14.SURA DE IBRAHIM

سُورَةُ إِبْرَاهِيمَ

Mequinense

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

(1) Alif, Lam, Ra[816] –un Kitab[817] que hacemos descargar sobre ti para que lleves a los hombres –nas, por la voluntad de su Señor, de las tinieblas a la luz, al camino del Poderoso, del Alabado. (2) De Allah es cuanto hay en los Cielos y en la Tierra. ¡Ay de los encubridores por el castigo atroz[818] que les espera! (3) Esos que prefieren la vida de este mundo a la de Ajirah y desvían del camino de Allah[819], haciéndolo sinuoso y confuso. Esos son los que están en un lejano extravío[820]. (4) Ten por seguro que no hemos enviado a ningún Mensajero que no hablase a su gente en su misma lengua para clarificarles la verdad; mas Allah extravía y guía según Su voluntad –el  Poderoso, el Sabio. (5) Enviamos a Musa con Nuestros signos y le inspiramos: “Saca a tu gente de las tinieblas y llévales a la luz, y recuérdales los Días[821] de Allah.” Sin duda que en ello hay signos para los que resisten y saben agradecer. (6) Dijo Musa[822] a su gente: “Recordad la bendición que Allah derramó sobre vosotros cuando os salvó del suplicio con el que os atormentaba la gente de Firaun, degollando a vuestros hijos y dejando vivir a vuestras mujeres. Así os sometió vuestro Señor a una enorme prueba. (7) Y cuando os aseguró: ‘A quien de vosotros sepa agradecer le añadiré de Mi gracia. Mas para los ingratos habrá un terrible castigo.’” (8) Dijo Musa: “En nada Le afectaría a Allah el que vosotros y cuantos hay en la Tierra encubrierais la verdad. Él es en Sí Mismo Suficiente, el Alabado. (9) ¿Acaso no os han llegado noticias de los que hubo antes de vosotros, la gente de Nuh, los Ad, los Zamud y los que vinieron después de ellos?” Sólo Allah los conoce. Les llegaron sus Mensajeros con la clarificación, pero su respuesta fue decirles: “Renegamos de aquello con lo que habéis sido enviados. Tenemos serias dudas al respecto, y eso a lo que nos llamáis nos resulta sumamente confuso.” (10) Dijeron sus Mensajeros: “¿Puede haber duda sobre Allah, el Creador de los Cielos y de la Tierra, el que siempre está dispuesto a perdonar vuestros pecados y a retrasaros el castigo hasta el tiempo fijado?” Replicaron: “Vosotros no sois, sino humanos –bashar– como nosotros. Queréis apartarnos de lo que adoraban nuestros padres. Traednos un signo irrefutable de lo que decís.” (11) Les respondieron sus Mensajeros: “Sin duda que somos humanos –bashar– como vosotros. Sin embargo, Allah otorga Su gracia a quien quiere de Sus siervos, y no está en nosotros venir con un signo irrefutable si no es por la voluntad de Allah. ¡A Allah se encomiendan los creyentes! (12) ¿Y cómo podríamos no encomendarnos a Allah cuando ha sido Él quien nos ha guiado a lo que seguimos, fuera del error? Resistiremos el daño que intentéis causarnos. A Allah se encomiendan los que en Él confían!” (13) Dijeron los encubridores a sus Mensajeros: “Os echaremos de nuestras tierras, a menos que volváis a nuestra mil-lah[823].” Su Señor entonces les inspiró: “Vamos a destruir a los infames. (14) Después os haremos habitar en su territorio. Eso será para quien tema comparecer ante Mí, y para quien tema que se haga realidad Mi amenaza[824].” (15) Y suplicaron que les diera la victoria. Y así fue, pues nunca un tirano saldrá victorioso. (16) Detrás de él tendrá yahannam, y se le dará a beber un agua putrefacta[825]. (17) Querrá tragarla, pero apenas podrá. La muerte le rodeará, pero no morirá. Tendrá tras de sí un castigo atroz. (18) Las obras de los que encubren la verdad de su Señor son como cenizas que un fuerte viento esparce en un día tempestuoso. De nada les sirve lo que atesoraron. Así es el extravío que aleja irremediablemente de la verdad[826]. (19) ¿Acaso no ves que Allah ha creado los Cielos y la Tierra de la mejor manera posible? Si fuera esa Su voluntad, os suprimiría y traería a otras criaturas[827]. (20) Eso no es difícil para Allah. (21) Todos comparecerán ante Allah, sin que puedan ocultar nada. Dirán los pusilánimes a los que se arrogaban el papel de dirigentes: “Fuimos fieles seguidores vuestros. ¿Podéis aliviarnos en algo el castigo de Allah?” Les responderán: “Si Allah nos hubiera guiado, os habríamos guiado. Poco importa hoy si nos angustiamos o mostramos entereza. No habrá escapatoria para ninguno de nosotros.” (22) Dirá el shaytan cuando llegue la hora del Juicio Final: “Allah os hizo una promesa y esa promesa ha resultado ser verdadera. También yo os prometí algo, pero no fue mi promesa, sino un fraude. En realidad, no tenía ninguna autoridad sobre vosotros, pero os llamé y me respondisteis. Así pues, no me reprochéis nada a mí, sino reprocharos a vosotros mismos. Ni yo os puedo socorrer ni vosotros me podéis socorrer a mí. Reniego de aquello con lo que antes me asociabais.” Los infames tendrán un doloroso castigo. (23) Los que crean y actúen con rectitud entrarán en Jardines por los que fluirán ríos. En ellos morarán para siempre, siguiendo la voluntad de su Señor. Allí su saludo será –salam. (24) ¿Acaso no te has fijado cómo Allah compara la buena palabra con un árbol frondoso cuya raíz está firmemente arraigada en la tierra y cuyas ramas se extienden hacia el cielo? (25) Da fruto sin cesar, siguiendo la voluntad de su Señor. Allah utiliza alegorías para que los hombres recapaciten. (26) Mas la palabra dañina se parece a un árbol que no da fruto y está desenraizado[828]. (27) Allah da firmeza a los creyentes con argumentos irrefutables en la vida de este mundo y en la de Ajirah, y extravía a los infames. Allah lleva a cabo los designios de Su voluntad. (28) ¿Acaso no has visto a quienes han cambiado la gracia de Allah por el extravío y han alojado a su gente en la casa de la perdición? (29) Arderán en yahannam. ¡Qué terrible morada! (30) Ponen junto a Allah entidades a las que dan igual poder que a Él para así desviar de Su camino. Diles que sigan con su forma de vida. Su destino final será el fuego. (31) “Di a Mis siervos creyentes que establezcan la salah y den en secreto y abiertamente” de aquello con lo que les sustentamos antes de que llegue un Día en el que no se podrá negociar ni habrá nadie en quien apoyarse[829]. (32) Es Allah Quien ha creado los Cielos y la Tierra y Quien envía agua del cielo con la que hace que broten cultivos que son vuestro sustento. Ha hecho que los barcos[830] naveguen por el mar según Su plan, y según él os ha sometido[831] los ríos, (33) el Sol y la Luna, que incansablemente realizan las funciones asignadas, la noche y el día[832]. (34) Os ha dado de todo lo que Le habéis pedido. Si tratarais de contar las bendiciones que Allah os ha otorgado, no podríais enumerarlas. Es una infamia por parte del hombre –insan– encubrir las bendiciones que se le han concedido. (35) Suplicó Ibrahim: “¡Señor mío! Haz seguras estas tierras, y apártanos a mí y a mis hijos de adorar ídolos. (36) ¡Señor mío! Llevan al extravío a mucha gente –nas. Quien me siga será de los míos, y quien me desobedezca… Tú eres el Perdonador, el Compasivo. (37) ¡Señor nuestro! He llevado a parte de mi descendencia a un valle que no es rico en cultivos, junto a Tu Casa prohibida, Oh Señor, para que establezcan la salah. Pon en los corazones de la gente –nas– amor hacia ellos e incrementa su hacienda para que sean agradecidos. (38) ¡Señor nuestro! Tú conoces lo que escondemos y lo que manifestamos. No hay nada que pueda ocultarse a Allah ni en la Tierra ni en el Cielo. (39) ¡Alabado sea Allah que me ha concedido siendo ya anciano a Ismail y a Ishaq. Mi Señor escucha las súplicas. (40) ¡Señor mío! Haz que establezca la salah y que entre mi descendencia los haya que también la establezcan. ¡Señor nuestro! Acepta mi súplica. (41) ¡Señor nuestro! Perdóname y perdona a mis padres y a los creyentes el Día de la Rendición de Cuentas[833].” (42) No contéis con que Allah esté descuidado de lo que hacen los infames. Tan sólo aplaza su suerte hasta un Día en el que las miradas estén fijas, inmóviles; (43) las cabezas levantadas, sin poder bajarlas, los cuellos rígidos y los ojos abiertos de espanto. No podrán pestañear. Sus corazones –fuad[834]–  estarán vacíos. (44) Advierte a la gente del Día en que les llegue el castigo y digan los infames: “¡Señor nuestro! Retrasa este Día y permítenos volver para que respondamos a Tu llamada y sigamos a los Mensajeros.” ¿Acaso no proclamabais con absoluta certeza que no tendríais que rendir cuentas ni sufrir tormento alguno[835]? (45) Vivisteis donde vivieron los que se habían condenado a sí mismos, víctimas de su rebeldía, y os mostramos claramente lo que hicimos con ellos. No dejamos de utilizar alegorías para que comprendierais. (46) Urden maquinaciones, pero Allah sujeta sus maquinaciones por poderosas que sean. (47) Ni por un momento pienses que Allah faltará a la promesa que ha hecho a Sus Mensajeros. Allah es el Poderoso, el Deshacedor de Agravios. (48) El Día en que la Tierra se cambie por otra Tierra, así como los Cielos[836], y se les haga comparecer ante Allah –el Único, el Irresistible, (49) ese Día verás a los malvados unidos con grilletes bajo un mismo yugo. (50) Llevarán ropas de alquitrán y el fuego cubrirá sus rostros. (51) Allah pagará a cada nafs según sus obras. Allah es rápido en hacer la cuenta. (52) Esta es una revelación para advertir a la gente –nas– y para que sepan que Él es el Único Ilah, y para que recapaciten y recuerden los dotados de entendimiento.

NOTAS

[816]  Ver artículo IV.

[817]  Ver artículo XIV y esquema 19.

[818]  Ver referencia F17.

[819]  Ver Infos 7 y 8.

[820]  Ver apéndice O.

[821]  Ver artículo XX y esquemas 20 y 23.

[822]  Ver artículo XX y esquemas 20 y 23.

[823]  Ver artículo 11.

[824]  El narrador aquí trasmite dos textos, uno es la inspiración y otro un discurso intercalado de Allah el Altísimo en primer persona. Ver artículos III y XXII.

[825]  Ver referencia F17.

[826]  Ver cuadro C6.

[827]  Ver apéndice J.

[828]  Ver cuadro C6.

[829]  Ver artículos III y XXII.

[830]  También aquí el término utilizado para barco es fulk فُلْك, y no yariah (singular) جارِيَة ni yawari (plural) جَوار. Ver apéndice R.

[831] Podemos creer que los barcos flotan en el mar por la ley de Arquímedes, o podemos reflexionar un poco más hasta comprender que una ley no puede originarse ni diseñarse ni mucho menos mantenerse y existir y actuar por sí misma. Cuando utilizamos en un programa determinado la opción “buscar” enseguida nos aparecen en pantalla los nombres de los archivos requeridos y su precisa localización. Pero bajo ningún concepto pensaremos que esa opción se generó en algún momento dentro del ordenador, ni tampoco aceptaremos la idea de que ha sido el propio ordenador el que la ha diseñado y creado. Sabemos que han sido “el ingeniero” y el “programador” quienes han configurado el programa y el aparato en cuestión para que el usuario pueda servirse de esta opción. De la misma forma, en Su Decreto se ha configurado la existencia de tal forma que los mares y los ríos puedan sostener y hacer que fluyan enormes embarcaciones, y que al mismo tiempo alberguen millones de especies marinas de las que comemos, así como valiosos adornos como el coral y las perlas. Una parte de todo ese entramado es visible y puede ser objeto de estudio y de investigación, pero otra escapa a nuestros sentidos y a nuestras capacidades cognoscitivas, ya que intervienen entidades –que en algunos casos podemos denominar malaikah– que pertenecen a un nivel ontológico diferente al nuestro. Ver apéndice P.

[832]   En esta aleya y en varias otras (por ejemplo, en las aleyas 39 y 40 de la sura 36 – Ya Sin) se da a la noche y al día la configuración de entidades independientes de los astros, del Sol y de la Luna. Es decir, que tanto la noche como el día existen por sí mismas y no como el resultado de la luz del Sol (el día) o de su ausencia (la noche). Esta idea se expresa más claramente en la siguiente aleya: Hemos hecho de la noche y del día dos signos –el signo de la noche lo hacemos desaparecer para que el signo del día sea visible (sura 17 – al Isra-i, aleya 12). Por lo tanto, la noche y el día son signos independientes y existentes en sí mismos y no como el resultado del Sol. Lo mismo vemos en las siguientes suras: Entre Sus signos están la noche y el día, el Sol y la Luna. (aleya 37 de la sura 41 – Fussilat) y en la siguiente: ¡Por el Sol y su claridad matinal! ¡Por la Luna cuando le sigue! ¡Por el día, cuando lo muestra! ¡Por la noche, cuando lo cubre! (aleyas 1-4 de la sura 91 – ash Shams). En la sura 41 claramente se separan estos 4 signos –la noche y el día, el Sol y la Luna. En la sura 91 se nos informa de que es el día el que muestra el Sol y la noche la que lo oculta y no al revés.

En el Génesis vemos una descripción parecida y una clara presentación del día y de la noche como manifestaciones de la luz y de las tinieblas, sin ninguna relación con el Sol ni con la Luna: Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz. Y vio Dios que la luz era buena; y separó Dios la luz de las tinieblas. Y llamó Dios a la luz Día, y a las tinieblas llamó Noche. (Genésis 1: 3-5). La creación de Allah el Altísimo nada tiene que ver con la cosmogonía que se estudia en los colegios ni con la que nos presenta la NASA.

[833]  cuadro C5, artículo XX  y esquemas 20 y 23.

[834]  Ver artículo VI y esquema 7.

[835]  Ver Info 16.

[836]  Ver artículo XVII, Info 11 y apéndice Q.

13.SURA DEL RAD

سُورَةُ الرَّعْدِ

Medinense

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

(1) Alif, Lam, Mim, Ra[803] –esas son aleyas del Kitab[804]. Lo que se descarga sobre ti de tu Señor es la verdad. Sin embargo, la mayoría de la gente –nas– no cree. (2) Es Allah Quien ha elevado los Cielos sin columnas que pudierais ver. Luego ha tomado el control de Su creación desde el Arsh. Ha sojuzgado al Sol y a la Luna según Su plan. Todo en el universo sigue su curso hasta un plazo fijado. Rige la creación y clarifica con detalle el significado de las aleyas para que tengáis certeza del encuentro con vuestro Señor[805]. (3) Es Él Quien ha extendido la Tierra y ha puesto en ella cordilleras y ríos. Ha dispuesto que toda entidad viva se reproduzca uniéndose a otra igual a ella y de diferente sexo. Hace que la noche cubra al día. En eso hay signos para la gente que reflexiona. (4) Hay extensiones de tierra contiguas unas a otras, pero de naturaleza diferente, y terrenos en los que crecen vides, cereales y palmeras de cuyas raíces salen varios troncos o uno solo, y todo regado por una misma agua. Hemos hecho que unos cultivos sean más excelentes que otros por su sabor y cualidades. En eso hay signos para la gente que razona[806]. (5) Y si eso te asombra, sabe que más asombroso es que digan: “¿Acaso cuando seamos tierra, seremos creados de nuevo?” Esos son los que encubren la verdad de su Señor. Se les pondrán argollas en el cuello y serán arrojados al fuego, en el que penarán para siempre. (6) Te urgen para que les llegue lo malo en vez de urgirte para que les llegue lo bueno. Sin embargo, tienen noticia de los castigos ejemplares que se impuso a los que hubo antes de ellos. Tu Señor perdona a los hombres –nas– sus infamias. Tu Señor es implacable castigando. (7) Dicen los encubridores: “¿Por qué no se descarga sobre él un signo de su Señor?” Tú sólo eres un advertidor. A cada pueblo se le ha dado su guía. (8) Allah conoce lo que cada hembra lleva en su embarazo, y es consciente del desarrollo que sigue lo que albergan sus matrices. Todo ha sido medido y proporcionado según un patrón. (9) Conoce el Ghaib y lo manifiesto –el Inconmensurable, el Elevado[807]. (10) Poco importa si uno de vosotros guarda en secreto lo que ha hablado o lo declara abiertamente, o si se oculta en la noche o se deja ver por los caminos durante el día, (11) pues hay entidades celestes que por orden de Allah le custodian. Allah no cambia la situación de un pueblo hasta que su gente no cambie lo que hay en ellos mismos[808]. Si es voluntad de Allah infligirle un mal a un pueblo, nadie lo podrá revocar ni tendrá aparte de Él en quien apoyarse. (12) Es Él Quien hace que el fulgor del relámpago provoque en vosotros temor y esperanza. Es Él Quien produce nubes cargadas de lluvia. (13) El rad[809] declara Su perfección más allá de toda contingencia y por ello Le alaba, y así mismo hacen los malaikah, temerosos de Su poder. Es Él Quien manda los rayos con los que daña según Su voluntad. Y sin embargo, discuten sobre Allah, cuando es el Único que tiene el poder de actuar libremente. (14) Para Él es la súplica verdadera, pues de ésos otros a los que invocan, no reciben nada. Es como quien desea coger agua en el hueco de la mano para llevársela a la boca, pero no le llega. La súplica de los encubridores no es, sino extravío[810]. (15) Ante Allah se postran cuantos hay en los Cielos y en la Tierra de grado o por fuerza, y de igual manera hacen sus sombras por la mañana y por la tarde. (16) Pregúntales quién es el Señor de los Cielos y de la Tierra. Respóndeles tú mismo: “Allah.” Pregúntales de nuevo si acaso van a apoyarse en vez de en Él en quienes no pueden beneficiarse ni dañarse a sí mismos. Pregúntales si acaso son iguales el ciego y el que ve, o son iguales las tinieblas y la luz. ¿O es que esos a los que atribuyen el mismo poder que a Allah han creado como Él ha creado, de forma que puedan argüir que son creaciones semejantes? Declárales que es Allah el Creador de todas las cosas –el Único, el Dominador. (17) Hace que caiga agua del cielo que corre por los valles según se le ha decretado, llevándose en su torrente lo que excede. Y de lo que funden en el fuego para obtener adornos y utensilios se desprenden residuos similares. De esta forma separa Allah la verdad de la falsedad –los residuos se van como deshecho y lo que aprovecha a los hombres –nas– permanece en la tierra. Así es como Allah alegoriza[811]. (18) Los que respondan a su Señor serán los que más se beneficien. Mas quienes no Le respondan, aunque tuvieran todo lo que hay en la Tierra y otro tanto más, no podrían rescatarse con ello. Esos son los que tienen la peor cuenta y su morada será yahannam. ¡Qué mal refugio! (19) ¿Acaso quien tiene una clara percepción de que lo que se te descarga de tu Señor es la verdad es como el ciego? Tan sólo reflexionan los dotados de entendimiento (20) –esos que cumplen el pacto que han hecho con Allah y no lo rompen después de haberse comprometido a ello; (21) mantienen unido lo que Allah ha ordenado que se mantenga unido; son temerosos de su Señor y de lo que pueda haber en su cuenta final; (22) resisten ante la adversidad deseando complacer a su Señor; establecen la salah; dan de aquello con lo que les proveemos en secreto y abiertamente; y repelen el mal con el bien. Su Última Morada (23) serán los Jardines de Adn, en los que entrarán con aquellos de sus padres, esposas y descendencia que hayan obrado con rectitud. Los malaikah los recibirán en todas las puertas y les dirán: (24) “¡Paz con vosotros, pues supisteis resistir!” ¡Qué excelente será su morada final! (25) Mas los que incumplan el pacto con Allah después de haberse comprometido, deshagan lo que Allah ha ordenado que se mantenga unido y corrompan en la Tierra, ésos serán malditos y nefasta será su morada. (26) Allah da la provisión en abundancia y la limita según Su voluntad. Se contentan con la vida de este mundo, ¿pero qué es la vida de este mundo comparada con la de Ajirah, sino un efímero tránsito? (27) Dicen los encubridores: “¿Por qué no se descarga sobre él un signo de su Señor?” Respóndeles que Allah extravía siguiendo Su plan, y guía hacia Él a quien a Él se vuelve arrepentido (28) –esos que creen y sosiegan sus corazones con el recuerdo de Allah. ¿Acaso no es recordando a Allah como mejor se sosiegan los corazones? (29) Para los que crean y actúen con rectitud habrá bienaventuranza y una hermosa morada. (30) Así[812] te hemos enviado a una ummah, antes de la cual ya habían pasado otras umam, para que les recites lo que se te inspira. Sin embargo, encubren al Rahman[813]. Declárales que Él es tu Señor. No hay ilah, sino Él. A Él te encomiendas y a Él te vuelves arrepentido. (31) Y dicen: “Si fuera un Qur-an que pusiese en movimiento a las montañas o hendiese la Tierra o hiciese hablar a los muertos, creeríamos en él.” Es Allah Quien rige la creación. ¿Acaso no desesperan los creyentes, olvidándose de que si Allah quisiera, guiaría a todos los hombres –nas? En cuanto a los encubridores, la desgracia no dejará de afligirles por lo que fabrican o de alojarse cerca de sus hogares hasta que la amenaza de Allah se haga realidad. Allah nunca incumple Su palabra. (32) Ya se burlaron de los Mensajeros que hubo antes de ti, pero dejé que los encubridores siguieran sus inclinaciones por un tiempo y luego los castigué. ¡Qué atroz fue el castigo que recibieron[814]! (33) ¿Acaso no es Él Quien lleva la cuenta de todas las nafs? Pero dan poder a otros que a Allah. Diles que los nombren. ¿O es que Le vais a informar de algo que ocurra en la Tierra y que Él no sepa? ¿O no es más que un despliegue de palabras vacías? Hemos hecho que a los encubridores les parezcan acertadas sus maquinaciones, y se les ha impedido que sigan el camino. No habrá guía para quien Allah haya extraviado. (34) Tendrán castigo en la vida de este mundo, pero el que recibirán en Ajirah será mucho más atroz. No tendrán quien les proteja de Allah. (35) Se parece el Jardín que se ha prometido a los temerosos a un lugar en el que fluyen ríos, de sombra perpetua y abundante comida que nunca se acaba. Esa será su morada final. La de los encubridores será el fuego. (36) Esos a los que hemos dado el Kitab se llenan de gozo por lo que se hace descargar sobre ti, pero de entre los coaligados los hay que niegan una parte de él. Infórmales que se te ha ordenado que adores a Allah y que no des poder a otro que a Él. A Él les llamas y a Él te vuelves arrepentido. (37) Lo hacemos descargar como una legislación en lengua árabe. Si siguieras sus deseos después del conocimiento que se te ha revelado, no tendrías aliado ni apoyo alguno contra Allah. (38) Enviamos Mensajeros antes de ti a los que dimos esposas y descendencia. Ningún Mensajero venía con un signo si no era por la voluntad de Allah. Cada término está registrado en un Kitab. (39) Allah suprime y mantiene lo que decide Su voluntad. Con Él está la madre[815] del Kitab. (40) Tanto si te hacemos ver parte del castigo con el que les hemos amenazado como si te acogemos antes de que ocurra, sabe que tu tarea es transmitir y la Nuestra llevar la cuenta. (41) ¿Acaso no ven que estamos reduciendo su territorio por todos lados? Allah decide el juicio a seguir y no hay quien pueda rectificar Su juicio. Él es rápido en llevar la cuenta. (42) Ya tramaron los que hubo antes de ellos, pero es Allah Quien tiene el poder sobre todas las maquinaciones. Conoce la cuenta de todas las nafs. Ya sabrán los encubridores quiénes morarán en el Jardín. (43) Dicen los encubridores: “Tú no eres un Enviado.” Diles que Allah y quien tiene conocimiento del Kitab te bastan como testigos entre ellos y tú.

NOTAS

[803]  Ver artículo IV.

[804]  Ver artículo XIV y esquema 19.

[805]  Ver artículo XVII.

[806]  Ver apéndice P.

[807]  Ver artículos V, XIII y XV e Info 5.

[808] El sentido en esta aleya va en doble dirección. Si un pueblo al que Allah el Altísimo le ha concedido grandes bendiciones abandona el camino de rectitud y cae en la corrupción y el encubrimiento, Allah quitará Sus bendiciones sobre él y les mandará Su castigo. Y si por el contrario, un pueblo que era corrupto y sobre el que Allah el Altísimo había enviado Su castigo rectifica su actitud y emprende el camino de vuelta a la rectitud, Allah retirará Su castigo y les enviara Sus bendiciones. Es decir, Allah el Altísimo actuará en la misma dirección que actúen ellos.

[809]  Ver apéndice K.

[810]  Ver cuadro C6.

[811]  Ver cuadro C6.

[812]  De la forma más humilde y sencilla, sin milagros ni malaikah.

[813]  Ver Info 3.

[814]  Ver artículo XXII.

[815]  Ver artículo XIV y esquema 19.

12.SURA DE YUSUF

سُورَةُ يُوسُفَ

Último periodo mequinense

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

(1) Alif, Lam, Ra[787] –esas son las aleyas del Kitab inalterable[788]. (2) Lo hacemos descargar en forma de un Qur-an en árabe para que razonéis. (3) Vamos a relatarte la historia que contiene más enseñanza de cuantas te inspiramos en este Qur-an. Antes de que te llegara, te sentías ajeno a ella. (4) Yusuf[789] le dijo a su padre: “¡Padre mío! He visto once astros, el Sol y la Luna, y los he visto postrarse ante mí.” (5) Le dijo su padre: “¡Hijo mío! No les cuentes este sueño a tus hermanos, pues si lo hicieras, tramarían algo malo contra ti. El shaytan es un enemigo declarado del hombre –insan.” (6) “Así te muestra tu Señor que te ha elegido[790]. Te enseñará a interpretar los sueños, completando de esta forma Su bendición sobre ti y sobre la casa de Yaqub, como ya lo había hecho antes con tus padres Ibrahim e Ishaq. Tu Señor actúa según Su conocimiento, y juzga con sabiduría.” (7) En la historia de Yusuf y de sus hermanos hay signos para los que indagan. (8) Así da comienzo el relato, cuando se dijeron entre ellos: “Nuestro padre ama a Yusuf y a su hermano más que a nosotros, a pesar de que somos un grupo, una fuerza. En verdad que nuestro padre desvaría.” (9) “Matad a Yusuf o libraos de él abandonándolo en algún lugar apartado para que de esta forma la atención de vuestro padre se vuelva únicamente a vosotros. Después de eso, podréis conduciros con rectitud[791].” (10) Uno de los que tenían voz en el grupo dijo: “¡No matéis a Yusuf! Si estáis decididos a deshaceros de él, arrojadlo al fondo del pozo. Sin duda, que alguna caravana lo encontrará.” (11) Dijeron: “¡Padre! ¿Qué te ocurre que no nos confías a Yusuf cuando somos los mejores compañeros que pueda tener? (12) Déjale venir mañana con nosotros. Lo pasará bien pastoreando y jugando. Nos ocuparemos de él y le protegeremos.” (13) Les dijo su padre: “Me apena que os lo llevéis, pues temo que pueda devorarle un lobo mientras vosotros estáis distraídos en otros quehaceres.” (14) Replicaron: “Si lo devorase un lobo, siendo como somos un grupo fuerte de hombres, sería imperdonable por nuestra parte.” (15) Cuando partieron con él y decidieron unánimemente arrojarle al fondo del pozo, le inspiramos: «Ten por seguro que les mostrarás lo que han hecho, y ni siquiera se darán cuenta de ello[792](16) Al anochecer llegaron llorando a donde estaba su padre. (17) Dijeron: “¡Padre! Nos salimos del camino para echar unas carreras y dejamos a Yusuf al cuidado de nuestros enseres y un lobo lo devoró. Sabemos que no vas a creernos, aunque te decimos la verdad.” (18) Habían manchado la camisa de Yusuf con sangre para fraguar su mentira. Dijo: “¡No! Os habéis sugerido todo este embrollo a vosotros mismos. ¡Resistiré! Únicamente Allah puede ayudarme a sobrellevar este embate.” (19) Llegó una caravana a ese mismo lugar y enviaron al aguador al pozo. Exclamó mientras bajaba el cubo: “¡Albricias! Aquí hay un muchacho.” Y lo escondieron entre las mercancías que llevaban, pero Allah sabía lo que hacían. (20) Lo vendieron a bajo precio, unos cuantos dírhams, pues prefirieron deshacerse de él. (21) Dijo el que lo había comprado, uno de Misr, a su mujer: “Aloja debidamente a nuestro huésped, pues tal vez sea causa de bendiciones, y pudiera ser que lo tomásemos como un hijo.” Así lo hicimos para que Yusuf fuera adquiriendo preeminencia en aquella tierra y para enseñarle a interpretar los sucesos que la gente veía en sueños. Allah es invencible cuando lleva a cabo Su plan, pero la mayoría de los hombres –nas– no son conscientes de ello. (22) Cuando alcanzó la madurez, le dimos juicio y conocimiento. Así es como retribuimos a los que actúan con rectitud. (23) Sucedió que la dueña de la casa en la que vivía trató de seducirle[793]. Cerró las puertas y le dijo: “¡Ven aquí!” Él contestó: “¡En Allah busco protección! Mi Señor es el Mejor de los Refugios. Nunca los infames saldrán victoriosos.” (24) Mas con el mismo deseo que ella le deseaba, la deseaba él. Habría caído de no haber visto que se trataba de una prueba de su Señor. De esta forma le apartamos del mal[794] y de la indecencia. En verdad que es uno de Nuestros siervos sinceros. (25) Corrieron hacia la puerta y ella le rasgó la camisa por detrás, y justo allí se encontraron con su marido. Entonces ella le dijo: “¿Qué otro pago merece quien desea el mal para tu familia, sino la cárcel o un doloroso castigo?” (26) Replicó él: “Ella trataba de seducirme.” Uno de la familia de la mujer que se encontraba allí alegó: “Si la túnica está rasgada por delante, es ella quien dice la verdad y es él quien miente; (27) mas si la camisa está rasgada por detrás, entonces es ella la que miente y él quien dice la verdad.” (28) Cuando vio que la camisa estaba rasgada por detrás, exclamó: “Ha sido víctima de tus argucias de mujer, y poderosas son vuestras argucias. (29) ¡Yusuf! Apártate de esto, y tú pide perdón por tu pecado, pues es grave lo que has hecho.” (30) Las mujeres de la ciudad murmuraban: “La mujer del Aziz ha querido seducir a su criado. Parece que está locamente enamorada de él. Sin duda que ha perdido la razón.” (31) Cuando se enteró de sus habladurías, las mandó llamar, y les preparó un lugar donde sentarse y reclinarse sobre su lado izquierdo. A continuación, le dio un cuchillo a cada una de las invitadas. Luego le dijo a Yusuf: “¡Sal y muéstrate ante ellas!” Cuando lo vieron, no pudieron por menos que ensalzarle y se hicieron cortes en las manos inadvertidamente. Dijeron: “¡Que Allah nos libre! No puede ser un humano –bashar, sino un noble de los malaikah.” (32) Les dijo: “Aquí tenéis la causa de vuestros reproches[795]. He tratado de seducirle, pero hasta ahora se ha resistido. Mas si no hace lo que le ordeno, será encarcelado y humillado.” (33) Dijo: “¡Señor mío! Prefiero sufrir prisiones que acudir a aquello a lo que me invitan, pero si no apartas de mí sus argucias, cederé ante ellas como si no supiera lo que es lícito y lo que es reprobable.” (34) Respondió Su Señor a su súplica y lo apartó de sus artimañas. Él está atento a todo cuanto acontece en Su creación, y actúa según Su conocimiento. (35) Luego, sin embargo, a pesar de haber quedado clara su inocencia, decidieron encarcelarle por un tiempo. (36) Con él entraron en la cárcel dos jóvenes esclavos. Uno de ellos le dijo: “En un sueño me he visto pisando uvas para hacer vino.” Le dijo el otro: “Y yo me he visto llevando sobre la cabeza un pan del que comían los pájaros. Dinos cuál es su interpretación, pues vemos en ti a un hombre recto.” (37) Les dijo: “No os habrán traído la comida y ya habré interpretado vuestros sueños, antes de que ocurran. Es parte de lo que mi Señor me ha enseñado. Mas permitidme que primero os diga que me aparté de la mil-lah de una gente que no creía en Allah y encubría la verdad de Ajirah[796]. (38) Antes bien, seguí la mil-lah[797] de mis padres –Ibrahim, Ishaq y Yaqub. No era conforme a nuestra creencia que diéramos poder a otro que a Allah, y ello por la gracia que Allah nos concedió y concedió a los hombres –nas. Sin embargo, la mayoría de ellos no reconocen las bendiciones de su Señor. (39) ¡Compañeros de prisión! Decidme: ¿Es mejor servir a diferentes señores o servir a Allah –el Único, el Dominador? (40) No dais poder, sino a nombres que vosotros mismos y vuestros padres os habéis inventado y sobre los que Allah no ha hecho descargar ninguna autoridad. Es Allah Quien tiene la soberanía absoluta. Ha ordenado que Le adoréis únicamente a Él. Este es el valioso Din. Sin embargo, la mayoría de los hombres –nas– no es consciente de esta realidad. (41) ¡Compañeros de prisión! Uno de vosotros servirá vino a su señor, mientras que el otro será crucificado y los pájaros comerán de su cabeza. La suerte sobre el asunto que me habéis pedido que os aclare está echada y nadie la podrá cambiar.” (42) Entonces le dijo al que, en un principio, se iba a salvar: “Menciona mi nombre a tu señor.” Mas el shaytan hizo que se olvidara de ello y permaneció en la cárcel varios años[798]. (43) El rey reunió a los principales y les contó el sueño que había tenido: “He visto siete vacas gordas devoradas por siete flacas, y siete espigas verdes y otras secas. Dadme vuestra opinión sobre este sueño si es que sabéis interpretar los sueños.” (44) Dijeron: “Son sueños confusos, y además no somos especialistas en esta ciencia.” (45) Después de haber recibido el favor del rey, el que se había salvado recordó y dijo: “Yo os diré su interpretación si me dais licencia para salir.” (46) Le dijo: “¡Yusuf! ¡Oh tú, el veraz! Acláranos qué significa que siete vacas gordas sean devoradas por siete flacas, y que haya siete espigas verdes y otras secas para que vuelva a la gente y sepan así la buena interpretación.” (47) Respondió: “Sembraréis con entrega y dedicación durante siete años. Mas lo que cosechéis dejadlo en las espigas, salvo un poco que es de lo que comeréis. (48) Después de eso vendrán siete años muy duros que consumirán lo que hayáis almacenado para hacerles frente, salvo el poco que hayáis preservado aparte. (49) Luego vendrá un año en el que habrá abundante agua y la gente podrá regar los campos y prensar la fruta.” (50) Dijo el rey: “¡Traédmelo!” Cuando llegó el mensajero a donde estaba Yusuf, éste le dijo: “Regresa a tu señor y pregúntale si siguen tramando contra mí aquéllas mujeres que se hicieron cortes en las manos. Mi Señor conoce sus artimañas.” (51) Preguntó el rey a las mujeres: “¿Qué significa eso de que tratasteis de seducir a Yusuf?” Respondieron: “¡Allah nos libre! No sabemos que haya hecho nada malo.” La mujer del Aziz dijo: “Ya no puedo seguir ocultando la verdad. Fui yo quien trató de seducirle, y tened por seguro que es él el veraz.” (52) “Si he pedido que se pregunte a las mujeres ha sido para que se sepa que yo nunca le traicioné y que Allah no guía a los traidores en sus maquinaciones. (53) No digo que sea inocente, pues es cierto que la nafs incita al mal, salvo cuando la rahmah de mi Señor lo impide. Mi Señor es el Perdonador, el Compasivo.” (54) Dijo el rey: “¡Hacedle venir! Lo he elegido para que sea mi consejero.” Después de haber hablado con él, le dijo: “Hoy tienes ante nosotros poder y rango para administrar y ser garante de nuestros recursos.” (55) Respondió Yusuf: “Permíteme, pues, que administre las despensas del país. Tendré buen cuidado de ellas, pues conozco bien este asunto.” (56) Así es cómo dimos poder a Yusuf en aquella tierra para que tomara posesión de una parte de ella y en ella se asentará. Dirigimos Nuestra rahmah hacia quien queremos siguiendo Nuestro plan, y no dejamos que se pierda el galardón de los que actúan con rectitud, (57) pero el que recibirán en Ajirah será aún mayor para los que crean y tomen en serio Nuestras advertencias. (58) Llegaron al país los hermanos de Yusuf, y fueron a presentarse ante él. Los reconoció de inmediato, pero ellos no le reconocieron. (59) Una vez que les hubo abastecido de lo necesario, les dijo: “Traedme al que es vuestro hermano por parte de padre. Habéis visto que soy generoso al dar la medida, y que nadie como yo agasaja a sus huéspedes. (60) Mas si no me lo traéis, ya no habrá más provisiones para vosotros ni valdrá la pena que os acerquéis por aquí.” (61) Dijeron: “Hablaremos con su padre y seguro que le convenceremos.” (62) Les dijo a sus sirvientes: “Poned sus mercancías[799] de vuelta en sus monturas para que las reconozcan al llegar a su gente y ello les haga regresar.” (63) Cuando volvieron a su padre, le dijeron: “¡Padre! Han rehusado seguir abasteciéndonos. Permite, pues, que nos acompañe nuestro hermano para que podamos aprovisionarnos, y ten por seguro que seremos sus más atentos guardianes.” (64) Dijo: “¿Acaso no tengo razones para temer que cuidéis de él como antes cuidasteis de su hermano? Allah es el Mejor Guardián y el Más Misericordioso de cuantos pueda haber.” (65) Cuando abrieron las alforjas, se encontraron con que les habían devuelto sus mercancías, y exclamaron: ”¡Padre! ¿Qué más podemos pedir? Estas son nuestras mercancías que nos han sido devueltas. Aseguraremos el sustento de nuestras familias, cuidaremos de nuestro hermano y añadiremos la carga de un camello más. Será fácil conseguirlo.” (66) Replicó su padre: “No le dejaré ir con vosotros hasta que no juréis solemnemente por Allah que me lo habéis de traer de vuelta, salvo que os lo impidan por la fuerza.” Después de que hubieron jurado, les dijo: “Allah es el garante de aquello a lo que nos hemos comprometido.” (67) Y añadió: “¡Hijos míos! No entréis por una sola puerta, entrad por puertas distintas. Mas de nada os servirán mis consejos frente a la voluntad de Allah. Suya es la soberanía. A Él me encomiendo y a Él se encomiendan los que en Él confían.” (68) A pesar de que entraron por donde su padre les había ordenado, en nada cambió este hecho el plan de Allah, pues el consejo que les dio fue únicamente para satisfacer el deseo interno que Yaqub tenía de dárselo. En verdad que había adquirido plena comprensión del conocimiento que le habíamos enseñado[800]. Sin embargo, la mayoría de los hombres –nas– no son conscientes de ello. (69) Cuando se presentaron ante Yusuf, éste se dirigió a su hermano y le dijo: “Yo soy tu hermano. Mas no te lamentes por lo que hicieron.” (70) Mientras organizaba el abastecimiento de provisiones, puso un tazón en la alforja de su hermano. Luego alguien voceó: “¡Eh, los de la caravana! ¡En verdad que sois unos ladrones!” (71) Volviéndose a ellos, replicaron: “¿Qué es lo que echáis en falta?” (72) Contestaron: “Echamos en falta el tazón del rey. Para quien lo encuentre habrá la carga de un camello. Me hago responsable de ello.” (73) Dijeron: “¡Por Allah! Bien sabéis que no hemos venido a esta tierra para abusar de vuestra confianza, y que no somos ladrones.” (74) Dijeron: “¿Qué castigo se os debería infligir en caso de que estuvierais mintiendo?” (75) Contestaron: “Aquel en cuyas alforjas se encuentre será retenido como castigo. Así hacemos con los infames.” (76) Y comenzó por los bultos de ellos antes que por los de su hermano y al final la sacó de entre las pertenencias de éste. Así llevamos a cabo Nuestro plan para apoyar a Yusuf. No podía retener a su hermano según las leyes del rey y por ello Allah le inspiró esta estrategia. Elevamos en rango a quien así lo dispone Nuestra voluntad. Por encima de todo aquel investido de conocimiento hay Uno que posee toda la sabiduría. (77) Dijeron: “Si ha robado, ya antes había robado su hermano.” Yusuf guardó para sus adentros todo este asunto, y siguió manteniéndolo en secreto. Pensó: “No puede haber peor condición que la vuestra. Allah sabe que no es cierto lo que me atribuís.” (78) Dijeron: “¡Oh, el Aziz! Su padre es un hombre muy anciano. Tómanos a uno de nosotros en su lugar, pues vemos que eres un hombre justo.” (79) Dijo: “Que Allah nos libre de retener a nadie que no sea aquel en cuyas pertenencias hemos encontrado lo que es nuestro. Seríamos injustos si lo hiciéramos.” (80) Cuando hubieron perdido la esperanza de llegar a algún resultado con él, se apartaron para deliberar. Dijo el mayor de ellos: “¿Acaso habéis olvidado que hemos hecho un pacto con nuestro padre ante Allah, y que ya antes le habíamos fallado con Yusuf? No saldré de esta tierra mientras no me lo permita mi padre o Allah lo decrete. Él es el Mejor de los Soberanos. (81) Regresad a vuestro padre y decidle: ¡Padre! Tu hijo ha robado. Sólo testificamos lo que sabemos, pues no somos custodios del Ghaib. (82) Pregunta en la ciudad en la que hemos estado y a la caravana con la que hemos vuelto. Decimos la verdad.” (83) Dijo: “¡No! Han sido vuestras nafs las que os han sugerido esto que ahora me contáis, pero ¡resistiré! Puede que Allah me los devuelva a todos. Él actúa según Su conocimiento, y es el Sabio.” (84) Se apartó de ellos y dijo para sus adentros: “¡Qué gran dolor siento por Yusuf!” Y sus ojos blanquecieron a causa de la tristeza que le oprimía. (85) Dijeron: “¡Por Allah! ¿Es que no vas a dejar de recordar a Yusuf hasta enfermar o perecer?” (86) Dijo: “Yo sólo me quejo de mi pena ante Allah, y sé de Allah lo que vosotros no sabéis. (87) ¡Hijos míos! Id e indagad de modo que sepáis lo que realmente le ha sucedido a Yusuf y a su hermano, y no desesperéis de que os llegue el consuelo de Allah, pues sólo los encubridores desesperan.” (88) Cuando estuvieron en su presencia, le dijeron: “¡Oh, el Aziz! La desgracia ha caído sobre nosotros y nuestras familias, y no hemos podido traer, sino mercancías de poco valor. Mas complétanos la medida y sé caritativo con nosotros. Allah recompensa a los dadivosos.” (89) Les dijo: “¿Sabéis lo que hicisteis con Yusuf y con su hermano guiados por vuestra ignorancia?” (90) Exclamaron: “¡¿Eres tú realmente Yusuf?!” Replicó: “Yo soy Yusuf y éste es mi hermano. Allah nos ha concedido Su gracia. Y que sepan los que resisten y los que toman en serio las advertencias de Allah que Él no deja que se pierda el galardón de los que actúan con rectitud.” (91) Dijeron: “¡Allah te ha preferido a nosotros. Fue una infamia lo que hicimos contigo.” (92) Dijo: “Hoy no se os hará ningún reproche. Allah os perdonará, pues Él es el Más Misericordioso de cuantos pueda haber. (93) Id y llevaos mi camisa, esta que os doy, y cubrid con ella el rostro de mi padre para que de esta forma recobre la visión. Y venid con todas vuestras familias.” (94) Cuando emprendió la caravana el viaje de vuelta, exclamó su padre: “Percibo el aroma de Yusuf, aunque penséis que estoy delirando.” (95) Dijeron: “¡Por Allah! Sigues en el mismo desvarío de siempre.” (96) Cuando llegó el portador de las buenas nuevas, le cubrió la cara con ella y le volvió la visión. Exclamó: “¿No os dije que sabía de Allah lo que vosotros no sabéis?” (97) Dijeron: “¡Padre! Perdónanos por lo que hicimos. En verdad que hemos sido unos infames.” (98) Les dijo: “Pediré perdón por vosotros a mi Señor. Él es el Perdonador, el Compasivo.” (99) Cuando estuvieron en presencia de Yusuf, éste acogió a sus padres y les dijo: “Entrad en Misr[801] en completa seguridad por la voluntad de Allah.” (100) Condujo a sus padres hasta su trono, y todos ellos cayeron postrados ante él. Dijo Yusuf entonces: “¡Padre mío! Esta es la interpretación del sueño que tuve –mi Señor lo ha hecho realidad. Me concedió Su gracia al sacarme de la prisión y al haberos traído aquí desde el desierto después de que el shaytan sembrara la discordia entre mis hermanos y yo. Realmente mi Señor es el Sutil en aquello en lo que Su voluntad desea serlo. Actúa según Su conocimiento, y es el Sabio. (101) ¡Señor mío! Me has dado soberanía y me has enseñado a interpretar los sucesos. Tú, que creaste los Cielos y la Tierra, eres mi protector en esta vida y en Ajirah. Haz que muera sometido a Ti –muslim– y admíteme con los rectamente guiados.” (102) Son noticias del Ghaib que te inspiramos. Tú no estabas con ellos cuando se pusieron de acuerdo y urdieron su plan. (103) La mayoría de los hombres –nas– aunque lo ansíes, no serán creyentes. (104) Ningún pago les pides a cambio de transmitirlo. No es, sino un recuerdo y una admonición para todos los dominios[802]. (105) Cada día pasan por delante de los innumerables signos que hay en los Cielos y en la Tierra, pero en su desdén se desentienden de ellos. (106) La mayoría de ellos no creen en Allah, sino asociándole a otros poderes. (107) ¿Acaso están a salvo de que les sobrevenga el castigo de Allah o les llegue la Hora de improviso sin que se den cuenta? (108) Afírmales que este es tu camino. Llamas a la adoración de Allah según os indica a ti y a los que te siguen la clara visión que se os ha dado. ¡Perfecto es Allah más allá de toda contingencia! No eres de los idólatras. (109) No enviamos antes de ti, sino a hombres a los que inspiramos de entre la gente de las ciudades. ¿Acaso no han viajado por estas tierras y han visto cómo terminaron los que hubo antes de ellos? La morada de Ajirah es mejor para los que tienen temor. ¿Es que no vais a razonar? (110) Cuando Nuestros Mensajeros habían perdido la esperanza y pensaban que serían rechazados, llegó a ellos Nuestro apoyo y salvamos a quien estaba decretado que salváramos en el plan de Allah. Nuestro castigo no cesa de perseguir a los nefarios. (111) En la historia de sus vidas hay una lección para los dotados de entendimiento. No es un relato inventado, sino una confirmación de lo que ya había, una exposición pormenorizada de cada asunto, guía y rahmah para los creyentes.

