fussilat) y en la siguiente: ¡Por el Sol y su claridad matinal! ¡Por la Luna cuando le sigue! ¡Por el día, cuando lo muestra! ¡Por la noche, cuando lo cubre! (aleyas 1-4 de la sura 91 – ash Shams). En la sura 41 claramente se separan estos 4 signos –la noche y el día, el Sol y la Luna. En la sura 91 se nos informa de que es el día el que muestra el Sol y la noche la que lo oculta y no al revés.

En el Génesis vemos una descripción parecida y una clara presentación del día y de la noche como manifestaciones de la luz y de las tinieblas, sin ninguna relación con el Sol ni con la Luna: Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz. Y vio Dios que la luz era buena; y separó Dios la luz de las tinieblas. Y llamó Dios a la luz Día, y a las tinieblas llamó Noche. (Genésis 1: 3-5). La creación de Allah el Altísimo nada tiene que ver con la cosmogonía que se estudia en los colegios ni con la que nos presenta la NASA.

[833]  cuadro C5, artículo XX  y esquemas 20 y 23.

[834]  Ver artículo VI y esquema 7.

[835]  Ver Info 16.

[836]  Ver artículo XVII, Info 11 y apéndice Q.

13.SURA DEL RAD

سُورَةُ الرَّعْدِ

Medinense

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

(1) Alif, Lam, Mim, Ra[803] –esas son aleyas del Kitab[804]. Lo que se descarga sobre ti de tu Señor es la verdad. Sin embargo, la mayoría de la gente –nas– no cree. (2) Es Allah Quien ha elevado los Cielos sin columnas que pudierais ver. Luego ha tomado el control de Su creación desde el Arsh. Ha sojuzgado al Sol y a la Luna según Su plan. Todo en el universo sigue su curso hasta un plazo fijado. Rige la creación y clarifica con detalle el significado de las aleyas para que tengáis certeza del encuentro con vuestro Señor[805]. (3) Es Él Quien ha extendido la Tierra y ha puesto en ella cordilleras y ríos. Ha dispuesto que toda entidad viva se reproduzca uniéndose a otra igual a ella y de diferente sexo. Hace que la noche cubra al día. En eso hay signos para la gente que reflexiona. (4) Hay extensiones de tierra contiguas unas a otras, pero de naturaleza diferente, y terrenos en los que crecen vides, cereales y palmeras de cuyas raíces salen varios troncos o uno solo, y todo regado por una misma agua. Hemos hecho que unos cultivos sean más excelentes que otros por su sabor y cualidades. En eso hay signos para la gente que razona[806]. (5) Y si eso te asombra, sabe que más asombroso es que digan: “¿Acaso cuando seamos tierra, seremos creados de nuevo?” Esos son los que encubren la verdad de su Señor. Se les pondrán argollas en el cuello y serán arrojados al fuego, en el que penarán para siempre. (6) Te urgen para que les llegue lo malo en vez de urgirte para que les llegue lo bueno. Sin embargo, tienen noticia de los castigos ejemplares que se impuso a los que hubo antes de ellos. Tu Señor perdona a los hombres –nas– sus infamias. Tu Señor es implacable castigando. (7) Dicen los encubridores: “¿Por qué no se descarga sobre él un signo de su Señor?” Tú sólo eres un advertidor. A cada pueblo se le ha dado su guía. (8) Allah conoce lo que cada hembra lleva en su embarazo, y es consciente del desarrollo que sigue lo que albergan sus matrices. Todo ha sido medido y proporcionado según un patrón. (9) Conoce el Ghaib y lo manifiesto –el Inconmensurable, el Elevado[807]. (10) Poco importa si uno de vosotros guarda en secreto lo que ha hablado o lo declara abiertamente, o si se oculta en la noche o se deja ver por los caminos durante el día, (11) pues hay entidades celestes que por orden de Allah le custodian. Allah no cambia la situación de un pueblo hasta que su gente no cambie lo que hay en ellos mismos[808]. Si es voluntad de Allah infligirle un mal a un pueblo, nadie lo podrá revocar ni tendrá aparte de Él en quien apoyarse. (12) Es Él Quien hace que el fulgor del relámpago provoque en vosotros temor y esperanza. Es Él Quien produce nubes cargadas de lluvia. (13) El rad[809] declara Su perfección más allá de toda contingencia y por ello Le alaba, y así mismo hacen los malaikah, temerosos de Su poder. Es Él Quien manda los rayos con los que daña según Su voluntad. Y sin embargo, discuten sobre Allah, cuando es el Único que tiene el poder de actuar libremente. (14) Para Él es la súplica verdadera, pues de ésos otros a los que invocan, no reciben nada. Es como quien desea coger agua en el hueco de la mano para llevársela a la boca, pero no le llega. La súplica de los encubridores no es, sino extravío[810]. (15) Ante Allah se postran cuantos hay en los Cielos y en la Tierra de grado o por fuerza, y de igual manera hacen sus sombras por la mañana y por la tarde. (16) Pregúntales quién es el Señor de los Cielos y de la Tierra. Respóndeles tú mismo: “Allah.” Pregúntales de nuevo si acaso van a apoyarse en vez de en Él en quienes no pueden beneficiarse ni dañarse a sí mismos. Pregúntales si acaso son iguales el ciego y el que ve, o son iguales las tinieblas y la luz. ¿O es que esos a los que atribuyen el mismo poder que a Allah han creado como Él ha creado, de forma que puedan argüir que son creaciones semejantes? Declárales que es Allah el Creador de todas las cosas –el Único, el Dominador. (17) Hace que caiga agua del cielo que corre por los valles según se le ha decretado, llevándose en su torrente lo que excede. Y de lo que funden en el fuego para obtener adornos y utensilios se desprenden residuos similares. De esta forma separa Allah la verdad de la falsedad –los residuos se van como deshecho y lo que aprovecha a los hombres –nas– permanece en la tierra. Así es como Allah alegoriza[811]. (18) Los que respondan a su Señor serán los que más se beneficien. Mas quienes no Le respondan, aunque tuvieran todo lo que hay en la Tierra y otro tanto más, no podrían rescatarse con ello. Esos son los que tienen la peor cuenta y su morada será yahannam. ¡Qué mal refugio! (19) ¿Acaso quien tiene una clara percepción de que lo que se te descarga de tu Señor es la verdad es como el ciego? Tan sólo reflexionan los dotados de entendimiento (20) –esos que cumplen el pacto que han hecho con Allah y no lo rompen después de haberse comprometido a ello; (21) mantienen unido lo que Allah ha ordenado que se mantenga unido; son temerosos de su Señor y de lo que pueda haber en su cuenta final; (22) resisten ante la adversidad deseando complacer a su Señor; establecen la salah; dan de aquello con lo que les proveemos en secreto y abiertamente; y repelen el mal con el bien. Su Última Morada (23) serán los Jardines de Adn, en los que entrarán con aquellos de sus padres, esposas y descendencia que hayan obrado con rectitud. Los malaikah los recibirán en todas las puertas y les dirán: (24) “¡Paz con vosotros, pues supisteis resistir!” ¡Qué excelente será su morada final! (25) Mas los que incumplan el pacto con Allah después de haberse comprometido, deshagan lo que Allah ha ordenado que se mantenga unido y corrompan en la Tierra, ésos serán malditos y nefasta será su morada. (26) Allah da la provisión en abundancia y la limita según Su voluntad. Se contentan con la vida de este mundo, ¿pero qué es la vida de este mundo comparada con la de Ajirah, sino un efímero tránsito? (27) Dicen los encubridores: “¿Por qué no se descarga sobre él un signo de su Señor?” Respóndeles que Allah extravía siguiendo Su plan, y guía hacia Él a quien a Él se vuelve arrepentido (28) –esos que creen y sosiegan sus corazones con el recuerdo de Allah. ¿Acaso no es recordando a Allah como mejor se sosiegan los corazones? (29) Para los que crean y actúen con rectitud habrá bienaventuranza y una hermosa morada. (30) Así[812] te hemos enviado a una ummah, antes de la cual ya habían pasado otras umam, para que les recites lo que se te inspira. Sin embargo, encubren al Rahman[813]. Declárales que Él es tu Señor. No hay ilah, sino Él. A Él te encomiendas y a Él te vuelves arrepentido. (31) Y dicen: “Si fuera un Qur-an que pusiese en movimiento a las montañas o hendiese la Tierra o hiciese hablar a los muertos, creeríamos en él.” Es Allah Quien rige la creación. ¿Acaso no desesperan los creyentes, olvidándose de que si Allah quisiera, guiaría a todos los hombres –nas? En cuanto a los encubridores, la desgracia no dejará de afligirles por lo que fabrican o de alojarse cerca de sus hogares hasta que la amenaza de Allah se haga realidad. Allah nunca incumple Su palabra. (32) Ya se burlaron de los Mensajeros que hubo antes de ti, pero dejé que los encubridores siguieran sus inclinaciones por un tiempo y luego los castigué. ¡Qué atroz fue el castigo que recibieron[814]! (33) ¿Acaso no es Él Quien lleva la cuenta de todas las nafs? Pero dan poder a otros que a Allah. Diles que los nombren. ¿O es que Le vais a informar de algo que ocurra en la Tierra y que Él no sepa? ¿O no es más que un despliegue de palabras vacías? Hemos hecho que a los encubridores les parezcan acertadas sus maquinaciones, y se les ha impedido que sigan el camino. No habrá guía para quien Allah haya extraviado. (34) Tendrán castigo en la vida de este mundo, pero el que recibirán en Ajirah será mucho más atroz. No tendrán quien les proteja de Allah. (35) Se parece el Jardín que se ha prometido a los temerosos a un lugar en el que fluyen ríos, de sombra perpetua y abundante comida que nunca se acaba. Esa será su morada final. La de los encubridores será el fuego. (36) Esos a los que hemos dado el Kitab se llenan de gozo por lo que se hace descargar sobre ti, pero de entre los coaligados los hay que niegan una parte de él. Infórmales que se te ha ordenado que adores a Allah y que no des poder a otro que a Él. A Él les llamas y a Él te vuelves arrepentido. (37) Lo hacemos descargar como una legislación en lengua árabe. Si siguieras sus deseos después del conocimiento que se te ha revelado, no tendrías aliado ni apoyo alguno contra Allah. (38) Enviamos Mensajeros antes de ti a los que dimos esposas y descendencia. Ningún Mensajero venía con un signo si no era por la voluntad de Allah. Cada término está registrado en un Kitab. (39) Allah suprime y mantiene lo que decide Su voluntad. Con Él está la madre[815] del Kitab. (40) Tanto si te hacemos ver parte del castigo con el que les hemos amenazado como si te acogemos antes de que ocurra, sabe que tu tarea es transmitir y la Nuestra llevar la cuenta. (41) ¿Acaso no ven que estamos reduciendo su territorio por todos lados? Allah decide el juicio a seguir y no hay quien pueda rectificar Su juicio. Él es rápido en llevar la cuenta. (42) Ya tramaron los que hubo antes de ellos, pero es Allah Quien tiene el poder sobre todas las maquinaciones. Conoce la cuenta de todas las nafs. Ya sabrán los encubridores quiénes morarán en el Jardín. (43) Dicen los encubridores: “Tú no eres un Enviado.” Diles que Allah y quien tiene conocimiento del Kitab te bastan como testigos entre ellos y tú.

NOTAS

[803]  Ver artículo IV.

[804]  Ver artículo XIV y esquema 19.

[805]  Ver artículo XVII.

[806]  Ver apéndice P.

[807]  Ver artículos V, XIII y XV e Info 5.

[808] El sentido en esta aleya va en doble dirección. Si un pueblo al que Allah el Altísimo le ha concedido grandes bendiciones abandona el camino de rectitud y cae en la corrupción y el encubrimiento, Allah quitará Sus bendiciones sobre él y les mandará Su castigo. Y si por el contrario, un pueblo que era corrupto y sobre el que Allah el Altísimo había enviado Su castigo rectifica su actitud y emprende el camino de vuelta a la rectitud, Allah retirará Su castigo y les enviara Sus bendiciones. Es decir, Allah el Altísimo actuará en la misma dirección que actúen ellos.

[809]  Ver apéndice K.

[810]  Ver cuadro C6.

[811]  Ver cuadro C6.

[812]  De la forma más humilde y sencilla, sin milagros ni malaikah.

[813]  Ver Info 3.

[814]  Ver artículo XXII.

[815]  Ver artículo XIV y esquema 19.

