“Sois la sal de la Tierra”

El mensajero y profeta Isa tiene una forma curiosa de definir a los creyentes. La encontramos en Mateo 5-13:

Vosotros sois la sal de la Tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres.

Se trata de una alegoría que todos entendemos, pues forma parte de nuestra experiencia cotidiana. Nos resulta desagradable ingerir una comida carente de sal, pues es este condimento el que potencia, multiplica el sabor de los alimentos. Les da fuerza, consistencia, al tiempo que activa los jugos gástricos y prepara al cuerpo para recibir saborosos platos que de otra forma resultarían sosos, insípidos. Y este adjetivo es el que utilizamos para hablar de alguien que carece de emociones, que no tiene chispa, que no provoca ideas, sentimientos, pasiones. Su discurso es siempre insípido, carente de sabor; un discurso que no produce reacciones en quienes lo escuchan. No hay oleaje en su tono, en sus expresiones. Es como la línea continua de un electrocardiograma que nos indica que la persona ha muerto.

La sal, por el contrario, da vida a los alimentos, los conserva, pues elimina todos los elementos nocivos que pudieran contener. Y éste es el efecto que generan los creyentes en la vida de este mundo -son la sal de la Tierra porque le dan vida, le dan sentido, activan las potencialidades que yacen encubiertas en el interior de la mayoría de los hombres; unos hombres insípidos, sosos, carentes de sal, de visiones.

Mas ¿qué sucedería si esta sal se desvaneciera? ¿Con qué sería salada? No serviría ya para nada. Perdería su sentido de existir. Nadie quiere una Tierra insípida. Nadie aceptaría un plato de verduras sin una pizca de sal, pues no tendrían sabor. No se distinguirían de otras verduras -la misma insipidez.

En la alegoría de “Left Behind”, con Nicholas Cage, los Malaika se están llevando a los creyentes al cielo. Solo queda en su lugar la ropa que llevaban. Poco a poco los no creyentes empiezan a entender -se van a quedar solos en una Tierra sin sal, sin sentido, sin bondad; una Tierra despreciable que ni ellos mismos aceptan. De repente, como si cayera sobre ellos un jarro de agua fría, sus vidas han dejado de tener sentido. Ahora tendrán que vivir entre malhechores que persiguen a los malhechores, entre corruptos jueces, hipócritas pastores protestantes. Ahora todos caminarán con su verdadero rostro. Es el final, pues no hay creyentes; no hay sal.

¿Quiénes son, pues, estos creyentes, esta sal que da vida a la Tierra, que le da sentido, que la ilumina? Son la elite de la humanidad. Están presentes en todos los grandes acontecimientos de la historia, pero en vano los buscaremos en los libros de texto. Nos llegan noticias, a veces, pero las tachamos de intranscendentes, de anecdóticas, pues los grandes acontecimientos se desarrollan siempre fuera de los circuitos académicos. Sus protagonistas carecen de títulos o han realizado estudios prohibidos, que los grandes consorcios consideran una amenaza para sus intereses. Nunca diríamos que ese hombre está impidiendo con su inquebrantable fe que se adelante la Hora y se acaben todos los tiempos -los suyos, los nuestros, los del universo.

La elite es el escuadrón de hombres que, una vez que han encontrado la verdad, no reniegan de ella, aunque ello les cueste la vida, la pobreza, el rechazo social, la marginación profesional, la incomprensión familiar… El Altísimo protege su visión, su certitud. Su barca zozobra una y otra vez, mas siempre hay una mano que impide que naufrague. Y ello porque la elite, los creyentes están en el mundo, pero no son del mundo. No son prisioneros de sus pasiones. No les seducen, como a la urraca, los objetos relucientes. No se dejan engañar por los espejismos que continuamente se reflejan a su paso. No se detienen en ellos ni sueñan con un futuro exitoso. Saben que el camino es corto y se acaba antes de vislumbrar el final -la muerte, nuestra hora, siempre nos coge por sorpresa.

Mas hay otros hombres que en su afanosa búsqueda también han encontrado la verdad. La han puesto a prueba y ello les ha llevado a comprender que era cierta su visión. Mas todos los actos que realizamos tienen inevitables consecuencias. Y esos hombres -que no forman parte de la elite, de la elite de creyentes, de la única elite posible- no quieren sufrir los efectos de su creencia y vuelven al camino del encubrimiento y de la perdición. Es Cypher, el siniestro personaje de “Matrix”, que -cansado de una vida llena de peligros y de una austera cotidianidad- decide volver a la ignorancia, a la falsedad, a lo ficticio.

Descubrir la verdad no es el final del proceso. Es aquí donde se detienen los falsos creyentes, las falsas elites que celebran las masas y que Iblis arropa y corona como se corona a los héroes.

Lo bueno de sentirse insatisfecho con el mundo: cómo controlar tu “weltschmerz”

WELTSCHMERZ es el disgusto que sentimos cuando el mundo no se alinea con nuestra versión idealizada del mismo. La palabra nos llega de la época romántica, cuando los sentimientos de melancolía eran populares e incluso celebrados. Puedes ayudar a aliviar tu WELTSCHMERZ evitando el perfeccionismo, manteniendo bajo control tu sesgo de negatividad y ofreciéndote como voluntario para hacer del mundo un lugar mejor.

Kevin Dickinson para Big Think

Con las noticias y nuestras redes sociales repletas de tragedias, muchos han llegado a sentir un descontento abrumador con el estado del mundo. Resulta que esa emoción tiene un nombre: WELTSCHMERZ. Como la mayoría de las grandes palabras para emociones esquivas, ésta es alemana. Es un acrónimo de welt (“mundo”) y schmerz (“dolor”), y describe el disgusto que sentimos cuando la realidad no está a la altura de nuestros ideales y expectativas. También es distinto de nuestras otras emociones pesimistas. A diferencia de la angustia, que centra nuestra insatisfacción en el interior, o del hastío, que nos vuelve apáticos, el WELTSCHMERZ puede ser tan conmovedor como inquietante. El mundo no sólo puede ser mejor, sino que debería ser mejor.

Si bien eso hace que el WELTSCHMERZ sea desagradable de experimentar, también puede resultar útil si aprendemos a aprovechar esos sentimientos de forma eficaz, pero para entender por qué, primero debemos considerar las raíces románticas de este sentimiento de hastío del mundo.

Un romance romántico con melancolía

El concepto de WELTSCHMERZ no proviene de la psicología ni de la filosofía. Más bien, surgió de las artes literarias. La palabra fue acuñada por Jean Paul en su novela pesimista “Selina” (1827), donde el escritor la utilizó para caracterizar la desilusión ante las obras de Lord Byron.

El Romanticismo se describe a menudo como un contramovimiento artístico e intelectual a la Ilustración y al Neoclasicismo, y hay algo de verdad en eso. Mientras que la Ilustración favoreció la razón y la objetividad, los románticos persiguieron la subjetividad y lo irracional. Mientras que el Neoclasicismo buscaba la armonía y la proporción, los románticos disfrutaban de la pasión y los elementos imaginativos.

Sin embargo, los románticos no eran simplemente unos salvajes que se rebelaban contra lo que fuera que “haya conseguido” la Ilustración. Habían sido testigos de cambios sin precedentes en el orden social de Europa después de la Revolución Industrial, la Revolución Francesa y los rápidos avances científicos. Y como suele ocurrir con los disturbios, éstos los dejaron consternados y desanimados por el estado de su mundo. Así describió François-René de Chateaubriand la actitud literaria de la época en “El genio del cristianismo” (1802):

“Nos desengañábamos sin haber disfrutado de la vida… La imaginación es rica, fecunda y maravillosa; la vida es pobre, árida y desencantada. Vivimos, con el corazón lleno, en un mundo vacío; y, sin haber disfrutado de nada, nos desengañamos de todo”.

¡Vaya! Pero aunque hoy en día pueda parecernos extraño, los artistas románticos no se oponían a esos sentimientos. Los celebraban. Según Michael Ferber, un estudioso de la poesía romántica de la Universidad de New Hampshire, los románticos veían la melancolía como un “privilegio de ser tocado”. Los cementerios y las ruinas se convirtieron en escenarios artísticos comunes. Las reflexiones sobre la muerte y los dolores de la vida eran temas comunes.

“Dondequiera que le llevaran sus pensamientos, el alma melancólica no estaba simplemente triste o sombría, sino rica en sabiduría, benévola hacia los frágiles compañeros mortales, y a veces incluso ‘embelesada’ o ‘transportada’ por la visión religiosa evocada por el estado meditativo de ánimo”, escribe Ferber.

Por ejemplo, en “Oda a la melancolía” (1819), John Keats contempla el vínculo inextricable entre el dolor y la gratificación. De manera similar, en “A su dama” (1823), Giacomo Leopardi lamenta que la Belleza no esté en el mundo. Leopardi siembra su poema con frases sobre el sufrimiento “el destino decretado para el tiempo humano” y la “edad triste y la atmósfera insalubre”.

Como sugiere Ferber, los románticos tendían a ver la melancolía como un medio de autorrealización o incluso de trascendencia espiritual. Dicho esto, su hastío del mundo no los llevó simplemente a lamentarse por el estado de las cosas. Esto también impulsó a algunos a cambiarlo.

Muchos pensadores románticos apoyaron la Revolución Francesa en su juventud, aunque muchos también dieron un paso atrás después de que la escena política francesa perdiera su mente colectiva (y con ella una colección de cabezas). Escritores como William Blake impulsaron reformas sociales en cuestiones como las leyes sobre trabajo infantil. En esa época incluso se produjo una de las primeras obras importantes de filosofía feminista con la fundamental “Vindicación de los derechos de la mujer” de Mary Wollstonecraft.

Aprovéchate de tu WELTSCHMERZ

WELTSCHMERZ siguió apareciendo en la literatura durante los dos siglos siguientes, incluso si ni ella ni la melancolía gozaban de la misma lealtad a la marca que tenían con los románticos. Durante ese tiempo, poco a poco se filtró en el uso común, donde su uso alcanzaría su punto máximo en tiempos de malestar e incertidumbre. Al observar los datos de Google Ngram, la palabra resultó especialmente popular entre 1942 y 1945; alcanzó nuevas alturas a lo largo de la década de 1960; y luego cayó durante algunas décadas antes de regresar a esos máximos en 2017. Al mismo tiempo, la psicología y la filosofía continuaron examinando cómo y por qué las personas experimentan el mundo de la manera que lo hacen. La combinación de esos campos sugiere algunas formas interesantes en las que podríamos gestionar mejor el WELTSCHMERZ y, en algunos casos, incluso utilizarlo.

Evita el perfeccionismo. Siempre puedes imaginar un mundo mejor, más brillante y más hermoso. En comparación, la realidad siempre será “pobre, árida y desencantada”. Ésta es la trampa en la que cayeron muchos románticos con su vívida imaginación.

Reconoce tu sesgo de negatividad. Nuestras mentes buscan y priorizan información negativa sobre el mundo. Después de todo, si algo en el mundo puede hacerte daño, es mejor saberlo. Desafortunadamente, eso también nos lleva a ignorar las muchas cosas del mundo que son buenas o al menos están mejorando.

«Un problema importante aquí es que hemos creado un mundo en el que el WELTSCHMERZ es casi inevitable: si alguien, en cualquier lugar del planeta, se comporta de manera suficientemente atroz, los medios de comunicación nos lo harán saber, aunque antes no nos hubiésemos enterado», escribe Oliver Burkeman para The Guardian. Para aliviar nuestro sesgo de negatividad, es útil equilibrar las noticias del momento con una visión amplia de la historia. Por ejemplo, Burkeman reconoce que las historias de tortura moderna son verdaderamente repugnantes, pero también señala que esto sólo es cierto porque la práctica ya no es una parte aceptable de la vida pública. También podemos animarnos al saber que viajar es más seguro, los derechos humanos son más sólidos, la esperanza de vida es mayor y la violencia es menor que en cualquier otro momento de la historia de la humanidad.

Esta práctica no hace que las tragedias actuales sean menos trágicas o necesiten soluciones. Sin embargo, sí sitúa esas tragedias dentro de su contexto histórico, ayudándonos a ver que el mundo es hoy un lugar mejor que ayer y tal vez incluso mejor que mañana.

Busca el asombro en el mundo. A pesar de su melancolía, los románticos todavía reconocían que el mundo estaba lleno de una belleza impresionante. Encontraron maravillas en los esfuerzos artísticos, como la música, la pintura, la arquitectura y la literatura. También veneraban lo sublime en la religión, el mundo natural y esos momentos cotidianos de afirmación de la vida.

Tampoco es sólo un sentimiento poético. La investigación moderna ha demostrado que el asombro viene acompañado de una gran cantidad de beneficios edificantes. Experimentarlos puede mejorar tu estado de ánimo, aumentar tu satisfacción con la vida y disminuir el materialismo. El asombro también nos lleva a sentir lo que los psicólogos llaman una “perspectiva del yo pequeño”. Esto significa que nuestras tendencias egocéntricas se reducen y nos sentimos más conectados con el mundo en general, lo que aumenta nuestra necesidad y deseo de conectarnos y ayudar a los demás.

Como dice el psicólogo Dacher Keltner a Big Think: “Nuestra mente predeterminada nos ciega ante esta verdad fundamental: que nuestros mundos social, natural, físico y cultural están formados por sistemas entrelazados. Las experiencias de asombro abren nuestras mentes a esta gran idea”.

Haz un cambio. Al igual que el asombro, el voluntariado y la generosidad tienen beneficios sorprendentes. Se ha demostrado que el altruismo hace que las personas sean más felices, más saludables y más conectadas socialmente, todo lo cual puede aliviar nuestra depresión sobre el estado del mundo. Y a diferencia de las otras opciones de esta lista, el voluntariado no sólo beneficia tu estado de ánimo. Hace activamente del mundo un lugar mejor.

Acepta el WELTSCHMERZ. Si bien éste puede resultar desagradable, también tiene un propósito: nos impulsa a cambiar el mundo para mejor. Burkeman compara esto con el dolor físico. Así como el dolor físico informa a nuestro cuerpo sobre lo que no debemos hacer y nos impulsa a realizar los cambios necesarios para evitar más lesiones, el WELTSCHMERZ hace algo similar a nivel colectivo. De hecho, algunas personas no pueden sentir dolor y, lejos de ser una bendición, el trastorno hace que sus vidas sean increíblemente peligrosas. Burkeman se pregunta si no se puede decir lo mismo del WELTSCHMERZ. “El dolor del mundo es malo, pero el entumecimiento sería peor”, escribe.

Entonces sí. El mundo no resulta ser un gran lugar últimamente, pero eso tampoco significa que sea una causa perdida. Ha mejorado significativamente desde la era romántica, y si utilizamos nuestro WELTSCHMERZ de manera efectiva, podemos convertirlo en un lugar aún mejor. Eso es lo bueno de este sentimiento no tan bueno.

SONDAS: Como era de esperar, lo inevitable se ha hecho realidad. Lo que más temíamos, ha sucedido. El pensamiento moderno ha caído en manos anglo-sajonas, mediocres y cínicas, que han convertido la filosofía -la reflexión sobre las causas primeras- en psicología propia de revistas de peluquería. Fijémonos, si no, en esta propuesta:

Puedes ayudar a aliviar tu WELTSCHMERZ evitando el perfeccionismo, manteniendo bajo control tu sesgo de negatividad y ofreciéndote como voluntario para hacer del mundo un lugar mejor.

Es decir, antes de suicidarte, ¿por qué no ayudas a limpiar la pista de patinaje sobre hielo en el mall de tu barrio? Quizás te sientas mejor y retires la soga de tu cuello. Mas también podría ser que esa niñería fuese insuficiente para aliviar el absurdo que te taladra el cerebro y el corazón. Son consejos que escuchábamos en el parvulario, pero ahora hemos crecido y lo que planteamos es una cuestión que el pensamiento actual (anglo-sajón, mediocre y cínico) no puede resolver: ¿Cuál es el sentido de la vida?

Se trata de una pregunta tan compleja que su respuesta puede involucrar todos los sistemas filosóficos y religiosos que ha elaborado el hombre. Reflexionemos por un momento en una simple observación: ni las plantas ni los animales se suicidan, se deprimen, se angustian. Solo el hombre lo hace. Y ello porque solo el hombre es consciente de que el mecanismo existencial, con toda su irreductible complejidad, no puede haberse originado al azar ni puede carecer de una incuestionable finalidad.

Y es esta observación, omnipresente, ineludible, la que nos lleva a preguntarnos cuál pueda ser el origen del universo y cuál su objetivo, su razón de ser -dos preguntas sin respuesta que ponen en marcha la maquinaria del absurdo. Pero en su encubridor infantilismo estas peluqueras anglo-sajonas nos proponen limpiar de hojas otoñales los parques de la ciudad. Más aún, nos consuelan ante un pesimismo y una frustrante decepción existencial:

También podemos animarnos al saber que viajar es más seguro, los derechos humanos son más sólidos, la esperanza de vida es mayor y la violencia es menor que en cualquier otro momento de la historia de la humanidad.

Se trata pues de animarnos no de entender de dónde viene esa angustia, esa depresión… que me hacen ver el mundo como un locus de maldad y de absurdo. Y nos dice el autor que los derechos humanos cada vez son más sólidos. Suponemos que se refiere a la situación que se vive en Gaza, en Ucrania, en Rusia…

Al igual que el asombro, el voluntariado y la generosidad tienen beneficios sorprendentes. Se ha demostrado que el altruismo hace que las personas sean más felices, más saludables y más conectadas socialmente, todo lo cual puede aliviar nuestra depresión sobre el estado del mundo. Y a diferencia de las otras opciones de esta lista, el voluntariado no sólo beneficia tu estado de ánimo. Hace activamente del mundo un lugar mejor.

Pero ¿acaso no querría el prisionero salir de la cárcel en vez de plantar árboles en el patio en el que toma el sol una vez al día? ¿Cómo puede el hombre ser feliz, a través del altruismo, sin entender el sentido de la vida, la finalidad de este universo? ¿Por qué no se le dice al hombre quién ha originado la existencia, su espacio y su tiempo, sus etapas, su geografía? ¿Por qué no se le desvela la razón de ser de este universo? ¿Por qué no se pone una barandilla en vez de buscar estrambóticas soluciones para cuando la gente se caiga por el hueco de la escalera? Porque hay estulticia, irracionalidad… pero también encubrimiento. Hay que desconectar al hombre de la realidad para evitar que se imponga su poder, su comprensión. Se le habla como si fuera un retrasado mental que se emociona al escuchar frases elocuentes o chocantes, frases que no significan nada:

El mundo no sólo puede ser mejor, sino que debería ser mejor.

Y para ello deberíamos dedicar buena parte de nuestro tiempo y de nuestra energía en trabajos de voluntariado, que es una forma eficiente de obnubilación. Se trata, en última instancia, de tener al hombre entretenido. Mas todas estas propuestas insultantes no logran evitar que el hombre vuelva una y otra vez a plantear las preguntas que surgen de su atenta observación: ¿Quién ha diseñado un mundo portentoso en el que no encuentro el sentido a la vida? En este punto empezará la verdadera historia de todo aquel individuo que esté empeñado en encontrar la respuesta.

Hazte extranjero en tu propia tierra

Si estás en el mundo sin ser del mundo, entonces tu condición es la de un habitante accidental. No te detengas demasiado tiempo en cada una de las estaciones de tu viaje –son momentáneas, inconsistentes. No te detengas construyendo un imperio o cambiando tu configuración para ser inmortal, pues la substancia en la que se sostiene la existencia también volverá a la nada de la que fue producida. ¡Cuántas ruinas se van amontonando sobre ruinas pasadas! No ha quedado nada. ¿Oyes sus voces? No confundas los textos demagógicos que hablan de esos pueblos con la gloria. Tan solo fue una ilusión pasajera la de su grandeza. Pensaron que nadie les observaba y se fueron hundiendo en sus transgresiones hasta que se hicieron demasiado pesadas, les inmovilizaron, detuvieron sus pasos y los aplastaron. No te detengas a analizar todas las causas de tal infortunio –es su mundo, no el tuyo.

Caminas por los campos que recorrías en tu juventud. Y lo haces como un extranjero que acaba de llegar a ese lugar. La extrañeza que sientes, la extrañeza que te hace sentir tu gente es el motor de la búsqueda que has emprendido. A partir de ahora vivirás en un permanente exilio. No eres de este mundo. Apenas dejan huellas tus pasos. No heredes de sus manos. Deja todo como lo encontraste. Pronto saldrás de esta bóveda hacia la luz.

Tiranía

A cada intento que hace el hombre de establecer un sistema de gobierno basado en su visión subjetiva de la realidad, acaba cayendo en la tiranía –unos hombres imponen su ley a otros hombres. Y poco importa la terminología que utilicemos para denominar a ese poder, pues ningún hombre tiene el derecho de imponer su subjetividad a los demás.

Por ello, hace mal Maduro en meterse en camisa de once balas sacando una ley “Contra el Fascismo, Neofascismo y Expresiones Similares” con el objetivo de reagrupar a todos los individuos en un mismo ámbito ideológico e incluso lingüístico; y todo aquel que ponga un pie fuera de ese ámbito será castigado y utilizada su transgresión como agravante en cualquier causa judicial. Resulta interesante que el presidente venezolano no se haya dado cuenta de que esa acción de generar una ley para imponer su subjetividad es ya un acto fascista.

No podemos obviar el hecho de que la tiranía, en cualquiera de sus formas, se erige a sí misma en modelo universal fuera del cual solo hay tiranía. Es como tratar de convencer al Mal de que está mal ser malo. Desde su maldad no podrá entenderlo, y de esta forma el Bien se irá convirtiendo en algo detestable para la sociedad.

Es lo que ha sucedido con la homosexualidad. Durante siglos fue un grave delito perseguido por la ley y denigrado por la gente; incluso había pena capital para quien la practicase. Más tarde se suavizó el castigo, recluyendo a los homosexuales en la cárcel por unos cuantos años. Un tiempo después se despenalizó, pero siguió siendo una lacra social. Con el transcurso de los años se legalizó como concepto y como práctica, lo que llevó al matrimonio y a la adopción de hijos por parte de parejas del mismo sexo. Hoy son los heterosexuales los que están bajo sospecha.

Maduro intenta con esta ley proteger a la democracia como si ese sistema evitase la tiranía, cuando lo que de hecho hace es protegerla camuflándola con la expresión “la voluntad del pueblo”. Al desarrollar esta ley, Maduro se sorprende de que en realidad solamente Venezuela, y quizás Rusia, están dentro de ese ámbito que establece su ley. Las democracias occidentales encubren, de hecho, sistemas neofascistas, al mismo tiempo que se presentan ante el mundo como modelos de democracia.

Israel es una democracia y por ello sus atletas pueden participar en los próximos Juegos Olímpicos que se celebrarán en París. No así los atletas rusos, pues ellos pertenecen a un país que a pesar de que está librando una guerra contra el fascismo ucraniano, no es una democracia. Y eso lo dice Francia, la nación que de forma más cruel ha invadido medio mundo –acaban de echarlos de África.

Israel es una democracia, lo cual no le impide haberse establecido por la fuerza en un territorio que no es el suyo, ni nunca lo ha sido. Ni tampoco le impide ir eliminando, masacre tras masacre, a sus legítimos dueños –el pueblo palestino.

¿Por qué, pues, sigue Maduro utilizando este término? ¿Qué puede significar hoy la palabra “democracia”? ¿A qué está haciendo referencia? Obviamente, no a un sistema objetivo de justicia, de equidad, de respeto a los de dentro y a los de fuera. Se trata más bien de una estrategia de poder. Se substituye la cantidad por la calidad –un hombre, un voto, lo cual permite que, utilizando la demagogia, el grupo más mediocre de ciudadanos acceda al poder y a partir de ahí tiene cuatro años para desarrollar su verdadero programa, el que nunca ha detallado a sus votantes. Ley tras ley, subjetividad tras subjetividad irá conformando una nueva sociedad en la que se afiance de forma patológica la noción de que la democracia es el Bien y todos los demás sistemas son el Mal.

Sin embargo, lo que ahora ven muchos ciudadanos es que a través de la democracia y de la legislación que impone el grupo de poder se están desarrollando, de facto, sistemas fascistas, sistemas autoritarios y de represión… sistemas tiránicos. Mas ya no podemos dar marcha atrás, pues la democracia es el Bien, y eliminarla sería a su vez abrogar todos los elementos positivos que lleva consigo el Bien.

Estamos viendo este proceso en Argentina. Su presidente, Javier Milei, ha sido aupado a la presidencia siguiendo el sistema democrático de elecciones. La mayoría le ha votado, obnubilada por la demagogia que ha desplegado este sujeto. Ahora esa mayoría se manifiesta en la calle contra el presidente que no hace mucho votaron para que dirigiera sus vidas hacia un horizonte luminoso, pero no esperaban que esa generalidad programática fuera a concretarse en leyes que están convirtiendo ese horizonte en tenebrosas perspectivas.

Maduro quiere evitar que eso mismo ocurra en Venezuela y, a ser posible, en el resto del mundo –globalización. Mas ¿está seguro de que merece la pena luchar por la democracia? Fijémonos en qué términos lo plantea:

En el segundo capítulo están contenidas «medidas de protección» contra el fascismo, que incluyen la prohibición «de la difusión de mensajes que hagan apología o promuevan la violencia como método de acción política o denigren la democracia, sus instituciones y valores republicanos». 

No puede haber una contradicción más incorregible que la de promover la libertad prohibiéndola. En este capítulo de la ley tenemos la trampa. Ahora es un juez –el poder, el gobierno– el que va a decidir si ese discurso es aceptable o implica una apología del fascismo, o va en contra de la democracia, o denigra alguna de sus instituciones… y eso es precisamente la tiranía.

¿Por qué cae en esa trampa Maduro? Ha realizado con éxito la parte más difícil –se ha enfrentado a Estados Unidos, a Occidente, y ha vencido. Mas la suya, como vemos por esta ley, ha sido una victoria aparente, pues si bien ha logrado desbaratar los planes estadounidenses de golpe de estado, ha sucumbido a su cultura. Se ha dejado engañar por el espejismo de la democracia, por el tintineo de los valores que Occidente se adjudica, aunque su práctica cotidiana los denigre.

Venezuela, como Rusia, quieren a toda costa ser admitidos en ese “prestigioso” club –un club de asesinos que han intentado, y siguen intentando, matarle. ¿Por qué, entonces, les ama? ¿Por qué quiere que Venezuela sea el paradigma de la democracia? ¿Cómo pretende lograr que los ciudadanos tengan derecho a que se respeten sus opciones cuando solamente están permitidas las que apoyan a las instituciones democráticas y republicanas? ¿Puedo, acaso, ser monárquico y tratar por todos los medios posibles establecer este sistema en Venezuela? ¿Incluso por las armas? ¿Acaso Maduro no ha utilizado la fuerza para proteger la democracia en Venezuela? ¿Y si alguien quisiera que fuese un dictador con un buen programa de gobierno el que se hiciese con el poder?

Milei es un dictador democrático que tiene el apoyo de todo Occidente. ¿Basta, entonces, con celebrar elecciones para que la dictadura se convierta en democracia? ¿No importan los hechos en sí?

Hitler no asumió el poder por la fuerza, sino por voluntad del pueblo alemán. ¿Por qué, entonces, se le denigra? ¿Porque invadió buena parte de Europa, Rusia incluida? ¿Pero no es lo que está haciendo Occidente utilizando Ucrania para invadir a Rusia?

Maduro debe apartarse de la subjetividad si quiere establecer un sistema social afinado con la naturaleza del ser humano. Debe buscar ese sistema en los textos objetivos –los textos revelados por el Creador, el único que puede ser objetivo y enseñarnos la forma objetiva de establecer sociedades justas. Mas en la ecuación de Maduro falta, precisamente, el factor Dios. Es una ecuación en la que la subjetividad se convierte por la fuerza en objetividad. Y a falta de un dios, el estado asume ese papel.

La tiranía contra las tiranías. El Mal convertido en Bien.

Un koan: ¿Cuál es la forma del agua?

por sondas.blog

Sitúate. Quién en su sano juicio se despreocuparía de la muerte como si se tratara de un acontecimiento aleatorio, predecible. No importa cuál sea tu situación. Siempre estarás ligado a cualquier otra posibilidad. Debes, pues, entender el mecanismo que las mueve y actúa en todas ellas.

Lo muerto surge de lo vivo y lo vivo de lo muerto. Hay, pues, un vaivén. Tras la dificultad se instala la facilidad. Nada es lineal. Nada es seguro, fijo y la muerte nos acompaña en todas las situaciones. Puede sorprendernos en cualquiera de ellas.