NOTAS

[787] Ver artículo IV.

[788]  Ver artículo XIV y esquema 19.

[789]  Ver artículo XX.

[790] En esta aleya, como en las primeras aleyas de la sura 11 – Hud, se intercala un discurso sin protocolo. En este caso, se trata de una inspiración que recibe Yusuf y que ha transcendido a nosotros y se ha mencionado en el Qur-an. Ver artículos III y XXII.

[791] De nuevo, se intercala un discurso sin protocolo y sin mencionar el nombre del que habla, pero claramente, en este caso, se trata del discurso de shaytan –incita al mal haciendo que parezca el bien, que parezca la mejor opción.

[792]  En esta aleya se explica el estilo utilizado en la aleya 6 de esta misma sura, que ya hemos comentado. Se nos informa de cómo a lo largo de todo el viaje profético de Yusuf, va recibiendo continuas inspiraciones que le reconfortan, le enseñan y le guían.

[793]  El escenario ha cambiado. Yusuf ya no vive con la familia que lo compró como esclavo. Esos eran “unos” de Misr. Ahora vive en la casa del Aziz, del gobernante de Misr. Probablemente, la mujer del Aziz lo viera en alguna ocasión y quedara prendada de él, induciendo a su esposo a comprarlo.

[794]  Es decir, a través de continuas inspiraciones los profetas quedan protegidos del shaytan, entienden sus maniobras y reciben la fuerza para resistir al susurro.

[795]  Las dos palabras claves en estas aleyas para entender la escena a la que se está haciendo alusión son –a’tadat أَعْتَدَت y mut-takaan مُتَّكَئا. La primera de ellas significa –preparar, organizar, tener listo; es decir, que la esposa del Aziz preparó una sutil estratagema contra las mujeres de la ciudad que la habían criticado. La segunda palabra es la que delata dicha estratagema. El término mut-takaan lo podemos hacer derivar del verbo takaa تَكَأَ o del verbo tak-kaتَكَّ . En el primer caso, tal verbo no existe como tal, sino como forma derivada del verbo wakaa وكأ, que significa –reclinarse, preparar algo sobre lo que pudiera reclinarse, un palo sobre el que uno se apoya al andar, le hizo reclinarse, lo tumbó sobre su lado izquierdo. También puede significar –comer, ya que los antiguos solían comer tumbados o reclinados, algo prohibido en el Islam. No obstante, este significado es por extensión. Por otra parte, si lo hacemos derivar del verbo tak-ka, tendremos los siguientes sustantivos tik-kah تِكَّة –la cinta que se introduce en el doblete de la cintura de un pantalón, normalmente de algodón; y mitak-k مِتَكّ –el palo, en uno de cuyos extremos se ha practicado un orificio en el que se inserta la cinta que hacemos pasar por el doblete. Este último verbo se utilizaba en el pasado y algunos piensan que es un extranjerismo arabizado, por lo tanto, es difícil saber cuántas formas se habían desarrollado a partir de la raíz verbal. Esta conjetura es falsa, ya que el árabe es la lengua original y todas las palabras tienen su origen en ella. Sin embargo, con el paso del tiempo se ha ido ramificando en numerosos dialectos que han dado lugar a otros muchos hasta originar un árbol lingüístico inmensamente frondoso, de forma que habrá palabras que vuelvan al árabe desde alguno de ellos. No obstante, es cierto que se trata de un vocablo arcaico y, por lo tanto, desconocido en gran parte por los lexicólogos de hoy. Lo importante, empero, es que ambos significados nos llevan a entender un mismo escenario.

La mujer del Aziz está enfadada, furiosa y herida por las habladurías de las mujeres más pudientes de la ciudad. No está la situación como para ofrecerles un ágape de bienvenida. Lo que la mujer del Aziz quiere es una rápida reunión en la que quede de manifiesto que su actitud hacia su criado está más que justificada. Para ello, ha preparado en una habitación de su casa unos cojines en los que se reclinen (sobre su lado izquierdo). A continuación, ha atado la mano izquierda de cada una de ellas a algo como un mitak-k y les ha dado un cuchillo. Seguramente, les ha parecido a todas una ocurrencia muy divertida la de su anfitriona, la mujer del Aziz. Esperan, curiosas, el desenlace de todo aquello. Ahora hace entrar a Yusuf, cuya belleza las deja atónitas y quieren

levantarse para ir hacia él (todas ellas son tan lascivas como la mujer del Aziz), mas no pueden, pues tienen su mano izquierda atada al mitak-k. Es entonces cuando intentan romper la cinta con el cuchillo que les ha dado, pero con el nerviosismo de querer soltarse e ir hacia “aquel malak”, se hacen cortes en las manos. Esos cortes serán la prueba durante semanas de que ellas no son mejores que su anfitriona.

[796]  Ver apéndice Q.

[797]  Ver artículo XI.

[798] El término bidh’a بِضْع   referido a tiempo comprende un periodo entre 3 y 9 años. No obstante, no parece que permaneciera mucho tiempo en la cárcel pues el asunto estaba fresco en la memoria de todos a juzgar por el contexto de las aleyas que vienen a continuación.

[799] Muy probablemente lo que llevaban los hermanos de Yusuf para comprar las provisiones no fuera dinero sino mercancía que pudieran intercambiar por grano, aceite y otros productos.

[800]  Ver artículo XIII.

[801]  Ver artículo XX y apéndice H.

[802]  Ver artículo 21 e Info 2.

10.SURA DE YUNUS

سُورَةُ يُونُسَ

Último periodo mequinense

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

(1) Alif, Lam, Ra[720]. Esas son las aleyas del Kitab que discrimina y juzga con sabiduría. (2) ¿Se asombra la gente –nas– de que hayamos inspirado a un hombre como ellos para que les advierta y anuncie la buena nueva a los creyentes de que el bien que hagan con sinceridad de corazón les precederá ante su Señor? Los encubridores, en cambio, arguyen: “Ese, claramente, es un hechicero.” (3) Vuestro Señor es Allah, Quien ha creado los Cielos y la Tierra en seis días. Luego ha tomado el control de Su creación desde el Arsh[721]. Sólo después de haber recibido Su aprobación puede alguien interceder. Ese es Allah, vuestro Señor. Así pues, adoradle. ¿Es que no vais a recapacitar? (4) Ante Él habréis todos de comparecer. La promesa de Allah es verdadera. Es Él Quien origina la creación y luego la devuelve a su inicio[722] para retribuir con justicia a quienes hayan creído y hayan actuado con rectitud, pero a los encubridores se les dará de beber agua hirviendo y sufrirán un doloroso castigo por haber encubierto la verdad. (5) Es Él Quien hizo del Sol incandescencia y de la Luna luz, y le asignó fases como un medio de contar los años y de calcular el tiempo. Todo ello lo creó Allah de la mejor manera posible. Clarificamos las aleyas para aquellos que escudriñan Su creación. (6) En la alternancia de la noche y el día y en lo que Allah ha creado en los Cielos y en la Tierra hay signos para quienes los examinan con escrupulosa atención. (7) Ten por seguro que esos que no esperan encontrarse con Nosotros se complacen en la vida de este mundo y se sienten confiados en ella. Los que se muestren negligentes con Nuestras aleyas (8) tendrán por refugio el fuego en merecido pago por sus obras. (9) Mas a los que crean y actúen con rectitud su Señor les guiará debido a su iman y hará que fluyan ríos por debajo de ellos en los Jardines de las Delicias. (10) Así comenzarán sus súplicas cuando estén en ellos: “¡Perfecto eres, Oh Allah, más allá de toda contingencia!” Su saludo allí será “¡Salam!” Al final de sus súplicas dirán: “¡Alabado sea Allah, Señor de Todos los Dominios[723]! (11) Si Allah tuviese la misma urgencia en causar el mal a los hombres –nas– como la tiene en proporcionarles lo bueno, su plazo ya se habría cumplido. A los que no esperan que hayan de encontrarse con Nosotros les haremos vagar errantes como si estuvieran ciegos. (12) Cuando al hombre –insan– le ocurre un mal, Nos suplica de todas las formas posibles, pero cuando retiramos lo que le afligía, actúa como si nunca Nos hubiera suplicado que le librásemos de ese mal. Así es como hacemos que a los transgresores les parezca correcta su forma de actuar[724]. (13) Destruimos a los pueblos que hubo antes de vosotros por su iniquidad. Les vinieron sus Mensajeros con la clarificación, pero no creyeron. Así pagamos a los nefarios. (14) Luego hicimos que les sucedierais en esta misma tierra para ver cómo actuabais[725]. (15) Cuando se les recitan Nuestras aleyas con las que clarificamos la sabiduría, los que no esperan que habrán de encontrarse con Nosotros, dicen: “Tráenos otro Qur-an o cambia éste.” Adviérteles que no está en ti el cambiarlo motu proprio. Tú sólo recitas lo que se te inspira, pues temes que si desobedeces a tu Señor, te llegue el castigo de un Día aterrador. (16) Diles que si esa fuera la voluntad de Allah, no se lo recitarías ni Él se lo habría dado a conocer, pero de sobra saben que has estado con ellos toda tu vida, antes incluso de que te fuera revelado. ¿No van a razonar? (17) ¿Quién, pues, es más infame que quien fragua embustes contra Allah o encubre Sus signos? No habrá victoria para los nefarios. (18) Dan poder a otras entidades aparte de Allah; entidades que no pueden causarles ningún daño ni beneficiarles en nada. A pesar de ello, dicen: “Estos serán nuestros intercesores ante Allah.” Pregúntales si lo que pretenden es informar a Allah de lo que hay en los Cielos y en la Tierra y que Él no sepa. ¡Perfecto es y ensalzado sea más allá de toda contingencia! ¡Lejos está de aquello con lo que Le asocian! (19) Los hombres –nas– eran una única ummah, pero comieron la manzana de la discordia. De no haber sido por lo que de antemano estaba en el plan de tu Señor[726], ya entonces se habría decidido acerca de lo que discrepaban. (20) Dicen: “¿Por qué no se descarga sobre él un signo de su Señor?” Respóndeles que el Ghaib es de Allah. Así pues, que esperen, que también tú estarás expectante[727]. (21) Cuando reconfortamos a la gente –nas– con Nuestra rahmah después de que hayan sufrido algún mal, denigran Nuestros signos[728]. Adviérteles que Allah les llevará a la confusión y al extravío antes de que puedan darse cuenta. Nuestros Mensajeros[729] registran vuestras conspiraciones. (22) Es Él Quien os permite viajar con toda comodidad por tierra y por mar. Subís a vuestras embarcaciones[730] y os sentís seguros y dichosos al ver como navegan movidas por el viento. Entonces les viene un huracán que levanta olas que parecen cercarles por doquier. Angustiados, invocan a Allah con toda la sinceridad de sus corazones: “Si nos salvas de este naufragio, reconoceremos siempre Tus bendiciones para con nosotros.” (23) Mas después de que los ha salvado, actúan con iniquidad en la Tierra. ¡Gentes –nas! Toda la maldad que cometáis se volverá en contra de vosotros mismos. Seguid ocupados en vuestros quehaceres, pero sabed que a Nosotros habréis de volver y os mostraremos entonces todas vuestras acciones. (24) La vida de este mundo se parece al agua que hacemos caer del cielo y que, al penetrar en la tierra y mezclarse con ella, hace que broten plantas de todo tipo de las que comen los hombres –nas– y el ganado. Y cuando los campos rebosan de frutos y sus propietarios están convencidos de que recogerán abundantes cosechas, llega Nuestra orden de noche o de día y los arrasamos como si el día anterior no hubiera crecido en ellos nada. Así es como explicamos las aleyas a la gente que reflexiona[731]. (25) Allah llama al sosiego y guía según Su voluntad al camino de rectitud. (26) Los que hayan actuado rectamente tendrán lo más hermoso, y aún se les dará más. Sus rostros no estarán ennegrecidos ni oprimidos por la humillación. Esa es la gente del Jardín, en el que morarán para siempre. (27) El pago para los que hayan hecho el mal será un mal semejante. Les cubrirá la humillación. No tendrán a nadie que les defienda de Allah. Parecerá como si la negrura de la noche hubiera caído sobre sus rostros. Esa es la gente del fuego, en el que penarán para siempre. (28) El Día en que los reunamos a todos y luego les digamos a los idólatras: “Deteneos aquí, vosotros y las entidades a las que dabais poder.” Después se les separará. Dirán esas entidades: “No era realmente a nosotros a los que adorabais. (29) Allah basta como testigo –si verdaderamente nos adorabais, no fuimos conscientes de ello[732].” (30) Será entonces cuando cada nafs tenga perfecto conocimiento de las obras que le precedieron. Serán devueltos a Allah, su verdadero Señor. Los embustes que forjaron les habrán extraviado. (31) Pregúntales quién les provee desde el cielo y desde la tierra; quién tiene pleno dominio sobre la facultad de ver y de oír; quién hace salir lo vivo de lo muerto y lo muerto de lo vivo; quién rige el plan de la creación. Dirán que Allah. Exhórtales entonces a que tomen en serio Sus advertencias[733]. (32) Ese es Allah, vuestro Señor, y esa es la verdad. ¿Y qué hay más allá de la verdad, sino el extravío? Sin embargo, la verdad os repele. (33) Así se hará realidad la palabra de tu Señor contra los rebeldes. No creen. (34) Pregúntales si alguna de esas entidades a las que dan poder ha originado la creación y luego es capaz de devolverla a su inicio. Respóndeles que Allah da origen a la creación y luego la devuelve a su inicio[734]. Sin embargo, os dejáis engañar a causa de vuestra falta de raciocinio. (35) Pregúntales si alguna de esas entidades a las que dan poder guía a la verdad. Respóndeles que Allah guía a la verdad. ¿Acaso quien guía a la verdad no es más digno de ser seguido que aquel que no puede guiar, a menos que él mismo reciba la guía? ¿Qué os pasa? ¿Qué forma tenéis de razonar? (36) La mayoría de ellos no siguen, sino elucubraciones, pero las elucubraciones no tienen ningún valor frente a la verdad. Allah sabe lo que hacen, y actúa en consecuencia. (37) Nadie que no sea Allah ha podido producir este Qur-an. Es una confirmación de lo que ya había y una aclaración precisa del Kitab[735] que contiene toda la sabiduría y sobre el que no hay duda –dimanante del Señor de Todos los Dominios. (38) O dicen: “Lo ha inventado.” Pídeles que vengan con una sura como las que hay en él, y que llamen a quien puedan aparte de Allah, si es verdad lo que dicen. (39) Mas no lo harán. Lo que hacen es encubrir la verdad de aquello que no abarcan con su conocimiento antes de que les haya llegado su interpretación. De la misma forma, encubrieron la verdad los que hubo antes de ellos, pero mira cuál fue el final de los infames. (40) Entre ellos hay unos que creen en él y otros que no creen. Tu Señor conoce a los nefarios. (41) Si te acusan de farsante, diles que para ti es el fruto de tus obras y para ellos el fruto de las suyas. No son responsables de lo que tú hagas ni tú lo eres de lo que ellos hagan. (42) Hay algunos que te escuchan. ¿Pero acaso puedes hacer que los sordos entiendan lo que oyen cuando son incapaces de razonar? (43) Entre ellos los hay que te miran. ¿Pero acaso puedes tú guiar a los ciegos cuando no tienen la más mínima percepción de la realidad? (44) Y no es Allah Quien es injusto con ellos, sino que son los hombres –nas– los que se pierden a sí mismos, víctimas de su rebeldía. (45) El Día en que los reúna les parecerá que no han permanecido tras la muerte, sino una hora de los días de este mundo, y se reconocerán entre ellos. Los que encubrieron[736] el encuentro con Allah se habrán perdido para siempre. No estaban guiados. (46) Te mostraremos parte del castigo con el que les hemos amenazado o te acogeremos antes de que se cumpla. En cualquiera de los dos casos habrán de volver a Nosotros, y Allah será testigo de sus obras. (47) Para cada ummah[737] ha habido un Mensajero. Cuando les llegaba su Mensajero, se juzgaba entre ellos con justicia, y nunca fueron oprimidos. (48) Dicen: “¿Cuándo se hará realidad aquello con lo que nos amenazáis si es verdad lo que decís?” (49) Respóndeles que no tienes poder para dañarte ni beneficiarte a ti mismo, excepto en lo que sea la voluntad de Allah. Cada ummah tiene un plazo y cuando les llega su plazo, no se les retrasa ni adelanta una hora. (50) Pregúntales qué les parecería si les llegara Su castigo por la noche o de día. ¿Qué buscan los nefarios queriendo adelantarlo? (51) ¿Sólo vais a creer en él cuando se os venga encima? ¿No sería mejor que creyeseis en él ahora? Estáis urgiendo que os llegue. (52) Luego se les dirá a los infames: “¡Gustad el castigo perpetuo! ¿Acaso no se os paga merecidamente por vuestras obras?” (53) Te piden que les confirmes si eso es verdad. Aclárales que lo es. ¡Por tu Señor que es verdad! Y no podrán impedir que se cumpla. (54) Si cada nafs[738] que ha actuado con iniquidad poseyera todo cuanto hay en la Tierra, con gusto lo daría para rescatarse. Cuando vean el castigo que les espera, se arrepentirán secretamente. Serán juzgados con equidad, sin que sufran injusticia alguna. (55) ¿Acaso no es de Allah cuanto hay en los Cielos y en la Tierra? ¿Y no es acaso la promesa de Allah verdadera? Sin embargo, la mayoría de ellos no es consciente de esta realidad. (56) Es Él Quien vivifica y hace morir. A Él habréis de volver. (57) ¡Gentes –nas! Os ha llegado una exhortación de vuestro Señor, una cura para lo que hay en los corazones, guía y rahmah para los creyentes. (58) Exhórtales a que se alegren por la gracia que Allah les dispensa y por Su rahmah, pues eso es mejor que lo que atesoran. (59) Pregúntales si han ponderado sobre aquello con lo que Allah les sustenta. Sin embargo, son ellos los que han decidido lo qué es lícito y lo qué es ilícito. Pregúntales si tienen la aprobación de Allah para ello o si en el nombre de Allah inventan lo que así les place. (60) ¿Qué pensarán el Día del Resurgimiento los que fraguaron embustes contra Allah? Es Él Quien posee la gracia infinita que derrama sobre los hombres –nas. Sin embargo, la mayoría de ellos no agradecen. (61) No hay circunstancia en la que os encontréis ni recitación que hagáis del Qur-an ni acción alguna que llevéis a cabo que no seamos testigos cuando estáis inmersos en ello. A tu Señor no Le pasa inadvertido el peso de un átomo en la Tierra o en el Cielo ni algo aún más pequeño o mayor que eso, sin que esté en un Kitab inalterable[739]. (62) A los que toman a Allah como su único protector y apoyo no habrá nada que les turbe ni les amedrante. (63) Para los que creen y tienen temor (64) hay buenas nuevas en la vida de este mundo y en Ajirah. El plan de Allah no cambia. Esa es la gran victoria. (65) Que no te turben sus palabras, pues todo el poder pertenece a Allah. Él está atento a todo cuanto acontece en Su creación, y actúa según Su conocimiento. (66) ¿Acaso no pertenecen a Allah cuantos hay en los Cielos y en la Tierra? ¿Qué siguen ésos que dan poder a otros que a Allah? No siguen, sino suposiciones; y no hacen, sino elucubrar. (67) Es Él Quien dispuso la noche y su oscuridad para que en ella reposarais y el día con su luz para que percibierais las cosas con claridad y pudierais llevar a cabo variadas actividades. En ello hay signos para la gente que escucha con atención[740]. (68) Dicen: “Allah tiene un hijo.” ¡Lejos está en Su perfección de toda contingencia! Él es en Sí Mismo Suficiente. Suyo es cuanto hay en los Cielos y en la Tierra. ¿Acaso tenéis autoridad para decir algo así? ¿Vais a decir de Allah aquello de lo que no tenéis conocimiento alguno? (69) Adviérteles que aquellos que fraguan embustes contra Allah nunca saldrán victoriosos. (70) Les dejaremos que sigan ocupados en sus asuntos en este mundo por un tiempo y después volverán a Nosotros. Les haremos probar entonces un severo castigo[741] por haber encubierto la verdad. (71) Recítales las noticias de Nuh[742] cuando dijo a su gente: “¡Gentes de este lugar! Si os resulta intolerable mi presencia y el que os llame al recuerdo con las aleyas de Allah, sabed que Allah es mi apoyo. Poneos de acuerdo en cómo vais a resolver este asunto, vosotros y aquellos a los que dais poder en vez de a Allah, de modo que ninguna indecisión os aflija, y hacédmelo saber sin darme más tregua. (72) Y si os desentendéis, tened presente que no os he pedido nada a cambio. Retribuirme le corresponde únicamente a Allah. Se me ha ordenado que sea de los sometidos –muslimin.” (73) Le acusaron de farsante, pero lo salvamos en la nave junto a los que con él estaban. Los hicimos sucesores de los que ahogamos por haber encubierto la verdad de Nuestros signos. Mira cómo acabaron los que se desentendieron a pesar de haber sido advertidos. (74) Después de él, enviamos Mensajeros a sus gentes con la clarificación, pero no creyeron en aquello de lo que ya antes habían renegado. De esa forma sellamos los corazones de los transgresores. (75) Luego, tras esos Mensajeros, enviamos a Musa y a Harun[743] con Nuestros signos a Firaun y a sus principales, pero se llenaron de soberbia y fueron de los nefarios. (76) Mas cuando vieron la verdad de Nuestros signos, dijeron: “Esto no es, sino magia evidente.” (77) Replicó Musa: “¿Eso decís cuando os llega la verdad? ¿Es esto magia? Los magos nunca salen victoriosos.” (78) Dijeron: “¿Acaso has venido para desviar nuestra atención de aquello en lo que creían nuestros padres y haceros así con el poder? De ninguna forma creeremos en vosotros.” (79) Ordenó Firaun: “¡Traedme a los magos más experimentados!” (80) Cuando llegaron los magos, les dijo Musa: “¡Arrojad lo que tengáis para arrojar!” (81) Después de que hubieran arrojado, les dijo Musa: “Lo que habéis traído es magia y Allah la desbaratará. Allah no da la victoria a los corruptores.” (82) Allah afirma la verdad haciendo realidad Su plan, aunque lo detesten los nefarios. (83) Mas no creyeron en Musa, sino algunos de los hijos de su gente por miedo a las represalias que pudieran tomar Firaun y sus principales. Firaun fue altanero y transgresor. (84) Dijo Musa: “¡Gente mía! Si creéis en Allah y a Él estáis sometidos –muslimun–encomendaos a Él.” (85) Respondieron: “A Allah nos encomendamos. ¡Señor nuestro! No hagas que seamos objeto de la opresión de los infames. (86) Y sálvanos, por Tu rahmah, de los encubridores[744].” (87) E inspiramos a Musa y a su hermano: “Preparad para vuestra gente casas en Misr. Marcad en ellas la qiblah y estableced la salah. Y da buenas nuevas a los creyentes.” (88) Suplicó Musa: “¡Señor nuestro! Les has dado a Firaun y a sus principales lujo y riquezas en la vida de este mundo, Señor nuestro, para que se extravíen de Tu camino. ¡Señor nuestro! Destruye sus riquezas y endurece sus corazones, pues no van a creer hasta que no vean el doloroso castigo que les espera.” (89) Dijo: “Vuestra súplica ha sido aceptada. Actuad, pues, con rectitud y no sigáis el camino de los que no tienen conocimiento[745].” (90) Hicimos que los Banu Isra-il cruzaran el mar. Firaun y sus soldados les persiguieron llenos de rencor y desprecio, hasta que al darse cuenta de que se ahogaba, exclamó: “¡Creo! No hay más ilah que Aquel en Quien creen los Banu Isra-il. Me someto a la voluntad de Allah –muslim.” (91) ¿Ahora? ¿Cuándo antes renegabas y eras de los nefarios? (92) Hoy preservaremos tu cuerpo como un signo para los que vengan después de ti, pero la mayoría de la gente –nas– se desentiende de Nuestros signos[746]. (93) Establecimos a los Banu Isra-il en un lugar propicio y les sustentamos con toda clase de cosas buenas. No disputaron entre ellos, sino después de que les hubo llegado el conocimiento. Mas tu Señor les juzgará el Día del Resurgimiento y les mostrará aquello sobre lo que discrepaban. (94) Si tienes duda sobre la veracidad de lo que te descargamos, pregunta a los que leían el Kitab[747] antes de ti. Ten por seguro que te ha llegado la verdad de tu Señor. No seas, pues, de los indecisos (95) ni seas de los que reniegan de las aleyas de Allah, ya que entonces te perderías[748]. (96) Aquéllos contra quienes se ha hecho realidad el plan de tu Señor no creerán, (97) aunque tuvieran ante sí todos los signos, hasta que no vean el doloroso castigo que les espera. (98) No hubo, sino la gente de Yunus[749] que creyera y se beneficiara de su creencia. En cuanto creyeron, les retiramos el terrible castigo que se había dispuesto para ellos en esta vida, y les dejamos que siguieran en ella por un tiempo. (99) Si así estuviera inscrito en el plan de tu Señor, creerían todos cuantos hay en la Tierra. ¿Vas a obligar entonces a los hombres a que sean creyentes? (100) Ninguna nafs[750] puede creer si no es por la voluntad de Allah. Arrojará inmundicia sobre aquellos que no razonen. (101) Exhórtales a que observen lo que hay en los Cielos y en la Tierra. Sin embargo, a los que no creen no les sirven de nada los signos ni las advertencias. (102) ¿Acaso esperan que les ocurra algo parecido a lo que ya les aconteció a sus predecesores? Diles entonces que esperen, que también tú te mantendrás expectante como ellos. (103) Después salvamos a Nuestros Mensajeros y a los creyentes, pues eso es algo que Nos corresponde hacer. (104) Aclara a la gente –nas– que si dudan sobre la veracidad de tu Din, que sepan que tú no adoras a los que ellos adoran en vez de a Allah, sino que adoras a Allah, Aquel que les hará morir. Se te ha ordenado que seas de los creyentes. (105) Más aún, que entiendas el Din como hanifa[751], y que no seas de los idólatras, (106) que no des poder, en vez de a Allah, a lo que ni beneficia ni perjudica, pues si lo hicieras, serías de los infames. (107) Si Allah te inflige un mal, nadie, sino Él te podrá librar; y si te concede un bien, nadie podrá impedir que te llegue Su gracia. Él la dirige siguiendo Su plan hacia quien quiere de Sus siervos. Él es el Perdonador, el Compasivo. (108) Declara a la gente –nas– que les ha llegado la verdad de su Señor. Quien se guíe, se habrá guiado a sí mismo; y quien se extravíe, para él será su extravío. Tú no eres su guardián. (109) Sigue lo que se te ha inspirado y resiste hasta que Allah juzgue, pues Él es el Mejor de los Jueces.

NOTAS:

[720]  Ver artículo IV.

[721]  Ver artículo XVII.

[722]  Ver esquema 11 con texto y artículos XV y XVII.

[723]  Ver artículo XXI e Info 2.

[724]  En esta aleya, el narrador habla en primera persona del plural. Habla desde el nivel ejecutivo. Ver artículos III y XXII.

[725] Ver artículo XX y esquemas 20 y 23.

[726] Es decir, si no hubiera sido porque Allah el Altísimo ha decretado que los hombres, las comunidades y los pueblos todos sean juzgados el Día del Resurgimiento, hace mucho tiempo que se habría decidido su suerte y en ese caso, muy posiblemente, no habría quedado ningún ser humano sobre la faz de la Tierra. Ver artículo XIII.

[727] Es decir, esperad que se decida nuestra suerte y veamos quien estaba guiado y quien en el extravío. Ver apéndice O.

[728] Cuando al hombre le toca un mal, suplica desesperado a su Señor con sinceridad y devoción, pero cuando Allah el Misericordioso le retira ese mal y le reconforta con Su misericordia, vuelve a su idolatría de antes, vuelve a dar poder a otras entidades y niega que ese mal que antes le afligía fuese un signo de su Señor. Ese tipo de actitud corresponde más a la superstición que a la verdadera creencia en el Tawhid.

[729] Entidades celestes, malaikah cuya tarea es la de registrar todas y cada una de nuestras acciones. Ver apéndice K.

[730]  También en esta aleya el término utilizado para embarcaciones es fulk فُلك y no yariah  جارِية. Ver apéndice R.

[731]  Ver cuadro C6.

[732]  Ver Infos 7, 8 y 14.

[733]  Ver Info 9.

[734]  Ver esquema 11 con texto y artículos XV y XVII.

[735] Ver artículo XIV y esquema 19.

[736] Lo que han hecho numerosas corrientes espirituales de la India y de otros lugares de Oriente así como ciertos movimientos esotéricos que han echado raíces en occidente ha sido substituir el Juicio Final, el Encuentro con nuestro Señor, por la reencarnación, de forma que en vez de tener que dar cuentas de cada una de nuestras acciones, se nos devolverá al río de la existencia para probar suerte de nuevo. Allah el Altísimo, sin embargo, desmiente esta posición y nos asegura repetidamente en el Qur-an que no habrá ninguna posibilidad de volver a la vida de este mundo una vez que se establezca la Hora y comience el Juicio; entre otras razones porque ese día habrá dejado de existir este mundo y Allah Todopoderoso creará otro en el que habrá Jardines para los justos y fuego para los encubridores. Un mundo que jamás oído oyó, ni ojos vieron, ni imaginación humana pudo nunca imaginar. Ver Infos 11 y 16.

[737]  Ver Info 22.

[738]  Ver artículo XVIII.

[739]  Ver artículo XIV y esquema 19.

[740] Allah el Altísimo nos enseña en el Qur-an cómo ha diseñado Su creación y la armonía que existe entre su diseño y la propia fitrah, naturaleza, humana. Sin embargo, el hombre ha trastocado esa armonía cambiando el diseño de Allah por el suyo propio. Vive de noche y duerme de día. Ha roto el ciclo vital y ha contraído a consecuencia de ello enfermedades y trastornos mentales. La noche ya no es un tiempo de reposo y sosiego, sino de corrupción y derroche. Ver apéndice P.

[741]  Ver referencia F17.

[742]  Ver artículo XX y apéndice G.

[743]  Ver artículo XX.

[744]  Ver cuadro C5.

[745]  El narrador nos da cuenta de un diálogo entre Musa, Harun y Yibril. Musa ha suplicado a Allah el Altísimo, pero es Yibril quien le informa de que su súplica ha sido aceptada. Ver artículos III y XXII.

[746]  Ver Info 24 y artículo XX.

[747]  Ver artículo XIV y esquema 19.

[748]  Ver Info 21.

[749]  Ver artículo XX.

[750]  Ver artículo XIII.

[751]  El término hanif حَنيف deriva del verbo hanafa حَنَفَ que significa –inclinarse por o hacia algo. Y la forma hanif حَنيف significa –inclinarse por un estado o tendencia correctos, tener un estado o tendencia correctos. De ahí que se aplique este término a quien a través del iytihad (investigación, reflexión, esfuerzo) llega a la clara convicción de la existencia de un solo Creador y se somete totalmente a Él.