12.SURA DE YUSUF

سُورَةُ يُوسُفَ

Último periodo mequinense

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

(1) Alif, Lam, Ra[787] –esas son las aleyas del Kitab inalterable[788]. (2) Lo hacemos descargar en forma de un Qur-an en árabe para que razonéis. (3) Vamos a relatarte la historia que contiene más enseñanza de cuantas te inspiramos en este Qur-an. Antes de que te llegara, te sentías ajeno a ella. (4) Yusuf[789] le dijo a su padre: “¡Padre mío! He visto once astros, el Sol y la Luna, y los he visto postrarse ante mí.” (5) Le dijo su padre: “¡Hijo mío! No les cuentes este sueño a tus hermanos, pues si lo hicieras, tramarían algo malo contra ti. El shaytan es un enemigo declarado del hombre –insan.” (6) “Así te muestra tu Señor que te ha elegido[790]. Te enseñará a interpretar los sueños, completando de esta forma Su bendición sobre ti y sobre la casa de Yaqub, como ya lo había hecho antes con tus padres Ibrahim e Ishaq. Tu Señor actúa según Su conocimiento, y juzga con sabiduría.” (7) En la historia de Yusuf y de sus hermanos hay signos para los que indagan. (8) Así da comienzo el relato, cuando se dijeron entre ellos: “Nuestro padre ama a Yusuf y a su hermano más que a nosotros, a pesar de que somos un grupo, una fuerza. En verdad que nuestro padre desvaría.” (9) “Matad a Yusuf o libraos de él abandonándolo en algún lugar apartado para que de esta forma la atención de vuestro padre se vuelva únicamente a vosotros. Después de eso, podréis conduciros con rectitud[791].” (10) Uno de los que tenían voz en el grupo dijo: “¡No matéis a Yusuf! Si estáis decididos a deshaceros de él, arrojadlo al fondo del pozo. Sin duda, que alguna caravana lo encontrará.” (11) Dijeron: “¡Padre! ¿Qué te ocurre que no nos confías a Yusuf cuando somos los mejores compañeros que pueda tener? (12) Déjale venir mañana con nosotros. Lo pasará bien pastoreando y jugando. Nos ocuparemos de él y le protegeremos.” (13) Les dijo su padre: “Me apena que os lo llevéis, pues temo que pueda devorarle un lobo mientras vosotros estáis distraídos en otros quehaceres.” (14) Replicaron: “Si lo devorase un lobo, siendo como somos un grupo fuerte de hombres, sería imperdonable por nuestra parte.” (15) Cuando partieron con él y decidieron unánimemente arrojarle al fondo del pozo, le inspiramos: «Ten por seguro que les mostrarás lo que han hecho, y ni siquiera se darán cuenta de ello[792](16) Al anochecer llegaron llorando a donde estaba su padre. (17) Dijeron: “¡Padre! Nos salimos del camino para echar unas carreras y dejamos a Yusuf al cuidado de nuestros enseres y un lobo lo devoró. Sabemos que no vas a creernos, aunque te decimos la verdad.” (18) Habían manchado la camisa de Yusuf con sangre para fraguar su mentira. Dijo: “¡No! Os habéis sugerido todo este embrollo a vosotros mismos. ¡Resistiré! Únicamente Allah puede ayudarme a sobrellevar este embate.” (19) Llegó una caravana a ese mismo lugar y enviaron al aguador al pozo. Exclamó mientras bajaba el cubo: “¡Albricias! Aquí hay un muchacho.” Y lo escondieron entre las mercancías que llevaban, pero Allah sabía lo que hacían. (20) Lo vendieron a bajo precio, unos cuantos dírhams, pues prefirieron deshacerse de él. (21) Dijo el que lo había comprado, uno de Misr, a su mujer: “Aloja debidamente a nuestro huésped, pues tal vez sea causa de bendiciones, y pudiera ser que lo tomásemos como un hijo.” Así lo hicimos para que Yusuf fuera adquiriendo preeminencia en aquella tierra y para enseñarle a interpretar los sucesos que la gente veía en sueños. Allah es invencible cuando lleva a cabo Su plan, pero la mayoría de los hombres –nas– no son conscientes de ello. (22) Cuando alcanzó la madurez, le dimos juicio y conocimiento. Así es como retribuimos a los que actúan con rectitud. (23) Sucedió que la dueña de la casa en la que vivía trató de seducirle[793]. Cerró las puertas y le dijo: “¡Ven aquí!” Él contestó: “¡En Allah busco protección! Mi Señor es el Mejor de los Refugios. Nunca los infames saldrán victoriosos.” (24) Mas con el mismo deseo que ella le deseaba, la deseaba él. Habría caído de no haber visto que se trataba de una prueba de su Señor. De esta forma le apartamos del mal[794] y de la indecencia. En verdad que es uno de Nuestros siervos sinceros. (25) Corrieron hacia la puerta y ella le rasgó la camisa por detrás, y justo allí se encontraron con su marido. Entonces ella le dijo: “¿Qué otro pago merece quien desea el mal para tu familia, sino la cárcel o un doloroso castigo?” (26) Replicó él: “Ella trataba de seducirme.” Uno de la familia de la mujer que se encontraba allí alegó: “Si la túnica está rasgada por delante, es ella quien dice la verdad y es él quien miente; (27) mas si la camisa está rasgada por detrás, entonces es ella la que miente y él quien dice la verdad.” (28) Cuando vio que la camisa estaba rasgada por detrás, exclamó: “Ha sido víctima de tus argucias de mujer, y poderosas son vuestras argucias. (29) ¡Yusuf! Apártate de esto, y tú pide perdón por tu pecado, pues es grave lo que has hecho.” (30) Las mujeres de la ciudad murmuraban: “La mujer del Aziz ha querido seducir a su criado. Parece que está locamente enamorada de él. Sin duda que ha perdido la razón.” (31) Cuando se enteró de sus habladurías, las mandó llamar, y les preparó un lugar donde sentarse y reclinarse sobre su lado izquierdo. A continuación, le dio un cuchillo a cada una de las invitadas. Luego le dijo a Yusuf: “¡Sal y muéstrate ante ellas!” Cuando lo vieron, no pudieron por menos que ensalzarle y se hicieron cortes en las manos inadvertidamente. Dijeron: “¡Que Allah nos libre! No puede ser un humano –bashar, sino un noble de los malaikah.” (32) Les dijo: “Aquí tenéis la causa de vuestros reproches[795]. He tratado de seducirle, pero hasta ahora se ha resistido. Mas si no hace lo que le ordeno, será encarcelado y humillado.” (33) Dijo: “¡Señor mío! Prefiero sufrir prisiones que acudir a aquello a lo que me invitan, pero si no apartas de mí sus argucias, cederé ante ellas como si no supiera lo que es lícito y lo que es reprobable.” (34) Respondió Su Señor a su súplica y lo apartó de sus artimañas. Él está atento a todo cuanto acontece en Su creación, y actúa según Su conocimiento. (35) Luego, sin embargo, a pesar de haber quedado clara su inocencia, decidieron encarcelarle por un tiempo. (36) Con él entraron en la cárcel dos jóvenes esclavos. Uno de ellos le dijo: “En un sueño me he visto pisando uvas para hacer vino.” Le dijo el otro: “Y yo me he visto llevando sobre la cabeza un pan del que comían los pájaros. Dinos cuál es su interpretación, pues vemos en ti a un hombre recto.” (37) Les dijo: “No os habrán traído la comida y ya habré interpretado vuestros sueños, antes de que ocurran. Es parte de lo que mi Señor me ha enseñado. Mas permitidme que primero os diga que me aparté de la mil-lah de una gente que no creía en Allah y encubría la verdad de Ajirah[796]. (38) Antes bien, seguí la mil-lah[797] de mis padres –Ibrahim, Ishaq y Yaqub. No era conforme a nuestra creencia que diéramos poder a otro que a Allah, y ello por la gracia que Allah nos concedió y concedió a los hombres –nas. Sin embargo, la mayoría de ellos no reconocen las bendiciones de su Señor. (39) ¡Compañeros de prisión! Decidme: ¿Es mejor servir a diferentes señores o servir a Allah –el Único, el Dominador? (40) No dais poder, sino a nombres que vosotros mismos y vuestros padres os habéis inventado y sobre los que Allah no ha hecho descargar ninguna autoridad. Es Allah Quien tiene la soberanía absoluta. Ha ordenado que Le adoréis únicamente a Él. Este es el valioso Din. Sin embargo, la mayoría de los hombres –nas– no es consciente de esta realidad. (41) ¡Compañeros de prisión! Uno de vosotros servirá vino a su señor, mientras que el otro será crucificado y los pájaros comerán de su cabeza. La suerte sobre el asunto que me habéis pedido que os aclare está echada y nadie la podrá cambiar.” (42) Entonces le dijo al que, en un principio, se iba a salvar: “Menciona mi nombre a tu señor.” Mas el shaytan hizo que se olvidara de ello y permaneció en la cárcel varios años[798]. (43) El rey reunió a los principales y les contó el sueño que había tenido: “He visto siete vacas gordas devoradas por siete flacas, y siete espigas verdes y otras secas. Dadme vuestra opinión sobre este sueño si es que sabéis interpretar los sueños.” (44) Dijeron: “Son sueños confusos, y además no somos especialistas en esta ciencia.” (45) Después de haber recibido el favor del rey, el que se había salvado recordó y dijo: “Yo os diré su interpretación si me dais licencia para salir.” (46) Le dijo: “¡Yusuf! ¡Oh tú, el veraz! Acláranos qué significa que siete vacas gordas sean devoradas por siete flacas, y que haya siete espigas verdes y otras secas para que vuelva a la gente y sepan así la buena interpretación.” (47) Respondió: “Sembraréis con entrega y dedicación durante siete años. Mas lo que cosechéis dejadlo en las espigas, salvo un poco que es de lo que comeréis. (48) Después de eso vendrán siete años muy duros que consumirán lo que hayáis almacenado para hacerles frente, salvo el poco que hayáis preservado aparte. (49) Luego vendrá un año en el que habrá abundante agua y la gente podrá regar los campos y prensar la fruta.” (50) Dijo el rey: “¡Traédmelo!” Cuando llegó el mensajero a donde estaba Yusuf, éste le dijo: “Regresa a tu señor y pregúntale si siguen tramando contra mí aquéllas mujeres que se hicieron cortes en las manos. Mi Señor conoce sus artimañas.” (51) Preguntó el rey a las mujeres: “¿Qué significa eso de que tratasteis de seducir a Yusuf?” Respondieron: “¡Allah nos libre! No sabemos que haya hecho nada malo.” La mujer del Aziz dijo: “Ya no puedo seguir ocultando la verdad. Fui yo quien trató de seducirle, y tened por seguro que es él el veraz.” (52) “Si he pedido que se pregunte a las mujeres ha sido para que se sepa que yo nunca le traicioné y que Allah no guía a los traidores en sus maquinaciones. (53) No digo que sea inocente, pues es cierto que la nafs incita al mal, salvo cuando la rahmah de mi Señor lo impide. Mi Señor es el Perdonador, el Compasivo.” (54) Dijo el rey: “¡Hacedle venir! Lo he elegido para que sea mi consejero.” Después de haber hablado con él, le dijo: “Hoy tienes ante nosotros poder y rango para administrar y ser garante de nuestros recursos.” (55) Respondió Yusuf: “Permíteme, pues, que administre las despensas del país. Tendré buen cuidado de ellas, pues conozco bien este asunto.” (56) Así es cómo dimos poder a Yusuf en aquella tierra para que tomara posesión de una parte de ella y en ella se asentará. Dirigimos Nuestra rahmah hacia quien queremos siguiendo Nuestro plan, y no dejamos que se pierda el galardón de los que actúan con rectitud, (57) pero el que recibirán en Ajirah será aún mayor para los que crean y tomen en serio Nuestras advertencias. (58) Llegaron al país los hermanos de Yusuf, y fueron a presentarse ante él. Los reconoció de inmediato, pero ellos no le reconocieron. (59) Una vez que les hubo abastecido de lo necesario, les dijo: “Traedme al que es vuestro hermano por parte de padre. Habéis visto que soy generoso al dar la medida, y que nadie como yo agasaja a sus huéspedes. (60) Mas si no me lo traéis, ya no habrá más provisiones para vosotros ni valdrá la pena que os acerquéis por aquí.” (61) Dijeron: “Hablaremos con su padre y seguro que le convenceremos.” (62) Les dijo a sus sirvientes: “Poned sus mercancías[799] de vuelta en sus monturas para que las reconozcan al llegar a su gente y ello les haga regresar.” (63) Cuando volvieron a su padre, le dijeron: “¡Padre! Han rehusado seguir abasteciéndonos. Permite, pues, que nos acompañe nuestro hermano para que podamos aprovisionarnos, y ten por seguro que seremos sus más atentos guardianes.” (64) Dijo: “¿Acaso no tengo razones para temer que cuidéis de él como antes cuidasteis de su hermano? Allah es el Mejor Guardián y el Más Misericordioso de cuantos pueda haber.” (65) Cuando abrieron las alforjas, se encontraron con que les habían devuelto sus mercancías, y exclamaron: ”¡Padre! ¿Qué más podemos pedir? Estas son nuestras mercancías que nos han sido devueltas. Aseguraremos el sustento de nuestras familias, cuidaremos de nuestro hermano y añadiremos la carga de un camello más. Será fácil conseguirlo.” (66) Replicó su padre: “No le dejaré ir con vosotros hasta que no juréis solemnemente por Allah que me lo habéis de traer de vuelta, salvo que os lo impidan por la fuerza.” Después de que hubieron jurado, les dijo: “Allah es el garante de aquello a lo que nos hemos comprometido.” (67) Y añadió: “¡Hijos míos! No entréis por una sola puerta, entrad por puertas distintas. Mas de nada os servirán mis consejos frente a la voluntad de Allah. Suya es la soberanía. A Él me encomiendo y a Él se encomiendan los que en Él confían.” (68) A pesar de que entraron por donde su padre les había ordenado, en nada cambió este hecho el plan de Allah, pues el consejo que les dio fue únicamente para satisfacer el deseo interno que Yaqub tenía de dárselo. En verdad que había adquirido plena comprensión del conocimiento que le habíamos enseñado[800]. Sin embargo, la mayoría de los hombres –nas– no son conscientes de ello. (69) Cuando se presentaron ante Yusuf, éste se dirigió a su hermano y le dijo: “Yo soy tu hermano. Mas no te lamentes por lo que hicieron.” (70) Mientras organizaba el abastecimiento de provisiones, puso un tazón en la alforja de su hermano. Luego alguien voceó: “¡Eh, los de la caravana! ¡En verdad que sois unos ladrones!” (71) Volviéndose a ellos, replicaron: “¿Qué es lo que echáis en falta?” (72) Contestaron: “Echamos en falta el tazón del rey. Para quien lo encuentre habrá la carga de un camello. Me hago responsable de ello.” (73) Dijeron: “¡Por Allah! Bien sabéis que no hemos venido a esta tierra para abusar de vuestra confianza, y que no somos ladrones.” (74) Dijeron: “¿Qué castigo se os debería infligir en caso de que estuvierais mintiendo?” (75) Contestaron: “Aquel en cuyas alforjas se encuentre será retenido como castigo. Así hacemos con los infames.” (76) Y comenzó por los bultos de ellos antes que por los de su hermano y al final la sacó de entre las pertenencias de éste. Así llevamos a cabo Nuestro plan para apoyar a Yusuf. No podía retener a su hermano según las leyes del rey y por ello Allah le inspiró esta estrategia. Elevamos en rango a quien así lo dispone Nuestra voluntad. Por encima de todo aquel investido de conocimiento hay Uno que posee toda la sabiduría. (77) Dijeron: “Si ha robado, ya antes había robado su hermano.” Yusuf guardó para sus adentros todo este asunto, y siguió manteniéndolo en secreto. Pensó: “No puede haber peor condición que la vuestra. Allah sabe que no es cierto lo que me atribuís.” (78) Dijeron: “¡Oh, el Aziz! Su padre es un hombre muy anciano. Tómanos a uno de nosotros en su lugar, pues vemos que eres un hombre justo.” (79) Dijo: “Que Allah nos libre de retener a nadie que no sea aquel en cuyas pertenencias hemos encontrado lo que es nuestro. Seríamos injustos si lo hiciéramos.” (80) Cuando hubieron perdido la esperanza de llegar a algún resultado con él, se apartaron para deliberar. Dijo el mayor de ellos: “¿Acaso habéis olvidado que hemos hecho un pacto con nuestro padre ante Allah, y que ya antes le habíamos fallado con Yusuf? No saldré de esta tierra mientras no me lo permita mi padre o Allah lo decrete. Él es el Mejor de los Soberanos. (81) Regresad a vuestro padre y decidle: ¡Padre! Tu hijo ha robado. Sólo testificamos lo que sabemos, pues no somos custodios del Ghaib. (82) Pregunta en la ciudad en la que hemos estado y a la caravana con la que hemos vuelto. Decimos la verdad.” (83) Dijo: “¡No! Han sido vuestras nafs las que os han sugerido esto que ahora me contáis, pero ¡resistiré! Puede que Allah me los devuelva a todos. Él actúa según Su conocimiento, y es el Sabio.” (84) Se apartó de ellos y dijo para sus adentros: “¡Qué gran dolor siento por Yusuf!” Y sus ojos blanquecieron a causa de la tristeza que le oprimía. (85) Dijeron: “¡Por Allah! ¿Es que no vas a dejar de recordar a Yusuf hasta enfermar o perecer?” (86) Dijo: “Yo sólo me quejo de mi pena ante Allah, y sé de Allah lo que vosotros no sabéis. (87) ¡Hijos míos! Id e indagad de modo que sepáis lo que realmente le ha sucedido a Yusuf y a su hermano, y no desesperéis de que os llegue el consuelo de Allah, pues sólo los encubridores desesperan.” (88) Cuando estuvieron en su presencia, le dijeron: “¡Oh, el Aziz! La desgracia ha caído sobre nosotros y nuestras familias, y no hemos podido traer, sino mercancías de poco valor. Mas complétanos la medida y sé caritativo con nosotros. Allah recompensa a los dadivosos.” (89) Les dijo: “¿Sabéis lo que hicisteis con Yusuf y con su hermano guiados por vuestra ignorancia?” (90) Exclamaron: “¡¿Eres tú realmente Yusuf?!” Replicó: “Yo soy Yusuf y éste es mi hermano. Allah nos ha concedido Su gracia. Y que sepan los que resisten y los que toman en serio las advertencias de Allah que Él no deja que se pierda el galardón de los que actúan con rectitud.” (91) Dijeron: “¡Allah te ha preferido a nosotros. Fue una infamia lo que hicimos contigo.” (92) Dijo: “Hoy no se os hará ningún reproche. Allah os perdonará, pues Él es el Más Misericordioso de cuantos pueda haber. (93) Id y llevaos mi camisa, esta que os doy, y cubrid con ella el rostro de mi padre para que de esta forma recobre la visión. Y venid con todas vuestras familias.” (94) Cuando emprendió la caravana el viaje de vuelta, exclamó su padre: “Percibo el aroma de Yusuf, aunque penséis que estoy delirando.” (95) Dijeron: “¡Por Allah! Sigues en el mismo desvarío de siempre.” (96) Cuando llegó el portador de las buenas nuevas, le cubrió la cara con ella y le volvió la visión. Exclamó: “¿No os dije que sabía de Allah lo que vosotros no sabéis?” (97) Dijeron: “¡Padre! Perdónanos por lo que hicimos. En verdad que hemos sido unos infames.” (98) Les dijo: “Pediré perdón por vosotros a mi Señor. Él es el Perdonador, el Compasivo.” (99) Cuando estuvieron en presencia de Yusuf, éste acogió a sus padres y les dijo: “Entrad en Misr[801] en completa seguridad por la voluntad de Allah.” (100) Condujo a sus padres hasta su trono, y todos ellos cayeron postrados ante él. Dijo Yusuf entonces: “¡Padre mío! Esta es la interpretación del sueño que tuve –mi Señor lo ha hecho realidad. Me concedió Su gracia al sacarme de la prisión y al haberos traído aquí desde el desierto después de que el shaytan sembrara la discordia entre mis hermanos y yo. Realmente mi Señor es el Sutil en aquello en lo que Su voluntad desea serlo. Actúa según Su conocimiento, y es el Sabio. (101) ¡Señor mío! Me has dado soberanía y me has enseñado a interpretar los sucesos. Tú, que creaste los Cielos y la Tierra, eres mi protector en esta vida y en Ajirah. Haz que muera sometido a Ti –muslim– y admíteme con los rectamente guiados.” (102) Son noticias del Ghaib que te inspiramos. Tú no estabas con ellos cuando se pusieron de acuerdo y urdieron su plan. (103) La mayoría de los hombres –nas– aunque lo ansíes, no serán creyentes. (104) Ningún pago les pides a cambio de transmitirlo. No es, sino un recuerdo y una admonición para todos los dominios[802]. (105) Cada día pasan por delante de los innumerables signos que hay en los Cielos y en la Tierra, pero en su desdén se desentienden de ellos. (106) La mayoría de ellos no creen en Allah, sino asociándole a otros poderes. (107) ¿Acaso están a salvo de que les sobrevenga el castigo de Allah o les llegue la Hora de improviso sin que se den cuenta? (108) Afírmales que este es tu camino. Llamas a la adoración de Allah según os indica a ti y a los que te siguen la clara visión que se os ha dado. ¡Perfecto es Allah más allá de toda contingencia! No eres de los idólatras. (109) No enviamos antes de ti, sino a hombres a los que inspiramos de entre la gente de las ciudades. ¿Acaso no han viajado por estas tierras y han visto cómo terminaron los que hubo antes de ellos? La morada de Ajirah es mejor para los que tienen temor. ¿Es que no vais a razonar? (110) Cuando Nuestros Mensajeros habían perdido la esperanza y pensaban que serían rechazados, llegó a ellos Nuestro apoyo y salvamos a quien estaba decretado que salváramos en el plan de Allah. Nuestro castigo no cesa de perseguir a los nefarios. (111) En la historia de sus vidas hay una lección para los dotados de entendimiento. No es un relato inventado, sino una confirmación de lo que ya había, una exposición pormenorizada de cada asunto, guía y rahmah para los creyentes.

NOTAS

[787] Ver artículo IV.

[788]  Ver artículo XIV y esquema 19.

[789]  Ver artículo XX.

[790] En esta aleya, como en las primeras aleyas de la sura 11 – Hud, se intercala un discurso sin protocolo. En este caso, se trata de una inspiración que recibe Yusuf y que ha transcendido a nosotros y se ha mencionado en el Qur-an. Ver artículos III y XXII.

[791] De nuevo, se intercala un discurso sin protocolo y sin mencionar el nombre del que habla, pero claramente, en este caso, se trata del discurso de shaytan –incita al mal haciendo que parezca el bien, que parezca la mejor opción.

[792]  En esta aleya se explica el estilo utilizado en la aleya 6 de esta misma sura, que ya hemos comentado. Se nos informa de cómo a lo largo de todo el viaje profético de Yusuf, va recibiendo continuas inspiraciones que le reconfortan, le enseñan y le guían.

[793]  El escenario ha cambiado. Yusuf ya no vive con la familia que lo compró como esclavo. Esos eran “unos” de Misr. Ahora vive en la casa del Aziz, del gobernante de Misr. Probablemente, la mujer del Aziz lo viera en alguna ocasión y quedara prendada de él, induciendo a su esposo a comprarlo.

[794]  Es decir, a través de continuas inspiraciones los profetas quedan protegidos del shaytan, entienden sus maniobras y reciben la fuerza para resistir al susurro.

