ARTICULO XXI – LOS DOMINIOS

art 21

La creación de Allah es extremadamente compleja, inimaginable para las capacidades cognoscitivas que operan en el hombre:

(85) Te preguntan acerca del Ruh. Diles: “El Ruh es parte del poder de ejecución de mi Señor, y no se os ha dado, sino un poco del conocimiento.”
Sura 17 – al Isra

Si ya el ser humano es una entidad de una extraordinaria complejidad, perfección y belleza, qué diremos del universo en el que vive:

(27) ¿Sois vosotros más difíciles de crear o el Cielo que Él edificó?
(28) Levantó su techo y lo conformó.
Sura 79 – an Naziat

Todo lo que podemos observar, ya sea con nuestros propios ojos o con ayuda de instrumentos, forma parte del sistema funcional. El sistema operativo que activa este universo trabaja desde otra realidad ontológica (ver artículo IX).

Los científicos occidentales creen que pueden penetrar en el Ghaib, en el mecanismo que mueve la existencia para de esa forma controlarlo a su favor. Lo único que han conseguido con sus absurdas pretensiones ha sido deformar la creación de Allah, envenenarla e iniciar un proceso de autodestrucción.

Incluso las sociedades se rigen por leyes operativas invisibles que nadie puede controlar. Toda vez que se intenta manipularlas, surge el conflicto, el caos y la opresión de unos individuos contra otros –esa es la situación que vemos repetida constantemente en la historia.

Sin embargo, esa incapacidad nuestra para comprender el funcionamiento del sistema operativo no implica que no podamos entender que existe.

El primer escenario que nos presenta el Qur-an, el texto revelado al Profeta Muhammad (s.a.s), es el de un espacio en el que Allah ha conformado Su creación, atravesado por un sistema de conductos que intercomunican entre sí los diferentes dominios, y por los que se mueven –ascienden o descienden– las diferentes entidades celestes y los yin:

(1) Preguntan por el inevitable castigo, (2) el que los encubridores no podrán repeler, (3) decretado por Allah, Quien ha creado los sistemas de acceso الْمَعَارِجِ. (4) Por ellos ascienden hasta Él los malaikah y el Ruh en un día que equivale a cincuenta mil años.
Sura 70 – al Ma’ariy
(5) Desde el Cielo administra Su plan que se ejecuta en la Tierra y luego asciende a Él –todo ello en un día que equivale a mil años de los vuestros.
Sura 32 – as Saydah
(3) La noche del cumplimiento es mejor que mil meses. (4) En ella descienden los malaikah y el Ruh con todos los asuntos por la voluntad de tu Señor.
(5) Paz en ella hasta el despuntar del alba.
Sura 97 – al Qadr
(27) ¡Oh Bani Adam! Que no os induzca el shaytan a la rebelión como ya lo hizo con vuestros padres sacándoles del Jardín y despojándoles de su vestimenta para que fueran conscientes
de sus partes pudendas. Él y los de su tribu os ven desde donde vosotros no los veis  إِنَّهُ يَرَاكُم هُوَ وَقَبِيلُهُ مِنْ حَيْثُ لاَ تَرَوْنَهُمْ.
Hemos hecho a los shayatin aliados de los encubridores.
Surah 7 – al ‘Araf

Las cosas, los asuntos, las órdenes, las instrucciones no descienden desde un supuesto “cielo divino” hasta la Tierra de la misma forma que cae una piedra desde la ladera de una montaña. En este espacio en el que se manifiesta la creación de Allah hay puntos de acceso y hay puertas y fortalezas:

(40) A los que nieguen Nuestras aleyas y se ensoberbezcan cuando les llegan no se les abrirán las puertas del Cielo ni entrarán en el Jardín hasta que no pase el camello
por el ojo de una aguja. Así es como pagamos a los nefarios.
Sura 7 – al ‘Araf
(14) Si les abriéramos una de las puertas del Cielo y pudieran ascender a ella, (15) seguro que dirían: “Son alucinaciones. Más aún, hemos sido embrujados.”
Sura 15 – al Hiyr
(16) Hemos fijado en el Cielo torreones y lo hemos adornado para quien lo contemple.
(17) Así lo hemos protegido contra todo shaytan proscrito, (18) aunque los hay que se introducen furtivamente para escuchar y son perseguidos por dardos de fuego.
Sura 15 – al Hiyr

Todo aquello de lo que se nos habla en el Qur-an revelado al Profeta Muhammad (s.a.s) es real, existe y no debemos suponer que son metáforas, ya que esta actitud es la que impide que se comprenda la creación de Allah, Su sistema, Su método, en definitiva. El universo, el visible y el invisible, es una construcción, una estructura sólida repleta de dominios repartidos entre siete cielos y siete tierras:

(36) Alabado sea Allah, el Señor de los Cielos, el Señor de la Tierra y el Señor
de todos los dominios.
Sura 45 – al Yaziyah
(7) ¡Por el cielo y cómo ha sido sólidamente construido en estratos, fase a fase!
Sura 51 – adh Dhariyyat
(12) Es Allah Quien ha creado siete Cielos y lo mismo de Tierras. El plan desciende a través de ellos para que sepáis que Allah tiene el poder sobre todas las cosas.
Sura 65 – at Talaq

No sabemos cuántos dominios pueda haber ni cuál sea su naturaleza, pero en el Qur-an revelado al Profeta Muhammad (s.a.s) hay indicaciones de algunos de ellos, así como de la naturaleza de las entidades que los pueblan.

A-PRIMER DOMINIO: La Tumba

Según estas indicaciones los ghafilun, los negligentes y despreocupados, estarán inconscientes en lo que podemos llamar el “dominio de la tumba” hasta el Día del Resurgimiento. Estarán aturdidos y aterrados sin saber lo que les está sucediendo. Según vayan despertando y tomando consciencia de esta nueva realidad, irán comprendiendo que se trata del Día que se les había prometido, del Día con el que se les había amenazado y del que ellos se burlaban en su negligencia, en su inconsciencia.

(20) Esas entidades a las que dan poder en vez de a Allah no pueden crear nada. Antes bien, ellas mismas han sido creadas. (21) Muertas, que no vivas, no serán conscientes
cuando se les resucite de que han vuelto a la vida.
Surah 16 – an Nahl
(12) Si vieras cuando los nefarios inclinen la cabeza ante su Señor y digan: “¡Señor nuestro! Ahora tenemos plena percepción y plena certeza. Haznos regresar
para que actuemos con rectitud.”
(13) Si hubiese sido esa Nuestra voluntad, habríamos guiado a cada nafs. Sin embargo, se ha de cumplir Mi plan –llenaré yahannam de yin y de hombres –nas, todos juntos.
(14) Así pues, gustad el castigo por haber olvidado el Día del Encuentro –este Día– y hoy somos Nosotros los que nos hemos olvidado de vosotros.
¡Gustad el castigo incesante por lo que hicisteis!
Sura 32 – as Saydah
(31) Vagarán errantes en el extravío los que niegan el encuentro con Allah hasta que les llegue de súbito la hora y digan: “¡Pobres de nosotros! ¡Cómo pudimos ser tan negligentes!”
Cargarán sobre las espaldas con su ignominia. ¿Acaso no es deleznable su carga?
Sura 6 – al An’am
(40) Os hemos advertido de un castigo cercano –el Día en el que el hombre contemple sus obras y diga el encubridor: “¡Ay de mí! ¡Ojalá fuera tierra!”
Sura 78 – an Naba

El dominio de los negligentes será la oscuridad de la inconsciencia. En él permanecerán hasta el Día del Resurgimiento, en el que despertarán pensando que tan sólo han estado dormidos un día o unas horas.

