34.SURA DE SABA

سُورَةُ سَبَاءٍ

Mequinense

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

(1) ¡Alabado sea Allah! Suyo es cuanto hay en los Cielos y en la Tierra. El Alabado en Ajirah, el Sabio, el Conocedor de Todos los Registros. (2) Sabe lo que penetra en la tierra y lo que sale de ella; lo que baja del cielo y lo que a él asciende –el Compasivo, el Perdonador. (3) Dicen los encubridores: “No ha de llegarnos la Hora.” Diles que ni lo duden, por tu Señor que ha de llegarles –el Conocedor del Ghaib[1151]. No escapa a Su conocimiento el peso de un átomo ni en los Cielos ni en la Tierra. Ni hay algo menor ni mayor que eso que no esté registrado en un Kitab[1152] inalterable (4) para retribuir a los que crean y actúen con rectitud –esos son los que obtendrán Nuestro perdón y un generoso sustento. (5) Los que se esfuerzan en invalidar Nuestras aleyas sufrirán el castigo de un doloroso tormento. (6) Los que han recibido el conocimiento entenderán que aquello que se hace descargar sobre ti de tu Señor es la Verdad y guía al camino del Poderoso, del Alabado. (7) Dicen los encubridores: “¿Queréis que os indiquemos a un hombre que os anuncia que cuando hayáis sido dispersados en pedazos y reducidos a polvo seréis creados de nuevo? (8) Ha inventado esa patraña y dice que viene de Allah, o quizás sea un poseso.” Pero no, los que no creen en Ajirah[1153] se hunden en el infortunio y en el más lejano extravío. (9) ¿Acaso no ven cómo el Cielo y la Tierra llenan todo su espacio? Si esa fuera Nuestra voluntad, haríamos que ésta se los tragara o que cayera sobre ellos un trozo de cielo. En eso hay un signo para todo siervo que se vuelve a su Señor arrepentido. (10) Agraciamos a Daud. “¡Principales y sacerdotes! Volveos a Mí con él arrepentidos, y también vosotros, los voladores.” Y le enseñamos a trabajar el hierro (11) para que hiciera cotas de malla insertando en orden preciso los diferentes aros. “¡Obrad con rectitud! Soy consciente de la intención que os mueve a actuar.” (12) A Sulayman le sometimos el viento. La distancia que recorría en una mañana equivalía a la que antes recorría en un mes; y de la misma forma, la que recorría en una tarde equivalía a la que antes recorría en un mes. E hicimos que manara para él una fuente de cobre fundido. Y había de los yin que trabajaban para él por la voluntad de su Señor. A quien de ellos se hubiera apartado de Nuestro mandato, le habríamos hecho gustar el castigo del sair. (13) Hacían todo lo que él les ordenaba que hiciesen –imponentes edificios escalonados, estatuas e imágenes, jofainas como aljibes y marmitas tan pesadas que no se podían mover[1154]. ¡Familia de Daud! Reconoced las bendiciones que os hemos otorgado. “Pocos son mis siervos agradecidos.” (14) Cuando decretamos que muriera, lo único que les hizo darse cuenta de su muerte fue que el gusano de la tierra carcomió su bastón. Cuando cayó, comprendieron los yin que si hubieran conocido el Ghaib, no habrían permanecido en el ignominioso castigo[1155]. (15) El lugar en el que habitaban era un signo para la gente de Saba, dos jardines, a derecha e izquierda –comed de la provisión que vuestro Señor os ha asignado y agradecedle– una buena tierra y un Señor que perdona a Sus siervos. (16) Pero se desentendieron y enviamos contra ellos un torrente de agua que desbordó el dique y convertimos esos dos jardines en otros dos cuyos árboles que otrora daban suculentos frutos yacían ahora empobrecidos y no producían, sino tamariscos de frutos amargos y algunos azufaifos. (17) De esta manera les pagamos por haber encubierto Nuestra gracia. Así es como pagamos a los encubridores. (18) Habíamos dispuesto entre ellos y las ciudades que habíamos bendecido otros emplazamientos que les sirvieran de estaciones en sus viajes[1156]. “Viajad a salvo a través de ellos de noche y de día.” (19) Mas dijeron: “¡Señor nuestro! Haz las etapas de nuestros viajes más largas,” y de esta forma se perdieron a sí mismos, víctimas de su propia rebeldía. Hicimos de ellos historia pasada y los dispersamos como trizas que esparce el viento. En eso hay signos para los que resisten y son agradecidos[1157]. (20) Así fue como se confirmó la opinión que de ellos tenía Iblis. Le siguieron, a excepción de un grupo de creyentes. (21) Mas no fue porque tuviera ninguna autoridad sobre ellos, sino para distinguir a los que creían en Ajirah[1158] de los que de ella se sentían recelosos. Tu Señor preserva en Su consciencia todas las cosas. (22) Diles que llamen a los que afirmaban que tenían poder aparte de Allah. Su dominio no abarca ni siquiera el peso de un átomo en los Cielos o en la Tierra, ni tienen en ellos participación alguna ni Él se apoya en ninguno de ellos. (23) No habrá intercesión de la que beneficiarse ante Él, excepto la de quien Él autorice. Cuando se hayan repuesto de la consternación que aprisionaba sus corazones, se les preguntará: “¿Qué es lo que decía vuestro Señor?” Responderán: “La Verdad.” Él es el Altísimo, el Grande. (24) Pregúntales quién les sustenta desde los Cielos y desde la Tierra. Respóndeles que Allah. Así pues, ellos o vosotros debéis estar necesariamente guiados o en un claro extravío. (25) Aclárales que no se les pedirán cuentas por el daño que hayáis podido hacer ni a vosotros se os pedirán cuentas por lo que ellos hayan hecho. (26) Vuestro Señor os reunirá y distinguirá entre vosotros con la verdad. Él es Quien separa lo falso de lo verdadero. Tiene el conocimiento de todas las cosas, y según ese conocimiento actúa. (27) Pídeles que te muestren aquellos asociados a los que estaban conectados. ¡Mas cómo podrían! Él es Allah –el Poderoso, el Sabio. (28) No te hemos enviado a los hombres –nas, sino como anunciador de buenas nuevas y como advertidor. Sin embargo, la mayoría de ellos no es consciente de esta realidad. (29) Dicen: “¿Cuándo se hará realidad esta amenaza si es verdad lo que decís?” (30) Tenéis una cita pendiente para un Día que no podréis retrasar ni adelantar una sola hora. (31) Dicen los encubridores: “Nunca creeremos en este Qur-an ni en lo que hubo antes de él.” ¡Si vieras a los infames cuando comparezcan ante su Señor y se reprochen unos a otros! Dirán los pusilánimes a los ensoberbecidos: “De no haber sido por vosotros, habríamos sido creyentes.” (32) Responderán los ensoberbecidos a los pusilánimes: “¿Fuimos acaso nosotros los que os impedimos seguir la guía cuando os llegó? La realidad es que erais de los nefarios.” (33) Dirán los pusilánimes a los ensoberbecidos: “No hacíais, sino maquinar de día y de noche, y ordenarnos que encubriéramos la verdad de Allah y que Le atribuyéramos semejantes[1159].” Se sentirán arrepentidos al ver el castigo. Pondremos argollas en los cuellos de los encubridores. ¿Acaso no reciben el pago que les corresponde por sus obras? (34) Cada vez que enviábamos a un pueblo un advertidor, sus jefes más corruptos les decían: “Renegamos de aquello con lo que se os ha enviado.” (35) Decían: “Nosotros tenemos más riquezas e hijos y no vamos a ser castigados.” (36) Recuérdales que tu Señor da el sustento en abundancia y también lo restringe según Su voluntad. Sin embargo, la mayoría de la gente –nas– no es consciente de ello. (37) No son vuestras riquezas ni vuestros hijos lo que os acercará a Nosotros, sino creer y actuar con rectitud. Esos recibirán un doble galardón por sus obras, y habitarán en estancias elevadas, sin que nada les turbe. (38) Los que se esfuerzan en invalidar Nuestras aleyas serán llevados al castigo. (39) Recuérdales que tu Señor da el sustento en abundancia y también lo restringe según Su voluntad. Todo aquello que deis Él os lo restituirá con creces. Nadie mejor que Él puede daros el sustento. (40) El Día que los reúna a todos y luego les pregunte a los malaikah: “¿Era a vosotros a quienes éstos adoraban?” (41) Dirán: “¡Lejos estás en Tu perfección de toda contingencia! Es a Ti a quien obedecemos, no a ellos. Era a los yin[1160] a los que adoraban, pues la mayoría de la gente creía en ellos.” (42) Hoy no tenéis poder para perjudicaros ni beneficiaros unos a otros. Diremos a los infames: “¡Gustad el castigo del fuego, ese que negabais!” (43) Cuando se les recitan Nuestras aleyas clarificadoras, dicen: “¿Quién es éste, sino un hombre que quiere apartaros de lo que vuestros padres adoraban?” Y dicen: “Esto no es más que una patraña que se ha inventado.” Dicen los encubridores cuando les llega la verdad: “Qué es esto, sino magia evidente.” (44) No les habíamos dado libros que pudieran estudiar ni les habíamos enviado, antes de ti, ningún advertidor. (45) Ya sus predecesores encubrieron la verdad y no se beneficiaron ni de la décima parte de lo que les habíamos dado. “Desmintieron a Mis Mensajeros. ¡Y cómo fue Mi castigo!” (46) Hazles entender que sólo les exhortas a que reflexionen por Allah, ya lo hagan individualmente o en grupo. Vuestro compañero no es un poseso, sino alguien que os advierte antes de que os llegue un terrible castigo. (47) Adviérteles que no les pides nada a cambio, pues retribuirte le corresponde únicamente a Allah. Nada se esconde a Su conocimiento. (48) Adviérteles que tu Señor no hace conjeturas como ellos, sino que habla con la verdad. Él es El Conocedor de los Ghuyub[1161]. (49) Ha llegado la verdad, y ¿qué ha originado la falsedad, y que originará de nuevo cuando todo haya perecido? (50) Hazles entender que si te extravías, para ti será el extravío; y si te guías, será gracias a lo que tu Señor te habrá inspirado. Él está atento a todo cuanto acontece en Su creación, y Su consciencia impregna todas las cosas. (51) Si vieras cuando, consternados y sin poder evadirse, sean agarrados ahí mismo (52) y digan: “Creemos en él.” Mas cómo podrán creer desde una posición tan distante de la creencia. (53) Ya antes lo habían desmentido y hacían conjeturas sobre el Ghaib desde un lejano extravío. (54) Se les impedirá que alcancen aquello que con tanto ardor desean, como ya antes se impidió que lo alcanzasen los de su misma creencia. Recelaban de la verdad.


[1151]  Ver Info 5.

[1152]  Ver artículo XIV y esquema 19.

[1153]  Ver apéndices O y Q.

[1154]  Ver artículo XX, apéndice G y referencias  F5 y F6.

[1155]  Hay muchos ejemplos en la historia en los que se retrasa el anuncio de la muerte de un gran monarca por temor a posibles revueltas o golpes de estado. En el caso de Sulayman, el asunto era mucho más graves, pues estaban los poderosos yin, quienes una vez muerto Sulayman, quedarían libres, con todo lo que ello podía suponer. Por lo tanto, todo parece indicar que sus más allegados silenciaron su muerte. Lo mantenían en posición erecta, tanto sentado como de pie, agarrándole al bastón. A veces podía estar sentado en su trono y a veces de pie apoyado en su bastón. Quizás lo exponían breves instantes al día para mostrarlo a los funcionarios de palacio y que estos confirmasen que estaba vivo. Por otra parte, los hombres pensaban que los yin tenía un gran conocimiento y a que ellos no se les podía engañar. Sin embargo, tampoco los yin se dieron cuenta de lo que estaba sucediendo. Al final, “el gusano de la tierra” fue carcomiendo el bastón hasta ya no poder sostener el peso de Sulayman, cayendo juntos al suelo. Fue entonces cuando todos, hombres y yin, comprendieron que el rey había muerto. De haberlo sabido antes, de haber conocido el Ghaib, se habrían liberado y habrían huido.

[1156]  Ver apéndice H.

[1157]  Ver artículo II.

[1158]  Ver apéndice Q.

[1159]  Ver Infos 7 y 8.

[1160]  Ver cuadro C3.