Por lo tanto, la muerte es una luz que ilumina nuestro destino. Es una luz y es una pregunta que nos taladra el entendimiento como una virutilla clavada en el cerebro. ¿Cuál es el propósito de la vida, de que haya vida, de que yo esté vivo?

En cada situación este es el eje alrededor del cual se organizan todos los elementos. Si desaparece esta pregunta, nos encontraremos en una mala posición, en una posición incómoda, sin sentido; una vida sin sentido. La muerte y la vida nos acompañan y no podemos entender a una sin entender a la otra. La vida da sentido a la muerte de la misma forma que la muerte da sentido a la vida. Es el mismo vaivén –vivimos para morir y morimos para poder seguir viviendo. Necesitamos que la enfermedad revalorice la salud. Después, la salud muestra los beneficios de la enfermedad.

A cada salto, a cada nueva situación, modificamos el vaivén. No lo eliminamos, ya que es el ritmo universal, el latido cósmico. ¿Por qué, entonces, dudamos en saltar a una nueva situación? ¿Qué podría significar detener el vaivén? Sería la gran hecatombe.

Entramos en el sueño como si no dejáramos atrás la vigilia, y esa es una mala forma de situarse. La memoria se encarga de recoger nuestra experiencia. No debemos, pues, añorar el pasado, renegar del futuro. Todo está bien guardado en el estanque de la memoria. Saltemos, pues, como si fuera nuestro primer salto; como si fuese ahora cuando ingresamos en la vida.

Pensamos, erróneamente, que la nostalgia nos aleja de la muerte. Mas no es la muerte lo que nos aterroriza, sino el no saber la respuesta a la pregunta; no encontrar el propósito de la vida. Y esa ceguera es la que produce en nosotros un tremendo temor a saltar. No queremos avanzar, acercarnos a la muerte, sino regresar, alejarnos de ella. Mas la muerte no es la consecuencia lógica, previsible, de una serie de acontecimientos conocidos. Está ahí, en cualquier esquina, en cualquier lecho, en cualquier fiesta.

Sitúate. Toda tu vida será un caos hasta que no llegues al punto, a la situación en la que una toma de consciencia te permita responder a la pregunta; entender el propósito de la vida. Entonces tu pasado, lo anterior, lo percibirás como las piedras que alguien ha colocado a lo ancho del río para que lo puedas cruzar. Son situaciones que te han traído hasta este punto, hasta esta toma de consciencia. Y el caos se disipa. Y cuando te vuelves hacia el futuro, sabes que cada nueva situación será como una piedra que te acerque a la muerte, ahora entendida como el paso a la vida, a una vida superior, sostenida por otra configuración

ARTÍCULO XIV – LOS TERMINOS KITAB Y QURAN

art 14

A-INTRODUCCIÓN

Cuando nos disponemos a ver una de las innumerables películas de ciencia ficción en las que se recrean escenarios de alienígenas habitando en lejanos planetas, suponemos que el director nos va a regalar con criaturas de una belleza sobrecogedora y paisajes paradisíacos, sobre todo teniendo en cuenta la facilidad con la que hoy se pueden producir los efectos especiales más sorprendentes –parece como si la imaginación hubiera dejado de tener límites. Sin embargo, lo que tenemos ante nuestros ojos son monstruos, seres grotescos o humanoides que tratan torpemente de imitarnos. Vemos planetas inhóspitos o ridículamente infantiles. Y ello a pesar de que esos directores y productores no cesan de criticar el mundo en el que vivimos. Todos parecen tener una opción mejor –“si de mí dependiera, este universo sería mucho más habitable y hermoso, sin elementos venenosos, sin maldad, sin defectos.” Todos parecen tener la clave para “un mundo mejor”, pero cuando se les da la posibilidad de manifestar ese mundo animándolo en la literatura o en el cine, el resultado siempre es decepcionante y patético. Allah el Altísimo, sin embargo, nos informa en el texto revelado al Profeta Muhammad (s.a.s) de que Él sí tiene la mejor opción, de que Él ha elegido la mejor creación posible.

(73) Es Él Quien ha creado los Cielos y la Tierra de la mejor manera posible.
Sura 6 – al An’am

Nuestro modelo de creación siempre será subjetivo, siempre estará adaptado a nuestra visión particular de las cosas, de los conceptos y de los valores. Y esa visión, aparte de ser insuficiente, es tendenciosa. Es insuficiente en cuanto que el ser humano es incapaz de prever todas las consecuencias de un acto cualquiera; menos aún podrá predecir las consecuencias de trillones de elementos en constante interacción unos con otros. Allah el Altísimo, en cambio, posee la objetividad absoluta, la mejor opción posible en todos los casos. Cada elemento de la creación es insustituible. Si quitásemos algo, por ínfimo que fuese, lo alterásemos o lo suprimiésemos, la creación entera se vendría abajo –cada átomo tiene su lugar y su función (ver artículo VIII). De este hecho incontestable podemos derivar la siguiente observación –el sistema divino de creación es el único posible y, por ello mismo, se reflejará y será el modelo de todos los sistemas en todos los dominios (ver artículos VII y XV y esquemas 3 y 19). El primer dominio en el que se reflejará, dentro de nuestro universo, será en el de la célula –la primera nafs, la primera entidad viva independiente (ver artículos IV y V). Una vez creada la célula siguiendo la estructura del sistema divino, ésta se convertirá en el modelo o plantilla sobre el que se crearán los demás elementos constituyentes de la creación –todo será o funcionará como una célula: un hombre, la familia, una empresa, un país, el ejército, las comunidades de animales… El sistema divino encapsulado en la célula conformará nuestros límites.

De la misma forma que un actor no puede salirse del guión o un personaje de novela no puede crear un texto fuera de la consciencia y de la voluntad del escritor, así mismo, el ser humano no puede ir más allá del input que recibe de su Creador a través de la fitrah (ver artículos X y XVI) y del sistema profético de transmisión, el mismo sistema que observamos en la célula.

Todos los elementos se interconectan entre sí formando una red de significados –unos explican a otros. El sistema de transmisión celular desde el núcleo hasta el citoplasma sigue el mismo sistema de transmisión, el mismo patrón, la misma plantilla, el mismo modelo a través del cual desde el Arsh hasta dunia se transmite la revelación a los Profetas (ver esquema 19 y apéndice A).

En este artículo vamos a tratar de explicar el significado de algunos de los elementos que forman el núcleo fundamental del método divino de transmisión.

B-SIGNIFICADO DEL VOCABLO KITAB

El primero de ellos es el término Kitab كتاب uno de los más mencionados en el texto revelado al Profeta Muhammad (s.a.s), pero también uno de los más escurridizos a la hora de fijar su significado en cada uno de los contextos en los que aparece. El diccionario define la palabra Kitab como –el soporte sobre el que se escribe o inscribe algo (papel, piel, arcilla, piedra o cualquier otro material). Por lo tanto, el término Kitab hace referencia a un dispositivo o registro que contiene información y no a la información propiamente dicha. Sin embargo, el hecho de que generalmente este término se traduzca por “libro” es lo que más complica su comprensión, ya que el objeto libro hace referencia a un conjunto de hojas escritas en un lenguaje comprensible para la comunidad humana, cosidas y encuadernadas. Por ello, nos resulta extraño que un libro descienda, se descargue o pase de un cielo a otro. Los movimientos de un registro, en cambio, son mucho más comprensibles, pues los asociamos a los registros de agua, de electricidad, a los registros electrónicos como las tarjetas de teléfonos móviles o de un ordenador. El paso del agua o de la electricidad se traduce en números, un proceso tan invisible como el del flujo de electrones o de ondas electromagnéticas. Vemos el resultado, pero no el desarrollo de la operación. Así pues, el término “libro” debería utilizarse únicamente como analogía, no de la información en sí, sino del soporte en el que se archiva.

Por otra parte, el término “registro” es mucho más amplio que el término libro porque aquel designa un mecanismo que contiene información codificada, por ejemplo, en líneas, de forma que una ingente cantidad de datos puedan estar almacenados en un minúsculo dispositivo. Es lo que vemos en todas las tarjetas electrónicas –una diminuta placa con líneas que contienen videos, libros, bases de datos, imágenes y muchos otros elementos informativos (ver esquema 19). Si todo eso lo tuviéramos que guardar en libros tradicionales, necesitaríamos miles de bibliotecas. Por ello, los grandes almacenes de memoria están comprimidos en líneas que después, para ser comprendido su contenido, deberán decodificarse y traducirse a un lenguaje humano –letras, signos o imágenes. Así eran los primeros alfabetos humanos –líneas y figuras geométricas a base de líneas (ver cuadro C2). Si como ya hemos dicho todos los sistemas que desarrolla el hombre, también el de la escritura, son reflejo del sistema divino, es lógico que los primeros alfabetos fuesen lineados, en correspondencia con el alfabeto divino.

(58) No hay ciudad que no vayamos a destruir o a castigar con furia
antes del Día del Resurgimiento. Así está registrado en el Kitab lineado فِي الْكِتَابِ مَسْطُورًا
Sura 17 – al Isra

Después el hombre va modificando esos alfabetos y alejándose de la perfección lineal, hasta que al final de su historia vuelve a las líneas en los alfabetos electrónicos.

Si ahora nos dirigimos al esquema 19, veremos una tabla o tableta (carcasa, armazón) que contiene todos los registros electrónicos de un ordenador, todos los registros de la creación (Lauh Mahfudh), la membrana celular que encierra y envuelve al citoplasma, y el techo que cubre los cielos al-shaqafi al-marfu’ السَّقْفِ الْمَرْفُوعِ.

Encima de esa tabla se extiende una cutícula raq رقّ sobre la que va montado el Kitab de Allah que contiene todos los registros codificados en forma lineada (mastur). Están protegidos (maknun) y son inalterables (mubin) –no se pueden manipular, alterar o falsear. Es un Kitab aziz, poderoso. Es el mismo montaje que vemos en la página 7 de este mismo esquema –el Kitab de Allah (citoplasma) montado sobre una cutícula extendida (membrana celular) y esta a su vez englobada por el Lauh Mahfudh (pared celular). De nuevo recomendamos leer el artículo V.

(1) ¡Por el monte! (2) ¡Por un Kitab lineado (3) en una cutícula رَقّ desplegada!
Sura 52 at Tur

El término árabe raq-qa significa –algo muy delgado, con muy poco grosor en comparación con su longitud y anchura. Esta sería la definición exacta que podríamos hacer de un rollo de película. De hecho, es la palabra que se utiliza modernamente en los países árabes (por ejemplo, en Siria) para el término “película” o “lámina”.

Sobre la cutícula desplegada está inscrito el Kitab de Allah, el Kitab en cuyo lenguaje lineado están codificados todos los registros con la información que se irá trasvasando a los Profetas en forma de recitación a través de aleyas muhkamatun, contenidas a su vez en el Kitab Hakim, y de aleyas mutashabihat, contenidas en el Kitab Mutashabiha (Hikmah y Furqan).

(7) Es Él Quien hace descargar sobre ti el Kitab. En él hay aleyas que son muhkamatun y constituyen la madre del Kitab, y hay otras que son mutashabihat.
Sura 3 – ali Imran

*

(23) Allah hace descargar la más valiosa narración –un Kitab Mutashabiha Mazani.
Sura 39 – az Zumar

El término mazani y la expresión sava’ min al mazani que aparece en la aleya 87 de la sura 15 (al Hiyr) están explicados ampliamente en el apéndice E.

En la primera página del esquema 19 podemos apreciar dos conjuntos bien definidos y separados que incluyen todos los elementos emplazados sobre la tabla de sistema o Lauh Mahfudh. Uno de los conjuntos es el que incluye los registros del sistema operativo –sistema que hace que se manifiesten las órdenes e instrucciones de Allah (ver artículo IX). Este conjunto consta fundamentalmente de 3 elementos

1) Consejo Supremo

2) Registros de memoria (kutub, Qur-an Mayid, Kitab Hakim, Kitab Mutashabiha –Hikmah y Furqan)

3) Mensajeros (Yibril, malaikah y otras entidades celestes).

En cuanto al otro conjunto, es el que abarca los elementos del sistema funcional que van a componer las recitaciones reveladas a los Profetas. Estas incluyen aspectos funcionales de la creación, relatos históricos, alegorías, ley y ciertos principios de la Hikmah y del Furqan. El sistema funcional es todo aquello que incumbe al hombre, lo que necesita para su vida en este mundo a nivel de subsistencia y a nivel de relaciones entre sí. Sin embargo, para que esos elementos funcionales puedan expresarse hace falta un sistema operativo capaz de sacarlos del estado de potencia al estado de manifestación. Vemos, por ejemplo, como cae agua del cielo sobre una tierra muerta a la que vivifica y de la que crecen plantas y árboles frutales. Eso es lo que vemos, pero para que ello ocurra hacen falta toda una serie de procesos que no vemos y que incluso si los viéramos, no los entenderíamos, ya que el sistema operativo actúa desde una realidad ontológica diferente a la nuestra.

C-LA NECESIDAD ANTRÓPICA DE ESTA CREACIÓN (ver artículo VII y esquema 3)

Para seguir accediendo a los significados del término “Kitab” y a los de su correlativo “Qur-an”, deberemos hacernos la siguiente pregunta: “¿Para quién se ha creado este universo y todo lo que contiene?” En un principio podría parecer una pregunta retórica, pues la mayoría de los científicos no se la han hecho nunca ni les parece, a juzgar por sus hipótesis y teorías, que tenga la menor relevancia conocer ese “detalle”. Sin embargo, para nosotros es crucial, ya que la respuesta que obtengamos será la que marque la guía y el método a seguir.

La respuesta se puede obtener fácilmente a través de una atenta observación de nosotros mismos y de lo que nos rodea, tanto en el microcosmos como en el macrocosmos. Eso es lo que hizo el físico australiano Brandon Carter –observó detenidamente el universo sin necesidad de telescopios ni de otros artilugios y llegó a la conclusión de que todo lo que contiene ha tenido que ser creado para que un ser inteligente y dotado de consciencia pueda observarlo. Tuvo la audacia de expresar esta idea, esta visión, tan contraria a la opinión “científica” de la mayoría de los astrofísicos, en 1973, en Polonia, durante la celebración del 500 aniversario del nacimiento de Copérnico. Más aún, afirmó que la humanidad ocupa un lugar muy especial en el universo. El Qur-an va mucho más allá de esa tímida “audacia” de Carter:

(65) ¿Acaso no ves que Allah ha puesto a vuestro servicio todo cuanto hay en la tierra?…
Sura 22 – al Hayy

*

(20) ¿Acaso no veis que Allah os ha subordinado todo cuanto hay en los Cielos y en la Tierra y os ha colmado de bendiciones manifiestas y ocultas?…
Sura 31 – Luqman

*

(13) Os ha subordinado todo cuanto hay en los Cielos y en la Tierra.
En eso hay signos para la gente que reflexiona.
Sura 45 – al Yaziah

En ello hay signos para la gente que reflexiona, que observa. Por lo tanto, no es una pregunta retórica o carente de importancia. Muy al contrario, saber para quién se ha originado este universo es el verdadero quid de toda investigación existencial.

Haber llegado a esta conclusión nos va a permitir entender que todo el sistema operativo del universo se ha creado para que éste pueda existir en función del ser humano –insan. En este sentido, el sistema funcional cumplirá dos objetivos –enseñar al hombre a servirse de los ciclos vitales y a entender los signos que hay en los cielos y en la Tierra, y establecer la guía para el insan a través del sistema profético de transmisión.

D-DISTRIBUCIÓN DE DATOS E INSTRUCCIONES

Toda esta información está contenida en el ADN nucleico del universo, en el Qur-an Mayid y en los Kutub guardados en el registro marqum (cifrado, codificado, numerado). Ambos elementos como vemos en la primera página del esquema 19 están contenidos, inscritos, en el Lauh Mahfudh. En las siguientes páginas del mismo esquema se puede apreciar más claramente esta distribución. El texto revelado al Profeta Muhammad (s.a.s) lo explica en numerosas aleyas:

(59) Sólo Él tiene las llaves del Ghaib y sólo Él lo conoce. Sabe lo que hay en la tierra y en el mar. No cae una sola hoja que Él no conozca y sepa que ha caído, ni hay semilla en la oscuridad de la Tierra ni nada húmedo o seco que no esté en un Kitab inalterable.
Sura 6 – al An’am

*

(61) No hay circunstancia en la que os encontréis ni recitación que hagáis del Qur-an ni acción alguna que llevéis a cabo que no seamos testigos cuando estáis inmersos en ello. A tu Señor no Le pasa inadvertido el peso de un átomo en la Tierra o en el Cielo ni algo aún más pequeño o mayor que eso, sin que esté en un Kitab inalterable.
Sura 10 – Yunus

*

(6) No hay criatura que se mueva sobre la faz de la Tierra a la que Allah no provea. Sabe cómo se han producido. Todo está registrado en un Kitab inalterable.
Sura 11– Hud

Estos son los Kutub, los registros de memoria en los que están inscritos los acontecimientos que van a configurar la historia de este universo. Luego hay otros registros operativos con las instrucciones precisas para que aquellos puedan ocurrir, se puedan manifestar. Como en el caso de una tarjeta electrónica de sistema, existen en el Kitab de Allah registros que almacenan la memoria secundaria, la que permanece incluso cuando se apaga el aparato, el ordenador, por ejemplo, nosotros, este universo; y registros que contienen las instrucciones para que se actualice y manifieste lo que estaba guardado en potencia en los registros de memoria.

En cualquier tarjeta electrónica tenemos un procesador o microprocesador que es el encargado de interconectar todos los elementos de la placa de sistema, incluida la placa madre. Una organización muy parecida a ésta, como vemos en las páginas del esquema 19, es la que actúa en el Kitab de Allah –el Consejo Supremo es la entidad que interconecta entre sí todos los elementos inscritos en el Lauh Mahfudh, ya sean éstos operativos o funcionales.

(6) Hemos adornado el Cielo de este mundo con estrellas, (7) y lo hemos protegido de todo shaytan rebelde. (8) No pueden escuchar al Consejo Supremo الْمَلإِ الأَعْلَى, pues de todas partes
se les arroja (9) y expulsa. Sufren un incesante castigo.
Sura 37 – as Saffat

*

(69) No tengo conocimiento de lo que se discute en el Consejo Supremo الْمَلإِ الأَعْلَى.
(70) Tan sólo se me ha inspirado que sea un claro advertidor.”
Sura 38 – Sad

En el Consejo Supremo se discute, se organiza, se abroga, se manipula el material que le llega del Qur-an Mayid y de los Kutab, de los registros de memoria secundaria y de los que contienen los paquetes de instrucciones. Para llevar a cabo esta función, el Consejo Supremo se vale de los malaikah, de Yibril y de otras entidades celestes. En cuanto que criaturas diferentes a la humana, es posible que todas esas entidades, incluido Yibril, sean del género malaikah. Sin embargo, atendiendo a su rango y proximidad, son, de alguna forma, diferentes. El propio Qur-an, al mencionarlos, las separa:

(98) Quien sea enemigo de Allah, de Sus malaikah, de Sus Mensajeros y de Yibril y Mikal
que sepa que Allah es enemigo de los encubridores.
Sura 2 – al Baqarah

Entre esos Kutub que van guardando en su memoria todos los acontecimientos del universo, están los Kutub específicos en los que se registran las acciones de bien, la rectitud y el iman de los virtuosos:

(18) Mas no así con los virtuosos. Su Kitab estará en illiyyin. (19) ¿Y cómo sabrás lo qué es illiyyin? (20) Es un Kitab numerado (marqum). (21) De él dan testimonio los muqar-rabun.
Sura 83 – al Mutaffifin

 Y de la misma forma, están los Kutub de los libertinos, sus maldades y su corrupción, su rebeldía y su encubrimiento:

(7) ¡Pero no! El Kitab de los libertinos estará en siyyin. (8) ¿Y cómo sabrás lo que es siyyin?
(9) Es un Kitab numerado (marqum).
Sura 83 – al Mutaffifin

Todo está contenido y diseñado en el sistema de transmisión de Allah, inscrito en el Lauh Mahfudh, pero cada elemento, cada registro tiene su lugar, su puerto –marcado, especificado, numerado.

E-LAS DESCARGAS

En el Qur-an Mayid está toda la información que a lo largo de la historia se irá descargando sobre los Profetas en forma de aleyas que éstos recitarán a sus comunidades. No obstante, hay información que no es relevante para los hombres y hay otros tipos de datos que no harían, sino añadir pesantez a los textos revelados. Por lo tanto, la primera operación será la de marcar las secuencias que se irán transmitiendo a los insan en forma de recitaciones, en forma de Qur-an. Es la misma operación que vemos en la célula. En las secuencias del ADN (genes) hay moléculas exones y moléculas intrones intercaladas, pero sólo los exones llevan información genética. Por lo tanto, cuando las moléculas ARNtr llevan a cabo la transcripción de la secuencia o gen, eliminan los intrones y juntan los exones, formando así una cadena exónica de información genética necesaria para fabricar la proteína específica que necesita esa célula en particular. Muy probablemente las enigmáticas letras que aparecen en el texto revelado al Profeta Muhammad (s.a.s) al principio de algunas suras (الم) sean marcadores de secuencias, necesarios para los malaikah transcriptores y traductores, pero no para nosotros. Sin embargo, han permanecido en la recitación del Profeta Muhammad (s.a.s) para mostrarnos cómo el sistema de transmisión celular y todos los sistemas de transmisión humanos o de cualquier otra entidad funcionan como el sistema de transmisión de Allah el Altísimo (ver artículos IV y V, esquema 10, apéndice A y cuadro C2).

Esta operación de marcar los textos o secuencias en el Qur-an Mayid fue realizada por el Rahman para indicar el comienzo de lo que más tarde constituirá la guía para el hombre a través del sistema profético:

(1) El Rahman (2) ha marcado el Qur-an, (3) ha creado al hombre –insan (4) y le ha enseñado el camino de rectitud siguiendo el sistema profético.
Sura 55 – ar Rahman

En la mayoría de las traducciones, comentarios y tafsir la expresión –ha marcado el Qur-an– se entiende y traduce como –“ha enseñado el Qur-an”. Esta interpretación, no obstante, presenta grandes dificultades a la hora de explicar el orden, a todas luces cronológico, de las cuatro primeras aleyas de esta sura, así como el significado del término Qur-an en este contexto. En el siguiente comentario de Muhammad Rateb Nabulsi publicado en su web site como explicación a estas aleyas, podemos apreciar la clara contradicción que aparece cuando se le da al término a’l-lama عَلَّمَ el significado de enseñar y al término “el Qur-an” el del texto revelado al Profeta Muhammad (s.a.s):

¡El Qur-an se ha enseñado, el hombre ha sido creado! ¿Es lógico este orden? Los comentaristas del Qur-an dicen que este es un orden de rango y no cronológico. Significa que no tiene sentido la existencia del hombre sin el Qur-an Sagrado. Tu existencia no significa nada sin una metodología que puedas seguir. Este libro muestra lo que está permitido y lo que no, el bien y el mal, y el camino de la felicidad y la salvaguarda. Hay también aleyas que hablan del universo, de la gente que hubo antes de nosotros, del futuro por venir y de las épocas más antiguas. Todo está incluido en el Noble (Karim) Qur-an, con una maravillosa explicación del Profeta Muhammad (s.a.s)
(Traducción del texto inglés)

Curioso texto y, sin embargo, así es como se explican estas aleyas, o bien no se explican en absoluto y se pasa por alto su significado en comentarios y traducciones. En primer lugar, en la aleya 2 no se nos informa de que el Qur-an haya sido creado o escrito o dictado o registrado. Se dice que se ha enseñado, según su traducción, y el verbo enseñar siempre exige un sujeto y dos complementos –quién enseña, qué enseña y a quién enseña. En este caso es Allah Quien enseña, y lo que enseña es el Qur-an, pero no hay nadie a quien enseñarlo, pues todavía no se ha creado al hombre. En segundo lugar, en el texto de Nabulsi se dice que sin el Qur-an el hombre no tiene guía. Estamos de acuerdo, ¿pero a qué hombre se refiere? ¿Qué guía tenían los hombres antes de ese Qur-an, del Qur-an de Muhammad (s.a.s)? En la aleya 3 se habla del insan, no de un grupo determinado de hombres, de una tribu o de una comunidad. Se habla de la humanidad entera, de los seres humanos a partir de Adam. ¿A qué recitación entonces, a qué revelación se refiere el término “Qur-an” de la segunda aleya? Obviamente, no a la del Profeta Muhammad (s.a.s) que ha sido, precisamente, la última en revelarse. El Qur-an de la segunda aleya hace referencia al Qur-an Mayid, al texto completo que contiene toda la información y todos los marcadores de la guía, de todas las recitaciones, de todos los Qur-an que se irán transmitiendo a los hombres desde Adam hasta Muhammad, en una forma u otra. Veamos ahora una traducción alternativa, siguiendo el texto árabe original:

 (1)  الرَّحْمَنُ (2) عَلَّمَ الْقُرْآنَ (3) خَلَقَ الإِنسَانَ (4) عَلَّمَهُ الْبَيَانَ

La secuencia claramente es cronológica, pero el hecho de que se confunda el Qur-an Mayid con el Qur-an del Profeta Muhammad (s.a.s) y se traduzca el término a’l-lama por “enseñar” obliga a los comentaristas a interpretar estas aleyas de forma contradictoria como acabamos de ver. El primer error, pues, consiste en traducir el término a’l-lama por “enseñar”, ya que su primer significado es –marcar, señalar. Se utilizaba en el lenguaje militar –se marcaban los puestos de determinados soldados, haciendo, por ejemplo, una muesca en el tronco de un árbol para que siempre que les fuera posible durante el combate volvieran a ese lugar, volvieran a su puesto. Este es el sentido de la aleya 2 –el Rahman ha marcado las secuencias del Qur-an Mayid, secuencias que se irán transformando en recitaciones, en revelaciones, en Qur-an, en la Taurah, el Inyil… Primero se ha creado la guía, la ley, las advertencias, los consejos, la Hikmah y el Furqan:

(36) El número de meses que Allah ha establecido son doce. Así fue registrado
en el Kitab de Allah el mismo día en que creó los Cielos y la Tierra.
Sura 9 – at Tawbah

Después ha creado al hombre –insan, pues ya hay ley, ya hay camino, un camino llano, fácil de seguir, bien señalizado. Es lógico que haya sido así –resultaría ridículo invitar a la gente a que entrase a un establecimiento antes de que se hubiera construido. Todo en la creación de Allah se ha ido originando por fases, y así continúa siendo:

(1) Añade a la creación según Su plan. Allah tiene el poder sobre todas las cosas.
Sura 35 – Fatir

Una vez marcadas las secuencias en el Qur-an Mayid, éste se enviará al Consejo Supremo donde se transcribirá el texto final (sin intrones y sin otra información “reservada”) y se descargará sobre una cutícula desplegada. Allí se distribuirá en dos bloques –1.Kitab Hakim (aleyas muhkamatun); 2.Kitab Mutashabiha (Furqan y Hikmah-ayat mutashabihat). Esta descarga tuvo lugar en el mes de ramadhan, concretamente en la noche del cumplimiento “lailatu-l-qadr” (لَيْلَة الْقَدْر), en una noche bendita:

(1) Ha, Mim. (2) ¡Por el Kitab inalterable! (3) Lo descargamos en una noche bendita.
Somos advertidores.
Sura 44 ad Dujan

*

(1) Lo hicimos descargar en la Noche del Cumplimiento.
Sura 97 – al Qadr

*

(185) El mes de Ramadhan es el mes en el que se hizo descargar el Qur-an, guía para los hombres –nas, y aclaración de la guía y del Furqan.
Sura 2 – al Baqarah

Al igual que en la sura ar-Rahman, el término Qur-an no hace aquí referencia al texto que se le reveló al Profeta Muhammad (s.a.s), el cual se fue descargando durante 23 años, e incluso al principio de la revelación el tiempo entre las descargas era muy prolongado. Fijémonos que en la aleya 185 de la sura al-Baqarah el narrador se dirige a los hombres en general –nas. El Qur-an, las recitaciones sucesivas son guía para los hombres, para todos los hombres. Qur-an aquí significa, pues, el Qur-an Mayid, del Qur-an Mayid al Kitab de Allah, desplegado sobre una cutícula y dividido en otros dos Kitab o registros –Kitab Hakim y Kitab Mutashabiha.

