7.SURA DE LA PARTE MÁS ELEVADA DE LA SEPARACIÓN

AL-ARAF

سُورَةُ الأَعْرَافِ

Mequinense

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

(1) Alif, Lam, Mim, Sad[581]. (2) Un Kitab[582] que no se te descarga para que sientas angustia en tu pecho por su causa, sino para que adviertas con él y sea motivo de recuerdo para los creyentes. (3) Seguid, pues, lo que de vuestro Señor se descarga y no busquéis apoyo en otro que en Él. ¡Qué poco es lo que reflexionáis! (4) ¡Cuántas ciudades hemos destruido! Nuestro escarmiento les sobrevino mientras maquinaban en sus reuniones nocturnas o sesteaban. (5) Cuando les llegaba Nuestro castigo, su única súplica era decir: “¡Realmente hemos sido infames!” (6) Ten por seguro que les pediremos cuentas a aquéllos a los que enviamos Mensajeros, así como a los propios Mensajeros. (7) Les narraremos su historia con conocimiento de causa, pues no estábamos ausentes. (8) El peso de las obras ese Día será la verdad de cada uno. Así pues, aquéllos cuyas acciones tengan peso habrán salido victoriosos. (9) Mas aquéllos cuyas acciones sean fútiles se habrán perdido a sí mismos, y ello por haber tratado con iniquidad Nuestras aleyas. (10) Os hemos dado preeminencia en la Tierra y facilitado el sustento. ¡Qué poco es lo que agradecéis! (11) Os hemos producido de lo que habíamos creado antes (ver Artículo XVII). Luego dijimos a los malaikah: “¡Servid a Adam[583]!” Todos estuvieron de acuerdo, salvo Iblis, que no aceptó someterse. (12) Dijo: “¿Qué te impide servirle, habiéndotelo ordenado?” Iblis replicó: “Yo soy superior a él. A mí me creaste de fuego, mientras que a él lo has creado de barro.” (13) Dijo: “¡Fuera de aquí! En este lugar no cabe que seas soberbio. ¡Sal de él! A partir de ahora serás despreciado y humillado[584].” (14) Dijo: “Dame de tiempo hasta el Día que sean resucitados.” (15) Dijo: “Se te concede ese plazo.” (16) Dijo: “Ya que me has extraviado, estaré al acecho para que no entren en Tu camino de rectitud. (17) Luego les acometeré por delante y por detrás, por la derecha y por la izquierda y verás que la mayoría de ellos son ingratos.” (18) Dijo: “¡Sal de aquí vilipendiado y cortado de la rahmah de Allah! Que sepan los que de ellos te sigan que llenaré yahannam[585] con todos vosotros.” (19) Y tú, Adam, habita con tu grupo en el Jardín y comed de donde queráis, pero no os acerquéis[586] a este árbol, pues os perderíais, víctimas de vuestra rebeldía. (20) Mas el shaytan les susurró hasta que fueron conscientes de sus vergüenzas. Dijo: “La única razón de que vuestro Señor os haya prohibido este árbol es evitar que seáis malaikah o que alcancéis la inmortalidad.” (21) Y les juró: “Creedme, sólo quiero guiaros a lo que es mejor para vosotros.” (22) Les sedujo con engaños, y una vez hubieron probado del árbol, se les hicieron patentes sus partes pudendas y comenzaron a fabricarse un vestido con hojas del Jardín. Entonces su Señor les llamó: “¿No os había prohibido ese árbol y os había advertido que el shaytan era para vosotros un enemigo declarado[587]?” (23) Dijeron: “¡Señor nuestro! Nos hemos condenado a nosotros mismos por nuestra rebeldía y si no nos perdonas y tienes rahmah de nosotros, seremos de los perdidos.” (24) Dijo: “¡Salid! Seréis enemigos unos de otros. Tendréis en la Tierra un lugar para vivir y los medios necesarios para manteneros en ella por un tiempo.” (25) Dijo: “En ella viviréis, en ella moriréis y de ella se os hará salir.” (26) ¡Banu Adam! Os dimos el conocimiento de cómo haceros vestidos que cubrieran vuestras partes pudendas y os sirvieran de adorno, pero el temor es el mejor vestido que podéis tener. Esto forma parte de los signos de Allah y en ellos tienen un motivo para recapacitar[588]. (27) ¡Banu Adam! Que no os induzca el shaytan a la rebelión como ya lo hizo con vuestros padres sacándoles del Jardín y despojándoles de su vestimenta para que fueran conscientes de sus partes pudendas. Él y los de su tribu os ven desde donde vosotros no los veis[589]. Hemos hecho a los shayatin aliados de los encubridores[590]. (28) Cuando cometían una indecencia, decían: “Encontramos a nuestros padres haciendo lo mismo, y fue Allah quien nos lo ordenó.” Diles que Allah no ordena la indecencia. ¿O es que vais a decir sobre Allah lo que no sabéis? (29) Adviérteles que tu Señor ordena la justicia y que allí donde se postren Le adoren con toda la sinceridad de su corazón. Así como os originó, os hará volver[591]. (30) A unos los habrá guiado, y para otros se habrá confirmado el extravío. Ellos habían tomado a los shayatin como sus aliados en vez de a Allah, y creyeron que estaban guiados[592]. (31) ¡Banu Adam! Acicalaos y vestid vuestras mejores ropas cuando vayáis a adorar a vuestro Señor, y comed y bebed, mas no os extralimitéis en ello. Él no ama a los que derrochan. (32) Pregúntales quién ha prohibido los aspectos de belleza que Allah manifiesta en la creación para Sus siervos y las cosas buenas con las que les sustenta. Diles que todo ello pertenece a los que han creído en la vida de este mundo y les pertenecerá en exclusiva en el Día del Resurgimiento. Así clarificamos las aleyas para la gente que escudriña la creación. (33) Lo que en verdad ha prohibido tu Señor es la indecencia, tanto la manifiesta como la que se oculta; el pecado; abusar de otro sin ningún derecho; que asocien con Allah aquello sobre lo que no ha descendido ninguna autoridad y que hablen de Allah sin conocimiento alguno[593]. (34) Para cada ummah[594] hemos establecido un plazo y cuando éste les llega, no se les retrasa ni una hora ni se les adelanta. (35) “¡Banu Adam! Os llegarán Mensajeros surgidos de entre vosotros que os hablarán de Mis signos.” Quien los tome en serio y actúe con rectitud no sentirá temor ni pesadumbre. (36) En cuanto a los que desmientan Nuestras aleyas y se ensoberbezcan cuando les lleguen serán arrojados al fuego[595], en el que penarán para siempre. (37) ¿Quién es más infame que quien forja embustes contra Allah o desmiente Sus aleyas? Recibirán lo que para ellos esté escrito en el Kitab[596]. Cuando se les presenten Nuestros Enviados para llevárselos y les pregunten: “¿Dónde están los que invocabais aparte de Allah?” Responderán: “Se han escabullido de nosotros,» y reconocerán que encubrieron la verdad. (38) Dirá: “Entrad en el fuego en compañía de las umam[597] de hombres –nas– y yin que ha habido antes de vosotros.” Cada una al entrar maldecirá a su ummah gemela. Así, cuando sin interrupción hayan entrado todas en él, dirán unas de otras: “¡Señor Nuestro! Estos son los que nos extraviaron, dóblales el castigo del fuego.” Dirá: “A todos se os ha doblado el castigo, pero no sois conscientes de ello.” (39) Cada una dirá a la siguiente: “No estáis en mejor posición que nosotros. Gustad, pues, el castigo que merecéis.” (40) A los que nieguen Nuestras aleyas y se ensoberbezcan cuando les lleguen no se les abrirán las puertas del Cielo ni entrarán en el Jardín hasta que no pase el camello por el ojo de una aguja. Así es como pagamos a los nefarios. (41) En yahannam tendrán su lecho y sobre ellos colgarán gualdrapas. Así es como pagamos a los infames. (42) Mas los que crean y actúen con rectitud –y a nadie exigimos, sino en la medida de su capacidad– morarán para siempre en el Jardín. (43) Quitaremos el rencor que pudiera haber en sus pechos. Fluirán ríos por doquier. Dirán: “Alabado sea Allah que nos ha guiado hasta aquí, pues si Allah no nos hubiera guiado, nosotros jamás nos habríamos podido guiar. Los Mensajeros de nuestro Señor vinieron con la verdad.” Se les anunciará: “Este es el Jardín, merecida heredad por vuestras obras.”  (44) Los que estén en el Jardín llamarán a los que estén en el fuego: “Hemos encontrado verídico todo aquello que nos había prometido nuestro Señor. ¿Habéis encontrado verídico lo que os prometió vuestro Señor?” Responderán: “Sí.” Y una voz proclamará entre ellos: “¡Que la maldición de Allah caiga sobre los infames!” (45) Esos que apartan del camino de Allah deseando que sea tortuoso y encubren la realidad de Ajirah[598]. (46) Entre ambos grupos habrá una separación[599], y sobre la parte más elevada de la separación habrá unos que la recorrerán y que reconocerán a cada uno de ellos por su semblante. Cuando llamen a la gente del Jardín, les dirán: “Paz con vosotros.” Aún no habrán entrado en él, pero ya lo desearán ardientemente. (47) Cuando éstos vuelvan la mirada a la gente del fuego, dirán: “¡Señor nuestro, no nos juntes con los infames!” (48) Los que estén en la parte más elevada de la separación llamarán a unos hombres a los que habrán reconocido por su semblante y les preguntarán: “¿Os ha servido de algo todo lo que acumulasteis y el que fuerais soberbios? (49) ¿Acaso no asegurabais que éstos no entrarían en la rahmah de Allah? ¡Entrad en el Jardín! Ya no habrá nada que os cause temor ni pesadumbre.” (50) Y suplicará la gente del fuego a la gente del Jardín: “¡Derramad sobre nosotros un poco de agua o algo con lo que Allah os provee!” Responderán: “Allah ha prohibido ambas cosas a los encubridores.” (51) Esos que tomaron el Din como su profesión y como un medio de justificar su plácida vida. Se dejaron engañar por la vida de este mundo. Hoy les hemos olvidado, como ellos olvidaron el encuentro de este Día, por haber negado Nuestros signos. (52) Hemos venido a ellos con un Kitab que clarificamos conforme a un conocimiento –guía y rahmah para la gente que cree[600]. (53) ¿Acaso están esperando que se manifieste la verdad y se hagan realidad las promesas y amenazas con las que se les advertía? El Día en que eso ocurra dirán los que se habían olvidado de él: “Realmente los Mensajeros de nuestro Señor vinieron con la verdad. ¿Hay algún intercesor que pueda interceder por nosotros o cabe la posibilidad de que podamos regresar[601] y actuar de manera distinta a como actuamos?” Se habrán perdido a sí mismos, extraviados por los embustes que forjaron. (54) Vuestro Señor es Allah, Quien ha creado los Cielos y la Tierra en seis días. Luego ha tomado el control de Su creación desde el Arsh. La noche requiere al día con premura y lo cubre. El Sol, la Luna y las estrellas obedecen sumisos Sus órdenes. ¿Acaso no es Él Quien ha creado todo cuanto existe según un inexorable plan? Bendito sea Allah, el Señor de Todos los Dominios [602]. (55) Suplicad a vuestro Señor con humildad en vuestro interior. Él no ama a los transgresores. (56) No sembréis la corrupción en la Tierra después del orden que se ha puesto en ella, e invocadle con temor y esperanza. La rahmah de Allah está cerca de los que actúan con rectitud. (57) Es Él Quien envía los vientos como buena nueva de Su rahmah. Cuando han reunido nubes bien henchidas, las transportamos hasta una tierra muerta que riegan con su agua y con ella hacemos que broten toda clase de frutos. Del mismo modo haremos salir a los muertos[603]. En eso tenéis algo para reflexionar. (58) De la buena tierra salen frutos por la voluntad de su Señor, pero la mala no da, sino tribulaciones. Así vamos organizando y clarificando las aleyas para los que son agradecidos. (59) Enviamos a Nuh[604] a su gente con la misión de advertirles: “¡Gentes de este lugar! ¡Adorad a Allah! No tenéis otro ilah[605] que Él. Temo que os llegue el castigo de un Día implacable.” (60) Dijeron los principales de entre su gente: “Te vemos en un claro extravío[606].” (61) Dijo: “¡Creedme! No hay en mí ningún extravío; antes bien, soy un Mensajero del Señor de Todos los Dominios. (62) No hago, sino transmitiros los mensajes de mi Señor y guiaros a lo que es mejor para vosotros. Yo sé por la gracia de Allah lo que vosotros no sabéis. (63) ¿Acaso os sorprende que os llegue de vuestro Señor el recordatorio a través de un hombre de entre vosotros para que toméis en serio Sus advertencias y de esta forma se os pueda tener rahmah?” (64) Mas le acusaron de mentiroso. Le salvamos a él y a cuantos con él estaban en la nave, ahogando a los que habían negado Nuestros signos. Era una gente incapaz de percibir la realidad. (65) A los Ad enviamos a su hermano Hud con la misión de advertirles: “¡Gentes de este lugar! ¡Adorad a Allah! No tenéis otro ilah que Él. ¿No vais a temer?” (66) Dijeron los principales de entre su gente, los que con más ahínco encubrían la verdad: “Todo lo que dices nos parece propio de un necio, y estamos por pensar que seas un mentiroso.” (67) Dijo: “¡Gentes de este lugar! Nada tengo de necio; antes bien, soy un Mensajero del Señor de Todos los Dominios. (68) No hago, sino transmitiros los mensajes de mi Señor. Soy la mejor referencia que podáis tener para guiaros. (69) ¿Acaso os sorprende que os llegue el recuerdo de vuestro Señor a través de un hombre de entre vosotros para que toméis en serio Sus advertencias? ¿Es que habéis olvidado cuando os hizo sucesores de la gente de Nuh y os dio una complexión y una fuerza superiores? Recordad, pues, la gracia de Allah para que salgáis victoriosos.” (70) Dijeron: “¿Has venido a nosotros con la propuesta de que adoremos a Allah y únicamente a Él y nos guardemos de adorar lo que adoraban nuestros padres? Tráenos eso con lo que nos amenazas si es verdad lo que dices[607].” (71) Dijo: “Ha de caer sobre vosotros un castigo incesante y la ira de vuestro Señor. ¿Vais a discutir conmigo sobre unos nombres que vosotros y vuestros padres os habéis inventado, y sobre los que Allah no ha descargado ninguna autoridad? Esperad a ver lo que sucede, que yo también estaré expectante.” (72) Lo salvamos a él y a cuantos con él estaban por Nuestra rahmah, exterminando a los que habían negado Nuestros signos. No eran creyentes. (73) A los Zamud enviamos a su hermano Salih con la misión de advertirles: “¡Gentes de este lugar! ¡Adorad a Allah! No tenéis otro ilah que Él. Os ha llegado una clara indicación de vuestro Señor –la camella de Allah. Dejadla que coma libremente en la tierra de Allah y no le causéis ningún daño, pues si lo hicierais, recibiríais un doloroso castigo. (74) Recordad cuando os hizo sucesores de los Ad y os dio un lugar propicio en el que pudierais estableceros[608]. Os hacéis palacios en las llanuras y excaváis casas en las montañas. Recordad las bendiciones con las que Allah os ha favorecido y no corrompáis la Tierra cometiendo maldades.” (75) Los ensoberbecidos dirigentes de su pueblo dijeron a los que habían creído y no tenían ningún poder ni influencia: “¿Acaso sabéis a ciencia cierta que Salih sea un Enviado de su Señor?” Contestaron: “Creemos firmemente en aquello con lo que ha sido enviado.” (76) Les dijeron movidos por su arrogancia: “Negamos aquello en lo que creéis.” (77) Colocaron en alto las pezuñas de la camella y le cortaron los tendones del corvejón, rebelándose así contra la orden de su Señor[609]. Dijeron: “¡Salih! Tráenos aquello con lo que nos has amenazado si es verdad que eres uno de los Enviados!” (78) Entonces les llegó el castigo[610] del Cielo y aparecieron en sus casas caídos de bruces contra el suelo –inmóviles, muertos. (79) Se alejó de ellos diciendo: “¡Gentes de este lugar! No he hecho, sino transmitiros los mensajes de mi Señor y guiaros a lo que era mejor para vosotros, pero habéis detestado que os corrigiese[611].” (80) Enviamos a Lut para que advirtiera a la gente de ese lugar: “¿Cultiváis la indecencia que nadie antes ha cometido en ninguno de los dominios? (81) ¿Satisfacéis vuestros deseos con los hombres en vez de con las mujeres? ¡Qué gran iniquidad lo que hacéis!” (82) Mas la única respuesta que obtuvo de la gente fue: “¡Echadlos de la ciudad! Les gusta la pureza[612].” (83) Lo salvamos a él y a su familia a excepción de su mujer que estaba demasiado apegada al pasado[613]. (84) E hicimos que cayera sobre ellos una lluvia torrencial[614]. ¡Mira cómo acabaron los nefarios! (85) A los Madian enviamos a su hermano Shuaib con la misión de advertirles: “¡Gentes de este lugar! ¡Adorad a Allah! No tenéis otro ilah que Él. Os ha llegado una clara indicación de vuestro Señor –dad la medida y el peso justos, y no lesionéis los derechos de la gente ni corrompáis en la Tierra después del orden que se ha puesto en ella. Esto es mejor para vosotros si sois creyentes. (86) No os apostéis en los senderos como si fuerais asaltadores ni desviéis del camino de Allah a quien cree en Él, haciéndolo tortuoso. Recordad cuando erais pocos y Él os multiplicó. Mirad cómo han acabado los corruptores. (87) Si hay un grupo de entre vosotros que cree en aquello con lo que he sido enviado y otro grupo que no cree en ello, resistid hasta que Allah juzgue entre nosotros. Él es el Mejor de los Jueces.” (88) Dijeron los ensoberbecidos dirigentes de su pueblo: “¡Shuaib! Te vamos a echar de esta ciudad a ti y a los que creen contigo, a menos que volváis a nuestra mil-lah[615].” Les respondió: “¿Aunque la detestemos? (89) Si volviéramos a vuestra mil-lah después de que Allah nos ha librado de ella, estaríamos forjando un embuste contra Él. Nunca volveremos a ella a menos que esa sea la voluntad de Allah, nuestro Señor. Abarca con Su conocimiento todas las cosas. A Allah nos encomendamos. ¡Señor nuestro! Muestra la diferencia entre nuestra creencia y la de la gente de este lugar. Nadie mejor que Tú para separar la verdad de la falsedad[616].” (90) Dijeron los principales de entre su gente, los que persistían en encubrir la verdad: “Si seguís a Shuaib, os perderéis irremisiblemente.” (91) Entonces les llegó el castigo del Cielo y aparecieron en sus casas caídos de bruces –inmóviles, muertos. (92) Parecía como si los que habían acusado de mentiroso a Shuaib nunca hubieran habitado en ellas. Los que habían acusado de mentiroso a Shuaib fueron los perdedores. (93) Se alejó de ellos diciendo: “¡Gentes de este lugar! No he hecho, sino transmitiros los mensajes de mi Señor y guiaros a lo que es mejor para vosotros. ¿Por qué habría de compadecerme de los encubridores[617]?” (94) Siempre que hemos enviado un Profeta a un pueblo, les hemos castigado primero con calamidades y penuria para que abandonaran su rebeldía. (95) Luego, donde habíamos puesto desgracia, poníamos dicha. Cuando se veían agraciados, decían: “También a nuestros padres les tocó vivir tiempos de infortunio y tiempos de prosperidad.” Nuestro castigo les llegó de súbito, sin que se dieran cuenta de ello. (96) Si estas ciudades[618] hubieran creído y hubieran tomado en serio Nuestras advertencias, les habríamos abierto las bendiciones del cielo y de la tierra. Sin embargo, encubrieron la verdad y recibieron el castigo que merecían. (97) ¿Podía acaso la gente de las ciudades sentirse a salvo de que les llegase Nuestro castigo de noche, mientras dormían? (98) ¿O de que les llegase durante el día, mientras distraídos tan sólo se ocupaban de sus negocios? (99) ¿Pensaban que estaban a salvo de que se hiciera realidad el plan de Allah? Únicamente los perdidos se sienten a salvo de él. (100) ¿Acaso no les sirve de guía a los que después de ellos han heredado sus tierras el hecho de que si quisiéramos, les afligiríamos por sus iniquidades, sellando sus corazones de forma que no pudieran entender lo que oyen? (101) Estas son las ciudades de las que te hemos contados noticias inscritas en el Ghaib[619]. Les llegaron sus Mensajeros con la clarificación. ¿Mas cómo iban a creer en la verdad que ya antes habían encubierto? Así es como Allah sella los corazones de los encubridores. (102) No encontramos en la mayoría de ellos fiel observancia de sus compromisos. No encontramos en la mayoría de ellos, sino rebeldía. (103) Luego, después de ellos, enviamos a Musa con Nuestros signos a Firaun[620] y a sus principales, pero los negaron. Mira cómo acabaron los nefarios. (104) Le dijo Musa: “¡Firaun! Soy un Mensajero del Señor de Todos los Dominios[621] (105) –veraz en cuanto que no digo de Allah, sino la verdad. He venido a vosotros con una clara indicación de vuestro Señor –enviad conmigo a los Banu Isra-il[622].” (106) Replicó Firaun: “Afirmas que has traído un signo. Muéstralo si es verdad lo que dices.” (107) Entonces arrojó su vara y ésta se convirtió en una serpiente. (108) Luego sacó la mano y he aquí que apareció sana a los que miraban. (109) Dijeron los principales de la gente de Firaun: “No hay duda de que conoce bien la magia (110) y con ella quiere sacaros de vuestra tierra. ¿Qué es, pues, lo que disponéis?” (111) Dijeron los principales a Firaun: “Retenlos a él y a su hermano, y envía reclutadores por todo el país (112) para que te traigan a los más grandes magos.” (113) Y vinieron los magos a Firaun y le dijeron: “¿Habrá recompensa para nosotros si vencemos?” (114) Contestó: “Sí, y seréis de mis íntimos.” (115) Dijeron los magos[623]: “¡Musa! Tira tú o si lo prefieres, tiraremos nosotros primero.” (116) Replicó Musa: “Tirad vosotros.” Y al arrojar hechizaron los ojos de la gente –nas– y los amedrantaron, desplegando ante ellos su poderosa magia. (117) Entonces inspiramos[624] a Musa: “¡Arroja tu vara!” Y capturó velozmente el engaño que habían fabricado. (118) De esta forma se afirmó la verdad y resultó fútil su fabricación. (119) Allí quedaron vencidos y humillados. (120) Los magos entonces se postraron ante aquella evidencia. (121) Dijeron: “Creemos en el Señor de Todos los Dominios (122) –el Señor de Musa y Harun.” (123) Les dijo Firaun: “¿Habéis creído en él antes de que os haya autorizado a ello? Ahora veo que es una artimaña que habéis tramado en la ciudad para echar de ella a su gente, pero pronto sabréis. (124) Os cortaré la mano y el pie contrarios, y luego os crucificaré a todos.” (125) Dijeron: “Inevitablemente a nuestro Señor hemos de volver. (126) Te vengas de nosotros sólo por haber creído en los signos de nuestro Señor cuando nos han llegado. ¡Señor nuestro! Danos aguante para soportar el tormento y llévanos a Ti sometidos a Tu voluntad.” (127) Dijeron los principales de entre la gente de Firaun: “¿Vas a dejar que Musa y los suyos sigan corrompiendo nuestras costumbres y renieguen de ti y de tus alihah[625]?” Respondió Firaun: “Mataremos a sus hijos y dejaremos con vida a sus mujeres, y los dominaremos con un irresistible poder.” (128) Dijo Musa a la gente que estaba a su cargo: “Buscad apoyo en Allah y resistid, pues en verdad que la Tierra es de Allah y la dará en heredad a quien Él quiera de Sus siervos. La victoria final es de los temerosos[626].” (129) Dijeron: “Hemos sufrido toda clase de aflicciones antes de que vinieras a nosotros y también después.” Replicó Musa: “Puede que vuestro Señor destruya a vuestros enemigos y haga que les sucedáis en esta tierra para de esta forma ver cómo actuáis.” (130) Castigamos a la gente de Firaun[627] con años de calamidades y empobrecimos sus cosechas para ver si recapacitaban. (131) Si les acontecía algo bueno, decían: “Eso se debe a nosotros,” pero si les afligía alguna calamidad, lo atribuían a los malos augurios que acompañaban a Musa y a los que con él estaban. ¿Pero acaso no era Allah Quien decidía su suerte? Sin embargo, la mayoría de ellos no era consciente. (132) Dijeron: “Sea cual sea el signo que nos traigas para hechizarnos con él, no te vamos a creer.” (133) Enviamos contra ellos lluvias torrenciales, plagas de langostas, piojos, ranas y sangre como signos que pudieran hacerles cambiar de actitud, pero se ensoberbecieron y fueron de los nefarios. (134) Cuando se vieron de tal manera afligidos por un castigo incesante, le dijeron: “¡Musa! Suplica a tu Señor que retire de nosotros este mal en virtud de lo que te ha prometido. Si así lo haces, creeremos en ti y dejaremos ir contigo a los Banu Isra-il,” (135) pero después de que les hubimos retirado el castigo durante el tiempo convenido, rompieron su palabra. (136) Les pagamos debidamente ahogándoles en el mar por haber negado Nuestros signos y haber sido negligentes con ellos[628]. (137) Y dimos en heredad toda esa tierra que habíamos bendecido a los que antes habían estado oprimidos. De esta forma se hizo realidad la promesa que tu Señor había hecho a los Banu Isra-il por haber resistido. Destruimos la magnificencia sobre la que Firaun y su gente habían erigido su poder. (138) Hicimos que los Banu Isra-il dejaran atrás el mar, y llegaran a un pueblo que adoraba ídolos. Dijeron: “¡Musa! Haznos un ilah como los alihah que ellos tienen.” Replicó Musa: “¡En verdad que sois gente ignorante! (139) Tened por seguro que eso a lo que se entregan les llevará a la destrucción, y vanas serán sus obras.” (140) Dijo: “¡Queréis que os busque otro ilah que Allah cuando es Él Quien os ha preferido por encima de todos los demás?” (141) Recordad cuando os salvamos de la gente de Firaun que os infligía un terrible castigo –mataba a vuestros hijos y dejaba con vida a vuestras mujeres. Eso fue una gran prueba que vuestro Señor os impuso. (142) Convinimos con Musa que pasaría treinta noches, que luego completamos con diez más, haciendo un total de cuarenta noches, el tiempo establecido por su Señor[629]. Dijo entonces Musa a su hermano Harun: “Ponte a cargo de la gente, actúa de la mejor manera y no sigas el camino de los nefarios.” (143) Cuando Musa vino a Nuestra cita y le habló su Señor, dijo: “¡Señor mío! Haz que Te pueda ver.” Le dijo: “No Me verás, pero mira a la montaña y si se mantiene firme en su lugar entonces Me verás.” Y cuando su Señor se manifestó en la montaña, quedó destruida por completo y Musa cayó fulminado. Cuando recobró el conocimiento, exclamó: “¡Perfecto eres más allá de toda contingencia! Acepta mi arrepentimiento. Soy el primero en creer[630].” (144) Dijo: “¡Musa! Te he elegido de entre los hombres –nas– para que transmitas Mis mensajes y escuches Mi palabra, así pues toma lo que te he dado y sé de los agradecidos[631].” (145) Luego inscribimos en las tablas que le dimos instrucciones y una aclaración para cada cosa –“Tómalo con fuerza, y ordena a tu pueblo que lo estudie y deduzca sus significados con la mejor disposición para ello. Os mostraré la morada de los rebeldes (convertidas hoy en ruinas). (146) Apartaré de Mis signos la visión de los que actúan con soberbia sin ningún derecho.” Aunque vean todo tipo de signos, no creen en ellos, y si ven el camino que lleva a la guía, se desvían de él, pero si ven el camino de la rebeldía, enseguida lo toman como su camino. Y ello por haber negado y haber sido negligentes con Nuestras aleyas[632]. (147) Vanas serán las obras de los que niegan Nuestras aleyas y el encuentro de Ajirah[633]. ¿Acaso recibirán otro pago que el que corresponde a su forma de actuar? (148) Después de que Musa se ausentara, cogió la gente las joyas que tenían e hicieron con ellas el cuerpo de un becerro que mugía. ¿Acaso no veían que ni les hablaba ni les guiaba al camino? Lo adoraron y grande fue su iniquidad[634]. (149) Cuando fueron conscientes del error que habían cometido y de cómo se habían extraviado, exclamaron: “Si nuestro Señor no tiene rahmah de nosotros y nos perdona, estaremos perdidos.” (150) Cuando Musa[635] regresó a su gente, airado y afligido, les dijo: “¡De qué aborrecible manera os habéis hecho cargo de los asuntos en mi ausencia! ¿Teníais prisa en que os llegara el juicio de vuestro Señor?” Arrojó las tablas y agarró por la cabeza a su hermano, arrastrándolo hacia sí. Dijo entonces Harun: “¡Hijo de mi madre! No me tomaron en consideración y a punto estuvieron de matarme. No hagas que los enemigos se alegren de mi aflicción ni me trates como a un nefario.” (151) Musa entonces suplicó[636]: “¡Señor mío! Perdónanos a mí y a mi hermano, y admítenos en Tu rahmah, pues nadie como Tú tiene misericordia y compasión.” (152) Sobre aquellos que adoraron el becerro[637] caerá la ira de su Señor y serán humillados en la vida de este mundo. Así es como pagamos a los que forjan falsedades. (153) En cuanto a los que hayan cometido maldades y luego, después de eso, se arrepientan y crean, que sepan que tu Señor es el Perdonador, el Compasivo. (154) Cuando amainó la ira de Musa, recogió las tablas en cuyo texto[638] había guía y rahmah para los que temen a su Señor. (155) Luego Musa eligió a setenta hombres de entre su gente para acudir a la cita que tenía con Nosotros. Después de que les sacudiera un temblor trepidante, suplicó Musa: “¡Señor mío! Si hubieras querido, ya los habrías aniquilado y en verdad que a mí también. ¿Nos vas a destruir por lo que han hecho unos necios? Yo veo que es una prueba con la que extravías y guías según Tu voluntad. No tenemos otro protector que Tú. Perdónanos y ten rahmah de nosotros. En verdad que no cesas nunca de perdonar. (156) Decreta para nosotros lo bueno en esta vida y en Ajirah. A Ti nos volvemos arrepentidos[639] después de haber estado en el error.” Dijo: “Aflijo con Mi castigo según Mi voluntad, pero Mi rahmah abarca todas las cosas. La decretaré para los que sean temerosos[640],” para los que paguen la zakah y crean en Nuestros signos. (157) Esos que siguen al Mensajero, el Profeta iletrado[641], al que encuentran mencionado en la Taurah y en el Inyil[642], que les ordena lo que es razonable y les prohíbe la iniquidad, les hace lícito todo lo que beneficia e ilícito todo lo que daña y los libera de la carga y de las cadenas que les aprisionaban. Por ello, los que creen en él, se aplican en sus enseñanzas, lo preservan, y siguen la luz[643] que hicimos que descendiera con él –ésos son los que saldrán victoriosos. (158) Declárales que has sido enviado a toda la gente como el Mensajero de Allah, a Quien pertenece la soberanía de los Cielos y de la Tierra. No hay ilah, sino Él. Vivifica y hace morir. Creed pues en Allah y en Su Mensajero, el Profeta iletrado, quien cree en Allah y en todo lo que ha revelado. Seguidle, pues, para que estéis guiados. (159) Entre la gente de Musa había una ummah que guiaba con la verdad y juzgaba con justicia[644]. (160) Los dividimos en doce grupos (Asbat[645]) y cada uno de ellos se hizo una ummah. E inspiramos a Musa cuando su gente le pidió de beber: “Golpea la piedra con tu vara,” y brotaron de ella doce fuentes. Todos sabían de dónde tenían que beber. Les resguardamos con la sombra de una nube, e hicimos que descendiera para ellos el manna y el salwa[646]. ¡Comed de las cosas buenas con las que os proveemos! Ninguna aflicción nos causaron. Antes bien, se afligieron a ellos mismos. (161) Se les dijo: “Habitad en esta ciudad y comed a vuestro agrado de lo que hay en ella, y decid: ¡Hit-tah[647]! Y entrad por la puerta con humildad. Perdonaremos vuestras faltas, y a los que hagan el bien les añadiremos aún más.” (162) Los nefarios, sin embargo, cambiaron las palabras que se les había ordenado decir y del Cielo les enviamos un terrible castigo por su iniquidad. (163) Pregúntales por la ciudad que se encontraba a orillas del mar. Transgredieron el sábado, siendo el sábado cuando los peces acudían y se dejaban ver, mientras que los días en los que no habían de guardar descanso no acudían. Así fue como les probamos por haberse rebelado contra lo que se les había prescrito. (164) Hubo una ummah de entre ellos que dijo: “¿Por qué aleccionáis a una gente a la que Allah va a destruir o les va a infligir un duro castigo?” Replicaron: “Para que no puedan justificarse ante vuestro Señor y para que quizás así tomen en serio las advertencias que reciben.” (165) Cuando se olvidaron de las amonestaciones que habían recibido, salvamos a quienes prohibían el mal e infligimos a los infames de entre ellos un terrible castigo en pago por su rebeldía. (166) Cuando fueron más allá de lo que se les había prohibido, les dijimos: “¡Sed monos aborrecibles[648]!” (167) Después de eso, tu Señor les auguró que hasta el Día del Resurgimiento no cesaría de enviarles a quien les infligiera los más terribles castigos. Tu Señor es rápido en castigar, ¿pero acaso no es el Perdonador, el Compasivo? (168) Los dividimos en diferentes umam en la Tierra. De entre ellas las hay que actúan con rectitud y las hay que no. Les probamos con lo bueno y con lo malo para que de esta forma pudieran retractarse y volver al camino de rectitud. (169) Tras ellos vinieron otros que heredaron el Kitab[649]. Toman lo más vil de lo que les ofrece la vida de este mundo y dicen: “Todo se nos perdonará.” Si les llega una vileza semejante, la toman también. A pesar de que estudiaban el Kitab, se desentendieron del pacto al que se habían comprometido al recibirlo de no decir sobre Allah, sino la verdad. La morada de Ajirah es mejor para los que toman en serio Nuestras advertencias. ¿Es que no van a razonar? (170) Que tengan por cierto los que aplican el Kitab y establecen la salah que no dejaremos que se pierda el merecido galardón de los que actúan con rectitud. (171) Cuando hicimos que temblara el monte por encima de ellos como si fuera un tendal, creyeron que se les venía encima. Tomad con fuerza lo que os hemos dado y recordad lo que hay en él para que seáis de los temerosos[650]. (172) Cuando tu Señor se dirigió a la descendencia de los Banu Adam e hizo que testimoniaran sobre ellos mismos[651]: “¿Acaso no soy Yo vuestro Señor?” Respondieron: “Atestiguamos que lo eres.” Y ello para que el Día del Resurgimiento no dijerais: “En verdad que desconocíamos este asunto.” (173) Ni pudierais excusaros diciendo: “Ya nuestros padres eran idólatras y nosotros fuimos sus descendientes. ¿Vas a destruirnos por lo que han hecho los falaces?” (174) De esta forma clarificamos las aleyas para que vuelvan al camino de rectitud. (175) Infórmales de aquél a quien habíamos dado Nuestros signos y se desentendió de ellos. El shaytan entonces fue tras él y le sedujo. (176) De haber sido esa Nuestra voluntad, le habríamos elevado con ellos, pero él prefirió la Tierra y seguir sus deseos. Es como el perro, que si lo ahuyentas jadea y si lo dejas también jadea. Así son los que niegan la verdad de Nuestros signos[652]. Mas sigue contándoles estos relatos para ver si reflexionan. (177) ¡Qué mal ejemplo el de los que niegan la verdad de Nuestras aleyas y se dañan a sí mismos! (178) Están guiados aquellos a los que Allah guía. Los perdedores son aquellos a los que Él extravía[653]. (179) Hemos creado para yahannam multitud de yin y de hombres. Tienen corazones con los que no comprenden[654], ojos con los que no perciben y oídos con los que no entienden lo que oyen. Son como animales de rebaño o aún más extraviados. Esos son los negligentes. (180) De Allah son los nombres más hermosos[655]. Así pues, suplicadle con ellos y dejad a quienes los profanan. Les pagaremos por ello debidamente. (181) Entre los que hemos creado hay una ummah que guía con la verdad y en base a ella juzga con justicia. (182) A los que renieguen de Nuestras aleyas los llevaremos gradualmente a la ruina por donde no se den cuenta. (183)Les dejaré aún por un tiempo, pero al final se impondrá Mi inexorable plan.”[656] (184) ¿Es que no van a reflexionar? No hay locura alguna en su compañero. No es, sino un irrefutable advertidor. (185) ¿Acaso no contemplan el universo y todo lo que Allah ha creado, y no caen en la cuenta de que su plazo pueda estar próximo a cumplirse? ¿Es qué habrá después de éste otro relato en el que merezca la pena creer? (186) No hay guía para quien Allah extravía. Les hace vagar errantes como si estuvieran ciegos. (187) Te preguntan sobre la Hora, sobre cuándo llegará. Infórmales que sólo tu Señor lo sabe, y nadie más conoce el tiempo en el que se manifestará. Tener ese conocimiento sería demasiado pesado para los que están en el Cielo y en la Tierra. Os llegará de improviso. Te preguntan como si estuvieras bien informado de ella. Adviérteles que su conocimiento pertenece en exclusiva a Allah, pero la mayoría de los hombres no es consciente de ello. (188) Aclárales que no tienes más poder de beneficiarte o de perjudicarte a ti mismo que el que Allah quiera darte. Si conocieras el Ghaib[657], habrías tomado de él mucho bien y ningún mal te habría afligido, pero no eres, sino un advertidor y un anunciador de buenas nuevas a los creyentes. (189) Es Él Quien os creó de una sola nafs, y produjo de ella su pareja, en la que apaciguar su deseo[658]. Y cuando yacen juntos, y queda preñada de una carga ligera con la que continua hasta que se hace pesada, entonces ambos suplican a Allah, su Señor: “Si nos das un hijo rectamente guiado, sabremos agradecértelo.” (190) Mas cuando les concede un hijo rectamente guiado, atribuyen a otras entidades la gracia que han recibido y a ellas agradecen. ¡Lejos está Allah en Su perfección de aquello con lo que Le asocian! (191) ¿Acaso Le igualan con aquéllos que no han creado nada, sino que, antes bien, ellos mismos han sido creados? (192) No pueden apoyarse en ellos ni ellos pueden apoyarse en sí mismos. (193) Si les llamáis a la guía, no os seguirán. Lo mismo da que les llaméis o que os desentendáis de ellos. (194) Tened en cuenta que aquéllos a los que invocáis en vez de a Allah son siervos como vosotros. Si sois sinceros, decid si os responden cuando los invocáis[659]. (195) ¿Tienen acaso piernas con las que andan? ¿O manos de las que pueden hacer uso? ¿O tienen ojos con los que ven? ¿U oídos con los que oyen? Diles que llamen a sus protectores y que luego tramen contra ti lo que quieran sin más demora. (196) Sabed que mi protector es Allah, Quien hace descargar el Kitab[660] y protege a los que actúan con rectitud. (197) No tenéis apoyo en ésos a los que invocáis en vez de a Él ni ellos pueden apoyarse a sí mismos.” (198) Si los llamáis a la guía, no escuchan. Ves que te miran, pero no perciben. (199) Muéstrate indulgente, ordena lo que beneficia y apártate de los ignorantes[661]. (200) Si el shaytan te incita al mal y a la discordia, busca la protección de Allah. Él está atento a todo cuanto acontece en Su creación, y actúa según Su conocimiento. (201) Cuando el shaytan incita a los temerosos con sugestiones maléficas, éstos recuerdan y el recuerdo les hace percibir la realidad. (202) En cuanto a sus hermanos, les hacen continuar en el extravío y en él persisten. (203) Cuando no les traes ninguna aleya, dicen: “¿Por qué no te inventas una?” Respóndeles que sólo sigues lo que se te inspira de tu Señor. Lo que les transmites no son, sino clarificaciones que vienen de su Señor –guía y rahmah para los creyentes. (204) Cuando se recite el Qur-an, escuchad y guardad silencio para que se os tenga rahmah. (205) Recuerda a tu Señor en tu interior con humildad y temor, sin subir la voz, al comenzar y al terminar el día. No seas de los negligentes[662]. (206) A los que están junto a tu Señor la soberbia no les impide adorarle. Reconocen Su perfección más allá de toda contingencia, y ante Él se postran.

Notas

[581]  Ver artículo IV.

[582]  Ver artículo XIV y esquema 19.

[583] El término sayada سَجَدَ significa –postrarse, pero también doblegarse, estar bajo el mando, ejercer un cargo, servir a otro. No parece adecuado utilizar aquí el significado “postrarse” cuando se trata de un ser humano, Adam, y sólo Allah es digno de ser adorado. Allah el Altísimo ordena a los malaikah que le sirvan y protejan  a él y a sus descendientes hasta que la humanidad sea capaz de valerse por sí misma después de haber recibido durante milenios las enseñanzas y la guía proféticas. Ver artículo XVII.

[584]  Ver artículos III y XXII.

[585]  Ver referencia F17.

[586] Allah el altísimo no le dice a Adam que no coma de ese árbol, sino que no se acerque, ya que acercarse a lo prohibido significa perder la fuerza de voluntad para resistir a la tentación. Este hecho es muy importante a la hora de entender la diferencia entre la Ley y la mil-lah. La Ley prohíbe comer del árbol, pero la mil-lah va más allá y nos prohíbe incluso acercarnos. De esta forma vemos que la Ley delimita el terreno en el que nos podemos mover, mientras que la mil-lah delimita el terreno por el que es seguro moverse. Ver artículo XI.

[587]  Ver artículos III, XVII, XIX y XXII; apéndice J; cuadro C3 y esquemas 2 y 8 con textos.

[588]  Ver artículo III.

[589]  Ver artículo XXI e Info 2.

[590]  Ver artículo XII y cuadro C3.

[591]  Ver artículo IV, V, VII y XVII.

[592]  Ver artículo XII y cuadro C3.

[593]  Ver apéndice E.

[594]  Ver Info 22.

[595]  Ver referencia F17.

[596]  Ver artículo XIV y esquema 19.

[597]  Umam أُمَم, plural de ummah أُمَّة.

[598]  Ver apéndice Q.

[599] En toda esta página el protagonista es Ajirah. Se nos informa de que habrá una separación hiyab حِجَابٌ entre la gente destinada a yahannam y los que entrarán en el Jardín. Aunque desconocemos cuál pueda ser su naturaleza, será una barrera infranqueable. Esta separación tiene un cierto espesor, ya que en su parte superior hay entidades que la recorren –al-‘araf الأَعْرَافِ, término que deriva del verbo ‘arafa عَرَفَ, y es la forma plural de ‘uruf عُرُف, que significa –parte elevada de un terreno, muro interpuesto entre el Paraíso y el fuego, y también la parte más elevada de ese muro. La siguiente información que nos llega es que en esa parte superior del muro, de la separación, hay entidades que la recorren. El término con el que se las menciona es riyal رِجالٌ, plural de rayul رَجُل, que significa –hombres, quien anda sobre dos piernas, ya que el término para pierna es riyl رِجْل, que deriva del mismo verbo, rayala رَجَلَ, que rayul رَجُل. Los comentaristas del Qur-an interpretan que esas entidades que caminan, que andan con dos piernas, pueden ser hombres cuyas acciones no logran inclinar la balanza hacia el Jardín ni hacia el fuego. Otros dicen que se está haciendo referencia a los Profetas y otros a los malaikah. Las dos primeras opciones quedan descartadas por el propio Qur-an, ya que ni los hombres comunes ni los profetas conocen a toda la humanidad ni saben con certeza quiénes irán al Jardín y quiénes al fuego. Sin embargo, los malaikah sí los conocen, malaikah específicos, cuya tarea es asegurarse de que toda la gente del Jardín esté en el lado correcto de la separación, y lo mismo la gente del fuego. En esta misma aleya se dice que estas entidades, estos malaikah, conocen a los hombres, a todos, a los del Jardín y a los del fuego, por su semblante يَعْرِفُونَ كُلاًّ بِسِيمَاهُمْ –hay en todos ellos algo, una marca, un signo, invisible, que los malaikah sí ven. En la sura 55 – ar Rahman se utiliza este mismo término:

(41) Se reconocerá a los nefarios por su semblante (sima سِيما)

Sura 55 – ar Rahman

Estos malaikah tienen forma humana y andan sobre dos piernas –son, pues, riyal رِجال. Es el momento de la separación y de la espera. Es el último recuento. Saludan a la gente del Jardín: وَنَادَوْا أَصْحَابَ الْجَنَّةِ أَن سَلامٌ عَلَيْكُمْ لَمْ يَدْخُلُوهَا وَهُمْ يَطْمَعُونَ – Cuando llamen a la gente del Jardín, les dirán: “Paz con vosotros.” Aún no habrán entrado en él, pero ya lo desearán ardientemente. Todavía no han entrado en el Jardín, pero ya saben que esa será su morada. A pesar de ello, es un momento crítico y aun temen que algo pueda ir mal. Por ello, suplican a su Señor: رَبَّنَا لاَ تَجْعَلْنَا مَعَ الْقَوْمِ الظَّالِمِينَ – “¡Señor nuestro, no nos juntes con los infames!” Después de eso, los malaikah se dirigirán a la gente del fuego, a los que están en la otra parte de la separación, a quienes también reconocerán por las marcas o signos estampados en su semblante بِسِيمَاهُمْ, y les dirán: وَنَادَى أَصْحَابُ الأَعْرَافِ رِجَالاً يَعْرِفُونَهُمْ بِسِيمَاهُمْ قَالُواْ مَا أَغْنَى عَنكُمْ جَمْعُكُمْ وَمَا كُنتُمْ تَسْتَكْبِرُونَ  – “¿Os ha servido de algo todo lo que acumulasteis y el que fuerais soberbios?” También es tiempo de que los nefarios vean su error de apreciación con respecto a los creyentes. En dunia pensaban que muchos de los que ahora van a entrar en el Jardín serían pasto del fuego –pobres, sin relevancia social, política o científica; gente vulgar, enferma… Sin embargo, los malaikah que hablan con ellos se lo echan en cara: أَهَؤُلاء الَّذِينَ أَقْسَمْتُمْ لاَ يَنَالُهُمُ اللَّهُ بِرَحْمَةٍ – ¿Acaso no asegurabais que éstos no entrarían en la rahmah de Allah? ¡Cuán equivocados estaban? ادْخُلُواْ الْجَنَّةَ لاَ خَوْفٌ عَلَيْكُمْ وَلاَ أَنتُمْ تَحْزَنُونَ – ¡Entrad en el Jardín! Ya no habrá nada que os cause temor ni pesadumbre.”

En la aleya 50 nos encontramos con la secuencia posterior a la espera –ya han entrado unos en el Jardín y otros en el fuego. Sin embargo, todavía hay comunicación entre ambos dominios: وَنَادَى أَصْحَابُ النَّارِ أَصْحَابَ الْجَنَّةِ أَنْ أَفِيضُواْ عَلَيْنَا مِنَ الْمَاء أَوْ مِمَّا رَزَقَكُمُ اللَّهُ قَالُواْ إِنَّ اللَّهَ حَرَّمَهُمَا عَلَى الْكَافِرِينَ – Y suplicará la gente del fuego a la gente del Jardín: “¡Derramad sobre nosotros un poco de agua o algo con lo que Allah os provee!” Responderán: “Allah ha prohibido ambas cosas a los encubridores.”