[795]  Las dos palabras claves en estas aleyas para entender la escena a la que se está haciendo alusión son –a’tadat أَعْتَدَت y mut-takaan مُتَّكَئا. La primera de ellas significa –preparar, organizar, tener listo; es decir, que la esposa del Aziz preparó una sutil estratagema contra las mujeres de la ciudad que la habían criticado. La segunda palabra es la que delata dicha estratagema. El término mut-takaan lo podemos hacer derivar del verbo takaa تَكَأَ o del verbo tak-kaتَكَّ . En el primer caso, tal verbo no existe como tal, sino como forma derivada del verbo wakaa وكأ, que significa –reclinarse, preparar algo sobre lo que pudiera reclinarse, un palo sobre el que uno se apoya al andar, le hizo reclinarse, lo tumbó sobre su lado izquierdo. También puede significar –comer, ya que los antiguos solían comer tumbados o reclinados, algo prohibido en el Islam. No obstante, este significado es por extensión. Por otra parte, si lo hacemos derivar del verbo tak-ka, tendremos los siguientes sustantivos tik-kah تِكَّة –la cinta que se introduce en el doblete de la cintura de un pantalón, normalmente de algodón; y mitak-k مِتَكّ –el palo, en uno de cuyos extremos se ha practicado un orificio en el que se inserta la cinta que hacemos pasar por el doblete. Este último verbo se utilizaba en el pasado y algunos piensan que es un extranjerismo arabizado, por lo tanto, es difícil saber cuántas formas se habían desarrollado a partir de la raíz verbal. Esta conjetura es falsa, ya que el árabe es la lengua original y todas las palabras tienen su origen en ella. Sin embargo, con el paso del tiempo se ha ido ramificando en numerosos dialectos que han dado lugar a otros muchos hasta originar un árbol lingüístico inmensamente frondoso, de forma que habrá palabras que vuelvan al árabe desde alguno de ellos. No obstante, es cierto que se trata de un vocablo arcaico y, por lo tanto, desconocido en gran parte por los lexicólogos de hoy. Lo importante, empero, es que ambos significados nos llevan a entender un mismo escenario.

La mujer del Aziz está enfadada, furiosa y herida por las habladurías de las mujeres más pudientes de la ciudad. No está la situación como para ofrecerles un ágape de bienvenida. Lo que la mujer del Aziz quiere es una rápida reunión en la que quede de manifiesto que su actitud hacia su criado está más que justificada. Para ello, ha preparado en una habitación de su casa unos cojines en los que se reclinen (sobre su lado izquierdo). A continuación, ha atado la mano izquierda de cada una de ellas a algo como un mitak-k y les ha dado un cuchillo. Seguramente, les ha parecido a todas una ocurrencia muy divertida la de su anfitriona, la mujer del Aziz. Esperan, curiosas, el desenlace de todo aquello. Ahora hace entrar a Yusuf, cuya belleza las deja atónitas y quieren

levantarse para ir hacia él (todas ellas son tan lascivas como la mujer del Aziz), mas no pueden, pues tienen su mano izquierda atada al mitak-k. Es entonces cuando intentan romper la cinta con el cuchillo que les ha dado, pero con el nerviosismo de querer soltarse e ir hacia “aquel malak”, se hacen cortes en las manos. Esos cortes serán la prueba durante semanas de que ellas no son mejores que su anfitriona.

[796]  Ver apéndice Q.

[797]  Ver artículo XI.

[798] El término bidh’a بِضْع   referido a tiempo comprende un periodo entre 3 y 9 años. No obstante, no parece que permaneciera mucho tiempo en la cárcel pues el asunto estaba fresco en la memoria de todos a juzgar por el contexto de las aleyas que vienen a continuación.

[799] Muy probablemente lo que llevaban los hermanos de Yusuf para comprar las provisiones no fuera dinero sino mercancía que pudieran intercambiar por grano, aceite y otros productos.

[800]  Ver artículo XIII.

[801]  Ver artículo XX y apéndice H.

[802]  Ver artículo 21 e Info 2.

11.SURA DE HUD

سُورَةُ هُودٍ

Último periodo mequinense

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

(1) Alif, Lam, Ra[752] –un Kitab[753] en el que han sido inscritas firmemente y protegidas las aleyas que contiene, y más tarde clarificadas por uno que es Sabio y Conocedor de todos los registros (2) para que no deis poder a otro que a Allah. “He sido enviado a vosotros como un advertidor y portador de buenas nuevas (3) para que pidáis perdón a vuestro Señor y luego os volváis a Él arrepentidos de forma que os permita disfrutar de las cosas buenas hasta un plazo fijado. Cada uno recibirá aquello que le corresponda. Mas si os apartáis, temo para vosotros el castigo de un Día nefasto. (4) A Allah habréis de regresar. Él tiene el poder sobre todas las cosas[754].” (5) ¿Acaso no se repliegan sobre sí mismos para ocultarle sus sentimientos? ¿Acaso piensan que no sabe, cuando se cubren con sus vestidos, lo que guardan en secreto y lo que divulgan? Él conoce lo que cada uno alberga en su interior, y según ese conocimiento actúa. (6) No hay criatura que se mueva sobre la faz de la Tierra a la que Allah no provea. Sabe cómo se han producido[755]. Todo está registrado en un Kitab inalterable[756]. (7) Es Él Quien ha creado los Cielos y la Tierra en seis días, y ha establecido Su Arsh sobre el agua[757] para ver quién de vosotros actuaría con mayor rectitud. Si les dices que resurgirán a la vida después de haber estado muertos, los encubridores te dirán: “Eso claramente sería magia incuestionable.” (8) Si les retrasamos el castigo hasta un plazo determinado, seguro que dirán: “¿Qué lo retiene?” ¿Acaso el día que les llegue podrán apartarse de él? Aquello de lo que se burlaban los tendrá sitiados. (9) Si le hacemos gustar al hombre –insan– Nuestra rahmah y luego se la arrebatamos, se desespera y encubre Nuestros favores. (10) Mas si le hacemos probar la dicha después de haber sufrido una desgracia, ten por seguro que dirá: “Todos los males se han alejado de mí.” Se siente feliz y se jacta de ello. (11) Mas no es esa la forma de proceder de los que resisten y actúan con rectitud. Para ellos habrá perdón y un enorme galardón. (12) Pudiera ser que dejaras parte de lo que se te ha inspirado[758] y que tu pecho se angustiara porque dicen: “¿Cómo es que no se ha hecho descender para él algún tesoro o va acompañado de un malak?” Tú no eres, sino un advertidor. Es Allah el Custodio de Todas las Cosas. (13) O dicen: “Lo ha inventado.” Diles que si en verdad creen en lo que dicen, que traigan entonces diez suras como éstas y busquen la ayuda de quien quieran de esos a los que dan poder en vez de a Allah. (14) Mas si no os responden, sabed que se ha descargado con el conocimiento de Allah y que no hay ilah, sino Él. ¿Vais, pues, a someteros –muslimun? (15) A los que quieran la vida de este mundo y su fausto les pagaremos debidamente por las obras que hayan realizado en ella, y mientras allí permanezcan, no se lesionarán sus derechos, (16) pero en Ajirah no cosecharán, sino fuego. De nada les servirán en él sus fabricaciones, y fútiles habrán sido sus obras. (17) Quienes se apoyan en la clarificación que les ha llegado de su Señor y lo recitan siendo testigos de su veracidad –y ya antes se había revelado el Kitab de Musa como guía y rahmah– creen en él, pero aquéllos de los coaligados[759] que encubran su veracidad que sepan que el fuego será su lugar de encuentro. No tengas ninguna duda acerca de ello, pues es la verdad que te llega de tu Señor. Sin embargo, la mayoría de la gente –nas– no cree. (18) ¿Y quién puede haber más infame que quien forja embustes sobre Allah? A esos se les hará comparecer ante su Señor y dirán los testigos[760]: “Estos son los que fraguaron mentiras contra su Señor.” ¿Acaso la maldición de Allah no alcanzará a los infames? (19) Esos que ponen obstáculos en el camino de Allah para hacerlo tortuoso y encubren la verdad de Ajirah[761]. (20) No podrán librarse en este mundo de lo que les ha sido decretado ni tendrán aparte de Allah en quien apoyarse. Se les doblará el castigo. No entendían lo que escuchaban ni eran conscientes de lo que veían. (21) Esos son los que se han perdido a sí mismos. Las falsedades que habían forjado les han extraviado. (22) Sin duda que en Ajirah serán los mayores perdedores. (23) Mas los que crean, actúen con rectitud y a su Señor se dirijan con humildad serán los que entren en el Jardín. En él morarán para siempre. (24) Estos dos grupos difieren entre sí como los ciegos y los sordos difieren de los que ven y oyen. ¿Acaso son iguales si los comparamos? ¿Es que no vais a recapacitar? (25) Enviamos a Nuh a su gente para que les aleccionara: “He venido a vosotros para exhortaros a la verdad y clarificaros aquello de lo que no tenéis conocimiento, (26) y para que no adoréis a otro que a Allah, pues temo que si lo hacéis os llegue el castigo de un Día doloroso.” (27) Dijeron los principales de su gente, los que encubrían la verdad: “No vemos que seas, sino un humano –bashar– como nosotros ni vemos que te sigan, sino los de condición más baja[762], los que no tienen opinión propia, ni tampoco vemos que seáis superiores a nosotros en nada. Antes bien, os tenemos por unos farsantes.” (28) Les dijo: “¡Gentes de este lugar! Considerad el hecho de que me apoyo en la clarificación que me ha llegado de mi Señor y en Su rahmah, algo que a vosotros os ha sido velado. Ahora, decidme: ¿Podemos acaso obligaros a que la aceptéis aun detestándola? (29) ¡Gentes de este lugar! No os pido nada a cambio, pues retribuirme Le corresponde únicamente a Allah. No soy quien para rechazar a los que creen, pues en verdad que habrán de encontrarse con su Señor. Mas veo que sois gente ignorante. (30) ¡Gentes de este lugar! ¿Quién me defendería de Allah si los rechazase? ¿Es que no vais a recapacitar? (31) No os digo que posea las despensas de Allah ni que conozca el Ghaib ni digo que sea uno de los malaikah ni que les vaya a decir a aquéllos a quienes despreciáis que Allah no les va a dar ningún bien, pues Allah sabe mejor lo que hay en sus nafs. Si lo hiciera, sería de los infames.” (32) Dijeron: “¡Nuh! Ya has polemizado bastante con nosotros. Haz que se hagan realidad tus amenazas, y prueba así la veracidad de tus palabras.” (33) Les respondió: “Tened por seguro que se harán realidad si esa es la voluntad de Allah, y no podréis impedirlo. (34) Si es la voluntad de Allah el extraviaros, mi guía, aunque quiera guiaros, no os servirá de nada. Él es vuestro Señor y a Él habréis de volver.” (35) O dicen: “Lo ha inventado.” Aclárales que si lo has inventado, sólo tú serás responsable de tal maldad, de la misma forma que eres inocente de las maldades que ellos cometan.” (36) Le fue inspirado a Nuh: “Nadie más de tu gente creerá, salvo los que ya han creído. Mas no te sientas abatido por su forma de actuar. (37) Construye la nave bajo Nuestra supervisión según te inspiremos y no me hables en favor de los infames, pues en verdad que van a perecer ahogados!” (38) Construía la nave según Nuestras indicaciones. Cada vez que pasaban por delante de él los principales de su gente se burlaban. Les dijo: “Ahora os burláis de nosotros, pero pronto nos burlaremos de vosotros. (39) Ya sabréis a quién le sobrevendrá un castigo humillante y sobre quién se desatará un castigo que no cesará jamás[763].” (40) Hasta que se hizo realidad Nuestro plan y el agua salía a borbotones del tannur[764]. Le dijimos: “Sube a la embarcación dos parejas de cada especie, a tu familia –excepto a uno contra el que ya se ha dictado su suerte– y a los que crean.” Mas no creyeron con él, sino unos pocos. (41) Dijo: “¡Embarcad en ella y que en el Nombre de Allah sea su curso y su anclaje! Es cierto que mi Señor es el Perdonador, el Compasivo.” (42) Navegaba con ellos[765] entre olas como montañas. Entonces Nuh llamó a su hijo que se había alejado: “¡Hijo mío! Embarca con nosotros y no estés con los encubridores[766].” (43) Dijo: “Me refugiaré en alguna montaña y me protegeré así del agua.” Le dijo: “Hoy no habrá nadie que pueda escapar al designio de Allah, excepto aquel de quien se tenga misericordia.” Y las olas se interpusieron entre ambos, pereciendo aquel ahogado. (44) Se ordenó: “¡Tierra, absorbe tu agua! ¡Cielo, desiste!” El agua desapareció gradualmente, se cumplió el plan y la nave se asentó sobre el yudi[767]. Se dijo: “¡Que mueran los infames!” (45) Nuh llamó a su Señor y le dijo: “¡Señor mío! Mi hijo es parte de mi familia, y Tu promesa es verdadera. Tú eres el Más Sabio de los soberanos.” (46) Dijo: “¡Nuh! Ten por seguro que él no es de tu familia ni es de los virtuosos. Así pues, no me pidas explicaciones de aquello sobre lo que no tienes conocimiento. Te exhorto a que no seas de los ignorantes.” (47) Dijo: “¡Señor mío! Me refugio en Ti de pedirte explicaciones sobre aquello de lo que no tengo conocimiento. Si no me perdonas y tienes rahmah de mí, seré de los perdidos[768].” (48) Se dijo: “¡Nuh! Desembarca y que sea con Nuestro saludo de paz. Sobre ti las bendiciones y sobre las umam que surjan de los que están contigo. A unas de esas umam las dejaremos vivir por un tiempo ocupadas en sus quehaceres, disfrutando de los favores que les concederemos, y luego les infligiremos un doloroso castigo[769].” (49) Esto que te inspiramos son noticias del Ghaib[770]. Antes no tenías conocimiento de ellas ni tampoco tu gente. Resiste, pues la victoria final es para los que toman en serio Nuestras advertencias. (50) A los Ad enviamos a su hermano Hud para que les advirtiera: “¡Gentes de este lugar! Adorad a Allah. No tenéis otro ilah que Él. No habéis hecho, sino forjar embustes. (51) ¡Gentes de este lugar! No os pido nada a cambio. Retribuirme le corresponde únicamente a Aquel que me ha creado. ¿No vais a razonar? (52) Os exhorto –¡Gentes de este lugar!– a que pidáis perdón a vuestro Señor y os volváis a Él arrepentidos. Os enviará del cielo abundantes lluvias y añadirá poderío al que ya tenéis. No os desentendáis como hacen los nefarios.” (53) Dijeron: “¡Hud! No has venido a nosotros con una clara evidencia. Por lo tanto, no esperes que vayamos a abandonar a nuestros alihah[771] por lo que tú nos digas. No creemos en ti. (54) Más bien tenemos la impresión de que alguno de nuestros alihah te ha poseído.” Replicó Hud: “Pongo a Allah por testigo y testificad asimismo vosotros de que nada tengo que ver con lo que asociáis (55) aparte de Él. Así pues, tramad todos contra mí sin más demora. (56) A Allah me encomiendo, mi Señor y el vuestro.” No hay ninguna criatura de las que se mueven sobre la faz de la Tierra que no esté completamente sojuzgada a Él. “En verdad que mi Señor lleva al camino de rectitud. (57) Si os desentendéis de lo que se os dice, sabed que os he hecho llegar el mensaje con el que he sido enviado. Mi Señor hará que os suceda otra gente, sin que podáis perjudicarle en lo más mínimo. Mi Señor es el Custodio de Todas las Cosas.” (58) Cuando se hizo realidad Nuestro plan, salvamos por Nuestra rahmah a Hud y a cuantos con él habían creído. Los salvamos de un severo castigo. (59) Esos eran los Ad. Renegaron de los signos de su Señor, desobedecieron a sus Mensajeros y siguieron las órdenes de los más abyectos tiranos. (60) En este mundo fueron malditos y malditos serán el Día del Resurgimiento. ¿Acaso no renegaron los Ad de su Señor? ¡Qué mueran! ¡Perdición para los Ad, la gente de Hud! (61) A los Zamud enviamos a su hermano Salih para que les advirtiera: “¡Gentes de este lugar! Adorad a Allah, no tenéis otro ilah que Él. Os produjo de la tierra[772] y os permite vivir en ella. Así pues, pedidle perdón y volveos a Él arrepentidos. Mi Señor está cerca y responde.” (62) Dijeron: “¡Salih! Antes de que vinieras con este discurso teníamos puestas en ti nuestras esperanzas. ¿Vas a prohibirnos que adoremos a los que adoraban nuestros padres? Tenemos enormes dudas al respecto, y eso a lo que nos llamas nos resulta sumamente confuso.” (63) Replicó: “¡Gentes de este lugar! Considerad el hecho de que me apoyo en la clarificación que me ha llegado de mi Señor y en Su rahmah. Así pues, decidme ¿quién podría defenderme de Allah si Le desobedeciera? Lo único que buscáis es llevarme a la perdición. (64) ¡Gentes de este lugar! Esta es la camella de Allah. En ella tenéis un signo. Dejadla que coma en la Tierra de Allah y no le hagáis ningún daño, pues caería sobre vosotros un castigo inminente.” (65) Pero le cortaron los tendones del corvejón. Les dijo entonces: “Tres días es todo lo que tenéis para seguir en vuestras casas ocupándoos de vuestros asuntos. No lo toméis como una falsa amenaza.” (66) Cuando se hizo realidad Nuestro plan, salvamos a Salih y a cuantos con él habían creído por Nuestra rahmah, librándoles así de la humillación de ese día. Tu Señor es el Fuerte, el Poderoso[773]. (67) El castigo se apoderó de los infames y al amanecer yacían en sus casas postrados boca abajo (68) como si nunca hubieran disfrutado en ellas de su buena fortuna. ¿Acaso los Zamud no renegaron de su Señor? ¡Que mueran! ¡Perdición para los Zamud! (69) Llegaron Nuestros Mensajeros a la casa de Ibrahim con buenas nuevas[774]. Dijeron: “Paz,” e Ibrahim les respondió: “Paz,” y no tardó en venir con un becerro asado. (70) Al ver que no comían, dudó de que fueran gente de bien y sintió miedo de ellos. Le dijeron: “¡No temas! Hemos sido enviados a la gente de Lut.” (71) Su mujer, que se encontraba allí de pie, se echó a reír. Le anunciamos la buena nueva de Ishaq y de que, tras Ishaq, vendría Yaqub. (72) Replicó: “¡Ay de mí! ¿Voy a concebir, siendo yo tan mayor y mi esposo un anciano? ¡Lo que me anunciáis es como para maravillarse!” (73) Dijeron: “¿Te asombras del plan de Allah? ¡Que la rahmah de Allah y Su bendición estén con vosotros, gente de la casa! Alabado sea en Su perfección más allá de toda contingencia.” (74) Cuando se le pasó el susto a Ibrahim y recibió las buenas nuevas, comenzó a argumentarnos en favor de la gente de Lut. (75) En verdad que Ibrahim era indulgente y compasivo. Una y otra vez se volvía a su Señor arrepentido. (76) “¡Ibrahim! No te inmiscuyas en este asunto. El plan de tu Señor se ha de cumplir y ten por seguro que recibirán un castigo irrevocable[775].” (77) Cuando llegaron a Lut Nuestros Mensajeros, temió no poder hacer nada por ellos y se dijo para sus adentros: “Este va a ser un día de aflicción.” (78) La gente del pueblo acudió a él apresuradamente. Ya antes se habían entregado a todo tipo de obscenidades. Les dijo: “¡Gentes de este lugar! Estas son mis hijas. Ellas son más puras para vosotros. Tened temor de Allah y no me atormentéis deshonrando a mis huéspedes. ¡Es posible que no haya entre vosotros un solo hombre rectamente guiado?” (79) Respondieron: “No nos interesan tus hijas. De sobras sabes lo que queremos.” (80) Exclamó en medio de su aflicción: “¡Si al menos tuviera fuerza para enfrentarme a vosotros o pudiera valerme de alguien que la tuviera!” (81) Le dijeron sus huéspedes: “¡Lut! Somos Mensajeros de tu Señor y no podrán agredirte. Sal con tu familia durante la noche y que ninguno de vosotros desvíe su mirada del camino, salvo tu mujer, pues ella va a sufrir el mismo castigo que ellos. Su tiempo expira al amanecer. ¿Acaso no está próxima su cita?” (82) Cuando se hizo realidad Nuestro plan, a los que ostentaban una posición superior en la ciudad, los denigramos, y lanzamos contra ellos una lluvia de terrones de arcilla seca, (83) marcados por tu Señor. No está lejos el castigo de los infames. (84) A los Madian enviamos a su hermano Shuaib para que les exhortara: “¡Gentes de este lugar! Adorad a Allah, no tenéis otro ilah que Él. No engañéis cuando midáis o peséis. Veo vuestra prosperidad y temo que os llegue un día en el que quedéis sitiados por el castigo. (85) ¡Gentes de este lugar! Sed justos en la medida y en el peso. No lesionéis en lo más mínimo los derechos de la gente ni corrompáis esta tierra con vuestras maldades. (86) Lo que Allah os deja como beneficio después de dar el peso y la medida justa es mejor para vosotros si sois creyentes. Y sabed que yo no soy vuestro guardián.” (87) Dijeron: “¡Shuaib! ¿Acaso lo que recitas en tus salawat te ordena que abandonemos lo que nuestros padres adoraban o que nos prohíbas hacer con nuestra riqueza lo que queramos? Sin duda que eres el clemente, el rectamente guiado.” (88) Respondió a sus sarcasmos diciéndoles: “¡Gentes de este lugar! Considerad el hecho de que me apoyo en la clarificación que me ha llegado de mi Señor y en la buena provisión con la que me sustenta. No quiero oponerme a vosotros con aquello que os prohíbo, sino tan sólo corregir en lo posible vuestras desviaciones. Mi éxito depende únicamente de la voluntad de Allah. A Él me vuelvo arrepentido. (89) Así mismo os exhorto –¡Gentes de este lugar!– a que vuestro desacuerdo conmigo no os induzca a la ruptura para que no os suceda lo mismo que le sucedió a la gente de Nuh, a la de Hud y a la de Salih. La gente de Lut no está lejos de vosotros[776]. (90) Mas pedid perdón a vuestro Señor y volveos a Él arrepentidos, pues en verdad que mi Señor es el Compasivo, el que Mira con Aprobación a Sus Siervos Rectamente Guiados.” (91) Dijeron: “¡Shuaib! No comprendemos mucho de lo que dices, pero te vemos débil entre nosotros. De no haber sido por tu clan, te habríamos echado de aquí. No tienes ninguna preeminencia sobre nosotros.” (92) Les respondió: “¡Gentes de este lugar! ¿Acaso mi clan tiene para vosotros más poder que Allah, de modo que os desentendéis de Él? Mi Señor os está sitiando con vuestras propias obras. (93) Os exhorto –¡Gentes de este lugar!– a que actuéis según lo consideréis más oportuno, que yo también lo haré. Ya sabréis quien recibirá un castigo humillante[777] y quien es el falaz. Y estad vigilantes, que también yo lo estoy.” (94) Cuando se hizo realidad Nuestro plan, salvamos a Shuaib y a cuantos habían creído con él por Nuestra rahmah. El castigo cayó de súbito sobre los infames y al amanecer yacían en sus casas postrados boca abajo, (95) como si nunca antes hubieran disfrutado en ellas de su buena fortuna. ¡Muertos quedaron los Madian como muertos quedaron los Zamud! (96) Enviamos a Musa con Nuestros signos y con una incontestable autoridad (97) a Firaun[778] y a sus principales, pero siguieron las órdenes de Firaun, órdenes que desviaban de la rectitud. (98) El Día del Resurgimiento irá delante de su gente y les conducirá al fuego. ¡A qué mal lugar les conducirá para que abreven[779]! (99) En esta vida les siguió la maldición, y la maldición les seguirá en el Día del Resurgimiento. ¡Qué mal apoyo en el que se sustentaban! (100) Esto forma parte de las noticias que te narramos de las ciudades[780]. Algunas de ellas siguen en pie y otras fueron segadas como se siega la mies. (101) No fuimos Nosotros los injustos, sino que fueron ellos los que se condenaron a sí mismos víctimas de su rebeldía. Las entidades a las que daban poder, a las que suplicaban en vez de a Allah, no les sirvieron de nada cuando se hizo realidad el plan de tu Señor, tan sólo les añadieron más ruina. (102) Así afrenta tu Señor a una ciudad cuando la castiga por sus infamias. Su castigo es doloroso, implacable. (103) En ello hay un signo para quien tema el castigo de Ajirah. Ese Día, la humanidad entera será congregada. Será el Día de la testificación. (104) No lo estableceremos hasta que no le llegue el plazo que le ha sido fijado. (105) Ese Día vendrá, y a nadie se le dará la palabra salvo a aquel a quien Su voluntad haya designado. Entre ellos los habrá desdichados, y los habrá que estarán radiantes de alegría. (106) Los desdichados estarán en el fuego, entre lamentos y sollozos. (107) En él permanecerán mientras sigan existiendo los Cielos y la Tierra, salvo lo que tu Señor decida. Tu Señor es el dueño absoluto de Su voluntad. (108) En cambio, los radiantes de alegría estarán en el Jardín. En él morarán lo que permanezcan los Cielos y la Tierra, salvo lo que tu Señor decida[781]. Obsequio imperecedero. (109) No tengas ninguna duda sobre lo que éstos adoran, pues lo que adoran no es, sino lo que ya antes adoraban sus padres. Les pagaremos su parte cumplidamente. (110) Le dimos el Kitab a Musa, pero enseguida discreparon. Si no hubiera sido por lo que de antemano se había inscrito en el plan de tu Señor, ya entonces se habría decidido su suerte. La duda que albergaban sobre él les tenía confundidos. (111) A todos les pagará tu Señor debidamente por sus obras. Él tiene el registro completo de sus acciones. (112) Así pues, actúa con rectitud como se te ha ordenado a ti y a los que contigo se han vuelto arrepentidos a su Señor, y no transgredáis los límites que os ha marcado. Él ve la intención que os mueve a actuar. (113) No pongáis vuestra confianza en los infames, pues os alcanzaría el fuego, y no tendríais aparte de Allah quien os protegiera ni encontraríais a nadie en quién apoyaros. (114) Establece la salah al comienzo y al final del día, y en la primera parte de la noche. Las buenas obras borran las malas. Esto es un recordatorio para aquellos que recapacitan. (115) Y resiste[782], pues Allah no deja que se pierda el merecido galardón de los que actúan con rectitud. (116) Entre las comunidades que os precedieron no hubo gente firmemente decidida a impedir la corrupción en la Tierra, salvo unos pocos de entre los que salvamos. Los infames siguieron la vida fácil[783], despreocupados, y ello les llevó a la iniquidad. (117) Tu Señor nunca destruiría una ciudad injustamente mientras sus habitantes actuasen con rectitud. (118) Si esa hubiera sido la voluntad de tu Señor, habría hecho que los hombres –nas– fueran una única ummah. Sin embargo, no dejarán de discrepar entre ellos, (119) salvo a quien tu Señor le conceda Su rahmah. Para eso los creó. Se cumplirá el plan de tu Señor –»Voy a llenar yahannam de hombres y de yin[784] (120) Todas las noticias que te contamos de los Mensajeros son para afirmar tu fuad[785]. Con ellas te ha llegado la verdad, una exhortación y un recuerdo para los creyentes. (121) Diles a los que no creen que actúen según lo consideren más oportuno, que también vosotros lo haréis! (122) Y que esperen atentos, que también vosotros os mantendréis expectantes. (123) De Allah es el Ghaib[786] de los Cielos y de la Tierra. A Él retornan todos los asuntos. Así pues, adórale y encomiéndate a Él. Tu Señor no está descuidado de lo que hacéis.