El Kitab Hakim contiene las aleyas muhkamatun que representan la base estructural del Kitab. Son las aleyas inamovibles, las que forman la esencia misma del Din de Allah. No se pueden cambiar ni abrogar, pues se caería el edificio de la guía. Más aún, son la madre del Kitab:

(7) Es Él Quien hace descargar sobre ti el Kitab. En él hay aleyas que son muhkamatun y constituyen la madre del Kitab, y hay otras que son mutashabihat.
Sura 3 – ali Imran

*

(23) ¿No has reparado en los que recibieron una parte del Kitab? Se les llama a que recurran
al Kitab de Allah para que juzgue entre ellos, pero luego hay un grupo de esos mismos
que se desentiende y esquiva el asunto.
Sura 3 – ali Imran

Se les llama a que recurran al Kitab de Allah, es decir, a la ley de Allah, a las aleyas muhkamatun.

Otras, en cambio, son mutashabihat. Forman parte del Kitab Mutashabiha, pero no son estructurales, se pueden cambiar o abrogar sin que por ello sufra el edificio del Din, de la guía. Como ya hemos visto, las aleyas mutashabihat se distribuyen en otros dos grandes registros –Hikmah y Furqan.

En la aleya que acabamos de citar tenemos dos importantes noticias:

1) Lo que recibieron los Profetas fue una parte del Kitab de Allah, (Kitab Hakim y kitam mutashabihaHikmah y Furqan), la parte que les correspondió, como iremos viendo en los siguientes apartados.

2) Lo que se denomina Kitab, y también Kitab de Allah, es la ley contenida en el Kitab Hakim, en las aleyas muhkamatun, y en el Kitab Mutashabiha, en las aleyas mutashabihat, pero son las primeras las que constituyen la madre del Kitab, lo esencial de la ley, lo que es claro y evidente, pues en la ley de Allah no hay nada torcido o ambiguo:

(78) …Os ha elegido y no ha puesto ninguna dificultad en el Din
Sura 22 – al Hayy

Y por ello, con lo que se descarga del Kitab se debe juzgar entre los hombres y regular sus relaciones:

(6) El Profeta tiene más derecho sobre los creyentes que ellos mismos, y deberán tratar a sus esposas como si fueran sus madres. La relación de consanguinidad en el Kitab de Allah es antes que la que se tenga con los creyentes y con los que hayan emigrado –muhayirin, salvo lo que es
debido a vuestros compañeros. Así está registrado en el Kitab lineado.
Sura 33 – al Azhab

Ahora bien, lo que está contenido en el Kitab Hakim no puede descargarse sobre los Profetas directamente. Antes deberá organizarse y prepararse según una estructura narrativa propia de los insan y, al mismo tiempo, traducirse a un lenguaje comprensible para los Profetas sobre los que se descarga, y sus comunidades. Una vez realizada esta operación, el Kitab Hakim se convertirá en un texto con una estructura narrativa literaria (en la cutícula vemos registros narrativos y registros relacionados con la Profecía) que se pueda recitar en una lengua humana, pasando a denominarse el Qur-an Hakim.

(1) Ya, Sin. (2) ¡Por el Qur-an Hakim!
Sura 36 – Ya Sin

El segundo bloque –Hikmah y Furqan– no es parte de la “ley inamovible de Allah”, pero constituye conjuntos de consejos; de relatos e informaciones que le hacen recordar al hombre su origen; de rectificaciones de lo que ha sido alterado en las revelaciones previas u otros elementos que discriminan, elementos que señalan claramente la diferencia entre lo que es propio del sistema profético y lo que es propio del sistema chamánico (ver artículo XIX y esquema 2).

Así pues, tenemos por una parte la ley contenida en el Kitab Hakim y compuesta de aleyas muhkamatun –la madre del Kitab, del Kitab de Allah. Más tarde, tras el proceso de organizar, seleccionar y adaptar esas aleyas al mundo de las comunidades humanas, ese Kitab Hakim se convertirá en el Qur-an Hakim. Ahora, la tarea del Consejo Supremo consistirá en preparar las secuencias que se han transcrito y traducido del Qur-an Mayid. Cada una de esas secuencias contendrá el texto que el Consejo Supremo haya decidido según indicación expresa de Allah el Altísimo. Esos textos estarán compuestos de aleyas muhkamatun procedentes del Kitab Hakim y de aleyas mutashabihat contenidas en el Kitab Mutashabiha. Las aleyas muhkamatun constituyen la madre del Kitab (Um al Kitab) y por lo tanto representan la misma ley y la misma aqidah que las que se han hecho descargar sobre todos los Profetas. Aun sin ser exactamente las mismas, contienen la misma base, la misma estructura, y eso es lo que hace que el Kitab de Allah sea reconocido por los creyentes en cualquiera de sus formas –Taurah, Inyil

(20) Aquéllos a quienes dimos el Kitab reconocen que es la verdad con la misma certitud que reconocen a sus propios hijos, pero los que se han perdido a sí mismos la encubren.
Sura 6 – al An’am

Las aleyas mutashabihat, en cambio, pueden variar de una revelación a otra –no a todos los Profetas se les dio las mismas aleyas de Hikmah y de Furqan. A los musulmanes se nos permite casarnos con 4 mujeres, pero quizás en tiempos de Daud este límite era diferente (mutashabihat). Sin embargo, en todos los tiempos el año está dividido en 12 meses (muhkamatun). A unas comunidades se les prohibió un tipo de comida que más tarde les fue permitido a otras (mutashabihat), pero siempre se ha heredado por consanguineidad (muhkamatun).

(50) He venido para confirmar lo que había antes de mí en la Taurah (muhkamatun) y para haceros lícito parte de lo que se os había prohibido (mutashabihat).
Sura 3 – ali Imran

Hay aleyas mutashabihat que fueron abrogadas, cambiadas, substituidas o simplemente se hizo que el propio Profeta Muhammad (s.a.s) las olvidase:

(106) No abrogamos o hacemos olvidar una aleya sin que traigamos otra mejor o similar a ella. ¿Acaso no sabes que Allah tiene el poder sobre todas las cosas?
Sura 2 – al Baqarah

*

(39) Allah suprime y mantiene lo que decide Su voluntad. Con Él está la madre del Kitab.
Sura 13 – ar Ra’d

*

(101) Cuando substituimos una aleya por otra –y Allah sabe lo que hace descargar– dicen: “Te lo has inventado.” La mayoría de ellos no es consciente de esta realidad. (102) Infórmales que lo descarga íntegro de tu Señor el Ruh al-Qudus para dar firmeza a los que creen y como guía y buenas nuevas para los que se han sometido a la voluntad de su Señor –muslimun.
Sura 16 – al Nahl

*

(6) Haremos que recites y no olvidarás, (7) excepto lo que Allah quiera. Él conoce lo que se manifiesta y lo que se oculta.
Sura 87 – al A’la

La siguiente fase consistirá en reunir todas esas secuencias ya listas para ser descargadas sobre los Profetas compuestas de aleyas muhkamatun y aleyas mutashabihat en el Qur-an Karim que está contenido en un Kitab, en un registro, maknun (protegido, inaccesible) y que constituye el conjunto de elementos funcionales que tomarán la forma de Taurah, Zabur, Inyil… y que serán los textos que se irán descargando sobre los Profetas a lo largo de la historia.

(75) Juro por la posición de los astros (76) –y si fuerais conscientes, entenderíais cuan enorme juramento es– (77) que es en verdad un noble (Karim) Qur-an (78) en un Kitab protegido (maknun). (79) No lo tocan, sino los purificados مطهَرون (mutah-harun)
Sura 56 – al Waqiah

En él están contenidos los Qur-an que irán recibiendo los Profetas y conformando la guía, la enseñanza del sistema profético. Es un Qur-an inaccesible, sólo determinadas entidades celestes, los purificados, tienen acceso a él. Sólo ellos pueden hacerlo. Sólo ellos tienen esa capacidad y esa función. El resto de malaikah son Mensajeros o ejecutores de las instrucciones que reciben. Como vemos en la leyenda de la primera página del esquema 19, los malaikah, los Profetas y los seguidores de los Profetas son los interconectores a través del wahy o inspiración que reciben. Resulta extrañamente errónea la interpretación de la aleya 79 que da la mayoría de los comentaristas del Qur-an y de los ‘ulama. Según ellos, significa que no se puede tocar el libro Qur-an si no estamos en wudu. En primer lugar, si así fuera, se utilizarían otras expresiones –“no deben tocarlo”, “no deberían tocarlo” o “que no lo toquen, excepto los…”. El no tener wudu no significa que no se “pueda” tocar, pues todo el mundo puede hacerlo, incluidos los kafirún, sino que no se “debería” tocar. En segundo lugar, a qué Qur-an se refiere la aleya. Está en la sura 56 que se reveló en Makkah. Falta por lo tanto más de la mitad del texto por revelarse. Por otra parte, no hay libro, hojas o pergaminos que se puedan tocar. La primera reunión de soportes que contenían las aleyas coránicas se hace en tiempos de Abu Bakr y se le entrega a Hafsa, hija de ‘Umar y esposa del Mensajero de Allah (s.a.s). La segunda recopilación se lleva a cabo durante el califato de ‘Uzman –se hacen siete copias y se distribuyen por los principales centros islámicos de la época. Qué Qur-an es el que sólo tocan los purificados. No hay ningún libro que se pueda tocar.

A partir de ahora, tras todo ese proceso que acabamos de ver, ya se puede enseñar al hombre. Habíamos dejado la sura ar Rahman en la aleya 3, después de presentar una nueva traducción para ésta y las dos primeras aleyas: “ar-Rahman, ha marcado el Qur-an, ha creado al insan.” Sin embargo, en la siguiente aleya, en la aleya 4 de esta misma sura ar-Rahman, el término “a’l-lama” sí hace referencia a su segundo significado –enseñar. Se ha marcado el Qur-an Mayid, se han separado las secuencias, se ha creado al hombre y se le ha dado la guía inscrita en esos textos. Ya hay insan y todas las secuencias que le serán reveladas a través de los Profetas están listas, especificadas y traducidas. Así pues, ya se le puede enseñar, ya se le puede dar la guía, el sistema profético. Este comportamiento, dos significados para una misma palabra, forma parte del estilo narrativo del Qur-an –se despliegan los significados de una misma palabra en una misma página para que veamos que según los contextos un mismo término puede tener diferentes sentidos (ver artículo I, apartado 7). En la aleya 4 la palabra “a’l-lama” se refiere al sistema profético a través del cual Allah el Altísimo guiará al hombre como así le aseguró a Adam que lo haría:

(123) Dijo: “Salid todos de aquí. Seréis enemigos unos de otros. Cuando os llegue de Mí la guía, quien la siga no se extraviará ni sufrirá aflicción alguna…
Sura 20 – Ta Ha

El sistema profético no es la guía per se, sino el vehículo, el método utilizado para llevarla a los hombres de una forma comprensible para ellos.

F-EL VOCABLO QUR-AN

Un vocablo tan escurridizo como el término “Kitab” es el término “Qur-an”. Ya hemos visto cómo el hecho de asociar ese concepto a “libro”, un objeto bien conocido, era lo que nos impedía entender correctamente su significado. De la misma forma, asociar “Qur-an” al libro escrito en árabe que leemos los musulmanes y que se puede comprar en cualquier librería del mundo, nos impide entender esta palabra en los diferentes contextos en los que aparece.

No obstante, si tomamos su significado literal y no el que se ha formado con el uso, caeremos en la cuenta de que la palabra “Qur-an” es un término general que hace referencia a un texto cualquiera que se pueda recitar o leer, ya que leer y recitar son los significados propios del verbo قرأ del cual deriva el sustantivo Qur-an القرآن. En el Lexicón de Lane leemos la siguiente observación:

Qur-an القرآن is said by some of the erudite to be originally an inf n. of قرأت الشىء meaning «I collected together the thing,» or قرأت الكتاب meaning «I read, or recited, the book, or Scripture.»

Algunos eruditos han dicho que Qur-an القرآن es originariamente un infinitivo nominal de قرأت الشىء lo que significa «he juntado la cosa (he juntado las partes de eso)” o قرأت الكتاب lo que significa «he leído o recitado el libro o las escrituras.»

Juntar, reunir, recolectar es el primer sentido de قرأ y por extensión significa también leer y recitar, ya que para llevar a cabo estas acciones tenemos primer que juntar, reunir las letras y luego las palabras y frases hasta formar un texto. Por lo tanto, si substituimos Qur-an por “recitación” o por “texto para ser leído”, entenderemos mejor que la Taurah es un Qur-an lo mismo que el Inyil o el Zabur. Todos ellos son recitaciones, Qur-an, textos para recitar y leer.

Ya tenemos el texto general de las recitaciones que se ha transformado en el Qur-an Karim; tenemos marcadas las secuencias específicas de cada registro y traducidas a las lenguas de los Profetas sobre los que se van a descargar. No obstante, aunque cada secuencia es diferente, todas emanan de una misma fuente, y como ya hemos visto de esa fuente se han originado dos grandes lagos –“la madre del Kitab”, el Kitab Muhkamatun y el Kitab Mutashabiha (Hikmah y Furqan).

Ahora bien, si todos los textos, todas las secuencias que se han ido descargando sobre los Profetas son Qur-an, recitaciones, y todas tienen un nombre, ¿cuál sería el nombre del Qur-an que se le reveló a Muhammad (s.a.s)? Es cierto que en algunos casos como en el de Ibrahim y Daud se habla de páginas (suhuf) y de escrituras (Zabur), términos generales que se pueden aplicar a cualquier texto. Sin embargo, aquí se refiere a nombres específicos relacionados con Profetas concretos.

Para contestar a esta pregunta deberemos ir relacionando e interpretando la información que hemos recogido hasta ahora. La primera conclusión a tener en cuenta es la diferencia entre Kitab y Qur-an. Kitab es el soporte, el puerto donde insertar las tarjetas de memoria, y también las líneas donde está codificada la información. Cuando esta información se decodifica, se edita o prepara y se traduce a una lengua humana, pasa a denominarse Qur-an, recitación, texto que se puede leer y escribir.

(23) ¿No has reparado en los que recibieron una parte del Kitab? Se les llama a que recurran al Kitab de Allah para que juzgue entre ellos, pero luego hay un grupo
de esos mismos que se desentiende y esquiva el asunto.
Sura 3 – ali ‘Imran

*

(44) ¿Te has fijado en los que recibieron una parte del Kitab cómo compran
el extravío y quieren que os salgáis del camino?
Sura 4 – an Nisa

*

(51) Acaso no te has fijado en cómo creen en los yibt y en los taghut esos a los que se les dio parte del Kitab, y dicen de los encubridores: “Están mejor guiados que los creyentes.”
Qur-an 4 – an Nisa

Recibir una parte del Kitab significa recibir la Taurah, el Inyil… que son Qur-an, recitaciones formadas con elementos del Kitab –aleyas muhkamatun, Hikmah y Furqan. Cada uno de esos bloques forma una recitación y en ese sentido es un parte del Kitab, del Kitab de Allah.

(119) ¡Ah! Vosotros los amáis mientras que ellos no os aman,
aunque creéis en el Kitab, en todo él.
Sura 3 – ali ‘Imran

Es decir, creéis en todos los bloques de aleyas contenidas en el Kitab que se han ido descargando a lo largo de la historia sobre los Profetas y conformando todos los qur-ansuhuf Ibrahim, Taurah, Inyil, Zabur, Qur-an al-Adhim.

Otro aspecto a tener en cuenta son las diferentes denominaciones o formas que toma la propia palabra Qur-an en el texto revelado al Profeta Muhammad (s.a.s) –un Qur-an, este Qur-an, el Qur-an. Hay otras denominaciones que a veces substituyen al término Kitab, a veces al término Qur-an y a veces contienen otros matices –imam, Zabur, suhuf y Dhikr (para estas acepciones ver apéndice C). Las dos primeras formas son indeterminadas y ambas indican que hay muchos o varios Qur-an. La tercera forma es determinada y significa que se trata de un Qur-an especial, conocido, diferenciado de los demás no por el nombre, sino por su contenido, su esencia, su valor.

Veamos ahora si hay alguna diferencia entre estas tres formas, o todas ellas apuntan a un mismo concepto.

(89) Diles: “Yo soy el claro advertidor.” (90) Como el que hicimos descender sobre los que dividían y separaban, (91) esos que han desmembrado el Qur-an. (92) Por tu Señor que les pediremos cuentas a todos ellos (93) por lo que hicieron.
Sura 15 – al Hiyr

En esta aleya vemos claramente que el término “Qur-an” hace referencia al Qur-an Karim en el que están contenidas todas las revelaciones que se irán descargando sobre los Profetas a lo largo de la historia. Esos que dividían y separaban eran los Banu Isra-il, y más tarde los judíos y los cristianos. Sobre ellos se fue descargando el Qur-an Karim en forma de Taurah y de Inyil, pero lo fueron alterando, ocultando gran parte de él y cambiando muchos de sus significados. Están denunciados en la siguiente aleya:

(14) No se dividieron, sino después de haberles llegado el conocimiento, llevados por la envidia. De no haberse predeterminado un plazo para decidir su suerte, ya entonces
se habría juzgado entre ellos. Los que han heredado el Kitab después de ellos
divagan sobre él, llevados por la duda.
Sura 42 – ash Shura

En esta aleya se nos informa de que hay un Kitab que se va heredando, pero no en el sentido de un objeto, de un libro que va pasando de mano en mano. Ese Kitab, como ya hemos visto, contiene aleyas muhkamatun y aleyas mutashabihat, es el Kitab de Allah. Esas aleyas se irán juntando en bloques determinados y específicos que se irán revelando a los Profetas elegidos, en el tiempo prescrito, pasando a ser Qur-an, recitaciones, algunas de las cuales recibirán un nombre concreto para de esa forma diferenciar unas de otras. También se nos informa de que una vez que les llegó la guía y la verdad en forma de recitaciones, de Qur-an, de bloques del Kitab, se dividieron y fueron desmembrando, así, el Qur-an Karim, y lo mismo están haciendo los “quraish” con el último bloque del Kitab, con la última recitación, con el último Qur-an.

(1) Ta, Sin. Esas son aleyas del Qur-an y de un Kitab mubin (inalterable), (2) guía y buenas nuevas para los creyentes (3) –los que establecen la salah, dan la zakah y de Ajirah
tienen certeza. (4) A los que no creen en Ajirah les hacemos ver que son
correctas sus acciones y de ese modo les dejamos deambulando a ciegas.
(5) Esos son los que tendrán el peor castigo, y en Ajirah serán los grandes perdedores.
(6) Recibes el Qur-an de Quien actúa y juzga según Su conocimiento.
Sura 27 – an Naml

Las aleyas que reciben los Profetas están en el Kitab de Allah –Kitab Hakim y Kitab Mutashabiha– y pasan a formar el Qur-an Karim una vez que se han preparado en bloques listos para ser descargados sobre los Profetas en forma de recitaciones, de Qur-an. En la aleya 6, el término Qur-an no se refiere al texto revelado al Profeta Muhammad (s.a.s), sino al Qur-an Karim, “a la parte del Qur-an Karim que te corresponde a ti, Oh Muhammad”.

En las siguientes aleyas se pone aún más claramente de manifiesto la diferencia entre “el Qur-an” y “un Qur-an” o “este Qur-an”:

(82) Hacemos que se descargue del Qur-an lo que en él hay de cura y de rahmah para los creyentes. A los infames no hace, sino aumentarles su perdición.
Sura 17 – al Isra

En la aleya 82 se dice que se descarga “del” Qur-an, no “el” Qur-an –وَنُنَزِّلُ مِنَ الْقُرْآنِ– Se descarga del Qur-an Karim, de la recitación general que contiene todos los bloques, las aleyas que irán conformando este Qur-an que se le revela al Profeta Muhammad (s.a.s).

Encontramos la misma noticia en las siguientes aleyas:

(85) Quien te ha hecho obligatorio seguir lo que está prescrito en el Qur-an te permitirá volver. Es tu Señor Quién conoce al que está guiado y a quién está en un claro extravío. (86) No esperabas que se te revelara el Kitab. No es, sino una rahmah de tu Señor.
Así pues, no apoyes a los encubridores.
Sura 28 – al Qasas

La aleya 85 hace referencia a las aleyas muhkamatun que se han descargado del Kitab Hakim en el Qur-an Karim y, por lo tanto, al ser muhkamatun es obligatorio seguirlas. Por otra parte, en la aleya 86 se habla del Kitab de Allah. La frase “no esperabas que se te revelara el Kitab” significa “no esperabas heredar un bloque, una recitación, un Qur-an proveniente del Kitab de Allah. En realidad, es lo mismo que decir: “No esperabas ser elegido Profeta.”

En las aleyas que citamos a continuación se explica el significado de Kitab y de Qur-an:

(1) Ha, Mim. (2) Descarga del Rahman, del Compasivo (3) –un Kitab cuyas aleyas son comprensibles. Un Qur-an en árabe para la gente que escudriña la creación…
Sura 41 – Fussilat

En estas tres aleyas vemos el proceso completo de transmisión –se descarga la información del Qur-an Mayid en el Kitab de Allah (Kitab Hakim y Kitab Mutashabiha) y del Kitab de Allah se pasa al Qur-an Karim en forma de recitación en árabe, de Qur-an en árabe para que pueda ser comprendido por la comunidad del Profeta Muhammad (s.a.s). Y este Qur-an en árabe inscrito en el Qur-an Karim como la última secuencia del Qur-an Mayid es el Qur-an Adhim (grandioso).

(87) Te hemos dado siete de las mazani y el Qur-an Adhim.
Sura 15 – al Hiyr

Siete de las mazani o sava’ min al mazani (ver apéndice E).

(19) Pregúntales de quién es el testimonio más fiable. Respóndeles que de Allah, que es el Testigo entre ellos y tú. Y anúnciales que se te inspira este Qur-an para advertirles a ellos y a todo aquel a quien le alcance y sea capaz de comprenderlo.
Sura 6 – al An’am

Se me inspira este Qur-an, este bloque procedente del Qur-an Karim. La misma noticia que nos llega en la siguiente aleya:

(37) Nadie que no sea Allah ha podido producir este Qur-an. Es una confirmación de lo que ya había y una aclaración precisa del Kitab que contiene toda la sabiduría y sobre
el que no hay duda –dimanante del Señor de todos los dominios.
Sura 10 – Yunus

“Este Qur-an” –el texto revelado al Profeta Muhammad (s.a.s), el Qur-an Adhim + sava’ min el mazani (ver apéndice E). Este Qur-an es una confirmación de lo que ya había, de la Taurah y del Inyil y de todas las revelaciones anteriores. Es una confirmación, pero no es idéntico a ellas. Es idéntico en la aqidah y en la ley de Allah, en las aleyas muhkamatun que constituyen la madre del Kitab, la madre de todos los registros. Al mismo tiempo es una aclaración de la verdad que contiene el Kitab de Allah:

(5) Es Él Quien hizo del Sol incandescencia y de la Luna luz, y le asignó fases como un medio de contar los años y de calcular el tiempo. Todo ello lo creó Allah de la mejor manera posible. Clarificamos las aleyas para aquellos que escudriñan Su creación.
Sura 10 – Yunus

El texto revelado a Muhammad (s.a.s), el Qur-an Adhim, este Qur-an, en cuanto que último texto revelado, confirma todas las revelaciones anteriores y preserva el Kitab de Allah hasta el final de los tiempos, ya que este Qur-an contiene la ley de Allah, la Hikmah y el Furqan. El Kitab de Allah se confirma a sí mismo revelación tras revelación, Qur-an tras Qur-an.

(48) Descargamos sobre ti el verdadero Kitab, confirmación del Kitab y un medio de preservarlo. Así pues, juzga entre la gente según lo que Allah ha hecho descargar y no sigas sus deseos, apartándote de la verdad que se te revela.
Sura 5 – al Maidah

Descargamos sobre ti aleyas del Kitab que confirman todo lo anterior y lo preservan.

(1) Alif, Lam, Ra esas son las aleyas del Kitab inalterable.
(2) Lo hacemos descargar en forma de un Qur-an en árabe para que razonéis.
Sura 12 – Yusuf

Lo que se descarga sobre los Profetas no es el Kitab, sino aleyas del Kitab inalterable inscrito sobre una cutícula desplegada y guardado, protegido en el Lauh Mahfudh. Pero esas aleyas, codificadas en líneas, no podrían ser comprendidas por los Profetas ni por sus comunidades. Hacía falta, en el caso de la última revelación, de la última descarga, que se convirtiera en un Qur-an en árabe siguiendo la estructura narrativa propia de esta bendita lengua.

(111) Allah ha comprado a los creyentes sus vidas y sus bienes a cambio del jardín. Combaten por la causa de Allah matando y muriendo. La misma promesa con la que Se comprometió en la Taurah, en el Inyil y en el Qur-an. ¿Y quién es mejor cumplidor de sus promesas que Allah? Así pues, alegraos por el comercio que habéis hecho, pues él os conducirá a la suprema victoria
Sura 9 – al Tawba

Es decir, en el Qur-an Adhim que está en el Qur-an Karim junto a las otras revelaciones, junto a los otros Qur-an, la Taurah y el Inyil (como vemos en la primera página del esquema 19).

(32) Dicen los encubridores: “¿Por qué no se le descarga el Qur-an de una sola vez?”
Así se te descarga para de esta forma poner firmeza en tu corazón.
Te lo recitamos pausadamente, perfectamente articulado.
Sura 25 – al Furqan

¿Por qué no se le descargan de una sola vez todas las aleyas que forman el bloque en el Qur-an Karim marcado para el Profeta Muhammad (s.a.s)? Obviamente, los idólatras de Makkah desconocían la estructura y el contenido de ese Qur-an del que hablan. Simplemente expresaban así su descontento por el hecho de que se fueran descargando paulatinamente las aleyas contenidas en el Qur-an Karim y agrupadas, organizadas y traducidas al árabe en el Qur-an Adhim.

En las siguientes dos aleyas vemos de nuevo el concepto de “el Kitab” en el que están contenidas todas las aleyas que se irán descargando en forma de Qur-an sobre los Profetas elegidos para ello:

(174) Los que ocultan lo que Allah ha hecho descargar del Kitab y lo venden a bajo precio no ingerirán en sus vientres, sino fuego y el Día del Resurgimiento Allah no les hablará ni les purificará. Para ellos habrá un doloroso castigo.
Qur-an 2 – al Baqarah

*

(136) ¡Creyentes! Creed en Allah, en Su Mensajero, en el Kitab que descarga sobre él
y en el que hizo descargar antes de él.
Qur-an 4 – an Nisa

Hay un solo Kitab que contiene numerosas aleyas agrupadas en bloques que más tarde constituirán un Qur-an cada uno de ellos. La expresión “en el Kitab que descarga sobre él” de nuevo debemos entenderla como “en las aleyas que descarga sobre él procedentes del Kitab”. Lo corrobora la siguiente aleya:

(131) …De la misma forma que ahora os exhortamos a que toméis en serio las advertencias de Allah, así mismo exhortamos a los que antes habían recibido el Kitab.
Qur-an 4 – an Nisa

Un Kitab, un solo Kitab que contiene todas las aleyas y que se va heredando de comunidad en comunidad:

(136) ¡Creyentes! Creed en Allah, en Su Mensajero, en el Kitab que descarga sobre él
y en el que hizo descargar antes de él.
Qur-an 4 – an Nisa

De nuevo, la misma idea –aleyas del Kitab. En el siguiente texto está aún más clara la doble utilización del término “Kitab”:

(154) Luego dimos el Kitab a Musa para perfeccionar a aquellos que actúan con rectitud.
En él clarificamos todas las cosas, y lo hicimos guía y rahmah para que
pudieran creer en el encuentro con su Señor.
(155) Y éste Kitab lo descargamos como una bendición. Seguidlo, pues, y tomad en serio las advertencias que se os hacen para que se tenga misericordia de vosotros.
(156) Ahora no podréis decir: “El Kitab únicamente les fue revelado a las
dos taifas que hubo antes de nosotros, y desconocíamos las enseñanzas que contenía.”
Qur-an 6 – al A’nam

En la aleya 154 se nos informa que Musa recibió aleyas del Kitab, una parte del Kitab. En la 155 se habla de las aleyas que se descargan sobre el Profeta Muhammad (s.a.s) y se utiliza la expresión “este Kitab”, este Qur-an, las aleyas del Kitab que han tomado la forma del Qur-an Adhim y sava’ min al mazani. La aleya 156 explica claramente qué es el Kitab –un único libro cuyas aleyas se van revelando a diferentes Profetas según un agrupamiento específico que el Rahman ha marcado desde antes de la creación del insan. El Kitab no sólo pertenece a los Banu Isra-il, ya antes lo había recibido Ibrahim y después de ellos el Profeta Muhammad (s.a.s).