9.SURA DEL ARREPENTIMIENTO Y DEL PERDÓN

AT-TAWBAH

سُورَةُ التَّوْبَةِ

Medinense

Es la única sura del Qur-an que no va encabezada con la basmala[688]

(1) Allah y Su Mensajero declinan toda responsabilidad con respecto a los idólatras con los que hayáis concluido un acuerdo. (2) Moveos libremente durante cuatro meses por el territorio sin temor a ser atacados, pero sabed que no podréis evitar que se lleve a cabo el plan de Allah, y que es Allah Quien infligirá la mayor afrenta a los encubridores. (3) El día del Hayy Allah y Su Mensajero hacen saber a la gente que declinan toda responsabilidad con respecto a los idólatras. Mejor será que ceséis en vuestra actitud, pero si renegáis, sabed que no podréis evitar que se lleve a cabo el plan de Allah. Dales a los encubridores la buena nueva de un doloroso castigo. (4) Salvo a los idólatras con los que hayáis hecho un pacto, lo respeten íntegramente y no hayan apoyado a nadie contra vosotros. En ese caso, cumplid vuestro compromiso hasta el final. Allah ama a los que toman en serio Sus advertencias[689]. (5) Cuando hayan transcurrido los meses en los que está prohibido luchar, matad a los idólatras allí donde los encontréis. Apresadles, confinadles y tendedles toda clase de emboscadas, pero si deponen su actitud, establecen la salah y pagan la zakah, tratadles sin hostilidad[690]. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (6) Si alguno de los idólatras te pide protección, protégele hasta que haya escuchado la palabra de Allah y luego condúcele a un lugar seguro. Hazlo así, pues son gente ignorante. (7) ¿Cómo podría Allah y Su Mensajero dar valor a un pacto con los idólatras, salvo con aquellos con los que os hayáis comprometido junto al Masyid al-Haram[691]? En todo aquello en lo que actúen rectamente con vosotros, actuad rectamente con ellos. Allah ama a los que toman en serio Sus advertencias. (8) ¿Cómo puede haber relación con una gente que en el momento que consigue alguna victoria sobre vosotros rompe sus juramentos y los pactos de protección con los que se había comprometido? Con sus bocas quieren complaceros, pero sus corazones os detestan. La mayoría de ellos son de los rebeldes. (9) Venden los signos de Allah a bajo precio y desvían de Su camino. ¡Malvada es su forma de actuar! (10) Rompen los juramentos y los pactos de protección con los que se habían comprometido con los creyentes. Esos son los transgresores. (11) Mas si enmiendan su actitud, establecen la salah y pagan la zakah, sabed que son vuestros hermanos en el Din. Clarificamos las aleyas para aquellos que escudriñan la creación. (12) Mas si rompen sus juramentos después de haberse comprometido y os ofenden en el Din, entonces combatid a los dirigentes de entre los encubridores, pues no tienen honor. Tal vez así depongan su actitud. (13) ¿No vais a luchar contra una gente que rompe sus juramentos y que están dispuestos a expulsar al Mensajero? Fueron ellos los que empezaron las hostilidades. ¿Vais a temerles? Sin embargo, Allah es más digno de ser temido si sois creyentes. (14) ¡Combatidles! Allah se servirá de vuestras manos para castigarles, les afrentará, os dará la victoria sobre ellos, apaciguará el corazón de los creyentes (15) y retirará la ira de sus corazones. Allah se vuelve con Su perdón a quien así lo ha prescrito Su voluntad, y según ella actúa y juzga. (16) ¿O es que contabais con que Allah os iba a dejar antes de saber quién de vosotros había de luchar sin buscar otro apoyo que el de Allah, el de Su Mensajero y el de los creyentes? Allah tiene el registro completo de vuestras acciones. (17) No son los idólatras los que deben estar al cuidado de los lugares en los que se adora a Allah cuando no hacen, sino confirmar su encubrimiento. Han hecho fútiles sus acciones y el fuego será su morada[692]. En él penarán para siempre. (18) Sólo deben ocuparse de esos lugares aquellos que creen en Allah y en el Último Día, establecen la salah, entregan la zakah y no temen, sino a Allah. Esos son los que siguen la guía. (19) ¿Estimáis que abastecer de agua a los peregrinos y mantener en buen estado el Masyid al-Haram es como creer en Allah, en el Último Día y luchar por la causa de Allah? Ante Allah no es igual. Allah no guía a los infames. (20) Los que creen, emigran y sacrifican sus bienes y sus vidas por la causa de Allah tienen ante Él el más alto rango. Esos son los que saldrán victoriosos. (21) Su Señor les anuncia la buena nueva de que habrá para ellos rahmah, complacencia y Jardines en los que deleitarse. (22) En ellos morarán para siempre. Es Allah Quien posee el más grande galardón. (23) ¡Creyentes! No toméis a vuestros padres ni hermanos como aliados y protectores si prefieren el encubrimiento al iman. Quien de vosotros lo haga será de los infames. (24) Adviérteles que si sus padres, sus hijos, sus hermanos, sus esposas, su clan familiar, su riqueza, el temor a que no encuentren salida para sus mercancías, sus viviendas que tanto les complacen… si todo ello les es más querido que Allah, Su Mensajero y la lucha por Su causa, que esperen angustiados a que se haga realidad el plan de Allah. Allah no guía a los rebeldes[693]. (25) Allah os ha apoyado en numerosas ocasiones. Recibisteis Su ayuda cuando os enfrentasteis al enemigo en Hunain. Os sentíais confiados al ver que erais muchos más que ellos y, sin embargo, no os sirvió de nada. La Tierra se os hizo estrecha a pesar de ser ancha, y os batisteis en retirada. (26) Luego, Allah apaciguó el ánimo de Su Mensajero y el de los creyentes. Hizo que descendieran soldados que no veíais y castigó a los encubridores. Ese es el merecido pago que damos a los que encubren la verdad. (27) Luego, después de haber tomado esa actitud, si se arrepienten, Allah otorgará Su perdón a quien así decida Su voluntad[694]. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (28) ¡Creyentes! Los idólatras son gente impura. Así pues, que a partir de este año no se acerquen al Masyid al-Haram. Si teméis caer en la pobreza, sabed que Allah os enriquecerá con Su gracia siguiendo Su plan. Allah actúa según Su conocimiento, y juzga con sabiduría. (29) Luchad contra aquellos de los que recibieron el Kitab que no crean en Allah ni el Último Día, ni prohíban lo que Allah y Su Mensajero han prohibido, ni sigan el Din verdadero. Luchad contra ellos hasta que paguen la yiziah[695] y estén claramente sometidos. (30) Dicen los yahud: “’Uzayr es el hijo de Allah.” Y dicen los nasara: “El Masih es el hijo de Allah.” Así dicen sus bocas. Su discurso se asemeja al de los encubridores que hubo antes de ellos. ¡Que Allah los maldiga! ¡Cómo forjan embustes! (31) Han tomado a sus rabbaniyyun[696] y a sus ahbar por señores en vez de a Allah. Es lo mismo que han hecho con el Masih, hijo de Mariam, cuando no se les había ordenado, sino que adorasen al Único Ilah. No hay ilah, sino Él. ¡Lejos está en Su perfección de aquello con lo que Le asocian! (32) Quieren apagar con sus bocas la Luz de Allah, pero Allah no quiere, sino hacer que Su Luz brille con todo su esplendor aunque lo detesten los encubridores. (33) Es Él Quien envió a Su Mensajero con la guía y con el Din verdadero para hacerlo prevalecer sobre todos los demás, aunque lo detesten los idólatras. (34)¡Creyentes! Sabed que muchos de sus rabbaniyyun y ahbar se apropian de la riqueza de la gente de forma fraudulenta y apartan del camino de Allah. Atesoran oro y plata, mas no lo gastan en la causa de Allah. A esos anúnciales un doloroso castigo. (35) El Día en que su refugio sea el fuego[697] de yahannam y se les marque con un hierro candente la frente, los costados y la espalda, y se les diga: “Esto es lo que atesorabais. Disfrutad ahora de vuestros tesoros.» (36) El número de meses que Allah ha establecido son doce. Así fue registrado en el Kitab de Allah[698] el mismo Día en que creó los Cielos y la Tierra. En cuatro de ellos está prohibido luchar –respetadlos. Este es el preciado Din que conduce a la rectitud. Luchad unidos contra los idólatras, de la misma manera que ellos se unen para luchar contra vosotros. Allah está con los que toman en serio Sus advertencias. (37) Manipular los meses del año añade encubrimiento. Así se extravían los encubridores. Un mismo mes lo declaran lícito un año y al siguiente lo declaran prohibido para ajustar así el número de meses en los que Allah ha prohibido luchar. Hacen que sea lícito luchar en esos meses cuando Allah lo ha prohibido. Se ha hecho que les parezca acertada su forma de actuar, pero Allah no guía a los encubridores. (38) ¡Creyentes! ¿Qué os pasa que cuando se os convoca a luchar por la causa de Allah, os apegáis a la tierra? ¿Acaso os complace más la vida de este mundo que la de Ajirah? Sin embargo, poca cosa es el disfrute de esta vida comparado con el del Más Allá. (39) A no ser que acudáis cuando se os convoque a luchar, Él os infligirá un doloroso castigo y os reemplazará por otra gente sin que podáis perjudicarle en nada. Allah tiene el poder sobre todas las cosas. (40) Si no le apoyáis, sabed que Allah le auxilió cuando le expulsaron de su tierra los encubridores y era uno de dos. Estando ambos en la cueva le dijo a su compañero: “Que no te turbe nuestra situación, pues Allah está con nosotros.” Allah apaciguó su ánimo y le apoyó con soldados que no veíais. Prevaleció el plan de Allah por encima de las argucias de los encubridores. Allah es el Poderoso, el Sabio. (41) Acudid prestos cuando se os llame a luchar, ya sea ligeramente armados o bien pertrechados. Combatid con vuestros bienes y con vuestras vidas por la causa de Allah. Si fuerais conscientes, sabríais que eso es lo mejor para vosotros. (42) Si hubieran visto que había una ganancia inmediata o un viaje fácil, te habrían seguido, pero les pareció una larga e insoportable marcha. Jurarán por Allah: “Si hubiéramos tenido los medios, habríamos salido con vosotros.” Se destruirán a sí mismos, y Allah sabe que mienten. (43) ¡Que Allah te perdone! ¿Por qué les diste permiso para quedarse atrás antes de que se te mostrara con claridad quiénes eran los sinceros y quiénes los que mentían[699]? (44) Los que creen en Allah y en el Último Día no te van a pedir que les dispenses de luchar con sus bienes y con sus vidas. Allah conoce a los que toman en serio Sus advertencias[700]. (45) Los que te pidieron permiso para no salir a luchar fueron los que no creían en Allah ni en el Último Día. Había recelo en sus corazones, y la duda les hizo vacilar. (46) Si realmente hubieran querido salir, sin duda que se habrían preparado para ello, pero Allah detestaba que salieran a luchar con vosotros y por ello hizo que se quedarán atrás. Se dijo: “¡Quedaos en vuestras casas! ¡Quedaos con los que se quedan[701]!” (47) Si hubieran salido con vosotros, no habrían hecho, sino añadir confusión. Habrían sembrado la fitnah y algunos habríais prestado oído a sus palabras. Allah conoce a los infames. (48) Ya antes habían buscado la fitnah tratando de confundirte hasta que llegó la verdad y se impuso el plan de Allah. ¡Y cómo lo detestaron! (49) Entre ellos los hay que dicen: “¡Dame dispensa y no me pongas a prueba.” ¿Acaso no han sucumbido ya a la prueba? Yahannam tiene sitiados a los encubridores. (50) Si te llega un bien, les duele, pero si te acontece una desgracia, dicen: “Nosotros habíamos tomado de antemano las debidas precauciones,” y se alejan, regocijándose por dentro. (51) Respóndeles que no os acontece, sino lo que Allah ha decretado para vosotros. Él es vuestro protector. Que a Allah se encomienden los creyentes. (52) Pregúntales qué esperan con tanta ansiedad que os suceda si tan sólo os puede suceder una de las dos bendiciones[702] mientras que vosotros lo que esperáis es que Allah les aflija con un castigo directo Suyo o por medio de vuestras manos. Así pues, que esperen, que también vosotros os mantendréis expectantes. (53) Adviérteles que pueden dar de buen grado o por fuerza, pues en ninguno de los dos casos les será aceptado. Son gente rebelde. (54) ¿Qué otra cosa impide que les sea aceptado lo que dan, sino el hecho de que encubran la verdad de Allah y de Su Mensajero? Acuden perezosos a la salah y dan a regañadientes. (55) Que no te deslumbre su riqueza ni te maraville el gran número de hijos que tienen. Allah quiere castigarles con todo ello en esta vida y que mueran siendo encubridores[703]. (56) Juran por Allah que son de los vuestros, pero no son de los vuestros. Antes bien, se sienten amedrentados. (57) Si encontraran algún refugio, una cueva donde poder meterse o la entrada a algún escondite, correrían hacia ellos como caballos desbocados. (58) Entre ellos los hay que te acusan de no repartir las sadaqah con justicia. Si les toca algo de ellas, se sienten complacidos, pero si no les llega nada de ellas, se alejan airados. (59) ¡Ojalá hubieran estado complacidos con lo que Allah y Su Mensajero les daban y hubieran dicho: “Allah nos basta. Allah nos dará de Su gracia y también Su Mensajero. Es a Allah a Quien anhelamos!” (60) Sabed que las sadaqah[704] son para los pobres, para los necesitados, para los que las recaudan, para los que han armonizado sus corazones[705], para rescatar a cautivos, para los que no pueden pagar sus deudas, para la causa de Allah y para los viajeros. Esto es lo que Allah ha hecho obligatorio. Allah actúa según Su conocimiento, y juzga con sabiduría. (61) Entre ellos los hay que quieren hacer daño al Profeta y dicen: “Presta oídos[706] a todo lo que le dicen.” Diles que eso es para su bien. Cree en Allah, confía en los creyentes y es una misericordia para aquéllos de vosotros que creen. Los que causen algún daño al Mensajero de Allah tendrán un doloroso castigo. (62) Os juran por Allah para complaceros, pero si fueran creyentes sabrían que Allah y Su Mensajero son más dignos de ser complacidos. (63) ¿Acaso no saben que todo aquel que se oponga a Allah y a Su Mensajero será arrojado al fuego de yahannam[707]? En él penará para siempre. Esa es la gran derrota. (64) Los hipócritas temen que se haga descargar una sura que descubra lo que hay en sus corazones. Diles que se burlen cuanto quieran. Allah sacará a la luz aquello que tanto temen. (65) Si les preguntas, ten por cierto que dirán: “En realidad hablábamos por hablar. Bromeábamos.” Pregúntales si acaso se burlaban de Allah, de Sus signos y de Su Mensajero. (66) No os excuséis. Renegasteis después de haber creído. Incluso si perdonamos a una taifa de vosotros, tened por seguro que castigaremos a otra por sus iniquidades. (67) Los hipócritas y las hipócritas se apoyan unos a otros[708]. Ordenan la iniquidad, prohíben lo que es razonable y restringen sus manos para no dar. Se han olvidado de Allah y Él se ha olvidado de ellos. Los hipócritas son de los rebeldes. (68) Allah ha prometido a los hipócritas, a las hipócritas y a los encubridores el fuego de yahannam, en el que penarán para siempre. Él les bastará. Allah los maldice. Para ellos habrá un castigo incesante[709]. (69) Actuáis de la misma forma que actuaron los que hubo antes de vosotros. Tenían más poder, más riquezas e hijos. Vivieron el tiempo que les correspondió, y vosotros vivís el que os ha correspondido, de la misma forma que los que os antecedieron vivieron el suyo, pero estáis enfrascados en las mismas futilidades que lo estuvieron ellos. Sus obras no les sirvieron de nada en esta vida ni les servirán en Ajirah. Esos son los perdedores. (70) ¿Acaso no les han llegado noticias de los que hubo antes de ellos[710] –la gente de Nuh, los Ad, los Zamud, la gente de Ibrahim, los ashab Madian y los que cambiaron su estado natural? Vinieron a ellos los Mensajeros con la clarificación. Mas no actuó Allah injustamente, sino que fueron ellos los que se condenaron a sí mismos, víctimas de su rebeldía. (71) Los creyentes y las creyentes se apoyan unos a otros. Ordenan lo que es razonable y prohíben la iniquidad. Establecen la salah, entregan la zakah y obedecen a Allah y a Su Mensajero. Allah tendrá rahmah de ellos. Allah es el Poderoso, el Sabio. (72) Allah ha prometido a los creyentes y a las creyentes Jardines por donde fluirán ríos, en los que morarán para siempre, y magníficas mansiones en los Jardines de Adn[711]. Mas tener la complacencia[712] de Allah es algo mayor que todo eso. He aquí la gran victoria. (73) ¡Profeta! Combate a los encubridores y a los hipócritas, y sé implacable con ellos. Su refugio será yahannam. ¡Qué mal lugar de destino! (74) Juran por Allah que no dijeron nada de eso, pero lo cierto es que pronunciaron palabras que eran puro encubrimiento y renegaron de la verdad después de haber aceptado Islam. Deseaban llevar a cabo lo que les resultó inaccesible. Así agradecían el que Allah y Su Mensajero les hubieran enriquecido. Será mejor para ellos que se arrepientan, pero si reniegan, sabe que Allah los atormentará con un doloroso castigo en esta vida y en Ajirah, y no tendrán en esta tierra quien les proteja ni en quien apoyarse. (75) Entre ellos los hay que se comprometieron con Allah diciendo: “Si nos concede de Su gracia, daremos con abnegación y actuaremos con rectitud.” (76) Mas cuando recibieron Su gracia, reaccionaron con tacañería, desentendiéndose del compromiso que habían adquirido con Allah. (77) Por haber defraudado a Allah, infringiendo la promesa que Le habían hecho y por sus mentiras, la hipocresía anidará en sus corazones hasta el Día en el que deban comparecer ante Él. (78) ¿Acaso no saben que Allah conoce sus secretos, sus confidencias y todos los Ghaib[713]? (79) Se burlan de los creyentes que dan sadaqah sin esperar ningún reconocimiento y de los que se esfuerzan en dar a pesar de su propia pobreza. Allah se burlará de ellos y les infligirá un doloroso castigo. (80) Ya pidas perdón por ellos o no lo pidas, Allah no los perdonaría incluso si lo pidieras setenta veces. Y ello porque han renegado de Allah y de Su Mensajero. Allah no guía a los rebeldes. (81) Los que no acudieron a luchar se alegraron de haberse quedado atrás y de no haber seguido al Mensajero de Allah. Detestaban combatir por la causa de Allah con sus bienes y con sus vidas. Dijeron: “No salgáis a luchar con este sofocante calor.” Adviérteles que más sofocante es el fuego de yahannam si fueran capaces de comprender. (82) Poco será lo que rían y mucho lo que lloren. Merecido pago por sus obras. (83) Si Allah hiciera que una taifa de ellos se volviese a ti y te pidiese permiso para salir, adviérteles que nunca saldrán contigo ni lucharán a tu lado contra el enemigo. Les complació quedarse la primera vez. Que sigan, pues, sentados con los que se quedan atrás. (84) No hagas[714] la salah por ninguno de ellos que haya muerto ni estés allí cuando lo entierren. Renegaron de Allah y de Su Mensajero y murieron siendo rebeldes. (85) Que no te deslumbre su riqueza ni te maraville el gran número de hijos que tienen. Allah quiere castigarles con todo ello en esta vida y que mueran siendo encubridores. (86) Cuando se descarga una sura que invita a creer en Allah y a luchar junto a Su Mensajero, los más favorecidos de entre ellos te piden que les eximas de tal carga y dicen: “Déjanos quedarnos con los que no salen a luchar.” (87) Se sienten complacidos de quedarse con las mujeres[715]. Sus corazones han sido sellados y no comprenden. (88) Sin embargo, el Mensajero y los que con él creen luchan con sus bienes y con sus vidas. Esos tendrán la mejor parte. Esos son los que saldrán victoriosos. (89) Allah les ha preparado Jardines por donde fluyen ríos, en los que morarán para siempre. Ese es el gran triunfo. (90) Vinieron beduinos excusándose y pidiendo que se les eximiera de salir a luchar. Esas fueron las argucias que utilizaron para quedarse los que habían renegado de Allah y de Su Mensajero. Los que de ellos sean encubridores sufrirán un doloroso castigo. (91) Que no se recrimine a los desvalidos por no salir a luchar ni a los enfermos ni a los que no tengan medios para armarse si son sinceros con Allah y Su Mensajero. No se debe reconvenir a los que actúan con rectitud –Allah es el Perdonador, el Compasivo– (92) ni tampoco a los que te piden monturas. Cuando les dices: “No he conseguido ningún animal en el que podáis montar,” se vuelven con los ojos inundados de lágrimas por la pena que sienten al no poder proveerse de lo necesario para formar parte de la expedición. (93) Sin embargo, son dignos de censura los que te piden que les eximas de salir a luchar siendo ricos. Les complace quedarse con las mujeres. Allah les ha sellado el corazón y no entienden. (94) Cuando volváis a ellos, inventarán excusas para justificar su hipocresía. Diles que no se excusen, pues no les vais a creer. Allah os ha informado sobre ellos. Allah y Su Mensajero examinarán atentamente vuestra conducta. Luego seréis devueltos al Conocedor del Ghaib y de lo Manifiesto, y os mostrará lo que hicisteis. (95) Cuando volváis a ellos, os jurarán por Allah para que los dejéis en paz. Y bien, dejadlos en paz, pues son pura inmundicia. Su refugio será yahannam –merecida recompensa por sus maldades. (96) Os juran para complaceros, pero si os complacen, sabed que a Allah no Le complacen los rebeldes. (97) Los beduinos son los más pertinaces encubridores e hipócritas. Lo que más les caracteriza es su ignorancia de los límites que Allah ha hecho descargar sobre Su Mensajero. Allah actúa según Su conocimiento, y juzga con sabiduría. (98) Entre los beduinos los hay que consideran una sanción lo que dan de sus bienes, y esperan ansiosos que os llegue algún revés de fortuna. ¡Para ellos la mala fortuna! Allah está atento a todo cuanto acontece en Su creación, y actúa según Su conocimiento. (99) Hay beduinos que creen en Allah y en el Último Día, y lo que dan de sus bienes es para ellos una forma de acercarse a Allah y de beneficiarse de las súplicas del Mensajero. En verdad que están cerca. Allah les hará entrar en Su rahmah. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (100) Los que van por delante son los primeros que emigraron –muhayirin– los que les apoyaron –ansar– y los que les siguieron en hacer el bien. Allah está satisfecho de ellos y ellos lo están de Él. Les ha preparado Jardines por donde fluyen ríos, en los que morarán para siempre. Esa es la gran victoria[716]. (101) Entre los beduinos que viven en vuestros alrededores hay hipócritas, y entre la gente de Medina los hay que persisten aún más en la hipocresía. A esos no los conocéis, Nosotros los conocemos. Los castigaremos dos veces, luego los mandaremos a un tormento atroz del que no podrán volver. (102) Hay otros que reconocen sus faltas y mezclan una obra buena con otra mala. Pudiera ser que Allah les perdonase. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (103) Toma de sus bienes sadaqah para de esa manera acendrarles y purificarles, y pide por ellos, pues tus súplicas reconfortan sus corazones. Allah está atento a todo cuanto acontece en Su creación, y actúa según Su conocimiento. (104) ¿Acaso no saben que Allah acepta el arrepentimiento de Sus siervos y lo que de su riqueza dan con sinceridad, y que Allah se vuelve a ellos con Su perdón y es el Compasivo? (105) Exhórtales a que obren con rectitud, pues Allah examina sus acciones, así como Su Mensajero y los creyentes. Y tened por cierto que seréis devueltos al Conocedor del Ghaib y de lo Manifiesto, y os mostrará lo que hicisteis. (106) Hay otros cuyo asunto se ha diferido hasta que se haga realidad el plan de Allah –o bien recibirán Su castigo o bien se volverá a ellos con Su perdón. Allah actúa según Su conocimiento, y juzga con sabiduría. (107) Los hay que ocuparon una mezquita para causar daño, para encubrir la verdad, para crear división entre los creyentes y como puesto de observación para que pudiera espiar el que anteriormente había hecho la guerra a Allah y a Su Mensajero. Ten por seguro que jurarán: “Sólo queríamos mejorar las relaciones,” pero Allah atestigua que mienten. (108) No entres en ella bajo ninguna circunstancia, pues en verdad que una mezquita levantada sobre el temor es más digna de acogerte. En ella hay hombres que aman purificarse. Allah ama a los que se purifican. (109) ¿Quién entonces es mejor, quien cimienta la estructura del edificio que quiere construir sobre el temor de Allah y Su complacencia o quien la cimienta al borde de un acantilado erosionado por el agua, y se desploma con ella[717], cayendo al fuego de yahannam? Allah no guía a los infames. (110) La estructura que han construido sobre la duda que hay en sus corazones no hará sino desmembrarlos. Allah actúa según Su conocimiento, y juzga con sabiduría. (111) Allah ha comprado a los creyentes sus vidas y sus bienes a cambio del Jardín. Combaten por la causa de Allah matando y muriendo. La misma promesa con la que Se comprometió en la Taurah, en el Inyil y ahora en el Qur-an. ¿Y quién es mejor cumplidor de sus promesas que Allah? Así pues, alegraos por el comercio que habéis hecho, pues él os conducirá a la suprema victoria (112) –a los llenos de contrición, a los que siguen el Tawhid, a los que Le alaban, a los que se desplazan por Allah, a los que se inclinan, a los que se postran, a los que ordenan lo razonable y prohíben la iniquidad y a los que se guardan dentro de los límites de Allah. Da buenas nuevas a los creyentes. (113) Ni el Profeta ni los creyentes deben suplicar el perdón para los idólatras, aunque sean de sus allegados, después de haberles informado claramente que serán arrojados al yahim[718]. (114) Y si Ibrahim pidió el perdón para su padre fue sólo por una promesa que le había hecho, pero cuando vio con claridad que era un enemigo de Allah, se desentendió de él. Ibrahim se refugiaba suplicante en Allah y era clemente con sus semejantes. (115) Allah no extravía a una gente después de haberla guiado hasta que no se les clarifique aquello de lo que deben guardarse. Allah tiene el conocimiento de todo cuanto existe, y según él actúa. (116) De Allah es el dominio de los Cielos y de la Tierra. Vivifica y hace morir. No tenéis, aparte de Allah, quien os proteja ni en quien apoyaros. (117) Allah apoyó a Su Profeta, a los muhayirin y a los ansar que le habían seguido en los momentos más difíciles. Y cuando después de eso los corazones de un grupo de ellos estuvieron a punto de extraviarse del camino, Allah se volvió a ellos con Su perdón y Su guía, con Su benevolencia y Su compasión. (118) Y así mismo hizo con los tres que eludieron salir a luchar hasta que la Tierra se les hizo estrecha a pesar de ser ancha y sus pechos parecían encogérseles. Pensaron que no podrían escapar de Allah, sino yendo hacia Él. Luego Se volvió a ellos con Su perdón para que pudieran arrepentirse. Allah es el Indulgente, el Compasivo. (119) ¡Creyentes! Tomad en serio las advertencias de Allah y manteneos en compañía de los veraces. (120) Ni la gente de Medina ni los beduinos que habitan en sus alrededores deben dejar al Mensajero de Allah solo en la lucha ni ocuparse de sus intereses en vez de obedecer sus órdenes, pues no han de sufrir sed, fatiga o hambre por la causa de Allah ni han de dar un paso que enrabie a los encubridores ni han de arrebatar algún bien al enemigo, sin que todo ello no se les inscriba a su favor como acciones de bien. Allah no deja que se pierda el galardón de los que actúan con rectitud. (121) No hay nada de lo que den, ya sea mucho o poco, ni valle que crucen por la causa de Allah que no esté registrado para que Allah les retribuya por lo mejor que hayan hecho. (122) No es preciso que todos los creyentes dejen sus casas. Basta con que lo haga una taifa de cada grupo de ellos, pues si comprenden bien el Din, podrán enseñárselo a su gente cuando regresen para que estos se guarden y tomen en serio lo que se les dice. (123) ¡Creyentes! Combatid a los encubridores que tengáis cerca. Que encuentren dureza en vosotros. Allah está con los que toman en serio Sus advertencias. (124) Cuando se hace descargar una sura, algunos de ellos preguntan: “¿A quién de vosotros le ha hecho crecer el iman?” A los que creen les ha hecho que crezca su iman y se llenan por ello de gozo. (125) Mas a los que tienen una enfermedad en el corazón les añade inmundicia a la inmundicia que ya tienen y les hace morir encubriendo la verdad. (126) ¿Acaso no ven que cada año se les pone a prueba una o dos veces? Sin embargo, no se arrepienten ni recapacitan. (127) Y cuando se hace descargar una sura se miran unos a otros y dicen: “¿Os ve alguien?” Luego se apartan. Allah apartará sus corazones de la verdad, pues son gente que no comprende. (128) Os ha llegado un Mensajero que es uno de los vuestros. Le resulta doloroso que sufráis ningún daño. Está pendiente de vosotros y con los creyentes es benévolo, compasivo. (129) Mas si se apartan desdeñosos, declárales: “¡Allah me basta! No hay ilah, sino Él. A Él me encomiendo, al Señor del grandioso Arsh[719].”

Notas

[688] Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim. Ver apéndice E.

[689] Ver Info 9.

[690] Pues ahora son vuestros hermanos. Se completa esta aleya con la aleya 11 de la misma sura: Mas si enmiendan su actitud, establecen la salah y pagan la zakah, sabed que son vuestros hermanos en el Din.

[691] Ver artículo XX.

[692] Ver referencia F17.

[693] Ver referencia F18.

[694] El tiempo verbal que utiliza aquí el Qur-an es presente ya que tiene un sentido general. Si alguien se opone a Allah y a Su Mensajero y después de haber tomado esa actitud se arrepiente y cambia su conducta, Allah puede perdonarle si ve sinceridad en su corazón.

[695] Impuesto que debe pagar la Gente del Libro que viva en territorio musulmán y que equivale al impuesto obligatorio zakah que deben pagar los musulmanes.

[696] El término rabbaniyyun رَبَّانيُّن deriva del verbo rab-ba رَبَّ que significa –el que deviene señor, dueño o poseedor; el que tiene poder y autoridad sobre algo o alguien. De ahí que rabbaniyyun se utilice para referirse –a quien se entrega a ejercicios religiosos y actos de devoción; y también se refiere a quien tiene conocimiento de Allah, y a un sabio. Este término era utilizado especialmente entre los judíos –se puede traducir al español por rabino.

En cuanto al término ahbar أَحْبار deriva del verbo habara حَبَرَ y significa  –un hombre de buen comportamiento y versado en la religión, y un experto en temas religiosos. Se aplicaba este nombre a ciertos judíos que conocían la Ley y la aplicaban en sus vidas. Su prestigio entre la comunidad judía y, más tarde, entre la cristiana, se fue perdiendo a medida que sus vidas ya no reflejaban sus enseñanzas, como vemos en la aleya 34 de esta misma sura.

[697] Ver referencia F17.

[698] Ver artículo XIV y esquema 19.

[699]  Ver Info 21.

[700]  Ver Info 9.

[701]  Es decir, quedaos con los que realmente no pueden salir a luchar –mujeres, niños, ancianos, enfermos… Vosotros podéis luchar, pero no queréis, tenéis miedo de morir y de perder, así, dunia. Es humillante la forma en la que se dirige a ellos el Qur-an –sois hombres jóvenes y fuertes, pero actuáis como si fuerais mujeres. Queda explicado esto mismo en las aleyas 87, 88, 89 y 90 de esta misma sura.

[702]  El martirio o la victoria.

[703]  Ver artículo XIII.

[704]  Incluida la zakah.

[705] En esta expresión, el concepto “armonía” abarca un amplio espectro de significados. Se puede referir a aquellos que han pacificado sus corazones al abrazar el Islam, lo que podría obligarles a abandonar sus hogares, sus medios de subsistencia, etc. Ellos también son dignos de recibir ayuda material.

[706] La expresión «prestar oídos» significa escuchar con paciencia y simpatía. Los hipócritas censuraban que alguien que se proclamaba Profeta de Allah hiciera caso a lo que mucha gente le decía, pero esa actitud del Profeta Muhammad (s.a.s) era el resultado de su amabilidad y de su humildad. Escuchaba a la gente como si lo que le decían fuera lo más importante del mundo y de esa forma los dignificaba.

[707]  Ver referencia F17.

[708]  Ver Infos 7 y 8.

[709]  Ver referencia F17.

[710]  Ver artículo XX.

[711] La forma عَدْن ‘adn deriva del verbo عَدَنَ ‘adana que significa –permanecer, habitar, residir. La expresión “los Jardines de Adn” haría, pues, referencia a los Jardines de permanencia, en los que morar eternamente. También significa –la orilla del mar. En esto sentido podría hacer referencia a Jardines junto a un mar.

[712]  Aquí se desvela uno de los secretos de Ajirah –hay algo mayor que el Jardín, algo más allá de los Jardines. Entrar en la complacencia de Allah, es entrar en Su consciencia y morar en ella, individualmente, para siempre, en todas las creaciones. Ver artículos VII, XV y XVII y esquema 11 con su texto.

[713]  Ver Info 5.

[714]  Ver Info 21.

[715] la palabra jawalif خَوالِف es el plural de jalifah, y significa –mujeres. Aquí, Allah el Altísimo equipara a los que rehuían combatir con el Profeta con las mujeres que se quedaban en casa ocupándose de los hijos mientras los hombres salían a luchar.

[716]  Ver Info 27.

[717]  Ver cuadro C6.

[718]  Ver referencia F17.

[719] Ver artículos IV, V y XV; apéndice A y esquemas 10 y 19.

8.SURA DE LOS BOTINES DE GUERRA

AL-ANFAL

سُورَةُ الأَنفَالِ

Medinense

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

(1) Te preguntan en lo referente a los botines de guerra. Respóndeles que los botines de guerra pertenecen a Allah y al Mensajero. Así pues, tomad en serio las advertencias de Allah. No os desunáis a causa de ello. Si sois creyentes, obedeced a Allah y a Su Mensajero. (2) Los creyentes son aquéllos cuyos corazones tiemblan cuando se recuerda a Allah. Y cuando se les recitan Sus aleyas, crece su iman y a su Señor se encomiendan. (3) Establecen la salah y distribuyen entre los necesitados una parte del sustento que les hemos asignado. (4) Esos son los verdaderos creyentes. Tienen rangos elevados ante su Señor. Disfrutarán de Su perdón y de una generosa provisión. (5) Esa fue la causa de que tu Señor te sacase de casa para que luchaseis por lo que era más justo. Una parte de los creyentes, sin embargo, se mostraron remisos. (6) Tratan de argumentarte como si no se les hubiera clarificado la verdad, y miran desencajados como si se les condujera a la muerte. (7) Cuando Allah os prometió que os haríais con una de las dos taifas[663], deseasteis que fuera la que no tenía fuerza para luchar, pero era voluntad de Allah destruir hasta la raíz a los encubridores para que de esa forma se cumpliera Su plan, (8) aunque lo detestasen los nefarios, prevaleciendo la verdad y quedando de manifiesto su impostura. (9) Buscasteis ayuda en vuestro Señor y Él os respondió: “En verdad que voy a apoyaros con mil malaikah dispuestos en filas detrás de vosotros[664].” (10) No lo hizo Allah, sino como buena nueva y sosiego para vuestros corazones. No hay victoria, sino la que viene de Allah –el Poderoso, el Sabio. (11) Hizo que os cubriera una somnolencia reparadora y que cayera sobre vosotros agua del cielo para purificaros con ella de la inmundicia del shaytan, para infundir fuerza a vuestros corazones y afirmar así vuestros pasos. (12) Tu Señor inspiró a los malaikah[665]: “Estoy con vosotros. Apoyad a los que creen. Arrojaré el terror en los corazones de los encubridores. Golpeadles en la nuca y en las articulaciones de todas sus extremidades[666].” (13) Y ello por haberse opuesto a Allah y a Su Mensajero. Quien se oponga a Allah y a Su Mensajero que sepa que Allah es implacable castigando[667]. (14) Este es vuestro castigo –gustadlo. Y el castigo para los encubridores es el tormento del fuego. (15) ¡Creyentes! Cuando os encontréis con los encubridores marchando en formación de batalla, no huyáis ni tratéis de esquivarlos. Antes bien, arremeted contra ellos. (16) Quien les rehúya ese día, a no ser para alterar a su favor el curso de la batalla o para unirse a otra parte de su ejército, se ganará la ira de Allah y su refugio será yahannam. ¡Qué mal lugar de destino! (17) No fuisteis vosotros quienes los matasteis, sino que fue Allah Quien los mató. Ni arrojabas tú cuando arrojabas, sino que era Allah Quien arrojaba[668]. No lo hicimos, sino para agraciar a los creyentes con una prueba de la que salieran victoriosos. Allah está atento a todo cuanto acontece en Su creación, y actúa según Su conocimiento. (18) Allah desbarata las argucias de los encubridores. (19) Si pedíais que se clarificara vuestra posición con respecto a los creyentes, ya se os ha clarificado[669], y mejor será que desistáis. Si volvéis, volveremos y de nada os servirán vuestras huestes, por muy numerosas que sean. Allah está con los que creen. (20) ¡Creyentes! Obedeced a Allah y a Su Mensajero. No le abandonéis cuando hayáis oído sus órdenes. (21) No seáis como ésos que dicen: “Hemos oído,” pero en realidad es como si no hubieran oído nada. (22) Ante Allah no hay peores criaturas de cuantas se mueven sobre la faz de la Tierra que las que, faltas de razón, ni perciben ni entienden. (23) Si Allah hubiera sabido que había algún bien en ellos, les habría hecho entender lo que escuchaban, pero aunque les hubiera hecho entender lo que escuchaban, se habrían desentendido de ello de igual manera[670]. (24) ¡Creyentes! Responded a Allah y al Mensajero cuando os llamen a lo que os vivifica, y sabed que Allah se interpone entre el hombre y su corazón[671]. Tened por seguro que seréis reunidos para comparecer ante Él. (25) Guardaos de una fitnah que no afligirá de forma especial a los nefarios de entre vosotros[672]. Sabed que Allah es implacable castigando. (26) Recordad cuando erais pocos y estabais indefensos en esta tierra temiendo que vuestros enemigos pudieran echaros por la fuerza, pero os acogió, os apoyó con Su poder y os enriqueció con el mejor sustento para que fuerais agradecidos. (27) ¡Creyentes! No traicionéis a Allah ni a Su Mensajero ni traicionéis a sabiendas la confianza que se haya depositado en vosotros. (28) Sabed que vuestra riqueza y vuestros hijos son fitnah[673] y que es Allah Quien mejor recompensa vuestras acciones. (29) ¡Creyentes! Si tomáis en serio las advertencias de Allah, Él os dará Furqan[674], ocultará vuestras malas acciones y os perdonará. Es Allah Quien posee la gracia infinita. (30) Los encubridores maquinaron para afirmarse contra ti o para matarte o para expulsarte. Urdieron una estratagema, pero Allah preparó otra contra ellos. Allah es el Mejor Diseñador de Estratagemas. (31) Cuando se les recitan Nuestras aleyas, dicen: “Ya hemos oído, y si quisiéramos, podríamos decir algo parecido. No son, sino leyendas de los antiguos[675].” (32) Dijeron: “¡Oh Allah! Si esto que se nos transmite es realmente la verdad que viene de Ti, haz que lluevan piedras del cielo o inflígenos un doloroso castigo.” (33) Allah no iba a castigarles mientras tú estuvieses con ellos o mientras pidiesen perdón. (34) ¡Pero qué les pasa! Cómo no habría de castigarles Allah cuando impiden el acceso al Masyid al-Haram[676], sin ser ellos sus guardianes. Sólo los que toman en serio Nuestras advertencias[677] son sus guardianes. Sin embargo, la mayoría de ellos no son conscientes de esta realidad. (35) Sus salah junto a la Casa no son, sino silbidos y palmadas. Gustad, pues, el castigo por vuestro encubrimiento. (36) Los encubridores utilizan parte de su dinero en obstaculizar el camino de Allah, y seguirán haciéndolo[678], pero eso no impedirá que se lamenten por ello y sean vencidos. Se reunirá a los encubridores y se les arrojará a yahannam. (37) De esta manera Allah separará a los inmundos de los puros. A los inmundos los amontonará unos sobre otros y los arrojará a yahannam. Esos serán los perdedores. (38) Diles a los encubridores que si abandonan su actitud, les será perdonado todo lo anterior, pero si persisten en su encubrimiento, que sepan que esa ha sido la sunnah del hombre ya desde las primeras comunidades. (39) Combátelos hasta que no haya más fitnah y el Din de todos ellos sea la adoración de Allah. Mas si deponen su actitud, que sepan que Allah es consciente de la intención que les mueve a actuar. (40) Si reniegan, sabed que Allah es vuestro protector. ¡Y qué excelente protector! ¡Y qué excelente apoyo tenéis en Él! (41) De los botines que obtengáis un quinto pertenece a Allah y a Su Mensajero, a los familiares más allegados, a los huérfanos, a los pobres y a los viajeros, si creéis en Allah y en lo que hicimos descargar sobre Nuestro siervo el Día del Furqan, el día en el que se enfrentaron las dos huestes. Allah tiene el poder sobre todas las cosas. (42) Os encontrabais en la ladera más próxima[679], ellos en la más alejada[680], y la caravana pasaba por debajo de vosotros. Incluso si hubierais tratado de establecer un lugar de encuentro para luchar, nunca os habríais puesto de acuerdo. Sin embargo, tenía que hacerse realidad el plan de Allah de forma que muriera quien tenía que morir y viviera quien tenía que vivir. Allah está atento a todo cuanto acontece en Su creación, y actúa según Su conocimiento. (43) Allah hizo que en sueños vieras que eran pocos, pues si te hubiera hecho ver que eran muchos, os habría entrado el desánimo y habríais discutido la orden de luchar. Allah os libró de ello. Él conoce lo que hay en lo más recóndito de los corazones, y según ese conocimiento actúa. (44) Hizo que os parecieran pocos al enfrentaros con ellos y de la misma forma, hizo que les parecierais pocos a ellos para que se hiciera realidad el plan de Allah. En Él confluyen todos los asuntos. (45) ¡Creyentes! Cuando os encontréis con el enemigo, mostrad firmeza y encomendaos a Allah para que salgáis victoriosos. (46) Obedeced a Allah y a Su Mensajero, y no discutáis las órdenes, pues se debilitaría vuestro ánimo y perderíais la fuerza. Antes bien, mostrad entereza. Allah está con los que resisten[681]. (47) No seáis como ésos que salieron hipócritamente de sus casas para luchar, haciendo alarde de valor ante la gente, cuando en realidad no hacían, sino apartar del camino de Allah. Allah los sitia con sus propias acciones. (48) El shaytan les hizo creer que lo que hacían era lo correcto. Les dijo: “Hoy no habrá quien pueda venceros. Yo estoy a vuestro lado.” Mas cuando ambos ejércitos se divisaron, se batió en retirada y dijo: “Nada tengo que ver con lo que vais a hacer. Veo lo que vosotros no veis. Temo a Allah, pues Allah es implacable castigando.” (49) Lo mismo que dicen los hipócritas y los que tienen una enfermedad en el corazón: “Su din les ha engañado.” Mas quien busque apoyo en Allah que sepa que Allah es el Poderoso, el Sabio. (50) Si vieras cuando los malaikah se lleven a los encubridores, les golpeen en el rostro y en la espalda y les digan: “Gustad el castigo del hariq[682].” (51) Y no porque Allah sea opresor con Sus siervos, sino como justo pago por sus obras. (52) Niegan los signos de Allah con la misma persistencia con la que los negaron la gente de Firaun y los que hubo antes de ellos. Allah los castigó por su iniquidad. Allah es el Fuerte, el Implacable castigando. (53) Y ello porque Allah no retira arbitrariamente la gracia que ha concedido a una gente mientras ellos no cambien lo que albergan en su interior[683]. Allah está atento a todo cuanto acontece en Su creación, y actúa según Su conocimiento. (54) Niegan los signos de Allah con la misma persistencia con la que los negaron la gente de Firaun y los que hubo antes de ellos. Los destruimos por su iniquidad y ahogamos a la gente de Firaun[684]. Todos eran nefarios. (55) Las peores criaturas ante Allah de cuantas se mueven sobre la faz de la Tierra son los encubridores, pues reniegan de la verdad. (56) Pactas con ellos, pero una y otra vez traicionan los pactos que han contraído, y no sienten por ello el menor temor (de Allah). (57) Infligirles una severa derrota de modo que se dispersen aterrorizados sus seguidores y recapaciten antes de involucrarse en una guerra contra vosotros. (58) Si temes que algunos grupos te traicionen, concluye el pacto que tengas con ellos para estar en igualdad de condiciones. Allah no ama a los traidores. (59) Que no cuenten los encubridores con que os han tomado la delantera, pues no podrán evitar que les llegue el final decretado. (60) Preparad contra ellos todas las fuerzas que tengáis de a pie y de a caballo para de esa forma amedrentar a los enemigos de Allah, que son también los vuestros, aparte de otros que no conocéis y que Allah sí conoce. Lo que gastéis en el camino de Allah se os devolverá con creces, y en nada seréis tratados injustamente. (61) Mas si optan por la paz, opta tú también por ella y encomiéndate a Allah. Él está atento a todo cuanto acontece en Su creación, y actúa según Su conocimiento. (62) Si tratan de engañarte, sabe que Allah te basta. Él es Quien te apoya con Su poder y con los creyentes. (63) Ha unido sus corazones. Aunque hubieras dado todo cuanto hay en la Tierra, no habrías podido unirlos. Sin embargo, Allah los ha unido. Él es el Poderoso, el Sabio. (64) ¡Profeta! Allah te basta y a los creyentes que te siguen. (65) ¡Profeta! Urge a los creyentes a luchar. Veinte de vosotros que tengan entereza vencerán a doscientos. Si sois cien, venceréis a mil de los encubridores, pues ellos son gente que no comprende. (66) Allah ha visto vuestra debilidad y quiere apoyaros haciendo[685] que cien de vosotros que luchen con determinación puedan vencer a doscientos. Si sois mil, venceréis a dos mil por la voluntad de Allah. Allah está con los que resisten. (67) Nunca un Profeta tomó prisioneros antes de haber causado estragos en las fuerzas enemigas. Queréis lo que os ofrece la vida de este mundo mientras que Allah quiere la de Ajirah. Allah es el Poderoso, el Sabio. (68) De no haber sido por un registro que Allah había activado con anterioridad, os habría llegado un duro castigo por aquello de lo que os habíais apropiado. (69) Mas disfrutad de lo lícito y bueno de los botines que hayáis obtenido en la guerra, y tomad en serio las advertencias de Allah. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (70) ¡Profeta! Di a los cautivos que tengáis en vuestro poder: “Si Allah ve que en vuestros corazones hay algún atisbo de bien, os concederá algo mejor que aquello de lo que habéis sido desposeídos, y os perdonará. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (71) Mas si quieren traicionarte, sabe que ya traicionaron antes a Allah, por ello los ha puesto a tu disposición. Allah actúa según Su conocimiento, y juzga con sabiduría. (72) Los que creen, han emigrado y luchan con sus bienes y con sus vidas por la causa de Allah, y los que les dieron refugio y les apoyaron, ésos son verdaderos aliados unos de otros. En cuanto a los que creen, pero no han emigrado, no debéis apoyarles en nada hasta que no lo hagan. Mas si os piden ayuda por algo concerniente al Din, sobre vosotros recae el deber de ayudarles, a no ser que sea contra una gente con la que hayáis hecho un pacto. Allah es consciente de la intención que os mueve a actuar. (73) Los encubridores son aliados unos de otros. Si los creyentes no se unen como ellos, habrá desorden en la Tierra y una gran corrupción[686]. (74) Los que creen, han emigrado y luchan por la causa de Allah, y los que les han dado refugio y les han apoyado, esos son los verdaderos creyentes. Tendrán el perdón de su Señor y una generosa provisión. (75) Los que han creído después, han emigrado y luchan con vosotros, a esos considerarles de los vuestros. Los emparentados por consanguinidad tienen más derecho a heredar entre sí que los otros, sus hermanos en el Din, según está decretado en el Kitab de Allah[687]. Allah tiene conocimiento de todo cuanto existe, y según él actúa.

