Info 24 – CUANTOS FIRAUN SE MENCIONAN EN EL QURAN

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El nombre Firaun aparece numerosas veces en el Qur-an, ya que aparte de ser un nombre propio, designa, al mismo tiempo, una actitud existencial, una ideología, una cosmogonía chamánica, una cosmogonía sin Creador –exactamente igual a la cosmogonía occidental de hoy representada por la NASA y las universidades de elite norteamericanas y europeas. Por lo tanto, Firaun es un símbolo, un carácter y una posición ideológica precisa, bien definida a lo largo de todo el texto coránico.

Sin embargo, también es un personaje histórico. Esas características propias de lo que podríamos llamar la “personalidad Firaun” se manifestaron en un hombre concreto que vivió en un lugar y tiempo determinados.

En este sentido, nos hacemos la pregunta: ¿Cuántos Firaun se mencionan en el Qur-an? Sin que nos estemos refiriendo aquí a cuántos hombres de poder llevaron este título a lo largo de las dinastías egipcias, ya que, ni Firaun es un título ni el Firaun coránico o bíblico vivió nunca en Egipto ni han existido dinastías egipcias cuyos representantes recibiesen el título de Firaun (ver apéndice H). Esta dislocación geográfica e histórica nos ha inducido a tener una errónea visión de la antigüedad.

No obstante, al leer las numerosas aleyas del Qur-an que hablan de Firaun, nos asalta la duda de si siempre se están refiriendo a la misma persona. Esta duda, empero, se disipa cuando repasamos todas ellas y reflexionamos sobre la información general que el texto coránico nos transmite de aquel tiempo, de aquel escenario.

A pesar de las lecturas coránicas tradicionales en las que todos los acontecimientos que ocupan la historia de Musa se hacen coincidir con el gobierno de un mismo Firaun, parece claro que hubo dos hombres que llevaron ese mismo nombre –Firaun padre y Firaun hijo. Dos Firaun, pues, de la misma familia, del mismo clan, dirigentes de Misr, cuya dinastía se extinguirá tras la muerte de Firaun hijo.

La primera sospecha de que no se puede tratar siempre del mismo personaje surge cuando calculamos la edad que presumiblemente tendría Firaun cuando salió con sus hombres armados a perseguir a Musa y a su gente. Veamos una posible secuencia –Musa abandona Misr siendo joven, pero con no menos de 25 o 30 años; se dirige a Madian y pasa allí 10 años trabajando para su suegro; cuando regresa a Misr con su hermano Harun no pudo haber tenido menos de 40 o 45 años; permanece en Misr unos 10 años antes de salir de allí con los Banu Isra-il:

(130) Castigamos a la gente de Firaun con años de calamidades y empobrecimos sus cosechas
para ver si recapacitaban.
Sura 7 – al ‘Araf

Firaun ha reclutado a un grupo de magos; ha habido un tiempo de extrema tensión en el que Firaun ha pensado, incluso, en matar a Musa; ambos Profetas se establecen en Misr; Allah el Altísimo castiga a los habitantes de Misr con terribles plagas. Claramente han pasado años entre la llegada de Musa y Harun a Misr y su salida con los Banu Isra-il.

(87) E inspiramos a Musa y a su hermano: “Preparad para vuestra gente casas en Misr. Marcad en ellas la qiblah y estableced la salah. Y da buenas nuevas a los creyentes.”
Sura 10 – Yunus

Esta cronología nos lleva a suponer que cuando Musa abandona Misr definitivamente, podría haber tenido entre 50 y 55 años o quizás algo más. Ello supondría que el Firaun que le adoptó siendo un recién nacido debería tener ahora, al menos, 90 años. Resulta del todo increíble que alguien con 90 años se embarque en semejante persecución:

(52) Inspiramos a Musa: “Sal de noche con Mis siervos, pues vais a ser perseguidos.”
Sura 26 – ash Shuara

Si hubiese sido, en cambio, su vástago quien les hubiera perseguido, tendría más sentido, pues Firaun hijo podía haber tenido 5 o 10 años más que Musa cuando éste fue adoptado; o quizás Firaun hubiese nacido unos años después de Musa, ya que el argumento de la mujer de Firaun para recoger al bebé es el de adoptarlo como hijo, quizás porque todavía no habían tenido ningún hijo varón, solo hembras. Ello indicaría que Firaun hijo habría nacido un tiempo después de Musa:

(9) Dijo la mujer de Firaun: “Será un consuelo para mí y para ti. No le matéis, quizás nos sea de gran beneficio o lo adoptemos como hijo.” No se daban cuenta de lo que Allah planeaba.
Sura 28 – al Qasas
(18) Dijo: “¿Acaso no cuidamos de ti cuando eras un niño y has vivido años con nosotros?
(19) Hiciste lo que hiciste, y ahora te comportas como un ingrato.”
Sura 26 – ash Shuara

Estas no parecen que sean las palabras del Firaun que lo adoptó, sino de su hijo, del que creció con Musa, y que ahora le reprocha su ingratitud. No hay una sola aleya coránica en la que se diga que el Firaun que habla con Musa fuese el mismo que le recogió de las aguas.

Podríamos preguntarnos ahora a partir de qué momento aparece en el Qur-an Firaun hijo. No hay un dato concreto a este respecto, pero parece claro que cuando Musa huye de Misr después de haber matado a un hombre, ya es Firaun hijo el que gobierna. De ahí el temor que siente Musa –Firaun padre le habría protegido, es su hijo adoptivo que creció en su casa desde que era un recién nacido. Mas veamos el verdadero y, hasta cierto punto, lógico escenario en el que creció Musa. Es muy probable que Firaun sólo hubiera tenido un hijo varón al que puso su mismo nombre, pues, tras su muerte, el debería continuar la saga “Firaun”. Sin embargo, ahora hay otro varón en la familia, Musa, quien un día podría hacer valer su derecho a recibir ese honor. Firaun hijo siente envidia y miedo de Musa y también sus allegados –sin duda que Haman era de la misma familia, quizás un primo de Firaun hijo, o incluso su tío. Ven en Musa una amenaza futura y quieren deshacerse de él, pero no antes de que muera su padre, pues sin duda que éste sentía aprecio, si no amor, por su “hijo” adoptivo:

(39) “Échalo en la barquilla y arrójala al río, que éste la arrastrará hasta la orilla, donde será recogida por un enemigo Mío y suyo. E hice que sintieran afecto por ti
para que pudieras crecer bajo Mi cuidado.
Sura 20 – Ta Ha

Musa ha vivido en la casa de Firaun padre como un hijo más, querido y deseado, pero ahora se trata de poder y Firaun hijo y sus allegados más próximos se sienten recelosos de este intruso que un día podría hacerse con el poder de Misr.

En la siguiente secuencia, Musa teme las represalias de Firaun por haber matado a un hombre. Esta es la ocasión esperada. Ahora tienen una buena cuartada para matar a Musa o, al menos, para expulsarle de Misr, desterrarle para siempre de aquel lugar. Sin embargo, la opción de matarle sigue siendo la más atractiva y definitiva:

(20) Vino un hombre corriendo desde la parte más alejada de la ciudad, y le dijo: “¡Musa! Los principales están conspirando contra ti para matarte. ¡Sal de la ciudad! Puedes confiar en mí.”
Sura 28 – al Qasas

Como vemos en la aleya que acabamos de citar, son los principales de Misr, Haman y su grupo, el propio Firaun hijo, los que llevan tiempo maquinando contra Musa. Sin embargo, hay gente de la casa de Firaun que siente afecto por Musa, por el “hijo adoptivo” y quieren protegerle. Firaun padre nunca habría permitido que se diera esta situación. Es la envidia y el miedo los que están actuando en la psicología de su hijo. Musa sale, pues, de Misr con la intención de no volver allí nunca más.

Sin embargo, el plan de Allah el Altísimo es muy diferente a los planes de Musa, y tiene que volver, mas con dos buenas armas:

1) la madurez (ha formado su propia familia)

2) la Profecía, la hikmah y el furqan.

Ha habido, pues, dos Firaun en la vida de Musa –Firaun padre, un hombre que quizás fue un buen gobernante que no discriminó a ninguna taifa de Misr y que murió relativamente joven; y Firaun hijo, el verdadero protagonista en el Qur-an, el tirano, el idólatra, el opresor… cuya esposa, empero, es un modelo para los creyentes:

(11) A los creyentes Allah pone el ejemplo de la mujer de Firaun cuando dijo: “¡Señor mío! Construye para mí una casa junto a Ti, en el Jardín, y líbrame de Firaun
y de su malévolo proceder. Sálvame de la gente infame.”
Sura 66 – at Tahrim

En realidad, Firaun padre desaparece de la escena coránica una vez relatada la secuencia de adoptar a Musa. Todo lo demás se refiere a Firaun hijo. Este hecho es muy importante para entender que la orden de matar a los hijos de los creyentes, de la shi’ah de los creyentes, de la taifa Banu Isra-il, no la da Firaun padre, sino Firaun hijo cuando Musa vence a sus magos y estos declaran aceptar al Dios de Musa y Harun como su propio Dios (ver Info 23).

(127) Dijeron los principales de entre la gente de Firaun: “¿Vas a dejar que Musa y su gente sigan corrompiendo nuestras costumbres y renieguen de ti y de tus dioses?” Respondió Firaun: “Mataremos a sus hijos y dejaremos con vida a sus mujeres, y los dominaremos
con un irresistible poder.”
Sura 7 – al ‘Araf
(49) Recordad cuando os salvamos de la gente de Firaun que os imponían un terrible castigo, degollando a vuestros hijos y dejando con vida a vuestras mujeres.
Sura 2 – al Baqarah

Al mismo tiempo, el escenario de cuando Musa y Harun vuelven a Misr y se entrevistan con Firaun es sumamente revelador. El Firaun que los recibe no es un sabio anciano que siente un profundo amor y admiración por Musa, quizás siempre lo vio como a su verdadero hijo, como el hijo que hubiera querido tener. Quien los recibe es un petulante tirano, ignorante y presuntuoso, que habla con Musa con recelo, a la defensiva, sin que todos esos años de convivir juntos pesen lo más mínimo. Firaun se siente fuerte rodeado de sus principales, de sus poderosos allegados, de su pequeño ejército de hombres bien armados. Sin embargo, sigue temiendo a Musa. Hay algo en su “hermano” que siempre le ha inquietado. No hay amor, no hay afecto, sólo recelo, temor, inquietud:

(103) Luego, después de ellos, enviamos a Musa con Nuestros signos a Firaun y a sus principales, pero los negaron. Mira cómo acabaron los nefarios.
(104) Le dijo Musa: “¡Firaun! Soy un mensajero del Señor de todos los dominios
(105) –veraz en cuanto que no digo de Allah, sino la verdad. He venido a vosotros
con una clara indicación de vuestro Señor –enviad conmigo a los Banu Isra-il.
(106) Replicó Firaun: “Afirmas que has traído un signo, muéstralo si es verdad lo que dices.”
(107) Entonces arrojó su vara y apareció claramente una serpiente.
(108) Luego sacó la mano y he aquí que apareció sana a los que miraban.
(109) Dijeron los principales de la gente de Firaun: “No hay duda de que conoce bien la magia
(110) y con ella quiere sacaros de vuestra Tierra. ¿Qué es, pues, lo que disponéis?”
(111) Dijeron los principales a Firaun: “Retenlos a él y a su hermano
y envía reclutadores por todo el país
(112) para que te traigan a los más grandes magos.”
(113) Y vinieron los magos a Firaun y le dijeron: “¿Habrá recompensa para nosotros si vencemos?” (114) Contestó: “Sí, y seréis de mis íntimos.”
Sura 7 – al ‘Araf

Vemos en las palabras de Firaun un sentimiento de competitividad. Firaun quiere ser superior a Musa, demostrar que él es el legítimo soberano de Misr, su dios y su gobernante. Si Musa se ha convertido en un hábil mago, también ellos tienen magos, sin duda más expertos que él.

