C6 – ALEGORIAS EN EL QURAN

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La estructura intelectual (imaginación) de la nafs humana ha sido creada de tal forma que su capacidad de comprensión funciona mejor cuando el asunto que debe analizar se le presenta en formato alegoría –enseguida imagina un escenario en el que la idea, el concepto o la advertencia cobran vida y se expresan visualmente, escénicamente.

Ello hace que el elemento alegórico juegue un papel fundamental en cualquier sistema educativo o pedagógico. El Qur-an revelado al Profeta Muhammad (s.a.s) utiliza este elemento narrativo constantemente.

-I-

(17) Son como aquel que enciende un fuego y cuando alumbra lo que está a su alrededor, Allah se lleva su luz y los deja en las tinieblas, sin ver ni comprender.
(18) Sordos, mudos y ciegos, ¿cómo podrán volver al camino?
(19) O como una lluvia torrencial que cae del cielo, portadora de oscuridad, truenos y relámpagos. Se tapan los oídos para no oír el estruendo del rayo que podría
causarles la muerte. Allah sitia a los encubridores en su extravío.
(20) A punto está el relámpago de arrebatarles la vista. Cada vez que les alumbra, caminan con su luz, pero cuando la oscuridad se cierne sobre ellos, se quedan paralizados.
Si Allah quisiera, les dejaría sordos y ciegos. Allah tiene el poder sobre todas las cosas.
Sura 2 – al Baqarah

En estas aleyas se nos presenta un escenario casi dantesco. Los encubridores y los negligentes viven en un terrible vaivén entre la luz y la oscuridad, entre la euforia y la más profunda depresión, ya que todos los elementos que componen su estructura existencial se sustentan en el vacío –cualquier contratiempo los derriba.

Hoy tiene dinero y se siente inmortal, pero mañana se cierne sobre su negocio una crisis económica que le deja arruinado, y se desespera. No ve salida a su situación. Todo es oscuridad y confusión a su alrededor. No sabe qué hacer. Está paralizado e incluso piensa en el suicidio.

Así de débil es la base sobre la que ha construido su vida y en la que ha puesto sus esperanzas.

-II-

En la siguiente aleya se explica con una bellísima alegoría a modo de metáfora, cómo el corazón del encubridor está muerto, sin vida y ello le lleva a endurecerse hasta convertirse en una piedra o en algo aún más duro:

(74) Luego, después de eso, vuestros corazones se endurecieron como si fueran piedras, o aún más duros, pues hay piedras de las que nacen ríos, piedras que al hendirse mana de ellas agua, y piedras que se desploman por temor de Allah. Allah no está descuidado de lo que hacéis.
Sura 2 – al Baqarah

-III-

(261) Los que gastan sus bienes por la causa de Allah son como un grano que produce siete espigas y en cada espiga hay cien granos. Allah da la abundancia a quien quiere.
Allah es el Inconmensurable, y actúa según Su conocimiento.
Sura 2 – al Baqarah

Todo lo que damos por la causa de Allah vuelve a nosotros multiplicado. Cuanto más damos, más recibimos. Por el contrario, gastar por la causa de dunia no trae, sino ruina. Generación tras generación, lo van perdiendo todo.

Dar por Allah abre nuestros corazones, elimina el estrés, el miedo a la provisión y la errónea idea de que es la riqueza la que nos protege de todos los males. En cambio, dar para adquirir más dunia nos hace avaros, temerosos y cierra nuestros corazones.

-IV-

(264) ¡Creyentes! No invalidéis vuestras sadaqah esperando algún favor a cambio u ofendiendo a quien las recibe. Esos son como quien da de su riqueza para que la gente lo vea, pero no cree en Allah ni en el Último Día. Es como una roca sobre la que hay tierra, y ocurre que cae un aguacero y la deja desnuda. En nada les aprovechará lo que hayan ganado.
Allah no guía a los encubridores.
Sura 2 – al Baqarah

Primero es la creencia y después son las obras, ya que las obras que no están basadas en la creencia, en el iman, son como tierra sobre una roca. Cae algo de lluvia o una ligera brisa, y queda la roca desnuda. Las obras sin iman no tienen ningún valor, no tienen peso, no tienen raíces, no logran permanecer.

De nada les han servido sus obras; no han ganado nada; la lluvia se ha llevado el cultivo de la misma forma que la vanidad se ha llevado la sadaqah. Sólo las acciones que se realizan por Allah tienen valor y permanecen, como el cultivo sobre una tierra fértil.

-V-

(265) En cambio, los que dan de su riqueza con el único deseo de complacer a Allah y de reafirmarse en su creencia son como un jardín en un lugar elevado, y ocurre que le cae un aguacero y da el doble de sus frutos; y si no le cae un aguacero, el rocío lo hace fructificar. Allah es consciente de la intención que os mueve a actuar.
Sura 2 – al Baqarah

-VI-

(266) ¿Acaso le gustaría a alguno de vosotros que teniendo un huerto de palmeras y vides por el que fluyeran ríos, y en el que hubiera toda clase de frutos, y que siendo ya viejo, pero con una descendencia aún débil viniera un torbellino de fuego y abrasara el huerto? Así os clarifica Allah las aleyas para que reflexionéis.
Sura 2 – al Baqarah

 -VII-

(117) Lo que gastan en la vida de este mundo es como un viento frío que se abate sobre los campos de una gente que se ha oprimido a sí misma, y los destruye. Mas no es Allah Quien les oprime, sino que son ellos los que se oprimen a sí mismos.
Sura 3 – ali ‘Imran

 Cuanto más gastamos en dunia, más nos olvidamos de Ajirah y más egoístas nos hacemos. Sin darnos cuenta, hemos arruinado nuestra vida en ambos mundos. No hemos cosechado nada y lo hemos perdido todo. Gastar en los demás y en la causa de Allah tiene el efecto contrario, produce una rica cosecha, también en ambos mundos.

-VIII-

(176) De haber sido esa Nuestra voluntad, le habríamos elevado con ellos, pero él prefirió la Tierra y seguir sus deseos. Es como el perro que si lo ahuyentas jadea y si lo dejas también jadea. Así son los que niegan la verdad de Nuestros signos.
Sura 7 – al ‘Araf

El encubridor, en ese sentido, es como el perro –siempre está descuidado, nunca escucha, da igual si le hablas o no le hablas, si le amonestas o no le amonestas. El perro siempre jadea, siempre está con la lengua fuera, y así está siempre el encubridor –negligente, apartado.

-IX-

(109) ¿Quién entonces es mejor, quien cimienta la estructura del edificio que quiere construir sobre el temor de Allah y Su complacencia o quien la cimienta al borde de un acantilado erosionado por el agua, y se desploma con ella, cayendo al fuego de yahannam?
Allah no guía a los infames.
Sura 9 – at Tawbah

La creencia que no esté sólidamente cimentada no se sostendrá cuando vengan las pruebas, de la misma forma que un edificio levantado sobre un acantilado, que el agua y el viento erosionan, no durará mucho.

-X-

(24) La vida de este mundo se parece al agua que hacemos caer del cielo y que al penetrar en la tierra y mezclarse con ella hace que broten plantas de todo tipo de las que comen los hombres –nas– y el ganado. Y cuando los campos rebosan de frutos y sus propietarios están convencidos de que recogerán abundantes cosechas, llega Nuestra orden de noche o de día y los arrasamos como si el día anterior no hubiera crecido en ellos nada. Así es como explicamos las aleyas
a la gente que reflexiona.
Sura 10 – Yunus

-XI-

(14) Para Él es la súplica verdadera, pues de ésos otros a los que invocan, no reciben nada. Es como quien desea coger agua en el hueco de la mano para llevársela a la boca, pero no le llega. La súplica de los encubridores no es, sino extravío.
Sura 13 – ar Ra’d

-XII-

(17) Hace que caiga agua del cielo que corre por los valles según se le ha decretado, llevándose en su torrente lo que excede. Y de lo que funden en el fuego para obtener adornos o utensilios se desprenden residuos similares. De esta forma separa Allah la verdad de la falsedad –los residuos se van como deshecho y lo que aprovecha a los hombres –nas– permanece en la tierra. Así es como Allah alegoriza.
Sura 13 – ar Ra’d

-XIII-

(18) Las obras de los que encubren la verdad de su Señor son como cenizas que un fuerte viento esparce en un día tempestuoso. De nada les sirve lo que atesoraron. Así es el extravío que aleja irremediablemente de la verdad.
Sura 14 – Ibrahim

-XIV-

(24) ¿Acaso no te has fijado cómo Allah compara la buena palabra con un árbol frondoso cuya raíz está firmemente arraigada en la tierra y cuyas ramas se extienden hacia el cielo?
(25) Da fruto sin cesar, siguiendo la voluntad de su Señor. Allah utiliza alegorías
para que los hombres recapaciten. (26) Mas la palabra dañina
se parece a un árbol que no da fruto y está desenraizado.
Sura 14 – Ibrahim

-XV-

(75) Allah pone como ejemplo el de un siervo que está bajo el dominio de su amo y no tiene ningún poder, y el de otro al que le hemos dado abundante provisión de la que da en secreto y abiertamente. ¿Son acaso iguales? ¡Alabado sea Allah! Sin embargo, la mayoría de ellos no es consciente de esta realidad.
Sura 16 – an Nahl

-XVI-

(76) Otro ejemplo que Allah pone es el de dos hombres, uno de ellos mudo e incapaz de hacer nada bien. Es su amo quien tiene que encargarse de todo. De cualquier asunto que le encarga, no le trae nada bueno. ¿Acaso es como quien ordena la justicia y está en el camino de rectitud?
Sura 16 – an Nahl

-XVII-

(31) Manteneos en el estado de hanifa, sin dar poder a otro que a Allah y sin asociarle con nada. Quien asocia a otros con Allah es como quien se abate desde el cielo y es arrebatado por las aves de rapiña o como quien es derribado por el viento y lanzado a un lugar remoto.
Sura 22 – al Hayy

-XVIII-

(35) Allah es la luz de los Cielos y de la Tierra. Su luz se asemeja a la luz de una lámpara que está dentro de una hornacina. A esa lámpara la cubre un cristal y ese cristal es como un astro reluciente. La lámpara se enciende con el aceite de un árbol bendito, un olivo que no es ni de oriente ni de occidente, y que parece alumbrar, sin que lo toque el fuego. Luz sobre luz. Allah guía hacia Su Luz a quien así decide Su voluntad. Allah enseña a los hombres a través de alegorías. Allah tiene el conocimiento de todo cuanto existe, y según él actúa.
Sura 24 – an Nur

Hay dos elementos que son la base para comprender esta aleya, que podemos considerar como un ejemplo de aleya mutashabihat (ver Info 10 y apéndice E) –se puede interpretar de varias maneras y en ningún momento emite un juicio sobre la Ley de Allah el Altísimo.

Estos dos elementos son la hornacina y la Luz de Allah.

–La hornacina es como un nicho en el muro o pared de una habitación; es decir, que la luz sólo puede dirigirse hacia delante, a derecha e izquierda, pero no hacia tras, detrás están las tinieblas, la oscuridad, ya que hay gente que rechaza la Luz de Allah, quiere apagarla o simplemente se desinteresa y da media vuelta, da la espalda y eso le hace ir penetrando más y más en la obscuridad, en el lejano extravío (ver apéndice O).

–La Luz de Allah, ¿qué es la Luz de Allah? ¿Cómo se manifiesta Su Luz en este mundo nuestro de dunia? Antes de contestar a estas preguntas debemos entender que luz significa visión, guía, comprensión. No se trata de una luz artificial que simplemente ilumina un espacio físico. En cierto modo, la luz física y la luz espiritual se asemejan en cuanto que ambas nos permiten ver la realidad –en un caso la realidad física y en el otro la realidad espiritual. Ahora podemos hacer las mismas preguntas con diferentes términos: ¿Qué es la guía de Allah? ¿Cómo se manifiesta la guía de Allah en nuestro mundo? Obviamente a través del sistema profético.

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Ahora bien, ¿qué significa sistema profético? Significa libros, Profetas, malaikah y creyentes sinceros. Todos estos elementos conforman el sistema profético –la lamparita, el cristal que la cubre y el aceite. Como vemos en el dibujo, todo ello hace que la luz se expanda con fuerza y uniformidad por toda la habitación, por toda la Tierra. La analogía del aceite es muy importante, pues significa la himmah هِمَّة la resolución, la pasión y la determinación con la que los Profetas, sus seguidores y los creyentes sinceros llevan la Luz de Allah a la gente. Ese aceite apenas necesita fuego, apenas necesitan los Profetas que se les convenza o se les ruegue. En el momento en el que les llega la Luz de Allah, arden y ellos mismos la reflejan instantáneamente. No es de oriente ni de occidente, es universal. Salman al Farisi venía de Irán; Bilal, de África, miles de creyentes sinceros son de China, de Turquía, de Europa… Muchos Enviados estuvieron en la India y en otros lugares.

El sistema profético es el que Allah el Altísimo ha elegido para desparramar Su Luz en dunia, y únicamente a través de él podremos recibirla y beneficiarnos de ella.

-XIX-

(39) En cuanto a las obras de los encubridores, son como un espejismo en una llanura. Cree el sediento que es agua hasta que llega allí y ve que no hay nada. En cambio, encuentra a Allah junto a él que le paga debidamente por sus obras. Allah es rápido en llevar la cuenta.
(40) O son como tinieblas en un mar tempestuoso. Le cubren olas sobre olas, y por encima de él nubes. Tinieblas sobre tinieblas. Cuando saca la mano apenas puede verla.
A quien Allah no le da luz, no habrá para él luz que le guíe.
Sura 24 – an Nur

-XX-

(28) Os pone un ejemplo sacado de vosotros mismos –¿Acaso tenéis entre vuestros siervos y esclavos socios con los que compartís como iguales el sustento que os damos, y los teméis como teméis a los hombres libres como vosotros? Así es cómo explicamos las aleyas
a la gente que razona.
Sura 30 – ar Rum

-XXI-

(29) Allah pone el ejemplo de un hombre que trabaja para unos socios en continua desavenencia entre ellos, y un hombre que trabaja para otro en común acuerdo.
¿Pueden compararse? Alabado sea Allah. Sin embargo, la mayoría de ellos
no es consciente de esta realidad.
Sura 39 – az- Zumar

C5 – LAS SUPLICAS EN EL QURAN

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El du’a es la mejor forma de comunicación con Allah el Altísimo, ya que es una de las manifestaciones a través de la cual reconocemos Su poder y el hecho de que sea nuestro Señor y nuestro ilah, nuestro Dios, la única entidad a la que podemos pedir y recibir de Ella respuesta.

A través del du’a hablamos con Allah Todopoderoso, le alabamos, le agradecemos y le suplicamos que nos conceda todo aquello que necesitamos y, al mismo tiempo, nos libre de los elementos venenosos de la existencia, que nos proteja de nuestro qarin y de los shayatin de entre los hombres y los yin.

A través del du’a le pedimos conocimiento, comprensión y determinación. Reconocemos nuestra debilidad, nuestra incapacidad para vivir por nosotros mismos.

Cada día comprobamos cómo nuestra subjetividad nos arrastra al extravío o a malas interpretaciones de la realidad.

Por lo tanto, no debemos incluir nuestras súplicas dentro de las acciones que son propias del automatismo. Debemos rescatarlas de la rutina y utilizarlas como el arma más poderosa que Allah el Altísimo le ha dado al insan.

La falta de sinceridad en las súplicas las destruye y anula su eficacia. Mas qué significa sinceridad en las súplicas –necesidad. Pedimos porque necesitamos Su ayuda, Su luz, Su guía. Las súplicas surgen de la necesidad que sentimos en el corazón de que algo se realice. Sin embargo, nosotros no tenemos poder para llevarlo a cabo. Sentimos nuestra impotencia y por ello le suplicamos. Le suplicamos como suplicamos el aire cuando tenemos la cabeza debajo del agua –con la misma premura, con la misma intensidad, con las mismas lágrimas que vertemos cuando nada en este mundo puede salvarnos o librarnos de la injusticia.

Suplicar rutinariamente, automáticamente, es permitir que se seque el único manantial de agua pura que tenemos.

Hay musulmanes que compiten entre ellos en las súplicas. Quieren mostrar cuán piadosos son o su perfecto árabe o su elocuencia. Esas súplicas no suben al Arsh de Allah el Altísimo. Son humo negro que el viento dispersa. Somos tan ingenuos que pensamos que de la misma forma que engañamos a los hombres, podemos engañar al Rahman.

Las súplicas surgen de la necesidad. Quien se siente saciado no pide de comer. Mas cómo puede haber alguien que en este mundo se sienta saciado. Sólo el ghafil se siente así. Sólo el inconsciente puede sentir que no necesita la ayuda de Allah el Altísimo. El inconsciente o el que ha perdido toda esperanza de rehacer su vida –deambula como si fuera una sombra, una apariencia que se desfigura con la noche y se hace niebla que el día disipa.

No sentir la necesidad de suplicar al Altísimo es una buena y eficaz alarma que debería alertarnos de que algo va mal en nuestra posición existencial.

Muchos musulmanes que tienen una buena casa, un buen trabajo, un buen coche, hijos brillantes, una envidiable posición social están convencidos de que Allah el Altísimo estará satisfecho de ellos. Son creyentes a los que Allah les ha dado de todo por no haber hecho nada por Su Din y haberse preocupado únicamente de dunia. Sólo suplican si hay alguien que les escucha –humo negro que no asciende al Arsh.

En este artículo iremos colocando los ad’iya, las súplicas, que aparecen en el Qur-an. Son un modelo, pero también describen las situaciones existenciales por las que deberían pasar los creyentes sinceros.

-I-

(1) Alabado sea Allah, Señor de todos los dominios. (2) El Rahman, el Rahim (3) –Soberano del Día de la Rendición de Cuentas. (4) No adoramos a otro que a Ti ni buscamos apoyo en otro
que en Ti. (5) Guíanos al camino de rectitud (6) –el camino de los que has agraciado,
(7) no el de los que son objeto de ira ni el de los extraviados.
Sura 1 – al Fatihah

-II-

(126) Dijo Ibrahim: “¡Señor! Haz de esta tierra un lugar seguro y provee de frutos
a los que de su gente crean en Allah y en el Último Día.”
Sura 2 – al Baqarah
(127) Ibrahim e Ismail suplicaban mientras levantaban los cimientos de la casa: “¡Señor nuestro! ¡Acéptanoslo! Tú eres Quien oye las súplicas y Quien tiene conocimiento de todas las cosas. (128) ¡Señor nuestro! Haz que estemos sometidos a Ti, y haz de nuestra descendencia una ummah sometida a Ti. Muéstranos los ritos de adoración y los lugares donde debamos celebrarlos, y vuélvete a nosotros con Tu perdón y Tu gracia. Tú eres el Indulgente, el Compasivo. (129) ¡Señor nuestro! Envíales un Mensajero de entre ellos que les recite Tus aleyas y les enseñe el Kitab y la Hikmah, y los purifique. Tú eres el Poderoso, el que Juzga con Sabiduría.”
Sura 2 – al Baqarah

Ibrahim e Ismail suplican a Allah el Altísimo mientras están comprometidos en una acción –construyen la Ka’bah y se disponen a establecer el Hayy y el Tawhid. Es una gran tarea en medio de un mundo entregado a la idolatría y sumergido en la ignorancia. Tienen ante ellos un trabajo casi sobre humano y piden ayuda a su Señor y piden Su apoyo.

Nosotros en cambio hacemos súplicas rutinarias. No estamos involucrados en ninguna acción por la causa de Allah, sino en acciones de dunia. Pedimos apoyo del Altísimo, pero en realidad no lo necesitamos, pues no estamos haciendo nada, no vemos ningún problema, ninguna dificultad en la práctica del Din. Todo está bien –nos sentamos con judíos y cristianos, y nos hermanamos con ellos en los diálogos inter-religiosos. Somos uno más en las sociedades occidentales –seguimos sus valores, su mil-lah. Sin embargo, suplicamos. Forma parte de la rutina en la que se ha convertido nuestro Din –no hay sacrificio en ella. Hacemos sólo lo que nos resulta fácil, y nuestras súplicas, así, no son, sino palabras vanas.

-III-

(200) Cuando hayáis cumplido con vuestros ritos, recordad a Allah como solíais recordar a vuestros antepasados o con un recuerdo aún más fuerte. Hay quienes dicen: “¡Señor nuestro, danos en esta vida!” Mas no habrá para ellos parte en Ajirah. (201) Y hay otros que dicen: “¡Señor nuestro, danos lo bueno en esta vida y lo bueno en la otra, y sálvanos del castigo del fuego!” (202) A esos se les dará lo que se hayan merecido. Allah es rápido en llevar la cuenta.
Sura 2 – al Baqarah

Debemos entender que lo mejor de dunia es lo que nos ayuda a preparar nuestra morada en los Jardines de Ajirah, y no lo que nos lleva a intensificar nuestros apegos por los “placeres” de dunia. Ropa cara, coches de lujo, mansiones… Eso no es lo mejor de dunia. Por el contario, lo mejor de dunia es conocer a buenos creyentes que nos aleccionen y nos hagan recordar Ajirah; esposas que eduquen a nuestros hijos en el Din de Allah y les pasen los valores del Islam; hijos creyentes y medios de subsistencia lícitos. Es un grave error pensar que el lujo que pueda ofrecernos dunia es compatible con una buena estación en Ajirah.

-IV-

(286) Allah no exige a nadie, sino en la medida de su capacidad. Cada uno tendrá lo que se haya merecido de bueno y de malo. “¡Señor nuestro! No nos tomes en cuenta si olvidamos o erramos. ¡Señor nuestro! No pongas sobre nosotros una carga como la que pusiste sobre los que hubo antes de nosotros. ¡Señor nuestro! No nos impongas aquello que no tengamos fuerzas para llevar. Bórranos las faltas, perdónanos y ten compasión de nosotros. Tú eres nuestro protector.
Danos la victoria sobre los encubridores.”
Sura 2 – al Baqarah

En esta súplica se menciona un aspecto muy importante del sistema de Allah el Altísimo –no importa lo que nos ocurra, siempre lo podremos soportar. Aquello que nos resulte intolerable, insoportable, Allah el Altísimo lo retira de nuestro destino.

-V-

(8) “¡Señor nuestro! No desvíes nuestros corazones después de habernos guiado. Danos de Tu rahmah. Tú eres el Wahhab. (9) ¡Señor nuestro! En verdad que vas a reunir a todos los hombres para que comparezcan ante Ti en un día que inevitablemente ha de llegar.
Allah no incumple Sus promesas.”
Sura 2 – al Baqarah

-VI-

(16) –los que dicen: “¡Señor nuestro! ¡Creemos! Perdona nuestras faltas
y líbranos del castigo del fuego,”
Sura 3 – ali ‘Imran

 -VII-

(53) ¡Señor nuestro! Creemos en lo que has ordenado descargar y seguimos al Mensajero. Inscribe nuestros nombres junto a los que dan testimonio.”
Sura 3 – ali ‘Imran

 -VIII-

(147) Todo lo que dijeron fue: “¡Señor nuestro! Perdona nuestras faltas y todo aquello en lo que nos hayamos excedido injustamente. Afirma nuestros pasos y danos la victoria
sobre los encubridores.”
Sura 3 – ali ‘Imran

 -IX-

(191) Los que recuerdan a Allah de pie, sentados y acostados, reflexionan sobre la creación de los Cielos y de la Tierra y declaran con absoluta convicción: “¡Señor nuestro! No has creado todo esto sin un propósito. ¡Declaramos Tu perfección más allá de toda contingencia!
Líbranos del castigo del Fuego.
(192) ¡Señor nuestro! A quien hagas entrar en el fuego lo habrás humillado y deshonrado. No tendrán los infames en quien apoyarse.
(193) ¡Señor nuestro! Oímos a alguien que invitaba a la creencia: ‘¡Creed en vuestro Señor!’ Y hemos creído. ¡Señor nuestro! Perdona nuestras faltas, cubre nuestras malas acciones
y llévanos con los virtuosos.
(194) ¡Señor nuestro! Concédenos lo que nos has prometido a través de Tus Mensajeros y no nos afrentes el Día del Resurgimiento. Tú nunca incumples Tus promesas.”
(195) Y su Señor les responde: “Tened por seguro que no dejaré que se pierda ninguna de vuestras obras, sea varón o hembra. Unos descendéis de otros. A aquellos que emigraron y fueron expulsados de sus hogares y sufrieron por Mi causa, lucharon y murieron, les cubriré sus malas acciones y les haré entrar en Jardines por donde fluirán ríos.” Galardón de Allah.
Allah tiene junto a Sí el galardón más valioso.
Sura 3 – ali ‘Imran

-X-

(75) ¡Qué os pasa que no lucháis por la causa de Allah cuando los hombres más débiles y oprimidos de entre vosotros, las mujeres y los niños suplican: “¡Señor nuestro! ¡Sácanos de este pueblo de tiranos, y danos un protector y alguien en quien apoyarnos!” (76) Los que creen luchan por la causa de Allah y los encubridores luchan por la causa de los taghut. ¡Combatid a los secuaces del shaytan! Débil en verdad es su estratagema.
Sura 4 – an Nisa

-XI-

(89) Si volviéramos a vuestra mil-lah después de que Allah nos ha librado de ella, estaríamos forjando un embuste contra Él. Nunca volveremos a ella a menos que esa sea la voluntad de Allah, nuestro Señor. Abarca con Su conocimiento todas las cosas. A Allah nos encomendamos. ¡Señor nuestro! Muestra la diferencia entre nuestra creencia y la de la gente de este lugar.
Nadie mejor que Tú para separar la verdad de la falsedad.”
Sura 7 – al ‘Araf

 -XII-

(85) Respondieron: “A Allah nos encomendamos. ¡Señor nuestro! No hagas que seamos objeto de la opresión de los infames. (86) Y sálvanos, por Tu rahmah, de los encubridores.”
Sura 10 – Yunus