Notas

[752]  Ver artículo IV.

[753]  Ver artículo XIV y esquema 19.

[754]  Ver artículos III y XXII.

[755]  Ver aleya 98 de la sura 6. La mayoría de los comentaristas del Qur-an entienden que estas dos palabras mustaqir y mustauda’ فَمُسْتَقَرٌّ وَمُسْتَوْدَعٌ hacen referencia a la matriz femenina y al esperma masculino –Y tenéis un lugar de descanso en el útero, y un depósito en la fuente espermática en la espalda.

[756] Las cosas no suceden y luego se registran, sino al contrario –todo lo que sucede estaba anotado de antemano en el Kitab y por eso ocurre. Continúa la misma idea que en la primera aleya de esta sura. Ver artículo XIV.

[757] Ver artículo XVII.

[758]  Ver Info 21.

[759] Ver artículo XX e Infos 7 y 8.

[760] En este caso, «los testigos» serán los malaikah custodios que conocen a la perfección nuestras obras. Mas también podría referirse a los Profetas e incluso a los creyentes, pues tanto unos como otros serán testigos en el Día del Resurgimiento de todas las umam y de todos los hombres. Sin embargo, en este caso, serán testigos únicamente de aquellos a quienes conocieron en la vida de dunia.

[761]  Ver apéndice Q.

[762]  Ver artículo XX.

[763]  Ver referencia F17.

[764] Toda la península Arábiga es tierra volcánica. El diluvio que tuvo lugar en el tiempo de Nuh se debió a la erupción de los volcanes marinos que provocó que el agua saliera a la superficie a través de geiseres, así como a las lluvias torrenciales que Allah el Altísimo envió desde el cielo. Ver artículos XVII y XX,  y apéndices F y G.

[765] Es decir, la embarcación al-fulk الفُلك ella هِى, ya que el término fulk puede ser masculino o femenino y en este caso el Qur-an lo trata como femenino, navegaba con todos ellos dentro. Ver artículo XX y apéndices F y G.

[766]  La exhortación de Nuh a su hijo viene de la mil-lah y no del fiqh, ya que no le dice que no sea de los encubridores, sino que no esté con ellos, que no se asocie con ellos, pues la cercanía a lo prohibido nos hará caer en él. Ver artículo 11.

[767] Ver artículo XX y apéndices F y G.

[768]  En estos diálogos se mezclan los niveles de poder y de ejecución tanto en las súplicas de Nuh como en las respuestas que recibe. Ver artículo XXII.

[769]  Ver artículo XX y esquemas 20 y 23.

[770]  Ver Info 5.

[771]  Alihah آلِهاة es el plural de ilah إله, e ilahat  إلاهات es su femenino plural.

[772]  Ver artículos IV, V y XVII, apéndice J, cuadro C7 e Info 11.

[773]  Ver artículo XV.

[774]  Ver artículo XX.

[775]  Ver Info 15.

[776]  Ver artículo XX.

[777]  Ver Info 15.

[778]  Ver artículo XX e Info 24.

[779] Allah el Altísimo utiliza el término awrada أوردَ, la forma IV del verbo warada وَرَدَ, que significa –abrevar, para indicar dos acciones paralelas y contradictorias. Por una parte, hay un significado etimológico con sentido positivo: en un día de calor, el pastor conduce a su rebaño a un lugar donde hay agua para que abreven y se refresquen, pero la realidad es que el lugar a donde conduce Firaun a su gente es al fuego, justo lo contrario de un abrevadero donde hay agua fresca. Firaun es un falso dirigente y contrariamente a lo que hace un pastor verdadero y responsable, no lleva a su gente a un lugar donde puedan aliviarse del calor, sino al fuego. Esto es así porque la mayoría de los hombres no hacen iytihad –investigación, indagación– sino Imma’ –aceptar ciegamente la opinión de otro– y eso les lleva a seguir a un falso dirigente con el mismo gregarismo con el que lo hace el ganado.

[780]  Ver artículo XX e Info 24.

[781]  Ver esquema 11.

[782]  Ver Info 26.

[783]  Vemos que en todos los tiempos las comunidades humanas han seguido un mismo proceso en su forma de actuar –después de haber recibido la clarificación, a los Mensajeros, la prosperidad… se entregan a la vida fácil como si fuera en dunia donde se encuentra el paraíso prometido. Se olvidan de Ajirah y más tarde de Allah el Altísimo, cayendo en una total negligencia y un lamentable kufur que les lleva a la ignorancia y a la soberbia. No hay vuelta atrás, y son destruidas. Por lo tanto, cuando un pueblo o un individuo o una familia, se abandonan en la comodidad y el lujo, su fin no está lejos, ya que han empezado el proceso de auto destrucción.

[784]  El narrador intercala un discurso de Allah el Altísimo dentro del relato general. Ver artículo III y XXII, y apéndice G.

[785]  Ver artículo VI y esquema 7.

[786]  Ver Info 5.