(23) Le preguntó Firaun: “¿Quién es el Señor de todos los dominios?”
(24) Respondió Musa: “Si fuerais creyentes, tendríais la certeza de que Él es el Señor
de los Cielos y de la Tierra, y de lo que entre ambos hay.”
(25) Dijo Firaun a los que estaban a su alrededor: “¿Habéis oído?”
(26) Continuó Musa: “Vuestro Señor y el Señor de vuestros antepasados.”
(27) Replicó Firaun: “Realmente vuestro mensajero, el que os ha sido enviado, está trastornado.” (28) Dijo Musa: “Si fuerais capaces de razonar, entenderíais que Él es el Señor
del Oriente y del Occidente, y de lo que entre ambos hay.”
(29) Dijo: “Si tomas como ilah a otro que no sea yo, te encarcelaré.”
Sura 26 – ash Shuara

No es este diálogo el que se habría producido entre Firaun padre y Musa de haber aquel estado vivo. Este necio engreído es el Firaun hijo del que habla el Qur-an en numerosas aleyas y lo compara con los tiranos de siempre, con los coaligados:

(11) –como la gente de Firaun y los que hubo antes de ellos. Encubrieron Nuestros signos con pertinaz insistencia, haciendo que Allah los castigara por sus transgresiones.
Sura 3 –Ali ‘Imran
(12) Antes de ellos ya negaron la verdad la gente de Nuh, los Ad y Firaun, el de las estacas. (13) Y los Zamud, la gente de Lut y los ashab al-Aykah. Esos son los coaligados.
Sura 38 – Sad
(10) Y con Firaun, el de las estacas.
Sura 89 – al Fayr

En las suras 38 y 89, que acabamos de mencionar, se habla de Firaun el de las estacas وفِرْعَوْنَ ذِى الْأَوْتاد, otra indicación de que había dos Firaun. En ambos casos se está haciendo referencia a Firaun hijo –ya hemos visto en este mismo artículo que a excepción de las aleyas que se refieren a la escena en la que la familia de Firaun padre decide acoger a Musa, todas las demás aleyas coránicas hacen referencia a Firaun hijo, quien ordenó matar a los hijos de los creyentes, varones o hembras, pero no a las mujeres, ya que su intención no era exterminarles, sino diezmarles, reducir drásticamente su número y atemorizarles. Por ello, ordena matar a sus hijos y dejar vivas a las mujeres, a los cónyuges, para que en un futuro vuelvan a procrear. No es una exterminación sistemática, ya que de haber sido así, los propios Banu Isra-il habrían opuesto resistencia y habrían luchado. Y quizás en este hecho encontremos un plausible sentido a la expresión –“Firaun, el de las estacas.” Firaun quiere dar una lección ejemplar a todos los que se oponen a su poder “divino”. Quizás durante un tiempo atase a postes o estacas a toda una familia y mandase degollar públicamente a los hijos, varones o hembras, pero no a los progenitores, no a las mujeres –palabra clave que indica ni al padre ni a la madre. Al día siguiente, otra familia; tres días más tarde, otra; hasta que el horror causado por tamaña brutalidad hiciese que los Banu Isra-il tomasen una actitud de mayor sumisión, y abandonasen cualquier intento de levantarse contra el gobierno de Firaun, de Firaun hijo.

(96) Enviamos a Musa con Nuestros signos y con una incontestable autoridad (97) a Firaun y a sus principales, pero siguieron las órdenes de Firaun, órdenes que desviaban de la rectitud. (98) El Día del Resurgimiento irá delante de su gente y les conducirá al fuego.
Sura 11 – Hud
(6) Dijo Musa a su gente: “Recordad la bendición que Allah derramó sobre vosotros cuando os salvó del suplicio con el que os atormentaba la gente de Firaun, degollando a vuestros hijos y dejando vivir a vuestras mujeres. Así os sometió vuestro Señor a una enorme prueba.
Sura 14 – Ibrahim
(24) Ve a Firaun, ese tirano rebelde.”
Sura 20 – Ta Ha
(38) Dijo Firaun: “¡Principales! No sé que tengáis otro ilah que yo. Así pues, Haman, cuece barro y erige una edificación por la que pueda subir hasta el ilah de Musa, aunque tengo la impresión
de que se trata de un impostor.”
Sura 26 – al Qasas
(39) Y Qarun, Firaun y Haman. Musa fue a ellos con la clarificación, pero se ensoberbecieron en aquella tierra y no pudieron librarse de Nosotros.
Sura 29 – al Ankabut

Todas estas aleyas hacen referencia a Firaun hijo y a sus principales, Haman entre ellos, de su misma familia, que creció con Firaun y con Musa; y Qarun, de la gente de Musa, aliado ahora con Firaun y sus principales, como muchos de los Banu Isra-il. La composición social de Misr a la vuelta de Musa no es uniforme en absoluto, sino que ha habido una gran mezcla entre los diferentes grupos o taifas: Dijo un hombre de la gente de Firaun que era creyente, pero ocultaba su creencia: “¿Vais a matar a un hombre porque dice: ‘Mi Señor es Allah,’ cuando os ha traído la clarificación, que viene de vuestro Señor? (Sura 40 – Ghafir).

(26) Y dijo Firaun: “¡Dejadme que mate a Musa! Y que llame si quiere a su Señor, pues temo que cambie vuestro din o siembre la corrupción en esta tierra.”
Sura 40 – Ghafir

Una declaración imposible de poner en boca de Firaun padre. Son los recelos, la envidia y el temor que siente Firaun hijo los que amenazan con matar a Musa. Ha vuelto el que había huido después de haber matado a un hombre, y parece que quiere hacerse con Misr, lo que tanto temía Firaun hijo y sus principales. Esta vez habrá que terminar el trabajo que entonces quedó inconcluso, habrá que matarle.

Podemos concluir que, a todos los efectos, no hay en el Qur-an, sino un solo Firaun, el Firaun hijo, el protagonista de las secuencias con Musa, ya que Firaun padre sólo aparece en escena cuando su familia decide adoptar a Musa.

Info 23 – SIGNIFICADO DE SHIYAH Y TAIFAH

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El término shi’ah شِيعَة deriva del verbo shaya’a شَيَعَ (sha’a سَاعَ), que significa –información, anuncio, noticia, y también algo que se publica y se difunde, algo que deviene aparente. Por su parte, el término shi’ah شِيعَة significa –un grupo de gente o secta separado, seguidores, grupo de gente que siguen o se conforman a una misma idea u objetivo, los que tienen una misma opinión sobre algo. Por lo tanto, el término shi’ah شِيعَة designa a un grupo de gente formado alrededor de una misma ideología o creencia. Los miembros de este grupo no necesitan tener una misma nacionalidad o pertenecer a una misma tribu. Lo que les une no es el parentesco, sino su creencia u objetivo.

Por otra parte, el término taifah طائِفَة deriva del verbo tawafa طَوَفَ y significa –porción, división, clase, los que forman parte de una misma profesión, gremio, comunidad, país. A veces puede significar un solo individuo; en este caso es sinónimo de nafs.

A diferencia del término shi’ah, taifah hace referencia a una comunidad o grupo étnico o profesional, pero no a la creencia, no es eso lo que les une, sino un mismo origen, una misma nacionalidad o profesión.

Veamos el siguiente ejemplo. Tenemos una shi’ah de cristianos, con una misma creencia en la trinidad, y dentro de esa shi’ah hay varias taifah según, por ejemplo, su nacionalidad –españoles, egipcios y persas. También podemos formar una shi’ah musulmana con varias taifah según el idioma que hablan sus miembros –francés, árabe, turco. Tienen la misma creencia, pero se agrupan según el idioma para de esa forma poder comunicarse.

Shi’ah –agrupación por la creencia

Taifah –agrupación por nacionalidad, idioma, profesión, objetivo político…

Este es el caso de las siguientes aleyas:

(4) Firaun fue altivo en aquella tierra. Dividió a sus gentes en sectas شِيَعًا
y debilitó a una de sus taifas طَائِفَةً.
Sura 28 – al Qasas
(15) Entró en la ciudad mientras la gente estaba inatenta ocupada en sus quehaceres y encontró en ella a dos hombres peleando, uno era de su misma secta shi’ah شِيعَتِهِ y el otro de sus enemigos. Entonces el que era de los suyos شِيعَتِهِ le pidió ayuda contra el que era de sus enemigos
y Musa le golpeó con el puño, matándole. Dijo: “Esto es obra del shaytan.”
Él es un enemigo que claramente lleva al extravío.
(16) Dijo: “Señor mío, me he perdido a mí mismo víctima de mi propia rebeldía, perdóname.”
Y le perdonó. Él es el Perdonador, el Compasivo.
(17) Dijo: “¡Señor mío, por la gracia que me has concedido
no tomaré partido nunca más por los nefarios! 
(18) Y amaneció en la ciudad temeroso y vigilante. Entonces el que el día anterior le había pedido ayuda le pidió socorro a voces. Musa le dijo: “En verdad que eres de los que seducen al mal.”
(19) Y cuando se disponía a agredir al que era su enemigo, éste le increpó: “¡Musa! ¿Acaso quieres matarme como al que mataste ayer? Deseas oprimir en vez de reconciliar.”
Sura 28 – al Qasas

Es decir, dividió a la gente de Misr en grupos según su creencia (shiya’a شِيَعًا forma plural de shi’ah شِيعَة), y a esas shiya’a las dividió en taifas). Musa pertenecía a la shi’ah de creyentes, pero no a la taifa de los Banu Isra-il –él era descendiente de la casa de Yaqub (ver artículo XX).

Por otra parte, cabe aún otro escenario diferente al de la aniquilación total de la casa de Yaqub. Podría ser que la matanza contra la casa de Yaqub se hubiera dirigido únicamente contra Yusuf y su familia. Quizás los Banu Isra-il temieran que alguno de sus hijos o descendientes se arrogara el papel de Profeta o quisieran tomar a su cargo el sacerdocio. En este caso, se habrían creado varias taifas –descendientes de los hermanos de Yusuf, los Banu Isra-il y los descendientes de la unión de miembros de las familias de los hermanos de Yusuf con los Banu Isra-il. Todas estas ramificaciones habrían dado lugar a diferentes taifas dentro de una misma shi’ah.

Info 22 – EL CONCEPTO DE UMMAH

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El término um-mah أُمَّة deriva del verbo um-ma أُمَّ que significa –tender, dirigirse hacia, alcanzar, intentar, tener por objetivo, como en la frase يا الله أُمَّنا بخَيْرٍ  ¡Oh, Allah! Dirígenos al bien. En cuanto al término um-mah أُمَّة significa –camino, modo o manera de actuar, conducta. En este sentido se asemeja a mil-lah. También significa –un camino que la gente sigue en el Din, como en la frase فلان لا أُمَّةَ لهُ –este fulano no tiene Din. Y también vemos este mismo significado en la frase وَهَلْ يَسْتَوِى ذُو أُمَّةٍ وَكَفُورُ -¿Acaso son iguales los que siguen el Din y los encubridures? Por extensión significa –la gente que sigue un Din en concreto, la gente a la que se ha enviado un Mensajero o Profeta; en ese caso se les denomina como “su um-mah”. En la siguiente aleya se pone este significado de manifiesto:

كانَ النَّاسُ أُمَّةً واحِدَةً

(213) Los hombres –nas– eran una única ummah(tenían un solo y mismo Din)
Sura 2 – al Baqarah

También puede significar –una nación, gente, raza, tribu o familia, y también hombre o cualquier ser vivo.

De este mismo verbo deriva la palabra imam إمام –el que sigue el verdadero Din y, por lo tanto, es objeto de imitación y tiene autoridad entre la gente, como es el caso de Ibrahim (ver apéndice C).

En el caso de la ummah de Muhammad el significado es universal y no se restringe a ningún lugar geográfico sino que todo musulmán (sometido a Allah), viva donde viva, forma parte de esa ummah.

Info 21 – ADVERTENCIAS CONSEJOS Y APOYO AL PROFETA

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Cuando nos acercamos a la figura de Muhammad (s.a.s) con ánimo de desentrañar su rica personalidad, nos encontramos con que hay un sinfín de ellos –un Muhammad casi budista muy preocupado incluso por el destino de las hormigas; un Muhammad implacable, enérgico, cortador de cabezas; un Muhammad quizás demasiado amante de las mujeres; un Muhammad austero, un Muhammad familiar y dulce, complaciente… Y ninguno de ellos es realmente él.