(102) El Día en el que se sople en el cuerno, ese Día reuniremos a los nefarios y estarán acongojados. (103) Se dirán en voz baja: “No habéis permanecido más de diez días.”
(104) Bien sabemos lo que dirán cuando el mejor guiado de ellos les declare:
“Sólo permanecisteis un Día.”
Sura 20 – Ta Ha

El tiempo se manifestará ante su aturdido intelecto con toda su relatividad. Han pasado, quizás, cinco mil años, pero a ellos les parece que ese lapsus no ha sido, sino de un solo día.

(112) Les preguntará: “¿Cuántos años estuvisteis en la Tierra?” (113) Dirán: “Estuvimos un día. Pregunta a los que llevan la cuenta.” (114) Dirá: “Si hubierais sido conscientes,
habríais comprendido el poco valor que tenía vuestro tiempo.
Sura 23 – al Muminun

El tiempo es una sensación a la que damos realidad y computamos con nuestra percepción intelectual, engañándonos en cuanto a su duración. Hace 50.000 años Adam salió del jardín y hoy estamos aquí como si ese acontecimiento hubiese ocurrido esta mañana. Si le hubiéramos ofrecido a alguno de sus compañeros la posibilidad de vivir 30.000 años, habría aceptado gustoso –hoy haría 20.000 años que habría muerto. Fijémonos en esta aleya:

(47) Te urgen a que les llegue el castigo, pero Allah no incumple Su promesa.
Un día para tu Señor es como mil años para vosotros.
Sura 22 – al Hayy

Nuestro cómputo es de mil años, pero nuestra percepción es de un día. Cuando estudiamos la historia, hablamos de que tal acontecimiento ocurrió hace 1.000 años o 3.000 años o 10.000 años. Esa es la forma en la que contamos el tiempo entre los acontecimientos. Nuestra percepción, sin embargo, se asemeja a la realidad temporal en el mundo divino –allí un día equivale a mil años de los nuestros. Es decir, su percepción del tiempo y el tiempo real están unificados. Si transformásemos el concepto tiempo en un cuerpo físico, el dibujo que podría resultar sería el de un cono en el que cada centímetro en la parte superior correspondería a mil centímetros en la base misma de esta figura geométrica, y así iría aumentando progresivamente según fuéramos descendiendo de cielo en cielo, desde la punta del cono hasta su base.

Como vemos en el gráfico, la parte superior del cono es mucho menor que la parte inferior, lo cual indica que en el mismo espacio de tiempo la distancia recorrida en la base será mucho mayor que la recorrida en la punta. Si ahora transformamos el espacio en tiempo, tendremos una imagen más clara de por qué hay tanta diferencia entre el tiempo divino y el humano.

Por otra parte, serán los ghafilun –la ghaflah es un tipo de kufur (ver Info 6) y de hipocresía– quienes estén presentes en la mayoría de los escenarios de Ajirah –serán ellos quienes salgan de la tierra, quienes sean agrupados y conducidos al lugar que se les habrá asignado, quienes caigan fulminados y vuelvan de nuevo a la vida y quienes sean juzgados. Como veremos en los próximos apartados B y C, los harbiyun (los que han persistido activamente en el kufur y han luchado para apagar la Luz de Allah) estarán en el tormento justo después de su muerte en dunia, mientras que los verdaderos creyentes (los mut-taqun مُتَّقون) permanecerán protegidos en un dominio que se asemejará al Jardín y en el que esperarán a que todo acabe.

Serán los ghafilun quienes salgan de la tierra y quienes sean juzgados. Los harbiyun serán arrojados de su dominio directamente a yahannam, mientras que los verdaderos creyentes serán conducidos desde su dominio, al Jardín eterno.

B-SEGUNDO DOMINIO: Un Lugar de Castigo

Siguiendo el Qur-an revelado al Profeta Muhammad (s.a.s), otro de los dominios que encontramos en diferentes aleyas es el de los harbiyun, el de aquellos que han luchado y luchan por apagar la luz de Allah, por destruir el Islam y denigrar el sistema profético. Un ejemplo histórico de esta actitud es el de Firaun. Sin embargo, Firaun es sólo un ejemplo, hoy la gran mayoría de los hombres es ghafil o harby, negligente o activo contra el Islam. Para ellos habrá un dominio en el que recibirán un duro y constante castigo, si bien no será comparable al que recibirán en Ajirah:

(101) Entre los beduinos que viven en vuestros alrededores hay hipócritas, y entre la gente de Medina los hay que persisten aún más en la hipocresía. A esos no los conocéis,
Nosotros los conocemos. Los castigaremos dos veces, luego los mandaremos
a un tormento atroz del que no podrán volver.
Sura 9 – al Taubah
(45) Le protegió Allah del mal que tramaron contra él y se hizo realidad contra la gente de Firaun un terrible castigo. (46) Se les muestra el fuego mañana y tarde. Y el Día que llegue la Hora, se dirá: “¡Arrojad a la gente de Firaun al más terrible de los castigos!”
Sura 40 – Ghafir

Hay un dominio, pues, para los harbiyun en el que estarán penando hasta que llegue la hora y se establezca la balanza del juicio divino. No estarán en el dominio de la tumba, sumergidos en el sopor de la inconsciencia, sino en un infierno temporal, previo al infierno eterno. Es un castigo psicológico –se les muestra lo que les espera, el fuego en el que arderán para siempre. Después, el Día del Resurgimiento, a él serán arrojados.

Como hemos visto en el apartado anterior A, los harbiyun no saldrán de las tumbas ni serán agrupados ni conducidos al lugar designado para ellos. Su suerte ya ha sido echada –son la peor gente de la creación– y por ello son llevados tras su muerte a un dominio especial en el que ya saborean el castigo del fuego. No necesitan juicio, pues no hay duda con respecto a ellos –cuando acabe la Hora (ver cuadro C7, apartado III b), serán conducidos a yahannam.

C-TERCER DOMINIO: El Jardín Temporal

Por otra parte, los que hayan vivido y luchado buscando únicamente la complacencia de Allah; los que hayan muerto en el camino de Allah o los hayan matado por la causa de Allah, estarán en un dominio que será preludio del Jardín eterno:

(32) A aquéllos a los que los malaikah se lleven en estado de beatitud, les dirán: “¡Paz con vosotros! Entrad en el Jardín en merecido pago por vuestras obras.”
Surah 16 – an Nahl
(20) Y vino un hombre corriendo desde la parte más alejada de la ciudad. Dijo: “¡Gentes de este lugar! ¡Seguid a los Enviados! (21) Seguid a quienes no os piden pago alguno y están guiados. (22) ¿Cómo podría no adorar a Quien me ha creado y a Quien habréis de volver?
(23) ¿Debería tomar, aparte de Él, otros alihah? Si el Rahman quisiera causarme
algún daño, su intercesión no me serviría de nada ni podrían salvarme?
(24) Si lo hiciera, estaría en un claro extravío. (25) Creo en vuestro Señor. ¡Escuchadme, pues!” (26) Se le dijo: “¡Entra en el Jardín!” Dijo: “¡Ojalá supiera mi gente
(27) que mi Señor me ha perdonado y me ha concedido
ser uno de los que Él ha honrado.”
Sura 36 – Ya Sin
(154) No digáis de los que han caído luchando en el camino de Allah que están muertos. Muy al contrario, están vivos, aunque no os deis cuenta.
Surah 2 – al Baqarah
(169) No penséis que están muertos los que han caído luchando en el camino de Allah.
Muy al contrario, están vivos y su provisión está junto a su Señor.
(170) Se sienten dichosos por la gracia que Allah les ha concedido
y albergan un buen presagio para los que todavía
no se han unido a ellos. Nada hay que les cause temor ni pesadumbre.
(171) Se complacen en la gracia y la bendición que han recibido de Allah, y en que Allah no dejará que se pierda lo que se hayan ganado los creyentes.
Surah 3 – ali ‘Imran

Las situaciones que se describen en las aleyas de todas estas suras que acabamos de mencionar tienen lugar en el espacio-tiempo entre la muerte de las nafs (su separación del cuerpo de dunia) y el Día del Resurgimiento. Podemos decir que son espacios de espera. Son dominios intermedios o interfaces entre el barsaj o frontera de la muerte y el barsaj o frontera de Ajirah, teniendo en cuenta que Ajirah comienza para los insan cuando salen de la tierra y son reunidos en grupos y llevados a los lugares que les habrán sido asignados.