[1161]  Ver Info 5

33.SURA DE LOS COALIGADOS

AL-AZHAB

سُورَةُ الأَحْزَابِ

Medinense

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

(1) ¡Profeta! Toma en serio las advertencias de Allah[1137] y no obedezcas a los encubridores ni a los hipócritas. Allah actúa y juzga según Su conocimiento, y es el Sabio. (2) Antes bien, sigue lo que se te inspira de tu Señor. Allah tiene el registro completo de todas vuestras acciones. (3) Abandónate en Allah. Allah basta como protector[1138]. (4) Allah no le ha dado al hombre el tener dos corazones en el pecho ni ha hecho que vuestras esposas a las que divorciáis sean la espalda de vuestras madres[1139] ni ha hecho que los que adoptáis sean vuestros hijos. Esas son meras palabras que salen de vuestras bocas, pero Allah dice la verdad y guía al camino de rectitud. (5) Llamadles por el nombre de sus padres. Eso es más justo ante Allah. Mas si no conocierais a sus padres, son vuestros hermanos en el Din y vuestros pupilos. No incurrís en falta en aquello que hagáis por error, sino en lo que salga de vuestros corazones teniendo plena consciencia de ello. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (6) El Profeta tiene más derecho sobre los creyentes que ellos mismos, y deberán tratar a sus esposas como si fueran sus madres. La relación de consanguinidad en el Kitab de Allah es antes que la que se tenga con los creyentes y con los que hayan emigrado –muhayirin, salvo lo que es debido a vuestros compañeros. Así está registrado en el Kitab lineado[1140]. (7) Cuando hicimos el pacto con los profetas –contigo, con Nuh, con Ibrahim, con Musa y con Isa hijo de Mariam– fue un pacto solemne, (8) para constatar la veracidad de los veraces. A los encubridores les ha preparado un doloroso castigo. (9) ¡Creyentes! Recordad la gracia que Allah tuvo con vosotros cuando os llegó un ejército y mandamos contra él un viento huracanado y soldados que no veíais. Allah es consciente de la intención que os mueve a actuar. (10) Os llegaban de todas partes. Los ojos bizqueaban y los corazones llegaban hasta la garganta, y elucubrabais sobre Allah. (11) Allí los creyentes fueron puestos a prueba y sacudidos hasta en lo más profundo de su ser. (12) Los hipócritas y aquellos que tenían una enfermedad en el corazón decían: “Lo que Allah y Su Mensajero nos habían prometido no ha resultado ser, sino un engaño.” (13) Una de las taifas dijo: “¡Gentes de Yazrib[1141]! ¡No podréis resistir! Volveos.” Hubo otros que pidieron dispensa al Profeta diciendo: “Nuestras casas han sido dañadas,” pero no habían sido dañadas, tan sólo querían abandonar la lucha. (14) Si el enemigo hubiese tomado la ciudad y después les hubiesen llamado a la rebelión, les habrían seguido sin necesidad de que les forzasen a ello. (15) Sin embargo, ya antes habían pactado con Allah que no se echarían atrás. El pacto con Allah exige cumplimiento. (16) Hazles entender que de nada sirve huir de la muerte o de la lucha, pues aun si lo lograsen, ¿cuánto más vivirían? (17) ¿Quién podría impedir que se cumpliera la voluntad de Allah si quisiera causaros algún mal o tener rahmah de vosotros? Aparte de Allah no encontrarían quien les protegiera ni en quien apoyarse. (18) Allah conoce a los que de vosotros ponen obstáculos para impedir que la gente siga al Mensajero, y a los que apenas toman parte en la lucha y dicen a sus hermanos: “¡Eh, venid a nosotros!” (19) Son avarientos con vosotros. Cuando sienten miedo, los ves que te miran con los ojos vueltos, como el que se desvanece ante la muerte. Cuando el miedo se aleja, os ofenden con su mordacidad, codiciosos de los bienes que habéis obtenido. Esos no creen y Allah ha hecho vanas sus obras. Eso es fácil para Allah. (20) Contaban con que los coaligados no se retirarían. Si vinieran de nuevo, ellos preferirían estar en el desierto con los beduinos, informándose de vuestra suerte. Si estuvieran con vosotros, poco es lo que se involucrarían en la lucha. (21) En el Mensajero tenéis un hermoso ejemplo para quien tenga esperanza en Allah y en el Último Día, y le haga recordarle constantemente la creación de Allah. (22) Cuando los creyentes vieron a los coaligados, dijeron: “Esto es lo que Allah y Su Mensajero nos habían prometido. Allah y Su Mensajero han dicho la verdad,” y no hizo, sino aumentar su iman y su entrega. (23) Entre los creyentes hay hombres que han sido fieles a su pacto con Allah. Los hay que ya han dado su vida y los hay que esperan, pero en nada ha cambiado su posición, (24) y ello para que Allah recompense a los veraces por su sinceridad y castigue a los hipócritas o acepte su arrepentimiento según Su voluntad. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (25) Allah hace que la ira de los encubridores se vuelva contra ellos mismos, de forma que pierdan toda ventaja en la lucha. Allah les basta a los creyentes en el combate. Allah es el Fuerte, el Poderoso. (26) Arrojando terror en sus corazones, hizo bajar de sus fortificaciones a aquéllos de la Gente del Kitab que les habían ayudado. A unos los matasteis y a otros los hicisteis prisioneros. (27) Os ha hecho heredar su tierra, sus casas y sus riquezas, además de un territorio[1142] al que no teníais acceso. Allah tiene el poder sobre todas las cosas. (28) ¡Profeta! Aclara a tus esposas que si lo que desean es la vida de este mundo y su fascinación, pueden venir para que les aprovisiones y las dejes ir de la mejor manera, (29) pero si lo que desean es la complacencia de Allah y de Su Mensajero, así como la morada de Ajirah, que sepan que Allah ha preparado para quienes de ellas actúen con rectitud un inmenso galardón. (30) ¡Mujeres del Profeta! A la que de vosotras cometa un acto claro de indecencia se le doblará el castigo. Eso es fácil para Allah. (31) Y a la que de vosotras sea obediente a Allah y a Su Mensajero, y actúe con rectitud, le retribuiremos doblemente y le prepararemos un generoso sustento. (32) ¡Mujeres del Profeta! No sois como las demás mujeres. Si tenéis temor, no seáis complacientes al hablar de manera que podáis despertar el deseo en aquellos en cuyo corazón haya una enfermedad. Hablad, pues, de forma adecuada. (33) Permaneced en vuestras casas, y no mostréis vuestros encantos como en el tiempo de la ignorancia –yahiliyyah. Estableced la salah, entregad la zakah y obedeced a Allah y a Su Mensajero. ¡Gente de la casa! Allah sólo quiere purificaros y manteneros alejados de lo reprobable. (34) Tened presentes las aleyas de Allah que se recitan en vuestras casas y la Hikmah que escucháis. Allah es el Sutil, y tiene el registro completo de todas las cosas. (35) Allah pondrá a salvo de que les toque el castigo a los musulmanes y a las musulmanas, a los creyentes y a las creyentes, a los piadosos y a las piadosas, a los veraces y a las veraces, a los que resisten y a las que resisten, a los temerosos y a las temerosas, a los que dan y a las que dan de su provisión, a los que ayunan y a las que ayunan, a los virtuosos y a las virtuosas, y a los que recuerdan mucho a Allah y a las que Le recuerdan. Para todos ellos ha preparado Allah un enorme galardón. (36) No deben los creyentes ni las creyentes elegir cuando Allah y Su Mensajero han decidido un asunto. Quien desobedezca a Allah y a Su Mensajero habrá caído en un claro extravío[1143]. (37) Cuando le dijiste a aquel a quien Allah había favorecido y al que también tú habías favorecido: “Retén a tu esposa y teme a Allah,” mientras escondías en tu interior, por temor a los hombres, lo que Allah mostraría, y Allah es más digno de ser temido. De manera que cuando cesó el deseo de Zaid hacia su esposa, te la dimos a ti en matrimonio para que los creyentes no tuvieran ningún impedimento en casarse con las mujeres de sus hijos adoptivos, siempre que éstos no tuvieran ya deseo de seguir con ellas. El plan de Allah es inexorable. (38) No debe el Profeta sentir presura en lo que Allah le ha prescrito. Esa ha sido siempre la sunnah de Allah con los que ya pasaron –no se puede eludir el plan de Allah– (39) con los que transmitieron los mensajes de Allah y sólo a Él temieron. Allah basta para llevar la cuenta. (40) Muhammad no es el padre de ninguno de vuestros hombres, sino el Mensajero de Allah y el sello de los Profetas. Es Allah Quien tiene el conocimiento de todo cuanto existe, y según él actúa. (41) ¡Creyentes! Manteneos en el recuerdo constante de Allah, (42) y adoradle mañana y tarde. (43) Es Él quien derrama Su gracia sobre vosotros y Sus malaikah la distribuyen para sacaros de las tinieblas a la luz, y es compasivo con los creyentes. (44) El saludo que recibirán el Día en que se encuentren con Él será –salam. Les habrá preparado una generosa acogida. (45) ¡Profeta! Te hemos enviado como testigo, como anunciador de buenas nuevas y como advertidor (46) para que llames a la gente a Allah, siguiendo Su voluntad, y como una lámpara resplandeciente. (47) Anuncia a los creyentes la buena nueva de que recibirán de Allah mucho más de lo que les corresponde por sus acciones. (48) No obedezcas a los encubridores ni a los hipócritas, ni tomes en consideración sus ofensas[1144]. Abandónate en Allah. Allah basta como protector. (49) ¡Creyentes! Si os casáis con mujeres creyentes y luego las divorciáis sin haber tenido relaciones sexuales con ellas, no tenéis que contar ningún periodo de espera. Beneficiarlas con algo que les deis y terminad vuestra relación matrimonial de la mejor manera. (50) ¡Profeta! Te hacemos lícitas tus esposas, a las que diste sus correspondientes dotes, y las cautivas que Allah te haya dado como botín, y las hijas de tus tíos maternos y las de tus tías maternas que hayan emigrado contigo, y cualquier mujer creyente que se ofrezca al Profeta si el Profeta quiere tomarla en matrimonio. Esto es exclusivo para ti, no para los creyentes. Sabemos lo que les hemos hecho preceptivo a ellos en lo referente a sus esposas y a las cautivas que posean, y ello para que no sientas presura. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (51) Difiere el turno de la que quieras de ellas y recibe a la que quieras. Y si deseas alguna que hayas mantenido apartada, no incurres en falta si la traes de nuevo. Esto será para ellas un consuelo, de modo que no se sientan abatidas y estén satisfechas con lo que les des. Allah conoce lo que hay en vuestros corazones. Allah actúa según Su conocimiento, y controla Su ira. (52) Después de lo que se te acaba de mencionar, no son lícitas para ti otras mujeres ni que dejes a una de tus esposas para sustituirla por otra, aunque te admire su belleza, a excepción de las cautivas que poseas. Nada queda fuera de la atenta observación de Allah. (53) ¡Creyentes! No entréis en las estancias del Profeta, a menos que os de permiso y os invite a comer. Mas no estéis esperando a que ocurra. Si sois invitados, entrad, y una vez hayáis comido, retiraos y no os quedéis hablando con familiaridad. Eso es algo que le molesta al Profeta, pero le da vergüenza decíroslo. Allah no se avergüenza de la verdad. Y cuando les pidáis a ellas algún menester, hacedlo desde detrás de una cortina. Esto es más puro para vuestros corazones y para los suyos. No le causéis ningún perjuicio al Mensajero de Allah. No os está permitido, bajo ningún concepto, casaos con sus esposas cuando él ya no esté. Eso sería muy grave ante Allah. (54) Tanto si mostráis algo como si lo ocultáis, sabed que Allah tiene el conocimiento de todo cuanto existe, y según él actúa. (55) Ellas no incurren en falta[1145] en cuanto a sus padres, hijos, hermanos, hijos de sus hermanos y de sus hermanas, sus mujeres y sus cautivos. Y que teman a Allah, pues nada se esconde a Su conocimiento. (56) Allah y Sus malaikah alaban al Profeta. ¡Creyentes! Alabadle y saludadle con un saludo de paz. (57) A los que ofendan a Allah y a Su Mensajero, Allah los maldecirá en esta vida y en la de Ajirah. Les ha preparado un ignominioso castigo. (58) Los que ofendan a los creyentes y a las creyentes sin nada que lo justifique habrán cargado con una calumnia y un flagrante delito. (59) ¡Profeta! Di a tus esposas, a tus hijas y a las mujeres de los creyentes que se cubran con sus túnicas[1146] para que de esta forma se las reconozca y no se las ofenda. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (60) Si los hipócritas, los que tienen una enfermedad en el corazón y los que crean discordia en Medina no deponen su actitud, te daremos un claro dominio sobre ellos y, luego, no podrán seguir oprimiéndote, sino por un poco más de tiempo. (61) ¡Malditos sean! Allí donde quiera que los encontréis, capturarlos y matadlos (62) –sunnah de Allah con los que ya pasaron. No encontrarás en la sunnah de Allah ningún cambio. (63) Te pregunta la gente –nas– acerca de la Hora. Aclárales que solamente Allah tiene ese conocimiento. Cómo, pues, podrías saber si la Hora está cerca. (64) Allah maldice a los encubridores y les ha preparado el sair[1147]. (65) En él permanecerán para siempre, y no encontrarán quien les proteja ni en quien apoyarse. (66) El Día en que se les ponga de cara contra el fuego dirán: “¡Ojalá hubiéramos obedecido a Allah y al Mensajero!” (67) Dirán: “¡Señor nuestro! En realidad obedecimos a la gente importante de nuestro tiempo[1148], y fueron ellos los que nos extraviaron del camino. (68) ¡Señor nuestro! Dóblales el castigo y maldícelos.” (69) ¡Creyentes! No seáis como los que ofendieron a Musa diciendo de él lo que más tarde Allah mostraría ser falso[1149]. Él tiene ante Allah una honorable posición. (70) ¡Creyentes! Tomad en serio las advertencias de Allah y hablad juiciosamente. (71) Vuestras obras serán aceptadas y perdonará vuestras faltas. Los que obedezcan a Allah y a Su Mensajero, esos son los que saldrán victoriosos. (72) Ofrecimos ser depósito de la consciencia a los Cielos, a la Tierra y a las montañas, pero rechazaron cargar con ella, llenos de temor. Cargó con ella el hombre –insan. En verdad que mostró ser opresor consigo mismo e ignorante. (73) Y ello para que Allah castigara a los hipócritas y a las hipócritas, a los idólatras y a las idólatras, y aceptara el arrepentimiento de los creyentes y de las creyentes[1150]. Allah es el Perdonador, el Compasivo.