Esta diversidad de Muhammads viene determinada por la subjetividad humana. Muchos sufís desearían que el Mensajero de Allah (s.a.s) fuese un dios e incluso el Dios mismo. Les resulta difícil su deificación, pero lo intentan atribuyéndole la infalibilidad (¿papal?), milagros, poderes y, sobre todo, situándole por encima de todos los demás Profetas y Mensajeros –es el efecto del complejo de inferioridad que asola la percepción musulmana de la revelación por haberse separado de alguna forma del sistema profético, enfrentando a Muhammad (s.a.s) al resto de Profetas. Es como si dijeran: “Es el último, pobre, huérfano, iletrado… pero es el mejor.” Eso dicen, a pesar de que leen el Kitab:

(136) Decid: “Creemos en Allah, en lo que se ha hecho descender sobre nosotros y en lo que se descargó sobre Ibrahim, Ismail, Ishaq, Yaqub, y sobre las Asbat; en lo que le fue dado
a Musa e Isa, y en lo que su Señor dio a los Profetas. No hacemos distinción
alguna entre ellos, y a Él estamos sometidos.”
Sura 2 – al Baqarah
(152) A los que creen en Allah y en Sus Mensajeros sin hacer distinción entre ellos, a ésos se les dará un merecido galardón. Allah es el Perdonador, el Compasivo.
Sura 4 – an Nisa

 Otros en cambio quieren hacer de él un humano, demasiado humano, y tratan de quitar grandeza a su extraordinaria y atractiva personalidad.

Mas si volvemos la mirada a la objetividad divina contenida en el Qur-an, tendremos una imagen mucha más certera del último Profeta enviado a la humanidad –Muhammad (s.a.s).

Por una parte, tenemos un Muhammad apartado del devenir profético y de los acontecimientos que podríamos denominar “internacionales”, ocupado en su familia y en sus amigos más íntimos, que irá apartándose paulatinamente de la sociedad quraishita, de sus asuntos mundanos, de su idolatría, hasta pasar largos periodos de retiro en la cueva Hira, a las afueras de Makkah:

(51) No es propio de Allah hablar a ningún humano –bashar– si no es inspirándole o desde detrás de una separación o enviando un Mensajero que transmita aquello que se les inspira
conforme a Su voluntad. Él es el Elevado, el Sabio.
(52) Así es como te inspiramos el programa de la Profecía, siguiendo Nuestro plan. Antes no sabías qué era el Kitab ni qué era tener iman, pero lo hemos hecho una luz con la que guiar a quien queremos de Nuestros siervos. En verdad que guías al camino de rectitud
(53) –el camino de Allah, a Quien pertenece cuanto hay en los Cielos y en la Tierra.
¿Acaso no confluyen en Allah todos los asuntos?
Sura 42 – ash Shura

Por otra parte, tenemos un Muhammad Profeta y Mensajero con una misión que durará 23 años y en los que deberá transmitir miles de aleyas procedentes del Kitab, organizar una sociedad ignorante, que ha olvidado sus orígenes, sus ancestros, una sociedad idólatra preocupada únicamente por amasar riquezas y a la que ahora deberá educar y elevar por encima de todas las demás. No parece tarea fácil. Nadie en la historia ha podido llevar a cabo una encomienda así. Por ello, en su carácter Allah el Altísimo había puesto ciertas características, cualidades y tendencias psicológicas que sin duda propiciaron su adquisición de la Profecía, su fuerza y su determinación para llevar a buen final su misión cuasi imposible:

(128) Os ha llegado un Mensajero que es uno de los vuestros. Le resulta doloroso que sufráis ningún daño. Está pendiente de vosotros y con los creyentes es benévolo, compasivo.
Sura 9 – at Tawbah

La imagen que de él proyecta el Qur-an es la de un hombre investido de las cualidades precisas para atraer a la gente de su generación y de las venideras hasta el final de los tiempos, ya que Muhammad (s.a.s) es la última referencia profética que tenemos y la más completa –sabemos de él más de lo que sabemos de nuestros propios padres y hermanos.

Quizás la característica que mejor le defina sea la de un hombre equilibrado, normal, sano, dotado de un carácter carente de extravagancias, firme, estable. Era ante todo un Profeta práctico, que tenía en cuenta la realidad del ser humano y, por ello mismo, no le exigía más de lo que podía dar. Es el Profeta del consenso –no se imponía a los demás por la fuerza o la demagogia carismática, sino por bien fundamentados argumentos. Discutía los asuntos con los compañeros y era capaz de rectificar su posición ante la propuesta de una opción mejor. Mantenía siempre una actitud dialogante y transigente –como buen comerciante que era, conocía el valor de nunca romper la cuerda, aunque eso le llevase a sufrir alguna pérdida. Era compasivo porque era justo y ello le llevaba a luchar siempre contra la opresión y la tiranía. Nunca trataba de defenderse a sí mismo, sino antes bien a su gente y a la verdad –siempre hizo valer el Din de Allah el Altísimo.

Sin embargo, todas estas características excepcionales con las que el Todopoderoso le había dotado, no habrían sido suficientes para contrarrestar en cada circunstancia su subjetividad. Había, pues, un proceso de aprendizaje que el Profeta (s.a.s) tendría que recorrer y que le llevaría del Muhammad hombre al Muhammad Profeta, del Muhammad subjetivo al Muhammad tintado de la objetividad divina. Este inevitable proceso que tuvieron que seguir, de una forma o de otra, todos los Profetas anteriores a él, queda de manifiesto en numerosas aleyas del texto coránico:

(120) No estarán complacidos contigo los yahud ni los nasara hasta que no sigas su mil-lah. Di: “La guía de Allah es la verdadera guía.” Si siguieras sus deseos después del conocimiento que has recibido, no tendrías quien te protegiera de Allah.
Sura 2 – al Baqarah

Allah el Altísimo enseña a Su Mensajero, le advierte y aconseja en el proceso de formación que todos los Profetas han tenido que seguir:

(113) Si no fuera por la gracia y la rahmah con las que Allah te protege, se habría dispuesto un grupo de ellos a extraviarte, pero sólo se extravían a sí mismos. No podrán causarte ningún daño. Allah hace que descienda sobre ti el Kitab y la Hikmah, y te enseña lo que no sabías. Inmensa es la gracia que Allah despliega sobre ti.
Sura 4 – an Nisa

A veces, Allah advierte (nos advierte) duramente de no volver a la ignorancia y de no caer en nuestra errónea subjetividad:

(35) Si te resulta insoportable su rechazo, mira si puedes congraciarte con ellos excavando un túnel en la tierra o subiendo al cielo con una escala para traerles un signo. Si Allah hubiera querido, los habría guiado a todos. No dejes que los sentimientos te hagan actuar
como si fueras un ignorante.
Sura 6 – al An’am
(52) No rechaces a los que invocan a su Señor mañana y tarde buscando Su complacencia.
Cada uno tenéis vuestra propia cuenta de la que responder.
Rechazarles sería por tu parte una iniquidad.
Sura 6 – al An’am
(1) Frunció el ceño y se dio media vuelta (2) porque vino a él el ciego. (3) No sabes si con ello buscaba purificarse (4) o recordar y beneficiarse del recuerdo. (5) Sin embargo, del que es rico (6) te ocupas (7) cuando no es a ti a quien incumbe que se purifique, (8) pero de quien se esfuerza para venir hasta ti (9) y es temeroso, (10) te despreocupas.
Sura 80 ‘Abasa

Es el mismo proceso que deben sufrir los creyentes –de la subjetividad humana a la objetividad divina (ver artículo VIII y esquema 6).

La perfección profética, como en general la perfección humana, no es del tipo hollywoodense, del tipo spiderman o de cualquier otro “súper-hombre”. Antes bien está basada en el arrepentimiento (tawbah تَوْبَة) y en las súplicas (du’a دُعاء) (ver cuadro C5). ¿Qué nos impide realizar estos dos actos? La arrogancia, la altivez, la soberbia –nuestra perdición. Cuando el Profeta Muhammad (s.a.s) se refugió en un huerto con Zayd, huyendo de la gente de Taif que les estaban apedreando, suplicó a su Señor: “…Si no estás molesto por mi comportamiento, nada me importa lo que nos ha sucedido…” Este es el du’a del creyente ante el infortunio: “Si la enfermedad que padezco o el accidente que he sufrido no son manifestaciones de Tu ira, nada me importa tener que soportarlos.” No nos rebelamos contra nuestro destino, pero queremos, en todo momento, asegurarnos de que no hemos ofendido al Creador o no hemos incumplido alguno de Sus mandatos.

En estos dos actos reside la grandeza del creyente y, por ende, de los Profetas. Deshagámonos, pues, de esos conceptos chamánicos de fuerza física, de actos milagrosos, de impasibilidad ante el dolor o de posesión de poderes “sobrenaturales” –detrás de todo ello estará siempre shaytan.

El Qur-an nos muestra claramente que los Profetas están sujetos a deseos, a tentaciones, a dudas, a incertidumbres, pues todo ello pertenece a la naturaleza humana, a la subjetividad humana. También los creyentes adolecen de estas mismas características. El Profeta Yusuf ha sido, sin lugar a dudas, uno de los Profetas más singulares de cuantos han transitado por el relato profético. Sin embargo, a punto estuvo de sucumbir a las artimañas de la mujer del aziz:

(24) Mas con el mismo deseo que ella le deseaba, la deseaba él. Habría caído de no haber visto que se trataba de una prueba de su Señor. De esta forma le apartamos del mal y de la indecencia. En verdad que es uno de Nuestros siervos sinceros.
Sura 12 – Yusuf

Mas Allah el Altísimo apoya a Sus Profetas y a los creyentes. Hay muchos programas que se descargan en nuestro corazón y nos permiten resistir a los engaños y controlar nuestras pasiones. ¿Sobre quién se descargan estos programas? Sobre los que se arrepienten y suplican:

(87) Le dimos el Kitab a Musa y enviamos tras él a otros Mensajeros. A Isa, el hijo de Mariam, le dimos la clarificación y le reforzamos con el Ruh al-Qudus.
Sura 2 – al Baqarah
(22) No encontraréis a nadie que creyendo en Allah y en el Último Día sienta afecto por quien se opone a Allah y a Su Mensajero, aunque se trate de sus padres, sus hijos, sus hermanos o los de su tribu. Ha grabado la creencia en sus corazones, les apoya con un Ruh que emana de Él y les hará entrar en jardines por cuyo suelo fluirán ríos.
Sura 58 – al Muyadilah

Los Profetas no son divinidades ni comparten con Allah parte de Su poder o de Su conocimiento. Al igual que el resto de los insan, su único valor ante el Altísimo reside en su obediencia y sumisión. Si las cambiasen por la rebeldía, el Todopoderoso los destruiría:

(37) Lo hacemos descargar como una legislación en lengua árabe. Si siguieras sus deseos después del conocimiento que se te ha revelado, no tendrías aliado ni apoyo alguno contra Allah.
Sura 13 – ar Ra’d
(17) Encubren la verdad los que dicen que Allah es el Masih, hijo de Mariam. Di: “Si fuera la voluntad de Allah destruir al Masih, hijo de Mariam, a su madre y a cuantos hay en la Tierra, ¿quién podría impedírselo?”
Sura 5 – al Maidah

Más aún, a todos ellos se les pedirán cuentas el Día del Resurgimiento. Tendrán que testificar si realmente transmitieron a su gente lo que se descargaba sobre ellos:

(116) Preguntará Allah: “¡Isa, hijo de Mariam! ¿Has dicho tú a la gente: ‘Tomadme a mí y a mi madre por dioses aparte de Allah?’” Dirá: “¡Oh Tú el Perfecto más allá de toda contingencia! ¿Cómo podría decir aquello a lo que no tengo derecho? Si lo hubiera dicho, Tú ya lo sabrías. Tú sabes lo que hay en mi nafs, pero yo no sé lo que hay en Tu nafs. Eres el Conocedor del Ghaib.
Sura 5 – al Maidah
(67) ¡Mensajero! Transmite lo que tu Señor te revela, pues de lo contrario no estarías cumpliendo con la misión que se te ha encomendado de propagar Su mensaje.
Sura 5 – al Maidah

Nos sentimos inmensamente agradecidos a los Profetas y Mensajeros por habernos transmitido los mensajes del Altísimo y habernos enseñado con sus vidas a llevarlos a la práctica. Esta es la objetividad profética, el equilibrio profético. No hay deificación ni menosprecio. Nuestro amor por ellos debe manifestarse en seguir sus enseñanzas y no en elucubrar sobre la naturaleza de sus “milagros”.