En la siguiente aleya se vuelve a explicar el significado de Kitab:

(89) Esos son a los que les dimos el Kitab, el juicio y la Profecía, y si estos lo rechazan,
lo confiaremos a otros que no lo encubran.
Qur-an 6 – al A’nam

El término “esos” se refiere a los Banu Isra-il en su doble forma de judíos y cristianos, de yahud y nasara. A ellos se les dio el Kitab (Taurah e Inyil), y si “estos” (es decir, los Quraish, las tribus árabes) “lo” rechazan, rechazan el Kitab, las aleyas específicas que se descarguen sobre el Profeta Muhammad, lo confiaremos a otros. Confiaremos a otros el Kitab, el mismo Kitab, las aleyas que provienen de la misma fuente.

Debemos notar que aquí no se dice: “Les dimos “un” Kitab…” como algo específico, uno de varios, sino “el Kitab”. Se está haciendo referencia a los Banu Isra-il, a los judíos y cristianos, a diversas comunidades –plural– pero se utiliza el singular, “el Kitab”, ya que claramente significa “parte del Kitab”, aleyas “del Kitab”, de un solo y mismo Kitab. De la misma forma se utilizan los términos “juicio” y “Profecía”. Obviamente no se les dio todo el juicio y toda la Profecía, sino “parte” de ello, se les dio juicio y Profecía, pero no se agotaron con ellos. Fijémonos ahora en la siguiente aleya:

(35) Le habíamos dado el Kitab a Musa e hicimos que su hermano Harun fuera un firme apoyo para él. (36) Les dijimos: “¡Id a la gente que niega la veracidad de Nuestros signos!”
Los aniquilamos por completo.
Sura 25 – al Furqan

En esta aleya, el término “Kitab” encierra un concepto mucho más global que en otras, ya que aquí significa “la Profecía”; se le empiezan a dar a Musa noticias del ámbito divino, instrucciones, sabiduría. Si tenemos en cuenta el contexto, veremos que se está hablando del tiempo que transcurre desde que Musa sale con su familia de Madian y en el camino divisa un fuego –el encuentro con su Señor– y la vuelta a Misr con su hermano Harun, ambos ahora Profetas. Se las ha inspirado parte del Kitab, parte del conocimiento. Estas son las primeras suhuf, los primeros textos del Kitab, los primeros textos de la Profecía, que descienden sobre los hombres, y de las que se hace mención en la sura 87: Todo esto ya estaba en los primeros Suhuf, los Suhuf de Ibrahim y Musa.” (Sura 87 – al ‘Ala 18-19) (ver artículo XX y apéndice C).

Este análisis interpretativo del término “Kitab” es muy importante para entender la expresión “gente del Kitab’” o “gente del libro” como generalmente se traduce, ya que este concepto no hace referencia a las comunidades o pueblos que tienen un kitab, un libro o un registro, como los “Sutra” de Buda o el Tao de Lao Tse, sino a las comunidades que han recibido parte de “el Kitab” que está junto a Allah, parte de las aleyas que contiene. El Tao es una obra concebida por los hombres, como los son el Shu King, el Popol Vuh y muchos otros libros. Y es más que probable que en ellos haya influencia profética, pero no son parte de “el Kitab”, no forman parte de las revelaciones divinas y, por lo tanto, no podemos denominar a esas comunidades “gente del Kitab’” o “gente del libro”, aunque posean libros o “su” libro.

En la siguiente aleya vemos de nuevo el significado de “el Qur-an”.

(204) Cuando se recite el Qur-an, escuchad y guardad silencio para que se os tenga rahmah.
Qur-an 7 – al ‘Araf

La expresión “Cuando se recite el Qur-an” hace referencia al “Qur-an Karim” de donde procede el Qur-an Adhim, el texto que se le revela al Profeta Muhammad (s.a.s) y que él les recita. Es decir, “Cuando se les recite el Qur-an a través del Qur-an de Muhammad, de la recitación que se le inspira.”

Vemos esta misma idea en la aleya que citamos a continuación:

(101) ¡Creyentes! No preguntéis por aquello que os llenaría de pesadumbre si se os respondiese. Mas si preguntáis por ello cuando se descargue el Qur-an,
su significado se manifestará con claridad.
Qur-an 5 – al Maidah

Cuando se descarguen las aleyas del Qur-an Karim que corresponden a la revelación, al texto, del Profeta Muhammad (s.a.s).

En la siguiente aleya se define claramente el término “el Qur-an”:

(82) ¿Acaso no recapacitan sobre el Qur-an? Si no proviniera de Allah,
habría en él infinidad de contradicciones.
Qur-an 4 – an Nisa

En esta aleya no se dice: “¿Acaso no recapacitan sobre lo que se descarga de “el Qur-an” o de “el Kitab”)… Dice: ¿Acaso no recapacitan sobre el Qur-an? Aquí no puede referirse al texto, al registro que se le revela al Profeta Muhammad (s.a.s), pues todavía no se ha descargado en su totalidad, todavía no existe algo terminado a lo que se le pueda dar un nombre –es un Qur-an, es este Qur-an. La expresión “el Qur-an” hace referencia aquí al libro de las recitaciones, a todo él, al Qur-an Karim. En este sentido, la expresión “el Qur-an” sería equivalente a decir: “La parte del Qur-an Karim (general, absoluto) que se descarga sobre Muhammad (s.a.s). Así, la aleya antes citada podría reescribirse: ¿Acaso no recapacitan sobre el Qur-an que proviene de “el Qur-an”? ¿Acaso no ven que todos los Qur-an proceden de la misma fuente, que todas las revelaciones recibidas a lo largo de la historia son en esencia un mismo Kitab, un mismo registro, un mismo Qur-an?

Las revelaciones que recibieron los Profetas no sólo son partes, bloques contenidos en el Qur-an Karim, sino que además son textos extractados. Y ello porque si esos bloques contuvieran la información completa, los Qur-an revelados serían interminables, libros de cientos de miles de páginas (ver artículo II). Veamos un ejemplo. En el Qur-an Mayid está inscrito el relato del tiempo que pasó Musa en casa de Firaun, desde que fue recogido por su familia hasta que abandonó Misr siendo ya un hombre adulto. En ese Qur-an está todo el relato –cada palabra, cada movimiento, cada gesto… y hay otros registros donde se encuentran las instrucciones (los paquetes de programas en las placas electrónicas) para que se produzca ese relato. Sin embargo, lo que al final llega a los Profetas, en este caso al Profeta Muhammad (s.a.s), es una parte, un resumen, unos cuantos destellos del relato completo:

(83) Te preguntan por Dhul Qarnain. Di: “Voy a recitaros una parte de su historia.”
Sura 18 – al Kahf

*

(76) Este Qur-an relata la mayor parte de aquello sobre lo que discrepan los Banu Isra-il.
Sura 27 – an Naml

A veces se nos relata una buena parte del episodio, de la secuencia, pero en la mayoría de los casos solamente nos llega un pequeño fragmento. Los Qur-an son piezas cargadas de información encapsulada que debemos desarrollar y componer de forma que los escenarios lleguen a ser comprensibles y significativos. Esta es una tarea que requiere de un método y de herramientas con las que poder penetrar en el sentido de las palabras y de las indicaciones que tenemos en el texto revelado al Profeta Muhammad (ver artículo I, apartado 3).

En la primera página del esquema 19 vemos otros dos registros dentro de la cutícula desplegada, junto al Kitab Hakim –elementos narrativos y elementos proféticos. Cada Qur-an, cada texto revelado se ha presentado en una forma narrativa específica y, de la misma forma, se ha inspirado a cada Profeta instrucciones y secretos del Ghaib determinados que a veces no han transcendido a sus comunidades –elementos proféticos que han ocurrido sin haber sido percibidos. A veces, estos elementos proféticos recaen sobre individuos que no son Profetas, pero que forman parte del relato profético, como es el caso de la madre de Musa a la que se le inspiró lo que se le inspiró:

(37) Ya te habíamos agraciado en otra ocasión (38) –cuando inspiramos a tu madre lo que le inspiramos: (39) “Échalo en la barquilla y arrójala al agua…
Sura 20 – Ta Ha

Ya tenemos el proceso completo de transmisión con sus nombres específicos:

-Toda la información está contenida en el Qur-an Mayid inscrito en Lauh Mahfudh.

-Esta información se descarga en el Kitab de Allah en forma de aleyas que se organizan a su vez en otros dos registros o KitabKitab Muhkamatun y Kitab Mutashabiha.

-De estos dos Kitab se forman bloques de información que se guardan en un Kitab Maknun y se preparan para ser revelados a los Profetas elegidos, originándose así el Qur-an Karim que contiene todas las revelaciones, todas las recitaciones, todos los Qur-anSuhuf, Taurah, Zabur, Inyil, Dhikr, Qur-an Adhim.

-El Qur-an Adhim, que es parte del Qur-an Karim como el resto de las revelaciones, se descargará sobre el Profeta Muhammad (s.a.s) junto a sava’ min al mazani, formando así “este Qur-an” –el Qur-an Adhim + sava’ min al mazani.

Por lo tanto, podemos hacer la siguiente distinción:

-El término “el Kitab” hace referencia al Kitab de Allah que contiene el Kitab Hakim y el Kitab Mutashabiha.

-Los términos “este Kitab” o “un Kitab” pueden hacer referencia, a veces, a “este Qur-an” o a “un Qur-an”, como vemos en la siguiente aleya:

(89) Y ello a pesar de que les ha llegado un Kitab de Allah, confirmación de lo que ya tenían.
Sura 2 – al Baqarah

Un Kitab, un registro, un Qur-an, confirmando los Qur-an anteriores: la Taurah, el Inyil

-El término “el Qur-an” hace referencia al Qur-an Karim.

-Los términos “este Qur-an” o “un Qur-an” hacen referencia al texto revelado al Profeta Muhammad (s.a.s) y que contiene el Qur-an Adhim y sava’ min el mazani (ver cuadro C1 y apéndice E).

No cabe duda de que la realidad es mucho más compleja e inasible de lo que este artículo ha presentado. Es una simple aproximación a algo que nos resulta inaccesible en su totalidad. Sin embargo, al nivel humano lo importante no es conocer los procesos operativos, sino los funcionales. No sabemos cómo ocurren las cosas allá arriba, pero si escudriñamos el texto revelado al Profeta Muhammad (s.a.s), podremos tener una imagen general del sistema divino de transmisión y, de esta forma, tener en mayor aprecio este grandioso texto. Eso es lo que hemos intentado hacer con este trabajo.

ARTÍCULO XIII – LA PREDESTINACION

art 13

El tema de la predestinación muy probablemente sea uno de los escollos más antiguos a los que se enfrenta el hombre en su esfuerzo por comprender el funcionamiento de la existencia. Sin embargo, y a pesar de haber sido punto crucial en las discusiones filosóficas y religiosas de todos los tiempos, poco parece que hayamos avanzado en dilucidar tan contradictorio concepto. El propio Alí (r.a) recomendó a uno de sus compañeros no cabalgar por ese camino. No obstante, deberíamos matizar el consejo de Alí, ya que, si por “cabalgar” se refería a intentar comprender cómo Allah el Altísimo ha organizado los destinos humanos, obviamente es una tarea imposible, pues nos adentraríamos en el sistema operativo de la existencia (ver artículo IX). Sin embargo, no parece que sea tan descabellado intentar entender el asunto desde las posibilidades que nos ofrece el sistema funcional.

A este respecto, las noticias que nos llegan del Qur-an son claramente a favor de la predestinación, ya que es un concepto que, obligatoriamente, va asociado al Tawhid, a la Unicidad absoluta de Allah. Tomar decisiones implicaría ser independientes de la voluntad de Allah. Aquí el asunto no es si Allah el Altísimo conoce todo cuanto acontece en Su creación, sino saber si tiene control sobre las acciones que en ella tienen lugar –saber que al tocar el fuego sentirás dolor, no tiene nada que ver con decidir si lo vas a tocar o no; son dos conceptos diferentes que en muchos casos se confunden entre sí. En todo caso, las noticias coránicas son incuestionables:

(245) …Es Allah Quien restringe y da en abundancia...
Sura 2 – al Baqarah

La primera noticia que recibimos es que Allah es Quien ha repartido, decidido, la provisión, y en base a esa decisión ha diseñado otras acciones que permitan que aquella se cumpla. No ha sido, pues, mi habilidad ni mi genio empresarial la causa de mi éxito económico, sino el plan de Allah en el que estaba inscrito. Sin embargo, ese registro se ha cumplido a través de otros miles de registros extendiéndose sobre una red casi infinita de interconexiones (ver artículo XV). La sucesión de fases a través de una larguísima cadena de causas y efectos nos hace sentir, en cambio, que nuestro éxito empresarial se debe a la compra de aquel terreno, a mi hábil regateo, a mi arriesgada decisión de construir en él una urbanización de lujo… donde quiera que mire veré causas y efectos, decisiones, elecciones… libre albedrío. Así debe ser, pues si en cada acción viéramos la mano de Allah, la existencia nos resultaría insoportable, sin sentido.

Es lo mismo que ocurre en el cine –si constantemente viéramos a los cámaras filmando, a los maquilladores produciendo simulacros de heridas en los actores, al director dando instrucciones… inmediatamente nos saldríamos de la sala. Sin embargo, y a pesar de que sabemos que es una película, si todo eso se oculta al espectador y la filmación está bien realizada y ejecutada, a los pocos minutos de empezar la película le daremos un alto porcentaje de realidad –nos sentiremos cómplice de este actor, odiaremos a ese otro, sentiremos pánico frente al asesino o al monstruo que quiere atacar al protagonista. Obviamente, la filmación divina es infinitamente más grandiosa y perfecta que cualquier película realizada por un ser humano. Sin embargo, el sistema es el mismo (ver artículo II). ¿Quién dudaría mientras vemos “una buena película” que son los actores los que deciden, los que actúan, se caen, luchan, sufren y mueren? ¿Quién piensa en el director en los momentos de máxima emoción y suspense, en los cámaras, en los extras…? Toda esa realidad desaparece y no quedan, sino los actores en sus escenarios. Y eso, precisamente, es lo importante, ya que todo lo demás, aparte de la acción, son medios:

(13) Os ha subordinado todo cuanto hay en los Cielos y en la Tierra.
En eso hay signos para la gente que reflexiona.
Sura 45 – al Yaziyah
(30) Sobre los que dicen: “Mi Señor es Allah,” y obran con rectitud, descienden los malaikah y les dicen: “No temáis ni os apesadumbréis, antes bien alegraos por la buena nueva del Jardín que se os ha prometido. (31) Os hemos acompañado en la vida de este mundo y os acompañaremos en Ajirah, donde tendréis todo cuanto deseéis, y todo cuanto
pidáis (32) –agasajo del Perdonador, del Compasivo.
Sura 41 – Fussilat

Todo ha sido preparado para poder desarrollar el plan de Allah, el proyecto insan, y todos actúan según el método elegido por el Altísimo de causa y efecto. Es la gran filmación de Allah en la que Él es la única causa de la que todo emana y se organiza según Su plan. Al mismo tiempo, la última aleya citada nos alerta de que en Ajirah también funcionará el método de causa y efecto y seguirán siendo los malaikah quienes cuiden de nosotros y sean muchas de las causas aparentes de sucesos y fenómenos que ocurran en nuestras vidas.

En la siguiente aleya se nos informa de que es Allah el Altísimo Quien crea las tramas existenciales. El Todopoderoso organizó el guión, siguiendo el método causa-efecto, para que disputaran entre sí, más creyeron que eran ellos los que eligieron y decidieron discutir y luchar. Sin embargo, actuaron siguiendo el plan inexorable de Allah, recibiendo el input preparado para ellos (ver artículo VI y esquema 7).

(253) …De entre ellos hubo quienes creyeron y hubo quienes encubrieron la verdad. De haberlo querido Allah, no habrían luchado entre sí, pero Allah actúa según Su plan.
Sura 2 – al Baqarah

Todo está predeterminado de antemano. También la muerte. Nadie muere porque le haya atropellado un coche, sino que le ha atropellado un coche porque le ha llegado su hora y ese choque mortal juega el papel de causa aparente:

(145) Nadie muere si no es por la voluntad de Allah, en el tiempo prescrito.
Sura 3 – Ali ‘Imran
(154) … Diles: “Aunque hubierais estado en vuestras casas, la muerte habría llegado a los lechos de aquéllos a los que se les hubiera decretado.
Sura 3 – Ali ‘Imran
(168) Se decían entre ellos sentados en sus casas: “Si nos hubieran obedecido, no les habrían matado.” Diles: “Evitad la muerte cuando os llegue si es verdad lo que decís.”
Sura 3 – Ali ‘Imran
(78) Dondequiera que estéis os atrapará la muerte, aún si estuvierais en imponentes torreones. Si les acontece algún bien, dicen: “Esto viene de Allah,” pero si les sobreviene algún mal, dicen: “Esto viene de ti.” Diles: “Todo viene de Allah.” ¿Qué le pasa a esta gente que apenas comprenden una palabra de lo que se les dice?
Sura 4 – an Nisa

En esta última aleya se nos informa de que todo viene de Allah el Altísimo, lo bueno y lo malo, de la misma forma que todo en un guión cinematográfico viene del director –cada palabra, cada gesto, cada acción. No obstante, la aleya continúa de forma que podría parecernos en un primer momento contradictoria:

(79) Lo que os acontece de bueno viene de Allah,
y el mal que os pueda sobrevenir viene de vosotros mismos.
Sura 4 – an Nisa

Obviamente, no hay ninguna contradicción. Lo que hace esta aleya es mostrar claramente que el método elegido por Allah para Su creación es el de causa-efecto. Todo viene de Allah, pero la causa aparente del mal que nos acontece son nuestros actos de rebeldía. En Su plan hay dos grandes etapas o fases –la vida en dunia que actúa como un examen, y la vida en Ajirah como resultado de la prueba de dunia. En la vida de dunia, el sistema de causas y efectos pone en movimiento la trama existencial a través de la dialéctica que genera la relación entre los contrarios. Utilizamos el término “contrarios” cuando en realidad el mal no es lo contrario del bien, sino su ausencia. Los atributos de Allah son siempre positivos, pero la ausencia de cualquiera de esos atributos generará automáticamente cualidades negativas según una relación directa (ver artículo XV). En Ajirah esta dialéctica no se dará, ya que no habrá ausencias y el hombre participará de todos los atributos de Allah que puedan ser asumidos por él –no será Wahhab, pero será Karim; será Mutakabbir con respecto a la gente de yahannam, pero humilde con la gente del jardín. En dunia, en cambio, hay ausencias que se manifiestan en cualidades negativas que a su vez son causa aparente de los males que nos sobrevienen.

No obstante, si ahora volvemos a la aleya 78 encontraremos la explicación real de que haya bien y mal en la vida de dunia: “Todo viene de Allah,” y en la aleya 79 encontraremos manifestado el método causa-efecto: “el mal que os pueda sobrevenir viene de vosotros mismos.” Fijémonos en las siguientes aleyas:

(30) A unos los habrá guiado, y para otros se habrá confirmado el extravío. Ellos habían tomado a los shayatin como sus aliados en vez de a Allah, y creyeron que estaban guiados.
Sura 7 – al ‘Aaf
(99) Si así estuviera inscrito en el plan de tu Señor, creerían todos cuantos hay en la Tierra. ¿Vas a obligar entonces a los hombres a que sean creyentes? (100) Ninguna nafs puede creer si no es por la voluntad de Allah. Arrojará inmundicia sobre aquellos que no razonen.
Sura 10 – Yunus

De nuevo vemos la causa primera real –Allah Todopoderoso– y a continuación se mencionan las causas aparentes –tomaron a los shayatin como aliados, y son gente que no razona.

En la siguiente aleya, la predeterminación de todas las cosas, incluso las más insignificantes, está expresada con una mayor rotundez:

(59) Sólo Él tiene las llaves del Ghaib y sólo Él lo conoce. Sabe lo que hay en la tierra y en el mar. No cae una sola hoja que Él no conozca y sepa que ha caído ni hay semilla en la oscuridad de la tierra ni nada húmedo o seco que no esté en un Kitab inalterable.
Sura 6 – al ‘Anam

Todo está en el guión antes de que comience la filmación propiamente dicha:

(22) No ocurre nada, ni bueno ni malo, en la Tierra o en vosotros mismos que no esté en un Kitab antes de que hagamos que se manifieste –eso es fácil para Allah.
Sura 57 – al Hadid

No podía ser de otro modo, ya que no hay improvisación por parte de Allah, sino un plan preciso y un sistema, un método, de ejecución. Todo está escrito antes de que se manifieste. Nada se ha dejado al azar. No hay ninguna imperfección en nada de lo que ha creado:

(3) El que creó siete Cielos, estratificados. No verás en la creación del Rahman ninguna discordancia. Vuelve a fijarte: ¿Ves algún fallo? (4) Vuelve a mirar una segunda vez.
La vista regresará a ti deslumbrada y exhausta.
Sura 67 – al Mulk

Tampoco la creencia es algo que podamos adquirir por nosotros mismos, como resultado de nuestro esfuerzo o de algún tipo de ejercicio espiritual o a causa de nuestros méritos. Allah Todopoderoso ha creado miles de personajes, de caracteres, y le ha dado a cada uno un papel preciso que desarrollar en la vida de dunia (ver artículo XV):

(39) Los que encubren la verdad de Nuestras aleyas moran sordos y mudos en las más abyectas tinieblas. Allah extravía o guía al camino de rectitud según Su voluntad.
Sura 6 – al An’am

Es decir, según Su plan. Allah el Altísimo es Quien ha diseñado Su creación y ha hecho que haya gente de yahannam y gente de yannah, gente del Jardín:

(179) Hemos creado para yahannam multitud de yin y de hombres. Tienen corazones con los que no comprenden, ojos con los que no ven y oídos con los que no oyen. Son como
animales de rebaño o aún más extraviados. Esos son los negligentes.
Sura 7 – al ‘Araf
(13) Si hubiese sido esa Nuestra voluntad, habríamos guiado a cada nafs. Sin embargo, se ha de cumplir Mi plan –llenaré yahannam de yin y de hombres –nas, todos juntos.
Sura 32 – as Saydah

No es, pues, un problema humanista de por qué no ha guiado Allah el Altísimo a todos los hombres y a todos los yin al Jardín, ya que, como nos informa esta aleya, esa es la voluntad de Allah –el fuego y el Jardín forman parte del plan de Allah, de la misma forma que parte de Su plan es que haya gente del fuego y gente del Jardín. Y para que haya gente del fuego, Allah el Altísimo ha creado caracteres con determinados atributos y ausencias, y circunstancias y compañías de modo que todo ello les lleve al fuego; de la misma forma que el director de una película crea personajes con características negativas, y son ellos los encargados de asumir el mal en cualquiera de sus formas. Nada se puede hacer por ellos. Deben cumplir inexorablemente con su papel:

(6) A los encubridores es igual que les adviertas o que no les adviertas, no creerán.
(7) Allah les ha sellado el corazón y el oído y ha oscurecido su visión con un velo.
Tendrán un terrible castigo.
Sura 2 – al Baqarah

Las criaturas de yahannam han sido creadas para el fuego según el método divino de causa-efecto. Cuando observamos su incapacidad para creer, su pertinaz encubrimiento, su malicioso cinismo o incluso su abierta declaración de guerra al Din de Allah, no podemos por menos que desearles el castigo del fuego –es el castigo que Allah el Altísimo quiere para ellos:

(41) …No podrás interceder por esos a los que Allah quiere poner a prueba. Allah no desea que se purifiquen sus corazones. En esta vida serán humillados
y en Ajirah tendrán un castigo atroz.
Sura 5 – al Maidah

Debemos entender que no se trata de gente buena, fiel, creyente a la que Allah Todopoderoso, caprichosamente, condena al fuego. Bien al contrario, como en el caso de Iblis, son gente rebelde, creada para la rebeldía. Es un asunto cerrado que ni siquiera el Profeta, como vemos en la aleya que acabamos de citar, pudo cambiar.

Intentemos entenderlo a través del método causa-efecto. El primer paso será reflexionar sobre la razón de que haya gente que no crea. El Qur-an nos informa que esa actitud se debe a una enfermedad que tienen en el corazón y que Allah agrava todavía más. También se nos dice que debido a esa enfermedad o a otras características de su nafs no son capaces de entender lo que se les dice ni de seguir la guía:

(10) En sus corazones hay una enfermedad que Allah agrava.
Sura 2 – al Baqarah
(18) Sordos, mudos y ciegos, ¿cómo podrán volver al camino?
Sura 2 – al Baqarah

El siguiente paso será reflexionar sobre la razón de que sus corazones hayan enfermado de dolencia tan grave y que, además, según todos los indicios, sea incurable. Para esta segunda fase también encontramos en el Qur-an una valiosa información –se han apartado del recuerdo de El Rahman, han hecho de sus deseos su ilah y se han rodeado de malas compañías:

(28) ¡Ay de mí! ¡Ojalá no hubiera tomado a ese por amigo! (29) Me extravió
del recuerdo después de haberme llegado.”
Sura 25 – al Furqan
(36) A quien se aleja del recuerdo del Rahman le enviamos un shaytan que se convierte en su amigo íntimo –qarin. (37) Les apartan del camino haciéndoles creer que están guiados
(38) hasta que llega a Nosotros, y dice: “¡Ay de mí! ¡Ojalá hubiera entre tú y yo
la distancia de los dos orientes! ¡Qué mal compañero!”
Sura 43 – az Zujruf
(119) ¿Por qué no habríais de comer de aquello sobre lo que se ha mencionado el nombre de Allah? Ya se ha explicado detalladamente lo que se os prohíbe, a menos que os veáis
forzados a ello. En verdad que muchos, faltos de conocimiento, se extravían
por seguir sus deseos, pero tu Señor conoce a los transgresores.
Sura 6 – al ‘Anam

Seguidamente, tendremos que reflexionar sobre la causa de que se hayan apartado del recuerdo, hayan seguido sus deseos y se hayan rodeado de malas compañías. Sin duda que había en sus nafs una clara inclinación a ello –sólo deseaban el placer sin responsabilidad, les atraía la gente corrupta y detestaban oír hablar de espiritualidad en cualquiera de sus formas. Y si alguien trataba de llevarles de vuelta al camino de rectitud, el shaytan les convencía fácilmente de que estaban en lo cierto y de que eran los otros los que estaban equivocados:

(32) Ya se burlaron de los Mensajeros que hubo antes de ti, pero dejé que los encubridores siguieran sus inclinaciones por un tiempo y luego los castigué.
¡Qué atroz fue el castigo que recibieron!
Sura 13 – ar Ra’d
(78) Hemos venido a vosotros con la verdad, pero la mayoría de vosotros la detesta.
Sura – az Zajruf
(1) Se acerca para el hombre –nas– la hora de rendir cuentas. Sin embargo, en su negligencia, se apartan. (2) No les llega ninguna nueva advertencia de su Señor, que no la escuchen, mientras están entretenidos en sus ocupaciones, (3) con el corazón distraído…
Sura 21 – al Anbiya
(63) ¡Por Allah! Hemos enviado Mensajeros a todas las ummah antes de ti, pero el shaytan
les hizo ver sus iniquidades como la más bella forma de actuar.
Sura 16 – an Nahl

Sin embargo, el Qur-an nos informa de que el shaytan no tiene autoridad alguna sobre los hombres. Por lo tanto, su engañoso susurro es otra causa aparente.

(22) Dirá el shaytan cuando llegue la hora del juicio final: “Allah os hizo una promesa y esa promesa ha resultado ser verdadera. También yo os prometí algo, pero no fue mi promesa, sino un fraude. En realidad, no tenía sobre vosotros ninguna autoridad, pero os llamé y me respondisteis. Así pues, no me reprochéis nada a mí, sino reprocharos a vosotros mismos. Ni yo os puedo socorrer ni vosotros me podéis socorrer a mí. Reniego de aquello con lo que antes me asociabais.” Los infames tendrán un doloroso castigo.
Sura 14 – Ibrahim

Sin duda, una de las aleyas más inquietantes del Qur-an. Mas siguiendo con nuestra línea de argumentación, deberemos ahora reflexionar sobre la razón de que hubiera en ellos esa inclinación a seguir el camino del shaytan, a dejarse embaucar por unos y por otros, a renegar de los signos de Allah Todopoderoso:

(42) Estarán en un viento abrasador y agua hirviendo, (43) bajo una ardiente sombra, (44) ni fresca ni generosa. (45) Antes de sufrir esta suerte vivían como más les placía, siguiendo sus inclinaciones. (46) Persistían en cometer los mayores pecados. (47) Solían decir: “¿Acaso cuando hayamos muerto y seamos tierra y huesos carcomidos, se nos hará resurgir
a la vida? (48) ¿Y también a nuestros ancestros?”
Sura 56 – al Waquiah
(27) Avanzarán unos contra otros y se reprocharán mutuamente. (28) Dirán: “Nos embaucasteis, sugiriéndonos lo que parecía bueno.” (29) Les responderán: “¡No, no fue así! La realidad es que vosotros no erais creyentes. (30) No teníamos ninguna autoridad sobre vosotros; ninguna, pero estabais en continua rebeldía.
Sura 37 – as Saffat

Esta información nos lleva a entender que la causa aparente primera es que la gente de yahannam no tiene iman y, por lo tanto, no tiene taqwah, no toman en serio los signos de Allah ni Sus advertencias y ello les lleva a seguir sus deseos y a buscar la compañía de los nefarios.