En el texto que se ha mencionado de la sura Ya Sin, el hombre que viene corriendo desde el otro extremo de la ciudad es un creyente que ha dado testimonio ante su pueblo junto a los Mensajeros. No cabe duda de que lo han matado. Quizás también a los tres Mensajeros de los que se hace mención unas aleyas antes. Ha sacrificado su vida por la causa de Allah, por la causa de la verdad y ahora recibe como pago por su sinceridad el Jardín, pero este Jardín no es el Jardín eterno, sino el dominio intermedio entre la muerte y el Juicio final. Quien da su vida por defender el Din de Allah no puede permanecer en la tumba, en la inconsciencia, sino que debe gozar ya de la felicidad que le espera en Ajirah.

Esta idea se confirma en las dos suras siguientes a la de Ya Sin, en las que se nos previene de pensar que los que mueren por la causa de Allah están muertos, es decir, están sumergidos en el sopor de la inconsciencia, en el dominio de la tumba. Muy al contrario, están vivos en el dominio de los mártires, de los creyentes sinceros, de los que han dado testimonio con sus vidas de que no hay más ilah que Allah:

(58) Mas los que hayan emigrado por la causa de Allah y luego los hayan matado o hayan muerto, Allah les sustentará con una hermosa provisión. Allah es el Mejor Sustentador.
(59) Les introducirá en un lugar en el que se sentirán complacidos.
Allah actúa según Su conocimiento y controla Su ira.
Sura 22 – al Hayy

Tampoco habrá juicio para ellos, como ya hemos visto en los apartados anteriores A y B. Su juicio ha sido abrogado por sus vidas –su sacrificio y su determinación han purificado sus nafs y les han hecho conectarse a la Órbita Divina. Allah el Altísimo los ha protegido del terror y de la angustia de Ajirah:

(61) Allah preservará temporalmente a los que hayan sido temerosos en un lugar seguro, en el que no les afligirá ningún mal ni habrá nada que les turbe.
Sura 39 – az Zumar

وَيُنَجِّي اللَّهُ الَّذِينَ اتَّقَوا بِمَفَازَتِهِمْ لا يَمَسُّهُمُ السُّوءُ وَلا هُمْ يَحْزَنُونَ

(14) El día que se haga realidad la hora, ese día estarán separados (15) –los que creyeron y actuaron con rectitud gozarán en frondosos Jardines, (16) pero los que encubrieron y desmintieron nuestros signos, y renegaron de Ajirah, estarán reunidos
en un mismo lugar para recibir el castigo.
Sura 30 – ar Rum

La aleya 16 nos indica que no se está describiendo el destino final, sino el juicio y la espera a recibir la sentencia. La aleya 14 nos informa del mismo hecho diciéndonos que estarán separados, de nuevo no en el destino final, sino en la espera.

Es cierto que son hombres, seres humanos, y que, por lo tanto, habrá es su haber malas acciones, decisiones y actitudes subjetivas erróneas, pero nada de eso tiene valor frente a la sinceridad de su iman:

(5) Ha de hacer que los creyentes y las creyentes entren en Jardines por cuyo suelo fluyen ríos. En ellos morarán para siempre. Cubrirá sus malas acciones.
Esa es la gran victoria ante Allah.
Sura 48 – al Fath

لِيُدْخِلَ الْمُؤْمِنِينَ وَالْمُؤْمِنَاتِ جَنَّاتٍ تَجْرِي مِن تَحْتِهَا الأَنْهَارُ خَالِدِينَ فِيهَا وَيُكَفِّرَ عَنْهُمْ سَيِّئَاتِهِمْ وَكَانَ ذَلِكَ عِندَ اللَّهِ فَوْزًا عَظِيمًا

(9) Llegará el Día en el que os reunirá. Ese será el día del desengaño. A quien haya creído en Allah y haya actuado con rectitud le cubriremos el mal que haya hecho y le haremos entrar en jardines por cuyo suelo fluirán ríos. En ellos morarán para siempre. Esa es la gran victoria.
Sura 64 – at Taghabun

يَوْمَ يَجْمَعُكُمْ لِيَوْمِ الْجَمْعِ ذَلِكَ يَوْمُ التَّغَابُنِ وَمَن يُؤْمِن بِاللَّهِ وَيَعْمَلْ صَالِحًا يُكَفِّرْ عَنْهُ سَيِّئَاتِهِ وَيُدْخِلْهُ جَنَّاتٍ تَجْرِي مِن تَحْتِهَا الأَنْهَارُ خَالِدِينَ فِيهَا أَبَدًا ذَلِكَ الْفَوْزُ الْعَظِيمُ

La siguiente aleya nos confirma que los que hayan creído en lo que Allah el Altísimo ha hecho descargar del Kitab sobre los Profetas y haya sacrificado su vida y sus bienes por la causa de Allah, no experimentarán la segunda muerte, cuando se sople en el cuerno y caigan fulminados cuantos haya en los Cielos y en la Tierra (39:68). Llegarán de sus dominios y serán conducidos al Jardín definitivo.

(56) No probarán allí otra muerte, aparte de la primera.
Él les habrá librado del castigo del yahim
Sura 44 – ad Dujan

No hay juicio para los verdaderos creyentes porque su suerte fue decidida desde antes de que existieran los Cielos y la Tierra:

(15) El Jardín prometido a los que tomen en serio Sus advertencias y Sus signos se asemeja a un lugar por el que fluyen ríos de agua dulce…
Sura 47 – Muhammad

مَثَلُ الْجَنَّةِ الَّتِي وُعِدَ الْمُتَّقُونَ فِيهَا أَنْهَارٌ مِّن مَّاء غَيْرِ آسِنٍ…

Los que han sido preservados en un dominio especial, parecido a un jardín, ha sido porque se ha considerado que eran de los mut-taqin الْمُتَّقُونَ (los que toman en serio las advertencias de Allah el Altísimo y actúan en consecuencia) y, por lo tanto, después del juicio, ellos serán conducidos al Jardín prometido. No hay duda y, por ello, no hay juicio.