Info 20 – EL BECERRO

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El término árabe que normalmente se traduce por becerro es al ‘iyl العِجل, que deriva del verbo ‘ayala عَجَلَ, que significa se apresuró, fue muy rápido, se precipitó. Y este es el significado o la razón de que la gente de Musa se olvidase de lo que le habían prometido al Profeta, de que le esperarían a que regresase sin transgredir los límites que él les había marcado y se mantendrían en estado de adoración. Sin embargo, se cansaron de esperar. Tenían prisa por acariciar el Jardín prometido y se pusieron a bailar y a cantar, a fornicar, a dar rienda suelta a las cuadrigas de sus deseos y a adorar al becerro, al ‘iyl, movidos por la precipitación:

(86) Regresó entonces Musa a su gente airado y afligido, y les dijo: “¡Gente mía! ¿Acaso no os hizo vuestro Señor una hermosa promesa? ¿Se os ha hecho larga la espera o es que queréis que se desate la ira de vuestro Señor? Habéis faltado a vuestro compromiso.”
Sura 20 – Ta Ha

Acaso “Se os ha hecho larga la espera.” Es el apresuramiento, la falta de paciencia, lo que nos arroja a la desesperación o a la negligencia.

Si hay un jardín maravilloso esperándonos, lo quiero ahora, no puedo esperar 50 ó 60 años a morir y a resucitar. Resulta demasiado complicado. Una esperanza a años vista. Organicémoslo ya. Demos rienda suelta a nuestros deseos. Disfrutemos de todos los placeres prohibidos. Hagámoslos permitidos:

(88) E hizo que emanara para ellos el cuerpo de un becerro que mugía. Dijeron: “Éste es vuestro ilah y el ilah de Musa, pero lo ha olvidado.”
Sura 20 – Ta Ha

Revivamos los viejos ídolos, el chamanismo, la magia, las buenas relaciones con los yin. Abandonemos el camino profético que nos prohíbe ser felices, disfrutar del Jardín en dunia.

Es el apresuramiento, la precipitación, el ‘ayal عَجَل lo que nos saca del camino de rectitud. El ‘ayal nos lleva a adorar al ‘iyl. Tenemos que resistir (el verdadero significa de paciencia) y mantenernos firmes en el compromiso con Allah el Altísimo de no adorar a otro que a Él, aunque tarde Musa más de lo acordado.

No corramos hacia nuestra propia perdición por querer alcanzar el bien antes de tiempo:

(37) El hombre –insan– ha sido creado de tal forma que es siempre dado a la premura, a la precipitación. “Os mostraré Mis signos, no os impacientéis.”
Sura 21 – al Anbiya
(14) ¡Gustad vuestro tormento! Eso era a lo que os apresurabais.
Sura 51 – adh Dhariyyat

Info 19 – LA SALAH Y LA ZAKAH

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I-SALAH

El término salah صَلاة (originalmente salawah صَلَوَة) deriva del verbo salawa صَلَوَ, y significa –pedir, suplicar. Por extensión se aplica a los 5 actos de adoración llamados salawat صَلَوَات obligatorios en el Islam. Estas salawat son en realidad súplicas cuyo texto son siempre aleyas del Qur-an, y es en esta peculiaridad y en determinados movimientos que las acompañan en lo que se diferencian de los ad’iya súplicas  أَدْعِياء(plural de du’a دُعاء), en las que el texto proviene del que las hace, de forma espontánea o repitiendo súplicas recopiladas del Mensajero de Allah (s.a.s).

La salah es uno de los pilares del Islam. Abandonarla nos sitúa en una posición altamente peligrosa, ya que, de alguna forma, corta la conexión con la Órbita Divina, lo que nos hace entrar en un estado de coma espiritual del que es muy difícil recuperarse.

Incluso cuando nuestro iman pasa por momentos de debilidad o nuestra vida por circunstancias adversas, no debemos abandonar nunca la salah, ya que es el enlace a través del cual podremos volver a la normalidad espiritual.

Por otra parte, la salah es algo más que un rito islámico –es parte intrínseca de la ‘aqidah عَقيدة, de la creencia:

(71) … Proclama: “La guía de Allah es la guía, y se nos ha ordenado someternos al Señor de Todos los Dominios, (72) y que establezcamos la salah y que tomemos en serio Sus advertencias, pues ante Él tendremos que comparecer.”
Sura 6 – al An’am

Debería ser, al mismo tiempo, la mejor forma de recordar a Allah, ya que en las aleyas que recitamos en la salah están contenidos la sabiduría, las noticias relevantes, el furqan y la creencia:

(14) “Yo soy Allah. No hay ilah, sino Yo. Adórame y establece la salah para recordarme.”
Sura 20 – Ta Ha

Las aleyas en las que se ordena establecer la salah forman parte de las aleyas muhkamatun, las que constituyen la parte esencial del Kitab, la madre del Kitab. No son aleatorias o específicas para un Profeta determinado. Todos ellos, y los creyentes de sus comunidades, siempre han adorado y recordado al Altísimo ofreciendo la salah:

(69) Dijimos: “¡Fuego, sé frío y benigno para Ibrahim!”
(70) Querían deshacerse de él, pero fueron ellos los perdedores.
(71) Lo salvamos a él y a Lut en la tierra que habíamos hecho bendita para todos los dominios. (72) Le concedimos a Ishaq, y a Yaqub como un apoyo más –nafilah.
A todos ellos los hicimos de los rectamente guiados.
(73) Dispusimos que fueran la elite espiritual –aim-mah– que guiase a la gente siguiendo Nuestro plan. Les inspiramos que actuaran con rectitud, que establecieran la salah
y entregaran la zakah. Eran con Nosotros siervos obedientes.
Sura 21 – al Anbiya

II-ZAKAH

El otro término que normalmente acompaña a salah en el texto coránico es zakah زَكاة, que deriva del verbo zakawa زَكَوَ, y significa –incremento o aumento, como zaka-u زَكاء, que da el sentido de resultado de la Gracia de Allah, y algunos consideran que este es su primer significado y que se refiere a los bienes de este mundo y a los de Ajirah. Y también significa –pureza y purificación.

Este es el sentido general y específico de zakah en el texto coránico, ya que purificación es lo contrario de corrupción, de putrefacción. Para evitar que las aguas se infecten a causa de su estancamiento, deben fluir. De la misma forma, para evitar que nuestra riqueza se infecte e infecte nuestro corazón, debe fluir, distribuirse. Por lo tanto, todo lo que hace fluir a nuestra riqueza es zakah, es purificación, salud, limpieza –la sadaqah es zakah y también las inversiones en asuntos halal, la participación en negocios halal, los préstamos sin intereses… todo ello es zakah, porque es purificación, limpieza, flujo.

Por el contrario, retener la riqueza es estancarla, infectarla, pudrirla. Y ello se volverá contra nuestra salud espiritual y física.

Las grandes enfermedades de hoy están provocadas por el estancamiento. Nuestro cuerpo es agua en más de un 70%. Por lo tanto, si no nos movemos, si no fluimos, si nos estancamos, nuestros órganos se infectarán y se pudrirán. El movimiento es purificación, es salud, es zakah.

En cuanto a los interrogantes que plantea la materialización de la zakah parecen irresolubles. Siempre que un aspecto legal, del tipo que sea, no haya sido especificado al detalle en el texto coránico surgirá la discrepancia y la variedad de opiniones, a veces contrapuestas –la subjetividad humana nunca se pondrá de acuerdo en nada. La zakah no es una excepción.

No obstante, lo que nosotros planteamos aquí es ir a la base misma de la ley, a sus fundamentos, a su usul أُصول, y no a sus múltiples y posibles aplicaciones. La zakah no es un castigo, sino una purificación, un medio de no infectarnos. Para ello debemos dejar que fluya nuestra riqueza en forma de entregas obligatorias de dinero o de productos alimenticios (2,5% del dinero que nos haya quedado después de transcurrido un año desde el pago del último zakah, siempre y cuando esa cantidad exceda a 1.000 euros o dólares o su equivalente en otras monedas. Las joyas pagan en la medida en la que excedan lo que es normal que una persona posea en una sociedad dada); en forma de sadaqah, de inversiones, de préstamos sin intereses o de cualquier otra manera en la que su flujo pueda beneficiar a la sociedad.

El otro tipo de zakah, la otra entrega obligatoria de dinero o de bienes alimenticios, es la zakah al- fitr, que se paga durante el mes de Ramadhan. En esta zakah no hay un mínimo establecido, sino que todos, incluso los pobres, deben pagarlo a los que realmente no tienen ningunos ingresos. La cantidad mínima a pagar debe ser el equivalente al gasto diario en comida de la familia o individuo que lo paga.

Así pues, cuando se establece la zakah en todas formas y extensión, la sociedad está protegida de la miseria y del delito. La zakah la vivifica y dinamiza, y todos sus miembros participan en ella.

La zakah, al igual que la salah, es parte esencial del Din de Allah, de Su Kitab y de Su plan. Permitir que se estanque nuestra riqueza es permitir que la gangrena se apodere de nuestros tejidos, de nuestro iman y de nuestro futuro en Ajirah. ¡Que Allah nos libre de tal suerte!

Info 18 – LOS CREYENTES NASARA HADU Y SABIIN

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(62) Los que creyeron, los que se arrepintieron y volvieron al camino de rectitud hadu, los nasara y los sabiin –quienes de ellos hayan creído en Allah y en el Último Día, y hayan actuado rectamente tendrán su galardón junto a su Señor, y no habrá nada que les cause temor ni pesadumbre.
Sura 2 – al Baqarah

Esta aleya resulta de alguna manera conflictiva a la hora de entenderla o traducirla, y ello porque si no la colgamos en su respectiva escarpia dentro del sistema general de la Profecía, no sabremos a ciencia cierta si un “buen” cristiano no necesita hacerse musulmán para entrar en el Jardín, o si se trata de algo referido al pasado, o Allah sabe y nosotros la entenderemos en Ajirah. Analicemos, pues, esta aleya siguiendo el plan general profético.

-Primer punto. Las aleyas contenidas en el Kitab (ver artículo XIV) han ido descendiendo paulatinamente a lo largo de la historia sobre determinados Profetas como guía para la gente.

Sin embargo, el Qur-an al Adhim, el bloque de aleyas que se descargaron sobre Muhammad (s.a.s), tenía una doble función:

1) Transportar todo el conocimiento anterior transmitido a los Profetas y

2) Corregir y rectificar los errores debidos a la ignorancia y al kufur acumulados a lo largo del tiempo, así como las falsas teorías y creencias que se irán imponiendo en el futuro.

-Segundo punto. Este hecho hace que podamos dividir el último tramo de la Profecía en dos tiempos:

t1) Desde el Inyil hasta la descarga del Qur-an y

t2) Después de la descarga del Qur-an.

-Tercer punto. Todos aquellos que sin tener el verdadero Inyil y la verdadera Taurah a su alcance, pues ya estos textos estaban adulterados, se mantuvieron fieles a los dos principios básicos de la creencia –la Unicidad de Allah (Tawhid) y Ajirah– inscritos en la fitrah (ver artículo X y XVI), serán juzgados según esos principios y no tendrán nada que temer. Veamos algunos ejemplos.

Cuando Isa parte hacia su Señor, sus discípulos, que ya son numerosos, comienzan a expandir el Tawhid y la Ley por los diferentes pueblos de Arabia y de las regiones colindantes. Sin embargo, con la llegada de Pablo de Tarso se introducen elementos venenosos que cambian la ‘aqidah عَقيدة, la creencia, haciendo de Isa un ilah hijo de Allah el Altísimo, e incluso cambian parte de la Ley de Allah (ver referencia F13).

(116) Preguntará Allah: “¡Isa, hijo de Mariam! ¿Has dicho tú a la gente: ‘Tomadme a mí y a mi madre por dioses aparte de Allah?’” Dijo: “¡Oh Tú, el Perfecto más allá de toda contingencia! ¿Cómo podría decir aquello a lo que no tengo derecho? Si lo hubiera dicho, Tú ya lo sabrías. Tú sabes lo que hay en mi nafs, pero yo no sé lo que hay en Tu nafs. Eres el Conocedor del Ghaib.
Sura 5 – al Maidah

A pesar de ello, algunos de los seguidores de Isa rechazan esas innovaciones y se mantienen fieles a las enseñanzas de Isa. Hubo otra gente que vino mucho tiempo después y que no conocieron a Isa ni a sus discípulos, pero siguieron el Tawhid como hunafa حُنَفاء (plural de hanif حَنيف). Y lo mismo sucedió con los hud هود –si bien la Taurah había sido cambiada, algunos de entre ellos se mantuvieron firmes en el Tawhid y en la creencia en Ajirah.