10.SURA DE YUNUS

سُورَةُ يُونُسَ

Último periodo mequinense

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

(1) Alif, Lam, Ra[720]. Esas son las aleyas del Kitab que discrimina y juzga con sabiduría. (2) ¿Se asombra la gente –nas– de que hayamos inspirado a un hombre como ellos para que les advierta y anuncie la buena nueva a los creyentes de que el bien que hagan con sinceridad de corazón les precederá ante su Señor? Los encubridores, en cambio, arguyen: “Ese, claramente, es un hechicero.” (3) Vuestro Señor es Allah, Quien ha creado los Cielos y la Tierra en seis días. Luego ha tomado el control de Su creación desde el Arsh[721]. Sólo después de haber recibido Su aprobación puede alguien interceder. Ese es Allah, vuestro Señor. Así pues, adoradle. ¿Es que no vais a recapacitar? (4) Ante Él habréis todos de comparecer. La promesa de Allah es verdadera. Es Él Quien origina la creación y luego la devuelve a su inicio[722] para retribuir con justicia a quienes hayan creído y hayan actuado con rectitud, pero a los encubridores se les dará de beber agua hirviendo y sufrirán un doloroso castigo por haber encubierto la verdad. (5) Es Él Quien hizo del Sol incandescencia y de la Luna luz, y le asignó fases como un medio de contar los años y de calcular el tiempo. Todo ello lo creó Allah de la mejor manera posible. Clarificamos las aleyas para aquellos que escudriñan Su creación. (6) En la alternancia de la noche y el día y en lo que Allah ha creado en los Cielos y en la Tierra hay signos para quienes los examinan con escrupulosa atención. (7) Ten por seguro que esos que no esperan encontrarse con Nosotros se complacen en la vida de este mundo y se sienten confiados en ella. Los que se muestren negligentes con Nuestras aleyas (8) tendrán por refugio el fuego en merecido pago por sus obras. (9) Mas a los que crean y actúen con rectitud su Señor les guiará debido a su iman y hará que fluyan ríos por debajo de ellos en los Jardines de las Delicias. (10) Así comenzarán sus súplicas cuando estén en ellos: “¡Perfecto eres, Oh Allah, más allá de toda contingencia!” Su saludo allí será “¡Salam!” Al final de sus súplicas dirán: “¡Alabado sea Allah, Señor de Todos los Dominios[723]! (11) Si Allah tuviese la misma urgencia en causar el mal a los hombres –nas– como la tiene en proporcionarles lo bueno, su plazo ya se habría cumplido. A los que no esperan que hayan de encontrarse con Nosotros les haremos vagar errantes como si estuvieran ciegos. (12) Cuando al hombre –insan– le ocurre un mal, Nos suplica de todas las formas posibles, pero cuando retiramos lo que le afligía, actúa como si nunca Nos hubiera suplicado que le librásemos de ese mal. Así es como hacemos que a los transgresores les parezca correcta su forma de actuar[724]. (13) Destruimos a los pueblos que hubo antes de vosotros por su iniquidad. Les vinieron sus Mensajeros con la clarificación, pero no creyeron. Así pagamos a los nefarios. (14) Luego hicimos que les sucedierais en esta misma tierra para ver cómo actuabais[725]. (15) Cuando se les recitan Nuestras aleyas con las que clarificamos la sabiduría, los que no esperan que habrán de encontrarse con Nosotros, dicen: “Tráenos otro Qur-an o cambia éste.” Adviérteles que no está en ti el cambiarlo motu proprio. Tú sólo recitas lo que se te inspira, pues temes que si desobedeces a tu Señor, te llegue el castigo de un Día aterrador. (16) Diles que si esa fuera la voluntad de Allah, no se lo recitarías ni Él se lo habría dado a conocer, pero de sobra saben que has estado con ellos toda tu vida, antes incluso de que te fuera revelado. ¿No van a razonar? (17) ¿Quién, pues, es más infame que quien fragua embustes contra Allah o encubre Sus signos? No habrá victoria para los nefarios. (18) Dan poder a otras entidades aparte de Allah; entidades que no pueden causarles ningún daño ni beneficiarles en nada. A pesar de ello, dicen: “Estos serán nuestros intercesores ante Allah.” Pregúntales si lo que pretenden es informar a Allah de lo que hay en los Cielos y en la Tierra y que Él no sepa. ¡Perfecto es y ensalzado sea más allá de toda contingencia! ¡Lejos está de aquello con lo que Le asocian! (19) Los hombres –nas– eran una única ummah, pero comieron la manzana de la discordia. De no haber sido por lo que de antemano estaba en el plan de tu Señor[726], ya entonces se habría decidido acerca de lo que discrepaban. (20) Dicen: “¿Por qué no se descarga sobre él un signo de su Señor?” Respóndeles que el Ghaib es de Allah. Así pues, que esperen, que también tú estarás expectante[727]. (21) Cuando reconfortamos a la gente –nas– con Nuestra rahmah después de que hayan sufrido algún mal, denigran Nuestros signos[728]. Adviérteles que Allah les llevará a la confusión y al extravío antes de que puedan darse cuenta. Nuestros Mensajeros[729] registran vuestras conspiraciones. (22) Es Él Quien os permite viajar con toda comodidad por tierra y por mar. Subís a vuestras embarcaciones[730] y os sentís seguros y dichosos al ver como navegan movidas por el viento. Entonces les viene un huracán que levanta olas que parecen cercarles por doquier. Angustiados, invocan a Allah con toda la sinceridad de sus corazones: “Si nos salvas de este naufragio, reconoceremos siempre Tus bendiciones para con nosotros.” (23) Mas después de que los ha salvado, actúan con iniquidad en la Tierra. ¡Gentes –nas! Toda la maldad que cometáis se volverá en contra de vosotros mismos. Seguid ocupados en vuestros quehaceres, pero sabed que a Nosotros habréis de volver y os mostraremos entonces todas vuestras acciones. (24) La vida de este mundo se parece al agua que hacemos caer del cielo y que, al penetrar en la tierra y mezclarse con ella, hace que broten plantas de todo tipo de las que comen los hombres –nas– y el ganado. Y cuando los campos rebosan de frutos y sus propietarios están convencidos de que recogerán abundantes cosechas, llega Nuestra orden de noche o de día y los arrasamos como si el día anterior no hubiera crecido en ellos nada. Así es como explicamos las aleyas a la gente que reflexiona[731]. (25) Allah llama al sosiego y guía según Su voluntad al camino de rectitud. (26) Los que hayan actuado rectamente tendrán lo más hermoso, y aún se les dará más. Sus rostros no estarán ennegrecidos ni oprimidos por la humillación. Esa es la gente del Jardín, en el que morarán para siempre. (27) El pago para los que hayan hecho el mal será un mal semejante. Les cubrirá la humillación. No tendrán a nadie que les defienda de Allah. Parecerá como si la negrura de la noche hubiera caído sobre sus rostros. Esa es la gente del fuego, en el que penarán para siempre. (28) El Día en que los reunamos a todos y luego les digamos a los idólatras: “Deteneos aquí, vosotros y las entidades a las que dabais poder.” Después se les separará. Dirán esas entidades: “No era realmente a nosotros a los que adorabais. (29) Allah basta como testigo –si verdaderamente nos adorabais, no fuimos conscientes de ello[732].” (30) Será entonces cuando cada nafs tenga perfecto conocimiento de las obras que le precedieron. Serán devueltos a Allah, su verdadero Señor. Los embustes que forjaron les habrán extraviado. (31) Pregúntales quién les provee desde el cielo y desde la tierra; quién tiene pleno dominio sobre la facultad de ver y de oír; quién hace salir lo vivo de lo muerto y lo muerto de lo vivo; quién rige el plan de la creación. Dirán que Allah. Exhórtales entonces a que tomen en serio Sus advertencias[733]. (32) Ese es Allah, vuestro Señor, y esa es la verdad. ¿Y qué hay más allá de la verdad, sino el extravío? Sin embargo, la verdad os repele. (33) Así se hará realidad la palabra de tu Señor contra los rebeldes. No creen. (34) Pregúntales si alguna de esas entidades a las que dan poder ha originado la creación y luego es capaz de devolverla a su inicio. Respóndeles que Allah da origen a la creación y luego la devuelve a su inicio[734]. Sin embargo, os dejáis engañar a causa de vuestra falta de raciocinio. (35) Pregúntales si alguna de esas entidades a las que dan poder guía a la verdad. Respóndeles que Allah guía a la verdad. ¿Acaso quien guía a la verdad no es más digno de ser seguido que aquel que no puede guiar, a menos que él mismo reciba la guía? ¿Qué os pasa? ¿Qué forma tenéis de razonar? (36) La mayoría de ellos no siguen, sino elucubraciones, pero las elucubraciones no tienen ningún valor frente a la verdad. Allah sabe lo que hacen, y actúa en consecuencia. (37) Nadie que no sea Allah ha podido producir este Qur-an. Es una confirmación de lo que ya había y una aclaración precisa del Kitab[735] que contiene toda la sabiduría y sobre el que no hay duda –dimanante del Señor de Todos los Dominios. (38) O dicen: “Lo ha inventado.” Pídeles que vengan con una sura como las que hay en él, y que llamen a quien puedan aparte de Allah, si es verdad lo que dicen. (39) Mas no lo harán. Lo que hacen es encubrir la verdad de aquello que no abarcan con su conocimiento antes de que les haya llegado su interpretación. De la misma forma, encubrieron la verdad los que hubo antes de ellos, pero mira cuál fue el final de los infames. (40) Entre ellos hay unos que creen en él y otros que no creen. Tu Señor conoce a los nefarios. (41) Si te acusan de farsante, diles que para ti es el fruto de tus obras y para ellos el fruto de las suyas. No son responsables de lo que tú hagas ni tú lo eres de lo que ellos hagan. (42) Hay algunos que te escuchan. ¿Pero acaso puedes hacer que los sordos entiendan lo que oyen cuando son incapaces de razonar? (43) Entre ellos los hay que te miran. ¿Pero acaso puedes tú guiar a los ciegos cuando no tienen la más mínima percepción de la realidad? (44) Y no es Allah Quien es injusto con ellos, sino que son los hombres –nas– los que se pierden a sí mismos, víctimas de su rebeldía. (45) El Día en que los reúna les parecerá que no han permanecido tras la muerte, sino una hora de los días de este mundo, y se reconocerán entre ellos. Los que encubrieron[736] el encuentro con Allah se habrán perdido para siempre. No estaban guiados. (46) Te mostraremos parte del castigo con el que les hemos amenazado o te acogeremos antes de que se cumpla. En cualquiera de los dos casos habrán de volver a Nosotros, y Allah será testigo de sus obras. (47) Para cada ummah[737] ha habido un Mensajero. Cuando les llegaba su Mensajero, se juzgaba entre ellos con justicia, y nunca fueron oprimidos. (48) Dicen: “¿Cuándo se hará realidad aquello con lo que nos amenazáis si es verdad lo que decís?” (49) Respóndeles que no tienes poder para dañarte ni beneficiarte a ti mismo, excepto en lo que sea la voluntad de Allah. Cada ummah tiene un plazo y cuando les llega su plazo, no se les retrasa ni adelanta una hora. (50) Pregúntales qué les parecería si les llegara Su castigo por la noche o de día. ¿Qué buscan los nefarios queriendo adelantarlo? (51) ¿Sólo vais a creer en él cuando se os venga encima? ¿No sería mejor que creyeseis en él ahora? Estáis urgiendo que os llegue. (52) Luego se les dirá a los infames: “¡Gustad el castigo perpetuo! ¿Acaso no se os paga merecidamente por vuestras obras?” (53) Te piden que les confirmes si eso es verdad. Aclárales que lo es. ¡Por tu Señor que es verdad! Y no podrán impedir que se cumpla. (54) Si cada nafs[738] que ha actuado con iniquidad poseyera todo cuanto hay en la Tierra, con gusto lo daría para rescatarse. Cuando vean el castigo que les espera, se arrepentirán secretamente. Serán juzgados con equidad, sin que sufran injusticia alguna. (55) ¿Acaso no es de Allah cuanto hay en los Cielos y en la Tierra? ¿Y no es acaso la promesa de Allah verdadera? Sin embargo, la mayoría de ellos no es consciente de esta realidad. (56) Es Él Quien vivifica y hace morir. A Él habréis de volver. (57) ¡Gentes –nas! Os ha llegado una exhortación de vuestro Señor, una cura para lo que hay en los corazones, guía y rahmah para los creyentes. (58) Exhórtales a que se alegren por la gracia que Allah les dispensa y por Su rahmah, pues eso es mejor que lo que atesoran. (59) Pregúntales si han ponderado sobre aquello con lo que Allah les sustenta. Sin embargo, son ellos los que han decidido lo qué es lícito y lo qué es ilícito. Pregúntales si tienen la aprobación de Allah para ello o si en el nombre de Allah inventan lo que así les place. (60) ¿Qué pensarán el Día del Resurgimiento los que fraguaron embustes contra Allah? Es Él Quien posee la gracia infinita que derrama sobre los hombres –nas. Sin embargo, la mayoría de ellos no agradecen. (61) No hay circunstancia en la que os encontréis ni recitación que hagáis del Qur-an ni acción alguna que llevéis a cabo que no seamos testigos cuando estáis inmersos en ello. A tu Señor no Le pasa inadvertido el peso de un átomo en la Tierra o en el Cielo ni algo aún más pequeño o mayor que eso, sin que esté en un Kitab inalterable[739]. (62) A los que toman a Allah como su único protector y apoyo no habrá nada que les turbe ni les amedrante. (63) Para los que creen y tienen temor (64) hay buenas nuevas en la vida de este mundo y en Ajirah. El plan de Allah no cambia. Esa es la gran victoria. (65) Que no te turben sus palabras, pues todo el poder pertenece a Allah. Él está atento a todo cuanto acontece en Su creación, y actúa según Su conocimiento. (66) ¿Acaso no pertenecen a Allah cuantos hay en los Cielos y en la Tierra? ¿Qué siguen ésos que dan poder a otros que a Allah? No siguen, sino suposiciones; y no hacen, sino elucubrar. (67) Es Él Quien dispuso la noche y su oscuridad para que en ella reposarais y el día con su luz para que percibierais las cosas con claridad y pudierais llevar a cabo variadas actividades. En ello hay signos para la gente que escucha con atención[740]. (68) Dicen: “Allah tiene un hijo.” ¡Lejos está en Su perfección de toda contingencia! Él es en Sí Mismo Suficiente. Suyo es cuanto hay en los Cielos y en la Tierra. ¿Acaso tenéis autoridad para decir algo así? ¿Vais a decir de Allah aquello de lo que no tenéis conocimiento alguno? (69) Adviérteles que aquellos que fraguan embustes contra Allah nunca saldrán victoriosos. (70) Les dejaremos que sigan ocupados en sus asuntos en este mundo por un tiempo y después volverán a Nosotros. Les haremos probar entonces un severo castigo[741] por haber encubierto la verdad. (71) Recítales las noticias de Nuh[742] cuando dijo a su gente: “¡Gentes de este lugar! Si os resulta intolerable mi presencia y el que os llame al recuerdo con las aleyas de Allah, sabed que Allah es mi apoyo. Poneos de acuerdo en cómo vais a resolver este asunto, vosotros y aquellos a los que dais poder en vez de a Allah, de modo que ninguna indecisión os aflija, y hacédmelo saber sin darme más tregua. (72) Y si os desentendéis, tened presente que no os he pedido nada a cambio. Retribuirme le corresponde únicamente a Allah. Se me ha ordenado que sea de los sometidos –muslimin.” (73) Le acusaron de farsante, pero lo salvamos en la nave junto a los que con él estaban. Los hicimos sucesores de los que ahogamos por haber encubierto la verdad de Nuestros signos. Mira cómo acabaron los que se desentendieron a pesar de haber sido advertidos. (74) Después de él, enviamos Mensajeros a sus gentes con la clarificación, pero no creyeron en aquello de lo que ya antes habían renegado. De esa forma sellamos los corazones de los transgresores. (75) Luego, tras esos Mensajeros, enviamos a Musa y a Harun[743] con Nuestros signos a Firaun y a sus principales, pero se llenaron de soberbia y fueron de los nefarios. (76) Mas cuando vieron la verdad de Nuestros signos, dijeron: “Esto no es, sino magia evidente.” (77) Replicó Musa: “¿Eso decís cuando os llega la verdad? ¿Es esto magia? Los magos nunca salen victoriosos.” (78) Dijeron: “¿Acaso has venido para desviar nuestra atención de aquello en lo que creían nuestros padres y haceros así con el poder? De ninguna forma creeremos en vosotros.” (79) Ordenó Firaun: “¡Traedme a los magos más experimentados!” (80) Cuando llegaron los magos, les dijo Musa: “¡Arrojad lo que tengáis para arrojar!” (81) Después de que hubieran arrojado, les dijo Musa: “Lo que habéis traído es magia y Allah la desbaratará. Allah no da la victoria a los corruptores.” (82) Allah afirma la verdad haciendo realidad Su plan, aunque lo detesten los nefarios. (83) Mas no creyeron en Musa, sino algunos de los hijos de su gente por miedo a las represalias que pudieran tomar Firaun y sus principales. Firaun fue altanero y transgresor. (84) Dijo Musa: “¡Gente mía! Si creéis en Allah y a Él estáis sometidos –muslimun–encomendaos a Él.” (85) Respondieron: “A Allah nos encomendamos. ¡Señor nuestro! No hagas que seamos objeto de la opresión de los infames. (86) Y sálvanos, por Tu rahmah, de los encubridores[744].” (87) E inspiramos a Musa y a su hermano: “Preparad para vuestra gente casas en Misr. Marcad en ellas la qiblah y estableced la salah. Y da buenas nuevas a los creyentes.” (88) Suplicó Musa: “¡Señor nuestro! Les has dado a Firaun y a sus principales lujo y riquezas en la vida de este mundo, Señor nuestro, para que se extravíen de Tu camino. ¡Señor nuestro! Destruye sus riquezas y endurece sus corazones, pues no van a creer hasta que no vean el doloroso castigo que les espera.” (89) Dijo: “Vuestra súplica ha sido aceptada. Actuad, pues, con rectitud y no sigáis el camino de los que no tienen conocimiento[745].” (90) Hicimos que los Banu Isra-il cruzaran el mar. Firaun y sus soldados les persiguieron llenos de rencor y desprecio, hasta que al darse cuenta de que se ahogaba, exclamó: “¡Creo! No hay más ilah que Aquel en Quien creen los Banu Isra-il. Me someto a la voluntad de Allah –muslim.” (91) ¿Ahora? ¿Cuándo antes renegabas y eras de los nefarios? (92) Hoy preservaremos tu cuerpo como un signo para los que vengan después de ti, pero la mayoría de la gente –nas– se desentiende de Nuestros signos[746]. (93) Establecimos a los Banu Isra-il en un lugar propicio y les sustentamos con toda clase de cosas buenas. No disputaron entre ellos, sino después de que les hubo llegado el conocimiento. Mas tu Señor les juzgará el Día del Resurgimiento y les mostrará aquello sobre lo que discrepaban. (94) Si tienes duda sobre la veracidad de lo que te descargamos, pregunta a los que leían el Kitab[747] antes de ti. Ten por seguro que te ha llegado la verdad de tu Señor. No seas, pues, de los indecisos (95) ni seas de los que reniegan de las aleyas de Allah, ya que entonces te perderías[748]. (96) Aquéllos contra quienes se ha hecho realidad el plan de tu Señor no creerán, (97) aunque tuvieran ante sí todos los signos, hasta que no vean el doloroso castigo que les espera. (98) No hubo, sino la gente de Yunus[749] que creyera y se beneficiara de su creencia. En cuanto creyeron, les retiramos el terrible castigo que se había dispuesto para ellos en esta vida, y les dejamos que siguieran en ella por un tiempo. (99) Si así estuviera inscrito en el plan de tu Señor, creerían todos cuantos hay en la Tierra. ¿Vas a obligar entonces a los hombres a que sean creyentes? (100) Ninguna nafs[750] puede creer si no es por la voluntad de Allah. Arrojará inmundicia sobre aquellos que no razonen. (101) Exhórtales a que observen lo que hay en los Cielos y en la Tierra. Sin embargo, a los que no creen no les sirven de nada los signos ni las advertencias. (102) ¿Acaso esperan que les ocurra algo parecido a lo que ya les aconteció a sus predecesores? Diles entonces que esperen, que también tú te mantendrás expectante como ellos. (103) Después salvamos a Nuestros Mensajeros y a los creyentes, pues eso es algo que Nos corresponde hacer. (104) Aclara a la gente –nas– que si dudan sobre la veracidad de tu Din, que sepan que tú no adoras a los que ellos adoran en vez de a Allah, sino que adoras a Allah, Aquel que les hará morir. Se te ha ordenado que seas de los creyentes. (105) Más aún, que entiendas el Din como hanifa[751], y que no seas de los idólatras, (106) que no des poder, en vez de a Allah, a lo que ni beneficia ni perjudica, pues si lo hicieras, serías de los infames. (107) Si Allah te inflige un mal, nadie, sino Él te podrá librar; y si te concede un bien, nadie podrá impedir que te llegue Su gracia. Él la dirige siguiendo Su plan hacia quien quiere de Sus siervos. Él es el Perdonador, el Compasivo. (108) Declara a la gente –nas– que les ha llegado la verdad de su Señor. Quien se guíe, se habrá guiado a sí mismo; y quien se extravíe, para él será su extravío. Tú no eres su guardián. (109) Sigue lo que se te ha inspirado y resiste hasta que Allah juzgue, pues Él es el Mejor de los Jueces.

NOTAS:

[720]  Ver artículo IV.

[721]  Ver artículo XVII.

[722]  Ver esquema 11 con texto y artículos XV y XVII.

[723]  Ver artículo XXI e Info 2.

[724]  En esta aleya, el narrador habla en primera persona del plural. Habla desde el nivel ejecutivo. Ver artículos III y XXII.

[725] Ver artículo XX y esquemas 20 y 23.

[726] Es decir, si no hubiera sido porque Allah el Altísimo ha decretado que los hombres, las comunidades y los pueblos todos sean juzgados el Día del Resurgimiento, hace mucho tiempo que se habría decidido su suerte y en ese caso, muy posiblemente, no habría quedado ningún ser humano sobre la faz de la Tierra. Ver artículo XIII.

[727] Es decir, esperad que se decida nuestra suerte y veamos quien estaba guiado y quien en el extravío. Ver apéndice O.

[728] Cuando al hombre le toca un mal, suplica desesperado a su Señor con sinceridad y devoción, pero cuando Allah el Misericordioso le retira ese mal y le reconforta con Su misericordia, vuelve a su idolatría de antes, vuelve a dar poder a otras entidades y niega que ese mal que antes le afligía fuese un signo de su Señor. Ese tipo de actitud corresponde más a la superstición que a la verdadera creencia en el Tawhid.

[729] Entidades celestes, malaikah cuya tarea es la de registrar todas y cada una de nuestras acciones. Ver apéndice K.

[730]  También en esta aleya el término utilizado para embarcaciones es fulk فُلك y no yariah  جارِية. Ver apéndice R.

[731]  Ver cuadro C6.

[732]  Ver Infos 7, 8 y 14.

[733]  Ver Info 9.

[734]  Ver esquema 11 con texto y artículos XV y XVII.

[735] Ver artículo XIV y esquema 19.