Notas

[663]  Estas dos taifas hacen referencia, por una parte, a una rica caravana liderada por Abu Sufian que volvía a Makkah después de un provechoso viaje a Siria, pero muy poco protegida si tenía que enfrentarse a un ejército. La otra taifa estaba representada por un grupo de 1.000 hombres bien armados dispuestos a atacar Medina. Algunos de los creyentes veían con mejores ojos la primera alternativa –no más de 40 hombres armados y un rico botín. La segunda era casi un suicidio –tan sólo 300 hombres mal equipados contra 1.000 expertos guerreros. Sin embargo, vencer a ese ejército supondría sacudir los mismísimos cimientos de la idólatra sociedad mekinense. Ese era el plan de Allah y, con Su apoyo, los creyentes salieron victoriosos. Toda Arabia presenció atónita aquella victoria. Esos zarrapastrosos musulmanes eran vistos ahora como una clara alternativa, como un nuevo camino que, poco a poco, muchos irán tomando.

[664]  Aquí el narrador introduce un discurso de Allah el Altísimo. Ver artículos III y XXII.

[665]  Ver apéndice K.

[666] El término banan بَنان utilizado aquí, según lo entienden los ulama árabes, hace referencia a todos los dedos de la mano.

[667]  Ver referencia F17.

[668]  Ver artículo XXII.

[669] Los encubridores y los rebeldes están convencidos de que Allah está con ellos y de que son los creyentes los que están en el error, pues no son ricos, ni poderosos, ni forman parte del “pueblo elegido”; y ello les lleva a pedir al Altísimo que aclare su situación y muestre claramente quién está en el error. En esta Aleya Allah les muestra que son ellos los extraviados y que Él está y estará siempre con los creyentes. Ver Infos 7 y 8.

[670] En esta aleya Allah el Altísimo nos da una clave para entender, desde la perspectiva humana, la predestinación. Si en una tierra no hay ninguna semilla que pueda dar algún fruto del que se puedan beneficiar los hombres, sólo las semillas de la hierba mala o de plantas en las que no hay ningún bien, incluso si la quemásemos o la regásemos con abundante agua y la enriqueciéramos con buenos fertilizantes, el resultado sería el mismo, pues es una tierra estéril en la que no hay semilla alguna. Ver artículo XIII.

[671]  Ver artículos VI y esquemas 7 y 12.

[672] Esta es la fitnah que hoy asola a una buena parte de los países musulmanes. Una fitnah que está afligiendo a unos y a otros, a creyentes y a encubridores; a justos y a inicuos por igual. Esta es la fitnah que tendríamos que haber evitado; la fitnah de la que no nos hemos protegido.

[673]  Ver referencia F18.

[674] El término furqan فُرْقان significa discernimiento, la capacidad para distinguir el bien del mal, para separar el conocimiento de la ignorancia y poder seguir la guía divina. Por lo tanto, quien recibe esta Gracia de Allah el Altísimo, en verdad que ha recibido el mayor de los tesoros.

[675]  Ver artículo XIX y esquemas 2 y 8 con sus textos.

[676]  Ver artículo XX.

[677]  Ver Info 9.

[678]  Ver Info 7 y 8.

[679]  A la ciudad –Medina.

[680]  Hacia el mar.

[681]  Ver Info 26.

[682]  Ver referencia F17, artículo XXI e Info 2.

[683]  Volviéndose rebeldes e inicuos.

[684]  Ver artículo XX e Info 24.

[685]  Ver artículo XIII.

[686] La trama existencial está basada en la lucha de los contrarios, y lo contrario del kufur, del encubrimiento, del mal… sólo puede ser el Islam, la verdad, el bien. Si los musulmanes se desunen y dispersan, en la balanza sólo habrá un platillo y la ecuación quedará desequilibrada y descompensada, lo que hará que sea la corrupción, el mal, la rebeldía lo que domine la Tierra entera. Este es el escenario que hoy contemplamos por doquier. Ver Infos 7 y 8, articulo XIX y esquemas 2 y 8 con sus textos.

[687]  El derecho a heredar por consanguineidad es algo muhkamatun, una disposición que no se puede cambiar, pues forma parte de la estructura misma del Din de Allah. Ver artículo XIV.

7.SURA DE LA PARTE MÁS ELEVADA DE LA SEPARACIÓN

AL-ARAF

سُورَةُ الأَعْرَافِ

Mequinense

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

(1) Alif, Lam, Mim, Sad[581]. (2) Un Kitab[582] que no se te descarga para que sientas angustia en tu pecho por su causa, sino para que adviertas con él y sea motivo de recuerdo para los creyentes. (3) Seguid, pues, lo que de vuestro Señor se descarga y no busquéis apoyo en otro que en Él. ¡Qué poco es lo que reflexionáis! (4) ¡Cuántas ciudades hemos destruido! Nuestro escarmiento les sobrevino mientras maquinaban en sus reuniones nocturnas o sesteaban. (5) Cuando les llegaba Nuestro castigo, su única súplica era decir: “¡Realmente hemos sido infames!” (6) Ten por seguro que les pediremos cuentas a aquéllos a los que enviamos Mensajeros, así como a los propios Mensajeros. (7) Les narraremos su historia con conocimiento de causa, pues no estábamos ausentes. (8) El peso de las obras ese Día será la verdad de cada uno. Así pues, aquéllos cuyas acciones tengan peso habrán salido victoriosos. (9) Mas aquéllos cuyas acciones sean fútiles se habrán perdido a sí mismos, y ello por haber tratado con iniquidad Nuestras aleyas. (10) Os hemos dado preeminencia en la Tierra y facilitado el sustento. ¡Qué poco es lo que agradecéis! (11) Os hemos producido de lo que habíamos creado antes (ver Artículo XVII). Luego dijimos a los malaikah: “¡Servid a Adam[583]!” Todos estuvieron de acuerdo, salvo Iblis, que no aceptó someterse. (12) Dijo: “¿Qué te impide servirle, habiéndotelo ordenado?” Iblis replicó: “Yo soy superior a él. A mí me creaste de fuego, mientras que a él lo has creado de barro.” (13) Dijo: “¡Fuera de aquí! En este lugar no cabe que seas soberbio. ¡Sal de él! A partir de ahora serás despreciado y humillado[584].” (14) Dijo: “Dame de tiempo hasta el Día que sean resucitados.” (15) Dijo: “Se te concede ese plazo.” (16) Dijo: “Ya que me has extraviado, estaré al acecho para que no entren en Tu camino de rectitud. (17) Luego les acometeré por delante y por detrás, por la derecha y por la izquierda y verás que la mayoría de ellos son ingratos.” (18) Dijo: “¡Sal de aquí vilipendiado y cortado de la rahmah de Allah! Que sepan los que de ellos te sigan que llenaré yahannam[585] con todos vosotros.” (19) Y tú, Adam, habita con tu grupo en el Jardín y comed de donde queráis, pero no os acerquéis[586] a este árbol, pues os perderíais, víctimas de vuestra rebeldía. (20) Mas el shaytan les susurró hasta que fueron conscientes de sus vergüenzas. Dijo: “La única razón de que vuestro Señor os haya prohibido este árbol es evitar que seáis malaikah o que alcancéis la inmortalidad.” (21) Y les juró: “Creedme, sólo quiero guiaros a lo que es mejor para vosotros.” (22) Les sedujo con engaños, y una vez hubieron probado del árbol, se les hicieron patentes sus partes pudendas y comenzaron a fabricarse un vestido con hojas del Jardín. Entonces su Señor les llamó: “¿No os había prohibido ese árbol y os había advertido que el shaytan era para vosotros un enemigo declarado[587]?” (23) Dijeron: “¡Señor nuestro! Nos hemos condenado a nosotros mismos por nuestra rebeldía y si no nos perdonas y tienes rahmah de nosotros, seremos de los perdidos.” (24) Dijo: “¡Salid! Seréis enemigos unos de otros. Tendréis en la Tierra un lugar para vivir y los medios necesarios para manteneros en ella por un tiempo.” (25) Dijo: “En ella viviréis, en ella moriréis y de ella se os hará salir.” (26) ¡Banu Adam! Os dimos el conocimiento de cómo haceros vestidos que cubrieran vuestras partes pudendas y os sirvieran de adorno, pero el temor es el mejor vestido que podéis tener. Esto forma parte de los signos de Allah y en ellos tienen un motivo para recapacitar[588]. (27) ¡Banu Adam! Que no os induzca el shaytan a la rebelión como ya lo hizo con vuestros padres sacándoles del Jardín y despojándoles de su vestimenta para que fueran conscientes de sus partes pudendas. Él y los de su tribu os ven desde donde vosotros no los veis[589]. Hemos hecho a los shayatin aliados de los encubridores[590]. (28) Cuando cometían una indecencia, decían: “Encontramos a nuestros padres haciendo lo mismo, y fue Allah quien nos lo ordenó.” Diles que Allah no ordena la indecencia. ¿O es que vais a decir sobre Allah lo que no sabéis? (29) Adviérteles que tu Señor ordena la justicia y que allí donde se postren Le adoren con toda la sinceridad de su corazón. Así como os originó, os hará volver[591]. (30) A unos los habrá guiado, y para otros se habrá confirmado el extravío. Ellos habían tomado a los shayatin como sus aliados en vez de a Allah, y creyeron que estaban guiados[592]. (31) ¡Banu Adam! Acicalaos y vestid vuestras mejores ropas cuando vayáis a adorar a vuestro Señor, y comed y bebed, mas no os extralimitéis en ello. Él no ama a los que derrochan. (32) Pregúntales quién ha prohibido los aspectos de belleza que Allah manifiesta en la creación para Sus siervos y las cosas buenas con las que les sustenta. Diles que todo ello pertenece a los que han creído en la vida de este mundo y les pertenecerá en exclusiva en el Día del Resurgimiento. Así clarificamos las aleyas para la gente que escudriña la creación. (33) Lo que en verdad ha prohibido tu Señor es la indecencia, tanto la manifiesta como la que se oculta; el pecado; abusar de otro sin ningún derecho; que asocien con Allah aquello sobre lo que no ha descendido ninguna autoridad y que hablen de Allah sin conocimiento alguno[593]. (34) Para cada ummah[594] hemos establecido un plazo y cuando éste les llega, no se les retrasa ni una hora ni se les adelanta. (35) “¡Banu Adam! Os llegarán Mensajeros surgidos de entre vosotros que os hablarán de Mis signos.” Quien los tome en serio y actúe con rectitud no sentirá temor ni pesadumbre. (36) En cuanto a los que desmientan Nuestras aleyas y se ensoberbezcan cuando les lleguen serán arrojados al fuego[595], en el que penarán para siempre. (37) ¿Quién es más infame que quien forja embustes contra Allah o desmiente Sus aleyas? Recibirán lo que para ellos esté escrito en el Kitab[596]. Cuando se les presenten Nuestros Enviados para llevárselos y les pregunten: “¿Dónde están los que invocabais aparte de Allah?” Responderán: “Se han escabullido de nosotros,» y reconocerán que encubrieron la verdad. (38) Dirá: “Entrad en el fuego en compañía de las umam[597] de hombres –nas– y yin que ha habido antes de vosotros.” Cada una al entrar maldecirá a su ummah gemela. Así, cuando sin interrupción hayan entrado todas en él, dirán unas de otras: “¡Señor Nuestro! Estos son los que nos extraviaron, dóblales el castigo del fuego.” Dirá: “A todos se os ha doblado el castigo, pero no sois conscientes de ello.” (39) Cada una dirá a la siguiente: “No estáis en mejor posición que nosotros. Gustad, pues, el castigo que merecéis.” (40) A los que nieguen Nuestras aleyas y se ensoberbezcan cuando les lleguen no se les abrirán las puertas del Cielo ni entrarán en el Jardín hasta que no pase el camello por el ojo de una aguja. Así es como pagamos a los nefarios. (41) En yahannam tendrán su lecho y sobre ellos colgarán gualdrapas. Así es como pagamos a los infames. (42) Mas los que crean y actúen con rectitud –y a nadie exigimos, sino en la medida de su capacidad– morarán para siempre en el Jardín. (43) Quitaremos el rencor que pudiera haber en sus pechos. Fluirán ríos por doquier. Dirán: “Alabado sea Allah que nos ha guiado hasta aquí, pues si Allah no nos hubiera guiado, nosotros jamás nos habríamos podido guiar. Los Mensajeros de nuestro Señor vinieron con la verdad.” Se les anunciará: “Este es el Jardín, merecida heredad por vuestras obras.”  (44) Los que estén en el Jardín llamarán a los que estén en el fuego: “Hemos encontrado verídico todo aquello que nos había prometido nuestro Señor. ¿Habéis encontrado verídico lo que os prometió vuestro Señor?” Responderán: “Sí.” Y una voz proclamará entre ellos: “¡Que la maldición de Allah caiga sobre los infames!” (45) Esos que apartan del camino de Allah deseando que sea tortuoso y encubren la realidad de Ajirah[598]. (46) Entre ambos grupos habrá una separación[599], y sobre la parte más elevada de la separación habrá unos que la recorrerán y que reconocerán a cada uno de ellos por su semblante. Cuando llamen a la gente del Jardín, les dirán: “Paz con vosotros.” Aún no habrán entrado en él, pero ya lo desearán ardientemente. (47) Cuando éstos vuelvan la mirada a la gente del fuego, dirán: “¡Señor nuestro, no nos juntes con los infames!” (48) Los que estén en la parte más elevada de la separación llamarán a unos hombres a los que habrán reconocido por su semblante y les preguntarán: “¿Os ha servido de algo todo lo que acumulasteis y el que fuerais soberbios? (49) ¿Acaso no asegurabais que éstos no entrarían en la rahmah de Allah? ¡Entrad en el Jardín! Ya no habrá nada que os cause temor ni pesadumbre.” (50) Y suplicará la gente del fuego a la gente del Jardín: “¡Derramad sobre nosotros un poco de agua o algo con lo que Allah os provee!” Responderán: “Allah ha prohibido ambas cosas a los encubridores.” (51) Esos que tomaron el Din como su profesión y como un medio de justificar su plácida vida. Se dejaron engañar por la vida de este mundo. Hoy les hemos olvidado, como ellos olvidaron el encuentro de este Día, por haber negado Nuestros signos. (52) Hemos venido a ellos con un Kitab que clarificamos conforme a un conocimiento –guía y rahmah para la gente que cree[600]. (53) ¿Acaso están esperando que se manifieste la verdad y se hagan realidad las promesas y amenazas con las que se les advertía? El Día en que eso ocurra dirán los que se habían olvidado de él: “Realmente los Mensajeros de nuestro Señor vinieron con la verdad. ¿Hay algún intercesor que pueda interceder por nosotros o cabe la posibilidad de que podamos regresar[601] y actuar de manera distinta a como actuamos?” Se habrán perdido a sí mismos, extraviados por los embustes que forjaron. (54) Vuestro Señor es Allah, Quien ha creado los Cielos y la Tierra en seis días. Luego ha tomado el control de Su creación desde el Arsh. La noche requiere al día con premura y lo cubre. El Sol, la Luna y las estrellas obedecen sumisos Sus órdenes. ¿Acaso no es Él Quien ha creado todo cuanto existe según un inexorable plan? Bendito sea Allah, el Señor de Todos los Dominios [602]. (55) Suplicad a vuestro Señor con humildad en vuestro interior. Él no ama a los transgresores. (56) No sembréis la corrupción en la Tierra después del orden que se ha puesto en ella, e invocadle con temor y esperanza. La rahmah de Allah está cerca de los que actúan con rectitud. (57) Es Él Quien envía los vientos como buena nueva de Su rahmah. Cuando han reunido nubes bien henchidas, las transportamos hasta una tierra muerta que riegan con su agua y con ella hacemos que broten toda clase de frutos. Del mismo modo haremos salir a los muertos[603]. En eso tenéis algo para reflexionar. (58) De la buena tierra salen frutos por la voluntad de su Señor, pero la mala no da, sino tribulaciones. Así vamos organizando y clarificando las aleyas para los que son agradecidos. (59) Enviamos a Nuh[604] a su gente con la misión de advertirles: “¡Gentes de este lugar! ¡Adorad a Allah! No tenéis otro ilah[605] que Él. Temo que os llegue el castigo de un Día implacable.” (60) Dijeron los principales de entre su gente: “Te vemos en un claro extravío[606].” (61) Dijo: “¡Creedme! No hay en mí ningún extravío; antes bien, soy un Mensajero del Señor de Todos los Dominios. (62) No hago, sino transmitiros los mensajes de mi Señor y guiaros a lo que es mejor para vosotros. Yo sé por la gracia de Allah lo que vosotros no sabéis. (63) ¿Acaso os sorprende que os llegue de vuestro Señor el recordatorio a través de un hombre de entre vosotros para que toméis en serio Sus advertencias y de esta forma se os pueda tener rahmah?” (64) Mas le acusaron de mentiroso. Le salvamos a él y a cuantos con él estaban en la nave, ahogando a los que habían negado Nuestros signos. Era una gente incapaz de percibir la realidad. (65) A los Ad enviamos a su hermano Hud con la misión de advertirles: “¡Gentes de este lugar! ¡Adorad a Allah! No tenéis otro ilah que Él. ¿No vais a temer?” (66) Dijeron los principales de entre su gente, los que con más ahínco encubrían la verdad: “Todo lo que dices nos parece propio de un necio, y estamos por pensar que seas un mentiroso.” (67) Dijo: “¡Gentes de este lugar! Nada tengo de necio; antes bien, soy un Mensajero del Señor de Todos los Dominios. (68) No hago, sino transmitiros los mensajes de mi Señor. Soy la mejor referencia que podáis tener para guiaros. (69) ¿Acaso os sorprende que os llegue el recuerdo de vuestro Señor a través de un hombre de entre vosotros para que toméis en serio Sus advertencias? ¿Es que habéis olvidado cuando os hizo sucesores de la gente de Nuh y os dio una complexión y una fuerza superiores? Recordad, pues, la gracia de Allah para que salgáis victoriosos.” (70) Dijeron: “¿Has venido a nosotros con la propuesta de que adoremos a Allah y únicamente a Él y nos guardemos de adorar lo que adoraban nuestros padres? Tráenos eso con lo que nos amenazas si es verdad lo que dices[607].” (71) Dijo: “Ha de caer sobre vosotros un castigo incesante y la ira de vuestro Señor. ¿Vais a discutir conmigo sobre unos nombres que vosotros y vuestros padres os habéis inventado, y sobre los que Allah no ha descargado ninguna autoridad? Esperad a ver lo que sucede, que yo también estaré expectante.” (72) Lo salvamos a él y a cuantos con él estaban por Nuestra rahmah, exterminando a los que habían negado Nuestros signos. No eran creyentes. (73) A los Zamud enviamos a su hermano Salih con la misión de advertirles: “¡Gentes de este lugar! ¡Adorad a Allah! No tenéis otro ilah que Él. Os ha llegado una clara indicación de vuestro Señor –la camella de Allah. Dejadla que coma libremente en la tierra de Allah y no le causéis ningún daño, pues si lo hicierais, recibiríais un doloroso castigo. (74) Recordad cuando os hizo sucesores de los Ad y os dio un lugar propicio en el que pudierais estableceros[608]. Os hacéis palacios en las llanuras y excaváis casas en las montañas. Recordad las bendiciones con las que Allah os ha favorecido y no corrompáis la Tierra cometiendo maldades.” (75) Los ensoberbecidos dirigentes de su pueblo dijeron a los que habían creído y no tenían ningún poder ni influencia: “¿Acaso sabéis a ciencia cierta que Salih sea un Enviado de su Señor?” Contestaron: “Creemos firmemente en aquello con lo que ha sido enviado.” (76) Les dijeron movidos por su arrogancia: “Negamos aquello en lo que creéis.” (77) Colocaron en alto las pezuñas de la camella y le cortaron los tendones del corvejón, rebelándose así contra la orden de su Señor[609]. Dijeron: “¡Salih! Tráenos aquello con lo que nos has amenazado si es verdad que eres uno de los Enviados!” (78) Entonces les llegó el castigo[610] del Cielo y aparecieron en sus casas caídos de bruces contra el suelo –inmóviles, muertos. (79) Se alejó de ellos diciendo: “¡Gentes de este lugar! No he hecho, sino transmitiros los mensajes de mi Señor y guiaros a lo que era mejor para vosotros, pero habéis detestado que os corrigiese[611].” (80) Enviamos a Lut para que advirtiera a la gente de ese lugar: “¿Cultiváis la indecencia que nadie antes ha cometido en ninguno de los dominios? (81) ¿Satisfacéis vuestros deseos con los hombres en vez de con las mujeres? ¡Qué gran iniquidad lo que hacéis!” (82) Mas la única respuesta que obtuvo de la gente fue: “¡Echadlos de la ciudad! Les gusta la pureza[612].” (83) Lo salvamos a él y a su familia a excepción de su mujer que estaba demasiado apegada al pasado[613]. (84) E hicimos que cayera sobre ellos una lluvia torrencial[614]. ¡Mira cómo acabaron los nefarios! (85) A los Madian enviamos a su hermano Shuaib con la misión de advertirles: “¡Gentes de este lugar! ¡Adorad a Allah! No tenéis otro ilah que Él. Os ha llegado una clara indicación de vuestro Señor –dad la medida y el peso justos, y no lesionéis los derechos de la gente ni corrompáis en la Tierra después del orden que se ha puesto en ella. Esto es mejor para vosotros si sois creyentes. (86) No os apostéis en los senderos como si fuerais asaltadores ni desviéis del camino de Allah a quien cree en Él, haciéndolo tortuoso. Recordad cuando erais pocos y Él os multiplicó. Mirad cómo han acabado los corruptores. (87) Si hay un grupo de entre vosotros que cree en aquello con lo que he sido enviado y otro grupo que no cree en ello, resistid hasta que Allah juzgue entre nosotros. Él es el Mejor de los Jueces.” (88) Dijeron los ensoberbecidos dirigentes de su pueblo: “¡Shuaib! Te vamos a echar de esta ciudad a ti y a los que creen contigo, a menos que volváis a nuestra mil-lah[615].” Les respondió: “¿Aunque la detestemos? (89) Si volviéramos a vuestra mil-lah después de que Allah nos ha librado de ella, estaríamos forjando un embuste contra Él. Nunca volveremos a ella a menos que esa sea la voluntad de Allah, nuestro Señor. Abarca con Su conocimiento todas las cosas. A Allah nos encomendamos. ¡Señor nuestro! Muestra la diferencia entre nuestra creencia y la de la gente de este lugar. Nadie mejor que Tú para separar la verdad de la falsedad[616].” (90) Dijeron los principales de entre su gente, los que persistían en encubrir la verdad: “Si seguís a Shuaib, os perderéis irremisiblemente.” (91) Entonces les llegó el castigo del Cielo y aparecieron en sus casas caídos de bruces –inmóviles, muertos. (92) Parecía como si los que habían acusado de mentiroso a Shuaib nunca hubieran habitado en ellas. Los que habían acusado de mentiroso a Shuaib fueron los perdedores. (93) Se alejó de ellos diciendo: “¡Gentes de este lugar! No he hecho, sino transmitiros los mensajes de mi Señor y guiaros a lo que es mejor para vosotros. ¿Por qué habría de compadecerme de los encubridores[617]?” (94) Siempre que hemos enviado un Profeta a un pueblo, les hemos castigado primero con calamidades y penuria para que abandonaran su rebeldía. (95) Luego, donde habíamos puesto desgracia, poníamos dicha. Cuando se veían agraciados, decían: “También a nuestros padres les tocó vivir tiempos de infortunio y tiempos de prosperidad.” Nuestro castigo les llegó de súbito, sin que se dieran cuenta de ello. (96) Si estas ciudades[618] hubieran creído y hubieran tomado en serio Nuestras advertencias, les habríamos abierto las bendiciones del cielo y de la tierra. Sin embargo, encubrieron la verdad y recibieron el castigo que merecían. (97) ¿Podía acaso la gente de las ciudades sentirse a salvo de que les llegase Nuestro castigo de noche, mientras dormían? (98) ¿O de que les llegase durante el día, mientras distraídos tan sólo se ocupaban de sus negocios? (99) ¿Pensaban que estaban a salvo de que se hiciera realidad el plan de Allah? Únicamente los perdidos se sienten a salvo de él. (100) ¿Acaso no les sirve de guía a los que después de ellos han heredado sus tierras el hecho de que si quisiéramos, les afligiríamos por sus iniquidades, sellando sus corazones de forma que no pudieran entender lo que oyen? (101) Estas son las ciudades de las que te hemos contados noticias inscritas en el Ghaib[619]. Les llegaron sus Mensajeros con la clarificación. ¿Mas cómo iban a creer en la verdad que ya antes habían encubierto? Así es como Allah sella los corazones de los encubridores. (102) No encontramos en la mayoría de ellos fiel observancia de sus compromisos. No encontramos en la mayoría de ellos, sino rebeldía. (103) Luego, después de ellos, enviamos a Musa con Nuestros signos a Firaun[620] y a sus principales, pero los negaron. Mira cómo acabaron los nefarios. (104) Le dijo Musa: “¡Firaun! Soy un Mensajero del Señor de Todos los Dominios[621] (105) –veraz en cuanto que no digo de Allah, sino la verdad. He venido a vosotros con una clara indicación de vuestro Señor –enviad conmigo a los Banu Isra-il[622].” (106) Replicó Firaun: “Afirmas que has traído un signo. Muéstralo si es verdad lo que dices.” (107) Entonces arrojó su vara y ésta se convirtió en una serpiente. (108) Luego sacó la mano y he aquí que apareció sana a los que miraban. (109) Dijeron los principales de la gente de Firaun: “No hay duda de que conoce bien la magia (110) y con ella quiere sacaros de vuestra tierra. ¿Qué es, pues, lo que disponéis?” (111) Dijeron los principales a Firaun: “Retenlos a él y a su hermano, y envía reclutadores por todo el país (112) para que te traigan a los más grandes magos.” (113) Y vinieron los magos a Firaun y le dijeron: “¿Habrá recompensa para nosotros si vencemos?” (114) Contestó: “Sí, y seréis de mis íntimos.” (115) Dijeron los magos[623]: “¡Musa! Tira tú o si lo prefieres, tiraremos nosotros primero.” (116) Replicó Musa: “Tirad vosotros.” Y al arrojar hechizaron los ojos de la gente –nas– y los amedrantaron, desplegando ante ellos su poderosa magia. (117) Entonces inspiramos[624] a Musa: “¡Arroja tu vara!” Y capturó velozmente el engaño que habían fabricado. (118) De esta forma se afirmó la verdad y resultó fútil su fabricación. (119) Allí quedaron vencidos y humillados. (120) Los magos entonces se postraron ante aquella evidencia. (121) Dijeron: “Creemos en el Señor de Todos los Dominios (122) –el Señor de Musa y Harun.” (123) Les dijo Firaun: “¿Habéis creído en él antes de que os haya autorizado a ello? Ahora veo que es una artimaña que habéis tramado en la ciudad para echar de ella a su gente, pero pronto sabréis. (124) Os cortaré la mano y el pie contrarios, y luego os crucificaré a todos.” (125) Dijeron: “Inevitablemente a nuestro Señor hemos de volver. (126) Te vengas de nosotros sólo por haber creído en los signos de nuestro Señor cuando nos han llegado. ¡Señor nuestro! Danos aguante para soportar el tormento y llévanos a Ti sometidos a Tu voluntad.” (127) Dijeron los principales de entre la gente de Firaun: “¿Vas a dejar que Musa y los suyos sigan corrompiendo nuestras costumbres y renieguen de ti y de tus alihah[625]?” Respondió Firaun: “Mataremos a sus hijos y dejaremos con vida a sus mujeres, y los dominaremos con un irresistible poder.” (128) Dijo Musa a la gente que estaba a su cargo: “Buscad apoyo en Allah y resistid, pues en verdad que la Tierra es de Allah y la dará en heredad a quien Él quiera de Sus siervos. La victoria final es de los temerosos[626].” (129) Dijeron: “Hemos sufrido toda clase de aflicciones antes de que vinieras a nosotros y también después.” Replicó Musa: “Puede que vuestro Señor destruya a vuestros enemigos y haga que les sucedáis en esta tierra para de esta forma ver cómo actuáis.” (130) Castigamos a la gente de Firaun[627] con años de calamidades y empobrecimos sus cosechas para ver si recapacitaban. (131) Si les acontecía algo bueno, decían: “Eso se debe a nosotros,” pero si les afligía alguna calamidad, lo atribuían a los malos augurios que acompañaban a Musa y a los que con él estaban. ¿Pero acaso no era Allah Quien decidía su suerte? Sin embargo, la mayoría de ellos no era consciente. (132) Dijeron: “Sea cual sea el signo que nos traigas para hechizarnos con él, no te vamos a creer.” (133) Enviamos contra ellos lluvias torrenciales, plagas de langostas, piojos, ranas y sangre como signos que pudieran hacerles cambiar de actitud, pero se ensoberbecieron y fueron de los nefarios. (134) Cuando se vieron de tal manera afligidos por un castigo incesante, le dijeron: “¡Musa! Suplica a tu Señor que retire de nosotros este mal en virtud de lo que te ha prometido. Si así lo haces, creeremos en ti y dejaremos ir contigo a los Banu Isra-il,” (135) pero después de que les hubimos retirado el castigo durante el tiempo convenido, rompieron su palabra. (136) Les pagamos debidamente ahogándoles en el mar por haber negado Nuestros signos y haber sido negligentes con ellos[628]. (137) Y dimos en heredad toda esa tierra que habíamos bendecido a los que antes habían estado oprimidos. De esta forma se hizo realidad la promesa que tu Señor había hecho a los Banu Isra-il por haber resistido. Destruimos la magnificencia sobre la que Firaun y su gente habían erigido su poder. (138) Hicimos que los Banu Isra-il dejaran atrás el mar, y llegaran a un pueblo que adoraba ídolos. Dijeron: “¡Musa! Haznos un ilah como los alihah que ellos tienen.” Replicó Musa: “¡En verdad que sois gente ignorante! (139) Tened por seguro que eso a lo que se entregan les llevará a la destrucción, y vanas serán sus obras.” (140) Dijo: “¡Queréis que os busque otro ilah que Allah cuando es Él Quien os ha preferido por encima de todos los demás?” (141) Recordad cuando os salvamos de la gente de Firaun que os infligía un terrible castigo –mataba a vuestros hijos y dejaba con vida a vuestras mujeres. Eso fue una gran prueba que vuestro Señor os impuso. (142) Convinimos con Musa que pasaría treinta noches, que luego completamos con diez más, haciendo un total de cuarenta noches, el tiempo establecido por su Señor[629]. Dijo entonces Musa a su hermano Harun: “Ponte a cargo de la gente, actúa de la mejor manera y no sigas el camino de los nefarios.” (143) Cuando Musa vino a Nuestra cita y le habló su Señor, dijo: “¡Señor mío! Haz que Te pueda ver.” Le dijo: “No Me verás, pero mira a la montaña y si se mantiene firme en su lugar entonces Me verás.” Y cuando su Señor se manifestó en la montaña, quedó destruida por completo y Musa cayó fulminado. Cuando recobró el conocimiento, exclamó: “¡Perfecto eres más allá de toda contingencia! Acepta mi arrepentimiento. Soy el primero en creer[630].” (144) Dijo: “¡Musa! Te he elegido de entre los hombres –nas– para que transmitas Mis mensajes y escuches Mi palabra, así pues toma lo que te he dado y sé de los agradecidos[631].” (145) Luego inscribimos en las tablas que le dimos instrucciones y una aclaración para cada cosa –“Tómalo con fuerza, y ordena a tu pueblo que lo estudie y deduzca sus significados con la mejor disposición para ello. Os mostraré la morada de los rebeldes (convertidas hoy en ruinas). (146) Apartaré de Mis signos la visión de los que actúan con soberbia sin ningún derecho.” Aunque vean todo tipo de signos, no creen en ellos, y si ven el camino que lleva a la guía, se desvían de él, pero si ven el camino de la rebeldía, enseguida lo toman como su camino. Y ello por haber negado y haber sido negligentes con Nuestras aleyas[632]. (147) Vanas serán las obras de los que niegan Nuestras aleyas y el encuentro de Ajirah[633]. ¿Acaso recibirán otro pago que el que corresponde a su forma de actuar? (148) Después de que Musa se ausentara, cogió la gente las joyas que tenían e hicieron con ellas el cuerpo de un becerro que mugía. ¿Acaso no veían que ni les hablaba ni les guiaba al camino? Lo adoraron y grande fue su iniquidad[634]. (149) Cuando fueron conscientes del error que habían cometido y de cómo se habían extraviado, exclamaron: “Si nuestro Señor no tiene rahmah de nosotros y nos perdona, estaremos perdidos.” (150) Cuando Musa[635] regresó a su gente, airado y afligido, les dijo: “¡De qué aborrecible manera os habéis hecho cargo de los asuntos en mi ausencia! ¿Teníais prisa en que os llegara el juicio de vuestro Señor?” Arrojó las tablas y agarró por la cabeza a su hermano, arrastrándolo hacia sí. Dijo entonces Harun: “¡Hijo de mi madre! No me tomaron en consideración y a punto estuvieron de matarme. No hagas que los enemigos se alegren de mi aflicción ni me trates como a un nefario.” (151) Musa entonces suplicó[636]: “¡Señor mío! Perdónanos a mí y a mi hermano, y admítenos en Tu rahmah, pues nadie como Tú tiene misericordia y compasión.” (152) Sobre aquellos que adoraron el becerro[637] caerá la ira de su Señor y serán humillados en la vida de este mundo. Así es como pagamos a los que forjan falsedades. (153) En cuanto a los que hayan cometido maldades y luego, después de eso, se arrepientan y crean, que sepan que tu Señor es el Perdonador, el Compasivo. (154) Cuando amainó la ira de Musa, recogió las tablas en cuyo texto[638] había guía y rahmah para los que temen a su Señor. (155) Luego Musa eligió a setenta hombres de entre su gente para acudir a la cita que tenía con Nosotros. Después de que les sacudiera un temblor trepidante, suplicó Musa: “¡Señor mío! Si hubieras querido, ya los habrías aniquilado y en verdad que a mí también. ¿Nos vas a destruir por lo que han hecho unos necios? Yo veo que es una prueba con la que extravías y guías según Tu voluntad. No tenemos otro protector que Tú. Perdónanos y ten rahmah de nosotros. En verdad que no cesas nunca de perdonar. (156) Decreta para nosotros lo bueno en esta vida y en Ajirah. A Ti nos volvemos arrepentidos[639] después de haber estado en el error.” Dijo: “Aflijo con Mi castigo según Mi voluntad, pero Mi rahmah abarca todas las cosas. La decretaré para los que sean temerosos[640],” para los que paguen la zakah y crean en Nuestros signos. (157) Esos que siguen al Mensajero, el Profeta iletrado[641], al que encuentran mencionado en la Taurah y en el Inyil[642], que les ordena lo que es razonable y les prohíbe la iniquidad, les hace lícito todo lo que beneficia e ilícito todo lo que daña y los libera de la carga y de las cadenas que les aprisionaban. Por ello, los que creen en él, se aplican en sus enseñanzas, lo preservan, y siguen la luz[643] que hicimos que descendiera con él –ésos son los que saldrán victoriosos. (158) Declárales que has sido enviado a toda la gente como el Mensajero de Allah, a Quien pertenece la soberanía de los Cielos y de la Tierra. No hay ilah, sino Él. Vivifica y hace morir. Creed pues en Allah y en Su Mensajero, el Profeta iletrado, quien cree en Allah y en todo lo que ha revelado. Seguidle, pues, para que estéis guiados. (159) Entre la gente de Musa había una ummah que guiaba con la verdad y juzgaba con justicia[644]. (160) Los dividimos en doce grupos (Asbat[645]) y cada uno de ellos se hizo una ummah. E inspiramos a Musa cuando su gente le pidió de beber: “Golpea la piedra con tu vara,” y brotaron de ella doce fuentes. Todos sabían de dónde tenían que beber. Les resguardamos con la sombra de una nube, e hicimos que descendiera para ellos el manna y el salwa[646]. ¡Comed de las cosas buenas con las que os proveemos! Ninguna aflicción nos causaron. Antes bien, se afligieron a ellos mismos. (161) Se les dijo: “Habitad en esta ciudad y comed a vuestro agrado de lo que hay en ella, y decid: ¡Hit-tah[647]! Y entrad por la puerta con humildad. Perdonaremos vuestras faltas, y a los que hagan el bien les añadiremos aún más.” (162) Los nefarios, sin embargo, cambiaron las palabras que se les había ordenado decir y del Cielo les enviamos un terrible castigo por su iniquidad. (163) Pregúntales por la ciudad que se encontraba a orillas del mar. Transgredieron el sábado, siendo el sábado cuando los peces acudían y se dejaban ver, mientras que los días en los que no habían de guardar descanso no acudían. Así fue como les probamos por haberse rebelado contra lo que se les había prescrito. (164) Hubo una ummah de entre ellos que dijo: “¿Por qué aleccionáis a una gente a la que Allah va a destruir o les va a infligir un duro castigo?” Replicaron: “Para que no puedan justificarse ante vuestro Señor y para que quizás así tomen en serio las advertencias que reciben.” (165) Cuando se olvidaron de las amonestaciones que habían recibido, salvamos a quienes prohibían el mal e infligimos a los infames de entre ellos un terrible castigo en pago por su rebeldía. (166) Cuando fueron más allá de lo que se les había prohibido, les dijimos: “¡Sed monos aborrecibles[648]!” (167) Después de eso, tu Señor les auguró que hasta el Día del Resurgimiento no cesaría de enviarles a quien les infligiera los más terribles castigos. Tu Señor es rápido en castigar, ¿pero acaso no es el Perdonador, el Compasivo? (168) Los dividimos en diferentes umam en la Tierra. De entre ellas las hay que actúan con rectitud y las hay que no. Les probamos con lo bueno y con lo malo para que de esta forma pudieran retractarse y volver al camino de rectitud. (169) Tras ellos vinieron otros que heredaron el Kitab[649]. Toman lo más vil de lo que les ofrece la vida de este mundo y dicen: “Todo se nos perdonará.” Si les llega una vileza semejante, la toman también. A pesar de que estudiaban el Kitab, se desentendieron del pacto al que se habían comprometido al recibirlo de no decir sobre Allah, sino la verdad. La morada de Ajirah es mejor para los que toman en serio Nuestras advertencias. ¿Es que no van a razonar? (170) Que tengan por cierto los que aplican el Kitab y establecen la salah que no dejaremos que se pierda el merecido galardón de los que actúan con rectitud. (171) Cuando hicimos que temblara el monte por encima de ellos como si fuera un tendal, creyeron que se les venía encima. Tomad con fuerza lo que os hemos dado y recordad lo que hay en él para que seáis de los temerosos[650]. (172) Cuando tu Señor se dirigió a la descendencia de los Banu Adam e hizo que testimoniaran sobre ellos mismos[651]: “¿Acaso no soy Yo vuestro Señor?” Respondieron: “Atestiguamos que lo eres.” Y ello para que el Día del Resurgimiento no dijerais: “En verdad que desconocíamos este asunto.” (173) Ni pudierais excusaros diciendo: “Ya nuestros padres eran idólatras y nosotros fuimos sus descendientes. ¿Vas a destruirnos por lo que han hecho los falaces?” (174) De esta forma clarificamos las aleyas para que vuelvan al camino de rectitud. (175) Infórmales de aquél a quien habíamos dado Nuestros signos y se desentendió de ellos. El shaytan entonces fue tras él y le sedujo. (176) De haber sido esa Nuestra voluntad, le habríamos elevado con ellos, pero él prefirió la Tierra y seguir sus deseos. Es como el perro, que si lo ahuyentas jadea y si lo dejas también jadea. Así son los que niegan la verdad de Nuestros signos[652]. Mas sigue contándoles estos relatos para ver si reflexionan. (177) ¡Qué mal ejemplo el de los que niegan la verdad de Nuestras aleyas y se dañan a sí mismos! (178) Están guiados aquellos a los que Allah guía. Los perdedores son aquellos a los que Él extravía[653]. (179) Hemos creado para yahannam multitud de yin y de hombres. Tienen corazones con los que no comprenden[654], ojos con los que no perciben y oídos con los que no entienden lo que oyen. Son como animales de rebaño o aún más extraviados. Esos son los negligentes. (180) De Allah son los nombres más hermosos[655]. Así pues, suplicadle con ellos y dejad a quienes los profanan. Les pagaremos por ello debidamente. (181) Entre los que hemos creado hay una ummah que guía con la verdad y en base a ella juzga con justicia. (182) A los que renieguen de Nuestras aleyas los llevaremos gradualmente a la ruina por donde no se den cuenta. (183)Les dejaré aún por un tiempo, pero al final se impondrá Mi inexorable plan.”[656] (184) ¿Es que no van a reflexionar? No hay locura alguna en su compañero. No es, sino un irrefutable advertidor. (185) ¿Acaso no contemplan el universo y todo lo que Allah ha creado, y no caen en la cuenta de que su plazo pueda estar próximo a cumplirse? ¿Es qué habrá después de éste otro relato en el que merezca la pena creer? (186) No hay guía para quien Allah extravía. Les hace vagar errantes como si estuvieran ciegos. (187) Te preguntan sobre la Hora, sobre cuándo llegará. Infórmales que sólo tu Señor lo sabe, y nadie más conoce el tiempo en el que se manifestará. Tener ese conocimiento sería demasiado pesado para los que están en el Cielo y en la Tierra. Os llegará de improviso. Te preguntan como si estuvieras bien informado de ella. Adviérteles que su conocimiento pertenece en exclusiva a Allah, pero la mayoría de los hombres no es consciente de ello. (188) Aclárales que no tienes más poder de beneficiarte o de perjudicarte a ti mismo que el que Allah quiera darte. Si conocieras el Ghaib[657], habrías tomado de él mucho bien y ningún mal te habría afligido, pero no eres, sino un advertidor y un anunciador de buenas nuevas a los creyentes. (189) Es Él Quien os creó de una sola nafs, y produjo de ella su pareja, en la que apaciguar su deseo[658]. Y cuando yacen juntos, y queda preñada de una carga ligera con la que continua hasta que se hace pesada, entonces ambos suplican a Allah, su Señor: “Si nos das un hijo rectamente guiado, sabremos agradecértelo.” (190) Mas cuando les concede un hijo rectamente guiado, atribuyen a otras entidades la gracia que han recibido y a ellas agradecen. ¡Lejos está Allah en Su perfección de aquello con lo que Le asocian! (191) ¿Acaso Le igualan con aquéllos que no han creado nada, sino que, antes bien, ellos mismos han sido creados? (192) No pueden apoyarse en ellos ni ellos pueden apoyarse en sí mismos. (193) Si les llamáis a la guía, no os seguirán. Lo mismo da que les llaméis o que os desentendáis de ellos. (194) Tened en cuenta que aquéllos a los que invocáis en vez de a Allah son siervos como vosotros. Si sois sinceros, decid si os responden cuando los invocáis[659]. (195) ¿Tienen acaso piernas con las que andan? ¿O manos de las que pueden hacer uso? ¿O tienen ojos con los que ven? ¿U oídos con los que oyen? Diles que llamen a sus protectores y que luego tramen contra ti lo que quieran sin más demora. (196) Sabed que mi protector es Allah, Quien hace descargar el Kitab[660] y protege a los que actúan con rectitud. (197) No tenéis apoyo en ésos a los que invocáis en vez de a Él ni ellos pueden apoyarse a sí mismos.” (198) Si los llamáis a la guía, no escuchan. Ves que te miran, pero no perciben. (199) Muéstrate indulgente, ordena lo que beneficia y apártate de los ignorantes[661]. (200) Si el shaytan te incita al mal y a la discordia, busca la protección de Allah. Él está atento a todo cuanto acontece en Su creación, y actúa según Su conocimiento. (201) Cuando el shaytan incita a los temerosos con sugestiones maléficas, éstos recuerdan y el recuerdo les hace percibir la realidad. (202) En cuanto a sus hermanos, les hacen continuar en el extravío y en él persisten. (203) Cuando no les traes ninguna aleya, dicen: “¿Por qué no te inventas una?” Respóndeles que sólo sigues lo que se te inspira de tu Señor. Lo que les transmites no son, sino clarificaciones que vienen de su Señor –guía y rahmah para los creyentes. (204) Cuando se recite el Qur-an, escuchad y guardad silencio para que se os tenga rahmah. (205) Recuerda a tu Señor en tu interior con humildad y temor, sin subir la voz, al comenzar y al terminar el día. No seas de los negligentes[662]. (206) A los que están junto a tu Señor la soberbia no les impide adorarle. Reconocen Su perfección más allá de toda contingencia, y ante Él se postran.