El Juicio ha terminado y cada uno ha recibido lo que se le había prometido. Nadie ha sido tratado injustamente. Allah el Altísimo nos regala con estas y otras aleyas parte de la geografía de Ajirah para que tomemos en serio Sus advertencias, para que entendamos cuán terrible y cuán maravilloso podrá ser ese Día –de nosotros depende. Ver apéndice K.

[600] “La gente que cree” son aquellos que tienen iman en su corazón aunque esté soterrado o desviado por la ignorancia y el encubrimiento de su tiempo en general o de su familia y de su medio en particular. Mas cuando llega la profecía y se revelan las aleyas clarificadoras procedentes del Kitab, este iman reconoce que son la verdad y comienza a purificarse y a reafirmarse, aflorando, finalmente, a la superficie. Por ello dice Allah el Altísimo: Allah es el Protector de los creyentes; los saca de las tinieblas y los lleva a la luz. (2:257) Incluso en las tinieblas son creyentes. Viven en medio de la ignorancia y de la confusión de su tiempo, pero el iman sigue latiendo en sus corazones. Allah el Altísimo, por Su Misericordia, los saca de ese estado de oscuridad y los lleva a la luz que les guía al Camino de rectitud.

[601]  Ver Info 16.

[602]  Ver artículo XXI e Info 2.

[603]  Ver artículo XVII.

[604]  Ver artículo XXII y esquemas 20 y 23.

[605]  Ver Info 14.

[606]  Ver apéndice O.

[607]  Ver referencia F18.

[608]  Ver artículo XX y esquemas 20 y 23.

[609] De esta forma, la camella quedó inmovilizada, incapaz de andar y de beber. Justo lo contrario de lo que su Señor les había ordenado que hicieran –que dejaran libre a Su camella para que esta pudiera moverse e ir a los abrevaderos.

[610]  Ver Info 15.

[611] La aleya 79 se puede interpretar de dos formas. Según la primera interpretación el Profeta Salih habría pronunciado estas palabras después de la actitud de rechazo de su pueblo reflejada en la aleya 77 y después habría tenido lugar el temblor al que se hace referencia en la aleya 78. Según la segunda interpretación, Salih se habría salvado del terremoto junto con los creyentes que había con él y sus palabras van dirigidas a él mismo. Es como si hablase en voz alta recordando las advertencias con las que había amonestado a su gente. Estas aleyas están conectadas con las aleyas 64 y 65 de la sura 11 – Hud.

[612]  Ver Info 7.

[613]  Ver artículo XX.

[614]  Esta aleya corrobora nuestra traducción de las aleyas 82 y 83 de la sura 11 – Hud, ya que el castigo que sufrieron las ciudades o aldeas donde vivía Lut, fue una lluvia torrencial. En la aleya 82 de la sura 11, que hemos mencionado, se nos informa que esa lluvia era de terrones de arcilla seca siyyil سِجِّيل, y en términos parecidos se habla de este suceso en la aleya 33 de la sura 51 – al Dhariyat, piedras de barro o arcilla hiyarat min tin حِجارَةً من طِين,  así como en la aleya 4 de la sura

105 – al Fil, de arcilla min siyyil من سِجِّيل. Vemos, pues, claramente, que en todas las aleyas del Qur-an en las que se utiliza el término siyyil se hace referencia a piedras de arcilla seca arrojadas no por las nubes, sino por los malaikah, por malaikah voladores.Ver Info 15.

[615]  Ver artículo XI.

[616]  Ver cuadro C5.

[617]  Esta aleya se puede interpretar de dos formas. Según la primera interpretación el Profeta Shuaib habría pronunciado estas palabras después de la actitud de rechazo de su pueblo reflejada en las aleyas anteriores y después habría tenido lugar su destrucción. Según la segunda interpretación, Shuaib se habría salvado junto con los creyentes que hubiera con él y sus palabras irían dirigidas a él mismo. Es como si hablase en voz alta recordando las advertencias con las que había amonestado a su gente.

[618] Allah el Altísimo nos ha relatado en las aleyas anteriores el rechazo que sufrieron Sus Profetas (Nuh, Hud, Salih, Lut y Shuaib) cuando llegaron a su gente con las advertencias de su Señor y con el Tawhid. Uno a uno estos pueblos fueron destruidos por su iniquidad y su encubrimiento. En la Aleyas 96 el Misericordioso nos invita a recapacitar sobre cómo la desobediencia y la rebeldía no traen sino desgracia y perdición. En las aleyas 97, 98 y 99 hay un sentido particular referido a estos pueblos y de cómo su arrogancia les hizo suponer que estaban a salvo de la ira y del castigo de Allah; y de la misma forma, hay un sentido general, una advertencia a todas las naciones; esta idea queda reforzada en la aleya 100.

[619]  Ver Info 5 y artículo XX.

[620]  Ver artículo XX e Info 24.

[621]  Ver Info 2 y artículo XXI.

[622]  Ver artículo XX y esquemas 20 y 23.

[623]  Ver artículo II.

[624]  A Musa se le dice que tire su vara en tres ocasiones. La primera de ellas cuando se le da la profecía y se le dice que vaya a Firaun con dos signos. La segunda cuando está frente a Firaun y sus principales. La tercera cuando compite con los magos que ha reclutado Firaun. En esta ocasión Musa no sabe qué hacer, pues es una situación imprevista. Yibril le ordenó que fuera a Firaun y le mostrase el signo de la vara y el signo de la mano. Sin embargo, ante él sólo tira la vara –este signo es suficiente para que Firaun empiece a tomar en serio a Musa. En cuanto a la competición con los magos, es algo que no se le había dicho que ocurriría y Musa no sabe qué hacer. Cuando los magos tiran sus palos y cuerdas y estos se convierten en serpientes, Musa es presa del pánico, pues esos magos hacen lo mismo que él –convierten sus palos en serpientes. Por ello, necesita que se le inspire, que se le confirme que tire también él su vara.

[625]  Alihah آلِهاة es el plural de ilah إله, e ilahat  إلاهات es su femenino plural.

[626]  Ver artículo XX.

[627]  Ver Info 24.

[628]  Ver artículo XX.

[629]  El narrador nos relata este suceso y menciona a Allah el Altísimo en tercera persona del singular. Ver artículos III y XXII.

[630]  Ver artículo XXII.

[631]  Ver artículo XXII.

[632] Es decir, el hecho de “haber rechazado Nuestros signos” y “haber sido negligentes con Nuestras aleyas” ha hecho que no les permita guiarse. Ver artículo XIII.

[633]  Ver apéndice Q.

[634]  Ver Info 20.

[635]  Ver artículo XX y esquemas 20 y 23.

[636]  Ver Info 3.

[637]  Ver Info 20.

[638]  El término utilizado aquí es nusjatiha نُسْخَتِها, que deriva del verbo nasaja نَسَخَ  y significa –copia, transcripción del original. No existen otros significados, ya que el verbo nasaja significa –abrogar, anular, cambiar, transformar, substituir. Veamos el posible escenario en el que pudo haberse desarrollado la escena que describe el término musjatiha. Musa, llevado por la ira, arroja las tablas. Más tarde, una vez que se fue apaciguando su ánimo, recoge las tablas, pero éstas han quedado deterioradas o incluso rotas, rajadas o astilladas. Por lo tanto, necesita otras en las que escribir de nuevo el texto original de forma clara. Quizás fuera el propio Musa, ayudado por su hermano Harun, quien se encargase de esta tarea, o quizás fueran los malaikah, los que inscribieron el texto original en las tablas originales. El tiempo que se describe en la aleya de recoger las tablas y el de tener una copia de ellas es, obviamente, distinto –Musa arroja las tablas, después las recoge y al cabo de un tiempo hace una copia de las mismas.

Por otra parte, el hecho de que al término nusjah نُسْخة vaya adosado el posesivo ha هى, indica que se hace referencia a “de ella”, “su copia de ella”. Ver apéndice C y artículo XX.

[639]  El término aquí utilizado es la forma verbal hudna هُدْنا. Ver Info 18.

[640]  Es una interpolación de un discurso de Allah el Altísimo. Ver artículo III y XXII.

[641] La palabra ummiyyun أُمِّيّ que tradicionalmente se traduce por “iletrado” o incluso algunos le han dado el significado de analfabeto, se refiere a no ser académico, a no involucrarse en estudios inútiles y a no intentar destripar el sistema operativo del universo.

Narrado de Said bin Amr bin Said bin Abi al-As que escuchó a Ibn ‘Umar decir: “el Profeta (s.a.s) dijo: ‘En verdad que mi ummah es iletrada (no académica), no calculamos ni anotamos, y el mes es así y así y así.’ Y cuando lo dijo la tercera vez dejó el pulgar pegado a la palma de la mano (sin subirlo como los otros nueve dedos). ‘Y el mes es así y así y así.’ Haciendo un total de treinta.” (Sunan an-Nasai, libro del ayuno, 2143).

Hay una gran sabiduría en observar el cielo y en calcular los meses y el comienzo y el final de Ramadhan siguiendo las fases de la luna. Hay una gran sabiduría en utilizar el miswak para cepillarse los dientes, en sentarse en el suelo y en llevar una vida sencilla regida por lo que es natural y propio del ser humano; y ese es el sentido de ummiyyun, de iletrado.

Por otra parte, el término ummiyyun أُمِّيِّن deriva de um  أُمmadre, y significa –los que siguen la forma natural de vida, la fitrah. No escriben, pues sus transmisiones son orales. No hay una cultura artificial que se superponga y anule a la fitrah. También se hace referencia con este término a los idólatras árabes que habían perdido el Din de Allah transmitido por Ismail y sus descendientes. Ver artículo X y XIV.

[642]  Ver referencias F14 y F15.

[643]  Hay disparidad de opiniones en cuanto a quién se refiere el pronombre personal “él” هُوَ, ya que algunos piensan que se refiere al Profeta (s.a.s) y otros a Allah. No obstante, ambas interpretaciones generan dudas. La clave está en la expresión: y siguen la luz que hicimos que descendiera con él وَاتَّبَعُوا النُّرَ الَّذِى أُنزِلَ مَعَهُ. Por lo tanto, la luz y él descendieron juntos, ya que no se dice que la luz descendió sobre él alaihi عَلَيهِ o a él ilaihi إلَيهِ. Ello nos está indicando que el pronombre “él” hace referencia al Qur-an, pues con él descendió una luz, una clarificación y, por lo tanto, los creyentes deben creer en él, seguir sus enseñanzas y protegerlo de cualquier tipo de manipulación o alteración.

[644]  El sentido de esta aleya va conectado con la siguiente, con la 160. Ver artículo XX y esquemas 20 y 23.

[645]  Ver artículo XX.

[646]  Ver Info 17.

[647]  El verbo hat-ta حَطَّ significa bajar algo de un lugar más alto, como en la frase حَطَّ الأَحْمالَ الدَّواب bajó la carga que llevaban encima los animales. De este mismo verbo deriva el término hit-tatun حِطَّةٌ, que significa pedir que se libere a alguien de la pesada carga que lleva, especialmente de la carga del pecado. También puede significar pedir perdón. Ver artículo XX y esquemas 20 y 23.

[648]  Ver apéndice J.

[649]  Ver artículos XIV y XX y esquemas 20 y 23.

[650]  Ver Info 9.

[651]  Ver artículo XVII.

[652]  Ver cuadro C6.

[653]  Ver artículo XIII.

[654]  Ver Infos 11 y 16 y artículo XIII.

[655]  Ver artículo XV.

[656]  De nuevo, una interpolación del discurso de Allah el Altísimo en estilo directo dentro del texto general. Ver artículos III y XXII.

[657]  Ver Info 5.

[658] Aquí acaba la primera información que recibimos de la aleya con la que se nos da cuenta de cómo fuimos creados –a partir de una sola nafs. En la segunda parte de la aleya se habla en general de la descendencia y de cómo suplicamos a Allah que nos dé hijos justos y buenos, pero cuando nos los da, asociamos ese bien a otros poderes y a ellos agradecemos en vez de a Allah. Ver artículos IV, V y XVII.

[659]  Ver artículo XIX y esquemas 2 y 8 y textos.

[660]  Ver artículo XIV y esquema 19.

[661]  Ver Info 21.

[662]  Ver Info 21.

6.SURA DE LOS REBAÑOS

AL-ANAM

سُورَةُ لأَنْعامِ

Mequinense

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

(1) Alabado sea Allah que ha creado los Cielos y la Tierra, y ha dispuesto que haya tinieblas y luz. Sin embargo, los encubridores pretenden que hay otros con igual poder que su Señor. (2) Es Él Quien os creó de barro[518]. Luego os fijó un plazo. El final de ese plazo está junto a Él. Aun así, dudáis. (3) Él es Allah en los Cielos y en la Tierra[519]. Sabe lo que guardáis en secreto y lo que manifestáis. Conoce el fruto de vuestras obras. (4) No hay aleya que les llegue de las aleyas de su Señor de la que no se aparten. (5) No hacen, sino negar la verdad cuando la reciben. Pronto tendrán noticias de aquello de lo que se burlaban. (6) ¿Acaso no ven cómo hemos barrido pueblos enteros de los que hubo antes de ellos? Les dimos supremacía y les proveímos como no os hemos provisto a vosotros. Hacíamos que cayeran abundantes lluvias del cielo y que fluyeran ríos por sus tierras, pero los destruimos a causa de su iniquidad e hicimos que después de ellos surgieran otros pueblos. (7) Aunque hiciéramos que te descendiera un mensaje escrito en un pergamino que pudieran tocar con sus propias manos, los encubridores dirían: “¡Qué es esto que nos trae, sino magia evidente!” (8) Luego añaden: “¿Por qué no se hace descender un malak que le acompañe?” Si bajara un malak[520], la suerte estaría echada y su tiempo habría concluido. (9) Si hubiéramos hecho que el Mensajero fuese un malak, le habríamos dado forma humana y se habrían quedado más confundidos de lo que están. (10) Ya se burlaron de los Mensajeros que hubo antes de ti, pero sus sarcasmos los tenían sitiados. (11) Diles que vayan por la Tierra y vean cómo acabaron los falaces. (12) Pregúntales de quién es cuanto hay en los Cielos y en la Tierra. Respóndeles que todo ello es de Allah, Quien se ha prescrito a Sí Mismo la rahmah. Tened por seguro que os reunirá el Día del Resurgimiento –Día que sin duda ha de llegar. Allí estarán los que se hayan perdido a sí mismos, los que encubrían la verdad de este Día. (13) De Él es cuanto habita en la oscuridad de la noche y en la claridad del día. Está atento a todo cuanto acontece en Su creación, y según Su conocimiento actúa. (14) Pregúntales si deberías tomar como protector a otro que a Allah, el Originador[521] de los Cielos y de la Tierra, Quien provee a toda la creación y no necesita el sustento de nadie. Infórmales de que se te ha ordenado ser el primero en someterte y que de ninguna forma seas de los idólatras[522]. (15) Transmíteles el temor que sientes al pensar en el castigo de un Día temible que te sobrevendría si desobedecieras a tu Señor. (16) Quien ese Día se haya librado de él, habrá sido por Su rahmah[523]. Esa es la clara victoria. (17) Si Allah te aflige con un mal, nadie excepto Él podrá retirarlo. Y si te concede un bien, sabe que Él tiene el poder sobre todas las cosas. (18) Es Él Quien se impone irresistiblemente sobre Sus siervos –el que Juzga con Sabiduría, el Conocedor de Todos los Registros[524]. (19) Pregúntales de quién es el testimonio más fiable. Respóndeles que de Allah, que es el Testigo entre ellos y tú. Y anúnciales que se te inspira este Qur-an para advertirles a ellos y a todo aquel a quien le alcance y sea capaz de comprenderlo. ¿Daréis testimonio de que hay otros dioses junto a Allah? Adviérteles que tú nunca atestiguarás tal cosa. Y aclárales que Él es el Único Ilah y que nada tienes que ver con lo que Le asocian. (20) Aquéllos a quienes dimos el Kitab[525] reconocen que es la verdad con la misma certitud que reconocen a sus propios hijos, pero los que se han perdido a sí mismos la encubren. (21) ¿Puede haber alguien más infame que quien fragua embustes contra Allah o contra Sus signos? No habrá victoria para los nefarios. (22) El Día en que los reunamos a todos y luego preguntemos a los idólatras: “¿Dónde están esas entidades con las que afirmabais estar asociados y a las que dabais el mismo poder que a Allah?” (23) Todo lo que podrán argumentar será: “¡Por Allah, nuestro Señor, que no éramos de los idólatras!” (24) ¡Mira cómo se desmienten a sí mismos y cómo les han extraviado los embustes que ellos mismos forjaron! (25) De entre ellos los hay que te escuchan, pero hemos puesto confusión en sus corazones para que no comprendan y sordera en sus oídos para que no entiendan lo que oyen[526]. Aunque vieran todos los signos de tu Señor, no creerían en ellos. Tal es su ignorancia que cuando vienen a ti los encubridores para argumentarte, dicen: “Esto no son, sino leyendas de los antiguos.” (26) Impiden que los demás crean en la verdad y ellos mismos se apartan de ella, pero sólo se destruyen a sí mismos sin darse cuenta. (27) Si los vieras cuando se detengan ante el fuego y digan: “¡Ay de nosotros! ¡Ojalá pudiéramos volver! No negaríamos los signos de nuestro Señor, y seríamos de los creyentes[527].” (28) Pero no, lo dirán porque se les habrá hecho patente lo que antes ocultaban. Aunque volvieran a la vida de este mundo, volverían a hacer lo que se les había prohibido que hicieran. Mienten incluso en su arrepentimiento. (29) Decían: “Sólo existe la vida de este mundo, y de seguro que no vamos a ser resucitados.” (30) Si vieras cuando comparezcan ante su Señor y les pregunte: “¿Acaso no es esto verdad?” Responderán: “¡Por nuestro Señor, que sí lo es!” Les dirá: “Gustad, pues, el castigo por haberla encubierto.” (31) Vagarán errantes en el extravío los que niegan el encuentro con Allah hasta que les llegue de súbito la Hora y digan: “¡Pobres de nosotros! ¡Cómo pudimos ser tan negligentes!” Cargarán sobre las espaldas con su ignominia. ¿Acaso no es deleznable su carga? (32) La vida de este mundo no es, sino un efímero tránsito y distracción, pero la morada de Ajirah es mejor para los que toman en serio las advertencias de su Señor[528]. ¿No vais a razonar? (33) De sobra sabemos que te afligen sus palabras, pero no es contra ti contra quien lanzan sus embustes, sino contra las aleyas de Allah. (34) Ya antes de ti hubo Mensajeros contra quienes también fraguaron embustes, pero resistieron a pesar de la inmundicia que les arrojaban hasta que les dimos la victoria. No hay mudanza en el plan de Allah. Ya te hemos narrado noticias sobre los Enviados. (35) Si te resulta insoportable su rechazo, mira si puedes congraciarte con ellos excavando un túnel en la tierra o subiendo al cielo con una escala para traerles un signo. Si Allah hubiera querido, los habría guiado a todos[529]. No dejes que los sentimientos te hagan actuar como si fueras un ignorante[530]. (36) Sólo pueden responder los que escuchan. A los muertos Allah los resucitará y luego volverán a Él. (37) Preguntan: “¿Por qué no se ha hecho descender sobre él un signo de su Señor?” Aclárales que Allah tiene el poder para hacer que descienda un signo, pero la mayoría de ellos no es consciente de esta realidad. (38) No hay criatura que se mueva sobre la tierra ni volador que vuele con sus alas que no forme comunidades semejantes a las vuestras[531]. No hemos descuidado ningún detalle en el Kitab[532]. Luego serán reunidos para volver a su Señor. (39) Los que encubren la verdad de Nuestras aleyas moran sordos y mudos en las más abyectas tinieblas. Allah extravía o guía al camino de rectitud según Su voluntad. (40) Pregúntales qué harían si les llegara el castigo de Allah o les llegara la Hora, ¿llamarían acaso a otro que a Allah? Responded si sois sinceros. (41) ¡Por supuesto que no! Sólo a Él llamaríais y retiraría, si así fuera Su voluntad, el mal del que le pidierais que os librase, y os olvidaríais de las entidades a las que hubierais dado poder aparte de Él. (42) Sabe que enviamos a las comunidades que hubo antes de la tuya Mensajeros y que las castigamos afligiéndolas con el infortunio para que suplicaran con humildad. (43) ¿Por qué no lo hicieron cuando les llegó la aflicción? Sus corazones, en cambio, se endurecieron y el shaytan hizo que les parecieran hermosas y loables sus obras. (44) Cuando olvidaron aquello con lo que se les había hecho recordar, les abrimos las puertas de la abundancia, y cuando más se regocijaban con lo que se les había dado, les llegó de súbito Nuestro castigo[533] y fueron presa de la desesperación. (45) De esta forma cortamos de raíz la iniquidad de la gente infame. Alabado sea Allah, el Señor de Todos los Dominios [534]. (46) Pregúntales si han pensado en lo que sucedería si Allah les quitara el oído y la vista y sellara sus corazones. ¿Qué otro dios aparte de Allah les devolvería al estado anterior? Observa cómo clarificamos las aleyas y, sin embargo, ellos se apartan. (47) Pregúntales si han pensado en lo que sucedería si el castigo de Allah se les presentase de súbito o tras notoria advertencia. ¿Acaso serían aniquilados otros que los infames? (48) No enviamos a los Mensajeros, sino como anunciadores de buenas nuevas y como advertidores. A los que crean y actúen con rectitud no habrá nada que les cause temor ni pesadumbre, (49) pero quienes nieguen Nuestras aleyas tendrán un duro castigo como pago por su rebeldía. (50) Aclárales que no afirmas tener acceso a las despensas de Allah ni que conozcas el Ghaib, ni les dices que seas un malak. Únicamente sigues lo que se te inspira. Pregúntales si consideran que son iguales el ciego y el que percibe la realidad[535]. ¿Es que no vais a reflexionar? (51) Advierte con él a quienes teman ser reunidos para comparecer ante su Señor. Fuera de Él no tendrán en quien apoyarse ni quien interceda por ellos. Tal vez así tomen en serio Nuestras advertencias. (52) No rechaces a los que invocan a su Señor mañana y tarde buscando Su complacencia. Cada uno tenéis vuestra propia cuenta de la que responder. Rechazarles sería por tu parte una iniquidad[536]. (53) Así es como hacemos que unos sean motivo de prueba para otros, de modo que digan: “¿Son éstos a los que Allah ha agraciado de entre nosotros?” ¿Es que acaso no es Allah Quien mejor conoce a Sus siervos agradecidos? (54) Cuando vengan a ti los que creen en Nuestras aleyas, recíbeles diciendo: “¡Que la paz sea con vosotros! Vuestro Señor se ha prescrito a Sí Mismo la rahmah, y que sepa el que de vosotros haya hecho un mal por ignorancia y después de ello se arrepienta y enmiende su conducta que Allah es el Perdonador, el Compasivo.” (55) De esta forma explicamos con detalle las aleyas para mostrarte claramente el camino que siguen los nefarios. (56) Aclárales que se te ha prohibido adorar a todo aquello a lo que dan poder aparte de Allah. Y que no seguirás sus inclinaciones, pues si lo hicieras te saldrías del camino de rectitud y dejarías de estar guiado. (57) Anúnciales que únicamente sigues lo que tu Señor te ha clarificado, mientras que ellos lo niegan. Nada puedes hacer en cuanto a lo que tanto les urge, pues no hay más juicio que el de Allah –el que emite con la verdad, y nadie mejor que Él para separarla de la falsedad. (58) Adviérteles que si pudieras hacer que llegara lo que con tanta urgencia piden, el asunto entre vosotros quedaría resuelto. Allah sabe mejor cómo tratar a los infames. (59) Sólo Él tiene las llaves del Ghaib[537] y sólo Él lo conoce. Sabe lo que hay en la tierra y en el mar. No cae una sola hoja que Él no conozca y sepa que ha caído, ni hay semilla en la oscuridad de la tierra ni nada húmedo o seco que no esté en un Kitab inalterable[538]. (60) Es Él Quien os hace morir en la noche y Quien sabe el afán que os movió durante el día. Luego os devuelve a la vida para que se cumpla el plazo que tiene fijado. A Él volveréis y os mostrará vuestras obras[539]. (61) Se impone irresistiblemente sobre Sus siervos. Os envía custodios hasta que os llega la muerte y se os llevan con celeridad Nuestros Enviados. (62) Luego son devueltos a Allah, su verdadero Señor. ¿Acaso no es a Él a Quien pertenece el juicio? Es Él Quien lleva la cuenta de todos. (63) Pregúntales Quién puede salvarles de las tinieblas de la tierra y del mar. Le suplicáis humildes y temerosos: “Si nos salvas de esta aflicción, seremos de los agradecidos.” (64) Aclárales que es Allah Quien les salva de esta y de todas las aflicciones. Sin embargo, cuando os veis a salvo, levantáis junto a Él otros dioses. (65) Adviérteles que Él tiene el poder de enviarles un castigo que les llegue de arriba o les venga de abajo, o de confundirles, dividiéndoles en sectas y haciéndoles probar la violencia de unos contra otros. Observa cómo clarificamos las aleyas para que puedan comprender. (66) Mas tu gente lo rechaza, a pesar de ser la verdad. Aclárales que tú no eres su garante. (67) Para cada noticia[540] hay un escenario[541]. Pronto sabréis. (68) Cuando veas que se meten en conversaciones en las que tratan sin ningún rigor Nuestras aleyas, apártate de ellos hasta que cambien de tema. Quizás el shaytan te distraiga, pero cuando caigas de nuevo en la cuenta de lo que están hablando, no sigas sentado con los infames. (69) En nada son responsables los temerosos de las cuentas que esos tengan que rendir, pero que les adviertan de las consecuencias de su actitud. Tal vez así les entre el temor. (70) No te entretengas con los que toman el Din como su profesión y como un medio de olvidarse de la responsabilidad que han contraído. La vida de este mundo les ha seducido y hacen creer que siguen firmes en la creencia. Mas no dejes de recordarles con lo que se te revela que son las obras las que llevan a la condenación, y que no hay fuera de Allah nadie en quien apoyarse ni nadie que pueda interceder. No se aceptará ningún rescate con el que se quiera compensar las malas acciones. Esos son a los que sus obras les habrán condenado. Su bebida será agua hirviendo. Tendrán un doloroso castigo por haber encubierto la verdad. (71) Pregúntales si deberíais invocar, en vez de a Allah, a lo que no os beneficia ni os perjudica, y si deberíais volveros sobre vuestros pasos después de que Allah os ha guiado. ¿Deberíais comportaros como aquel al que los shayatin han seducido y va desorientado y confuso por la Tierra? Y sin embargo, tiene amigos que le llaman a la guía: “¡Ven con nosotros!” Adviérteles que la guía de Allah es la guía, y que se os ha ordenado someteros al Señor de Todos los Dominios, (72) y que establezcáis la salah y que toméis en serio Sus advertencias, pues ante Él tendréis que comparecer. (73) Es Él Quien ha creado los Cielos y la Tierra de la mejor manera posible. El Día que diga: “Sé,” y sea, Su palabra se habrá hecho efectiva. Se soplará en el cuerno[542] y Suya será la soberanía. Conoce el Ghaib y lo manifiesto. Juzga con sabiduría y es el Conocedor de Todos los Registros. (74) E incluye la secuencia cuando Ibrahim dijo a su padre Azar: “¿Haces dioses de unos ídolos? En verdad que te veo a ti y a tu gente en un claro extravío[543].” (75) Le mostramos a Ibrahim los dominios de los Cielos y de la Tierra para que comprendiera su funcionamiento y tuviera certeza de que son creación de Allah[544]. (76) Cayó sobre él la noche y vio un astro. Se dijo: “Éste es mi Señor,” pero cuando se ocultó, dijo: “¡Cómo adoraré lo que no tiene permanencia!” (77) Y vio aparecer la Luna. Se dijo: “Éste es mi Señor,” pero al ver que también se ocultaba, exclamó: “Si no me guía mi Señor, estaré de nuevo con los extraviados.” (78) Y vio salir el Sol. Se dijo: “Éste es mi Señor. Es el astro más grande y refulgente,” pero cuando se ocultó, dijo: “¡Gente mía! Nada tengo que ver con vuestra idolatría!” (79) En cuanto a mí, me someto como hanifa[545] a Quien ha originado los Cielos y la Tierra. En Él me protejo de ser de los idólatras. (80) Cuando su gente trató de rebatirle[546], les dijo: “¿Pretendéis saber sobre Allah más que yo cuando es a mí a quien ha guiado? No temo a esos que tomáis por dioses, pues sólo tendrían poder para dañarme si así fuera la voluntad de mi Señor. Su conocimiento abarca todas las cosas. ¿No vais a razonar? (81) ¿Cómo habría de temer a vuestros dioses cuando vosotros no teméis asociarlos con Allah, a pesar de que no tienen ningún poder ni ha descendido sobre vosotros ninguna autoridad para que los adoréis? Y si tenéis algún conocimiento, respondedme: ¿Cuál de las dos partes tiene más razón para sentirse a salvo?” (82) Esos que creen y no revisten su iman de idolatría, entenebreciéndolo, y están guiados. (83) Este es Nuestro argumento, el que dimos a Ibrahim contra su gente. Elevamos en rango siguiendo Nuestro plan. Tu Señor juzga con sabiduría, y actúa según Su conocimiento. (84) Le concedimos[547] a Ishaq y a Yaqub, a los que guiamos. A Nuh, le habíamos guiado antes. Y son descendientes suyos –Daud, Sulayman, Ayyub, Yusuf, Musa y Harun. Así retribuimos a los que actúan con rectitud. (85) Y Zakariyya, Yahya, Isa e Ilyas, todos ellos de los justos. (86) E Ismail, Al-Yasa, Yunus y Lut. A todos ellos los preferimos por encima de los demás. (87) Entre sus padres, descendientes y hermanos están los que escogimos y guiamos al camino de rectitud. (88) Esta es la guía de Allah con la que Él guía a Sus siervos siguiendo Su plan. Si hubieran dado poder a otro que a Allah, habrían hecho inútiles todas sus obras. (89) Esos son a los que les dimos el Kitab, el juicio y la Profecía, y si estos lo rechazan, lo confiaremos a otros que no lo encubran. (90) Ésos son a los que Allah ha guiado. Sigue, pues, el ejemplo de su guía. Aclárales que no les pides ningún pago por ello. No es, sino una admonición y un recordatorio para todos los hombres[548]. (91) No han evaluado debidamente el método que Allah ha establecido para guiar a la gente. Por ello dicen: “Allah no ha revelado nada a ningún ser humano –bashar[549].” Pregúntales quién entonces hizo descargar el Kitab con el que vino Musa –luz y guía para los hombres –nas. Lo transcribís en pergaminos, algunos de los cuales mostráis, pero la mayor parte de ellos los ocultáis. Así aprendisteis lo que no sabíais ni vosotros ni vuestros padres. Proclama: “¡Allah!” Luego déjalos entretenidos en sus vanas discusiones. (92) Este Kitab lo hacemos descender como una bendición para confirmar lo que ya había y para advertir a los que habitan en la madre de las ciudades y en las que hay alrededor de ella. Los que creen en la Última Vida, creen en él y son cuidadosos con su salah. (93) ¿Quién puede ser más infame que quien forja embustes contra Allah o dice: “Se me ha inspirado,” pero no se le ha inspirada nada. Y dice: “Descargaré algo como lo que Allah hace descargar.” Si vieras cuando a los infames les llegue la agonía de la muerte y los malaikah les arranquen sus nafs[550] y les digan: “Hoy vuestra retribución será el desprecio por los embustes que forjasteis contra Allah y por haberos ensoberbecido cuando se os recitaban Sus aleyas. (94) Al final habéis venido a Nosotros, uno a uno, como os creamos la primera vez. Habéis dejado atrás todo lo que os dimos en la vida del mundo. No vemos que haya con vosotros ningún intercesor, ésos que afirmabais que tenían el mismo poder que Allah. El vínculo ficticio que os unía se ha roto, y esa ficción que pretendíais que era un poder os ha extraviado.” (95) Es Allah Quien hiende la semilla y el hueso de los frutos, sacando lo vivo de lo muerto y haciendo que lo vivo sea fuente y origen de lo muerto. Es Allah Quien lo ha diseñado así. Sin embargo, os apartáis del camino. (96) Él hace que rompa el día y que la noche sea propicia para el reposo, y hace que el Sol y la Luna sean medios de calcular el tiempo. Así está inscrito en el plan del Poderoso, el que Actúa Según Su Conocimiento[551]. (97) Es Él Quien ha dispuesto las estrellas en el cielo para que os sirvan de guía en la noche cuando viajáis por la tierra y por el mar. Hemos clarificado las aleyas para aquellos que escudriñan la creación. (98) Es Él Quien os ha producido a partir de una sola nafs –entidad estable y depósito genético. Hemos clarificado las aleyas para la gente capaz de comprender[552]. (99) Es Él Quien hizo que cayera agua del cielo. Con ella brotaron plantas de todo tipo y de ellas sacamos granos frescos de los que brotaron apretadas espigas de cereales. Hicimos que la palmera echara sus brotes y que de ellos salieran racimos de dátiles fáciles de coger. Produjimos jardines de vides, olivos y granados, semejantes en apariencia, pero muy diferentes en sabor y propiedades. Fijaos en sus frutos cuando crecen y maduran. En todo ello hay signos para la gente que cree. (100) Sin embargo, han hecho de los yin dioses que asocian con Allah, cuando ha sido Él Quien los ha creado. Han blasfemado al atribuirle hijos e hijas sin ningún conocimiento. ¡Ensalzado sea en Su perfección más allá de toda contingencia! (101) Dio comienzo[553] a los Cielos y a la Tierra. ¿Cómo habría de tener hijos si no tiene consorte y ha creado todo cuanto existe? Es Él Quien tiene el conocimiento de todas las cosas, y según él actúa. (102) Ése es Allah, vuestro Señor. No hay ilah, sino Él. El Creador de todo cuanto existe. ¡Adoradle pues! Él es el Garante de Todo lo Creado. (103) La percepción humana no Le abarca, pero Su percepción abarca todas las cosas. Él es el Sutil, el Conocedor de Todos los Registros. (104) Vuestro Señor os ha dado consciencia para que podáis discernir. Así pues, quien distinga la verdad de la falsedad obtendrá de ello un gran beneficio. Mas quien prefiera permanecer ciego a la realidad, a él mismo se dañará. “Yo no soy vuestro guardián[554].” (105) Repetimos las aleyas, variando su forma para completar su significado, para que digan que has estudiado bien el asunto, y clarificarlas para aquellos que escudriñan la creación. (106) Sigue únicamente lo que te inspira tu Señor. No hay ilah, sino Él. Y apártate de los idólatras. (107) Si esa hubiera sido la voluntad de Allah[555], no habrían dado poder a otros aparte de Él. No te hemos hecho su guardián ni su garante. (108) No insultéis a los que invocan en vez de a Allah, ya que podría ser causa de que, movidos por su hostilidad e ignorancia, insultasen ellos a Allah. Hemos hecho que a cada ummah le pareciera bien su forma de actuar[556]. Luego habrán de volver a su Señor, Quien les mostrará sus obras. (109) Juran solemnemente por Allah que si les llegara un signo, creerían en él. Diles que los signos están junto a Allah. ¿Acaso no os dais cuenta de que aunque les llegaran, no creerían en ellos? (110) Mudaremos sus corazones y su visión, pues desde el principio encubrieron Nuestros signos. Los dejaremos vagar errantes como si estuvieran ciegos. (111) Aunque hiciéramos que bajaran a ellos malaikah[557] y que los muertos les hablaran, y reuniéramos todas las cosas que hay en el mundo y se las pusiéramos delante, no creerían, a menos que estuviera en el plan de Allah, pero la mayoría de ellos ignora esta realidad. (112) Para cada Profeta hemos dispuesto shayatin de entre los hombres y los yin que son sus enemigos y se inspiran unos a otros palabras adornadas de engaño. Si esa fuera la voluntad de Allah, no lo harían. Déjalos con las falsedades que forjan (113) para que los corazones[558] de quienes no creen en Ajirah las escuchen, les seduzcan y les hagan obrar con iniquidad. (114) “¿Por qué habría de desear otro juez que Allah cuando es Él Quien ha hecho descargar para vosotros el Kitab que distingue la verdad de la falsedad[559]?” Aquéllos a los que se les dio el Kitab saben que proviene de tu Señor. No seas, pues, de los que dudan[560]. (115) El plan de tu Señor es de una perfección y justicia absolutas. No hay nadie que pueda cambiarlo. Él está atento a todo cuanto acontece en la creación, y según Su conocimiento actúa. (116) Si obedecieras a la mayoría de los que habitan en la Tierra, te extraviarían del camino de Allah, pues no siguen, sino suposiciones y no hacen, sino conjeturar. (117) Tu Señor sabe bien quién se ha extraviado de Su camino y quien está guiado. (118) Comed de aquello sobre lo que se haya mencionado el nombre de Allah si creéis en Sus aleyas. (119) ¿Por qué no habríais de comer de aquello sobre lo que se ha mencionado el nombre de Allah? Ya se ha explicado detalladamente lo que se os prohíbe, a menos que os veáis forzados a ello. En verdad que muchos, faltos de conocimiento, se extravían por seguir sus deseos, pero tu Señor conoce a los transgresores. (120) No apoyéis el mal patente o secreto. Los nefarios recibirán su retribución por las maldades que hayan cometido. (121) No comáis de aquello sobre lo que no haya sido mencionado el nombre de Allah[561], pues hacerlo es una abominación. El trabajo de los shayatin consiste en inspirar a sus secuaces para que polemicen con vosotros. Si les obedecierais, seríais de los idólatras. (122) ¿O acaso quien había muerto[562] al espíritu e hicimos que volviera a la verdadera vida, poniendo en él una luz con la que camina entre la gente es como quien deambula entre tinieblas sin poder salir de ellas? A los encubridores les hacemos creer que son correctas sus obras. (123) Así hacemos que los nefarios de cada ciudad sean su gente más influyente para que de esa forma maquinen en ellas, pero sólo maquinan, sin darse cuenta, contra ellos mismos. (124) Cuando les llega una aleya, dicen: “No creeremos hasta que no se nos dé lo mismo que se les dio a los Mensajeros de Allah.” Bien sabe Allah a quién revela Su mensaje. Pronto los facinerosos recibirán la afrenta de Allah y un terrible castigo[563] por lo que han maquinado. (125) A quien Allah quiere guiar abre su corazón al Islam[564], y a quien quiere extraviar le hace sentir en su pecho la misma angustia que sentiría si estuviera ascendiendo velozmente al cielo. Así aflige Allah a los encubridores. (126) Este es el camino de tu Señor, el camino de rectitud. Clarificamos las aleyas para la gente que recapacita. (127) Ellos tienen junto a su Señor la morada de la paz. Él será su protector por haber actuado con rectitud. (128) El Día en que los reúna a todos se dirá al grupo de yin: “¡Yin! Lograsteis seducir a muchos seres humanos.” Dirán sus secuaces de entre los hombres: “¡Señor nuestro! Disfrutamos asociándonos con ellos y nos beneficiamos unos de otros. Hoy el plazo que nos diste ha terminado.” Les dirá: “Vuestra morada es el fuego, en el que permaneceréis para siempre, salvo lo que esté inscrito en el plan de Allah[565].” Tu Señor juzga con sabiduría, y según Su conocimiento actúa. (129) En pago por su maldad hacemos que los infames se desentiendan unos de otros. (130)¡Hombres –insan– y yin! ¿Acaso no os llegaron Mensajeros de entre vosotros que os recitaban Mis aleyas y os advertían del encuentro de este Día?” Dirán: “Somos testigos de que así fue.” Les engañó la vida de este mundo y atestiguarán contra sí mismos que encubrieron la verdad. (131) Tu Señor no destruye una ciudad injustamente, sin antes haber advertido a sus habitantes. (132) Cada uno tendrá el rango que merezca por sus obras. Tu Señor no está descuidado de lo que hacen. (133) Y sabe que tu Señor es en Sí Mismo Suficiente, Poseedor de la Rahmah. Si esa es Su voluntad, os exterminará de la faz de la Tierra y hará que os sucedan[566] quien así decida Su voluntad, siguiendo Su plan, del mismo modo que os originó de la descendencia de otra gente. (134) Tened por cierto que aquello con lo que se os amenaza llegará sin que podáis impedirlo. (135) Diles: “¡Gentes del lugar! Actuad según mejor os parezca, que yo también lo haré, y veremos al final de quién es el triunfo. No hay victoria para los infames.” (136) Destinan para Allah, de lo que Él ha creado, parte de las cosechas y de los animales de rebaño, y afirman: “Esto es para Allah y esto es para los otros alihah[567].” Pero lo que está destinado a sus alihah no llega a Allah, y lo que es para Allah sí les llega a ellos. ¡Qué inicua forma de actuar! (137) De la misma forma, las entidades a las que dan poder[568] hacen que a muchos de los idólatras les parezca acertado matar a sus propios hijos para causarles la ruina y confundirles en su din. Si esa fuera la voluntad de Allah, no lo harían. ¡Déjalos, pues, a ellos y a los embustes que forjan! (138) Entre sus pretensiones está el decir: “Este ganado y estas cosechas están reservados para aquellos a quienes nosotros queramos alimentar con ellos.” Hay animales sobre los que han prohibido montar, y a otros los sacrifican sin mencionar el nombre de Allah. Mas todas esas restricciones que se imponen no son, sino invenciones suyas. Allah les dará su merecido por los embustes que han forjado[569]. (139) Y dicen: “Lo que hay en el vientre de estos animales es exclusivo de nuestros varones y está prohibido para nuestras mujeres.” Mas si nace muerto, se lo reparten entre todos. Les dará su merecido por sus prácticas supersticiosas. Actúa según Su conocimiento, y juzga con sabiduría. (140) ¡Qué extravío el de quienes neciamente y sin conocimiento mataban a sus propios hijos y prohibían, fraguando embustes contra Allah, aquello con lo que Allah les proveía! En verdad que estaban extraviados y sin guía. (141) Es Él Quien ha hecho salir de los campos vides que se emparran y otras que no trepan, palmeras y semillas que producen diferentes tipos de alimentos, aceitunas y granados –todos ellos similares y al mismo tiempo diversos. Comed de los frutos que den cuando estén maduros, y el día de la recolección entregad lo que Allah os ha prescrito de la riqueza que habéis obtenido de ellos y no la malgastéis. Él no ama a los despilfarradores. (142) De entre los animales de ganado disponéis de los que os sirven para llevar la carga y para montar en ellos, y de otros obtenéis diversas utilidades[570]. Comed de aquello con lo que Allah os provee y no sigáis los pasos del shaytan –vuestro enemigo declarado. (143) En cuanto a lo que prohíben[571], toman, en parejas, ocho cabezas de animales de ganado –dos parejas de ovinos y dos de caprinos. Pregúntales quién les ha prohibido los dos machos o las dos hembras o lo que éstas envuelven en sus matrices. Que te den cuenta de ello con conocimiento si es verdad lo que dicen. (144) Y de la misma forma, toman dos parejas de camélidos y dos de bovinos. Pregúntales quién les ha prohibido los dos machos o las dos hembras o lo que éstas envuelven en sus matrices. ¿O acaso estabais presentes cuando Allah ordenó tal cosa? ¿Quién es más infame que quien forja embustes contra Allah para extraviar a la gente, sin conocimiento alguno? Allah no guía a los infames. (145) Adviérteles que no encuentras en lo que se te ha inspirado que se le haya prohibido a nadie comer de todo cuanto quiera[572], salvo de los animales muertos, de la sangre derramada y de la carne de cerdo, pues es una inmundicia, o sobre el que se haya cometido la abominación de sacrificarlo en el nombre de otro que Allah. Mas quien se vea forzado a ello sin tener la intención de rebelarse o transgredir los límites prescritos que sepa que Allah es el Perdonador, el Compasivo. (146) A los hadu les prohibimos todo lo que tuviera pezuña sin dividir (como el casco del caballo), así como la grasa del ganado bovino y ovino, salvo la que tuvieran en el lomo, en los intestinos o adherida a los huesos. Así es como les pagamos por su rebeldía. Y somos veraces. (147) Si te acusan de mentir, aclárales que la rahmah de su Señor abarca todas las cosas, pero no habrá remisión para los nefarios. (148) Dirán los idólatras: “Si Allah hubiese querido, no habríamos caído en la idolatría ni tampoco nuestros padres ni habríamos prohibido nada.” Así mismo encubrían la verdad los que hubo antes de ellos hasta que probaron Nuestro castigo. Pregúntales si basan sus argumentos sobre algún conocimiento que no pueden mostrar. Sólo siguen suposiciones y no hacen, sino conjeturar. (149) Adviérteles que es Allah Quien tiene el argumento irrefutable. De haber sido esa Su voluntad, os habría guiado a todos. (150) Diles que vengan con sus testigos, ésos que atestiguan que Allah ha prohibido todo eso. Si dan testimonio, no lo des tú con ellos ni sigas las falsedades de los que niegan Nuestras aleyas ni las de aquellos que no creen en Ajirah y ponen junto a tu Señor otros alihah. (151) Llámales para que vengan y les declares lo que su Señor les ha prohibido –que no inventen alihah y les den poder en vez de a Él; y en cuanto a sus padres, que actúen con ellos de la mejor manera, y que no maten a sus hijos por temor a la miseria –nosotros les proveemos y que tengan por seguro que también les proveeremos a ellos; que no se acerquen a la obscenidad abiertamente o en secreto y que no maten a quien Allah ha prohibido matar salvo por derecho. Esto es lo que se os ordena, y en ello hay motivo para que reflexionéis[573]. (152) No os acerquéis a la riqueza del huérfano si no es para beneficiarle hasta que alcance la mayoría de edad. Sed justos en la medida y en el peso. No exigimos a nadie más allá de su capacidad. Cuando emitáis juicios, hacedlo con equidad, aunque se trate de un allegado. Y sed leales al compromiso que habéis contraído con Allah. Esto es lo que se os ordena, y en ello hay motivo para que recapacitéis. (153) Éste es el camino de rectitud –¡Seguidlo! Y no sigáis ningún otro camino, pues os alejarían del Suyo. Esto es lo que se os ordena; así pues, prestad atención a lo que se os decreta. (154) Luego dimos el Kitab a Musa para perfeccionar a aquellos que actúan con rectitud. En él clarificamos todas las cosas, y lo hicimos guía y rahmah para que pudieran creer en el encuentro con su Señor. (155) Y éste Kitab[574] lo descargamos como una bendición. Seguidlo, pues, y tomad en serio las advertencias que se os hacen para que se tenga misericordia de vosotros. (156) Ahora no podréis decir: “El Kitab únicamente les fue revelado a las dos taifas que hubo antes de nosotros, y desconocíamos las enseñanzas que contenía.” (157) Ni podréis decir: “Si se nos hubiera revelado el Kitab, habríamos seguido su guía mejor que ellos.” Y bien, os ha llegado la clarificación de vuestro Señor, la guía y la rahmah. ¿Y quién es más infame que aquel que niega las aleyas de Allah y se aparta de ellas? Quienes rechacen Nuestras aleyas recibirán un terrible castigo por haberse apartado de la guía. (158) ¿Esperan acaso que vengan a ellos los malaikah, o tu Señor, o que de Él les lleguen signos? El Día en que les lleguen los signos de tu Señor ninguna nafs se beneficiará de su iman si antes no creyó o puso en el haber de su creencia algún bien. Diles que esperen, que también nosotros esperamos. (159) Mas no te involucres con los que se dividieron en su din dando lugar a sectas –shiya[575]. Este asunto sólo incumbe a Allah. Él les mostrará las consecuencias de su forma de proceder. (160) A quien venga con una buena acción se le retribuirá como si hubiera hecho diez iguales a esa, pero a quien traiga consigo una mala acción se le pagará únicamente por ella. Nadie será tratado injustamente. (161) Infórmales de que te Señor te ha guiado al camino de rectitud, al preciado Din, a la mil-lah[576] de Ibrahim, que era hanifa[577] y no de los idólatras. (162) Y diles que tu salah, lo que sacrificas, tu vida y tu muerte son para Allah, el Señor de Todos los Dominios [578]. (163) Nadie puede participar de Su unicidad –“en eso se me ha ordenado creer, y soy el primero en someterme.” (164) Pregúntales si habrías de anhelar como Señor a otro que a Allah, cuando es Él Quien tiene la soberanía sobre todas las cosas. Cada nafs[579] recibirá lo que se merezca y nadie cargará con la carga de otro. Luego regresareis a vuestro Señor, Quien os clarificará aquello en lo que discrepabais. (165) Es Él Quien os ha hecho sucesores en la Tierra[580] y ha elevado en rango a unos por encima de otros para poneros a prueba con los dones que cada uno ha recibido. Tu Señor es rápido en castigar, y es el Perdonador, el Compasivo.