-XIII-

(35) Y suplicó Ibrahim: “¡Señor mío! Haz seguras estas tierras,
y apártanos a mí y a mis hijos de adorar ídolos.
(36) ¡Señor mío! Llevan al extravío a mucha gente –nas. Quien me siga será de los míos, y quien me desobedezca… Tú eres el Perdonador, el Compasivo.
(37) ¡Señor nuestro! He llevado a parte de mi descendencia a un valle que no es rico en cultivos, junto a Tu Casa prohibida, Oh Señor, para que establezcan la salah. Pon en los corazones de la gente –nas– amor hacia ellos e incrementa su hacienda para que sean agradecidos.
(38) ¡Señor nuestro! Tú conoces lo que escondemos y lo que manifestamos.
No hay nada que pueda ocultarse a Allah ni en la Tierra ni en el Cielo.
(39) ¡Alabado sea Allah que me ha concedido siendo ya anciano a Ismail y a Ishaq!
Mi Señor escucha las súplicas.
(40) ¡Señor mío! Haz que establezca la salah y que entre mi descendencia los haya que también la establezcan. ¡Señor nuestro! Acepta mi súplica.
(41) ¡Señor nuestro! Perdóname y perdona a mis padres y a los creyentes
el Día de la Rendición de Cuentas.”
Sura 14 – Ibrahim

-XIV-

(74) Suplican: “¡Señor nuestro! Haz que nuestras esposas y nuestra descendencia sean un consuelo para nosotros, y haznos imam de los que toman en serio Tus advertencias.”
Sura 25 – al Furqan

-XV-

(15) Le hemos encomendado al hombre –insan– que actúe rectamente con sus padres. Su madre lo llevó en el vientre con fatiga, y con fatiga lo parió, durando su embarazo y la lactancia treinta meses. A quien alcanza la madurez, llega a los cuarenta y dice: “¡Señor mío! Pon en mi corazón agradecimiento por la gracia que nos has otorgado a mí y a mis padres, y haz que actúe con rectitud, y que mis obras sean de Tu agrado. Agráciame con mi descendencia. A ti me vuelvo arrepentido y soy de los sometidos,” (16) se les aceptará lo mejor que hayan hecho y no se tendrán en cuenta sus malas acciones. Estarán con la gente del Jardín.
Se habrá hecho realidad lo que se les había prometido.
Sura 46 – al Ahqaf

-XVI-

(4) Tenéis un hermoso ejemplo en Ibrahim y en los que se mantenían firmes con él, cuando le dijeron a su gente: “Nada tenemos que ver con vuestra forma de actuar ni con lo que adoráis fuera de Allah. Renegamos de vosotros. Habrá enemistad y odio entre nosotros hasta que no creáis en otro que en Allah.” Mas a su padre le dijo Ibrahim: “Pediré perdón por ti, aunque no pueda hacer nada en tu favor ante Allah. ¡Señor nuestro! En Ti nos abandonamos y a Ti nos volvemos arrepentidos. En Ti confluyen todos los destinos. (5) ¡Señor nuestro! No nos pongas a prueba con los encubridores, dándoles poder sobre nosotros, y perdónanos.
¡Señor nuestro! Tú eres el Poderoso, el Sabio.”
Sura 60 – al Muntahanah

 -XVII-

(8) … Dirán: “¡Señor nuestro! Perfecciona nuestra luz y perdónanos.
Tú tienes el poder sobre todas las cosas.”
Sura 66 – at Tahrim

C4 – ALEYAS Y SIGNIFICADO DE TAGHUT Y YIBT

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El término taghut -طاغوت- deriva del verbo tagha -طغى- que significa excederse en lo que es justo, ser inmoderado o exorbitante, especialmente en lo que a desobediencia se refiere, ser extravagante en todo lo que concierne a la desobediencia, ser altanero, exceder los límites y caer en el pecado. Es el término que se utiliza para describir cuando las olas exceden la normalidad, las aguas se desbordan. De este significado general deriva el significado propio de taghutel mal, alguien de desorbitante soberbia y corrupción, encubridor, negador de la realidad divina, todo aquello que es adorado en vez de Allah, los ídolos en general, los chamanes. Gramaticalmente sus plurales son tawaghit -طواغيت- y tawagh -طواغ- pero en el Qur-an revelado al Profeta Muhammad (s.a.s) se utiliza la forma taghut tanto para singular como para plural, como veremos al analizar las aleyas en las que se menciona este término.

En cuanto al vocablo yibt -جِبْت- éste presenta una irregularidad en la letra “t” -ت- ya que, siguiendo la ley de armonización consonantal, cuando una palabra contiene las letras –ج y ت- pero no contiene ninguna de las letras dhaulaqiah -ذَوْلَقِيَّة- “r”, “l” ó “n” -ر,ل أو ن- ello significa que ha habido algún tipo de alteración. En este caso se ha substituido la “s” original -س- por la “t” -ت- según algunos de los más célebres gramáticos de la lengua árabe, como Ez-Zamakhisheree*, al Baydawi* y El-Firuz Abadi o al-Fayruzabadi (ver NOTAS). Esta observación tiene su base en el hecho de que en muchos diccionarios ni siquiera se contemple la entrada yabata -جبت-  y cuando existe, se refiere exclusivamente al vocablo yibt en cuanto que palabra coránica, sin ningún tipo de etimología. Su significado, en ambos casos, es similar –alguien de quien no se puede esperar nada bueno, corrupto, algo que se adora en vez de Allah.

Si tomamos la palabra yibt en el contexto en el que van descendiendo las aleyas del Kitab al Profeta Muhammad (s.a.s), no hallaremos que tenga demasiada relevancia como para que sea mencionada en el propio Qur-an –tan sólo era un ídolo más al que adoraban los quraish y quizás otras tribus árabes. Sin embargo, si la substituimos por el término yibs -جبس- tendremos una imagen mucho más clara de por qué está mencionado en el Qur-an junto a la palabra taghut. De escribir el término yibs con la letra “y” podemos pasar a escribirlo con la letra “g” gibs. Por otra parte, en árabe no existe la letra “p” y ambas –p y b– son intercambiables, con lo que ya tenemos el vocablo gips ó gyps. Si ahora añadimos al final de la palabra una “y” como así se forman muchos adjetivos en inglés, tendremos la palabra final gypsy o gipsy (ambas grafías están aceptadas). Ese ídolo petrificado y con una “t” al final es una mera representación de los banu samirí, de los gitanos, de los gypsy (en las islas británicas es donde más fielmente se conserva el nombre original de esta tribu), una de las tribus judías que acompañaban a Musa en su salida de Misr.

Las primeras migraciones del pueblo judío son anteriores al reinado de Sulayman y están relacionadas con la idolatría que prevalecía en Misr, donde vivían desde los tiempos de su ancestro Isra-il. Los seguidores del Tawhid eran brutalmente perseguidos, especialmente durante el gobierno de Firaun, y la única manera que tenían de sobrevivir era aceptando su divinidad. No obstante, la persecución que sufrían los Banu Isra-il era más étnica que religiosa, debido por una parte a que habían sido ellos los que habían introducido el Tawhid en una Arabia mayoritariamente politeísta; y por otra, a que su negligencia a la hora de mantener el pacto con Allah el Altísimo les había debilitado y había hecho que una buena parte de ellos se diera a prácticas paganas, dejando de ser un poder espiritual para convertirse en un gueto separado del resto de los ciudadanos y fácilmente reconocible.

En este escenario, en el que reinaba la más absoluta confusión espiritual y doctrinal, aparece la figura del Profeta Musa (a.s), quien por orden de su Señor intentará despertar la consciencia de Firaun a su errónea visión de la existencia, a su ateísmo y a su intolerable soberbia. Tras el pertinaz rechazo por parte del “señor” de Misr a las exhortaciones de Musa, Allah el Altísimo permite a Su Profeta abandonar Misr con los Banu Isra-il y con todos aquellos que habían seguido su llamada al Tawhid.

A lo que este gran Profeta les insta es a huir de aquel malsano lugar para establecerse en un nuevo territorio en el que poder adorar debidamente al Creador del universo y llevar después Su mensaje a todos los rincones de la Tierra. Pero lo que muchos de esos Banu Isra-il albergaban en su corazón era un deseo de poder y de establecer sociedades paganas. Por ello, cuando Musa acude a la cita a la que le ha emplazado el Todopoderoso dejando a su hermano Harun a cargo de la comunidad, un grupo de los Banu Israil, liderado por Samirí, un enigmático personaje que los historiadores han preferido obviar, se entrega a la adoración del becerro.

(83) “¿Y qué te hizo adelantarte a tu gente, Musa?” (84) Respondió: “Ellos iban tras mis pasos y yo me apresuré a Tu encuentro, Señor, buscando Tu complacencia.”
Sura 20 – Ta Ha

Con esta lacónica observación Allah el Altísimo recrimina a Musa por haberse alejado precipitadamente sin darse cuenta que el suyo no es un pueblo de creyentes y que en el momento que se vean libres de su vigilancia, se entregarán a sus habituales prácticas paganas; por ello le informa de lo que están haciendo en su ausencia.

(85) Dijo: “Pues sabe que después que los dejaste, los hemos puesto a prueba y el Samirí
los ha extraviado.”
(86) Regresó entonces Musa a su gente airado y afligido, y les dijo: “¡Gente mía! ¿Acaso no os hizo vuestro Señor una hermosa promesa? ¿Se os ha hecho larga la espera o es que queréis que se desate
la ira de vuestro Señor? Habéis faltado a vuestro compromiso.”
(87) Dijeron: “No hemos faltado a la promesa que te hicimos por voluntad propia, sino que nos cargaron con las joyas de la gente y las lanzamos, y así también arrojó el Samirí.”
(88) E hizo que emanara para ellos el cuerpo de un becerro que mugía. Dijeron:
“Éste es vuestro ilah y el ilah de Musa, pero lo ha olvidado.”
(89) ¿Es que no veían que no les contestaba ni tenía poder para perjudicarles ni beneficiarles?
(90) Ya antes les había advertido Harun: “¡Gente mía! Con esto se os está poniendo a prueba.
Vuestro Señor es el Rahman, seguidme pues y haced lo que os ordeno.”
(91) Dijeron: “No vamos a dejar de adorarlo hasta que vuelva Musa.”
(92) Dijo: “¡Harun! ¿Qué te impidió seguirme cuando viste que se extraviaban?
(93) ¿Acaso te has rebelado contra mí?”
(94) Dijo: “¡Hijo de mi madre! No me cojas de la barba ni de la cabeza. Temí que dijeras: ‘Has dividido a los Banu Isra-il y no has esperado a ver lo que yo tenía que decir al respecto.’ ”
Sura 20 – Ta Ha

Musa se siente entre furioso y desolado. No puede entender cómo un pueblo que ha sido protegido constantemente por el Todopoderoso a través de portentosas señales ha podido actuar de manera tan degradante. Se vuelve incluso contra su hermano Harun y le increpa mientras le agarra de la barba. Pero pronto descubre de quién se ha servido el shaytan para corromper a los Banu Isra-il. El Qur-an menciona su nombre -Samirí, pero en la biblia se borra y se substituye por el de Harun, dando a entender de esta forma que fue él quien modeló el becerro y ordenó a su gente adorarle. Sin embargo, en las aleyas que acabamos de citar se muestra claramente cómo se desarrolló este episodio. Es evidente que entre la gente que conformaba la comunidad de Musa había dos grupos –el de creyentes, que se habían mantenido fieles en su intención al pacto con Musa, ya que su participación en la fiesta pagana de Samirí habría estado motivada por el temor a que sus partidarios hubieran podido causarles algún daño si se negaban a lanzar al fuego sus alhajas y todo lo que tuvieran de oro: “No hemos faltado a la promesa que te hicimos por nuestra propia voluntad, sino que nos hicieron cargar con el peso de las alhajas de la gente;” –y el de los inclinados al paganismo, que junto con él se habían dado a la adoración del becerro. En Éxodo se describe aún más este escenario, dando a entender que la adoración del becerro estuvo acompañada de una auténtica bacanal, incluyendo sacrificios (holocaustos) que pudieron incluso haber sido humanos.

Y al día siguiente madrugaron, y ofrecieron holocaustos, y presentaron ofrendas de paz; y se sentó el pueblo a comer y a beber, y se levantó a regocijarse.

Éxodo 32:6

(95) Dijo: “Y tú, Samirí, ¿qué tienes que decir a todo esto?” (96) Dijo: “Percibí lo que ellos no percibían. Entonces tomé un puñado de las huellas del Mensajero y lo lancé. Así me lo sugirió mi propia nafs.” (97) Dijo: “¡Ahora vete! Mientras vivas dirás: ‘No me toques.’ Y sabe que tienes una cita que no podrás eludir. Mira a tu ilah, ése a cuyo culto te entregaste. Lo quemaremos y esparciremos sus restos por las aguas.
Sura 20 – Ta Ha

En estas aleyas se encuentran encriptados los dos elementos básicos que van a señalar a Samirí, a su descendencia y a sus seguidores como la tribu de los Banu Isra-il mejor camuflada de la historia –los gitanos. El primer elemento es la estrecha relación entre Samirí y determinadas entidades no humanas –shayatin y yin, que le hicieron ver lo que el resto de la comunidad de Musa no vio, ordenándole que tomara un puñado de la tierra marcada por sus huellas y lo lanzara. En el Qur-an se utiliza la palabra “Mensajero”, es decir, alguien que es enviado con una misión, y en este caso pudo haber sido también uno de los yin al que se le habría encomendado poner a prueba al Samirí. Su relación con estas entidades dará lugar más adelante al desarrollo de prácticas conectadas con la magia, la adivinación (“vi lo que ellos no vieron”) y un tipo de vida chamánico; el mismo tipo de vida de los judíos, verdaderos inventores del Tarot e introductores de la magia y la adivinación en las logias masonas.

A finales del siglo XV, la familia Sinclaire, de ascendencia judía, estaba fuertemente asentada en Escocia formando parte de su más distinguida nobleza y de la incipiente franco-masonería. Un siglo más tarde, la situación de los gitanos en el reino escocés se deterioró hasta el punto de que las nuevas disposiciones ordenaban estigmatizarles marcándoles a fuego en la mejilla o incluso cortándoles una oreja. William Sinclaire, por aquel entonces Presidente del Tribunal Supremo de Justicia de Escocia, hizo todo lo posible por protegerles, aunque no obtuvo, sino un precario éxito. En 1616 se introduce una legislación todavía más severa resultando en una deportación en masa hacia Virginia, los Barbados y Jamaica, lugares éstos que más tarde se convertirán en verdaderos centros de la magia, de la música “esotérica” y del chamanismo. Resulta difícil de entender el decidido y arriesgado apoyo que los Sinclair brindaron a los gitanos si lo desligamos del hecho de que ambos grupos –judíos y gitanos– tienen un mismo origen –los Banu Isra-il. Desde su mismísimo comienzo, la adivinación formará parte de las prácticas masonas como queda reflejado en el siguiente poema:

Pues formamos parte de la hermandad de los Rosa Cruz;

tenemos la palabra Mason, y la adivinación;

lo que ha de venir podemos sin error predecir…

Henry Adamson, The MusesThrenodie. 1638

El segundo elemento lo constituye la maldición que Musa (a.s) arroja sobre Samirí y su descendencia, la misma maldición que arrojó el Altísimo sobre Iblis.

(78) Mi maldición te seguirá hasta el día de la rendición de cuentas. (79) Dijo: “¡Señor! Aplázame el castigo hasta el día del resurgimiento.” (80) Dijo: “Se te concede ese plazo (81) hasta el día fijado.” (82) Dijo: “Por Tu poder, los extraviaré a todos, (83) salvo a Tus siervos sinceros.”
Sura 15 – al Hiyr

 Son las mismas palabras con las que Musa maldice a Samirí. Hasta que llegue la Hora podrán él y su descendencia, y todos aquellos que les sigan, incitar a los hombres a que adoren al becerro y pasen su tiempo comiendo, bebiendo y “regocijándose”. Mas en la maldición de Musa hay un nuevo y determinante elemento a la hora de entender por qué el pueblo gitano es el único pueblo de la Tierra que lleva, desde los tiempos de Samirí hasta hoy, asentándose en todas las naciones sin asimilarse en lo más mínimo a ninguna de ellas –mientras vivas dirás: no me toques. Aquí, “no me toques” tiene un valor recíproco. Los gitanos son impuros para los no-gitanos de la misma manera que los gentiles lo son para aquellos –nunca será posible la comunicación entre ambas comunidades.

Samirí, pues, se aleja de la gente de Musa y vemos reaparecer a sus descendientes en los Banu Murrah en su contienda contra los Banu Kilab que nos relata una tradición popular árabe llamada Harb al-Basus. El héroe de esta transmisión, recogida por la historia, es al-Zira Salama, de la raíz “salma”, de la que deriva el nombre Sulayman. Muy probablemente los gitanos de aquella época, los descendientes de Samirí, aprovechasen la situación que se había creado en los dominios del Profeta y monarca más poderoso de la Tierra para hacerse con el poder aliándose con yin y shayatin. Ante esta rebelión, Sulayman reacciona de forma contundente –aplastando la revuelta de los Banu Murrah y añadiendo a la maldición de Musa nuevas imposiciones que jugarán un papel decisivo a la hora de determinar la forma de vida gitana. Sulayman les prohíbe portar armas y participar en guerras o revueltas. Les ordena vivir errantes, sin tener casas propias; y dado que corrompieron a la gente con sus “regocijos”, se ganarán la vida bailando y cantando, acompañándose de panderos y flautas, con la magia y la adivinación. A partir de esta derrota sufrida por los gitanos en la batalla de al-Basus comenzará su diáspora por toda la Tierra.

Un pueblo puede vivir sin casas, puede vivir sin escritura, sin libros, sin una lengua propia, pero no sin una identidad. Los gitanos, pertenecientes en su origen a los Banu Isra-il, portarán con ellos a dondequiera que vayan y a dondequiera que se asienten la identidad profética. Sin embargo, en cuanto que pueblo errante, ha ido añadiendo a sus tradiciones originales las de otros pueblos, como el fuego mazdeísta, que tomaron de Irán. Cualquiera que haya vivido en un barrio de mayoría gitana tendrá gravadas en su retina pequeñas hogueras que son avivadas de noche y de día. Hoy, ese fuego ha sido substituido por la televisión, siempre encendida, aunque nadie la mire. Un objeto pagano, pues; reminiscencia electrónica del mazdeísmo, que ya forma parte de la vida cotidiana de cristianos y musulmanes.

Por otra parte, la minoría de entre ellos que ha logrado que prevalezca su identidad profética sobre la chamánica, optará por el protestantismo –sin imágenes y sin intermediarios– o el Islam, que les recordará el puro Tawhid de Musa. Raras veces los veremos asociados a prácticas orientales, en las que el concepto de reencarnación entra en una clara e irreconciliable confrontación con su creencia en el Día del Juicio y, por lo tanto, en la resurrección.

Como en el caso de los judíos, la corrupción, la tentación… es siempre hacia fuera. Se corrompe, se engaña, se roba, a los no gitanos, pero dentro de sus comunidades imperan rigurosos principios morales con severos castigos para quienes los transgredan. Únicamente gitanos y judíos tienen dos leyes –una que aplican exclusivamente a su gente y otra con la que juzgan al resto de la humanidad.

Cuando observamos a judíos y gitanos a lo largo de su devenir histórico, vemos que se trata de un mismo pueblo que un día, hace ahora miles de años, Musa separó para siempre. Sin embargo, sus destinos discurren por caminos paralelos. De todos los pueblos que habitan la Tierra, solamente sus nombres han pasado a ser un atributo. Decimos de alguien que es un “judío” o un “gitano”, queriendo significar prácticamente lo mismo.

Y serás motivo de horror, y servirás de refrán y de burla a todos los pueblos a los cuales te llevará el Señor.

Deuteronomio 28:37

Son los dos únicos pueblos en toda la historia de la humanidad que no han conseguido jamás tener una patria ni asentarse en un territorio que les sea propio, a pesar de que nada, objetivamente hablando, se lo haya impedido nunca.

Iblis se mantiene fiel a su misión de sacar al hombre del recuerdo de su Creador, susurrándole que no hay más vida ni más realidad que la de este mundo. Y de la misma forma, los Banu Samirí -el nombre que en todo rigor mejor denomina a los gitanos, han sido fieles a la suya, dando lugar allí donde se han asentado a sociedades chamánicas, basadas en la misma bacanal que la gente de Musa –comida, bebida y “regocijo”, los tres elementos propios de la negligencia, del olvido y de la inconsciencia. ¿En qué se ha convertido la vida de los occidentales? Trabajan por un salario realizando actividades que en nada les incumben, y su tiempo libre lo pasan en restaurantes, cafeterías, discotecas, salas de fiesta, clubes nocturnos, cines y teatros, como si fueran a vivir eternamente, como si no les estuviera esperando, tras la muerte, una angustiosa pregunta: ¿En qué habéis pasado la vida? A la que la mayoría de los hombres, los que prestaron oído al susurró del shaytan y siguieron la forma de vida gitana, solamente podrán responder: “Comiendo, bebiendo y regocijándonos.”

Los taghut son, pues, los substitutos de Allah, los constructores del sistema chamánico que se opone al sistema divino, al sistema profético (ver artículo XIX y esquemas 2 y 8). Sin embargo, ellos no son los corruptores directos. Su trabajo es, desde el poder político y económico que detentan, preparar el terreno a los yibt, protegerles con leyes o con ejércitos para que ellos sí puedan corromper a las sociedades humanas sin encontrar en ello demasiados obstáculos, sin demasiadas cortapisas. La ecuación es relativamente sencilla –en el numerador están los taghut con sus poderosos tentáculos que controlan las organizaciones internacionales, los mass media, las finanzas, los gobiernos, los ejércitos y las iglesias; y en el denominador se encuentran los yibt o yibs, los gitanos con sus sensuales danzas, su música, sus bacanales y aquelarres con los que tienen entretenida a la humanidad entera:

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Los taghut y los yibt son los encargados de cambiar el sistema de Allah, el sistema profético, por el sistema chamánico que hoy significa –alta tecnología y súper-producción. La luz solar es substituida por la electricidad (las ciudades están iluminadas 24 horas al día) y ésta ha cambiado el reloj biológico produciendo y propiciando infinidad de enfermedades; el viento libre y gratuito que mueve los barcos y los animales de carga y de transporte han sido substituidos por máquinas de elevado coste cuya tecnología sólo unos pocos poseen y, de esta forma, este club chantajea al resto de las naciones y las arruina extrayéndoles toda su riqueza a cambio de esas máquinas; las límpidas aguas de los ríos que fluyen impetuosas cargadas de una tremenda energía vital han sido substituidas por aguas muertas que salen de los grifos llenas de cloro y otras substancias químicas. La riqueza alimenticia de los productos naturales de la tierra ha sido substituida por la pobreza de esos mismos productos cuando son tratados genéticamente o con hormonas o crecen en invernaderos. Las grandes plataformas han roto el equilibrio entre productores y consumidores –decenas de intermediarios encarecen los productos y separan al agricultor y ganadero de sus verdaderos clientes. El hombre ha dejado de entender las herramientas que utiliza cada día –está separado de ellas por una tecnología de fuego que no entiende ni puede controlar. Todo le viene de fuera, de centrales, de corporaciones.

Este sistema criminal ha substituido al sistema de Allah en el que todo es gratuito y está al alcance de pobres y ricos –nadie puede apropiarse del viento ni del agua. Allah el Altísimo ha dado los bosques a los hombres para que de él obtengan madera, resinas y numerosos productos alimenticios, como frutos y setas, pero las empresas occidentales se han apropiado de ellos con el permiso de los taghut y ahora, para hacerte una casa de madera, tienes que ir a esas empresas y comprarles la madera que es tuya, que es de todos. “No te deprimas”, dicen los yibt “lo importante es divertirse, disfrutar de la vida. ¿Quieres agua? Da media vuelta a la llave del grifo y ahí la tienes. ¿Quieres luz? Aprieta el interruptor. ¿Quieres comer? No hace falta que te molestes en cocinar, a la vuelta de la esquina tienes una tienda que vende comida ya cocinada. ¿Dónde está el problema?” Así hablan los yibt y la mayoría de la humanidad le responde hoy: “Sí, tienes razón, es maravilloso”. Sin embargo, no es maravilloso –enfermedades, violencia, destrucción familiar, opresión, pobreza… son algunos de los muchos efectos secundarios de ese sistema chamánico dirigido por los taghut en connivencia con los yibt.

los taghut

En la siguiente aleya queda claramente de manifiesto que la creencia en Allah exige como condición sine qua non negar a los taghut. No podemos caminar con el Islam y al mismo tiempo tomar como aliados y protectores a estas entidades.

(256) No hay coacción en el Din. La guía ha quedado claramente diferenciada del extravío. Quien niegue a los taghut y crea en Allah se habrá aferrado al asidero más firme, el que nunca se rompe. Allah está atento a todo cuanto acontece en Su creación y actúa según Su conocimiento.
Sura 2 – al Baqarah

El texto de la siguiente aleya es en cierta forma desconcertante, ya que se habla de creyentes que están en las tinieblas y de encubridores en la luz. Sin embargo, si tenemos en cuenta que el iman es algo dado por Allah el Altísimo, no algo adquirido, esta aleya resultará menos desconcertante de lo que nos había parecido en un principio. El iman está en nuestro corazón, pero yace cubierto por las circunstancias y situaciones en las que nos ha tocado vivir –hemos nacido en una familia laica o atea, o en una familia cristiana cuya creencia está envuelta en supersticiones. Un día, sin embargo, todas esas capas que envolvían nuestro iman y lo ocultaban se han despegado de él y ello ha permitido que saliese a la superficie y declarase que no hay más ilah que Allah, llenándose todo él de luz. Por otra parte, hay muchos musulmanes que han nacido en el seno de una familia creyente, desde niños han ido a las masyid para aprender a recitar el Qur-an revelado al Profeta Muhammad (s.a.s), han asistido a clases de fiqh y de aqidah, pero en sus corazones no hay iman, sino encubrimiento y ello hace que los taghut se los lleven de esa luz en la que nacieron y crecieron, a las tinieblas de su kufur.