Notas

[581]  Ver artículo IV.

[582]  Ver artículo XIV y esquema 19.

[583] El término sayada سَجَدَ significa –postrarse, pero también doblegarse, estar bajo el mando, ejercer un cargo, servir a otro. No parece adecuado utilizar aquí el significado “postrarse” cuando se trata de un ser humano, Adam, y sólo Allah es digno de ser adorado. Allah el Altísimo ordena a los malaikah que le sirvan y protejan  a él y a sus descendientes hasta que la humanidad sea capaz de valerse por sí misma después de haber recibido durante milenios las enseñanzas y la guía proféticas. Ver artículo XVII.

[584]  Ver artículos III y XXII.

[585]  Ver referencia F17.

[586] Allah el altísimo no le dice a Adam que no coma de ese árbol, sino que no se acerque, ya que acercarse a lo prohibido significa perder la fuerza de voluntad para resistir a la tentación. Este hecho es muy importante a la hora de entender la diferencia entre la Ley y la mil-lah. La Ley prohíbe comer del árbol, pero la mil-lah va más allá y nos prohíbe incluso acercarnos. De esta forma vemos que la Ley delimita el terreno en el que nos podemos mover, mientras que la mil-lah delimita el terreno por el que es seguro moverse. Ver artículo XI.

[587]  Ver artículos III, XVII, XIX y XXII; apéndice J; cuadro C3 y esquemas 2 y 8 con textos.

[588]  Ver artículo III.

[589]  Ver artículo XXI e Info 2.

[590]  Ver artículo XII y cuadro C3.

[591]  Ver artículo IV, V, VII y XVII.

[592]  Ver artículo XII y cuadro C3.

[593]  Ver apéndice E.

[594]  Ver Info 22.

[595]  Ver referencia F17.

[596]  Ver artículo XIV y esquema 19.

[597]  Umam أُمَم, plural de ummah أُمَّة.

[598]  Ver apéndice Q.

[599] En toda esta página el protagonista es Ajirah. Se nos informa de que habrá una separación hiyab حِجَابٌ entre la gente destinada a yahannam y los que entrarán en el Jardín. Aunque desconocemos cuál pueda ser su naturaleza, será una barrera infranqueable. Esta separación tiene un cierto espesor, ya que en su parte superior hay entidades que la recorren –al-‘araf الأَعْرَافِ, término que deriva del verbo ‘arafa عَرَفَ, y es la forma plural de ‘uruf عُرُف, que significa –parte elevada de un terreno, muro interpuesto entre el Paraíso y el fuego, y también la parte más elevada de ese muro. La siguiente información que nos llega es que en esa parte superior del muro, de la separación, hay entidades que la recorren. El término con el que se las menciona es riyal رِجالٌ, plural de rayul رَجُل, que significa –hombres, quien anda sobre dos piernas, ya que el término para pierna es riyl رِجْل, que deriva del mismo verbo, rayala رَجَلَ, que rayul رَجُل. Los comentaristas del Qur-an interpretan que esas entidades que caminan, que andan con dos piernas, pueden ser hombres cuyas acciones no logran inclinar la balanza hacia el Jardín ni hacia el fuego. Otros dicen que se está haciendo referencia a los Profetas y otros a los malaikah. Las dos primeras opciones quedan descartadas por el propio Qur-an, ya que ni los hombres comunes ni los profetas conocen a toda la humanidad ni saben con certeza quiénes irán al Jardín y quiénes al fuego. Sin embargo, los malaikah sí los conocen, malaikah específicos, cuya tarea es asegurarse de que toda la gente del Jardín esté en el lado correcto de la separación, y lo mismo la gente del fuego. En esta misma aleya se dice que estas entidades, estos malaikah, conocen a los hombres, a todos, a los del Jardín y a los del fuego, por su semblante يَعْرِفُونَ كُلاًّ بِسِيمَاهُمْ –hay en todos ellos algo, una marca, un signo, invisible, que los malaikah sí ven. En la sura 55 – ar Rahman se utiliza este mismo término:

(41) Se reconocerá a los nefarios por su semblante (sima سِيما)

Sura 55 – ar Rahman

Estos malaikah tienen forma humana y andan sobre dos piernas –son, pues, riyal رِجال. Es el momento de la separación y de la espera. Es el último recuento. Saludan a la gente del Jardín: وَنَادَوْا أَصْحَابَ الْجَنَّةِ أَن سَلامٌ عَلَيْكُمْ لَمْ يَدْخُلُوهَا وَهُمْ يَطْمَعُونَ – Cuando llamen a la gente del Jardín, les dirán: “Paz con vosotros.” Aún no habrán entrado en él, pero ya lo desearán ardientemente. Todavía no han entrado en el Jardín, pero ya saben que esa será su morada. A pesar de ello, es un momento crítico y aun temen que algo pueda ir mal. Por ello, suplican a su Señor: رَبَّنَا لاَ تَجْعَلْنَا مَعَ الْقَوْمِ الظَّالِمِينَ – “¡Señor nuestro, no nos juntes con los infames!” Después de eso, los malaikah se dirigirán a la gente del fuego, a los que están en la otra parte de la separación, a quienes también reconocerán por las marcas o signos estampados en su semblante بِسِيمَاهُمْ, y les dirán: وَنَادَى أَصْحَابُ الأَعْرَافِ رِجَالاً يَعْرِفُونَهُمْ بِسِيمَاهُمْ قَالُواْ مَا أَغْنَى عَنكُمْ جَمْعُكُمْ وَمَا كُنتُمْ تَسْتَكْبِرُونَ  – “¿Os ha servido de algo todo lo que acumulasteis y el que fuerais soberbios?” También es tiempo de que los nefarios vean su error de apreciación con respecto a los creyentes. En dunia pensaban que muchos de los que ahora van a entrar en el Jardín serían pasto del fuego –pobres, sin relevancia social, política o científica; gente vulgar, enferma… Sin embargo, los malaikah que hablan con ellos se lo echan en cara: أَهَؤُلاء الَّذِينَ أَقْسَمْتُمْ لاَ يَنَالُهُمُ اللَّهُ بِرَحْمَةٍ – ¿Acaso no asegurabais que éstos no entrarían en la rahmah de Allah? ¡Cuán equivocados estaban? ادْخُلُواْ الْجَنَّةَ لاَ خَوْفٌ عَلَيْكُمْ وَلاَ أَنتُمْ تَحْزَنُونَ – ¡Entrad en el Jardín! Ya no habrá nada que os cause temor ni pesadumbre.”

En la aleya 50 nos encontramos con la secuencia posterior a la espera –ya han entrado unos en el Jardín y otros en el fuego. Sin embargo, todavía hay comunicación entre ambos dominios: وَنَادَى أَصْحَابُ النَّارِ أَصْحَابَ الْجَنَّةِ أَنْ أَفِيضُواْ عَلَيْنَا مِنَ الْمَاء أَوْ مِمَّا رَزَقَكُمُ اللَّهُ قَالُواْ إِنَّ اللَّهَ حَرَّمَهُمَا عَلَى الْكَافِرِينَ – Y suplicará la gente del fuego a la gente del Jardín: “¡Derramad sobre nosotros un poco de agua o algo con lo que Allah os provee!” Responderán: “Allah ha prohibido ambas cosas a los encubridores.”

El Juicio ha terminado y cada uno ha recibido lo que se le había prometido. Nadie ha sido tratado injustamente. Allah el Altísimo nos regala con estas y otras aleyas parte de la geografía de Ajirah para que tomemos en serio Sus advertencias, para que entendamos cuán terrible y cuán maravilloso podrá ser ese Día –de nosotros depende. Ver apéndice K.

[600] “La gente que cree” son aquellos que tienen iman en su corazón aunque esté soterrado o desviado por la ignorancia y el encubrimiento de su tiempo en general o de su familia y de su medio en particular. Mas cuando llega la profecía y se revelan las aleyas clarificadoras procedentes del Kitab, este iman reconoce que son la verdad y comienza a purificarse y a reafirmarse, aflorando, finalmente, a la superficie. Por ello dice Allah el Altísimo: Allah es el Protector de los creyentes; los saca de las tinieblas y los lleva a la luz. (2:257) Incluso en las tinieblas son creyentes. Viven en medio de la ignorancia y de la confusión de su tiempo, pero el iman sigue latiendo en sus corazones. Allah el Altísimo, por Su Misericordia, los saca de ese estado de oscuridad y los lleva a la luz que les guía al Camino de rectitud.

[601]  Ver Info 16.

[602]  Ver artículo XXI e Info 2.

[603]  Ver artículo XVII.

[604]  Ver artículo XXII y esquemas 20 y 23.

[605]  Ver Info 14.

[606]  Ver apéndice O.

[607]  Ver referencia F18.

[608]  Ver artículo XX y esquemas 20 y 23.

[609] De esta forma, la camella quedó inmovilizada, incapaz de andar y de beber. Justo lo contrario de lo que su Señor les había ordenado que hicieran –que dejaran libre a Su camella para que esta pudiera moverse e ir a los abrevaderos.

[610]  Ver Info 15.

[611] La aleya 79 se puede interpretar de dos formas. Según la primera interpretación el Profeta Salih habría pronunciado estas palabras después de la actitud de rechazo de su pueblo reflejada en la aleya 77 y después habría tenido lugar el temblor al que se hace referencia en la aleya 78. Según la segunda interpretación, Salih se habría salvado del terremoto junto con los creyentes que había con él y sus palabras van dirigidas a él mismo. Es como si hablase en voz alta recordando las advertencias con las que había amonestado a su gente. Estas aleyas están conectadas con las aleyas 64 y 65 de la sura 11 – Hud.

[612]  Ver Info 7.

[613]  Ver artículo XX.

[614]  Esta aleya corrobora nuestra traducción de las aleyas 82 y 83 de la sura 11 – Hud, ya que el castigo que sufrieron las ciudades o aldeas donde vivía Lut, fue una lluvia torrencial. En la aleya 82 de la sura 11, que hemos mencionado, se nos informa que esa lluvia era de terrones de arcilla seca siyyil سِجِّيل, y en términos parecidos se habla de este suceso en la aleya 33 de la sura 51 – al Dhariyat, piedras de barro o arcilla hiyarat min tin حِجارَةً من طِين,  así como en la aleya 4 de la sura

105 – al Fil, de arcilla min siyyil من سِجِّيل. Vemos, pues, claramente, que en todas las aleyas del Qur-an en las que se utiliza el término siyyil se hace referencia a piedras de arcilla seca arrojadas no por las nubes, sino por los malaikah, por malaikah voladores.Ver Info 15.

[615]  Ver artículo XI.

[616]  Ver cuadro C5.

[617]  Esta aleya se puede interpretar de dos formas. Según la primera interpretación el Profeta Shuaib habría pronunciado estas palabras después de la actitud de rechazo de su pueblo reflejada en las aleyas anteriores y después habría tenido lugar su destrucción. Según la segunda interpretación, Shuaib se habría salvado junto con los creyentes que hubiera con él y sus palabras irían dirigidas a él mismo. Es como si hablase en voz alta recordando las advertencias con las que había amonestado a su gente.

[618] Allah el Altísimo nos ha relatado en las aleyas anteriores el rechazo que sufrieron Sus Profetas (Nuh, Hud, Salih, Lut y Shuaib) cuando llegaron a su gente con las advertencias de su Señor y con el Tawhid. Uno a uno estos pueblos fueron destruidos por su iniquidad y su encubrimiento. En la Aleyas 96 el Misericordioso nos invita a recapacitar sobre cómo la desobediencia y la rebeldía no traen sino desgracia y perdición. En las aleyas 97, 98 y 99 hay un sentido particular referido a estos pueblos y de cómo su arrogancia les hizo suponer que estaban a salvo de la ira y del castigo de Allah; y de la misma forma, hay un sentido general, una advertencia a todas las naciones; esta idea queda reforzada en la aleya 100.

[619]  Ver Info 5 y artículo XX.

[620]  Ver artículo XX e Info 24.

[621]  Ver Info 2 y artículo XXI.

[622]  Ver artículo XX y esquemas 20 y 23.

[623]  Ver artículo II.

[624]  A Musa se le dice que tire su vara en tres ocasiones. La primera de ellas cuando se le da la profecía y se le dice que vaya a Firaun con dos signos. La segunda cuando está frente a Firaun y sus principales. La tercera cuando compite con los magos que ha reclutado Firaun. En esta ocasión Musa no sabe qué hacer, pues es una situación imprevista. Yibril le ordenó que fuera a Firaun y le mostrase el signo de la vara y el signo de la mano. Sin embargo, ante él sólo tira la vara –este signo es suficiente para que Firaun empiece a tomar en serio a Musa. En cuanto a la competición con los magos, es algo que no se le había dicho que ocurriría y Musa no sabe qué hacer. Cuando los magos tiran sus palos y cuerdas y estos se convierten en serpientes, Musa es presa del pánico, pues esos magos hacen lo mismo que él –convierten sus palos en serpientes. Por ello, necesita que se le inspire, que se le confirme que tire también él su vara.

[625]  Alihah آلِهاة es el plural de ilah إله, e ilahat  إلاهات es su femenino plural.

[626]  Ver artículo XX.

[627]  Ver Info 24.

[628]  Ver artículo XX.

[629]  El narrador nos relata este suceso y menciona a Allah el Altísimo en tercera persona del singular. Ver artículos III y XXII.

[630]  Ver artículo XXII.

[631]  Ver artículo XXII.

[632] Es decir, el hecho de “haber rechazado Nuestros signos” y “haber sido negligentes con Nuestras aleyas” ha hecho que no les permita guiarse. Ver artículo XIII.

[633]  Ver apéndice Q.

[634]  Ver Info 20.

[635]  Ver artículo XX y esquemas 20 y 23.

[636]  Ver Info 3.

[637]  Ver Info 20.

[638]  El término utilizado aquí es nusjatiha نُسْخَتِها, que deriva del verbo nasaja نَسَخَ  y significa –copia, transcripción del original. No existen otros significados, ya que el verbo nasaja significa –abrogar, anular, cambiar, transformar, substituir. Veamos el posible escenario en el que pudo haberse desarrollado la escena que describe el término musjatiha. Musa, llevado por la ira, arroja las tablas. Más tarde, una vez que se fue apaciguando su ánimo, recoge las tablas, pero éstas han quedado deterioradas o incluso rotas, rajadas o astilladas. Por lo tanto, necesita otras en las que escribir de nuevo el texto original de forma clara. Quizás fuera el propio Musa, ayudado por su hermano Harun, quien se encargase de esta tarea, o quizás fueran los malaikah, los que inscribieron el texto original en las tablas originales. El tiempo que se describe en la aleya de recoger las tablas y el de tener una copia de ellas es, obviamente, distinto –Musa arroja las tablas, después las recoge y al cabo de un tiempo hace una copia de las mismas.

Por otra parte, el hecho de que al término nusjah نُسْخة vaya adosado el posesivo ha هى, indica que se hace referencia a “de ella”, “su copia de ella”. Ver apéndice C y artículo XX.

[639]  El término aquí utilizado es la forma verbal hudna هُدْنا. Ver Info 18.

[640]  Es una interpolación de un discurso de Allah el Altísimo. Ver artículo III y XXII.

[641] La palabra ummiyyun أُمِّيّ que tradicionalmente se traduce por “iletrado” o incluso algunos le han dado el significado de analfabeto, se refiere a no ser académico, a no involucrarse en estudios inútiles y a no intentar destripar el sistema operativo del universo.

Narrado de Said bin Amr bin Said bin Abi al-As que escuchó a Ibn ‘Umar decir: “el Profeta (s.a.s) dijo: ‘En verdad que mi ummah es iletrada (no académica), no calculamos ni anotamos, y el mes es así y así y así.’ Y cuando lo dijo la tercera vez dejó el pulgar pegado a la palma de la mano (sin subirlo como los otros nueve dedos). ‘Y el mes es así y así y así.’ Haciendo un total de treinta.” (Sunan an-Nasai, libro del ayuno, 2143).

Hay una gran sabiduría en observar el cielo y en calcular los meses y el comienzo y el final de Ramadhan siguiendo las fases de la luna. Hay una gran sabiduría en utilizar el miswak para cepillarse los dientes, en sentarse en el suelo y en llevar una vida sencilla regida por lo que es natural y propio del ser humano; y ese es el sentido de ummiyyun, de iletrado.

Por otra parte, el término ummiyyun أُمِّيِّن deriva de um  أُمmadre, y significa –los que siguen la forma natural de vida, la fitrah. No escriben, pues sus transmisiones son orales. No hay una cultura artificial que se superponga y anule a la fitrah. También se hace referencia con este término a los idólatras árabes que habían perdido el Din de Allah transmitido por Ismail y sus descendientes. Ver artículo X y XIV.

[642]  Ver referencias F14 y F15.

[643]  Hay disparidad de opiniones en cuanto a quién se refiere el pronombre personal “él” هُوَ, ya que algunos piensan que se refiere al Profeta (s.a.s) y otros a Allah. No obstante, ambas interpretaciones generan dudas. La clave está en la expresión: y siguen la luz que hicimos que descendiera con él وَاتَّبَعُوا النُّرَ الَّذِى أُنزِلَ مَعَهُ. Por lo tanto, la luz y él descendieron juntos, ya que no se dice que la luz descendió sobre él alaihi عَلَيهِ o a él ilaihi إلَيهِ. Ello nos está indicando que el pronombre “él” hace referencia al Qur-an, pues con él descendió una luz, una clarificación y, por lo tanto, los creyentes deben creer en él, seguir sus enseñanzas y protegerlo de cualquier tipo de manipulación o alteración.

[644]  El sentido de esta aleya va conectado con la siguiente, con la 160. Ver artículo XX y esquemas 20 y 23.

[645]  Ver artículo XX.

[646]  Ver Info 17.

[647]  El verbo hat-ta حَطَّ significa bajar algo de un lugar más alto, como en la frase حَطَّ الأَحْمالَ الدَّواب bajó la carga que llevaban encima los animales. De este mismo verbo deriva el término hit-tatun حِطَّةٌ, que significa pedir que se libere a alguien de la pesada carga que lleva, especialmente de la carga del pecado. También puede significar pedir perdón. Ver artículo XX y esquemas 20 y 23.

[648]  Ver apéndice J.

[649]  Ver artículos XIV y XX y esquemas 20 y 23.

[650]  Ver Info 9.

[651]  Ver artículo XVII.

[652]  Ver cuadro C6.

[653]  Ver artículo XIII.

[654]  Ver Infos 11 y 16 y artículo XIII.

[655]  Ver artículo XV.

[656]  De nuevo, una interpolación del discurso de Allah el Altísimo en estilo directo dentro del texto general. Ver artículos III y XXII.

[657]  Ver Info 5.

[658] Aquí acaba la primera información que recibimos de la aleya con la que se nos da cuenta de cómo fuimos creados –a partir de una sola nafs. En la segunda parte de la aleya se habla en general de la descendencia y de cómo suplicamos a Allah que nos dé hijos justos y buenos, pero cuando nos los da, asociamos ese bien a otros poderes y a ellos agradecemos en vez de a Allah. Ver artículos IV, V y XVII.

[659]  Ver artículo XIX y esquemas 2 y 8 y textos.

[660]  Ver artículo XIV y esquema 19.

[661]  Ver Info 21.

[662]  Ver Info 21.

6.SURA DE LOS REBAÑOS

AL-ANAM

سُورَةُ لأَنْعامِ

Mequinense

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

(1) Alabado sea Allah que ha creado los Cielos y la Tierra, y ha dispuesto que haya tinieblas y luz. Sin embargo, los encubridores pretenden que hay otros con igual poder que su Señor. (2) Es Él Quien os creó de barro[518]. Luego os fijó un plazo. El final de ese plazo está junto a Él. Aun así, dudáis. (3) Él es Allah en los Cielos y en la Tierra[519]. Sabe lo que guardáis en secreto y lo que manifestáis. Conoce el fruto de vuestras obras. (4) No hay aleya que les llegue de las aleyas de su Señor de la que no se aparten. (5) No hacen, sino negar la verdad cuando la reciben. Pronto tendrán noticias de aquello de lo que se burlaban. (6) ¿Acaso no ven cómo hemos barrido pueblos enteros de los que hubo antes de ellos? Les dimos supremacía y les proveímos como no os hemos provisto a vosotros. Hacíamos que cayeran abundantes lluvias del cielo y que fluyeran ríos por sus tierras, pero los destruimos a causa de su iniquidad e hicimos que después de ellos surgieran otros pueblos. (7) Aunque hiciéramos que te descendiera un mensaje escrito en un pergamino que pudieran tocar con sus propias manos, los encubridores dirían: “¡Qué es esto que nos trae, sino magia evidente!” (8) Luego añaden: “¿Por qué no se hace descender un malak que le acompañe?” Si bajara un malak[520], la suerte estaría echada y su tiempo habría concluido. (9) Si hubiéramos hecho que el Mensajero fuese un malak, le habríamos dado forma humana y se habrían quedado más confundidos de lo que están. (10) Ya se burlaron de los Mensajeros que hubo antes de ti, pero sus sarcasmos los tenían sitiados. (11) Diles que vayan por la Tierra y vean cómo acabaron los falaces. (12) Pregúntales de quién es cuanto hay en los Cielos y en la Tierra. Respóndeles que todo ello es de Allah, Quien se ha prescrito a Sí Mismo la rahmah. Tened por seguro que os reunirá el Día del Resurgimiento –Día que sin duda ha de llegar. Allí estarán los que se hayan perdido a sí mismos, los que encubrían la verdad de este Día. (13) De Él es cuanto habita en la oscuridad de la noche y en la claridad del día. Está atento a todo cuanto acontece en Su creación, y según Su conocimiento actúa. (14) Pregúntales si deberías tomar como protector a otro que a Allah, el Originador[521] de los Cielos y de la Tierra, Quien provee a toda la creación y no necesita el sustento de nadie. Infórmales de que se te ha ordenado ser el primero en someterte y que de ninguna forma seas de los idólatras[522]. (15) Transmíteles el temor que sientes al pensar en el castigo de un Día temible que te sobrevendría si desobedecieras a tu Señor. (16) Quien ese Día se haya librado de él, habrá sido por Su rahmah[523]. Esa es la clara victoria. (17) Si Allah te aflige con un mal, nadie excepto Él podrá retirarlo. Y si te concede un bien, sabe que Él tiene el poder sobre todas las cosas. (18) Es Él Quien se impone irresistiblemente sobre Sus siervos –el que Juzga con Sabiduría, el Conocedor de Todos los Registros[524]. (19) Pregúntales de quién es el testimonio más fiable. Respóndeles que de Allah, que es el Testigo entre ellos y tú. Y anúnciales que se te inspira este Qur-an para advertirles a ellos y a todo aquel a quien le alcance y sea capaz de comprenderlo. ¿Daréis testimonio de que hay otros dioses junto a Allah? Adviérteles que tú nunca atestiguarás tal cosa. Y aclárales que Él es el Único Ilah y que nada tienes que ver con lo que Le asocian. (20) Aquéllos a quienes dimos el Kitab[525] reconocen que es la verdad con la misma certitud que reconocen a sus propios hijos, pero los que se han perdido a sí mismos la encubren. (21) ¿Puede haber alguien más infame que quien fragua embustes contra Allah o contra Sus signos? No habrá victoria para los nefarios. (22) El Día en que los reunamos a todos y luego preguntemos a los idólatras: “¿Dónde están esas entidades con las que afirmabais estar asociados y a las que dabais el mismo poder que a Allah?” (23) Todo lo que podrán argumentar será: “¡Por Allah, nuestro Señor, que no éramos de los idólatras!” (24) ¡Mira cómo se desmienten a sí mismos y cómo les han extraviado los embustes que ellos mismos forjaron! (25) De entre ellos los hay que te escuchan, pero hemos puesto confusión en sus corazones para que no comprendan y sordera en sus oídos para que no entiendan lo que oyen[526]. Aunque vieran todos los signos de tu Señor, no creerían en ellos. Tal es su ignorancia que cuando vienen a ti los encubridores para argumentarte, dicen: “Esto no son, sino leyendas de los antiguos.” (26) Impiden que los demás crean en la verdad y ellos mismos se apartan de ella, pero sólo se destruyen a sí mismos sin darse cuenta. (27) Si los vieras cuando se detengan ante el fuego y digan: “¡Ay de nosotros! ¡Ojalá pudiéramos volver! No negaríamos los signos de nuestro Señor, y seríamos de los creyentes[527].” (28) Pero no, lo dirán porque se les habrá hecho patente lo que antes ocultaban. Aunque volvieran a la vida de este mundo, volverían a hacer lo que se les había prohibido que hicieran. Mienten incluso en su arrepentimiento. (29) Decían: “Sólo existe la vida de este mundo, y de seguro que no vamos a ser resucitados.” (30) Si vieras cuando comparezcan ante su Señor y les pregunte: “¿Acaso no es esto verdad?” Responderán: “¡Por nuestro Señor, que sí lo es!” Les dirá: “Gustad, pues, el castigo por haberla encubierto.” (31) Vagarán errantes en el extravío los que niegan el encuentro con Allah hasta que les llegue de súbito la Hora y digan: “¡Pobres de nosotros! ¡Cómo pudimos ser tan negligentes!” Cargarán sobre las espaldas con su ignominia. ¿Acaso no es deleznable su carga? (32) La vida de este mundo no es, sino un efímero tránsito y distracción, pero la morada de Ajirah es mejor para los que toman en serio las advertencias de su Señor[528]. ¿No vais a razonar? (33) De sobra sabemos que te afligen sus palabras, pero no es contra ti contra quien lanzan sus embustes, sino contra las aleyas de Allah. (34) Ya antes de ti hubo Mensajeros contra quienes también fraguaron embustes, pero resistieron a pesar de la inmundicia que les arrojaban hasta que les dimos la victoria. No hay mudanza en el plan de Allah. Ya te hemos narrado noticias sobre los Enviados. (35) Si te resulta insoportable su rechazo, mira si puedes congraciarte con ellos excavando un túnel en la tierra o subiendo al cielo con una escala para traerles un signo. Si Allah hubiera querido, los habría guiado a todos[529]. No dejes que los sentimientos te hagan actuar como si fueras un ignorante[530]. (36) Sólo pueden responder los que escuchan. A los muertos Allah los resucitará y luego volverán a Él. (37) Preguntan: “¿Por qué no se ha hecho descender sobre él un signo de su Señor?” Aclárales que Allah tiene el poder para hacer que descienda un signo, pero la mayoría de ellos no es consciente de esta realidad. (38) No hay criatura que se mueva sobre la tierra ni volador que vuele con sus alas que no forme comunidades semejantes a las vuestras[531]. No hemos descuidado ningún detalle en el Kitab[532]. Luego serán reunidos para volver a su Señor. (39) Los que encubren la verdad de Nuestras aleyas moran sordos y mudos en las más abyectas tinieblas. Allah extravía o guía al camino de rectitud según Su voluntad. (40) Pregúntales qué harían si les llegara el castigo de Allah o les llegara la Hora, ¿llamarían acaso a otro que a Allah? Responded si sois sinceros. (41) ¡Por supuesto que no! Sólo a Él llamaríais y retiraría, si así fuera Su voluntad, el mal del que le pidierais que os librase, y os olvidaríais de las entidades a las que hubierais dado poder aparte de Él. (42) Sabe que enviamos a las comunidades que hubo antes de la tuya Mensajeros y que las castigamos afligiéndolas con el infortunio para que suplicaran con humildad. (43) ¿Por qué no lo hicieron cuando les llegó la aflicción? Sus corazones, en cambio, se endurecieron y el shaytan hizo que les parecieran hermosas y loables sus obras. (44) Cuando olvidaron aquello con lo que se les había hecho recordar, les abrimos las puertas de la abundancia, y cuando más se regocijaban con lo que se les había dado, les llegó de súbito Nuestro castigo[533] y fueron presa de la desesperación. (45) De esta forma cortamos de raíz la iniquidad de la gente infame. Alabado sea Allah, el Señor de Todos los Dominios [534]. (46) Pregúntales si han pensado en lo que sucedería si Allah les quitara el oído y la vista y sellara sus corazones. ¿Qué otro dios aparte de Allah les devolvería al estado anterior? Observa cómo clarificamos las aleyas y, sin embargo, ellos se apartan. (47) Pregúntales si han pensado en lo que sucedería si el castigo de Allah se les presentase de súbito o tras notoria advertencia. ¿Acaso serían aniquilados otros que los infames? (48) No enviamos a los Mensajeros, sino como anunciadores de buenas nuevas y como advertidores. A los que crean y actúen con rectitud no habrá nada que les cause temor ni pesadumbre, (49) pero quienes nieguen Nuestras aleyas tendrán un duro castigo como pago por su rebeldía. (50) Aclárales que no afirmas tener acceso a las despensas de Allah ni que conozcas el Ghaib, ni les dices que seas un malak. Únicamente sigues lo que se te inspira. Pregúntales si consideran que son iguales el ciego y el que percibe la realidad[535]. ¿Es que no vais a reflexionar? (51) Advierte con él a quienes teman ser reunidos para comparecer ante su Señor. Fuera de Él no tendrán en quien apoyarse ni quien interceda por ellos. Tal vez así tomen en serio Nuestras advertencias. (52) No rechaces a los que invocan a su Señor mañana y tarde buscando Su complacencia. Cada uno tenéis vuestra propia cuenta de la que responder. Rechazarles sería por tu parte una iniquidad[536]. (53) Así es como hacemos que unos sean motivo de prueba para otros, de modo que digan: “¿Son éstos a los que Allah ha agraciado de entre nosotros?” ¿Es que acaso no es Allah Quien mejor conoce a Sus siervos agradecidos? (54) Cuando vengan a ti los que creen en Nuestras aleyas, recíbeles diciendo: “¡Que la paz sea con vosotros! Vuestro Señor se ha prescrito a Sí Mismo la rahmah, y que sepa el que de vosotros haya hecho un mal por ignorancia y después de ello se arrepienta y enmiende su conducta que Allah es el Perdonador, el Compasivo.” (55) De esta forma explicamos con detalle las aleyas para mostrarte claramente el camino que siguen los nefarios. (56) Aclárales que se te ha prohibido adorar a todo aquello a lo que dan poder aparte de Allah. Y que no seguirás sus inclinaciones, pues si lo hicieras te saldrías del camino de rectitud y dejarías de estar guiado. (57) Anúnciales que únicamente sigues lo que tu Señor te ha clarificado, mientras que ellos lo niegan. Nada puedes hacer en cuanto a lo que tanto les urge, pues no hay más juicio que el de Allah –el que emite con la verdad, y nadie mejor que Él para separarla de la falsedad. (58) Adviérteles que si pudieras hacer que llegara lo que con tanta urgencia piden, el asunto entre vosotros quedaría resuelto. Allah sabe mejor cómo tratar a los infames. (59) Sólo Él tiene las llaves del Ghaib[537] y sólo Él lo conoce. Sabe lo que hay en la tierra y en el mar. No cae una sola hoja que Él no conozca y sepa que ha caído, ni hay semilla en la oscuridad de la tierra ni nada húmedo o seco que no esté en un Kitab inalterable[538]. (60) Es Él Quien os hace morir en la noche y Quien sabe el afán que os movió durante el día. Luego os devuelve a la vida para que se cumpla el plazo que tiene fijado. A Él volveréis y os mostrará vuestras obras[539]. (61) Se impone irresistiblemente sobre Sus siervos. Os envía custodios hasta que os llega la muerte y se os llevan con celeridad Nuestros Enviados. (62) Luego son devueltos a Allah, su verdadero Señor. ¿Acaso no es a Él a Quien pertenece el juicio? Es Él Quien lleva la cuenta de todos. (63) Pregúntales Quién puede salvarles de las tinieblas de la tierra y del mar. Le suplicáis humildes y temerosos: “Si nos salvas de esta aflicción, seremos de los agradecidos.” (64) Aclárales que es Allah Quien les salva de esta y de todas las aflicciones. Sin embargo, cuando os veis a salvo, levantáis junto a Él otros dioses. (65) Adviérteles que Él tiene el poder de enviarles un castigo que les llegue de arriba o les venga de abajo, o de confundirles, dividiéndoles en sectas y haciéndoles probar la violencia de unos contra otros. Observa cómo clarificamos las aleyas para que puedan comprender. (66) Mas tu gente lo rechaza, a pesar de ser la verdad. Aclárales que tú no eres su garante. (67) Para cada noticia[540] hay un escenario[541]. Pronto sabréis. (68) Cuando veas que se meten en conversaciones en las que tratan sin ningún rigor Nuestras aleyas, apártate de ellos hasta que cambien de tema. Quizás el shaytan te distraiga, pero cuando caigas de nuevo en la cuenta de lo que están hablando, no sigas sentado con los infames. (69) En nada son responsables los temerosos de las cuentas que esos tengan que rendir, pero que les adviertan de las consecuencias de su actitud. Tal vez así les entre el temor. (70) No te entretengas con los que toman el Din como su profesión y como un medio de olvidarse de la responsabilidad que han contraído. La vida de este mundo les ha seducido y hacen creer que siguen firmes en la creencia. Mas no dejes de recordarles con lo que se te revela que son las obras las que llevan a la condenación, y que no hay fuera de Allah nadie en quien apoyarse ni nadie que pueda interceder. No se aceptará ningún rescate con el que se quiera compensar las malas acciones. Esos son a los que sus obras les habrán condenado. Su bebida será agua hirviendo. Tendrán un doloroso castigo por haber encubierto la verdad. (71) Pregúntales si deberíais invocar, en vez de a Allah, a lo que no os beneficia ni os perjudica, y si deberíais volveros sobre vuestros pasos después de que Allah os ha guiado. ¿Deberíais comportaros como aquel al que los shayatin han seducido y va desorientado y confuso por la Tierra? Y sin embargo, tiene amigos que le llaman a la guía: “¡Ven con nosotros!” Adviérteles que la guía de Allah es la guía, y que se os ha ordenado someteros al Señor de Todos los Dominios, (72) y que establezcáis la salah y que toméis en serio Sus advertencias, pues ante Él tendréis que comparecer. (73) Es Él Quien ha creado los Cielos y la Tierra de la mejor manera posible. El Día que diga: “Sé,” y sea, Su palabra se habrá hecho efectiva. Se soplará en el cuerno[542] y Suya será la soberanía. Conoce el Ghaib y lo manifiesto. Juzga con sabiduría y es el Conocedor de Todos los Registros. (74) E incluye la secuencia cuando Ibrahim dijo a su padre Azar: “¿Haces dioses de unos ídolos? En verdad que te veo a ti y a tu gente en un claro extravío[543].” (75) Le mostramos a Ibrahim los dominios de los Cielos y de la Tierra para que comprendiera su funcionamiento y tuviera certeza de que son creación de Allah[544]. (76) Cayó sobre él la noche y vio un astro. Se dijo: “Éste es mi Señor,” pero cuando se ocultó, dijo: “¡Cómo adoraré lo que no tiene permanencia!” (77) Y vio aparecer la Luna. Se dijo: “Éste es mi Señor,” pero al ver que también se ocultaba, exclamó: “Si no me guía mi Señor, estaré de nuevo con los extraviados.” (78) Y vio salir el Sol. Se dijo: “Éste es mi Señor. Es el astro más grande y refulgente,” pero cuando se ocultó, dijo: “¡Gente mía! Nada tengo que ver con vuestra idolatría!” (79) En cuanto a mí, me someto como hanifa[545] a Quien ha originado los Cielos y la Tierra. En Él me protejo de ser de los idólatras. (80) Cuando su gente trató de rebatirle[546], les dijo: “¿Pretendéis saber sobre Allah más que yo cuando es a mí a quien ha guiado? No temo a esos que tomáis por dioses, pues sólo tendrían poder para dañarme si así fuera la voluntad de mi Señor. Su conocimiento abarca todas las cosas. ¿No vais a razonar? (81) ¿Cómo habría de temer a vuestros dioses cuando vosotros no teméis asociarlos con Allah, a pesar de que no tienen ningún poder ni ha descendido sobre vosotros ninguna autoridad para que los adoréis? Y si tenéis algún conocimiento, respondedme: ¿Cuál de las dos partes tiene más razón para sentirse a salvo?” (82) Esos que creen y no revisten su iman de idolatría, entenebreciéndolo, y están guiados. (83) Este es Nuestro argumento, el que dimos a Ibrahim contra su gente. Elevamos en rango siguiendo Nuestro plan. Tu Señor juzga con sabiduría, y actúa según Su conocimiento. (84) Le concedimos[547] a Ishaq y a Yaqub, a los que guiamos. A Nuh, le habíamos guiado antes. Y son descendientes suyos –Daud, Sulayman, Ayyub, Yusuf, Musa y Harun. Así retribuimos a los que actúan con rectitud. (85) Y Zakariyya, Yahya, Isa e Ilyas, todos ellos de los justos. (86) E Ismail, Al-Yasa, Yunus y Lut. A todos ellos los preferimos por encima de los demás. (87) Entre sus padres, descendientes y hermanos están los que escogimos y guiamos al camino de rectitud. (88) Esta es la guía de Allah con la que Él guía a Sus siervos siguiendo Su plan. Si hubieran dado poder a otro que a Allah, habrían hecho inútiles todas sus obras. (89) Esos son a los que les dimos el Kitab, el juicio y la Profecía, y si estos lo rechazan, lo confiaremos a otros que no lo encubran. (90) Ésos son a los que Allah ha guiado. Sigue, pues, el ejemplo de su guía. Aclárales que no les pides ningún pago por ello. No es, sino una admonición y un recordatorio para todos los hombres[548]. (91) No han evaluado debidamente el método que Allah ha establecido para guiar a la gente. Por ello dicen: “Allah no ha revelado nada a ningún ser humano –bashar[549].” Pregúntales quién entonces hizo descargar el Kitab con el que vino Musa –luz y guía para los hombres –nas. Lo transcribís en pergaminos, algunos de los cuales mostráis, pero la mayor parte de ellos los ocultáis. Así aprendisteis lo que no sabíais ni vosotros ni vuestros padres. Proclama: “¡Allah!” Luego déjalos entretenidos en sus vanas discusiones. (92) Este Kitab lo hacemos descender como una bendición para confirmar lo que ya había y para advertir a los que habitan en la madre de las ciudades y en las que hay alrededor de ella. Los que creen en la Última Vida, creen en él y son cuidadosos con su salah. (93) ¿Quién puede ser más infame que quien forja embustes contra Allah o dice: “Se me ha inspirado,” pero no se le ha inspirada nada. Y dice: “Descargaré algo como lo que Allah hace descargar.” Si vieras cuando a los infames les llegue la agonía de la muerte y los malaikah les arranquen sus nafs[550] y les digan: “Hoy vuestra retribución será el desprecio por los embustes que forjasteis contra Allah y por haberos ensoberbecido cuando se os recitaban Sus aleyas. (94) Al final habéis venido a Nosotros, uno a uno, como os creamos la primera vez. Habéis dejado atrás todo lo que os dimos en la vida del mundo. No vemos que haya con vosotros ningún intercesor, ésos que afirmabais que tenían el mismo poder que Allah. El vínculo ficticio que os unía se ha roto, y esa ficción que pretendíais que era un poder os ha extraviado.” (95) Es Allah Quien hiende la semilla y el hueso de los frutos, sacando lo vivo de lo muerto y haciendo que lo vivo sea fuente y origen de lo muerto. Es Allah Quien lo ha diseñado así. Sin embargo, os apartáis del camino. (96) Él hace que rompa el día y que la noche sea propicia para el reposo, y hace que el Sol y la Luna sean medios de calcular el tiempo. Así está inscrito en el plan del Poderoso, el que Actúa Según Su Conocimiento[551]. (97) Es Él Quien ha dispuesto las estrellas en el cielo para que os sirvan de guía en la noche cuando viajáis por la tierra y por el mar. Hemos clarificado las aleyas para aquellos que escudriñan la creación. (98) Es Él Quien os ha producido a partir de una sola nafs –entidad estable y depósito genético. Hemos clarificado las aleyas para la gente capaz de comprender[552]. (99) Es Él Quien hizo que cayera agua del cielo. Con ella brotaron plantas de todo tipo y de ellas sacamos granos frescos de los que brotaron apretadas espigas de cereales. Hicimos que la palmera echara sus brotes y que de ellos salieran racimos de dátiles fáciles de coger. Produjimos jardines de vides, olivos y granados, semejantes en apariencia, pero muy diferentes en sabor y propiedades. Fijaos en sus frutos cuando crecen y maduran. En todo ello hay signos para la gente que cree. (100) Sin embargo, han hecho de los yin dioses que asocian con Allah, cuando ha sido Él Quien los ha creado. Han blasfemado al atribuirle hijos e hijas sin ningún conocimiento. ¡Ensalzado sea en Su perfección más allá de toda contingencia! (101) Dio comienzo[553] a los Cielos y a la Tierra. ¿Cómo habría de tener hijos si no tiene consorte y ha creado todo cuanto existe? Es Él Quien tiene el conocimiento de todas las cosas, y según él actúa. (102) Ése es Allah, vuestro Señor. No hay ilah, sino Él. El Creador de todo cuanto existe. ¡Adoradle pues! Él es el Garante de Todo lo Creado. (103) La percepción humana no Le abarca, pero Su percepción abarca todas las cosas. Él es el Sutil, el Conocedor de Todos los Registros. (104) Vuestro Señor os ha dado consciencia para que podáis discernir. Así pues, quien distinga la verdad de la falsedad obtendrá de ello un gran beneficio. Mas quien prefiera permanecer ciego a la realidad, a él mismo se dañará. “Yo no soy vuestro guardián[554].” (105) Repetimos las aleyas, variando su forma para completar su significado, para que digan que has estudiado bien el asunto, y clarificarlas para aquellos que escudriñan la creación. (106) Sigue únicamente lo que te inspira tu Señor. No hay ilah, sino Él. Y apártate de los idólatras. (107) Si esa hubiera sido la voluntad de Allah[555], no habrían dado poder a otros aparte de Él. No te hemos hecho su guardián ni su garante. (108) No insultéis a los que invocan en vez de a Allah, ya que podría ser causa de que, movidos por su hostilidad e ignorancia, insultasen ellos a Allah. Hemos hecho que a cada ummah le pareciera bien su forma de actuar[556]. Luego habrán de volver a su Señor, Quien les mostrará sus obras. (109) Juran solemnemente por Allah que si les llegara un signo, creerían en él. Diles que los signos están junto a Allah. ¿Acaso no os dais cuenta de que aunque les llegaran, no creerían en ellos? (110) Mudaremos sus corazones y su visión, pues desde el principio encubrieron Nuestros signos. Los dejaremos vagar errantes como si estuvieran ciegos. (111) Aunque hiciéramos que bajaran a ellos malaikah[557] y que los muertos les hablaran, y reuniéramos todas las cosas que hay en el mundo y se las pusiéramos delante, no creerían, a menos que estuviera en el plan de Allah, pero la mayoría de ellos ignora esta realidad. (112) Para cada Profeta hemos dispuesto shayatin de entre los hombres y los yin que son sus enemigos y se inspiran unos a otros palabras adornadas de engaño. Si esa fuera la voluntad de Allah, no lo harían. Déjalos con las falsedades que forjan (113) para que los corazones[558] de quienes no creen en Ajirah las escuchen, les seduzcan y les hagan obrar con iniquidad. (114) “¿Por qué habría de desear otro juez que Allah cuando es Él Quien ha hecho descargar para vosotros el Kitab que distingue la verdad de la falsedad[559]?” Aquéllos a los que se les dio el Kitab saben que proviene de tu Señor. No seas, pues, de los que dudan[560]. (115) El plan de tu Señor es de una perfección y justicia absolutas. No hay nadie que pueda cambiarlo. Él está atento a todo cuanto acontece en la creación, y según Su conocimiento actúa. (116) Si obedecieras a la mayoría de los que habitan en la Tierra, te extraviarían del camino de Allah, pues no siguen, sino suposiciones y no hacen, sino conjeturar. (117) Tu Señor sabe bien quién se ha extraviado de Su camino y quien está guiado. (118) Comed de aquello sobre lo que se haya mencionado el nombre de Allah si creéis en Sus aleyas. (119) ¿Por qué no habríais de comer de aquello sobre lo que se ha mencionado el nombre de Allah? Ya se ha explicado detalladamente lo que se os prohíbe, a menos que os veáis forzados a ello. En verdad que muchos, faltos de conocimiento, se extravían por seguir sus deseos, pero tu Señor conoce a los transgresores. (120) No apoyéis el mal patente o secreto. Los nefarios recibirán su retribución por las maldades que hayan cometido. (121) No comáis de aquello sobre lo que no haya sido mencionado el nombre de Allah[561], pues hacerlo es una abominación. El trabajo de los shayatin consiste en inspirar a sus secuaces para que polemicen con vosotros. Si les obedecierais, seríais de los idólatras. (122) ¿O acaso quien había muerto[562] al espíritu e hicimos que volviera a la verdadera vida, poniendo en él una luz con la que camina entre la gente es como quien deambula entre tinieblas sin poder salir de ellas? A los encubridores les hacemos creer que son correctas sus obras. (123) Así hacemos que los nefarios de cada ciudad sean su gente más influyente para que de esa forma maquinen en ellas, pero sólo maquinan, sin darse cuenta, contra ellos mismos. (124) Cuando les llega una aleya, dicen: “No creeremos hasta que no se nos dé lo mismo que se les dio a los Mensajeros de Allah.” Bien sabe Allah a quién revela Su mensaje. Pronto los facinerosos recibirán la afrenta de Allah y un terrible castigo[563] por lo que han maquinado. (125) A quien Allah quiere guiar abre su corazón al Islam[564], y a quien quiere extraviar le hace sentir en su pecho la misma angustia que sentiría si estuviera ascendiendo velozmente al cielo. Así aflige Allah a los encubridores. (126) Este es el camino de tu Señor, el camino de rectitud. Clarificamos las aleyas para la gente que recapacita. (127) Ellos tienen junto a su Señor la morada de la paz. Él será su protector por haber actuado con rectitud. (128) El Día en que los reúna a todos se dirá al grupo de yin: “¡Yin! Lograsteis seducir a muchos seres humanos.” Dirán sus secuaces de entre los hombres: “¡Señor nuestro! Disfrutamos asociándonos con ellos y nos beneficiamos unos de otros. Hoy el plazo que nos diste ha terminado.” Les dirá: “Vuestra morada es el fuego, en el que permaneceréis para siempre, salvo lo que esté inscrito en el plan de Allah[565].” Tu Señor juzga con sabiduría, y según Su conocimiento actúa. (129) En pago por su maldad hacemos que los infames se desentiendan unos de otros. (130)¡Hombres –insan– y yin! ¿Acaso no os llegaron Mensajeros de entre vosotros que os recitaban Mis aleyas y os advertían del encuentro de este Día?” Dirán: “Somos testigos de que así fue.” Les engañó la vida de este mundo y atestiguarán contra sí mismos que encubrieron la verdad. (131) Tu Señor no destruye una ciudad injustamente, sin antes haber advertido a sus habitantes. (132) Cada uno tendrá el rango que merezca por sus obras. Tu Señor no está descuidado de lo que hacen. (133) Y sabe que tu Señor es en Sí Mismo Suficiente, Poseedor de la Rahmah. Si esa es Su voluntad, os exterminará de la faz de la Tierra y hará que os sucedan[566] quien así decida Su voluntad, siguiendo Su plan, del mismo modo que os originó de la descendencia de otra gente. (134) Tened por cierto que aquello con lo que se os amenaza llegará sin que podáis impedirlo. (135) Diles: “¡Gentes del lugar! Actuad según mejor os parezca, que yo también lo haré, y veremos al final de quién es el triunfo. No hay victoria para los infames.” (136) Destinan para Allah, de lo que Él ha creado, parte de las cosechas y de los animales de rebaño, y afirman: “Esto es para Allah y esto es para los otros alihah[567].” Pero lo que está destinado a sus alihah no llega a Allah, y lo que es para Allah sí les llega a ellos. ¡Qué inicua forma de actuar! (137) De la misma forma, las entidades a las que dan poder[568] hacen que a muchos de los idólatras les parezca acertado matar a sus propios hijos para causarles la ruina y confundirles en su din. Si esa fuera la voluntad de Allah, no lo harían. ¡Déjalos, pues, a ellos y a los embustes que forjan! (138) Entre sus pretensiones está el decir: “Este ganado y estas cosechas están reservados para aquellos a quienes nosotros queramos alimentar con ellos.” Hay animales sobre los que han prohibido montar, y a otros los sacrifican sin mencionar el nombre de Allah. Mas todas esas restricciones que se imponen no son, sino invenciones suyas. Allah les dará su merecido por los embustes que han forjado[569]. (139) Y dicen: “Lo que hay en el vientre de estos animales es exclusivo de nuestros varones y está prohibido para nuestras mujeres.” Mas si nace muerto, se lo reparten entre todos. Les dará su merecido por sus prácticas supersticiosas. Actúa según Su conocimiento, y juzga con sabiduría. (140) ¡Qué extravío el de quienes neciamente y sin conocimiento mataban a sus propios hijos y prohibían, fraguando embustes contra Allah, aquello con lo que Allah les proveía! En verdad que estaban extraviados y sin guía. (141) Es Él Quien ha hecho salir de los campos vides que se emparran y otras que no trepan, palmeras y semillas que producen diferentes tipos de alimentos, aceitunas y granados –todos ellos similares y al mismo tiempo diversos. Comed de los frutos que den cuando estén maduros, y el día de la recolección entregad lo que Allah os ha prescrito de la riqueza que habéis obtenido de ellos y no la malgastéis. Él no ama a los despilfarradores. (142) De entre los animales de ganado disponéis de los que os sirven para llevar la carga y para montar en ellos, y de otros obtenéis diversas utilidades[570]. Comed de aquello con lo que Allah os provee y no sigáis los pasos del shaytan –vuestro enemigo declarado. (143) En cuanto a lo que prohíben[571], toman, en parejas, ocho cabezas de animales de ganado –dos parejas de ovinos y dos de caprinos. Pregúntales quién les ha prohibido los dos machos o las dos hembras o lo que éstas envuelven en sus matrices. Que te den cuenta de ello con conocimiento si es verdad lo que dicen. (144) Y de la misma forma, toman dos parejas de camélidos y dos de bovinos. Pregúntales quién les ha prohibido los dos machos o las dos hembras o lo que éstas envuelven en sus matrices. ¿O acaso estabais presentes cuando Allah ordenó tal cosa? ¿Quién es más infame que quien forja embustes contra Allah para extraviar a la gente, sin conocimiento alguno? Allah no guía a los infames. (145) Adviérteles que no encuentras en lo que se te ha inspirado que se le haya prohibido a nadie comer de todo cuanto quiera[572], salvo de los animales muertos, de la sangre derramada y de la carne de cerdo, pues es una inmundicia, o sobre el que se haya cometido la abominación de sacrificarlo en el nombre de otro que Allah. Mas quien se vea forzado a ello sin tener la intención de rebelarse o transgredir los límites prescritos que sepa que Allah es el Perdonador, el Compasivo. (146) A los hadu les prohibimos todo lo que tuviera pezuña sin dividir (como el casco del caballo), así como la grasa del ganado bovino y ovino, salvo la que tuvieran en el lomo, en los intestinos o adherida a los huesos. Así es como les pagamos por su rebeldía. Y somos veraces. (147) Si te acusan de mentir, aclárales que la rahmah de su Señor abarca todas las cosas, pero no habrá remisión para los nefarios. (148) Dirán los idólatras: “Si Allah hubiese querido, no habríamos caído en la idolatría ni tampoco nuestros padres ni habríamos prohibido nada.” Así mismo encubrían la verdad los que hubo antes de ellos hasta que probaron Nuestro castigo. Pregúntales si basan sus argumentos sobre algún conocimiento que no pueden mostrar. Sólo siguen suposiciones y no hacen, sino conjeturar. (149) Adviérteles que es Allah Quien tiene el argumento irrefutable. De haber sido esa Su voluntad, os habría guiado a todos. (150) Diles que vengan con sus testigos, ésos que atestiguan que Allah ha prohibido todo eso. Si dan testimonio, no lo des tú con ellos ni sigas las falsedades de los que niegan Nuestras aleyas ni las de aquellos que no creen en Ajirah y ponen junto a tu Señor otros alihah. (151) Llámales para que vengan y les declares lo que su Señor les ha prohibido –que no inventen alihah y les den poder en vez de a Él; y en cuanto a sus padres, que actúen con ellos de la mejor manera, y que no maten a sus hijos por temor a la miseria –nosotros les proveemos y que tengan por seguro que también les proveeremos a ellos; que no se acerquen a la obscenidad abiertamente o en secreto y que no maten a quien Allah ha prohibido matar salvo por derecho. Esto es lo que se os ordena, y en ello hay motivo para que reflexionéis[573]. (152) No os acerquéis a la riqueza del huérfano si no es para beneficiarle hasta que alcance la mayoría de edad. Sed justos en la medida y en el peso. No exigimos a nadie más allá de su capacidad. Cuando emitáis juicios, hacedlo con equidad, aunque se trate de un allegado. Y sed leales al compromiso que habéis contraído con Allah. Esto es lo que se os ordena, y en ello hay motivo para que recapacitéis. (153) Éste es el camino de rectitud –¡Seguidlo! Y no sigáis ningún otro camino, pues os alejarían del Suyo. Esto es lo que se os ordena; así pues, prestad atención a lo que se os decreta. (154) Luego dimos el Kitab a Musa para perfeccionar a aquellos que actúan con rectitud. En él clarificamos todas las cosas, y lo hicimos guía y rahmah para que pudieran creer en el encuentro con su Señor. (155) Y éste Kitab[574] lo descargamos como una bendición. Seguidlo, pues, y tomad en serio las advertencias que se os hacen para que se tenga misericordia de vosotros. (156) Ahora no podréis decir: “El Kitab únicamente les fue revelado a las dos taifas que hubo antes de nosotros, y desconocíamos las enseñanzas que contenía.” (157) Ni podréis decir: “Si se nos hubiera revelado el Kitab, habríamos seguido su guía mejor que ellos.” Y bien, os ha llegado la clarificación de vuestro Señor, la guía y la rahmah. ¿Y quién es más infame que aquel que niega las aleyas de Allah y se aparta de ellas? Quienes rechacen Nuestras aleyas recibirán un terrible castigo por haberse apartado de la guía. (158) ¿Esperan acaso que vengan a ellos los malaikah, o tu Señor, o que de Él les lleguen signos? El Día en que les lleguen los signos de tu Señor ninguna nafs se beneficiará de su iman si antes no creyó o puso en el haber de su creencia algún bien. Diles que esperen, que también nosotros esperamos. (159) Mas no te involucres con los que se dividieron en su din dando lugar a sectas –shiya[575]. Este asunto sólo incumbe a Allah. Él les mostrará las consecuencias de su forma de proceder. (160) A quien venga con una buena acción se le retribuirá como si hubiera hecho diez iguales a esa, pero a quien traiga consigo una mala acción se le pagará únicamente por ella. Nadie será tratado injustamente. (161) Infórmales de que te Señor te ha guiado al camino de rectitud, al preciado Din, a la mil-lah[576] de Ibrahim, que era hanifa[577] y no de los idólatras. (162) Y diles que tu salah, lo que sacrificas, tu vida y tu muerte son para Allah, el Señor de Todos los Dominios [578]. (163) Nadie puede participar de Su unicidad –“en eso se me ha ordenado creer, y soy el primero en someterme.” (164) Pregúntales si habrías de anhelar como Señor a otro que a Allah, cuando es Él Quien tiene la soberanía sobre todas las cosas. Cada nafs[579] recibirá lo que se merezca y nadie cargará con la carga de otro. Luego regresareis a vuestro Señor, Quien os clarificará aquello en lo que discrepabais. (165) Es Él Quien os ha hecho sucesores en la Tierra[580] y ha elevado en rango a unos por encima de otros para poneros a prueba con los dones que cada uno ha recibido. Tu Señor es rápido en castigar, y es el Perdonador, el Compasivo.