NOTAS

[518]  Ver artículo XVII.

[519]  Ver Info 14.

[520] Los malaikah son entidades activas, trabajadores, operadores, que actúan sin cesar en la creación de Allah el Altísimo. Desde el sistema operativo mueven el sistema funcional. Ellos concluirán esta creación y cuidarán de nosotros en Ajirah. Ver artículo IX y apéndice K.

[521]  Ver Info 13.

[522]  Esta es la mil-lah de Ibrahim. Ver artículo XI.

[523]  Ver artículo XIII.

[524]  Ver artículo XV.

[525]  Ver artículo XIV y esquema 19.

[526]  Ver artículo XIII.

[527]  Ver Info 16.

[528]  Ver Info 9.

[529]  Ver artículo XIII.

[530]  Ver Info 21.

[531]  Ver artículo V.

[532]  Ver artículos IV, V y XIV.

[533]  Ver Info 15.

[534]  Ver artículo XXI e Info 2.

[535]  Ver apéndice E.

[536]  Ver Info 21.

[537]  Ver Info 5.

[538]  Ver artículos XIII y XIV.

[539]  Ver Info 11.

[540] El término nabai ناباء siempre significa noticia proveniente del Ghaib y por lo tanto puede significar revelación, inspiración o cualquier noticia que no provenga de este mundo.

[541]  Se manifiesta en un tiempo y un espacio concretos.

[542]  Ver cuadro C7.

[543]  Ver apéndice O y artículo II.

[544] Ver artículo I y XX

[545]  El término hanif حَنيف deriva del verbo hanafa حَنَفَ que significa –inclinarse por o hacia algo. Y la forma hanif حَنيف significa –inclinarse por un estado o tendencia correctos, tener un estado o tendencia correctos. De ahí que se aplique este término a quien a través del iytihad (investigación, reflexión, esfuerzo) llega a la clara convicción de la existencia de un solo Creador y se somete totalmente a Él.

[546]  Ver apéndice O.

[547]  Ver artículo XX.

[548]  El término utilizado aquí es alamin عالمين. Ver Info 2.

[549] Ver artículo XVII.

[550]  Ver artículo XVIII.

[551]  Ver artículo XV.

[552]  Ver artículo XVII.

[553]  Ver Info 13.

[554]  Ver artículos III y XX.

[555]  Ver artículo XIII.

[556] Allah el Altísimo hace referencia en esta aleya al fenómeno del gregarismo cuando en una ummah ya no hay Profetas y vuelven las tradiciones y costumbres de sus ancestros a las que todos siguen ciegamente, separándose y diferenciándose de las otras umam. Sin embargo, cuando son los Profetas y no las castas sacerdotales de cualquier tipo los que dirigen a sus sociedades, se vuelve a instaurar la fitrah en ellas y las diferencias con otras ummah también dirigidas por los Profetas (pasadas o contemporáneas) prácticamente desaparecen.

[557]  Ver apéndice K.

[558]  El término utilizado aquí es fuad فُئَاد, no qalb corazón قَلب, y hace referencia al “órgano” o “dispositivo” que enlaza y hace interactuar a la consciencia con las capacidades cognoscitivas. Ver artículo VI.

[559]  Ver artículo III.

[560]  Ver Info 21.

[561] En esta aleya, Allah el Altísimo refuta categóricamente la permisión de comer cualquier animal –excepto los que son del mar– que no haya sido sacrificado en el Nombre de Allah. Y aquí no se menciona a los actores sino al hecho. Es decir, poco importa quién sea el que sacrifica y cuál sea su creencia si no sacrifica el animal en el Nombre de Allah. En cuanto a si es suficiente mencionar Su nombre aunque no se crea en Él ni en Ajirah, baste recordar el hadiz sahih: “La intención es la que da el valor a los actos.” En el Nombre de Allah significa, pues, Tawhid. Tampoco es válido sacrificar en el nombre de “dios” o de “god” o de “dio” o de “dieu” o de otros, pues todos ellos son nombres paganos. Las derivaciones latinas de deus vienen del griego Zeus, y god viene de goth, que era un panegírico que significa “gran guerrero” con el que se alababa a Sargón el Grande. Todas esas palabras son sustantivos y no nombres propios como lo demuestra el hecho de que se puedan poner en plural y en femenino -dioses, diosa. Allah, en cambio, no tiene femenino ni plural ya que es un nombre propio. Por otra parte, el error básico de la idolatría no es tanto adorar a otros en vez de Allah si los hubiera, sino creer que realmente haya dioses y diosas. Sólo hay un Ilah y Su nombre es Allah, en los Cielos y en la Tierra; todo lo demás son invenciones humanas inspiradas por los shayatin.

[562] Hay una vida y una muerte del cuerpo, e igualmente hay una vida y una muerte del corazón. Y de la misma forma, hay una resurrección del cuerpo y una resurrección del espíritu, de la comprensión, de la consciencia. Allah el Altísimo se refiere en esta aleya a alguien cuyo corazón había dejado de percibir la realidad, se había salido del camino y caminaba entre tinieblas. Como el muerto que yace en una tumba, era incapaz de oír, de ver, de comprender. Su corazón espiritual había dejado de latir. Hoy vemos cómo muchos de los orientalistas que traducen el Qur-an y decenas de compilaciones de ahadiz, sacan el mismo beneficio de ello que si tradujesen prospectos farmacéuticos. Daría igual que fuéramos a un cementerio y nos pusiéramos a recitar el Qur-an a los muertos. Por ello, las advertencias, las exhortaciones, las enseñanzas, los signos, la sabiduría sólo aprovechan a los vivos; los muertos del cuerpo o del espíritu ni oyen ni ven ni comprenden. En este sentido entendemos las palabras de Allah el Altísimo: no es sino un Recuerdo y un Qur-an elevado. Para advertir al que esté vivo (Ya sin:69-70). Después, por Su Misericordia, lo devuelve a la vida, a la verdadera vida, a la vida de la consciencia, de la comprensión y, como un efecto inevitable de ello, adquiere una luz, la luz de la vida, con la que camina entre la gente y guía a quien de ellos este vivo.

[563]  Ver Info 15.

[564] Aquí el término Islam no hace referencia al concepto general de “sometimiento”, sino al Din, al último cántico, que Allah el Altísimo está revelando a Su mensajero. Esta aleya claramente pone de manifiesto que solamente en el Islam hay guía y que fuera del Islam no hay, sino extravío, ya que todos los demás din han quedado fuera de la Órbita Divina y guían, a quienes los siguen, a la perdición.

[565]  Ver Infos 7 y 8, artículo XII, cuadros C3 y C4 y esquemas 2 y 8 con textos.

[566] Ver artículo XVII.

[567]  Alihah آلِهاة  es el plural de ilah إله, e ilahat  إلاهات es su femenino plural.

[568] Los habitantes de Makkah pertenecían en su gran mayoría a la tribu de los Quraish y por lo tanto eran descendientes de Ibrahim vía Ismail vía Fehir ó Fihr (undécimo descendiente de Adnan). Habían permanecido junto al Santuario (la Ka’bah) durante miles de años y habían seguido el Tawhid, el Din de sus ancestros. Sin embargo, 300 ó 350 años antes de la llegada de Muhammad (s.a.s) llegó el primer ídolo a Makkah de la mano de Amr bin Luhai. Después comenzaron las ofrendas a los ídolos. En Makkah y en el Hiyaz había sacerdotisas que oficiaban las ceremonias que se hacían a los ídolos. Se calcula que cuando llegó el Islam había 360 ídolos alrededor y dentro de la Ka’bah pertenecientes a las diferentes tribus de Arabia. Allah el Altísimo hace numerosas referencias a este hecho en el Qur-an: Allah es la Verdad y lo que invocáis en vez de Él es falso.(22:62) Y aunque seguía habiendo creyentes, hunafa, que detestaban la idolatría y se mantenían firmes en el Tawhid, la mayoría había ido entrando en el paganismo aleccionados por esas sacerdotisas y los descendientes de los primeros idólatras que habían adorado al ídolo de Amr bin Luhai. En esta aleya se relata la secuencia en la que aquellos que van adoptando la idolatría como su forma de vida, aceptan todo lo que les dicen sus maestros paganos e incluso ven bien matar a sus propios hijos. Todo ello les llena de confusión y les hace, finalmente, salirse del Din de sus ancestros, del Tawhid, y abandonar la mil-lah de Ibrahim.

[569] El Qur-an sigue dándonos cuenta de la idolatría que los oficiantes de los ídolos y sus seguidores habían forjado atribuyendo muchas de esas prácticas a Allah. A través de estas aleyas, el Altísimo les desmiente y les amenaza con un terrible castigo por su paganismo y por levantar embustes contra Él. Ver artículo VIII.

[570]  Lana, pieles, leche, carne y otras.

[571] Allah el Altísimo sigue desvelando en esta y en las siguientes aleyas las supersticiosas prácticas a las que se daban los paganos de Makkah y de Arabia en general. En muchos casos se justificaban diciendo que había sido Allah quien lo había ordenado así; por ello, el Qur-an les sale al paso y les desmiente informándonos de que todas esas prácticas paganas y ridículas no eran sino producto de su invención.

[572]  Una clara referencia al vegetarianismo y a otras teorías alimenticias que prohíben comer lo que Allah ha hecho lícito. Seguir estas doctrinas y decir que está prohibido comer, por ejemplo, carne de vaca o de cordero, pescado o marisco, implica kufur, excepto si alguien no come estos alimentos porque no le gustan o le sientan mal.

[573]  Ver apéndice E.

[574]  Ver artículo XIV y esquema 19.

[575]  Ver Info 23

[576]  Ver artículo XI.

[577]  El término hanif حَنيف deriva del verbo hanafa حَنَفَ que significa –inclinarse por o hacia algo. Y la forma hanif حَنيف significa –inclinarse por un estado o tendencia correctos, tener un estado o tendencia correctos. De ahí que se aplique este término a quien a través del iytihad (investigación, reflexión, esfuerzo) llega a la clara convicción de la existencia de un solo Creador y se somete totalmente a Él.

[578]  Ver artículo XXI e Info 2.

[579]  Ver artículo XVIII.

[580]  Ver artículo XVII.

5.SURA DEL DESCENSO DE LA MESA

AL-MAIDAH

سُورَةٌ المائِدَةِ

Medinense

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

(1) ¡Creyentes! ¡Cumplid con todo aquello a lo que os comprometéis y con aquello que se os prescribe! Os están permitidos todos los animales de rebaño[458], salvo aquello que pudiera revelárseos más tarde, pero no os está permitido cazar mientras permanezcáis en el estado de ihram[459]. Allah dictamina según Su voluntad. (2) ¡Creyentes! Respetad los ritos de adoración de Allah y los lugares donde se celebran, así como los meses en los que está prohibido luchar. No os apropiéis de los animales que han sido apartados para ser sacrificados ni retiréis las guirnaldas con las que suelen marcarse ni obstaculicéis el camino a quienes se dirigen al Masyid al-Haram[460] buscando la gracia de su Señor y Su complacencia. Podéis cazar de nuevo cuando hayáis abandonado el estado de ihram. Que no os dañe el odio que podáis sentir hacia aquellos que os han impedido el acceso al Masyid al-Haram, de forma que vayáis más allá de lo que es lícito. Colaborad en la virtud y en el temor, y no en el pecado ni en la rebeldía. Tomad en serio las advertencias de Allah[461]. Allah es implacable castigando. (3) Se os prohíbe la carne del animal muerto, la sangre, la carne de cerdo, la del animal que no haya sido sacrificado en el nombre de Allah, la del que haya muerto por asfixia, golpe, caída, cornada o devorado por una fiera, a menos que lo degolléis mientras siga vivo, y la del que haya sido sacrificado en templos paganos. De la misma forma, se os prohíbe que tratéis de predecir el futuro por medio de oráculos como las flechas adivinatorias. Hacerlo es un signo de rebeldía[462]. Hoy los encubridores han perdido la esperanza de acabar con vuestro Din. Por lo tanto, “no les temáis a ellos, temedme a Mí. Hoy os he completado vuestro Din, he derramado Mi gracia sobre vosotros y os he dado complacido el Islam como Din.” No obstante, el que se vea obligado por la hambruna a transgredir lo lícito sin albergar la intención de salirse del camino de rectitud ni de pecar, que sepa que Allah es perdonador y compasivo. (4) Te preguntan por lo que es lícito para ellos. Respóndeles que las cosas buenas y lo que cacen los animales de presa que hayan adiestrado para ello, según lo que Allah les ha enseñado. Comed pues de lo que ellos capturen, y mencionad el nombre de Allah. Tomad en serio Sus advertencias[463]. Él es rápido en llevar la cuenta. (5) Hoy se os han hecho lícitas las cosas buenas y puras. Os es lícito el alimento de los que recibieron el Kitab, así como el vuestro lo es para ellos; y las mujeres honestas que sean creyentes, así como las mujeres honestas de los que recibieron el Kitab antes que vosotros[464], siempre que les deis la dote como se ha establecido, y no como un medio de satisfacer vuestra lujuria. Quien encubra la verdad habrá hecho inútiles sus obras y en Ajirah será de los perdedores. (6) ¡Creyentes! Cuando vayáis a hacer la salah, lavaos (ghasala) la cara y las manos hasta los codos y frotaos (masaha) la cabeza con las manos humedecidas y los pies hasta los tobillos. Si estáis impuros, purificaos. Y si estáis enfermos o de viaje o llega alguno de vosotros después de haber hecho sus necesidades o de haber tenido relación (lamasa) con alguna de sus mujeres y no encontráis agua, haced tayammum pasándoos tierra limpia por la cara y las manos. Allah no quiere poneros ninguna dificultad, sólo quiere que os purifiquéis y derramar Su bendición sobre vosotros para que seáis agradecidos. (7) Recordad la gracia que habéis recibido de Allah y el compromiso que adquiristeis con Él al decir: “Oímos y obedecemos.” Tomad en serio las advertencias de Allah. Él conoce lo que hay en lo más recóndito de los corazones, y según ese conocimiento actúa. (8) ¡Creyentes! Manteneos íntegros por Allah, dando testimonio con equidad. Que no os lleve a ser injustos el odio que algunos puedan sentir hacia vosotros. Por el contrario, sed justos, pues serlo está más cerca del temor. Tomad en serio las advertencias de Allah[465]. Él tiene el registro completo de todas vuestras acciones. (9) Allah ha prometido perdonar a los que crean y actúen con rectitud. Para ellos habrá un inmenso galardón. (10) Quienes encubran y nieguen Nuestros signos estarán en el yahim[466]. (11) ¡Creyentes! Recordad la bendición con la que Allah os agració cuando un grupo se disponía a causaros un gran daño y Él los detuvo. Tomad en serio las advertencias de Allah. A Él se encomiendan los creyentes. (12) Allah hizo un pacto con los Banu Isra-il[467]. Nombramos de entre ellos a doce responsables. Allah les dijo: “En verdad que estoy con vosotros. Si establecéis la salah, entregáis la zakah[468], creéis en Mis Mensajeros, les asistís y Le hacéis a Allah un productivo préstamo, sabed que ocultaré vuestras malas acciones y os haré entrar en Jardines por los que fluirán ríos. El que de vosotros, después de esto, encubra la verdad se habrá salido del camino de rectitud[469].” (13) Por haber violado el pacto los maldijimos y endurecimos sus corazones. Alteraron el orden de las palabras y olvidaron una buena parte del mensaje que habían recibido. Salvo unos pocos, el resto no cesará de incumplir sus compromisos. Por ello, apártate de ellos e ignórales. Allah ama a los que actúan con rectitud. (14) De la misma manera, pactamos con los que decían: «Somos nasara,» pero también ellos olvidaron gran parte del mensaje que recibieron. A causa de ello provocamos enemistad y odio entre ellos –enemistad y odio que prevalecerán hasta el Día del Resurgimiento. Allah les mostrará sus obras. (15) ¡Gente del Kitab! Ha venido a vosotros Nuestro Mensajero, clarificándoos gran parte de lo que ocultabais del Kitab y perdonando muchas cosas. Os ha llegado de Allah una luz y un Kitab clarificador, (16) con el que Allah guía a la paz interior a quien busca Su complacencia. Por Su voluntad los saca de las tinieblas a la luz y los guía al camino de rectitud. (17) Encubren la verdad los que dicen que Allah es el Masih, hijo de Mariam[470]. Si fuera la voluntad de Allah destruir al Masih, hijo de Mariam, a su madre y a cuantos hay en la Tierra, ¿quién podría impedírselo? De Allah es la soberanía de los Cielos y de la Tierra y de todo lo que entre ambos hay[471]. Crea según Su voluntad. Allah tiene el poder sobre todas las cosas. (18) Dicen los yahud  y los nasara: “Somos los hijos de Allah y Sus amados.” Pregúntales por qué entonces les castiga Allah a causa de sus transgresiones. Pero no, tan sólo sois humanos –bashar, como el resto de los que ha creado. Perdona y castiga según Su voluntad. De Allah es la soberanía de los Cielos y de la Tierra y de todo lo que entre ambos hay. En Él confluyen todos los destinos. (19) ¡Gente del Kitab! Os ha llegado Nuestro Mensajero para clarificaos lo que se os está revelando después de que haya transcurrido un largo período de tiempo sin Mensajeros para que así no pudierais decir: “No nos ha llegado ningún portador de buenas nuevas ni ningún advertidor.” Pues os ha llegado un portador de buenas nuevas y un advertidor. Es Allah Quien tiene el poder sobre todas las cosas. (20) Dijo Musa a su gente[472]: “¡Pueblo mío! Recordad las bendiciones que Allah os ha otorgado cuando os puso Profetas, os hizo reyes y os dio lo que no ha dado a ningún otro pueblo[473]. (21) ¡Gente mía! Entrad en la tierra muqad-dasah que Allah ha destinado para vosotros y no os volváis, dando la espalda a lo que se os ordena, pues fracasaríais.” (22) Dijeron: “¡Musa! En esa tierra habita un pueblo de formidable corpulencia y agresividad. Ten por seguro que no hemos de entrar allí hasta que no salgan de ella, pero si salen, entonces entraremos nosotros.” (23) Dos hombres de los temerosos[474] y a los que Allah había favorecido con Su gracia, dijeron: “Entrad a ellos por la puerta, pues si entráis por ella, venceréis[475]. Encomendaos a Allah si sois creyentes.” (24) Dijeron: “¡Musa! Nunca entraremos allí mientras ellos sigan dentro. Ve tú y tu Señor a luchar, que nosotros os esperaremos aquí acampados.” (25) Dijo: “¡Señor mío! Sólo puedo responsabilizarme de mí mismo y de mi hermano, pues nada tenemos que ver con esta gente rebelde.” (26) Dijo: “Esta tierra les estará prohibida cuarenta años. Durante ese tiempo vagarán errantes por ella. ¡No te aflijas por la gente rebelde!” (27) Cuéntales la verdadera historia[476] de dos hijos de Adam cuando cada uno de ellos ofreció un sacrificio. A uno le fue aceptado, pero no al otro. Dijo uno de ellos: “¡Te mataré!” Dijo: “Allah sólo acepta los sacrificios de los temerosos.” (28) “Si llevas tu mano contra mí para matarme, sabe que yo no llevaré la mía contra ti para matarte, pues tengo temor de Allah, el Señor de Todos los Dominios. (29) Quiero que cargues con mi pecado y con tu pecado, y que por ello seas arrojado al fuego” –justo galardón para quienes se creen con derecho a condenar a los demás. (30) Su nafs le facilitó la decisión de matar a su hermano –y lo mató, perdiéndose a sí mismo. (31) Entonces Allah envió un cuervo que se puso a escarbar en la tierra para mostrarle que, de la misma manera, debería haber ocultado las faltas de su hermano. Dijo: “¡Ay de mí! He sido incapaz de cubrir los errores de mi hermano.” Y se arrepintió de lo que había hecho. (32) A causa de ello decretamos a los Banu Isra-il que matar a uno de sus semejantes, sin que éste hubiera matado a otro o hubiera corrompido en la Tierra, sería como matar a la humanidad entera. De la misma forma que salvar una vida equivaldría a salvar a toda la humanidad. Y a pesar de que les vinieron Nuestros Mensajeros con la clarificación, la mayoría de ellos propagaron la depravación por la Tierra. (33) A los que hagan la guerra a Allah y a Su Mensajero y dañen gravemente a la sociedad retribuirles matándolos o crucificándolos o cortándoles la mano y el pie contrarios o expulsándolos del país. Esa será la humillación y la deshonra que tendrán en esta vida, y en Ajirah les espera un terrible castigo[477], (34) salvo los que se arrepientan antes de verse derrotados. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (35) ¡Creyentes! Tomad en serio las advertencias de Allah y desead por todos los medios agradarle. Luchad por Su causa para que salgáis victoriosos. (36) El Día del Resurgimiento no podrán los encubridores rescatarse a sí mismos aunque ofrezcan todo cuanto hay en la Tierra y aun otro tanto. Para ellos habrá un doloroso castigo. (37) Querrán salir del fuego, pero no podrán salir de él. Será para ellos un castigo incesante[478]. (38) Al ladrón y a la ladrona cortadles la mano en retribución por su pecado. Castigo ejemplar de Allah. Allah es el Poderoso, el que Juzga con Sabiduría. (39) Allah aceptará el arrepentimiento de quien contrito por el perjuicio causado rectifique su conducta. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (40) ¿Acaso no sabes que de Allah es la soberanía de los Cielos y de la Tierra? Castiga y perdona según Su voluntad. Es Allah Quien tiene el poder sobre todas las cosas. (41) ¡Mensajero! Que no te aflijan esos que se apresuran a encubrir la verdad y dicen con la boca «creemos,» pero no hay creencia en sus corazones ni tampoco la hay en los hadu[479], que hacen caso de cualquier embuste y espían para una gente que nunca ha estado contigo. Tergiversan las palabras de lo que les ha sido revelado, alterando así su verdadero significado. Dicen: “Si se os enseña esto mismo, tomadlo, pero si os dan otra cosa, rechazadlo.” No podrás interceder por esos a los que Allah quiere poner a prueba. Allah no desea que se purifiquen sus corazones[480]. En esta vida serán humillados y en Ajirah tendrán un castigo atroz[481]. (42) Hacen caso de los embustes que forjan y comen de lo prohibido con la ganancia ilícita que han adquirido. No obstante, si vienen a ti, juzga entre ellos o abstente de ser su juez. Y si te abstienes, no podrán causarte ningún daño. Mas si juzgas entre ellos, hazlo con justicia. Allah ama a los que actúan con probidad. (43) ¿Y cómo juzgarás entre ellos si tienen la Taurah en la que está el juicio de Allah y a pesar de ello se desentienden? De hecho, no son creyentes. (44) Hicimos descargar la Taurah, en la que hay guía y luz. Con ella los Profetas –los que están sometidos a la voluntad de Allah– enseñaban la ley y juzgaban los asuntos de los hadu, y así mismo hacían los rabbaniyyun[482] y los ahbar, a quienes se había ordenado que protegiesen el Kitab[483] de Allah y que diesen testimonio de él. Mas “no temáis a los hombres, sino temedme a Mí[484], y no vendáis Mis signos a bajo precio.” Quien no juzgue según lo que Allah ha hecho descargar será de los encubridores. (45) En la Taurah les prescribimos –persona por persona, ojo por ojo, nariz por nariz, oreja por oreja, diente por diente y por las heridas causadas, heridas similares a ellas. Mas a quien renuncie a su derecho, se le redimirán sus faltas[485]. Quien no juzgue según lo que Allah ha hecho descargar será de los infames. (46) E hicimos que siguiendo las huellas de esos Profetas viniera Isa, hijo de Mariam, confirmando lo que no se había alterado en la Taurah. Le dimos el Inyil en el que había guía y luz para confirmar y rectificar lo que estaba en la Taurah –guía y exhortación para los que toman en serio Nuestras advertencias. (47) Ordenamos a la gente que recibió el Inyil que juzgase según lo que Allah había hecho descargar en él. Quien no juzgue según lo que Allah ha hecho descargar será de los rebeldes. (48) Descargamos sobre ti el verdadero Kitab, confirmación del Kitab y un medio de preservarlo[486]. Así pues, juzga entre la gente según lo que Allah ha hecho descargar y no sigas sus deseos, apartándote de la verdad que se te revela. A cada uno de vosotros se le ha dado un código y un método propios. Si esa hubiera sido la voluntad de Allah, habríais sido una única ummah, pero no ha sido así para que viéramos cómo obrabais con lo que se os daba. Competid[487] en las buenas obras. Al final, todos seréis devueltos a Allah y os clarificará aquello en lo que discrepabais. (49) Juzga entre ellos según lo que Allah ha hecho descargar y no sigas sus deseos. Antes bien, mantente en guardia, no vaya a ser que te pongan en contra de algo de lo que Allah te revela. Si se apartan, sabe que Allah quiere afligirles a causa de algunas de sus maldades. Ten presente que la mayoría de los hombres –nas– son rebeldes[488]. (50) ¿Acaso desean que se juzgue como en el tiempo de la ignorancia –yahiliyyah? ¿Qué juez puede haber mejor que Allah para los que verdaderamente creen en Él? (51) ¡Creyentes! No toméis por aliados y protectores a los yahud ni a los nasara, pues unos son aliados de otros. Quien los tome por aliados será uno de ellos. Allah no guía a la gente infame. (52) Verás cómo los que tienen una enfermedad en el corazón buscan relacionarse con ellos y les dicen: “Tememos que nos sobrevenga un infortunio.” Podría ser que Allah trajera la victoria o una orden Suya y tuvieran que lamentarse por lo que albergaban secretamente en su interior. (53) Dirán los creyentes: “¿Son éstos quienes juraron solemnemente por Allah que estarían con vosotros?” Vanas serán sus obras y se habrán perdido a sí mismos. (54) ¡Creyentes! Quien reniegue de su Din que sepa que Allah traerá a otros a los que amará y quienes Le amarán, afables con los creyentes y severos con los encubridores. Lucharán en el camino de Allah y no temerán la condena de la gente. Esa es la gracia de Allah que concede según Su voluntad. Allah es el Inconmensurable, y actúa según Su conocimiento. (55) Vuestros verdaderos aliados y protectores son Allah, Su Mensajero y los creyentes –esos que establecen la salah, entregan la zakah y se inclinan ante su Señor[489]. (56) Quien tome por amigos y protectores a Allah, a Su Mensajero y a los creyentes que sepa que el partido de Allah es el partido de los vencedores. (57) ¡Creyentes! No toméis por aliados y protectores a aquellos de entre los que recibieron el Kitab[490] antes que vosotros que se burlan de vuestro Din y lo toman a la ligera, ni tampoco a los encubridores. Tomad en serio las advertencias de Allah[491] si sois verdaderos creyentes. (58) Cuando llamáis a la salah, se mofan con desprecio, y ello porque son gente que no razona. (59) Pregúntale a la Gente del Kitab si os odian y quieren vengarse de vosotros porque creéis en Allah, en lo que se os está descargando y en lo que ya antes fue descargado, mientras que la mayoría de ellos se mantienen en continua rebeldía. (60) Pregúntales si quieren que les informes de los que recibirán el peor castigo de Allah. Aquel a quien Allah ha maldecido y ha sido objeto de Su ira –manifestó en ellos características de los monos y de los cerdos[492]. Esos son los que llevarán la peor parte, pues son los que más se han alejado del camino de rectitud. (61) Cuando vienen a vosotros dicen: “Creemos,” pero entraron en el Din encubriendo la verdad y de la misma forma, salen de él. Allah sabe lo que ocultan. (62) Verás a muchos de ellos apresurarse al pecado y a la iniquidad, y a vivir de la ganancia ilícita. ¡Qué mal actúan! (63) ¿Por qué no les prohíben los rabbaniyyun y los ahbar[493] blasfemar y vivir de forma ilícita? ¡Qué malo es lo que forjan con su forma de actuar! (64) Dicen los yahud: “Las Manos de Allah están atadas.» ¡Que atadas queden las suyas y malditos sean por la blasfemia que han pronunciado! Muy al contrario, Sus Manos están abiertas y da según Su voluntad. Lo que tu Señor te está revelando a muchos de ellos les aumenta su rebeldía y encubrimiento. Esa es la causa de que hayamos hecho que haya enemistad y odio entre ellos –enemistad y odio que prevalecerán hasta el Día del Resurgimiento. Cada vez que enciendan un fuego de guerra, Allah lo apagará. Se esfuerzan por corromper en la Tierra, pero Allah no ama a los corruptores. (65) Si la Gente del Kitab creyera y tomara en serio Nuestras advertencias, cubriríamos sus malas acciones y les haríamos entrar en los Jardines de las Delicias. (66) Si realmente practicasen lo que se les ha prescrito en la Taurah y en el Inyil y lo que su Señor ha hecho descargar sobre ellos, recibirían abundantes bendiciones. Entre ellos hay una ummah[494] que actúa con rectitud, pero la mayoría no hace sino cometer maldades. (67) ¡Mensajero! Transmite lo que tu Señor te revela, pues de lo contrario no estarías cumpliendo con la misión que se te ha encomendado de propagar Su mensaje[495]. Es Allah Quien te protege de los hombres –nas. Allah no guía a los encubridores. (68) Di a la Gente del Kitab que si hubieran seguido la Taurah, el Inyil y lo que vuestro Señor os ha revelado, ahora no tendrían dificultad alguna en seguir lo que se está descargando, pero a muchos de ellos lo que tu Señor te revela les hace encubrir todavía más la verdad y les aumenta su rebeldía. Mas no te aflijas por los encubridores. (69) Aquellos que creyeron, los hadu, los nasara y los sabiin, quienes de ellos hayan creído en Allah y en Último Día y hayan actuado con rectitud tendrán su galardón junto a su Señor, y no habrá nada que les cause temor ni pesadumbre[496]. (70) Hicimos un pacto con los Banu Isra-il y les enviamos numerosos Mensajeros. Cada vez que les llegaba uno de ellos con aquello que no deseaban, a unos los negaban y a otros los mataban. (71) Contaban con que no se les pondría a prueba y se hicieron ciegos y sordos a la verdad. Después, Allah se volvió a ellos con Su perdón, pero de nuevo fueron muchos los que retornaron a la ceguera y a la sordera de antes. Allah es consciente de la intención que les mueve a actuar. (72) Encubren la verdad los que dicen: “Allah es el Masih, hijo de Mariam[497],” siendo que el Masih dijo: “¡Banu Isra-il! Adorad a Allah –mi Señor y vuestro Señor.” Allah prohibirá la entrada en el Jardín a quien de poder a otro que a Él. Su refugio será el fuego. No encontrarán los infames en quien apoyarse. (73) ¡Qué grandes encubridores son los que dicen: “Allah es uno de tres,” cuando no hay, sino un Único Ilah! Más les valdría abandonar ese discurso, pues los que de ellos encubran la verdad tendrán un doloroso castigo. (74) ¿Es que no van a volverse arrepentidos a Allah ni van a suplicar Su perdón? Allah es el Perdonador, el Compasivo. (75) El Masih, hijo de Mariam, no era, sino un Mensajero antes del cual ya hubo otros. Su madre era una mujer veraz y ambos comían alimentos. Mira cómo les clarificamos las aleyas y luego mira cómo fraguan embustes. (76) Pregúntales si piensan adorar en vez de a Allah a lo que no tiene ningún poder para perjudicarles ni beneficiarles. Allah está atento a todo cuanto acontece en Su creación, y actúa según Su conocimiento. (77) Advierte a la Gente del Kitab que no vayan más allá de la verdad en su din, y que no sigan los deseos de quienes se extraviaron a sí mismos e hicieron que muchos otros se extraviaran, alejándolos del camino de rectitud. (78) Los Banu Isra-il que encubrieron la verdad fueron maldecidos por boca de Daud y de Isa, hijo de Mariam[498], por haber desobedecido y haber transgredido todos los límites. (79) Llegaron al extremo de no prohibirse sus maldades. ¡Inicuas en verdad eran sus obras! (80) Verás a muchos de ellos apoyar a los encubridores. Su maldad ha provocado la ira de Allah y por ello permanecerán para siempre en el tormento. (81) Si creyeran en Allah, en el Profeta y en lo que en él se descarga, no los tomarían como aliados y protectores, pero la mayoría de ellos son de los rebeldes. (82) Encontrarás que la gente más hostil hacia los creyentes son los yahud y los idólatras. De la misma forma que los más cercanos en afecto a los creyentes son los que dicen: “Somos nasara,” pues entre ellos los hay que se entregan al estudio, han renunciado al mundo y no se muestran altivos[499]. (83) Cuando oyen lo que se ha descargado sobre el Mensajero, ves cómo sus ojos se llenan de lágrimas, pues reconocen la verdad que hay en ello, y dicen: “¡Señor nuestro! ¡Creemos! Inscribe nuestros nombres junto a los que dan testimonio. (84) ¿Cómo no habríamos de creer en Allah y en lo que nos ha llegado de la verdad si esperamos anhelantes que nuestro Señor nos haga entrar con los que actúan con rectitud?” (85) El galardón que recibirán de Allah por sus palabras serán Jardines por los que fluirán ríos, en los que morarán para siempre. Merecida retribución para los que actúan con rectitud. (86) Los que encubren la verdad y refutan Nuestras aleyas estarán en el yahim[500]. (87) ¡Creyentes! No os prohibáis las cosas buenas que Allah os ha hecho lícitas ni vayáis más allá de los límites que se os imponen. Allah no ama a los que se exceden. (88) Comed de aquello con lo que Allah os sustenta que sea lícito y saludable. Tomad en serio las advertencias de Allah, Aquel en Quien creéis. (89) Allah no os toma en cuenta los juramentos que hacéis sin fundamento, pero sí aquellos con los que os comprometéis seriamente. Si no cumplís con aquello que habéis jurado cumplir, alimentad como remisión a diez pobres con lo mismo con lo que alimentáis a vuestra propia familia o vestidles o liberad a un cautivo. Quien no tenga los medios para hacerlo que ayune tres días. De esta forma, cubriréis los compromisos que hayáis incumplido. Prestad atención a vuestros juramentos. Así os aclara Allah Sus aleyas para que seáis agradecidos. (90) ¡Creyentes! En las bebidas fermentadas que contienen alcohol, en los juegos de azar, en las estatuas y en todo tipo de monumentos paganos, así como en los oráculos, ha dejado el shaytan su inmundicia. Alejaos, pues, de todo ello para que salgáis victoriosos. (91) Lo que el shaytan quiere conseguir con el vino y los juegos de azar es que haya enemistad y odio entre vosotros, para de esta forma apartaos del recuerdo de Allah y de la salah. ¿Acaso no ha llegado la hora de que terminéis con todo eso? (92) Obedeced a Allah, obedeced al Mensajero y guardaos. Pero si os apartáis, sabed que la misión de Nuestro Mensajero no es otra que la de clarificar el mensaje que se le revela[501]. (93) A los que crean y actúen con rectitud no se les tomará en cuenta lo que hayan ingerido anteriormente si muestran temor, creen y obran rectamente, se guardan del mal y creen, son temerosos y actúan con rectitud. Allah ama a los que hacen el bien. (94) ¡Creyentes! Allah os pone a prueba con las piezas que cazáis con vuestras manos y lanzas para que de esta forma sepa quién está conectado a la Órbita Divina[502] y toma en serio Sus advertencias. Quien trasgreda estos límites tendrá un doloroso castigo. (95) ¡Creyentes! No matéis a los animales de caza mientras permanezcáis en el estado de ihram. Quien de vosotros lo haga intencionadamente que salde su deuda con Allah sacrificando un animal similar al animal que mató como una ofrenda a la Ka’bah, y que juzguen dos de vosotros que sean justos o que cubra su falta alimentando a pobres o ayunando lo que sea equivalente para que así pruebe el castigo por su mala acción. Allah os perdona lo que hayáis hecho antes, pero quien reincida que sepa que Allah no dejará su transgresión sin castigo. Allah es el Poderoso, el Deshacedor de Agravios. (96) Podéis comer de los animales del mar que capturéis, un deleite para vosotros y para los que los utilicen como provisión en sus viajes, pero no os está permitido cazar los animales que viven en tierra firme mientras permanezcáis en el estado de ihram. Tomad en serio las advertencias de Allah, ante Quien seréis todos reunidos. (97) Allah ha establecido la Ka’bah, el Bait al-Haram, como referencia para los hombres –nas[503], y ha establecido los meses inviolables, los animales reservados al sacrificio y las cintas que los distinguen. Y ello para que sepáis que Allah conoce lo que hay en los Cielos y en la Tierra, y que Allah tiene conocimiento de todo cuanto existe, y según él actúa. (98) Allah es implacable castigando, y es el Perdonador, el Compasivo. (99) La única misión del Mensajero es transmitir lo que se le revela. Allah sabe lo que mostráis y lo que ocultáis. (100) Aclárales que no son iguales la inmundicia y la pureza[504], aunque te maraville buena parte de esa inmundicia. Tomad en serio las advertencias de Allah vosotros los dotados de entendimiento para que salgáis victoriosos. (101) ¡Creyentes! No preguntéis[505] por aquello que os llenaría de pesadumbre si se os respondiese. Mas si preguntáis por ello cuando se descargue el Qur-an, su significado se manifestará con claridad. Allah os lo hará patente. Allah es el Perdonador, el que Controla Su Ira. (102) Ya hubo quien preguntó por lo mismo antes que vosotros y ello les sacó de la creencia. (103) No ha sido Allah Quien ha designado a ninguna bahira[506] ni saiba[507] ni wasila[508] ni ham[509]. Sin embargo, los encubridores fraguan embustes contra Allah. La mayoría de ellos no razona. (104) Cuando se les dice: “Venid a lo que Allah hace descargar y al Mensajero,” dicen: “Nos basta con seguir aquello que seguían nuestros padres.” ¿Incluso si sus padres no sabían nada de nada ni estaban guiados? (105) ¡Creyentes! No sois responsables, sino de vuestras propias acciones. Los que se han salido del camino no podrán causaros ningún daño si seguís la guía. Al final todos compareceréis ante Allah, Quien os hará patentes vuestras obras. (106) ¡Creyentes! Cuando uno de vosotros esté próximo a morir y vaya hacer legado de sus bienes, que testifiquen dos de los vuestros[510] que sean justos, u otros dos cualesquiera si estáis de viaje y os sobreviene la muerte. Mas si tenéis dudas al respecto, retenedles después de la salah y haced que juren por Allah: «No venderemos nuestro testimonio a ningún precio, aunque de ello se beneficiase un allegado nuestro ni ocultaremos lo que debemos declarar por Allah, pues si lo hiciéramos caeríamos en una fragante iniquidad.” (107) No obstante, si se descubriese que hubieran estado involucrados en algún delito, que otros dos de entre los que tengan más derecho ocupen su lugar y juren: «Por Allah que nuestro testimonio es más veraz que el de ellos y en nada lo hemos alterado, pues de haberlo hecho seríamos de los infames.” (108) Esta es la mejor manera de que den un testimonio verdadero o al menos de que teman que pueda haber otro juramento que desmienta el suyo. Tomad en serio las advertencias de Allah y estad atentos a lo que se os ordena. Allah no guía a los rebeldes. (109) El Día en el que Allah reúna a los Mensajeros y les pregunte: “¿Qué respuesta recibisteis?” Dirán: “No tenemos noticia de ese asunto. Sólo Tú conoces los Ghaib[511].” (110) Allah dirá a Isa, hijo de Mariam: “Recuerda la gracia que te concedí a ti y a tu madre cuando te apoyé con el Ruh al-Qudus[512] y de esta forma pudiste hablar a la gente cuando estabas en la cuna y siendo adulto. Te enseñé el Kitab y la Hikmah, la Taurah y el Inyil. Creaste del barro algo con forma de ave, soplaste en él y fue un pájaro por Mi voluntad. Sanaste al ciego de nacimiento y al leproso por Mi voluntad, e impedí a los Banu Isra-il que fueran contra ti cuando fuiste a ellos con la clarificación. Los que de ellos eran encubridores dijeron: ‘Es evidente que esto no es, sino magia.’ (111) Y cuando inspiré a los hawariyyun[513] que creyeran en Mí y en Mi Mensajero, dijeron: ‘¡Creemos! Atestigua, pues, que estamos sometidos.’” (112) Y cuando dijeron los hawariyyun: “¡Isa, hijo de Mariam! ¿Puede tu Señor bajar del cielo una mesa provista de alimentos para nosotros?” Dijo: “Temed a Allah si sois creyentes.” (113) Dijeron: “Queremos comer de ellos, sosegar nuestros corazones, tener la seguridad de que nos has dicho la verdad y dar testimonio de ello.” (114) Suplicó Isa, hijo de Mariam: “¡Allah, Señor nuestro! Haz que baje del cielo una mesa provista de alimentos que sea motivo de celebración para nosotros, del primero al último, y un signo Tuyo, y danos el sustento, pues Tú eres el Mejor Sustentador.” (115) Dijo Allah[514]: “Haré que descienda para vosotros, pero al que después de esto encubra la verdad lo castigaré con un castigo con el que ninguna otra criatura ha sido castigada antes.” (116) Preguntará Allah: “¡Isa, hijo de Mariam! ¿Has dicho tú a la gente: ‘Tomadme a mí y a mi madre por dioses aparte de Allah?’” Dirá: “¡Oh Tú, el Perfecto más allá de toda contingencia! ¿Cómo podría decir aquello a lo que no tengo derecho? Si lo hubiera dicho, Tú ya lo sabrías. Tú sabes lo que hay en mi nafs, pero yo no sé lo que hay en Tu nafs[515]. Eres el Conocedor de los Ghuyub[516]. (117) Tan sólo les dije lo que me ordenaste que les dijera: ‘¡Adorad a Allah, mi Señor y el vuestro!’ Y he sido testigo de ellos mientras permanecí en su compañía. Y cuando me acogiste, Tú eras su Vigilante[517]. Estás presente y nada se esconde a Tu conocimiento. (118) Es Tu derecho castigarles, pues son Tus siervos, y también perdonarles, pues en verdad que Tú eres el Poderoso, el que Juzga con Sabiduría.” (119) Dirá Allah: “Este es el Día en que la veracidad beneficiará a los veraces.” Tendrán Jardines por los que fluirán ríos, en los que morarán para siempre. Allah estará satisfecho de ellos y ellos lo estarán de Él. Esta será la gran victoria. (120) De Allah es la soberanía de los Cielos y de la Tierra y de todo lo que en ellos hay. Es Él Quien tiene el poder sobre todas las cosas.

NOTAS

[458] En el tiempo en el que se reveló el Qur-an, los árabes solían comer únicamente vaca y cordero. En esta aleya se introduce la palabra bahimah  بَهيمَةque se puede traducir por “cuadrúpedos”, para reforzar la idea de que todos los animales de rebaño son lícitos, ya que todos los animales de rebaño son cuadrúpedos –también el camello y la cabra.

[459] El estado de sacralización en el que entran los peregrinos mientras dura el Hayy y llevan la vestimenta que les es propia –إحرام  Ihram

[460]  Ver artículo XXII.

[461]  Ver Info 9.

[462]  Ver artículo IX y XIX, esquemas 2 y 8.

[463]  Ver Info 9.

[464]  En el momento en el que se termina de revelar el Qur-an al profeta Muhammad (s.a.s), se abroga el concepto de “Gente del Kitab”, ya que la verdad ha descendido a los hombres y se ha clarificado la guía. En ese sentido, también podemos llamar al Qur-an “el Furqan”, pues rectifica todos los errores que se habían ido introduciendo en las revelaciones anteriores (Ver esquema 25 y texto). Cuando le preguntaron a Abdullah ibn Umar si era lícito casarse con una cristiana, éste les respondió: “¿Acaso no nos está prohibido casarnos con las idólatras? ¿Y puede haber mayor idolatría que decir que Isa es Allah?” Todo en el Islam tiene un contexto. Durante 23 años, Allah el Altísimo dejó abierta la puerta a la Gente del Kitab para que entrase en el Din que Allah estaba revelando a Su mensajero. Les dio todo tipo de argumentos, de pruebas, de ejemplos, de referencias históricas… pero, excepto para unos pocos, todo eso resulto en vano. La puerta se cerró y no podemos casarnos con quienes niegan que Isa es el Masih o afirman que Isa es Allah o reniegan de Muhammad (s.a.s). ¿Cómo un creyente podría vivir con alguien así? El proceso de llamar a la Gente del Kitab al Din que se está revelando a Muhammad (s.a.s) está esparcido por todo el Qur-an. Lo vemos en las aleyas 15, 16 y 17 de esta misma sura.

[465]  Ver Info 9.

[466]  Ver referencia F17.

[467]  Ver artículo XX.

[468]  Ver Info 19.

[469]  En esta aleya el narrador nos da cuenta de un discurso de Allah a los Banu Isra-il en estilo directo –es Allah el que habla. Sin embargo, habla desde el nivel de poder, no de ejecución, ya que Allah el Altísimo no “habla” con los hombres, sino que lo hace a través de sus criaturas, de los malaikah, de Yibril. De ahí que en el texto se diga: creéis en Mis Mensajeros, les asistís y le hacéis a Allah un productivo préstamo… No dice “y Me hacéis”, ya que el pacto, los diálogos con los Banu Isra-il, fue con Yibril a nivel de ejecución (inspiración o manifestación) por orden de su Señor. Ver artículos III y XXII.

[470]  Ver referencia F16.

[471]  Ver artículo XX.

[472]  Ver artículo XX.

[473]  El término utilizado aquí es alamin العالمين. Ver Info 2 y artículo XXI.

[474]  Ver artículo XX.

[475] Quizás el significado de “entrad a ellos por la puerta” sea el de “atacarles por sorpresa”, no sitiándoles o rodeando sus murallas, sino de improviso; lo cual podría causarles un pánico repentino que ellos podrían aprovechar para hacerse con la situación y vencerles.

[476] Ver artículo XX.

[477]  Ver referencia F17.

[478]  Ver referencia F17.

[479]  Ver Info 18.

[480]  Ver artículo XIII.

[481]  Ver referencia F17.

[482]  El término rabbaniyyun رَبَّانيُّن deriva del verbo rab-ba رَبَّ que significa –el que deviene señor, dueño o poseedor; el que tiene poder y autoridad sobre algo o alguien. De ahí que rabbaniyyun se utilice para referirse –a quien se entrega a ejercicios religiosos y actos de devoción; y también se refiere a quien tiene conocimiento de Allah, y a un sabio. Este término era utilizado especialmente entre los judíos –se puede traducir al español por rabino.