No otra es la razón del continuo examen al que el insan es sometido en dunia –dar a los verdaderos creyentes el Jardín eterno:

(5) Ha de hacer que los creyentes y las creyentes entren en Jardines por cuyo suelo fluyen ríos. En ellos morarán para siempre. Cubrirá sus malas acciones.
Esa es la gran victoria ante Allah.
Sura 48 – al Fath

Por lo tanto, los verdaderos creyentes no tendrán que comparecer, serán bienvenidos y los recibirán los malaikah quienes les mostrarán su nueva morada:

(51) Dirá uno de ellos: “Yo tenía un compañero inseparable (52) que solía decir: “¿De verdad crees en eso? (53) ¿Acaso nos van a pedir cuentas cuando estemos muertos y seamos Tierra y huesos?” (54) Dirá: “¿Habéis subido a ese lugar?” (55) Ascenderá y lo verá en medio del yahim. (56) Dirá: “¡Por Allah! A punto estuviste de hacerme perecer. (57) De no haber sido por la gracia de mi Señor, hoy estaría entre los que tienen que comparecer لَكُنتُ مِنَ الْمُحْضَرِينَ.
Sura 37 – as Saffat

D-CUARTO DOMINIO: El de Ciertos Profetas

En las siguientes aleyas se menciona a dos Profetas, a dos Mensajeros muy especiales, tanto en lo que se refiere a su paso por dunia como a su situación una vez la hubieron abandonado:

(55) Dijo Allah: “¡Oh Isa! Voy a mudar tu forma de existencia y a elevarte hacia Mí. Te purificaré de los encubridores, y hasta el Día del Resurgimiento pondré a los que
te sigan por encima de los que renieguen de ti. Luego volveréis a Mí
y juzgaré entre vosotros sobre aquello en lo que discrepabais.
Surah 3 – ali ‘Imran
(56) Y menciona en el Kitab a Idris. Era veraz y Profeta. (57) Lo alzamos a un lugar elevado.
Sura 19 – Mariam

El dominio de Isa e Idris –paz sobre ellos dos– es diferente del dominio de los mártires. El proceso de abandonar dunia y cruzar el barsaj de la muerte tuvo lugar en su caso de muy diferente manera a la del resto de los seres humanos. No sabemos cómo fue, pero en las aleyas que hemos citado hay una clara indicación de que se trató de algo muy especial, hubo un cambio de configuración (ver Infos 11 y 16 y cuadro C7).

Rara es la página del Qur-an revelado al Profeta Muhammad (s.a.s) en la que no se mencione a Allah como el Señor de todos los dominios –ra-bul ‘alamin -رَبُّ الْعَالَمِين. El término “‘alamun” -العالمون- es uno de los plurales de “‘alam”. No obstante, su plural natural es “‘awalim” -العوالم- a pesar de que en el Qur-an se utiliza siempre el plural “‘alamun” con kasrah  -كسرة-por ser idafah -إضافة- como en la expresión -رَبُّ الْعَالَمِين, y significa “mundo”, “dominio”, “ámbito”. En algunos casos, este término hace referencia al ser humano, o a todo cuanto existe en el universo, ya sea hombre, animal o cosa, o también incluye a los malaikah y a todos cuantos habitan en los cielos y en la Tierra. Cada entidad o familia de entidades forman un dominio, un ámbito, un mundo específico, propio, con características concretas que les son comunes a todos sus miembros. Todos estos significados los vemos expresados a lo largo del texto:

(33) Allah escogió por su pureza a Adam, a Nuh, a la familia de Ibrahim y a la familia de Imran por encima de todos los demás (‘alamin)العالمين.
Sura 3 – ali ‘Imran
(42) Y cuando dijeron los malaikah: “¡Oh Mariam! Allah te ha escogido, te ha purificado y te ha escogido entre todas las mujeres (‘alamin)العالمين.
Sura 3 – ali ‘Imran
(97) En ella hay signos claros –la estancia de Ibrahim. Quien entre en ella, estará a salvo. Siempre que encuentren los medios necesarios la gente –nas– tiene la obligación
con Allah de peregrinar a la casa. Quien lo encubra que sepa que Allah es en
Sí mismo suficiente, sin tener necesidad de ninguna de Sus criaturas (‘alamin)العالمين.
Sura 3 – ali ‘Imran

No obstante, en la siguiente aleya vemos más claramente el significado del término ‘alamin العالمين como “dominios”, ámbitos en los que viven las diferentes entidades que pueblan la creación de Allah el Altísimo.

(79) Paz sobre Nuh en todos los dominios سَلامٌ عَلَى نُوحٍ فِي الْعَالَمِين.
Sura 37 – as Safat

Otra de las indicaciones que vemos en esta aleya es que todos esos dominios están intercomunicados, se afectan unos a otros, se influencian –no son mundos separados, cerrados, incomunicados.

No obstante, los cuatro dominios que acabamos de citar y describir son algunos de los muchos que componen la geografía de la creación de Allah el Altísimo. Son destellos de un gigantesco universo espiritual y material, de un universo de luz y de barro, de agua y de fuego.

(49) Todo cuanto hay en los Cielos y en la Tierra sigue sumiso el plan de Allah, de la criatura más simple a los malaikah, sin que haya en ellos soberbia.
Surah 16 – an Nahl
(44) Declaran Su perfección más allá de toda contingencia los siete Cielos y la Tierra, y quienes en ellos están. No hay nada que no reconozca Su perfección y Le alabe.
Surah 17 – al Isra

ARTÍCULO XIX – SISTEMA PROFETICO VS SISTEMA CHAMANICO

art 19

Todavía en el jardín, Adam y su grupo de insan reciben una propuesta de Iblis: “Seguidme y os haré inmortales, tendréis poder y dominios inabarcables.”

(20) Mas el shaytan les susurró hasta que fueron conscientes de sus vergüenzas. Dijo: “La única razón de que vuestro Señor os haya prohibido este árbol es evitar que seáis malaikah
 o que alcancéis la inmortalidad.” (21) Y les juró: “Creedme, sólo quiero guiaros
a lo que es mejor para vosotros.”
Sura 7 – al ‘Araf
(120) Pero le susurró el shaytan y le dijo: “¡Adam! ¿Quieres que te indique el árbol de la inmortalidad y de un dominio que no se extinguirá jamás?”
Sura 20 – Ta, Ha

Y comieron del árbol del que se les había prohibido comer. Siguieron el camino que Iblis les hizo creer que les conduciría a la inmortalidad y a poseer el universo entero. Esto mismo es lo que prometen los chamanes que se han ido camuflando a lo largo de la historia en brujos, filósofos, místicos y científicos (ver esquema 2 y 8 y texto).

Frente al sistema de Iblis –lo que hemos dado en llamar el sistema chamánico– Allah el Altísimo propone a Adam y a todos los insan el sistema profético –libros revelados, Profetas, Hikmah y Furqan– que será guía y rahmah hasta el final de los tiempos.

(37) Luego Adam recibió palabras de su Señor, Quien le aceptó de nuevo –el Indulgente, el Compasivo. (38) Dijimos: “¡Salid todos de él! Y cuando os traiga la guía, quienes la sigan no tendrán nada que temer ni habrá nada que les cause pesadumbre.
Sura 2 – al Baqarah

Alguien podría preguntarse por la razón que nos ha llevado a denominar chamánica la propuesta de Iblis, en vez de satánica. La respuesta es que “satánico” es un término muy general que hace referencia al mal, pero no nos explicita cómo se manifiesta ese mal, mientras que el “término chamánico” hace referencia, precisamente, al método que utiliza ese mal para manifestarse.

A continuación, presentamos un texto que explica de forma mucho más amplia y detallada lo que entendemos por sistema chamánico y su diferencia con el sistema profético.