NOTAS

[518]  Ver artículo XVII.

[519]  Ver Info 14.

[520] Los malaikah son entidades activas, trabajadores, operadores, que actúan sin cesar en la creación de Allah el Altísimo. Desde el sistema operativo mueven el sistema funcional. Ellos concluirán esta creación y cuidarán de nosotros en Ajirah. Ver artículo IX y apéndice K.

[521]  Ver Info 13.

[522]  Esta es la mil-lah de Ibrahim. Ver artículo XI.

[523]  Ver artículo XIII.

[524]  Ver artículo XV.

[525]  Ver artículo XIV y esquema 19.

[526]  Ver artículo XIII.

[527]  Ver Info 16.

[528]  Ver Info 9.

[529]  Ver artículo XIII.

[530]  Ver Info 21.

[531]  Ver artículo V.

[532]  Ver artículos IV, V y XIV.

[533]  Ver Info 15.

[534]  Ver artículo XXI e Info 2.

[535]  Ver apéndice E.

[536]  Ver Info 21.

[537]  Ver Info 5.

[538]  Ver artículos XIII y XIV.

[539]  Ver Info 11.

[540] El término nabai ناباء siempre significa noticia proveniente del Ghaib y por lo tanto puede significar revelación, inspiración o cualquier noticia que no provenga de este mundo.

[541]  Se manifiesta en un tiempo y un espacio concretos.

[542]  Ver cuadro C7.

[543]  Ver apéndice O y artículo II.

[544] Ver artículo I y XX

[545]  El término hanif حَنيف deriva del verbo hanafa حَنَفَ que significa –inclinarse por o hacia algo. Y la forma hanif حَنيف significa –inclinarse por un estado o tendencia correctos, tener un estado o tendencia correctos. De ahí que se aplique este término a quien a través del iytihad (investigación, reflexión, esfuerzo) llega a la clara convicción de la existencia de un solo Creador y se somete totalmente a Él.

[546]  Ver apéndice O.

[547]  Ver artículo XX.

[548]  El término utilizado aquí es alamin عالمين. Ver Info 2.

[549] Ver artículo XVII.

[550]  Ver artículo XVIII.

[551]  Ver artículo XV.

[552]  Ver artículo XVII.

[553]  Ver Info 13.

[554]  Ver artículos III y XX.

[555]  Ver artículo XIII.

[556] Allah el Altísimo hace referencia en esta aleya al fenómeno del gregarismo cuando en una ummah ya no hay Profetas y vuelven las tradiciones y costumbres de sus ancestros a las que todos siguen ciegamente, separándose y diferenciándose de las otras umam. Sin embargo, cuando son los Profetas y no las castas sacerdotales de cualquier tipo los que dirigen a sus sociedades, se vuelve a instaurar la fitrah en ellas y las diferencias con otras ummah también dirigidas por los Profetas (pasadas o contemporáneas) prácticamente desaparecen.

[557]  Ver apéndice K.

[558]  El término utilizado aquí es fuad فُئَاد, no qalb corazón قَلب, y hace referencia al “órgano” o “dispositivo” que enlaza y hace interactuar a la consciencia con las capacidades cognoscitivas. Ver artículo VI.

[559]  Ver artículo III.

[560]  Ver Info 21.

[561] En esta aleya, Allah el Altísimo refuta categóricamente la permisión de comer cualquier animal –excepto los que son del mar– que no haya sido sacrificado en el Nombre de Allah. Y aquí no se menciona a los actores sino al hecho. Es decir, poco importa quién sea el que sacrifica y cuál sea su creencia si no sacrifica el animal en el Nombre de Allah. En cuanto a si es suficiente mencionar Su nombre aunque no se crea en Él ni en Ajirah, baste recordar el hadiz sahih: “La intención es la que da el valor a los actos.” En el Nombre de Allah significa, pues, Tawhid. Tampoco es válido sacrificar en el nombre de “dios” o de “god” o de “dio” o de “dieu” o de otros, pues todos ellos son nombres paganos. Las derivaciones latinas de deus vienen del griego Zeus, y god viene de goth, que era un panegírico que significa “gran guerrero” con el que se alababa a Sargón el Grande. Todas esas palabras son sustantivos y no nombres propios como lo demuestra el hecho de que se puedan poner en plural y en femenino -dioses, diosa. Allah, en cambio, no tiene femenino ni plural ya que es un nombre propio. Por otra parte, el error básico de la idolatría no es tanto adorar a otros en vez de Allah si los hubiera, sino creer que realmente haya dioses y diosas. Sólo hay un Ilah y Su nombre es Allah, en los Cielos y en la Tierra; todo lo demás son invenciones humanas inspiradas por los shayatin.

[562] Hay una vida y una muerte del cuerpo, e igualmente hay una vida y una muerte del corazón. Y de la misma forma, hay una resurrección del cuerpo y una resurrección del espíritu, de la comprensión, de la consciencia. Allah el Altísimo se refiere en esta aleya a alguien cuyo corazón había dejado de percibir la realidad, se había salido del camino y caminaba entre tinieblas. Como el muerto que yace en una tumba, era incapaz de oír, de ver, de comprender. Su corazón espiritual había dejado de latir. Hoy vemos cómo muchos de los orientalistas que traducen el Qur-an y decenas de compilaciones de ahadiz, sacan el mismo beneficio de ello que si tradujesen prospectos farmacéuticos. Daría igual que fuéramos a un cementerio y nos pusiéramos a recitar el Qur-an a los muertos. Por ello, las advertencias, las exhortaciones, las enseñanzas, los signos, la sabiduría sólo aprovechan a los vivos; los muertos del cuerpo o del espíritu ni oyen ni ven ni comprenden. En este sentido entendemos las palabras de Allah el Altísimo: no es sino un Recuerdo y un Qur-an elevado. Para advertir al que esté vivo (Ya sin:69-70). Después, por Su Misericordia, lo devuelve a la vida, a la verdadera vida, a la vida de la consciencia, de la comprensión y, como un efecto inevitable de ello, adquiere una luz, la luz de la vida, con la que camina entre la gente y guía a quien de ellos este vivo.

[563]  Ver Info 15.

[564] Aquí el término Islam no hace referencia al concepto general de “sometimiento”, sino al Din, al último cántico, que Allah el Altísimo está revelando a Su mensajero. Esta aleya claramente pone de manifiesto que solamente en el Islam hay guía y que fuera del Islam no hay, sino extravío, ya que todos los demás din han quedado fuera de la Órbita Divina y guían, a quienes los siguen, a la perdición.

[565]  Ver Infos 7 y 8, artículo XII, cuadros C3 y C4 y esquemas 2 y 8 con textos.

[566] Ver artículo XVII.

[567]  Alihah آلِهاة  es el plural de ilah إله, e ilahat  إلاهات es su femenino plural.

[568] Los habitantes de Makkah pertenecían en su gran mayoría a la tribu de los Quraish y por lo tanto eran descendientes de Ibrahim vía Ismail vía Fehir ó Fihr (undécimo descendiente de Adnan). Habían permanecido junto al Santuario (la Ka’bah) durante miles de años y habían seguido el Tawhid, el Din de sus ancestros. Sin embargo, 300 ó 350 años antes de la llegada de Muhammad (s.a.s) llegó el primer ídolo a Makkah de la mano de Amr bin Luhai. Después comenzaron las ofrendas a los ídolos. En Makkah y en el Hiyaz había sacerdotisas que oficiaban las ceremonias que se hacían a los ídolos. Se calcula que cuando llegó el Islam había 360 ídolos alrededor y dentro de la Ka’bah pertenecientes a las diferentes tribus de Arabia. Allah el Altísimo hace numerosas referencias a este hecho en el Qur-an: Allah es la Verdad y lo que invocáis en vez de Él es falso.(22:62) Y aunque seguía habiendo creyentes, hunafa, que detestaban la idolatría y se mantenían firmes en el Tawhid, la mayoría había ido entrando en el paganismo aleccionados por esas sacerdotisas y los descendientes de los primeros idólatras que habían adorado al ídolo de Amr bin Luhai. En esta aleya se relata la secuencia en la que aquellos que van adoptando la idolatría como su forma de vida, aceptan todo lo que les dicen sus maestros paganos e incluso ven bien matar a sus propios hijos. Todo ello les llena de confusión y les hace, finalmente, salirse del Din de sus ancestros, del Tawhid, y abandonar la mil-lah de Ibrahim.

[569] El Qur-an sigue dándonos cuenta de la idolatría que los oficiantes de los ídolos y sus seguidores habían forjado atribuyendo muchas de esas prácticas a Allah. A través de estas aleyas, el Altísimo les desmiente y les amenaza con un terrible castigo por su paganismo y por levantar embustes contra Él. Ver artículo VIII.

[570]  Lana, pieles, leche, carne y otras.

[571] Allah el Altísimo sigue desvelando en esta y en las siguientes aleyas las supersticiosas prácticas a las que se daban los paganos de Makkah y de Arabia en general. En muchos casos se justificaban diciendo que había sido Allah quien lo había ordenado así; por ello, el Qur-an les sale al paso y les desmiente informándonos de que todas esas prácticas paganas y ridículas no eran sino producto de su invención.

[572]  Una clara referencia al vegetarianismo y a otras teorías alimenticias que prohíben comer lo que Allah ha hecho lícito. Seguir estas doctrinas y decir que está prohibido comer, por ejemplo, carne de vaca o de cordero, pescado o marisco, implica kufur, excepto si alguien no come estos alimentos porque no le gustan o le sientan mal.

[573]  Ver apéndice E.

[574]  Ver artículo XIV y esquema 19.

[575]  Ver Info 23

[576]  Ver artículo XI.

[577]  El término hanif حَنيف deriva del verbo hanafa حَنَفَ que significa –inclinarse por o hacia algo. Y la forma hanif حَنيف significa –inclinarse por un estado o tendencia correctos, tener un estado o tendencia correctos. De ahí que se aplique este término a quien a través del iytihad (investigación, reflexión, esfuerzo) llega a la clara convicción de la existencia de un solo Creador y se somete totalmente a Él.

[578]  Ver artículo XXI e Info 2.

[579]  Ver artículo XVIII.

[580]  Ver artículo XVII.