[1137]  Ver Info 9.

[1138]  Ver Info 21.

[1139] En alusión a la fórmula: “Se para mí como la espalda de mi madre,” aceptada entre los árabes paganos como declaración de divorcio.

[1140]  Ver artículo XIV.

[1141]  Nombre original de la ciudad de Medinah al-Munawara.

[1142] Probablemente se esté haciendo referencia a Jaibar, una región situada a unos 140 kilómetros al norte de Medina, que gozaba de excelentes condiciones para la agricultura. Al mismo tiempo, su parte rocosa era muy propicia para levantar fortificaciones de defensa. Estaba habitada en su totalidad por tribus judías activamente hostiles al Profeta y a los musulmanes. A partir de su conquista, se mantuvo su tradicional forma de vida y su economía, pero cesaron por completo las hostilidades contra los musulmanes.

[1143]  Ver apéndice O.

[1144]  Ver Info 21.

[1145] Refiriéndose a que pueden estar con esos familiares y con sus esclavos sin necesidad de cubrirse.

[1146] Las mujeres llevaban una túnica o una pieza grande de tela que les cubría la cabeza y les llegaba casi hasta los pies. Sin embargo, la túnica normalmente estaba abierta con lo que las mujeres mostraban el escote de sus vestidos. Allah el Altísimo les pide que utilicen la túnica para cubrir lo que sus vestidos dejaban al descubierto.

[1147]  Ver referencia F17.

[1148]  Ver Infos 7 y 8.

[1149]  Hay numerosos ahadiz recogidos por Bujari y Muslim que mencionan este incidente, si bien con elementos disonantes que les quitan credibilidad. No obstante, el tema general podría ser correcto. Según estas transmisiones, los Banu Isra-il solían bañarse juntos, algo que no agradaba a Musa, pues su pudor le impedía desnudarse delante de los demás. Cubría siempre su cuerpo por entero y se bañaba en lugares apartados donde nadie le pudiera ver. Este recato hizo pensar a los Banu Isra-il que tenía algún tipo de enfermedad en la piel o alguna otra anomalía y empezaron a difundir diversos bulos al respecto –lepra, una hernia inguinal con gran abultamiento del escroto (bolsa que sostiene a los testículos) y otros rumores parecidos. Un día, sin embargo, en el que se estaba bañando en el río, dejó la ropa sobre una piedra y comenzó a lavarse. Cuando hubo terminado, se dirigió hacia la roca para coger su vestimneta, pero ésta comenzó a volar. Musa corría detrás de ella gritándole: “¡Mi ropa, mi ropa!” Entonces los Banu Isra-il que estaban cerca de allí le vieron correr desnudo y pudieron comprobar así que su cuerpo estaba sano y libre de cualquier anomalía física. Muy probablemente el escenario fuese otro –la piedra no voló y simplemente pasaron por allí algunos de los Banu Isra-il y le vieron desnudo mientras se estaba vistiendo, o alguna otra situación parecida.

No obstante, la enseñanza que podemos extraer de esta aleya está relacionada con el hecho de que elucubrar dhan-na ظَنَّ puede llevarnos al kufur, ya que nos hace imaginar situaciones que en muchos casos no tienen nada que ver con la realidad –tenemos un claro ejemplo de ello cuando la gente de Medina comenzó a elucubrar, a suponer y a imaginar lo que había sucedido con ‘Aishah cuando se quedó atrás y volvió sola con uno de los que iban en la expedición. Pregunta Allah el Altísimo a los creyentes: “¿Por qué no pensaron bien?” Es decir, ¿por qué pensaron y aceptaron en sus corazones la peor opción cuando no tenían ninguna evidencia para ello? En la aleya 12 de la sura 49 – al huyurat, se nos advierte de nuevo que elucubrar puede llevarnos al kufur, puede ser pecaminoso y puede crear discordia entre la gente.

[1150]  En estas dos aleyas tenemos contenida toda la trama existencial. En esta creación, Allah el Altísimo ha diseñado las condiciones, las reglas del juego que deben regir y que son inamovibles. Más tarde, ha arrojado a la existencia a un número inconmensurable de seres humanos –insan– todos ellos distintos unos de otros, con características diferentes y diferentes combinaciones de las mismas. A continuación, les ha dado la guía, el sistema profético, kutub y Profetas. Unos han seguido esa guía y otros, la mayoría, han seguido el extravío –la guía que en cada momento Iblis les ofrecía. La vida en dunia no tiene otro sentido para Allah el Altísimo que comprobar quién ha seguido el camino de rectitud, que lleva al Jardín, y quién ha seguido el camino de la perdición, que lleva al fuego.

32.SURA DE LA POSTRACIÓN

AS-SAYDAH

سُورَةُ السَّجْدَةِ

Mequinense

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

(1) Alif, Lam, Mim[1128]. (2) Descarga del Kitab, del verdadero Kitab del Señor de Todos los Dominios. (3) ¿O acaso dicen que se lo inventa? Antes bien, es la verdad de tu Señor para que adviertas a una gente a la que no le había llegado ningún advertidor antes de ti, y para que así se guíen. (4) Es Allah Quien ha creado los Cielos y la Tierra y lo que entre ambos hay en seis días. Luego ha tomado el control de Su creación desde el Arsh. No tenéis aparte de Él en quien apoyaros ni tenéis quien interceda por vosotros. ¿No vais a reflexionar? (5) Desde el Cielo administra Su plan que se ejecuta en la Tierra y luego asciende a Él –todo ello en un día que equivale a mil años de los vuestros. (6) Conoce el Ghaib[1129] y lo manifiesto. Él es el Poderoso, el Compasivo. (7) Todo lo ha creado de la mejor manera. Comenzó[1130] la creación del hombre –insan– del barro. (8) Luego hizo que su descendencia se produjera a partir de una célula transportada en un agua salobre. (9) Luego lo preparó e insufló en ello Su Ruh, y os dio el oído, la vista y el fuad. ¡Qué poco es lo que agradecéis! (10) Dicen: “¡Acaso cuando estemos bajo tierra, seremos creados de nuevo?” De esa forma encubren el encuentro con su Señor. (11) Se os llevará el malak[1131] de la muerte, el que es responsable de vosotros. Luego regresareis a vuestro Señor. (12) Si vieras cuando los nefarios inclinen la cabeza ante su Señor y digan: “¡Señor nuestro! Ahora tenemos plena percepción y plena certeza. Haznos regresar para que actuemos con rectitud[1132].” (13) Si hubiese sido esa Nuestra voluntad, habríamos guiado a cada nafs[1133]. Sin embargo, “se ha de cumplir Mi plan –llenaré yahannam de yin y de hombres –nas, todos juntos.” (14) Así pues, gustad el castigo por haber olvidado el Día del Encuentro –este Día– y hoy somos Nosotros los que nos hemos olvidado de vosotros. ¡Gustad el castigo incesante por lo que hicisteis! (15) Sólo creen en Nuestras aleyas aquéllos que cuando se les recitan, caen postrados, alaban a su Señor declarando Su perfección más allá de toda contingencia, y no se muestran altivos. (16) Abandonan sus lechos para invocar a su Señor con temor y anhelo, y dan del sustento que de Nosotros reciben. (17) Ninguna nafs sabe las delicias que le esperan como galardón por haber actuado con rectitud. (18) ¿Acaso es el creyente como el rebelde[1134]? En absoluto son iguales. (19) Los que crean y actúen con rectitud tendrán por morada el Jardín. En él serán agasajados por sus obras. (20) En cuanto a los rebeldes, tendrán el fuego por morada. Cada vez que quieran salir de él, allí serán devueltos y se les dirá: “¡Gustad el castigo del fuego, ese que negabais!” (21) Primero les haremos probar lo más débil del castigo, no lo más fuerte, para que de esta forma quizás vuelvan al camino de rectitud. (22) ¿Quién puede haber más infame que aquel al que se le recitan las aleyas de su Señor y se aparta de ellas? Desharemos los agravios de los nefarios. (23) Le dimos a Musa el Kitab. No tengas ninguna duda de su encuentro[1135]. Lo hicimos guía para los Banu Isra-il. (24) Mientras resistieron y tuvieron certeza de Nuestros signos, hicimos de algunos de ellos dirigentes que guiasen según les ordenábamos. (25) Ten por seguro que tu Señor juzgará entre ellos el Día del Resurgimiento sobre aquello en lo que discrepaban. (26) ¿Acaso no les sirven de guía todos los pueblos que hemos destruido antes de ellos? Caminan por donde estaban sus habitaciones. En eso hay signos. ¿Es que no escuchan? (27) ¿Acaso no ven que conducimos el agua a una tierra seca y sacamos de ella cultivos de los que comen su ganado y ellos mismos? ¿Es que no perciben la realidad de las cosas? (28) Dicen: “¿Cuándo llegará la separación[1136] si es verdad lo que decís?” (29) El Día de la Separación de nada les servirá a los encubridores su iman ni se les retrasará su tiempo. (30) Así pues, apártate de ellos y mantente a la espera, que también ellos aguantan expectantes.


[1128]  Ver artículo IV.

[1129]  Ver Info 5.

[1130]  Ver artículos VI y XVII.

[1131]  Ver apéndice K.

[1132]  Ver Info 16.

[1133]  Ver artículo XVIII.

[1134]  Ver apéndice E.

[1135]   Es decir, ese encuentro entre Allah el Altísimo, con todas Sus huestes, y Musa fue real y Musa recibió la Ley, la Hikmah y el Furqan. Por lo tanto, es cierto. Como es cierto que tú estás recibiendo aleyas del Kitab. Ver artículo XIV y esquema 19.

[1136]  La separación, el Día de la Separación, hace referencia al Día de la Distinción, cuando el bien y el mal, lo falso y lo verdadero, los creyentes y los encubridores estén separados y haya quedado de manifiesto quién es quién y qué camino llevaba al Jardín y cuál al fuego.