(91) No han evaluado debidamente el método que Allah ha establecido para guiar a la gente. Por ello dicen: “Allah no ha revelado nada a ningún ser humano –bashar.” Di: “¿Quién entonces hizo descargar el Kitab con el que vino Musa –luz y guía para los hombres –nas?” Lo transcribís en pergaminos, algunos de los cuales mostráis, pero la mayor parte de ellos los ocultáis. Así aprendisteis lo que no sabíais ni vosotros ni vuestros padres. Proclama: “¡Allah!”
Luego déjalos entretenidos en sus vanas discusiones.
Sura 2 – al Baqarah

Ninguno de ellos será juzgado según el Qur-an, sino según la fitrah, el conocimiento y los medios de que dispusieron para llegar a la Unicidad de Allah y a la realidad de Ajirah. En esta situación se llega hasta el tiempo del Profeta Muhammad (s.a.s).

-Cuarto punto. Sin embargo, cuando se descarga el Qur-an y se transmite a la gente por medio del Mensajero de Allah (s.a.s), se termina el primer tiempo. Todo lo anterior queda abrogado y abolido, y no hay otra opción, ahora, que volver a la ‘aqidah عَقيدة completa y correcta, al sistema profético, a la ley y al conocimiento que transporta la última revelación:

(85) Quien busque otro Din que el Islam no le será aceptado, y en Ajirah será de los perdedores.
Sura 3 – ali ‘Imran

 En la aleya objeto de este estudio se mencionan 4 grupos que podemos calificar, en un principio, de creyentes en cuanto que se refiere a ellos como comunidades antes de la descarga del Qur-an:

A- Los que creyeron. Es decir, los que sin tener textos revelados siguieron la fitrah, abandonando cualquier tipo de idolatría y manteniéndose en el Tawhid hunafa حُنَفاء (plural de hanif حَنيف):

(95) Di: “Allah ha dicho la verdad.” Seguid, pues, la mil-lah de Ibrahim.
Era hanifa, y no de los idólatras.
Sura 3 – ali ‘Imran

Todos los hunafa que murieron antes de la llegada del Islam –no habrá nada que les cause temor ni pesadumbre. No conocían a Muhammad, ni siquiera habían oído hablar de Isa o de Nuh, pero en su corazón palpitaba el Tawhid y anhelaban Ajirah más de lo que deseaban dunia.

B- Los hadu هادوا. Es decir, la gente que abandonó Misr con Musa y todos aquellos que más tarde siguieron la creencia contenida en la Taurah. Cuando salieron de Misr, eran conocidos como los Banu Isra-il, pero transgredieron tantas veces la Ley de Allah el Altísimo y tantas veces renegaron e incumplieron sus compromisos, para después volver de nuevo al camino de rectitud, que ellos mismos se autodenominaron los hadu, forma plural del tiempo pasado del verbo hada هادَ hawada هَوَدَ en el origen, y que significa volver al bien desde el mal o al mal desde el bien, y también volver a la verdad o arrepentirse y volver a la verdad, algo que como ya hemos dicho caracteriza perfectamente a los Banu Isra-il. De hecho, se den el nombre que se den, no han dejado de moverse en ese vaivén entre el bien y el mal desde que llegaron a Misr hasta hoy.

Veamos ahora cómo se acuñó ese nombre. Lo encontramos en la siguiente aleya:

(156) Decreta para nosotros lo bueno en esta vida y en Ajirah. A Ti nos volvemos arrepentidos después de haber estado en el error إِنَّا هُدْنَا إِلَيْكَ.” Dijo: “Aflijo con Mi castigo según Mi voluntad,
pero Mi rahmah abarca todas las cosas. La decretaré para los que sean temerosos,
para los que paguen la zakah y crean en Nuestras aleyas.
Sura 7 – al ‘Araf

وَاكْتُبْ لَنَا فِي هَذِهِ الدُّنْيَا حَسَنَةً وَفِي الآخِرَةِ إِنَّا هُدْنَا إِلَيْكَ قَالَ عَذَابِي أُصِيبُ بِهِ مَنْ أَشَاء وَرَحْمَتِي وَسِعَتْ كُلَّ

شَيْءٍ فَسَأَكْتُبُهَا لِلَّذِينَ يَتَّقُونَ وَيُؤْتُونَ الزَّكَاةَ وَالَّذِينَ هُم بِآيَاتِنَا يُؤْمِنُونَ

En esta aleya vemos que no se utiliza el término hud هود, sino el propio verbo hudna هُدْنَا para indicar la acción, la intención de volver al camino de rectitud después de haber estado en el error y en la transgresión. Es como si dijeran: “Queremos ser hud, queremos volver arrepentidos al Din de Allah el Altísimo.” Finalmente, debido a que a ese grupo de los Banu Isra-il se les iba uniendo más gente, fueron adoptando ese nombre como el suyo genérico, si bien no se ha abrogado el de Banu Isra-il para hacer referencia a su verdadero origen (ver artículo XX y esquemas 20 y 23).

En el texto coránico se utiliza también el término al-yahud اليهود significando lo mismo que hud هود –los arrepentidos que han vuelto al camino de rectitud.

(113) Dicen los yahud: Los nasara no tienen fundamento alguno.” Y dicen los nasara: “Los yahud no tienen fundamento alguno.” Eso dicen a pesar de que ambos recitan el Kitab. Eso mismo dicen los que no tienen conocimiento, el mismo discurso. Mas Allah juzgará entre ellos el Día del Resurgimiento sobre lo que discrepaban.
Sura 2 – al Baqarah

C- Los nasara النَّصَارَى. Es decir, los que siguieron las enseñanzas de Isa y se mantuvieron fieles al Tawhid y a la creencia en Ajirah. Los verdaderos cristianos desde Isa hasta el establecimiento del Islam fueron los que se comprometieron a llevar el Din de Allah al resto de la gente:

(14) ¡Creyentes! Ayudad a establecer el Din de Allah, tal y como pidió Isa, el hijo de Mariam, a sus discípulos: “¿Quién me ayudará en la causa de Allah?” Dijeron los discípulos: “Nosotros ayudaremos en la causa de Allah.” Hubo una taifa de los Banu Isra-il que creyó,
pero otros encubrieron la verdad. Dimos apoyo a los que habían creído
contra sus enemigos, y fueron los vencedores.
Sura 61 – as Saff

Quienes de los nasara se hayan mantenido anti-trinitarios sin asociar nada ni nadie con Allah el Altísimo hasta que les haya llegado el conocimiento de la descarga del Qur-an y su contenido –no habrá nada que les cause temor ni pesadumbre.

Sin embargo, no hay excusa para la mayoría de los que se autodenominan cristianos y quienes, a lo largo de la historia, por arrogancia o radical apego a sus culturas, se han mantenido trinitarios. Miguel Servet, una de las mentes más sanas y profundas del Renacimiento, es un ejemplo de ello. En su tiempo, siglo XVI, ofreció a quien quiso oírle pruebas bíblicas y científicas de los errores que tanto la Iglesia católica como la protestante habían dejado infiltrarse en la creencia general. La respuesta de los civilizados europeos fue quemarle vivo en Ginebra con leña verde por orden de Calvino –Allah el Rahman le hará probar el verdadero fuego en Ajirah (ver referencia F10).

Hoy en día es prácticamente imposible que un cristiano no tenga acceso al texto coránico y a los principios básicos del Islam en su propia lengua. Por lo tanto, quien continúe denominándose cristiano y no reconozca a Muhammad como el último Mensajero de Allah, queda fuera del campo de acción de esta aleya. Más aún, él sí tendrá infinidad de razones para que su posición –le cause temor y pesadumbre.

D- Los sabiin. En cuanto a los sabeos, muy probablemente se tratase de un grupo de cristianos que más tarde derivaría en gnosticismo albergando en su doctrina una ecléctica amalgama de creencias. También se podría estar haciendo referencia al reino sabeo del Yemen. En cualquier caso, su posición es la misma que la de los grupos anterior ya mencionados –aquellos que hayan mantenido la creencia en Allah y en Ajirah antes del Islam –no habrá nada que les cause temor ni pesadumbre.

Lo importante en esta aleya y, en general, en todo el Qur-an, es entender la imposibilidad de alcanzar el Jardín en Ajirah fuera del Islam. Una vez que desciende el Qur-an, todo lo demás queda abrogado, se convierte en vía muerta que no lleva a ningún sitio.

Info 17 – EL MANNA Y EL SALWA

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En la sura que mencionamos a continuación aparecen dos términos –manna y salwa– que siguiendo la tradición judía se han interpretado, el primero como una sustancia blanca que caía del cielo, y el segundo podría hacer referencia a las codornices. Sin embargo, ambos significados resultan, de alguna forma, poco verosímiles.

(57) Os protegimos con la sombra de la nube e hicimos que descendiera sobre vosotros el manna y el salwa الْمَنَّ وَالسَّلْوَى. ¡Comed de lo bueno con lo que os sustentamos!
Sura 2 – al Baqarah

El verbo manna مَنَّ significa –le concedió un favor o un beneficio. Y el término manna مَنَّ es un sustantivo derivado de este mismo verbo, y significa –gracia, favor. Vemos, pues, que ambos verbos hacen referencia a un mismo concepto.

No deja de ser interesante el hecho de que en Polonia se consuma una sémola que llaman manna y que se prepara cociéndola con agua o con leche y añadiéndole miel. Es un plato exquisito y, sobre todo cuando se cuece con leche, es muy nutritivo.

Interesante coincidencia, pues uno de los significados de salwa السَّلْوَى es miel. Este término deriva del verbo sala سَلَا, salawa سَلَوَ en su origen, que significa –contentarse, estar satisfecho hasta el punto de olvidar una pérdida, y también olvidarnos de aquello que queríamos. Por su parte, salwa السَّلْوَى significa un cierto tipo de pájaro, quizás podría referirse a la paloma o la codorniz. Sin embargo, como ya hemos apuntado en el párrafo anterior, también significa miel, o algo que nos hace olvidar las privaciones pasadas.

Si analizamos el escenario que se produjo tras abandonar Misr la gente de Musa, entenderemos que el significado de manna no pudo haber sido “pan del cielo” y codornices.

En el sistema de Allah no está el enviar los alimentos desde el “cielo”. Su método es siempre el de causa-efecto. En el Qur-an se describe este proceso en numerosas aleyas:

(22) Os ha extendido la Tierra como si fuera una alfombra y ha levantado el firmamento como una sólida estructura. Hace caer agua del cielo y que con ella broten frutos de los que coméis. Así pues, ya que sabéis, no deis poder a otros que a Allah.
Sura 2 – al Baqarah

Es así como nos alimenta el Altísimo –los tomates y los pepinos no caen del cielo, sino que salen de la tierra cuando cae la lluvia y el agricultor la ha sembrado de semillas… El caso del manna no es una excepción. No sabemos a ciencia cierta qué tipo de alimento era, pero sin duda que se trataba de semillas silvestres que se hervían en leche y a las que se añadía miel, salwa.

Imaginemos por un instante el escenario que se produciría si traducimos salwa por codornices. ¿Cuántos de estos pajaritos necesitaría un hombre adulto para alimentarse y saciar el hambre durante un día? Ahora imaginemos miles de palomas o codornices cayendo del cielo. Un escenario casi tétrico y, probablemente, peligroso.

El manna mezclado con el salwa formaba un único alimento. Esta noticia la encontramos mencionada en la siguiente aleya:

(61) Y cuando dijisteis: “¡Musa! No soportaremos por más tiempo comer un único alimento…
Sura 2 – al Baqarah

Sin embargo, los Banu Isra-il más preocupados por su bienestar en dunia, pronto se hartaron de ese nutritivo, pero único alimento, y pidieron que se les proveyera con los productos de la tierra. Mas esos productos implican asentamientos estables, ya que en el sistema de Allah el Altísimo no cabe que las cebollas caigan del cielo –hay que cultivarlas y después recogerlas. No había tiempo para eso, por lo que el alimento debía estar ya listo para comer o para ser cocinado.