5.SURA DEL DESCENSO DE LA MESA

AL-MAIDAH

سُورَةٌ المائِدَةِ

Medinense

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

(1) ¡Creyentes! ¡Cumplid con todo aquello a lo que os comprometéis y con aquello que se os prescribe! Os están permitidos todos los animales de rebaño[458], salvo aquello que pudiera revelárseos más tarde, pero no os está permitido cazar mientras permanezcáis en el estado de ihram[459]. Allah dictamina según Su voluntad. (2) ¡Creyentes! Respetad los ritos de adoración de Allah y los lugares donde se celebran, así como los meses en los que está prohibido luchar. No os apropiéis de los animales que han sido apartados para ser sacrificados ni retiréis las guirnaldas con las que suelen marcarse ni obstaculicéis el camino a quienes se dirigen al Masyid al-Haram[460] buscando la gracia de su Señor y Su complacencia. Podéis cazar de nuevo cuando hayáis abandonado el estado de ihram. Que no os dañe el odio que podáis sentir hacia aquellos que os han impedido el acceso al Masyid al-Haram, de forma que vayáis más allá de lo que es lícito. Colaborad en la virtud y en el temor, y no en el pecado ni en la rebeldía. Tomad en serio las advertencias de Allah[461]. Allah es implacable castigando. (3) Se os prohíbe la carne del animal muerto, la sangre, la carne de cerdo, la del animal que no haya sido sacrificado en el nombre de Allah, la del que haya muerto por asfixia, golpe, caída, cornada o devorado por una fiera, a menos que lo degolléis mientras siga vivo, y la del que haya sido sacrificado en templos paganos. De la misma forma, se os prohíbe que tratéis de predecir el futuro por medio de oráculos como las flechas adivinatorias. Hacerlo es un signo de rebeldía[462]. Hoy los encubridores han perdido la esperanza de acabar con vuestro Din. Por lo tanto, “no les temáis a ellos, temedme a Mí. Hoy os he completado vuestro Din, he derramado Mi gracia sobre vosotros y os he dado complacido el Islam como Din.” No obstante, el que se vea obligado por la hambruna a transgredir lo lícito sin albergar la intención de salirse del camino de rectitud ni de pecar, que sepa que Allah es perdonador y compasivo. (4) Te preguntan por lo que es lícito para ellos. Respóndeles que las cosas buenas y lo que cacen los animales de presa que hayan adiestrado para ello, según lo que Allah les ha enseñado. Comed pues de lo que ellos capturen, y mencionad el nombre de Allah. Tomad en serio Sus advertencias[463]. Él es rápido en llevar la cuenta. (5) Hoy se os han hecho lícitas las cosas buenas y puras. Os es lícito el alimento de los que recibieron el Kitab, así como el vuestro lo es para ellos; y las mujeres honestas que sean creyentes, así como las mujeres honestas de los que recibieron el Kitab antes que vosotros[464], siempre que les deis la dote como se ha establecido, y no como un medio de satisfacer vuestra lujuria. Quien encubra la verdad habrá hecho inútiles sus obras y en Ajirah será de los perdedores. (6) ¡Creyentes! Cuando vayáis a hacer la salah, lavaos (ghasala) la cara y las manos hasta los codos y frotaos (masaha) la cabeza con las manos humedecidas y los pies hasta los tobillos. Si estáis impuros, purificaos. Y si estáis enfermos o de viaje o llega alguno de vosotros después de haber hecho sus necesidades o de haber tenido relación (lamasa) con alguna de sus mujeres y no encontráis agua, haced tayammum pasándoos tierra limpia por la cara y las manos. Allah no quiere poneros ninguna dificultad, sólo quiere que os purifiquéis y derramar Su bendición sobre vosotros para que seáis agradecidos. (7) Recordad la gracia que habéis recibido de Allah y el compromiso que adquiristeis con Él al decir: “Oímos y obedecemos.” Tomad en serio las advertencias de Allah. Él conoce lo que hay en lo más recóndito de los corazones, y según ese conocimiento actúa. (8) ¡Creyentes! Manteneos íntegros por Allah, dando testimonio con equidad. Que no os lleve a ser injustos el odio que algunos puedan sentir hacia vosotros. Por el contrario, sed justos, pues serlo está más cerca del temor. Tomad en serio las advertencias de Allah[465]. Él tiene el registro completo de todas vuestras acciones. (9) Allah ha prometido perdonar a los que crean y actúen con rectitud. Para ellos habrá un inmenso galardón. (10) Quienes encubran y nieguen Nuestros signos estarán en el yahim[466]. (11) ¡Creyentes! Recordad la bendición con la que Allah os agració cuando un grupo se disponía a causaros un gran daño y Él los detuvo. Tomad en serio las advertencias de Allah. A Él se encomiendan los creyentes. (12) Allah hizo un pacto con los Banu Isra-il[467]. Nombramos de entre ellos a doce responsables. Allah les dijo: “En verdad que estoy con vosotros. Si establecéis la salah, entregáis la zakah[468], creéis en Mis Mensajeros, les asistís y Le hacéis a Allah un productivo préstamo, sabed que ocultaré vuestras malas acciones y os haré entrar en Jardines por los que fluirán ríos. El que de vosotros, después de esto, encubra la verdad se habrá salido del camino de rectitud[469].” (13) Por haber violado el pacto los maldijimos y endurecimos sus corazones. Alteraron el orden de las palabras y olvidaron una buena parte del mensaje que habían recibido. Salvo unos pocos, el resto no cesará de incumplir sus compromisos. Por ello, apártate de ellos e ignórales. Allah ama a los que actúan con rectitud. (14) De la misma manera, pactamos con los que decían: «Somos nasara,» pero también ellos olvidaron gran parte del mensaje que recibieron. A causa de ello provocamos enemistad y odio entre ellos –enemistad y odio que prevalecerán hasta el Día del Resurgimiento. Allah les mostrará sus obras. (15) ¡Gente del Kitab! Ha venido a vosotros Nuestro Mensajero, clarificándoos gran parte de lo que ocultabais del Kitab y perdonando muchas cosas. Os ha llegado de Allah una luz y un Kitab clarificador, (16) con el que Allah guía a la paz interior a quien busca Su complacencia. Por Su voluntad los saca de las tinieblas a la luz y los guía al camino de rectitud. (17) Encubren la verdad los que dicen que Allah es el Masih, hijo de Mariam[470]. Si fuera la voluntad de Allah destruir al Masih, hijo de Mariam, a su madre y a cuantos hay en la Tierra, ¿quién podría impedírselo? De Allah es la soberanía de los Cielos y de la Tierra y de todo lo que entre ambos hay[471]. Crea según Su voluntad. Allah tiene el poder sobre todas las cosas. (18) Dicen los yahud  y los nasara: “Somos los hijos de Allah y Sus amados.” Pregúntales por qué entonces les castiga Allah a causa de sus transgresiones. Pero no, tan sólo sois humanos –bashar, como el resto de los que ha creado. Perdona y castiga según Su voluntad. De Allah es la soberanía de los Cielos y de la Tierra y de todo lo que entre ambos hay. En Él confluyen todos los destinos. (19) ¡Gente del Kitab! Os ha llegado Nuestro Mensajero para clarificaos lo que se os está revelando después de que haya transcurrido un largo período de tiempo sin Mensajeros para que así no pudierais decir: “No nos ha llegado ningún portador de buenas nuevas ni ningún advertidor.” Pues os ha llegado un portador de buenas nuevas y un advertidor. Es Allah Quien tiene el poder sobre todas las cosas. (20) Dijo Musa a su gente[472]: “¡Pueblo mío! Recordad las bendiciones que Allah os ha otorgado cuando os puso Profetas, os hizo reyes y os dio lo que no ha dado a ningún otro pueblo[473]. (21) ¡Gente mía! Entrad en la tierra muqad-dasah que Allah ha destinado para vosotros y no os volváis, dando la espalda a lo que se os ordena, pues fracasaríais.” (22) Dijeron: “¡Musa! En esa tierra habita un pueblo de formidable corpulencia y agresividad. Ten por seguro que no hemos de entrar allí hasta que no salgan de ella, pero si salen, entonces entraremos nosotros.” (23) Dos hombres de los temerosos[474] y a los que Allah había favorecido con Su gracia, dijeron: “Entrad a ellos por la puerta, pues si entráis por ella, venceréis[475]. Encomendaos a Allah si sois creyentes.” (24) Dijeron: “¡Musa! Nunca entraremos allí mientras ellos sigan dentro. Ve tú y tu Señor a luchar, que nosotros os esperaremos aquí acampados.” (25) Dijo: “¡Señor mío! Sólo puedo responsabilizarme de mí mismo y de mi hermano, pues nada tenemos que ver con esta gente rebelde.” (26) Dijo: “Esta tierra les estará prohibida cuarenta años. Durante ese tiempo vagarán errantes por ella. ¡No te aflijas por la gente rebelde!” (27) Cuéntales la verdadera historia[476] de dos hijos de Adam cuando cada uno de ellos ofreció un sacrificio. A uno le fue aceptado, pero no al otro. Dijo uno de ellos: “¡Te mataré!” Dijo: “Allah sólo acepta los sacrificios de los temerosos.” (28) “Si llevas tu mano contra mí para matarme, sabe que yo no llevaré la mía contra ti para matarte, pues tengo temor de Allah, el Señor de Todos los Dominios. (29) Quiero que cargues con mi pecado y con tu pecado, y que por ello seas arrojado al fuego” –justo galardón para quienes se creen con derecho a condenar a los demás. (30) Su nafs le facilitó la decisión de matar a su hermano –y lo mató, perdiéndose a sí mismo. (31) Entonces Allah envió un cuervo que se puso a escarbar en la tierra para mostrarle que, de la misma manera, debería haber ocultado las faltas de su hermano. Dijo: “¡Ay de mí! He sido incapaz de cubrir los errores de mi hermano.” Y se arrepintió de lo que había hecho. (32) A causa de ello decretamos a los Banu Isra-il que matar a uno de sus semejantes, sin que éste hubiera matado a otro o hubiera corrompido en la Tierra, sería como matar a la humanidad entera. De la misma forma que salvar una vida equivaldría a salvar a toda la humanidad. Y a pesar de que les vinieron Nuestros Mensajeros con la clarificación, la mayoría de ellos propagaron la depravación por la Tierra. (33) A los que hagan la guerra a Allah y a Su Mensajero y dañen gravemente a la sociedad retribuirles matándolos o crucificándolos o cortándoles la mano y el pie contrarios o expulsándolos del país. Esa será la humillación y la deshonra que tendrán en esta vida, y en Ajirah les espera un terrible castigo[477], (34) salvo los que se arrepientan antes de verse derrotados. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (35) ¡Creyentes! Tomad en serio las advertencias de Allah y desead por todos los medios agradarle. Luchad por Su causa para que salgáis victoriosos. (36) El Día del Resurgimiento no podrán los encubridores rescatarse a sí mismos aunque ofrezcan todo cuanto hay en la Tierra y aun otro tanto. Para ellos habrá un doloroso castigo. (37) Querrán salir del fuego, pero no podrán salir de él. Será para ellos un castigo incesante[478]. (38) Al ladrón y a la ladrona cortadles la mano en retribución por su pecado. Castigo ejemplar de Allah. Allah es el Poderoso, el que Juzga con Sabiduría. (39) Allah aceptará el arrepentimiento de quien contrito por el perjuicio causado rectifique su conducta. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (40) ¿Acaso no sabes que de Allah es la soberanía de los Cielos y de la Tierra? Castiga y perdona según Su voluntad. Es Allah Quien tiene el poder sobre todas las cosas. (41) ¡Mensajero! Que no te aflijan esos que se apresuran a encubrir la verdad y dicen con la boca «creemos,» pero no hay creencia en sus corazones ni tampoco la hay en los hadu[479], que hacen caso de cualquier embuste y espían para una gente que nunca ha estado contigo. Tergiversan las palabras de lo que les ha sido revelado, alterando así su verdadero significado. Dicen: “Si se os enseña esto mismo, tomadlo, pero si os dan otra cosa, rechazadlo.” No podrás interceder por esos a los que Allah quiere poner a prueba. Allah no desea que se purifiquen sus corazones[480]. En esta vida serán humillados y en Ajirah tendrán un castigo atroz[481]. (42) Hacen caso de los embustes que forjan y comen de lo prohibido con la ganancia ilícita que han adquirido. No obstante, si vienen a ti, juzga entre ellos o abstente de ser su juez. Y si te abstienes, no podrán causarte ningún daño. Mas si juzgas entre ellos, hazlo con justicia. Allah ama a los que actúan con probidad. (43) ¿Y cómo juzgarás entre ellos si tienen la Taurah en la que está el juicio de Allah y a pesar de ello se desentienden? De hecho, no son creyentes. (44) Hicimos descargar la Taurah, en la que hay guía y luz. Con ella los Profetas –los que están sometidos a la voluntad de Allah– enseñaban la ley y juzgaban los asuntos de los hadu, y así mismo hacían los rabbaniyyun[482] y los ahbar, a quienes se había ordenado que protegiesen el Kitab[483] de Allah y que diesen testimonio de él. Mas “no temáis a los hombres, sino temedme a Mí[484], y no vendáis Mis signos a bajo precio.” Quien no juzgue según lo que Allah ha hecho descargar será de los encubridores. (45) En la Taurah les prescribimos –persona por persona, ojo por ojo, nariz por nariz, oreja por oreja, diente por diente y por las heridas causadas, heridas similares a ellas. Mas a quien renuncie a su derecho, se le redimirán sus faltas[485]. Quien no juzgue según lo que Allah ha hecho descargar será de los infames. (46) E hicimos que siguiendo las huellas de esos Profetas viniera Isa, hijo de Mariam, confirmando lo que no se había alterado en la Taurah. Le dimos el Inyil en el que había guía y luz para confirmar y rectificar lo que estaba en la Taurah –guía y exhortación para los que toman en serio Nuestras advertencias. (47) Ordenamos a la gente que recibió el Inyil que juzgase según lo que Allah había hecho descargar en él. Quien no juzgue según lo que Allah ha hecho descargar será de los rebeldes. (48) Descargamos sobre ti el verdadero Kitab, confirmación del Kitab y un medio de preservarlo[486]. Así pues, juzga entre la gente según lo que Allah ha hecho descargar y no sigas sus deseos, apartándote de la verdad que se te revela. A cada uno de vosotros se le ha dado un código y un método propios. Si esa hubiera sido la voluntad de Allah, habríais sido una única ummah, pero no ha sido así para que viéramos cómo obrabais con lo que se os daba. Competid[487] en las buenas obras. Al final, todos seréis devueltos a Allah y os clarificará aquello en lo que discrepabais. (49) Juzga entre ellos según lo que Allah ha hecho descargar y no sigas sus deseos. Antes bien, mantente en guardia, no vaya a ser que te pongan en contra de algo de lo que Allah te revela. Si se apartan, sabe que Allah quiere afligirles a causa de algunas de sus maldades. Ten presente que la mayoría de los hombres –nas– son rebeldes[488]. (50) ¿Acaso desean que se juzgue como en el tiempo de la ignorancia –yahiliyyah? ¿Qué juez puede haber mejor que Allah para los que verdaderamente creen en Él? (51) ¡Creyentes! No toméis por aliados y protectores a los yahud ni a los nasara, pues unos son aliados de otros. Quien los tome por aliados será uno de ellos. Allah no guía a la gente infame. (52) Verás cómo los que tienen una enfermedad en el corazón buscan relacionarse con ellos y les dicen: “Tememos que nos sobrevenga un infortunio.” Podría ser que Allah trajera la victoria o una orden Suya y tuvieran que lamentarse por lo que albergaban secretamente en su interior. (53) Dirán los creyentes: “¿Son éstos quienes juraron solemnemente por Allah que estarían con vosotros?” Vanas serán sus obras y se habrán perdido a sí mismos. (54) ¡Creyentes! Quien reniegue de su Din que sepa que Allah traerá a otros a los que amará y quienes Le amarán, afables con los creyentes y severos con los encubridores. Lucharán en el camino de Allah y no temerán la condena de la gente. Esa es la gracia de Allah que concede según Su voluntad. Allah es el Inconmensurable, y actúa según Su conocimiento. (55) Vuestros verdaderos aliados y protectores son Allah, Su Mensajero y los creyentes –esos que establecen la salah, entregan la zakah y se inclinan ante su Señor[489]. (56) Quien tome por amigos y protectores a Allah, a Su Mensajero y a los creyentes que sepa que el partido de Allah es el partido de los vencedores. (57) ¡Creyentes! No toméis por aliados y protectores a aquellos de entre los que recibieron el Kitab[490] antes que vosotros que se burlan de vuestro Din y lo toman a la ligera, ni tampoco a los encubridores. Tomad en serio las advertencias de Allah[491] si sois verdaderos creyentes. (58) Cuando llamáis a la salah, se mofan con desprecio, y ello porque son gente que no razona. (59) Pregúntale a la Gente del Kitab si os odian y quieren vengarse de vosotros porque creéis en Allah, en lo que se os está descargando y en lo que ya antes fue descargado, mientras que la mayoría de ellos se mantienen en continua rebeldía. (60) Pregúntales si quieren que les informes de los que recibirán el peor castigo de Allah. Aquel a quien Allah ha maldecido y ha sido objeto de Su ira –manifestó en ellos características de los monos y de los cerdos[492]. Esos son los que llevarán la peor parte, pues son los que más se han alejado del camino de rectitud. (61) Cuando vienen a vosotros dicen: “Creemos,” pero entraron en el Din encubriendo la verdad y de la misma forma, salen de él. Allah sabe lo que ocultan. (62) Verás a muchos de ellos apresurarse al pecado y a la iniquidad, y a vivir de la ganancia ilícita. ¡Qué mal actúan! (63) ¿Por qué no les prohíben los rabbaniyyun y los ahbar[493] blasfemar y vivir de forma ilícita? ¡Qué malo es lo que forjan con su forma de actuar! (64) Dicen los yahud: “Las Manos de Allah están atadas.» ¡Que atadas queden las suyas y malditos sean por la blasfemia que han pronunciado! Muy al contrario, Sus Manos están abiertas y da según Su voluntad. Lo que tu Señor te está revelando a muchos de ellos les aumenta su rebeldía y encubrimiento. Esa es la causa de que hayamos hecho que haya enemistad y odio entre ellos –enemistad y odio que prevalecerán hasta el Día del Resurgimiento. Cada vez que enciendan un fuego de guerra, Allah lo apagará. Se esfuerzan por corromper en la Tierra, pero Allah no ama a los corruptores. (65) Si la Gente del Kitab creyera y tomara en serio Nuestras advertencias, cubriríamos sus malas acciones y les haríamos entrar en los Jardines de las Delicias. (66) Si realmente practicasen lo que se les ha prescrito en la Taurah y en el Inyil y lo que su Señor ha hecho descargar sobre ellos, recibirían abundantes bendiciones. Entre ellos hay una ummah[494] que actúa con rectitud, pero la mayoría no hace sino cometer maldades. (67) ¡Mensajero! Transmite lo que tu Señor te revela, pues de lo contrario no estarías cumpliendo con la misión que se te ha encomendado de propagar Su mensaje[495]. Es Allah Quien te protege de los hombres –nas. Allah no guía a los encubridores. (68) Di a la Gente del Kitab que si hubieran seguido la Taurah, el Inyil y lo que vuestro Señor os ha revelado, ahora no tendrían dificultad alguna en seguir lo que se está descargando, pero a muchos de ellos lo que tu Señor te revela les hace encubrir todavía más la verdad y les aumenta su rebeldía. Mas no te aflijas por los encubridores. (69) Aquellos que creyeron, los hadu, los nasara y los sabiin, quienes de ellos hayan creído en Allah y en Último Día y hayan actuado con rectitud tendrán su galardón junto a su Señor, y no habrá nada que les cause temor ni pesadumbre[496]. (70) Hicimos un pacto con los Banu Isra-il y les enviamos numerosos Mensajeros. Cada vez que les llegaba uno de ellos con aquello que no deseaban, a unos los negaban y a otros los mataban. (71) Contaban con que no se les pondría a prueba y se hicieron ciegos y sordos a la verdad. Después, Allah se volvió a ellos con Su perdón, pero de nuevo fueron muchos los que retornaron a la ceguera y a la sordera de antes. Allah es consciente de la intención que les mueve a actuar. (72) Encubren la verdad los que dicen: “Allah es el Masih, hijo de Mariam[497],” siendo que el Masih dijo: “¡Banu Isra-il! Adorad a Allah –mi Señor y vuestro Señor.” Allah prohibirá la entrada en el Jardín a quien de poder a otro que a Él. Su refugio será el fuego. No encontrarán los infames en quien apoyarse. (73) ¡Qué grandes encubridores son los que dicen: “Allah es uno de tres,” cuando no hay, sino un Único Ilah! Más les valdría abandonar ese discurso, pues los que de ellos encubran la verdad tendrán un doloroso castigo. (74) ¿Es que no van a volverse arrepentidos a Allah ni van a suplicar Su perdón? Allah es el Perdonador, el Compasivo. (75) El Masih, hijo de Mariam, no era, sino un Mensajero antes del cual ya hubo otros. Su madre era una mujer veraz y ambos comían alimentos. Mira cómo les clarificamos las aleyas y luego mira cómo fraguan embustes. (76) Pregúntales si piensan adorar en vez de a Allah a lo que no tiene ningún poder para perjudicarles ni beneficiarles. Allah está atento a todo cuanto acontece en Su creación, y actúa según Su conocimiento. (77) Advierte a la Gente del Kitab que no vayan más allá de la verdad en su din, y que no sigan los deseos de quienes se extraviaron a sí mismos e hicieron que muchos otros se extraviaran, alejándolos del camino de rectitud. (78) Los Banu Isra-il que encubrieron la verdad fueron maldecidos por boca de Daud y de Isa, hijo de Mariam[498], por haber desobedecido y haber transgredido todos los límites. (79) Llegaron al extremo de no prohibirse sus maldades. ¡Inicuas en verdad eran sus obras! (80) Verás a muchos de ellos apoyar a los encubridores. Su maldad ha provocado la ira de Allah y por ello permanecerán para siempre en el tormento. (81) Si creyeran en Allah, en el Profeta y en lo que en él se descarga, no los tomarían como aliados y protectores, pero la mayoría de ellos son de los rebeldes. (82) Encontrarás que la gente más hostil hacia los creyentes son los yahud y los idólatras. De la misma forma que los más cercanos en afecto a los creyentes son los que dicen: “Somos nasara,” pues entre ellos los hay que se entregan al estudio, han renunciado al mundo y no se muestran altivos[499]. (83) Cuando oyen lo que se ha descargado sobre el Mensajero, ves cómo sus ojos se llenan de lágrimas, pues reconocen la verdad que hay en ello, y dicen: “¡Señor nuestro! ¡Creemos! Inscribe nuestros nombres junto a los que dan testimonio. (84) ¿Cómo no habríamos de creer en Allah y en lo que nos ha llegado de la verdad si esperamos anhelantes que nuestro Señor nos haga entrar con los que actúan con rectitud?” (85) El galardón que recibirán de Allah por sus palabras serán Jardines por los que fluirán ríos, en los que morarán para siempre. Merecida retribución para los que actúan con rectitud. (86) Los que encubren la verdad y refutan Nuestras aleyas estarán en el yahim[500]. (87) ¡Creyentes! No os prohibáis las cosas buenas que Allah os ha hecho lícitas ni vayáis más allá de los límites que se os imponen. Allah no ama a los que se exceden. (88) Comed de aquello con lo que Allah os sustenta que sea lícito y saludable. Tomad en serio las advertencias de Allah, Aquel en Quien creéis. (89) Allah no os toma en cuenta los juramentos que hacéis sin fundamento, pero sí aquellos con los que os comprometéis seriamente. Si no cumplís con aquello que habéis jurado cumplir, alimentad como remisión a diez pobres con lo mismo con lo que alimentáis a vuestra propia familia o vestidles o liberad a un cautivo. Quien no tenga los medios para hacerlo que ayune tres días. De esta forma, cubriréis los compromisos que hayáis incumplido. Prestad atención a vuestros juramentos. Así os aclara Allah Sus aleyas para que seáis agradecidos. (90) ¡Creyentes! En las bebidas fermentadas que contienen alcohol, en los juegos de azar, en las estatuas y en todo tipo de monumentos paganos, así como en los oráculos, ha dejado el shaytan su inmundicia. Alejaos, pues, de todo ello para que salgáis victoriosos. (91) Lo que el shaytan quiere conseguir con el vino y los juegos de azar es que haya enemistad y odio entre vosotros, para de esta forma apartaos del recuerdo de Allah y de la salah. ¿Acaso no ha llegado la hora de que terminéis con todo eso? (92) Obedeced a Allah, obedeced al Mensajero y guardaos. Pero si os apartáis, sabed que la misión de Nuestro Mensajero no es otra que la de clarificar el mensaje que se le revela[501]. (93) A los que crean y actúen con rectitud no se les tomará en cuenta lo que hayan ingerido anteriormente si muestran temor, creen y obran rectamente, se guardan del mal y creen, son temerosos y actúan con rectitud. Allah ama a los que hacen el bien. (94) ¡Creyentes! Allah os pone a prueba con las piezas que cazáis con vuestras manos y lanzas para que de esta forma sepa quién está conectado a la Órbita Divina[502] y toma en serio Sus advertencias. Quien trasgreda estos límites tendrá un doloroso castigo. (95) ¡Creyentes! No matéis a los animales de caza mientras permanezcáis en el estado de ihram. Quien de vosotros lo haga intencionadamente que salde su deuda con Allah sacrificando un animal similar al animal que mató como una ofrenda a la Ka’bah, y que juzguen dos de vosotros que sean justos o que cubra su falta alimentando a pobres o ayunando lo que sea equivalente para que así pruebe el castigo por su mala acción. Allah os perdona lo que hayáis hecho antes, pero quien reincida que sepa que Allah no dejará su transgresión sin castigo. Allah es el Poderoso, el Deshacedor de Agravios. (96) Podéis comer de los animales del mar que capturéis, un deleite para vosotros y para los que los utilicen como provisión en sus viajes, pero no os está permitido cazar los animales que viven en tierra firme mientras permanezcáis en el estado de ihram. Tomad en serio las advertencias de Allah, ante Quien seréis todos reunidos. (97) Allah ha establecido la Ka’bah, el Bait al-Haram, como referencia para los hombres –nas[503], y ha establecido los meses inviolables, los animales reservados al sacrificio y las cintas que los distinguen. Y ello para que sepáis que Allah conoce lo que hay en los Cielos y en la Tierra, y que Allah tiene conocimiento de todo cuanto existe, y según él actúa. (98) Allah es implacable castigando, y es el Perdonador, el Compasivo. (99) La única misión del Mensajero es transmitir lo que se le revela. Allah sabe lo que mostráis y lo que ocultáis. (100) Aclárales que no son iguales la inmundicia y la pureza[504], aunque te maraville buena parte de esa inmundicia. Tomad en serio las advertencias de Allah vosotros los dotados de entendimiento para que salgáis victoriosos. (101) ¡Creyentes! No preguntéis[505] por aquello que os llenaría de pesadumbre si se os respondiese. Mas si preguntáis por ello cuando se descargue el Qur-an, su significado se manifestará con claridad. Allah os lo hará patente. Allah es el Perdonador, el que Controla Su Ira. (102) Ya hubo quien preguntó por lo mismo antes que vosotros y ello les sacó de la creencia. (103) No ha sido Allah Quien ha designado a ninguna bahira[506] ni saiba[507] ni wasila[508] ni ham[509]. Sin embargo, los encubridores fraguan embustes contra Allah. La mayoría de ellos no razona. (104) Cuando se les dice: “Venid a lo que Allah hace descargar y al Mensajero,” dicen: “Nos basta con seguir aquello que seguían nuestros padres.” ¿Incluso si sus padres no sabían nada de nada ni estaban guiados? (105) ¡Creyentes! No sois responsables, sino de vuestras propias acciones. Los que se han salido del camino no podrán causaros ningún daño si seguís la guía. Al final todos compareceréis ante Allah, Quien os hará patentes vuestras obras. (106) ¡Creyentes! Cuando uno de vosotros esté próximo a morir y vaya hacer legado de sus bienes, que testifiquen dos de los vuestros[510] que sean justos, u otros dos cualesquiera si estáis de viaje y os sobreviene la muerte. Mas si tenéis dudas al respecto, retenedles después de la salah y haced que juren por Allah: «No venderemos nuestro testimonio a ningún precio, aunque de ello se beneficiase un allegado nuestro ni ocultaremos lo que debemos declarar por Allah, pues si lo hiciéramos caeríamos en una fragante iniquidad.” (107) No obstante, si se descubriese que hubieran estado involucrados en algún delito, que otros dos de entre los que tengan más derecho ocupen su lugar y juren: «Por Allah que nuestro testimonio es más veraz que el de ellos y en nada lo hemos alterado, pues de haberlo hecho seríamos de los infames.” (108) Esta es la mejor manera de que den un testimonio verdadero o al menos de que teman que pueda haber otro juramento que desmienta el suyo. Tomad en serio las advertencias de Allah y estad atentos a lo que se os ordena. Allah no guía a los rebeldes. (109) El Día en el que Allah reúna a los Mensajeros y les pregunte: “¿Qué respuesta recibisteis?” Dirán: “No tenemos noticia de ese asunto. Sólo Tú conoces los Ghaib[511].” (110) Allah dirá a Isa, hijo de Mariam: “Recuerda la gracia que te concedí a ti y a tu madre cuando te apoyé con el Ruh al-Qudus[512] y de esta forma pudiste hablar a la gente cuando estabas en la cuna y siendo adulto. Te enseñé el Kitab y la Hikmah, la Taurah y el Inyil. Creaste del barro algo con forma de ave, soplaste en él y fue un pájaro por Mi voluntad. Sanaste al ciego de nacimiento y al leproso por Mi voluntad, e impedí a los Banu Isra-il que fueran contra ti cuando fuiste a ellos con la clarificación. Los que de ellos eran encubridores dijeron: ‘Es evidente que esto no es, sino magia.’ (111) Y cuando inspiré a los hawariyyun[513] que creyeran en Mí y en Mi Mensajero, dijeron: ‘¡Creemos! Atestigua, pues, que estamos sometidos.’” (112) Y cuando dijeron los hawariyyun: “¡Isa, hijo de Mariam! ¿Puede tu Señor bajar del cielo una mesa provista de alimentos para nosotros?” Dijo: “Temed a Allah si sois creyentes.” (113) Dijeron: “Queremos comer de ellos, sosegar nuestros corazones, tener la seguridad de que nos has dicho la verdad y dar testimonio de ello.” (114) Suplicó Isa, hijo de Mariam: “¡Allah, Señor nuestro! Haz que baje del cielo una mesa provista de alimentos que sea motivo de celebración para nosotros, del primero al último, y un signo Tuyo, y danos el sustento, pues Tú eres el Mejor Sustentador.” (115) Dijo Allah[514]: “Haré que descienda para vosotros, pero al que después de esto encubra la verdad lo castigaré con un castigo con el que ninguna otra criatura ha sido castigada antes.” (116) Preguntará Allah: “¡Isa, hijo de Mariam! ¿Has dicho tú a la gente: ‘Tomadme a mí y a mi madre por dioses aparte de Allah?’” Dirá: “¡Oh Tú, el Perfecto más allá de toda contingencia! ¿Cómo podría decir aquello a lo que no tengo derecho? Si lo hubiera dicho, Tú ya lo sabrías. Tú sabes lo que hay en mi nafs, pero yo no sé lo que hay en Tu nafs[515]. Eres el Conocedor de los Ghuyub[516]. (117) Tan sólo les dije lo que me ordenaste que les dijera: ‘¡Adorad a Allah, mi Señor y el vuestro!’ Y he sido testigo de ellos mientras permanecí en su compañía. Y cuando me acogiste, Tú eras su Vigilante[517]. Estás presente y nada se esconde a Tu conocimiento. (118) Es Tu derecho castigarles, pues son Tus siervos, y también perdonarles, pues en verdad que Tú eres el Poderoso, el que Juzga con Sabiduría.” (119) Dirá Allah: “Este es el Día en que la veracidad beneficiará a los veraces.” Tendrán Jardines por los que fluirán ríos, en los que morarán para siempre. Allah estará satisfecho de ellos y ellos lo estarán de Él. Esta será la gran victoria. (120) De Allah es la soberanía de los Cielos y de la Tierra y de todo lo que en ellos hay. Es Él Quien tiene el poder sobre todas las cosas.

NOTAS

[458] En el tiempo en el que se reveló el Qur-an, los árabes solían comer únicamente vaca y cordero. En esta aleya se introduce la palabra bahimah  بَهيمَةque se puede traducir por “cuadrúpedos”, para reforzar la idea de que todos los animales de rebaño son lícitos, ya que todos los animales de rebaño son cuadrúpedos –también el camello y la cabra.

[459] El estado de sacralización en el que entran los peregrinos mientras dura el Hayy y llevan la vestimenta que les es propia –إحرام  Ihram

[460]  Ver artículo XXII.

[461]  Ver Info 9.

[462]  Ver artículo IX y XIX, esquemas 2 y 8.

[463]  Ver Info 9.

[464]  En el momento en el que se termina de revelar el Qur-an al profeta Muhammad (s.a.s), se abroga el concepto de “Gente del Kitab”, ya que la verdad ha descendido a los hombres y se ha clarificado la guía. En ese sentido, también podemos llamar al Qur-an “el Furqan”, pues rectifica todos los errores que se habían ido introduciendo en las revelaciones anteriores (Ver esquema 25 y texto). Cuando le preguntaron a Abdullah ibn Umar si era lícito casarse con una cristiana, éste les respondió: “¿Acaso no nos está prohibido casarnos con las idólatras? ¿Y puede haber mayor idolatría que decir que Isa es Allah?” Todo en el Islam tiene un contexto. Durante 23 años, Allah el Altísimo dejó abierta la puerta a la Gente del Kitab para que entrase en el Din que Allah estaba revelando a Su mensajero. Les dio todo tipo de argumentos, de pruebas, de ejemplos, de referencias históricas… pero, excepto para unos pocos, todo eso resulto en vano. La puerta se cerró y no podemos casarnos con quienes niegan que Isa es el Masih o afirman que Isa es Allah o reniegan de Muhammad (s.a.s). ¿Cómo un creyente podría vivir con alguien así? El proceso de llamar a la Gente del Kitab al Din que se está revelando a Muhammad (s.a.s) está esparcido por todo el Qur-an. Lo vemos en las aleyas 15, 16 y 17 de esta misma sura.

[465]  Ver Info 9.

[466]  Ver referencia F17.

[467]  Ver artículo XX.

[468]  Ver Info 19.

[469]  En esta aleya el narrador nos da cuenta de un discurso de Allah a los Banu Isra-il en estilo directo –es Allah el que habla. Sin embargo, habla desde el nivel de poder, no de ejecución, ya que Allah el Altísimo no “habla” con los hombres, sino que lo hace a través de sus criaturas, de los malaikah, de Yibril. De ahí que en el texto se diga: creéis en Mis Mensajeros, les asistís y le hacéis a Allah un productivo préstamo… No dice “y Me hacéis”, ya que el pacto, los diálogos con los Banu Isra-il, fue con Yibril a nivel de ejecución (inspiración o manifestación) por orden de su Señor. Ver artículos III y XXII.

[470]  Ver referencia F16.

[471]  Ver artículo XX.

[472]  Ver artículo XX.

[473]  El término utilizado aquí es alamin العالمين. Ver Info 2 y artículo XXI.

[474]  Ver artículo XX.

[475] Quizás el significado de “entrad a ellos por la puerta” sea el de “atacarles por sorpresa”, no sitiándoles o rodeando sus murallas, sino de improviso; lo cual podría causarles un pánico repentino que ellos podrían aprovechar para hacerse con la situación y vencerles.

[476] Ver artículo XX.

[477]  Ver referencia F17.

[478]  Ver referencia F17.

[479]  Ver Info 18.

[480]  Ver artículo XIII.

[481]  Ver referencia F17.

[482]  El término rabbaniyyun رَبَّانيُّن deriva del verbo rab-ba رَبَّ que significa –el que deviene señor, dueño o poseedor; el que tiene poder y autoridad sobre algo o alguien. De ahí que rabbaniyyun se utilice para referirse –a quien se entrega a ejercicios religiosos y actos de devoción; y también se refiere a quien tiene conocimiento de Allah, y a un sabio. Este término era utilizado especialmente entre los judíos –se puede traducir al español por rabino.

En cuanto al término ahbar أَحْبار deriva del verbo habara حَبَرَ y significa  –un hombre de buen comportamiento y versado en la religión, y un experto en temas religiosos. Se aplicaba este nombre a ciertos judíos que conocían la Ley y la aplicaban en sus vidas. Su prestigio entre la comunidad judía y, más tarde, entre la cristiana, se fue perdiendo a medida que sus vidas ya no reflejaban sus enseñanzas.

[483]  Ver artículo XIV, cuadro C1 y esquema 19.

[484]  Aquí el narrador interpola un discurso de Allah el Altísimo. Ver artículo III y XXII.

[485]  Aquí tenemos un claro ejemplo de lo que significa que Islam es el Din del equilibrio. Por una parte se nos permite resarcirnos del daño que hayamos podido sufrir de mano de otra persona. Por otra, sin embargo, se nos anima a perdonar y a renunciar a nuestro derecho. En este caso, tendremos una recompensa adicional por ello. Entre los dos extremos –el talión absoluto o poner siempre la otra mejilla– está el Islam, la objetividad de Allah el Altísimo.

[486]  Ver artículo XIV y esquema XIX.

[487]  Ver Info 27.

[488]  Ver artículo XIII, apéndice L, esquemas 2 y 8 con sus textos e Info 21.

[489]  En estas aleyas están encapsuladas las estrategias políticas, económicas y sociales del Islam. Si los creyentes se unen con los creyentes con amor y fuerza, nadie podrá vencerles. Si son duros con los encubridores y solícitos con los creyentes, habrá paz y equilibrio en las sociedades. Si realmente son creyentes; es decir, ofrecen la salah y pagan la zakah, no habrá pobreza en las sociedades que establezcan.

[490]  Ver artículo XIV y esquema 19.

[491]  Ver Info 9.

[492]  Ver apéndice J y cuadro C4.

[493]  El término rabbaniyyun رَبَّانيُّن deriva del verbo rab-ba رَبَّ que significa –el que deviene señor, dueño o poseedor; el que tiene poder y autoridad sobre algo o alguien. De ahí que rabbaniyyun se utilice para referirse –a quien se entrega a ejercicios religiosos y actos de devoción; y también se refiere a quien tiene conocimiento de Allah, y a un sabio. Este término era utilizado especialmente entre los judíos –se puede traducir al español por rabino.

En cuanto al término ahbar أَحْبار deriva del verbo habara حَبَرَ y significa  –un hombre de buen comportamiento y versado en la religión, y un experto en temas religiosos. Se aplicaba este nombre a ciertos judíos que conocían la Ley y la aplicaban en sus vidas. Su prestigio entre la comunidad judía y, más tarde, entre la cristiana, se fue perdiendo a medida que sus vidas ya no reflejaban sus enseñanzas.

[494]  Como ya se ha dicho en otros comentarios, una vez que se descargó íntegro el Qur-an a Muhammad (s.a.s), todo lo anterior quedó abrogado. Los judíos y cristianos que albergaban en sus corazones el iman verdadero entraron en el Islam y abandonaron sus prácticas y creencias anteriores –se purificaron.

[495]  Ver Info 21.

[496]  La gente que hubo antes de la llegada del Islam será juzgada según sus posibilidades, su intención y su sinceridad en la búsqueda de la verdad. Mas una vez que ha llegado el Islam con la última revelación, el hombre no tiene otro camino que seguirla y entrar de lleno y sin restricciones en el Din de Allah el Altísimo.

[497]  Ver referencia F16 y artículo XX.

[498]  Ver referencias F13, F14 y F15.

[499] Todas esas prácticas altamente positivas de algunos de los nasara, de los cristianos, les deberían servir ahora para entender que Allah el Altísimo está revelando Su último Mensaje a Muhammad (s.a.s) y que es eso lo que tienen que seguir y abandonar todo lo anterior. Claramente se manifiesta esta actitud en la siguiente aleya, la aleya 83.

[500]  Ver referencias F17.

[501]  El narrador habla en nombre del Consejo Supremo. Ver artículo III y XXII.

[502]  En el texto árabe se utiliza la expresión لِيَعْلَمَ اللَّهُ مَن يَخَافُهُ بِالْغَيْبِ, que literalmente significa –para que sepa Allah quien le teme en lo Oculto, en el Ghaib. Hay muchas interpretaciones al respecto, y ello porque la frase en cuestión se presta a diversas significaciones. Nosotros hemos traducido esta expresión por “Órbita Divina”, ya que esta órbita, invisible, oculta para la mayoría de la gente, es la órbita en la que se mueven los temerosos, los creyentes, los que no han soltado la cuerda de Allah y se mantienen fieles a sus compromisos con Él. Ver Info 5 y esquema 1 con su texto.

[503]  Ver artículo XX.

[504]  Ver apéndice E.

[505] Hay muchos interrogantes en la creación de Allah el Altísimo que para ser comprendidos justamente debemos situarlos en un contexto determinado. Por ejemplo, la predestinación. Si preguntamos por este enigma a alguno de los ulamah, su respuesta podría llevarnos al kufur. Sin embargo, en el Qur-an este mismo concepto está esparcido por numerosas aleyas y, en su conjunto, resulta comprensible y admisible.

[506]  Una camella con un corte en la oreja dedicada a un dios.

[507] Una camella dedicada Solamente a pastar como una ofrenda por alguien que vuelve de un viaje.

[508]  Un sacrificio que se ofrecía cuando un animal daba a luz a dos.

[509]  Un camello liberado del trabajo.

[510]  De vuestra familia…

[511]  Ver Info 5.

[512]  Ver artículo XVIII y referencia F16.

[513]  El término hawariyyun حَوارِيُون deriva del verbo hawara حَوَرَ y significa –blanquear la ropa lavándola y golpeándola; o también alguien puro y libre de todo vicio, inmaculado, alguien a quien se ha probado una y otra vez y siempre se le ha hallado puro, sin vicio o falta; y también alguien que aconseja o actúa sinceramente, honestamente; un amigo sincero o un asistente que se esfuerza en hacer bien su trabajo. Algunos lexicólogos atribuyen este nombre a los discípulos de Isa porque arguyen que éstos, mayoritariamente, se dedicaban a blanquear ropa o teñirla. No pensamos que sea este el motivo, sino que, por extensión, los discípulos de Isa fueron blanqueando y purificando sus corazones hasta convertirse en sinceros y honestos compañeros de Isa, libres de todo vicio y dignos de confianza. El narrador interpola discursos de Allah el Altísimo en el texto general. Ver artículos III y XXII:

[514]  El narrador intercala discursos de Allah. Ver artículos III y XXII.

[515]  Ver esquema 3 y artículo VII.

[516]  Ver Info 5.

[517]  Ver referencia F16.