En cuanto al término ahbar أَحْبار deriva del verbo habara حَبَرَ y significa  –un hombre de buen comportamiento y versado en la religión, y un experto en temas religiosos. Se aplicaba este nombre a ciertos judíos que conocían la Ley y la aplicaban en sus vidas. Su prestigio entre la comunidad judía y, más tarde, entre la cristiana, se fue perdiendo a medida que sus vidas ya no reflejaban sus enseñanzas.

[483]  Ver artículo XIV, cuadro C1 y esquema 19.

[484]  Aquí el narrador interpola un discurso de Allah el Altísimo. Ver artículo III y XXII.

[485]  Aquí tenemos un claro ejemplo de lo que significa que Islam es el Din del equilibrio. Por una parte se nos permite resarcirnos del daño que hayamos podido sufrir de mano de otra persona. Por otra, sin embargo, se nos anima a perdonar y a renunciar a nuestro derecho. En este caso, tendremos una recompensa adicional por ello. Entre los dos extremos –el talión absoluto o poner siempre la otra mejilla– está el Islam, la objetividad de Allah el Altísimo.

[486]  Ver artículo XIV y esquema XIX.

[487]  Ver Info 27.

[488]  Ver artículo XIII, apéndice L, esquemas 2 y 8 con sus textos e Info 21.

[489]  En estas aleyas están encapsuladas las estrategias políticas, económicas y sociales del Islam. Si los creyentes se unen con los creyentes con amor y fuerza, nadie podrá vencerles. Si son duros con los encubridores y solícitos con los creyentes, habrá paz y equilibrio en las sociedades. Si realmente son creyentes; es decir, ofrecen la salah y pagan la zakah, no habrá pobreza en las sociedades que establezcan.

[490]  Ver artículo XIV y esquema 19.

[491]  Ver Info 9.

[492]  Ver apéndice J y cuadro C4.

[493]  El término rabbaniyyun رَبَّانيُّن deriva del verbo rab-ba رَبَّ que significa –el que deviene señor, dueño o poseedor; el que tiene poder y autoridad sobre algo o alguien. De ahí que rabbaniyyun se utilice para referirse –a quien se entrega a ejercicios religiosos y actos de devoción; y también se refiere a quien tiene conocimiento de Allah, y a un sabio. Este término era utilizado especialmente entre los judíos –se puede traducir al español por rabino.

En cuanto al término ahbar أَحْبار deriva del verbo habara حَبَرَ y significa  –un hombre de buen comportamiento y versado en la religión, y un experto en temas religiosos. Se aplicaba este nombre a ciertos judíos que conocían la Ley y la aplicaban en sus vidas. Su prestigio entre la comunidad judía y, más tarde, entre la cristiana, se fue perdiendo a medida que sus vidas ya no reflejaban sus enseñanzas.

[494]  Como ya se ha dicho en otros comentarios, una vez que se descargó íntegro el Qur-an a Muhammad (s.a.s), todo lo anterior quedó abrogado. Los judíos y cristianos que albergaban en sus corazones el iman verdadero entraron en el Islam y abandonaron sus prácticas y creencias anteriores –se purificaron.

[495]  Ver Info 21.

[496]  La gente que hubo antes de la llegada del Islam será juzgada según sus posibilidades, su intención y su sinceridad en la búsqueda de la verdad. Mas una vez que ha llegado el Islam con la última revelación, el hombre no tiene otro camino que seguirla y entrar de lleno y sin restricciones en el Din de Allah el Altísimo.

[497]  Ver referencia F16 y artículo XX.

[498]  Ver referencias F13, F14 y F15.

[499] Todas esas prácticas altamente positivas de algunos de los nasara, de los cristianos, les deberían servir ahora para entender que Allah el Altísimo está revelando Su último Mensaje a Muhammad (s.a.s) y que es eso lo que tienen que seguir y abandonar todo lo anterior. Claramente se manifiesta esta actitud en la siguiente aleya, la aleya 83.

[500]  Ver referencias F17.

[501]  El narrador habla en nombre del Consejo Supremo. Ver artículo III y XXII.

[502]  En el texto árabe se utiliza la expresión لِيَعْلَمَ اللَّهُ مَن يَخَافُهُ بِالْغَيْبِ, que literalmente significa –para que sepa Allah quien le teme en lo Oculto, en el Ghaib. Hay muchas interpretaciones al respecto, y ello porque la frase en cuestión se presta a diversas significaciones. Nosotros hemos traducido esta expresión por “Órbita Divina”, ya que esta órbita, invisible, oculta para la mayoría de la gente, es la órbita en la que se mueven los temerosos, los creyentes, los que no han soltado la cuerda de Allah y se mantienen fieles a sus compromisos con Él. Ver Info 5 y esquema 1 con su texto.

[503]  Ver artículo XX.

[504]  Ver apéndice E.

[505] Hay muchos interrogantes en la creación de Allah el Altísimo que para ser comprendidos justamente debemos situarlos en un contexto determinado. Por ejemplo, la predestinación. Si preguntamos por este enigma a alguno de los ulamah, su respuesta podría llevarnos al kufur. Sin embargo, en el Qur-an este mismo concepto está esparcido por numerosas aleyas y, en su conjunto, resulta comprensible y admisible.

[506]  Una camella con un corte en la oreja dedicada a un dios.

[507] Una camella dedicada Solamente a pastar como una ofrenda por alguien que vuelve de un viaje.

[508]  Un sacrificio que se ofrecía cuando un animal daba a luz a dos.

[509]  Un camello liberado del trabajo.

[510]  De vuestra familia…

[511]  Ver Info 5.

[512]  Ver artículo XVIII y referencia F16.

[513]  El término hawariyyun حَوارِيُون deriva del verbo hawara حَوَرَ y significa –blanquear la ropa lavándola y golpeándola; o también alguien puro y libre de todo vicio, inmaculado, alguien a quien se ha probado una y otra vez y siempre se le ha hallado puro, sin vicio o falta; y también alguien que aconseja o actúa sinceramente, honestamente; un amigo sincero o un asistente que se esfuerza en hacer bien su trabajo. Algunos lexicólogos atribuyen este nombre a los discípulos de Isa porque arguyen que éstos, mayoritariamente, se dedicaban a blanquear ropa o teñirla. No pensamos que sea este el motivo, sino que, por extensión, los discípulos de Isa fueron blanqueando y purificando sus corazones hasta convertirse en sinceros y honestos compañeros de Isa, libres de todo vicio y dignos de confianza. El narrador interpola discursos de Allah el Altísimo en el texto general. Ver artículos III y XXII:

[514]  El narrador intercala discursos de Allah. Ver artículos III y XXII.

[515]  Ver esquema 3 y artículo VII.

[516]  Ver Info 5.

[517]  Ver referencia F16.

4.SURA DE LAS MUJERES

AN-NISA

سُورَةُ النِّسَاءِ

Medinense

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

(1) ¡Gentes –nas! Temed a vuestro Señor que os creó a partir de una sola nafs[378], y creó de ella su pareja, generando, a partir de ellos dos, multitud de hombres y mujeres. Tomad en serio las advertencias de Allah, en cuyo nombre os exigís unos a otros vuestros derechos, y honrad las relaciones de consanguineidad. Nada de lo que hacéis queda fuera de la consciencia de Allah. (2) Devolved a los huérfanos sus bienes y no cambiéis lo inservible que tengáis por lo provechoso que tengan ellos. No devoréis sus bienes juntándolos a los vuestros. Hacerlo es transgredir lo que es lícito. (3) Si teméis no obrar con justicia con los huérfanos, casaos entonces con las mujeres que os agraden, con dos, tres o cuatro. Mas si teméis no ser ecuánimes, casaos sólo con una, o tened relaciones con las cautivas que poseáis. De esta forma, estaréis más cerca de no oprimir a nadie. (4) Dad a las mujeres su dote como está prescrito, pero si os devuelven una parte de ella porque así les place, tomadla y disfrutadla razonablemente. (5) No deis a los deficientes mentales la riqueza que Allah ha puesto en vuestras manos para que la administréis. Proveedles con ella, vestidles y habladles con sabias palabras. (6) Poned a prueba a los huérfanos que hayan alcanzado la edad de casarse, y si veis en ellos sensatez, entregadles sus bienes. No los malgastéis injustamente antes de que se hagan mayores. El que sea rico que se abstenga de gastar de su riqueza, y el que sea pobre que gaste de ella según lo que es razonable. Cuando les entreguéis sus bienes, que haya testigos. Allah basta para llevar la cuenta. (7) A los hombres les corresponde una parte de lo que dejen los padres y los familiares más allegados. También a las mujeres les corresponde una parte de lo que dejen los padres y los familiares más allegados, sea poco o mucho. Es la parte que les ha sido prescrita. (8) Y si aparecieran cuando se está haciendo la repartición otros familiares, huérfanos o pobres, proveedles con algo de lo que repartís y habladles de forma conveniente. (9) Que se preocupen por ellos como se preocuparían si fueran a dejar tras de sí una descendencia débil. Que teman a Allah y hablen juiciosamente. (10) Quienes devoren la riqueza de los huérfanos injustamente estarán llenando sus vientres de fuego. Arderán en el sair[379]. (11) Allah os prescribe acerca de la parte de la herencia que debéis legar a vuestros hijos –al varón le corresponde la misma parte que a dos hembras. Si hubiera más de dos mujeres, les correspondería dos tercios de lo que deje, pero si sólo hubiera una, para ella es la mitad. Para los padres, si tuviera algún hijo, un sexto a cada uno de los dos de lo que deje, pero si no hubiera hijos y fueran sus padres los únicos herederos, entonces a su madre le correspondería un tercio. Si tuviera hermanos, a su madre le correspondería un sexto, una vez que se hayan descontado los legados o las deudas que deje. No sabéis si son vuestros padres o vuestros hijos los que más cerca están de beneficiaros. Esto es lo que Allah os prescribe. Allah actúa según Su conocimiento, y juzga con sabiduría. (12) A vosotros os corresponde la mitad de lo que dejen vuestras esposas en caso de que no tuvieran hijos, pero si hubiera algún hijo, entonces os corresponde un cuarto de lo que dejen después de haber descontado legados y deudas si los hubiera. A ellas les corresponde un cuarto de lo que dejéis si no tenéis ningún hijo, pero si hubiera algún hijo, entonces una octava parte de lo que dejéis, después de haber descontado legados y deudas si los hubiera. Si el hombre o la mujer de cuya herencia se trata sólo tuvieran herederos colaterales, un hermano o una hermana, para cada uno de ellos dos un sexto, pero si tuvieran más de dos, habrían de compartir un tercio después de haber descontado legados y deudas si los hubiera, sin que con ello se perjudique a nadie. Esto es lo que Allah os prescribe. Allah es el que Controla Su Ira, y según Su conocimiento actúa. (13) Estos son los límites que Allah ha establecido. A quien obedezca a Allah y a Su Mensajero se le hará entrar en Jardines por donde fluirán ríos. En ellos morarán para siempre. Esa será la gran victoria. (14) A quien desobedezca a Allah y a Su Mensajero y traspase Sus límites se le hará entrar en el fuego en el que penará para siempre. Para él habrá un ignominioso castigo. (15) Si recayera sobre algunas de vuestras mujeres la sospecha de ser culpables de practicar el lesbianismo[380], buscad cuatro testigos de entre vosotros, y si dan testimonio contra ellas, retenedlas en las casas hasta que las reclame la muerte o Allah les de otra salida. (16) Y si dos de los vuestros fueran culpables de practicar la misma indecencia, infligirles un castigo, pero si se arrepienten y enmiendan su conducta, renunciad a ello. Allah se vuelve con Su perdón a quien se arrepiente, y es el Compasivo. (17) Allah acepta el arrepentimiento de aquéllos que hacen el mal por ignorancia y enseguida rectifican su conducta. Allah se volverá a ellos con Su perdón. Allah actúa según Su conocimiento, y juzga con sabiduría. (18) Que no esperen el perdón los que después de haber hecho el mal, cuando se les presente la muerte, digan: “Ahora me arrepiento” ni los que mueran encubriendo la verdad. Para ellos hemos preparado un doloroso castigo. (19) ¡Creyentes! No os está permitido heredar las mujeres[381] contra su voluntad ni que pongáis a vuestras mujeres en tal situación que os permita llevaros parte de lo que les disteis, excepto si han cometido un acto probado de indecencia. Relacionaros con ellas de la mejor manera, y si las detestáis, sabed que tal vez estéis detestando algo en lo que Allah ha puesto un gran bien. (20) Si queréis divorciar a una de vuestras esposas para tomar a otra en su lugar y le habéis dado una cuantiosa dote, no toméis nada de ella. ¿Tomareis una parte utilizando la calumnia[382] y recurriendo claramente a lo que es ilícito? (21) ¿Cómo podríais llevaros parte de la dote después de haber disfrutado de ellas y de haberles prometido solemnemente que os mantendríais unidos? (22) No os caséis con aquéllas mujeres con las que vuestros padres hayan estado casados, a excepción de lo que se haya hecho con anterioridad. Eso es algo indecente y odioso, y un camino propicio para el mal. (23) Se os prohíbe casaros[383] con vuestras madres, vuestras hijas, vuestras hermanas, vuestras tías paternas, vuestras tías maternas, las hijas de vuestros hermanos, las hijas de vuestras hermanas, vuestras madres de leche que os amamantaron y vuestras hermanas de leche, las madres de vuestras mujeres y las hijastras que estén bajo vuestra protección y sean hijas de mujeres que hayáis tenido y con las que hayáis consumado el matrimonio, pero si no habéis llegado a consumarlo, entonces no hay falta en que os caséis con ellas. Así mismo se os prohíbe casaros con las esposas de vuestros hijos de sangre, así como casaros con dos hermanas al mismo tiempo, a excepción de lo que se haya hecho con anterioridad. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (24) De la misma manera, se os prohíben las mujeres que ya estén casadas, a excepción de las cautivas que poseáis. Así os lo ha prescrito Allah. Aparte de las que se han mencionado, todas las demás os son lícitas. Buscadlas con los medios que poseáis con honestidad y no simplemente para satisfacer vuestro deseo sexual, y puesto que habéis encontrado placer en ellas, dadles la dote como se ha prescrito. No incurrís en falta en lo que hagáis de mutuo acuerdo aparte de lo ordenado. Allah actúa según Su conocimiento, y juzga con sabiduría. (25) El que de vosotros no tenga medios suficientes para casarse con mujeres libres creyentes que lo haga con esclavas creyentes que poseáis. Allah conoce vuestro iman. Unos procedéis de otros. Casaos pues con ellas con el permiso de sus amos y dadles lo que es razonable, siempre que sean decentes y no fornicadoras o de las que intiman con los hombres. Una vez que estén protegidas por el matrimonio, si cometen un acto de indecencia, les corresponde la mitad del castigo que a las mujeres libres[384]. Y ello para quien de vosotros tema caer en la fornicación, pero es mejor que os contengáis. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (26) Allah quiere clarificaros y guiaros a la sunnah de aquellos que os precedieron. Quiere otorgaros Su gracia. Allah actúa según Su conocimiento, y juzga con sabiduría. (27) Allah quiere volverse a vosotros con Su gracia, pero los que siguen sus deseos quieren que os inclinéis decididamente al mal. (28) Allah quiere allanaros el camino, pues débil en verdad ha sido creado el hombre[385]. (29) ¡Creyentes! No malgastéis vuestra riqueza en lo que no tiene beneficio. Antes bien, usarla en transacciones comerciales que os satisfagan mutuamente. Mas cuidad que no os consuma la avaricia[386]. Allah es compasivo con vosotros. (30) Haremos que arda en el fuego [387] quien lo haga llevado por su afán de dominar tiránicamente. Eso es fácil para Allah. (31) Si os apartáis de las faltas más graves de las que os hemos advertido, os cubriremos el mal que hayáis hecho y os haremos entrar por una noble entrada. (32) No ansiéis aquello con lo que Allah ha agraciado a unos por encima de otros[388]. Los hombres tendrán lo que con diligencia se ganen, al igual que las mujeres. Mas pedid a Allah que os otorgue Su gracia. Allah tiene el conocimiento de todo cuanto existe, y según él actúa. (33) Hemos establecido que todos reciban una parte de lo que dejen los padres y los parientes más allegados. Y que aquéllos con los que hayáis ratificado un acuerdo reciban su parte. Allah está presente y nada se esconde a Su conocimiento. (34) Los hombres son guardianes de las mujeres por la gracia que Allah ha concedido a unos por encima de otros y por lo que gastan de su riqueza en mantenerlas. Las que están rectamente guiadas y son piadosas protegen los derechos de sus maridos que Allah les ha ordenado proteger. Pero a aquéllas cuya rebeldía temáis, amonestadlas, alejaos del lecho en el que yacéis con ellas y pegadles, pero si os obedecen, no las oprimáis. Allah es el Altísimo, el Inabarcable. (35) Si teméis que vaya a haber ruptura entre los cónyuges, llevad el asunto a un miembro de la familia de él, que actúe como árbitro, y a otro de la familia de ella. Y si quieren reconciliarse, Allah facilitará su reconciliación. Allah tiene el registro completo de todas vuestras acciones, y según Su conocimiento actúa. (36) Adorad a Allah y no deis poder a otros que a Él. Sed complacientes con vuestros padres, con vuestros familiares más allegados, con los huérfanos y con los pobres, con los vecinos más próximos y con los más alejados. Mostrad amabilidad con el compañero ocasional, con el viajero y con los cautivos que poseáis. Allah no ama a los falaces y jactanciosos (37) –esos que son codiciosos, ordenan la avaricia a los demás y ocultan aquello con lo que Allah les ha agraciado. Hemos preparado para los encubridores un ignominioso castigo[389]. (38) Los hay que dan de su riqueza para que los vea la gente, pero no creen en Allah ni en el Último Día. Quien tenga al shaytan por amigo íntimo –qarin[390]– que sepa que ha tomado por amigo a un mal compañero. (39) ¿Qué daño podría haber en que creyesen en Allah y en el Último Día, y diesen de aquello con lo que Allah les sustenta? Allah los conoce bien. (40) Allah no es injusto ni el peso de un átomo. Toda buena acción será multiplicada, y recibirán de Su parte un enorme galardón. (41) ¿Cómo será cuando traigamos a un testigo de cada ummah[391] y te traigamos a ti como testigo de todos ellos? (42) Ese Día los encubridores y los que desobedecieron al Mensajero desearán ser polvo o tierra esparcida, pues nada le podrán ocultar a Allah. (43) ¡Creyentes! No os acerquéis a la salah ebrios, sin saber lo que decís ni impuros –salvo que estéis de paso– hasta que no os lavéis. Si estáis enfermos o de viaje o viene alguno de vosotros de hacer sus necesidades o habéis tenido relación con vuestras mujeres y no encontráis agua, haced tayammum pasándoos tierra limpia por la cara y las manos. Allah es el Indulgente, el Perdonador[392]. (44) ¿Te has fijado[393] en los que recibieron una parte del Kitab[394] cómo compran el extravío y quieren que os salgáis del camino? (45) Allah conoce a vuestros enemigos. Allah os basta como protector. En Allah tenéis el más firme apoyo. (46) Entre los hadu los hay que cambian el sentido de las palabras y dicen: “Oímos y desobedecemos,” “oye, pero no escuches,” “raina[395],” torciendo su significado con sus lenguas y calumniando el Din. Si dijeran: “Oímos y obedecemos,” “escucha, atiéndenos,” sería mejor para ellos y más recto, pero Allah los ha maldecido por haber encubierto la verdad y sólo unos pocos de ellos creen. (47) ¡Vosotros que habéis recibido el Kitab! ¡Creed en lo que descargamos, confirmando lo que ya teníais. Que lo hagan antes de que llegue el tiempo en el que sean denigrados[396] o les maldigamos como maldijimos a los que no respetaron el sábado. El plan de Allah es inamovible. (48) De ningún modo perdonará Allah que se dé poder a otros que a Él, pero aparte de eso perdona según Su voluntad. Quien asocie algo con Allah habrá forjado un enorme embuste. (49) ¿Te has fijado en los que declaran estar puros[397]? Es Allah Quien purifica a quien quiere. Nadie sufrirá injusticia alguna[398]. (50) Mira cómo fraguan embustes contra Allah y ponen así en evidencia su iniquidad. (51) Acaso no te has fijado en cómo creen en los yibt[399] y en los taghut esos a los que se les dio parte del Kitab, y dicen de los encubridores: “Están mejor guiados que los creyentes[400].” (52) Ésos son a los que Allah ha maldecido, y aquel a quien Allah maldice no encontrará en quien apoyarse. (53) ¿O es que acaso poseen algo de la soberanía? Si así fuera, no le darían a la gente –nas– ni lo que cabe en la estría de un hueso de dátil[401]. (54) ¿O es que sienten envidia de sus semejantes por aquello con lo que Allah les ha agraciado? A la familia de Ibrahim le dimos el Kitab, la Hikmah y un inmenso dominio[402]. (55) Entre ellos los hay que creyeron en él y los hay que lo rechazaron. El sair[403] de yahannam les bastará. (56) A los que hayan encubierto Nuestros signos les abrasaremos en el fuego. Cada vez que se les queme la piel, se la cambiaremos por otra para que sigan gustando el castigo. Allah es el Poderoso, el que Juzga con Sabiduría. (57) A los que crean y actúen con rectitud les haremos entrar en Jardines por los que fluirán ríos. En ellos morarán para siempre. Tendrán esposas puras y una apacible sombra les cubrirá. (58) Allah os ordena devolver los depósitos a sus dueños y que cuando juzguéis entre los hombres, lo hagáis con justicia. ¡Cuánta bendición hay en aquello con lo que Allah os alecciona! Allah está atento a todo cuanto acontece en Su creación, y es consciente de la intención que os mueve a actuar. (59) ¡Creyentes! Obedeced a Allah, obedeced al Mensajero y a aquéllos de vosotros que tengan autoridad. Si en algo estáis en desacuerdo y creéis en Allah y en el Último Día, remitid el asunto a Allah y al Mensajero. Suyo es el mejor dictamen. (60) ¿No te has fijado[404] en los que pretenden creer en lo que se te ha hecho descargar y en lo que se hizo descargar antes de ti? Quieren apelar a los taghut[405] a pesar de que se les ha ordenado no seguirles. El shaytan quiere que se pierdan llevándoles a un extravío del que no puedan volver[406]. (61) Cuando se les dice que vengan a lo que Allah ha hecho descargar y al Mensajero, ves cómo te eluden esquivos los hipócritas. (62) Cómo es que cuando les ocurre una desgracia por culpa de sus malas acciones, vienen a ti jurando por Allah que no deseaban otra cosa que arreglar las cosas de la mejor manera. (63) Allah sabe lo que hay en sus corazones. Así pues, aléjate de ellos, pero no dejes de advertirles y de hablarles, de modo que tus palabras puedan activar su consciencia. (64) No hemos enviado a ningún Mensajero, sino para que fuera obedecido por la voluntad de Allah. Si después de haber sido víctimas de su propia infamia, hubieran venido a ti, hubieran suplicado perdón a Allah y hubiera el Mensajero pedido por ellos, habrían encontrado en Allah perdón y benevolencia[407]. (65) ¡Pero no! Por tu Señor que no creerán hasta que no acepten tu juicio en sus disputas, y lo acepten con total rendición. (66) Si les hubiéramos ordenado –“Morid o abandonad vuestros hogares”– sólo unos pocos lo habrían hecho[408]. Mejor habría sido para ellos que hubieran obedecido en aquello que se les ordenaba, pues su creencia se habría de ese modo reforzado. (67) Les habríamos concedido un enorme galardón (68) y les habríamos guiado al camino de rectitud. (69) Quienes obedezcan a Allah y al Mensajero estarán junto a los que Allah ha agraciado –los Profetas, los veraces, los que murieron por la causa de Allah y los que actúan con rectitud. ¡Qué excelentes compañeros! (70) Esa es la gracia que Allah concede a Sus siervos. El conocimiento de Allah basta para ello. (71) ¡Creyentes! Estad en guardia y salid a combatir en destacamentos o como un solo ejército, según os parezca más conveniente. (72) Entre vosotros los hay que se muestran remisos a la hora de salir a luchar. Si acontece que sufrís un revés, alegan que por la gracia de Allah no han muerto allí con vosotros. (73) Mas si Allah os favorece con Su gracia, seguro que dirán, como si no hubiera otro lazo entre vosotros que sus propios intereses: “¡Ay de mí! Si hubiera estado con ellos, habría obtenido una buena ganancia.” (74) Que luchen por la causa de Allah aquéllos que estén dispuestos a cambiar la vida de este mundo por la de Ajirah. A quien luche por la causa de Allah y muera o salga victorioso le daremos un inmenso galardón. (75) ¡Qué os pasa que no lucháis por la causa de Allah cuando los hombres más débiles y oprimidos de entre vosotros, las mujeres y los niños suplican: “¡Señor nuestro! ¡Sácanos de este pueblo de tiranos, y danos un protector y alguien en quien apoyarnos!” (76) Los que creen luchan por la causa de Allah y los encubridores luchan por la causa de los taghut[409]. ¡Combatid a los secuaces del shaytan! Débil en verdad es su estratagema. (77) ¿Acaso no te has parado a pensar en aquellos a los que se les dijo: “Reprimid vuestras manos, estableced la salah y entregad la zakah.” Mas cuando se les ordenó luchar, algunos de ellos temieron a los hombres como se teme a Allah o con un temor aún mayor. Dijeron: “¡Señor nuestro! ¿Por qué nos ordenas luchar? ¿No podrías retrasar un poco más este momento?” Respóndeles que la vida de este mundo no es, sino un efímero tránsito, por ello los temerosos anhelan la de Ajirah. Allí no sufriréis injusticia alguna. (78) Dondequiera que estéis os atrapará la muerte, aún si estuvierais en imponentes torreones. Si les acontece algún bien, dicen: “Esto viene de Allah,” pero si les sobreviene algún mal, dicen: “Esto viene de ti.” Aclárales que todo viene de Allah[410]. ¡Qué le pasa a esta gente que apenas comprenden una palabra de lo que se les dice! (79) Lo que os acontece de bueno viene de Allah, y el mal que os pueda sobrevenir viene de vosotros mismos. Y que sepan que te hemos enviado como Mensajero a toda la humanidad. Nada se esconde al conocimiento de Allah. (80) Quien obedezca al Mensajero estará obedeciendo a Allah, y quien le dé la espalda que sepa que no te hemos enviado para que seas su guardián. (81) Afirman obedecerte, pero cuando se alejan de ti, hay un grupo que maquina en sus reuniones nocturnas en contra de lo que dices. Allah registra sus maquinaciones. Así pues, apártate de ellos y encomiéndate a Allah. Allah basta como protector. (82) ¿Acaso no recapacitan sobre el Qur-an[411]? Si no proviniera de Allah, habría en él infinidad de contradicciones. (83) Cuando les llega la noticia de algo que podría afectar a la seguridad o referente a un peligro, enseguida la difunden. Si la remitieran al Mensajero o a cualquiera de sus mandos, éstos la investigarían y ponderarían la veracidad de la misma. Si no fuera por la gracia de Allah y por Su rahmah[412], la mayoría de vosotros seguiríais al shaytan. (84) Lucha por la causa de Allah. Tú no eres responsable, sino de ti mismo. No obstante, instiga a los creyentes a combatir –quizás Allah refrene la violencia de los encubridores. La violencia de Allah es más fuerte y Su castigo más implacable. (85) Quien se preste a mediar en una causa justa recibirá parte del bien que surja de ella, y a quien lo haga en una causa injusta se le pedirán cuentas por el daño que resulte de ésta. Allah está vigilante de todo cuanto acontece en Su creación. (86) Cuando os dirijan un saludo, responded con uno mejor o devolverlo con otro igual. Allah lleva la cuenta de todas vuestras acciones. (87) ¡Allah –no hay ilah, sino Él! Tened por seguro que os reunirá el Día del Resurgimiento, el cual, con toda certeza, ha de llegar. ¿Puede haber un discurso más veraz que el discurso de Allah? (88) ¿Qué os pasa que os dividís con respecto a los hipócritas mostrando dos opiniones diferentes? Allah los ha degradado merecidamente. ¿Acaso queréis guiar a quien Allah ha extraviado? Para el que Allah extravía no encontrarás camino que le devuelva a la guía. (89) Les gustaría que encubrieseis la verdad para que así fueseis igual que ellos. No los aceptéis como aliados hasta que no emigren por la causa de Allah. Y si reniegan, sitiadles y matadles allí donde los encontréis. No los toméis como protectores ni busquéis apoyo en ellos. (90) Salvo aquéllos que se unan con los que hayáis hecho un pacto o vengan a vosotros sin que en sus corazones haya la intención de combatiros o de combatir a su propia gente. Si Allah hubiera querido, les habría dado poder sobre vosotros y os habrían acometido. Por lo tanto, si se retiran sin combatiros y os ofrecen la paz, sabed que Allah no os permite ir contra ellos. (91) Os encontraréis con otros que quieren estar a salvo de vosotros y a salvo de su gente, pero cada vez que vuelven a la fitnah, más se degradan en ella. Si no se alejan, os ofrecen la paz y refrenan sus manos, sitiadles y matadles allí donde los encontréis. Os hemos dado una clara autoridad sobre ellos. (92) No es propio de un creyente matar a otro creyente, a no ser por error. Quien mate a un creyente por error que ponga en libertad a un esclavo creyente y pague íntegro el precio de sangre que sea aceptable para su familia, a menos que ésta renuncie a él. Si pertenecía a una gente enemiga vuestra, pero era creyente, que se libere a un esclavo creyente. Y si pertenecía a una gente con la que tuvierais algún pacto, que se pague el precio de sangre a su familia y se ponga en libertad a un esclavo creyente. Mas quien no encuentre los medios para hacerlo que ayune dos meses consecutivos como muestra de su arrepentimiento. Allah actúa según Su conocimiento, y juzga con sabiduría. (93) Quien mate a un creyente intencionadamente se habrá ganado yahannam[413]. Allí penará para siempre. Sobre él caerá la ira de Allah y Su maldición. Le tendrá preparado un terrible castigo. (94) ¡Creyentes! Cuando salgáis a luchar por la causa de Allah, examinar cuidadosamente la situación y no digáis a quien os ofrezca la paz: “Tú no eres creyente,” deseando los bienes de este mundo cuando junto a Allah hay abundantes botines[414]. Así erais vosotros antes de que Allah os concediera Su gracia. Así pues, mostrad discernimiento. Allah tiene el registro completo de vuestras acciones. (95) No son iguales los creyentes que se quedan en sus casas sin tener ningún impedimento físico y los que luchan[415] por la causa de Allah con sus bienes y sus vidas. A éstos Allah les ha dado mayor rango que a los que se abstienen de combatir. A ambos les ha prometido lo más hermoso, pero ha elevado a los que combaten por encima de los que eluden la lucha (96) –rangos que Él otorga, perdón y rahmah. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (97) A los que se lleven los malaikah habiendo sido víctimas de su propia infamia les preguntarán: “¿Qué os pasaba que actuasteis de esa manera?” Responderán: “Estábamos oprimidos en nuestra tierra.” Les dirán: “¿Acaso no era ancha la Tierra de Allah como para que emigraseis y os alejaseis de la opresión que sufríais?” Su morada será yahannam[416]. ¡Qué mal destino! (98) No así los oprimidos de entre los hombres, las mujeres y los niños que no tengan poder ni los medios para salir de su situación. (99) A éstos Allah podrá perdonarles, pues Allah es el Indulgente, el Perdonador. (100) Quien emigre por la causa de Allah encontrará en la Tierra muchos lugares donde refugiarse y vivir holgadamente. Quien abandone su hogar para emigrar por Allah y Su Mensajero y le dé alcance la muerte que sepa que Allah se hace responsable de su merecido galardón. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (101) Cuando salgáis de viaje no hay falta en que acortéis la salah si teméis que os ataquen los encubridores. Esos son vuestros más claros enemigos. (102) Cuando estés con ellos y les dirijas en la salah[417], que una parte permanezca en pie contigo llevando sus armas, y cuando se hayan postrado, que se coloquen detrás y que luego venga la parte que no haya hecho la salah y la hagan contigo manteniéndose en guardia y armados. Los encubridores desearían que fuerais negligentes en este punto para caer sobre vosotros por sorpresa. No cometéis falta si dejáis a un lado las armas a causa de la lluvia o si estáis enfermos, pero manteneos en guardia. Allah ha preparado para los encubridores un ignominioso castigo[418]. (103) Cuando hayáis terminado de hacer la salah, recordad a Allah de pie, sentados o acostados. Y cuando os sintáis seguros, estableced la salah (completa y en su tiempo). La salah les ha sido prescrita a los creyentes para que la realicen en los tiempos fijados. (104) Perseguid a vuestros enemigos sin descanso. Si es penoso para vosotros, también lo es para ellos, pero vosotros esperáis de Allah lo que ellos no esperan. Allah actúa según Su conocimiento, y juzga con sabiduría. (105) Hacemos que se descargue sobre ti el verdadero Kitab que contiene todo lo necesario para que juzgues entre la gente –nas– con la rectitud que Allah te muestra para cada asunto. Por ello, no discutas la suerte de los que han traicionado su compromiso. (106) Pide perdón a Allah. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (107) No abogues por los que son víctimas de su propia infamia. Allah no ama a los innobles traidores. (108) Se esconden de los hombres, pero no pueden esconderse de Allah. Está con ellos cuando hablan en sus reuniones nocturnas de manera que Le displacen. Allah los sitia con sus propias acciones. (109) Podéis abogar por ellos en esta vida, ¿pero quién abogará por ellos ante Allah el Día del Resurgimiento o en quién encontrarán apoyo? (110) Quien haga el mal o se dañe a sí mismo y luego pida perdón a Allah, encontrará que Allah es el Perdonador, el Compasivo[419]. (111) Quien participe en una maldad se habrá ganado para sí mismo sus frutos. Allah actúa según Su conocimiento, y juzga con sabiduría. (112) Quien cometa una falta o un delito y luego acuse de ello a un inocente, habrá cargado con una calumnia y un delito flagrantes. (113) Si no fuera por la gracia y la rahmah con las que Allah te protege, se habría dispuesto un grupo de ellos a extraviarte, pero sólo se extravían a sí mismos. No podrán causarte ningún daño. Allah hace que descienda sobre ti el Kitab[420] y la Hikmah, y te enseña lo que no sabías. Inmensa es la gracia que Allah despliega sobre ti. (114) No hay ningún bien en la mayoría de las confidencias que se hacen, salvo en las de quien exhorta a la generosidad y a actuar con rectitud o intenta reconciliar a la gente. A quien así actúe, deseando complacer a Allah, le daremos un inmenso galardón. (115) A quien se oponga al Mensajero después de haberle sido aclarada la guía y siga otro camino que el de los creyentes, le abandonaremos en su extravío y haremos que arda en yahannam. ¡Qué mal destino! (116) Allah no perdona que se le dé poder a otro que a Él. Todo lo demás se lo perdona a quien quiere según Su voluntad. Perdido está en el más lejano extravío[421] quien pone a otros alihah[422] junto a Allah. (117) Invocan a ilahat en vez de a Él, e invocan al rebelde shaytan[423], (118) a quien Allah maldijo y él respondió diciendo: “He de tomar la parte de Tus siervos que esté prescrita. (119) Los extraviaré y les haré albergar falsas esperanzas. Les ordenaré y harán cortes en las orejas del ganado, y alterarán la creación de Allah[424].” Quien tome al shaytan como protector en vez de a Allah habrá caído en la más irremisible perdición. (120) Les hace promesas y les da motivos de esperanza, pero las promesas del shaytan no son, sino engaños. (121) Su morada será yahannam[425]. No encontrarán en él ningún lugar por el que poder escapar. (122) A los que crean y actúen con rectitud les haremos entrar en Jardines por los que fluirán ríos. Allí morarán para siempre. La promesa de Allah es siempre verdadera. ¿Acaso puede haber un discurso más veraz que el discurso de Allah? (123) No será como deseáis vosotros ni como desea la Gente del Kitab[426]. Quien haga el mal recibirá su merecido castigo, y no encontrará, aparte de Allah, ningún protector en quien apoyarse. (124) Y quien actúe con rectitud, varón o hembra, y sea creyente, entrará en el Jardín y no sufrirá injusticia alguna[427]. (125) ¿Quién puede haber mejor en el Din que quien somete todo su ser a Allah, hace el bien y sigue la mil-lah de Ibrahim que era hanifa[428] y a quien Allah tomó como jalil?[429] (126) De Allah es cuanto hay en los Cielos y en la Tierra. Allah tiene bajo Su control[430] todas las cosas. (127) Piden tu veredicto en lo referente a las mujeres. Recuérdales que Allah ya les ha dado Su veredicto sobre ellas. Lo tienen en lo que se les recita del Kitab acerca de las huérfanas a las que no dan lo que está prescrito que les den y, sin embargo, las desean y querrían casarse con ellas simplemente para su satisfacción sexual. De la misma forma que se les ordena que cuiden de los niños desamparados, y que traten a los huérfanos con justicia. Allah es consciente del bien que hagáis. (128) Si una mujer teme hostilidad por parte de su marido o aversión, no incurre en falta ninguno de los dos si intentan llegar a un acuerdo que satisfaga a ambos, pues en ello hay un bien. En su nafs[431] alberga el hombre la avaricia, pero si mostráis generosidad y temor, sabed que Allah tiene el registro completo de todas vuestras acciones. (129) Por mucho que lo deseéis nunca podréis ser justos con las mujeres, pero no os inclinéis totalmente por una dejando a la otra como suspendida en el aire. Mas si rectificáis vuestra conducta y sois temerosos, sabed que Allah es el Perdonador, el Compasivo. (130) Si se separan, Allah los enriquecerá a ambos con Su abundancia. Allah es el Inconmensurable, el que Juzga con Sabiduría. (131) De Allah es cuanto hay en los Cielos y en la Tierra. De la misma forma que ahora os exhortamos a que toméis en serio las advertencias de Allah, así mismo exhortamos a los que antes habían recibido el Kitab[432]. Mas si encubrís la verdad, sabed que de Allah es cuanto hay en los Cielos y en la Tierra. Allah es en Sí Mismo Suficiente, el Alabado. (132) De Allah es cuanto hay en los Cielos y en la Tierra. Allah basta para proteger a toda la creación. (133) ¡Gentes! Si quisiera, os haría desaparecer y traería a otros en vuestro lugar. Allah tiene la potestad para hacerlo[433]. (134) Quien desee obtener el beneficio de la vida de este mundo que sepa que junto a Allah está el beneficio de esta vida y el de Ajirah. Allah está atento a todo cuanto acontece en Su creación y es consciente de la intención que os mueve a actuar. (135) ¡Creyentes! Conducíos con justicia y dad testimonio por Allah aunque vaya en contra de vosotros mismos, de vuestros padres o familiares más allegados, tanto si son ricos como si son pobres, pues Allah desea para ellos el bien más que vosotros mismos[434]. No os dejéis llevar por vuestros deseos y sed justos. Mas si alteráis el testimonio o evitáis testificar, sabed que Allah tiene el registro completo de todas vuestras acciones. (136) ¡Creyentes! Creed en Allah, en Su Mensajero, en el Kitab que descarga sobre él y en el que hizo descargar antes de él. Quien encubra la creencia en Allah, en Sus malaikah, en Sus Kutub, en Sus Mensajeros y en el Último Día, se habrá perdido en un lejano extravío[435]. (137) En cuanto a esos (los hadu)[436] que creyeron y luego encubrieron la verdad, y después volvieron a creer y la encubrieron de nuevo, aumentando aún más su encubrimiento, Allah no les perdonará ni les guiará al camino. (138) Anuncia a los hipócritas la buena nueva de un doloroso castigo. (139) Esos que toman como amigos y protectores a los encubridores en vez de a los creyentes. ¿Acaso piensan que así alcanzarán prestigio y poder? Que sepan que todo el poder y todo el prestigio pertenecen a Allah. (140) Ya se ha descargado en el Kitab la exhortación a que no os sentéis con la gente que encubre y ridiculiza las aleyas de Allah hasta que no cambien su tema de conversación, pues de lo contrario seríais como ellos. Tened por seguro que Allah juntará a todos los hipócritas y encubridores en yahannam[437] (141) –esos que esperan ansiosos que os ocurra una desgracia. Si Allah os da la victoria, dicen: “¿Acaso no estábamos con vosotros?” Pero si los encubridores consiguen alguna ventaja, les dicen: “Estabais bajo nuestro dominio. Sin embargo, os hemos protegido de los creyentes.” Allah juzgará entre ellos el Día del Resurgimiento. Allah nunca dará a los encubridores la victoria sobre los creyentes. (142) Los hipócritas intentan engañar a Allah, pero es Él quien les engaña. Cuando se levantan para hacer la salah, lo hacen perezosamente y para que les vea la gente. ¡Qué poco es lo que recuerdan a Allah! (143) Oscilan entre la creencia y el encubrimiento, sin decidirse ni por una ni por otro. Para quien Allah extravía no encontrarás camino que le devuelva a la guía. (144) ¡Creyentes! No toméis por amigos a los encubridores en vez de a los que creen. ¿Es que queréis ofrecer a Allah una prueba que claramente os acuse? (145) Los hipócritas estarán en el lugar más bajo del fuego[438] y no tendrán en quien apoyarse. (146) Salvo los que se arrepientan, enmienden su conducta, se refugien en Allah y sean sinceros con su Din. De esta forma, habrán pasado a formar parte de los que creen. Allah dará a los creyentes un inmenso galardón. (147) ¿Por qué habría de castigaros Allah si sois agradecidos y creéis? Allah tiene en cuenta las obras de Sus siervos, y actúa según Su conocimiento. (148) Allah no ama a los que increpan en voz alta con palabras disonantes, salvo cuando el que lo hace ha sido objeto de injusticia. Allah está atento a todo cuanto acontece en Su creación, y actúa según Su conocimiento. (149) Si hacéis el bien abiertamente o en secreto, o perdonáis el mal[439] que os hayan hecho, sabed que Allah es el Indulgente, el que Actúa Según Su Voluntad. (150) Los que reniegan de Allah y de Sus Mensajeros quieren romper la verdadera relación que Allah tiene con ellos, diciendo: “Creemos en unos, pero no creemos en otros.” Piensan que pueden tomar un camino intermedio entre la creencia y el encubrimiento. (151) Esos son los verdaderos encubridores. Hemos preparado para ellos un ignominioso castigo[440]. (152) A los que creen en Allah y en Sus Mensajeros sin hacer distinción entre ellos, a ésos se les dará un merecido galardón. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (153) La Gente del Kitab te pide que hagas descender para ellos un kitab del Cielo. ¡No hay de qué extrañarse! A Musa le pidieron cosas mayores. Le dijeron: “Muéstranos a Allah de forma que Le veamos.” Por su infame demanda el rayo los fulminó. Adoraron al becerro incluso después de que les había llegado la clarificación[441]. Se lo perdonamos y dimos a Musa una indiscutible autoridad. (154) Elevamos el monte por encima de ellos para establecer el pacto. Les ordenamos que entrasen por la puerta con humildad y que no trasgredieran el sábado. Fue un compromiso solemne[442]. (155) Pero violaron su compromiso y negaron los signos de Allah. Mataron a los Profetas sin ningún derecho y dijeron: “Nuestros corazones están incircuncisos[443].” La realidad es muy distinta; Allah les ha sellado el corazón por su encubrimiento –qué pocos son los que creen– (156) y por haber levantado contra Mariam una enorme calumnia, (157) y por haber dicho: “Nosotros matamos al Masih, hijo de Mariam, el Mensajero de Allah.” Mas no le mataron ni le crucificaron, sino que el asunto se tornó confuso para ellos. Los que discrepan al respecto tienen dudas y no siguen, sino sus propias conjeturas, pues con toda certeza que no lo mataron. (158) Bien al contrario, Allah lo elevó hacia Él. Allah es el Poderoso, el que Juzga con Sabiduría. (159) La Gente del Kitab no tienen otra opción que creer en ello antes de morir, y el Día del Resurgimiento él será su testigo[444]. (160) Por la iniquidad de los hadu[445] les prohibimos cosas buenas que antes les habíamos permitido, y por haber obstaculizado a muchos el camino de Allah, (161) y por haberse dedicado a la usura cuando se les había prohibido, y haberse apoderado de los bienes de la gente –nas– con falsedad. Hemos preparado para los que de ellos encubran la verdad un doloroso castigo. (162) Mas a los que estén firmemente asentados en el conocimiento, crean en lo que se ha descargado sobre ti y en lo que se descargó antes de ti, establezcan la salah, den la zakah[446] y crean en Allah y en el Último Día –a ésos les daremos un inmenso galardón. (163) Te hemos inspirado al igual que inspiramos a Nuh y a los Profetas que ha habido después de él. Inspiramos a Ibrahim, a Ismail, a Ishaq, a Yaqub, a las Asbat[447], a Isa, a Ayyub, a Yunus[448], a Harun y a Sulayman. A Daud le dimos un Zabur[449]. (164) Hay Mensajeros de los que te hemos mencionado algunas noticias y hay Mensajeros de los que no te hemos contado nada. A Musa le habló Allah[450]. (165) Todos ellos Mensajeros portadores de buenas nuevas y advertidores para que no tuviera la gente –nas, después de ellos, ningún argumento que esgrimir frente a Allah. Allah es el Poderoso, el que Juzga con Sabiduría. (166) Allah atestigua que lo que se ha descargado sobre ti se ha descargado con Su conocimiento. Los malaikah dan testimonio de ello. Nada se escapa al conocimiento de Allah[451]. (167) Los encubridores y los que ponen trabas en el camino de Allah se alejan extraviados de la verdad[452]. (168) Para los encubridores y los infames no habrá perdón de Allah ni guía[453]. (169) La única guía que recibirán será la que les conduzca a yahannam, donde penarán para siempre. Eso es fácil para Allah. (170) ¡Gentes –nas! Os ha llegado el Mensajero con la verdad de vuestro Señor. Creed, pues, en él. Eso es mejor para vosotros, pero si encubrís la verdad, sabed que de Allah es cuanto hay en los Cielos y en la Tierra. Allah actúa según Su conocimiento, y juzga con sabiduría. (171) ¡Gente del Kitab! No estéis tan erróneamente apegados a vuestro din y no digáis de Allah, sino la verdad. El Masih, hijo de Mariam, no fue, sino uno de los Mensajeros de Allah, una orden Suya de creación depositada en Mariam y un Ruh proveniente de Él. Creed, pues, en Allah y en Sus Mensajeros y no digáis tres[454]. Es mejor que abandonéis ese discurso. Allah es el Único Ilah. En Su estado de perfección más allá de toda contingencia no cabe que tenga un hijo. Suyo es cuanto hay en los Cielos y en la Tierra. Allah basta como protector. (172) Al Masih no le causa aversión ser un siervo de Allah ni tampoco a los muqar-rabun[455] de entre los malaikah. Quien por soberbia desdeñe adorarle que sepa que serán todos reunidos para comparecer ante Él. (173) A los que crean y actúen con rectitud se les dará un merecido galardón, y recibirán aún más de Su gracia. Mas a los que desprecien Su adoración y sean soberbios, los atormentará con un doloroso castigo[456] y no encontrarán, aparte de Allah, quien les proteja ni en quien apoyarse. (174) ¡Gentes –nas! Os ha llegado una clara evidencia de vuestro Señor. Hacemos que descienda para vosotros una luz esclarecedora que os haga ver la realidad. (175) Los que crean en Allah y se refugien en Él entrarán en Su rahmah y en Su gracia, y Él les guiará por el camino de rectitud. (176) Piden tu veredicto. Aclárales que Allah les dictamina sobre el parentesco colateral[457]. Si un hombre muere sin dejar hijos, pero tiene una hermana, a ella le corresponderá la mitad de lo que deje, y él hereda todo de ella si ésta no tuviera hijos. Si son dos hermanas, les corresponderá dos tercios de lo que deje, y si hubiera hermanos, varones y hembras, entonces a cada varón le correspondería la parte de dos hembras. Allah os clarifica los asuntos para que no os extraviéis. Allah tiene el conocimiento de todo cuanto existe, y según él actúa.