[736] Lo que han hecho numerosas corrientes espirituales de la India y de otros lugares de Oriente así como ciertos movimientos esotéricos que han echado raíces en occidente ha sido substituir el Juicio Final, el Encuentro con nuestro Señor, por la reencarnación, de forma que en vez de tener que dar cuentas de cada una de nuestras acciones, se nos devolverá al río de la existencia para probar suerte de nuevo. Allah el Altísimo, sin embargo, desmiente esta posición y nos asegura repetidamente en el Qur-an que no habrá ninguna posibilidad de volver a la vida de este mundo una vez que se establezca la Hora y comience el Juicio; entre otras razones porque ese día habrá dejado de existir este mundo y Allah Todopoderoso creará otro en el que habrá Jardines para los justos y fuego para los encubridores. Un mundo que jamás oído oyó, ni ojos vieron, ni imaginación humana pudo nunca imaginar. Ver Infos 11 y 16.

[737]  Ver Info 22.

[738]  Ver artículo XVIII.

[739]  Ver artículo XIV y esquema 19.

[740] Allah el Altísimo nos enseña en el Qur-an cómo ha diseñado Su creación y la armonía que existe entre su diseño y la propia fitrah, naturaleza, humana. Sin embargo, el hombre ha trastocado esa armonía cambiando el diseño de Allah por el suyo propio. Vive de noche y duerme de día. Ha roto el ciclo vital y ha contraído a consecuencia de ello enfermedades y trastornos mentales. La noche ya no es un tiempo de reposo y sosiego, sino de corrupción y derroche. Ver apéndice P.

[741]  Ver referencia F17.

[742]  Ver artículo XX y apéndice G.

[743]  Ver artículo XX.

[744]  Ver cuadro C5.

[745]  El narrador nos da cuenta de un diálogo entre Musa, Harun y Yibril. Musa ha suplicado a Allah el Altísimo, pero es Yibril quien le informa de que su súplica ha sido aceptada. Ver artículos III y XXII.

[746]  Ver Info 24 y artículo XX.

[747]  Ver artículo XIV y esquema 19.

[748]  Ver Info 21.

[749]  Ver artículo XX.

[750]  Ver artículo XIII.

[751]  El término hanif حَنيف deriva del verbo hanafa حَنَفَ que significa –inclinarse por o hacia algo. Y la forma hanif حَنيف significa –inclinarse por un estado o tendencia correctos, tener un estado o tendencia correctos. De ahí que se aplique este término a quien a través del iytihad (investigación, reflexión, esfuerzo) llega a la clara convicción de la existencia de un solo Creador y se somete totalmente a Él.

9.SURA DEL ARREPENTIMIENTO Y DEL PERDÓN

AT-TAWBAH

سُورَةُ التَّوْبَةِ

Medinense

Es la única sura del Qur-an que no va encabezada con la basmala[688]

(1) Allah y Su Mensajero declinan toda responsabilidad con respecto a los idólatras con los que hayáis concluido un acuerdo. (2) Moveos libremente durante cuatro meses por el territorio sin temor a ser atacados, pero sabed que no podréis evitar que se lleve a cabo el plan de Allah, y que es Allah Quien infligirá la mayor afrenta a los encubridores. (3) El día del Hayy Allah y Su Mensajero hacen saber a la gente que declinan toda responsabilidad con respecto a los idólatras. Mejor será que ceséis en vuestra actitud, pero si renegáis, sabed que no podréis evitar que se lleve a cabo el plan de Allah. Dales a los encubridores la buena nueva de un doloroso castigo. (4) Salvo a los idólatras con los que hayáis hecho un pacto, lo respeten íntegramente y no hayan apoyado a nadie contra vosotros. En ese caso, cumplid vuestro compromiso hasta el final. Allah ama a los que toman en serio Sus advertencias[689]. (5) Cuando hayan transcurrido los meses en los que está prohibido luchar, matad a los idólatras allí donde los encontréis. Apresadles, confinadles y tendedles toda clase de emboscadas, pero si deponen su actitud, establecen la salah y pagan la zakah, tratadles sin hostilidad[690]. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (6) Si alguno de los idólatras te pide protección, protégele hasta que haya escuchado la palabra de Allah y luego condúcele a un lugar seguro. Hazlo así, pues son gente ignorante. (7) ¿Cómo podría Allah y Su Mensajero dar valor a un pacto con los idólatras, salvo con aquellos con los que os hayáis comprometido junto al Masyid al-Haram[691]? En todo aquello en lo que actúen rectamente con vosotros, actuad rectamente con ellos. Allah ama a los que toman en serio Sus advertencias. (8) ¿Cómo puede haber relación con una gente que en el momento que consigue alguna victoria sobre vosotros rompe sus juramentos y los pactos de protección con los que se había comprometido? Con sus bocas quieren complaceros, pero sus corazones os detestan. La mayoría de ellos son de los rebeldes. (9) Venden los signos de Allah a bajo precio y desvían de Su camino. ¡Malvada es su forma de actuar! (10) Rompen los juramentos y los pactos de protección con los que se habían comprometido con los creyentes. Esos son los transgresores. (11) Mas si enmiendan su actitud, establecen la salah y pagan la zakah, sabed que son vuestros hermanos en el Din. Clarificamos las aleyas para aquellos que escudriñan la creación. (12) Mas si rompen sus juramentos después de haberse comprometido y os ofenden en el Din, entonces combatid a los dirigentes de entre los encubridores, pues no tienen honor. Tal vez así depongan su actitud. (13) ¿No vais a luchar contra una gente que rompe sus juramentos y que están dispuestos a expulsar al Mensajero? Fueron ellos los que empezaron las hostilidades. ¿Vais a temerles? Sin embargo, Allah es más digno de ser temido si sois creyentes. (14) ¡Combatidles! Allah se servirá de vuestras manos para castigarles, les afrentará, os dará la victoria sobre ellos, apaciguará el corazón de los creyentes (15) y retirará la ira de sus corazones. Allah se vuelve con Su perdón a quien así lo ha prescrito Su voluntad, y según ella actúa y juzga. (16) ¿O es que contabais con que Allah os iba a dejar antes de saber quién de vosotros había de luchar sin buscar otro apoyo que el de Allah, el de Su Mensajero y el de los creyentes? Allah tiene el registro completo de vuestras acciones. (17) No son los idólatras los que deben estar al cuidado de los lugares en los que se adora a Allah cuando no hacen, sino confirmar su encubrimiento. Han hecho fútiles sus acciones y el fuego será su morada[692]. En él penarán para siempre. (18) Sólo deben ocuparse de esos lugares aquellos que creen en Allah y en el Último Día, establecen la salah, entregan la zakah y no temen, sino a Allah. Esos son los que siguen la guía. (19) ¿Estimáis que abastecer de agua a los peregrinos y mantener en buen estado el Masyid al-Haram es como creer en Allah, en el Último Día y luchar por la causa de Allah? Ante Allah no es igual. Allah no guía a los infames. (20) Los que creen, emigran y sacrifican sus bienes y sus vidas por la causa de Allah tienen ante Él el más alto rango. Esos son los que saldrán victoriosos. (21) Su Señor les anuncia la buena nueva de que habrá para ellos rahmah, complacencia y Jardines en los que deleitarse. (22) En ellos morarán para siempre. Es Allah Quien posee el más grande galardón. (23) ¡Creyentes! No toméis a vuestros padres ni hermanos como aliados y protectores si prefieren el encubrimiento al iman. Quien de vosotros lo haga será de los infames. (24) Adviérteles que si sus padres, sus hijos, sus hermanos, sus esposas, su clan familiar, su riqueza, el temor a que no encuentren salida para sus mercancías, sus viviendas que tanto les complacen… si todo ello les es más querido que Allah, Su Mensajero y la lucha por Su causa, que esperen angustiados a que se haga realidad el plan de Allah. Allah no guía a los rebeldes[693]. (25) Allah os ha apoyado en numerosas ocasiones. Recibisteis Su ayuda cuando os enfrentasteis al enemigo en Hunain. Os sentíais confiados al ver que erais muchos más que ellos y, sin embargo, no os sirvió de nada. La Tierra se os hizo estrecha a pesar de ser ancha, y os batisteis en retirada. (26) Luego, Allah apaciguó el ánimo de Su Mensajero y el de los creyentes. Hizo que descendieran soldados que no veíais y castigó a los encubridores. Ese es el merecido pago que damos a los que encubren la verdad. (27) Luego, después de haber tomado esa actitud, si se arrepienten, Allah otorgará Su perdón a quien así decida Su voluntad[694]. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (28) ¡Creyentes! Los idólatras son gente impura. Así pues, que a partir de este año no se acerquen al Masyid al-Haram. Si teméis caer en la pobreza, sabed que Allah os enriquecerá con Su gracia siguiendo Su plan. Allah actúa según Su conocimiento, y juzga con sabiduría. (29) Luchad contra aquellos de los que recibieron el Kitab que no crean en Allah ni el Último Día, ni prohíban lo que Allah y Su Mensajero han prohibido, ni sigan el Din verdadero. Luchad contra ellos hasta que paguen la yiziah[695] y estén claramente sometidos. (30) Dicen los yahud: “’Uzayr es el hijo de Allah.” Y dicen los nasara: “El Masih es el hijo de Allah.” Así dicen sus bocas. Su discurso se asemeja al de los encubridores que hubo antes de ellos. ¡Que Allah los maldiga! ¡Cómo forjan embustes! (31) Han tomado a sus rabbaniyyun[696] y a sus ahbar por señores en vez de a Allah. Es lo mismo que han hecho con el Masih, hijo de Mariam, cuando no se les había ordenado, sino que adorasen al Único Ilah. No hay ilah, sino Él. ¡Lejos está en Su perfección de aquello con lo que Le asocian! (32) Quieren apagar con sus bocas la Luz de Allah, pero Allah no quiere, sino hacer que Su Luz brille con todo su esplendor aunque lo detesten los encubridores. (33) Es Él Quien envió a Su Mensajero con la guía y con el Din verdadero para hacerlo prevalecer sobre todos los demás, aunque lo detesten los idólatras. (34)¡Creyentes! Sabed que muchos de sus rabbaniyyun y ahbar se apropian de la riqueza de la gente de forma fraudulenta y apartan del camino de Allah. Atesoran oro y plata, mas no lo gastan en la causa de Allah. A esos anúnciales un doloroso castigo. (35) El Día en que su refugio sea el fuego[697] de yahannam y se les marque con un hierro candente la frente, los costados y la espalda, y se les diga: “Esto es lo que atesorabais. Disfrutad ahora de vuestros tesoros.» (36) El número de meses que Allah ha establecido son doce. Así fue registrado en el Kitab de Allah[698] el mismo Día en que creó los Cielos y la Tierra. En cuatro de ellos está prohibido luchar –respetadlos. Este es el preciado Din que conduce a la rectitud. Luchad unidos contra los idólatras, de la misma manera que ellos se unen para luchar contra vosotros. Allah está con los que toman en serio Sus advertencias. (37) Manipular los meses del año añade encubrimiento. Así se extravían los encubridores. Un mismo mes lo declaran lícito un año y al siguiente lo declaran prohibido para ajustar así el número de meses en los que Allah ha prohibido luchar. Hacen que sea lícito luchar en esos meses cuando Allah lo ha prohibido. Se ha hecho que les parezca acertada su forma de actuar, pero Allah no guía a los encubridores. (38) ¡Creyentes! ¿Qué os pasa que cuando se os convoca a luchar por la causa de Allah, os apegáis a la tierra? ¿Acaso os complace más la vida de este mundo que la de Ajirah? Sin embargo, poca cosa es el disfrute de esta vida comparado con el del Más Allá. (39) A no ser que acudáis cuando se os convoque a luchar, Él os infligirá un doloroso castigo y os reemplazará por otra gente sin que podáis perjudicarle en nada. Allah tiene el poder sobre todas las cosas. (40) Si no le apoyáis, sabed que Allah le auxilió cuando le expulsaron de su tierra los encubridores y era uno de dos. Estando ambos en la cueva le dijo a su compañero: “Que no te turbe nuestra situación, pues Allah está con nosotros.” Allah apaciguó su ánimo y le apoyó con soldados que no veíais. Prevaleció el plan de Allah por encima de las argucias de los encubridores. Allah es el Poderoso, el Sabio. (41) Acudid prestos cuando se os llame a luchar, ya sea ligeramente armados o bien pertrechados. Combatid con vuestros bienes y con vuestras vidas por la causa de Allah. Si fuerais conscientes, sabríais que eso es lo mejor para vosotros. (42) Si hubieran visto que había una ganancia inmediata o un viaje fácil, te habrían seguido, pero les pareció una larga e insoportable marcha. Jurarán por Allah: “Si hubiéramos tenido los medios, habríamos salido con vosotros.” Se destruirán a sí mismos, y Allah sabe que mienten. (43) ¡Que Allah te perdone! ¿Por qué les diste permiso para quedarse atrás antes de que se te mostrara con claridad quiénes eran los sinceros y quiénes los que mentían[699]? (44) Los que creen en Allah y en el Último Día no te van a pedir que les dispenses de luchar con sus bienes y con sus vidas. Allah conoce a los que toman en serio Sus advertencias[700]. (45) Los que te pidieron permiso para no salir a luchar fueron los que no creían en Allah ni en el Último Día. Había recelo en sus corazones, y la duda les hizo vacilar. (46) Si realmente hubieran querido salir, sin duda que se habrían preparado para ello, pero Allah detestaba que salieran a luchar con vosotros y por ello hizo que se quedarán atrás. Se dijo: “¡Quedaos en vuestras casas! ¡Quedaos con los que se quedan[701]!” (47) Si hubieran salido con vosotros, no habrían hecho, sino añadir confusión. Habrían sembrado la fitnah y algunos habríais prestado oído a sus palabras. Allah conoce a los infames. (48) Ya antes habían buscado la fitnah tratando de confundirte hasta que llegó la verdad y se impuso el plan de Allah. ¡Y cómo lo detestaron! (49) Entre ellos los hay que dicen: “¡Dame dispensa y no me pongas a prueba.” ¿Acaso no han sucumbido ya a la prueba? Yahannam tiene sitiados a los encubridores. (50) Si te llega un bien, les duele, pero si te acontece una desgracia, dicen: “Nosotros habíamos tomado de antemano las debidas precauciones,” y se alejan, regocijándose por dentro. (51) Respóndeles que no os acontece, sino lo que Allah ha decretado para vosotros. Él es vuestro protector. Que a Allah se encomienden los creyentes. (52) Pregúntales qué esperan con tanta ansiedad que os suceda si tan sólo os puede suceder una de las dos bendiciones[702] mientras que vosotros lo que esperáis es que Allah les aflija con un castigo directo Suyo o por medio de vuestras manos. Así pues, que esperen, que también vosotros os mantendréis expectantes. (53) Adviérteles que pueden dar de buen grado o por fuerza, pues en ninguno de los dos casos les será aceptado. Son gente rebelde. (54) ¿Qué otra cosa impide que les sea aceptado lo que dan, sino el hecho de que encubran la verdad de Allah y de Su Mensajero? Acuden perezosos a la salah y dan a regañadientes. (55) Que no te deslumbre su riqueza ni te maraville el gran número de hijos que tienen. Allah quiere castigarles con todo ello en esta vida y que mueran siendo encubridores[703]. (56) Juran por Allah que son de los vuestros, pero no son de los vuestros. Antes bien, se sienten amedrentados. (57) Si encontraran algún refugio, una cueva donde poder meterse o la entrada a algún escondite, correrían hacia ellos como caballos desbocados. (58) Entre ellos los hay que te acusan de no repartir las sadaqah con justicia. Si les toca algo de ellas, se sienten complacidos, pero si no les llega nada de ellas, se alejan airados. (59) ¡Ojalá hubieran estado complacidos con lo que Allah y Su Mensajero les daban y hubieran dicho: “Allah nos basta. Allah nos dará de Su gracia y también Su Mensajero. Es a Allah a Quien anhelamos!” (60) Sabed que las sadaqah[704] son para los pobres, para los necesitados, para los que las recaudan, para los que han armonizado sus corazones[705], para rescatar a cautivos, para los que no pueden pagar sus deudas, para la causa de Allah y para los viajeros. Esto es lo que Allah ha hecho obligatorio. Allah actúa según Su conocimiento, y juzga con sabiduría. (61) Entre ellos los hay que quieren hacer daño al Profeta y dicen: “Presta oídos[706] a todo lo que le dicen.” Diles que eso es para su bien. Cree en Allah, confía en los creyentes y es una misericordia para aquéllos de vosotros que creen. Los que causen algún daño al Mensajero de Allah tendrán un doloroso castigo. (62) Os juran por Allah para complaceros, pero si fueran creyentes sabrían que Allah y Su Mensajero son más dignos de ser complacidos. (63) ¿Acaso no saben que todo aquel que se oponga a Allah y a Su Mensajero será arrojado al fuego de yahannam[707]? En él penará para siempre. Esa es la gran derrota. (64) Los hipócritas temen que se haga descargar una sura que descubra lo que hay en sus corazones. Diles que se burlen cuanto quieran. Allah sacará a la luz aquello que tanto temen. (65) Si les preguntas, ten por cierto que dirán: “En realidad hablábamos por hablar. Bromeábamos.” Pregúntales si acaso se burlaban de Allah, de Sus signos y de Su Mensajero. (66) No os excuséis. Renegasteis después de haber creído. Incluso si perdonamos a una taifa de vosotros, tened por seguro que castigaremos a otra por sus iniquidades. (67) Los hipócritas y las hipócritas se apoyan unos a otros[708]. Ordenan la iniquidad, prohíben lo que es razonable y restringen sus manos para no dar. Se han olvidado de Allah y Él se ha olvidado de ellos. Los hipócritas son de los rebeldes. (68) Allah ha prometido a los hipócritas, a las hipócritas y a los encubridores el fuego de yahannam, en el que penarán para siempre. Él les bastará. Allah los maldice. Para ellos habrá un castigo incesante[709]. (69) Actuáis de la misma forma que actuaron los que hubo antes de vosotros. Tenían más poder, más riquezas e hijos. Vivieron el tiempo que les correspondió, y vosotros vivís el que os ha correspondido, de la misma forma que los que os antecedieron vivieron el suyo, pero estáis enfrascados en las mismas futilidades que lo estuvieron ellos. Sus obras no les sirvieron de nada en esta vida ni les servirán en Ajirah. Esos son los perdedores. (70) ¿Acaso no les han llegado noticias de los que hubo antes de ellos[710] –la gente de Nuh, los Ad, los Zamud, la gente de Ibrahim, los ashab Madian y los que cambiaron su estado natural? Vinieron a ellos los Mensajeros con la clarificación. Mas no actuó Allah injustamente, sino que fueron ellos los que se condenaron a sí mismos, víctimas de su rebeldía. (71) Los creyentes y las creyentes se apoyan unos a otros. Ordenan lo que es razonable y prohíben la iniquidad. Establecen la salah, entregan la zakah y obedecen a Allah y a Su Mensajero. Allah tendrá rahmah de ellos. Allah es el Poderoso, el Sabio. (72) Allah ha prometido a los creyentes y a las creyentes Jardines por donde fluirán ríos, en los que morarán para siempre, y magníficas mansiones en los Jardines de Adn[711]. Mas tener la complacencia[712] de Allah es algo mayor que todo eso. He aquí la gran victoria. (73) ¡Profeta! Combate a los encubridores y a los hipócritas, y sé implacable con ellos. Su refugio será yahannam. ¡Qué mal lugar de destino! (74) Juran por Allah que no dijeron nada de eso, pero lo cierto es que pronunciaron palabras que eran puro encubrimiento y renegaron de la verdad después de haber aceptado Islam. Deseaban llevar a cabo lo que les resultó inaccesible. Así agradecían el que Allah y Su Mensajero les hubieran enriquecido. Será mejor para ellos que se arrepientan, pero si reniegan, sabe que Allah los atormentará con un doloroso castigo en esta vida y en Ajirah, y no tendrán en esta tierra quien les proteja ni en quien apoyarse. (75) Entre ellos los hay que se comprometieron con Allah diciendo: “Si nos concede de Su gracia, daremos con abnegación y actuaremos con rectitud.” (76) Mas cuando recibieron Su gracia, reaccionaron con tacañería, desentendiéndose del compromiso que habían adquirido con Allah. (77) Por haber defraudado a Allah, infringiendo la promesa que Le habían hecho y por sus mentiras, la hipocresía anidará en sus corazones hasta el Día en el que deban comparecer ante Él. (78) ¿Acaso no saben que Allah conoce sus secretos, sus confidencias y todos los Ghaib[713]? (79) Se burlan de los creyentes que dan sadaqah sin esperar ningún reconocimiento y de los que se esfuerzan en dar a pesar de su propia pobreza. Allah se burlará de ellos y les infligirá un doloroso castigo. (80) Ya pidas perdón por ellos o no lo pidas, Allah no los perdonaría incluso si lo pidieras setenta veces. Y ello porque han renegado de Allah y de Su Mensajero. Allah no guía a los rebeldes. (81) Los que no acudieron a luchar se alegraron de haberse quedado atrás y de no haber seguido al Mensajero de Allah. Detestaban combatir por la causa de Allah con sus bienes y con sus vidas. Dijeron: “No salgáis a luchar con este sofocante calor.” Adviérteles que más sofocante es el fuego de yahannam si fueran capaces de comprender. (82) Poco será lo que rían y mucho lo que lloren. Merecido pago por sus obras. (83) Si Allah hiciera que una taifa de ellos se volviese a ti y te pidiese permiso para salir, adviérteles que nunca saldrán contigo ni lucharán a tu lado contra el enemigo. Les complació quedarse la primera vez. Que sigan, pues, sentados con los que se quedan atrás. (84) No hagas[714] la salah por ninguno de ellos que haya muerto ni estés allí cuando lo entierren. Renegaron de Allah y de Su Mensajero y murieron siendo rebeldes. (85) Que no te deslumbre su riqueza ni te maraville el gran número de hijos que tienen. Allah quiere castigarles con todo ello en esta vida y que mueran siendo encubridores. (86) Cuando se descarga una sura que invita a creer en Allah y a luchar junto a Su Mensajero, los más favorecidos de entre ellos te piden que les eximas de tal carga y dicen: “Déjanos quedarnos con los que no salen a luchar.” (87) Se sienten complacidos de quedarse con las mujeres[715]. Sus corazones han sido sellados y no comprenden. (88) Sin embargo, el Mensajero y los que con él creen luchan con sus bienes y con sus vidas. Esos tendrán la mejor parte. Esos son los que saldrán victoriosos. (89) Allah les ha preparado Jardines por donde fluyen ríos, en los que morarán para siempre. Ese es el gran triunfo. (90) Vinieron beduinos excusándose y pidiendo que se les eximiera de salir a luchar. Esas fueron las argucias que utilizaron para quedarse los que habían renegado de Allah y de Su Mensajero. Los que de ellos sean encubridores sufrirán un doloroso castigo. (91) Que no se recrimine a los desvalidos por no salir a luchar ni a los enfermos ni a los que no tengan medios para armarse si son sinceros con Allah y Su Mensajero. No se debe reconvenir a los que actúan con rectitud –Allah es el Perdonador, el Compasivo– (92) ni tampoco a los que te piden monturas. Cuando les dices: “No he conseguido ningún animal en el que podáis montar,” se vuelven con los ojos inundados de lágrimas por la pena que sienten al no poder proveerse de lo necesario para formar parte de la expedición. (93) Sin embargo, son dignos de censura los que te piden que les eximas de salir a luchar siendo ricos. Les complace quedarse con las mujeres. Allah les ha sellado el corazón y no entienden. (94) Cuando volváis a ellos, inventarán excusas para justificar su hipocresía. Diles que no se excusen, pues no les vais a creer. Allah os ha informado sobre ellos. Allah y Su Mensajero examinarán atentamente vuestra conducta. Luego seréis devueltos al Conocedor del Ghaib y de lo Manifiesto, y os mostrará lo que hicisteis. (95) Cuando volváis a ellos, os jurarán por Allah para que los dejéis en paz. Y bien, dejadlos en paz, pues son pura inmundicia. Su refugio será yahannam –merecida recompensa por sus maldades. (96) Os juran para complaceros, pero si os complacen, sabed que a Allah no Le complacen los rebeldes. (97) Los beduinos son los más pertinaces encubridores e hipócritas. Lo que más les caracteriza es su ignorancia de los límites que Allah ha hecho descargar sobre Su Mensajero. Allah actúa según Su conocimiento, y juzga con sabiduría. (98) Entre los beduinos los hay que consideran una sanción lo que dan de sus bienes, y esperan ansiosos que os llegue algún revés de fortuna. ¡Para ellos la mala fortuna! Allah está atento a todo cuanto acontece en Su creación, y actúa según Su conocimiento. (99) Hay beduinos que creen en Allah y en el Último Día, y lo que dan de sus bienes es para ellos una forma de acercarse a Allah y de beneficiarse de las súplicas del Mensajero. En verdad que están cerca. Allah les hará entrar en Su rahmah. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (100) Los que van por delante son los primeros que emigraron –muhayirin– los que les apoyaron –ansar– y los que les siguieron en hacer el bien. Allah está satisfecho de ellos y ellos lo están de Él. Les ha preparado Jardines por donde fluyen ríos, en los que morarán para siempre. Esa es la gran victoria[716]. (101) Entre los beduinos que viven en vuestros alrededores hay hipócritas, y entre la gente de Medina los hay que persisten aún más en la hipocresía. A esos no los conocéis, Nosotros los conocemos. Los castigaremos dos veces, luego los mandaremos a un tormento atroz del que no podrán volver. (102) Hay otros que reconocen sus faltas y mezclan una obra buena con otra mala. Pudiera ser que Allah les perdonase. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (103) Toma de sus bienes sadaqah para de esa manera acendrarles y purificarles, y pide por ellos, pues tus súplicas reconfortan sus corazones. Allah está atento a todo cuanto acontece en Su creación, y actúa según Su conocimiento. (104) ¿Acaso no saben que Allah acepta el arrepentimiento de Sus siervos y lo que de su riqueza dan con sinceridad, y que Allah se vuelve a ellos con Su perdón y es el Compasivo? (105) Exhórtales a que obren con rectitud, pues Allah examina sus acciones, así como Su Mensajero y los creyentes. Y tened por cierto que seréis devueltos al Conocedor del Ghaib y de lo Manifiesto, y os mostrará lo que hicisteis. (106) Hay otros cuyo asunto se ha diferido hasta que se haga realidad el plan de Allah –o bien recibirán Su castigo o bien se volverá a ellos con Su perdón. Allah actúa según Su conocimiento, y juzga con sabiduría. (107) Los hay que ocuparon una mezquita para causar daño, para encubrir la verdad, para crear división entre los creyentes y como puesto de observación para que pudiera espiar el que anteriormente había hecho la guerra a Allah y a Su Mensajero. Ten por seguro que jurarán: “Sólo queríamos mejorar las relaciones,” pero Allah atestigua que mienten. (108) No entres en ella bajo ninguna circunstancia, pues en verdad que una mezquita levantada sobre el temor es más digna de acogerte. En ella hay hombres que aman purificarse. Allah ama a los que se purifican. (109) ¿Quién entonces es mejor, quien cimienta la estructura del edificio que quiere construir sobre el temor de Allah y Su complacencia o quien la cimienta al borde de un acantilado erosionado por el agua, y se desploma con ella[717], cayendo al fuego de yahannam? Allah no guía a los infames. (110) La estructura que han construido sobre la duda que hay en sus corazones no hará sino desmembrarlos. Allah actúa según Su conocimiento, y juzga con sabiduría. (111) Allah ha comprado a los creyentes sus vidas y sus bienes a cambio del Jardín. Combaten por la causa de Allah matando y muriendo. La misma promesa con la que Se comprometió en la Taurah, en el Inyil y ahora en el Qur-an. ¿Y quién es mejor cumplidor de sus promesas que Allah? Así pues, alegraos por el comercio que habéis hecho, pues él os conducirá a la suprema victoria (112) –a los llenos de contrición, a los que siguen el Tawhid, a los que Le alaban, a los que se desplazan por Allah, a los que se inclinan, a los que se postran, a los que ordenan lo razonable y prohíben la iniquidad y a los que se guardan dentro de los límites de Allah. Da buenas nuevas a los creyentes. (113) Ni el Profeta ni los creyentes deben suplicar el perdón para los idólatras, aunque sean de sus allegados, después de haberles informado claramente que serán arrojados al yahim[718]. (114) Y si Ibrahim pidió el perdón para su padre fue sólo por una promesa que le había hecho, pero cuando vio con claridad que era un enemigo de Allah, se desentendió de él. Ibrahim se refugiaba suplicante en Allah y era clemente con sus semejantes. (115) Allah no extravía a una gente después de haberla guiado hasta que no se les clarifique aquello de lo que deben guardarse. Allah tiene el conocimiento de todo cuanto existe, y según él actúa. (116) De Allah es el dominio de los Cielos y de la Tierra. Vivifica y hace morir. No tenéis, aparte de Allah, quien os proteja ni en quien apoyaros. (117) Allah apoyó a Su Profeta, a los muhayirin y a los ansar que le habían seguido en los momentos más difíciles. Y cuando después de eso los corazones de un grupo de ellos estuvieron a punto de extraviarse del camino, Allah se volvió a ellos con Su perdón y Su guía, con Su benevolencia y Su compasión. (118) Y así mismo hizo con los tres que eludieron salir a luchar hasta que la Tierra se les hizo estrecha a pesar de ser ancha y sus pechos parecían encogérseles. Pensaron que no podrían escapar de Allah, sino yendo hacia Él. Luego Se volvió a ellos con Su perdón para que pudieran arrepentirse. Allah es el Indulgente, el Compasivo. (119) ¡Creyentes! Tomad en serio las advertencias de Allah y manteneos en compañía de los veraces. (120) Ni la gente de Medina ni los beduinos que habitan en sus alrededores deben dejar al Mensajero de Allah solo en la lucha ni ocuparse de sus intereses en vez de obedecer sus órdenes, pues no han de sufrir sed, fatiga o hambre por la causa de Allah ni han de dar un paso que enrabie a los encubridores ni han de arrebatar algún bien al enemigo, sin que todo ello no se les inscriba a su favor como acciones de bien. Allah no deja que se pierda el galardón de los que actúan con rectitud. (121) No hay nada de lo que den, ya sea mucho o poco, ni valle que crucen por la causa de Allah que no esté registrado para que Allah les retribuya por lo mejor que hayan hecho. (122) No es preciso que todos los creyentes dejen sus casas. Basta con que lo haga una taifa de cada grupo de ellos, pues si comprenden bien el Din, podrán enseñárselo a su gente cuando regresen para que estos se guarden y tomen en serio lo que se les dice. (123) ¡Creyentes! Combatid a los encubridores que tengáis cerca. Que encuentren dureza en vosotros. Allah está con los que toman en serio Sus advertencias. (124) Cuando se hace descargar una sura, algunos de ellos preguntan: “¿A quién de vosotros le ha hecho crecer el iman?” A los que creen les ha hecho que crezca su iman y se llenan por ello de gozo. (125) Mas a los que tienen una enfermedad en el corazón les añade inmundicia a la inmundicia que ya tienen y les hace morir encubriendo la verdad. (126) ¿Acaso no ven que cada año se les pone a prueba una o dos veces? Sin embargo, no se arrepienten ni recapacitan. (127) Y cuando se hace descargar una sura se miran unos a otros y dicen: “¿Os ve alguien?” Luego se apartan. Allah apartará sus corazones de la verdad, pues son gente que no comprende. (128) Os ha llegado un Mensajero que es uno de los vuestros. Le resulta doloroso que sufráis ningún daño. Está pendiente de vosotros y con los creyentes es benévolo, compasivo. (129) Mas si se apartan desdeñosos, declárales: “¡Allah me basta! No hay ilah, sino Él. A Él me encomiendo, al Señor del grandioso Arsh[719].”