(257) Allah es el protector de los creyentes. Los saca de las tinieblas y los lleva a la luz, pero los protectores de los encubridores son los taghut. Los sacan de la luz y los llevan a las tinieblas.
Ésos son los que serán arrojados al fuego. En él permanecerán para siempre.
Sura 2 – al Baqarah

Esta es lamentablemente la situación de hoy –los ‘id y el Hayy se han convertido en celebraciones paganas para muchos musulmanes. Son excusas para hacer turismo, en muchos casos turismo de lujo. Adecuan sus vidas al estilo occidental y dicen: “Los europeos son mejores que nosotros.” “En América los musulmanes tienen más libertad y pueden vivir su Din mejor que en los países islámicos.” Eso dicen, pero lo que ocultan sus corazones es un inmenso deseo de vivir como ellos, de acudir a las fiestas de Samirí.

(51) Acaso no te has fijado en cómo creen en los yibt y en los taghut esos a los que se les dio parte del Kitab, y dicen de los encubridores: “Están mejor guiados que los creyentes.”
Sura 4 – an Nisa

Beben y comen como cerdos y bailan y hablan y ríen como monos. Fijémonos si no en esa juventud americana que va dando saltos por las calles, cantando y convulsionándose. Fijémonos en esa juventud europea bailando en las discotecas, con sonrisas entrecortadas –cerdos y monos por todas partes.

(60) Di: “¿Queréis que os informe de los que recibirán el peor castigo de Allah? Aquel a quien Allah ha maldecido y ha sido objeto de Su ira. A algunos de ellos los hizo monos y cerdos,
y adoran a los taghut. Esos son los que llevarán la peor parte, pues son los que más
se han alejado del camino de rectitud.”
Sura 5 – Maidah

En las dos aleyas siguientes vemos la misma aclaración –no podemos caminar en la rectitud y en la adoración de Allah el Altísimo y al mismo tiempo seguir y adorar a los taghut y a los yibt. No hay compromiso posible –seguimos el sistema profético o el sistema chamánico.

(36) Hemos enviado un Mensajero a cada ummah para que les exhortara a adorar a Allah y a apartarse de los taghut. Entre ellos hubo a quien Allah guió y otros en quienes
se hizo realidad el extravío. Recorred la Tierra y ved cómo acabaron
los que renegaron de la verdad.
Sura 16 – an Nahl
(17) Hay buenas nuevas para los que se aparten de la adoración de los taghut y se vuelvan arrepentidos a su Señor. “Anuncia, pues, las buenas nuevas a Mis siervos”
Sura 39 – az Zumar

 

los yibt

git1

Los yibt (yibs) – las tribus gitanas – una tribu judía (la de Samirí)

(51) Acaso no te has fijado en cómo creen en los yibt y en los taghut esos a los que se les dio parte del Kitab, y dicen de los encubridores: “Están mejor guiados que los creyentes.”
Sura 4 – an Nisa

NOTAS

Al-Zamakhshari nació en Zamakhshar, Khwarezm (actual Irán), el miércoles 27 de Rajab, 467 AH / 18 de marzo de 1075 AD. Se convirtió en un reconocido erudito de la escuela mutazilita. Se sirvió del persa para algunos de sus trabajos, aunque era un gran defensor del idioma árabe y un opositor del movimiento Shu’ubiyya.

Su obra más conocida es sin duda Al-Kashshaaf, un famoso comentario sobre el Qur-an por su profundo análisis lingüístico.

Durante muchos años vivió en Makkah, por lo que se le empezó a llamar Jar-Allah («El vecino de Allah»). Más tarde regresó a Khwarezm, donde murió en 1144 en la capital Gorgan (en la actual provincia de Gulestan, Irán).

Estudió en Bujara y Samarkanda mientras disfrutaba de la confraternidad de juristas de Bagdad.

Nasir al-Din Abu al-Khair ‘Abdullah ibn’ Umar al-Baydawi, también conocido como Baidawi, era un erudito musulmán, nacido en Fars, donde su padre ejercía de juez principal, en la época del gobernante de Atabek Abu Bakr ibn Sa’d (1226-60). Él mismo se convirtió en juez en Shiraz, y murió en Tabriz alrededor de 1286. Se han escrito muchos comentarios sobre el trabajo de Baidawi. Su obra principal es el comentario sobre el Qur-an titulado Las luces de la revelación y los secretos de la interpretación (Anwar al-Tanzil wa-Asrar al-Ta’wil). Este trabajo es en gran parte una edición condensada y modificada de al-Zamakhshari (al-Kashshaf).

Fairuzabadi, también conocido como El-Firuz Abadi o al-Fayrūzabādī (1414-1329) era un lexicógrafo y fue el compilador de un diccionario árabe completo. El diccionario, llamado al-Qamous, fue uno de los más utilizados en árabe durante casi cinco siglos. Su nombre completo era Abu Tahir Majid al-Din Muhammad Ibn Ya’qub Ibn Muhammad Ibn Ibrahim al-Shirizi al-Fairuzabadi. Su forma más abreviada es Muhammad Ibn Ya’qub al-Firuzabadi.

C3 – ALEYAS QARIN-IBLIS-SHAYTAN-SHAYATIN

qarin

(38) Los hay que dan de su riqueza para que los vea la gente, pero no creen en Allah
ni en el Último Día.
Quien tenga al shaytan por amigo íntimo (qarin) que sepa que
ha tomado por amigo a un mal compañero (qarin).
Sura 4 – an Nisa
(51) Dirá uno de ellos: “Yo tenía un compañero inseparable (qarin)
Sura 37 – as Safat
(36) A quien se aleja del recuerdo del Rahman le enviamos un shaytan que se convierte
en su amigo íntimo –qarin.
Sura 43 – az Zujruf
(38) hasta que llega a Nosotros, y dice: “¡Ay de mí! ¡Ojalá hubiera entre tú y yo la distancia de los dos orientes! ¡Qué mal compañero! –qarin
(23) Y dirá su qarin: “Este es el que yo tenía a mi cargo.”
Sura 50 – Qaf
(27) Dirá su qarin: “¡Señor nuestro! No fui yo quién le llevó a la rebeldía, sino que era él quien estaba en un profundo extravío.”
Sura 50 – Qaf

HADIZ

عن عبد الله بن مسعود قال قال رسول الله صلى الله عليه وسلم: ما منكُم من أحدٍ إلَّا وقد وُكِّلَ بهِ قرينُهُ منَ الجنِّ . قالوا : وإيَّاكَ يا رسولَ اللَّهِ ؟ قال : وإيَّايَ إلَّا أنَّ اللَّهَ أعانَني علَيهِ فأسلَمَ فلا يأمرُني إلَّا بخيرٍ . غيرَ أنَّ في حديثِ سفيانَ . وقد وُكِّلَ بهِ قرينُهُ منَ الجنِّ ، وقرينُهُ منَ الملائكةِ

رواه مسلم

Se ha transmitido de Abdullah bin Mas’ud que dijo: “Dijo el Mensajero de Allah, sobre él la paz y las bendiciones: ‘No hay de entre vosotros uno solo que no tenga un yin como su qarin.’ Dijeron: ‘¿Incluso tú, Mensajero de Allah?’ Dijo: “Incluso yo, pero Allah me ha apoyado contra él y lo ha hecho musulmán, de modo que sólo me ordena el bien.’” En la transmisión de Sufian: “…que no tenga un yin como qarin ni uno de los malaikah como qarin.” (Muslim)

Iblis

(34) Y cuando dijimos a los malaikah: “¡Servid a Adam!” Todos aceptaron servirle, salvo Iblis, que renegó de lo que se le pedía que hiciera, se llenó de soberbia y fue de los encubridores. (35) Dijimos: “¡Adam! Habita tú y tu grupo en el Jardín y comed de lo que hay en él a vuestro antojo,
pero no os acerquéis a este árbol, pues seríais de los transgresores.” (36) Mas el shaytan les indujo a hacerlo para así sacarles del estado en el que se encontraban. Dijimos: “¡Salid! Unos seréis enemigos de otros. Tendréis en la tierra una morada y todo aquello de lo que tengáis menester
para vivir por un tiempo.”
Sura 2 – al Baqarah
(11) Os hemos producido de lo que habíamos creado antes. Luego dijimos a los malaikah:
“¡Servid a Adam!”
Todos estuvieron de acuerdo, excepto Iblis que no aceptó someterse.
(12) Dijo: “¿Qué te impide servirle, habiéndotelo ordenado?” Iblis replicó: “Yo soy superior a él. A mí me creaste
de fuego, mientras que a él lo has creado de barro.”
(13) Dijo: “¡Fuera de aquí! En este lugar no cabe que seas soberbio. ¡Sal de él! A partir de
ahora serás despreciado y humillado.”
(14) Dijo: “Dame de tiempo hasta el día que sean resucitados.”
(15) Dijo: “Se te concede ese plazo.”
(16) Dijo: “Ya que me has extraviado, estaré al acecho para que no entren en Tu camino de rectitud.
(17) Luego les acometeré por delante y por detrás, por la derecha y por la izquierda y verás que la mayoría de ellos son ingratos.”
(18) Dijo: “¡Sal de aquí vilipendiado y cortado de la rahmah de Allah! Que sepan los que de ellos te sigan que llenaré yahannam con todos vosotros.” (19) Y tú, Adam, habita con tu grupo en el Jardín y comed de donde queráis, pero no os acerquéis a este árbol,
pues os perderíais víctimas de vuestra rebeldía.
(20) Mas el shaytan les susurró hasta que fueron conscientes de sus vergüenzas. Dijo: “La única razón de que vuestro Señor
os haya prohibido este árbol es evitar que seáis malaikah o que alcancéis la inmortalidad.”
(21) Y les juró: “Creedme, sólo quiero guiaros a lo que es mejor para vosotros.”
(22) Les sedujo con engaños, y una vez hubieron probado del árbol, se les hicieron patentes sus partes pudendas y comenzaron a fabricarse un vestido con hojas del Jardín. Entonces su Señor les llamó: “¿No os había prohibido ese árbol y os había advertido
que el shaytan era para vosotros un enemigo declarado?”
Sura 7 – al ‘Araf
(30) Todos los malaikah aceptaron la tarea que se les encomendaba,
(31) excepto Iblis que se negó a estar entre ellos.
(32) Dijo: “¡Iblis! ¿Por qué no estás con los que han aceptado servirle?”
(33) Replicó: “No serviré a un humano –bashar– al que has creado a partir de un molde de arcilla seca extraída de una masa de lodo.”
(34) Dijo: “¡Sal de aquí! Estás proscrito.
(35) La maldición te seguirá hasta el día de la rendición de cuentas.”
(36) Suplicó entonces: “¡Señor! Dame de plazo hasta el Día del Resurgimiento.”
(37) Dijo: “Así será. Tendrás de plazo
(38) hasta el día que ya ha sido fijado.”
(39) Dijo: “¡Señor! Por haberme extraviado les haré ver lo falso verdadero y lo verdadero falso, y de esa forma los descarriaré a todos,
(40) salvo a Tus siervos sinceros.”
Sura 15 – al Hiyr
(61) Cuando ordenamos a los malaikah: “Servid a Adam,” todos aceptaron servirle, excepto Iblis. Dijo: “¿Serviré acaso a quien has creado de barro?” (62) Y añadió: ¿Quieres que te muestre quién es ese al que has honrado por encima de mí? Si me das de plazo hasta el Día del Resurgimiento,
me apoderaré de toda su descendencia, salvo de unos pocos.”
(63) Dijo: “¡Vete! Quien de ellos te siga que sepa que yahannam será vuestra recompensa –abrumadora recompensa en verdad.
(64) Susúrrale la rebeldía a quien puedas, cae sobre ellos con tu caballería e infantería, hazte socio en su riqueza e hijos y hazles promesas,
pero las promesas del shaytan no son, sino engaños.
Sura 17 – al Isra
(50) Cuando dijimos a los malaikah: “Servid a Adam,” todos aceptaron servirle, salvo Iblis que era de los yin y se rebeló contra la orden de su Señor. ¿Vais entonces a apoyaros en él y en su descendencia en vez de apoyaros en Mí cuando ellos son vuestros enemigos?
¡Qué mal negocio el de los infames!
Sura 18 – al Kahf
(116) Y dijimos a los ángeles: “¡Servid a Adam!” Todos aceptaron servirle,
salvo Iblis que se negó a ello.
(117) Dijimos: “¡Adam! Realmente ese es un enemigo para ti y para tu grupo. Si llegara a sacaros del Jardín, sabríais lo que es la fatiga y la aflicción. (118) Ten por seguro que no padecerás en él hambre ni percibirás tu desnudez.
(119) No te atormentará la sed ni sufrirás el calor sofocante del Sol.”
Sura 20 – Ta Ha
(94) Entonces se les arrojará en él, a ellos y a los que, seducidos, les haya extraviado el mal.
(95) Y a los soldados de Iblis, a todos juntos.
Sura 26 – ash Shu’ara
(18) Habíamos dispuesto entre ellos y las ciudades que habíamos bendecido otros emplazamientos que les sirvieran de estaciones
en sus viajes. “Viajad a salvo a través de ellos de noche y de día.”
(19) Mas dijeron: “¡Señor nuestro! Haz las etapas de nuestros viajes más largas,” y de esta forma
se perdieron a sí mismos
víctimas de su propia rebeldía. Hicimos de ellos historia pasada y los dispersamos como trizas
que esparce el viento.
En eso hay signos para los que resisten y son agradecidos.
(20) Así fue como se confirmó la opinión que de ellos tenía Iblis. Le siguieron, a excepción de un grupo de creyentes.
Sura 34 – Saba
(73) Todos los malaikah aceptaron servirle,
(74) salvo Iblis, que se ensoberbeció y fue de los encubridores.
(75) Dijo: “¡Iblis! ¿Qué es lo que te impide servir a quien he creado con Mis manos? ¿Te has ensoberbecido o eres de los altivos?”
(76) Dijo: “Yo soy mejor que él. A mí me has creado de fuego, mientras que a él
lo has creado de barro.”
(77) Dijo: “¡Sal de aquí! Y maldito seas.
(78) Mi maldición te seguirá hasta el día de la rendición de cuentas.
(79) Dijo: “¡Señor! Aplázame el castigo hasta el Día del Resurgimiento.”
(80) Dijo: “Se te concede ese plazo
(81) hasta el día fijado.”
(82) Dijo: “Por Tu poder, los extraviaré a todos,
(83) salvo a Tus siervos sinceros.”
(84) Dijo: “Esta es la verdad y la verdad digo
(85) –llenaré yahannam contigo y con todos los que de ellos te sigan.”
Sura 38 – Sad

un shaytan

En las siguientes aleyas vemos dos tipos de expresiones “un shaytan” y “todo shaytan” que tienen en realidad el mismo significado –en ambos casos el sentido es plural (shayatin) aunque por el tipo de frase se utilice el singular (shaytan).

(17) Así lo hemos protegido contra todo shaytan proscrito,
(18) aunque los hay que se introducen furtivamente para escuchar y son perseguidos
por dardos de fuego.
Sura 15 – al Hiyr
(3) Entre la gente –nas– los hay que discuten sobre Allah sin conocimiento alguno y siguen a todo shaytan rebelde.
Sura 22 – al Hayy
(6) Hemos adornado el cielo de este mundo con estrellas,
(7) y lo hemos protegido de todo shaytan rebelde.
(8) No pueden escuchar al consejo supremo, pues de todas partes se les arroja
(9) y expulsa. Sufren un incesante castigo.
Sura 37 – as Saffat

En las aleyas que acabamos de citar, la expresión “contra todo shaytan proscrito” tiene el sentido de: “Contra todos los shayatin proscritos” (sura 15, aleya 17). De la misma forma, en la aleya 3 de la sura 22 la expresión “siguen a todo shaytan rebelde” tiene el sentido de “siguen a todos los shayatin rebeldes”. Y en la aleya 7 de la sura 37, la expresión “lo hemos protegido de todo shaytan rebelde” tiene el sentido de “lo hemos protegido contra todos los shayatin rebeldes”.

(36) A quien se aleja del recuerdo del Rahman le enviamos un shaytan que se convierte en su amigo íntimo –qarin.
Sura 43 – az Zujruf
(24) No es avariento con lo que se le permite ver del Ghaib
(25) ni es la palabra de un shaytan rechazado.
Sura 81 – at Takwir

Y en las aleyas 36 y 25 de las suras 43 y 81 respectivamente podríamos substituir la expresión “un shaytan” por “uno de los muchos shayatin que hay”.

 el shaytan

Iblis se ha transformado en “el susurro”, se ha interiorizado en la nafs humana y la dirige induciéndole al mal o entreteniéndola con sugestiones que le lanza a través del qarin o de sus ejércitos de shayatin de entre los hombres y los yin.

(35) Dijimos: “¡Adam! Habita tú y tu grupo en el Jardín y comed de lo que hay en él a vuestro antojo, pero no os acerquéis a este árbol, pues seríais de los transgresores.”
(36) Mas el shaytan les indujo a hacerlo para así sacarles del estado en el que se encontraban.
Sura 2 – al Baqarah
(168) ¡Gentes –nas! Comed de lo lícito y bueno que hay en la Tierra, y no sigáis los pasos del shaytan. Él es para vosotros un claro enemigo.
(169) Os ordena el mal y la indecencia, y que digáis de Allah lo que no sabéis.
Sura 2 – al Baqarah
(208) ¡Creyentes! Entrad completamente y sin restricciones en el Islam, y no sigáis los pasos del shaytan. Él es para vosotros un claro enemigo.
Sura 2 – al Baqarah
(268) El shaytan os amenaza con la miseria y os ordena la iniquidad,
mientras que Allah os promete el perdón y Su gracia.
Sura 2 – al Baqarah
(275) Los que comen de la usura se levantarán en un estado de conmoción, como se levanta el que ha sido tocado por el shaytan. Y ello porque dicen: “La usura es como el comercio.” ¿Cómo es entonces que Allah ha hecho lícito el comercio y ha prohibido la usura?
Sura 2 – al Baqarah
(36) Una vez hubo alumbrado, exclamó: “¡Señor mío! He dado a luz una hembra,” y bien sabía Allah lo que había alumbrado, pues no es el varón como la hembra. “La he llamado Mariam. A ella y a su descendencia los refugio en Ti del shaytan despreciado.”
Sura 3 – ali ‘Imran
(155) Los que de vosotros huyeron el día en el que se encontraron los dos ejércitos fue porque el shaytan les indujo a flaquear aprovechándose de lo que de iniquidad había en sus corazones, pero Allah les perdonó. Allah es El Perdonador, El que controla Su ira.
Sura 3 – ali ‘Imran
(175) Así actúa el shaytan con vosotros. Os atemoriza con sus secuaces. “Mas no les temáis a ellos, temedme a Mí si sois creyentes.”
Sura 3 – ali ‘Imran
(38) Los hay que dan de su riqueza para que los vea la gente, pero no creen en Allah ni en el Último Día. Quien tenga al shaytan por amigo íntimo –qarin– que sepa que ha tomado por amigo
a un mal compañero.
Sura 4 – an Nisa

En la siguiente aleya vemos que el shaytan es aquí el susurro de Iblis, pero también Iblis manifestado en ese susurro o en hombres y yin. Perder al insan y a los yin es lo único que desea Iblis. No le ha quedado otra razón de ser.

(60) ¿No te has fijado en los que pretenden creer en lo que se te ha hecho descargar y en lo que se hizo descargar antes de ti? Quieren apelar a los taghut a pesar de que se les ha ordenado no seguirles. El shaytan quiere que se pierdan llevándoles a un extravío del que no puedan volver.
Sura 4 – an Nisa

En el artículo XII hemos visto que uno de los significados de shaytan es el que ha dejado de tener valor, nulo, vacío. En la siguiente aleya se nos recuerda que Iblis y todo su ejército de shayatin no tienen, en realidad, ninguna fuerza, excepto la que nosotros les damos.

(76) Los que creen luchan por la causa de Allah y los encubridores luchan por la causa de los taghut. ¡Combatid a los secuaces del shaytan! Débil en verdad es su estratagema.
Sura 4 – an Nisa
(83)… Si no fuera por la gracia de Allah y por Su rahmah, la mayoría de vosotros
seguiríais al shaytan.
Sura 4 – an Nisa
(117) Invocan a diosas en vez de a Él, e invocan al rebelde shaytan, (118) a quien Allah maldijo y él respondió diciendo:
“He de tomar la parte de Tus siervos que esté prescrita.
Sura 4 – an Nisa
(119) Los extraviaré y les haré albergar falsas esperanzas. Les ordenaré y harán cortes en las orejas del ganado, y alterarán la creación de Allah.” Quien tome al shaytan como protector en vez de a Allah habrá caído en la más irremisible perdición. (120) Les hace promesas y les da motivos de esperanza, pero las promesas del shaytan no son, sino engaños.
Sura 4 – an Nisa
(90) ¡Creyentes! En las bebidas fermentadas que contienen alcohol, en los juegos de azar, en las estatuas y en todo tipo de monumentos paganos, así como en los oráculos, ha dejado el shaytan su inmundicia. Alejaos, pues, de todo ello para que salgáis victoriosos. (91) Lo que el shaytan quiere conseguir con el vino y los juegos de azar es que haya enemistad y odio entre vosotros,
para de esta forma apartaos del recuerdo de Allah y de la salah.
¿Acaso no ha llegado la hora de que terminéis con todo eso?
Sura 5 – Maidah

En las siguientes aleyas se nos informa de la estrategia del shaytan, de la estrategia del susurro de Iblis –nos presenta nuestras malas y erróneas acciones como si fueran las mejores posibles, y eso nos tranquiliza y nos sirve de argumento cuando el qarin positivo nos advierte de que no sigamos por ese camino de perdición.

(43) ¡Por qué no lo hicieron cuando les llegó la aflicción! Sus corazones en cambio se endurecieron y el shaytan hizo que les parecieran hermosas y loables sus obras.
Sura 6 – al An’am
(48) El shaytan les hizo creer que lo que hacían era lo correcto.
Sura 8 – al Anfal
(63) ¡Por Allah! Hemos enviado Mensajeros a todas las ummah antes de ti, pero el shaytan les hizo ver
sus iniquidades como la más bella forma de actuar.
Sura 16 – an Nahl
(68) Cuando veas que se meten en conversaciones en las que tratan sin ningún rigor Nuestras aleyas, apártate de ellos hasta que cambien de tema. Quizás el shaytan te distraiga, pero cuando caigas de nuevo en la cuenta de lo que están hablando, no sigas sentado con los infames.
Sura 6 – al An’am
(142)… Comed de aquello con lo que Allah os provee y no sigáis los pasos del shaytan –vuestro enemigo declarado.
Sura 6 – al An’am
(20) Mas el shaytan les susurró hasta que fueron conscientes de sus vergüenzas.
Sura 7 – al ‘Araf
(22) …“¿No os había prohibido ese árbol y os había advertido que el shaytan
era para vosotros un enemigo declarado?”
Sura 7 – al ‘Araf
(27) ¡Banu adam! Que no os induzca el shaytan a la rebelión como ya lo hizo con vuestros padres sacándoles del Jardín y despojándoles de su vestimenta para que fueran conscientes de sus partes pudendas. Él y los de su tribu os ven desde donde vosotros no los veis.
Hemos hecho a los shayatin aliados de los encubridores.
Sura 7 – al ‘Araf
(175) Infórmales de aquél a quien habíamos dado Nuestros signos y se desentendió de ellos.
El shaytan entonces fue tras él y le sedujo.
Sura 7 – al ‘Araf

En las siguientes aleyas se nos informa de otra estrategia del shaytan, del susurro de Iblis –nos hace olvidar nuestro origen de criaturas, que hay un Creador, que hay Ajirah y que hay Jardín y hay fuego. Nos entretiene –con celebraciones, fiestas, drogas, programas televisivos, películas, música… hasta que caemos en la más absoluta ghaflah (olvido, negligencia).

(200) Si el shaytan te incita al mal y a la discordia, busca la protección de Allah… (201) Cuando el shaytan incita a los temerosos con sugestiones maléficas, éstos recuerdan y el recuerdo les hace percibir la realidad.
Sura 7 – al ‘Araf
(42) Entonces le dijo al que, en un principio, se iba a salvar: “Menciona mi nombre a tu señor.” Mas el shaytan hizo que se olvidara de ello y permaneció en la cárcel varios años.
Sura 12 – Yusuf
(11) Hizo que os cubriera una somnolencia reparadora y que cayera sobre vosotros agua del cielo para purificaros con ella de la inmundicia del shaytan, para infundir fuerza a vuestros corazones y afirmar así vuestros pasos.
Sura 8 – al Anfal
(5) Le dijo su padre: “¡Hijo mío! No les cuentes este sueño a tus hermanos, pues si lo haces, tramarán algo malo contra ti. El shaytan es un enemigo declarado del hombre –insan.”
Sura 12 – Yusuf

En las siguientes aleyas se nos informa de aún otra estrategia del shaytan, del susurro de Iblis –la discordia. El shaytan siembra cizaña entre los hombres, separa al esposo de la esposa, a los hijos de los padres, a los discípulos de los maestros, a los súbditos de los gobernantes (el shaytan lo llama revoluciones), hasta que de esta forma destruye las sociedades.

(100) Condujo a sus padres hasta su trono, y todos ellos cayeron postrados ante él. Dijo Yusuf entonces: “¡Padre mío! Esta es la interpretación del sueño que tuve –mi Señor lo ha hecho realidad. Me concedió Su gracia al sacarme de la prisión y al haberos traído aquí desde el desierto después de que el shaytan sembrara la discordia entre mis hermanos y yo.
Sura 12 – Yusuf
(53) Di a Mis siervos que hablen de la mejor manera, pues el shaytan siembra la discordia entre ellos. El shaytan es para el hombre –insan– un enemigo declarado.
Sura 17 – al Isra
(52) No hemos enviado antes de ti ningún Mensajero ni tampoco Profeta al que no echase el shaytan algo en su deseo cuando meditaba sobre un asunto, pero Allah abroga lo que el shaytan arroja y afirma y hace prevalecer Sus aleyas. Allah actúa y juzga según Su conocimiento
(53) para hacer que lo que arroja el shaytan sea un motivo de discordia entre los que tienen una enfermedad en sus endurecidos corazones.
Los infames están en un cisma que cada vez les aleja más de la verdad.
Sura 22 – al Hayy
(17) Así lo hemos protegido contra todo shaytan proscrito.
Sura 15 – al Hiyr
(98) Cuando recitéis el Qur-an, refugiaos en Allah del shaytan proscrito.
Sura 16 – an Nahl
(27) Los derrochadores son hermanos de los shayatin, y el shaytan encubre
las bendiciones de su Señor.
Sura 17 – al Isra

El calificativo que más define al shaytan, al susurro de Iblis, es el de embaucador, ya que su baza mayor es ofrecer el paraíso en dunia. Todos sabemos que eso es algo imposible –no puede haber paraíso donde hay muerte y enfermedad. El hombre lo sabe, pero en lo más recóndito de su corazón alberga la esperanza de un nuevo sistema médico, de una nueva tecnología que nos haga inmortales y poderosos. Iblis conoce las debilidades de los hombres y de los yin y utiliza su susurro, el shaytan, para convencer al hombre de que es posible.