PROFECÍA Y CHAMANISMO

El hombre ha estado siempre rodeado de malaikah, de libros revelados y de Profetas. Fueron estas entidades multi-ontológicas las que le enseñaron a valerse del fuego (ver referencia F2), del barro y del hierro; a construir embarcaciones; a diferenciar los elementos beneficiosos que hay en la naturaleza de los dañinos, y a servirse de unos y de otros; le advirtieron del susurro del shaytan y le mostraron en qué consiste la rectitud; le señalaron al cielo y a su geografía y le revelaron la forma de medir el tiempo y de dividirlo en años, meses, semanas y días; le iniciaron en la agricultura y en la construcción, y en todo aquello que necesitaba para establecer sociedades y vivir en un medio que le hubiera resultado desesperadamente hostil de no haber sido por las herramientas y el conocimiento con los que se le proveyó. Toda esta enseñanza, contenida en el relato profético, será sistemáticamente olvidada por el hombre, haciéndole adorar a esas entidades con las que ha convivido y de las que ha recibido la sabiduría y la guía. Es el olvido chamánico –elimina al Agente y deifica a los intermediarios. Este hecho, largamente comprobado en la historia de la humanidad, nos lleva a establecer una plantilla que podamos superponer sobre cualquier acontecimiento, sobre cualquier personaje, ideología o doctrina –todo aquello que no es Profecía, es chamanismo.

Lo primero que evoca en nuestra mente esta palabra es la figura de brujos mejicanos o siberianos danzando alrededor de una hoguera o recitando fórmulas “sagradas”. Sin embargo, y aun a pesar de ser una imagen correcta, el término “chamanismo” abarca en sí un significado mucho más amplio y se opone al método profético como la magia se opone a la revelación. Cuando los magos de Firaun arrojaron sus cuerdas y sus palos, y éstos se convirtieron en serpientes que reptaban con gran rapidez, Musa (a.s) temió que los signos que su Señor le había dado no fueran suficientes para desbaratar aquel poder, aquella “realidad” que serpenteaba ante sus aterrados ojos. El corazón de Musa se estremeció. La magia funciona obnubilando el entendimiento y sumergiéndolo en las profundas aguas de la sugestión, donde la realidad es distorsionada y deformada, haciéndonos creer que el movimiento es quietud y la quietud movimiento; que el fuego es agua y el agua es fuego. Mas no siempre actúa de esta forma. Está la magia del brujo, pero también la del filósofo, con su poder dialéctico; la del místico, con sus visiones sobrenaturales y sus trances; la del racionalista, con su poder analítico; la del demagogo, con sus programas de gobierno; la del científico, con sus artilugios que vuelan, fotografían galaxias, miden la presión sanguínea, computan los datos electrónicamente, o almacenan miles de libros en un centímetro cuadrado de silicona. Todos ellos son chamanes en el sentido de que velan la existencia del Creador y presentan un universo regido por leyes, espíritus, misterios, fuerzas ocultas que sólo ellos conocen y controlan a través de la magia, el intelecto, la contemplación o los raptos místicos.

El chamanismo es siempre sacerdotal. Hay una casta de pastores y prelados, de hechiceros y santos, de tecnócratas y académicos, que constantemente desmantela el Tawhid (la Unicidad absoluta del Creador) y el orden social, político y económico que de él deriva. Frente a la sencillez y la hermandad que imperan en las sociedades proféticas, las castas sacerdotales erigen bastiones de soberbia en los que se asientan y viven en la más escandalosa opulencia. De las palabras de Isa (a.s.) con las que nos da cuenta de la austeridad que debe prevalecer en la vida de los creyentes, los chamanes con mitra construyeron el Vaticano y miles de palacios más donde guardar sus tesoros:

No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen y donde ladrones minan y hurtan; sino haceros tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.
Mateo 6:19-21
*
Y vino un escriba y le dijo: Maestro, te seguiré a donde quiera que vayas. Jesús le respondió: Los zorros tienen guaridas, y las aves del cielo nidos; mas el hijo del hombre no tiene donde recostar su cabeza.
Mateo 8:19-20

Robaron el Tawhid y lo adaptaron a su ávido deseo de cobrar el diezmo y legislar, en el nombre de Dios, las leyes que rigiesen los asuntos de los hombres. Los chamanes con turbante, en su desprecio por la vida de este mundo, construyeron Top Kapı, un suntuoso palacio a orillas del Bósforo, en Estambul. Hoy es un museo, y los lobbies judíos deciden la política de Ankara. Por su parte, los chamanes académicos no han dejado de construir catedrales y palacios en forma de universidades, observatorios astronómicos, centros de investigación espacial, centrales nucleares… apoyados “en su búsqueda del conocimiento” por laboriosos ratones de biblioteca desperdigados por el mundo entero con la secreta misión de robar manuscritos, libros, mapas, tablillas; de fotografiar inscripciones; de borrar u ocultar los vestigios que pudieran contradecir su cosmogonía; de preparar invasiones con la disimulada finalidad de eliminar pruebas y de llenar de valioso material sus departamentos de arqueología e historia antigua.

Estas castas sacerdotales han roto el equilibrio profético, instaurando el monacato, el ascetismo, las drogas y las prácticas chamánicas con el fin de obtener poderes sobrenaturales que justifiquen su “divinidad”. Musa tenía una gran familia a la que procuraba el sustento trabajando de sol a sol; mantenía relaciones sexuales con sus esposas y se ocupaba de la educación de sus hijos; y mientras realizaba todas estas tareas propias de la condición humana –de la fitrah– recordaba a su Creador; recordaba su condición de siervo; recordaba la muerte y el Más Allá; suplicaba la guía, el perdón y el conocimiento; y cumplía sumiso las órdenes de su Señor.

No encontraremos otra enseñanza en la vida de los Profetas. Todos ellos trabajaron para ganarse la vida; nunca pidieron dinero a cambio de transmitir el Mensaje Divino; estaban casados y tenían hijos; lucharon en el Camino de Allah; denunciaron la injusticia y los privilegios; vivían como el resto de sus conciudadanos o aún más pobremente.

Si comparásemos a los indios brujos de América con Buda o Lao Tse, no encontraríamos entre ellos, a simple vista, semejanza alguna que justificase tan insólito paralelismo. Sin embargo, tanto unos como otros son chamanes, ya que todos ellos encubren la existencia del Creador y la substituyen por su magia o su misticismo filosófico. Tanto Buda como el chamán indio representan la última estación a la que puede aspirar el ser humano, ya que alcanzar el estado de “buda” significa devenir el Absoluto, de la misma forma que llegar al grado de chamán significa tener asidas las riendas con las que dirigir a los espíritus.

Hay musulmanes que arguyen que, en los escritos Vedas de La India, o en los sutras de Buda, o en el Tao Te King taoísta hay rastros de Tawhid, sin tener en cuenta que el chamanismo es una forma distorsionada de la Profecía –su negativo– y por ello mismo transporta en su estructura material profético. Material alterado del que servirse para encubrir, precisamente, la Profecía.

Sin embargo, el sistema profético funciona de otro modo. Desde el comienzo de su misión todos los Profetas declaran abierta y públicamente su condición de Mensajeros y de siervos, de transmisores de un mensaje procedente del Creador del Universo que repiten sin añadir o quitar una sola tilde.