NOTAS

[378] Ver artículos VII y XVII; apéndice A e Info 11.

[379] Ver referencia F17.

[380] El hecho de que hayamos traducido por lesbianismo el término fahishah فَاحشَة, sustantivo del verbo fahasha فَحَشَ, y que significa –exceso, enormidad, exceder los límites de la rectitud, realizar actos prohibidos por Allah, se debe a la información que nos llega de la aleya 16 de esta misma sura. Veamos la secuencia. En la aleya 15 se habla de “vuestras mujeres” y se presenta el caso de que hayan cometido fahshah, algún tipo de indecencia. Podría caber la posibilidad de que se esté refiriendo con este término a la fornicación o al adulterio, pero en ese caso también se mencionaría el castigo que deberían sufrir los hombres con los que hubieran cometido esa indecencia. Sin embargo, sólo se menciona el castigo para las mujeres. Por otra parte, en la aleya 16 se plantea el caso de que dos (hombres) al-ladhani الَّذان (forma dual masculina) hubieran cometido la misma indecencia. Si este dual se entendiera como referido a un hombre y una mujer, no tendría sentido repetir el mismo caso que en la aleya 15. Mas si en la aleya 15 se estuviera haciendo referencia a la indecencia entre mujeres, al lesbianismo, a la homosexualidad, entonces en la aleya 16 se estaría haciendo referencia a la misma indecencia, pero entre hombres al-ladhani الَّذان (forma dual masculina). Y para ellos también habría un castigo, aunque no se especifica en la aleya, sino que más bien se deja al Profeta (s.a.s) y a la comunidad de creyentes el decidirlo. Ahora ambas aleyas tienen sentido y una explica a la otra –la aleya 15 se refiere a las mujeres que cometan la indecencia de practicar el lesbianismo, y la aleya 16 se refiere a los hombres que cometan esa misma indecencia.

Por otra parte, es lógico que sea así, pues las perversiones sexuales no han cesado de extenderse por las diferentes sociedades humanas. Hoy vemos cómo la corrupción sexual ha llegado a unos niveles que harían sonrojar a los conciudadanos de Lut. El Qur-an no podía eludir un problema social de esta envergadura.

[381] Ello significa que los herederos del fallecido no deben considerar a su viuda como parte de la herencia. Tras la muerte del marido, la viuda es libre de vivir donde más le plazca y casarse con quien elija después de que haya transcurrido su periodo de espera.

[382] El Qur-an aclara en esta aleya que si se diera esta situación es una gran falta ante Allah que se utilice la calumnia y se acuse a la esposa a la que se quiere divorciar de haber cometido alguna indecencia para de esta manera exigirle la devolución de la dote.

[383] Hoy nos parecen obvias estas prohibiciones, pero no deberíamos perder de vista el hecho de que únicamente en el Qur-an se especifiquen. No existe ningún otro libro en el que de forma detallada se nos aclare con quién podemos y con quién no podemos casarnos. Hoy, el Qur-an es la única referencia que tiene el hombre para guiarse y responder a los interrogantes de su tiempo. Ver esquema 25 y su texto.

[384] Algunos estudiosos del Qur-an ven en esta aleya la prueba de que no puede haber lapidación por cometer adulterio o fornicación, ya que si la esclava recibe la mitad del castigo que la mujer libre y a la mujer libre se la lapida, ¿cuál podría ser la mitad de morir lapidada?

[385] Ver artículo XIX y esquemas 2 y 8.

[386] Una traducción literal de la expresión wa la taqtulu anfusaqum ولا تَقْتُلوا أَنْفُسَكُم podrí ser –no os matéis entre vosotros o no os matéis unos a otros. Pero también se podría interpretar como –no os matéis a vosotros mismos en el sentido de dañaros con la avaricia que os hace trabajar en demasía para atesorar más y más riqueza (hoy el estrés es una de las principales causas de muerte en occidente y es, de alguna forma, un tipo de suicidio). Y de la misma forma, ese amor desmesurado por el dinero puede llevarnos incluso al crimen para obtenerlo. En sentido general, Allah el Altísimo nos exhorta a que seamos compasivos con nosotros mismos y con los demás, y a que no nos causemos ni causemos daño a nadie.

[387] Ver referencia F17.

[388] Esta es una de las muchas referencias a la envidia. La envidia es una falta grave y, al mismo tiempo, un error propio de la subjetividad humana. Ansiamos lo del otro sin darnos cuenta de que lo que tenemos es lo mejor para nosotros. Ver artículo VIII y esquema 6.

[389] Ver referencia F17.

[390] Ver artículo XII y cuadro C3.

[391] Ver Info 22.

[392] En esta aleya todavía no se han prohibido las bebidas alcohólicas. Cada vez se irá haciendo más patente que ingerir este tipo de sustancias es incompatible con la salah en particular y con el Din de Allah en general. De esta forma se continúa por un tiempo. En la aleya 219 de al-Baqarah se advierte de que a pesar de que pueda haber algún bien en los juegos de azar y en las bebidas alcohólicas, es mejor renunciar a ello; hasta que en la aleya 90 de la sura 5 –al Maidah la prohibición es tajante y absoluta.

Por otra parte, en esta aleya se introduce la noción de tayammum como la opción a la falta de agua para hacer el wudu.

[393] Ver apéndice P.

[394] Ver artículo XIV y esquema 19.

[395] El término ra’ina راعِنا lo podemos hacer derivar del verbo ra’a رَعَى que significa ocuparse plenamente de sus asuntos, atender a algo con sumo cuidado y atención, como en la frase فما رَعَوْها حَقَّ رعايَتِها no se ocuparon de ello con el debido cuidado. La forma IV de este verbo es ar’a أَرْعَى, y el imperativo en segunda persona del singular (tú) es ra’i راعِ –escucha, atiende; si añadimos la forma pronominal “a mí”, el imperativo sería ra’ini راعِني o ra’ina راعِنا si la forma pronominal fuese “a nosotros”, que es como aparece en la aleya coránica –escúchanos, ten a bien atendernos. Era una forma de cortesía que utilizaban los árabes cuando querían hablar con alguien importante: راعِني سمعك واسمع غير مسمع –préstame atención y escúchame si ello no te causa molestia o es un inconveniente (en el sentido de que no estás obligado a ello).

Sin embargo, también podemos hacer derivar el término ra’ina راعِنا del verbo ra’ana رَعَنَ, en el que la nun ن es la tercera radical del verbo y no la forma pronominal “a nosotros”, y cuyo significado es estupidez, necedad, decir mentiras.

Los judíos utilizaban ra’ina راعِنا como una forma de insultar al Profeta y a los musulmanes, pronunciándola de forma que pudiese entenderse como –ten a bien escucharnos, atiéndenos o como estupidez, no nos cuentes mentiras ni necedades. Para evitar esta malsana ambigüedad, el Qur-an prohíbe a los creyentes utilizar este término y cambiarlo por undhurna أُنظُرْنا.

[396] Es decir, antes de que les anulemos social y espiritualmente.

[397] Ver en el artículo XX la parte que habla de los dos hijos de Adam (pag. 54 y siguientes).

[398] En árabe se ha expresado la imposibilidad de que Allah el Altísimo pueda juzgar injustamente a nadie con la palabra fatila فَتيلًا, que es el nombre que recibe la finísima piel que recubre el hueso de dátil.

[399] Ver cuadro C4.

[400] Es tal la envidia que devora el corazón de los judíos, que prefieren estar con los idólatras antes que con los creyentes musulmanes. No pueden soportar que Allah el Altísimo divorciara a la ummah judía y la maldijera por boca de Daud y de Isa. Para enmendar la nefasta actitud que les ha llevado a ese divorcio y a esa maldición no les ha ocurrido otra cosa que provocar aún más la ira de Allah, negando a Muhammad (s.a.s) y rechazando el Qur-an.

[401] Una de las características más sobresalientes del envidioso es la avaricia, la codicia, la tacañería –atributos estos propios de los judíos.

[402] Esta aleya está conectada con las aleyas 7:169, 40:53, 42:14. Ver artículo XX.

[403] Ver referencia F17.

[404] Ver apéndice P.

[405] Ver cuadro C4, artículo XIX y esquemas 2 y 8.

[406] Ver apéndice O.

[407] El narrador introduce esta noticia hablándole al Profeta (s.a.s) directamente, hablando de ellos y refiriéndose a Allah en tercera persona del singular. Ver artículos III y XXII.

[408] Los judíos siempre han sostenido que Allah les mandó matarse unos a otros (los inocentes a los que habían adorado el becerro). Pero Allah no les mandó tal cosa, sino que les perdonó como queda de manifiesto en la siguiente aleya: y cuando Musa dijo a su gente: “¡Oh gente mía! En verdad que habéis echado inmundicia sobre vosotros mismos al adorar al becerro (y tomarlo por un dios); así pues, volveos arrepentidos a vuestro Creador y mataos unos a otros, eso es mejor para vosotros ante vuestro Hacedor.” Pero Él tuvo misericordia de vosotros; en verdad que Él es el que se vuelve con el Perdón, el Compasivo. Musa les ordenó matarse, pero Allah el Altísimo les perdonó. En la Aleya que nos ocupa, Allah desmiente a los judíos y al mismo tiempo les recuerda que de habérselo ordenado muy pocos lo habrían cumplido, ni eso ni abandonar sus casas; mientras que los Compañeros del Profeta Muhammad (s.a.s) estaban siempre dispuestos a dar sus vidas por la causa de Allah, y los emigrantes dejaron atrás sus hogares y todas sus posesiones para seguir al Mensajero de Allah (s.a.s).

[409] Ver cuadro C4.

[410] Ver artículo XIII.

[411] Ver esquema 25.

[412] Ver Info 3.

[413] Ver referencia F17.

[414] Esta es la situación que estamos viviendo desde hace varias décadas. Estados Unidos y Europa están destruyendo los países musulmanes –Túnez, Libia, Egipto, Siria, Iraq, Afganistán, y ahora Irán, con el apoyo de los países sunníes, quienes se justifican diciendo que esos gobiernos no son creyentes o son chiitas y, por lo tanto, se les puede masacrar o ayudar a que los masacren. Pero lo que ello significa a la luz del Qur-an es que todos los gobiernos sunníes y la mayoría de sus poblaciones son de los hipócritas: Quien mate a un creyente intencionadamente se habrá ganado yahannam.

[415] Ver apéndice E.

[416] Ver referencia F17.

[417] En esta aleya Allah el Altísimo alecciona a los musulmanes sobre cómo hacer la salah en circunstancias hostiles bien por estar en guerra o bien por temer que el enemigo pueda asaltarles en algún momento de su marcha.

[418] Ver referencia F17.

[419] Ver artículo XV.

[420] Ver artículo XIV, cuadro C1 y esquema 19.

[421] Ver apéndice O.

[422] Alihah آلِهاة es el plural de ilah إله, e ilahat إلاهات es su femenino plural.

[423] Ver cuadro C3.

[424] Iblis dice “Tus siervos”, pero a continuación habla de Allah en tercera persona: y alterarán la creación de Allah. No dice “Tú creación.” Ver artículo XXII e Info 7.

[425] Ver referencia F17.

[426] Ver artículo XIV y esquema 19.

[427] En este caso, la imposibilidad de que Allah el Altísimo pueda juzgar injustamente a nadie se ha expresado con la palabra naqir نَقِير, que significa –la estría del hueso de dátil, o lo que podría caber en ella; algo realmente insignificante.

[428] El término hanif حَنيف deriva del verbo hanafa حَنَفَ que significa –inclinarse por o hacia algo. Y la forma hanif حَنيف significa –inclinarse por un estado o tendencia correctos, tener un estado o tendencia correctos. De ahí que se aplique este término a quien a través del iytihad (investigación, reflexión, esfuerzo) llega a la clara convicción de la existencia de un solo Creador y se somete totalmente a Él.

[429] Ver artículo XI y XX.

[430] Ver artículo IV y V.

[431] Ver artículo XVIII.

[432] Ver artículo XIV.

[433] Ver apéndice J.

[434] El escenario podría ser el siguiente: Dos personas o dos partes están en litigio por un asunto que incumbe a terceros. Allah el Altísimo nos advierte que seamos justos cuando se dé esta situación y alguno de nosotros sea testigo en ese litigio. Podría ser que nuestra testificación fuera en contra de nuestros intereses o el de nuestros más allegados y pensásemos que mintiendo o deformando u omitiendo algo de nuestro testimonio favoreceríamos a nuestra parte en el litigio. Sin embargo, Allah nos recuerda que Él es el Más Justo y la justicia es el mayor bien para unos y para otros. Si se hace justicia, ambos litigantes o ambas partes saldrán beneficiados.

[435] Ver apéndice O.

[436] Ver Info 18.

[437] Ver referencia F17.

[438] Ver referencia F17.

[439] Y os abstenéis de hacer mal a otro.

[440] Ver referencia F17.

[441] Ver artículo XX, Info 20 y esquemas 20 y 23.

[442] Ver artículo XX e Info 25.

[443] Están cerrados, como el prepucio incircunciso, y no pueden entrar en ellos vuestras palabras.

[444] Ver artículo XX y referencia F16.

[445] Ver Info 18.

[446] Ver Info 19.

[447] Ver artículo XX.

[448] Ver artículo XX.

[449] Ver artículo XX, apéndice C, esquemas 20 y 23.

[450] Ver artículo XX.

[451] El narrador habla de los malaikah y de Allah en tercera persona, no son ellos los que hablan. Ver artículo III y XXII.

[452] Ver apéndice O.

[453] Ver referencia F17 y artículo XIII.

[454] Ver artículo XX y referencia F16.

[455] Ver apéndice K.

[456] Ver referencia F17.

[457] El término kalalah الكَلالَة significa literalmente la persona que ha muerto sin tener hijos y cuyos padres y abuelos han muerto; por ello, hemos preferido traducirlo por parentesco colateral, es decir, todos los parientes que no están en línea directa, ascendente y descendente, del fallecido –padres, abuelos, hijos, nietos, etc, sino que tienen un parentesco colateral –hermanos y hermanas.

3.SURA DE LA FAMILIA DE IMRAN

ALI-IMRAN

سُورَةُ آلِ عِمْرَانَ

Medinense

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

(1) Alif, Lam, Mim[267]. (2) ¡Allah! No hay ilah[268], sino Él –el Eternamente Actuante, el que Subsiste por Sí Mismo y da la existencia a todo lo demás. (3) Descarga sobre ti –parte a parte– el verdadero Kitab, confirmando las anteriores revelaciones. Ya antes había descargado la Taurah y el Inyil[269] (4) –guía para los hombres– y hace descargar el Furqan. Quien niegue las aleyas de Allah tendrá un duro castigo. Allah es el Poderoso, el Deshacedor de Agravios. (5) No hay nada que pueda ocultarse al conocimiento de Allah ni en los Cielos ni en la Tierra[270]. (6) Es Él Quien os forma en las matrices[271] siguiendo Su plan. No hay ilah[272], sino Él –el Poderoso, el que Juzga con Sabiduría. (7) Es Él Quien hace descargar sobre ti el Kitab. En él hay aleyas que son inamovibles (muhkamatun) y constituyen la madre del Kitab, y hay otras que no son inamovibles (mutashabihat)[273]. Los que tienen una desviación en el corazón siguen lo implícito, buscando con ello crear discordia e interpretarlas de forma esotérica, pero su verdadera interpretación sólo Allah la conoce. Los que están firmemente asentados en el conocimiento dicen: “Creemos en él. Todo emana de nuestro Señor.” Mas no recapacitan, sino los dotados de entendimiento. (8) “¡Señor nuestro! No desvíes nuestros corazones después de habernos guiado. Danos de Tu rahmah. Tú eres el Wahhab[274]. (9) ¡Señor nuestro! En verdad que vas a reunir a todos los hombres para que comparezcan ante Ti en un Día que inevitablemente ha de llegar. Allah no incumple Sus promesas[275].” (10) Tened por seguro que los encubridores en nada se han de beneficiar ante Allah de sus riquezas ni de sus hijos. Serán combustible para el fuego (11) –como la gente de Firaun[276] y los que hubo antes de ellos. Encubrieron Nuestros signos con pertinaz insistencia, haciendo que Allah los castigara por sus transgresiones. Allah es implacable castigando. (12) Anuncia a los encubridores que serán vencidos y todos juntos reunidos para ir a yahannam. ¡Qué mal lugar de reposo! (13) Tuvisteis un claro signo en los dos bandos que se encontraron cara a cara. Uno combatía por la causa de Allah y al otro, al de los encubridores, les parecía ver que eran el doble que ellos. Allah apoya según Su voluntad. En ello hay una enseñanza para los que tienen una clara percepción[277] de la realidad. (14) A los hombres –nas– se les ha embellecido el amor por todo lo que anhelan –mujeres, hijos, inmensas cantidades de oro y plata, caballos de pura sangre, animales de rebaño y tierras de cultivo. Todo ello constituye lo más deseado de la vida de este mundo, pero la morada que Allah tiene junto a Sí es mejor y más hermosa[278]. (15) Pregúntales si quieren que les informes de algo mejor que eso. Los que toman en serio Nuestras advertencias[279] tendrán junto a su Señor Jardines por los que fluirán ríos. En ellos morarán para siempre. Habrá para ellos esposas puras y la complacencia de Allah. Allah es consciente de la intención que mueve a actuar a Sus siervos (16) –los que dicen: “¡Señor nuestro! ¡Creemos! Perdona nuestras faltas y líbranos del castigo del fuego[280],” (17) los que son pacientes y veraces, los que adoran con fervor a su Señor, los que dan de su riqueza y piden perdón al alba. (18) Allah atestigua que no hay ilah[281], sino Él, y eso mismo atestiguan los malaikah[282] y los dotados de conocimiento. Administra Su creación con justicia. No hay ilah[283], sino Él –el Poderoso, el que Juzga con Sabiduría. (19) El Din ante Allah es Islam[284]. Mas movidos por la envidia, los que habían recibido el Kitab[285] discreparon aun después de que les había llegado el conocimiento. Quien niegue las aleyas de Allah que sepa que Allah es rápido en llevar la cuenta. (20) Si te discuten, diles que has sometido todo tu ser a Allah, al igual que los que te siguen. Y pregúntales a los que recibieron el Kitab y a los ummiyyun[286] si van a someterse. Si se someten, tendrán la guía, pero si se apartan, sabe que a ti sólo se te ha encomendado transmitir el mensaje. Allah es consciente de la intención que mueve a actuar a sus siervos. (21) A los que niegan las aleyas de Allah, y sin ningún derecho matan a los Profetas y a los que ordenan a la gente regirse con justicia, dales la buena nueva de un doloroso castigo. (22) Sus acciones son vanas en esta vida como lo serán en Ajirah, y no tendrán en quien apoyarse. (23) ¿No has reparado en los que recibieron una parte del Kitab[287]? Se les llama a que recurran al Kitab de Allah para que juzgue entre ellos, pero luego hay un grupo de esos mismos que se desentiende y esquiva el asunto. (24) Y ello porque dicen: “No sufriremos el castigo del fuego, sino unos días.” Los embustes que han forjado les han inducido a errar en la práctica de su Din. (25) ¿Y qué será de ellos cuando los reunamos para un Día que inevitablemente ha de llegar, y a cada nafs[288] se le pague lo que se haya ganado sin que nadie sea tratado injustamente? (26) Declara: “¡Allah, Rey Supremo! Das poder a quien quieres y se lo arrebatas a quien quieres. Honras y humillas siguiendo Tu voluntad. En Tu Mano está el bien. Tienes el poder sobre todas las cosas. (27) Haces que la noche penetre en el día y que el día penetre en la noche. Sacas lo vivo de lo muerto y lo muerto de lo vivo, y provees a quien quieres sin limitación.” (28) Los que creen no deben tomar a los encubridores por confidentes y protectores en vez de a los creyentes, a menos que sea por temor a que os causen algún daño[289]. Allah se desentenderá de quien así actúe. Allah os pone en guardia contra Su castigo. En Allah confluyen todos los destinos. (29) Aclárales que tanto si esconden lo que hay en su interior como si lo muestran, Allah lo conoce. Sabe lo que hay en los Cielos y lo que hay en la Tierra[290]. Allah tiene el poder sobre todas las cosas. (30) El Día en el que cada uno encuentre ante sí el bien y el mal que haya hecho, deseará que entre él y sus iniquidades se abra un abismo. Allah os pone en guardia contra Su castigo. Allah es indulgente con Sus siervos. (31) Diles que si aman a Allah, que te sigan, y Allah les amará y perdonará sus faltas. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (32) Ordénales que obedezcan a Allah y al Mensajero. Mas si reniegan, que sepan que Allah no ama a los encubridores. (33) Allah escogió por su pureza[291] a Adam, a Nuh, a la familia de Ibrahim y a la familia de Imran por encima de todos los demás. (34) Descendientes unos de otros[292]. Allah está atento a todo cuanto acontece en Su creación, y actúa según Su conocimiento. (35) Cuando dijo la mujer de Imran[293]: “¡Señor mío! Hago voto de ofrecerte lo que hay en mi vientre para que se consagre enteramente a Ti. ¡Acéptamelo! Tú eres Quien está atento a nuestras súplicas y actúa según Su conocimiento.” (36) Una vez hubo alumbrado, exclamó: “¡Señor mío! He dado a luz una hembra,” y bien sabía Allah lo que había alumbrado, pues no es el varón como la hembra. “La he llamado Mariam[294]. A ella y a su descendencia los refugio en Ti del shaytan despreciado[295].” (37) Su Señor la aceptó sin reservas e hizo que creciera esplendorosamente, poniéndola bajo la protección de Zakariyya[296]. Toda vez que Zakariyya la visitaba en el mihrab encontraba junto a ella algún alimento. Con tal motivo, le preguntó una vez: “¡Mariam! ¿De dónde ha salido esto?” Respondió: “Esto viene de Allah.” Allah sustenta a quien quiere sin limitación. (38) En aquel tiempo Zakariyya suplicó a su Señor[297]: “¡Señor mío! Concédeme una buena descendencia[298]. Tú eres Quien está atento a nuestras súplicas.” (39) Entonces los malaikah[299] le llamaron cuando estaba de pie en el mihrab ofreciendo la salah y le dijeron: “Allah te anuncia la buena nueva de Yahia, quien creerá firmemente en aquello que Allah le revele, y será digno, casto y noble Profeta.” (40) Dijo: “¡Señor mío! ¿Cómo es que voy a tener un hijo cuando he llegado a la vejez y mi mujer es estéril?” Dijo: “Así ha de ser, pues Allah impone siempre Su voluntad.” (41) Dijo: “¡Señor mío! Dame un signo[300].” Dijo: “Tu signo será que durante tres días no podrás hablar a la gente excepto por señas. Recuerda mucho a tu Señor y declara Su perfección más allá de toda contingencia mañana y tarde.” (42) Y cuando dijeron los malaikah: “¡Mariam! Allah te ha escogido[301], te ha purificado y te ha escogido entre todas las mujeres. (43) ¡Mariam! Dedícate por entero al servicio de tu Señor y póstrate e inclínate con los que se inclinan.” (44) Estas son noticias[302] que te inspiramos y que provienen del Ghaib. Tú no estabas con ellos cuando echaron sus cálamos para saber cuál de ellos sería el tutor de Mariam ni estabas allí cuando se querellaron. (45) Dijeron los malaikah[303]: “¡Mariam! Allah te anuncia la buena nueva de que va a poner en ti una orden Suya de creación, de nombre el Masih, Isa, hijo de Mariam –honrado en esta vida y en Ajirah. Será uno de los íntimos. (46) Hablará a la gente –nas– en la cuna y siendo adulto[304]. Será de los justos.” (47) Replicó: “¡Señor mío! ¿Es que voy a tener un hijo cuando ningún humano –bashar– me ha tocado?” Dijo: “Así ha de ser, pues Allah crea lo que quiere, siguiendo Su plan. Cuando decide llevar a cabo una acción, Le basta con decir: ‘¡Sé!’ Y es.” (48) Le enseñará el Kitab[305], la Hikmah, la Taurah y el Inyil. (49) Será un Mensajero para los Banu Isra-il[306]: “He venido con un signo de vuestro Señor. Voy a crear del barro algo con aspecto de ave. Soplaré en él y será un pájaro por la voluntad de Allah. Sanaré al ciego de nacimiento y al leproso, y daré vida a los muertos por la voluntad de Allah. Os informaré de lo que coméis y de lo que acumuláis en vuestras casas. Si sois creyentes, en ello tenéis un signo. (50) He venido para confirmar lo que había antes de mí en la Taurah y para haceros lícito parte de lo que se os había prohibido[307]. He venido a vosotros con un signo de vuestro Señor. Así pues, temed a Allah y obedecedme. (51) Allah es mi Señor y vuestro Señor. Así pues, adoradle. Este es el camino de rectitud.” (52) Mas cuando Isa notó que encubrían la verdad, dijo: “¿Quién defenderá[308] conmigo la causa de Allah?” Dijeron los hawariyyun[309]: “Nosotros la defenderemos. Creemos en Allah. Sé testigo de que nos hemos sometido –muslimun. (53) ¡Señor nuestro! Creemos en lo que has ordenado descargar y seguimos al Mensajero. Inscribe nuestros nombres junto a los que dan testimonio.” (54) Usaron la astucia los encubridores y eso mismo hizo Allah. Es Él Quien mejor se sirve de ella. (55) Dijo Allah: “¡Isa! Voy a mudar tu forma de existencia y a elevarte hacia Mí[310]. Te purificaré de los encubridores, y hasta el Día del Resurgimiento pondré a los que te sigan por encima de los que renieguen de ti[311]. Luego volveréis a Mí y juzgaré entre vosotros sobre aquello en lo que discrepabais. (56) A los encubridores los castigaré con un severo castigo en esta vida y en Ajirah[312]. No tendrán en quien apoyarse.” (57) Mas los que crean y actúen con rectitud recibirán el fruto de sus obras. Allah no ama a los infames. (58) Esto que te revelamos es parte de las aleyas y de la sabia admonición. (59) El caso de Isa ante Allah es como el de Adam[313] –lo creó de tierra y después le dijo: “¡Sé!” Y fue. (60) Esta es la verdad con la que tu Señor te enseña. No seas, pues, de los que dudan. (61) A los que te discutan sobre este asunto después del conocimiento que te ha llegado diles que vengan y llamen a sus hijos, que vosotros llamaréis a los vuestros; y que llamen a sus mujeres, que vosotros llamaréis a las vuestras; y que vengan, y luego supliquéis para que la maldición de Allah caiga sobre quien de vosotros haya falseado la verdad. (62) Esto es lo que realmente sucedió. No hay otro ilah[314] que Allah –el Poderoso, el que Juzga con Sabiduría. (63) Y si lo rechazan, ten por seguro que Allah conoce a los nefarios. (64) Di a la Gente del Kitab[315] que se avengan a una misma creencia –la de adorar únicamente a Allah, sin dar poder a nadie más, y sin tomarse unos a otros por señores en vez de a Allah. Mas si lo rechazan, decidles que sean testigos de que vosotros sí que os habéis sometido. (65) ¡Gente del Kitab! ¿Por qué discutís sobre Ibrahim si la Taurah y el Inyil no descendieron, sino después de él? ¿Es que no vais a razonar? (66) Discutís sobre cualquier asunto sin saber. ¿Por qué disputáis sobre aquello de lo que no tenéis conocimiento alguno? Allah conoce siempre la mejor opción, mientras que vosotros no podéis calcular las consecuencias de vuestras acciones[316]. (67) No era Ibrahim[317] uno de los yahud ni de los nasara, sino hanifa[318], sometido; no de los idólatras. (68)  Los verdaderos descendientes de Ibrahim son los que siguieron su misma creencia, este Profeta y los que con él creen. Allah es el protector de los creyentes. (69) Una taifa de la Gente del Kitab desearía extraviaros. Mas no se dan cuenta de que no extravían, sino a ellos mismos. (70) ¡Gente del Kitab[319]! ¿Por qué encubrís las aleyas de Allah, siendo como sois testigos de su veracidad? (71) ¡Gente del Kitab! ¿Por qué revestís la verdad con falsedad y la ocultáis a sabiendas? (72) Dijo una taifa de la Gente del Kitab: “Creed durante el día en lo que se les revela a los creyentes, pero encubrirlo por la tarde. Quizás así abandonen su creencia.” (73) Dicen: “No creáis en nadie que no siga vuestro mismo din.” Respóndeles que la guía es la guía de Allah. Y añaden: “Ni creáis en que se le pueda dar a nadie lo que se os ha dado a vosotros ni en que se os pueda argumentar ante vuestro Señor.” Diles que la gracia está en la Mano de Allah, y Él la da a quien quiere, siguiendo Su plan. Allah es el Inconmensurable, y actúa según Su conocimiento. (74) Distingue con Su rahmah a quien así decide Su voluntad, siguiendo Su plan[320]. Es Allah Quien posee la gracia infinita. (75) De entre la Gente del Kitab los hay que si les confías una gran cantidad de dinero, te la devuelven cumplidamente, y los hay que si les confías un dinar, sólo te lo devuelven después de pedírselo con insistencia. Y ello porque dicen: “Tenemos derecho a abusar de los ummiyyun[321].” Lo dicen aun sabiendo que es una falsedad que han inventado contra Allah. (76) En cuanto a los que respeten sus compromisos y sean temerosos que sepan que Allah ama a los que toman en serio Sus amenazas[322]. (77) Los que vendan el pacto con Allah y sus juramentos a bajo precio no tendrán parte de lo bueno en Ajirah[323]. Allah no les hablará ni les mirará el Día del Resurgimiento, ni los purificará. Para ellos habrá un doloroso castigo. (78) Hay una parte de ellos que tergiversan el Kitab[324] con sus lenguas para que penséis que lo que recitan es del Kitab, pero no es del Kitab. Dicen: “Esto proviene de Allah,” pero no es cierto que eso provenga de Allah. Fraguan a sabiendas embustes contra Allah. (79) No es propio de un ser humano –bashar– a quien Allah le ha dado el Kitab, la Hikmah[325] y la profecía que después diga a la gente –nas: “Adoradme a mí en vez de a Allah.” Antes bien, dirá: “Sed rabbaniyyun[326].” Para eso aprendéis del Kitab y lo estudiáis. (80) Ni tampoco es propio de él el ordenar que toméis a los malaikah y a los Profetas por señores[327]. ¿Os iba a ordenar la idolatría después de que os habéis sometido? (81) Pactó Allah con los Profetas que dijeran a su gente (Banu Isra-il): “Seguid lo que se os da del Kitab y de la Hikmah. Luego vendrá a vosotros un Mensajero que confirmará lo que ya tenéis. Creed en él y apoyadle[328].” Dijo: “¿Os comprometéis a llevar la carga que he contraído al hacer el pacto con Allah?” Respondieron: “Nos comprometemos.” Dijo: “Dad, pues, testimonio, que yo testificaré con vosotros.” (82) Quien después de esto se desentienda, será de los rebeldes. (83) ¿Acaso desean otro din que el de Allah? Todos cuantos hay en los Cielos y en la Tierra están sometidos, de grado o por fuerza, a Su voluntad[329]. A Él habrán de volver. (84) Diles que declaren su creencia en Allah y en lo que se ha descargado sobre ellos y en lo que se hizo descargar sobre Ibrahim, Ismail, Ishaq, Yaqub y sobre las Asbat[330]; y en lo que se le dio a Musa, a Isa y a los Profetas enviados por su Señor. “No hacemos distinción entre ninguno de ellos. A Él estamos sometidos.” (85) Quien busque otro din que el Islam[331] no le será aceptado, y en Ajirah será de los perdedores. (86) ¿Cómo puede guiar Allah a una gente que encubre la verdad después de haber creído, de haber atestiguado la veracidad del Mensajero y después de haberles llegado la clarificación? Allah no guía a los infames. (87) En pago por su iniquidad recibirán la maldición de Allah, de los malaikah y de los hombres –nas, de todos juntos[332]. (88) Malditos serán para siempre. No se les aliviará el castigo ni se les aplazará, (89) excepto a aquéllos que se arrepientan y corrijan su conducta. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (90) A los que encubren la verdad después de haberla aceptado y luego aumentan su encubrimiento todavía más no se les aceptará su arrepentimiento. Esos son los extraviados. (91) Quienes mueran encubriendo la verdad no podrán rescatarse ni a cambio del oro con el que se pudiera llenar toda la Tierra. Para ellos habrá un doloroso castigo, y no tendrán en quien apoyarse. (92) Os resultará inaccesible la virtud hasta que no deis de lo que amáis. De todo aquello que deis, Allah tiene conocimiento. (93) Todos los alimentos eran lícitos para los Banu Isra-il, salvo lo que Isra-il se prohibió a sí mismo antes de que se descargara la Taurah[333]. Pídeles que traigan la Taurah y que la reciten si es cierto lo que dicen. (94) Quien después de esto persista en fraguar embustes contra Allah será de los infames. (95) Declara que Allah ha confirmado la verdad. Así pues, seguid la mil-lah[334] de Ibrahim. Era hanifa[335], y no de los idólatras. (96) La primera casa[336] que fue erigida para la gente –nas– fue la de (el Valle de) Bakkah, bendición y guía para todos los hombres. (97) En él (el Valle de Bakkah) hay signos claros –la estancia de Ibrahim. Quien allí entre, estará a salvo. Siempre que encuentren los medios necesarios la gente –nas– tiene la obligación con Allah de peregrinar a la casa. Quien lo encubra que sepa que Allah es en Sí Mismo Suficiente, sin que necesite de ninguna de Sus criaturas. (98) Pregunta a la Gente del Kitab por qué encubren las aleyas de Allah cuando saben que Allah es testigo de lo que hacen. (99) Pregúntales por qué apartan del camino de Allah a los que creen, haciéndolo tortuoso cuando son testigos de que ese es el verdadero camino. Allah no está descuidado de lo que hacen. (100) ¡Creyentes! Si obedecéis a una facción de los que recibieron el Kitab, harán que volváis a encubrir la verdad después de haber creído[337]. (101) ¿Cómo es que la encubrís cuando se os recitan las aleyas de Allah y tenéis entre vosotros a Su Mensajero? Quien se refugie en Allah se habrá guiado al camino de rectitud. (102) ¡Creyentes! Temed a Allah y tomad en serio Sus advertencias. Por nada del mundo muráis sin estar sometidos –muslimun[338]. (103) Manteneos firmemente unidos en el compromiso que habéis adquirido con Allah, y no os dividáis. Recordad la gracia que Allah os ha acordado al unir vuestros corazones, siendo, como erais, enemigos. Por Su gracia, os habéis convertido en hermanos, y os ha salvado de caer en un abismo de fuego. Así clarifica Allah Sus aleyas para que de esta forma podáis guiaros; (104) y para que seáis una ummah[339] que llame al bien, ordene lo que es razonable y prohíba la iniquidad. Esos son los que saldrán victoriosos. (105) No seáis como aquéllos que se dividieron y cayeron en discordia después de que les había llegado la clarificación. Esos tendrán un terrible castigo. (106) El Día en que unos rostros resplandezcan de blancura y otros estén ennegrecidos, y se les pregunte a los de los rostros ennegrecidos: “¿Acaso no habéis encubierto la verdad después de haber recibido el iman? Gustad, pues, el castigo por haberla encubierto[340]!” (107) Y aquéllos cuyos rostros resplandezcan de blancura estarán en la rahmah de Allah. En ella morarán para siempre. (108) Estas aleyas que te recitamos son las verdaderas aleyas de Allah. Allah no quiere oprimir a ninguna de Sus criaturas. (109) De Allah es cuanto hay[341] en los Cielos y en la Tierra. En Allah confluyen todos los asuntos. (110) Sois la mejor ummah que ha surgido para el bien de los hombres. Ordenáis lo que es razonable, prohibís la iniquidad y creéis en Allah. En cuanto a la Gente del Kitab, mejor sería que creyeran. Los hay que creen, pero la mayoría son de los rebeldes. (111) No podrán infligiros un verdadero daño, tan sólo incomodaros. Si deciden luchar contra vosotros, al final se batirán en retirada. Luego no tendrán en quien apoyarse. (112) La humillación les afligirá allí donde se encuentren, salvo que les proteja un pacto que hayan hecho con Allah y con la gente. Han incurrido en la ira de Allah y se les ha impuesto la mezquindad. Y ello porque negaron los signos de Allah y mataron a los Profetas sin ningún derecho. Desobedecieron y fueron más allá de lo que se les había prohibido[342]. (113) No todos son iguales –entre la Gente del Kitab hay una ummah[343] que aplica su creencia, recitan las aleyas de Allah durante la noche y se postran. (114) Creen en Allah y en el Último Día, ordenan lo que es razonable, prohíben la iniquidad y se apresuran en hacer el bien[344]. Esos son los que actúan con rectitud. (115) No se les encubrirá el bien que hayan hecho. Allah conoce a los que toman en serio Sus advertencias[345]. (116) A los encubridores de nada les servirá ante Allah su riqueza ni sus hijos. Serán arrojados al fuego. Allí arderán para siempre. (117) Lo que gastan en la vida de este mundo es como un viento frío que se abate sobre los campos de una gente que se ha oprimido a sí misma, y los destruye. Mas no es Allah Quien les oprime, sino que son ellos los que se oprimen a sí mismos[346]. (118) ¡Creyentes! No toméis por amigos íntimos a quienes no sean de los vuestros, pues no desistirán hasta confundiros. Desean vuestro mal. Su odio se ha hecho patente en lo que dicen con sus bocas, pero lo que ocultan sus corazones es aún peor[347]. Hemos clarificado las aleyas para aquellos que sean capaces de razonar. (119) ¡Ah! Vosotros los amáis mientras que ellos no os aman, aunque creéis en el Kitab[348], en todo él. Cuando se encuentran con vosotros, dicen: “Creemos.” Mas cuando están a solas se muerden las yemas de los dedos de rabia que sienten. ¡Déjalos que mueran de rabia! Allah conoce lo que hay en lo más recóndito de los corazones y según ese conocimiento actúa. (120) Si os llega un bien, les duele; y si os ocurre un mal, se alegran por ello. Mas si resistís y sois temerosos, su intriga no os dañará en lo más mínimo. Allah los tiene sitiados. (121) Temprano por la mañana saliste de casa dejando en ella a tu familia para ir con los creyentes al campo de batalla y asignarles sus puestos de combate. Allah está atento a todo cuanto acontece en Su creación, y actúa según Su conocimiento. (122) Recuerda cuando dos taifas de las vuestras se acobardaron a pesar de que Allah era su protector. ¡Que en Allah se abandonen los creyentes! (123) Allah os ayudó en Badr cuando os enfrentasteis a un ejército muy superior al vuestro. Así pues, tomad en serio las advertencias de Allah y sed de los agradecidos. (124) Dijiste a los creyentes: “¿No os basta con que vuestro Señor os ayude con tres mil malaikah[349] a los que se ha hecho descender?” (125) Más aún, si resistís y sois temerosos, y caen sobre vosotros de improviso con furia, Allah os apoyará enviándoos cinco mil malaikah que podáis distinguir. (126) Lo hizo Allah para llevar sosiego a vuestros corazones y para que entendierais que la victoria sólo viene de Allah –el Poderoso, el que Juzga con Sabiduría– (127) y para interceptar a una parte de los encubridores, o humillarles y hacerles huir frustrados. (128) No es algo que te incumba si Él les perdona o los castiga, pues grande es su iniquidad[350]. (129) De Allah es cuanto hay en los Cielos y en la Tierra. Perdona y castiga según Su voluntad. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (130) ¡Creyentes! No os alimentéis de la usura, que se dobla y se multiplica[351], y tomad en serio las advertencias de Allah para que podáis salir victoriosos. (131) Temed el fuego [352] que ha sido preparado para los encubridores. (132) Obedeced a Allah y al Mensajero para que se tenga rahmah de vosotros. (133) Apresuraos[353] al camino que lleva al perdón de vuestro Señor y a un Jardín tan vasto como los Cielos y la Tierra, preparado para los temerosos (134) –esos que dan en tiempos de prosperidad y de adversidad, contienen la ira y perdonan a sus semejantes. Allah ama a los que actúan con rectitud. (135) Cuando cometen una indecencia o se dañan a sí mismos, enseguida se vuelven a Allah arrepentidos y piden perdón por sus faltas –¿pues quién puede perdonar las faltas, sino Allah? Y no las cometen de nuevo siendo conscientes de ello. (136) Su recompensa es el perdón de su Señor y Jardines por donde fluyen ríos. En ellos morarán para siempre. ¡Bendito galardón para los que así actúan! (137) Ya antes de vosotros se siguió un mismo modo de proceder. Id por la Tierra y ved cual fue el final de los que alteraron la verdad. (138) Esto es una clarificación para los hombres, una guía y una exhortación para los temerosos. (139) No flaqueéis ni os apesadumbréis, pues si sois creyentes, estaréis por encima de todos. (140) Tened presente que si sufrís una derrota, también ellos sufrirán algo similar. Alternamos entre los hombres los días venturosos y los nefastos para que Allah sepa quiénes son los que creen y tome a algunos de entre vosotros como testigos[354] –Allah no ama a los infames– (141) y para que Allah ponga a prueba y purifique a los creyentes y destruya a los encubridores. (142) ¿O acaso contáis con entrar en el Jardín sin que Allah sepa quiénes de vosotros han luchado y quiénes son los que han resistido? (143) Deseabais la muerte antes de encontraros con ella, pero cuando la tuvisteis delante de vuestros ojos, supisteis lo que era. (144) Muhammad es sólo un Mensajero. Antes de él ya hubo otros Mensajeros. Si muere o le matan, ¿renegaréis? Quien lo haga que sepa que con ello no perjudicará a Allah en lo más mínimo. Allah dará su debido galardón a los agradecidos. (145) Nadie muere si no es por la voluntad de Allah, en el tiempo prescrito. Quien desee obtener el beneficio de su obediencia a lo que rige la vida de este mundo, nos encargaremos de que lo obtenga; y quien desee obtener el beneficio de su obediencia a lo que rige la vida de Ajirah, nos encargaremos de que lo obtenga. Daremos su debido galardón a los agradecidos. (146) ¡Cuántos Profetas ha habido a cuyo lado lucharon infinidad de creyentes, fieles en la adoración de su Señor, que no flaquearon ante las penalidades que tenían que sufrir por la causa de Allah ni fueron pusilánimes ni se rindieron! Allah ama a los que resisten[355]. (147) Todo lo que dijeron fue: “¡Señor nuestro! Perdona nuestras faltas y todo aquello en lo que nos hayamos excedido injustamente. Afirma nuestros pasos y danos la victoria sobre los encubridores[356].” (148) Allah les dio lo mejor de esta vida y, lo que es más venturoso, lo mejor de Ajirah. Allah ama a los que actúan con rectitud. (149) ¡Creyentes! Si obedecéis a los encubridores, harán que volváis a la idolatría y os perdáis[357]. (150) ¡No lo hagáis! Allah es vuestro protector y vuestro mejor apoyo. (151) Arrojaremos el terror en los corazones de los encubridores por haber asociado a Allah con aquello sobre lo que no se ha descargado ninguna autoridad. Su refugio será el fuego. ¡Qué mal lugar de reposo el de los infames! (152) Allah cumplió Su promesa cuando, por Su voluntad, los estabais aniquilando, hasta que os ganó la pusilanimidad y os pusisteis a discutir las órdenes y a desobedecer cuando os mostró aquello que amabais (el botín).  Entre vosotros los hay que quieren la vida de este mundo y los hay que quieren Ajirah. Luego permitió que os afligieran para probaros y os perdonó. Allah es Quien posee la gracia infinita, y la derrama sobre los creyentes. (153) Escalabais huyendo sin preocuparos de nadie mientras el Mensajero os llamaba desde atrás. Allah os afligió con una calamidad tras otra para que dejarais de apesadumbraros por lo que se os había escapado (el botín) y por la derrota que habíais sufrido. Allah tiene el registro completo de vuestras acciones. (154) Luego, tras la aflicción, hicimos que se sosegaran vuestros corazones, y una apacible somnolencia cubrió a una taifa de vosotros, mientras que otra sólo se preocupaba de sí misma y pensaba de Allah, sin razón, como pensaba en los tiempos de la ignorancia –yahiliyyah. Decían: “¿Acaso hemos tenido algo que ver en este asunto?” Hazles saber que todos los asuntos pertenecen a Allah. Escondían en su interior lo que no te mostraban. Decían: “Si hubiéramos tenido parte en este asunto, no habría muerto ninguno de nosotros.” Aclárales que aunque hubieran estado en sus casas, la muerte habría llegado a los lechos de aquéllos a los que se les hubiera decretado. Allah ha querido probaros para de esta forma purificar vuestros corazones. Allah conoce lo que hay en lo más recóndito de vuestro interior y según ese conocimiento actúa. (155) Los que de vosotros huyeron el día en el que se encontraron los dos ejércitos fue porque el shaytan les indujo a flaquear aprovechándose de lo que de iniquidad había en sus corazones[358], pero Allah les perdonó. Allah es el Perdonador, el que Controla Su Ira. (156) ¡Creyentes! No seáis como los encubridores que decían de sus hermanos cuando salían para buscar el sustento o para luchar: “Si se hubieran quedado con nosotros, no habrían muerto ni los habrían matado.” Allah hacía que esas mismas palabras afligieran sus corazones. Allah da la vida y da la muerte. Allah es consciente de la intención que os mueve a actuar. (157) Si os matan por la causa de Allah o morís, sabed que el perdón de Allah y Su rahmah es mejor que lo que ellos atesoran. (158) Y si os matan o morís, sabed que ante Allah seréis reunidos. (159) Por la gran rahmah de Allah eres afectuoso con ellos. Si los trataras con dureza, se alejarían de ti. Así pues, se condescendiente con sus faltas, pide perdón por ellos y consúltales[359] en los asuntos, y cuando hayas tomado una resolución, encomiéndate a Allah. Allah ama a los que a Él se vuelven arrepentidos. (160) Si Allah os ayuda, nadie os podrá vencer, pero si os abandona, ¿en quién encontraréis apoyo? A Allah se encomiendan los creyentes. (161) No se le puede atribuir a un Profeta deshonestidad[360]. Quien sea deshonesto cargará el Día del Resurgimiento con aquello de lo que se haya apropiado fraudulentamente. Luego a cada uno se le pagará según sus obras. Nadie será tratado injustamente. (162) ¿Acaso quien desea complacer a Allah es como el que incurre en Su ira y cuya morada es yahannam[361]? ¡Qué mal destino! (163) Tienen rangos diferentes ante Allah. Allah es consciente de la intención que les mueve a actuar. (164) Allah ha agraciado a los creyentes al hacer surgir de entre ellos un Mensajero que les recita Sus aleyas, les purifica y les enseña el Kitab[362] y la Hikmah. Antes estaban en un claro extravío[363]. (165) Cuando sufristeis aquel estrago, dijisteis: “¿Cuál es la causa de que nos haya sobrevenido este infortunio?” –a pesar de que vosotros les habíais causado el doble. Respóndeles que ellos son la causa. Allah tiene el poder sobre todas las cosas. (166) Todas las penalidades que sufristeis el día en que se encontraron los dos ejércitos fue por la voluntad de Allah[364], y para que Él supiera quiénes eran los creyentes (167) y quiénes los hipócritas. Se les dijo: “Venid a combatir en el camino de Allah o al menos a repeler sus ataques.” Dijeron: “Si supiéramos luchar, en verdad que os seguiríamos.” Ese día estuvieron más cerca del encubrimiento que de la creencia. Decían con sus lenguas lo que no estaba en sus corazones. Allah sabe lo que ocultaban. (168) Se decían entre ellos, sentados en sus casas: “Si nos hubieran obedecido, no les habrían matado.” Diles que eviten la muerte cuando les llegue si es verdad lo que dicen. (169) No penséis que están muertos los que han caído luchando por la causa de Allah. Muy al contrario, están vivos y su sustento está junto a su Señor[365]. (170) Se sienten dichosos por la gracia que Allah les ha concedido y albergan un buen presagio para los que todavía no se han unido a ellos. Nada hay que les cause temor ni pesadumbre. (171) Se complacen en la gracia y la bendición que han recibido de Allah, y en que Allah no dejará que se pierda lo que se hayan ganado los creyentes (172) –los que respondieron a Allah y al Mensajero a pesar de las heridas que sufrían. Para los que de ellos actuaron con rectitud y tuvieron temor habrá un inmenso galardón (173) –esos a quienes la gente –nas– les dijo: “Se han reunido para ir contra vosotros, temedles,” pero eso no hizo, sino reforzar su iman y dijeron: “¡Allah nos basta, y qué excelente apoyo tenemos en Él!” (174) Volvieron con la bendición y el favor de Allah. No sufrieron daño alguno. Siguieron lo que complace a Allah. Es Allah Quien posee la gracia infinita. (175) Así actúa el shaytan con vosotros. Os atemoriza con sus secuaces. Mas “no les temáis a ellos, temedme a Mí” si sois creyentes. (176) Que no te turben los que se apresuran a encubrir la verdad. Ellos no pueden perjudicar a Allah en lo más mínimo. Allah quiere privarles de la fortuna de Ajirah. Habrá para ellos un terrible castigo. (177) Esos que cambian el iman por el encubrimiento de la verdad en nada perjudican a Allah. Habrá para ellos un doloroso castigo. (178) Que no cuenten los encubridores con que es un bien para ellos el que les permitamos seguir ocupados con sus quehaceres por un tiempo. No hacemos con ello, sino dejar que aumente su iniquidad. Habrá para ellos un ignominioso castigo. (179) Allah no iba a permitir que los creyentes estuvieran en la situación en la que os encontráis ahora si no fuera para distinguir al inicuo del justo. Allah no os va revelar el Ghaib[366], pero sabed que Allah elige de entre Sus Mensajeros[367] a quien quiere. Así pues, creed en Allah y en Sus Mensajeros. Si creéis y tomáis en serio Sus advertencias, tendréis un inmenso galardón. (180) Que no piensen los que son avaros con aquello con lo que Allah les ha agraciado que hacen bien en actuar de esa manera. Por el contrario, hacen mal. Todo lo que cicateen lo tendrán alrededor del cuello como un collar el Día del Resurgimiento. Es Allah Quien heredará los Cielos y la Tierra. Allah tiene el registro completo de vuestras acciones. (181) Allah oyó la mofa de los que dijeron: “Allah es pobre y nosotros somos ricos.” Escribiremos sus palabras, y que mataron a los Profetas sin ningún derecho. Les diremos: “¡Gustad el castigo del hariq[368]!” (182) Esto es lo que recibís a cambio de vuestras obras. Allah no es en absoluto injusto con Sus siervos. (183) Esos que dijeron: “Allah ha hecho un pacto con nosotros –que no creamos en ningún Mensajero hasta que no venga con un animal, lo sacrifique y el fuego lo consuma.” Recuérdales que antes de ti ya vinieron a ellos Mensajeros con la clarificación y con lo que están pidiendo. ¿Por qué entonces los mataron si es verdad lo que dicen? (184) Mas si te tratan de mentiroso, sabe que ya trataron de mentirosos a los Mensajeros que hubo antes de ti. Vinieron a ellos con la clarificación, con los zubur[369] y el Kitab iluminador. (185) Toda nafs[370] probará la muerte. El Día del Resurgimiento se os pagará por las obras que hayáis hecho. A quien se le aparte del fuego y se le haga entrar en el Jardín habrá salido victorioso. No es la vida de este mundo, sino un disfrute engañoso. (186) Tened por seguro que os pondremos a prueba con vuestra riqueza y con vosotros mismos. Y oiréis palabras perturbadoras de los que recibieron el Kitab[371] antes que vosotros y de los idólatras. Mas no penséis que es fácil resistir[372], pues para ello se necesita una fuerte determinación. (187) Cuando Allah pactó con los que habían recibido el Kitab –“Lo enseñaréis de forma que lo pueda entender la gente –nas– y no lo ocultaréis.” Mas se desentendieron de él y lo vendieron a bajo precio. ¡Qué mal negocio el que hicieron! (188) No cuentes con que podrán refugiarse del castigo los que se alegran por el mal que han hecho y les gusta que se les alabe por el bien que no han hecho[373]. Para ellos habrá un doloroso castigo. (189) De Allah es la soberanía de los Cielos y de la Tierra. Allah tiene el poder sobre todas las cosas. (190) En la creación de los Cielos y de la Tierra[374] y en la alternancia del día y de la noche hay signos para los dotados de entendimiento. (191) Los que recuerdan a Allah de pie, sentados y acostados, reflexionan sobre la creación de los Cielos y de la Tierra y declaran con absoluta convicción: “¡Señor nuestro! No has creado todo esto sin un propósito. ¡Declaramos Tu perfección más allá de toda contingencia! Líbranos del castigo del fuego [375]. (192) ¡Señor nuestro! A quien hagas entrar en el fuego lo habrás humillado y deshonrado. No tendrán los infames en quien apoyarse. (193) ¡Señor nuestro! Oímos a alguien que invitaba a la creencia: ‘¡Creed en vuestro Señor!’ Y hemos creído. ¡Señor nuestro! Perdona nuestras faltas, cubre nuestras malas acciones y llévanos con los virtuosos. (194) ¡Señor nuestro! Concédenos lo que nos has prometido a través de Tus Mensajeros y no nos afrentes el Día del Resurgimiento. Tú nunca incumples Tus promesas.” (195) Y su Señor les responde[376]: “Tened por seguro que no dejaré que se pierda ninguna de vuestras obras, sea varón o hembra. Unos descendéis de otros. A aquellos que emigraron y fueron expulsados de sus hogares y sufrieron por Mi causa, lucharon y murieron, les cubriré sus malas acciones y les haré entrar en Jardines por donde fluirán ríos.” Galardón de Allah. Allah tiene junto a Sí el galardón más valioso. (196) Que no te lleve a engaño el hecho de que sean los encubridores los que tengan predominio en el territorio en vez de vosotros. (197) No es, sino un efímero tránsito y luego su morada será yahannam. ¡Qué mal lugar de reposo! (198) Mas los que toman en serio las advertencias de su Señor tendrán Jardines por donde fluirán ríos, en los que morarán para siempre. Allí serán agasajados ante Allah. Nada hay mejor para los virtuosos que lo que hay junto a Él. (199) Entre la Gente del Kitab los hay que creen en Allah, en lo que se descarga sobre vosotros y en lo que se descargó sobre ellos. Son humildes ante Allah y no venden Sus signos a bajo precio. Junto a su Señor tendrán el fruto de sus obras. Allah es rápido en llevar la cuenta. (200) ¡Creyentes! Resistid[377], perseverar, manteneos unidos y tomad en serio las advertencias de Allah para que podáis salir victoriosos.