(64) Susúrrale la rebeldía a quien puedas, cae sobre ellos con tu caballería e infantería, hazte socio en su riqueza e hijos y hazles promesas, pero las promesas del shaytan no son, sino engaños.
Sura 17 – al Isra
(120) Pero le susurró el shaytan y le dijo: “¡Adam! ¿Quieres que te indique el árbol de la inmortalidad y de un dominio que no se extinguirá jamás?”
Sura 20 – Ta Ha
(22) Dirá el shaytan cuando llegue la hora del juicio final: “Allah os hizo una promesa y esa promesa ha resultado ser verdadera. También yo os prometí algo, pero no fue mi promesa, sino un fraude.
Sura 14 – Ibrahim
(29) Me extravió del recuerdo después de haberme llegado.” El shaytan es para el hombre –insan– un terrible desengaño.
Sura 25 – al Furqan
(25) A los que dan la espalda después de habérseles clarificado la guía,
el shaytan les tienta con falsas esperanzas.
Sura 47 – Muhammad
(16) Como el shaytan cuando le dice al hombre: “Encubre la verdad,” y cuando la ha encubierto, le dice: “Soy inocente de lo que encubres. Yo temo a Allah, el Señor de todos los dominios.”
Sura 59 – al Hashr
(63) Dijo: “¿Acaso no advertiste que cuando nos dirigíamos hacia las rocas me olvidé del pez? Sólo el shaytan me hizo olvidarme y no acordarme de él, y este se deslizó prodigiosamente hacia el mar.”
Sura 18 – al Kahf
(44) ¡Padre! No adores al shaytan, pues en verdad que el shaytan es rebelde con el Rahman. (45) ¡Padre! Temo que te llegue un castigo del Rahman y seas de los aliados del shaytan.”
Sura 19 – Mariam
(21) ¡Creyentes! No sigáis los pasos del shaytan. Que sepa quien siga sus pasos que él sólo ordena la indecencia y la iniquidad.
Sura 24 – an Nur
(24) La encontré a ella y a su pueblo adorando al Sol en vez de a Allah.” El shaytan les hace creer que es correcto lo que hacen y de esa manera les ha desviado del camino, y no tienen guía.”
Sura 27 – an Naml

En la siguiente aleya, Musa culpa al shaytan de haberle inducido a matar a ese hombre. Esta obviamente es la obra del qarin quien ha utilizado elementos culturales e ideológicos (el hombre que ha matado no era de su taifa) y ha promovido su agresividad. En este caso, su qarin ha actuado como un shaytan.

(15) Entró en la ciudad mientras la gente estaba inatenta ocupada en sus quehaceres y encontró en ella a dos hombres peleando, uno era de su misma secta y el otro de sus enemigos. Entonces el que era de los suyos le pidió ayuda contra el que era de sus enemigos y Musa le golpeó con el puño, matándole. Dijo: “Esto es obra del shaytan.” Él es un enemigo que claramente lleva al extravío.
Sura 28 – al Qasas
(38) Y los ad y los Zamud. En los lugares en los que habitaban tenéis la prueba de su destrucción. El shaytan hizo que su forma de proceder les pareciera acertada y les desvió del camino a pesar de que se les había dado capacidad para entender y percibir con claridad.
Sura 29 – al Ankabut
(21) Cuando se les dice: ¡Seguid lo que Allah ha hecho descender! Dicen: “¡De ninguna manera! Seguiremos aquello en lo que encontramos a nuestros padres.” ¿Acaso el shaytan no los está llamando al castigo del sair?
Sura 31 – Luqman

Está el partido de Allah y está el partido de Iblis –todos los shyatin que le siguen y trabajan para él de entre los hombres y los yin. Este es el partido de los perdedores.

(6) El shaytan es para vosotros un enemigo. Tomadlo, pues, como tal. Lo que hace es llamar a los de su partido al tormento del sair.
Sura 35 – Fatir
(19) Los domina el shaytan y les hace apartarse del recuerdo de Allah. Esos son los del partido del shaytan. ¿Acaso no son los perdedores los del partido del shaytan?
Sura 58 – al Muyadilah
(60) ¿Acaso no hice un pacto con vosotros, banu adam, de que no adoraseis al shaytan –él es para vosotros un claro enemigo–
Sura 36 – Ya Sin
(6) Hemos adornado el cielo de este mundo con estrellas,
(7) y lo hemos protegido de todo shaytan rebelde.
Sura 37 – as Saffat

En la siguiente aleya, se nos informa que Ayyub ha sido tocado por el shaytan y a consecuencia de ello le ha entrado la enfermedad. Allah el Altísimo nos ha dado un cuerpo extremadamente complejo y por ello le ha asignado determinados parámetros a todos sus elementos, de forma que haya un equilibrio perfecto entre todos ellos –la presión específica con la que deben fluir los líquidos, especialmente la sangre; las reacciones químicas del metabolismo… Cuando este equilibrio se altera, se altera el estado de salud y es substituido por el estado de enfermedad, estado que Allah el Altísimo utiliza para muchos fines –poner a prueba la paciencia de Sus siervos, castigar ciertos comportamientos, activar la alarma del recuerdo y de esta forma sacarnos del estado de ghaflah o ser causa de nuestra muerte. Por lo tanto, la enfermedad es un factor fundamental del escenario existencial que el shaytan utiliza para crear desaliento y rebeldía en el insan. En este sentido, el Islam intenta eliminar todos los elementos negativos de nuestra forma de vida, como trasnochar, comer indebidamente, caer en el sedentarismo, envidiar, calumniar, derrochar… todo ello actúa como un alterador de la salud y todo ello es utilizado por los shayatin para provocar en el hombre la enfermedad. En este sentido, el Profeta Muhammad (s.a.s) desarrolló la medicina preventiva como un medio de evitar la alteración del equilibrio que debe prevalecer en el hombre.

(41) Recuerda a Nuestro siervo Ayub cuando suplicó a su Señor: “¡El shaytan me ha tocado con aflicción y sufrimiento!”
Sura 38 – Sad

En la siguiente aleya, se nos informa de la mejor arma para defendernos del susurro de Iblis –refugiarnos en Allah; es decir, recordar, volver al recuerdo de la trama existencial.

(36) Si te incita al mal el shaytan, refúgiate en Allah –El que está atento a todo cuanto acontece en Su creación, y actúa según Su conocimiento.
Sura 41 – Fussilat
(62) Que no os extravíe el shaytan. Él es para vosotros un enemigo declarado.
Sura 43 – az Zujruf
(10) Las confidencias vienen del shaytan para apesadumbrar a los creyentes, pero no les causará ningún daño si no es por la voluntad de Allah.
En Allah se abandonan los creyentes.
Sura 58 – al Muyadilah

 

 los shayatin (plural de shaytan)

Al analizar las siguientes aleyas vemos claramente que el término “shayatin” no define o hace referencia a una entidad distinta de la entidad “shaytan” –simplemente es su plural. Ya hemos visto que shaytan es un concepto, es el susurro de Iblis, y este susurro actúa desde el interior del hombre –por medio de su qarin– o desde el exterior –por medio de los shayatin de entre los hombres y los yin.

En cuanto a la posibilidad que apuntan algunos estudiosos del Qur-an revelado al Profeta Muhammad (s.a.s) de una posible relación sexual entre los hombres y los yin y, por lo tanto, a una descendencia común, nos parece altamente improbable. La única posibilidad que cabría sería la de que los hombres yin pudieran activar, de alguna forma, el óvulo de las mujeres insan. La criatura que de esa relación anti natura resultaría sería un insan con ciertas características de los yin –habría habido una cierta alteración genética. Esta idea ha recorrido la literatura universal durante siglos. Las últimas expresiones las encontramos en la novela de Andrew Neiderman The devil’s advocate que fue llevada al cine por el director Taylor Hackford en 1997, y en la película del director polaco, Roman Polanski, Rosemary’s Baby. En ambas es siempre una mujer insan la que es fecundada o su óvulo activado por el shaytan. En todo caso, en ambas películas hay varios errores en cuanto a la entidad “diablo” o “demonio”. Aquí no se trata de un susurro, sino de una intervención física y, por lo tanto, deberíamos substituir el término “shaytan” por el de Iblis o yin. En todo caso, shaytan aquí significaría un yin maléfico que trabaja para Iblis. No obstante, en el Qur-an revelado al Profeta Muhammad (s.a.s) no hay ninguna indicación al respecto.

(14) Cuando se encuentran con los que creen, declaran: “Creemos,” pero cuando están a solas con sus shayatin, dicen: “Tened por seguro que somos de los vuestros. Tan sólo nos estábamos burlando.”
Sura 2 – al Baqarah
(102) Seguían lo que recitaban los shayatin en el reinado de Sulayman, pero no fue Sulayman quien encubrió la verdad, sino que fueron los shayatin quienes la encubrieron,
Sura 2 – al Baqarah
(71) Pregúntales: “¿Deberíamos invocar, en vez de a Allah, a lo que no nos beneficia ni nos perjudica y volvernos sobre nuestros pasos después de que Allah nos ha guiado? ¿Deberíamos comportarnos como aquel al que los shayatin han seducido y va desorientado y confuso por la Tierra, a pesar de que tiene amigos que le llaman a la guía: ‘¡Ven con nosotros?’” Proclama: “La guía de Allah es la guía, y se nos ha ordenado someternos al Señor de todos los dominios,
Sura 6 – al An’am
(112) Para cada Profeta hemos dispuesto shayatin de entre los hombres y los genios que son sus enemigos y se inspiran unos a otros palabras adornadas de engaño. Si esa fuera la voluntad de Allah, no lo harían. Déjalos con las falsedades que forjan.
Sura 6 – al An’am
(121) No comáis de aquello sobre lo que no haya sido mencionado el nombre de Allah, pues hacerlo es una abominación. El trabajo de los shayatin consiste en inspirar a sus secuaces para que polemicen con vosotros. Si les obedecierais, seríais de los idólatras.
Sura 6 – al An’am
(27) ¡Banu Adam! Que no os induzca el shaytan a la rebelión como ya lo hizo con vuestros padres sacándoles del Jardín y despojándoles de su vestimenta para que fueran conscientes de sus partes pudendas. Él y los de su tribu os ven desde donde vosotros no los veis.
Hemos hecho a los shayatin aliados de los encubridores.
Sura 7 – al ‘Araf
(30) A unos los habrá guiado, y para otros se habrá confirmado el extravío. Ellos habían tomado a los shayatin como sus aliados en vez de a Allah,
y creyeron que estaban guiados.
Sura 7 – al ‘Araf
(27) Los derrochadores son hermanos de los shayatin, y el shaytan encubre
las bendiciones de su Señor.
Sura 17 – al Isra
(68) Por tu Señor que los reuniremos a todos, y a los shayatin. Luego les haremos comparecer alrededor de yahannam, arrodillados.
Sura 19 – Mariam
(83) ¿Acaso no ves que hemos enviado shayatin contra los encubridores que les seducen al mal y les azuzan, de forma que no hay paz en ellos, sino ansiedad y nerviosismo?
Sura 19 – Mariam
(82) Entre los shayatin había unos que buceaban para él y realizaban, aparte de eso, otros trabajos. Éramos sus custodios.
Sura 21 – al Anbiya
(97) Di: “¡Señor! En Ti me refugio de las sugestiones diabólicas de los shayatin,
(98) y de que acudan a mí con su maldad.”
Sura 23 – al Muminun
(210) No descienden con él los shayatin. (211) Ni deben ni pueden hacerlo.
Sura 26 – ash Shu’ara
(221) ¿Queréis que os revele sobre quien descienden los shayatin?
(222) Descienden sobre todo malvado embustero
(223) que les presta oídos. La mayoría de ellos mienten.
Sura 26 – ash Shu’ara
(64) Es un árbol en la parte más baja del yahim. (65) Los brotes de sus ramas
son como cabezas de shayatin.
Sura 37 – as Saffat
(37) Los shayatin trabajaban para él construyendo y buceando.
Sura 38 – Sad
(5) Hemos adornado el cielo de dunia con luceros, y los hemos dispuesto para expulsar a los shayatin –a quienes hemos preparado el castigo del sair.
Sura 67 – al Mulk

C2 – ALFABETOS LINEADOS

c2

Como se puede apreciar en el gráfico de arriba, los alfabetos originales eran líneas e incluso los actuales los podemos transformar en líneas. La diferencia con los alfabetos de letras es que a una línea le podemos dar un valor o significado completo e independiente y, al mismo tiempo, podemos ir añadiendo más significados según le vamos adjuntando otras líneas. Por el contrario, cuando utilizamos letras, la unidad más simple de significado es una palabra que puede constar de 3, 4, 5 o más letras. Para expresar una idea necesitaremos al menos de una frase compuesta de varias palabras. De esta manera necesitaremos de un gran espacio para poder expresar lo que utilizando el sistema lineado lo podríamos encapsular en un conjunto de líneas agrupadas como un solo carácter que ocuparían lo que ocupa una letra. Sin embargo, el problema de utilizar un sistema alfabético basado en letras no acaba en la gran cantidad de espacio que se necesita para expresar cualquier bloque de comunicación, el problema se extiende a la necesidad de utilizar conectadores, intensificadores o marcadores, que definan y maticen el significado de las palabras, lo que a su vez incrementa aún más el espacio requerido. Por ejemplo, la expresión -”Aquel hombre en su juventud era una persona íntegra, pero ahora, en la vejez, se ha convertido en un hombre mezquino y corrupto.” Utilizando un sistema lineado, esta misma frase se podría expresar con un solo carácter:

carac

Según se van redondeando las líneas y se van convirtiendo en meras letras, vamos necesitando más elementos explicativos como los signos de puntuación sin los cuales hoy la mayoría de la gente no podría seguir un texto, ya que las letras no significan nada en sí. De alguna forma es como el papel moneda y las monedas de oro. Estas tienen en sí un valor real, el valor de su peso (2 gramos, 5 o 50), mientras que el papel moneda no tiene en sí ningún valor.

El sistema de cuevas inundadas más grande del mundo.

MÉJICO

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Muestras de escritura cuneiforme.

Escritura lineal

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Científicos mexicanos descubren el sistema de cuevas inundadas más grande del mundo, que se extiende a lo largo de 216 millas (347 km) y está lleno de diferentes tipos de objetos. Entre ellos esta vasija con escritura lineal. El arqueólogo subacuático Guillermo de Anda, del Instituto Nacional de Antropología e Historia de México, dirigió el Gran Proyecto del Acuífero Maya (GAM), que durante décadas ha estado explorando cuevas submarinas en la costa caribeña de la Península de Yucatán en México. La región tiene 358 sistemas de cuevas inundadas de agua dulce que se extienden a lo largo de más de 870 millas (1.400 km). De Anda explicó que su logro tiene una gran importancia:»Esta inmensa cueva representa el sitio arqueológico sumergido más importante del mundo». «Tiene más de un centenar de contextos arqueológicos, entre los que se encuentran evidencias de los primeros pobladores de América, así como de la fauna extinta y, por supuesto, de la cultura maya». El esfuerzo de investigación actual ha durado10 meses y demostró que dos sistemas de cuevas, el Sistema Sac Actun y las cuevas de Dos Ojos son en realidad parte de una cavidad continua y ciertamente gigantesca en la Tierra. Las impresionantes cuevas presentan un invalorable botín científico, donde los buceadores encuentran una gran cantidad de objetos de cerámica, restos (incluidos los de los primeros humanos, perezosos gigantes y tigres) y fauna extinta. De Anda llamó a las cuevas un «túnel del tiempo que te transporta a un lugar hace entre 10.000 y 12.000 años».

ARTICULO XXII – LOS ACTORES EN LA CREACION DE ALLAH

art22

A) INTRODUCCIÓN

Hay una tendencia, hasta cierto punto lógica, a confundir el aspecto ejecutivo de la creación con el diseño y planificación de la misma. Sin embargo, son dos aspectos diferentes de una misma realidad –Allah el Altísimo.

Cuando decimos: “Todo viene de Allah” o “Allah lo ha hecho, lo ha creado” estamos hablando desde el nivel de poder, el cual pertenece exclusivamente a Allah el Altísimo. Sin embargo, cuando descendemos al nivel de ejecución, esas frases dejan de ser precisas, aunque en términos absolutas sean ciertas. Tenemos un claro ejemplo de ello en la siguiente aleya:

(17) No fuisteis vosotros quienes los matasteis, sino que fue Allah Quien los mató. Ni arrojabas tú cuando arrojabas, sino que era Allah Quien arrojaba. No lo hicimos, sino para agraciar
 a los creyentes con una prueba de la que salieran victoriosos. Allah está atento
a todo cuanto acontece en Su creación, y actúa según Su conocimiento.
Sura 8 – al Anfal

Si tomamos esta aleya literalmente, será Allah Quien haya arrojado y Quien haya matado. Sin embargo, esa habrá sido la realidad a nivel de poder. A nivel de ejecución, en cambio, Allah el Altísimo utilizará a Sus siervos para llevar a cabo esa acción. Lo vemos en esta misma aleya: No lo hicimos, sino para agraciar a los creyentes con una prueba de la que salieran victoriosos. Aquí el narrador, en primera persona del plural, nos da cuenta del suceso, poniéndose ellos –el Consejo Supremo y los maliakah– como los autores. Este vaivén –Allah, Nosotros– muestra claramente el paso del nivel de poder al nivel de ejecución.

Allah no ha elegido para esta creación el sistema de la varita mágica, sino el de causa-efecto aparentes (ver artículo XIII). Ello hace que los fenómenos que acontecen dentro de nuestro campo de percepción se acomoden a nuestra estructura lógica y racional. Hay cosas que nos sorprenden, nos maravillan, pero en ningún caso suponen un escándalo para la razón. Hay una continuidad y repetición constantes –cada día vemos el mismo paisaje, las mismas reacciones, la misma gente que va envejeciendo paulatinamente, los mismos ruidos producidos por los mismos objetos o elementos. Nunca cae lluvia de un cielo azul completamente despejado. Los árboles desprenden oxígeno durante el día y el agua hierve a 100oC. Es esta “rutina” la que hace que aceptemos la existencia, que podamos aprender y planificar –la creación está sintonizada con nuestras propias capacidades y características psicológicas.

No hablamos de cómo se desarrollan las cosas en el sistema operativo, ya que eso está fuera de nuestra cognición (ver artículo IX). Hablamos de cómo se desenvuelven en el sistema funcional que es el que nos atañe, el que percibimos y podemos comprender. En este sentido, el Qur-an forma parte del sistema funcional, es comprensible y expresa, todo él, el sistema con el que Allah el Altísimo ha creado la existencia y la mantiene.

La razón de este preámbulo es hacernos entender que en el sistema funcional y a nuestro nivel ontológico, Allah el Altísimo no actúa, no crea, no castiga, no protege… Todas estas acciones las realiza a través de Sus siervos –Yibril y Mikal (y otras entidades de elevado rango no mencionadas por su nombre en el Qur-an), los malaikah, Iblis y sus huestes, los insan y los yin, los animales, las plantas, así como los elementos sin nafs (viento, lluvia, rocas, volcanes…).

Por sorprendente que resulte la propuesta que acabamos de hacer, lo cierto es que cada día presenciamos esta realidad, este sistema. Cuando vamos al mercado, nos detenemos en un puesto de verduras y compramos un kilo de tomates. Antes de irnos con la mercancía debemos pagarle al tendero, de la misma forma que él ha pagado al distribuidor y éste al mayorista, quien a su vez ha pagado al agricultor. No acaba aquí la cadena causa-efecto. El agricultor tuvo que pagar las semillas, comprar herramientas, abonos, maquinaria… Y desde aquí se ramifican los actores hasta completar una red gigantesca de proveedores, mayoristas, fabricantes, distribuidores, transportistas… una red imposible de seguir. Y, sin embargo, tan sólo hemos apretado un botón –tomates. ¿Cómo de complicada será entonces la red completa del sistema económico de una sociedad dada? ¿Cuántas ramificaciones tendrá esa red cuando la asociemos a la red educativa, social, militar, política…? Algo realmente inimaginable. No obstante, esa red general que aglutina al resto de las redes específicas, ha sido creada y regulada por un sistema de leyes y de normas que emanan de un mismo organismo –el gobierno. Sin embargo, el presidente o el rey o el sultán… no han plantado los tomates, ni han conducido los camiones que los han transportado hasta los mercados, ni han regado los campos, ni han comprado las semillas. Todo se ha hecho por su mandato, pero sin sus manos.

Algo parecido ocurre en el Sistema Divino (ver artículo X). Los tomates han llegado al mercado, pero en ninguno de los procesos hemos visto la mano de Allah el Altísimo. Y, sin embargo, Él es la causa “real” de todo cuanto acontece en el universo.

Este hecho es el que prevalece igualmente en el Qur-an –se nos va hablando de estos actores, de los malaikah, de Yibril, del Consejo Supremo, de los Profetas, de los yin, de hombres determinados que han jugado un importante papel, positivo o negativo, en el devenir humano, como es el caso de Firaun. Es a los actores, a las terminales de la voluntad de Allah, a los que vemos o imaginamos.

(23) Somos Nosotros Quienes descargamos sobre ti el Qur-an gradualmente.
Sura 76 – al Insan

Esta aleya se está refiriendo al Consejo Supremo, que ha sido el encargado de organizar y preparar las aleyas para que, en este caso, Yibril pudiera transmitírselas al Profeta Muhammad (s.a.s):

(97) Di: “Quien sea enemigo de Yibril ha de saber que es él quien lo descarga
en tu corazón por la voluntad de Allah.
Sura 2 – al Baqarah

Sin embargo, la causa real de ese descargue es Allah el Altísimo (ver artículo XIII):

(174) Los que ocultan lo que Allah ha hecho descargar del Kitab y lo venden a bajo precio no ingerirán en sus vientres, sino fuego y el Día del Resurgimiento Allah no les hablará ni les purificará. Para ellos habrá un doloroso castigo.
Sura 2 – al Baqarah

En las tres aleyas se nos informa de que se ha descargado el Qur-an sobre el Profeta Muhammad (s.a.s), y al mismo tiempo se nos explica quién ha sido el actor a nivel de poder –Allah– y quiénes han sido los actores a nivel de ejecución –en la primera fase (preparación) el Consejo Supremo, y en la segunda fase (transvasación) Yibril. Aún habría que mencionar a un cuarto actor –el narrador, el portavoz del Consejo Supremo, el que nos cuenta el suceso.

Esta sería la base sobre la que se habría montado la estructura narrativa del Qur-an –nivel de poder y nivel de ejecución, y en cada uno de estos niveles, actores diferentes.

B) LOS ACTORES EN EL QUR-AN – LA EXPRESIÓN “TU SEÑOR”

En las siguientes aleyas tenemos un ejemplo de los niveles de actuación operando en el Sistema Divino:

(30) Cuando dijo tu Señor a los malaikah: Voy a poner un sucesor en la Tierra,” dijeron: “¿Vas a poner en ella a quien la corrompa y derrame sangre, siendo que nosotros declaramos Tu perfección y alabamos Tu pureza?” Dijo: “Yo sé lo que vosotros no sabéis.”
(31) Y enseñó a Adam todos los nombres. Luego los mostró a los malaikah y les dijo: “¡Informadme de los nombres de éstos si es verdad lo que decís!”
(32) Dijeron: “¡En verdad que eres perfecto en tus acciones y en tu comprensión! No sabemos más de lo que Tú nos has enseñado. Posees el conocimiento y la Hikmah.”
(33) Dijo: “¡Adam! Infórmales de sus nombres.” Cuando les hubo informado de sus nombres, exclamó: “¿No os dije que conocía lo oculto de los Cielos y de la Tierra, lo que evidenciáis y lo que habíais estado escondiendo?”
Sura 2 – al Baqarah

Los soldados de la guarnición que protege cierta localidad dentro de un reino cualquiera nunca han visto al Rey ni han oído su voz. La mayoría de ellos tampoco conoce personalmente al Gobernador de esa provincia. Dependiendo del grado que detenten, sólo tendrán relación con sus más inmediatos superiores. Sin embargo, hay una perfecta armonía en el reino. Las órdenes se transmiten siguiendo un sistema de poder –el Rey, el Consejo, los visires, los secretarios, los emisarios… hasta llegar al último rincón del dominio real. Más tarde, esas órdenes se irán materializando siguiendo un sistema de ejecución y vigilancia, de control y verificación. Si el insan ha organizado sus sociedades de esta forma, es porque así es en el Sistema Divino. Nuestro mundo es un reflejo del mundo celeste aunque haya una gran diferencia ontológica y de manifestación.

En las aleyas que acabamos de citar se nos muestra cómo se manifiesta el Sistema Divino de Transmisión y Ejecución cuando interactúa con el insan.

El Consejo Supremo al-malai al-a’la الْمَلإِ الأَعْلَى (37:8 y 38:69), por orden de Allah el Altísimo, comunica a ciertos malaikah a través de Yibril la decisión de crear una entidad que substituya al bashar –les está informando del proyecto insan (ver artículo XVII y apéndice G, apartado VI).

Este escenario, con numerosos actores en juego, provoca ipso facto infinidad de objeciones, ya que en la interpretación “oficial” del Qur-an no se hace distinción entre el nivel de poder y el nivel de ejecución –todo viene de Allah, excepto los tomates.