(65) Di: “No soy, sino un advertidor.” No hay ilah, sino Allah –el Único,
el Dominador, (66) el Señor de los Cielos y de la Tierra y de lo que
entre ambos hay, el Poderoso, el Perdonador.
Sura 38 – Sad

Buda vivió en bosques y selvas de La India durante años, y allí recibió la enseñanza de al menos siete maestros que le iniciaron en la meditación, el control de la respiración y otras prácticas chamánicas. Durante todo ese tiempo su vida transcurrió en una total reclusión y en el más severo ascetismo. Los Profetas, en cambio, no tienen maestros, pues les enseña Allah a través de la inspiración y de los malaikah, especialmente de Yibril. No son entrenados, sino elegidos. No alcanzan su rango de Profetas a través de prácticas ascéticas o intelectuales. El Altísimo elige a Sus Enviados y los afirma en su misión poniendo certitud en sus corazones y guiándoles con el libro que se les revela y con la Hikmah –sabiduría aplicada– que les devuelve a la fitrah (ver artículo X), a la naturaleza propia del ser humano. Los Profetas no buscan la Profecía –en la mayoría de los casos ni siquiera saben que existe. Antes de recibirla son hombres comunes sin una especial relevancia entre sus conciudadanos. El último Mensajero de Allah, Muhammad (s.a.s), era huérfano e iletrado. ¿Quién podía imaginar entonces, cuando de joven caminaba por las calles de Makkah solo y sin una familia que le respaldase, que un día el Todopoderoso lo elevaría al rango más alto y haría de él el sello de la Profecía? Es cierto que era un hombre respetado por su honestidad y su veracidad, pero de ahí a ser elegido para llevar el último mensaje del Altísimo a toda la humanidad había un abismo que muchos no lograron franquear nunca.

(86) No esperabas que te fuera revelado el Kitab; no es sino una misericordia de tu Señor.
SurA 28 – al Qasas
(52) Así es como te inspiramos el programa de la Profecía, siguiendo Nuestro plan. Antes no sabías qué era el Kitab ni qué era tener iman, pero lo hemos hecho una luz con la que guiar a quien queremos de Nuestros siervos. En verdad que guías al camino de rectitud
Sura 42 – ash Shura

A través de prácticas y ejercicios ascéticos, Buda alcanzó un estado mental que él identificó con la “realización espiritual”, con la “iluminación”, con el nirvana. Pero lo que de cierto hay en todo eso –si eliminamos los elementos legendarios y las transmisiones carentes de rigor– es que esa iluminación fue el fruto “amargo” del árbol chamánico que con tanta ansia fue cuidando, y de su posterior transformación en doctrina metafísica gracias a las nociones de Tawhid que se habían conservado –en cierta manera– en los Vedas, y que él tomó de los brahmanes hindús durante las muchas conversaciones que mantuvo con ellos.

Tanto Buda como Lao Tze fueron los precursores del chamán místico y del chamán filósofo al apropiarse en secreto de la corriente profética, de forma que pareciera que esa “iluminación”, esa refinada elaboración metafísica, esa dialéctica irrebatible, era fruto de su trabajo, de sus prácticas ascéticas; pasando, de hecho, a encarnar el mundo invisible, el mundo oculto, inaccesible para quien no siguiera su “vía”.

Los Profetas nunca hablan por ellos mismos, sino que es Allah, el Creador del Universo, el que habla, el que aconseja, el que ordena, el que amenaza y promete:

(23) Y no digas nunca refiriéndote a cualquier asunto: “Lo haré mañana,”
(24) a menos que añadas: “Si esa es la voluntad de Allah.”
(27) Recita lo que se te inspira del Kitab de tu Señor.
Sura 18 – al Kahf

Los chamanes, en cambio, hablan en primera persona, pues no ha quedado ninguna otra entidad aparte de ellos mismos. Su “sabiduría” es el producto de su esfuerzo, de sus “ejercicios”, de su “poder”. Todo empieza y termina en ellos. Para llegar al estado de “buda” los adeptos deberán seguir sus mismos pasos, su mismo ascetismo, su mismo celibato. El nirvana, la “iluminación”, es el resultado de ese arduo trabajo.

Las mismas secuencias configuraron el escenario en el que se desarrolló el taoísmo y en el que vivió su “fundador” Lao Tze.

Es altamente significativo que la “leyenda” relacione al autor del Tao Te King con el estado de Shu. Esta relación no puede deberse a una mera coincidencia, ya que hay algo del espíritu de Shu que fluye a lo largo de todo el libro. Con espíritu de Shu me refiero a lo que podríamos llamar la tendencia chamánica de la mente o al pensamiento chamánico.

En el estado de Shu florecía todo tipo de creencias supersticiosas en seres sobrenaturales y espíritus, y abundaban las prácticas chamánicas.

Toshihiko Izutsu. Sufismo y taoísmo. Siruela

Si bien este texto de Izutsu hace referencia a la filosofía china, lo mismo se puede aplicar a la filosofía griega. No olvidemos que en tiempos de Aristóteles y de Platón se hablaba de los dioses y de los héroes –hijos de un humano y una diosa– con el mismo espíritu que en el estado de Shu. De hecho, en su libro La República, Platón nos asombra con las siguientes palabras:

Acompañado de Glaucón, el hijo de Aristón, bajé ayer al Pireo con propósito de orar a la diosa Bandis y ganoso de ver cómo hacían la fiesta, puesto que la celebraban por primera vez. Parecióme en verdad hermosa la procesión de los del pueblo, pero no menos lúcida la que sacaron los tracios. Después de orar y gozar del espectáculo, emprendimos la vuelta hacia la ciudad.

Platón. La República

Esta atmósfera primitiva y pagana es la que propició el desarrollo de una seudo-ciencia que alejó a occidente del relato profético durante más de dos mil años.

La misma atmósfera produjo asimismo un tipo muy particular de pensamiento metafísico, probablemente porque la experiencia chamánica es de tal naturaleza que puede ser refinada y elaborada hasta alcanzar el nivel de experiencia metafísica. En cualquier caso, la profundidad metafísica del pensamiento de Lao Tze puede, creo, explicarse en gran medida si se relaciona con la mentalidad chamánica de los antiguos chinos.

Toshihiko Izutsu. Sufismo y taoísmo. Siruela

A este respecto, nos parece más acertado decir que el chamán místico-filosófico es el producto de una corriente chamánica milenaria mezclada con la enseñanza profética –anterior a ésta– del Tawhid, de la Unicidad de Allah. Tarde o temprano, este nuevo chamán tendrá que enfrentarse a la noción de un Dios personal y Absoluto, y no verá otra forma de hacerlo que identificándose con Él. Este punto es muy importante porque en el chamanismo nunca se presenta el Tawhid con absoluta rotundez. Incluso las nociones de Dios y de Absoluto están siempre ligadas a una experiencia personal, a una identificación, a una fusión. Fijémonos, si no, en estos textos sufís:

Yo soy Él a Quien amo,

Y ese a quien amo soy yo.

Somos dos espíritus morando en un solo cuerpo.

Si me ves, lo ves a Él.

Y si lo ves a Él, nos ves a los dos.

Husayn Ibn Mansur al-Hallay. Bayda, Persia, 857.

Somos el espíritu del Uno, a pesar de que moramos por turno en dos cuerpos.

(Abdu’l Karim al-Yili)

O en las palabras del dominico alemán Eckhart:

El padre engendra a su Hijo en la eternidad igual a sí mismo. Todavía digo algo más: él lo ha engendrado en mi alma. No sólo ella está junto a él y él junto a ella, por igual, sino que él está en ella; y el Padre engendra a su Hijo en el alma de la misma manera en que él la engendra en la eternidad y no de otra manera. Debe hacerlo, le guste o no. El Padre engendra a su Hijo sin cesar y todavía digo más: me engendra en tanto que Hijo suyo y el mismo Hijo; todavía digo más: no sólo me engendra en tanto que su Hijo, sino que me engendra en tanto que él mismo y él se engendra en cuanto a mí y a mí en cuanto a su ser y su naturaleza. En la fuente más interior, allí broto del Espíritu Santo; allí hay una vida y un ser y una obra. Todo lo que Dios realiza es uno; por eso me engendra en tanto que su Hijo sin diferencia alguna.