La última reflexión al respecto nos llevará a preguntarnos, ¿por qué hay gente sin iman o con un iman cubierto, tapado, enterrado en lo más profundo de su fitrah (ver artículo X)? ¿Por qué hay gente que ha olvidado la confesión que toda nafs hizo a su Señor y Creador?

(172) Cuando tu Señor se dirigió a la descendencia de los Banu Adam e hizo que testimoniaran sobre ellos mismos: “¿Acaso no soy Yo vuestro Señor?” Respondieron: “Atestiguamos
que lo eres.” Y ello para que el Día del Resurgimiento no dijerais:
“En verdad que desconocíamos este asunto.”
Sura 7 – al ‘Araf

La razón no puede venir de nuestra voluntad, pues nosotros no tenemos el poder de crear o modificar cualidades, atributos o características de nuestro carácter ni tampoco originar nuestra propia constitución física. No hemos elegido ser altos o bajos, tener ojos azules o negros, ser generosos o avaros… Todo ello nos ha sido dado, impuesto, y todo ello nos llevará al fuego o al Jardín:

(5) No hay nada que pueda ocultarse al conocimiento de Allah ni en los Cielos
ni en la Tierra. (6) Es Él Quien os forma en las matrices siguiendo Su plan.
No hay dios, sino Él –el Poderoso, el que Juzga con Sabiduría.
Sura 3 – Ali ‘Imran
(7) Sabed que entre vosotros está el Mensajero de Allah y que, si os obedeciera en muchos asuntos, ya os habríais encontrado en más de un apuro. Mas Allah os ha hecho
amar el iman, y lo ha embellecido en vuestros corazones. Ha hecho
que detestéis el encubrimiento, la rebeldía y la desobediencia.
Sura 49 – al Huyurat

En la primera fase de la reflexión hemos llegado a la primera causa aparente de lo que será nuestro destino final –falta de iman. A su vez, esa causa primera aparente nos ha hecho concluir que la primera causa real es Allah Todopoderoso –Es Él Quien os forma en las matrices siguiendo Su plan.

Este hecho incuestionable expuesto en estas y en otras muchas aleyas coránicas nos sumerge, en un primer momento, en un estado de absoluta perplejidad –¿Dónde queda mi responsabilidad ante el mal que pueda cometer? ¿Por qué he sido elegido para yahannam antes incluso de nacer?

Veamos cuatro factores decisivos a la hora de entender este aparente escándalo metafísico:

A-La gente de yahannam no se hace esas preguntas precisamente porque no cree que haya una geografía infernal post-mortem. No cree que haya un Creador de todo cuanto existe, y aun si creyese, llevada por su rebeldía se posicionarían en contra de él –esa en realidad es la posición del humanismo, creer que nosotros podemos hacerlo mejor que Allah Todopoderoso, que, si se nos diera la posibilidad, crearíamos un universo mejor que el Suyo. Por necia que parezca esta posición, es la que han seguido los Banu Isra-il a lo largo de los milenios, y la que después han seguido los llamados judíos; es decir, todos aquellos que se han adherido a las interpretaciones de la Taurah. Hay otros que creen en el ilah que ellos mismos se han fabricado con retazos de la Profecía y del chamanismo (ver artículo XIX). Y aun los hay que se burlan de todo ello y en su negligencia se aconsejan unos a otros –“comamos y bebamos que luego moriremos.” Esta es la gente de yahannam. No son creyentes sumisos siempre preocupados por hacer el bien y a los que Allah castiga con el fuego para satisfacer Su tiránico deseo de oprimir a Sus siervos. Si les dijéramos: “¡Creed!” Nos responderían: “¿Habremos de creer como creen los necios?” Y sin embargo, es a ellos, a la gente de yahannam, a los humanistas, a los que se autodenominan ateos… a los que más intolerable les resulta el hecho de que un Ilah en el que no creen haya predestinado a la gente para el infierno, en el que tampoco creen, o para el Jardín –según ellos puras fantasías:

(111) Aunque hiciéramos que bajaran a ellos malaikah y que los muertos les hablaran, y reuniéramos todas las cosas que hay en el mundo y se las pusiéramos delante, no creerían, a menos que estuviera en el plan de Allah, pero la mayoría de ellos ignora esta realidad.
 Sura 6 – al ‘Anam
(29) Es una admonición y un recuerdo. Quien quiera que se dirija hacia su Señor.
(30) Mas no querréis a menos que Allah quiera. Allah actúa y juzga según Su conocimiento. (31) Hace entrar en Su rahmah a quien así decide su voluntad.
Para los infames ha preparado un doloroso castigo.
Sura 76 – al Insan
(27) No es, sino un recuerdo que ejerce su influencia en todos los dominios (28) para el que de vosotros quiera la rectitud. (29) Mas no la querréis, a menos que Allah quiera
–el Señor de Todos los Dominios.
Sura 81 – at Takwir

No pueden creer, no pueden seguir el camino de rectitud, pues han nacido con una enfermedad en el corazón que Allah les agrava, han nacido sin iman y detestando la creencia esa es la gente de yahannan –su realidad no afecta a la gente del Jardín, si bien son elementos imprescindibles en el escenario existencial.

B-Aun si fuéramos plenamente conscientes del hecho de que todo está predeterminado de antemano, no podríamos dejar de actuar como si fuéramos nosotros los que eligiéramos y nada estuviera predestinado. Ante esta realidad podemos decir: “Dejemos, pues, de actuar” o “comencemos a matar a la gente indiscriminadamente” o “tirémonos por la ventana de un séptimo piso, pues si no está predestinado que muramos, no moriremos…” Podemos decir todo esto y mucho más, pero no serán, sino palabras, pues en nuestra fitrah hay una “obligatoriedad” que nos empuja a ejecutar inexorablemente los actos para los que hemos sido predestinados.

(68) Tu Señor crea siguiendo Su plan y elige, pero ellos no tienen elección.
¡Lejos está Allah de aquello con lo que Le asocian!
Sura 28 – al Qasas

No hay elección. Somos programas que deben “obligatoriamente” realizar las funciones que les son propias, valiéndose de los elementos y características específicos que contienen (ver artículo XVI).

Esta afirmación, por perturbadora que pueda parecer, está basada en nuestra realidad cotidiana, y nos resultaría evidente si tomáramos consciencia de ella a través de una apropiada y constante observación –no elegimos nada.

Cada día ingerimos cierta cantidad de comida, pero nos resulta imposible organizar, seguir y controlar los miles de procesos que se activan –ya en la boca, las enzimas que contiene la saliva (ni siquiera sabemos qué es un enzima) realizan tareas de transformación de los elementos nutrientes; más tarde, estas y otras enzimas separarán las vitaminas, las proteínas, las grasas… y serán conducidas a los lugares que las necesiten; pasarán a la sangre y penetrarán en las células, realizando millones de tareas, muchas de las cuales hasta ahora nos son desconocidas. De ninguno de esos procesos somos conscientes ni los sentimos, como no sentimos que nuestro corazón lata y que nuestro hígado esté constantemente limpiando nuestra sangre. El hombre sigue sin poder fabricar un aparato que realice las tareas del riñón con su misma eficacia… ¿Qué es entonces lo que elegimos? ¿Podemos acaso obligar a nuestro cuerpo a dejar de evacuar los líquidos y excrementos que produce durante días, semanas o meses? ¿Quién controla esos procesos? ¿Podemos dejar de ser cariñosos, amables y hospitalarios? ¿Quién ha puesto esas cualidades en nuestro carácter? Dos hermanos han crecido juntos en el seno de la misma familia, y han recibido la misma educación y el mismo trato; uno es médico, siempre dispuesto a socorrer a sus semejantes y en muchos casos sin cobrar nada por ello; el otro es un drogadicto que roba y mata sin ningún escrúpulo para conseguir las drogas que necesita. ¿Cómo se ha producido tan radical diferencia? ¿Quién ha diseñado personalidades tan distintas y opuestas? ¿Qué es entonces lo que elegimos? ¿Por qué no somos todos creyentes? ¿Por qué no somos todos gentes del Jardín?

(118) Si esa hubiera sido la voluntad de tu Señor, habría hecho que los hombres –nas– fueran una única ummah. Sin embargo, no dejarán de discrepar entre ellos, (119) salvo a quien tu Señor le conceda Su rahmah. Para eso los creó. Se cumplirá el plan de tu Señor –
«Voy a llenar yahannam de hombres y de yin
Sura 11 – Hud

Allah el Altísimo no se sorprende de que tantos de Sus siervos vayan a ser gente de yahannam, pues eso forma parte de Su plan, de lo que Él ha decidido que ocurra.

(13) Si hubiese sido esa Nuestra voluntad, habríamos guiado a cada nafs. Sin embargo, se ha de cumplir Mi plan –llenaré yahannam de yin y de hombres –nas, todos juntos.
Sura 32 – as Saydah

Y en Su plan quiere castigar la incredulidad, la hipocresía, la idolatría… y premiar la creencia, la sinceridad… De la misma forma que un director de cine quiere, a través de sus películas, promover la decencia, el compañerismo, la lealtad… y mostrar cuan abyectas son la mentira, la falsedad, la traición… Para ello, se verá obligado a crear una trama en la que todas esas características se vayan encarnando en diferentes personajes. Al final, triunfarán los aspectos positivos sobre los negativos, quedando éstos condenados a la ignominia y a la perdición.

El creyente quiere estar con los creyentes, quiere hacer proyectos con ellos, trabajar con ellos, pedir su consejo. No quiere relacionarse con los encubridores, y si lo hace durante un tiempo, tanto en la vida como en la película, vemos que es un grave error.

C-El deseo de tener libertad de elección o libre albedrío se sacia en la consciencia. El espectador está fuera de la acción, si bien se siente ligado a ella, de alguna forma se siente concernido ya sea a nivel emocional, intelectual o ideológico. Sin embargo, en su posición de espectador no se plantea el problema del libre albedrío. Para él está claro que ha sido el director quien ha hecho todas las elecciones, quien ha tomado todas las decisiones. El espectador contempla el escenario en el que se lleva a cabo la trama. Esta fuera de ella, pero entiende los valores que el director quiere expresar y transmitir. Contempla entusiasmado el triunfo de los personajes que encarnan las características positivas y siente un fuerte rechazo por los que encarnan las negativas. Odia y ama, detesta y se emociona, reflexiona, toma partido por unos personajes o por otros, llora, se alegra, se llena de júbilo… y sin embargo, está fuera de la película. De este modo, participa en alguna medida de la gloria, entiende lo que significa este concepto –participa de la trama desde fuera. Siente inquietud al ver el monstruo que persigue a uno de los personajes, pero al mismo tiempo siente la gloria, se encuentra en la gloria porque ese monstruo no tiene poder sobre él, no puede hacerle ningún daño. Sin embargo, qué pasaría si la consciencia no estuviera activada, si no hubiera reflexión. La película será su única realidad y clavará aterrado las uñas en el brazo de la butaca. Muy probablemente grite y se tape los ojos con las manos. Ha dejado de ser espectador y ha perdido su estado de gloria –es presa de la acción sobre la que no tiene el menor poder de cambiarla, ya que todo ha sido decidido por el director.

En el caso de la vida real de este mundo, la ecuación es algo más complicada, pues somos espectadores, pero también actores –hay un tiempo anterior y otro posterior a la filmación; nuestra gloria es, pues, relativa y momentánea, mientras que la gloria de Allah –el tasbih– es continua y absoluta. La interacción entre nafs-cuerpo-acción nos hace tomar la posición de personajes, produciendo en nosotros un gran apego hacia la actividad de las nafs y de los cuerpos; mientras que si en la interacción nafs-cuerpo-acción introducimos el elemento consciencia, se reducirá drásticamente ese apego y veremos la actividad de las nafs y de los cuerpos en tanto que espectadores.

La consciencia, como el espectador, observa y esa observación pone en movimiento las capacidades cognoscitivas de la nafs –el análisis, la reflexión, el razonamiento… Desde fuera, desde la butaca de la consciencia, podemos ver la actividad de las nafs, incluso de la nuestra propia, con claridad, desapego y una mayor objetividad –vemos y nos vemos.

El problema del libre albedrío desaparece cuando vivimos al nivel de la consciencia, ya que la acción ocurre fuera de ella y no nos toca, no nos afecta, sino como espectadores y no como personajes.

D-¿Cuál es la mil-lah de Ibrahim? El Tawhid absoluto. Ibrahim va directamente a la causa real. En su sistema pedagógico lo primero es entender que Allah es la causa real de todos los fenómenos y de todos los procesos. Ese es el significado de la ilah illa Allah. Después vienen las causas aparentes –sistema profético… Muhammad rasul Allah. En otro sistema pedagógico se puede llegar a la causa real a través de las causas aparentes, pero el resultado será el mismo. Esto es lo que Ibrahim pide a su pueblo –que crean en la causa real:

(4) Tenéis un hermoso ejemplo en Ibrahim y en los que se mantenían firmes con él, cuando le dijeron a su gente: “Nada tenemos que ver con vuestra forma de actuar ni con lo que
adoráis fuera de Allah. Renegamos de vosotros. Habrá enemistad y odio
entre nosotros hasta que creáis solamente en Allah.”…
Sura 60 – al Mumtahanah

El pueblo de Ibrahim, como la mayoría de la gente, no ve, sino causas aparentes, y desde estas les resulta muy difícil o imposible pasar a la causa real, y ello les lleva irremisiblemente a la idolatría. Ibrahim no puede abandonar su sistema pedagógico, pues para él, al contrario que para su pueblo, lo evidente, lo inmediato incluso, es la causa real:

(78) El que me creó y me guía. (79) El que me sustenta (80) y me cura cuando estoy enfermo. (81) El que me hará morir y luego me devolverá a la vida.
Sura 26 – ash Shuara

Esta es la mil-lah de Ibrahim, el Tawhid absoluto. Allah es la causa real de mi curación y las medicinas que tomo, el régimen alimenticio que sigo… son las causas aparentes.

Es la misma idea expresada por boca de Yaqub:

(67) Y añadió: “¡Hijos míos! No entréis por una sola puerta, entrad por puertas distintas. Mas de nada os servirán mis consejos frente a la voluntad de Allah. Suya es la soberanía. A Él me encomiendo y a Él se encomiendan los que en Él confían.”
Sura 12 – Yusuf

Yaqub tiene plena consciencia de que todo está predestinado en la voluntad de Allah, pero descendiendo al nivel de las causas aparentes, les da un consejo porque como ya hemos visto nosotros somos espectadores (sólo vemos la causa real) y personajes al mismo tiempo (sólo vemos las causas aparentes). Yaqub no puede dejar de actuar siguiendo las causas aparentes, ya que los personajes no pueden dejar de actuar y de realizar su papel:

(68) … pues el consejo que les dio fue únicamente para satisfacer el deseo interno que Yaqub tenía de dárselo. En verdad que había adquirido plena comprensión del conocimiento que le habíamos enseñado. Sin embargo, la mayoría de los hombres –nas– no son conscientes de ello.
Sura 12 – Yusuf

La fórmula sigue estando clara:

consciencia activada – nivel causa real + nivel causas aparentes = posición existencial correcta

Un día u otro, el rollo de película se volverá a enrollar en el proyector hasta una nueva proyección, mas todo quedará guardado en la memoria absoluta, en los estantes de la filmoteca. Nada se puede perder.

(70) Él es Allah, no hay ilah, sino Él. Él es el Alabado desde el principio hasta el fin. Suyo es el juicio. A Él habréis de volver.
Sura 28 – al Qasas

ARTÍCULO XII – EL QARIN

art12

LAS ALEYAS CORÁNICAS EN LAS QUE SE MENCIONA EL TÉRMINO IBLIS

El término “qarin” -قرين- aparece en el Qur-an, en el texto revelado al profeta Muhammad (s.a.s) 6 veces en 4 suras. A pesar de ello, ha pasado desapercibido para la mayoría de los musulmanes que leen el Qur-an en otra lengua que el árabe. A continuación citamos las aleyas en las que se menciona este término:

وَالَّذِينَ يُنفِقُونَ أَمْوَالَهُمْ رِئَاء النَّاسِ وَلاَ يُؤْمِنُونَ بِاللَّهِ وَلاَ بِالْيَوْمِ الآخِرِ وَمَن يَكُنِ الشَّيْطَانُ لَهُ قَرِينًا فَسَاء قَرِينًا

(38) Los hay que dan de su riqueza para que los vea la gente, pero no creen en Allah ni en el último día. Quien tenga al shaytan por amigo íntimo (qarin) que sepa que ha tomado por amigo a un mal compañero (qarin).
Qur:an4 – anNisa

قَالَ قَائِلٌ مِّنْهُمْ إِنِّي كَانَ لِي قَرِينٌ

(51) Dirá uno de ellos: “Yo tenía un compañero inseparable(qarin)
Qur-an37 – as Safat

وَمَن يَعْشُ عَن ذِكْرِ الرَّحْمَنِ نُقَيِّضْ لَهُ شَيْطَانًا فَهُوَ لَهُ قَرِينٌ

(36) A quien se aleja del recuerdo de El Rahman le enviamos un shaytan que se convierte en su amigo íntimo –qarin.
Qur-an43 – azZujruf

حَتَّى إِذَا جَاءَنَا قَالَ يَا لَيْتَ بَيْنِي وَبَيْنَكَ بُعْدَ الْمَشْرِقَيْنِ فَبِئْسَ الْقَرِينُ

(38) hasta que llega a Nosotros, y dice: “¡Ay de mí! ¡Ojalá hubiera entre tú y yo la distancia de los dos orientes! ¡Qué mal compañero! –qarin
Qur-an 43 – azZujruf

وَقَالَ قَرِينُهُ هَذَا مَا لَدَيَّ عَتِيدٌ

(23) Y dirá su qarín: “Este es el que yo tenía a mi cargo.”
Qur-an50 – Qaf

قَالَ قَرِينُهُ رَبَّنَا مَا أَطْغَيْتُهُ وَلَكِن كَانَ فِي ضَلالٍ بَعِيدٍ

(27) Dirá su qarín: “¡Señor nuestro! No fui yo quién le llevó a la rebeldía, sino que era él quien estaba en un profundo extravío.”
Qur-an50 – Qaf

En cuanto a las transmisiones del Profeta Muhammad (s.a.s) solamente hemos encontrado un hadiz sahih en Muslim, que es el que citamos a continuación. En el texto vemos que uno de los transmisores –Sufian– añade: “ni uno de los malaikah como qarin.” Sufian es considerado por los conocedores de la ciencia del hadiz como fiable, sin que haya en su biografía ningún elemento dudoso. No obstante, es el único en la cadena de transmisores que añade esta frase.

عن عبد الله بن مسعود قال قال رسول الله صلى الله عليه وسلم: ما منكُم من أحدٍ إلَّا وقد وُكِّلَ بهِ قرينُهُ منَ الجنِّ . قالوا : وإيَّاكَ يا رسولَ اللَّهِ ؟ قال : وإيَّايَ إلَّا أنَّ اللَّهَ أعانَني علَيهِ فأسلَمَ فلا يأمرُني إلَّا بخيرٍ . غيرَ أنَّ في حديثِ سفيانَ . وقد وُكِّلَ بهِ قرينُهُ منَ الجنِّ ، وقرينُهُ منَ الملائكةِ (رواه مسلم)

Se ha transmitido de AbdullahbinMas’ud que dijo: “Dijo el mensajero de Allah, sobre él la paz y las bendiciones: ‘No hay de entre vosotros uno solo que no tenga un yin como su qarin.’ Dijeron: ‘¿Incluso tú, mensajero de Allah?’ Dijo: “Incluso yo, pero Allah me ha apoyado contra él y lo ha hecho musulmán, de modo que sólo me ordena el bien.’” En la transmisión de Sufian: “…que no tenga un yin como qarin ni uno de los malaikah como qarin.” (Muslim)

No obstante, el matn, el texto propiamente dicho, nos parece correcto en cuanto al significado. Podía haber sido parte del hadiz del mensajero de Allah (s.a.s) que sólo él recordó. A lo largo de este artículo iremos viendo más en detalle las implicaciones de esta añadidura.

En las aleyas arriba mencionadas aparece el término “qarin” como un elemento externo y ajeno a la nafs, si bien forma parte de los programas existenciales con los que ésta tendrá que debatirse en su lucha por alcanzar la salvación y el triunfo final.

En este sentido, el texto añadido de Sufian se adecua perfectamente con la imagen de un escenario existencial como el campo de batalla en el que combaten las fuerzas del bien y del mal, los yin, los shayatin y los malaikah. Para que las nafs puedan interaccionar con los elementos externos a ellas–con los programas existenciales que activan determinados resortes o facultades, proyectan escenarios virtuales, obnubilan o desactivan funciones específicas– la consciencia debe iluminar todos esos elementos de forma que las capacidades cognoscitivas que operan en el fuad sean capaces de elegir correctamente entre las opciones que los agentes del mal, los shayatin, y los agentes del bien, los malaikah, les presentan.

El material del que están constituidas las nafses la fitrah y su estructura básica es la aceptación de que Allah el Altísimo es su Señor y creador.

(30) Así pues, mantente firme en el Din como hanifafitrah en la que Allah ha creado a los hombres –nas.
Qur-an 30 – arRum

Sin embargo, cuando estas entidades se manifiestan en dunia tomando un cuerpo de barro, entran de lleno en el escenario existencial que se ha preparado para ellas. Entran en relación con elementos venenosos y negativos, así como con elementos positivos y divinos. El estanque de su memoria se va llenando con el input, la información y los programas existenciales, que le llegan a través de numerosos circuitos. No obstante el mecanismo de análisis de ese input está condicionado por la interpretación de los shayatin y la de los malaikah. En este caso se trata de un susurro interior que llega a la nafsy es expuesto por la consciencia. Otro de los circuitos del input y de su interpretación son los aliados externos, hombres y yin, de los shayatin y los de la órbita divina, hombres y malaikah. Veamos las siguientes aleyas:

(42) Sabe que enviamos a las comunidades que hubo antes de la tuya mensajeros y que las castigamos afligiéndolas con el infortunio para que suplicaran con humildad. (43)¡Por qué no lo hicieron cuando les llegó la aflicción! Sus corazones en cambio se endurecieron y el shaytan hizo que les parecieran hermosas y loables sus obras.
Qur-an6 – al An’am

En la mayoría de los casos, como en éste, el susurro viene del qarin interno y de los consejos que la nafs recibe del exterior a través de amigos que, unos conscientemente y otros llevados por su propia negligencia, le incitan a seguir con todo aquello que le va a llevar a la perdición. En vano los malaikah intentarán corregir su actitud. La subjetividad humana es la gran baza del shaytan. Sin la objetividad divina plasmada en el Qur-an revelado al profeta Muhammad (s.a.s) y en el sistema profético, el hombre no puede encontrar el camino, y se dirige a un extravío cada vez más lejano:

(36) A quien se aleja del recuerdo de El Rahman le enviamos un shaytan que se convierte en su amigo íntimo –qarin.
Sura 43 – az Zujruf

Hay, pues, una relación directa entre los shayatin y los kafirún, los encubridores en todas sus formas. No puede haber una tercera vía –el Din de Allah nos va poseyendo y va penetrando en todas las actividades de nuestra vida coloreándolas de la objetividad divina, o es nuestro qarin convertido en shaytan quien nos dirige y nos vela de la rahmah de Allah.

(23) Y dirá su qarín: “Este es el que yo tenía a mi cargo.”
Qur-an 50 – Qaf
(27) Dirá su qarín: “¡Señor nuestro! No fui yo quién le llevó a la rebeldía, sino que era él quien estaba en un profundo extravío.”
Qur-an50 – Qaf

En estas dos aleyas de la sura Qaf se muestra claramente que el qarin es una entidad viva independiente sujeta a juicio y merecedora del jardín o de yahannam. Fijémonos en la aleya que sigue a la 27 que acabamos de leer:

(28) Dirá: “No discutáis ante Mí, pues en verdad que os lo había advertido antes de que ocurriera.
Qur-an50 – Qaf

Tanto el insan como el yin tratan de justificarse ante su Señor echándose las culpas uno al otro, pero el tiempo de rectificar, de arrepentirse, de enmendar su conducta, ha terminado –ambos serán arrojados a yahannam.

Por otra parte, en la aleya 23 de esta misma sura se expone el sistema de interacción entre los hombres y los yin: “Este es el que yo tenía a mi cargo.” Todos tenemos un yin interior que actúa como nuestro amigo más íntimo –no le interesa, sino divertirse, disfrutar, satisfacer todos sus deseos. Tiene la psicología de un niño –es caprichoso y, por lo tanto, amoral. Odia los principios, los valores, las normas, excepto si eso le puede llevar a tener más poder –Adam traicionó su pacto con su Señor y se dejó seducir por Iblis a cambio de un inmenso poder:

(120) Pero le susurró el shaytan y le dijo: “¡Adam! ¿Quieres que te indique el árbol de la inmortalidad y de un dominio que no se extinguirá jamás?”
Qur-an20 – Ta Ha

El qarin traiciona siempre la simbiosis que tiene con el hombre. Si éste posee poderosas capacidades cognoscitivas, su qarin se vuelve receloso y vago, actuando como un lastre que le impide desarrollar grandes proyectos que beneficien al Din de Allah, o bien las utiliza para servir a los intereses de Iblis. Si, por el contrario, sus capacidades cognoscitivas son más bien precarias, su qarin le incitará a meterse en aventuras que sobrepasen sus fuerzas, desbaratando y arruinando su vida –no sólo la vida de este mundo, sino también la de Ajirah:

(38) hasta que llega a Nosotros, y dice: “¡Ay de mí! ¡Ojalá hubiera entre tú y yo la distancia de los dos orientes! ¡Qué mal compañero! –qarin
Qur-an43 – azZujruf

Cuando nos entra el temor ante alguna propuesta del qarin, éste nos tranquiliza con argumentos que parecen sólidos y correctos –Iblis, a través de sus qarin, siempre nos induce al mal desde la derecha, con palabras buenas que pretenden llevarnos al camino de rectitud. No obstante, si ve que sus argumentos no convencen al hombre que le alberga, comenzará a desarrollar la estrategia de la víctima, a lamentarse, a lloriquear, hasta que al fin se rinda el hombre y acepte la propuesta del qarin, quien le tranquilizará con las siguientes palabras: “Si mi propuesta resulta ser correcta, deberás hacerme algún regalo, alguna concesión; si, por el contrario, no es correcta, nunca más volveré a hacértela y sólo te propondré acciones de bien que te llevarán al camino de rectitud.” Con estas palabras en mente, el hombre se irá hundiendo en las arenas movedizas que ya le circundan y le inmovilizan –ni que decir tiene, que horas más tarde el qarin volverá al ataque con una propuesta similar o aún peor.

¿Cómo podrá contrarrestar el susurro del qarin quien no tiene a su disposición la objetividad de Allah?

Volvamos de nuevo al texto del hadiz. En él encontramos una enseñanza muy importante –en contra de lo que afirman la mayoría de los sufís, el trabajo que debemos llevar a cabo no es el de “matar” al qarin, pues forma parte integrante de la entidad “hombre”. Nuestra tarea, con la ayuda de Allah, es la de hacerle musulmán, sometido a la voluntad de Allah y, de esa forma, no sólo nos ordenará acciones de bien, sino que será nuestro más fiel guardián, el activador de la alarma cuando la nafs,atraída por los qarin externos, se vaya alejando del recuerdo de El Rahman.

Ya tenemos los elementos de los dos escenarios existenciales:

PRIMER ESCENARIO: La nafs se debate en feroz lucha contra su qarin –un shaytan del ejército de Iblis. Su única arma es la subjetividad y ello hace que poco a poco deje de distinguir entre ésta y el susurro de Iblis. Al final de la batalla la nafs está unificada con su qarin.