LA PRIMERA OBJECIÓN apunta al hecho de interpretar la expresión “tu Señor” como refiriéndose a Yibril en vez de a Allah el Altísimo. Sin embargo, la expresión “tu Señor” se utiliza en el Qur-an para referirse a tres entidades diferentes:

-Un insan:

(42) Entonces le dijo al que, en un principio, se iba a salvar: “Menciona mi nombre a tu señor.” Mas el shaytan hizo que se olvidara de ello y permaneció en la cárcel varios años.
Sura 12 – Yusuf

El contexto de esta aleya es la cárcel en la que está prisionero el Profeta Yusuf (a.s) y a la que acaban de entrar dos nuevos presos. Uno de ellos ha tenido un sueño y le ruega a Yusuf que se lo interprete. Después de hacerlo, Yusuf le pide al que se va a salvar que mencione su nombre a “tu señor”. Al no haber mayúsculas en árabe, la grafía del término rab رَبّ no varía en ningún caso.

-Yibril (ver artículo III, apartado B):

(21) Cuando la Tierra sea arrasada hasta quedar plana (22) y venga tu Señor y vengan los malaikah en filas y filas, (23) y se haga venir ese Día a yahannam –ese Día el hombre recordará. ¿Pero de qué le servirá entonces recordar?
Sura 89 – al Fayr

Allah no viene ni va. Es Su creación la que se mueve, la que actúa según Su voluntad. La siguiente aleya explica y delimita quién es “tu Señor”:

(38) El Día en el que el Ruh y los malaikah estén alineados en formación (en filas) nadie hablará excepto aquél a quien el Rahman autorice, y hablará con rectitud. (39) Ese será el Día de la Verdad. Así pues, quien quiera que busque refugio en su Señor.
Sura 78 – an Naba

Vemos en ambas suras la descripción de un mismo escenario y de unos mismos actores –el Ruh y los malaikah, “tu Señor” y los malaikah… en filas y filas, en formación. Al comparar estas dos suras podemos advertir claramente que el Ruh de la sura 78 equivale a “tu Señor” de la sura 89 –Yibril; en ambos casos van acompañados de los malaikah, miles de ellos, en filas y filas, en formación. Es la Hora y la vida de este mundo ha tocado a su fin. De manera similar está descrito este momento en el Nuevo Testamento:

…y verán al Hijo del Hombre (أبن الإنسان en el texto en árabe) viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria. Y enviará a sus ángeles con gran voz de trompeta…

Mateo 24-30/31

-Allah el Altísimo:

(98) ¡Mas declara la total perfección de tu Señor más allá de toda contingencia,
alabándole y sé de los que se postran!
Sura 15 – al Hiyr

LA SEGUNDA OBJECIÓN viene de los atributos que los malaikah confieren a “tu Señor”:

وَنَحْنُ نُسَبِّحُ بِحَمْدِكَ وَنُقَدِّسُ لَكَ

…siendo que nosotros declaramos Tu perfección y alabamos Tu pureza

El término sabbaha سَبَّحَ, segunda forma del verbo sabaha سَبَحَ, significa estar libre de cualquier imperfección o impureza, y también magnificar, celebrar, alabar, glorificar… todos ellos atributos que, como en el caso de “señor”, pueden ser utilizados, según el contexto, para distintas entidades –“tal escritor ha sido muy alabado por su último libro”; “ha sido muy celebrado y alabado el discurso de tal congresista”; es muy común decir “estás en la gloria” o “vives en la gloria”. Al mismo tiempo, podemos utilizar estos atributos cuando nos dirigimos a Allah el Altísimo. Alguien podría preguntar: ¿Cómo es posible que un mismo atributo pueda ser utilizado para un insan y para el Todopoderoso? La explicación a este desconcertante fenómeno, pero, por otra parte, existente en todas las lenguas, viene del hecho de que lo humano, cualquier manifestación humana, es un reflejo del Sistema Divino. Nuestras sociedades son reflejos de “la Sociedad Divina, y también los atributos con los que nos calificamos entre nosotros los hemos tomado de los Atributos Divinos –Allah es karim y también a nivel humano decimos de alguien que es karim. Sin embargo, la generosidad y la nobleza en Allah son absolutas, objetivas, mientras que en el insan son relativas y subjetivas (es decir, a veces la generosidad se puede convertir en derroche).

El caso de Yibril, no obstante, no es el caso del insan, ya que Yibril es alabado en el Qur-an como una entidad inimaginable para el hombre:

(19) En verdad que es la palabra de un noble Mensajero, (20) dotado de fortaleza, junto al Dueño del Arsh firmemente asentado, (21) allí obedecido y digno de confianza. (22) Vuestro compañero no es ningún poseso. (23) Tened por cierto que lo vio en el claro horizonte.
Sura 81 – at Takwir
(1) ¡Por el germen cuando despunta! (2) Que vuestro compañero no está extraviado ni actúa por ignorancia. (3) Ni habla arbitrariamente. (4) No es, sino una revelación que se le inspira, (5) marcada por uno dotado de inmenso poder, (6) de gran intelecto, de sabio juicio y firmeza, asentado (7) sobre el horizonte más alto (última esfera). (8) Luego descendió
y se aproximó (9) hasta que estuvo muy cerca (10) e inspiró a Su siervo lo que le inspiró. (11) Comprendió su fuad con claridad lo que vio. (12) ¿Vais a discutir acaso, para crear duda,
sobre lo que vio? (13) Ya lo había visto en otro descenso (14) junto al sidrah,
en el límite extremo. (15) Junto a él está el Jardín de la Morada.
Sura 53 – an Naym

En el segundo texto, el de la sura 53, se refuerza la imagen de Yibril como una entidad superior, como el príncipe de los malaikah, a quien Allah el Altísimo ha puesto como Señor (regidor, ejecutor, organizador) de Su creación. En la aleya 10 se nos informa de que Yibril inspiró a su siervo, al Profeta Muhammad (s.a.s), y ello nos indica que Yibril puede ser “tu Señor”, quien te inspira, te enseña, te transmite el texto coránico. A lo largo de todas estas aleyas únicamente se habla de dos entidades –Yibril y Muhammad. No hay una tercera. El texto árabe explica, incluso desde el punto de vista gramatical, que el actor de las aleyas 8 y 9 es el mismo que el de la aleya 10:

 8ثُمَّ دَنَا فَتَدَلَّى

 9فَكَانَ قَابَ قَوْسَيْنِ أَوْ أَدْنَى

 10فَأَوْحَى إِلَى عَبْدِهِ مَا أَوْحَى

La aleya 9 comienza con la partícula fa ف y de la misma forma comienza la aleya 10. Esta partícula, cuando se usa como complemento de un antecedente en una misma secuencia, denota una conexión ininterrumpida entre dos acontecimientos, ideas o escenarios. Por ejemplo –تَزَوَّجَ فُلان فَوُلِدَ لَهُ Tal persona tomó esposa y, en conexión ininterrumpida con tal acto, le nació un niño. Es decir, se casó y esa misma noche su mujer quedó embarazada. El siguiente ejemplo expresa la misma idea –دَخَلْتُ البَصْرَةَ فَبَغْدادَ Entré en al-Basrah y, en conexión ininterrumpida con tal acto, entré en Bagdad. Es decir, no me quedé en esa localidad ni en el camino entre al-Basrah y Bagdad. De la misma forma, las tres aleyas (8, 9 y 10) están conectadas entre sí sin que haya interrupción entre las acciones que expresan –Luego descendió y se aproximó hasta que estuvo muy cerca e inspiró a Su siervo lo que le inspiró. Sólo hay dos actores –Yibril inspiró a su siervo, el Profeta Muhammad (s.a.s). Por supuesto que lo que le inspiró su Señor era un texto inscrito en el Kitab, marcado, seleccionado y enviado al Consejo Supremo hasta llegar a través de Yibril al fuad de Muhammad (s.a.s). Sin embargo, el actor, el ejecutor, fue Yibril.

Los que trabajan para el señor de “esas tierras” son sus siervos, y él mismo es siervo de los encargados de ejecutar las órdenes inscritas en el Kitab, quienes a su vez son siervos del Señor de todos los dominios.

Volvamos a la aleya que nos ocupa y en la que los malaikah vierten ciertos atributos que dirigen a “tu Señor”:

وَنَحْنُ نُسَبِّحُ بِحَمْدِكَ وَنُقَدِّسُ لَكَ

…siendo que nosotros declaramos Tu perfección y alabamos Tu pureza

El término hamd حَمْد deriva del verbo حَمَدَ y significa alabar, elogiar, reconocer la pureza y la perfección de algo o de alguien. Todos estos atributos que utilizamos cotidianamente en nuestras lenguas cobran, por supuesto, una especial significación cuando son referidos a Yibril.

No debemos olvidar que los nombres del Profeta (s.a.s) Muhammad محمد, Mahmud  محمودy Ahmad أحمد significan el locus en el que se reúnen las alabanzas, y también el más alabado –Ahmad. Estos deberían ser nombres de Allah el Altísimo. Sin embargo, los hombres alabamos y ensalzamos las cualidades humanas del Profeta (s.a.s) y lo mismo hacen los malaikah (Allah y Sus malaikah alaban al profeta. ¡Creyentes! Alabadle y saludadle con un saludo de paz. 33:56). Las palabras son las mismas, pero el contexto en el que las expresamos y las entidades a las que las dirigimos son distintos.

Otra expresión que utilizan los malaikah en esta aleya refiriéndose a Yibril es wa nuqaddisu laka وَنُقَدِّسُ لَكَ. La forma nuqaddisu es la primera persona del plural, nosotros, del presente del verbo qaddasa  قَدَّسَ, segunda forma del verbo qadasa قَدَسَ, que significa lo santificó a él o a eso, lo consagró, lo ha declarado libre de toda impureza o imperfección o libre de toda maldad. Sin embargo, con la preposición la ل la acción se realiza para un tercero. Así, la expresión qaddasa lahu قَدَّسَ لَهُ significaría suplicó para que aquel recibiera una bendición. Por tanto, la frase laudatoria: وَنَحْنُ نُسَبِّحُ بِحَمْدِكَ وَنُقَدِّسُ لَكَ se podría traducir de la siguiente manera: “Alabamos tu pureza y ensalzamos tu perfección libre de toda maldad, y suplicamos para que recibas toda clase de bendiciones”.

Sin embargo, algunos gramáticos consideran que en la expresión qaddasa lahu قَدَّسَ لَهُ la preposición la ل puede ser redundante y en este caso significaría lo mismo que qaddasahu قَدَّسَهُ lo consideró sagrado o santo. Según los diccionarios existen las dos posibilidades, mas si tenemos en cuenta que en la frase citada se utiliza la estructura en la que el pronombre va unido al sustantivo bihamdika بِحَمْدِكَ, parece lógico que se siguiera esa misma estructura con el verbo qaddasa sin añadir la partícula la ل –nuqaddisuka نُقَدِّسُكَ. Por lo tanto, si se utiliza esta partícula es porque se quiere transmitir la idea de que los malaikah suplican por su Señor a su Señor. Más aún, la forma bihamdika بِحَمْدِكَ es contracción de las formas alhamdu laka الحَمدُ لَكَ y hamidina laka حامِدينَ لَكَ. En ambos casos la forma bihamdika بِحَمْدِكَ lleva implícita la preposición la ل. Este hecho reforzaría nuestra interpretación de que en la expresión nuqaddisu laka وَنُقَدِّسُ لَك la preposición la ل no es redundante e implica una súplica para terceros –mientras que nosotros suplicamos para que recibas toda clase de bendiciones.

No obstante, en cualquiera de los dos casos es apropiado refiriéndose a Yibril, ya que en la primera acepción Yibril, como el resto de las entidades racionales que habitan en este universo, necesita de las súplicas de los demás, como una forma de alabanza y de reconocimiento. Por ello, los malaikah suplican a Allah el Altísimo que le bendiga y le honre. Cuando pedimos que Allah otorgue al profeta Muhammad (s.a.s) la más alta estación en Ajirah (Mantente despierto parte de la noche como un acto de adoración voluntario para ti. Pudiera ser que tu Señor te resucitase en una estación en la que fueras ensalzado 17:79), no lo hacemos porque dudemos de que sea digno de ella, sino, bien al contrario, porque tenemos plena convicción de que nadie mejor que él para recibir tal honor. Nadie pide honores para quien no los merece. Por otra parte, si consideramos que en la expresión nuqaddisu laka وَنُقَدِّسُ لَك la preposición la ل no es redundante, sino que indica que los malaikah suplican por su Señor, “tu Señor” no podría ser Allah al Altísimo, ya que nadie suplica por Quien tiene todo el poder sobre toda Su creación.

En cuanto a la segunda acepción, Yibril es Ruh al-Qudus. El propio Qur-an, Allah, lo declara puro, sagrado, santo. Por lo tanto, es una entidad sagrada, santa, pura. Sin embargo, cuando aplicamos estos atributos a Allah el Altísimo, adquieren otra significación, ya que en Su caso hacen referencia a la objetividad absoluta, algo que no podemos concebir a nivel humano.

LA TERCERA OBJECIÓN puede hacer referencia al hecho de que los malaikah le llamen “el conocedor”, “el sabio” ‘alim, hakim إِنَّكَ أَنتَ الْعَلِيمُ الْحَكِيمُ. Sin embargo, no hay nada extraño ni inapropiado en otorgar estos calificativos a Yibril. De nuevo, son palabras que pueden utilizarse, dependiendo del contexto, para diferentes entidades. Muchos árabes llaman así a Platón –al Hakim. Y esta utilización sí que es extemporánea, ya que al-Hakim sólo puede ser Allah el Altísimo o ciertas entidades como Yibril, Mikal y otras a las que el Todopoderoso les ha dado el conocimiento y la Hikmah más elevados.

LA CUARTA OBJECIÓN se puede deber a la frase que pronuncian los malaikah: “No sabemos más de lo que Tú nos has enseñado”. El sentido de la expresión, si la dirigimos a Yibril desde el nivel de ejecución, es correcto. Yibril también es su Señor –él ha creado a esas entidades por mandato de Allah el Altísimo, les ha asignado sus funciones y les ha enseñado todo aquello que necesitan para llevarlas a cabo con exactitud. A un soldado le enseña la instrucción un cabo o un sargento, no un general. La creación de Allah el Altísimo está organizada según rangos y grados –no hay igualdad, sino justicia.

A nivel de poder Allah el Altísimo es el único Actor. Sin embargo, a nivel de manifestación son los miembros de Su sistema de ejecución los actores, los ejecutores. En las siguientes aleyas podemos apreciar claramente este sistema:

(23) Somos Nosotros los que vivificamos y hacemos morir.
Somos Nosotros los que continuamos.
(24) Conocemos a los que hubo antes de vosotros y a los que vendrán después.
Sura 15 – al Hiyr

Es el portavoz del Consejo Supremo, del sistema de ejecución, el que habla. Las siguientes aleyas explican quién “somos Nosotros”:

(30) Sobre los que dicen: “Mi Señor es Allah,” y obran con rectitud, descienden los malaikah y les anuncian: “No temáis ni os apesadumbréis, antes bien alegraos por la buena nueva del Jardín que se os ha prometido. (31) Os hemos acompañado en la vida de este mundo y os acompañaremos en Ajirah, donde tendréis todo cuanto deseéis, y todo cuanto pidáis.
Sura 41 – Fussilat

La utilización de la primera persona del plural no hace referencia al plural mayestático o de majestad (invento de los rabinos judíos para encubrir la identidad del que habla, incluso la identidad de Allah). Allah es “YO”, es “EL YO” o es “ÉL” cuando es mencionado por terceros. No se esconde. El plural es utilizado únicamente por los miembros del sistema de ejecución. Mucho menos cabría pensar que ese “nosotros” coránico se refiera al plural de modestia –decimos “nosotros” para no darnos demasiada importancia (sobre todo en ensayos).

El escenario, ahora más claro, que sugiere el texto citado sería el siguiente:

El narrador, portavoz del Consejo Supremo (ver artículo III, apartado B), nos informa de un acontecimiento –se va a actualizar al bashar y se va a dar comienzo al proyecto insan. En estilo directo, el narrador nos da cuenta de un diálogo entre “tu Señor” y un grupo de malaikah (ver apéndice K). Es una discusión en la que los malaikah rebaten la decisión del Consejo Supremo transmitida a estos por Yibril. No obstante, el argumento de Yibril es más sólido y contundente que el suyo y los malaikah reconocen su errónea posición –no es simplemente un “de acuerdo, como tú digas”, sino que hay un reconocimiento de que Yibril y, por ende, el Consejo Supremo no son entidades como ellos. Son los íntimos de Allah, en quienes se manifiestan Su poder, Su sabiduría y Su majestad. ¿Podemos acaso imaginar la inteligencia de Quien ha diseñado y creado un mosquito? Este insecto “insignificante”, casi invisible, es un laboratorio volante que puede analizar en segundos las zonas de máxima temperatura en el cuerpo humano, sus índices de azúcar y la mayor o menor debilidad de su sistema inmunológico. Los laboratorios más avanzados de cuantos ha montado el hombre tardarían días en obtener esos resultados. Y ello sin contar con el hecho de que cada día se descubren nuevas funciones de esta maravilla voladora. El simple acto de diseñar y crear un mosquito es suficiente para sobrecogernos ante el poder creador de Allah el Altísimo. ¿Qué diremos si ahora nos dirigimos a Su creación visible, funcional? ¿Qué pasaría si se manifestase Su poder y Su gloria en toda su extensión? ¿Qué habitante de los cielos o de la Tierra lo podría soportar?

En homeopatía se utilizan venenos muy potentes de plantas, de hongos, de serpientes, de arañas y escorpiones. Si los tomásemos directamente, moriríamos. Por ello, se deben diluir y tratar convenientemente hasta convertirlos en medicina. De la misma forma, el Sistema Divino se diluye y se trata de forma que podamos relacionarnos con él sin quedar destruidos. Al observar todo aquello que nos rodea –los insectos, los animales, las plantas, los ciclos vitales, a nosotros mismos– podemos imaginar lo inimaginable, podemos hacernos una idea de lo inconmensurable del Sistema Divino, de sus entidades, de sus atributos. Y sin embargo, Yibril es obedecido por las entidades del Arsh, tiene proximidad con el Dueño del Arsh, goza de Su confianza.

LA QUINTA OBJECIÓN hace referencia a las palabras que Yibril dirige a los malaikah: ¿No os dije que conocía lo oculto غَيْب de los cielos y de la Tierra, lo que evidenciáis y lo que habíais estado escondiendo?”. Esta objeción podría tener, en una primera lectura, suficiente peso argumental como para desechar la posibilidad de que “tu Señor” fuese Yibril. Sin embargo, en el siguiente análisis veremos que es, precisamente, la prueba de todo lo contrario.

Sólo Allah conoce los Ghaib, todos los Ghaib:

(109) El Día en el que Allah reúna a los Mensajeros y les pregunte: “¿Qué respuesta recibisteis?” Dirán: “No tenemos noticia de ese asunto. Sólo Tú conoces los Ghuyub.”
Sura 5 – al Maidah

يَوْمَ يَجْمَعُ اللَّهُ الرُّسُلَ فَيَقُولُ مَاذَا أُجِبْتُمْ قَالُواْ لاَ عِلْمَ لَنَا إِنَّكَ أَنتَ عَلاَّمُ الْغُيُوبِ

El término utilizado aquí es Ghuyub الْغُيُوبِ, plural de Ghaib غَيْب, ya que en la creación de Allah hay muchos Ghaib, hay muchos aspectos, capas, elementos que hacen funcionar Su creación desde el sistema operativo. Ha habido Profetas que han recibido conocimiento y visión de algunos de ellos, pero sólo Allah el Altísimo los conoce todos. Únicamente Allah conoce cuándo se establecerá la Hora, qué entidades podrán interceder por otros, quiénes permanecerán cuando se sople en el cuerno, cuánto durarán los cielos y la Tierra en el vaivén eterno (ver esquema 11 y artículo XV). Yibril conoce algunos de esos Ghaib, pero no todos, ya que Yibril ha sido creado por Allah y no puede participar plenamente de Su naturaleza, ni transportar en su consciencia todos los elementos de la creación.

Por otra parte, resulta difícil imaginar que este diálogo haya tenido lugar entre Allah el Altísimo y los malaikah, que sea Él quien hable así con esas entidades. ¿Acaso pueden los malaikah dudar por un instante del conocimiento absoluto del Todopoderoso? ¿Acaso debe ser Allah quien trate de convencerles con argumentos de Su poder y de Su sabiduría? Obviamente, no. Este diálogo tiene lugar entre entidades muy diferentes en rango, pero similares en cuanto a la especie general a la que pertenecen –malaikah. En el Consejo Supremo hay discusión: (No tengo conocimiento de lo que se discute en el Consejo Supremo 38:69), pero no entre Allah el Altísimo y cualquier otra entidad.

Un diálogo cualquiera puede resultar extemporáneo dependiendo de las entidades que dialogan. Tenemos un ejemplo de ello en la conversación que supuestamente mantuvieron Jesús (Isa) y Pedro. En Mateo 16:16, cuando Isa pregunta a sus discípulos quién piensan que es él, Pedro le responde que él es el Cristo, el Hijo del Dios viviente. Siguiendo este mismo texto y en el versículo 19 Jesús (Isa) le dice a Pedro que le dará las llaves del Cielo. Así, pues, Isa es para Pedro el hijo de Dios, Dios mismo, y Pedro detenta para Isa tan alto rango que le da las llaves del Cielo. Sin embargo, en este mismo contexto, pero en Marcos (8:32-33), Pedro reprende a Isa (a Dios, según él) e Isa le dice a Pedro “¡Quítate de delante de mí, Satanás!” Es posible que este diálogo, mencionado en Marcos, tuviera lugar, pero no entre estas dos entidades (“Dios” y el mejor de los creyentes). Incluso si Isa fuese tratado en este evangelio como el Mesías, este diálogo seguiría siendo altamente perturbador. Sin duda que ha habido un cambio de personajes. Si ahora substituimos Isa por Pablo, el diálogo se tornará plausible y acorde con la gran diatriba que existió entre ambos personajes (Pedro censuraba, precisamente, que Pablo atribuyese a Isa una naturaleza divina). En el siguiente versículo vemos el conflicto que siempre hubo entre Pedro y Pablo a causa del deseo de este último de que los creyentes se pasaran a su bando, al nuevo credo que estaba predicando entre los discípulos de Isa –cualquier oportunidad que se le presente será buena para desacreditar a Pedro:

Cuando vi que no andaban rectamente conforme a la verdad del evangelio, dije a Pedro delante de todos: «Si tú, siendo judío, vives como los gentiles y no como judío, ¿por qué obligas a los gentiles a judaizarse?

Galatas 2:14

Por otro lado, en la aleya 33 se nos informa en estilo directo (Yibril continúa hablando con los malaikah) del secreto deseo que anidaba en los corazones de los malaikah. Querían ser ellos quienes substituyeran a los bashar y organizasen la vida en dunia –el mismo deseo que albergaban los yin (ver apéndice K). No se les ha explicado completamente el proyecto insan y por ello piensan que quizás podrían ser ellos los jalifah, los sucesores. Poco a poco irán entendiendo la magnitud y la envergadura de tal proyecto (la razón última de esta creación). Lo importante aquí es el hecho de que los malaikah deseen, razonen, analicen, pero no se rebelen (ver apéndice K).

Al mismo tiempo, esta aleya nos explica el principal argumento del Consejo Supremo para iniciar, por voluntad de Allah el Altísimo y siguiendo Su plan, el proyecto insan –“conoce todos los nombres” (posee lenguaje conceptual y alberga en su estructura genética todas las posibilidades, desde las contenidas en la célula primigenia hasta las del bashar, incluidas las que le son propias). Ahora los malaikah entienden que, aunque este nuevo bashar, el insan, su actualización, parece ser igual al anterior, es, de facto, muy diferente. A través de ese lenguaje conceptual que se le ha dado y el fuad, podrá ahora interconectar la consciencia, el input y las capacidades cognoscitivas (ver artículos VI y VII y esquema 10).

El texto continúa con las siguientes aleyas clarificando y ampliando el escenario que hemos descrito:

(34) Y cuando dijimos a los malaikah: “¡Servid a Adam!” Todos aceptaron servirle,
salvo Iblis, que renegó de lo que se le pedía que hiciera, se llenó de soberbia
y fue de los encubridores. (35) Dijimos: “¡Adam! Habita tú y tu grupo
en el Jardín y comed de lo que hay en él a
vuestro antojo, mas no os acerquéis a este árbol, pues seríais de los transgresores.”
(36) Mas el shaytan les indujo a hacerlo para así sacarles del estado en el que se encontraban. Dijimos: “¡Salid todos de aquí! Unos seréis enemigos de otros. Tendréis en la tierra una morada y todo aquello de lo que tengáis menester para vivir por un tiempo.”
(37) Luego Adam recibió palabras de su Señor,
Quien le aceptó de nuevo –el Indulgente, el Compasivo.
(38) Dijimos: “¡Salid todos de él! Y tened por seguro que os llegará de mí la guía –quienes la sigan no tendrán nada que temer ni habrá nada que les cause pesadumbre.
Sura 2 – al Baqarah

El estilo ha cambiado. Ahora el narrador habla en estilo directo y en primera persona del plural. Este cambio es sólo aparente, ya que nos está indicando que ha sido siempre el Consejo Supremo, Yibril, quienes han hablado con los malaikah del proyecto insan: Y cuando dijimos a los malaikah: “¡Servid a Adam!”.

Sin embargo, en este cambio de estilo hay una crucial indicación para entender el funcionamiento del Sistema Divino –Y cuando dijimos a los malaikah “servid a Adam”. El término “dijimos” no se está refiriendo aquí al hecho de articular y pronunciar palabras, de hablar, de decir, sino de ordenar, de mandar, de haber decidido –Y cuando dijimos a los malaikah “servid a Adam” significa, en realidad, “Y cuando se hubo decidido, ordenamos a los malaikah “servid a Adam” (desconocemos el lenguaje de los miembros del Sistema Divino de Transmisión y Ejecución –ver referencia F9). El proyecto insan necesita el apoyo de los malaikah y de los yin (ver artículo I, apartado 8). Yibril ha hablado con ellos y les ha mostrado por qué será el insan el sustituto del bashar. Los malaikah, por su parte, han entendido y aceptado esta nueva situación (no hay rebeldía en ellos). Hace falta ahora pasar a la acción. El Consejo Supremo da la primera orden –Y cuando dijimos a los malaikah “servid a Adam”.