Maestro Eckhart (1260-1328). El fruto de la nada. Editorial Siruela

Los Profetas, en cambio, afirman su naturaleza humana irreconciliable con la Naturaleza Divina, ya que Allah es, ante todo, el Creador del universo y no meramente una fuerza o un espíritu. Los romanos podían aceptar que los césares fuesen dioses en el sentido de estar investidos de una cierta divinidad, pero ningún romano creía que Julio César hubiese creado el Sol y la Luna y sostuviese el universo con sus manos.

El Profeta no sólo desaparece como posible identidad divina, sino que, en algunos casos, es incluso amonestado y amenazado por su Señor:

(73) Si les siguieras en sus maquinaciones para rebelarte contra lo que te hemos inspirado e inventases sobre Nosotros algo distinto a ello, entonces sí que te tomarían por amigo íntimo. (74) Si no te hubiéramos afirmado en la verdad, a punto habrías estado de inclinarte ligeramente hacia ellos. (75) De haber sido así, te habríamos hecho probar el doble del sufrimiento que acarrea la vida y la muerte. Luego no encontrarías
quien te apoyara contra Nosotros.
Sura 17 – al Isra

Es tan desconcertante la idea de una repentina aparición de civilizaciones, de lenguas, de doctrinas filosóficas o espirituales, que incluso historiadores sin ninguna tradición religiosa –como es el caso de Henri Maspero nombrado Profesor titular de la Escuela de Lenguas Orientales Vivas de Hanoi en 1911– se oponen a la opinión generalizada que pretende que el taoísmo apareció con Lao Tze bruscamente a principios del siglo IV antes de nuestra era como metafísica mística, que tuvo un gran desarrollo con Tchuang Tze hacia finales de ese siglo y, a partir de entonces, fue corrompiéndose y degenerando hasta la dinastía Han, en la que se transformó en un cúmulo de supersticiones, magia y brujería. Obviamente, nada surge bruscamente, y menos una doctrina tan elaborada como el taoísmo. Maspero sostiene que el taoísmo era una religión personal –a diferencia del tipo agrícola y comunal de religión de estado que nada tiene que ver con la salvación personal– y que se remonta a la más lejana antigüedad. Lo que no sabía el profesor Maspero es que esa lejana antigüedad está haciendo referencia a los periodos proféticos, de los que deriva el taoísmo y todas las demás corrientes místico-filosóficas. Aunque a simple vista esa religión agrícola y comunal parezca completamente diferente de la visión taoísta, se trata en realidad de una misma concepción chamánica de la existencia que circula en dos niveles diferentes. En el primer nivel, el chamán no tiene que explicar el concepto de Dios único y le basta con ocuparse de las cosechas, de traer la lluvia en el tiempo propicio y de curar a los enfermos. En el segundo nivel, en cambio, el chamán se enfrenta a sociedades mucho más sofisticadas, en las que la explicación metafísica de los acontecimientos requiere de una mayor sutileza. En otras palabras, nos encontramos en la intercesión de dos caminos en la que conviven simultáneamente el chamán brujo y el chamán filósofo.

El chamanismo deriva de la Profecía y se desarrolla en las sociedades que han abandonado el Tawhid como práctica.

El chamanismo primitivo de la China antigua habría conservado su tosquedad original de no haber sido por un tremendo trabajo de elaboración llevado a cabo en el transcurso de su historia por hombres de extraordinario genio.

Toshihiko Izutsu. Sufismo y taoísmo. Siruela

Los pensadores occidentales se ven obligados a una continua rectificación de fechas, de lugares geográficos y de interpretaciones, al no tomar en consideración la evidencia de que en el comienzo hubo un centro del que emanó la Profecía y, a través de ella, las lenguas, la ciencia y la civilización; y de que la expansión profética a partir de ese centro originó otros centros, otros asentamientos que, a su vez, fueron base para los siguientes.

Si continuamos dando forma a esa plantilla verificadora de la que hemos hablado al comienzo, nos será de gran utilidad introducir el siguiente postulado: Siempre que observemos un brote de civilización en algún lugar de la Tierra y en un tiempo determinado, significará que en ese lugar y en ese tiempo se ha establecido la Profecía de forma directa o a través de las generaciones inmediatamente posteriores a ella.

Al obviar esta realidad de la que poseemos tantas evidencias, los historiadores occidentales no tienen otro remedio que recurrir al “genio extraordinario” de ciertos hombres –algo que veremos repetido una y otra vez en cualquier historia de la ciencia que consultemos.

Pero aquí, el genio no cuenta, pues para que se activen las capacidades cognoscitivas del hombre hacen falta programas que vengan del exterior y aporten la estructura narrativa, espiritual o técnica que en cada momento necesite. Sin esos programas, la razón humana permanecerá tan inoperativa como un ordenador en el que no se hubiera introducido el input que le permitiese desarrollar sus potencialidades. Ese input es la Profecía no el genio, por extraordinario que sea, de ciertos hombres. Será de la Profecía de la que el chamán aprenda los conceptos místicos y metafísicos, la geografía del paraíso y del infierno, la cosmología, técnicas y muchos otros conocimientos que se apropia para sí, desvinculándolos del relato profético.

Lao Tze es el producto de un proceso en el que el chamán pasa de ser un hombre público, social, dirigente de su tribu, a ser un filósofo empeñado en que los miembros de esa tribu alcancen la realización espiritual, la comprensión metafísica de “lo Absoluto”; y será ese empeño el que cree el rechazo de su gente.

“Tus doctrinas,” dijo Hui Tzu, “son grandiosas, pero inservibles, y esa es la razón de que nadie las acepte.”

Arthur Waley. Three Ways of Thought in Ancient China. Doubleday Anchor Books

Por ello, el chamán filósofo se aleja de la comunidad con un grupo de adeptos. Se aísla, pues la “vía” sólo puede seguirse en el monacato, lejos de las sociedades y de sus problemas mundanos. El chamán, cualquier chamán, se retira y realiza prácticas ascéticas, se sacrifica; pero no lo hace para agradar a su Creador, sino para adquirir poderes y de esa forma volver a la tribu y realizar “milagros” que prueben su alta estación espiritual, su cercanía con los espíritus, su unión con el Absoluto. El chamán místico, el chamán filósofo se convierte así en la encarnación divina. Ha vivido en el desierto o en los bosques; ha seguido la estricta vía de los ancestros. Nadie puede atribuirse el rango de maestro y al mismo tiempo estar inmerso en la vida social. Yamada Roshi, uno de los maestros zen más controvertidos del siglo XX, pero también uno de los más admirados por muchos de los seguidores de esta rama del budismo, nunca fue reconocido como tal por los monjes de Japón, para quienes alguien que está casado, tiene hijos y trabaja como ejecutivo en la conocida compañía de automoción Mitsubishi, no puede llegar al grado de maestro.