Otra noticia interesante que vemos en las aleyas coránicas es que la parte física siempre hace referencia a un concepto. En este caso, manna y salwa tiene un significado en referencia a su naturaleza de cosas físicas –sémola, semillas, miel. Al mismo tiempo, hacen referencia a la situación general en la que se encontraban –huyeron de Misr, los perseguían, cruzaron a la otra orilla del mar, abandonaron sus casas, no disponían de alimentos… En esta desastrosa situación reciben del Cielo la indicación de comer del manna y de mezclarlo con el salwa –ambos términos significan favor, gracia, beneficio. Al mismo tiempo salwa significa –contentarse, estar satisfecho hasta el punto de olvidar una pérdida, y también olvidarnos de aquello que queríamos, significados estos que nos indican la actitud que deberían haber tomado los Banu Isra-il con respecto a los alimentos con los que se les proveía. Han abandonado Misr, pero ahora disponen de algo excelente, sano, nutritivo y delicioso para comer que les haga olvidar todo aquello que habían perdido. Sin embargo, su actitud es de clara rebeldía y piden a Musa que les de otra cosa para comer. Lo que en realidad están pidiendo muchos de ellos es volver a Misr, a la idolatría.

Info 16 – JUICIO FINAL VERSUS REENCARNACION

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Para que las nafs (la identidad propia del insan, su ego, su sí mismo) puedan manifestarse y salir del estado de potencia necesitan un cuerpo, un sustrato en el que expresar su fitrah, sus características y cualidades específicas. Cada nafs es un locus en el que se expresan los nombres de Allah el Altísimo restringidos o adaptados a la condición humana –el hombre puede ser karim (generoso, uno de los Nombres de Allah), pero no puede ser Wahab (otro de los Nombres de Allah, que significa el que da sin cesar y no por ello disminuye su riqueza). Estos Nombres se pueden expresar de forma positiva o en tanto que ausencia –la avaricia no es una cualidad de Allah, sino la ausencia de generosidad, que sí es una característica divina.

Por otra parte, entre el APM (Atributo Positivo Máximo, solo de Allah) y su AA (Ausencia Absoluta, solo de Iblis, la encarnación de la rebeldía), se despliega una detallada jerarquía en base a los grados de intensidad –muy generoso, bastante generoso, generoso, no muy generoso… que basculan entre los APM y los AA. Fijémonos en otro ejemplo –son tres Nombres de Allah el Altísimo: el Poderosoالعَزِيزُ  el Sojuzgadorالْجَبَّارُ  el Altivo الْمُتَكَبِّر. Tres grados, tres intensidades en las que se puede presentar el poder de Allah, y también el poder del hombre. Sin embargo, en el caso del insan estas cualidades se vuelven negativas, ya que están basadas en la subjetividad humana y, por lo tanto, cuando se ejercen sobre otros hombres, producen arrogancia, tiranía e injusticia. Por el contrario, cuando es Allah el Altísimo Quien las ejerce sobre Sus siervos, en base a Su objetividad absoluta, se vuelven instrumentos de justicia –es Altivo con los altivos, Sojuzgador con los sojuzgadores y Poderoso con los poderosos.

A su vez, estas características se interconectan entre sí formando una complicada y específica red psicológica originada por el sistema genético, basado en “paneles” que contienen millones de “interruptores” (“todos los nombres”) unos on y otros off, y que dependiendo del diseño de la configuración que se haya decidido darán lugar a una entidad nafs única, independiente y conectada a o desconectada de la NAFS divina en base a las características que le sean propias.

Este proceso está descrito en la siguiente aleya coránica:

(6) Es Él Quien os forma en las matrices siguiendo Su plan. No hay ilah, sino Él
–el Poderoso, el que Juzga con Sabiduría.
Sura 3 – ali ‘Imran

Todo en la creación de Allah el Altísimo tiene una medida, unos parámetros que no se pueden cambiar. Es cierto que hay una variabilidad, pero siempre dentro de los límites que se han asignado al insan en su estructura genética –a partir de los tiempos de Nuh (por una manipulación de los interruptores –genes– llevada a cabo por los malaikah) comenzó una paulatina disminución del promedio de vida de la gente hasta llegar a los 120 años. Nadie puede hoy traspasar esa edad. Ni tampoco medir más de 3 metros (la gran mayoría de la gente no pasa de los 2 metros). Cada especie animal o vegetal tiene especificados el grosor y la altura que puede alcanzar dentro de una variabilidad cerrada. Y lo mismo funciona para su comportamiento –un gato puede estar muriéndose de hambre, pero nunca comerá grasa.

Sin embargo, estas regulaciones genéticas no pueden ser alteradas por el hombre –es un sistema cerrado operativo (ver artículo IX) cuya manipulación destruye su armonía, dando lugar a graves trastornos y mutaciones degenerativas. A pesar de tener claras evidencias al respecto, el hombre intenta una y otra vez acceder a los “códigos” que le permitan cambiar la configuración de los interruptores y lograr la inmortalidad.

A veces, Hollywood es la encargada de sublimar su fracaso –desde los años 30 no ha dejado de producir películas sobre zombis y muertos vivientes. En 1932 el director Victor Halperin produjo la primera película de este género titulada White Zombie.  El film fue distribuido por United Artist. La idea es siempre la misma –alcanzar la inmortalidad, renacer, salir de las tumbas y continuar viviendo, aunque sea como zombis.

Esta obsesión por no morir es avivada por la errónea identificación de la nafs con el cuerpo. La ignorancia y la mala educación de la fitrah, de nuestro molde original (ver artículo XVI) hacen que según vayamos creciendo se vaya apoderando de nosotros un patológico apego por el cuerpo, hasta llegar a confundirlo con nuestra propia nafs. Ello hace que asociemos la muerte del cuerpo con “nuestra” propia muerte.

Una adecuada educación podría librarnos de esta errónea identificación y hacernos entender que no somos “nosotros” los que morimos, la nafs, sino el soporte, el sustrato en el que ésta se había manifestado. En el Qur-an, por ejemplo, se utiliza la expresión, más adecuada, de “probar la muerte” para describir este escenario:

(185) Toda nafs probará la muerte.
Sura 3 – ali ‘imran

Es decir, la nafs experimentará su separación del cuerpo, del sustrato en el que se ha manifestado en la vida de este mundo. Lo mismo que sucede cuando entramos en el ámbito del sueño –nos disgregamos y tomamos otro cuerpo, el cuerpo onírico. No obstante, la separación que ocasiona la muerte es vivida con mayor intensidad.

Por lo tanto, la muerte es separación, no aniquilación. La nafs continúa el viaje existencial manifestándose en otros cuerpos –cuerpo para la tumba, cuerpo para el castigo, cuerpo para el agasajo, cuerpo para el resurgimiento, cuerpo para el Jardín y cuerpo para el fuego –todo ello dentro de la geografía post-mortem, ya que no hay vuelta a dunia, a este mundo en el que las nafs y sus cuerpos tienen una configuración precisa e inalterable (sólo se puede degenerar o destruir).

Por otra parte, entre una fase existencial y la siguiente hay un barsaj, una barrera infranqueable que no se puede traspasar –entre la muerte en dunia y el resurgimiento hay un barsaj, un muro imposible de penetrar. No hay, pues, posibilidad de volver. Hemos entrado en la zona post-mortem de la que no se puede retornar a la fase anterior, sino seguir las fases sucesivas.

Los directores de Hollywood que se han adentrado en el mundo de los zombis y de los muertos vivientes intentan con desafortunado éxito dar credibilidad a este fenómeno aludiendo a los más peregrinos y disparatados argumentos –un virus, un experimento fallido, radioactividad… al final es una forma recurrente de ganar dinero.

Es la misma imagen que proyectan otras versiones de inmortalidad como la de Frankenstein (una premonición de los experimentos eléctricos de Nikola Tesla), Superman (de origen interestelar), los custodios del Santo Grial (en la versión original del Parzival de W. Eschenbach “el grial” es una piedra bajada del cielo por los ángeles, la piedra negra de la Ka’bah), y muchos otros mitos, leyendas y recreaciones de mil procedencias que mantienen vivo en la gente el deseo de no morir, de no extinguirse.

No hay aniquilación, pero hemos sufrido y sufriremos diferentes transformaciones –la nafs puede manifestarse en otros cuerpos que el de dunia, y se pueden activar otras configuraciones mediante interruptores on que se apagan e interruptores off que se encienden siguiendo series de combinaciones imposibles de descifrar para el hombre:

(60) En Nuestro plan está el que la muerte sea para vosotros un destino común, y no podréis evitar (61) que os transformemos, y os originemos en una forma y un estado que no conocéis. (62) Siempre habéis tenido conocimiento de cómo fuisteis producidos la primera vez
–¿es que ya lo habéis olvidado y por ello os desentendéis?
Sura 56 – al Waqiah
(19) …no habéis cesado de pasar de una condición a otra.
Sura 84 – al Inshiqaq

Todavía hay otras versiones de inmortalidad más soterradas, que no parecen que hagan referencia a este fenómeno –tener hijos, mantener el apellido, la estirpe, el linaje. Históricamente hablando, el hombre siempre ha tenido una reacción nefasta cuando se le anunciaba el nacimiento de una hija, ya que las hijas no mantienen el apellido, no perpetúan el clan, la “inmortalidad” familiar. Sin embargo, hay dos características propias de los Profetas –la orfandad y la emigración. Musa fue arrojado a las aguas siendo un bebé; Isa ni siquiera tuvo un progenitor humano; Muhammad no conoció a su padre, pues éste murió antes de que él naciera, y perdió a su madre cuando tenía 9 años. Todos ellos murieron lejos de su lugar de origen, de su patria, de su país natal. En este hecho hay una gran enseñanza, ya que la familia es simplemente el medio “genético” a través del cual se organizan las configuraciones de las nafs –elementos de la célula femenina y de la célula masculina. Hay una historia que ocurrió hace 1400 años que ilustra perfectamente la correcta actitud con respecto a la familia:

Siendo un niño, Zayd acompañó a su madre en una visita a la familia. Habiéndose alojado en el campamento de la tribu Maan, jinetes de los Qayn allanaron sus tiendas y secuestraron a Zayd. Lo llevaron al mercado en Ukkaz y lo vendieron como esclavo por 400 dinares.

Su familia lo buscó, sin éxito, durante años. Más tarde, Zayd fue comprado por un comerciante de Makkah, Hakim ibn Hizam, quien a su vez se lo regaló a su tía, Jadiya bint Juwaylid. Permaneció a su servicio hasta el día de su matrimonio con Muhammad, a quien se lo ofreció como regalo de bodas.

Años más tarde, unos miembros de la tribu de Zayd, que habían llegado a Makkah en peregrinación, se encontraron con Zayd, al que enseguida reconocieron. Este les pidió que llevaran un mensaje a su familia. En él les pedía que no se fatigaran buscándole, pues había encontrada la mejor tierra y la mejor gente con la que vivir.

Al recibir el mensaje, el padre y el tío de Zayd partieron de inmediato hacia Makkah. Encontraron a Muhammad en la Ka’bah y le prometieron un buen rescate si permitía que Zayd regresase a casa con ellos. Muhammad les respondió que era Zayd quien debía elegir su destino. Si lo que deseaba era regresar con su familia, él estaba dispuesto a liberarle sin aceptar ningún rescate a cambio. Una vez preguntado al respecto, Zayd respondió que por nada del mundo dejaría a Muhammad: «He visto algo en este hombre que me hace preferirlo a todos los demás.» Al oír esto, Muhammad llevó a Zayd al lugar de la Ka’bah donde se acordaban los contratos, y anunció a la gente: «Sed testigos de que Zayd es ahora mi hijo, con derecho a heredar de mí». Al ver aquella actitud por parte de Muhammad, así como su generosidad, el padre y el tío de Zayd regresaron satisfechos a casa.

Muhammad ibn Saad, Tabaqat, vol. 3.

Otra versión de inmortalidad son los negocios familiares, a través de los cuales se pretende perpetuarse hasta la llegada de la Hora. A pesar del sortilegio de Ibn Jaldun de que ningún imperio económico familiar puede durar más de 4 generaciones, una y otra vez se ponen las esperanzas en alcanzar la inmortalidad, al menos la histórica, haciendo heredar, generación tras generación, empresas, talleres o campos. No obstante, el hechizo de Ibn Haldun parece imposible de neutralizar.