Por otra parte, la expresión “Y cuando” es una indicación de que ya antes el Consejo Supremo había hablado y había dado órdenes a los malaikah, indica una sucesión de acontecimientos. En efecto, por medio de Yibril se les da a conocer un esbozo del proyecto insan, se les argumenta, se les muestra quién es Adam y el deseo que albergan en su interior. Después de haber citado las aleyas coránicas en las que se describen ciertos rasgos de Yibril y su posición con respecto al Dueño del Arsh, quizás convendría aclarar aquí que Yibril no es simplemente un Mensajero que toma una secuencia del texto general y la lleva de un lugar a otro. Muy al contrario, Yibril es uno de los “purificados”, tiene acceso al Kitab, al Lauh Mahfudh, y es obedecido en las más altas esferas de poder. Muy probablemente Mikal esté bajo sus órdenes. Yibril es el enlace entre la Órbita Divina y la humana, entre el Cielo y la Tierra.

Al mismo tiempo, en esta misma aleya se nos informa de que Iblis, que era de los yin (ver artículo I, apartado 8), se negó a formar parte del proyecto insan, se negó a servirle y a ayudarle. ¿Quién son los actores en este escenario? El Consejo Supremo ha recibido una orden de Allah el Altísimo –hacer los preparativos para que se pueda llevar a cabo este proyecto. Por su parte, Yibril ha transmitido a los malaikah, si bien no de forma completa, sus nuevas funciones. A continuación, el Consejo Supremo ha dado la orden a los malaikah y a los yin, a través de Yibril, de que sirvan a Adam, a los insan. Todos han aceptado, excepto Iblis (quizás se hayan unido a él otros yin). Por lo tanto, en el escenario que se ha originado tenemos a los malaikah y a los yin, entre ellos Iblis, asignados al proyecto insan, y tenemos a Yibril manteniendo la tensión entre el nivel de poder y el nivel de ejecución. De todo ello podemos extraer la siguiente norma –cuando el narrador habla en primera persona del plural hace siempre referencia al Consejo Supremo.

En la aleya 35 se vuelve a utilizar el mismo estilo –Dijimos: “¡Adam! Habita tú y tu grupo en el jardín”. Es una orden del Consejo Supremo expresada a través de Yibril (quien está con los malaikah y los yin custodios del Jardín). El término “dijimos” es plural, pero la orden es recibida en singular –obviamente no hay coro.

En la aleya 38 el Consejo Supremo les ordena salir del Jardín por medio de Yibril y de los malaikah encargados del proyecto insan –nadie debe quedar en aquel lugar: Dijimos: “¡Salid todos de él! Y tened por seguro que os llegará de mí la guía –quienes la sigan no tendrán nada que temer ni habrá nada que les cause pesadumbre. Es una misma entidad, un mismo actor el que habla. El término “dijimos” significa “ordenamos”; hace referencia al Consejo Supremo, pero es Yibril quien habla y quien ejecuta la orden de expulsión –resultado de una larga cadena: Allah, Kitab, marcado de secuencia, Consejo Supremo, Yibril, malaikah, interacción con el insan. A continuación, se manifiestan los registros de reconciliación: Y tened por seguro que os llegará de mí la guía –quienes la sigan no tendrán nada que temer ni habrá nada que les cause pesadumbre. Y también: Luego Adam recibió palabras de su Señor, Quien le aceptó de nuevo –el Indulgente, el Compasivo. No sabemos cómo se manifestó la reconciliación, pero sin duda que fue Yibril quien le transmitió a Adam lo que Allah el Altísimo quiso que le transmitiera. No obstante, la gran noticia es que se va a establecer la guía, el sistema profético, y el encargado de tal encomienda será Yibril y sus malaikah –el registro “la guía para el insan”, inscrito en el Kitab por orden de Allah el Altísimo, será traída a los hombres por Yibril a través de los Profetas.

En el texto árabe se dice فَإِمَّا يَأْتِيَنَّكُم مِّنِّي هُدًى. En primer lugar, tenemos la forma verbal يَأْتِيَنَّكُم que hace las veces de subjuntivo (المضارع المجزوم) y va reforzado su significado con la forma enfática (fuerte) anna نَّ –sin duda que os llegará, os ha de llegar con toda seguridad. No es una estructura de condicional (si…) ni opcional (o…o). La guía llegará al insan con toda certeza y vendrá de “mí”, vendrá “a través de mí”, minni مِنِّي y eso es lo que conforma el sistema profético –Kitab-Mensajero-Profeta. Es un malak quien le pide a Muhammad que lea en la cueva de Hira; es Yibril quien pone en su corazón el texto coránico; son tres mil malaikah quienes ayudan a los creyentes en la batalla de Badr –registros del Kitab ejecutándose en la creación a través del Sistema Divino de Transmisión y Ejecución (ver esquemas 10 y 19)).

C) OTROS TEXTOS EN REFERENCIA A LA EXPRESIÓN “TU SEÑOR”

Las siguientes aleyas nos ofrecen una clara imagen del Sistema Divino de Transmisión y de Ejecución:

(23) Somos Nosotros los que vivificamos y hacemos morir.
Somos Nosotros los que continuamos.
(24) Conocemos a los que hubo antes de vosotros y a los que vendrán después.
(25) Tu Señor los reunirá –el Sabio, el que Actúa según Su Conocimiento.
(26) Hemos creado al hombre –insan– a partir de un molde de arcilla seca
extraída de una masa de lodo.
(27) Ya antes habíamos creado a los yin de un fuego del samum.
(28) Y cuando dijo tu Señor a los malaikah: “Voy a crear a un humano –bashar
a partir de un molde de arcilla seca extraída de una masa de lodo.
(29) Cuando lo haya preparado y haya insuflado dentro de eso mi Ruh,
servidle y apoyadle en todo aquello que se os ordene.
(30) Todos los malaikah aceptaron la tarea que se les encomendaba,
(31) excepto Iblis que se negó a estar entre ellos.
(32) Dijo: “¡Iblis! ¿Por qué no estás con los que han aceptado servirle?”
(33) Replicó: “No serviré a un humano –bashar– al que has creado a partir
de un molde de arcilla seca extraída de una masa de lodo.”
Sura 15 – al Hiyr

Desde la aleya 23 hasta la 27, tenemos una clara imagen de que es el Consejo Supremo por boca de su portavoz el que habla –primera persona del plural. Todas las órdenes, tanto operativas como de manifestación, son registros inscritos en sus correspondientes Kitab en Lauha Mahfudh –las secuencias se marcan, se copian, se traducen. Sin embargo, en el sistema de ejecución la cadena es diferente –las secuencias se discuten, se eligen, se organizan, se transmiten (ver artículos IV, V y XV y esquemas 10 y 19).

Por lo tanto, es el sistema de ejecución, la cadena de ejecución, Consejo Supremo, Yibril, malaikah, el que vivifica y hace morir. El siguiente texto coránico nos muestra de manera explícita el vaivén entre el nivel de poder y el de ejecución:

(259) O en aquel que pasó por un pueblo devastado y dijo: “¿Cómo los devolverá Allah a la vida después de haber estado muertos?” Entonces Allah le hizo morir
y así lo dejó cien años. Después lo resucitó. Dijo: “¿Cuánto tiempo te has mantenido en ese estado?” Dijo: “He debido estar un día o parte de un día.” Dijo: “En absoluto.
Has permanecido cien años, pero mira cómo tu comida y tu bebida no se han echado a perder, y mira tu asno. Todo ello lo hemos hecho para que seas un signo para la gente –nas.
Mira cómo reanimamos de nuevo los huesos y los revestimos de carne.” Cuando se le aclaró el asunto, exclamó: “Ahora veo que Allah tiene poder sobre todas las cosas.”
Sura 2 – al Baqarah

En este escenario tenemos dos actores –uno indeterminado (aquel que pasó por un pueblo devastado) y otro el representante del Consejo Supremo, del sistema de ejecución (quizás Yibril u otra entidad de los malaikah). El narrador introduce el escenario en el que va a tener lugar la acción (un hombre atraviesa un pueblo devastado). Después nos informa que Allah le hizo morir –se habla de Allah en tercera persona del singular. No es Allah el que habla, el que nos relata la historia. Después lo resucitó –nivel de poder, ordenó que se le matara y después que se le resucitara. A continuación, el narrador introduce un diálogo en estilo directo, permitiendo que sean los actores los que hablen –habla “el que pasó…” con el enviado del Consejo Supremo. De ningún modo podemos pensar que se trate de Allah el Altísimo –ningún mortal puede verle ni hablar con el Todopoderoso directamente (si Allah se manifestase, el universo entero se desintegraría). Cuando termina el diálogo entre estos dos actores, el narrador vuelve al estilo indirecto y enseguida pasa a informarnos en estilo directo de la última reflexión que hace “aquel que pasó…” –“Ahora veo que Allah tiene poder sobre todas las cosas.” De nuevo, se habla de Allah en tercera persona del singular –se lo dice a la entidad-malaikah con la que ha mantenido el diálogo anterior. Así funciona el Sistema de Transmisión y Ejecución establecido por Allah el Altísimo.

En las siguientes aleyas tenemos un ejemplo muy parecido al anterior:

(260) Cuando dijo Ibrahim: “¡Señor! Muéstrame cómo devuelves a la vida lo que estaba muerto.” Dijo: “¿Acaso no crees?” Respondió: “Por supuesto que sí, pero quiero
con ello sosegar mi corazón.” Dijo: “Toma cuatro pájaros, córtalos y, a continuación, pon una parte de ellos en cada colina y luego llámalos. Vendrán a ti presurosos.
Y sabe que Allah es el Poderoso, el que Juzga con Sabiduría.”
Sura 2 – al Baqarah

De nuevo estamos ante un diálogo que sólo es posible entre dos entidades que puedan ontológicamente relacionarse entre sí. Por lo tanto, no es admisible suponer que este diálogo haya tenido lugar entre Allah el Altísimo e Ibrahim (ver artículo III, apartado G). Podemos imaginar dos escenarios posibles. En el primero escenario Ibrahim hace una súplica al Todopoderoso pidiéndole que le muestre, de alguna forma, cómo devuelve la vida a lo muerto. Esa súplica es respondida a través de un malak o del mismo Yibril. En el segundo escenario hay un encuentro entre Ibrahim y Yibril, y aquel le pide que le explique este proceso. No obstante, en ninguno de estos dos escenarios entra en juego directamente Allah el Altísimo, sino las entidades ejecutoras.

Son estas entidades “celestes”, los malaikah, los enviados del Consejo Supremo… los que actúan. Conocen la creación, pues han estado allí desde el principio y en ella seguirán hasta el final –Os hemos acompañado en la vida de este mundo y os acompañaremos en Ajirah 41:31. Nos conocen y conocen a los yin, pues son ellos los que nos han creado –Hemos creado al hombre –insan– a partir de un molde de arcilla seca extraída de una masa de lodo. Ya antes habíamos creado a los yin de un fuego del samum. Estas dos aleyas explican la siguiente, explican quién es “tu Señor” –cuando tu Señor dijo a los malaikah: “Voy a crear a un humano –bashar– a partir de un molde de arcilla seca extraída de una masa de lodo. El término árabe utilizado aquí para crear es jaliqun خالِقٌ, del verbo jalaqa خَلَقَ, que significa creador y está en la forma indeterminada sustantivada –uno que va a crear. A su vez, esta aleya complementa y explica la aleya 30 de la sura 2 –Cuando dijo tu Señor a los malaikah: Voy a poner un sucesor en la Tierra”. La expresión “voy a poner” utiliza en árabe el término ya’ilun جاعِلٌ. En los dos casos se trata de la misma forma –participio activo (إسمُ الفاعِلِ) sustantivado. Ambas aleyas hacen referencia a la misma acción y al mismo tiempo de ejecución –en la sura 2 se enfatiza el hecho de substituir al bashar, de poner a otro en su lugar; mientras que en la sura 15 se nos informa de que ese substituto tiene que ser creado, ya que no existe, no es contemporáneo del bashar.

 Vemos asimismo la similitud en significado y estructura narrativa –Cuando dijo tu Señor a los malaikah…  Esta estructura contrasta con la de la aleya 25 –Tu Señor los reunirá –el Sabio, el que Actúa Según Su Conocimiento. En este caso, el portavoz nos informa de lo que hará “tu Señor”. No hay diálogo en estilo directo, pues “tu Señor” aquí es Allah el Altísimo y Él no habla con nadie, se habla de Él, se dice lo que hará o es el narrador quien introduce en estilo directo Su discurso.

Por lo tanto, la secuencia queda explicada por la interacción entre ambas suras –Somos Nosotros los que vivificamos y hacemos morir. El Consejo Supremo, Yibril, los malaikahHemos creado al hombre –insan– a partir de un molde de arcilla seca extraída de una masa de lodo. Ya antes habíamos creado a los yin de un fuego del samum. Aquí la expresión “hemos creado al hombre, insan” hace referencia al origen, al comienzo de la especie humana, al bashar, salido de la tierra (ver artículo XVII). No sólo vivifican estas entidades a la tierra yerma, a las plantas…, sino también al insan y a los yin –son ellos los ejecutores. Ahora es tiempo de substituir al basharCuando dijo tu Señor a los malaikah: Voy a poner un sucesor en la Tierra”.

En la sura 25 el narrador intercala una frase explicativa que amplía el significado de la aleya anterior, y menciona la expresión “tu Señor” refiriéndose a Allah el Altísimo. Veamos, pues, la secuencia completa relacionando todas estas aleyas con las del apartado B:

1–Y cuando dijo tu Señor a los malaikah: “Voy a crear a un humano –bashar– a partir de un molde de arcilla seca extraída de una masa de lodo. (15:28)

2–Cuando dijo tu Señor a los malaikah: Voy a poner un sucesor en la Tierra.” (2:30)

3–Cuando lo haya preparado y haya insuflado dentro de eso mi Ruh, servidle y apoyadle en todo aquello que se os ordene. (15:29)

4–Somos Nosotros los que vivificamos y hacemos morir. (15:23)

5–Hemos creado al hombre –insan– a partir de un molde de arcilla seca extraída de una masa de lodo. Ya antes habíamos creado a los yin de un fuego del samum. (15:26-27)

En el apartado 1 Yibril informa a los malaikah (a los asignados a dunia) del primer prototipo dentro del proyecto insan –el bashar.

En el apartado 2 se les informa de que ha pasado el tiempo decretado en el Kitab por Allah el Altísimo y se va a actualizar a este bashar, se va a crear su versión definitiva –el insan.

En el apartado 3 se les informa del proceso que va a sufrir el bashar hasta devenir insan.

En los apartados 4 y 5 se nos informa a nosotros de quiénes van a ser los encargados de llevar a cabo el proyecto insan completo –los ejecutores, los encargados del sistema de ejecución: Consejo Supremo, Yibril, malaikah … “Somos nosotros”, “Hemos creado”.

En las dos últimas aleyas del texto coránico citado el narrador nos informa del diálogo entre el representante del Consejo Supremo, el enlace, el interconector entre el Kitab y dunia –Yibril– e Iblis, que era de los yin. Resulta altamente perturbador imaginar que este diálogo pudo haber tenido lugar entre Allah el Altísimo e Iblis. Alguien puede hablar mal del Rey, pero nunca lo haría en su presencia. Iblis puede quejarse a Yibril de esa decisión y de la nueva situación que se ha creado, pero nunca al Rahman –son entidades que no se pueden comparar ni relacionar directamente entre sí.

En el siguiente texto coránico tenemos una referencia a Allah el Altísimo y a “tu Señor”:

(67) Recordad cuando dijo Musa a su gente: “Allah os manda que sacrifiquéis una vaca.” Respondieron: “¿Nos tomas a burla?” Dijo: “Me refugio en Allah de hablar a la ligera.”
(68) Dijeron: “Pide a tu Señor que nos aclare cómo ha de ser.” Respondió: “Dice que no sea una vaca de edad avanzada ni tampoco muy joven, sino de mediana edad.
¡Así pues, haced lo que se os ordena!”
Sura 2 – al Baqarah

También en este caso el contexto está claro. Obviamente, Musa no habla con Allah de modo que le vaya transmitiendo las dudas de los Banu Isra-il y el Altísimo le vaya dando las especificaciones precisas sobre la vaca. Musa habla con Yibril o quizás con un malak enviado por Yibril. Sin embargo, Musa comienza su misión desde el nivel de poder: “Allah os manda…”. En el siguiente diálogo, en cambio, se pasa al nivel de ejecución y se dice: “Pide a tu Señor…”. Es decir, a Yibril o al malak que actúa de intermediario, con el que sí puedes hablar.

Tenemos otro ejemplo de esta misma estructura narrativa en la siguiente aleya:

(124) Después de que su Señor pusiera a prueba a Ibrahim con órdenes que éste cumplió plenamente, dijo: “Voy a hacer de ti un imam para la gente –nas.” Dijo: “¿También de mis descendientes?” Dijo: “Mi encomienda no atañe a los infames.”
Sura 2 – al Baqarah

Una de las indicaciones de que no es Allah el Altísimo el que habla directamente la encontramos en la ausencia de diálogo, ya que el Altísimo no conversa con el insan:

(51) No es propio de Allah hablar a ningún humano –bashar– si no es inspirándole o desde detrás de una separación o enviando un Mensajero que transmita aquello que se les inspira
conforme a Su voluntad. Él es el Elevado, el Sabio.
Sura 42 – ash Shura

De nuevo, es el diálogo o la ausencia de diálogo lo que nos índica quiénes son los actores de la secuencia que se relata:

(143) Cuando Musa vino a Nuestra cita y le habló su Señor, dijo: “¡Señor mío! Haz que Te pueda ver.” Le dijo: “No Me verás, pero mira a la montaña y si se mantiene firme en su lugar entonces Me verás.” Y cuando su Señor se manifestó a la montaña, quedó destruida por completo y Musa cayó fulminado. Cuando recobró el conocimiento, exclamó: “¡Gloria a Ti!
Acepta mi arrepentimiento. Soy el primero en creer.”
Sura 7 – al ‘Araf

En esta aleya hay diálogo y, por lo tanto, no tiene lugar entre Musa y Allah el Altísimo, sino entre Musa y Yibril. En cambio, en la siguiente aleya no hay diálogo, sino inspiración y, por lo tanto, es Allah el Altísimo Quien inspira a Musa esas palabras:

(144) Dijo: “¡Musa! Te he elegido de entre los hombres –nas– para que transmitas Mis mensajes y escuches Mi palabra, así pues, toma lo que te he dado y sé de los agradecidos.”
Sura 7 – al ‘Araf

Todo emana del Todopoderoso, pues nada existe fuera de Su consciencia, pero Su voluntad se ejecuta a través de un sistema muy parecido a los sistemas humanos de poder –las órdenes contenidas en el Kitab se descargan sobre el CS quien las organiza para que puedan ser ejecutadas. Allah ha decidido en Su plan poner a prueba a Ibrahim, pero los ejecutores de ese registro serán Yibril y sus huestes según lo acordado con el CS. La frase –“Voy a hacer de ti un imam para la gente –nas.” Quiere decir –“Te voy a preparar y proteger para que puedas cumplir el plan de Allah según el cual vas a ser un imam para la gente.” Ibrahim, por su parte, quiere saber más, quiere tener más información –“¿También de mis descendientes?” Se establece un diálogo, pues Ibrahim no habla con el Altísimo, sino con Yibril, su Señor, el que va a hacer posible que se materialice la voluntad de Allah –“Mi encomienda no atañe a los infames.” Yibril no ha decidido motu proprio hacer de Ibrahim un imam –es lo que se le ha encomendado, su misión, el ejecutor de un registro, de una orden. La frase en árabe لاَ يَنَالُ عَهْدِي الظَّالِمِينَ utiliza el término ‘ahdi عَهْدِي, del verbo ‘ahada, que significa –mandato, orden, mandamiento, como en el hadiz –عَهْدى أن لا آخُذَ من راضِعٍ شَيْئًا –se me ha prescrito como algo obligatorio no tomar nada de quien está mamando. Yibril tiene una encomienda –hacer de Ibrahim un imam y de comunicarle que el imamato no es hereditario, sino algo prescrito para los que actúan con rectitud. Esa es su encomienda.

D) LOS ACTORES EN EL QUR-AN – INTERCALACIÓN DEL DISCURSO DE ALLAH ENTRE LOS TEXTOS NARRADOS EN PRIMERA PERSONA DEL PLURAL POR EL PORTAVOZ DEL CONSEJO SUPREMO

¿Quiénes son los actores en el Qur-an? Este, sin duda, es el punto crucial a la hora de entender correctamente el texto coránico y el Sistema Divino de transmisión. Sin embargo, siempre habrá objeciones a cualquier interpretación que no se corresponda con la oficial, con la akadémica. Es un riesgo inevitable. Mas quizás sea nuestra aversión por los sistemas sacerdotales lo que nos anime a correr dicho riesgo.

Las siguientes aleyas conforman un texto en el que se muestran otras estructuras narrativas del Qur-an:

(40) “¡Banu Isra-il! Recordad los favores con los que os he agraciado, y cumplid el compromiso que hicisteis Conmigo, que Yo cumpliré el que hice con vosotros. Temed Mi ira
(41) y creed en lo que hago descargar, confirmando lo que ya teníais. No seáis los primeros en encubrirlo ni vendáis mis signos a bajo precio. Tomad en serio Mis advertencias.”
(42) No revistáis la verdad de falsedad ni la ocultéis a sabiendas de lo que hacéis.
(43) Estableced la salah, entregad la zakah e inclinaos con los que se inclinan.
(44) ¿Es que ordenáis a los hombres –nas– la virtud mientras vosotros mismos os olvidáis de practicarla, aun a pesar de que recitáis el Kitab? ¿Es que no vais a razonar?
(45) Resistid y haced de la salah vuestra fortaleza,
pues a los humildes no les resulta una carga
(46) –esos que creen en el encuentro con su Señor y que con toda certeza
a Él habrán de volver.
(47) “¡Banu Isra-il! Recordad los favores con los que os he agraciado,
y que os haya preferido para una misión que no he encomendado a nadie demás.”
(48) Tomad en serio el Día en el que ninguna nafs recibirá la recompensa o
el castigo de otra ni se aceptará intercesión alguna. Nadie podrá pagar
el rescate de ningún otro ni tendrá en quien apoyarse.
(49) Recordad cuando os salvamos de la gente de Firaun que os imponían un terrible
castigo, degollando a vuestros hijos y dejando con vida a vuestras mujeres.
En ello tuvisteis una dura prueba de vuestro Señor.
(50) Separamos para vosotros el mar y os salvamos, ahogando
a la gente de Firaun ante vuestros propios ojos.
Sura 2 – al Baqarah

En las aleyas 40 y 41 se intercala un texto que viene del nivel de poder. El narrador desaparece y habla la primera persona del singular, habla “Yo”, habla Allah el Altísimo. Se ha intercalado este texto sin ningún protocolo, sin ninguna frase introductoria (ver artículo III, apartados J y K), y ello es una indicación de que las interpolaciones entre aleyas o dentro de una misma aleya cuando son discursos de Allah el Altísimo van sin protocolo o los anuncia directamente el narrador (ver artículo III, apartado T), pero nunca forman parte de la frase en primera persona del plural enunciada por el narrador (como es el caso de la aleya antes citada: Dijimos: “¡Salid todos de él! Y tened por seguro que os llegará de mí la guía –quienes la sigan no tendrán nada que temer ni habrá nada que les cause pesadumbre. Es la misma frase, la misma idea y el mismo actor). En este caso se habla de un compromiso entre el Todopoderoso y los Banu Isra-il. No se habla del compromiso en sí, pues pertenece al pasado. Se les dice a los Banu Isra-il que recuerden, que rememoren el compromiso que hicieron con su Señor. Sin embargo, a nivel de ejecución fue Yibril y sus malaikah quienes hicieron que se materializase el registro inscrito en el Kitab: “Compromiso entre Allah y los Bani Isra-il”. Si decidiéramos que el actor en este crucial acontecimiento hubiese sido Allah el Altísimo, habría que preguntarse ¿cómo se llevó a cabo dicho compromiso? ¿Descendió el Todopoderoso de los Cielos y se sentó con los Banu Isra-il? ¿Firmaron un documento y se dieron la mano? ¿Habló Allah con voz de trueno? Cualquier escenario que imaginemos carecerá de sentido. Será una escena demasiado antropomórfica e imposible ontológicamente hablando. Ese compromiso está registrado en el Kitab (ver artículo XIV) y, siguiendo el Sistema Divino de Transmisión, ha llegado al Consejo Supremo, a Yibril y a los malaikah asignados al proyecto insan. La ejecución de este registro pudo haber tenido lugar entre representantes de los Banu Isra-il y algunos malaikah o Yibril (asumiendo forma humana) o incluso otros hombres de los Banu Isra-il investidos de autoridad y a los que Yibril les habría inspirado las bases del acuerdo.

Por otra parte, en la aleya 41 se dice –y creed en lo que hago descargar. El término árabe utilizado aquí es anzaltu أنزلتُ, la forma IV del verbo nazala نَزَلَ, y que significa hacer descargar; se habla, pues, desde el nivel de poder –no “descarga” (ejecución), sino que hace que se “descargue”. Sin embargo, cuando se habla de Yibril –Di: “Quien sea enemigo de Yibril ha de saber que es él quien lo descarga en tu corazón por la voluntad de Allah– se utiliza la forma II نَزَّلَ del verbo nazala نَزَلَ, que significa descargar sin que falte nada y paulatinamente. Así, pues, la frase –y creed en lo que hago descargar– forma parte del discurso interpolado de Allah el Altísimo.

Los encargados de la ejecución de cualquier registro siempre son Sus criaturas, las más adecuadas dependiendo del suceso que vaya a manifestarse, del tiempo y de la situación. El Altísimo nunca es actor directo. Actúa siempre a través de Su creación.

De la aleya 42 a la 46 vuelve a ser el narrador quien habla. Tenemos la indicación de ello en la aleya 46 –esos que creen en el encuentro con su Señor y que con toda certeza a Él habrán de volver. No es el discurso de Allah el Altísimo, sino del narrador que habla de Él en tercera persona del singular.

En la aleya 47 se intercala otro discurso del Rahman para el que no ha habido, como en el caso de las aleyas 40 y 41, protocolo ni ha sido introducido por el narrador.