31.SURA DE LUQMAN

LUQMAN

سُورَةُ لُقمَانَ

Mequinense

 Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

(1) Alif, Lam, Mim[1118]. (2) Esas son aleyas del Kitab[1119] que establece el juicio correcto sobre todos los asuntos. (3) Guía y rahmah para los que obran con rectitud (4) –los que establecen la salah, dan la zakah y de Ajirah tienen certeza[1120]. (5) Esos son los que siguen firmemente la guía de su Señor y los que saldrán victoriosos. (6) Entre la gente –nas– los hay que pagan para que otros canten y reciten frívolos poemas o cuentos con los que extraviar del camino de Allah, sin ningún conocimiento, y burlarse de él. Esos tendrán un ignominioso castigo[1121]. (7) Cuando se les recitan Nuestras aleyas, se dan media vuelta ensoberbecidos, como si no las oyeran, como si tuvieran tapados los oídos. Anúnciales un doloroso castigo. (8) Los que crean y actúen con rectitud tendrán los Jardines de las Delicias (9) en los que permanecerán para siempre. La promesa de Allah es verdadera. Él es el Poderoso, el Sabio. (10) Creó los Cielos sin columnas que podáis ver. Puso en la Tierra cordilleras para que no se inclinase con vosotros y diseminó por ella todo tipo de animales –dab-bah. Enviamos agua del cielo con la que hicimos crecer todo tipo de nobles especies. (11) Esta es la creación de Allah. Mostradme lo que han creado esos a los que dais poder aparte de Él. Mas no podréis, pues no han creado nada. Los infames están en un claro extravío. (12) A Luqman le dimos la Hikmah[1122] para que fuese agradecido con Allah, pues quien es agradecido, consigo mismo lo es; y quien encubre los dones de Allah que sepa que Allah es en Sí Mismo Suficiente, el Alabado. (13) Le dijo Luqman[1123] a su hijo para aleccionarle y ponerle en guardia: “¡Hijo mío! No des poder a otro que a Allah, pues hacerlo es la peor de las infamias.” (14) Hemos encargado al hombre –insan– que cuide de sus padres. Su madre lo llevó en el vientre fatiga tras fatiga y lo amamantó durante dos años. “Sé agradecido Conmigo y con tus padres. En Mí confluyen todos los destinos. (15) Mas si intentan por todos los medios que Me asocies algo de lo que no tienes conocimiento, entonces no les obedezcas, pero acompáñales de la mejor manera en la vida de este mundo, y sigue el camino de los que a Mí se vuelven arrepentidos. Después a Mí regresareis y os mostraré todas vuestras obras.” (16) “¡Hijo mío! Sabe que si hubiera algo del peso de un grano de mostaza dentro de una roca o en los Cielos o en la Tierra, Allah lo sacaría a la luz.” Allah es el Sutil, el Conocedor de Todos los Registros. (17) “¡Hijo mío! Establece la salah, ordena lo que es razonable, prohíbe la iniquidad y resiste a todo infortunio que te acontezca.” Para ello hace falta determinación. (18) “No pongas una mueca de desprecio a la gente ni andes por la Tierra con altivez, pues Allah no ama al pérfido y jactancioso. (19) Camina con paso moderado y baja la voz, pues en verdad que el sonido más estentóreo es el sonido del asno.” (20) ¿Acaso no veis que Allah os ha subordinado todo cuanto hay en los Cielos y en la Tierra y os ha colmado de bendiciones manifiestas y ocultas? Entre los hombres –nas– los hay que discuten sobre Allah sin ningún conocimiento ni guía ni Kitab iluminador. (21) Cuando se les dice: ¡Seguid lo que Allah ha hecho descargar! Dicen: “¡De ninguna manera! Seguiremos aquello en lo que encontramos a nuestros padres.” ¿Acaso el shaytan no los está llamando al castigo del sair[1124]? (22) Quien se someta a Allah por completo y actúe con rectitud se habrá aferrado al asidero más firme. En Allah terminan todos los asuntos. (23) Que no te apesadumbren los que encubren la verdad. A Nosotros han de volver y les daremos noticias claras de lo que hicieron. Allah conoce lo que hay en su interior. (24) Les dejaremos que sigan distraídos ocupados en sus quehaceres por un tiempo y luego los arrastraremos a un terrible castigo. (25) Si les preguntas quién creó los Cielos y la Tierra, te dirán: “Allah.” Alabado sea Allah. Sin embargo, la mayoría de ellos no son conscientes de esta realidad. (26) De Allah es cuanto hay en los Cielos y en la Tierra. Él es en Sí Mismo Suficiente, el Alabado. (27) Aunque los árboles de la Tierra fueran cálamos y el mar junto con otros siete mares tinta, las palabras de Allah no se agotarían. Allah es el Poderoso, el Sabio. (28) No ha sido vuestra creación ni será vuestro resurgimiento, sino como el de una sola nafs[1125]. Allah está atento a todo cuanto acontece en Su creación, y ve la intención que os mueve a actuar. (29) ¿Acaso no ves que Allah hace que la noche penetre en el día y que el día penetre en la noche; y que ha subordinado al Sol y a la Luna de manera que fluyan hacia un plazo determinado? Allah tiene el registro completo de todas vuestras acciones. (30) Y ello porque Allah es la Verdad y aquello que invocáis fuera de Él es la falsedad, y porque Allah es el Altísimo, el Grande. (31) ¿Acaso no ves cómo fluye la nave[1126] por el mar como una gracia de Allah para mostraros Sus signos? En ello hay un signo para los que resisten y son agradecidos. (32) Si les cubre una ola y les paraliza como si estuvieran en una celda, suplican a Allah con toda la sinceridad de su corazón, pero cuando les ponemos a salvo en tierra, entonces algunos de ellos se quedan a medias en su creencia. Sólo los nefarios y encubridores niegan Nuestros signos. (33) ¡Hombres –nas! Temed a vuestro Señor y temed un Día en el que los padres no podrán rescatar a sus hijos ni los hijos podrán rescatar a sus padres. La promesa de Allah es verdadera. Que no os engañe la vida de este mundo ni os desvíe el seductor de la adoración de Allah. (34) Allah es Quien tiene el conocimiento de la Hora, Quien hace que caiga la buena lluvia y Quien conoce lo que hay en las matrices. Nadie sabe lo que le deparará el mañana ni en qué tierra morirá. Allah tiene el registro completo de todas vuestras acciones, y actúa según Su conocimiento[1127].


[1118]  Ver artículo IV.

[1119]  Ver artículo XIV y esquema 19.

[1120]  Ver Info 19 y apéndice Q.

[1121]  Ver referencia F17.

[1122]  Ver artículo XIV y cuadro C1.

[1123]  Ver apéndice E.

[1124]  Ver referencia F17.

[1125]  Ver artículos XVII y XVIII.

[1126]  En este caso se utiliza la palabra fulk فُلك para barco en sentido general, y no yariah جارِيه o su plural yawari جَوارِ. Ver apéndice R.

[1127]  Esta sura es un buen ejemplo de cómo funcionan las interpolaciones de textos en el Qur-an –se habla de Luqman, se intercalan textos de lo que Luqman enseña a su hijo y entre estos textos se intercalan interpolaciones del narrador y de Allah el Altísimo para después volver al texto general y dirigirse el narrador al Profeta Muhammad (s.a.s) y a los creyentes. Ver artículos III y XXII.

30.SURA DE LOS RUM

سُورَةُ الرُّومِ

Mequinense

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

(1) Alif, Lam, Mim[1108]. (2) Los Rum han sido vencidos (3) en la planicie, pero después de haber sido derrotados, años después, (4) vencerán. Es Allah Quien decide todos los asuntos en todos los tiempos. Ese día se alegrarán los creyentes (5) por el apoyo que Allah –el Poderoso, el Compasivo– otorga siguiendo Su plan. (6) Promesa de Allah, y Allah no incumple Sus promesas. Sin embargo, la mayoría de la gente –nas– no es consciente de esta realidad. (7) Se dejan llevar por las apariencias de la vida de este mundo, y de Ajirah están despreocupados. (8) ¿Acaso no han caído en la cuenta de que Allah no ha creado los Cielos y la Tierra ni lo que entre ambos hay, sino de la mejor manera posible, y por un tiempo determinado? Muchos son –nas– los que encubren el encuentro con su Señor. (9) ¿Acaso no viajan por estos territorios y ven cómo acabaron los que hubo antes de ellos? Tenían más poder y más influencia en esta tierra. Prosperaron en ella más de lo que prosperaron ellos. Y les llegaron sus Mensajeros con la clarificación. No fue Allah injusto con ellos, sino que fueron ellos los que se perdieron a sí mismos, víctimas de su propia rebeldía. (10) Luego, les llegó el fin a los nefarios a causa de sus obras, pues negaron los signos de Allah y se burlaron de ellos. (11) Allah da comienzo a la creación, luego la devuelve a su inicio[1109]. Después, a Él habréis de regresar. (12) El Día que se haga realidad la Hora, ese Día los nefarios estarán desesperados. (13) No encontrarán intercesores entre esos a los que daban poder aparte de Allah, y rengarán de ellos. (14) El Día que se haga realidad la Hora, ese Día estarán separados (15) –los que creyeron y actuaron con rectitud gozarán en frondosos Jardines, (16) pero los que encubrieron y desmintieron Nuestros signos, y renegaron de Ajirah, estarán reunidos en un mismo lugar para recibir el castigo. (17) Así pues, adorad a Allah cuando llegue la tarde y al alba (18) –Él es el Alabado en los Cielos y en la Tierra– y por la noche y al mediodía. (19) Hace salir lo vivo de lo muerto y lo muerto de lo vivo, y vivifica la tierra después de haber estado muerta. De esa misma forma se os hará salir[1110]. (20) Entre Sus signos está el que os creara de tierra, luego fuerais humanos –bashar– esparcidos. (21) Y entre Sus signos está el que haya creado para vosotros, de vosotros mismos, parejas para que os conozcáis y viváis juntos en mutua confianza, y ha dispuesto que entre vosotros haya amor y misericordia. En eso hay signos para los que reflexionan. (22) Y entre Sus signos está la creación de los Cielos y de la Tierra, y la diversidad de vuestras lenguas y colores. En eso hay signos para los que escudriñan la creación. (23) Y entre Sus signos está el que durmáis de noche y de día y busquéis el sustento, que por Su gracia está esparcido por toda la Tierra. En todo ello hay signos para los que reflexionan sobre aquello que se les revela. (24) Y entre Sus signos está el que os muestra el relámpago y lo veis con temor y anhelo, y hace que caiga agua del cielo con la que vivifica la tierra después de haber estado muerta. En eso hay signos para la gente que razona. (25) Y entre Sus signos está el que el Cielo y la Tierra se sostengan firmes siguiendo Su plan. Luego, cuando os llame una vez para que salgáis de la tierra, saldréis de ella. (26) A Él pertenecen cuantos hay en los Cielos y en la Tierra. Todos a Él se muestran obedientes. (27) Es Él Quien comienza la creación y luego la devuelve a su inicio. Eso es algo todavía más insignificante para Él. Tiene el más alto parangón en los Cielos y en la Tierra –el Poderoso, el Sabio. (28) Os pone un ejemplo sacado de vosotros mismos –¿Acaso tenéis entre vuestros siervos y esclavos socios con los que compartís como iguales el sustento que os damos, y los teméis como teméis a los hombres libres como vosotros? Así es como explicamos las aleyas a la gente que razona[1111]. (29) Pero no, los infames siguen sus pasiones sin conocimiento alguno. ¿Mas quién podrá guiar a quien Allah extravía? No tendrán en quien apoyarse. (30) Así pues, mantente firme en el Din como hanifa[1112]fitrah[1113] en la que Allah ha creado a los hombres –nas. No se puede substituir la creación de Allah. Este es el preciado Din que nunca cambia. Sin embargo, la mayoría de los hombres –nas– no son conscientes de esta realidad. (31) Volveos a Él arrepentidos y tomad en serio Sus advertencias[1114]. Estableced la salah y no seáis de los idólatras (32) –de ésos que se han desunido en su Din y se han dividido en sectas. Cada facción está contenta con lo suyo. (33) Cuando les toca un mal a los hombres –nas, suplican a su Señor y a Él se vuelven arrepentidos. Luego, cuando les da a probar Su rahmah, un grupo de ellos da poder a otros aparte de su Señor (34) para encubrir lo que les damos. Tomadlo, pues, que ya sabréis. (35) ¿O acaso hemos hecho descender sobre ellos una autoridad que les habla de aquello a lo que dan poder? (36) Cuando les hacemos probar a los hombres –nas– una rahmah, se alegran por ella, pero si les sobreviene algún mal por culpa de sus obras, entonces se desesperan, llevados por el extravío en el que viven. (37) ¿Acaso no ven que Allah da el sustento en abundancia o lo limita siguiendo Su plan? En ello hay signos para la gente que cree. (38) Dad lo que por derecho les corresponde a los familiares más allegados, al pobre y al viajero. Ello es mejor para los que buscan la complacencia de Allah. Ésos son los que saldrán victoriosos. (39) Sabed que lo que deis de la usura con la que aumenta el capital de la gente –nas– no se incrementará ante Allah. Mas lo que deis de zakah, buscando la complacencia de Allah, se os devolverá multiplicado. (40) Es Allah Quien os ha creado y Quien os sustenta; Quien os hará morir para luego devolveros a la vida. ¿Alguno de esos a los que dais poder en vez de dárselo a Allah puede hacer algo así? ¡Perfecto es Allah más allá de toda contingencia, y más allá de aquello con lo que Le asocian! (41) La corrupción se ha extendido por la tierra y por el mar a causa de las obras de los hombres para hacerles probar parte del castigo que merece su forma de actuar, y para que puedan volver a la rectitud. (42) Diles que recorran estos territorios y miren cómo acabaron los que hubo antes de ellos. La mayoría eran de los idólatras. (43) Así pues, mantente firme en el preciado Din que nunca cambia antes de que llegue un Día en el que Allah no permita volver. Ese Día estarán separados (44) –quienes hayan encubierto la verdad, para ellos será su encubrimiento; y quienes hayan obrado con rectitud, ellos mismos se habrán facilitado el camino– (45) para retribuir con Su gracia a quienes hayan creído y hayan obrado con rectitud. Él no ama a los encubridores. (46) De entre Sus signos están los vientos que Él envía, anunciadores de buenas nuevas para que probéis Su rahmah, para que la nave[1115] surque las aguas como está establecido en Su plan, para que busquéis el sustento que por Su gracia está esparcido por toda la Tierra y para que seáis agradecidos. (47) Ya antes de ti habíamos enviado Mensajeros a sus pueblos. Fueron a ellos con la clarificación, y deshicimos los agravios de los nefarios. Era Nuestro deber apoyar a los creyentes. (48) Es Allah Quien envía los vientos que hacen que aparezcan las nubes y las extiende en el cielo según Su plan y las fragmenta, y ves como la lluvia sale de ellas. Cuando la hace caer sobre aquellos de Sus siervos que Su voluntad ha elegido, éstos se llenan de júbilo. (49) Sin embargo, antes de que se la enviáramos estaban desesperados. (50) Observa, pues, las huellas de la rahmah de Allah –cómo da vida a la tierra después de haber estado muerta. Así vivificará a los muertos. Él tiene el poder sobre todas las cosas. (51) Si les enviamos un viento que haga que sus cultivos amarilleen y palidezcan, persistirán después en encubrir los favores con los que Allah les había agraciado. (52) Ten pon seguro que no podrás hacer que oigan los muertos ni que los sordos escuchen la llamada mientras se alejan, dando la espalda. (53) Ni puedes sacar a los ciegos de su extravío. Sólo escuchan aquellos que creen en Nuestras aleyas y están sometidos –muslimun. (54) Es Allah Quien os crea débiles. Después de ser débiles, os da fuerza, y después de ser fuertes, os hace débiles y encanece vuestro cabello[1116]. Él crea siguiendo Su plan, y actúa según Su conocimiento. Él es el Poderoso. (55) El Día en que se establezca la Hora los nefarios jurarán no haber permanecido muertos más de una hora. De esa misma forma se engañaban en la vida del mundo. (56) Dirán aquellos a los que se les dio el conocimiento y el iman: “Habéis permanecido, según el Kitab de Allah, hasta el Día del Resurgimiento, y éste es el Día del Resurgimiento. Sin embargo, vosotros no erais conscientes de esta realidad.” (57) Ese Día ninguna excusa les servirá a los infames ni podrán volver al mundo para hacer el bien. (58) En este Qur-an tiene el hombre –nas– toda clase de ejemplos y alegorías, pero aunque vayas a ellos con un signo, los encubridores dirán: “Sois unos farsantes.” (59) Así es cómo Allah sella los corazones de los que no razonan. (60) La promesa de Allah es verdadera. Así pues, resiste. No permitas que te tambaleen esos que no tienen certeza[1117].