Notas

[688] Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim. Ver apéndice E.

[689] Ver Info 9.

[690] Pues ahora son vuestros hermanos. Se completa esta aleya con la aleya 11 de la misma sura: Mas si enmiendan su actitud, establecen la salah y pagan la zakah, sabed que son vuestros hermanos en el Din.

[691] Ver artículo XX.

[692] Ver referencia F17.

[693] Ver referencia F18.

[694] El tiempo verbal que utiliza aquí el Qur-an es presente ya que tiene un sentido general. Si alguien se opone a Allah y a Su Mensajero y después de haber tomado esa actitud se arrepiente y cambia su conducta, Allah puede perdonarle si ve sinceridad en su corazón.

[695] Impuesto que debe pagar la Gente del Libro que viva en territorio musulmán y que equivale al impuesto obligatorio zakah que deben pagar los musulmanes.

[696] El término rabbaniyyun رَبَّانيُّن deriva del verbo rab-ba رَبَّ que significa –el que deviene señor, dueño o poseedor; el que tiene poder y autoridad sobre algo o alguien. De ahí que rabbaniyyun se utilice para referirse –a quien se entrega a ejercicios religiosos y actos de devoción; y también se refiere a quien tiene conocimiento de Allah, y a un sabio. Este término era utilizado especialmente entre los judíos –se puede traducir al español por rabino.

En cuanto al término ahbar أَحْبار deriva del verbo habara حَبَرَ y significa  –un hombre de buen comportamiento y versado en la religión, y un experto en temas religiosos. Se aplicaba este nombre a ciertos judíos que conocían la Ley y la aplicaban en sus vidas. Su prestigio entre la comunidad judía y, más tarde, entre la cristiana, se fue perdiendo a medida que sus vidas ya no reflejaban sus enseñanzas, como vemos en la aleya 34 de esta misma sura.

[697] Ver referencia F17.

[698] Ver artículo XIV y esquema 19.

[699]  Ver Info 21.

[700]  Ver Info 9.

[701]  Es decir, quedaos con los que realmente no pueden salir a luchar –mujeres, niños, ancianos, enfermos… Vosotros podéis luchar, pero no queréis, tenéis miedo de morir y de perder, así, dunia. Es humillante la forma en la que se dirige a ellos el Qur-an –sois hombres jóvenes y fuertes, pero actuáis como si fuerais mujeres. Queda explicado esto mismo en las aleyas 87, 88, 89 y 90 de esta misma sura.

[702]  El martirio o la victoria.

[703]  Ver artículo XIII.

[704]  Incluida la zakah.

[705] En esta expresión, el concepto “armonía” abarca un amplio espectro de significados. Se puede referir a aquellos que han pacificado sus corazones al abrazar el Islam, lo que podría obligarles a abandonar sus hogares, sus medios de subsistencia, etc. Ellos también son dignos de recibir ayuda material.

[706] La expresión «prestar oídos» significa escuchar con paciencia y simpatía. Los hipócritas censuraban que alguien que se proclamaba Profeta de Allah hiciera caso a lo que mucha gente le decía, pero esa actitud del Profeta Muhammad (s.a.s) era el resultado de su amabilidad y de su humildad. Escuchaba a la gente como si lo que le decían fuera lo más importante del mundo y de esa forma los dignificaba.

[707]  Ver referencia F17.

[708]  Ver Infos 7 y 8.

[709]  Ver referencia F17.

[710]  Ver artículo XX.

[711] La forma عَدْن ‘adn deriva del verbo عَدَنَ ‘adana que significa –permanecer, habitar, residir. La expresión “los Jardines de Adn” haría, pues, referencia a los Jardines de permanencia, en los que morar eternamente. También significa –la orilla del mar. En esto sentido podría hacer referencia a Jardines junto a un mar.

[712]  Aquí se desvela uno de los secretos de Ajirah –hay algo mayor que el Jardín, algo más allá de los Jardines. Entrar en la complacencia de Allah, es entrar en Su consciencia y morar en ella, individualmente, para siempre, en todas las creaciones. Ver artículos VII, XV y XVII y esquema 11 con su texto.

[713]  Ver Info 5.

[714]  Ver Info 21.

[715] la palabra jawalif خَوالِف es el plural de jalifah, y significa –mujeres. Aquí, Allah el Altísimo equipara a los que rehuían combatir con el Profeta con las mujeres que se quedaban en casa ocupándose de los hijos mientras los hombres salían a luchar.

[716]  Ver Info 27.

[717]  Ver cuadro C6.

[718]  Ver referencia F17.

[719] Ver artículos IV, V y XV; apéndice A y esquemas 10 y 19.