En las aleyas 49 y 50 aparece de nuevo el narrador que nos informa de algunas noticias en primera persona del plural –Recordad cuando os salvamos de la gente de Firaun que os imponían un terrible castigo, degollando a vuestros hijos y dejando con vida a vuestras mujeres. En ello tuvisteis una dura prueba de vuestro Señor. Ya ha terminado el discurso de Allah el Altísimo que se había intercalado. De nuevo es el Consejo Supremo el que habla a través de su portavoz, a través del narrador. Nos informa, a nivel de ejecución, de las acciones que realizaron por orden y voluntad del Todopoderoso –Separamos para vosotros el mar y os salvamos, ahogando a la gente de Firaun ante vuestros propios ojos. Este cambio de estilo viene explicitado por el paso del singular al plural, del “Yo” a “Nosotros”, y también por la constante referencia al Altísimo en tercera persona del singular como una forma de alertarnos de que es el narrador el que vuelve a informar –En ello tuvisteis una dura prueba de vuestro Señor.

Este vaivén entre los textos del narrador y las interpolaciones del Todopoderoso nos recuerda a la estructura cinematográfica con sus cortes y montajes, sus escenas retrospectivas y sus flashes (ver artículo II).

Esta misma estructura es la que se muestra en las siguientes aleyas:

(121) Los que recibieron el Kitab y lo recitan sin cambiar nada, son los que creen en él.
 Mas quienes lo utilizan para encubrir con él la verdad, esos son los que están perdidos.
(122) “¡Banu Isra-il! Recordad los favores con los que os he agraciado y que os haya preferido para una misión que no he encomendado a nadie más.”
(123) Temed un Día en el que nadie será recompensado o castigado por lo que haya hecho otro, ni se le aceptará ningún rescate ni intercesión, ni tendrá en quien apoyarse.
Sura 2 – al Baqarah

La aleya 122 es una interpolación entre la 121 y 123, en la que se introduce en primera persona del singular un texto del Altísimo en estilo directo. No hay protocolo introductorio.

A partir de todo lo expuesto hasta aquí podemos establecer una norma narrativa general del Qur-an –El narrador habla en primera persona del plural (ver artículo III, apartado C); informa de acontecimientos en estilo indirecto (ver artículo III, apartado A) o introduce un escenario y permite que sean los actores los que hablen en estilo directo (ver artículo III, apartado C). Cuando no habla el narrador, habla “Yo”, “Mí”, “de Mí”. En este caso se habrá intercalado el discurso de Allah el Altísimo –puede haber protocolo (frase o palabra introductoria) o puede intercalarse el discurso directamente sin anunciarlo de ninguna manera (ver artículo III, apartados J y K).

Otra indicación de que se trata del discurso del Todopoderoso y no el del narrador es el hecho de que no haya diálogo –ya sea que Allah se dirija a alguien en concreto (por ejemplo, a los Banu Isra-il) o que hable en general, nunca hay diálogo, ya que Allah el Altísimo no “habla” con ningún insan directamente.

(51) No es propio de Allah hablar a ningún humano –bashar– si no es inspirándole o desde detrás de una separación o enviando un Mensajero que transmita aquello que
se les inspira conforme a Su voluntad. Él es el elevado, el Sabio.
Sura 42 – ash Shura

En la siguiente aleya vemos claramente expresada la idea de que el término “Señor” no siempre designa a Allah Todopoderoso:

(131) Cuando su Señor le dijo: “¡Sométete!” Dijo: “Me someto al Señor de Todos los Dominios.”
Sura 2 – al Baqarah

Lo primero que observamos al leer esta aleya es que se trata de un diálogo y, por lo tanto, no puede ser entre Ibrahim y Allah el Altísimo, como ya hemos visto en este mismo artículo en los apartados anteriores –no puede establecerse un diálogo entre dos entidades ontológicamente diferentes, de la misma forma que un personaje no puede hablar directamente con el escritor. En segundo lugar, la respuesta de Ibrahim, claramente, se dirige a Yibril, quien le ha ordenado que se someta (seguramente en el escenario real el diálogo fue mucho más prolongado y rico en revelaciones). Ibrahim le responde afirmativamente y añade a quién se somete, haciendo referencia a un tercero –Allah, el Señor de todos los dominios.

E) A QUÉ SE REFIERE LA EXPRESIÓN: “NUESTROS SIGNOS”

Todo viene de Allah el Altísimo, pero a nivel de ejecución Su Mano actúa a través de Sus criaturas, a través de Su creación:

(39) Que sepan los encubridores, los que niegan la veracidad de Nuestros signos,
que estarán en el fuego, y en él penarán para siempre.
Sura 2 – al Baqarah

La expresión “Nuestros signos” tiene dos niveles de interpretación. A nivel de poder se refiere a los signos del Todopoderoso, los que Él ha predestinado para cada asunto, los que están registrados en el Kitab. Sin embargo, a nivel de ejecución son los signos que el Consejo Supremo hará que se manifiesten en el tiempo y lugar establecidos.

(15) Los Ad se ensoberbecieron, sin ninguna razón para ello. Decían: “¿Quién puede haber más fuerte que nosotros?” ¿Es que no veían que Allah, El que los había creado,
era más fuerte que ellos? Renegaron de Nuestros signos. (16) Entonces
enviamos contra ellos un viento huracanado
Sura 41 – Fussilat

Aquí el narrador nos informa de un acontecimiento, de lo que sucedió con los Ad y cómo se llenaron de soberbia. Después habla de Allah el Altísimo en tercera persona, habla de “Él”, no es Allah Quien habla, no es Allah Quien nos cuenta la historia de los Ad. A continuación, el narrador pasa a primera persona del plural, nosotros, se incluye, como portavoz, en el Consejo Supremo y habla de “Nuestros signos”, ya que son los malaikah por orden del Consejo Supremo y a través de Yibril y de Mikal los que hacen que caiga agua del cielo, los que mueven las nubes y dirigen los vientos. Son ellos los que hacen que tiemble la tierra o llueva fuego –son ellos los que castigan.

(17) En cuanto a los Zamud los guiamos al camino de rectitud, pero ellos prefirieron la ceguera a la guía y los fulminamos con el rayo, un castigo degradante, como pago por su forma de actuar. (18) Salvamos a los que creían y tomaban en serio Nuestras advertencias y
Nuestros signos. (19) El Día en que sean reunidos los enemigos de Allah
marcharán hacia el fuego en grupos.
Sura 41 – Fussilat

En estas aleyas el narrador nos informa de los Zamud y de su arrogante forma de actuar. A continuación, pasa al estilo directo, en primera persona del plural, con el que nos relata el castigo que, siguiendo el plan de Allah, los malaikah, por orden del Consejo Supremo, les infligieron –los fulminamos con el rayo. Y de la misma forma –Salvamos a los que creían y tomaban en serio Nuestras advertencias y Nuestros signos, ya que es el Consejo Supremo a través de Yibril, de sus malaikah y de los yin creyentes, los que aceptaron servir a Adam (ver artículo I, apartado 8), el que advierte y muestra los signos, el que organiza las aleyas del Kitab (ver artículo II) y las hace descender sobre los Profetas.

En la aleya 19 el narrador de nuevo habla de Allah el Altísimo en tercera persona, habla de “Él”, de Sus enemigos. La misma idea y organización que encontramos en la siguiente aleya:

(28) A los enemigos de Allah les pagaremos con el fuego. En él permanecerán para siempre. Merecido galardón por haber renegado de Nuestros signos.
Sura 41 – Fussilat

Siempre es el narrador del Consejo Supremo el que nos informa de las noticias que nos son pertinentes, pero cuando se pasa a la acción, se ejecutan las órdenes, el narrador habla siempre en primera persona del plural.

(40) No pueden ocultarse de Nosotros aquéllos que reniegan de Nuestros signos. ¿Acaso es mejor ser arrojado al fuego que venir en completa seguridad el Día del Resurgimiento? Obrad como más os plazca. Él es consciente de la intención que os mueve a actuar.
Sura 41 – Fussilat

Al final de la aleya, el narrador nos habla de Él (Allah) –إِنَّهُ بِمَا تَعْمَلُونَ بَصِيرٌ. No es Allah el Altísimo el que nos informa, sino el Consejo Supremo a través de su portavoz, quien habla en primera persona del plural –“nosotros”.

Por otra parte, tenemos los discursos intercalados de Allah el Altísimo en los que se mencionan “Mis signos”. En este caso, como ya hemos analizado en el apartado B de este mismo artículo, se está hablando a nivel de poder, se está hablando de “los signos” antes de manifestarse, de los registros del Kitab.

(44) Hicimos descargar la Taurah, en la que hay guía y luz. Con ella los Profetas –los que están sometidos a la voluntad de Allah– enseñaban la ley y juzgaban los asuntos de los hadu, y así mismo hacían los rabbanuyyun y los ahbar, a quienes se había ordenado que protegiesen
el kitab de Allah y que diesen testimonio de él. “Mas no temáis a los hombres,
sino temedme a Mí, y no vendáis Mis signos a bajo precio.” Quien no juzgue
según lo que Allah ha hecho descargar será de los encubridores.
Sura 5 – al Maidah

El narrador habla en primera persona del plural, pues está narrando acciones, ejecuciones, y por lo tanto habla en nombre del Consejo Supremo. De improviso, sin embargo, se intercala un discurso independiente del texto sin protocolo y sin que el narrador lo haya introducido –“Mas no temáis a los hombres, sino temedme a Mí, y no vendáis Mis signos a bajo precio.” A continuación, continúa el narrador y menciona a Allah en tercera persona. Son siempre las mismas reglas las que actúan en la estructura narrativa del Qur-an y las que la conforman.

El estilo general del Qur-an es ante todo cinematográfico. Más que un ensayo o una novela, es una filmación, una película en la que se han reunido todos los elementos propios del cine –cortes, montajes, escenas retrospectivas… (ver artículo II).

F) EL DESCENSO DEL TEXTO CORÁNICO – ALEYAS QUE HACEN REFERENCIA AL NIVEL DE PODER Y DE EJECUCIÓN

Hay una diferencia significativa entre la forma IV anzala أَنْزَلَ del verbo nazala نَزَلَ, y la forma II نَزَّلَ del mismo verbo (ver apartado D). En el primer caso se expresa la idea de hacer descargar; se habla, pues, desde el nivel de poder –no “descarga” (ejecución), sino que hace que se “descargue”. Sin embargo, cuando se habla de Yibril –Di: “Quien sea enemigo de Yibril ha de saber que es él quien lo descarga en tu corazón por la voluntad de Allah– se utiliza la forma II del verbo nazala نَزَلَ, que significa descargar sin que falte nada y paulatinamente.

Las siguientes aleyas nos muestran de forma explícita este vaivén entre una forma verbal y otra, entre el nivel de poder y de ejecución.

 وَإِنَّهُ لَتَنزِيلُ رَبِّ الْعَالَمِينَ * نَزَلَ بِهِ الرُّوحُ الأَمِينُ

 *عَلَى قَلْبِكَ لِتَكُونَ مِنَ الْمُنذِرِينَ * بِلِسَانٍ عَرَبِيٍّ مُّبِينٍ

(192) Lo hace descargar el Señor de todos los dominios. (193) Desciende con él
el Ruh digno de confianza (194) hasta tu corazón para que seas uno
de los advertidores (195) en lengua árabe pura.
Sura 26 – ash Shu’ara

En la aleya 192 el narrador nos informa de que es Allah el Altísimo, el Señor de todos los dominios, de todos los señores, Quien lo hace descargar –nivel de poder. Él no es actor, da la orden y se pone en funcionamiento el Sistema Divino de Transmisión y Ejecución. Se utiliza el sustantivo tanzil تَنْزيل que deriva del mismo verbo nazala y que significa descenso; va acompañado de la partícula la ل para enfatizar su significado –en verdad, sin lugar a dudas, que es un descenso.

En la aleya 193 se habla desde el nivel de ejecución. El narrador nos informa de que es Yibril, el Ruh digno de confianza, quien lo descarga, quien lo lleva hasta el corazón de Muhammad (s.a.s) y, por lo tanto, se utiliza la forma II del verbo nazala –lo descarga, ejecuta la orden.

G) EL CONSEJO SUPREMO HABLA CON AUTORIDAD

En las siguientes aleyas tenemos un claro ejemplo de la autoridad que detenta el Consejo Supremo en tanto que órgano ejecutivo, y que se expresa en el lenguaje de poder que utiliza:

(23) Si realmente dudáis acerca de lo que hacemos descargar sobre Nuestro siervo, traed una sura como ésta y llamad a los testigos que tengáis aparte de Allah si es verdad lo que decís.
(24) Mas si no podéis hacerlo, y nunca podréis, tened presente el fuego cuyo combustible serán los hombres –nas– y las piedras, preparado para los encubridores.
(25) A los que creen y actúan con rectitud dales la buena nueva de Jardines por donde fluyen ríos. Cada vez que de ellos se les ofrezcan frutos dirán: “Así eran los que comíamos antes.”
Mas sólo tendrán su apariencia. En ellos disfrutarán de esposas puras
y en ellos morarán para siempre.
(26) Allah no se avergüenza de poner como ejemplo un mosquito o algo superior a él. Los que creen saben que es la verdad que emana de su Señor, pero los encubridores dicen: “¿Qué quiere conseguir Allah con este ejemplo?” Extraviar a muchos y guiar a muchos,
pero sólo extravía con él a los rebeldes.
(27) Esos que rompen el pacto con Allah después de haberse comprometido a cumplirlo, escinden lo que Allah ha ordenado que esté unido y corrompen en la Tierra.
Esos son los perdedores.
(28) ¡Cómo podéis renegar de Allah cuando estabais muertos y os dio la vida! Después os hará morir y de nuevo os dará la vida. Luego, a Él habréis de volver.
Sura 2 – al Baqarah

El narrador habla en primera persona del plural en cuanto que portavoz del Consejo Supremo. Habla a nivel de ejecución, habla, pues, de acciones que el Consejo ordena llevar a cabo. Cuando menciona a Allah el Altísimo lo hace en tercera persona del singular “Él”, ya que no es el Todopoderoso el que habla, el que nos informa de estos acontecimientos, sino que es el portavoz quien lo hace.

Las aleyas 23, 24 y 25 muestran al Consejo Supremo como el órgano de poder y ejecución que rige, organiza y controla la creación de Allah el Altísimo siguiendo Su plan contenido en el Kitab y en los Kitab inscritos en Lauh Mahfudh. Son nuestros señores, los que nos gobiernan, a nosotros y a los Profetas –Si realmente dudáis acerca de lo que hacemos descargar sobre Nuestro siervo… es decir, Muhammad (s.a.s). Es el portavoz el que habla, no Allah. El Altísimo es mencionado en tercera persona del singular “Él”. Son ellos los que premian y castigan según el plan inexorable del Todopoderoso.

La aleya 25 comienza con una frase en la que, esta vez, es el Consejo Supremo el que introduce el sistema de transmisión –A los que creen y actúan con rectitud dales la buena nueva de Jardines por donde fluyen ríos. Es, en realidad, una frase retórica, pues ya hemos recibido la buena nueva. No obstante, de esta forma se nos aclara la cadena de ejecución –Tú, Yibril, con tus malaikah, transmite a Muhammad (s.a.s) y él a todos los creyentes la buena nueva de los Jardines que hemos preparado para ellos. Es un estilo único del Qur-an –el micrófono estaba abierto y hemos oído el texto que se va a transmitir. A continuación, se nos transporta al futuro y presenciamos en nuestra imaginación un escenario que tendrá lugar en el Jardín de Ajirah en el que tendrá lugar un diálogo entre los creyentes y sus servidores –Cada vez que de ellos se les ofrezcan frutos dirán: “Así eran los que comíamos antes.” Mas sólo tendrán su apariencia.

En las aleyas 26, 27 y 28 vemos claramente que no es Allah el Altísimo el que habla, sino que, antes bien, es de Él de Quien habla el narrador y de nuestra relación con el Todopoderoso.

En las siguientes aleyas vemos una estructura narrativa similar:

(83) Pactamos con los Banu Isra-il: “No adoréis a otro que Allah, y comportaos rectamente con vuestros padres, con vuestros familiares más allegados, con los huérfanos y con los pobres. Hablad a la gente de buenas maneras. Estableced la salah y entregad la zakah.”
Luego, a excepción de unos pocos, os desentendisteis y renegasteis
de aquello que habíais pactado.
(84) Primero os comprometisteis ante Nosotros a no derramar vuestra sangre
ni a expulsaros de vuestros hogares. Lo ratificasteis y sois testigos de ello.
(85) Sin embargo, habéis sido vosotros los que os habéis dado muerte y habéis expulsado de sus hogares a un grupo de los vuestros, aliándoos injustamente contra ellos. Y si luego os venían cautivos, pagabais su rescate cuando era una iniquidad que los hubierais expulsado. ¿Es que
vais a creer en una parte del Kitab y vais a encubrir otra? Quien de vosotros lo haga
no recibirá, sino humillación en esta vida, y en el Día del Resurgimiento recibirán
el más duro castigo. Allah no está descuidado de lo que hacéis.
(86) Esos son los que han vendido Ajirah a cambio de la vida de este mundo.
No se les aliviará el castigo ni tendrán en quien apoyarse.
Sura 2 – al Baqarah

Es el Consejo Supremo el que pacta con las diferentes comunidades humanas a través de Yibril y de sus huestes de malaikah (no sabemos cómo funciona el CS a nivel operativo ni la forma de relacionarse con el resto de los elementos de la creación). Todo está en el Kitab de Allah, pero como ya hemos apuntado antes, Allah el Altísimo no actúa, habla, pacta o castiga, directamente, sino a través de Sus criaturas, de Su creación.

Cuando un novelista quiere poner veneno en la copa de uno de sus personajes, no es él quien lo echa, sino otro personaje. Todos ellos, así como la trama, han emanado del escritor, pero las realidades de unos y otro son diferentes, imposibles de relacionarse en el mismo plano ontológico.

Allah el Altísimo ha decidido hacer un pacto con los Banu Isra-il, pero su materialización la ejecutarán los que el CS haya enviado para tal misión.

En las siguientes aleyas se pone de manifiesto claramente que es el CS el encargado de la creación, el encargado de llevar a efecto el plan de Allah registrado en el Kitab.

(87) Le dimos el Kitab a Musa y enviamos tras él a otros Mensajeros. A Isa, el hijo de Mariam, le dimos la clarificación y le reforzamos con el Ruh al-Qudus. ¿Acaso no os llenabais
de soberbia cada vez que venía a vosotros un Mensajero, trayendo lo que no os agradaba?
A unos los tratasteis de mentirosos y a otros los matasteis.
(88) Dicen: “Nuestros corazones están incircuncisos.” ¡Maldígalos Allah
por encubrir la verdad! ¡Qué poco es lo que creen!
(89) Y ello a pesar de que les ha llegado un Kitab de Allah, confirmación de lo que ya tenían. Pedían a Allah que les diera la victoria sobre los encubridores, pero cuando
les ha llegado lo que con certeza saben que es la verdad, lo han encubierto.
¡La maldición de Allah caerá sobre los encubridores!
Sura 2 – al Baqarah

El CS es el encargado de apoyar a los Profetas y Mensajeros (hombres o malaikah), de descargar sobre ellos las aleyas del Kitab y de castigar a los encubridores, entre otras muchas funciones. En las aleyas 88 y 89 se habla de Allah el Altísimo en tercera persona. Claramente no es Allah Quien habla.

En las siguientes aleyas se especifican aún más las funciones del CS como ejecutores de la voluntad de Allah el Altísimo:

(118) Y dicen los que no tienen conocimiento: “¿Por qué no nos habla Allah o nos trae un signo?” Eso mismo decían los que hubo antes de ellos, el mismo discurso –se asemejan
sus corazones. Hemos clarificado Nuestros signos para los que tienen certeza.
(119) Ten por seguro que te hemos enviado con la verdad como portador de
buenas nuevas y como advertidor. No se te exigirá responsabilidad alguna
por los que sean arrojados al yahim.
Sura 2 – al Baqarah

Es el CS el que manifiesta los signos con los que Allah el Altísimo quiere guiar a los hombres, y es el CS quien prepara y protege a los Profetas y Enviados según las instrucciones de Allah contenidas en el Kitab.

H) UN CASO ESPECIAL –HAY DISCREPENCIA ENTRE EL SUJETO PLURAL Y EL POSESIVO SINGULAR

En la siguiente aleya se pasa de la primera persona del plural “Pactamos” a un posesivo en primera persona del singular “Mi casa”:

(125) E hicimos de la Casa un lugar seguro en el que pudiera reunirse la gente –nas. Tomad el maqam de Ibrahim como lugar donde ofrecer la salah. Pactamos con Ibrahim e Ismail –“Purificad Mi Casa” para los que la circunvalen, para los que allí estén dedicados
a la adoración y para los que se inclinen y postren.”
Sura 2 – al Baqarah

La estructura gramatical más usual sería: “Pacté con Ibrahim e Ismail que purificaran Mi Casa” o “Pactamos con Ibrahim e Ismail que purificaran Nuestra Casa.” Sin embargo, la estructura que aparece en esta aleya utiliza plural en el sujeto del verbo, “Pactamos”, y singular en el posesivo “Mi Casa.” Veamos esta frase en árabe:

وَعَهِدْنَا إِلَى إِبْرَاهِيمَ وَإِسْمَاعِيلَ أَن طَهِّرَا بَيْتِيَ لِلطَّائِفِينَ وَالْعَاكِفِينَ وَالرُّكَّعِ السُّجُودِ

Es la misma estructura que encontramos en la siguiente aleya:

(26) Cuando marcamos para Ibrahim el lugar de la Casa –“No des poder a otro que a Mí,
y purifica Mi Casa” para los que den vueltas alrededor de ella y hagan la salah con sus
movimientos prescritos erguidos, inclinados y postrados.
Sura 22 – al Hayy

وَإِذْ بَوَّأْنَا لِإِبْرَاهِيمَ مَكَانَ الْبَيْتِ أَن لّا تُشْرِكْ بِي شَيْئًا وَطَهِّرْ بَيْتِيَ لِلطَّائِفِينَ وَالْقَائِمِينَ وَالرُّكَّعِ السُّجُودِ

El orden cronológico va en sentido contrario al de las suras –el primer suceso es el de la sura 22 –Cuando marcamos para Ibrahim el lugar de la casa. El siguiente suceso es el de la sura 2 –Pactamos con Ibrahim e Ismail que purificaran Mi Casa.

En estas dos suras se relata un mismo acontecimiento, comenzando por la indicación del lugar en el que debe construir “la” casa y la orden posterior de purificar “Mi” Casa (ver artículo XX).

No obstante, la estructura narrativa es la misma en ambas suras:

–Sura 2 –Pactamos con Ibrahim e Ismail que purificaran Mi Casa. أَن طَهِّرَا بَيْتِيَ

–Sura 22 –Cuando marcamos para Ibrahim el lugar de la casa –“No des poder a otro que a Mí, y purifica Mi casa”. أَن لّا تُشْرِكْ بِي شَيْئًا وَطَهِّرْ بَيْتِيَ

La partícula an أن, en ambos casos, actúa como explicativa e introduce la consecuencia de la acción, como en el siguiente ejemplo: أَشَرْتُ إلَيْهِ أَنْ لا تَفْعَل كَذا Le hice un signo –como si dijese– no vas a hacer eso.

Es como si en la aleya de la sura 2 se dijera –Pactamos con Ibrahim e Ismail informándoles que en el Kitab de Allah están escritas las siguientes palabras: “Purificad Mi Casa” para los que la circunvalen, para los que allí estén dedicados a la adoración y para los que se inclinen y postren. Es pues una orden que viene de Allah, pero es el CS quien materializa este registro, esta orden, a través de Yibril y de sus huestes de malaikah. Son “ellos”, plural, los que explican a Ibrahim e Ismail en qué cosiste el pacto. En la siguiente aleya, la 126, de la sura 2, Ibrahim habla con Yibril, el encargado de proteger el pacto, y le pide seguridad y prosperidad a todos aquellos que crean –no dice en Ti, sino en Allah, ya que habla con Yibril y Allah es mencionado en tercera persona del singular. Yibril le responde, hay diálogo, pero no es un diálogo entre Ibrahim y Allah el Altísimo –no hay diálogo entre el Todopoderoso y el insan. Yibril le confirma que así será, pero le recuerda que los encubridores no escaparán al castigo del fuego porque vivan en este valle.

(126) Dijo Ibrahim: “¡Señor! Haz de esta tierra un lugar seguro y provee de frutos a los que de su gente crean en Allah y en el Último Día.” Dijo: “En cuanto a los encubridores los dejaré ocupados en sus quehaceres por un tiempo y luego los llevaré a rastras al castigo del fuego. ¡Qué mal destino!”
Sura 2 – al Baqarah

En la sura 22, la partícula an أن actúa de la misma forma que en la sura 2 que acabamos de analizar –Cuando marcamos para Ibrahim el lugar de la casa le informamos de las encomiendas que Allah había ordenado y que están inscritas en el Kitab –“No des poder a otro que a Mí, y purifica Mi casa” para los que den vueltas alrededor de ella y hagan la salah con sus movimientos prescritos erguidos, inclinados y postrados.

Vemos que en ambos casos hay una interpolación directa del discurso del Altísimo dentro de un relato que nos cuenta el narrador en primera persona del plural en cuanto que portavoz del CS (ver artículo III, apartado K).

A partir de este análisis ya podremos ir entendiendo quién son los actores que hablan en todas las aleyas coránicas.

ARTICULO XXI – LOS DOMINIOS

art 21

La creación de Allah es extremadamente compleja, inimaginable para las capacidades cognoscitivas que operan en el hombre:

(85) Te preguntan acerca del Ruh. Diles: “El Ruh es parte del poder de ejecución de mi Señor, y no se os ha dado, sino un poco del conocimiento.”
Sura 17 – al Isra

Si ya el ser humano es una entidad de una extraordinaria complejidad, perfección y belleza, qué diremos del universo en el que vive:

(27) ¿Sois vosotros más difíciles de crear o el Cielo que Él edificó?
(28) Levantó su techo y lo conformó.
Sura 79 – an Naziat

Todo lo que podemos observar, ya sea con nuestros propios ojos o con ayuda de instrumentos, forma parte del sistema funcional. El sistema operativo que activa este universo trabaja desde otra realidad ontológica (ver artículo IX).