[1108]   Ver artículo IV.

[1109]  Ver esquema 11 y su texto.

[1110]  Ver artículo XVII, Info 11 y cuadro C7.

[1111]  Ver cuadro C6.

[1112]  El término hanif حَنيف deriva del verbo hanafa حَنَفَ que significa –inclinarse por o hacia algo. Y la forma hanif حَنيف significa –inclinarse por un estado o tendencia correctos, tener un estado o tendencia correctos. De ahí que se aplique este término a quien a través del iytihad (investigación, reflexión, esfuerzo) llega a la clara convicción de la existencia de un solo Creador y se somete totalmente a Él.

[1113]  Ver artículos X y XVI.

[1114]  Ver Info 9.

[1115]  En este caso se utiliza la palabra fulk فُلك para barco en sentido general, y no yariah جارِيه o su plural yawari جَوارِ. Ver apéndice R.

[1116]  Ver esquema 11 y su texto.

[1117]  Ver Info 21.

29.SURA DE LA ARAÑA

AL-ANKABUT

سُورَةُ العَنكَبُوتِ

Mequinense

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

(1) Alif, Lam, Mim[1096]. (2) ¿Acaso cuentan los hombres con que se les va a dejar que digan “creemos” sin ser puestos a prueba? (3) Ya probamos a los que hubo antes de ellos. Allah sabe con certeza quiénes son los sinceros y quiénes los falaces. (4) ¿O acaso creen los nefarios que van por delante de Nosotros? ¡Qué erróneamente juzgan! (5) Que sepa quien espera encontrarse con Allah que el plazo fijado llegará. Él es Quien está atento a todo cuanto acontece en Su creación, y actúa según Su conocimiento. (6) Quien se esfuerce, lo hará en beneficio propio. Nada necesita Allah de Sus criaturas. (7) A los que crean y actúen con rectitud les cubriremos sus malas acciones y les retribuiremos por lo mejor que hayan hecho. (8) Hemos ordenado al hombre –insan– que trate bien a sus padres. “Mas si intentan inducirte a que Me asocies con algo que desconoces, entonces no les obedezcas. A Mí habéis de volver, y os mostraré claramente vuestras obras.” (9) A los que crean y actúen con rectitud les haremos entrar con los rectamente guiados. (10) Hay gente –nas– que dice: “Creemos en Allah,” pero cuando les aflige algún daño por Allah, consideran que la opresión que sufren de los hombres –nas– es un castigo de Allah. Si tu Señor os da una victoria, dirán: “Estábamos con vosotros.” ¿Acaso no sabe Allah lo que hay en el interior de Sus criaturas? (11) Sabe quiénes son los que creen y quiénes son los hipócritas. (12) Dicen los encubridores a los creyentes: “Seguid nuestro camino y cargaremos con vuestros pecados.” Ellos no pueden cargar con ninguno de sus pecados. Son unos falaces. (13) En cambio, cargarán con sus propios pecados y con los que se agreguen a los suyos. El Día del Resurgimiento se les pedirán cuentas por los embustes que forjaron. (14) Enviamos a Nuh a su gente y permaneció con ellos mil años menos cincuenta[1097], y les sobrevino el diluvio[1098]. Eran unos infames. (15) Lo salvamos a él y a los compañeros de la nave, e hicimos de ella un signo para todos los dominios. (16) E Ibrahim cuando le dijo a su gente: “¡Adorad a Allah y tomad en serio Sus advertencias. Si tuvierais consciencia de lo que eso significa, entenderíais que es lo mejor para vosotros. (17) Lo que adoráis en vez de Allah son ídolos y lo que fabricáis no es, sino falsedad. Esos que adoráis en vez de Allah no tienen poder para proporcionaros el sustento.” Buscad, pues, el sustento de Allah. Adoradle y agradecedle, pues a Él habréis de volver. (18) Mas si renegáis, sabed que ya renegaron los pueblos que hubo antes de vosotros. Al Mensajero sólo le incumbe transmitir con claridad lo que se le revela. (19) ¿Acaso no ven cómo Allah da comienzo a la creación y luego la devuelve a su inicio[1099]? Eso es fácil para Allah. (20) ¡Id por la Tierra y ved cómo empezó la creación! De la misma forma, resurgiréis en Ajirah[1100]. Allah tiene el poder sobre todas las cosas. (21) Castiga o tiene misericordia según Su plan, y a él estáis sujetos. (22) No podréis evitar que se cumpla la voluntad de Allah ni en la Tierra ni en el Cielo, ni tendréis protector aparte de Él ni nadie en quien apoyaros. (23) Los que encubren los signos de Allah y el encuentro con Él –“desesperan de Mi rahmah.” Esos son los que tendrán un doloroso castigo. (24) La única respuesta de su gente fue decir: “¡Matadle o quemadle!» Allah le salvó del fuego. En eso hay signos para los que creen. (25) Dijo: “Habéis tomado aparte de Allah ídolos para satisfacer vuestro amor por la vida de este mundo.” Después, el Día del Resurgimiento, renegaréis unos de otros y os maldeciréis. Vuestro refugio será el fuego y no tendréis en quien apoyaros. (26) Lut creyó en él, y dijo: “He de abandonar mi casa y mi gente por la causa de mi Señor. Él es el Poderoso, el Sabio.” (27) Le concedimos a Ishaq y a Yaqub, y pusimos en su descendencia la profecía y el Kitab. Le retribuimos debidamente en esta vida, y en Ajirah estará con los rectamente guiados. (28) Dijo Lut a su gente: “Practicáis un tipo de perversión que ninguna criatura antes de vosotros había cometido. (29) ¿Acaso no vais a los hombres, asaltáis en los caminos y practicáis la iniquidad cuando os reunís?” La única respuesta de su gente fue decir: “Tráenos el castigo de Allah y así veremos si dices la verdad.” (30) Dijo: “¡Señor mío! Haz que salga victorioso en este enfrentamiento con los corruptos.” (31) Cuando llegaron Nuestros Mensajeros a Ibrahim con la buena nueva, dijeron: “Vamos a destruir a los habitantes de este pueblo. Son gente infame.” (32) Dijo: “En él está Lut.” Dijeron: “Bien sabemos quién está allí. Lo salvaremos a él y a su familia, salvo a su mujer, que será de los que se queden atrás, apegada al pasado.” (33) Cuando llegaron Nuestros Enviados, Lut presintió que algo malo les iba a suceder, pero se sentía incapaz de protegerles. Le dijeron: “No temas ni te angusties, pues vamos a salvarte a ti y a tu familia, salvo a tu mujer, que será de los que se queden atrás, apegada como está a su pasado. (34) Por su iniquidad vamos a descargar un incesante castigo desde el cielo sobre los habitantes de este pueblo.” (35) De él hemos dejado un signo claro para la gente que razona. (36) A la gente de Madian les enviamos a su hermano Shuaib[1101]. Les dijo: “¡Gentes de este lugar! Adorad a Allah y tened esperanza en el Último Día. No hagáis el mal en la tierra como hacen los nefarios.” (37) Mas renegaron de él y fueron castigados con un tremendo temblor[1102]. Amanecieron en sus hogares caídos de bruces. (38) Y los Ad y los Zamud. En los lugares en los que habitaban tenéis la prueba de su destrucción. El shaytan hizo que su forma de proceder les pareciera acertada y les desvió del camino a pesar de que se les había dado capacidad para entender y percibir con claridad. (39) Y Qarun, Firaun y Haman. Musa fue a ellos con la clarificación, pero se ensoberbecieron en aquella tierra y no pudieron librarse de Nosotros. (40) A todos los castigamos por sus iniquidades. A unos les mandamos un viento huracanado, a otros los agarró el temblor, a otros hicimos que se los tragara la tierra y a otros los ahogamos[1103]. Más no fue Allah Quien fue injusto con ellos, sino que fueron ellos los que se condenaron a sí mismos, víctimas de su propia rebeldía. (41) Los que han tomado protectores aparte de Allah son como la araña que se instala en la casa que se ha fabricado. Si tuvieran conocimiento, sabrían que la casa de la araña es la más frágil de todas. (42) Allah sabe lo que invocan aparte de Él. Él es el Poderoso, el Sabio. (43) Esas son las alegorías con las que llamamos la atención de los hombres –nas, pero sólo razonan los que son conscientes de los signos que hay en la creación de Allah. (44) Es Él Quien ha creado los Cielos y la Tierra de la mejor manera posible. En ello hay un signo para los creyentes. (45) Recita lo que se te inspira del Kitab y establece la salah; en verdad que la salah impide la indecencia y la iniquidad, pero el recuerdo de Allah es algo más grande. Allah conoce vuestras fabricaciones. (46) No argumentéis con la Gente del Kitab[1104], sino de la mejor manera, excepto con los infames de entre ellos. Decid: “Creemos en lo que se hace descargar sobre nosotros y en lo que se hizo descargar sobre vosotros. Nuestro Ilah y vuestro Ilah es Uno. A Él estamos sometidos.” (47) Así es. Descargamos sobre ti el Kitab, y aquéllos a los que les habíamos dado el Kitab creen en él y algunos de éstos también creen en él. Sólo los encubridores niegan Nuestras aleyas. (48) Antes de él no recitabas ningún Kitab ni lo escribía tu mano derecha. De lo contrario, habrían sospechado los infames. (49) Pero no, son aleyas clarificadoras en el corazón de aquellos a los que se les ha dado el conocimiento. Sólo los infames niegan Nuestras aleyas. (50) Dicen: “¿Por qué no descienden sobre él signos de su Señor?” Recuérdales que los signos están con Allah y que tú no eres, sino un claro advertidor. (51) ¿Acaso no les basta con que descarguemos sobre ti el Kitab, el cual les recitas? En verdad que en ello hay rahmah y recuerdo para los que creen. (52) Adviérteles que Allah basta como testigo entre vosotros y ellos. Sabe lo que hay en los Cielos y en la Tierra. Aquéllos que creen en lo falso y encubren la verdad de Allah, ésos son los perdedores. (53) Te apremian para que les llegue el castigo. Si no fuera porque hay un plazo fijado, el castigo ya les habría llegado. Les habría agarrado súbitamente, sin que pudieran darse cuenta. (54) Te apremian para que les llegue el castigo. Yahannam tiene sitiados a los encubridores. (55) El Día en que el castigo les envuelva por completo y diga: “¡Gustad el fruto de vuestras obras!” (56) “¡Siervos Míos que creéis! Amplia es Mi Tierra. adoradme, pues, sólo a Mí!” (57) Toda nafs[1105] probará la muerte. Luego, a Nosotros habréis de volver. (58) A los que hayan creído y hayan actuado con rectitud les prepararemos lugares elevados en el Jardín, por el que fluirán ríos. En él permanecerán para siempre. ¡Qué excelente galardón el de los que actúan con rectitud! (59) Esos que resisten[1106] y se abandonan en su Señor. (60) ¡A cuántos animales que no llevan consigo el sustento Allah los provee, a ellos y a vosotros! Él es Quien está atento a todo cuanto acontece en Su creación, y actúa según Su conocimiento. (61) Si les preguntas quién ha creado los Cielos y la Tierra, y ha sojuzgado al Sol y a la Luna, sin duda que dirán: “Allah.” ¿Cómo entonces se desvían? (62) Allah da el sustento en abundancia y también lo limita siguiendo Su plan. Allah tiene conocimiento de todo cuanto existe, y según él actúa. (63) Si les preguntas quién hace que caiga agua del cielo con la que da vida a la tierra después de haber estado muerta, sin duda que dirán: “Allah.” Alabado sea Allah, pero la mayoría de ellos no razona. (64) La vida de este mundo no es, sino distracción y entretenimiento. Si tuvieran conocimiento, sabrían que la morada de Ajirah es la morada de la vida perdurable. (65) Cuando montan en un barco[1107], invocan a Allah con absoluta sinceridad, pero cuando los ponemos a salvo en tierra, dan poder a otros (66) para encubrir los favores que les concedemos y de los que obtienen beneficios, pero ya sabrán. (67) ¿Acaso no ven que hemos establecido un haram seguro y protegido, mientras que la gente –nas– a su alrededor está absorbida por un torbellino de falsedad y negligencia? ¿Van a creer en lo falso y van a encubrir la gracia de Allah? (68) ¿Quién es más infame que quien forja embustes contra Allah y niega la verdad cuando le llega? ¿Acaso no es yahannam la morada de los encubridores? (69) A los que luchan con Nosotros les guiaremos por Nuestros caminos. Allah está con los que actúan con rectitud.