(51) Dirá uno de ellos: “Yo tenía un compañero inseparable (qarin) (52)que solía decir: “¿De verdad crees en eso? (53)¿Acaso nos van a pedir cuentas cuando estemos muertos y seamos Tierra y huesos?”
Qur-an37 – as Safat

Ha llegado el día de la verdad, el día en el que todos los velos sean retirados y cada uno vea su realidad, sin que pueda alegar nada a su favor:

(22) Vivías despreocupado de esta realidad y ahora te hemos retirado el velo y tu vista, hoy, es penetrante.
Qur-an50 – Qaf

Tu vista, hoy, penetra, atraviesa los engaños con los que tu qarin te velaba la realidad. ¿Mas debemos considerar que fuiste víctima de ese malvado qarin?

(27) Dirá su qarín: “¡Señor nuestro! No fui yo quién le llevó a la rebeldía, sino que era él quien estaba en un profundo extravío.”
Sura 50 – Qaf

Todo ser humano, toda nafs, tiene en su haber las herramientas necesarias para desentrañar las perfidias del qarin y llevarle al Islam con la objetividad divina.

(28) Dirán: “Nos embaucasteis, sugiriéndonos lo que parecía bueno.” (29) Les responderán: “¡No, no fue así! La realidad es que vosotros no erais creyentes. (30) No teníamos ninguna autoridad sobre vosotros; ninguna, pero estabais en continua rebeldía.
Qur-an37 – as Saffat

La rebeldía a la que nos lleva la arrogancia es la verdadera causa de nuestra lejanía del recuerdo de El Rahman, no nuestra incapacidad o nuestra deficiencia.

SEGUNDO ESCENARIO: La nafs se debate contra un qarin que quiere llevarle a la perdición –le induce al mal con los más hipócritas argumentos:

Qarin-No creo que haya mejor forma de acabar con las guerras que la de unirse todas las naciones en una sola organización con capacidad ejecutiva como la que tiene la O.N.U.

Nafs-Sin embargo, yo no veo esa unidad. Hay un club selecto que es el que decide todos los asuntos al margen de lo que piensen el resto de países.

Q-Es necesario. No nos engañemos con sentimentalismos pseudodemocráticos. Hay países que tienen más responsabilidad que otros y que, por lo tanto, deben tener más poder, más peso a la hora de incidir en los asuntos. Si recuerdas el incidente, ya lo dijo Trump: “shitholecountries” –“una pocilga de países.” No debió decirlo, claro, pero todos estuvieron de acuerdo, incluso los de la pocilga. Seamos realist…

N-A lo que me refiero es a qu…

Q-Yo sé a lo que te refieres, pero la cuestión aquí es que te han elegido para un importante puesto en las Naciones Unidas, y no lo puedes rechazar.

N-¿Por qué no? Odio esa institución.

Q-Todos la odiamos, pero es una plataforma ideal para cambiar el curso de los acontecimientos. Desde dentro podrás mejorar las cosas. Desde fuera sólo podrás despotricar.

N-¿Cómo voy a cambiar nada? Eso es una ilusión, un espejismo, un…

Q-De acuerdo. Míralo de esta forma –desde niño soñabas con ser rico para ayudar a los pobres y favorecer proyectos sociales. ¿Recuerdas tus plegarias? ‘Señor mío, hazme rico para que pueda servir a mis semejantes.’ Ahora tienes la oportunidad de hacerlo. Con el sueldazo que vas a tener podrás ayudar a los indigentes de Bruselas, a las viudas de Holanda y a los parados de Dinamarca.

N-Sí, eso es verdad. Sería una forma de realizar mi sueño infantil.

Q-Ni lo dudes. Ahora escríbeles agradeciéndoles la oferta y confirmando tu aceptación del cargo.

N-Tienes razón. Voy a escribirles ahora mismo.

Q-Ya verás lo bien que lo pasamos.

No obstante, aquella euforia adolecía de una cierta angustia. Había otra voz, mucho más tenue que la del qarin que le alertaba de que se estaba metiendo en la boca del lobo. Pero su qarin tenía muchas cartas que echar sobre la mesa antes de perder la partida. Cinco años más tarde nuestra nafs, nuestro hombre, vivía en la abundancia,rodeado de privilegios y de un fabuloso sueldo.

N-Llevo cinco años en el cargo, pero mi sueño infantil sigue sin verse realizado.

Q-Deja de soñar infantilmente. Sueña a lo grande. Es tu derecho. Lo mereces. ¿Quieres que te diga quiénes son los pobres, los desvalidos, los desposeídos…? ¿Quieres que te hable de los proyectos sociales, de la humanidad? Olvídalos a todos. Tienen alma de esclavos. Quieren engañarte con sus ideales, clavarte sus dientes de chacal.

N-Entonces, si eso es así, qué demonios hago en este cargo.

Q-¿Pero es que no oyes los rumores?

N-Algo me ha llegado.

Q-¡Algo te ha llegado! Ya, ya. Está en boca de todos que tú vas a ser el próximo ministro de exteriores. Desde ese cargo sí que vas a poder cambiar el mundo. Y te diré algo más, después de unos años cogiendo experiencia, lo que te espera es la presidencia, el mundo a tus pies.

N-No hay que exagerar. Paso a paso. Desde luego, hay mucho que hacer. No creas, tengo mis propias ideas, proyectos, estrategias…

Q-Hay que ponerse manos a la obra.

Tres años más tarde ya era ministro de ex. Y seguía sin ver realizado su sueño infantil ni ninguno de los nuevos sueños.

N-He caído en la trampa, en tu trampa, en la trampa del poder, de la soberbia. He perdido años de mi vida, los mejores. Pero he descubierto algo muy importante –para ayudar a los demás no hace falta ser rico ni poderoso.

Q-De acuerdo. ¿Qué es lo que hace falta según tú para ayudar a los demás?

N-Llegar a ser instrumento de Allah el Altísimo. Sólo Él tiene el poder.

Q-No, no es eso. Tu problema es que te da miedo el poder. ¿Cómo entonces vas a ser un instrumento de Allah? Es Él Quien te ha colocado en el cargo que detentas y ahora, por temor, le pides que te haga Su instrumento. Sigue adelante. Tú puedes.

Aquella arenga hizo su efecto en el confuso corazón de nuestro hombre. No llegó a ser presidente, pero entró en contacto con una de las corporaciones más poderosas del mundo. Ya no había escrúpulos que valieran. Su qarin había dejado a un lado la diplomacia psicológica.

N-Se llaman TriumpCorporation, pero son un puñado de mafiosos asesinos. ¿Qué hago yo dentro de este grupo? Yo no soy como ellos ni anhelo lo que ellos tanto anhelan.

Q-Otra vez el temor a lo grande, a lo poderoso, a lo que subyuga.

N-Yo no quiero subyugar a nadie.

Q-Entonces te subyugarán a ti, a nosotros. Ahora no podemos dar marcha atrás. Si no eres tú, será otro quien ocupe tu lugar. La rueda no puede dejar de girar. Ahora puedes vengarte de los que antes trataron de humillarte. ¿Recuerdas? Te dejaron un montón de veces en la estacada.

N-Sí, cada día vienen a mi memoria aquellas escenas de escarnio… Pero no, no quiero vengarme de ellos. Tienes razón cuando dices que me puede el temor, pero no es a los hombres a los que temo, sino a mi Creador. Al juicio que nos espera a todos.

Q-Juan tiene razón. Deberías escucharle más. Se ríe de tus supersticiones.

N-¿Qué supersticiones?

Q-Esas que te atormentan día y noche –que si vamos a resucitar cuando seamos polvo y comparecer ante bla, bla, bla. Todo eso es imposible. Son supersticiones, leyendas, pajas mentales de curas y rabinos. Eres joven y poderoso. Veamos tus ideas y tus proyectos.

A punto de firmar uno de los contratos más fabulosos de la historia, tuvo una visión en la que presenciaba el escenario final. Comenzó a llorar y a pedir perdón a su Señor, El Misericordioso, hasta que las lágrimas limpiaron su corazón. Rompió el contrato y se dirigió a un mesyid para ofrecer la salah. Al cruzar la calle no vio un coche que venía a toda velocidad en dirección contraria, y le arrolló, matándole:

(51) Dirá uno de ellos: “Yo tenía un compañero inseparable (qarin) (52)que solía decir: “¿De verdad crees en eso?  (53)¿Acaso nos van a pedir cuentas cuando estemos muertos y seamos tierra y huesos?”
Qur-an37 – as Safat

La lucha contra el qarin interior es más dura que la lucha contra el qarin exterior, pero ambas forman parte del escenario existencial.

Nuestra primera tarea es descubrir a nuestro qarin interior, con el que mantenemos miles de diálogos cada día. Este qarin no siempre es un malvado shaytan. A veces es un yin que quiere pasarlo bien y ve en el Islam una cortapisa a sus deseos. Sin embargo, podemos demostrarle con nuestra vida que está equivocado, podemos hacerle ver que si nos acompaña en nuestra adoración a Allah el Altísimo, se sentirá mejor, pues habrá acabado la guerra entre los elementos que quieren seguir el mal y los que quieren seguir el bien. Habrá paz, claridad, felicidad y firmeza en los pasos que demos en este mundo. Es posible neutralizar sus inclinaciones a la negligencia espiritual e, incluso, con la ayuda de Allah el Altísimo, hacerle musulmán, hacer que nos acompañe en nuestra adoración y que sea un elemento positivo y de refuerzo en nuestras vidas.

La segunda tarea es eliminar toda relación con qarin externos que trabajen para Iblis o sean ignorantes, ya que los qarin internos y externos interactúan entre ellos resultando el combate existencial mucho más duro. Si cortamos la influencia externa maligna, el qarin interno se debilitará a nuestro favor y nos resultará más fácil convencerle de que es mejor para él seguirnos en nuestro sometimiento al Creador de todas las cosas.Sin embargo, si nosotros mismos nos alejamos del Din de Allah y de Su recuerdo, el qarin que obtendremos será cada más un experto soldado de Iblis. Cada vez más nos resultará difícil luchar contra él.

Incluso si el texto añadido de Sufian en el hadiz del mensajero de Allah (s.a.s) no forma parte del texto original, está claro que también tenemos ayuda positiva de elementos o entidades exteriores a la fitrah –tenemos en el Qur-an revelado a Muhammad (s.a.s) la objetividad absoluta de Allah el Altísimo, tenemos a los creyentes sinceros, tenemos el recuerdo del sistema profético y tenemos a los malaikah que prometieron apoyarnos y ayudarnos mientras estuviésemos en la vida de este mundo:

(31) Os hemos acompañado en la vida de este mundo y os acompañaremos enAjirah, donde tendréis todo cuanto deseéis, y todo cuanto pidáis (32) –agasajo de El Perdonador, de El Compasivo.”
Qur-an41 – Fussilat

Si hacemos confluir las aleyas sobre el qarin que ya hemos mencionado con las que tratan del mundo de los yin, veremos que hay una estrecha relación entre el dominio insan y el dominio yin y shayatin.

Los yin son entidades creadas de fuego o de un tipo de fuego:

(26) Hemos creado al hombre –insan– a partir de un molde de arcilla seca extraída de una masa de lodo. (27) Ya antes habíamos creado a los genios de un fuego del samum.
Qur-an15 – al Hiyr

Sin embargo, no se trata de que sean llamas u hogueras, de la misma forma que el insan está creado de barro, pero cuando observamos nuestro cuerpo no vemos que esté formado de tierra mezclada con agua. Sin embargo, cuando analizamos su composición encontramos las mismas substancias que en la tierra y el agua –hierro, calcio, fósforo, sulfuro… oxígeno e hidrógeno. Este hecho nos lleva a concluir que los cuatro elementos básicos de la creación –agua, tierra, fuego y aire– pueden manifestarse en muy diferentes estados.

Al mismo tiempo, los yin son la otra entidad aparte del insan provista de consciencia y de capacidades cognoscitivas y, por lo tanto, es responsable también ella de sus actos y por ellos recibirá el galardón del jardín o el castigo de yahannam.En próximos artículos se explicará más en detalle la creación del insan, su estancia en el jardín, su relación con Iblis y los yin, así como el inicio de los sistemas profético y chamánico.

Por otra parte, los shayatin son elementos venenosos que trabajan para Iblis, son sus secuaces, y se encuentran entre los insan y los yin:

(112)Para cada profeta hemos dispuesto shayatin de entre los hombres y los yin que son sus enemigos y se inspiran unos a otros palabras adornadas de engaño. Si esa fuera la voluntad de Allah, no lo harían. Déjalos con las falsedades que forjan (113) para que los corazones de quienes no creen en Ajirah las escuchen, les seduzcan y les hagan obrar con maldad.
Qur-an6 – al An’am

Estas entidades venenosas forman parte integrante del escenario existencial. Actúan como separadores entre los encubridores y los creyentes: “para que los corazones de quienes no creen en Ajirah las escuchen, les seduzcan y les hagan obrar con maldad.” Es decir, son uno de los instrumentos que Allah el Altísimo utiliza para llevar a los encubridores a yahannam. Los creyentes, en cambio, siguen la objetividad divina contenida en el Qur-an revelado al profeta Muhammad (s.a.s) y la sabiduría que transporta el sistema profético. Todo aquel que se aleja de este camino entra, lo quiera o no, en la órbita de los yin:

(128) El día en que los reúna a todos se dirá al grupo de yin: “¡Yin! Lograsteis seducir a muchos seres humanos.” Dirán sus secuaces de entre los hombres: “¡Señor nuestro! Disfrutamos asociándonos con ellos y nos beneficiamos unos de otros. Hoy el plazo que nos diste ha terminado.”
Qur-an6 – al An’am

Son muchos, hoy, los que niegan que haya una conspiración universal y toman la cándida posición de los que afirman que los acontecimientos se producen por pura espontaneidad. Sin embargo, esta aleya como muchas otras dice lo contrario –Iblis utiliza a los hombres y a los yin para corromper las sociedades y alejar a sus miembros del camino de rectitud:

(142) Y de entre los animales de ganado disponéis de los que os sirven para llevar la carga y para montar en ellos, y de otros obtenéis diversas utilidades. Comed de aquello con lo que Allah os provee y no sigáis los pasos del shaytan –vuestro enemigo declarado.
Qur-an6 – al An’am
(121)No comáis de aquello sobre lo que no haya sido mencionado el nombre de Allah, pues hacerlo es una abominación. El trabajo de los shayatin consiste en inspirar a sus secuaces para que polemicen con vosotros. Si les obedecierais, seríais de los idólatras.
Qur-an6 – al An’am

Hay, pues, una connivencia entre ellos. Sin duda que muchos elementos de los sistemas económicos y financieros que mueven hoy el mundo, así como la base misma de esos sistemas –la tecnología– son el resultado de esa buena relación entre los shayatin de entre los hombres y los yin.

(27) ¡Banuadam! Que no os induzca el shaytan a la rebelión como ya lo hizo con vuestros padres sacándoles del jardín y despojándoles de su vestimenta para que fueran conscientes de sus partes pudendas. Él y los de su tribu os ven desde donde vosotros no los veis. Hemos hecho a los shayatin aliados de los encubridores.
Qur-an7 – al ‘Araf

A raíz de esa connivencia se ha formado una nueva comunidad –shayatin de entre los hombres y shayatin de entre los yin. Juntos, en ese mutuo interés del que creen beneficiarse, van a tomar las riendas del mundo, lo van a dirigir desde los imponentes edificios de sus corporaciones:

(6) Algunos hombres de entre los humanos –insan– han buscado la protección de ciertos hombres de entre los yin, lo que no ha hecho, sino aumentarles su iniquidad.
Qur-an72 – al Yin

El término protección aquí hace referencia no tanto a que esos hombres de entre los yin sean guardaespaldas de algunos de los hombres de entre los insan, sino sus guías, sus consejeros. Este es el plan de Iblis y para llevarlo a acabo cuenta con sus ejércitos de shayatin entre los insan y los yin.

(39)Dijo: “¡Señor! Por haberme extraviado les haré ver lo falso verdadero y lo verdadero falso, y de esa forma los descarriaré a todos, (40)salvo a Tus siervos sinceros.”
Qur-an15 – al Hiyr
(61)Cuando ordenamos a los malaikah: “Servid a Adam,” todos aceptaron servirle, excepto Iblis. Dijo: “¿Serviré acaso a quien has creado de barro?”  (62) Y añadió: ¿Quieres que te muestre quién es ese al que has honrado por encima de mí? Si me das de plazo hasta el día del resurgimiento, me apoderaré de toda su descendencia, salvo de unos pocos.” (63) Dijo: “¡Vete! Quien de ellos te siga que sepa que yahannam será vuestra recompensa –abrumadora recompensa en verdad. (64) Susúrrale la rebeldía a quien puedas, cae sobre ellos con tu caballería e infantería, hazte socio en su riqueza e hijos y hazles promesas, pero las promesas del shaytan no son, sino engaños.
Qur-an17 – al Isra

Este acuerdo es el motor que mueve el escenario existencial. Allah el Altísimo ha permitido a Iblis apoderarse de todos los yin e insan que le sigan, sirviéndose de los medios que él elija para ello.

Podemos ahora preguntarnos: ¿Cuántos hombres, cuantos insan y yin se mantienen en el recuerdo de El Rahman? ¿Cuántos tienen certeza de Ajirah? ¿Cuántos caminan por la senda de rectitud? La respuesta puede ser deprimente, patética, pero lo que a nosotros nos interesa es entender que debido al extremadamente reducido número de individuos de entre los hombres y de entre los yin que pertenecen a esa elite espiritual que responde afirmativamente a nuestras preguntas, el mundo está inmerso en la más absoluta ignorancia y en todo tipo de perversiones –sociales, laborales, políticas, militares y familiares. La razón de este estado de cosas la encontramos en las siguientes aleyas:

(71) Pregúntales: “¿Deberíamos invocar, en vez de a Allah, a lo que no nos beneficia ni nos perjudica y volvernos sobre nuestros pasos después de que Allah nos ha guiado? ¿Deberíamos comportarnos como aquel al que los shayatin han seducido y va desorientado y confuso por el mundo, a pesar de que tiene amigos que le llaman a la guía…
Qur-an6 – al An’am
(83)¿Acaso no ves que hemos enviado shayatin contra los encubridores que les seducen al mal y les azuzan, de forma que no hay paz en ellos, sino ansiedad y nerviosismo?
Qur-an19 – Mariam

Este es el escenario que presenciamos en el mundo de hoy –ansiedad, nerviosismo, enfermedad y un profundo malestar:

(30)A unos los habrá guiado, y para otros se habrá confirmado el extravío. Ellos habían tomado a los shayatin como sus aliados en vez de a Allah, y creyeron que estaban guiados.
Qur-an7 – al ‘Araf

Pensaban que estaban guiados siguiendo los pasos de sus grandes aliados shayatin –los que les “aconsejaban” guardar suDinero en el banco, votar cada cuatro años, permitir sus guerras, negar Ajirah en favor de una cosmogonía más acorde con los últimos descubrimientos científicos… hasta que al final se encontraron con que todas esas propuestas no eran, sino engaños, fraudes del shaytan, de los shayatin. En la mayoría de los casos, el hallazgo les habrá llegado demasiado tarde.

Nuestra mejor defensa contra los ataques del shaytan y sus secuaces es la vigilancia constante y las súplicas al Todopoderoso para que nos libre de sus maquinaciones:

(68) Cuando veas que se meten en conversaciones en las que tratan sin ningún rigor Nuestras aleyas, apártate de ellos hasta que cambien de tema. Quizás el shaytan te distraiga, pero cuando caigas de nuevo en la cuenta de lo que están hablando, no sigas sentado con los infames.
Qur-an6 – al An’am
(97) Di: “¡Señor! En Ti me refugio de las sugestiones diabólicas de los shayatin, (98) y de que acudan a mí con su maldad.”
Qur-an23 – al Muminun

Los yin, pues, no son entidades de fábula o de cuento, sino criaturas reales y muchos de ellos son instrumentos, al igual que en el caso del insan, de Iblis para llevar a cabo su plan de perder al mayor número de ellos. Estaban a las órdenes de Sulayman y trabajaban para él. Le acompañaron en sus interminables viajes alrededor de la tierra, construyendo fabulosos templos, estatuas y todo tipo de edificaciones. Tenemos muchas de sus representaciones en pinturas rupestres, grabadas en piedras o pintadas en pieles o pergaminos. Eran criaturas fantásticas, voladores, trabajadores de una fuerza hercúlea que a veces eran visibles a los hombres. Muchos de ellos cayeron en la fitnah y los adoraron:

(100) Sin embargo, han hecho de los yin dioses que asocian con Allah, cuando ha sido Él Quien los ha creado.
Qur-an6 – al An’am
(41) Dirán: “¡Lejos estás en tu perfección de toda contingencia! Es a Ti a quien obedecemos, no a ellos. Era a los yin a los que adoraban, pues la mayoría creía en ellos.”
Qur-an34 – Saba

Un grupo de yin escuchó al Profeta Muhammad (s.a.s) recitar aleyas del Qur-an y acudió presto a llevar la buena nueva a los demás:

(1)Declara: “Se me ha inspirado que un grupo de yin estaba escuchando y han dicho: ´Hemos oído una recitación asombrosa. (2) Guía a la rectitud. Hemos creído en ella y no damos poder a otro que a nuestro Señor.
Qur-an72 – al Yin

Están entre nosotros y actúan a nuestro favor o en nuestra contra, dependiendo siempre de nuestra relación con El Rahman:

(50) Cuando dijimos a los malaikah: “Servid a Adam,” todos aceptaron servirle, salvo Iblis que era de los yin y se rebeló contra la orden de su Señor. ¿Vais entonces a apoyaros en él y en su descendencia en vez de apoyaros en Mí cuando ellos son vuestros enemigos? ¡Qué mal negocio el de los infames!
Qur-an18 – al Kahf
(14) Cuando se encuentran con los que creen, declaran: “Creemos,” pero cuando están a solas con sus shayatin, dicen: “Tened por seguro que somos de los vuestros. Tan sólo nos estábamos burlando.”
Qur-an2 – al Baqarah
(221) ¿Queréis que os revele sobre quien descienden los shayatin? (222) Descienden sobre todo malvado embustero (223) que les presta oídos. La mayoría de ellos mienten.
Qur-an26 – ashShu’ara

Todo hombre tiene un yin como su amigo íntimo, como su qarin, ya que éste habita en el ámbito más secreto de la nafs –ningún pensamiento, ningún deseo, ninguna intención escapa a su atenta mirada, a su aguda audición. Dependiendo de lo que Allah el Altísimo quiera para nosotros, este yin será un elemento positivo o negativo, pero incluso en el primer caso, su carácter infantil buscará siempre eludir cualquier responsabilidad, carecerá de determinación y buscará por todos los medios satisfacer sus caprichos a través de la nafs humana con la que irá estableciendo una relación simbiótica.

El qarin comienza a relacionarse con el insan que se le ha asignado cuando éste alcanza la adolescencia, cuando es consciente del sexo, cuando distingue entre el bien y el mal, cuando es capaz de arrepentirse y sentir remordimiento en su interior. Antes de la adolescencia, el elemento más influyente serán los padres y especialmente la madre. Por ello, el tramo existencial entre los 4 y 12 años es fundamental para que el insan desarrolle el iman y grabe a fuego en su nafs los valores de la fitrah y del Din de Allah. Hoy, ese tramo ha sido alterado por la cultura que empieza a cubrir a la fitrah ya desde el nacimiento a través de la televisión, de los ordenadores y los teléfonos celulares –escucha sonidos electrónicos y contempla imágenes trepidantes, lo que produce una perturbación nerviosa que se manifestará en una absoluta incapacidad de concentración. Al mismo tiempo, el hecho de que se mande a los niños a la escuela a una edad cada vez más temprana agrava la influencia cultural en detrimento de la influencia familiar y maternal.

Una vez alcanzada la adolescencia, el qarin comienza a relacionarse con la nafs que se le ha asignado. Ya hemos visto en el párrafo anterior que incluso cuando el qarin es un elemento positivo, debe haber un proceso educativo que le haga abandonar su carácter infantil y adecuarlo a la seriedad que exige el conocimiento –existe yahannam y esa pueda ser nuestra morada eterna si no actuamos con rectitud en la vida de este mundo. Como una gracia inmensa de Allah el Altísimo, como se narra en el hadiz del mensajero de Allah (s.a.s), podemos lograr incluso que se haga musulmán y sea para nosotros un factor positivo y actuante en favor de nuestra salvación.

Así pues, el qarin puede ser o bien un receptor de las sugestiones maléficas de los shayatin con las que Iblis tratará de perder a las nafs humanas, o bien un agente repulsivo de esas mismas sugestiones satánicas, advirtiéndonos de su procedencia.

Al mismo tiempo, el qarin puede ser un shaytan que actúa a través de la nafs en favor del plan de Iblis, y de esa forma nos convertimos en shayatininsan, ya que en este caso somos conscientes de estar trabajando para él.

Por lo tanto, hay hombres influenciados negativamente por su qarin que viven en una absoluta confusión, y hay hombres que han hecho de su qarinshaytan su aliado, su asociado en este mundo, convirtiéndose así en shayatin de entre los insan.

La secuencia existencial podría ser la siguiente: Iblis era de los yin y como Adam en el caso de los insan fue elegido su imam, su dirigente en dunia, pero se reveló contra el proyecto insan y aceptó la perdición eterna a cambio de poder desviar a los hombres del camino de rectitud y demostrar así que él es superior al hombre y que es el hombre quien debería servirle. Hasta el momento del acuerdo con Allah el Altísimo, Iblis es una entidad viva, real,un yin al que se ha dado preminencia y se le ha igualado a los malaikah en la tarea de servir al insan. Sin embargo, a partir de ese acuerdo, Iblis desaparece como tal, se transforma y reaparece como shaytan convertido en“el susurro” que actuará sobre la nafs humana a través de su qarin. Ya en el jardín, es shaytan, no Iblis, quien le susurra a Adam, le incita a la rebelión y le convence para que coma del árbol del que le han prohibido comer. De entidad real y viva, Iblis se convertirá en una fuerza o energía que activará la parte de la nafs humana que se inclina hacia el mal.

(128) … En su nafs alberga el hombre la avaricia, pero si mostráis generosidad y temor, sabed que Allah tiene el registro completo de todas vuestras acciones.
Qur-an4 – anNisa
(30) Su nafs le facilitó la decisión de matar a su hermano –y lo mató, perdiéndose a sí mismo.
Qur-an5 –Maidah
(53) No digo que sea inocente, pues es cierto que la nafs incita al mal, salvo cuando la rahmah de mi Señor lo impide.
Qur-an12 – Yusuf

Esta fuerza, este shaytan, este, podemos decir, concepto, actuará a través de sus ejércitos de shayatin (plural de shaytan) de entre los hombres y de entre los yin.

El término “shaytan” -شيطان- actúa como participio activo del verbo shatana -شطن- que significaestar distante, remoto, la morada está en un lejano lugar, distante. Y por ello también significa estar lejos de la verdad, estar lejos de la rahmah de Allah, darse la vuelta, cambiar de dirección. Algunos gramáticos, sin embargo, lo hacen derivar del verbo “shata” -شاط- de -شوط-o de -شيط- en este caso se podrían añadir los siguientes significados, no valer nada, ser nulo, vacío, arder, hacer arder, inclinarse, todos ellos significados que definen bien el concepto de shaytan. Iblis se va, se aleja de la tarea que se le ha encomendado, se rebela y de esta forma pierde todo su valor, todo su honor. Lo que queda es su susurro, el shaytan, los shyatin, los hombres y los yin que a partir de ahora trabajarán para él.

Algunos aspectos de este artículo se tratan con mayor detalle en el artículo XVII y en el cuadro C3.

ARTÍCULO XI – FIQH Y MILLAH

art11

El fiqh marca los límites de lo prohibido, los límites que Allah el Altísimo ha establecido para sus siervos y, en este sentido, la mil-lah corrobora el espacio resultante como el ámbito de actuación para el hombre. Por otro lado, sin embargo, el fiqh establece igualmente lo permitido, aquellos actos contra los cuales Allah Todopoderoso no ha decretado una prohibición expresa. Este es el campo de actuación de la mil-lah; aquí es donde rectifica, delimita y explica al fiqh.

Dicho de otra manera, el fiqh es taqlid (imitación), mientras que la mil-lah es iytihad (investigación).

El fiqh es taqlid en el sentido que ordena lo que se puede hacer, lo que se debe hacer y lo que no se debe hacer, estableciendo los castigos y las recompensas para las trasgresiones y el cumplimiento respectivamente. El fiqh nos dice que está prohibido consumir bebidas alcohólicas, y nosotros le seguimos y, por lo tanto, le obedecemos, sabiendo que, si no lo hacemos, si trasgredimos este límite marcado por el fiqh, seremos castigados en esta vida (suponiendo que ingiramos dicha bebida alcohólica en público) y en la Otra.