NOTAS

[267]  Ver artículo IV.

[268]  Ver Info 14.

[269]  Ver artículo XIV, cuadro C1 y esquema 19.

[270]  Nada puede ocultarse a la Consciencia de Allah. Ver artículo VII y esquema 3.

[271]  Ver artículo IV y V.

[272]  Ver Info 14.

[273]  Ver Info 10.

[274] El término wah-hab الوَهَّاب significa –dar constantemente y sin que ello implique una mengua en la riqueza del que da. Por ello, este nombre sólo puede darse a Allah, ya que sólo Él puede dar a cada instante. Refiriéndonos a los hombres podemos utilizar el término karim  –generoso.

[275]  Ver cuadro C5.

[276] Ver Info 24.

[277] Aquellos que están desconectados y fuera de la Órbita Celeste ven las cosas a través de la subjetividad de sus opiniones, de sus valores culturales, de sus ideas… Sin embargo, aquellos que están sometidos a Allah las ven a través de Su Objetividad; ven la realidad tal y como es sin ningún tipo de coloración. Ver artículo VIII y esquema 6.

[278]  En esta aleya se nos enumeran los elementos que constituyen lo mejor de dunia, lo que fascina y atrae al hombre –caballos de pura sangre, tierras de cultivo, oro y plata, mujeres e hijos. Cuando el hombre tiene todo eso, como en el caso de Sulayman, se siente inmensamente rico, y si es creyente, agradece a Allah el haberle dado lo mejor de dunia. Sin embargo, hoy, al hombre occidental se le ha privado de todo ello. Incluso la gente más rica no se levanta por la mañana y contempla sus tierras a punto de dar su fruto, ni tiene caballos que tan sólo el acariciarlos le llena de gozo. Tiene dólares, mas no oro y plata. No tiene hijos. Y si quiere tener más de una mujer, tendrá que servirse de prostitutas, pues se le ha negado el poder casarse con más de una esposa. Por ello, hay una profunda insatisfacción en las sociedades occidentales, pues tener dinero, coches y vivir en un apartamento en el décimo piso de un edificio de cemento no forma parte de la dicha de dunia. Son los grandes perdedores –ni dunia ni Ajirah.

[279]  Ver Info 9.

[280]  Ver cuadro C5.

[281]  Ver Info 14.

[282]  Ver apéndice K.

[283]  Ver Info 14.

[284]  Ver Info 8.

[285]  Ver artículo XIV, cuadro C1 y esquema 19.

[286] El término ummiyyun أُمِّيِّن deriva de um  أُمmadre, y significa –los que siguen la forma natural de vida, la fitrah. No escriben, pues sus transmisiones son orales. No hay una cultura artificial que se superponga y anule a la fitrah. En esta aleya se contrasta a las tribus árabes (los Banu Isra-il, los judíos, los hadu) que seguían teniendo la Taurah y la leían, con las tribus árabes que no formaban parte de las anteriores, de su historia, de su devenir, y no tenían copias de la Taurah ni se sienten concernidos al respecto. En este sentido, también se hace referencia con este término a los idólatras árabes que habían perdido el Din de Allah transmitido por Ismail y sus descendientes. Ver artículo X y XIV.

[287] Ver artículo XIV, cuadro C1 y esquema 19.

[288]  Ver artículo XVIII.

[289] Causar daño aquí no significa que dejen la bolsa de basura delante de la puerta de nuestra casa. Temer algún daño de los encubridores significa prisión, tortura, asesinato, apropiarse injustamente de nuestros bienes o acciones parecidas. Solamente en estos casos podemos pretender que somos sus amigos o incluso renunciar verbalmente a nuestra creencia. No obstante, hoy, el asunto se vuelve irrelevante, ya que los países musulmanes están totalmente sojuzgados a occidente –militarmente, tecnológicamente y culturalmente. Están desposeídos de toda independencia.

[290]  Ver artículo VII y XV.

[291] La palabra escoger o elegir indica que hay varias cosas y que de todas ellas escogemos una por alguna razón. De la misma forma, escoger a Nuh significa que de todos los hombres que había en el mundo en su tiempo, Allah el Altísimo lo prefirió a él. Ahora bien, ¿qué puede significar que Allah escogió a Adam? Obviamente, que había otros insan, otros seres humanos, y lo prefirió a él por encima de ellos, hizo de él el imam de los insan.  Ver artículo XVII y esquema 1 con texto.

[292]  Ver artículo XX.

[293]  Ver artículo XX.

[294]  A través de esta aleya podemos ver cómo la llamada salah al-istijarah صلاة الإستخارة se utiliza hoy fuera de todo contexto. El término istijarah deriva de la forma X استخار del verbo jayara  خَيَرَ (jara خارَ), y significa –busca, desea o pide el bien; busca recibir prosperidad o gracia o bendiciones de Allah; y también pedir a Allah que elija por mí la mejor opción en un asunto. Sin embargo, esta súplica especial se debe realizar cuando no tenemos los elementos necesarios para poder decidir. La madre de Mariam no hace istijarah para poner el nombre a su hija, algo que, teniendo en cuenta quién es su hija, podríamos calificar de transcendental. En situaciones muy difíciles, el profeta Muhammad (s.a.s) no hacía istijarah, sino que pedía consejo a sus compañeros y, en algunas ocasiones siguió el consejo de alguna de sus esposas. Hacer istijarah para todo, incluso para asuntos nimios cotidianos es desvirtuar esta salah. El hombre debe utilizar sus capacidades cognoscitivas a la hora de tomar decisiones, y si el asunto se vuelve complicado, sutil y no logra por sí mismo vislumbrar una posible solución, debe pedir consejo a los creyentes. No podemos consultar a Allah con la misma intención que las gitanas adivinadoras del futuro consultan su bola mágica. Por otra parte, Allah el Altísimo no es una especie de genio que tenemos guardado en un armario y que consultamos cuando queremos, en aquellos asuntos que, en realidad, no atañen a nuestra forma de vida. Le consultamos a la hora de casar a nuestras hijas, pero no le consultamos sobre aquellos aspectos que conforman nuestra mil-lah y que son decisivos tanto en nuestro destino en dunia como en Ajirah. Debemos entender bien esta salah y utilizarla debidamente.

[295]  En estas aleyas se ve una buena parte de la estructura narrativa del Qur-an –el narrador nos introduce en el relato y utiliza el estilo directo e indirecto, permitiendo que sean los propios actores los que hablen. También aquí se habla de Allah el Altísimo en tercera persona, se habla de Él. Ver artículo III y XXII.

[296]  Ver artículo XX y referencias F14 y F15.

[297]  Ver artículo XX.

[298] El término utilizado en esta expresión es dhurriyah descendencia ذُرِّيَّة, y tiene el significado de progenie espiritual. Zakariyya vive en un tiempo de ignorancia e idolatría. Es ahora un hombre mayor y no ve sino amenazas por parte de su propia gente, de los judíos, quienes en la tradición israelita llegan incluso a matarle. Teme que su trabajo se pierda si no hay nadie que lo siga y lo lleve a término. De ahí su sorpresa cuando Yibril o algún malak enviado por él, le anuncia a Yahia que su mujer le dará un hijo. Él no ha pedido una descendencia genética, pues es un hombre anciano y su mujer es estéril; ha pedido una descendencia espiritual que continúe su obra profética. Sin embargo, Allah el Altísimo le concede ese heredero en alguien de su propia sangre. Ver artículo XX y referencias F14 y F15.

[299]  Ver artículos III y XXII y apéndice K. Vemos en estas aleyas que los diálogos son siempre entre el insan y los malaikah. Con Allah el Altísimo la comunicación es a través de las súplicas, y Allah responde a través de Sus criaturas o de inspiración.

[300]  Ver artículos III y XXII y referencia F14. Zakariyya habla con Yibril. En este diálogo él es su Señor.

[301]  El primer “escoger” no se refiere a que Mariam ha sido escogida entre todas las mujeres, ya que esa idea viene expresada con el segundo “escoger;” con el primero se da a entender su línea ascendente: Adam, Nuh, la familia de Ibrahim y la familia de Imran, como ya se nos ha informado en las aleyas 33 y 34. Mariam, pues, forma parte de los escogidos, de la línea profética.

[302]  El Qur-an utiliza la palabra Nabaa o Anbai (en su forma plural)أَنْبَآءِ  cuando la noticia viene del Ghaib y no de un medio de información humano. Ver Info 5.

[303]  Ver artículo XX.

[304]  Ver referencia F16.

[305]  Ver artículos XIV, cuadro C1 y esquema 19.

[306]  En este caso vemos cómo el narrador nos relata la escena en la que se le anuncia a Mariam la buena nueva de Isa y a continuación, sin ningún protocolo, es Isa mismo el que habla dirigiéndose a los Banu Isra-il. Ver artículos III y XXII.

[307]  Ver apéndice E.

[308] Defender o ayudar en árabe es nasara, plural ansar أنصار,  y así es como Allah el Altísimo llama a los seguidores de Isa; son los ayudantes, los defensores del Din de Allah.

[309]  El término hawariyyun حَوارِيُون deriva del verbo hawara حَوَرَ y significa –blanquear la ropa lavándola y golpeándola; o también alguien puro y libre de todo vicio, inmaculado, alguien a quien se ha probado una y otra vez y siempre se le ha hallado puro, sin vicio o falta; y también alguien que aconseja o actúa sinceramente, honestamente; un amigo sincero o un asistente que se esfuerza en hacer bien su trabajo. Algunos lexicólogos atribuyen este nombre a los discípulos de Isa porque arguyen que éstos, mayoritariamente, se dedicaban a blanquear ropa o teñirla. No pensamos que sea este el motivo, sino que, por extensión, los discípulos de Isa fueron blanqueando y purificando sus corazones hasta convertirse en sinceros y honestos compañeros de Isa, libres de todo vicio y dignos de confianza.

[310]  Ver artículo XX y referencia F16.

[311]  Los únicos que hoy siguen a Isa son los musulmanes. Los cristianos siguen a un ídolo que ellos mismos se han fabricado y al que llaman dios. Isa nos ordenó seguir a Ahmad (s.a.s); de modo que quien no sigue a Ahmad (s.a.s), no sigue a Isa.

[312]  Ver apéndice Q.

[313] Ver artículos XIV, XVII y XX.

[314]  Ver Info 14.

[315]  Ver artículo XIV y esquema 19.

[316]  Ver artículo VIII y esquema 6.

[317]  Ver artículo XXII.

[318]  El término hanif حَنيف deriva del verbo hanafa حَنَفَ que significa –inclinarse por o hacia algo. Y la forma hanif حَنيف significa –inclinarse por un estado o tendencia correctos, tener un estado o tendencia correctos. De ahí que se aplique este término a quien a través del iytihad (investigación, reflexión, esfuerzo) llega a la clara convicción de la existencia de un solo Creador y se somete totalmente a Él.

[319]  Ver artículo XIV y esquema 19.

[320]  Ver artículo XIII.

[321]  El término ummiyyun أُمِّيِّن deriva de um  أُمmadre, y significa –los que siguen la forma natural de vida, la fitrah. No escriben, pues sus transmisiones son orales. No hay una cultura artificial que se superponga y anule a la fitrah. En esta aleya se contrasta a las tribus árabes (los Banu Isra-il, los judíos, los hadu) que seguían teniendo la Taurah y la leían, con las tribus árabes que no formaban parte de las anteriores, de su historia, de su devenir, y no tenían copias de la Taurah ni se sienten concernidos al respecto. En este sentido, también se hace referencia con este término a los idólatras árabes que habían perdido el Din de Allah transmitido por Ismail y sus descendientes. Ver artículo X y XIV.

[322]  Ver Info 9.

[323]  Ver apéndice Q.

[324]  Ver artículo XIV y esquema 19.

[325]  Ver artículo XIV, cuadro C1 y esquema 19.

[326]  El término rabbaniyyun رَبَّانيُّن deriva del verbo rab-ba رَبَّ que significa –el que deviene señor, dueño o poseedor; el que tiene poder y autoridad sobre algo o alguien. De ahí que rabbaniyyun se utilice para referirse –a quien se entrega a ejercicios religiosos y actos de devoción; y también se refiere a quien tiene conocimiento de Allah, y a un sabio. Este término era utilizado especialmente entre los judíos –se puede traducir al español por rabino.

[327] Nadie ama más a los Profetas que quien les obedece y toma su forma de vida como el modelo a seguir. Besar la mano de alguien a quien se considera un musulmán rectamente guiado y tener una foto suya colgada en la pared son manifestaciones chamánicas que nada tienen que ver con el verdadero sometimiento.

[328] Veamos esta aleya secuencia a secuencia: Pactó Allah con los Profetas que dijeran a su gente –a los Banu Isra-il, pues fue a ellos a los que se enviaron profetas con el Kitab y la Hikmah. Por otra parte, los Profetas a los que se refiere esta aleya son los que hubo entre Musa e Isa, ambos incluidos, como queda de manifiesto en la siguiente frase: Seguid lo que se os da del Kitab y de la Hikmah. Es decir, la Taurah y el Inyil, los kitab que cubren el periodo desde Musa hasta Isa.  Seguid lo que se os da del Kitab y de la Hikmah. Esto es lo que dicen los Profetas a su gente. Luego vendrá a vosotros un mensajero –Isa–  que confirmará lo que ya tenéis. Creed en él y apoyadle. Isa enseña la Taurah, pero también trae un kitab nuevo, el Inyil, que confirma lo que ya tenían, la Taurah. No obstante, ante la hostilidad de la casta sacerdotal judía, Isa pide apoyo a sus discípulos y que crean en él. Dijo (Isa a sus discípulos): ¿Os comprometéis a llevar la carga que he contraído al hacer el pacto con Allah? Respondieron: “Nos comprometemos.” Dijo (Isa): Dad, pues, testimonio, que yo testificaré con vosotros. Así será el Día del Resurgimiento, como vemos en la siguiente aleya: el Día del Resurgimiento él será su testigo (sura 4 – an Nisa, aleya 159).

[329]  Es decir, todo en la creación sigue ineludiblemente el plan de Allah, de una forma o de otra, siendo conscientes de ello o ciegamente, pero no hay nada ni nadie que pueda salirse de él.

[330]  Ver artículo XX.

[331]  En esta aleya se establece claramente el Islam como el único Din aceptable para Allah el Altísimo. Esta aleya abroga, pues, todo lo anterior y todo lo que pudiera venir después de la revelación recibida por Muhammad (s.a.s). No hay pues connivencia ni sincretismo. El hombre debe abandonar su subjetividad y absorber la objetividad divina a través del Islam. Ver artículo VIII y esquema 6.

[332]  En estos versículos bíblicos (Deuteronomio 28:16-57) Musa advierte a los Banu Isra-il lo que les acontecerá si desobedecen e incumplen el pacto con Allah. Todas estas maldiciones que se les anuncian ya se han cumplido:

Maldito serás tú en la ciudad, y maldito en el campo. Maldita tu canasta, y tu artesa de amasar. Maldito el fruto de tu vientre, el fruto de tu tierra, la cría de tus vacas, y los rebaños de tus ovejas. Maldito serás en tu entrar, y maldito en tu salir. Y Jehová enviará contra ti la maldición, quebranto y asombro en todo cuanto pusieres mano e hicieres, hasta que seas destruido, y perezcas pronto a causa de la maldad de tus obras por las cuales me habrás dejado. Jehová traerá sobre ti mortandad, hasta que te consuma de la tierra a la cual entras para tomar posesión de ella. Jehová te herirá de tisis, de fiebre, de inflamación y de ardor, con sequía, con calamidad repentina y con añublo; y te perseguirán hasta que perezcas. Y los Cielos que están sobre tu cabeza serán de bronce, y la tierra que está debajo de ti, de hierro. Dará Jehová por lluvia a tu tierra polvo y ceniza; de los Cielos descenderán sobre ti hasta que perezcas. Jehová te entregará derrotado delante de tus enemigos; por un camino saldrás contra ellos, y por siete caminos huirás delante de ellos; y serás vejado por todos los reinos de la tierra. Y tus cadáveres servirán de comida a toda ave del cielo y fiera de la tierra, y no habrá quien las espante. Jehová te herirá con la úlcera de Egipto, con tumores, con sarna, y con comezón de que no puedas ser curado. Jehová te herirá con locura, ceguera y turbación de espíritu; y palparás a mediodía como palpa el ciego en la oscuridad, y no serás prosperado en tus caminos; y no serás sino oprimido y robado todos los días, y no habrá quien te salve. Te desposarás con mujer, y otro varón dormirá con ella; edificarás casa, y no habitarás en ella; plantarás viña, y no la disfrutarás. Tu buey será matado delante de tus ojos, y tú no comerás de él; tu asno será arrebatado de delante de ti, y no te será devuelto; tus ovejas serán dadas a tus enemigos, y no tendrás quien te las rescate. Tus hijos y tus hijas serán entregados a otro pueblo, y tus ojos lo verán, y desfallecerán por ellos todo el día; y no habrá fuerza en tu mano. El fruto de tu tierra y de todo tu trabajo comerá pueblo que no conociste; y no serás sino oprimido y quebrantado todos los días. Y enloquecerás a causa de lo que verás con tus ojos. Te herirá Jehová con maligna pústula en las rodillas y en las piernas, desde la planta de tu pie hasta tu coronilla, sin que puedas ser curado. Jehová te llevará a ti, y al rey que hubieres puesto sobre ti, a nación que no conociste ni tú ni tus padres; y allá servirás a dioses ajenos, al palo y a la piedra. Y serás motivo de horror, y servirás de refrán y de burla a todos los pueblos a los cuales te llevará Jehová. Sacarás mucha semilla al campo, y recogerás poco, porque la langosta lo consumirá. Plantarás viñas y labrarás, pero no beberás vino, ni recogerás uvas, porque el gusano se las comerá. Tendrás olivos en todo tu territorio, mas no te ungirás con el aceite, porque tu aceituna se caerá. Hijos e hijas engendrarás, y no serán para ti, porque irán en cautiverio. Toda tu arboleda y el fruto de tu tierra serán consumidos por la langosta. El extranjero que estará en medio de ti se elevará sobre ti muy alto, y tú descenderás muy abajo. Él te prestará a ti, y tú no le prestarás a él; él será por cabeza, y tú serás por cola. Y vendrán sobre ti todas estas maldiciones, y te perseguirán, y te alcanzarán hasta que perezcas; por cuanto no habrás atendido

a la voz de Jehová tu Dios, para guardar sus mandamientos y sus estatutos, que él te mandó; y serán en ti por señal y por maravilla, y en tu descendencia para siempre. Por cuanto no serviste a Jehová tu Dios con alegría y con gozo de corazón, por la abundancia de todas las cosas, servirás, por tanto, a tus enemigos que enviare Jehová contra ti, con hambre y con sed y con desnudez, y con falta de todas las cosas; y él pondrá yugo de hierro sobre tu cuello, hasta destruirte. Jehová traerá contra ti una nación de lejos, del extremo de la tierra, que vuele como águila, nación cuya lengua no entiendas; gente fiera de rostro, que no tendrá respeto al anciano, ni perdonará al niño; y comerá el fruto de tu bestia y el fruto de tu tierra, hasta que perezcas; y no te dejará grano, ni mosto, ni aceite, ni la cría de tus vacas, ni los rebaños de tus ovejas, hasta destruirte. Pondrá sitio a todas tus ciudades, hasta que caigan tus muros altos y fortificados en que tú confías, en toda tu tierra; sitiará, pues, todas tus ciudades y toda la tierra que Jehová tu Dios te hubiere dado. Y comerás el fruto de tu vientre, la carne de tus hijos y de tus hijas que Jehová tu Dios te dio, en el sitio y en el apuro con que te angustiará tu enemigo. El hombre tierno en medio de ti, y el muy delicado, mirará con malos ojos a su hermano, y a la mujer de su seno, y al resto de sus hijos que le quedaren; para no dar a alguno de ellos de la carne de sus hijos, que él comiere, por no haberle quedado nada, en el asedio y en el apuro con que tu enemigo te oprimirá en todas tus ciudades. La tierna y la delicada entre vosotros, que nunca la planta de su pie intentaría sentar sobre la tierra, de pura delicadeza y ternura, mirará con malos ojos al marido de su seno, a su hijo, a su hija, al recién nacido que sale de entre sus pies, y a sus hijos que diere a luz; pues los comerá ocultamente, por la carencia de todo, en el asedio y en el apuro con que tu enemigo te oprimirá en tus ciudades.

[333]  Ver artículo XX.

[334]  Ver artículo XI.

[335]  El término hanif حَنيف deriva del verbo hanafa حَنَفَ que significa –inclinarse por o hacia algo. Y la forma hanif حَنيف significa –inclinarse por un estado o tendencia correctos, tener un estado o tendencia correctos. De ahí que se aplique este término a quien a través del iytihad (investigación, reflexión, esfuerzo) llega a la clara convicción de la existencia de un solo Creador y se somete totalmente a Él.

[336]  Ver artículo XX.

[337]  Ver Infos 7 y 8.

[338]  Es decir, sin haberos sometido a Allah el Altísimo y haber tomado Islam como vuestro Din.

[339]  Ver Info 22.

[340]  Ver Info 6.

[341]  Ver artículo XXI.

[342]  En estos versículos bíblicos (Deuteronomio 28:16-57) Musa advierte a los Banu Isra-il lo que les acontecerá si desobedecen e incumplen el pacto con Allah. Todas estas maldiciones que se les anuncian ya se han cumplido con creces:

Maldito serás tú en la ciudad, y maldito en el campo. Maldita tu canasta, y tu artesa de amasar. Maldito el fruto de tu vientre, el fruto de tu tierra, la cría de tus vacas, y los rebaños de tus ovejas. Maldito serás en tu entrar, y maldito en tu salir. Y Jehová enviará contra ti la maldición, quebranto y asombro en todo cuanto pusieres mano e hicieres, hasta que seas destruido, y perezcas pronto a causa de la maldad de tus obras por las cuales me habrás dejado. Jehová traerá sobre ti mortandad, hasta que te consuma de la tierra a la cual entras para tomar posesión de ella. Jehová te herirá de tisis, de fiebre, de inflamación y de ardor, con sequía, con calamidad repentina y con añublo; y te perseguirán hasta que perezcas. Y los Cielos que están sobre tu cabeza serán de bronce, y la tierra que está debajo de ti, de hierro. Dará Jehová por lluvia a tu tierra polvo y ceniza; de los Cielos descenderán sobre ti hasta que perezcas. Jehová te entregará derrotado delante de tus enemigos; por un camino saldrás contra ellos, y por siete caminos huirás delante de ellos; y serás vejado por todos los reinos de la tierra. Y tus cadáveres servirán de comida a toda ave del cielo y fiera de la tierra, y no habrá quien las espante. Jehová te herirá con la úlcera de Egipto, con tumores, con sarna, y con comezón de que no puedas ser curado. Jehová te herirá con locura, ceguera y turbación de espíritu; y palparás a mediodía como palpa el ciego en la oscuridad, y no serás prosperado en tus caminos; y no serás sino oprimido y robado todos los días, y no habrá quien te salve. Te desposarás con mujer, y otro varón dormirá con ella; edificarás casa, y no habitarás en ella; plantarás viña, y no la disfrutarás. Tu buey será matado delante de tus ojos, y tú no comerás de él; tu asno será arrebatado de delante de ti, y no te será devuelto; tus ovejas serán dadas a tus enemigos, y no tendrás quien te las rescate. Tus hijos y tus hijas serán entregados a otro pueblo, y tus ojos lo verán, y desfallecerán por ellos todo el día; y no habrá fuerza en tu mano. El fruto de tu tierra y de todo tu trabajo comerá pueblo que no conociste; y no serás sino oprimido y quebrantado todos los días. Y enloquecerás a causa de lo que verás con tus ojos. Te herirá Jehová con maligna pústula en las rodillas y en las piernas, desde la planta de tu pie hasta tu coronilla, sin que puedas ser curado. Jehová te llevará a ti, y al rey que hubieres puesto sobre ti, a nación que no conociste ni tú ni tus padres; y allá servirás a dioses ajenos, al palo y a la piedra. Y serás motivo de horror, y servirás de refrán y de burla a todos los pueblos a los cuales te llevará Jehová. Sacarás mucha semilla al campo, y recogerás poco, porque la langosta lo consumirá. Plantarás viñas y labrarás, pero no beberás vino, ni recogerás uvas, porque el gusano se las comerá. Tendrás olivos en todo tu territorio, mas no te ungirás con el aceite, porque tu aceituna se caerá. Hijos e hijas engendrarás, y no serán para ti, porque irán en cautiverio. Toda tu arboleda y el fruto de tu tierra serán consumidos por la langosta. El extranjero que estará en medio de ti se elevará sobre ti muy alto, y tú descenderás muy abajo. El te prestará a ti, y tú no le prestarás a él; él será por cabeza, y tú serás por cola. Y vendrán sobre ti todas estas maldiciones, y te perseguirán, y te alcanzarán hasta que perezcas; por cuanto no habrás atendido a la voz de Jehová tu Dios, para guardar sus mandamientos y sus estatutos, que él te mandó; y serán en ti por señal y por maravilla, y en tu descendencia para siempre. Por cuanto no serviste a Jehová tu Dios con alegría y con gozo de corazón, por la abundancia de todas las cosas, servirás, por tanto, a tus enemigos que enviare Jehová contra ti, con hambre y con sed y con desnudez, y con falta de todas las cosas; y él pondrá yugo de hierro sobre tu cuello, hasta destruirte. Jehová traerá contra ti una nación de lejos, del extremo de la tierra, que vuele como águila, nación cuya lengua no entiendas; gente fiera de rostro, que no tendrá respeto al anciano, ni perdonará al niño; y comerá el fruto de tu bestia y el fruto de tu tierra, hasta que perezcas; y no te dejará grano, ni mosto, ni aceite, ni la cría de tus vacas, ni los rebaños de tus ovejas, hasta destruirte. Pondrá sitio a todas tus ciudades, hasta que caigan tus muros altos y fortificados en que tú confías, en toda tu tierra; sitiará, pues, todas tus ciudades y toda la tierra que Jehová tu Dios te hubiere dado. Y comerás el fruto de tu vientre, la carne de tus hijos y de tus hijas que Jehová tu Dios te dio, en el sitio y en el apuro con que te angustiará tu enemigo. El hombre tierno en medio de ti, y el muy delicado, mirará con malos ojos a su hermano, y a la mujer de su seno, y al resto de sus hijos que le quedaren; para no dar a alguno de ellos de la carne de sus hijos, que él comiere, por no haberle quedado nada, en el asedio y en el apuro con que tu enemigo te oprimirá en todas tus ciudades. La tierna y la delicada entre vosotros, que nunca la planta de su pie intentaría sentar sobre la tierra, de pura delicadeza y ternura, mirará con malos ojos al marido de su seno, a su hijo, a su hija, al recién nacido que sale de entre sus pies, y a sus hijos que diere a luz; pues los comerá ocultamente, por la carencia de todo, en el asedio y en el apuro con que tu enemigo te oprimirá en tus ciudades.

[343]  Ver Info 22 y artículo XX.

[344]  Ver Info 27.

[345]  Ver Info 9.

[346]  Ver cuadro C6.

[347]  Ver Info 7 y 8.

[348]  Es decir, creen en todo lo que se ha hecho descender del Kitab –las suhuf de Ibrahim y Musa, el zabur de Daud, la Taurah, el Inyil y este Qur-an. Ver artículo XIV y esquema 19.

[349]  Ver apéndice K. La secuencia completa comienza en la aleya 121 con los preparativos para el enfrentamiento con los Quraish de Makkah. El profeta ha recibido una inspiración en la que se le asegura que saldrán victoriosos, ya que recibirán la ayuda de 3.000 malaikah; y al mismo tiempo, percibe que algunos de los compañeros flaquean ante lo que les espera, ante un combate tan desigual, por ello les comunica parte de la inspiración (aleya 124). En la aleya 125 continua la inspiración al Profeta (s.a.s), que éste ya no comunica a sus compañeros, pues no se refiere a Badr, sino a cualquier enfrentamiento con los idólatras –si resisten y son temerosos, recibirán la ayuda de 5.000 malaikah. Todo ello lo hizo el Altísimo para mostrar a los creyentes que la victoria es siempre de Allah y la concede a quienes se esfuerzan y son temerosos (aleya 126 y 127).

[350]  Ver Info 21, artículo VIII y esquema 6.

[351] La usura se multiplica a sí misma constantemente. Si el deudor no puede pagar se le retrasa la deuda aumentando el interés el doble; si alguien se retrasa en el pago, se le incrementan los intereses y así indefinidamente. A esta ignominia han añadido hoy los bancos la expropiación de la vivienda o de cualquier otro bien inmueble del deudor. Ver Info 7.

[352]  Ver Info 9.

[353]  Ver Info 27.

[354] Dando testimonio con sus obras de la verdad o con su muerte, luchando por la causa de Allah.

[355]  Ver Info 26.

[356]  Ver cuadro C5.

[357] Los musulmanes deben relacionarse con los no musulmanes únicamente en casos de absoluta necesidad o para guiarles al camino de rectitud (da’wah). Ver Infos 7 y 8.

[358] Algo de iniquidad había en sus corazones o alguna falta habían cometido y ello hizo que no tuvieran la determinación suficiente para rechazar el susurro del shaytan que les indujo a abandonar la lucha por miedo a la muerte.

[359]  En la nota a la aleya 36 de esta misma sura hemos hecho un pequeño análisis de la llamada salah al-istijarah صلاة الإستخارة. En esta aleya se vuelve a recalcar la idea de la “consulta”, como el mejor método para tomar decisiones. El Mensajero de Allah (s.a.s) consultaba a los creyentes en todos los asuntos, y también a sus esposas. La consulta evita la excesiva subjetividad en las decisiones.

[360]  El término árabe que hemos traducido por «deshonestidad» es ghal-la غَلَّ, que significa –hizo o causó que algo entrase en algo provocando confusión, mezclándose con eso en lo que entró y formando parte de él. También significa –actuó deshonestamente, como en la frase غَلَّ من المَغْنَم –tomó parte del botín deshonestamente; o también –actuó deshonestamente con respecto al botín.

Después de la batalla de Uhud, se le acusó al Mensajero de Allah (s.a.s) de haber actuado deshonestamente en el reparto del botín. Acusación ésta que chocaba frontalmente con el carácter propio de Muhammad (s.a.s), a quien todos sus conciudadanos denominaban al-amin, “el digno de confianza”. El Qur-an sale al paso de tal acusación y la hace extensiva a todos los Profetas –la deshonestidad es algo incompatible con ellos.

[361]  Ver apéndice E.

[362]  Ver artículo XIV y esquema 19.

[363]  Ver apéndice O.

[364]  Ver artículo XIII.

[365] Ver artículo XXI.

[366]  Ver Info 5.

[367] Allah el Altísimo tiene mensajeros hombres y mensajeros malaikah y de entre ellos elige para cada tiempo y situación a los que Él quiere según Su Hikmah y siguiendo Su plan.

[368]  Ver referencia F17.

[369]  Ver apéndice C.

[370] Ver artículo XVIII.

[371]  Ver artículo XIV y esquema XIX.

[372]  Ver Info 26.

[373]  Ver Info 7 y 8.

[374]  Ver apéndice B, artículo XVII y esquema 11.

[375]  Ver cuadro C5.

[376]  Ver artículo III y XXII.

[377]  Ver Infos 9 y 26.