[1096]  Ver artículo IV.

[1097]  Ver  apéndice J.

[1098]  Ver artículo XX y apéndice G.

[1099]  Ver esquema 11 y su texto.

[1100]  Ver artículo XVII, esquema 11 y su texto e Info 11.

[1101]  Ver artículo XX y esquemas 20 y 23.

[1102]  Ver Info 15.

[1103]  Ver Info 15.

[1104]  Ver artículo XIV y esquema 19.

[1105]  Ver artículo XVIII y apéndice Q.

[1106]  Ver Info 26.

[1107]  En este caso se utiliza la palabra fulk فُلك para barco en sentido general, y no yariah جارِيه o su plural yawari جَوارِ. Ver apéndice R.

28.SURA DEL RELATO

AL-QASAS

سُورَةُ القَصَصِ

Mequinense

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

(1) Ta, Sin, Mim[1086]. (2) Esas son las aleyas del Kitab[1087] inalterable. (3) Te vamos a contar noticias verdaderas sobre Musa y Firaun[1088] para beneficio de los creyentes. (4) Firaun fue altivo en aquella tierra. Dividió a sus gentes en sectas y debilitó a una de sus taifas[1089]. Más tarde ordenará degollar a sus hijos y dejar con vida a las mujeres. Era uno de los corruptores. (5) Quisimos agraciar a los que habían sido oprimidos en aquella tierra, haciéndoles dirigentes y herederos, (6) dándoles preeminencia en aquel lugar para mostrar a Firaun, a Haman y a sus hombres armados que se iba a hacer realidad aquello que tanto temían. (7) Inspiramos a la madre de Musa: “Amamántalo, y cuando temas por él, échalo al agua, y no te amedrantes ni te entristezcas porque te lo devolveremos y haremos de él uno de los Enviados[1090].” (8) Llegó inesperadamente a donde estaba la familia de Firaun y ésta lo recogió para que así llegase a ser un enemigo suyo y un motivo de pesadumbre. Firaun, Haman y sus hombres armados eran unos nefarios. (9) Dijo la mujer de Firaun: “Será un consuelo para mí y para ti. No le matéis, quizás nos sea de gran beneficio o lo adoptemos como hijo.” No se daban cuenta de lo que Allah planeaba. (10) El corazón de la madre de Musa se quedó vacío y a punto estuvo de revelar lo que había hecho, pero lo afianzamos para que fuera de los creyentes. (11) Le dijo a la hermana de Musa: “Sigue su rastro.” Lo divisó desde un lugar apartado, sin que se dieran cuenta. (12) Desde el principio habíamos hecho que no pudieran amamantarle. Entonces les dijo su hermana: “Conozco una familia que puede ocuparse de él, y lo hará con el máximo esmero.” (13) Se lo devolvimos a su madre para su consuelo, para que no se entristeciera y supiera que la promesa de Allah es verdadera, pero la mayoría de ellos no es consciente de esta realidad. (14) Cuando hubo alcanzado la madurez y el pleno desarrollo de sus facultades, le dimos juicio y conocimiento. Así apoyamos a los que actúan con rectitud. (15) Entró en la ciudad mientras la gente estaba inatenta ocupada en sus quehaceres, y encontró en ella a dos hombres peleando; uno era de su misma secta y el otro de sus enemigos. Entonces el que era de los suyos le pidió ayuda contra el que era de sus enemigos y Musa le golpeó con el puño, matándole. Dijo: “Esto es obra del shaytan.” Él es un enemigo que claramente lleva al extravío. (16) Dijo: “Señor mío, me he perdido a mí mismo, víctima de mi propia rebeldía, perdóname.” Y le perdonó. Él es el Perdonador, el Compasivo. (17) Dijo: “¡Señor mío, por la gracia que me has concedido no tomaré partido nunca más por los nefarios!” (18) Y amaneció en la ciudad temeroso y vigilante. Entonces el que el día anterior le había pedido ayuda le pidió socorro a voces. Musa le dijo: “En verdad que eres de los que seducen al mal.” (19) Y cuando se disponía a agredir al que era su enemigo, éste le increpó: “¡Musa! ¿Acaso quieres matarme como al que mataste ayer? Deseas oprimir en vez de reconciliar.” (20) Vino un hombre corriendo desde el otro extremo de la ciudad y le dijo: “¡Musa! Los principales están conspirando contra ti para matarte. ¡Sal de la ciudad! Puedes confiar en mí.” (21) Salió de la ciudad temeroso y vigilante. Suplicó: “¡Señor mío! Sálvame de los infames.” (22) Mientras se dirigía a las tierras de Madian, pensó: “Quizás mi Señor me facilite las cosas.” (23) Cuando llegó a los abrevaderos de los Madian, encontró a un grupo de gente –nas– abrevando a sus rebaños, y vio a dos mujeres apartadas, como si estuvieran esperando. Les preguntó: “¿Qué os pasa?” Dijeron: “No podemos abrevar hasta que no se vayan los pastores. Nuestro padre es muy anciano.” (24) Entonces se encargó de abrevar a sus animales. Cuando hubo terminado, se alejó de allí buscando una sombra. Suplicó: “¡Señor mío! Envíame algún bien.” (25) Entonces vino a él una de las dos mujeres caminando con pudor. Le dijo: “Mi padre quiere remunerarte por haberte ocupado de nuestros animales.” Cuando llegó a donde estaba él, le contó su historia, y éste le dijo: “No temas, estás a salvo de los nefarios.” (26) Dijo una de ellas: “¡Padre! Contrátale, pues nadie mejor que él, fuerte y digno de confianza.” (27) Dijo: “Quiero casarte con una de mis hijas a cambio de que trabajes para mí durante ocho años, y si deseas cumplir hasta diez, es tu decisión. No quiero angustiarte. Si Allah quiere, comprobarás que soy justo.” (28) Replicó: “Que quede esto entre nosotros. Cualquiera de los dos plazos que cumpla, acéptalo sin ejercer ninguna presión sobre mí. Allah es garante de lo que acordamos.” (29) Una vez concluido el plazo acordado, partió Musa con su familia. Ya de viaje observó que en la ladera del monte había un fuego y dijo a su familia: “¡Quedaos aquí! He divisado una hoguera. Pudiera ser que viniera con alguna noticia o con alguna brasa con la que poder calentaros.” (30) Cuando llegó a donde estaba el fuego, se le llamó desde el árbol que estaba en el margen derecho del valle, en una extensión de tierra bendecida y diferente en apariencia a todo lo que la rodeaba: “¡Musa! Yo soy Allah, el Señor de Todos los Dominios.” (31) “¡Tira tu vara!” Al verla agitarse como si fuera una culebra se dio media vuelta, sin volverse a mirar. “¡Musa! Ven y no temas, pues estás protegido. (32) Ahora pon tu mano en un costado –saldrá sana, sin que tenga ningún daño. Y aprieta tu brazo contra el costado para hacer frente al temor. Estas son las dos pruebas de tu Señor para Firaun y sus principales, realmente son gente nefanda.” (33) Dijo: “¡Señor! Maté a uno de ellos y temo que ahora me maten a mí. (34) Mi hermano Harun se expresa con más elocuencia que yo. Por ello, envíalo conmigo para que afirme mis palabras. Temo que me rechacen.” (35) Dijo: “Te fortaleceremos con el apoyo de tu hermano. Os daremos autoridad y no tendrán poder sobre vosotros. Por Nuestros signos, vosotros dos y quien os siga, seréis los vencedores[1091].” (36) Cuando llegó Musa con Nuestros signos clarificadores, dijeron: “¡Qué es esto, sino magia fabricada! Además, nunca hemos oído de algo así a nuestros padres.” (37) Replicó Musa: “Mi Señor sabe mejor quién ha venido con Su guía y quién obtendrá la morada final. Los infames nunca saldrán victoriosos.” (38) Dijo Firaun: “¡Principales! No sé que tengáis otro ilah que yo. Así pues, Haman, cuece barro y erige una edificación por la que pueda subir hasta el ilah de Musa, aunque tengo la impresión de que se trata de un impostor.” (39) Se llenaron de soberbia, él y sus hombres armados, sin que hubiera ninguna razón para ello. Estaban convencidos de que no habrían de volver a Nosotros. (40) Nos deshicimos de él y de sus huestes, anegándolos en las aguas. Mira cómo acabaron los infames. (41) Habíamos hecho de ellos dirigentes que llamaban al fuego. El Día del Resurgimiento no tendrán en quien apoyarse. (42) En la vida de este mundo hicimos que les siguiera una maldición, y el Día del Resurgimiento estarán alejados de todo bien. (43) Después de haber destruido a los primeros pueblos, le dimos el Kitab a Musa para dar a los hombres –nas– percepción de las cosas, y como guía y rahmah para que pudieran recordar y recapacitar. (44) No estabas en la ladera occidental cuando le revelamos a Musa la ley que debía seguir ni fuiste testigo de ello. (45) Originamos pueblos que contendían entre ellos por el poder. Tú no vivías con