La mil-lah, por su parte, investiga si lo permitido, llevado a la práctica de forma amplia y continuada, puede, en última instancia, sacarnos de los límites decretados por Allah y recogidos por el fiqh o, al menos, acercarnos peligrosamente a ellos, ya que estar cerca de lo prohibido es lo mismo que estar seducidos por él, y la seducción suele llevar a la ejecución del acto:

(19) Y tú, Adam, habita con tu grupo en el Jardín y comed de donde queráis, pero no os acerquéis a este árbol, pues os perderíais víctimas de vuestra rebeldía.
Sura 7 – al ‘Araf

Allah el Altísimo, en Su Misericordia, les ha dado la clave para protegerse de la tentación al decirles: “…no os acerquéis…, ya que acercarse a lo prohibido significa perder la fuerza de voluntad que nos permita oponernos al susurro que incita a la rebeldía. Acercarse significa aquí “comer”, caer en lo prohibido. Las palabras con las que Allah el Altísimo se dirige a Adam y a su pareja son palabras de mil-lah y no de fiqh.

En esta aleya tenemos resumido el proceso completo: Hay una permisión: “…y comed de dónde queráis…”; a continuación, hay una delimitación de esta permisión –hay un árbol del que no se puede comer. Y hay, finalmente, un juicio de mil-lah con una prohibición expresa: “pero no os acerquéis a este árbol, pues os perderíais víctimas de vuestra rebeldía.

Hay una clara diferencia de aproximación entre el fiqh y la mil-lah frente a cualquier acto permitido, ya que “acercarse” no está prohibido por el fiqh, pero sí por la mil-lah.

El fiqh es imitación, y es el escáner que analiza los actos en sí mismos y después emite juicios atendiendo a los juicios de los Textos (Qur-an y hadiz). La mil-lah, en cambio, estudia, investiga las consecuencias de los actos.

El fiqh nos da el análisis químico completo de una medicina, mientras que la mil-lah describe los efectos secundarios que pueden presentarse al ingerirla. De ahí que el fiqh sin mil-lah no sólo deja de guiar nuestros actos, sino que además puede alejarnos de la actitud correcta. Al leer el prospecto del fármaco en cuestión y ver la lista detallada de los efectos secundarios que puede provocar, así como su interacción con determinados metabolismos, decidimos no tomarlo, ya que vemos que el daño que puede causarnos en mayor que el daño que nos causa la enfermedad. Deberemos abstenernos de ese fármaco y buscar otra medicina sin esos efectos.

El fiqh nos dice que podemos tomar todo tipo de alimentos excepto la carne de cerdo, la carne de los animales muertos de forma natural, o por una caída, o por una cornada, así como la sangre. El resto de los alimentos nos están permitidos. La mil-lah, sin embargo, nos dice que la obesidad, que no sea causa de una enfermedad, es haram. Un hadiz mutawatir del Profeta Muhammad (s.a.s) ratifica lo que acabamos de decir:

المُؤمِنُ يَأكُلُ في مَعْيٍّ وَاحِدٍ والكَافِرُ يأكُلُ في سَبْعَةِ أَمْعَاءٍ

El creyente come para llenar un estómago (intestinos),

mientras que el kafir come para llenar siete estómagos (intestinos).

La mil-lah nos explica que la obesidad es el resultado de una forma de vida contraria a la sunnah del Profeta (s.a.s). Engordamos porque hemos dejado de ser activos, llevamos una vida sedentaria y desligada del recuerdo de Allah, lo que nos lleva a llenar ese vacío con la comida. La mil-lah no sólo nos dice que comamos poco, lo necesario, sino que analiza e investiga los alimentos para ver cuáles son los más apropiados, los más beneficiosos, los más nutritivos:

يَا أَيُّهَا الَّذِينَ آمَنُواْ كُلُواْ مِن طَيِّبَاتِ مَا رَزَقْنَاكُمْ وَاشْكُرُواْ لِلَّهِ إِن كُنتُمْ إِيَّاهُ تَعْبُدُونَ

(172) ¡Creyentes! Comed de las cosas buenas con las que os sustentamos
y agradeced a Allah si en verdad es a Él a Quien adoráis.
Sura2 – al Baqarah

De esta forma, la mil-lah, a través de la investigación, del iytihad, nos advierte de que tomemos lo mejor de la provisión de Allah. El fiqh nos permite comer naranjas y peras indistintamente, pero la mil-lah nos enseña que es mejor tomar los cítricos por la mañana y la fruta dulce por la tarde. Nos previene de tomar harina y azúcar refinados y nos aconseja sustituirlos por los integrales para evitar trastornos digestivos y no perder una parte importante de nutrientes.

La mil-lah va más allá de los aspectos individuales e investiga y emite juicios sobre determinadas actitudes que podrían tener una repercusión social. Así, el fiqh nos permite ver la televisión sin restricción específica de tiempo. Nos permite ver todo tipo de programas siempre que no aparezcan imágenes “prohibidas”. Sin embargo, la mil-lah no sólo censura y prohíbe que pasemos nuestro tiempo delante del televisor por toda la suciedad que va a entrar en nuestro corazón y que va a enturbiar las aguas del iman; no sólo censura y prohíbe que le dediquemos un minuto de nuestro tiempo a esos informativos y a esos programas “culturales” y “educativos” a través de los cuales se nos inocula la mil-lah judía. La mil-lah de Ibrahim y de todos los Profetas nos alerta de mirar esa caja satánica basándose en un principio de usul alfiqh –todo lo que separa a los musulmanes es malo, y todo lo que los une en el camino de Allah es bueno. La televisión no sólo separa a los miembros de la comunidad musulmana, sino también a los miembros de la propia familia. No tenemos tiempo para visitar a nuestros hermanos enfermos porque estamos viendo un partido de futbol, o un programa “muy interesante”. No tenemos tiempo de estudiar árabe con otros musulmanes porque preferimos ver una serie televisiva muy divertida. Tampoco tenemos tiempo de recordar escenas de la vida del Profeta o de sus compañeros con nuestros hijos o nuestras esposas porque todos estamos ocupados con nuestros programas favoritos. Por ello, la mil-lah emite el juicio de sustituir la televisión por el recuerdo de Allah, por el estudio y la colaboración con la comunidad de creyentes (ver esquemas 4 y 15).

Hay cientos de ahadiz del Profeta Muhammad (s.a.s) basados en la mil-lah. Una vez fue Abu Bakr as Sidiq a donde estaba el Profeta (s.a.s) y le dijo que su barba estaba encaneciendo y que había pensado teñírsela; le pidió consejo sobre qué color sería el más apropiado. El Mensajero de Allah (s.a.s) enseguida le preguntó de qué color solían teñirse los judíos la barba. Abu Bakr respondió que de negro. Entonces el Profeta Muhammad (s.a.s) le dijo que se la tiñera de rojo utilizando henna.

Vemos que este hadiz es un hadiz de mil-lah, ya que el fiqh no prohíbe, de ninguna de las formas, que alguien se tiña la barba del color que quiera. La prohibición, pues, no viene del fiqh, sino de la mil-lah. El Profeta Muhammad (s.a.s) nos está diciendo que nos alejemos de la mil-lah de los judíos, que hagamos justo lo contrario de lo que hacen ellos, para que en todo momento y en toda circunstancia nos separemos y nos distingamos de ellos.

Si separamos el fiqh de la mil-lah nos encontraremos con un fiqh muerto que, paradójicamente, no podrá evitar que los musulmanes se salgan de los límites prescritos por Allah el Altísimo.

La validez jurídica del campo de acción de la mil-lah la encontramos, fundamentalmente, en tres principios de usul alfiqh.

El primero de ellos es MASLAHAH, que podríamos definir como جَلْب المَنْفَعَة ودفع الضرّة   o “buscar lo beneficioso y repeler lo dañino.” A este respecto, es interesante la puntuación de Al-Ghazali: “Lo que queremos decir con el término maslahah es la preservación de los objetivos de la shari’ah.” (Al-Ghazali, al-Mustafa min ‘ilm al-usul, Bagdad. 1294 –AH- vol. 1, 286). Es decir, no se trata de obtener un beneficio, una felicidad meramente humana, unos objetivos mundanos, sino de aplicar ampliamente la shari’ah. Será precisamente la mil-lah la que nos proteja de salirnos de esos objetivos.

Maslahah, en este sentido, significa –establecer un juicio sobre el que no hay ningún indicio en los textos (Qur-an y sunnah). ‘Umar ibn al Jatab fue a ver a Abu Bakr, entonces Emir al-Muminin, y le sugirió recopilar el Qur-an y preservarlo en forma de libro para evitar que pudiera perderse teniendo en cuenta que muchos de los que lo habían memorizado ya habían muerto shahid en alguna batalla, y este proceso podía continuar así hasta que todos ellos desaparecieran y no quedase en la ummah un solo hafidh del Qur-an. Abu Bakr, en un primer momento, rechazó tal sugerencia al entender que se trataba de una innovación, pues el Profeta de Allah (s.a.s) nunca había sugerido ni ordenado hacer algo así ni tampoco estaba esta idea contenida en ninguna aleya del Qur-an. Lo que ‘Umar estaba haciendo era introducir la mil-lah, la maslahah, para preservar el Qur-an en su integridad –un texto sólo puede estar protegido de la falsificación o del error si es memorizado y puesto por escrito al mismo tiempo. Abu Bakr, finalmente, comprendió el valor de esta maslahah y mandó reunir todos los textos coránicos en un solo libro. Vemos pues, que la mil-lah siempre está asociada a la investigación, al análisis, al estudio de las causas. Reunir el Qur-an en un solo libro no iba en contra del Din de Allah; no añadía ni quitaba nada; la mil-lah lo que hace es salir al paso de las malas y dañinas consecuencias que se pueden derivar de hacer o no hacer determinados actos.

El segundo principio es ISTIHSAN. Literalmente significa –considerar algo como bueno. Si bien su significado más cercano a la acción que propone es el de preferencia, es decir, preferimos un juicio a otro –obviamente porque nos parece mejor.

Contrariamente a la maslahah, el istihsan emite juicios sobre asuntos que han sido tratados en los textos. Por ejemplo, existe un hadiz sahih en el que el Profeta Muhammad (s.a.s) establece el siguiente juicio: “Muhammad no toma del zakat y la familia de Muhammad no toma del zakat.” Sin embargo, la familia del Profeta tomaba un quinto del quinto del botín. Cuando esta práctica dejó de aplicarse con el transcurso del tiempo y el cambio de circunstancias, algunos fuqaha, valiéndose del istihsan, emitieron un segundo juicio que anulaba al primero y por el cual se establecía que la familia del Profeta (s.a.s) sí puede tomar del zakat, ya que ha dejado de percibir el quinto del quinto del botín. Este segundo juicio es preferido al primero por considerarse que es “mejor”.

Se atribuye el istihsan al Imam Malik, si bien, como en el caso de la maslahah, se aplicaba ya en tiempos de los compañeros. Por ejemplo, el principio general establece que no se les pedirá cuentas a los artesanos por el estado en el que devuelvan los objetos que se les han confiado para ser reparados. Serán los dueños de dichos objetos los que tendrán que demostrar que el deterioro que han sufrido es el resultado de la negligencia con la que los artesanos han tratado la mercancía. Sin embargo, poco a poco, este juicio hizo que los artesanos cayeran en un tipo de negligencia con respecto a la mercancía que se les confiaba al saber que la ley impedía que se les exigiera ningún tipo de responsabilidad. Por ello, ‘Ali (r.a.) cambió este juicio y puso el peso de la demostración en los artesanos con la intención de que ese nuevo juicio les devolviera el sentido de responsabilidad que habían perdido. El juicio de ‘Ali se prefirió al que ya había.

No obstante, es cierto que fue el Imam Malik quien más difusión e importancia dio a la mil-lah bajo estos principios de usul alfiqh.

El tercer principio, también introducido por el Imam Malik, es SADDU AL-DHARI’AH. Su significado en la aplicación es –bloquear medios lícitos para evitar un final ilícito. Bloqueamos, impedimos algo que está permitido por la ley para evitar un mal mucho mayor que el beneficio que ha contemplado la shari’ah al hacerlo lícito –vender armas durante olas de terrorismo y rebelión, alquilar nuestra propiedad a alguien que la va a utilizar para abrir un burdel, venderle uvas a un vinatero, sembrar amapolas de las que se extraerá más tarde heroína.

Todo ello hace que el faqih declaré ilícita una actuación que la ley declara lícita. Este es el enorme valor de la mil-lah y de hacerla acompañar siempre al fiqh para evitar que esa ley que ha sido establecida para el bien de los creyentes, termine en actos ilícitos que dañen el iman de los musulmanes que los cometan.

De esta forma vemos que su verdadera función consiste en ser el fundamento, la estructura sobre la que se asiente el Din de Allah.

En todas las sociedades actuales existe un código penal que prohíbe el robo y, sin embargo, cada día se registran cientos de ellos y miles de otros delitos en todos los países del mundo. ¿A que puede deberse esta aparente contradicción? Se debe a que las leyes –recogidas en un código– no son suficientes para que los ciudadanos se alejen del delito. No delinquir exige determinadas condiciones o, si se prefiere, una determinada forma de vida. Si no hay empleo estable; si adquirir una vivienda es inaccesible para la mayor parte de la población; si prevalece un sistema crediticio bancario como único medio de adquirir ciertos bienes; si no hay una escala de valores clara, una educación bien diseñada; si por el contrario esta educación está basada en conceptos ambiguos que incitan a vivir siguiendo los propios deseos, si no existe el concepto de Ajirah… las leyes no bastarán para evitar que haya robos, crímenes, violaciones, estafas, adulterio, fornicación… y todo otro tipo de delitos. El corpus legal existe y contempla el delito y su pena, pero si no se construye una mil-lah capaz de sustentar ese corpus, el resultado final será un creciente aumento del número de policías emparejado con un creciente aumento de la delincuencia. Si se destruye la mil-lah, se derrumbará el corpus legal; y de la misma forma, si se destruye la mil-lah, se derrumbará el Din.

La salah de un musulmán que escudriña el Qur-an, que memoriza hadiz, que visita a los hermanos que están enfermos, que paga la zakat y da sadaqah… no será igual que la salah de un musulmán que pasa el tiempo entretenido en internet o viendo televisión. El musulmán que constantemente trabaja para mejorar su relación con Allah el Altísimo, para profundizar en ella, y es ese trabajo el que marca la dirección de su vida, pues todo en ella está en función de complacer al Misericordioso, ira poco a poco refinando su comportamiento y acrecentando su comprensión de la existencia, pues a ese musulmán le enseña Allah y le corrige allí donde su mil-lah se ha alejado de la mil-lah de Ibrahim. El fiqh nos muestra los límites de la licitud, pero es la mil-lah la que nos sitúa en la actitud adecuada, la que modela nuestra forma de vida, nuestras actuaciones.

Ratificar la testificación que pronunciamos antes incluso de venir a la existencia,

(172) “¡Acaso no soy Yo vuestro Señor?” Respondieron: “Atestiguamos que lo eres.”
Qur-an 7 – al ‘Araf

nos introduce en la Órbita Divina, pero será la mil-lah la que impida que salgamos disparados de ella, la que nos mantenga agarrados a la cuerda de Allah.

Seguir la mil-lah de Ibrahim es una orden que Allah el Altísimo da incluso al Profeta Muhammad (s.a.s) y a todos los creyentes. No es, por lo tanto, algo optativo.

(123) Luego te inspiramos que siguieras la mil-lah de Ibrahim
que era hanifa y no de los idólatras.
Sura 16 – an Nahl
(95) Di: “Allah ha dicho la verdad.” Seguid, pues, la mil-lah de Ibrahim.
Era hanifa, y no de los idólatras.
Sura 3 – Ali Imran

El creyente huye del iman heredado, del corpus legis para adentrarse en el iman conquistado, merecido, el iman limitado por el fiqh y desarrollado por la mil-lah.

Ibrahim abandona el taqlid (imitación) y el imma’a (gregarismo) para de esa forma poder desarrollar libremente el iytihad (investigación, reflexión). Abandona la herencia por la lucha, por el sacrificio.

(75) Le mostramos a Ibrahim los dominios de los Cielos y de la Tierra para que comprendiera su funcionamiento y tuviera certeza de que son creación de Allah. (76) Cayó sobre él la noche y vio un astro. Se dijo: “Éste es mi Señor,” pero cuando se ocultó, dijo: “¡Cómo adoraré lo que no tiene permanencia!” (77) Y vio aparecer la Luna. Se dijo: “Éste es mi Señor,” pero al ver que también se ocultaba, exclamó: “Si no me guía mi Señor, estaré de nuevo con los extraviados.” (78) Y vio salir el Sol. Se dijo: “Éste es mi Señor. Es el astro más grande y refulgente,” pero cuando se ocultó, dijo: “¡Gente mía! ¡Nada tengo que ver con vuestra idolatría!”
Sura 6 – al An’am

El iytihad es lo que nos devuelve a la fitrah, ya que la observación y la reflexión son actividades inherentes a la naturaleza humana. Ibrahim se aleja de la cultura de su tiempo, de la cosmogonía de su tribu, de su clan (ver esquema 5 y texto). Les ha demostrado de forma clara lo absurdo e injustificable de su actitud y de sus creencias:

(51) Ya antes le habíamos dado a Ibrahim la recta guía. Le conocíamos bien. (52) Les dijo a su padre y a su gente: “¿Qué son esas estatuas a cuya adoración os entregáis?”
(53) Dijeron: “Es lo que adoraban nuestros padres.”
(54) Les dijo: “Pues sabed que vosotros y vuestros padres estáis en un claro extravío.”
(55) Dijeron: “¿Nos vas a declarar de una vez lo que consideras que es la verdad o simplemente quieres pasar el rato charlando?”
(56) Dijo: “Lejos de mí tal cosa. Vuestro Señor es el Señor de los Cielos y de la Tierra. Es Él Quien los originó por primera vez, Y yo testifico que así fue.”
(57) “–Por Allah que he de preparar una estratagema contra vuestros ídolos tan pronto os alejéis de aquí.”
(58) Entonces los hizo pedazos a excepción del más grande de ellos para que se fijaran en él. (59) Al ver aquello, dijeron: “¿Quién ha hecho esto a nuestros ilah? En verdad que quien lo haya hecho es un nefario.”
(60) Dijeron: “Hemos oído a un joven lanzar improperios contra ellos. Le llaman Ibrahim.” (61) Dijeron: “Traedlo a la vista de todos para que seamos testigos de lo que tenga que decir.” (62) Le preguntaron: “¿Eres tú, Ibrahim, el que ha causado este daño a nuestros dioses?”
(63) Les respondió: “¡Claro que no! Ha sido éste el causante, el más grande de ellos. Preguntadles, si es que pueden hablar.”
(64) Y cayeron en la cuenta de lo absurdo de su creencia y se dijeron entre sí: “En verdad que hemos sido inicuos con nosotros mismos.”
(65) Luego, volviendo a su posición anterior, dijeron cabizbajos:
“¡Sabes bien que éstos no pueden hablar!”
(66) Entonces les dijo: “¿Es que adoráis aparte de Allah lo que no puede beneficiaros
ni perjudicaros?
(67) ¡No tenéis vergüenza de adorar lo que adoráis en vez de adorar a Allah!
¿Es que no vais a razonar?”
(68) Dijeron: “Quemadle y apoyar así a vuestros ilah si es que queréis hacer algo por ellos.” (69) Dijimos: “¡Fuego, sé frío y benigno para Ibrahim!”
(70) Querían deshacerse de él, pero fueron ellos los perdedores.
(71) Lo salvamos a él y a Lut en la tierra que habíamos hecho bendita para todos los dominios. (72) Le concedimos a Ishaq, y a Yaqub como un apoyo más –nafilah. A todos ellos los hicimos de los rectamente guiados.
(73) Dispusimos que fueran la elite espiritual –aim-mah– que guiase a la gente siguiendo Nuestro plan. Les inspiramos que actuaran con rectitud, que establecieran la salah y entregaran la zakah. Eran con Nosotros siervos obedientes.
(74) A Lut le dimos juicio y conocimiento. Lo salvamos de la gente de la ciudad que cometía las mayores abominaciones. Realmente era gente malvada –dada a la rebeldía.
(75) Le hicimos entrar en la órbita de Nuestra rahmah. Fue uno de los rectamente guiados.
(76) Respondimos a la súplica que Nuh nos había hecho antes, salvándole a él y a su gente de la terrible catástrofe que se avecinaba sobre ellos.
(77) Le apoyamos contra el pueblo que negaba la veracidad de Nuestros signos. Eran realmente malvados. Los ahogamos a todos juntos.
(78) Y Daud y Sulayman –cuando juzgaron en relación a un campo de cultivo por el que se había esparcido desordenadamente el ganado de la gente del pueblo.
Fuimos testigos de su deliberación.
Sura 21- al Anbia

Ellos, en cambio, no pudieron presentar ningún argumento, ninguna evidencia que sostuviera sus teorías. Ante la contundente argumentación de Ibrahim bajaron la cabeza y reconocieron su necedad, para enseguida rebelarse contra él y amenazarle de muerte.

(64) Y cayeron en la cuenta de lo absurdo de su creencia y se dijeron entre sí: “En verdad que hemos sido inicuos con nosotros mismos.” (65) Luego, volviendo a su posición anterior, dijeron cabizbajos: “¡Sabes bien que éstos no pueden hablar!” (66) Entonces les dijo: “¿Es que adoráis aparte de Allah lo que no puede beneficiaros ni perjudicaros? (67) ¡No tenéis vergüenza de adorar lo que adoráis en vez de adorar a Allah! ¿Es que no vais a razonar?”
Sura 21 – al Anbia
Lo importante es no abandonar a los ancestros, la cultura, el bienestar de la tribu.
(35) Cuando se les decía: “No hay ilah, sino Allah,” se ensoberbecían (36) y decían: “¿Acaso vamos a dejar a nuestros alihah por un poeta hechizado?”
Sura 37 – as Saffat
(22) Dijeron: “¿Has venido a nosotros para sacarnos de la adoración de nuestros ilah? Tráenos aquello con lo que nos amenazas si es verdad lo que dices.”
Sura 46 – al Ahqaf
(52) Les dijo a su padre y a su gente: “¿Qué son esas estatuas a cuya adoración os entregáis?” (53) Dijeron: “Es lo que adoraban nuestros padres.”
Sura 21 – al Anbia

Pero qué sentido tendría hablar de ello hoy. Ibrahim y su pueblo pertenecen a un pasado remoto, inimaginable. Sin embargo, el hombre y su nafs son invariables. La misma actitud de la gente de Ibrahim encontramos en la gente que nos rodea, que escribe libros, que da conferencias, que trabaja en una fábrica, que investiga el cosmos y las proteínas. Y esa misma actitud encontramos entre los seguidores de cualquier religión. Son cristianos, musulmanes o judíos, pero ante todo pertenecen a un clan, a una cultura, a una nacionalidad. No hay iytihad en ellos, sino taqlid e imma’a. Ibrahim y todos los Profetas que hubo después de él hasta llegar al Profeta Muhammad (s.a.s) ofrecieron a la gente la posibilidad de liberarse del yugo cultural, ancestral; la posibilidad de liberarse de la superstición y del chamanismo; de la magia y de la idolatría; la posibilidad de elegir y de esta forma cumplir con su responsabilidad de seres humanos… Sin embargo, los negaron y los niegan desde fuera no aceptando su mensaje, y los negaron y los niegan desde dentro, hipócritamente, manteniéndose fieles a sus creencias mientras realizan los actos de adoración prescritos. Son cristianos, musulmanes y judíos en la ‘ibadah, pero paganos en la mil-lah. Por ello, precisamente, Ibrahim deja muy claro a su pueblo que no hay comercio con la verdad. El Din de Allah exige caminar con el fiqh y con la mil-lah, con un iytihad constante.

Todos los pueblos admiten –de una forma o de otra– la existencia de Allah, pero todos ellos le asocian otros poderes –existe Allah, pero también existen mis dioses, o mi dios, o el dios de mis padres, o los dioses de mi sociedad, de mi tiempo. Las casas de muchos cristianos están llenas –y siempre lo han estado– de cuadros de vírgenes y de estatuillas de santos a las que encienden velas y suplican su protección, su ayuda, la cura para todas las enfermedades y la prosperidad. Recorren miles de kilómetros para llegar a los “lugares milagrosos” donde vírgenes de todo tipo sanan a los enfermos. Si les preguntas cómo es que toman por dioses a todos esos tótems te dirán que no son dioses para ellos, sino intercesores, pero si observas sus plegarias verás que es a ellos a los que suplican. También en las casas de muchos musulmanes cuelgan fotos de sus ancestros, de sus padres y abuelos, o de sus “maestros” cuando es Allah y Su Mensajero quienes les enseñan.

Allah el Altísimo sale al paso de esta barbarie espiritual desenmascarando su verdadera intención:

(3) ¿Acaso no es así como se debe adorar a Allah? Los que han tomado protectores aparte de Él se justifican diciendo: “No los adoramos, sino como un medio de alcanzar una estación más cercana a Allah, y por ello los adulamos y servimos.” Allah dictaminará sobre lo que discrepaban. Allah no guía al falaz ni al encubridor.
Sura 39 – az Zumar

¿Por qué Allah nos exige que le adoremos sólo a Él?

(32) Ese es Allah, vuestro Señor, y esa es la verdad. ¿Y qué hay más allá de la verdad,
sino el extravío? Sin embargo, la verdad os repele.
Sura 10 – Yunus

Porque Allah es la verdad, y más allá de la verdad está el extravío. No hay una tercera posibilidad.

Este es un punto muy importante en la ‘aqidah del creyente musulmán, y constituye la base misma del Tawhid. En árabe tenemos dos términos que sitúan al mu’min en la perspectiva apropiada: wala’a y bara’a. El primero de ellos lo podemos traducir por –lealtad, y marca nuestra relación exclusiva con el Creador, ya que no puede haber lealtad, sino a Él, siendo como es la verdad y más allá de la verdad sólo hay extravío. Ello evidencia que otorgar nuestra wala’a a otro que Allah nos lleva –necesariamente– al error y nos aparta, por lo tanto, del camino de rectitud, del sirat-al-mustaqim, sacándonos del proyecto insan, y expulsándonos de la Órbita Divina, de la rahmah de Allah. ¿Cómo, entonces, nos relacionamos con el resto de la creación, con nuestros semejantes? Nos relacionamos con todos ellos a través del bara’a. En su acepción literal, significa –inocencia; es decir, no tener nada que ver con algo. Somos inocentes de un crimen porque no tenemos nada que ver con él, somos totalmente ajenos a él. De la misma forma, somos inocentes, no tenemos nada que ver con aquellos que tergiversan o niegan la ‘aqidah que Allah nos ha revelado en Su Libro, o prohíben lo que Allah ha permitido, o permiten lo que Allah ha prohibido. Tanto es así, que incluso nuestros padres, hijos, hermanos, esposas, esposos, maestros… serán objeto de nuestra enemistad y de nuestro odio a menos que afirmen de forma inequívoca que no hay ilah otro que Allah:

(4) Tenéis un hermoso ejemplo en Ibrahim y en los que se mantenían firmes con él, cuando le dijeron a su gente: “Nada tenemos que ver con vuestra forma de actuar ni con lo que adoráis fuera de Allah. Renegamos de vosotros. Habrá enemistad y odio entre nosotros hasta que creáis solamente en Allah.” Mas a su padre le dijo Ibrahim: “Pediré perdón por ti, aunque no pueda hacer nada en tu favor ante Allah. ¡Señor nuestro! En Ti nos abandonamos y a Ti nos volvemos arrepentidos. En Ti confluyen todos los destinos.
Sura 60 – al Mumtahanah

El término que Allah el Altísimo utiliza en esta aleya es bura’u, es decir –somos inocentes, ajenos a vuestra forma de vida, a vuestra creencia que acepta a Allah como ilah, pero niega Su Unicidad, y le asocia otros alihah, otros poderes distintos a Él.

La lealtad de Ibrahim hacia su Señor, su wala’a, le lleva a «no tener nada que ver», bara’a, con todo lo demás.

Está hablando a su gente, a aquellos con los que ha crecido, con los que jugaba cuando era niño. Está hablando a sus hermanos y a su padre. No son extraños que ha encontrado en el camino, es su pueblo, los más cercanos, los más allegados. Sin embargo, la lealtad exige exclusividad. No se puede ser leal a dos poderes distintos, a dos creencias distintas. Hay una contradicción de base en esa actitud. Ser leal a un rey significa no tener nada que ver, ser inocente, bara’a, con todos los demás reyes. Más aún, mientras el resto de los monarcas acepten la autoridad de «mi rey» habrá amistad y colaboración, pero en el momento que se rebelen o duden de su poder, habrá surgido el odio y la enemistad entre ellos y mi lealtad.