Quizás la versión más aberrante de inmortalidad sea la que ofrece la cirugía estética –no morir, no envejecer, mantenerse joven, renacer de las cenizas. La más aberrante y también la más encubridora, ya que trata de ocultar, de tapar, los rasgos que va dejando el paso del tiempo en nuestro rostro y en nuestro cuerpo. Esos trazos son, precisamente, el recordatorio siempre presente de que vamos a morir, de que nuestro sustrato se va a consumir y a convertirse en polvo. Mas resistirse a envejecer y a morir, a cambiar de soporte, de cuerpo, es como un paracaidista que pasa toda su vida entrenándose, pero nunca salta… Aberrante en verdad.

En la ancianidad hay tanta belleza como en la juventud, a condición de que entremos en ella con dignidad y conocimiento. De cada fase pasamos a la siguiente saltando, y para eso, para saltar, es para lo que nos entrenamos.

No obstante, la versión de inmortalidad más seductora sigue siendo la de la reencarnación, a veces confundida con la metempsicosis y esta con la transmigración de las almas. El desconcierto es inevitable, pues, en realidad, nadie sabe de lo que se está hablando.

El primer objetivo de esta doctrina, y de ahí su gran número de adeptos venidos, incluso, del cristianismo y del Islam, es evitar la noción de juicio, escapar a tan amenazador acontecimiento. La reencarnación nos aligera de este abrumador peso y nos asegura que tras la muerte volveremos a la vida en otro cuerpo y, así, de sustrato en sustrato, iremos mejorando nuestra condición hasta alcanzar la excelsitud espiritual y psicológica. Esta teoría se olvida de un hecho crucial a la hora de contestar a la angustiosa pregunta de por qué no podemos volver a la vida, ahora que ya sabemos, y actuar con rectitud. La respuesta es obvia tal y como ha sido transmitida por el sistema profético –tantas veces como volviésemos a dunia volveríamos a cometer los mismos desmanes y a negar la existencia del Más Allá.

El hombre no es libre de decidir la combinación de aspectos positivos y negativos según un mapa delimitado de interacciones entre ellos. Cada hombre, cada nafs humana, es el producto expresado de una configuración cerrada en la que nada está determinado por la voluntad humana. Todas las posibles actuaciones de un individuo concreto están especificadas en su propia configuración. De alguna forma, es desconcertante que eludamos un hecho que experimentamos cada día, a cada instante –somos lo que somos, a pesar de nosotros mismos. Objetivamente hablando, me gustaría ser generoso, pero en mi configuración hay elementos que al expresarse me presentan la generosidad como algo indeseable, y la tacañería como una buena estrategia para evitar ser engañado o perder la riqueza que legítimamente he adquirido. Y si un día comienzo a ser generoso, será porque en mi configuración existía esa posibilidad y ahora se ha activado al sobrevenirme determinadas circunstancias.

Todas nuestras características corporales y psicológicas nos han sido dadas, sin que nosotros las podamos cambiar o alterar. Por lo tanto, no hay progreso, sino desarrollo del programa existencial que ha configurado nuestra nafs.

El único posible resultado de volver indefinidamente a la vida de dunia sería el de desarrollar nuestro mismo programa una y otra vez (ver artículo XIII), ya que nuestro programa existencial está cerrado y su configuración para dunia no se puede alterar –el necio muere necio, el cobarde muere cobarde, el valiente muere valiente, el encubridor muere encubridor y el creyente muere creyente. La variabilidad producida por la posición de los interruptores genéticos, simplemente matiza la conformación general de las nafs en dunia.

No obstante, la teoría de la reencarnación contiene una incongruencia añadida –la entidad humana que vuelve a la vida de dunia, tiene otro cuerpo, otra memoria y otras características psicológicas. Por lo tanto, es otra nafs. ¿De qué me sirve el retorno a dunia si no recuerdo nada de mis supuestas vidas anteriores? Mi memoria se extiende únicamente desde los primeros años de mi existencia al instante mismo antes de morir. ¿Cómo entonces podría progresar hasta alcanzar la perfección? Más aún, tampoco recuerdo mi tiempo post-mortem y, por ello mismo, sigo dudando de que exista ese ámbito. Si no hay memoria vital retrospectiva, y nadie la tiene, siempre estaré con los mismos deseos, las mismas dudas, los mismos miedos y la misma ignorancia.

El asunto, empero, es algo más complicado, ya que nadie podría soportar la experiencia de haber vivido, por ejemplo, 60 veces, de haber muerto otras tantas y de haber pasado cierto tiempo en la zona post-mortem el mismo número de veces. La consciencia, al proyectar esos escenarios, estaría desintegrando nuestra “propia” identidad. No parece razonable pensar que alguien pudiera vivir con todas esas memorias, imágenes, secuencias… sin volverse loco.

La realidad es algo diferente. En la NAFS divina, la NAFS de Allah el Altísimo, están contenidas todas las posibilidades tanto en su forma positiva actuante, como en su ausencia –la ignorancia es ausencia de conocimiento de la misma forma que la cobardía es ausencia de coraje. Tenemos, pues, un inconmensurable océano de posibles combinaciones que deben ser adaptadas a la condición humana en dunia. Cada una de estas configuraciones diseñadas y producidas a través del sistema genético contenido en las células madres dará origen a una individualidad única, irrepetible, que llamamos nafs y que se manifestará en un cuerpo afinado con esa configuración específica y con las características propias de dunia. Esta nafs desarrollará su programa existencial que acabará indefectiblemente en su separación del cuerpo que se le había asignado, fenómeno éste que llamamos “muerte”. Al “morir” pasará a otra zona en la que un barsaj le separará irremisiblemente de dunia –es una frontera infranqueable. Tras el establecimiento de la Hora, llegará el Día del Resurgimiento. Las nafs tomarán otro cuerpo que les permita vivir en ese Día. Serán agrupadas según sus configuraciones y conducidas a los lugares que a cada grupo se le haya asignado. Se soplará en el cuerno y todos cuantos haya en los Cielos y en la Tierra caerán fulminados. Se cambiará esta Tierra y estos Cielos por otros y se volverá a soplar en el cuero. Todos se levantarán expectantes y contemplarán un paisaje diferente. Tendrán otro cuerpo y en la configuración de las nafs se habrán activado y desactivado diferentes características, si bien mantendrán la memoria general. A continuación, se establecerá la Balanza y comenzará el Juicio:

(6) Ese Día los hombres –insan– saldrán por separado para ver sus obras. (7) Quien haya hecho el peso de un átomo de bien, lo verá; (8) y quien haya hecho
el peso de un átomo de mal, lo verá.
Sura 99 – az Zalzalah

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Este símbolo que representa la justicia en el ámbito humano no está debidamente utilizado, ya que los jueces, cuando dirimen un asunto delictivo, no ponen en uno de los platillos de la balanza los actos de bien del delincuente. Se juzga únicamente un hecho, un delito, y, por lo tanto, la sentencia siempre será, en alguna medida, injusta. Por ello vemos que este símbolo no hace referencia al sistema judicial humano, sino al divino. El hombre no puede evitar transportar en su consciencia el Juicio de Ajirah. Es la Balanza del Juicio Final en la que se colocaran todas nuestras acciones. No se juzgará un delito, sino toda nuestra vida, nuestras intenciones, nuestros pensamientos y deseos… todo estará en su platillo correspondiente.

El siguiente elemento del símbolo es la espada, ya que nada podrá evitar que se cumpla la sentencia final. Los malaikah rudos impedirán que nadie pueda escapar a su destino.

Por último, tenemos la venda que cubre los ojos del juez. No ve a la nafs que se está juzgando. Ningún elemento externo puede modificar la verdad incuestionable que muestra la Balanza:

(101) Cuando se sople en el cuerno, de nada servirán ese Día parentescos ni linajes, ni tendrán nada que preguntarse. (102) Aquellos cuyas obras tengan peso en la balanza habrán salido victoriosos, (103) pero aquellos cuyas obras apenas pesen en la balanza
se habrán perdido a sí mismos. En yahannam penarán para siempre.
Sura 23 – al Muminun

No hay reencarnación, no hay vuelta, sino un viaje continuo y un continuo cambio de configuraciones –de la vida en dunia a la zona post-mortem, y de allí al resurgimiento, al Juicio y al destino final. Mas no acaba aquí el viaje –millones de posibilidades expresándose en escenarios inimaginables.

Info 15 – EL CASTIGO HACE REFERENCIA A LA VIBRACION

info 15

Una primera observación sobre los términos que se utilizan en el Qur-an para describir un castigo nos lleva a la conclusión de que siempre hacen referencia a la vibración.

(59) pero los infames cambiaron lo que se les había dicho que dijeran. Por haberse rebelado hicimos descargar desde el Cielo un castigo رِجْزًا incesante contra ellos.
Sura 2 – al Baqarah

En este caso se utiliza la palabra riyz رِجْز en acusativo riyzan رِجْزًا, que significa –conmoción, agitación o convulsión –todos ellos conceptos que hacen referencia a fenómenos causados por algún tipo de vibración. Por extensión significa castigo, ya que en este caso la vibración, como el castigo, va a causar destrucción y sufrimiento. La raíz verbal es rayaza رَجَزَ y da el sentido de una acción ininterrumpida, constante, consecutiva. También significa suciedad (sinónimo de riys رِجْس), ya que es un castigo descargado para afligir a los idólatras y rebeldes, esos que se han ensuciado a sí mismos tomando ídolos o rebelándose contra las órdenes de Allah el Altísimo. En este sentido puede significar plaga, peste o enfermedades que producen pestilencia. Este último significado, empero, puede estar causado también por la vibración, ya que ésta no sólo puede alterar la geografía de una zona, sino también el ADN humano.

El biofísico y biólogo molecular ruso Piotr Gariaiev y sus colegas han descubierto que el código genético sigue la lógica y la estructura del lenguaje humano.

Ya que la estructura básica de los pares alcalinos del ADN y el idioma es la misma, no se necesita la decodificación del ADN. ¡Uno puede simplemente usar palabras y oraciones en cualquier idioma!

Nuestro propio ADN puede ser reprogramado simplemente a través del lenguaje humano, siempre que las palabras estén moduladas en las correctas frecuencias mediadoras.

Según Gariaiev la sustancia del ADN en un tejido vivo siempre reaccionará a la vibración de la frecuencia del lenguaje.

El equipo de Gariaiev ha realizado numerosos experimentos modulando ciertos patrones de frecuencia. Como resultado de los mismos, consiguieron reparar cromosomas dañados por rayos X. Tal y como explican Grazyna Fosar y Franz Bludorf en su libro Vernetzte Intelligenz –en el que se ocupan ampliamente de las investigaciones de Gariaiev– llegaron incluso a capturar patrones de información de un ADN y lo implantaron en otro reprogramando así las células de éste –lograron transformar embriones de rana en embriones de salamandra, sin ningún tipo de manipulación genética, simplemente transmitiéndoles nuevos patrones de información del ADN. Gariaiev y su equipo están convencidos de que armonizando los sonidos que emitimos –es decir, palabras– en una determinada frecuencia se puede llegar a influir en el ADN. Ello quizás podría explicar los sensacionales descubrimientos del investigador japonés Masaru Emoto (la estructura del agua cambia con el sonido, las emociones y los pensamientos).

No obstante, debemos en este caso, como en todos los demás, diferenciar entre las intrusiones en el sistema operativo y las del sistema funcional. En el primer caso habrá dispersión y extravío motivados por nuestra subjetividad frente a un sistema imposible de penetrar a través de nuestras capacidades cognoscitivas. En el segundo caso, tenemos una clara evidencia –tanto especulativa como experimental– de que las frecuencias y otros elementos producidos por la vibración pueden alterar considerablemente nuestra estructura básica del ADN.

Si ahora nos imaginamos los genes como interruptores onoff, encendido-apagado, podremos entender que según la configuración que creemos, obtendremos diferentes entidades con características variables que podrán ir de diferentes a radicalmente diferentes.

Otro aspecto fundamental que debemos tener en cuenta es que las células –el modelo primigenio de vida diseñado por Allah el Altísimo– no tienen, objetivamente hablando, por qué morir. La materia es un programa complejísimo que el Todopoderoso ha diseñado y creado, y que tan sólo se puede manipular y transformar.