la gente de Madian ni les recitabas Nuestras aleyas, pero Nosotros les enviamos Mensajeros. (46) Ni estabas en la ladera del monte cuando llamamos. Sin embargo, te hemos enviado por la rahmah de tu Señor para que adviertas a aquellos a los que no les llegó antes de ti ningún advertidor, y de esta forma recapaciten. (47) Para que no digan, cuando les llegue el castigo como pago por sus obras: “¡Señor nuestro! Si nos hubieras enviado un Mensajero, habríamos seguido Tus aleyas y habríamos sido creyentes.” (48) Mas cuando les hemos hecho llegar la verdad, han dicho: “¿Por qué no se le ha dado algo como lo que se le dio a Musa?” ¿Acaso no renegaron de lo que antes se le había dado a Musa? Dijeron: “Son dos magos que están aliados. Renegamos de ellos.” (49) Emplázales, si es verdad lo que dicen, a que traigan un Kitab de Allah que contenga más guía que la de estos dos, y entonces lo seguirás. (50) Mas si no te responden, sabe que únicamente están siguiendo sus deseos. ¿Y quién está más extraviado que aquel que sigue sus deseos sin ninguna guía de Allah? Allah no guía a los infames. (51) Les hemos hecho llegar la palabra para que puedan recordar y recapacitar. (52) A los que antes les habíamos dado el Kitab, creen en él. (53) Cuando se les recita, dicen: “Creemos en él. Es la verdad que emana de nuestro Señor. Antes de que llegara ya éramos muslimun.” (54) Es a esos a los que se les remunerará doblemente por haber resistido[1092], por haber rechazado el mal con el bien y por haber dado una parte de la provisión que les habíamos asignado. (55) Cuando ven que se hablan banalidades sin ningún provecho, se apartan y dicen: “Para nosotros nuestras obras y para vosotros las vuestras. ¡Salam! No deseamos estar con los ignorantes.” (56) Tú no puedes guiar a alguien simplemente porque le amas. Es Allah Quien guía según Su plan, y es Él Quien conoce a los que están guiados. (57) Dicen: “Si seguimos la guía junto a ti, nos arrojarán de nuestra tierra.” ¿Acaso no les hemos dado dominio sobre un lugar sagrado y seguro, al que llegan toda clase de bienes como parte del sustento que les suministramos? Sin embargo, la mayoría de ellos no es consciente de esta realidad. (58) ¡Cuántos pueblos no habremos destruido por su arrogante forma de vida! Esas son sus moradas. Sólo unas pocas volvieron a estar habitadas. Somos nosotros los herederos. (59) Tu Señor no destruye ningún pueblo, sin que antes no prepare a alguien de su gente como Mensajero que les recite Nuestras aleyas. No los destruíamos, a no ser que los habitasen gente infame. (60) Lo que se os da son bienes propios de este mundo para que os sirváis de ellos en esta vida, pero lo que hay junto a Allah es mejor y permanece para siempre. ¿Es que no vais a razonar? (61) ¿Acaso aquel a quien hemos hecho una hermosa promesa y va a su encuentro es como aquel a quien le damos lo necesario para la vida de este mundo y luego, el Día del Resurgimiento, deberá comparecer para recibir el castigo? (62) El Día que les llame y les diga: “¿Dónde están ésos con los que Me asociabais –esos que afirmabais que tenían poder?” (63) Dirán aquéllos sobre los que se habrá hecho realidad su parte del plan: “Señor nuestro, estos a los que extraviamos, los extraviamos igual que nos extraviamos a nosotros mismos. Declaramos nuestra inocencia ante Ti. No era a nosotros a quienes adoraban.” (64) Se les dirá: “¡Llamad a esos a los que dabais poder!” Entonces los llamarán, pero no les responderán, y verán el castigo. ¡Si tan sólo hubieran seguido la guía! (65) El Día que los llame y les pregunte: “¿Qué respondisteis a los Enviados?” (66) Las noticias los cegarán ese Día y ya no se consultarán unos a otros. (67) Quien se arrepienta, crea y actúe con rectitud, será de los que puedan salir victoriosos. (68) Tu Señor crea siguiendo Su plan y elige, pero ellos no tienen elección. ¡Lejos está Allah de aquello con lo que Le asocian! (69) Tu Señor sabe lo que esconden los pechos y lo que manifiestan. (70) Él es Allah, no hay ilah, sino Él. Él es el Alabado desde el principio hasta el fin. Suyo es el juicio. A Él habréis de volver. (71) ¿Habéis pensado en lo que ocurriría si Allah hiciera que la noche durase hasta el Día del Resurgimiento? ¿Qué ilah que no fuera Allah os traería claridad? ¿Es que no podéis salir del aturdimiento de la inconsciencia?” (72) ¿Habéis pensado en lo que ocurriría si Allah hiciera que el día durase hasta el Día del Resurgimiento? ¿Qué ilah que no fuera Allah os traería la noche para que pudierais encontrar en ella reposo? ¿Es que no tenéis percepción de lo que veis? (73) Mas por Su rahmah ha determinado que haya noche y día para que en ella descanséis y en él busquéis la provisión que Allah ha esparcido por la Tierra, y para que seáis agradecidos. (74) El Día que les llame y les diga: “¿Dónde están ésos a los que Me asociabais –esos que afirmabais que tenían poder?” (75) Y saquemos un testigo de cada ummah y digamos: “Traed vuestros argumentos y sabed que la verdad pertenece a Allah.” Les habrán extraviado los embustes que forjaron. (76) Qarun era de la gente de Musa y se comportaba con ellos con gran insolencia. Le habíamos dado tesoros cuyas llaves habrían puesto resistencia a ser transportadas por un grupo de hombres fuertes. Entonces le dijo su gente: “No te ensoberbezcas, pues Allah no ama a los soberbios. (77) Busca en lo que Allah te ha dado la morada de Ajirah, sin olvidar tu parte en la de este mundo. Haz el bien igual que Allah hace contigo, y no busques extender la corrupción. Allah no ama a los nefarios.” (78) Dijo: “Lo que se me ha dado ha sido por un conocimiento que poseo.” ¿Acaso no sabía que Allah había destruido antes pueblos en los que había gente con mayor poderío y más riqueza que él? No se preguntará a los nefarios por sus pecados. (79) Salió ante su pueblo ricamente ataviado. Entonces dijeron los que deseaban la vida de este mundo: “¡Ojalá se nos hubiera dado lo mismo que se la ha dado a Qarun. En verdad que es un hombre afortunado.” (80) Pero aquellos a los que se les había dado conocimiento dijeron: “¡Ay de vosotros! La recompensa de Allah es mejor para el que cree y actúa con rectitud, pero no la consiguen, sino los que resisten[1093].” (81) Entonces hicimos que la tierra se lo tragara a él y a su casa, y no hubo ningún grupo que pudiera ayudarle aparte de Allah ni pudo protegerse a sí mismo. (82) Los que ayer habían deseado tener su misma posición amanecieron diciendo: “¡Ay! Allah da la provisión en abundancia o la limita según Su voluntad! De no haber sido por la gracia de Allah, nos habría tragado la tierra también a nosotros.” Los encubridores nunca saldrán victoriosos. (83) Esa es la morada de Ajirah que damos a quienes no desean ser altivos ni extender la corrupción. La victoria final es para los que toman en serio Nuestros signos. (84) Quien venga con buenas acciones recibirá algo mejor que ellas, y quien venga con malas acciones que sepa que no recibirá en pago, sino lo que le corresponda por sus obras. (85) Quien te ha hecho obligatorio seguir lo que está prescrito en el Qur-an te permitirá volver[1094]. Es tu Señor Quién conoce al que está guiado y a quién está en un claro extravío. (86) No esperabas que se te revelara el Kitab. No es, sino una rahmah de tu Señor. Así pues, no apoyes a los encubridores. (87) Que por nada te aparten de las aleyas de Allah una vez que te han sido reveladas. Invoca a tu Señor y no seas de los que dan poder a otros que a Él[1095]. (88) No invoques a otro ilah con Allah. No hay ilah, sino Él. Todo perecerá, excepto Su Faz. Suyo es el juicio. A Él habréis de volver.


[1086]  Ver artículo IV.

[1087]  Ver artículo XIV y esquema 19.

[1088]  Ver artículo XX e Info 24.

[1089]  Ver Info 23.

[1090]  Ver artículos III y XX.

[1091]  Ver artículos III y XXII.

[1092]  Ver Info 26.

[1093]  Ver Info 26.

[1094]  Te permitirá volver a tu ciudad de origen, a Makkah, al Hayy, a todos los lugares que los Quraish te han prohibido. Volverás triunfante, sin que tengas nada que temer.

[1095]  Ver Info 21.