2.SURA DE LA VACA

AL-BAQARAH

سُورَةُ البَقَرَةِ

Medinense

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim

(1) Alif, Lam, Mim[5]. (2) Ese es el Kitab[6] –contiene la verdad[7] y es guía para los que toman en serio Nuestros signos y Nuestras advertencias[8] (3) –los que creen en el Ghaib[9], establecen la salah[10] y del sustento que les hemos asignado dan una parte. (4) Creen en lo que se hace descargar sobre ti y en lo que se hizo descargar antes de ti, y de Ajirah[11] tienen certeza. (5) Esos son los que siguen la guía de su Señor y los que saldrán victoriosos. (6) A los encubridores[12] es igual que les adviertas o que no les adviertas, no creerán. (7) Allah les ha sellado el corazón y el oído[13], y ha oscurecido su visión con un velo[14]. Tendrán un terrible castigo. (8) Entre la gente –nas– los hay que dicen: “Creemos en Allah y en el Último Día[15],” pero no son creyentes. (9) Tratan de engañar a Allah y a los que creen, pero sólo se engañan a sí mismos, sin ser conscientes de ello. (10) En sus corazones hay una enfermedad que Allah agrava[16]. Tendrán un doloroso castigo por haber falseado la verdad. (11) Cuando se les dice: “No sembréis la corrupción en la Tierra,” responden: “Somos nosotros los que ponemos paz en ella y enderezamos lo que está torcido[17].” (12) ¿Acaso no son ellos los verdaderos corruptores, aunque no se den cuenta? (13) Y cuando se les dice: “Creed como cree la gente –nas,” dicen: “¿Habremos de creer como creen los necios?” ¿Acaso no son ellos los verdaderos necios, aunque no lo perciban? (14) Cuando se encuentran con los que creen, declaran: “Creemos;” mas cuando están a solas con sus shayatin[18], dicen: “Tened por seguro que somos de los vuestros. Tan sólo nos estábamos burlando[19].” (15) Es Allah Quien se burla de ellos y acrecienta su rebeldía, haciéndoles vagar errantes como si estuvieran ciegos[20]. (16) Son los que han vendido la guía a cambio del extravío, mas su comercio no les ha reportado ningún beneficio ni están guiados. (17) Son como aquel que enciende un fuego y cuando alumbra lo que está a su alrededor, Allah se lleva su luz y los deja en las tinieblas, sin ver ni comprender. (18) Sordos, mudos y ciegos, ¿cómo podrán volver al camino[21]? (19) O son como una lluvia torrencial que cae del cielo, portadora de oscuridad, truenos y relámpagos. Se tapan los oídos para no oír el estruendo del rayo que podría causarles la muerte. Allah sitia[22] a los encubridores en su extravío. (20) A punto está el relámpago de arrebatarles la vista. Cada vez que les alumbra, caminan con su luz, pero cuando la oscuridad se cierne sobre ellos, se quedan paralizados. Si esa fuera la voluntad de Allah, los dejaría sordos y ciegos[23]. Allah tiene el poder sobre todas las cosas. (21) ¡Gentes –nas! ¡Adorad a vuestro Señor! Es Él Quien os ha creado a vosotros y a los que hubo antes de vosotros[24]. Tomad en serio[25] Sus advertencias. (22) Os ha extendido la Tierra como si fuera una alfombra y ha levantado el firmamento como una sólida estructura. Hace caer agua del cielo y que con ella broten frutos de los que coméis. Así pues, ya que sabéis, no deis poder a otros que a Allah. (23) Si realmente dudáis acerca de lo que hacemos[26] descargar sobre Nuestro siervo, traed una sura como ésta y llamad a los testigos que tengáis aparte de Allah si es verdad lo que decís. (24) Mas si no podéis hacerlo, y nunca podréis, tened presente[27] el fuego cuyo combustible serán los hombres –nas– y las piedras, preparado para los encubridores. (25) A los que creen y actúan con rectitud[28] dales la buena nueva de Jardines por donde fluyen ríos. Cada vez que de ellos se les ofrezcan frutos dirán: “Así eran los que comíamos antes.” Mas sólo tendrán su apariencia[29]. En ellos disfrutarán de esposas puras y en ellos morarán para siempre. (26) Allah no se avergüenza de poner como ejemplo un mosquito o algo superior a él. Los que creen saben que es la verdad que emana de su Señor, pero los encubridores dicen: “¿Qué quiere conseguir Allah con este ejemplo?” Extraviar a muchos y guiar a muchos, pero sólo extravía con él a los rebeldes[30]. (27) Esos que rompen el pacto con Allah después de haberse comprometido a cumplirlo, escinden lo que Allah ha ordenado que esté unido y siembran la corrupción en la Tierra –esos son los perdedores. (28) ¡Cómo podéis renegar de Allah cuando estabais muertos[31] y os dio la vida! Después os hará morir y de nuevo os dará la vida. Luego, a Él habréis de volver. (29) Es Él Quien creó para vosotros todo cuanto hay en la Tierra. Luego se dirigió al firmamento y lo conformó en siete Cielos[32]. Es Él Quien tiene el conocimiento[33] de todo cuanto existe y según él actúa. (30) Cuando dijo tu Señor a los malaikah[34]: “Voy a poner un sucesor en la Tierra,[35]” dijeron: “¿Vas a poner en ella a quien siembre la corrupción y derrame sangre, siendo que nosotros declaramos Tu perfección y alabamos Tu pureza?” Dijo: “Yo sé lo que vosotros no sabéis.” (31) Y enseñó a Adam todos los nombres[36]. Luego los mostró a los malaikah y les dijo: “¡Informadme de los nombres de éstos si es cierto lo que decís!” (32) Dijeron: “¡En verdad que eres perfecto en Tus acciones y en Tu comprensión! No sabemos más de lo que Tú nos has enseñado. Posees el conocimiento y la Hikmah.” (33) Dijo: “¡Adam! Infórmales de sus nombres.” Cuando les hubo informado de sus nombres, exclamó: “¿No os dije que conocía el Ghaib[37] de los Cielos y de la Tierra, lo que evidenciáis y lo que habíais estado escondiendo?[38](34) Y cuando dijimos a los malaikah: “¡Servid[39] a Adam!” Todos aceptaron servirle, salvo Iblis[40], que renegó de lo que se le pedía que hiciera, se llenó de soberbia y fue de los encubridores[41]. (35) Dijimos: “¡Adam! Habita tú y tu grupo[42] en el jardín y comed de lo que hay en él a vuestro antojo, mas no os acerquéis[43] a este árbol, pues seríais de los transgresores.” (36) Mas el shaytan[44] les indujo a hacerlo para así sacarles del estado en el que se encontraban. Dijimos: “¡Salid todos de aquí! Unos seréis enemigos de otros. Tendréis en la Tierra una morada y todo aquello de lo que tengáis menester para vivir por un tiempo.” (37) Luego Adam recibió palabras[45] de su Señor, Quien le aceptó de nuevo –el Indulgente, el Compasivo. (38) Dijimos: “¡Salid todos de aquí! Y tened por seguro que os llegará de Mí[46] la guía –quienes la sigan no tendrán nada que temer ni habrá nada que les cause pesadumbre». (39) Que sepan los encubridores, los que niegan la veracidad de Nuestros signos[47], que estarán en el fuego, y en él penarán para siempre. (40) “¡Banu Isra-il[48]! Recordad los favores con los que os he agraciado, y cumplid el compromiso que adquiristeis Conmigo, que Yo cumpliré el que hice con vosotros. Temed Mi ira[49] (41) y creed en lo que hago descargar, confirmando lo que ya teníais. No seáis los primeros en encubrirlo ni vendáis Mis signos a bajo precio. Tomad en serio Mis advertencias[50].” (42) No revistáis la verdad de falsedad ni la ocultéis a sabiendas de lo que hacéis. (43) Estableced la salah, entregad la zakah[51] e inclinaos con los que se inclinan. (44) ¿Es que ordenáis a los hombres –nas– la virtud mientras vosotros mismos os olvidáis de practicarla, aun a pesar de que recitáis el Kitab? ¿Es que no vais a razonar? (45) Resistid[52] y haced de la salah vuestra fortaleza, pues a los humildes no les resulta una carga (46) –esos que creen en el encuentro con su Señor y que con toda certeza a Él habrán de volver. (47) “¡Banu Isra-il! Recordad los favores con los que os he agraciado, y que os haya preferido para una misión que no he encomendado a nadie más[53].” (48) Tomad en serio el Día[54] en el que ninguna nafs[55] recibirá la recompensa o el castigo de otra ni se aceptará intercesión alguna. Nadie podrá pagar el rescate de ningún otro ni tendrá en quien apoyarse. (49) Recordad cuando os salvamos de la gente de Firaun[56] que os imponían un terrible castigo, degollando a vuestros hijos y dejando con vida a vuestras mujeres. En ello tuvisteis una dura prueba de vuestro Señor[57]. (50) Partimos para vosotros el mar y os salvamos, sumergiendo a la gente de Firaun ante vuestros propios ojos. (51) Convinimos[58] con Musa cuarenta noches. Luego adorasteis al becerro[59] y caísteis en la más infame iniquidad. (52) Sin embargo, después de eso, pasamos por alto vuestra transgresión para que sintierais agradecimiento. (53) Dimos a Musa el Kitab[60] y el Furqan para que os guiarais. (54) Dijo Musa[61] a su pueblo: “Habéis echado inmundicia sobre vosotros mismos al haber adoptado el becerro como vuestro ilah[62]. Así pues, volveos arrepentidos a vuestro Creador[63], y mataos. Eso es mejor ante vuestro Hacedor.” Entonces os aceptó y se mostró indulgente y compasivo con vosotros. (55) Recordad cuando dijisteis[64]: “¡Musa! No creeremos en ti hasta que no veamos a Allah manifestarse abiertamente.” El rayo os fulminó mientras mirabais. (56) Luego, después de haber estado muertos, os devolvimos[65] a la vida para que de nuevo sintierais agradecimiento. (57) Os protegimos[66] con la sombra de la nube e hicimos que descendiera sobre vosotros el manna y el salwa[67]. ¡Comed de lo bueno con lo que os sustentamos! Ninguna aflicción Nos causaron sus transgresiones; antes bien, se afligieron a sí mismos. (58) Recordad cuando dijimos: “Entrad en esa ciudad y tomad lo que de bueno haya en ella, pero entrad por la puerta con recogimiento, diciendo: ‘Alívianos del peso de nuestras transgresiones –hittatun[68]’. Perdonaremos vuestras faltas, y a los que hagan el bien les daremos aún más.” (59) Mas los infames cambiaron lo que se les había dicho que dijeran. Por haberse rebelado hicimos descargar desde el cielo un castigo[69] contra ellos. (60) Recordad cuando Musa pidió que se le diera de beber a su gente. Dijimos: “Golpea la piedra con tu vara.” Brotaron de ella doce manantiales y todos sabían de donde tenían que beber[70]. ¡Comed y bebed de la provisión de Allah, y no sembréis la corrupción en la Tierra cometiendo maldades! (61) Y cuando dijisteis: “¡Musa! No soportaremos por más tiempo comer un único alimento, así que pide a tu Señor que haga brotar para nosotros de la tierra algo de legumbres, pepinos, ajos, lentejas y cebollas.” Dijo: “¿Queréis cambiar lo mejor por lo más bajo? Id a un misr[71] y tendréis lo que habéis pedido.” Se les impuso la vileza y la mezquindad, e incurrieron en la ira de Allah por encubrir Sus signos y matar a los Profetas sin ningún derecho, por haber desobedecido y ser de los transgresores. (62) Los que creyeron[72], los que se arrepintieron y volvieron al camino de rectitud hadu, los nasara y los sabiin –quienes de ellos hayan creído en Allah y en el Último Día, y hayan actuado rectamente tendrán su galardón junto a su Señor, y no habrá nada que les cause temor ni pesadumbre. (63) Recordad cuando os comprometisteis y elevamos por encima de vosotros el monte[73] –“tomad con fuerza lo que os damos y estudiadlo, aplicadlo y no seáis negligentes; antes bien, tomad en serio[74] lo que hay en él.” (64) Luego, después de eso, os desentendisteis. Si no hubiera sido por la gracia de Allah y por Su rahmah[75], os habríais perdido irremisiblemente. (65) De sobra conocéis la historia de aquellos de vosotros que violaron el sábado –sabt. Por ello les dijimos: “¡Sed monos aborrecibles![76](66) Hicimos de su castigo una lección ejemplar para los que estaban con ellos y para los que habían de venir después, así como una admonición para los que toman en serio Nuestras advertencias[77]. (67) Recordad cuando dijo Musa a su gente: “Allah os manda que sacrifiquéis una vaca[78].” Respondieron: “¿Nos tomas a burla?” Dijo: “Me refugio en Allah de hablar a la ligera.” (68) Dijeron: “Pide a tu Señor[79] que nos aclare cómo ha de ser.” Respondió: “Dice que no sea una vaca de edad avanzada ni tampoco muy joven, sino de mediana edad. Así pues, haced lo que se os ordena.” (69) Dijeron: “Pídele a tu Señor que nos aclare de qué color ha de ser.” Respondió: “Dice que sea una vaca de color azafranado, de un amarillo intenso, que alegre a quien la mire.” (70) Dijeron: “Pídele a tu Señor que nos informe de las características que ha de tener, pues todas las vacas nos parecen iguales y, ciertamente, si Allah quiere, daremos con lo que se nos pide.” (71) Respondió: “Ha dicho que sea una vaca que no haya sido trabajada ni para arar la tierra ni para regar el campo, sana y sin ningún defecto.” Dijeron: “Ahora nos has aclarado el asunto con exactitud,” y la degollaron, aunque a punto estuvieron de no hacerlo[80]. (72) Y cuando matasteis a un hombre y disputabais acerca de ello, Allah mostró lo que ocultabais. (73) Dijimos: “Golpeadle con alguna parte de ella.” Así es como Allah hace vivir lo muerto y muestra Sus signos para que podáis razonar. (74) Luego, después de eso, vuestros corazones se endurecieron como si fueran piedras[81], o aún más duros, pues hay piedras de las que nacen ríos, piedras que al hendirse mana de ellas agua, y piedras que se desploman por temor de Allah. Allah no está descuidado de lo que hacéis. (75) ¿Esperáis que os crean cuando un grupo de ellos escuchaba la palabra de Allah y a pesar de comprenderla alteraba sus significados, y ellos lo saben[82]? (76) Cuando se encuentran con los creyentes, dicen: “Creemos,” pero cuando se quedan a solas entre ellos, dicen: “¿Es que les vais a contar lo que Allah os ha dado a conocer para que lo utilicen como argumento contra vosotros ante vuestro Señor? ¿Es que no vais a razonar?” (77) ¿Acaso no son conscientes de que Allah sabe lo que guardan en secreto y lo que manifiestan? (78) De entre ellos los hay que son gente baja[83]. No conocen el Kitab, tan sólo sus deseos. No hacen, sino elucubrar. (79) Por ello –¡Ay de los que escriben el Kitab con sus propias manos y luego, para venderlo a bajo precio, dicen: “Esto viene de Allah”! ¡Ay de ellos por lo que han escrito sus manos! ¡Ay de ellos por la ruina que se han buscado[84]! (80) Dicen: “El fuego sólo nos tocará efímeramente, unos cuantos días.” Pregúntales si acaso han llegado a un pacto con Allah, ya que de ser así hacen bien en seguir alimentando sus esperanzas, pues Allah no rompe Sus compromisos, pero la realidad es que dicen sobre Allah lo que no saben. (81) Quienes busquen obtener alguna ganancia con la maldad, envueltos en sus iniquidades serán arrojados al fuego, donde penarán para siempre. (82) Mas los que crean y actúen con rectitud serán recibidos en el Jardín, donde morarán para siempre[85]. (83) Pactamos con los Banu Isra-il[86]: “No adoréis a otro que a Allah, y comportaos rectamente con vuestros padres, con vuestros familiares más allegados, con los huérfanos y con los pobres[87]. Hablad a la gente de buenas maneras. Estableced la salah y entregad la zakah[88].” Luego, a excepción de unos pocos, os desentendisteis y renegasteis de aquello que habíais pactado. (84) Primero os comprometisteis[89] ante Nosotros a no derramar vuestra sangre ni a expulsaros de vuestros hogares. Lo ratificasteis y sois testigos de ello. (85) Sin embargo, habéis sido vosotros los que os habéis dado muerte y habéis expulsado de sus hogares a un grupo de los vuestros, aliándoos injustamente contra ellos[90]. Y si luego os venían cautivos, pagabais su rescate cuando era una iniquidad que los hubierais expulsado. ¿Es que vais a creer en una parte del Kitab y vais a encubrir otra? Quien de vosotros lo haga no recibirá, sino humillación en esta vida, y en el Día del Resurgimiento[91] serán rechazados y enviados al más duro castigo. Allah no está descuidado de lo que hacéis. (86) Esos son los que han vendido Ajirah a cambio de la vida de este mundo. No se les aliviará el castigo[92] ni tendrán en quien apoyarse. (87) Le dimos[93] el Kitab a Musa y enviamos tras él a otros Mensajeros. A Isa, el hijo de Mariam, le dimos la clarificación y le reforzamos con el Ruh al-Qudus. ¿Acaso no os llenabais de soberbia cada vez que venía a vosotros un Mensajero, trayendo lo que no os agradaba? A unos los tratasteis de mentirosos y a otros los matasteis. (88) Dicen: “Nuestros corazones están incircuncisos[94].” ¡Maldígalos Allah por encubrir la verdad! ¡Qué poco es lo que creen! (89) Y ello a pesar de que les ha llegado un Kitab[95] de Allah, confirmación de lo que ya tenían. Pedían a Allah que les diera la victoria sobre los encubridores, pero cuando les ha llegado lo que con certeza saben que es la verdad, lo han encubierto. La maldición de Allah caerá sobre los encubridores. (90) ¡Por qué mal precio se han vendido a sí mismos! Han encubierto lo que Allah[96] ha hecho descargar por envidia de que haya descendido Su gracia sobre quien ha querido de Sus siervos[97]. Y así han incurrido en la ira de Allah una y otra vez. A los encubridores les espera un ignominioso castigo[98]. (91) Cuando se les dice: “Creed en lo que Allah ha hecho descargar,” dicen: “Creemos en lo que se descargó sobre nosotros,” y rechazan así lo que ha venido después, siendo, como es, la verdad que confirma lo que ya tenían. Pregúntales por qué entonces en el pasado mataron a los Profetas de Allah si eran creyentes[99]. (92) Os vino Musa con la clarificación. Sin embargo, después de eso, adorasteis al becerro[100], cometiendo así la mayor de las iniquidades. (93) Recordad cuando levantamos el monte[101] por encima de vosotros para sellar el compromiso que habíais aceptado de tomar con fuerza lo que os dábamos y de cumplir con todo aquello que se os ordenara. Dijeron: “Oímos y desobedecemos.” Se les dio a beber el becerro hasta llenar sus corazones[102] por haber encubierto la verdad. Aclárales que si fueran verdaderos creyentes, entenderían la maldad que alberga su creencia. (94) Si fuese verdad que la Última Morada junto a Allah les pertenece exclusivamente a ellos y a nadie más, desearían la muerte. (95) Mas nunca la desearán por miedo a las consecuencias de sus iniquidades. Allah conoce a los infames. (96) Ten por seguro que son ellos los que más se afanan por la vida de este mundo, más incluso que los idólatras[103]. Todos ellos desearían vivir mil años, pero eso no les apartaría del castigo que se les ha decretado. Allah es consciente de la intención que les mueve a actuar. (97) Advierte a todo aquel que sea enemigo de Yibril[104] que es él quien lo descarga en tu corazón por la voluntad de Allah, como una confirmación de lo que ya había –guía y buena nueva para los creyentes. (98) Quien sea enemigo de Allah, de Sus malaikah, de Sus Mensajeros y de Yibril y Mikal que sepa que Allah es enemigo de los encubridores. (99) Hemos descargado sobre ti aleyas[105] con la clarificación que sólo encubren los rebeldes. (100) ¿Acaso cada vez que se comprometan a cumplir un pacto habrá una parte de ellos que lo viole? Esta actitud prueba que la mayoría de ellos no cree. (101) Toda vez que les llegaba un Mensajero de Allah, confirmando lo que ya tenían, un grupo de los que recibieron el Kitab, el Kitab[106] de Allah, lo arrojaban por detrás de la espalda, como si no supieran. (102) Seguían[107] lo que recitaban los shayatin en el reinado de Sulayman[108], pero no fue Sulayman quien encubrió la verdad, sino que fueron los shayatin quienes la encubrieron, enseñando a los hombres la magia y lo que se había descargado en Bab-il sobre los dos malaikah, Harut y Marut. No enseñaban a nadie sus artes sin antes advertirle: “Somos una prueba, no encubras la realidad.” Sin embargo, desoyeron su admonición y aprendieron de ellos cómo separar al hombre de su esposa, a pesar de que era evidente que no podrían infligir a nadie daño alguno a no ser por la voluntad de Allah. Aprendieron lo que les perjudicaba y no lo que les beneficiaba. Supieron con certeza que quien lo comprare no tendría parte en la dicha de Ajirah. No cayeron en la cuenta del mísero precio por el que se estaban vendiendo a sí mismos. (103) Si hubieran creído y hubieran tomado en serio Nuestras advertencias[109], habrían sabido que el galardón que hay junto a Allah es mejor. (104) ¡Creyentes! No digáis raina[110], sino decid undhurna, y estad atentos a lo que se os responde. A los encubridores les espera un doloroso castigo[111]. (105) Los encubridores de entre la Gente del Kitab[112] y los idólatras no desean que se descargue sobre vosotros ningún bien de vuestro Señor, pero Allah distingue con Su rahmah[113] a quien quiere, según Su plan. Es Allah Quien posee la gracia infinita. (106) No abrogamos[114] o hacemos olvidar una aleya, sin que traigamos otra mejor o similar a ella. ¿Acaso no sabes que Allah tiene el poder sobre todas las cosas? (107) ¿Acaso ignoras que Allah tiene la soberanía de los Cielos y de la Tierra, y que fuera de Allah no tenéis quien os proteja ni en quien apoyaros? (108) ¿O acaso queréis inquirir a vuestro Mensajero, como ya antes le inquirieron a Musa? Quien cambie la creencia por el encubrimiento de la verdad se habrá extraviado del camino de rectitud. (109) Muchos de entre la Gente del Kitab desearían que volvierais a la idolatría después de haber creído, y ello por la envidia que sienten sus nafs[115], a pesar de que se les ha clarificado la verdad. Así pues, apartaos de ellos e ignoradles hasta que se imponga el plan de Allah. Allah tiene el poder sobre todas las cosas. (110) Estableced la salah y entregad la zakah[116]. Todo el bien que hagáis lo encontraréis junto a Allah. Allah es consciente de la intención que os mueve a actuar. (111) Dicen: “Sólo entrarán en el Jardín los hudan[117] y los nasara[118].” Esas son sus fantasías. Pídeles que traigan la prueba de tal aseveración si es verdad lo que dicen. (112) La realidad, en cambio, es muy distinta –quienes se sometan completamente a Allah y actúen con rectitud tendrán su galardón junto a su Señor, y no habrá nada que les cause temor ni pesadumbre. (113) Dicen los yahud[119]: “Los nasara no tienen fundamento alguno.” Y dicen los nasara: “Los yahud no tienen fundamento alguno.” Eso dicen a pesar de que ambos recitan el Kitab[120]. Eso mismo dicen los que no tienen conocimiento, el mismo discurso. Mas Allah juzgará entre ellos el Día del Resurgimiento[121] sobre lo que discrepaban. (114) ¿Y quién es más infame que quien prohíbe que en los masayid[122] de Allah se recuerde Su Nombre y se esfuerza por destruirlas? No deben entrar en ellas si no es con temor. En esta vida serán humillados y en Ajirah recibirán un terrible castigo[123]. (115) De Allah son el oriente y el occidente[124]. Por ello, donde quiera que os volváis, allí estará la Faz de Allah. Allah es el Inconmensurable, y actúa  según Su conocimiento. (116) Dicen: “Allah ha tomado una entidad como su hijo[125].” ¡Lejos está de toda imperfección, más allá de toda contingencia! La verdad es muy diferente –todo cuanto hay en los Cielos y en la Tierra Le pertenece, y todos Le obedecen sumisos. (117) Dio origen[126] a los Cielos y a la Tierra. Cuando decide un asunto, Le basta con decirle “¡Sé!” Y es[127]. (118) Y dicen[128] los que no tienen conocimiento: “¿Por qué no nos habla Allah o nos trae un signo?” Eso mismo decían los que hubo antes de ellos, el mismo discurso –se asemejan sus corazones. Hemos clarificado Nuestros signos[129] para los que tienen certeza. (119) Ten por seguro que te hemos[130] enviado con la verdad como portador de buenas nuevas y como advertidor. No se te exigirá responsabilidad alguna por los que sean arrojados al yahim[131]. (120) No estarán complacidos contigo los yahud ni los nasara[132] hasta que no sigas su mil-lah[133]. Declárales que la guía de Allah es la verdadera guía. Si siguieras sus deseos después del conocimiento que has recibido, no tendrías quien te protegiera de Allah[134]. (121) Los que recibieron el Kitab[135] y lo recitan sin cambiar nada, son los que creen en él. Mas quienes lo utilizan para encubrir con él la verdad, esos son los que están perdidos. (122) “¡Banu Isra-il! Recordad los favores con los que os he agraciado[136] y que os haya preferido para una misión que no he encomendado a nadie más.” (123) Temed un Día[137] en el que nadie será recompensado ni castigado por lo que haya hecho otro, ni se le aceptará ningún rescate ni intercesión, ni tendrá en quien apoyarse. (124) Después de que su Señor[138] pusiera a prueba a Ibrahim[139] con órdenes que éste cumplió plenamente, dijo: “Voy a hacer de ti un imam[140] para la gente –nas.” Dijo: “¿También de mis descendientes?” Dijo: “Mi encomienda no atañe a los infames.” (125) E hicimos de la casa un lugar seguro en el que pudiera reunirse la gente –nas. Tomad el maqam de Ibrahim como lugar donde ofrecer la salah. Pactamos[141] con Ibrahim e Ismail –“Purificad Mi Casa” para los que la circunvalen, para los que allí estén dedicados a la adoración y para los que se inclinen y postren. (126) Dijo Ibrahim: “¡Señor! Haz de esta tierra un lugar seguro y provee de frutos a los que de su gente crean en Allah y en el Último Día.” Dijo: “En cuanto a los encubridores los dejaré ocupados en sus quehaceres por un tiempo y luego los llevaré a rastras al castigo del fuego. ¡Qué mal destino!” (127) Ibrahim e Ismail suplicaban mientras levantaban los cimientos de la Casa[142]: “¡Señor nuestro! ¡Acéptanoslo! Tú eres Quien oye las súplicas y Quien tiene conocimiento de todas las cosas. (128) ¡Señor nuestro! Haz que estemos sometidos a Ti, y haz de nuestra descendencia una ummah[143] sometida a Ti. Muéstranos los ritos de adoración y los lugares donde debamos celebrarlos, y vuélvete a nosotros con Tu perdón y Tu gracia. Tú eres el Indulgente, el Compasivo. (129) ¡Señor nuestro! Envíales un Mensajero de entre ellos que les recite Tus aleyas y les enseñe el Kitab y la Hikmah[144], y los purifique. Tú eres el Poderoso, el que Juzga con Sabiduría.” (130) ¿Quién puede apartarse, por detestarla, de la mil-lah[145] de Ibrahim, sino aquél que se hace necio a sí mismo? Lo escogimos por su pureza en esta vida y en la Última estará entre los que hayan actuado con rectitud. (131) Cuando su Señor le ordenó: “¡Sométete!” Respondió: “Me someto al Señor de Todos los Dominios[146].” (132) Encomendó Ibrahim a sus hijos, como también hiciera Yaqub: “¡Hijos míos! Allah ha elegido para vosotros por su pureza el Din[147] que debéis seguir. No muráis, pues, sin estar sometidos –muslimun.” (133) ¿O acaso fuisteis testigos cuando la muerte se le presentó a Yaqub y dijo a sus hijos: “¿Qué adoraréis cuando yo ya no esté?” Dijeron: “Adoraremos a tu Ilah[148] y al Ilah de tus padres[149] –Ibrahim, Ismail e Ishaq– al Único Ilah. A Él estaremos sometidos.” (134) Esa es una ummah[150] que ya pasó. Recibirá lo que se haya merecido y vosotros recibiréis lo que os hayáis merecido. No se os pedirán cuentas por lo que hayan hecho. (135) Dicen: “Sed hudan o nasara para estar guiados.” Corrígeles y diles que, antes bien, sigan la mil-lah de Ibrahim que era hanifa[151], y no de los idólatras. (136) Decid: “Creemos en Allah, en lo que se ha hecho descargar sobre nosotros y en lo que se hizo descargar sobre Ibrahim, Ismail, Ishaq, Yaqub, y sobre las Asbat[152]; en lo que le fue dado a Musa e Isa, y en lo que su Señor dio a los Profetas. No hacemos distinción alguna entre ellos, y a Él estamos sometidos.” (137) Si creen en lo mismo que creéis vosotros, estarán guiados, pero si se apartan, habrán caído en un cisma que les alejará de la guía. Allah te basta contra ellos. Él está atento a todo cuanto acontece en Su creación y actúa según Su conocimiento. (138) ¡El tinte[153] de Allah! ¿Y quién es mejor que Allah tintando? Es a Él a quien adoramos. (139) Pregúntales si acaso os discuten sobre Allah –vuestro Señor y el suyo. Para vosotros, vuestras obras; y para ellos, las suyas. Confírmales que a Él adoráis con toda la sinceridad de vuestro corazón. (140) ¿O acaso dicen que Ibrahim, Ismail, Ishaq, Yaqub y las Asbat eran hudan o nasara[154]? Pregúntales si son ellos los que saben o es Allah Quien sabe. ¿Quién es más infame que quien oculta el testimonio que Allah le ha confiado? Allah no está descuidado de lo que hacéis. (141) Esa es una ummah[155] que ya pasó. Recibirá lo que se haya merecido y vosotros recibiréis lo que os hayáis merecido. No se os pedirán cuentas por lo que hayan hecho. (142) Dirán los necios: “¿Qué les ha hecho abandonar la qiblah[156] hacia la que solían volverse?” Respóndeles que de Allah son el oriente y el occidente. Él guía a quien quiere al camino de rectitud. (143) De este modo hemos hecho de vosotros una ummah ecuánime y equilibrada para que seáis testigos de los hombres y para que el Mensajero lo sea de vosotros. No te hemos permitido que te dirigieras hacia esa qiblah, sino para mostrar quién seguiría al Mensajero y quién se volvería atrás. Y en verdad que les ha resultado inadmisible, excepto a los que Allah ha guiado. Allah nunca haría que fuera en vano vuestra creencia. Allah es con el hombre benévolo, compasivo. (144) Hemos visto cómo volvías tu rostro al cielo. Vamos a darte una qiblah que te satisfaga. Así pues, vuélvete en dirección al Masyid al-Haram[157]. Allí donde os encontréis, volved el rostro en dirección a él. Los que recibieron el Kitab saben que es la verdad de su Señor. Allah no está descuidado de lo que hacen. (145) Ten por seguro que si les dieras toda clase de pruebas a los que recibieron el Kitab, no seguirían tu qiblah ni tú vas a seguir la suya ni unos seguirán la qiblah de otros. Si siguieras sus deseos después del conocimiento que has recibido, serías tan infame como ellos. (146) Esos a quienes dimos el Kitab reconocen que esa es la verdad como reconocen a sus propios hijos, pero hay un grupo de ellos que, aun a sabiendas, la ocultan. (147) La verdad viene de tu Señor. No seas, pues, de los que dudan. (148) Cada uno tiene una posición en la pista de la vida[158]. ¡Corred, pues, hacia el bien! Dondequiera que estéis Allah os hará volver a Él. Allah tiene el poder sobre todas las cosas. (149) Por donde quiera que salgas, vuelve tu rostro en dirección al Masyid al-Haram, y no dudes de que sea la verdad lo que te anuncia tu Señor. Allah no está descuidado de lo que hacéis. (150) Por donde quiera que salgas, vuelve tu rostro en dirección al Masyid al-Haram. Allí donde estéis volved el rostro en dirección a él, de modo que nadie pueda argumentar contra vosotros, salvo los infames. “Mas no les temáis a ellos, temedme sólo a Mí para que de esta forma complete Mi bendición sobre vosotros y para que os guieis[159].” (151) Asimismo, os hemos enviado un Mensajero surgido de entre vosotros que os recita Nuestras aleyas, os purifica, os enseña el Kitab y la Hikmah, y lo que no sabíais[160]. (152) Así pues, “recordadme, que Yo os recordaré; agradecedme, y no me ignoréis[161].” (153) ¡Creyentes! Resistid[162] y buscad apoyo en la salah. Allah está con los que resisten. (154) No digáis de los que han caído luchando por la causa de Allah que están muertos. Muy al contrario, están vivos aunque no os deis cuenta[163]. (155) Tened por seguro que os pondremos a prueba con lo que os cause temor, con el hambre y con la disminución en la riqueza, en vidas y en hijos, pero sabed que hay buenas nuevas para los que resisten[164]. (156) Esos que cuando les acontece alguna desgracia dicen: «De Allah somos y a Él hemos de volver.» (157) Sobre ellos desciende la gracia de su Señor y la rahmah[165], y están guiados. (158) Safa y Marwah[166] forman parte de los ritos de Allah. Así pues, recorrer la distancia que separa ambas colinas no debería resultarle incómodo a quien peregrine a la casa o la visite para hacer umrah ni tampoco hacerle pensar que comete una falta. Quien se complazca en hacer el bien que sepa que Allah tiene en cuenta las obras de Sus siervos y actúa según Su conocimiento. (159) A los que ocultan la evidencia de lo que hemos descargado y la guía después de haberlo clarificado para la gente –nas– en el Kitab[167], a esos Allah los maldecirá y los maldecirán los maldecidores, (160) salvo a los que se arrepientan, se enmienden y lo hagan manifiesto[168]. “A ésos Me volveré con Mi perdón, pues Yo soy el Indulgente, el Compasivo[169].” (161) La maldición de Allah, la de los malaikah[170] y la de los hombres caerá sobre aquellos que hayan muerto encubriendo la verdad. (162) Malditos serán para siempre. No se les aliviará el castigo ni se les dará respiro alguno. (163) Vuestro Ilah[171] es el Único Ilah. No hay ilah, sino Él, el Rahman[172], el Compasivo. (164) En la creación de los Cielos y de la Tierra[173], en la alternancia de la noche y del día, en los barcos[174] que surcan el mar para beneficio de la gente –nas, en el agua que Allah hace descender del cielo con la que da vida a una tierra que estaba muerta, en la diseminación por toda ella de las más variadas criaturas, en el cambio de dirección de los vientos, en las nubes que sometidas discurren entre el cielo y la tierra –en todo ello hay signos para la gente que razona. (165) Sin embargo, hay quienes han tomado aparte de Allah entidades[175] a las que dan poder y a las que veneran como se venera a Allah, pero el amor que los creyentes sienten por Allah es más fuerte. Si los infames pudieran percibir la realidad, verían el castigo que les espera y entenderían que todo el poder es de Allah y que Allah es implacable castigando. (166) Cuando vean el castigo, los que contaban con fieles seguidores se desentenderán de ellos y se romperán los ficticios lazos que les unían. (167) Dirán sus seguidores: “Si se nos diera otra oportunidad, los abandonaríamos como ellos nos han abandonado.” Allah los mortificará, mostrándoles sus obras. No tendrán forma de salir del fuego. (168) ¡Gentes –nas! Comed de lo lícito y bueno que hay en la Tierra, y no sigáis los pasos del shaytan. Él es para vosotros un claro enemigo[176]. (169) Os ordena el mal y la indecencia, y que digáis de Allah lo que no sabéis[177]. (170) Cuando se les dice: “Seguid lo que Allah ha hecho descender,” dicen: “¡No haremos tal cosa! Seguiremos lo que seguían nuestros padres.” ¿Incluso si sus padres no razonaban sobre aquello que adoraban ni estaban guiados[178]? (171) La imagen de los encubridores es como la de quien le grita a lo que sólo percibe llamadas y voces. Sordos, mudos y ciegos –son incapaces de razonar. (172) ¡Creyentes! Comed de las cosas buenas con las que os sustentamos y agradeced a Allah si en verdad es a Él a Quien adoráis. (173) Se os prohíbe lo muerto, la sangre, la carne de cerdo y la de lo que no haya sido sacrificado en el nombre de Allah. No obstante, no tendrá culpa quien se vea forzado a ello, siempre que no haya en él rebeldía ni deseo de traspasar los límites marcados. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (174) Los que ocultan lo que Allah ha hecho descargar del Kitab[179] y lo venden a bajo precio no ingerirán en sus vientres, sino fuego y el Día del Resurgimiento[180] Allah no les hablará ni les purificará. Para ellos habrá un doloroso castigo. (175) Esos son los que han cambiado la guía por el extravío y el perdón por el castigo. ¡Y con qué firmeza se dirigen al fuego! (176) Y ello después de que Allah haya hecho que se descargue el verdadero Kitab[181] con la verdad. Los que discrepan sobre él han caído en un cisma que les aleja irremisiblemente de la guía. (177) No reside la virtud en que dirijáis el rostro hacia oriente u occidente; antes bien, el virtuoso es el que cree en Allah, en el Último Día[182], en los malaikah[183], en el Kitab y en los Profetas[184]; el que por amor a Él da de su riqueza a los parientes, a los huérfanos, a los pobres, a los viajeros, a los mendigos y para liberar cautivos; el que establece la salah y paga la zakah[185]; el que es fiel a los compromisos que contrae; el que resiste con firmeza en los momentos de infortunio y adversidad, y continúa la lucha con valor. Ésos son los veraces y ésos son los temerosos[186]. (178) ¡Creyentes! Se os ha prescrito el talión[187] en caso de asesinato –libre por libre, esclavo por esclavo y mujer por mujer. Pero si el pariente más cercano del que ha sido asesinado le perdona parte del precio de sangre, que actúe de forma razonable y le pague generosamente lo que solicite. Esto es un alivio que Allah os da y una rahmah[188]. Quien vaya más allá de estos límites tendrá un doloroso castigo. (179) ¡Vosotros, los dotados de entendimiento! Sabed que en el talión hay vida y hace que sintáis temor[189]. (180) Se os ha prescrito que cuando a alguno de vosotros se le presente la muerte y tenga bienes que dejar, que los legue debidamente a los padres y a los familiares más allegados. Es una obligación para los que toman en serio Nuestras advertencias[190]. (181) Quien lo cambie después de haberlo oído que sepa que la falta recaerá sobre él. Allah está atento a lo que hacéis, y actúa según Su conocimiento. (182) No incurre en falta quien por temor a que el testador no actúe con rectitud o incurra en delito busque un arreglo entre las partes. Allah es el Perdonador, el Compasivo[191]. (183) ¡Creyentes! Se os ha prescrito el ayuno al igual que se les prescribió a los que hubo antes de vosotros para que os guardéis de los excesos[192]. (184) Y ello por un determinado número de días. Mas el que de vosotros esté enfermo o de viaje, que ayune en otro momento por el mismo número de días. Para los que puedan ayunar la remisión por haber omitido[193] este deber será alimentar a un pobre. Quien voluntariamente haga el bien, eso es mejor para él, como es mejor para vosotros que ayunéis. (185) El mes de Ramadhan es el mes en el que se hizo descargar el Qur-an, guía para los hombres –nas, y la clarificación que trae la guía y el Furqan[194]. Así pues, quien de vosotros se encuentre durante ese mes en el lugar donde reside y se haya visto la Luna, que ayune; y el que esté enfermo o de viaje, que lo haga en otro momento por el mismo número de días. Allah quiere para vosotros lo fácil, no lo difícil. Quiere que completéis el número de días y que proclaméis Su grandeza por haberos guiado, y que seáis agradecidos. (186) “Cuando Mis siervos te pregunten sobre Mí, diles que estoy cerca y que respondo al ruego del que pide cuando Me pide. Así pues, que ellos Me respondan y crean en Mí para que de esta forma estén siempre rectamente guiados[195].” (187) Se os ha hecho lícito tener relaciones sexuales con vuestras mujeres la noche de los días que ayunáis. Ellas son un vestido para vosotros y vosotros sois un vestido para ellas. Allah ha sabido que os traicionabais y por ello se ha vuelto a vosotros y os ha perdonado. Ahora pues, uníos con ellas y haced libremente lo que Allah os ha hecho lícito. Comed y bebed hasta que distingáis el hilo blanco del hilo negro con la luz de la incipiente alba. Luego completad el ayuno hasta la noche. No tengáis relaciones con ellas si hacéis retiro en los masayid mientras dure el retiro. Estos son los límites de Allah –no os acerquéis a ellos. Con estas aleyas clarifica Allah a la gente –nas– Su sabiduría para que de esta forma se mantengan firmes en la guía[196]. (188) No os apropiéis de los bienes de los demás por medio del engaño ni tratéis de seducir a los jueces para arrebatarle a otro –delictivamente y a sabiendas– parte de su riqueza. (189) Te preguntan acerca de las fases de la Luna. Aclárales que su función es marcar los meses y establecer el tiempo del Hayy. La virtud[197] no reside en que entréis en las casas por detrás[198], sino en que tengáis temor. Así pues, entrad en las casas por la puerta y temed a Allah para que salgáis victoriosos. (190) Combatid por la causa de Allah a quienes os combatan, pero no os excedáis. Allah no ama a los que se exceden. (191) Matadlos donde quiera que los encontréis y expulsadlos de donde os hayan expulsado. La fitnah[199] es más grave que matar. No luchéis contra ellos junto al Masyid al-Haram si ellos no luchan contra vosotros, pero si os atacan, matadlos. De esta forma recompensamos a los encubridores. (192) Mas si deponen su actitud, que sepan que Allah es el Perdonador, el Compasivo. (193) Luchad contra ellos hasta que no haya más fitnah y se establezca el Din de Allah. Si realmente desisten, no mostréis hostilidad, excepto contra los nefarios. (194) Mes haram por mes haram[200]. Para todo lo que sea haram deberá aplicarse el talión. Quien se exceda con vosotros, excederos con él en la misma medida. Tomad en serio las advertencias de Allah, y sabed que Allah está con los que toman en serio Sus advertencias[201]. (195) Poned vuestra riqueza al servicio de Allah, y que vuestro amor por ella no os arroje a la destrucción, y haced el bien. Allah ama a los que actúan con rectitud. (196) Realizad el Hayy y la umrah sin omitir nada para cumplir con la voluntad de Allah. Mas si os vierais impedidos, sacrificad un animal que no os resulte gravoso, y no os afeitéis la cabeza hasta que no le llegue el turno a lo que vayáis a sacrificar. Si alguno de vosotros estuviera enfermo o tuviera algún daño en la cabeza, que ayune como remisión, dé sadaqah o sacrifique. Cuando vuelva a regularizarse vuestra situación, quien desee realizar la umrah con el Hayy que sacrifique un animal que no le sea gravoso. Mas quien no se lo pueda permitir que ayune tres días estando en el Hayy y siete una vez estéis de vuelta, hasta completar un total de diez. Esto atañe a quien no resida en al Masyid al-Haram[202]. Tomad en serio las advertencias de Allah y sabed que Allah es implacable castigando. (197) Quien decida iniciar los ritos del Hayy en los meses que han sido fijados que no tenga relaciones sexuales ni caiga en el desorden moral ni entre en disputas. El bien que hagáis, Allah lo conoce. Aprovisionaos para el viaje, aunque la mejor provisión que podéis llevar con vosotros es el temor. “Temedme, vosotros los dotados de entendimiento[203].” (198) Vuestro Señor os permite hacer comercio lícito durante el Hayy como un medio de procuraros el sustento. Y cuando salgáis de Arafat, invocad a Allah junto al-Mash’ar al-Haram[204]. Recordad cómo os guió, sacándoos del extravío en el que estabais. (199) Luego, salid con la gente y pedid perdón a Allah. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (200) Cuando hayáis cumplido con vuestros ritos, recordad a Allah como solíais recordar a vuestros antepasados o con un recuerdo aún más fuerte. Hay quienes dicen: “¡Señor nuestro, danos en esta vida!” Mas no habrá para ellos parte en Ajirah[205]. (201) Y hay otros que dicen: “¡Señor nuestro, danos lo bueno en esta vida y lo bueno en la otra, y sálvanos del castigo del fuego!” (202) A esos se les dará lo que se hayan merecido. Allah es rápido en llevar la cuenta. (203) Invocad a Allah en días señalados. No comete falta quien se apresure en hacerlo en dos días ni tampoco quien lo alargue, con tal de que lo haga con temor. Tomad en serio las advertencias de Allah[206], y sabed que ante Él habréis todos de comparecer. (204) Entre la gente –nas– los hay que te maravillan con su discurso sobre la vida de este mundo y toman a Allah por testigo de lo que hay en sus corazones. Sin embargo, son los más acérrimos adversarios. (205) Cuando se dan media vuelta, todo su esfuerzo lo dedican a corromper en la Tierra, a destruir los campos de cultivo y a exterminar toda progenie. Allah no ama la corrupción[207]. (206) Cuando se les dice que tomen en serio las advertencias de Allah, la soberbia se apodera de ellos, moviéndoles al mal. Suficiente castigo tendrán con yahannam[208]. ¡Qué terrible morada! (207) Y entre la gente –nas– los hay que dan su propia vida buscando la complacencia de Allah. Allah es benévolo con Sus siervos[209]. (208) ¡Creyentes! Entrad completamente y sin restricciones en el Islam, y no sigáis los pasos del shaytan[210]. Él es para vosotros un claro enemigo. (209) Si os dejáis inducir a error después de la clarificación que habéis recibido, sabed que Allah es el Poderoso, el que Juzga con Sabiduría. (210) ¿Acaso están esperando a que venga Allah entre nubes y con Él los malaikah y se decida su suerte? Es Allah Quien decide todos los asuntos. (211) Pregunta a los Banu Isra-il[211] cuántos signos evidentes les mostramos. Allah castigará severamente a quienes después de haber recibido Su gracia, la cambien por el extravío. (212) A los encubridores se les ha hecho[212] apetecible la vida de este mundo. Se burlan de los que creen, pero el Día del Resurgimiento los que hayan tomado en serio Nuestras advertencias estarán por encima de ellos. Allah da el sustento a quien quiere sin limitación. (213) Los hombres –nas– eran una única ummah, y Allah envió a Profetas como anunciadores de buenas nuevas y advertidores, e hizo que descendiera con ellos el Kitab, portador de la verdad[213], para que dirimiesen con él las disputas de la gente –nas. Y fueron esos, a los que se les había dado el Kitab, los que más discutían entre ellos por envidia, a pesar de haber recibido la clarificación, pero Allah guió a los creyentes con la verdad y, por Su voluntad, entendieron aquello sobre lo que discrepaban. Allah guía a quien quiere al camino de rectitud. (214) ¿O es que contáis con entrar en el Jardín sin que os acontezca algo similar a lo que les acaeció a los que os precedieron? Les tocó el infortunio y la desgracia, y se estremecieron hasta el punto de que el Mensajero y quienes creían con él dijeron: “¿Cuándo llegará el apoyo de Allah?” Cercano está el apoyo de Allah[214]. (215) Te preguntan sobre lo que deben dar. Respóndeles: “Lo que de bueno deis, dadlo a vuestros padres y a vuestros parientes, a los huérfanos, a los pobres y a los viajeros.” El bien que hagáis, Allah lo conoce. (216) Se os ha decretado que luchéis, aunque os resulte odioso. Puede que haya algo que detestéis y que, sin embargo, sea un bien para vosotros; y puede que haya algo que améis y que, sin embargo, sea un mal para vosotros. Allah conoce siempre la mejor opción, mientras que vosotros no podéis calcular las consecuencias de vuestras acciones[215]. (217) Te preguntan si está permitido luchar en los meses en los que se ha decretado que es haram. Respóndeles: “Luchar en esos meses es una falta grave, pero obstaculizar el camino de Allah, encubrirlo, impedir el acceso al Masyid al-Haram y expulsar a su gente, es más grave ante Allah. La fitnah es peor que matar. Si pueden, seguirán luchando contra vosotros hasta que abandonéis vuestro Din y volváis a las prácticas idólatras de antes. Quien de vosotros abandone su Din y muera encubriendo la verdad, vanas habrán sido sus obras en esta vida, y vanas lo serán en Ajirah[216]. Serán arrojados al fuego, en el que penarán para siempre. (218) Los que creen, emigran y luchan en el camino de Allah confían en Su rahmah. Allah es el Perdonador, el Compasivo. (219) Te preguntan sobre las bebidas alcohólicas y los juegos de azar. Aclárales que en ambas cosas hay mucho daño para la gente –nas– y hay beneficio, pero el daño es mayor. Y te preguntan por lo que deben gastar. Diles que gasten de lo que les sobre después de haber cubierto sus necesidades[217]. Así os clarifica Allah Sus aleyas para que reflexionéis (220) sobre esta vida y sobre Ajirah[218]. Te preguntan sobre cómo deben relacionarse con los huérfanos. Respóndeles que procurando lo mejor para ellos. Si juntáis vuestros bienes con los suyos, sabed que son vuestros hermanos. Allah discrimina entre el que corrompe las cosas y el que las enmienda[219]. Si Allah quisiera, os trataría con dureza. Allah es el Poderoso, el que Juzga con Sabiduría. (221) No os caséis con las idólatras hasta que no crean. Una cautiva creyente es mejor que una idólatra libre, aunque os resulte atractiva. No caséis a vuestras mujeres con los idólatras hasta que no crean. Un cautivo creyente es mejor que un idólatra libre, aunque os atraiga. Ellos invitan al fuego [220], mientras que Allah, por Su gracia, invita al Jardín y al perdón, y clarifica Sus signos a la gente –nas– para que reflexionen. (222) Te preguntan sobre la menstruación. Aclárales que es una impureza. Así pues, absteneos de tener relaciones con las mujeres mientras menstrúen, y no os acerquéis a ellas hasta que no estén puras de nuevo. Una vez que se hayan purificado, id a ellas por donde Allah os ha ordenado. Allah ama a los que se arrepienten y se purifican. (223) Vuestras mujeres son para vosotros un campo de siembra. Id a vuestro sembrado por donde más os plazca. Apresuraos[221] al bien para que pese en vuestro favor. Temed a Allah y sabed que con toda certeza os encontraréis con Él. Anuncia buenas nuevas a los creyentes. (224) No hagáis de Allah en vuestros juramentos un pretexto que os impida actuar con rectitud y temor. Y reconciliar a los hombres. Allah está atento a todo cuanto acontece en Su creación, y actúa según Su conocimiento. (225) Allah no os pedirá cuentas por lo que de irreflexivo haya en vuestros juramentos, sino por la intención que hubieran albergado vuestros corazones. Allah es el Perdonador, el que Controla Su Ira. (226) Para aquéllos que juren no mantener relaciones sexuales con sus mujeres hay una espera –aunque ardan de deseos– de cuatro meses. Y si regresan a ellas, que sepan que Allah es el Perdonador, el Compasivo. (227) Pero si con clara determinación deciden el divorcio, Allah está atento a todo cuanto acontece en Su creación, y actúa según Su conocimiento. (228) Las divorciadas deberán esperar tres menstruaciones antes de estar en disposición de volver a casarse. Si creen en Allah y en el Último Día, que no oculten lo que su Señor haya originado en sus matrices. Si sus esposos quieren reconciliarse, tienen más derecho a volver con ellas dentro de ese plazo. Y éstas tienen, según lo que es razonable, los mismos derechos que los que sus maridos tienen sobre ellas, pero los hombres tienen un rango por encima de sus esposas. Allah es el Poderoso, el que Juzga con Sabiduría. (229) El divorcio son dos veces. Después, se retiene a la mujer sin causarle ningún daño o se le deja ir de la mejor manera. No os está permitido quedaros con nada de lo que les hayáis dado, a menos que ambos teman no poder mantenerse dentro de los límites de Allah. Si teméis no poder manteneros dentro de los límites de Allah, no hay falta para ninguno de los dos si ella ofrece alguna compensación como forma de rescatarse a sí misma[222]. Estos son los límites de Allah, no los traspaséis. Sólo los infames los traspasan. (230) Si la divorcia de forma irrevocable, ya no le será lícito volver con ella, a no ser que ésta se case con otro hombre y éste la divorcie a su vez. En ese caso no hay falta si vuelven a casarse y creen poder mantenerse dentro de los límites de Allah. Estos son los límites que Allah clarifica para la gente de conocimiento. (231) Si divorciáis a las mujeres y llegan al final de su plazo de espera, retenerlas de forma adecuada o dejadlas ir, pero si las retenéis, no les causéis ningún daño, transgrediendo de esta forma lo que es justo. Quien lo haga habrá cometido iniquidad en contra de sí mismo. No toméis a burla las órdenes de Allah[223], y recordad las bendiciones que Allah os ha concedido, y lo que del Kitab[224] y de la Hikmah ha hecho que se descargue sobre vosotros para aleccionaros. Temed a Allah[225] y sabed que Allah tiene el conocimiento de todo cuanto existe y según él actúa. (232) Cuando las mujeres que hayáis divorciado lleguen al final de su período de espera, no les impidáis que vuelvan a casarse con sus esposos anteriores, si es de mutuo acuerdo y de la forma adecuada. A esto se exhorta a aquéllos de vosotros que crean en Allah y en el Último Día[226]. Esto será más puro y más limpio para vosotros. Allah conoce siempre la mejor opción, mientras que vosotros no podéis calcular las consecuencias de vuestras acciones. (233) Las madres deberán amamantar a sus hijos durante dos años si desean completar la lactancia. Es al progenitor a quien corresponde mantenerlas y vestirlas según lo que es razonable. A nadie se le impone una carga por encima de su capacidad. Ninguna madre debe salir perjudicada por causa de su hijo ni tampoco ningún padre. Lo mismo se aplica al heredero[227]. No hay falta si ambos, de común acuerdo, deciden destetarlo ni hay falta si acordáis que alguien amamante a vuestros hijos, siempre que paguéis por ello lo que hayáis estipulado de antemano. Tomad en serio las advertencias de Allah[228] y sabed que Allah es consciente de la intención que os mueve a actuar. (234) Las esposas de los que de vosotros fallezcan deberán esperar cuatro meses y diez (días) para poder disponer de sí mismas. Una vez concluido este plazo, no sois responsables de lo que hagan según lo que es razonable en su caso. Allah tiene el registro completo de todas vuestras acciones. (235) No incurrís en falta si manifestáis a las mujeres[229] vuestro interés en casaros con ellas ni tampoco si lo ocultáis. Allah sabe que pensaréis en ellas, pero no os prometáis en secreto. Hacedlo con palabras convenientes. No decidáis el contrato de matrimonio hasta que no haya concluido el periodo de espera prescrito. Sabed que Allah sabe lo que hay en vosotros. Así pues, guardaos de Él y sabed que Allah es el Perdonador, el que Controla Su Ira[230]. (236) No incurrís en falta si divorciáis a las mujeres antes de haber consumado el matrimonio o entregado la dote, pero gratificadlas con algún bien de acuerdo a lo que sea razonable en vuestro caso –el pudiente según la medida de su capacidad y el menesteroso según la suya. El que desee actuar con rectitud que lo haga de esta manera. (237) Si las divorciáis antes de haber consumado el matrimonio y después de haberles asignado la dote, dadles la mitad de la misma, a no ser que ellas renuncien o renuncie aquél en cuyo poder está el contrato de matrimonio[231]. Renunciar está más cerca del temor. No olvidéis favoreceros entre vosotros. Allah ve la intención que os mueve a actuar. (238) Sed cuidadosos con las salawat[232], alejándoos de los extremos[233], y dirigíos a Allah con devoción. (239) Mas si teméis que pueda ocurriros algún percance, ofrecedlas de pie o montados, y cuando estéis en situación normal, alabad a Allah como os ha enseñado. Antes no sabíais cómo hacerlo. (240) A las esposas de aquéllos de vosotros que mueran les corresponde el legado de un año de manutención y que no las expulséis de casa, pero si ellas mismas la abandonan motu proprio, no sois responsables de lo que hagan, dentro de lo que es razonable en su caso. Allah es el Poderoso, el que Juzga con Sabiduría. (241) Beneficiad a las divorciadas con algún bien que sea justo. Quien desee ser de los temerosos, que actúe de esta manera. (242) Así os clarifica Allah Sus signos para que razonéis. (243) ¿Te has fijado[234] en los que salieron de sus casas por miles, temiendo que les llegara la muerte? Allah les dijo: “¡Morid!” Después los devolvió a la vida. Allah no cesa de otorgar Sus bendiciones a los hombres. Sin embargo, la mayoría de ellos no agradecen. (244) Combatid por la causa de Allah, y sabed que Allah está atento a todo cuanto acontece en Su creación, y actúa según Su conocimiento. (245) ¿Quién ofrecerá a Allah un productivo préstamo para que Él se lo devuelva ampliamente multiplicado? Es Allah Quien restringe y da en abundancia. Ante Él habréis de comparecer. (246) ¿No has reparado[235] en lo que le dijeron los principales de entre los Banu Isra-il a un Profeta de los que les fue enviado después de Musa[236]? “Nombra un rey de entre nosotros para que luchemos en el camino de Allah?” Dijo: “¿Acaso no podría ocurrir que si se os decretara combatir, no combatierais?” Contestaron: “¿Qué clase de gente seríamos si no luchásemos en el camino de Allah cuando nos han obligado a abandonar nuestros hogares y a nuestros hijos?” Sin embargo, cuando se les ordenó combatir, todos, excepto unos pocos, se echaron atrás. Allah conoce a los infames. (247) Su Profeta les dijo: “Allah ha designado a Talut como vuestro rey.” Dijeron: “¿Puede acaso ser él quien nos gobierne cuando es a nosotros a quienes corresponde la soberanía, pues ni siquiera se le ha concedido abundante riqueza?” Dijo: “Allah lo ha elegido para que reine sobre vosotros por su pureza, y le ha dado gran conocimiento y corpulencia.” Allah otorga Su soberanía a quien quiere. Allah es el Inconmensurable, y actúa según Su conocimiento. (248) Su Profeta les dijo: “La señal de su soberanía será que os traerá el arcón en el que hay apoyo de vuestro Señor y restos de lo que dejó la familia de Musa y la familia de Harun. Lo llevarán los malaikah. En ello hay un signo para vosotros si sois creyentes.” (249) Una vez que Talut hubo dividido en columnas al ejército, dijo: “Allah va a poneros a prueba con un río. El que beba de él no será de los míos, pero el que no la pruebe o tan sólo se sirva el agua que cabe en el hueco de la mano, ese será de los míos.” Todos bebieron de ella, salvo unos pocos. Una vez lo hubieron atravesado, él y los que creían con él, dijeron: “No tenemos hoy poder ante Yalut y sus soldados.” Dijeron los que tenían certeza del encuentro con Allah: “¡Cuántos grupos pequeños han salido victoriosos frente a grandes ejércitos por la voluntad de Allah! Allah está con los que resisten.” (250) Cuando divisaron a Yalut y sus soldados, dijeron: “¡Señor nuestro, derrama sobre nosotros determinación, afirma nuestros pasos y danos apoyo contra los encubridores!” (251) Los derrotaron por la voluntad de Allah. Daud[237] mató a Yalut y Allah le concedió soberanía y Hikmah, y le enseñó lo que tuvo a bien enseñarle. Si no fuera porque Allah hace que unos hombres repelan a otros, la Tierra se corrompería. Allah derrama Sus bendiciones por toda la creación[238]. (252) Estas son las aleyas de Allah que te recitamos[239], portadoras de la verdad, y ten por seguro que eres uno de los Enviados. (253) Esos son los Mensajeros. A cada uno de ellos le hemos dado una misión y cualidades diferentes. Hubo a quienes Allah les habló y a otros los elevó en rango. A Isa, hijo de Mariam, le dimos la clarificación y le reforzamos con el Ruh al-Qudus[240]. No habrían luchado los que vinieron tras ellos, después de haberles llegado la clarificación, si Allah no lo hubiera dispuesto de esa manera. Mas disputaron entre sí. De entre ellos hubo quienes creyeron y hubo quienes encubrieron la verdad[241]. De haberlo querido Allah, no habrían luchado entre sí, pero Allah actúa según Su plan[242]. (254) ¡Creyentes! Dad de aquello con lo que os sustentamos antes de que llegue un Día en el que no haya comercio ni amistad ni intercesión alguna. Tened presente que la iniquidad es propia de los encubridores[243]. (255) ¡Allah! No hay ilah[244], sino Él –el Eternamente Actuante, el que Subsiste por Sí Mismo y da la existencia a todo lo demás. Ni la somnolencia ni el sueño Le afectan. Suyo es cuanto hay en los Cielos y en la Tierra. ¿Quién puede interceder por alguien ante Él si no es por Su voluntad? Sabe lo que les ha acontecido en esta vida y lo que les espera en Ajirah[245], y no abarcan de Su conocimiento, sino lo que Él quiere. La base –Kursi– sobre la que se asienta el centro de Su soberanía contiene los Cielos y la Tierra, y no Le pesa custodiarlos. Él es el Elevado, el Inmenso[246]. (256) No hay coacción en el Din. La guía ha quedado claramente diferenciada del extravío. Quien niegue a los taghut[247] y crea en Allah se habrá aferrado al asidero más firme, el que nunca se rompe. Allah está atento a todo cuanto acontece en Su creación y actúa según Su conocimiento. (257) Allah es el protector de los creyentes. Los saca de las tinieblas y los lleva a la luz, pero los protectores de los encubridores son los taghut[248]. Los sacan de la luz y los llevan a las tinieblas. Ésos son los que serán arrojados al fuego. En él penarán para siempre. (258) ¿Has reparado en aquel que le argumentaba a Ibrahim contra su Señor, ensoberbecido por el poder que Allah le había dado? Dijo Ibrahim: “Mi Señor da la vida y da la muerte.” Dijo él: “También yo doy la vida y doy la muerte.” Replicó Ibrahim: “Allah trae el Sol desde el oriente, tráelo tú desde el occidente.” Y se quedó perplejo el encubridor. Allah no guía a los infames[249]. (259) O en aquél que pasó por un pueblo devastado[250] y dijo: “¿Cómo los devolverá Allah a la vida después de haber estado muertos?” Entonces Allah le hizo morir y así lo dejó cien años. Después lo resucitó. Dijo: “¿Cuánto tiempo te has mantenido en ese estado?” Dijo: “He debido estar un día o parte de un día.” Dijo: “En absoluto. Has permanecido cien años, pero mira cómo tu comida y tu bebida no se han echado a perder, y mira tu asno. Todo ello lo hemos hecho para que seas un signo para la gente –nas. Mira cómo reanimamos de nuevo los huesos y los revestimos de carne.” Cuando se le aclaró el asunto, exclamó: “Ahora veo que Allah tiene poder sobre todas las cosas.” (260) Cuando dijo Ibrahim: “¡Señor! Muéstrame cómo devuelves a la vida lo que estaba muerto.” Dijo: “¿Acaso no crees?” Respondió: “Por supuesto que sí, pero quiero con ello sosegar mi corazón.” Dijo: “Toma cuatro pájaros, córtalos y, a continuación, pon una parte de ellos en cada colina y luego llámalos. Vendrán a ti presurosos. Y sabe que Allah es el Poderoso, el que Juzga con Sabiduría[251].” (261) Los que gastan sus bienes por la causa de Allah son como un grano que produce siete espigas y en cada espiga hay cien granos. Allah da la abundancia a quien quiere. Allah es el Inconmensurable, y actúa según Su conocimiento[252]. (262) Los que dan de su riqueza por la causa de Allah y luego no van detrás de lo que han dado, pidiendo algún favor por ello u ofendiendo a quien lo ha recibido, tendrán su recompensa junto a su Señor, y no habrá nada que les cause temor ni pesadumbre[253]. (263) Ofrecer una palabra juiciosa y perdonar es mejor que una sadaqah ofensiva. Allah es en Sí Mismo Suficiente, el que Controla Su Ira. (264) ¡Creyentes! No invalidéis vuestras sadaqah esperando algún favor a cambio u ofendiendo a quien las recibe. Esos son como quien da de su riqueza para que la gente lo vea, pero no cree en Allah ni en el Último Día. Es como una roca sobre la que hay tierra, y ocurre que cae un aguacero y la deja desnuda[254]. En nada les aprovechará lo que hayan ganado. Allah no guía a los encubridores. (265) En cambio, los que dan de su riqueza con el único deseo de complacer a Allah y de reafirmarse en su creencia son como un jardín en un lugar elevado, y ocurre que le cae un aguacero y da el doble de sus frutos; y si no le cae un aguacero, el rocío lo hace fructificar[255]. Allah es consciente de la intención que os mueve a actuar. (266) ¿Acaso le gustaría a alguno de vosotros que teniendo un huerto de palmeras y vides por el que fluyeran ríos, y en el que hubiera toda clase de frutos, y que siendo ya viejo, pero con una descendencia aún débil viniera un torbellino de fuego y abrasara el huerto? Así os clarifica Allah las aleyas para que reflexionéis[256]. (267) ¡Creyentes! Dad de las cosas buenas que hayáis ganado y de lo que hemos hecho brotar para vosotros de la tierra. No deis de lo que sea escoria, algo que vosotros mismos sólo aceptaríais fingiendo que no lo veis. Allah es en Sí Mismo Suficiente, el Alabado. (268) El shaytan os amenaza con la miseria y os ordena la iniquidad, mientras que Allah os promete el perdón y Su gracia. Allah es el Inconmensurable, y actúa según Su conocimiento. (269) Da la Hikmah[257] siguiendo Su plan; y quien recibe la Hikmah ha recibido un gran bien. Mas no reflexionan, sino los dotados de entendimiento. (270) Cualquier cosa que deis o cualquier voto que hagáis, Allah lo conoce. Y que sepan los infames que no tendrán en quien apoyarse. (271) Hay beneficio en la sadaqah que dais en público, pero es mejor si la dais en secreto a los menesterosos. Cubrirá parte del mal que hayáis hecho. Allah tiene el registro completo de vuestras acciones. (272) No eres tú quien les pueda guiar; antes bien, es Allah Quien guía a quien quiere. Dad de aquello en lo que hay un bien y el beneficio será para vosotros. Dad buscando la Faz de Allah. Lo que deis de lo que es bueno se os devolverá con creces, y no sufriréis injusticia alguna. (273) Que vuestras sadaqah sean para los pobres que por estar comprometidos en la causa de Allah no tienen movilidad para buscar la provisión. El ignorante piensa que son ricos debido a su comedimiento. Los reconocerás por su forma de proceder, pues ellos no piden a la gente importunándoles. Allah conoce lo que dais de lo que es bueno y lícito, y según ese conocimiento actúa. (274) Esos que dan de su riqueza de día y de noche, en secreto y en público, tendrán el fruto de sus obras junto a su Señor, y no habrá nada que les cause temor ni pesadumbre. (275) Los que comen de la usura se levantarán en un estado de conmoción, como se levanta el que ha sido tocado por el shaytan. Y ello porque afirman que la usura es como el comercio. ¿Cómo es entonces que Allah ha hecho lícito el comercio y ha prohibido la usura? Al que reciba la admonición de su Señor y abandone esa práctica no se le pedirán cuentas por lo que hubiera adquirido de esa forma en el pasado, y su caso sólo Le incumbe a Allah. Mas quien vuelva a la usura será arrojado al fuego. Allí penará para siempre. (276) Allah destruye la usura e incrementa lo que se da como sadaqah. Allah no ama a los nefarios encubridores. (277) El fruto de los que creen, actúan con rectitud, establecen la salah[258] y entregan la zakah estará junto a su Señor, y no habrá nada que les cause temor ni pesadumbre. (278) ¡Creyentes! ¡Tomad en serio las advertencias de Allah[259]! Y si sois creyentes, renunciad a lo que os quede por recibir de la usura. (279) Mas si no lo hacéis, Allah y Su Mensajero os anuncian que habrá guerra. Pero si arrepentidos rectificáis vuestra actitud, podéis quedaros con lo que es capital[260]. De esta forma, no caeréis en la iniquidad ni sufriréis injusticia alguna. (280) Y si el deudor estuviera en dificultad, esperad hasta que mejore su situación. Si queréis lo mejor para vosotros, sabed que lo mejor es que renunciéis a vuestro derecho, dándolo como sadaqah. (281) Temed el Día en el que hayáis de comparecer ante Allah y a cada uno se le pague por lo que se haya ganado sin que nadie[261] sufra injusticia alguna. (282) ¡Creyentes! Cuando os prestéis dinero y establezcáis un plazo de devolución, ponedlo por escrito. Que lo haga con equidad quien de vosotros sea escribiente, y que éste no rehúse a escribirlo como Allah le ha enseñado. Que le dicte aquel sobre quien recae la obligación de devolver el préstamo, y que lo haga con temor de Allah, su Señor, sin lesionar los derechos de nadie. Si el que contrae la deuda fuera deficiente o débil mental o no pudiera dictar, que lo haga entonces su tutor con justicia. Que testifiquen dos hombres de entre vosotros, pero si no los hubiera, entonces que testifique un hombre y dos mujeres cuyo testimonio os satisfaga, de manera que si una de ellas yerra, la otra le corrija[262]. Si se le pide a alguien que sea testigo, que no rehúse a serlo. No mostréis aversión a escribirlo, sea poco o mucho, hasta el final. Esto es más justo ante Allah, más apropiado como testimonio y más completo para que no tengáis duda, salvo cuando hagáis transacciones que tengan lugar en el momento, pues en ese caso no cometéis falta alguna si no lo ponéis por escrito. Procuraos testigos cuando lleguéis a un acuerdo en una venta y que no se perjudique a ningún escribiente ni a ningún testigo, pues si lo hicierais, sería una iniquidad por vuestra parte. Tomad en serio lo que Allah os ordena[263], pues es Allah Quien os enseña. Allah tiene el conocimiento de todo cuanto existe, y según él actúa. (283) Si estáis de viaje y no encontráis quien escriba, que haya una fianza. Y si alguien deja a otro algo en depósito, que el depositario lo devuelva a quien se lo confió[264], y que tema a Allah, su Señor. No ocultéis aquello de lo que habéis sido testigos. Quien lo haga que sepa que hay maldad en su corazón. Allah sabe lo que hacéis, y según ese conocimiento actúa. (284) De Allah es cuanto hay en los Cielos y en la Tierra. Tanto si manifestáis lo que hay en vuestro interior como si lo ocultáis, Allah os pedirá cuentas de ello. Perdona y castiga según Su voluntad. Allah tiene el poder sobre todas las cosas. (285) El Mensajero, y con él los creyentes, cree en lo que de su Señor se ha descargado sobre él. Todos creen en Allah, en Sus malaikah, en Sus Kutub[265] y en Sus Mensajeros. No hacemos ninguna diferencia entre ellos. Y dicen: “Oímos y obedecemos. ¡Señor nuestro, perdónanos! En Ti confluyen todos los destinos.” (286) Allah no exige a nadie, sino en la medida de su capacidad. Cada uno tendrá lo que se haya merecido de bueno y de malo. “¡Señor nuestro! No nos tomes en cuenta si olvidamos o erramos. ¡Señor nuestro! No pongas sobre nosotros una carga como la que pusiste sobre los que hubo antes de nosotros. ¡Señor nuestro! No nos impongas aquello que no tengamos fuerzas para llevar. Bórranos las faltas, perdónanos y ten compasión de nosotros. Tú eres nuestro Protector. Danos la victoria sobre los encubridores[266].”