La vibración destruye, aniquila, pero también, dependiendo de las frecuencias y de otros factores que le son propios, puede generar vida (varios interruptores en estado on) a partir de lo “muerto” (varios interruptores en estado off).

(260) Cuando dijo Ibrahim: “¡Señor! Muéstrame cómo devuelves a la vida lo que estaba muerto.” Dijo: “¿Acaso no crees?” Respondió: “Por supuesto que sí, pero quiero con ello sosegar mi corazón.” Dijo: “Toma cuatro pájaros, córtalos y, a continuación,
pon una parte de ellos en cada colina y luego llámalos ادْعُهُنَّ. Vendrán a ti presurosos.
Y sabe que Allah es el Poderoso, el que Juzga con Sabiduría.”
Sura 2 – al Baqarah

La palabra clave en esta enigmática aleya es “llámalos” ادْعُهُنَّ. ¿Qué puede querer decir, “llámalos”? ¿Cómo se puede llamar a unos trozos de pájaros colocados en decenas de montañas? Obviamente aquí se está refiriendo al efecto de la vibración –quizás por la voz y el eco, por su resonancia al chocar contra las paredes rocosas de las colinas en las que están los trozos de los pájaros. Sin embargo, en el contexto de la aleya parece evidente que Ibrahim no dio esos pasos ni hizo nada, pues el hombre no puede emitir la frecuencia “vida”, no puede activar esos interruptores. Puede modificar ciertos aspectos de la vida; puede, por ejemplo, al recitar el Qur-an con una perfecta pronunciación, alterar positivamente funciones celulares, incluso curar determinadas enfermedades o mejor la salud en general, pero no puede dar la vida a lo muerto.

Ibrahim no lleva a cabo la operación que le describe Yabril, sino que es él quien produce la frecuencia “vida”, de forma que Ibrahim entienda que es a través de la vibración como Allah el Altísimo saca lo vivo de lo muerto.

Sólo ha habido un insan que haya resucitado a un muerto –Isa. Su método fue el mismo que el que le explica Yibril a Ibrahim –la vibración.

…clamó a gran voz: ¡Lázaro, ven fuera! (Juan 11:43)

La voz de Isa sí fue capaz de producir la frecuencia “vida”, de activar los interruptores adecuados, los genes adecuados, que devolvieron la vida a Lázaro. Isa es un hombre nacido de mujer como el resto de los insan, pero con una peculiaridad –su estructura genética ha sido configurada a partir de la información contenida en la célula madre, en el óvulo de Mariam, y activada por el Ruh que le envió el Consejo Supremo:

(17) Se ocultaba de ellos tras un velo, y le enviamos Nuestro Ruh que asumió la forma de un humano –bashar– completo.
Sura 19 – Mariam

Además de esa peculiaridad, Allah el Altísimo le apoyó con el Ruh al-Qudus –con Yibril– una de las entidades celestes más poderosas de cuantas ha creado Allah el Altísimo:

(87) Le dimos el Kitab a Musa y enviamos tras él a otros Mensajeros. A Isa, el hijo de Mariam, le dimos la clarificación y le reforzamos con el Ruh al-Qudus.
Sura 2 – al Baqarah

Los elementos de la creación se activan, se manifiestan, por la voz, por el sonido, por la vibración:

(117) Dio origen a los Cielos y a la Tierra. Cuando decide un asunto,
Le basta con decirle ¡Sé!” Y es.
Sura 2 – al Baqarah

El Todopoderoso crea “diciendo”, “pronunciando”, “haciendo vibrar”. Es la misma información que aparece en el Antiguo y Nuevo Testamento:

Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz. (Génesis 1:3) En el principio era el Verbo… (Juan 1:1)

La vibración da la vida y da la muerte (ver cuadro C7):

(68) Se soplará en el cuerno y caerán fulminados todos cuantos haya en los Cielos y en la Tierra, salvo quien así haya decidido Su voluntad. Luego, se soplará en él
una vez más y se levantarán expectantes.
Sura 39 – az Zamar

El mismo escenario con el mismo término tenemos en la siguiente aleya:

(162) Los nefarios, sin embargo, cambiaron las palabras que se les había ordenado decir
y del Cielo les enviamos un terrible castigo رِجْزًا por su iniquidad.
Sura 39 – az Zamar

Se utiliza el mismo término para hablar del castigo de la gente de Lut:

(34) Por su iniquidad vamos a descargar un incesante castigo رِجْزًا desde el Cielo sobre los habitantes de este pueblo.
Sura 39 – al Ankabut

En la siguiente aleya se utiliza el mismo término con el significado de pestilencia, inmundicia, suciedad, en la forma ruyza رُجْزَ, también en acusativo.

(5) y aléjate de la inmundicia.
Sura 74 – al Muddazzir

Otro de los términos utilizados en el texto coránico para describir el castigo de Allah es rayfah رَجْفَةُ, del verbo rayafa رَجَفَ, que significa convulsión, agitación, conmoción, y también puede significar un gran grito de los cielos. Puede hacer referencia a un violento terremoto o a un sonido estridente, una vibración, una frecuencia insostenible para el hombre que le habría causado la muerte.

(78) Entonces les llegó el castigo الرَّجْفَة del Cielo y aparecieron en sus casas caídos de bruces
contra el suelo –inmóviles, muertos.
Sura 7 – al ‘Araf
(155) Luego Musa eligió a setenta hombres de entre su gente para acudir a la cita que tenía con Nosotros. Después de que les sacudiera un temblor trepidante الرَّجْفَة, suplicó Musa: “¡Señor mío! Si hubieras querido, ya los habrías aniquilado y en verdad que a mí también.
¿Nos vas a destruir por lo que han hecho unos necios?…
Sura 7 – al ‘Araf
(37) Mas renegaron de él y fueron castigados con un tremendo temblor الرَّجْفَة. Amanecieron en sus hogares caídos de bruces.
Sura 29 – al Ankabut

Otro término utilizado para describir el castigo de Allah o una situación de castigo es zalzalah زَلْزَلَة, del verbo zal-lah زَلَّ, que significa –conmoción, agitación, convulsión, como las que produce un terremoto, un fuerte temblor de tierra. Según el contexto de la aleya podría tratarse también de un grito, un sonido del cielo que hiciera temblar a toda la Tierra.

(1) ¡Hombres –nas! Temed a vuestro Señor. El temblor زَلْزَلَة de la Hora será algo aterrador.
Sura 22 – al Hayy

En la siguiente aleya se describen los castigos que han sufrido por sus transgresiones los diferentes pueblos a lo largo de la historia:

(40) A todos los castigamos por sus iniquidades. A unos les mandamos un viento huracanado que levantaba las piedras حاصِبًا, a otros los agarró el temblor صَيْحَةُ, a otros hicimos que se los tragara خَسَفْنا بِهِ الأَرْضَ  la tierra y a otros los ahogamosأَغْرَقْنَا . Más no fue Allah Quien fue
injusto con ellos, sino que fueron ellos los que se condenaron a sí mismos
víctimas de su propia rebeldía.
Sura 29 – al Ankabut

En esta aleya tenemos 4 verbos que describen el tipo de castigo que afligió a los diferentes pueblos debido a su rebeldía. El primero es hasiban حاصِبًا está en acusativo y deriva del verbo hasaba حَصَبَ, significa –un viento huracanado que levanta piedras a su paso o nubes cargadas de granizo. En ambos casos está implicado el soplo que hace vibrar la tierra, el aire y las nubes generando vientos huracanados que arrastran todo lo que encuentran a su paso y mueven las nubes cargadas de granizo. Nos podemos imaginar el estruendo, la vibración, que todo ello generaba mientras sucedía.

El siguiente verbo es saha  صاحَ(saiha صَيَحَ) que en el texto coránico aparece en la forma saihatu صَيْحَةُ en nominativo y significa –grito estridente o algo terrible que les sobrevendrá de repente, como en la frase ينتظرون إلَّا مثل صيحة الحبلى  ما–no esperan otra cosa que el chillido o grito como el de la que está dando a luz. De nuevo –el grito, la vibración destructora.

(29) No hubo, sino un grito صَيْحَةً y quedaron extintos.
Sura 36 – Ya Sin

Otro término que describe el castigo como un grito es zayrah زَجْرَةٌ, del verbo zayara زَجَرَ, que significa –grito estridente, grito que urge.

(16) ¿Acaso cuando estemos muertos y seamos tierra y huesos, seremos resucitados? (17) ¿Y serán resucitados nuestros ancestros?” (18) Di: “Sí, así será, y entonces seréis humillados.”
(19) Habrá un solo grito زَجْرَةٌ y verán la realidad que negaban.
Sura 37 – as Saffat

El siguiente verbo que describe el castigo infligido a determinados pueblos es jasafa خَسَفَ, va en pasado en primera persona del plural (nosotros) y forma la expresiónخَسَفْنا بِهِ الأَرْضَ , que significa –la tierra se hundió y con ella todo lo que estaba encima. Un temblor, un estruendo, un terremoto causó que se abriera la tierra y esta se tragará todo lo que estaba encima de ella.

Por último, tenemos el verbo gharaqa غَرَقَ, que en el texto coránico aparece en su forma IV aghraqa أَغْرَقَ, que exige complemento (en este sentido actúa como verbo transitivo) y significa –lo ahogó, lo hundió. Habla el portavoz del Consejo Supremo en primera persona del plural –fuimos “nosotros” los que los ahogamos, los que causamos que se ahogaran أغرقنا. Esta fue la forma en la que Allah el Altísimo aniquiló a la gente de Firaun y en la que sin duda estuvo implicado el sonido, la vibración, la conmoción (ver artículo XX).

Otro término que hace referencia al castigo de forma general sin especificarlo o describirlo es nakir نَكير, que aparece en numerosas aleyas del Qur-an.

(44) …Permití que los encubridores siguieran llevando su forma de vida por un tiempo, y luego cambié su condición. ¡Y qué terribles consecuencias trajo ese cambio! نَكير
Sura 22 – al Hayy

Deriva de la raíz nakara نَكَرَ y puede tomar también la forma inkar إنكار. Significa –cambiar o cambiar lo que es inaceptable; y también significa cambiar la condición o mostrar y manifestar la inaceptabilidad de algo o de una determinada conducta, como en la frase إنكارِى عليهم –cambiar un favor o una gracia por una prueba. Algunos lexicólogos afirman que nakir نكير es un substantivo de tanak-kur تنكُّر y significa, cambio o alteración de uno mismo, cambiarse o alterarse de un estado placentero a otro que nos desagrada. Por otra parte, la forma nakirah نكيرة no aparece en el Qur-an como han afirmado algunos comentaristas, y ninguna autoridad la menciona como existente en alguna copia, siempre es nakir نكير. El término nakir no hace, pues, referencia a un tipo determinado de castigo, sino al cambio que se opera en un individuo, grupo o sociedad cuando les llega –hay un cambio drástico en su condición, en su estado. Pueden pasar de estar vivos a estar muertos, de la prosperidad a la miseria, de la lucidez y comprensión a la ceguera e ignorancia, del estado insan al estado animal (monos y cerdos)

(65) De sobra conocéis la historia de aquellos de vosotros que violaron el sábado –sabt. Por ello les dijimos: “¡Convertíos en monos aborrecibles!”
Sura 2 – al Baqarah
(60) Di: “¿Queréis que os informe de los que recibirán el peor castigo de Allah? Aquel a quien Allah ha maldecido y ha sido objeto de Su ira –a algunos de ellos los hizo monos y cerdos–
y adoran a los taghut. Esos son los que llevarán la peor parte, pues son los que más
se han alejado del camino de rectitud.”
Sura 5 – al Maidah

Podemos concluir que la vibración, el sonido, las frecuencias… todo ello forma parte del sistema de Allah con el que modifica Su propia creación.

Ya hemos dicho que la célula es la plantilla universal, el modelo sobre el que se han construido todos los demás elementos del universo (ver artículos IV y V). Por lo tanto, también el universo debería ser una célula, funcionar como una célula. Si las funciones celulares se regulan a través de un sistema de interruptores que activan y desactivan determinados genes que a su vez contienen órdenes precisas que las enzimas y otras máquinas celulares ejecutan según lo inscrito en el Kitab (sistema operativo) (ver artículo IX), de la misma forma tendrán que existir interruptores universales que activen y desactiven “genes” con órdenes precisas que ejecutarán los malaikah, modificando de esta forma las configuraciones en las que se manifieste la materia (ver esquema 10).