27.SURA DE LAS HORMIGAS

AN-NAML

سُورَةُ النَّمْلِ

Mequinense

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

(1) Ta, Sin[1072]. Esas son aleyas del Qur-an y de un Kitab[1073] inalterable, (2) guía y buenas nuevas para los creyentes (3) –los que establecen la salah, dan la zakah y de Ajirah tienen certeza[1074]. (4) A los que no creen en Ajirah les hacemos ver que son correctas sus acciones y de ese modo les dejamos deambulando a ciegas. (5) Esos son los que tendrán el peor castigo, y en Ajirah serán los grandes perdedores. (6) Recibes el Qur-an de Quien actúa y juzga según Su conocimiento. (7) Cuando Musa dijo a su familia: “He divisado un fuego. Os traeré de allí noticias o brasas con las que os podáis calentar.” (8) Cuando llegó, se le dijo que era bendito Quien estaba en el fuego y Quienes estaban alrededor de él. ¡Perfecto es Allah más allá de toda contingencia, el Señor de Todos los Dominios! (9) “¡Musa! Yo soy Allah –el Poderoso, el Sabio.” (10) “Tira tu vara.” Cuando la vio agitarse como si fuera una serpiente, se alejó, dando la espalda sin volverse. “¡Musa! No temas. Los Enviados no tienen miedo cuando reciben Mis instrucciones[1075].” (11) Salvo quien ha actuado inicuamente. Mas si luego cambia el mal que ha hecho por un bien, “Yo soy el Perdonador, el Compasivo.” (12) “Ahora mete tu mano debajo de la axila y saldrá sana, sin que haya en ella ningún daño, como parte de los nueve signos a Firaun y a su pueblo. Es una gente rebelde[1076].” (13) Cuando les llegaron Nuestros signos clarificadores, dijeron: “Esto, sin duda, es magia evidente.” (14) Los negaron ensoberbecidos, a pesar de que en su interior tenían certeza de su veracidad. Mira cómo acabaron los corruptores. (15) Les habíamos dado conocimiento a Daud y a Sulayman. Dijeron: “Alabado sea Allah que nos ha preferido sobre muchos de Sus siervos creyentes.” (16) Sulayman fue heredero de Daud. Dijo: “¡Gentes –nas! Se nos ha enseñado la forma de expresarse y la forma de razonar de los voladores, y se nos ha dado de todo. Realmente esto es una gracia innegable.” (17) Sulayman puso en formación a sus destacamentos de genios, hombres y voladores para inspeccionarlos. (18) Así llegaron al valle de las hormigas[1077]. Entonces dijo una de ellas: “¡Hormigas! Entrad en vuestras viviendas, no vaya a ser que Sulayman y sus soldados os aplasten sin darse cuenta.” (19) Se sonrió al escuchar su discurso. Dijo: “¡Señor! Inspírame la forma de agradecerte los favores que me has otorgado, a mí al igual que a mis padres, y de actuar con rectitud para que mis acciones sean de Tu complacencia, e inclúyeme, por Tu rahmah, entre Tus siervos justos.” (20) Pasó revista a los voladores, y dijo: “¿Qué ocurre que no veo al hud-hud? ¿Acaso se ha ausentado? (21) Le infligiré un duro castigo o lo degollaré, a menos que venga con una clara razón.” (22) Mas había permanecido no muy lejos de allí, y dijo: “He sabido de algo de lo que tú no tienes conocimiento, y he venido hasta ti desde Saba con una noticia cierta. (23) He hallado a una mujer que reina sobre ellos y a la que se le ha dado de todo. Posee un espléndido trono. (24) La encontré a ella y a su pueblo adorando al Sol en vez de a Allah.” El shaytan les hace creer que es correcto lo que hacen y de esa manera les ha desviado del camino, y no tienen guía. (25) Desistieron de postrarse ante Allah, Quien hace salir lo que está oculto en los Cielos y en la Tierra y sabe lo que escondéis y lo que manifestáis. (26) Allah, no hay ilah, sino Él –el Señor del grandioso Arsh. (27) Dijo: “Veremos si es cierto lo que dices o si estás mintiendo. (28) Ve con mi escrito, éste que te entrego, y déjalo caer sobre ellos. Luego aléjate y espera hasta ver qué responden.” (29) Dijo ella: “¡Consejo de principales! Me han arrojado un noble escrito. (30) Es de Sulayman y es en el nombre de Allah, el Rahman[1078], el Rahim. (31) Así reza –Desistir de oponeros a lo que os exhorto. Antes bien, venid a mí sometidos.” (32) Dijo ella: “¡Consejo de principales! Dictaminar sobre este asunto. Nunca he tomado una decisión definitiva hasta que no os habéis pronunciado al respecto.” (33) Dijeron: “Tenemos capacidad de respuesta y una poderosa fuerza de ataque, pero tuya es la decisión. Pondera, pues, lo que vayas a ordenar.” (34) Dijo: “Cuando los reyes entran en una ciudad, la destruyen por completo, humillando a los principales de sus habitantes. Eso es lo que hacen. (35) Les enviaré, pues, un regalo y esperaremos a ver qué traen de vuelta los mensajeros.” (36) Cuando llegaron, les dijo Sulayman: “¿Extendéis ante mí riquezas cuando Allah me ha dado mucho más de lo que os ha dado a vosotros? ¿Acaso os parecen espléndidos vuestros regalos? (37) Volved a quien os ha enviado y decidle que vamos a ir con ejércitos a los que no podrán enfrentarse. Los expulsaremos de su tierra humillados, sin dejarles poder alguno.” (38) Dijo: “¡Consejo de principales! ¿Quién de vosotros me traerá su trono antes de que vengan a mí sometidos?” (39) Dijo un ifrit de entre los yin: “Yo te lo traeré antes de que te levantes de donde estás. Tengo la fuerza y el poder para hacerlo.” (40) Dijo el que conocía algo del Kitab[1079]: “Yo te lo traeré antes de que parpadees de nuevo.” Cuando lo vio firmemente colocado ante él, exclamó: “Esto es una gracia de mi Señor para probar si soy agradecido o ingrato. Quien es agradecido lo es para sí mismo, y que sepa el ingrato que mi Señor es en Sí Mismo Suficiente, generoso.” (41) Dijo: “Desfigurad su trono para que veamos si es capaz de razonar o está perdida en su idolatría.” (42) Cuando llegó, se le dijo: “¿Es este tu trono?” Respondió: “Como ese es mi trono.” “Se nos había dado el conocimiento antes que a ella y estábamos sometidos.” (43) A ella le había desviado del camino lo que adoraba en vez de Allah. Pertenecía a un pueblo de encubridores. (44) Se le dijo: “Entra en esta edificación.” Cuando la vio creyó que era una estructura hecha de espejos y fina plata, y se preparó para afrontar la dificultad que se le presentaba. Dijo: “Es un pabellón de cristal pulido.” Dijo ella: “¡Señor mío! He sido víctima de mi propia infamia, pero me someto con Sulayman a Allah, el Señor de Todos los Dominios[1080].” (45) Enviamos a los Zamud a su hermano Salih para que les exhortará a adorar a Allah, pero se dividieron en dos grupos y comenzaron a discrepar y a refutarse uno al otro. (46) Dijo: “¡Gentes de este lugar! ¿Por qué os apresuráis al mal antes que al bien? Si pidierais perdón a Allah, se tendría rahmah de vosotros.” (47) Dijeron: “Tenemos el presagio de que algo malo te va a ocurrir a ti y a los que están contigo.” Dijo: “El mal presagio es el vuestro ante Allah. Sois un pueblo al que se está poniendo a prueba.” (48) Había en la ciudad un pequeño grupo de nueve que sembraba la corrupción en vez de actuar rectamente. (49) Dijeron: “Juremos por Allah que prepararemos una argucia de noche para matarle a él y a su gente, y que luego diremos a sus parientes que no fuimos testigos de la matanza de su familia, y que decimos la verdad.” (50) Urdieron la trama y también Nosotros la urdimos, sin que se dieran cuenta de ello. (51) Mira cómo terminó su maquinación. Los exterminamos a ellos y a su gente, a todos juntos. (52) Esas son sus casas. Quedaron desiertas por su infamia. En ello hay un signo para aquellos que escudriñan la creación. (53) Salvamos a los que creían y tomaban en serio Nuestras advertencias y Nuestros signos. (54) Dijo Lut a su gente: “¿Os entregáis a la indecencia con plena consciencia de ello? (55) ¿Cómo es que buscáis sexualmente a los hombres en vez de a las mujeres? Sois un pueblo que se desvía de lo que le es propio a la naturaleza humana.” (56) No hubo otra respuesta de su gente que la de decir: “¡Echad a la familia de Lut de vuestra ciudad! Es gente que gusta mantenerse pura.” (57) Le salvamos a él y a su familia, a todos, salvo a su mujer, para la que habíamos decretado que estuviera con los que se habían de quedar atrás, apegada al pasado. (58) E hicimos que cayera sobre ellos lluvia. ¡Qué lluvia terrible la que se hace caer sobre los que ya han sido advertidos! (59) Declara que es Allah el Alabado y que la paz sea con los siervos que Él ha elegido por su pureza. ¿Quién es mejor, Allah o aquello con lo que le asocian? (60) ¿Acaso puede haber otro ilah con Allah, Quien ha creado los Cielos y la Tierra y hace que del cielo caiga agua para vosotros y que con ella surjan espléndidas huertas cuyos árboles nunca habríais logrado que crecieran? Son gente que iguala a otros con Allah. (61) ¿Acaso puede haber otro ilah con Allah, Quien ha hecho de la Tierra un lugar inmóvil y estable, y ha hecho que en ella fluyan ríos y se yergan cordilleras, y ha puesto entre las dos masas de agua una barrera? La mayoría de ellos no es consciente de los signos que hay en la creación de Allah. (62) ¿Acaso puede haber otro ilah con Allah, Quien responde al necesitado cuando le suplica y retira el mal que le aflige, y os ha hecho sucesores[1081] en la Tierra? Qué poco es lo que recapacitáis. (63) ¿Acaso puede haber otro ilah con Allah, Quien os guía en las tinieblas de la tierra y del mar, y envía los vientos como anuncio de Su rahmah? ¡Lejos está Allah de aquello con lo que le asocian! (64) ¿Acaso puede haber otro ilah con Allah, Quién da comienzo a la creación y luego la devuelve a su inicio[1082], y os provee del cielo y de la tierra? Diles que traigan sus argumentos para que veamos si dicen la verdad. (65) Infórmales de que no conocen el Ghaib[1083] los que están en los Cielos y en la Tierra, sólo Allah lo conoce. Estarán aturdidos cuando se les haga resurgir de nuevo a la vida. (66) No logran entender la noción de Ajirah[1084], y por eso dudan. Más aún, están ciegos a ella. (67) Dicen los encubridores: “¿Acaso cuando seamos tierra, nosotros y nuestros padres, resurgiremos a la vida? (68) Ya antes se nos había prometido esto mismo al igual que a nuestros predecesores, pero no son, sino leyendas de los antiguos.” (69) Exhórtales a que vayan por la Tierra y vean cómo acabaron los nefarios. (70) No te compadezcas de ellos ni te angusties por lo que traman. (71) Dicen: “¿Cuándo llegará eso con lo que nos amenazáis si es verdad lo que decís?” (72) Adviérteles que pudiera ser que algo de lo que urgen estuviera a la grupa con ellos. (73) Tu Señor derrama Su gracia sobre los hombres –nas, pero la mayoría  de ellos no agradece. (74) Tu Señor sabe lo que está en sus pechos y lo que manifiestan. (75) No hay nada que esté oculto en el cielo o en la tierra que no esté registrado en un Kitab inalterable. (76) Este Qur-an relata la mayor parte de aquello sobre lo que discrepan los Banu Isra-il. (77) Es una guía y una rahmah para los creyentes. (78) Tu Señor juzgará entre ellos. Él es el Poderoso, el que Actúa Según Su Conocimiento. (79) Abandónate en Allah. Lo que transmites es la irrefutable verdad. (80) Tú no vas a hacer que los muertos oigan o que los sordos escuchen la llamada cuando te dan la espalda. (81) Ni vas a sacar a los ciegos de su extravío. Tan sólo escuchan aquellos que creen en Nuestros signos y se han sometido –muslimun. (82) Cuando se haga realidad la palabra decretada contra ellos, haremos salir de la tierra una criatura que les hable. Los hombres –nas– no tienen certeza de Nuestros signos. (83) El Día en que reunamos de cada ummah un grupo de los que encubrían la veracidad de Nuestros signos y los movamos en formación, (84) de forma que al llegar les diga: “¿Negabais Mis signos sin tener conocimiento alguno de ellos? ¿No es eso lo que hacíais?” (85) Se hará realidad la palabra decretada contra ellos por su iniquidad, y no podrán aducir ningún argumento en su favor. (86) ¿Acaso no han visto cómo hemos hecho la noche para que descansen en ella y el día claridad? En ello hay signos para la gente que cree. (87) El Día en que se sople en el cuerno[1085] todos cuantos haya en los Cielos y en la Tierra sentirán un inmenso terror en sus corazones, salvo aquéllos que Allah quiera. Todos acudirán a Él, sumisos. (88) Verás las montañas, que creías sólidas, pasar como pasan las nubes. Es la obra de Allah, Quien ha hecho todas las cosas con absoluta perfección. Él tiene el registro completo de vuestras acciones. (89) Quien llegue con obras de bien obtendrá algo mejor que ellas y estará a salvo de la consternación de ese Día. (90) Y quien llegue con la maldad de sus actos será arrojado de bruces al fuego. ¿Acaso no es este el galardón que merecéis por vuestras obras? (91) “Se me ha ordenado que adore al Señor de esta tierra que ha hecho prohibida para los que no sean creyentes y a Quien pertenecen todas las cosas; se me ha ordenado que esté sometido a Su voluntad –muslimun, (92) y que recite el Qur-an.” Quien sigua la guía a él mismo se guiará. A quien se extravíe, recuérdale que tú sólo eres un advertidor. (93) Alabado sea Allah. Él os mostrará Sus signos y vosotros los reconoceréis. Tu Señor no está descuidado de lo que hacéis.


[1072]  Ver artículo IV.

[1073]  Ver artículo XIV y esquema 19.

[1074]  Ver apéndice Q.

[1075]  Ver artículo III y XXII.

[1076]  Ver artículo XX e Info 24.

[1077]  Ver apéndice G y referencia F5 y F6.

[1078]  Ver Info 3.

[1079]  Ver artículo IX.

[1080]  Ver artículo XX.

[1081]  Ver artículo XVII.

[1082]  Ver esquema 11.

[1083]  Ver Info 5.

[1084]  Ver apéndice Q.

[1085]  Ver Info 11 y cuadro C7.