Este es un punto fundamental del Tawhid, pues a lo largo de la dilatada historia de la nación musulmana, ha habido numerosos momentos en los que la wala’a a Allah ha pasado a la wala’a a los hombres remarcables de su tiempo, con las graves consecuencias que se han derivado de esta actitud en la creencia general de los musulmanes. Es interesante recordar que en los primeros siglos del Islam el conocimiento formaba la base misma de la sociedad, y no había en ella otro elemento que pudiera dar a una persona mayor prestigio ni situarla en un lugar más alto de la escala social. Por ello, miles de jóvenes se embarcaban en largos y agotadores viajes alrededor del mundo buscando a los maestros más cualificados y famosos de la ummah. Esta situación creó un estrato social independiente basado en el binomio maestro-discípulo, y en la más absoluta lealtad:

Como resultado de esta actitud, y para garantizar la lealtad de los estudiantes, algunos profesores inventaron diferentes tipos de obligaciones, a veces acompañadas de prácticas rituales con la esperanza de que estas prácticas reforzaran en el estudiante el sentimiento de lealtad hacia su profesor.

             Maqdisi, Rise of colleges, 171.

Esta relación transformó en comercio el proceso de enseñanza y aprendizaje de las ciencias del Din, alejándose, así, de la sunnah establecida por el Profeta Muhammad (s.a.s) y por los jalifas rashidun, según la cual, los profesores eran enviados a las diferentes comunidades que habían abrazado el Islam y deseaban recibir el conocimiento, sin pedir nada a cambio. Y esa misma sunnah fue la de todos los Profetas:

(72) Y si os desentendéis, tened presente que no os he pedido nada a cambio. Retribuirme Le corresponde únicamente a Allah. Se me ha ordenado que sea de los sometidos.”
Sura 10 – Yunus

En el momento que se establecen salarios y puestos gubernamentales se desvirtúa el Din y se crea una nefasta dependencia de los sabios con el poder político, de forma que aquellos pierden su papel de guías. Nadie debe vivir del Islam, sino para el Islam. Vivir del Islam, “ocupar puestos religiosos” es convertirnos en curas y monjas, en sacerdotes… en chamanes. Esta actitud fue condenada por algunos de esos maestros, quienes no sólo no aceptaban ningún pago por sus enseñanzas, sino que además gastaban de su dinero para ayudar económicamente a sus estudiantes más pobres. Este es, sin duda, el ejemplo que deben seguir todos aquellos que poseen conocimiento del Din y desean enseñarlo a sus hermanos. Vivimos de nuestro trabajo, lo que nos permite enseñar a los demás sin tener que pedir nada a cambio. Y esto forma parte de la mil-lah –todas nuestras acciones en este mundo tienen como objetivo alcanzar el Jardín en la otra vida.

Las dos testificaciones nos han devuelto a la Órbita Divina, al proyecto insan, y caminamos por ella con todos aquellos que tienen wala’a a Allah; aquellos que han dicho que no hay más ilah que Allah, aquellos que han creído en Su Unicidad y que, por lo tanto, han negado que pueda haber otro poder fuera de Él. Ellos son mi verdadera familia, haya o no haya lazos de sangre entre nosotros:

(45) Nuh llamó a su Señor y le dijo: “¡Señor mío! Mi hijo es parte de mi familia, y Tu promesa es verdadera. Tú eres el más Sabio de los soberanos.” (46) Dijo: “¡Nuh! Ten por seguro que él no es de tu familia ni es de los virtuosos. Así pues, no me pidas explicaciones de aquello sobre lo que no tienes conocimiento. Te exhorto a que no seas de los ignorantes.”
Sura11 – Hud

Hacia el resto habrá odio y enemistad hasta que no entren en esa misma órbita, en la de aquellos que testifican: La ilaha illa Allah.

Sin embargo, esta posición de absoluta lealtad a Allah viene matizada por los valores culturales del tiempo de la ignorancia, vivimos entre dos capas, entre dos creencias que se mezclan, se funden, produciendo un metal débil, quebradizo, no compacto.

Hemos visto cómo en Ibrahim tenemos un hermoso ejemplo de wala’a a Allah y de bara’a hacia todo lo demás. Y vemos ese mismo ejemplo en los compañeros del Profeta Muhammad (s.a.s).

De la misma forma, esa wala’a a Allah nos lleva a desobedecer incluso a nuestras más altas autoridades para evitar el mal:

La sariya (razzia) de Abdullah bin Hudhafa as Sahmi and ‘Alqama bin Muyarriz Al-Mudiyi, y se ha dicho que era la Sariya de un Ansar.

Narrado de ‘Ali (r.a): El Profeta (s.a.s) mandó una sariya bajo las órdenes de un hombre de los ansar (según la mayoría de los ‘ulamah de hadiz este Ansar era Hudhafa as Sahmi) y les ordenó que le obedecieran. Éste se enfadó y les dijo: “¿Acaso no os ordenó el Profeta que me obedecierais? “Contestaron: “Sí”. Dijo: “Recoger leña para mí.” Y así lo hicieron. Dijo entonces: “Hacer una hoguera.” Cuando la hubieron hecho, les dijo: “Entrar en ella.” En un principio tenían la intención de hacerlo y se agarraban unos a otros y se decían: “Nos hemos refugiado en el Profeta del fuego.” Siguieron diciendo eso mismo hasta que se extinguió el fuego y la ira del comandante se aplacó. Cuando le llegó la noticia al Profeta, dijo: “Si hubieran entrado en él, no habrían salido hasta el Día del Resurgimiento. Se debe obediencia sólo a lo que nos guía al bien.”

Sahih al-Bujari bab gazuah autas (629)

Esta es la prueba legal de que nadie está libre de la responsabilidad de sus actos. A menudo oímos decir a un policía o a un soldado: “Tan sólo obedecía órdenes.” Mas esta excusa no les justificará ante Allah en el Juicio Final, pues Allah no nos exige que obedezcamos a quien nos ordena el mal o la injusticia, muy al contrario, debemos negarnos o abandonar tal profesión.

Islam nos libera constantemente y en toda circunstancia de la ligazón a la cultura, de seguir normas y costumbres sin ningún tipo de análisis, sin confrontarlas con la verdad. Aquí vemos la gravedad de “seguir”. Seguir es lo contrario de investigar, de reflexionar… Algo o alguien se interpone entre el Creador y Su siervo. Estos seguidores, cuando se les dice:

(3) ¿Acaso no es así como se debe adorar a Allah? Los que han tomado protectores aparte de Él se justifican diciendo: “No los adoramos, sino como un medio de alcanzar una estación más cercana a Allah, y por ello los adulamos y servimos.” Allah dictaminará sobre lo que discrepaban. Allah no guía al falaz ni al encubridor.
Sura 39 – az Zumar

Pero lo que hacen es separarnos, crear intermediarios que ciegan la luz de Allah y de Su Mensajero, que se interponen. ¡Qué son, ya lo hemos mencionado antes, todas esas vírgenes y santos de la pléyade cristiana! Millones de personas encienden velas cada día y se arrodillan frente a estampas y estatuillas a las que otorgan poderes. No les inquieta haber multiplicado a Mariam llenando el mundo de vírgenes Marías que no parecen tener nada en común: blancas, negras, achinadas, marías con miles de nombres distintos. Resulta patético escucharles cuando dicen: “Yo soy muy devota de la virgen de Guadalupe.” Y alguien responde: “Yo prefiero a la virgen negra de Czestochowa, tiene más poder y siempre te concede lo que le pides.” No muy diferente es la situación en el mundo budista, con miles de bodhisattva haciendo el papel de los santones cristianos, y en el que se construyen estatuas gigantes del Buda forradas de oro, cuando eso es precisamente lo que más enérgicamente condenó el Buda, lo más alejado de la naturaleza búdica:

Un budista que ha comprendido nunca pide favores a una estatua o imagen, ni le pide perdón por las faltas que hubiera podido cometer.  Un budista que comprende intenta controlar su mente, seguir los consejos del Buda, liberarse de las miserias del mundo, y hallar su salvación.

Sri Dhammananda Maha Thera

Entonces, si en todas y cada una de las manifestaciones espirituales, sean estas referidas al cristianismo, al budismo o a cualquier otra, es determinante el rechazo a las imágenes y al hecho de asociar algo o alguien con la divinidad, por qué en la práctica se hace caso omiso de lo que los líderes espirituales de todas esas corrientes han ordenado, y se entregan sus seguidores a fabricar estatuas y a adorarlas. Precisamente porque su espiritualidad es gregaria, tribal y no el producto de la comprensión y de la reflexión. Ser cristiano o budista se ha convertido en una cultura, abandonando su verdadera esencia que es la realización del ser humano. Cuando los taliban destruyeron algunas de las estatuas gigantes de bodhisattvas esculpidas en las montañas de Afganistán, el mundo entero se echó las manos a la cabeza. No podía haber mayor escándalo. Ahí estaban los ‘ulamah musulmanes suplicándoles que no las destruyeran, que fueran civilizados. Sin embargo, esos mismos ‘ulamah no suplicaban a los ejércitos occidentales liderados por los Estados Unidos que no destruyeran las ciudades y los pueblos afganos, ni matasen a las mujeres, niños y ancianos afganos…No les suplicaban que fueran civilizados. ¡Cómo es posible tanta ignominia! Precisamente porque todos esos ‘ulamah respondían a las exigencias de su ‘aqidah prestada. Su Islam está basado en las ligaduras y no en el iman. Con su ‘aqidah prestada siguen las consignas de la cultura dominante dando a entender, en realidad, que Allah está con occidente, con la música pop, con los restaurantes de fast food, con las corbatas, con las caras afeitadas, con los escotes, con la democracia, con la CIA. Son ahora los que más promocionan los “diálogos interreligiosos”. Organizan conferencias y congresos donde se sientan con los idólatras y los encubridores llenos de cruces y barbas ridículas. Se dan la mano, se abrazan, están de acuerdo en todo, sobre todo en condenar a los musulmanes que han emigrado por Allah, y luchan y matan y mueren en el camino de Allah. Éstos son los terroristas, los radicales, a los que hay que destruir de la misma forma que los talibanes destruyeron las estatuas budistas. Allah les sale al paso y deshace en unas cuantas palabras su estratagema:

(8) Quieren apagar la Luz de Allah con sus bocas, pero Allah hace prevalecer Su Luz, aunque lo detesten los encubridores. (9) Es Él quien ha enviado a Su Mensajero con la guía y el Din verdadero para que prevalezca sobre todos los demás, aunque lo detesten los idólatras.
Sura 61 – as Saff

No siempre se toma por intermediario a los hombres. En la mil-lah de Ibrahim no hay ningún tipo de aproximación a la filosofía. No contempla el universo como el resultado de una infinidad de causas y efectos, de leyes independientes actuando por su cuenta o por mandato del Creador. Ibrahim sólo ve la mano de Allah en todas las cosas, en todos los fenómenos. No es el Altísimo para él la causa última, sino la única causa. De lo contrario, sería como decir que la causa primera de la muerte de un personaje de novela que podemos denominar “x” fue su pelea con el amante de su esposa, y que la última causa fue que así lo quiso el escritor. ¿Pero acaso hay otra voluntad que la del escritor a lo largo de toda la novela? ¿Puede uno cualquiera de los personajes contradecir o rebelarse contra el guión que el escritor ha trazado? Por el contrario, todo está escrito:

(22) No ocurre nada, ni bueno ni malo, en la Tierra o en vosotros mismos que no esté en un Kitab antes de que hagamos que se manifieste –eso es fácil para Allah
Sura 57 – al Hadid

El iytihad de Ibrahim es constante, y por ello Allah le lleva de la evidencia por la fe, a la evidencia por la razón; de la creencia, a la comprensión, de forma que todo su ser quede libre de duda, y su creencia se afirme en una unidad integradora de todos los elementos que componen la nafs.

Ibrahim rechaza cualquier causa que no sea Allah:

(77) Todos ellos son mis enemigos, excepto el Señor de todos los dominios. (78) El que me creó y me guía. (79) El que me sustenta (80) y me cura cuando estoy enfermo.
Sura 26 – ash Shuara

Ibrahim expresa esta causalidad única de Allah de forma clara y rotunda. Sin embargo, nosotros la tomamos como si fuera una metáfora, una forma poética de hablar.

Frente a la mil-lah de Ibrahim, frente a este concepto de única causalidad, se presenta la mil-lah chamánica bajo su forma humanista, superponiendo a la fitra, la cultura; y a la naturaleza, la superestructura urbanista (ver Artículo X).

A través de un ciclo vital complejísimo, la lluvia cae del cielo y reaviva la tierra haciendo que crezcan en ella todo tipo de plantas, flores, vegetales, legumbres y cereales. De todo ello se alimenta el hombre y los animales, y éstos le sirven a aquél de alimento y de transporte. Todo este gigantesco proceso conforma el hábitat del ser humano. Todo se extiende a su disposición, para su uso y comodidad. Todo, de la misma manera, es gratuito sin que nadie pueda monopolizar el viento que mueve la nave o el agua que la sostiene. Frente a esta estructura misericordiosa, los judíos han ido construyendo una estructura paralela inmisericorde, basada en el monopolio de la energía y de un mundo artificial sostenido por la tecnología. En este mundo, nada es gratuito; todo se compra con dinero. Los artilugios electrónicos se hacen cada vez más imprescindibles para poder vivir en ese hábitat donde la velocidad ha aumentado considerablemente y nadie tiene tiempo para nada (ver artículo XV).

Ibrahim, por el contrario, dice: “Allah es quien me da de comer y de beber, y cuando estoy enfermo me cura.” Ibrahim vive en la estructura natural, en la red divina donde todo es gratuito y nadie puede encerrar al viento, al agua, al Sol, a la Luna, a la inercia, al plano inclinado. Los caballos no se mueven gracias a un chip que se fabrica en el Silicon Valley. Muy al contrario, caballos, vacas, bueyes o elefantes son criaturas que Allah ha subordinado al hombre a pesar de su poderío físico. Ellos mismos se reproducen sin que haga falta fábrica alguna, ni tecnología punta que pagar. Su fuerza la utilizamos en el trabajo y en el transporte; nos alimentamos de su carne y de su leche; y sus excrementos fertilizan los campos de cultivos.

¿Por qué el hombre ha abandonado esta misericordiosa red divina para meterse en otra llena de espinas? Porque ha abandonado la mil-lah de Ibrahim y ha dado poder a otras causas. Allah nos provee con alimentos deliciosos y sanos que crecen en la tierra, y el gran gody nos provee con alimentos manipulados que se venden en el supermercado a un precio cada vez más elevado. Allah el Altísimo ha creado por doquier arbustos y árboles que dan unas ramitas que al quitarles un poco de la corteza se convierten en cepillos muy útiles y beneficiosos para la limpieza bucal, pues aparte de su función de cepillar, desprenden una sustancia que refuerza las encías y blanquea los dientes. Estos miswak son gratuitos, los podemos coger nosotros mismos de los olivos o de otros muchos árboles y arbustos. Sin embargo, hemos preferido la pasta dental y los cepillos de plástico. El Misericordioso ha puesto a nuestra disposición miles de plantas y sustancias naturales que nos curan y calman los dolores. Sin embargo, el hombre ha preferido los fármacos, aunque los detesta y sabe lo muy perjudiciales que son. ¿Qué le ha pasado al hombre que vive en esa aberrante contradicción? Que ha abandonado la mil-lah de Ibrahim, la causalidad única de Allah, Su Tawhid, y se ha pasado a la red espinosa de la artificialidad tecnológica.

Allah nos ha ordenado seguir la mil-lah de Ibrahim, y nos ha advertido de algo terrible:

(130) ¿Quién puede apartarse, por detestarla, de la mil-lah de Ibrahim,
sino aquél que se hace necio a sí mismo? Lo escogimos por su pureza en esta vida y en la Última estará entre los que actúan con rectitud.
Sura 2 – al Baqarah

Ibrahim ha visto el dominio de los cielos y de la tierra, ha comprendido la causalidad única de Allah, Su Tawhid, y por ello se somete sin restricciones al Señor de todos los dominios.

La obediencia es la consecuencia lógica de este conocimiento y, al mismo tiempo, su signo, su indicación.

Las palabras no deben engañarnos por muy elocuentes que sean, ya que la verdad, la sinceridad y la comprensión van siempre acompañadas de un estilo, de una práctica y de un carácter bien determinado.

Ibrahim ha comunicado a sus conciudadanos, a su padre, a los sacerdotes, a sus amigos, que no hay más que un Ilah –Allah y les ha hecho ver de mil maneras su aberrante actitud al construir estatuillas con sus propias manos para después adorarlas. Todo ha sido en vano y esto ha producido dos efectos que vamos a encontrar en la mil-lah de todos los Profetas posteriores a él –la orfandad y la emigración por Allah.

Ya sea de forma natural o debido a circunstancias, los Profetas viven alejados de la estructura familiar y tribal; carecen de nacionalidad y de todo apego cultural. Su misión es devolver al hombre a su fitrah y liberarle así de las ligaduras que le ataban a costumbres ancestrales.

Ibrahim abandona su tierra natal, dejando atrás su familia, sus recuerdos, sus apegos, y busca un lugar donde establecer el Tawhid. Nada puede crecer en medio del paganismo de su gente. Le acompaña Lut y un puñado de creyentes que a partir de ese momento se van a convertir en su verdadera familia.

Estos dos aspectos, la orfandad y la emigración, son requisitos necesarios para poder penetrar en la Órbita Divina, en la rahmah de Allah. No obstante, aquí, orfandad y emigración se refieren, sobretodo, a una desconexión más que a un desplazamiento geográfico o a una pérdida familiar.

Orfandad significa, ante todo, liberación, despojo de ataduras, ruptura hereditaria, devenir y desterritorialización. No hablamos de convertirnos en ciudadanos del mundo, sino de cumplir con el primer deber metafísico del hombre –encontrar su verdadero nombre, su verdadera familia, su verdadera nacionalidad. No queremos una identidad-máscara ni una identidad circunstancial, sino la identidad que defina nuestro destino.

La tarea básica de los Profetas es la de liberar al ser humano de erróneas creencias, de falsas identidades, de diabólicos compromisos. Sin embargo, el hombre se apropia de los dones que Allah le ha concedido y construye sistemas filosóficos, sociales y económicos que encubran la realidad. ¡Cuántas veces en el Qur-an se nos advierte de no falsear la historia, de no reescribir la verdad con nuestras manos!

Ibrahim vuelve a establecer el Tawhid y a denunciar el chamanismo como una forma tergiversada de la Profecía (ver esquema en PDF –Profecía vs chamanismo). Nos alejamos, pues, de lo circunstancial, de lo contingente, de lo aparente. Dejamos atrás lo que es vehículo, lo que es medio, apoyo, para imantarnos a la verdadera estructura existencial y comprender así todo el recorrido.

Ibrahim, como el resto de los Profetas, es el hombre universal, el que unifica e integra el universo entero y le da su verdadero sentido.

Ibrahim lo ha dejado todo por seguir la mil-lah profética, y ahora debe abandonar a su único hijo, porque así se lo ha ordenado Allah en sueños. Es una gran prueba de obediencia, pero también una confirmación, la ratificación final de que Ibrahim es el modelo profético a seguir, y es digno del pacto que Allah Todopoderoso va a realizar con él.

Ibrahim acepta sacrificar a su hijo como consecuencia lógica de su iman y de su conocimiento. Y de la misma forma, su hijo acepta ser sacrificado mostrando ambos que el amor por Allah está por encima –incluso– del amor filial y paternal; de lo contrario, su iman habría sido una farsa. ¿Cómo puede resultarnos opresor sacrificar a nuestro hijo, o a nosotros mismos, cuando es Allah quien nos lo pide? ¿No es acaso Allah la vida? ¿No es acaso Allah la verdad? Si es así, rebelarnos contra Su decreto es caer en el extravío y en la verdadera muerte.

Ibrahim es la piedra sobre la que se sostiene uno de los dos extremos del puente de la Profecía. El otro extremo descansa sobre Muhammad (s.a.s), y por ello mismo será él quien restaure el Tawhid, el Hayy, la mil-lah de Ibrahim, la mil-lah profética.

Y esta mil-lah de Ibrahim va a configurar el carácter modélico que vemos manifestado plenamente en el Mensajero de Allah, Muhammad, Mustafa (s.a.s) y que consta, fundamentalmente de tres características: la paciencia, la generosidad y la determinación. Y será este carácter –o su aproximación– lo que nos permitirá implantar la mil-lah en la ‘aqidah, acompañar al fiqh y vivir protegidos en la rahmah de Allah.

La mil-lah nos alerta de quiénes son aquellos con los que nos sentamos, con los que intimamos; nos hace reflexionar sobre la forma en la que nos ganamos la vida; nos hace reconocer nuestra propia hipocresía, nuestras contradicciones. Es un elemento de rectificación y de toma de consciencia. Es el elemento indispensable que evita que nuestro Din sea un Din muerto.

El Lenguaje de la vida

El presente artículo es una respuesta al artículo “El Lenguaje de la vida” de Almudena Zaragoza.

Leer el citado artículo aquí…

Todo parece indicar que en el caso de los biólogos las histonas han “tapado” más información genética de la que era necesaria y ello hace que estos asaltadores de la vida no comprendan –ni sensorial ni cognitivamente– la realidad que de forma portentosa se despliega ante ellos. No obstante, y para que no se tache nuestro artículo de crítica destructiva o crítica negativa, le daremos a Almudena una ley de oro a modo de plantilla o patrón, que le permita comprender el comportamiento de los seres vivos y su relación con el mundo exterior:

EL CARÁCTER DE TODO SER VIVO ESTÁ AFINADO A SU DESTINO

Y decimos “carácter” como podríamos haber dicho “idiosincrasia, personalidad, modo de ser, peculiaridades…” Por lo tanto, primero es el destino, el diseño general de la existencia y después surgirán los elementos, las entidades que se irán afinando, correspondiendo, a esos destinos. Hay, por lo tanto, una acomodación del devenir de los seres vivos con su finalidad y con todas las etapas, circunstancias, avatares… que deba recorrer hasta cumplir con su objetivo existencial.

Mas, Almudena –bióloga, pero ante todo mujer– se deja llevar por un exceso de sentimentalismo, muy femenino, pero muy poco científico, y habla de los vástagos del pino. Quizás se deba ello a la pasión que pone en ese tejer la red de la vida y obvia así de forma dramática el hecho de que los pinos carecen de consciencia y de cognición consciente. No solo no están advertidos de tener vástagos, sino que ni siquiera saben que son pinos, que están vivos, que existe la vida y existe la muerte, y que mañana cualquier leñador podría talarlos. Y presuponemos que Almudena, ante este acto barbárico, se sentiría, no obstante, reconfortada al saber que la herencia genética acumulada antes de expirar el último aliento habría pasado a estos vástagos suyos. Es una forma desbocada de entender la realidad que solo puede llevarnos a la locura, pues no hay peor locura que vivir día a día siguiendo una incongruente línea de razonamiento.

Primero es el diseño, después –la manifestación. Y como todo diseño, también esta creación tiene un sentido, una finalidad, un objetivo, que para alcanzarlo harán falta infinidad de fenómenos a modo de programas, a modo de elementos escénicos que hagan posible el surgimiento del hombre –primero, de la tierra; y después –de la matriz materna; una entidad dotada de lenguaje conceptual y de fuad –el dispositivo que interrelaciona la cognición con la consciencia. Y es este hombre la meta final de la creación, pues es la única criatura existente capaz de comprender todo el proceso y de agradecer a su Creador el haberlo traído a la existencia.

En verdad que las histonas han tapado buena parte de la información genética de los biólogos, pues substituir al Creador, al Diseñador de este prodigioso universo por el pueril concepto de “Naturaleza” –un concepto vacío que únicamente utilizamos para encubrir que no sabemos de lo que estamos hablando– es ya ser víctimas de una histonagenética que nos lleva al absurdo de vivir inmersos en una grandiosa creación sin más sentido ni finalidad que contemplar emocionados a los vástagos de los vástagos de los pinos.

Y si no, que nos explique Almudena cómo las histonas –una proteína, un elemento químico carente de cerebro, de corazón, de sistema nervioso, de sangre– puede realizar una función tan irreductiblemente complicada como la de discriminar entre la información que se debe activar y la que debe permanecer inactiva. O quién ordena que se “cuelguen grupos metilo en la cadena de ADN con el fin de modificar su mensaje, sin cambiar la información general” –algo que, si tuviera que hacer un biólogo, lo más probable es que destruyera al ser vivo que estaba manipulando.

Mas vayamos al origen para intentar descubrir el escondite de la “Madre Naturaleza”. No hay nada; no hay tiempo ni espacio. No hay materia. Ahora hay algo –una expansión, por no tocar las histonas de los astrofísicos. Después, hay Tierra, hay agua, surgen bacterias. ¿Dónde se encontraba la “Madre Naturaleza” durante todo este proceso? ¿Estaba escondida entre nubes de neutrinos o es ella la que ha dado origen al universo? Mas en ese caso estamos hablando de Dios, de Dios en tanto que una entidad consciente con voluntad y con poder para manifestar Su diseño de creación.

Y aquí llegamos a la “paradoja de Victor”, pues si las histonas no tienen consciencia –consciencia de ser histonas ni de la enorme tarea que ha recaído sobre ellas– ¿quién entonces les enseña, les ordena tan complicadas funciones y al mismo tiempo las configura para que sean capaces de llevarlas a cabo? Y si tienen consciencia, por qué no se rebelan, al menos algunas de ellas, y dejan de empaquetar el ADN. Una paradoja irresoluble desde el ámbito de la “ciencia”.

Existe una geografía existencial y un viaje, mas solo para el hombre. El resto de los elementos escénicos; el resto de las entidades vivas o inertes desaparecerán cuando este universo se pliegue y el hombre pase, en su viaje, a otra realidad ontológica.

EL CARÁCTER DE TODO SER VIVO ESTÁ AFINADO A SU DESTINO

No solo no existen dos seres humanos iguales, sino que ni siquiera existen dos cucarachas iguales, pues todo ser vivo tiene una configuración genética inamovible y otra unificable según la relación entre su elasticidad y los estímulos del mundo exterior. Y esa elasticidad que permite que los seres vivos puedan sobrevivir en circunstancias adversas está contenida dentro de unos márgenes o unos límites. Un africano, gracias a la síntesis de melanina puede vivir en ambientes muy calurosos, pero si se le somete a temperaturas de 70 grados o más –morirá. No hay, pues, adaptación, sino márgenes de elasticidad genética. Y esos márgenes y esas reacciones ante los estímulos externos están determinados por el destino de cada individuo, de cada entidad viva.

La historia es justo la contraria de lo que piensan los biólogos. Debido a que esta hormiga en concreto se ha encontrado con que al volver de su búsqueda de mercancías el hormiguero estaba tapado se van a realizar una serie de cambios en su configuración que le permitan, tras una larga caminata, encontrar otra entrada o incluso otro hormiguero, pues en su destino estaba el sobrevivir a ese contratiempo. Mas la hormiga que se encontró en esa misma situación minutos más tarde, acabó devorada por una lagartija al ser incapaz de encontrar un medio de sobrevivir a esa circunstancia.

No cae una sola hoja que Él no conozca y sepa que ha caído, ni hay semilla en la oscuridad de la tierra, ni nada húmedo o seco que no esté en un Kitab inalterable. (Corán, sura 6, aleya 59)

No ocurre nada, ni bueno ni malo, en la Tierra o en vosotros mismos que no esté en un Kitab antes de que hagamos que se manifieste –eso es fácil para Allah. (Corán, sura 57, aleya 22)

En estas dos aleyas está la clave para entender que el Altísimo conoce todo lo que ocurre en este universo no porque Su “vista” abarque la totalidad de Su creación, sino porque todas las acciones estaban inscritas en el ADN cósmico. Primero es el diseño, los textos, las órdenes de ejecución.

Por lo tanto, cada ser vivo, cada individuo, tiene un destino diferente al de todos los demás, lo que hace que tenga un modo de ser, unas peculiaridades, un carácter –único, con márgenes únicos de elasticidad. Cada ser vivo reaccionará de forma diferente ante los mismos estímulos que recibe del mundo exterior. Y esa diferencia estará marcada, exigida, ordenada… por el destino de cada uno de ellos.

Los biólogos deben abandonar la Biología y dedicarse a la sana tarea de mejorar los sistemas de cultivo.