Los científicos occidentales creen que pueden penetrar en el Ghaib, en el mecanismo que mueve la existencia para de esa forma controlarlo a su favor. Lo único que han conseguido con sus absurdas pretensiones ha sido deformar la creación de Allah, envenenarla e iniciar un proceso de autodestrucción.

Incluso las sociedades se rigen por leyes operativas invisibles que nadie puede controlar. Toda vez que se intenta manipularlas, surge el conflicto, el caos y la opresión de unos individuos contra otros –esa es la situación que vemos repetida constantemente en la historia.

Sin embargo, esa incapacidad nuestra para comprender el funcionamiento del sistema operativo no implica que no podamos entender que existe.

El primer escenario que nos presenta el Qur-an, el texto revelado al Profeta Muhammad (s.a.s), es el de un espacio en el que Allah ha conformado Su creación, atravesado por un sistema de conductos que intercomunican entre sí los diferentes dominios, y por los que se mueven –ascienden o descienden– las diferentes entidades celestes y los yin:

(1) Preguntan por el inevitable castigo, (2) el que los encubridores no podrán repeler, (3) decretado por Allah, Quien ha creado los sistemas de acceso الْمَعَارِجِ. (4) Por ellos ascienden hasta Él los malaikah y el Ruh en un día que equivale a cincuenta mil años.
Sura 70 – al Ma’ariy
(5) Desde el Cielo administra Su plan que se ejecuta en la Tierra y luego asciende a Él –todo ello en un día que equivale a mil años de los vuestros.
Sura 32 – as Saydah
(3) La noche del cumplimiento es mejor que mil meses. (4) En ella descienden los malaikah y el Ruh con todos los asuntos por la voluntad de tu Señor.
(5) Paz en ella hasta el despuntar del alba.
Sura 97 – al Qadr
(27) ¡Oh Bani Adam! Que no os induzca el shaytan a la rebelión como ya lo hizo con vuestros padres sacándoles del Jardín y despojándoles de su vestimenta para que fueran conscientes
de sus partes pudendas. Él y los de su tribu os ven desde donde vosotros no los veis  إِنَّهُ يَرَاكُم هُوَ وَقَبِيلُهُ مِنْ حَيْثُ لاَ تَرَوْنَهُمْ.
Hemos hecho a los shayatin aliados de los encubridores.
Surah 7 – al ‘Araf

Las cosas, los asuntos, las órdenes, las instrucciones no descienden desde un supuesto “cielo divino” hasta la Tierra de la misma forma que cae una piedra desde la ladera de una montaña. En este espacio en el que se manifiesta la creación de Allah hay puntos de acceso y hay puertas y fortalezas:

(40) A los que nieguen Nuestras aleyas y se ensoberbezcan cuando les llegan no se les abrirán las puertas del Cielo ni entrarán en el Jardín hasta que no pase el camello
por el ojo de una aguja. Así es como pagamos a los nefarios.
Sura 7 – al ‘Araf
(14) Si les abriéramos una de las puertas del Cielo y pudieran ascender a ella, (15) seguro que dirían: “Son alucinaciones. Más aún, hemos sido embrujados.”
Sura 15 – al Hiyr
(16) Hemos fijado en el Cielo torreones y lo hemos adornado para quien lo contemple.
(17) Así lo hemos protegido contra todo shaytan proscrito, (18) aunque los hay que se introducen furtivamente para escuchar y son perseguidos por dardos de fuego.
Sura 15 – al Hiyr

Todo aquello de lo que se nos habla en el Qur-an revelado al Profeta Muhammad (s.a.s) es real, existe y no debemos suponer que son metáforas, ya que esta actitud es la que impide que se comprenda la creación de Allah, Su sistema, Su método, en definitiva. El universo, el visible y el invisible, es una construcción, una estructura sólida repleta de dominios repartidos entre siete cielos y siete tierras:

(36) Alabado sea Allah, el Señor de los Cielos, el Señor de la Tierra y el Señor
de todos los dominios.
Sura 45 – al Yaziyah
(7) ¡Por el cielo y cómo ha sido sólidamente construido en estratos, fase a fase!
Sura 51 – adh Dhariyyat
(12) Es Allah Quien ha creado siete Cielos y lo mismo de Tierras. El plan desciende a través de ellos para que sepáis que Allah tiene el poder sobre todas las cosas.
Sura 65 – at Talaq

No sabemos cuántos dominios pueda haber ni cuál sea su naturaleza, pero en el Qur-an revelado al Profeta Muhammad (s.a.s) hay indicaciones de algunos de ellos, así como de la naturaleza de las entidades que los pueblan.

A-PRIMER DOMINIO: La Tumba

Según estas indicaciones los ghafilun, los negligentes y despreocupados, estarán inconscientes en lo que podemos llamar el “dominio de la tumba” hasta el Día del Resurgimiento. Estarán aturdidos y aterrados sin saber lo que les está sucediendo. Según vayan despertando y tomando consciencia de esta nueva realidad, irán comprendiendo que se trata del Día que se les había prometido, del Día con el que se les había amenazado y del que ellos se burlaban en su negligencia, en su inconsciencia.

(20) Esas entidades a las que dan poder en vez de a Allah no pueden crear nada. Antes bien, ellas mismas han sido creadas. (21) Muertas, que no vivas, no serán conscientes
cuando se les resucite de que han vuelto a la vida.
Surah 16 – an Nahl
(12) Si vieras cuando los nefarios inclinen la cabeza ante su Señor y digan: “¡Señor nuestro! Ahora tenemos plena percepción y plena certeza. Haznos regresar
para que actuemos con rectitud.”
(13) Si hubiese sido esa Nuestra voluntad, habríamos guiado a cada nafs. Sin embargo, se ha de cumplir Mi plan –llenaré yahannam de yin y de hombres –nas, todos juntos.
(14) Así pues, gustad el castigo por haber olvidado el Día del Encuentro –este Día– y hoy somos Nosotros los que nos hemos olvidado de vosotros.
¡Gustad el castigo incesante por lo que hicisteis!
Sura 32 – as Saydah
(31) Vagarán errantes en el extravío los que niegan el encuentro con Allah hasta que les llegue de súbito la hora y digan: “¡Pobres de nosotros! ¡Cómo pudimos ser tan negligentes!”
Cargarán sobre las espaldas con su ignominia. ¿Acaso no es deleznable su carga?
Sura 6 – al An’am
(40) Os hemos advertido de un castigo cercano –el Día en el que el hombre contemple sus obras y diga el encubridor: “¡Ay de mí! ¡Ojalá fuera tierra!”
Sura 78 – an Naba

El dominio de los negligentes será la oscuridad de la inconsciencia. En él permanecerán hasta el Día del Resurgimiento, en el que despertarán pensando que tan sólo han estado dormidos un día o unas horas.

(102) El Día en el que se sople en el cuerno, ese Día reuniremos a los nefarios y estarán acongojados. (103) Se dirán en voz baja: “No habéis permanecido más de diez días.”
(104) Bien sabemos lo que dirán cuando el mejor guiado de ellos les declare:
“Sólo permanecisteis un Día.”
Sura 20 – Ta Ha

El tiempo se manifestará ante su aturdido intelecto con toda su relatividad. Han pasado, quizás, cinco mil años, pero a ellos les parece que ese lapsus no ha sido, sino de un solo día.

(112) Les preguntará: “¿Cuántos años estuvisteis en la Tierra?” (113) Dirán: “Estuvimos un día. Pregunta a los que llevan la cuenta.” (114) Dirá: “Si hubierais sido conscientes,
habríais comprendido el poco valor que tenía vuestro tiempo.
Sura 23 – al Muminun

El tiempo es una sensación a la que damos realidad y computamos con nuestra percepción intelectual, engañándonos en cuanto a su duración. Hace 50.000 años Adam salió del jardín y hoy estamos aquí como si ese acontecimiento hubiese ocurrido esta mañana. Si le hubiéramos ofrecido a alguno de sus compañeros la posibilidad de vivir 30.000 años, habría aceptado gustoso –hoy haría 20.000 años que habría muerto. Fijémonos en esta aleya:

(47) Te urgen a que les llegue el castigo, pero Allah no incumple Su promesa.
Un día para tu Señor es como mil años para vosotros.
Sura 22 – al Hayy

Nuestro cómputo es de mil años, pero nuestra percepción es de un día. Cuando estudiamos la historia, hablamos de que tal acontecimiento ocurrió hace 1.000 años o 3.000 años o 10.000 años. Esa es la forma en la que contamos el tiempo entre los acontecimientos. Nuestra percepción, sin embargo, se asemeja a la realidad temporal en el mundo divino –allí un día equivale a mil años de los nuestros. Es decir, su percepción del tiempo y el tiempo real están unificados. Si transformásemos el concepto tiempo en un cuerpo físico, el dibujo que podría resultar sería el de un cono en el que cada centímetro en la parte superior correspondería a mil centímetros en la base misma de esta figura geométrica, y así iría aumentando progresivamente según fuéramos descendiendo de cielo en cielo, desde la punta del cono hasta su base.

Como vemos en el gráfico, la parte superior del cono es mucho menor que la parte inferior, lo cual indica que en el mismo espacio de tiempo la distancia recorrida en la base será mucho mayor que la recorrida en la punta. Si ahora transformamos el espacio en tiempo, tendremos una imagen más clara de por qué hay tanta diferencia entre el tiempo divino y el humano.

Por otra parte, serán los ghafilun –la ghaflah es un tipo de kufur (ver Info 6) y de hipocresía– quienes estén presentes en la mayoría de los escenarios de Ajirah –serán ellos quienes salgan de la tierra, quienes sean agrupados y conducidos al lugar que se les habrá asignado, quienes caigan fulminados y vuelvan de nuevo a la vida y quienes sean juzgados. Como veremos en los próximos apartados B y C, los harbiyun (los que han persistido activamente en el kufur y han luchado para apagar la Luz de Allah) estarán en el tormento justo después de su muerte en dunia, mientras que los verdaderos creyentes (los mut-taqun مُتَّقون) permanecerán protegidos en un dominio que se asemejará al Jardín y en el que esperarán a que todo acabe.

Serán los ghafilun quienes salgan de la tierra y quienes sean juzgados. Los harbiyun serán arrojados de su dominio directamente a yahannam, mientras que los verdaderos creyentes serán conducidos desde su dominio, al Jardín eterno.

B-SEGUNDO DOMINIO: Un Lugar de Castigo

Siguiendo el Qur-an revelado al Profeta Muhammad (s.a.s), otro de los dominios que encontramos en diferentes aleyas es el de los harbiyun, el de aquellos que han luchado y luchan por apagar la luz de Allah, por destruir el Islam y denigrar el sistema profético. Un ejemplo histórico de esta actitud es el de Firaun. Sin embargo, Firaun es sólo un ejemplo, hoy la gran mayoría de los hombres es ghafil o harby, negligente o activo contra el Islam. Para ellos habrá un dominio en el que recibirán un duro y constante castigo, si bien no será comparable al que recibirán en Ajirah:

(101) Entre los beduinos que viven en vuestros alrededores hay hipócritas, y entre la gente de Medina los hay que persisten aún más en la hipocresía. A esos no los conocéis,
Nosotros los conocemos. Los castigaremos dos veces, luego los mandaremos
a un tormento atroz del que no podrán volver.
Sura 9 – al Taubah
(45) Le protegió Allah del mal que tramaron contra él y se hizo realidad contra la gente de Firaun un terrible castigo. (46) Se les muestra el fuego mañana y tarde. Y el Día que llegue la Hora, se dirá: “¡Arrojad a la gente de Firaun al más terrible de los castigos!”
Sura 40 – Ghafir

Hay un dominio, pues, para los harbiyun en el que estarán penando hasta que llegue la hora y se establezca la balanza del juicio divino. No estarán en el dominio de la tumba, sumergidos en el sopor de la inconsciencia, sino en un infierno temporal, previo al infierno eterno. Es un castigo psicológico –se les muestra lo que les espera, el fuego en el que arderán para siempre. Después, el Día del Resurgimiento, a él serán arrojados.

Como hemos visto en el apartado anterior A, los harbiyun no saldrán de las tumbas ni serán agrupados ni conducidos al lugar designado para ellos. Su suerte ya ha sido echada –son la peor gente de la creación– y por ello son llevados tras su muerte a un dominio especial en el que ya saborean el castigo del fuego. No necesitan juicio, pues no hay duda con respecto a ellos –cuando acabe la Hora (ver cuadro C7, apartado III b), serán conducidos a yahannam.

C-TERCER DOMINIO: El Jardín Temporal

Por otra parte, los que hayan vivido y luchado buscando únicamente la complacencia de Allah; los que hayan muerto en el camino de Allah o los hayan matado por la causa de Allah, estarán en un dominio que será preludio del Jardín eterno:

(32) A aquéllos a los que los malaikah se lleven en estado de beatitud, les dirán: “¡Paz con vosotros! Entrad en el Jardín en merecido pago por vuestras obras.”
Surah 16 – an Nahl
(20) Y vino un hombre corriendo desde la parte más alejada de la ciudad. Dijo: “¡Gentes de este lugar! ¡Seguid a los Enviados! (21) Seguid a quienes no os piden pago alguno y están guiados. (22) ¿Cómo podría no adorar a Quien me ha creado y a Quien habréis de volver?
(23) ¿Debería tomar, aparte de Él, otros alihah? Si el Rahman quisiera causarme
algún daño, su intercesión no me serviría de nada ni podrían salvarme?
(24) Si lo hiciera, estaría en un claro extravío. (25) Creo en vuestro Señor. ¡Escuchadme, pues!” (26) Se le dijo: “¡Entra en el Jardín!” Dijo: “¡Ojalá supiera mi gente
(27) que mi Señor me ha perdonado y me ha concedido
ser uno de los que Él ha honrado.”
Sura 36 – Ya Sin
(154) No digáis de los que han caído luchando en el camino de Allah que están muertos. Muy al contrario, están vivos, aunque no os deis cuenta.
Surah 2 – al Baqarah
(169) No penséis que están muertos los que han caído luchando en el camino de Allah.
Muy al contrario, están vivos y su provisión está junto a su Señor.
(170) Se sienten dichosos por la gracia que Allah les ha concedido
y albergan un buen presagio para los que todavía
no se han unido a ellos. Nada hay que les cause temor ni pesadumbre.
(171) Se complacen en la gracia y la bendición que han recibido de Allah, y en que Allah no dejará que se pierda lo que se hayan ganado los creyentes.
Surah 3 – ali ‘Imran

Las situaciones que se describen en las aleyas de todas estas suras que acabamos de mencionar tienen lugar en el espacio-tiempo entre la muerte de las nafs (su separación del cuerpo de dunia) y el Día del Resurgimiento. Podemos decir que son espacios de espera. Son dominios intermedios o interfaces entre el barsaj o frontera de la muerte y el barsaj o frontera de Ajirah, teniendo en cuenta que Ajirah comienza para los insan cuando salen de la tierra y son reunidos en grupos y llevados a los lugares que les habrán sido asignados.

En el texto que se ha mencionado de la sura Ya Sin, el hombre que viene corriendo desde el otro extremo de la ciudad es un creyente que ha dado testimonio ante su pueblo junto a los Mensajeros. No cabe duda de que lo han matado. Quizás también a los tres Mensajeros de los que se hace mención unas aleyas antes. Ha sacrificado su vida por la causa de Allah, por la causa de la verdad y ahora recibe como pago por su sinceridad el Jardín, pero este Jardín no es el Jardín eterno, sino el dominio intermedio entre la muerte y el Juicio final. Quien da su vida por defender el Din de Allah no puede permanecer en la tumba, en la inconsciencia, sino que debe gozar ya de la felicidad que le espera en Ajirah.

Esta idea se confirma en las dos suras siguientes a la de Ya Sin, en las que se nos previene de pensar que los que mueren por la causa de Allah están muertos, es decir, están sumergidos en el sopor de la inconsciencia, en el dominio de la tumba. Muy al contrario, están vivos en el dominio de los mártires, de los creyentes sinceros, de los que han dado testimonio con sus vidas de que no hay más ilah que Allah:

(58) Mas los que hayan emigrado por la causa de Allah y luego los hayan matado o hayan muerto, Allah les sustentará con una hermosa provisión. Allah es el Mejor Sustentador.
(59) Les introducirá en un lugar en el que se sentirán complacidos.
Allah actúa según Su conocimiento y controla Su ira.
Sura 22 – al Hayy

Tampoco habrá juicio para ellos, como ya hemos visto en los apartados anteriores A y B. Su juicio ha sido abrogado por sus vidas –su sacrificio y su determinación han purificado sus nafs y les han hecho conectarse a la Órbita Divina. Allah el Altísimo los ha protegido del terror y de la angustia de Ajirah:

(61) Allah preservará temporalmente a los que hayan sido temerosos en un lugar seguro, en el que no les afligirá ningún mal ni habrá nada que les turbe.
Sura 39 – az Zumar

وَيُنَجِّي اللَّهُ الَّذِينَ اتَّقَوا بِمَفَازَتِهِمْ لا يَمَسُّهُمُ السُّوءُ وَلا هُمْ يَحْزَنُونَ

(14) El día que se haga realidad la hora, ese día estarán separados (15) –los que creyeron y actuaron con rectitud gozarán en frondosos Jardines, (16) pero los que encubrieron y desmintieron nuestros signos, y renegaron de Ajirah, estarán reunidos
en un mismo lugar para recibir el castigo.
Sura 30 – ar Rum

La aleya 16 nos indica que no se está describiendo el destino final, sino el juicio y la espera a recibir la sentencia. La aleya 14 nos informa del mismo hecho diciéndonos que estarán separados, de nuevo no en el destino final, sino en la espera.

Es cierto que son hombres, seres humanos, y que, por lo tanto, habrá es su haber malas acciones, decisiones y actitudes subjetivas erróneas, pero nada de eso tiene valor frente a la sinceridad de su iman:

(5) Ha de hacer que los creyentes y las creyentes entren en Jardines por cuyo suelo fluyen ríos. En ellos morarán para siempre. Cubrirá sus malas acciones.
Esa es la gran victoria ante Allah.
Sura 48 – al Fath

لِيُدْخِلَ الْمُؤْمِنِينَ وَالْمُؤْمِنَاتِ جَنَّاتٍ تَجْرِي مِن تَحْتِهَا الأَنْهَارُ خَالِدِينَ فِيهَا وَيُكَفِّرَ عَنْهُمْ سَيِّئَاتِهِمْ وَكَانَ ذَلِكَ عِندَ اللَّهِ فَوْزًا عَظِيمًا

(9) Llegará el Día en el que os reunirá. Ese será el día del desengaño. A quien haya creído en Allah y haya actuado con rectitud le cubriremos el mal que haya hecho y le haremos entrar en jardines por cuyo suelo fluirán ríos. En ellos morarán para siempre. Esa es la gran victoria.
Sura 64 – at Taghabun

يَوْمَ يَجْمَعُكُمْ لِيَوْمِ الْجَمْعِ ذَلِكَ يَوْمُ التَّغَابُنِ وَمَن يُؤْمِن بِاللَّهِ وَيَعْمَلْ صَالِحًا يُكَفِّرْ عَنْهُ سَيِّئَاتِهِ وَيُدْخِلْهُ جَنَّاتٍ تَجْرِي مِن تَحْتِهَا الأَنْهَارُ خَالِدِينَ فِيهَا أَبَدًا ذَلِكَ الْفَوْزُ الْعَظِيمُ

La siguiente aleya nos confirma que los que hayan creído en lo que Allah el Altísimo ha hecho descargar del Kitab sobre los Profetas y haya sacrificado su vida y sus bienes por la causa de Allah, no experimentarán la segunda muerte, cuando se sople en el cuerno y caigan fulminados cuantos haya en los Cielos y en la Tierra (39:68). Llegarán de sus dominios y serán conducidos al Jardín definitivo.

(56) No probarán allí otra muerte, aparte de la primera.
Él les habrá librado del castigo del yahim
Sura 44 – ad Dujan

No hay juicio para los verdaderos creyentes porque su suerte fue decidida desde antes de que existieran los Cielos y la Tierra:

(15) El Jardín prometido a los que tomen en serio Sus advertencias y Sus signos se asemeja a un lugar por el que fluyen ríos de agua dulce…
Sura 47 – Muhammad

مَثَلُ الْجَنَّةِ الَّتِي وُعِدَ الْمُتَّقُونَ فِيهَا أَنْهَارٌ مِّن مَّاء غَيْرِ آسِنٍ…

Los que han sido preservados en un dominio especial, parecido a un jardín, ha sido porque se ha considerado que eran de los mut-taqin الْمُتَّقُونَ (los que toman en serio las advertencias de Allah el Altísimo y actúan en consecuencia) y, por lo tanto, después del juicio, ellos serán conducidos al Jardín prometido. No hay duda y, por ello, no hay juicio.

No otra es la razón del continuo examen al que el insan es sometido en dunia –dar a los verdaderos creyentes el Jardín eterno:

(5) Ha de hacer que los creyentes y las creyentes entren en Jardines por cuyo suelo fluyen ríos. En ellos morarán para siempre. Cubrirá sus malas acciones.
Esa es la gran victoria ante Allah.
Sura 48 – al Fath

Por lo tanto, los verdaderos creyentes no tendrán que comparecer, serán bienvenidos y los recibirán los malaikah quienes les mostrarán su nueva morada:

(51) Dirá uno de ellos: “Yo tenía un compañero inseparable (52) que solía decir: “¿De verdad crees en eso? (53) ¿Acaso nos van a pedir cuentas cuando estemos muertos y seamos Tierra y huesos?” (54) Dirá: “¿Habéis subido a ese lugar?” (55) Ascenderá y lo verá en medio del yahim. (56) Dirá: “¡Por Allah! A punto estuviste de hacerme perecer. (57) De no haber sido por la gracia de mi Señor, hoy estaría entre los que tienen que comparecer لَكُنتُ مِنَ الْمُحْضَرِينَ.
Sura 37 – as Saffat

D-CUARTO DOMINIO: El de Ciertos Profetas

En las siguientes aleyas se menciona a dos Profetas, a dos Mensajeros muy especiales, tanto en lo que se refiere a su paso por dunia como a su situación una vez la hubieron abandonado:

(55) Dijo Allah: “¡Oh Isa! Voy a mudar tu forma de existencia y a elevarte hacia Mí. Te purificaré de los encubridores, y hasta el Día del Resurgimiento pondré a los que
te sigan por encima de los que renieguen de ti. Luego volveréis a Mí
y juzgaré entre vosotros sobre aquello en lo que discrepabais.
Surah 3 – ali ‘Imran
(56) Y menciona en el Kitab a Idris. Era veraz y Profeta. (57) Lo alzamos a un lugar elevado.
Sura 19 – Mariam

El dominio de Isa e Idris –paz sobre ellos dos– es diferente del dominio de los mártires. El proceso de abandonar dunia y cruzar el barsaj de la muerte tuvo lugar en su caso de muy diferente manera a la del resto de los seres humanos. No sabemos cómo fue, pero en las aleyas que hemos citado hay una clara indicación de que se trató de algo muy especial, hubo un cambio de configuración (ver Infos 11 y 16 y cuadro C7).

Rara es la página del Qur-an revelado al Profeta Muhammad (s.a.s) en la que no se mencione a Allah como el Señor de todos los dominios –ra-bul ‘alamin -رَبُّ الْعَالَمِين. El término “‘alamun” -العالمون- es uno de los plurales de “‘alam”. No obstante, su plural natural es “‘awalim” -العوالم- a pesar de que en el Qur-an se utiliza siempre el plural “‘alamun” con kasrah  -كسرة-por ser idafah -إضافة- como en la expresión -رَبُّ الْعَالَمِين, y significa “mundo”, “dominio”, “ámbito”. En algunos casos, este término hace referencia al ser humano, o a todo cuanto existe en el universo, ya sea hombre, animal o cosa, o también incluye a los malaikah y a todos cuantos habitan en los cielos y en la Tierra. Cada entidad o familia de entidades forman un dominio, un ámbito, un mundo específico, propio, con características concretas que les son comunes a todos sus miembros. Todos estos significados los vemos expresados a lo largo del texto:

(33) Allah escogió por su pureza a Adam, a Nuh, a la familia de Ibrahim y a la familia de Imran por encima de todos los demás (‘alamin)العالمين.
Sura 3 – ali ‘Imran
(42) Y cuando dijeron los malaikah: “¡Oh Mariam! Allah te ha escogido, te ha purificado y te ha escogido entre todas las mujeres (‘alamin)العالمين.
Sura 3 – ali ‘Imran
(97) En ella hay signos claros –la estancia de Ibrahim. Quien entre en ella, estará a salvo. Siempre que encuentren los medios necesarios la gente –nas– tiene la obligación
con Allah de peregrinar a la casa. Quien lo encubra que sepa que Allah es en
Sí mismo suficiente, sin tener necesidad de ninguna de Sus criaturas (‘alamin)العالمين.
Sura 3 – ali ‘Imran

No obstante, en la siguiente aleya vemos más claramente el significado del término ‘alamin العالمين como “dominios”, ámbitos en los que viven las diferentes entidades que pueblan la creación de Allah el Altísimo.

(79) Paz sobre Nuh en todos los dominios سَلامٌ عَلَى نُوحٍ فِي الْعَالَمِين.
Sura 37 – as Safat

Otra de las indicaciones que vemos en esta aleya es que todos esos dominios están intercomunicados, se afectan unos a otros, se influencian –no son mundos separados, cerrados, incomunicados.

No obstante, los cuatro dominios que acabamos de citar y describir son algunos de los muchos que componen la geografía de la creación de Allah el Altísimo. Son destellos de un gigantesco universo espiritual y material, de un universo de luz y de barro, de agua y de fuego.

(49) Todo cuanto hay en los Cielos y en la Tierra sigue sumiso el plan de Allah, de la criatura más simple a los malaikah, sin que haya en ellos soberbia.
Surah 16 – an Nahl
(44) Declaran Su perfección más allá de toda contingencia los siete Cielos y la Tierra, y quienes en ellos están. No hay nada que no reconozca Su perfección y Le alabe.
Surah 17 – al Isra