8.SURA DE LOS BOTINES DE GUERRA

AL-ANFAL

سُورَةُ الأَنفَالِ

Medinense

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

(1) Te preguntan en lo referente a los botines de guerra. Respóndeles que los botines de guerra pertenecen a Allah y al Mensajero. Así pues, tomad en serio las advertencias de Allah. No os desunáis a causa de ello. Si sois creyentes, obedeced a Allah y a Su Mensajero. (2) Los creyentes son aquéllos cuyos corazones tiemblan cuando se recuerda a Allah. Y cuando se les recitan Sus aleyas, crece su iman y a su Señor se encomiendan. (3) Establecen la salah y distribuyen entre los necesitados una parte del sustento que les hemos asignado. (4) Esos son los verdaderos creyentes. Tienen rangos elevados ante su Señor. Disfrutarán de Su perdón y de una generosa provisión. (5) Esa fue la causa de que tu Señor te sacase de casa para que luchaseis por lo que era más justo. Una parte de los creyentes, sin embargo, se mostraron remisos. (6) Tratan de argumentarte como si no se les hubiera clarificado la verdad, y miran desencajados como si se les condujera a la muerte. (7) Cuando Allah os prometió que os haríais con una de las dos taifas[663], deseasteis que fuera la que no tenía fuerza para luchar, pero era voluntad de Allah destruir hasta la raíz a los encubridores para que de esa forma se cumpliera Su plan, (8) aunque lo detestasen los nefarios, prevaleciendo la verdad y quedando de manifiesto su impostura. (9) Buscasteis ayuda en vuestro Señor y Él os respondió: “En verdad que voy a apoyaros con mil malaikah dispuestos en filas detrás de vosotros[664].” (10) No lo hizo Allah, sino como buena nueva y sosiego para vuestros corazones. No hay victoria, sino la que viene de Allah –el Poderoso, el Sabio. (11) Hizo que os cubriera una somnolencia reparadora y que cayera sobre vosotros agua del cielo para purificaros con ella de la inmundicia del shaytan, para infundir fuerza a vuestros corazones y afirmar así vuestros pasos. (12) Tu Señor inspiró a los malaikah[665]: “Estoy con vosotros. Apoyad a los que creen. Arrojaré el terror en los corazones de los encubridores. Golpeadles en la nuca y en las articulaciones de todas sus extremidades[666].” (13) Y ello por haberse opuesto a Allah y a Su Mensajero. Quien se oponga a Allah y a Su Mensajero que sepa que Allah es implacable castigando[667]. (14) Este es vuestro castigo –gustadlo. Y el castigo para los encubridores es el tormento del fuego. (15) ¡Creyentes! Cuando os encontréis con los encubridores marchando en formación de batalla, no huyáis ni tratéis de esquivarlos. Antes bien, arremeted contra ellos. (16) Quien les rehúya ese día, a no ser para alterar a su favor el curso de la batalla o para unirse a otra parte de su ejército, se ganará la ira de Allah y su refugio será yahannam. ¡Qué mal lugar de destino! (17) No fuisteis vosotros quienes los matasteis, sino que fue Allah Quien los mató. Ni arrojabas tú cuando arrojabas, sino que era Allah Quien arrojaba[668]. No lo hicimos, sino para agraciar a los creyentes con una prueba de la que salieran victoriosos. Allah está atento a todo cuanto acontece en Su creación, y actúa según Su conocimiento. (18) Allah desbarata las argucias de los encubridores. (19) Si pedíais que se clarificara vuestra posición con respecto a los creyentes, ya se os ha clarificado[669], y mejor será que desistáis. Si volvéis, volveremos y de nada os servirán vuestras huestes, por muy numerosas que sean. Allah está con los que creen. (20) ¡Creyentes! Obedeced a Allah y a Su Mensajero. No le abandonéis cuando hayáis oído sus órdenes. (21) No seáis como ésos que dicen: “Hemos oído,” pero en realidad es como si no hubieran oído nada. (22) Ante Allah no hay peores criaturas de cuantas se mueven sobre la faz de la Tierra que las que, faltas de razón, ni perciben ni entienden. (23) Si Allah hubiera sabido que había algún bien en ellos, les habría hecho entender lo que escuchaban, pero aunque les hubiera hecho entender lo que escuchaban, se habrían desentendido de ello de igual manera[670]. (24) ¡Creyentes! Responded a Allah y al Mensajero cuando os llamen a lo que os vivifica, y sabed que Allah se interpone entre el hombre y su corazón[671]. Tened por seguro que seréis reunidos para comparecer ante Él. (25) Guardaos de una fitnah que no afligirá de forma especial a los nefarios de entre vosotros[672]. Sabed que Allah es implacable castigando. (26) Recordad cuando erais pocos y estabais indefensos en esta tierra temiendo que vuestros enemigos pudieran echaros por la fuerza, pero os acogió, os apoyó con Su poder y os enriqueció con el mejor sustento para que fuerais agradecidos. (27) ¡Creyentes! No traicionéis a Allah ni a Su Mensajero ni traicionéis a sabiendas la confianza que se haya depositado en vosotros. (28) Sabed que vuestra riqueza y vuestros hijos son fitnah[673] y que es Allah Quien mejor recompensa vuestras acciones. (29) ¡Creyentes! Si tomáis en serio las advertencias de Allah, Él os dará Furqan[674], ocultará vuestras malas acciones y os perdonará. Es Allah Quien posee la gracia infinita. (30) Los encubridores maquinaron para afirmarse contra ti o para matarte o para expulsarte. Urdieron una estratagema, pero Allah preparó otra contra ellos. Allah es el Mejor Diseñador de Estratagemas. (31) Cuando se les recitan Nuestras aleyas, dicen: “Ya hemos oído, y si quisiéramos, podríamos decir algo parecido. No son, sino leyendas de los antiguos[675].” (32) Dijeron: “¡Oh Allah! Si esto que se nos transmite es realmente la verdad que viene de Ti, haz que lluevan piedras del cielo o inflígenos un doloroso castigo.” (33) Allah no iba a castigarles mientras tú estuvieses con ellos o mientras pidiesen perdón. (34) ¡Pero qué les pasa! Cómo no habría de castigarles Allah cuando impiden el acceso al Masyid al-Haram[676], sin ser ellos sus guardianes. Sólo los que toman en serio Nuestras advertencias[677] son sus guardianes. Sin embargo, la mayoría de ellos no son conscientes de esta realidad. (35) Sus salah junto a la Casa no son, sino silbidos y palmadas. Gustad, pues, el castigo por vuestro encubrimiento. (36) Los encubridores utilizan parte de su dinero en obstaculizar el camino de Allah, y seguirán haciéndolo[678], pero eso no impedirá que se lamenten por ello y sean vencidos. Se reunirá a los encubridores y se les arrojará a yahannam. (37) De esta manera Allah separará a los inmundos de los puros. A los inmundos los amontonará unos sobre otros y los arrojará a yahannam. Esos serán los perdedores. (38) Diles a los encubridores que si abandonan su actitud, les será perdonado todo lo anterior, pero si persisten en su encubrimiento, que sepan que esa ha sido la sunnah del hombre ya desde las primeras comunidades. (39) Combátelos hasta que no haya más fitnah y el Din de todos ellos sea la adoración de Allah. Mas si deponen su actitud, que sepan que Allah es consciente de la intención que les mueve a actuar. (40) Si reniegan, sabed que Allah es vuestro protector. ¡Y qué excelente protector! ¡Y qué excelente apoyo tenéis en Él! (41) De los botines que obtengáis un quinto pertenece a Allah y a Su Mensajero, a los familiares más allegados, a los huérfanos, a los pobres y a los viajeros, si creéis en Allah y en lo que hicimos descargar sobre Nuestro siervo el Día del Furqan, el día en el que se enfrentaron las dos huestes. Allah tiene el poder sobre todas las cosas. (42) Os encontrabais en la ladera más próxima[679], ellos en la más alejada[680], y la caravana pasaba por debajo de vosotros. Incluso si hubierais tratado de establecer un lugar de encuentro para luchar, nunca os habríais puesto de acuerdo. Sin embargo, tenía que hacerse realidad el plan de Allah de forma que muriera quien tenía que morir y viviera quien tenía que vivir. Allah está atento a todo cuanto acontece en Su creación, y actúa según Su conocimiento. (43) Allah hizo que en sueños vieras que eran pocos, pues si te hubiera hecho ver que eran muchos, os habría entrado el desánimo y habríais discutido la orden de luchar. Allah os libró de ello. Él conoce lo que hay en lo más recóndito de los corazones, y según ese conocimiento actúa. (44) Hizo que os parecieran pocos al enfrentaros con ellos y de la misma forma, hizo que les parecierais pocos a ellos para que se hiciera realidad el plan de Allah. En Él confluyen todos los asuntos. (45) ¡Creyentes! Cuando os encontréis con el enemigo, mostrad firmeza y encomendaos a Allah para que salgáis victoriosos. (46) Obedeced a Allah y a Su Mensajero, y no discutáis las órdenes, pues se debilitaría vuestro ánimo y perderíais la fuerza. Antes bien, mostrad entereza. Allah está con los que resisten[681]. (47) No seáis como ésos que salieron hipócritamente de sus casas para luchar, haciendo alarde de valor ante la gente, cuando en realidad no hacían, sino apartar del camino de Allah. Allah los sitia con sus propias acciones. (48) El shaytan les hizo creer que lo que hacían era lo correcto. Les dijo: “Hoy no habrá quien pueda venceros. Yo estoy a vuestro lado.” Mas cuando ambos ejércitos se divisaron, se batió en retirada y dijo: “Nada tengo que ver con lo que vais a hacer. Veo lo que vosotros no veis. Temo a Allah, pues Allah es implacable castigando.” (49) Lo mismo que dicen los hipócritas y los que tienen una enfermedad en el corazón: “Su din les ha engañado.” Mas quien busque apoyo en Allah que sepa que Allah es el Poderoso, el Sabio. (50) Si vieras cuando los malaikah se lleven a los encubridores, les golpeen en el rostro y en la espalda y les digan: “Gustad el castigo del hariq[682].” (51) Y no porque Allah sea opresor con Sus siervos, sino como justo pago por sus obras. (52) Niegan los signos de Allah con la misma persistencia con la que los negaron la gente de Firaun y los que hubo antes de ellos. Allah los castigó por su iniquidad. Allah es el Fuerte, el Implacable castigando. (53) Y ello porque Allah no retira arbitrariamente la gracia que ha concedido a una gente mientras ellos no cambien lo que albergan en su interior[683]. Allah está atento a todo cuanto acontece en Su creación, y actúa según Su conocimiento. (54) Niegan los signos de Allah con la misma persistencia con la que los negaron la gente de Firaun y los que hubo antes de ellos. Los destruimos por su iniquidad y ahogamos a la gente de Firaun[684]. Todos eran nefarios. (55) Las peores criaturas ante Allah de cuantas se mueven sobre la faz de la Tierra son los encubridores, pues reniegan de la verdad. (56) Pactas con ellos, pero una y otra vez traicionan los pactos que han contraído, y no sienten por ello el menor temor (de Allah). (57) Infligirles una severa derrota de modo que se dispersen aterrorizados sus seguidores y recapaciten antes de involucrarse en una guerra contra vosotros. (58) Si temes que algunos grupos te traicionen, concluye el pacto que tengas con ellos para estar en igualdad de condiciones. Allah no ama a los traidores. (59) Que no cuenten los encubridores con que os han tomado la delantera, pues no podrán evitar que les llegue el final decretado. (60) Preparad contra ellos todas las fuerzas que tengáis de a pie y de a caballo para de esa forma amedrentar a los enemigos de Allah, que son también los vuestros, aparte de otros que no conocéis y que Allah sí conoce. Lo que gastéis en el camino de Allah se os devolverá con creces, y en nada seréis tratados injustamente. (61) Mas si optan por la paz, opta tú también por ella y encomiéndate a Allah. Él está atento a todo cuanto acontece en Su creación, y actúa según Su conocimiento. (62) Si tratan de engañarte, sabe que Allah te basta. Él es Quien te apoya con Su poder y con los creyentes. (63) Ha unido sus corazones. Aunque hubieras dado todo cuanto hay en la Tierra, no habrías podido unirlos. Sin embargo, Allah los ha unido. Él es el Poderoso, el Sabio. (64) ¡Profeta! Allah te basta y a los creyentes que te siguen. (65) ¡Profeta! Urge a los creyentes a luchar. Veinte de vosotros que tengan entereza vencerán a doscientos. Si sois cien, venceréis a mil de los encubridores, pues ellos son gente que no comprende. (66) Allah ha visto vuestra debilidad y quiere apoyaros haciendo[685] que cien de vosotros que luchen con determinación puedan vencer a doscientos. Si sois mil, venceréis a dos mil por la voluntad de Allah. Allah está con los que resisten. (67) Nunca un Profeta tomó prisioneros antes de haber causado estragos en las fuerzas enemigas. Queréis lo que os ofrece la vida de este mundo mientras que Allah quiere la de Ajirah. Allah es el Poderoso, el Sabio. (68) De no haber sido por un registro que Allah había activado con anterioridad, os habría llegado un duro castigo por aquello de lo que os habíais apropiado. (69) Mas disfrutad de lo lícito y bueno de los botines que hayáis obtenido en la guerra, y tomad en serio las advertencias de Allah. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (70) ¡Profeta! Di a los cautivos que tengáis en vuestro poder: “Si Allah ve que en vuestros corazones hay algún atisbo de bien, os concederá algo mejor que aquello de lo que habéis sido desposeídos, y os perdonará. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (71) Mas si quieren traicionarte, sabe que ya traicionaron antes a Allah, por ello los ha puesto a tu disposición. Allah actúa según Su conocimiento, y juzga con sabiduría. (72) Los que creen, han emigrado y luchan con sus bienes y con sus vidas por la causa de Allah, y los que les dieron refugio y les apoyaron, ésos son verdaderos aliados unos de otros. En cuanto a los que creen, pero no han emigrado, no debéis apoyarles en nada hasta que no lo hagan. Mas si os piden ayuda por algo concerniente al Din, sobre vosotros recae el deber de ayudarles, a no ser que sea contra una gente con la que hayáis hecho un pacto. Allah es consciente de la intención que os mueve a actuar. (73) Los encubridores son aliados unos de otros. Si los creyentes no se unen como ellos, habrá desorden en la Tierra y una gran corrupción[686]. (74) Los que creen, han emigrado y luchan por la causa de Allah, y los que les han dado refugio y les han apoyado, esos son los verdaderos creyentes. Tendrán el perdón de su Señor y una generosa provisión. (75) Los que han creído después, han emigrado y luchan con vosotros, a esos considerarles de los vuestros. Los emparentados por consanguinidad tienen más derecho a heredar entre sí que los otros, sus hermanos en el Din, según está decretado en el Kitab de Allah[687]. Allah tiene conocimiento de todo cuanto existe, y según él actúa.

Notas

[663]  Estas dos taifas hacen referencia, por una parte, a una rica caravana liderada por Abu Sufian que volvía a Makkah después de un provechoso viaje a Siria, pero muy poco protegida si tenía que enfrentarse a un ejército. La otra taifa estaba representada por un grupo de 1.000 hombres bien armados dispuestos a atacar Medina. Algunos de los creyentes veían con mejores ojos la primera alternativa –no más de 40 hombres armados y un rico botín. La segunda era casi un suicidio –tan sólo 300 hombres mal equipados contra 1.000 expertos guerreros. Sin embargo, vencer a ese ejército supondría sacudir los mismísimos cimientos de la idólatra sociedad mekinense. Ese era el plan de Allah y, con Su apoyo, los creyentes salieron victoriosos. Toda Arabia presenció atónita aquella victoria. Esos zarrapastrosos musulmanes eran vistos ahora como una clara alternativa, como un nuevo camino que, poco a poco, muchos irán tomando.

[664]  Aquí el narrador introduce un discurso de Allah el Altísimo. Ver artículos III y XXII.

[665]  Ver apéndice K.

[666] El término banan بَنان utilizado aquí, según lo entienden los ulama árabes, hace referencia a todos los dedos de la mano.

[667]  Ver referencia F17.

[668]  Ver artículo XXII.

[669] Los encubridores y los rebeldes están convencidos de que Allah está con ellos y de que son los creyentes los que están en el error, pues no son ricos, ni poderosos, ni forman parte del “pueblo elegido”; y ello les lleva a pedir al Altísimo que aclare su situación y muestre claramente quién está en el error. En esta Aleya Allah les muestra que son ellos los extraviados y que Él está y estará siempre con los creyentes. Ver Infos 7 y 8.

[670] En esta aleya Allah el Altísimo nos da una clave para entender, desde la perspectiva humana, la predestinación. Si en una tierra no hay ninguna semilla que pueda dar algún fruto del que se puedan beneficiar los hombres, sólo las semillas de la hierba mala o de plantas en las que no hay ningún bien, incluso si la quemásemos o la regásemos con abundante agua y la enriqueciéramos con buenos fertilizantes, el resultado sería el mismo, pues es una tierra estéril en la que no hay semilla alguna. Ver artículo XIII.

[671]  Ver artículos VI y esquemas 7 y 12.

[672] Esta es la fitnah que hoy asola a una buena parte de los países musulmanes. Una fitnah que está afligiendo a unos y a otros, a creyentes y a encubridores; a justos y a inicuos por igual. Esta es la fitnah que tendríamos que haber evitado; la fitnah de la que no nos hemos protegido.

[673]  Ver referencia F18.

[674] El término furqan فُرْقان significa discernimiento, la capacidad para distinguir el bien del mal, para separar el conocimiento de la ignorancia y poder seguir la guía divina. Por lo tanto, quien recibe esta Gracia de Allah el Altísimo, en verdad que ha recibido el mayor de los tesoros.

[675]  Ver artículo XIX y esquemas 2 y 8 con sus textos.

[676]  Ver artículo XX.

[677]  Ver Info 9.

[678]  Ver Info 7 y 8.

[679]  A la ciudad –Medina.

[680]  Hacia el mar.

[681]  Ver Info 26.

[682]  Ver referencia F17, artículo XXI e Info 2.

[683]  Volviéndose rebeldes e inicuos.

[684]  Ver artículo XX e Info 24.

[685]  Ver artículo XIII.

[686] La trama existencial está basada en la lucha de los contrarios, y lo contrario del kufur, del encubrimiento, del mal… sólo puede ser el Islam, la verdad, el bien. Si los musulmanes se desunen y dispersan, en la balanza sólo habrá un platillo y la ecuación quedará desequilibrada y descompensada, lo que hará que sea la corrupción, el mal, la rebeldía lo que domine la Tierra entera. Este es el escenario que hoy contemplamos por doquier. Ver Infos 7 y 8, articulo XIX y esquemas 2 y 8 con sus textos.

[687]  El derecho a heredar por consanguineidad es algo muhkamatun, una disposición que no se puede cambiar, pues forma parte de la estructura misma del Din de Allah. Ver artículo XIV.