NOTAS

[5] Ver artículos IV y XIV

[6] Ver artículo XIV, cuadro C1 y esquema 19.

[7] Ver Info 4.

[8]  Ver Info 9.

[9]  Ver Info 5.

[10]  Ver Info 19.

[11] El término Ajirah آخِرَة significa literalmente “la Última” y hace referencia a la vida que vendrá después de la vida de este mundo, tras el Resurgimiento.

[12]  Ver Info 6.

[13] Ver esquema 7 con su texto y artículo VI.

[14] Ver artículo XIII.

[15]  Ver Info 11.

[16]  Ver artículo XIII.

[17]  Ver Info 7.

[18] Referidos a los hombres y a los yin que son aliados del shaytan para inducir a ambas entidades al mal. Ver artículo XII y cuadro C3.

[19] Ver Info 8.

[20] El término ia’mahun  يَعْمَهون  es la tercera persona del plural del presente del verbo عَمَهَ, que significa estaba, o se sintió confundido o perplejo, y no pudo ver la trayectoria correcta; y fue repetidamente de un lado a otro en confusión o perplejidad o en error, incapaz de seguir su curso correcto. No conocía el argumento acertado. Y también cuando uno se desvía o se aleja de lo que es correcto o verdadero. Esa confusión está en la percepción mental y está a la vista, o en ambas. También se utiliza como un epíteto para la tierra, como en el ejemplo –عَمِهَتِ الأَرْضُ La tierra estaba desprovista de signos que indicasen el camino.

[21]  Ver apéndice O.

[22] Es decir, Allah conoce perfectamente lo que hacen y los tiene bajo Su control, sitiados en su propio extravío como peces en una pecera, sin poder salir, dando vueltas y vueltas y creyendo que se mueven, que avanzan, pensando que están actuando libremente. Esta es la sensación que invade la consciencia de los occidentales y de todos aquellos pueblos que siguen la mil-lah judía. Se sienten libres aunque miles de argollas rodean su cuello –créditos bancarios, impuestos, desempleo, carestía, delincuencia, inseguridad… de modo que para soportar esa libertad tienen que echar mano de las drogas –substancias, alcohol, tabaco, Facebook, videos, consumo y emociones fuertes. Y cuando todo eso no basta, el suicidio les ha sido presentado como una forma heroica y poética de acabar con los efectos secundarios de esa libertad.

[23] Referida esta nota a las aleyas 17, 18, 19 y 20. Ver Cuadro C6.

[24] Ver artículo XVII y apéndices G y J.

[25] Ver Info 9.

[26] Ver artículos III y XXII.

[27] Ver Info 9.

[28] Ver esquemas 1 y 9.

[29] Ver Info 10.

[30]  Ver artículo XIII.

[31] Ver Info 11.

[32] Ver artículo XVII y apéndices B y L.

[33] Ver Info 12.

[34] Ver apéndice K y artículo III.

[35] Ver artículos III y XXII.

[36]  Ver artículo XVII.

[37] Ver Info 5.

[38]  Ver apéndice K

[39] El verbo sayada سَجَدَ significa –servir, ayudar, estar a cargo de algo o de alguien; por extensión, significa –postrarse. Ver artículos III y XXII.

[40] Ver artículos XII, XVII y XX, cuadro C3 y esquema 20.

[41] Ver Info 6.

[42] Ver artículos XI, XVII, XX y XXII y esquema 20.

[43] Ver artículos XI y XVII.

[44]  Ver cuadro C3.

[45]  Ver apéndice J.

[46] Ver artículos III y XXII.

[47] Ver artículo XXII.

[48] Ver artículos III, XX y XXII y esquemas 20 y 23.

[49]  Ver Info 9.

[50] Ver Info 9.

[51]  Ver Info 19.

[52]  Ver Info 26.

[53] Ver artículo XX y esquemas 20 y 23.

[54] Ver Info 9.

[55] Ver artículo XVIII.

[56]  Ver artículo XX, esquemas 20 y 23 e Info 24.

[57] Ver artículo XXII.

[58] Ver artículo XXII.

[59] Ver artículo XX, esquemas 20 y 23 e Info 20.

[60] Ver artículo XIV, cuadro C1 y esquema 19.

[61] Ver artículo III y artículos XX y XXII.

[62] Ver Info 14.

[63] Ver Info 13.

[64] Ver artículo III y artículo XX.

[65] Ver artículo XXII.

[66] Ver artículo III.

[67] Ver artículo XX e Info 17.

[68] El verbo hat-ta حَطَّ significa –bajar algo de un lugar más alto, como en la frase حَطَّ الأَحْمالَ الدَّواب bajó la carga que llevaban encima los animales. De este mismo verbo deriva el término hit-tatun حِطَّةٌ, que significa –pedir que se libere a alguien de la pesada carga que lleva, especialmente de la carga del pecado. También puede significar pedir perdón. Ver artículo XX y esquemas 20 y 23.

[69] Ver Info 15.

[70] Ver artículo XX y esquemas 20 y 23.

[71] Ver apéndice H.

[72] Ver Info 18.

[73]  Ver Info 25.

[74] Ver Info 9.

[75]  Ver Info 3.

[76] Ver artículo III y apéndice J.

[77]  Ver Info 9.

[78] El incidente entre Musa y los Banu Isra-il del que nos da cuenta el Qur-an está secuenciado en esta y en las siguientes aleyas hasta la 73. En la tradición judía, si se encontraba un cadáver en el campo y no se sabía quién lo había matado, se degollaba una ternera y los ancianos del lugar se lavaban las manos sobre ella y juraban que no sabían quién lo había matado y que ellos no lo habían hecho. El resto de la gente intentaba salir también inocente del crimen y trataban, en primer lugar, de que no se sacrificara la ternera. En el Qur-an se explica esta tradición judía al recordarnos el incidente en el que un hombre ha sido asesinado (aleya 72). Por ello Musa les pide que sacrifiquen una vaca, pero ellos piensan que él no conoce esa práctica pues creció en casa de Firaun, con los idólatras, y comienzan a probarle pidiéndole detalles absurdos de cómo debe ser la vaca; al final ven que está al corriente y que es Allah el Altísimo Quien le va guiando y por ello dicen: (Ahora has venido con la verdad -aleya 71). Más tarde se les ordena que golpeen al muerto con una parte de la vaca y este revive y cuenta la historia o señala a su asesino (así es como Allah hace vivir lo muerto -aleya 73). Ahora han visto que Musa es un verdadero Profeta al que Allah el Altísimo guía y enseña. Ahora saben que ya no podrán seguir falseando la verdad ni engañar a Musa; y ello es la causa de que en la siguiente aleya, la 74, se diga: (después de eso se endurecieron sus corazones -74); es decir, comienza la lucha y las maquinaciones para acabar con la Profecía y volver a la idolatría. Ver artículo XX y esquemas 20 y 23.

[79] Ver artículo XXII.

[80]  Ver artículo XX –toda la historia de Musa.

[81] Ver cuadro C6.

[82] Es decir, todos los judíos saben que sus escrituras estás alteradas y, aun así, las toman ante los demás como la palabra de Allah el Altísimo. ¿Cómo entonces iban a creer y a aceptar lo que tú les dices, Oh Muhammad, la verdadera palabra que se descarga del Kitab? Si admiten la falsedad de su libro y la toman como la verdad, de ninguna forma van a aceptar lo que tú les trasmiten, a no ser que lo cambies hasta hacerlo coincidir con su mentira. La mayoría de los judíos, tanto del tiempo de Muhammad como de ahora, son ignorantes de la verdad, pues no han hecho otra cosa que escuchar las falsedades de sus rabinos. Más aún, eran gente iletrada, ignorante, incluso si sabían leer, pues no entendían nada. Esta actitud queda de manifiesto en las siguientes aleyas.

[83] El término utilizado en el Qur-an es ummiyyun أُمِّيُّون, que normalmente se traduce por “iletrado”. Etimológicamente significa –aquel que sigue su estado natural, el estado en el que lo trajo su madre. En este sentido, los árabes eran en su mayoría iletrados, pues sus sociedades seguían la forma natural de vida; algunos sabían leer y escribir como la tribu de Taif, que había aprendido de la gente de Heereh y éstos de la tribu de Ambár, pero la gran mayoría desconocía este arte. En este sentido, Muhammad (s.a.s) era iletrado como el resto de su sociedad –no tenían libro y seguían una forma natural de vida en la que el conocimiento se transmitía oralmente. Sin embargo, en esta aleya, Allah el Altísimo utiliza este mismo término para referirse a ciertos individuos de los Banu Isra-il; en este caso no podemos traducirlo por “iletrado”, ya que los Banu Isra-il leían sus libros y estaban obligados a conocer la ley en ellos contenida y a recitar sus aleyas. Por ello, debemos utilizar los significados contrarios, los que se aplican a aquellos que no siguen lo propio de sus sociedades ni de su din y que son –paganos, gente baja, ignorantes, negligentes (significados recogidos y explicados en el Lexicón de W. Lane).

Esta idea queda reforzada cuando a continuación se dice que sólo conocen sus deseos; es decir, no les interesa el Kitab, el conocimiento, la Ley de Allah… no tienen más din ni más dios que sus deseos, sus vicios y sus caprichos.

[84] Ver Info 8 y artículo XXII.

[85] En las aleyas 81 y 82 se menciona la diferencia entre creyente y encubridor. Ver apéndice E.

[86] Ver artículos III, XX y XXII; esquemas 20 y 23.

[87] Ver apéndice E.

[88] Ver Info 19.

[89] Ver artículos XX y XXII, y esquemas 20 y 23.

[90] Ver referencia F9.

[91]  Ver Info 11.

[92] Ver artículo XXI.

[93] Ver artículos III, XX y XXII; esquemas 20 y 23.

[94] El término utilizado aquí es ghulf غُلْف, del verbo ghalafa غَلَفَ y plural de aghlaf أَغْلَف, que significa incircunciso cuando se aplica a un hombre. Al mismo tiempo es plural de ghilaf غِلاف, que da el sentido de cubierto, impedido de poder oír y aceptar la verdad.

Es como si dijeran: “Nuestros prepucios están circuncisos, pero nuestro corazón, no. Está cubierto, protegido contra cualquier revelación. Venga lo que venga, no lo escucharemos.” Es el continuo odio al sistema profético que vemos en los Banu Isra-il, en las comunidades de creyentes, a lo largo de la historia, cuando han pasado de desear Ajirah a desear dunia –en al-Andalus tenemos un claro y dramático ejemplo.

En la aleya 11 de la sura 22, al Hayy, se nos recuerda: Entre la gente –nas– los hay que adoran a Allah sin firmeza, como si anduvieran por el borde de un precipicio. Si les ocurre un bien se tranquilizan, pero si les aflige una desgracia vuelven al extravío, arruinando su vida en este mundo y en Ajirah. Esa es la verdadera perdición.

[95] Ver artículo XIV y cuadro C1.

[96] Ver artículo III.

[97]  Ver artículo VIII y esquema 6.

[98]  Ver referencia F17.

[99] Ver artículo III.

[100] Ver artículo XX e Info 20.

[101]  Ver Info 25 y artículo XXII.

[102] En el Antiguo Testamento se relata este mismo suceso: “Y tomó (Musa) el becerro que habían hecho, y lo quemó en el fuego, y lo molió hasta reducirlo a polvo, que esparció sobre las aguas, y lo dio a beber a los hijos de Israil.” (Éxodo 32:20). Hay una interiorización del becerro, de todo aquello que representa. Musa destruyó el becerro externo, el material, pero revivió en sus corazones y mugirá en ellos hasta el Día del Resurgimiento. Ver artículo XX, esquemas 20 y 23 e Info 20.

[103] El término ashraku أَشْرَكوا es pasado del verbo sharaka شَرَكَ en su forma IV, y significa –hacer a alguien su socio, su compañero o su colega. Los mushrikun son aquellos que creen en Allah, pero no en tanto que Ilah Único. Creen que hay otros dioses alihah o fuerzas o poderes independientes de Él. Pueden incluso adorar a Allah, pero siempre junto a otros alihah o ídolos. Los mushrikun, por lo tanto, van en contra del Tawhid, de la Unicidad absoluta de Allah, y es uno de los pecados que Allah el Altísimo no perdonará si no hay un sincero arrepentimiento de quien se haya involucrado en este tipo de prácticas. Ver artículo XIX y esquemas 2 y 8 con sus textos.

[104] Ver artículos III y  XXII, y apéndice K.

[105] Ver artículo XIV, cuadro C1 y esquema 19.

[106] Ver artículo XIV, cuadro C1 y esquema 19.

[107] Ver artículo XII, cuadros C3 y C7 y apéndice K.

[108]  Ver artículo XX y referencia F5.

[109] Ver Info 9.

[110] El término ra’ina راعِنا lo podemos hacer derivar del verbo ra’a رَعَى que significa ocuparse plenamente de sus asuntos, atender a algo con sumo cuidado y atención, como en la frase فما رَعَوْها حَقَّ رعايَتِها no se ocuparon de ello con el debido cuidado. La forma IV de este verbo es ar’a أَرْعَى, y el imperativo en segunda persona del singular (tú) es ra’i راعِ –escucha, atiende; si añadimos la forma pronominal “a mí”, el imperativo sería ra’ini  راعِني o ra’ina راعِنا si la forma pronominal fuese “a nosotros”, que es como aparece en la aleya coránica –escúchanos, ten a bien atendernos. Era una forma de cortesía que utilizaban los árabes cuando querían hablar con alguien importante: راعِني سمعك واسمع غير مسمع –préstame atención y escúchame si ello no te causa molestia o es un inconveniente (en el sentido de que no estás obligado a ello).

Sin embargo, también podemos hacer derivar el término ra’ina راعِنا del verbo ra’ana رَعَنَ, en el que la nun ن es la tercera radical del verbo y no la forma pronominal “a nosotros”, y cuyo significado es estupidez, necedad, decir mentiras.

Los judíos utilizaban ra’ina راعِنا como una forma de insultar al Profeta y a los musulmanes, pronunciándola de forma que pudiese entenderse como –ten a bien escucharnos, atiéndenos o como estupidez, no nos cuentes mentiras ni necedades. Para evitar esta malsana ambigüedad, el Qur-an prohíbe a los creyentes utilizar este término y cambiarlo por undhurna أُنظُرْنا.

[111]  Ver referencia F17.

[112] Ver artículos XIV y XX, cuadro C1 y esquema XIX.

[113] Ver Info 3.

[114]  Ver artículo IV y esquema 10.

[115] Ver artículos VI, VII, VIII, XII, XVIII y esquemas III y 7 con su texto.

[116] Ver Info 19.

[117]  Hudan هودًا es la forma en acusativo de hud هود, y significa –los que se arrepintieron y volvieron al camino de rectitud.

[118] Ver Info 18.

[119]  El término yahud يهود es otro sustantivo que deriva del verbo hada هاد o hawada هود como hud هود, y significa los mismo –los que se arrepienten y vuelven al camino de rectitud.

[120] Ver artículo XIV, cuadro C1 y esquema XIX.

[121]  Ver Info 11.

[122] La palabra árabe es masayid مَساجِد, plural de masyid مَسْجِد, que es el nombre de lugar del verbo sayada سَجَدَ, que significa lugar de postración, lugar de adoración. En este sentido, se refiere a cualquier lugar donde la gente se postre en adoración a Allah como único Ilah, sin asociarle nada ni nadie. Al traducir este término al español se pierde su sentido propio lleno de significación.

[123]  Ver referencia F17.

[124]  Ver apéndice B, y artículo XVII.

[125]  Ver Referencias F1, F11 y F13.

[126]  Ver Info 13.

[127] Ver cuadro C7 y artículos I y XV.

[128]  Ver artículo XXII.

[129] Ver artículo XXII.

[130] Ver artículos III y XXII.

[131]  Ver referencia F17.

[132] Ver Info 18.

[133] Ver artículo XI y esquema 24.

[134] Ver Info 21.

[135] Ver artículo XIV, cuadro C1 y esquema 19.

[136] Ver artículos III, XX y XXII.

[137] Ver Info 9.

[138] Ver artículos III y XXII.

[139] Ver artículo XX y esquemas 20 y 23.

[140] Ver apéndice C y artículo XXII.

[141] Ver artículos XX y XXII, y esquemas 20 y 23.

[142] Ver cuadro C5.

[143] Ver Info 22.

[144] Podemos definir el término hikmah como la sabiduría aplicada a la vida. La sunnah de los Profetas es una manifestación de la Hikmah. Ver artículo XIV y esquema XIX.

[145] Ver artículo XI.

[146] Ver artículos XXI y XXII.

[147] El conjunto de normas y creencias que permiten llevar a cabo correctamente la transacción entre Allah y Sus siervos.

[148] Ver Info 14.

[149] Ver artículo XX.

[150] Ver Info 22.

[151] El término hanif حَنيف deriva del verbo hanafa حَنَفَ que significa –inclinarse por o hacia algo. Y la forma hanif حَنيف significa –inclinarse por un estado o tendencia correctos, tener un estado o tendencia correctos. De ahí que se aplique este término a quien a través del iytihad (investigación, reflexión, esfuerzo) llega a la clara convicción de la existencia de un solo Creador y se somete totalmente a Él.

[152]  Ver artículo XX.

[153] La palabra en árabe es sibgha صِبغة, que significa –teñir, tintar. El hombre ve el mundo a través de un color, el color de su cultura, de su personalidad, de su subjetividad, y este color le impide ver la realidad objetiva, transparente. Cuando entramos en la órbita de Allah a través del sometimiento, del Islam, Allah nos tinta con Su color, con el color de la objetividad de forma que veamos el mundo, la existencia, tal y como son en realidad. Por otro lado, sibgha también significa bautismo, y bautismo es un tipo de tinte que colorea del color del cristianismo. En este sentido, Allah el Altísimo les estaría diciendo a los cristianos que el verdadero bautismo –el mejor tinte– es el de Allah, el Islam, la objetividad, el color sin color, la transparencia. Ver artículo VIII y esquema 6.

[154]  Ver Info 18.

[155]  Ver Info 22.

[156] Qiblah significa dirección y aquí se hace referencia a la dirección hacia la que se volvían los musulmanes en la salah. Primero se dirigían hacia bait al-Maqdis en Jerusalén y más tarde, ya en Medina, hacia la Kabah. De esta forma se establecía de nuevo el Centro que estableciera Ibrahim, por orden de su Señor, para toda la humanidad.

Como vemos en las aleyas siguientes, los judíos sabían que esa era la verdadera qiblah desde los tiempos de Ibrahim, pero querían ocultar ese hecho y hacer de Jerusalén el centro.

[157] Como ya hemos visto en esta misma sura, La palabra masyid مَسْجِد es el nombre de lugar del verbo sayada سَجَدَ y significa –lugar de postración, lugar de adoración. En este sentido, se refiere a cualquier lugar donde la gente se postre en adoración a Allah como único Ilah, sin asociarle nada ni nadie. En cambio, la palabra “mezquita”, que es como se ha venido traduciendo tradicionalmente, es un fonema que deriva fonéticamente de masyid y no porta en sí ningún significado. Por otra parte, el término haram حَرام significa algo que está prohibido para aquellos que no le son propios, o dueños legítimos. La esposa de un hombre es haram para todos los demás hombres, así como su riqueza o su casa y, en el mismo sentido, al-Masyid al-Haram es un lugar prohibido para todos los que no siguen el Tawhid, la Unicidad de Allah; por ello, hemos preferido mantener los términos árabes.

Ver artículo XX.

[158]  Ver Info 27.

[159]  Ver artículo XXII.

[160]  Ver artículos XIV y XXII, y esquema 19.

[161]  Ver Info 6.

[162]  Ver Info 26.

[163]  Ver artículo XXI.

[164]  Ver Info 26.

[165]  Ver Info 3.

[166]  Ver artículo XX.

[167]  Ver artículo XIV y esquema 19.

[168] Estos son los tres elementos que conforman el verdadero arrepentimiento. El primero es arrepentirse; el segundo rectificar la actitud volviendo a la que es correcta; y el tercero manifestar públicamente el daño causado. Por ejemplo, alguien con responsabilidad política ha establecido una norma que ha causado un grave perjuicio a mucha gente. El primer paso será arrepentirse de ello; el segundo, retirar dicha norma; y el tercero declarar públicamente que esa norma era injusta. Siempre que sea factible, el arrepentimiento debe abarcar estos tres elementos.

[169]  Ver artículo XXII.

[170]  Ver apéndice K.

[171]  Ver Info 14.

[172]  Ver Info 3.

[173]  Ver artículo XVII.

[174]  En este caso se utiliza la palabra fulk فُلك para barco en sentido general, y no yariah جارِيه o su plural yawari جَوارِ. Ver apéndice R.

[175] El Qur-an utiliza la palabra andad  أَنْداد–sustantivo del verbo nad-daنَدَّ , que significa –igual, semejante, socio. Sin embargo, por el contexto de esta y de la aleya siguiente parece claro que se refiere a todas esas entidades –ídolos, dioses, tecnología, santos, escritores famosos, artistas, cantantes– que el hombre lleva miles de años adorando, venerando y amando en vez de a Allah. Pero nada de todo eso tiene ningún poder y en Ajirah se desvanecerán como humo o renegarán de sus propios seguidores.

[176] De forma reiterativa, Allah el Altísimo nos advierte de que comamos de lo que da la tierra o el mar de forma natural o como resultado de nuestro trabajo de siembra y de siega o recolección. Sin embargo, la mayoría de la humanidad come hoy de lo que producen las fábricas de alimentos en latas, botes, cajas y otros recipientes que contienen el alimento en sí mezclado con sucedáneos y conservantes. Es decir, que no hemos hecho caso a las advertencias de nuestro Señor y hemos seguido, en cambio, los pasos del shaytan. Todos los animales de los que extraemos leche y carne están alimentados con piensos artificiales y hormonas. Las plantas, las hortalizas y los árboles frutales reciben diariamente una buena dosis de insecticidas y otros venenos. Hemos seguido al pie de la letra las indicaciones de los shayatin. Ver artículo XII y cuadro C3.

[177]  Uno de los instrumentos de poder que hoy utiliza shaytan para desviar a la gente de la verdadera noción que debería tener de Allah el Altísimo son los diálogos de religiones. Ver Infos 7 y 8.

[178]  Ver artículo XI.

[179]  Ver artículo XIV y esquema 19.

[180]  Ver Info 11.

[181]  Lo que implica la expresión bilhaq بالْحَقِ es que el verdadero Kitab de Allah se ha descargado realmente y contiene la verdad y, por lo tanto, no debería haber duda en cuanto a su autenticidad y veracidad. Ver artículo XIV y cuadro C1.

[182]  Ver Info 11.

[183]  Ver apéndice K.

[184]  Ver artículo XIX y esquemas 2 y 8 con texto.

[185]  Ver Info 19.

[186]  Ver Info 27.

[187]  En la reciprocidad hay alivio, vida y rahmah, pero en el Islam, en cuanto que el Din del equilibrio, también se contempla la posibilidad del perdón, posibilidad que corresponde ejercer a los parientes más cercanos y no a un juez.

[188]  Ver Info 3.

[189]  Ver Info 9.

[190]  Ver Info 9.

[191] Cuando desciende esta aleya todavía no se han determinado ni fijado las partes a las que cada familiar del difunto tiene derecho, por ello Allah el Altísimo no prescribe en contra de una mediación si se ve claramente que el testador intenta favorecer injustamente a unos en detrimento de otros. En este caso se le puede hacer entrar en razón con apropiados argumentos o esperar a que fallezca y entonces arreglar el asunto de buena manera entre todos los interesados. Pero incluso después de que se determinara lo que cada uno puede heredar, el testador sigue teniendo un tercio del total a legar del que puede disponer a su propio albedrío. También aquí se puede intervenir para que legue de la forma más razonable posible.

[192]  Ver Info 9.

[193]  El siguiente hadiz nos explica el significado de esta aleyas y de la siguiente:

Narrado de Salamah bin al-Akwa’: “Cuando descendió esta aleyas –Y para los que puedan ayunar la remisión por haber omitido este deber será alimentar a un pobre– el que quería de nosotros rompía el ayuno y daba de comer a un pobre como remisión de su falta; y esto continuó así hasta que descendió la siguiente aleya y ésta quedó abrogada –quien de vosotros esté presente (en su lugar de residencia habitual), que ayune.’” (Sunan an-Nasai, libro del ayuno, nº 2318).

[194]  Ver artículo XIV y esquema 19.

[195]  Aquí vemos una interpolación del discurso de Allah el Altísimo dentro del texto general. Ver artículo XXII.

[196]  Ver Info 9.

[197] Uno de los objetivos de este Qur-an y del Furqan que contiene es el de separar la superstición de la verdadera creencia. El hombre ama el misterio más que la verdad, y eso le lleva a fascinarse por todo lo que le resulta extraño, misterioso o paranormal. El creyente, sin embargo, debe seguir la clarificación con la que se ha descargado este Qur-an. Ver artículo VIII y esquema 6.

[198] Era una costumbre pagana, una superstición, entre los árabes entrar a sus casas por detrás cuando volvían del Hayy.

[199]  La tentación, la discordia, la sedición, la rebeldía, excitar a la revuelta… Todo ello es peor que luchar y que matar. Ver esquema 6 y artículo VIII.

[200]  Si los idólatras no respetaban los meses en los que estaba prohibido luchar (Dhul-Hiyya, Dhul-Qa’da, Rayab y Muharram) dentro incluso de lo que era costumbre entre los árabes, Allah el Altísimo da permiso a los musulmanes para luchar contra los idólatras en esos mismos meses. En esta Aleyas se refuerza la idea de la reciprocidad como único medio de garantizar la justicia en las relaciones entre los pueblos y entre los individuos.

[201]  Ver Info 9.

[202]  Ver artículo XX.

[203] La expresión ulil albab أُوْلى الْأَلْباب no se refiere tanto a una comprensión intelectual, como a una toma de consciencia clara y directa. Ver Info 9.

[204]  Estación ritual de Muzdalifa. Ver artículo XX.

[205]  Ver Info 11.

[206]  Ver Info 9.

[207]  Ver Info 7.

[208]  Ver referencia F17.

[209]  Ver artículo XXII.

[210]  Ver artículo XII y cuadro C3.

[211]  Ver artículo XX.

[212]  Ver artículo XIII.

[213]  Es decir, portador de la objetividad divina. Ver artículo VIII y esquema 6.

[214]  Ver Infos 26 y 27.

[215]  Ver artículo VIII y esquema 6.

[216]  Ver Info 11.

[217] La palabra árabe ‘afwa العَفْوَ, significa también –espontáneamente, instintivamente. En este sentido, otra posible traducción sería: “Dar lo que espontáneamente os salga del corazón.” Esta traducción concordaría con el dicho de ‘Alí cuando le preguntaron cuál era la mejor sadaqah, y contestó: “La que se da espontáneamente.”

[218]  Ver apéndice Q.

[219]  Ver apéndice E.

[220]  Ver Info 8.

[221]  Ver Info 27.

[222] Este tipo de divorcio se llama jul’aالخلع  –divorcio por mutuo acuerdo a instancia de la mujer y mediante una indemnización que ella paga al esposo para favorecer que éste lo acepte.

[223]  Ver Info 9.

[224]  Ver artículo XIV, cuadro C1 y esquema 19.

[225]  En esta aleya, como en muchas otras, vemos como el narrador habla de Allah en tercera persona del singular. En otras, el narrador interpola el discurso de Allah el Altísimo en primera persona del singular. Ver artículo III y XXII.

[226]  Ver Info 11.

[227] El “heredero” se refiere aquí a la persona que –en caso de que muriese el padre– se haría cargo de sus asuntos, y entre ellos estaría el cumplir con las mismas obligaciones que él había contraído -por ejemplo, mantener y vestir a la madre de su hijo.

[228]  Ver Info 9.

[229] Las que acaban de ser divorciadas o acaban de quedarse viudas.

[230]  De nuevo, en esta aleya vemos como el narrador habla de Allah el Altísimo en tercera persona del singular. No es Allah Quien habla, sino que es el narrador el que habla de Él. Ver artículos III y XX.

[231] Su tutor o garante.

[232]  Salawat صَلَوات es el plural de salah صَلاة.

[233] La expresión que aparece en esta aleya, as salat al usta الصَّلوة الوُسْطَى, reviste una clara dificultad de traducción, debido, sobre todo, a tomar su sentido literal –la salah del medio. Si aceptamos esta traducción, podemos referirnos, en realidad, a cualquier salah. Sin embargo, el término usta وُسْطَى significa también –entre dos extremos, algo considerado con respeto, como en el dicho de un árabe del desierto علِّمْنى دِيناً وَسوطا –enséñame una religión equilibrada (no extremista). En este sentido, la salah, parte fundamental del Din de Allah, debe conformarse también a este equilibrio general del Islam –no debe ser ni muy larga ni muy corta; la recitación debe ser profunda y comedida, sin demasiada entonación. Debe ser, en definitiva, natural, alejada de los extremos y, por lo tanto, agradable para todos.

[234] Ver apéndice P.

[235]  Ver apéndice P.

[236]  Ver artículo XX.

[237]  Ver artículo XX; esquemas 20 y 23; referencia F5.

[238]  Ver Info 2 y artículo XXI.

[239]  En esta aleya claramente vemos que es el narrador el que se dirige al profeta Muhammad (s.a.s) y habla de Allah el Altísimo en tercera persona del singular. Ver artículos III y XXII, e Info 21.

[240]  Ver artículo XVIII.

[241]  Ver Referencias F1, F11 y F13.

[242]  Ver Artículo XIII.

[243]  Ver Info 6.

[244]  Ver Info 14.

[245]  Ver Info 11.

[246]  Ver artículos IV, V, VII, XV y XVII; apéndices B y D; esquema 10 y 19.

[247]  Ver cuadro C4.

[248]  Ver cuadro C4.

[249]  También en esta aleya vemos claramente que es el narrador quien nos relata el suceso y habla de Allah en tercera persona del singular. Ver artículos III y XXII.

[250]  Ver Infos 11 y 15. Este diálogo tiene lugar entre ese hombre y Yibril, no entre ese hombre y Allah. Ver artículos III y XXII.

[251]  Ver cuadro C7.

[252]  Ver cuadro C6.

[253]  Ver apéndice E.

[254]  Ver cuadro C6.

[255]  Ver cuadro C6.

[256]  Ver cuadro C6.

[257]  Ver cuadro C1, artículo XIV y esquema 19.

[258]  Ver Info 19.

[259]  Ver Info 9.

[260]  Renunciando a los intereses.

[261]  Ver artículo XVIII.

[262]  …entonces que testifique un hombre y dos mujeres cuyo testimonio os satisfaga, de manera que, si una de ellas yerra تَضِلَّ, la otra le corrija فَتُذَكِّرَ.

El primer término tadhil-lu تَضِلَّ es el presente del verbo dhal-la ضَل y significa –errar, desviarse, perder el camino, el curso, estar confundido, perplejo.

El Segundo término tudhak-kira فَتُذَكِّرَ es el presente de la forma II, dhak-kara ذَكَّرَ, del verbo dhakara ذَكَرَ y significa –preservarlo en la memoria, recordarlo.

Un posible escenario es que una de esas dos mujeres haya entendido mal el asunto o haya olvidado parte de él. Es posible que se haya vuelto confuso en su memoria. En este caso, la otra mujer le puede corregir y explicarle el asunto correctamente; y si ha olvidado algo del testimonio, se lo puede recordar. No se trata aquí de que una de ellas haya olvidado por completo el asunto de su testificación, ya que en ese supuesto se trataría de una mujer que sufre trastornos mentales. En la aleya, además, se habla de tomar el testimonio de dos mujeres cuya testificación os satisfaga. No son, pues, dos mujeres cualquiera –se tiene certera de su cordura y de su capacidad para testificar.

[263]  Ver Info 9.

[264]  Cuando éste se lo pida.

[265]  Kutub, plural de Kitab.

[266]  Ver cuadro C5.

1.SURA DE LA APERTURA

AL-FATIHA 1

 سُورَةُ الفاتِحَةِ

Medinense

Bismil-lahi-r Rahmani-r Rahim 2

(1) Alabado sea Allah, Señor de Todos los Dominios 3. (2) El Rahman 4, el Compasivo (3) –Soberano del Día de la Rendición de Cuentas. (4) No adoramos a otro que a Ti ni buscamos apoyo en otro que en Ti. (5) Guíanos al camino de rectitud (6) –el camino de los que has agraciado, (7) no el de los que son objeto de ira ni el de los extraviados.

NOTAS

[1] Ver artículo III y cuadro C5.

[2] Ver Info 1.

[3] Ver Info 2.

[4] Ver Info 3.