4.SURA DE LAS MUJERES

AN-NISA

سُورَةُ النِّسَاءِ

Medinense

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

(1) ¡Gentes –nas! Temed a vuestro Señor que os creó a partir de una sola nafs[378], y creó de ella su pareja, generando, a partir de ellos dos, multitud de hombres y mujeres. Tomad en serio las advertencias de Allah, en cuyo nombre os exigís unos a otros vuestros derechos, y honrad las relaciones de consanguineidad. Nada de lo que hacéis queda fuera de la consciencia de Allah. (2) Devolved a los huérfanos sus bienes y no cambiéis lo inservible que tengáis por lo provechoso que tengan ellos. No devoréis sus bienes juntándolos a los vuestros. Hacerlo es transgredir lo que es lícito. (3) Si teméis no obrar con justicia con los huérfanos, casaos entonces con las mujeres que os agraden, con dos, tres o cuatro. Mas si teméis no ser ecuánimes, casaos sólo con una, o tened relaciones con las cautivas que poseáis. De esta forma, estaréis más cerca de no oprimir a nadie. (4) Dad a las mujeres su dote como está prescrito, pero si os devuelven una parte de ella porque así les place, tomadla y disfrutadla razonablemente. (5) No deis a los deficientes mentales la riqueza que Allah ha puesto en vuestras manos para que la administréis. Proveedles con ella, vestidles y habladles con sabias palabras. (6) Poned a prueba a los huérfanos que hayan alcanzado la edad de casarse, y si veis en ellos sensatez, entregadles sus bienes. No los malgastéis injustamente antes de que se hagan mayores. El que sea rico que se abstenga de gastar de su riqueza, y el que sea pobre que gaste de ella según lo que es razonable. Cuando les entreguéis sus bienes, que haya testigos. Allah basta para llevar la cuenta. (7) A los hombres les corresponde una parte de lo que dejen los padres y los familiares más allegados. También a las mujeres les corresponde una parte de lo que dejen los padres y los familiares más allegados, sea poco o mucho. Es la parte que les ha sido prescrita. (8) Y si aparecieran cuando se está haciendo la repartición otros familiares, huérfanos o pobres, proveedles con algo de lo que repartís y habladles de forma conveniente. (9) Que se preocupen por ellos como se preocuparían si fueran a dejar tras de sí una descendencia débil. Que teman a Allah y hablen juiciosamente. (10) Quienes devoren la riqueza de los huérfanos injustamente estarán llenando sus vientres de fuego. Arderán en el sair[379]. (11) Allah os prescribe acerca de la parte de la herencia que debéis legar a vuestros hijos –al varón le corresponde la misma parte que a dos hembras. Si hubiera más de dos mujeres, les correspondería dos tercios de lo que deje, pero si sólo hubiera una, para ella es la mitad. Para los padres, si tuviera algún hijo, un sexto a cada uno de los dos de lo que deje, pero si no hubiera hijos y fueran sus padres los únicos herederos, entonces a su madre le correspondería un tercio. Si tuviera hermanos, a su madre le correspondería un sexto, una vez que se hayan descontado los legados o las deudas que deje. No sabéis si son vuestros padres o vuestros hijos los que más cerca están de beneficiaros. Esto es lo que Allah os prescribe. Allah actúa según Su conocimiento, y juzga con sabiduría. (12) A vosotros os corresponde la mitad de lo que dejen vuestras esposas en caso de que no tuvieran hijos, pero si hubiera algún hijo, entonces os corresponde un cuarto de lo que dejen después de haber descontado legados y deudas si los hubiera. A ellas les corresponde un cuarto de lo que dejéis si no tenéis ningún hijo, pero si hubiera algún hijo, entonces una octava parte de lo que dejéis, después de haber descontado legados y deudas si los hubiera. Si el hombre o la mujer de cuya herencia se trata sólo tuvieran herederos colaterales, un hermano o una hermana, para cada uno de ellos dos un sexto, pero si tuvieran más de dos, habrían de compartir un tercio después de haber descontado legados y deudas si los hubiera, sin que con ello se perjudique a nadie. Esto es lo que Allah os prescribe. Allah es el que Controla Su Ira, y según Su conocimiento actúa. (13) Estos son los límites que Allah ha establecido. A quien obedezca a Allah y a Su Mensajero se le hará entrar en Jardines por donde fluirán ríos. En ellos morarán para siempre. Esa será la gran victoria. (14) A quien desobedezca a Allah y a Su Mensajero y traspase Sus límites se le hará entrar en el fuego en el que penará para siempre. Para él habrá un ignominioso castigo. (15) Si recayera sobre algunas de vuestras mujeres la sospecha de ser culpables de practicar el lesbianismo[380], buscad cuatro testigos de entre vosotros, y si dan testimonio contra ellas, retenedlas en las casas hasta que las reclame la muerte o Allah les de otra salida. (16) Y si dos de los vuestros fueran culpables de practicar la misma indecencia, infligirles un castigo, pero si se arrepienten y enmiendan su conducta, renunciad a ello. Allah se vuelve con Su perdón a quien se arrepiente, y es el Compasivo. (17) Allah acepta el arrepentimiento de aquéllos que hacen el mal por ignorancia y enseguida rectifican su conducta. Allah se volverá a ellos con Su perdón. Allah actúa según Su conocimiento, y juzga con sabiduría. (18) Que no esperen el perdón los que después de haber hecho el mal, cuando se les presente la muerte, digan: “Ahora me arrepiento” ni los que mueran encubriendo la verdad. Para ellos hemos preparado un doloroso castigo. (19) ¡Creyentes! No os está permitido heredar las mujeres[381] contra su voluntad ni que pongáis a vuestras mujeres en tal situación que os permita llevaros parte de lo que les disteis, excepto si han cometido un acto probado de indecencia. Relacionaros con ellas de la mejor manera, y si las detestáis, sabed que tal vez estéis detestando algo en lo que Allah ha puesto un gran bien. (20) Si queréis divorciar a una de vuestras esposas para tomar a otra en su lugar y le habéis dado una cuantiosa dote, no toméis nada de ella. ¿Tomareis una parte utilizando la calumnia[382] y recurriendo claramente a lo que es ilícito? (21) ¿Cómo podríais llevaros parte de la dote después de haber disfrutado de ellas y de haberles prometido solemnemente que os mantendríais unidos? (22) No os caséis con aquéllas mujeres con las que vuestros padres hayan estado casados, a excepción de lo que se haya hecho con anterioridad. Eso es algo indecente y odioso, y un camino propicio para el mal. (23) Se os prohíbe casaros[383] con vuestras madres, vuestras hijas, vuestras hermanas, vuestras tías paternas, vuestras tías maternas, las hijas de vuestros hermanos, las hijas de vuestras hermanas, vuestras madres de leche que os amamantaron y vuestras hermanas de leche, las madres de vuestras mujeres y las hijastras que estén bajo vuestra protección y sean hijas de mujeres que hayáis tenido y con las que hayáis consumado el matrimonio, pero si no habéis llegado a consumarlo, entonces no hay falta en que os caséis con ellas. Así mismo se os prohíbe casaros con las esposas de vuestros hijos de sangre, así como casaros con dos hermanas al mismo tiempo, a excepción de lo que se haya hecho con anterioridad. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (24) De la misma manera, se os prohíben las mujeres que ya estén casadas, a excepción de las cautivas que poseáis. Así os lo ha prescrito Allah. Aparte de las que se han mencionado, todas las demás os son lícitas. Buscadlas con los medios que poseáis con honestidad y no simplemente para satisfacer vuestro deseo sexual, y puesto que habéis encontrado placer en ellas, dadles la dote como se ha prescrito. No incurrís en falta en lo que hagáis de mutuo acuerdo aparte de lo ordenado. Allah actúa según Su conocimiento, y juzga con sabiduría. (25) El que de vosotros no tenga medios suficientes para casarse con mujeres libres creyentes que lo haga con esclavas creyentes que poseáis. Allah conoce vuestro iman. Unos procedéis de otros. Casaos pues con ellas con el permiso de sus amos y dadles lo que es razonable, siempre que sean decentes y no fornicadoras o de las que intiman con los hombres. Una vez que estén protegidas por el matrimonio, si cometen un acto de indecencia, les corresponde la mitad del castigo que a las mujeres libres[384]. Y ello para quien de vosotros tema caer en la fornicación, pero es mejor que os contengáis. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (26) Allah quiere clarificaros y guiaros a la sunnah de aquellos que os precedieron. Quiere otorgaros Su gracia. Allah actúa según Su conocimiento, y juzga con sabiduría. (27) Allah quiere volverse a vosotros con Su gracia, pero los que siguen sus deseos quieren que os inclinéis decididamente al mal. (28) Allah quiere allanaros el camino, pues débil en verdad ha sido creado el hombre[385]. (29) ¡Creyentes! No malgastéis vuestra riqueza en lo que no tiene beneficio. Antes bien, usarla en transacciones comerciales que os satisfagan mutuamente. Mas cuidad que no os consuma la avaricia[386]. Allah es compasivo con vosotros. (30) Haremos que arda en el fuego [387] quien lo haga llevado por su afán de dominar tiránicamente. Eso es fácil para Allah. (31) Si os apartáis de las faltas más graves de las que os hemos advertido, os cubriremos el mal que hayáis hecho y os haremos entrar por una noble entrada. (32) No ansiéis aquello con lo que Allah ha agraciado a unos por encima de otros[388]. Los hombres tendrán lo que con diligencia se ganen, al igual que las mujeres. Mas pedid a Allah que os otorgue Su gracia. Allah tiene el conocimiento de todo cuanto existe, y según él actúa. (33) Hemos establecido que todos reciban una parte de lo que dejen los padres y los parientes más allegados. Y que aquéllos con los que hayáis ratificado un acuerdo reciban su parte. Allah está presente y nada se esconde a Su conocimiento. (34) Los hombres son guardianes de las mujeres por la gracia que Allah ha concedido a unos por encima de otros y por lo que gastan de su riqueza en mantenerlas. Las que están rectamente guiadas y son piadosas protegen los derechos de sus maridos que Allah les ha ordenado proteger. Pero a aquéllas cuya rebeldía temáis, amonestadlas, alejaos del lecho en el que yacéis con ellas y pegadles, pero si os obedecen, no las oprimáis. Allah es el Altísimo, el Inabarcable. (35) Si teméis que vaya a haber ruptura entre los cónyuges, llevad el asunto a un miembro de la familia de él, que actúe como árbitro, y a otro de la familia de ella. Y si quieren reconciliarse, Allah facilitará su reconciliación. Allah tiene el registro completo de todas vuestras acciones, y según Su conocimiento actúa. (36) Adorad a Allah y no deis poder a otros que a Él. Sed complacientes con vuestros padres, con vuestros familiares más allegados, con los huérfanos y con los pobres, con los vecinos más próximos y con los más alejados. Mostrad amabilidad con el compañero ocasional, con el viajero y con los cautivos que poseáis. Allah no ama a los falaces y jactanciosos (37) –esos que son codiciosos, ordenan la avaricia a los demás y ocultan aquello con lo que Allah les ha agraciado. Hemos preparado para los encubridores un ignominioso castigo[389]. (38) Los hay que dan de su riqueza para que los vea la gente, pero no creen en Allah ni en el Último Día. Quien tenga al shaytan por amigo íntimo –qarin[390]– que sepa que ha tomado por amigo a un mal compañero. (39) ¿Qué daño podría haber en que creyesen en Allah y en el Último Día, y diesen de aquello con lo que Allah les sustenta? Allah los conoce bien. (40) Allah no es injusto ni el peso de un átomo. Toda buena acción será multiplicada, y recibirán de Su parte un enorme galardón. (41) ¿Cómo será cuando traigamos a un testigo de cada ummah[391] y te traigamos a ti como testigo de todos ellos? (42) Ese Día los encubridores y los que desobedecieron al Mensajero desearán ser polvo o tierra esparcida, pues nada le podrán ocultar a Allah. (43) ¡Creyentes! No os acerquéis a la salah ebrios, sin saber lo que decís ni impuros –salvo que estéis de paso– hasta que no os lavéis. Si estáis enfermos o de viaje o viene alguno de vosotros de hacer sus necesidades o habéis tenido relación con vuestras mujeres y no encontráis agua, haced tayammum pasándoos tierra limpia por la cara y las manos. Allah es el Indulgente, el Perdonador[392]. (44) ¿Te has fijado[393] en los que recibieron una parte del Kitab[394] cómo compran el extravío y quieren que os salgáis del camino? (45) Allah conoce a vuestros enemigos. Allah os basta como protector. En Allah tenéis el más firme apoyo. (46) Entre los hadu los hay que cambian el sentido de las palabras y dicen: “Oímos y desobedecemos,” “oye, pero no escuches,” “raina[395],” torciendo su significado con sus lenguas y calumniando el Din. Si dijeran: “Oímos y obedecemos,” “escucha, atiéndenos,” sería mejor para ellos y más recto, pero Allah los ha maldecido por haber encubierto la verdad y sólo unos pocos de ellos creen. (47) ¡Vosotros que habéis recibido el Kitab! ¡Creed en lo que descargamos, confirmando lo que ya teníais. Que lo hagan antes de que llegue el tiempo en el que sean denigrados[396] o les maldigamos como maldijimos a los que no respetaron el sábado. El plan de Allah es inamovible. (48) De ningún modo perdonará Allah que se dé poder a otros que a Él, pero aparte de eso perdona según Su voluntad. Quien asocie algo con Allah habrá forjado un enorme embuste. (49) ¿Te has fijado en los que declaran estar puros[397]? Es Allah Quien purifica a quien quiere. Nadie sufrirá injusticia alguna[398]. (50) Mira cómo fraguan embustes contra Allah y ponen así en evidencia su iniquidad. (51) Acaso no te has fijado en cómo creen en los yibt[399] y en los taghut esos a los que se les dio parte del Kitab, y dicen de los encubridores: “Están mejor guiados que los creyentes[400].” (52) Ésos son a los que Allah ha maldecido, y aquel a quien Allah maldice no encontrará en quien apoyarse. (53) ¿O es que acaso poseen algo de la soberanía? Si así fuera, no le darían a la gente –nas– ni lo que cabe en la estría de un hueso de dátil[401]. (54) ¿O es que sienten envidia de sus semejantes por aquello con lo que Allah les ha agraciado? A la familia de Ibrahim le dimos el Kitab, la Hikmah y un inmenso dominio[402]. (55) Entre ellos los hay que creyeron en él y los hay que lo rechazaron. El sair[403] de yahannam les bastará. (56) A los que hayan encubierto Nuestros signos les abrasaremos en el fuego. Cada vez que se les queme la piel, se la cambiaremos por otra para que sigan gustando el castigo. Allah es el Poderoso, el que Juzga con Sabiduría. (57) A los que crean y actúen con rectitud les haremos entrar en Jardines por los que fluirán ríos. En ellos morarán para siempre. Tendrán esposas puras y una apacible sombra les cubrirá. (58) Allah os ordena devolver los depósitos a sus dueños y que cuando juzguéis entre los hombres, lo hagáis con justicia. ¡Cuánta bendición hay en aquello con lo que Allah os alecciona! Allah está atento a todo cuanto acontece en Su creación, y es consciente de la intención que os mueve a actuar. (59) ¡Creyentes! Obedeced a Allah, obedeced al Mensajero y a aquéllos de vosotros que tengan autoridad. Si en algo estáis en desacuerdo y creéis en Allah y en el Último Día, remitid el asunto a Allah y al Mensajero. Suyo es el mejor dictamen. (60) ¿No te has fijado[404] en los que pretenden creer en lo que se te ha hecho descargar y en lo que se hizo descargar antes de ti? Quieren apelar a los taghut[405] a pesar de que se les ha ordenado no seguirles. El shaytan quiere que se pierdan llevándoles a un extravío del que no puedan volver[406]. (61) Cuando se les dice que vengan a lo que Allah ha hecho descargar y al Mensajero, ves cómo te eluden esquivos los hipócritas. (62) Cómo es que cuando les ocurre una desgracia por culpa de sus malas acciones, vienen a ti jurando por Allah que no deseaban otra cosa que arreglar las cosas de la mejor manera. (63) Allah sabe lo que hay en sus corazones. Así pues, aléjate de ellos, pero no dejes de advertirles y de hablarles, de modo que tus palabras puedan activar su consciencia. (64) No hemos enviado a ningún Mensajero, sino para que fuera obedecido por la voluntad de Allah. Si después de haber sido víctimas de su propia infamia, hubieran venido a ti, hubieran suplicado perdón a Allah y hubiera el Mensajero pedido por ellos, habrían encontrado en Allah perdón y benevolencia[407]. (65) ¡Pero no! Por tu Señor que no creerán hasta que no acepten tu juicio en sus disputas, y lo acepten con total rendición. (66) Si les hubiéramos ordenado –“Morid o abandonad vuestros hogares”– sólo unos pocos lo habrían hecho[408]. Mejor habría sido para ellos que hubieran obedecido en aquello que se les ordenaba, pues su creencia se habría de ese modo reforzado. (67) Les habríamos concedido un enorme galardón (68) y les habríamos guiado al camino de rectitud. (69) Quienes obedezcan a Allah y al Mensajero estarán junto a los que Allah ha agraciado –los Profetas, los veraces, los que murieron por la causa de Allah y los que actúan con rectitud. ¡Qué excelentes compañeros! (70) Esa es la gracia que Allah concede a Sus siervos. El conocimiento de Allah basta para ello. (71) ¡Creyentes! Estad en guardia y salid a combatir en destacamentos o como un solo ejército, según os parezca más conveniente. (72) Entre vosotros los hay que se muestran remisos a la hora de salir a luchar. Si acontece que sufrís un revés, alegan que por la gracia de Allah no han muerto allí con vosotros. (73) Mas si Allah os favorece con Su gracia, seguro que dirán, como si no hubiera otro lazo entre vosotros que sus propios intereses: “¡Ay de mí! Si hubiera estado con ellos, habría obtenido una buena ganancia.” (74) Que luchen por la causa de Allah aquéllos que estén dispuestos a cambiar la vida de este mundo por la de Ajirah. A quien luche por la causa de Allah y muera o salga victorioso le daremos un inmenso galardón. (75) ¡Qué os pasa que no lucháis por la causa de Allah cuando los hombres más débiles y oprimidos de entre vosotros, las mujeres y los niños suplican: “¡Señor nuestro! ¡Sácanos de este pueblo de tiranos, y danos un protector y alguien en quien apoyarnos!” (76) Los que creen luchan por la causa de Allah y los encubridores luchan por la causa de los taghut[409]. ¡Combatid a los secuaces del shaytan! Débil en verdad es su estratagema. (77) ¿Acaso no te has parado a pensar en aquellos a los que se les dijo: “Reprimid vuestras manos, estableced la salah y entregad la zakah.” Mas cuando se les ordenó luchar, algunos de ellos temieron a los hombres como se teme a Allah o con un temor aún mayor. Dijeron: “¡Señor nuestro! ¿Por qué nos ordenas luchar? ¿No podrías retrasar un poco más este momento?” Respóndeles que la vida de este mundo no es, sino un efímero tránsito, por ello los temerosos anhelan la de Ajirah. Allí no sufriréis injusticia alguna. (78) Dondequiera que estéis os atrapará la muerte, aún si estuvierais en imponentes torreones. Si les acontece algún bien, dicen: “Esto viene de Allah,” pero si les sobreviene algún mal, dicen: “Esto viene de ti.” Aclárales que todo viene de Allah[410]. ¡Qué le pasa a esta gente que apenas comprenden una palabra de lo que se les dice! (79) Lo que os acontece de bueno viene de Allah, y el mal que os pueda sobrevenir viene de vosotros mismos. Y que sepan que te hemos enviado como Mensajero a toda la humanidad. Nada se esconde al conocimiento de Allah. (80) Quien obedezca al Mensajero estará obedeciendo a Allah, y quien le dé la espalda que sepa que no te hemos enviado para que seas su guardián. (81) Afirman obedecerte, pero cuando se alejan de ti, hay un grupo que maquina en sus reuniones nocturnas en contra de lo que dices. Allah registra sus maquinaciones. Así pues, apártate de ellos y encomiéndate a Allah. Allah basta como protector. (82) ¿Acaso no recapacitan sobre el Qur-an[411]? Si no proviniera de Allah, habría en él infinidad de contradicciones. (83) Cuando les llega la noticia de algo que podría afectar a la seguridad o referente a un peligro, enseguida la difunden. Si la remitieran al Mensajero o a cualquiera de sus mandos, éstos la investigarían y ponderarían la veracidad de la misma. Si no fuera por la gracia de Allah y por Su rahmah[412], la mayoría de vosotros seguiríais al shaytan. (84) Lucha por la causa de Allah. Tú no eres responsable, sino de ti mismo. No obstante, instiga a los creyentes a combatir –quizás Allah refrene la violencia de los encubridores. La violencia de Allah es más fuerte y Su castigo más implacable. (85) Quien se preste a mediar en una causa justa recibirá parte del bien que surja de ella, y a quien lo haga en una causa injusta se le pedirán cuentas por el daño que resulte de ésta. Allah está vigilante de todo cuanto acontece en Su creación. (86) Cuando os dirijan un saludo, responded con uno mejor o devolverlo con otro igual. Allah lleva la cuenta de todas vuestras acciones. (87) ¡Allah –no hay ilah, sino Él! Tened por seguro que os reunirá el Día del Resurgimiento, el cual, con toda certeza, ha de llegar. ¿Puede haber un discurso más veraz que el discurso de Allah? (88) ¿Qué os pasa que os dividís con respecto a los hipócritas mostrando dos opiniones diferentes? Allah los ha degradado merecidamente. ¿Acaso queréis guiar a quien Allah ha extraviado? Para el que Allah extravía no encontrarás camino que le devuelva a la guía. (89) Les gustaría que encubrieseis la verdad para que así fueseis igual que ellos. No los aceptéis como aliados hasta que no emigren por la causa de Allah. Y si reniegan, sitiadles y matadles allí donde los encontréis. No los toméis como protectores ni busquéis apoyo en ellos. (90) Salvo aquéllos que se unan con los que hayáis hecho un pacto o vengan a vosotros sin que en sus corazones haya la intención de combatiros o de combatir a su propia gente. Si Allah hubiera querido, les habría dado poder sobre vosotros y os habrían acometido. Por lo tanto, si se retiran sin combatiros y os ofrecen la paz, sabed que Allah no os permite ir contra ellos. (91) Os encontraréis con otros que quieren estar a salvo de vosotros y a salvo de su gente, pero cada vez que vuelven a la fitnah, más se degradan en ella. Si no se alejan, os ofrecen la paz y refrenan sus manos, sitiadles y matadles allí donde los encontréis. Os hemos dado una clara autoridad sobre ellos. (92) No es propio de un creyente matar a otro creyente, a no ser por error. Quien mate a un creyente por error que ponga en libertad a un esclavo creyente y pague íntegro el precio de sangre que sea aceptable para su familia, a menos que ésta renuncie a él. Si pertenecía a una gente enemiga vuestra, pero era creyente, que se libere a un esclavo creyente. Y si pertenecía a una gente con la que tuvierais algún pacto, que se pague el precio de sangre a su familia y se ponga en libertad a un esclavo creyente. Mas quien no encuentre los medios para hacerlo que ayune dos meses consecutivos como muestra de su arrepentimiento. Allah actúa según Su conocimiento, y juzga con sabiduría. (93) Quien mate a un creyente intencionadamente se habrá ganado yahannam[413]. Allí penará para siempre. Sobre él caerá la ira de Allah y Su maldición. Le tendrá preparado un terrible castigo. (94) ¡Creyentes! Cuando salgáis a luchar por la causa de Allah, examinar cuidadosamente la situación y no digáis a quien os ofrezca la paz: “Tú no eres creyente,” deseando los bienes de este mundo cuando junto a Allah hay abundantes botines[414]. Así erais vosotros antes de que Allah os concediera Su gracia. Así pues, mostrad discernimiento. Allah tiene el registro completo de vuestras acciones. (95) No son iguales los creyentes que se quedan en sus casas sin tener ningún impedimento físico y los que luchan[415] por la causa de Allah con sus bienes y sus vidas. A éstos Allah les ha dado mayor rango que a los que se abstienen de combatir. A ambos les ha prometido lo más hermoso, pero ha elevado a los que combaten por encima de los que eluden la lucha (96) –rangos que Él otorga, perdón y rahmah. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (97) A los que se lleven los malaikah habiendo sido víctimas de su propia infamia les preguntarán: “¿Qué os pasaba que actuasteis de esa manera?” Responderán: “Estábamos oprimidos en nuestra tierra.” Les dirán: “¿Acaso no era ancha la Tierra de Allah como para que emigraseis y os alejaseis de la opresión que sufríais?” Su morada será yahannam[416]. ¡Qué mal destino! (98) No así los oprimidos de entre los hombres, las mujeres y los niños que no tengan poder ni los medios para salir de su situación. (99) A éstos Allah podrá perdonarles, pues Allah es el Indulgente, el Perdonador. (100) Quien emigre por la causa de Allah encontrará en la Tierra muchos lugares donde refugiarse y vivir holgadamente. Quien abandone su hogar para emigrar por Allah y Su Mensajero y le dé alcance la muerte que sepa que Allah se hace responsable de su merecido galardón. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (101) Cuando salgáis de viaje no hay falta en que acortéis la salah si teméis que os ataquen los encubridores. Esos son vuestros más claros enemigos. (102) Cuando estés con ellos y les dirijas en la salah[417], que una parte permanezca en pie contigo llevando sus armas, y cuando se hayan postrado, que se coloquen detrás y que luego venga la parte que no haya hecho la salah y la hagan contigo manteniéndose en guardia y armados. Los encubridores desearían que fuerais negligentes en este punto para caer sobre vosotros por sorpresa. No cometéis falta si dejáis a un lado las armas a causa de la lluvia o si estáis enfermos, pero manteneos en guardia. Allah ha preparado para los encubridores un ignominioso castigo[418]. (103) Cuando hayáis terminado de hacer la salah, recordad a Allah de pie, sentados o acostados. Y cuando os sintáis seguros, estableced la salah (completa y en su tiempo). La salah les ha sido prescrita a los creyentes para que la realicen en los tiempos fijados. (104) Perseguid a vuestros enemigos sin descanso. Si es penoso para vosotros, también lo es para ellos, pero vosotros esperáis de Allah lo que ellos no esperan. Allah actúa según Su conocimiento, y juzga con sabiduría. (105) Hacemos que se descargue sobre ti el verdadero Kitab que contiene todo lo necesario para que juzgues entre la gente –nas– con la rectitud que Allah te muestra para cada asunto. Por ello, no discutas la suerte de los que han traicionado su compromiso. (106) Pide perdón a Allah. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (107) No abogues por los que son víctimas de su propia infamia. Allah no ama a los innobles traidores. (108) Se esconden de los hombres, pero no pueden esconderse de Allah. Está con ellos cuando hablan en sus reuniones nocturnas de manera que Le displacen. Allah los sitia con sus propias acciones. (109) Podéis abogar por ellos en esta vida, ¿pero quién abogará por ellos ante Allah el Día del Resurgimiento o en quién encontrarán apoyo? (110) Quien haga el mal o se dañe a sí mismo y luego pida perdón a Allah, encontrará que Allah es el Perdonador, el Compasivo[419]. (111) Quien participe en una maldad se habrá ganado para sí mismo sus frutos. Allah actúa según Su conocimiento, y juzga con sabiduría. (112) Quien cometa una falta o un delito y luego acuse de ello a un inocente, habrá cargado con una calumnia y un delito flagrantes. (113) Si no fuera por la gracia y la rahmah con las que Allah te protege, se habría dispuesto un grupo de ellos a extraviarte, pero sólo se extravían a sí mismos. No podrán causarte ningún daño. Allah hace que descienda sobre ti el Kitab[420] y la Hikmah, y te enseña lo que no sabías. Inmensa es la gracia que Allah despliega sobre ti. (114) No hay ningún bien en la mayoría de las confidencias que se hacen, salvo en las de quien exhorta a la generosidad y a actuar con rectitud o intenta reconciliar a la gente. A quien así actúe, deseando complacer a Allah, le daremos un inmenso galardón. (115) A quien se oponga al Mensajero después de haberle sido aclarada la guía y siga otro camino que el de los creyentes, le abandonaremos en su extravío y haremos que arda en yahannam. ¡Qué mal destino! (116) Allah no perdona que se le dé poder a otro que a Él. Todo lo demás se lo perdona a quien quiere según Su voluntad. Perdido está en el más lejano extravío[421] quien pone a otros alihah[422] junto a Allah. (117) Invocan a ilahat en vez de a Él, e invocan al rebelde shaytan[423], (118) a quien Allah maldijo y él respondió diciendo: “He de tomar la parte de Tus siervos que esté prescrita. (119) Los extraviaré y les haré albergar falsas esperanzas. Les ordenaré y harán cortes en las orejas del ganado, y alterarán la creación de Allah[424].” Quien tome al shaytan como protector en vez de a Allah habrá caído en la más irremisible perdición. (120) Les hace promesas y les da motivos de esperanza, pero las promesas del shaytan no son, sino engaños. (121) Su morada será yahannam[425]. No encontrarán en él ningún lugar por el que poder escapar. (122) A los que crean y actúen con rectitud les haremos entrar en Jardines por los que fluirán ríos. Allí morarán para siempre. La promesa de Allah es siempre verdadera. ¿Acaso puede haber un discurso más veraz que el discurso de Allah? (123) No será como deseáis vosotros ni como desea la Gente del Kitab[426]. Quien haga el mal recibirá su merecido castigo, y no encontrará, aparte de Allah, ningún protector en quien apoyarse. (124) Y quien actúe con rectitud, varón o hembra, y sea creyente, entrará en el Jardín y no sufrirá injusticia alguna[427]. (125) ¿Quién puede haber mejor en el Din que quien somete todo su ser a Allah, hace el bien y sigue la mil-lah de Ibrahim que era hanifa[428] y a quien Allah tomó como jalil?[429] (126) De Allah es cuanto hay en los Cielos y en la Tierra. Allah tiene bajo Su control[430] todas las cosas. (127) Piden tu veredicto en lo referente a las mujeres. Recuérdales que Allah ya les ha dado Su veredicto sobre ellas. Lo tienen en lo que se les recita del Kitab acerca de las huérfanas a las que no dan lo que está prescrito que les den y, sin embargo, las desean y querrían casarse con ellas simplemente para su satisfacción sexual. De la misma forma que se les ordena que cuiden de los niños desamparados, y que traten a los huérfanos con justicia. Allah es consciente del bien que hagáis. (128) Si una mujer teme hostilidad por parte de su marido o aversión, no incurre en falta ninguno de los dos si intentan llegar a un acuerdo que satisfaga a ambos, pues en ello hay un bien. En su nafs[431] alberga el hombre la avaricia, pero si mostráis generosidad y temor, sabed que Allah tiene el registro completo de todas vuestras acciones. (129) Por mucho que lo deseéis nunca podréis ser justos con las mujeres, pero no os inclinéis totalmente por una dejando a la otra como suspendida en el aire. Mas si rectificáis vuestra conducta y sois temerosos, sabed que Allah es el Perdonador, el Compasivo. (130) Si se separan, Allah los enriquecerá a ambos con Su abundancia. Allah es el Inconmensurable, el que Juzga con Sabiduría. (131) De Allah es cuanto hay en los Cielos y en la Tierra. De la misma forma que ahora os exhortamos a que toméis en serio las advertencias de Allah, así mismo exhortamos a los que antes habían recibido el Kitab[432]. Mas si encubrís la verdad, sabed que de Allah es cuanto hay en los Cielos y en la Tierra. Allah es en Sí Mismo Suficiente, el Alabado. (132) De Allah es cuanto hay en los Cielos y en la Tierra. Allah basta para proteger a toda la creación. (133) ¡Gentes! Si quisiera, os haría desaparecer y traería a otros en vuestro lugar. Allah tiene la potestad para hacerlo[433]. (134) Quien desee obtener el beneficio de la vida de este mundo que sepa que junto a Allah está el beneficio de esta vida y el de Ajirah. Allah está atento a todo cuanto acontece en Su creación y es consciente de la intención que os mueve a actuar. (135) ¡Creyentes! Conducíos con justicia y dad testimonio por Allah aunque vaya en contra de vosotros mismos, de vuestros padres o familiares más allegados, tanto si son ricos como si son pobres, pues Allah desea para ellos el bien más que vosotros mismos[434]. No os dejéis llevar por vuestros deseos y sed justos. Mas si alteráis el testimonio o evitáis testificar, sabed que Allah tiene el registro completo de todas vuestras acciones. (136) ¡Creyentes! Creed en Allah, en Su Mensajero, en el Kitab que descarga sobre él y en el que hizo descargar antes de él. Quien encubra la creencia en Allah, en Sus malaikah, en Sus Kutub, en Sus Mensajeros y en el Último Día, se habrá perdido en un lejano extravío[435]. (137) En cuanto a esos (los hadu)[436] que creyeron y luego encubrieron la verdad, y después volvieron a creer y la encubrieron de nuevo, aumentando aún más su encubrimiento, Allah no les perdonará ni les guiará al camino. (138) Anuncia a los hipócritas la buena nueva de un doloroso castigo. (139) Esos que toman como amigos y protectores a los encubridores en vez de a los creyentes. ¿Acaso piensan que así alcanzarán prestigio y poder? Que sepan que todo el poder y todo el prestigio pertenecen a Allah. (140) Ya se ha descargado en el Kitab la exhortación a que no os sentéis con la gente que encubre y ridiculiza las aleyas de Allah hasta que no cambien su tema de conversación, pues de lo contrario seríais como ellos. Tened por seguro que Allah juntará a todos los hipócritas y encubridores en yahannam[437] (141) –esos que esperan ansiosos que os ocurra una desgracia. Si Allah os da la victoria, dicen: “¿Acaso no estábamos con vosotros?” Pero si los encubridores consiguen alguna ventaja, les dicen: “Estabais bajo nuestro dominio. Sin embargo, os hemos protegido de los creyentes.” Allah juzgará entre ellos el Día del Resurgimiento. Allah nunca dará a los encubridores la victoria sobre los creyentes. (142) Los hipócritas intentan engañar a Allah, pero es Él quien les engaña. Cuando se levantan para hacer la salah, lo hacen perezosamente y para que les vea la gente. ¡Qué poco es lo que recuerdan a Allah! (143) Oscilan entre la creencia y el encubrimiento, sin decidirse ni por una ni por otro. Para quien Allah extravía no encontrarás camino que le devuelva a la guía. (144) ¡Creyentes! No toméis por amigos a los encubridores en vez de a los que creen. ¿Es que queréis ofrecer a Allah una prueba que claramente os acuse? (145) Los hipócritas estarán en el lugar más bajo del fuego[438] y no tendrán en quien apoyarse. (146) Salvo los que se arrepientan, enmienden su conducta, se refugien en Allah y sean sinceros con su Din. De esta forma, habrán pasado a formar parte de los que creen. Allah dará a los creyentes un inmenso galardón. (147) ¿Por qué habría de castigaros Allah si sois agradecidos y creéis? Allah tiene en cuenta las obras de Sus siervos, y actúa según Su conocimiento. (148) Allah no ama a los que increpan en voz alta con palabras disonantes, salvo cuando el que lo hace ha sido objeto de injusticia. Allah está atento a todo cuanto acontece en Su creación, y actúa según Su conocimiento. (149) Si hacéis el bien abiertamente o en secreto, o perdonáis el mal[439] que os hayan hecho, sabed que Allah es el Indulgente, el que Actúa Según Su Voluntad. (150) Los que reniegan de Allah y de Sus Mensajeros quieren romper la verdadera relación que Allah tiene con ellos, diciendo: “Creemos en unos, pero no creemos en otros.” Piensan que pueden tomar un camino intermedio entre la creencia y el encubrimiento. (151) Esos son los verdaderos encubridores. Hemos preparado para ellos un ignominioso castigo[440]. (152) A los que creen en Allah y en Sus Mensajeros sin hacer distinción entre ellos, a ésos se les dará un merecido galardón. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (153) La Gente del Kitab te pide que hagas descender para ellos un kitab del Cielo. ¡No hay de qué extrañarse! A Musa le pidieron cosas mayores. Le dijeron: “Muéstranos a Allah de forma que Le veamos.” Por su infame demanda el rayo los fulminó. Adoraron al becerro incluso después de que les había llegado la clarificación[441]. Se lo perdonamos y dimos a Musa una indiscutible autoridad. (154) Elevamos el monte por encima de ellos para establecer el pacto. Les ordenamos que entrasen por la puerta con humildad y que no trasgredieran el sábado. Fue un compromiso solemne[442]. (155) Pero violaron su compromiso y negaron los signos de Allah. Mataron a los Profetas sin ningún derecho y dijeron: “Nuestros corazones están incircuncisos[443].” La realidad es muy distinta; Allah les ha sellado el corazón por su encubrimiento –qué pocos son los que creen– (156) y por haber levantado contra Mariam una enorme calumnia, (157) y por haber dicho: “Nosotros matamos al Masih, hijo de Mariam, el Mensajero de Allah.” Mas no le mataron ni le crucificaron, sino que el asunto se tornó confuso para ellos. Los que discrepan al respecto tienen dudas y no siguen, sino sus propias conjeturas, pues con toda certeza que no lo mataron. (158) Bien al contrario, Allah lo elevó hacia Él. Allah es el Poderoso, el que Juzga con Sabiduría. (159) La Gente del Kitab no tienen otra opción que creer en ello antes de morir, y el Día del Resurgimiento él será su testigo[444]. (160) Por la iniquidad de los hadu[445] les prohibimos cosas buenas que antes les habíamos permitido, y por haber obstaculizado a muchos el camino de Allah, (161) y por haberse dedicado a la usura cuando se les había prohibido, y haberse apoderado de los bienes de la gente –nas– con falsedad. Hemos preparado para los que de ellos encubran la verdad un doloroso castigo. (162) Mas a los que estén firmemente asentados en el conocimiento, crean en lo que se ha descargado sobre ti y en lo que se descargó antes de ti, establezcan la salah, den la zakah[446] y crean en Allah y en el Último Día –a ésos les daremos un inmenso galardón. (163) Te hemos inspirado al igual que inspiramos a Nuh y a los Profetas que ha habido después de él. Inspiramos a Ibrahim, a Ismail, a Ishaq, a Yaqub, a las Asbat[447], a Isa, a Ayyub, a Yunus[448], a Harun y a Sulayman. A Daud le dimos un Zabur[449]. (164) Hay Mensajeros de los que te hemos mencionado algunas noticias y hay Mensajeros de los que no te hemos contado nada. A Musa le habló Allah[450]. (165) Todos ellos Mensajeros portadores de buenas nuevas y advertidores para que no tuviera la gente –nas, después de ellos, ningún argumento que esgrimir frente a Allah. Allah es el Poderoso, el que Juzga con Sabiduría. (166) Allah atestigua que lo que se ha descargado sobre ti se ha descargado con Su conocimiento. Los malaikah dan testimonio de ello. Nada se escapa al conocimiento de Allah[451]. (167) Los encubridores y los que ponen trabas en el camino de Allah se alejan extraviados de la verdad[452]. (168) Para los encubridores y los infames no habrá perdón de Allah ni guía[453]. (169) La única guía que recibirán será la que les conduzca a yahannam, donde penarán para siempre. Eso es fácil para Allah. (170) ¡Gentes –nas! Os ha llegado el Mensajero con la verdad de vuestro Señor. Creed, pues, en él. Eso es mejor para vosotros, pero si encubrís la verdad, sabed que de Allah es cuanto hay en los Cielos y en la Tierra. Allah actúa según Su conocimiento, y juzga con sabiduría. (171) ¡Gente del Kitab! No estéis tan erróneamente apegados a vuestro din y no digáis de Allah, sino la verdad. El Masih, hijo de Mariam, no fue, sino uno de los Mensajeros de Allah, una orden Suya de creación depositada en Mariam y un Ruh proveniente de Él. Creed, pues, en Allah y en Sus Mensajeros y no digáis tres[454]. Es mejor que abandonéis ese discurso. Allah es el Único Ilah. En Su estado de perfección más allá de toda contingencia no cabe que tenga un hijo. Suyo es cuanto hay en los Cielos y en la Tierra. Allah basta como protector. (172) Al Masih no le causa aversión ser un siervo de Allah ni tampoco a los muqar-rabun[455] de entre los malaikah. Quien por soberbia desdeñe adorarle que sepa que serán todos reunidos para comparecer ante Él. (173) A los que crean y actúen con rectitud se les dará un merecido galardón, y recibirán aún más de Su gracia. Mas a los que desprecien Su adoración y sean soberbios, los atormentará con un doloroso castigo[456] y no encontrarán, aparte de Allah, quien les proteja ni en quien apoyarse. (174) ¡Gentes –nas! Os ha llegado una clara evidencia de vuestro Señor. Hacemos que descienda para vosotros una luz esclarecedora que os haga ver la realidad. (175) Los que crean en Allah y se refugien en Él entrarán en Su rahmah y en Su gracia, y Él les guiará por el camino de rectitud. (176) Piden tu veredicto. Aclárales que Allah les dictamina sobre el parentesco colateral[457]. Si un hombre muere sin dejar hijos, pero tiene una hermana, a ella le corresponderá la mitad de lo que deje, y él hereda todo de ella si ésta no tuviera hijos. Si son dos hermanas, les corresponderá dos tercios de lo que deje, y si hubiera hermanos, varones y hembras, entonces a cada varón le correspondería la parte de dos hembras. Allah os clarifica los asuntos para que no os extraviéis. Allah tiene el conocimiento de todo cuanto existe, y según él actúa.

NOTAS

[378] Ver artículos VII y XVII; apéndice A e Info 11.

[379] Ver referencia F17.

[380] El hecho de que hayamos traducido por lesbianismo el término fahishah فَاحشَة, sustantivo del verbo fahasha فَحَشَ, y que significa –exceso, enormidad, exceder los límites de la rectitud, realizar actos prohibidos por Allah, se debe a la información que nos llega de la aleya 16 de esta misma sura. Veamos la secuencia. En la aleya 15 se habla de “vuestras mujeres” y se presenta el caso de que hayan cometido fahshah, algún tipo de indecencia. Podría caber la posibilidad de que se esté refiriendo con este término a la fornicación o al adulterio, pero en ese caso también se mencionaría el castigo que deberían sufrir los hombres con los que hubieran cometido esa indecencia. Sin embargo, sólo se menciona el castigo para las mujeres. Por otra parte, en la aleya 16 se plantea el caso de que dos (hombres) al-ladhani الَّذان (forma dual masculina) hubieran cometido la misma indecencia. Si este dual se entendiera como referido a un hombre y una mujer, no tendría sentido repetir el mismo caso que en la aleya 15. Mas si en la aleya 15 se estuviera haciendo referencia a la indecencia entre mujeres, al lesbianismo, a la homosexualidad, entonces en la aleya 16 se estaría haciendo referencia a la misma indecencia, pero entre hombres al-ladhani الَّذان (forma dual masculina). Y para ellos también habría un castigo, aunque no se especifica en la aleya, sino que más bien se deja al Profeta (s.a.s) y a la comunidad de creyentes el decidirlo. Ahora ambas aleyas tienen sentido y una explica a la otra –la aleya 15 se refiere a las mujeres que cometan la indecencia de practicar el lesbianismo, y la aleya 16 se refiere a los hombres que cometan esa misma indecencia.

Por otra parte, es lógico que sea así, pues las perversiones sexuales no han cesado de extenderse por las diferentes sociedades humanas. Hoy vemos cómo la corrupción sexual ha llegado a unos niveles que harían sonrojar a los conciudadanos de Lut. El Qur-an no podía eludir un problema social de esta envergadura.

[381] Ello significa que los herederos del fallecido no deben considerar a su viuda como parte de la herencia. Tras la muerte del marido, la viuda es libre de vivir donde más le plazca y casarse con quien elija después de que haya transcurrido su periodo de espera.

[382] El Qur-an aclara en esta aleya que si se diera esta situación es una gran falta ante Allah que se utilice la calumnia y se acuse a la esposa a la que se quiere divorciar de haber cometido alguna indecencia para de esta manera exigirle la devolución de la dote.

[383] Hoy nos parecen obvias estas prohibiciones, pero no deberíamos perder de vista el hecho de que únicamente en el Qur-an se especifiquen. No existe ningún otro libro en el que de forma detallada se nos aclare con quién podemos y con quién no podemos casarnos. Hoy, el Qur-an es la única referencia que tiene el hombre para guiarse y responder a los interrogantes de su tiempo. Ver esquema 25 y su texto.

[384] Algunos estudiosos del Qur-an ven en esta aleya la prueba de que no puede haber lapidación por cometer adulterio o fornicación, ya que si la esclava recibe la mitad del castigo que la mujer libre y a la mujer libre se la lapida, ¿cuál podría ser la mitad de morir lapidada?

[385] Ver artículo XIX y esquemas 2 y 8.

[386] Una traducción literal de la expresión wa la taqtulu anfusaqum ولا تَقْتُلوا أَنْفُسَكُم podrí ser –no os matéis entre vosotros o no os matéis unos a otros. Pero también se podría interpretar como –no os matéis a vosotros mismos en el sentido de dañaros con la avaricia que os hace trabajar en demasía para atesorar más y más riqueza (hoy el estrés es una de las principales causas de muerte en occidente y es, de alguna forma, un tipo de suicidio). Y de la misma forma, ese amor desmesurado por el dinero puede llevarnos incluso al crimen para obtenerlo. En sentido general, Allah el Altísimo nos exhorta a que seamos compasivos con nosotros mismos y con los demás, y a que no nos causemos ni causemos daño a nadie.

[387] Ver referencia F17.

[388] Esta es una de las muchas referencias a la envidia. La envidia es una falta grave y, al mismo tiempo, un error propio de la subjetividad humana. Ansiamos lo del otro sin darnos cuenta de que lo que tenemos es lo mejor para nosotros. Ver artículo VIII y esquema 6.

[389] Ver referencia F17.

[390] Ver artículo XII y cuadro C3.

[391] Ver Info 22.

[392] En esta aleya todavía no se han prohibido las bebidas alcohólicas. Cada vez se irá haciendo más patente que ingerir este tipo de sustancias es incompatible con la salah en particular y con el Din de Allah en general. De esta forma se continúa por un tiempo. En la aleya 219 de al-Baqarah se advierte de que a pesar de que pueda haber algún bien en los juegos de azar y en las bebidas alcohólicas, es mejor renunciar a ello; hasta que en la aleya 90 de la sura 5 –al Maidah la prohibición es tajante y absoluta.

Por otra parte, en esta aleya se introduce la noción de tayammum como la opción a la falta de agua para hacer el wudu.

[393] Ver apéndice P.

[394] Ver artículo XIV y esquema 19.

[395] El término ra’ina راعِنا lo podemos hacer derivar del verbo ra’a رَعَى que significa ocuparse plenamente de sus asuntos, atender a algo con sumo cuidado y atención, como en la frase فما رَعَوْها حَقَّ رعايَتِها no se ocuparon de ello con el debido cuidado. La forma IV de este verbo es ar’a أَرْعَى, y el imperativo en segunda persona del singular (tú) es ra’i راعِ –escucha, atiende; si añadimos la forma pronominal “a mí”, el imperativo sería ra’ini راعِني o ra’ina راعِنا si la forma pronominal fuese “a nosotros”, que es como aparece en la aleya coránica –escúchanos, ten a bien atendernos. Era una forma de cortesía que utilizaban los árabes cuando querían hablar con alguien importante: راعِني سمعك واسمع غير مسمع –préstame atención y escúchame si ello no te causa molestia o es un inconveniente (en el sentido de que no estás obligado a ello).

Sin embargo, también podemos hacer derivar el término ra’ina راعِنا del verbo ra’ana رَعَنَ, en el que la nun ن es la tercera radical del verbo y no la forma pronominal “a nosotros”, y cuyo significado es estupidez, necedad, decir mentiras.

Los judíos utilizaban ra’ina راعِنا como una forma de insultar al Profeta y a los musulmanes, pronunciándola de forma que pudiese entenderse como –ten a bien escucharnos, atiéndenos o como estupidez, no nos cuentes mentiras ni necedades. Para evitar esta malsana ambigüedad, el Qur-an prohíbe a los creyentes utilizar este término y cambiarlo por undhurna أُنظُرْنا.

[396] Es decir, antes de que les anulemos social y espiritualmente.

[397] Ver en el artículo XX la parte que habla de los dos hijos de Adam (pag. 54 y siguientes).

[398] En árabe se ha expresado la imposibilidad de que Allah el Altísimo pueda juzgar injustamente a nadie con la palabra fatila فَتيلًا, que es el nombre que recibe la finísima piel que recubre el hueso de dátil.

[399] Ver cuadro C4.

[400] Es tal la envidia que devora el corazón de los judíos, que prefieren estar con los idólatras antes que con los creyentes musulmanes. No pueden soportar que Allah el Altísimo divorciara a la ummah judía y la maldijera por boca de Daud y de Isa. Para enmendar la nefasta actitud que les ha llevado a ese divorcio y a esa maldición no les ha ocurrido otra cosa que provocar aún más la ira de Allah, negando a Muhammad (s.a.s) y rechazando el Qur-an.

[401] Una de las características más sobresalientes del envidioso es la avaricia, la codicia, la tacañería –atributos estos propios de los judíos.

[402] Esta aleya está conectada con las aleyas 7:169, 40:53, 42:14. Ver artículo XX.

[403] Ver referencia F17.

[404] Ver apéndice P.

[405] Ver cuadro C4, artículo XIX y esquemas 2 y 8.

[406] Ver apéndice O.

[407] El narrador introduce esta noticia hablándole al Profeta (s.a.s) directamente, hablando de ellos y refiriéndose a Allah en tercera persona del singular. Ver artículos III y XXII.

[408] Los judíos siempre han sostenido que Allah les mandó matarse unos a otros (los inocentes a los que habían adorado el becerro). Pero Allah no les mandó tal cosa, sino que les perdonó como queda de manifiesto en la siguiente aleya: y cuando Musa dijo a su gente: “¡Oh gente mía! En verdad que habéis echado inmundicia sobre vosotros mismos al adorar al becerro (y tomarlo por un dios); así pues, volveos arrepentidos a vuestro Creador y mataos unos a otros, eso es mejor para vosotros ante vuestro Hacedor.” Pero Él tuvo misericordia de vosotros; en verdad que Él es el que se vuelve con el Perdón, el Compasivo. Musa les ordenó matarse, pero Allah el Altísimo les perdonó. En la Aleya que nos ocupa, Allah desmiente a los judíos y al mismo tiempo les recuerda que de habérselo ordenado muy pocos lo habrían cumplido, ni eso ni abandonar sus casas; mientras que los Compañeros del Profeta Muhammad (s.a.s) estaban siempre dispuestos a dar sus vidas por la causa de Allah, y los emigrantes dejaron atrás sus hogares y todas sus posesiones para seguir al Mensajero de Allah (s.a.s).

[409] Ver cuadro C4.

[410] Ver artículo XIII.

[411] Ver esquema 25.

[412] Ver Info 3.

[413] Ver referencia F17.

[414] Esta es la situación que estamos viviendo desde hace varias décadas. Estados Unidos y Europa están destruyendo los países musulmanes –Túnez, Libia, Egipto, Siria, Iraq, Afganistán, y ahora Irán, con el apoyo de los países sunníes, quienes se justifican diciendo que esos gobiernos no son creyentes o son chiitas y, por lo tanto, se les puede masacrar o ayudar a que los masacren. Pero lo que ello significa a la luz del Qur-an es que todos los gobiernos sunníes y la mayoría de sus poblaciones son de los hipócritas: Quien mate a un creyente intencionadamente se habrá ganado yahannam.

[415] Ver apéndice E.

[416] Ver referencia F17.

[417] En esta aleya Allah el Altísimo alecciona a los musulmanes sobre cómo hacer la salah en circunstancias hostiles bien por estar en guerra o bien por temer que el enemigo pueda asaltarles en algún momento de su marcha.

[418] Ver referencia F17.

[419] Ver artículo XV.

[420] Ver artículo XIV, cuadro C1 y esquema 19.

[421] Ver apéndice O.

[422] Alihah آلِهاة es el plural de ilah إله, e ilahat إلاهات es su femenino plural.

[423] Ver cuadro C3.

[424] Iblis dice “Tus siervos”, pero a continuación habla de Allah en tercera persona: y alterarán la creación de Allah. No dice “Tú creación.” Ver artículo XXII e Info 7.

[425] Ver referencia F17.

[426] Ver artículo XIV y esquema 19.

[427] En este caso, la imposibilidad de que Allah el Altísimo pueda juzgar injustamente a nadie se ha expresado con la palabra naqir نَقِير, que significa –la estría del hueso de dátil, o lo que podría caber en ella; algo realmente insignificante.

[428] El término hanif حَنيف deriva del verbo hanafa حَنَفَ que significa –inclinarse por o hacia algo. Y la forma hanif حَنيف significa –inclinarse por un estado o tendencia correctos, tener un estado o tendencia correctos. De ahí que se aplique este término a quien a través del iytihad (investigación, reflexión, esfuerzo) llega a la clara convicción de la existencia de un solo Creador y se somete totalmente a Él.

[429] Ver artículo XI y XX.

[430] Ver artículo IV y V.

[431] Ver artículo XVIII.

[432] Ver artículo XIV.

[433] Ver apéndice J.

[434] El escenario podría ser el siguiente: Dos personas o dos partes están en litigio por un asunto que incumbe a terceros. Allah el Altísimo nos advierte que seamos justos cuando se dé esta situación y alguno de nosotros sea testigo en ese litigio. Podría ser que nuestra testificación fuera en contra de nuestros intereses o el de nuestros más allegados y pensásemos que mintiendo o deformando u omitiendo algo de nuestro testimonio favoreceríamos a nuestra parte en el litigio. Sin embargo, Allah nos recuerda que Él es el Más Justo y la justicia es el mayor bien para unos y para otros. Si se hace justicia, ambos litigantes o ambas partes saldrán beneficiados.

[435] Ver apéndice O.

[436] Ver Info 18.

[437] Ver referencia F17.

[438] Ver referencia F17.

[439] Y os abstenéis de hacer mal a otro.

[440] Ver referencia F17.

[441] Ver artículo XX, Info 20 y esquemas 20 y 23.

[442] Ver artículo XX e Info 25.

[443] Están cerrados, como el prepucio incircunciso, y no pueden entrar en ellos vuestras palabras.

[444] Ver artículo XX y referencia F16.

[445] Ver Info 18.

[446] Ver Info 19.

[447] Ver artículo XX.

[448] Ver artículo XX.

[449] Ver artículo XX, apéndice C, esquemas 20 y 23.

[450] Ver artículo XX.

[451] El narrador habla de los malaikah y de Allah en tercera persona, no son ellos los que hablan. Ver artículo III y XXII.

[452] Ver apéndice O.

[453] Ver referencia F17 y artículo XIII.

[454] Ver artículo XX y referencia F16.

[455] Ver apéndice K.

[456] Ver referencia F17.

[457] El término kalalah الكَلالَة significa literalmente la persona que ha muerto sin tener hijos y cuyos padres y abuelos han muerto; por ello, hemos preferido traducirlo por parentesco colateral, es decir, todos los parientes que no están en línea directa, ascendente y descendente, del fallecido –padres, abuelos, hijos, nietos, etc, sino que tienen un parentesco colateral –hermanos y hermanas.