El chamán filósofo ya no guiará a la tribu, sino a los individuos, siempre que éstos se sometan a él como a la encarnación del “Absoluto”. Si el chamán brujo cumplía en la comunidad el papel de unificador y de aglutinador, el chamán filósofo será un elemento disgregador que utilizará sus concepciones místico-filosóficas para desmembrar las sociedades que frecuenta y propagar el monacato. Todo lo que es sociedad, organización, administración, le perturba y por ello introduce el caos y la duda -el sofismo- como la mejor defensa contra sus detractores, pero también como la mejor forma de vengarse. En una ocasión, un maestro zen fue sorprendido por uno de sus discípulos bebiendo sake; aquel le preguntó divertido: “¿Qué te pasa? ¿Por qué pones esa cara de espanto?” El discípulo, muy compungido, le respondió: “¡Oh maestro! Usted dijo que el alcohol no entra en el zendo por la puerta grande.” “Así es,” respondió sonriente el maestro, “éste que estaba bebiendo había entrado por la puerta pequeña.” El sofismo es una forma cínica de protegerse de las propias trasgresiones y contradicciones, ya que el maestro, el gurú, el chamán están por encima del bien y del mal. Si alguien le preguntase por qué ha matado a ese hombre, respondería: “¿Acaso existe algo, de forma que yo pueda matarlo? ¿Hay algo real?” Pero si alguien intentase matarle a él, se defendería a capa y espada esgrimiendo que en determinados niveles ontológicos –concretamente en el que él se encuentra en esos momentos– la vida es sagrada. El chamán crea diferentes estratos de realidad por los que se mueve según las circunstancias. Hay un intento constante de hacer pasar las prácticas chamánicas por prácticas proféticas para que de esta forma parezca que los fenómenos paranormales derivan de un alto grado de realización espiritual, pero la realidad es que esas manifestaciones “sobrenaturales” son el resultado de ejercicios mágicos; de la ingestión de drogas; del monacato y la contención sexual que de él deriva; del silencio; de ciertas “técnicas” de oración y de la soledad que ello conlleva… mas no del reflejo del nivel de aceptación alcanzado ante el Creador.

Por una parte, la mezcla de cipo y de folha suscita diversas reacciones neuroquímicas basadas en sus propiedades moleculares. Por otra parte, sus alcaloides –divinidades inherentes a los componentes de ambas plantas– ayudan a que el hombre reintegre y comprenda un sistema de conocimiento que se remonta a sus orígenes. Además, el brebaje ajusta y reorienta el sistema nervioso, los meridianos y las energías internas que regulan las conexiones entre el cuerpo, el alma y la mente.

Alex Polari de Alverga. Citado por Patrick Drouot en su libro el Chamán. J.V. editor

Con el título: Noticia de los brujos yoguis, Ibn Battuta abre un capítulo en su libro de viajes en el que nos relata su experiencia con los chamanes de la India:

Los de esta taifa hacen cosas portentosas: pueden estar, por ejemplo, varios meses sin comer ni beber. A muchos de ellos les cavan hoyos bajo tierra y los taponan luego, dejando sólo un sitio para que entre el aire; el yogui aguanta ahí unos cuantos meses y he oído decir que algunos están hasta un año. En Manyarur vi a un musulmán que había aprendido de ellos, al cual le habían puesto una mesa (en la calle) y ahí encima quedó 25 días sin comer ni beber; ignoro cuánto tiempo más aguantó, pues así le dejé a mi marcha. La gente dice que estos yoguis fabrican unas pastillas de las que se toman una durante un número determinado de días o meses, y no necesitan, pues, comer ni beber. Predicen también las cosas ocultas, por lo que el Sultán les tiene en gran estima y les admite en sus reuniones. Algunos se alimentan sólo de legumbres y casi ninguno come carne: Lo que sí es evidente en la condición de estos yoguis es su hábito de realizar ejercicios ascéticos y el no necesitar del mundo y sus pompas. Hay yoguis que pueden matar a un hombre con sólo mirarle; el vulgo dice que, en estos casos, si se abre el pecho del muerto, no se le encuentra el corazón, pues “ha sido devorado”, según refieren. Esto ocurre sobretodo, con las mujeres yoguis, y a las que hacen esto se les llama kaftar.

El Sultán un día envió a por mí, en la capital, y entré a verle en un reservado donde estaba con algunos de su privanza y con dos yoguis. Estos hombres se envuelven en almalafas y llevan la cabeza cubierta pues se la depilan con ceniza, como hacen otros con los sobacos. El Sultán me mando sentar, cosa que hice, y dijo a los dos yoguis: “Este distinguido amigo es de un país lejano; mostradle, pues, lo que no ha visto nunca”. “De acuerdo”, respondieron, y uno de ellos se acurrucó, elevándose luego en el aire por encima de nuestras cabezas, quedándose ahí como si estuviera encogido. Quedé pasmado y semejante ilusión me afectó tanto que caí al suelo; el Sultán mandó que me dieran un remedio que tenía con él, volví en mí y me senté mientras el yogui seguía acurrucado en el aire. Su compañero sacó una sandalia de un saco que llevaba y se puso a golpear el suelo con ella, como si estuviera enojado; la sandalia subió hasta ponerse encima del cuello del que estaba en el aire y se puso a golpearle en la nuca, mientras iba bajando poco a poco, hasta que se sentó con nosotros. El Sultán explicó que el agachado en el aire era discípulo del dueño de la sandalia y añadió: “Si no temiera por tu buen juicio, les ordenaría que hicieran cosas mayores de las que has visto”. Me retiré y caí enfermo de palpitaciones, pero el Sultán me envió un bebedizo que me sanó.

Volviendo a nuestro relato, diremos que partimos de la ciudad de Barwan para el Alto de Amwari y luego para el de Kayarra, donde existe una gran alberca de casi una milla de longitud, junto a la que se alzan unos templos con ídolos que los musulmanes han destrozado. En medio del estanque hay tres pabellones de piedra roja, con tres pisos cada uno con otras tantas cúpulas en sus cuatro esquinas. Vive aquí una compañía de yoguis que se han empegado los cabellos dejándolos crecer hasta los pies, y que tienen la color muy amarilla a causa de los ejercicios ascéticos. Muchos musulmanes les siguen hasta aquí para aprender de ellos.

Ibn Battuta. El viaje de Ibn Battuta a través del Islam. Editorial Nacional.

La Profecía, el Tawhid, llegó de nuevo a la India, esta vez de la mano del Islam, y de la India volvió al Islam convertido en chamanismo. Esta misma chamanización de la Profecía la vemos impregnando el cristianismo a través de sus místicos y de la religiosidad popular repleta de santones, vírgenes, apariciones y reliquias. Es siempre la misma pista de doble carril: La Profecía penetra en el chamanismo con el Tawhid y el chamanismo penetra en la Profecía con la magia bruja, la magia místico-filosófica o la magia cognitiva.

El siguiente texto pertenece a Teresa de Ávila; es un extracto de su libro autobiográfico en el que narra la experiencia del “rapto”, muy parecida a la de los yoguis de la India:

Quisiera poder explicar, con la ayuda de Dios, la diferencia entre unión y rapto, o elevación, o vuelo del espíritu, o transportación –pues todos ellos son uno y lo mismo. Quiero decir que todos ellos son diferentes nombres para la misma cosa, a la cual llamamos éxtasis. Es mucho más beneficioso que la unión, sus resultados mucho más elevados, y tiene también muchos otros efectos. La unión parece ser la misma al principio, en medio y al final, y es toda ella interior. Pero el final del rapto es de una naturaleza mucho más elevada, y sus efectos son tanto internos como externos.

Durante estos raptos, el alma deja de animar el cuerpo; de ahí que su calor natural parezca disminuir y se vaya enfriando poco a poco, aunque con una sensación de gozo y dulzura. Aquí no hay posibilidad de resistir como en el caso de la unión, en la que nos encontramos pisando tierra. Contra la unión casi siempre es posible resistirse, aunque nos produzca dolor y nos exija esfuerzo. Pero el rapto es, por ley, irresistible. Antes de que te des cuenta o te puedas ayudar de alguna manera, viene como una rápida y violenta conmoción; Ves y sientes esta nube, o esta poderosa águila elevándote y llevándote en sus alas. Algunas veces, tras un esfuerzo enorme he sido capaz de oponerme a él. Pero ha sido como luchar contra un gigante, y he quedado exhausta. En otras ocasiones me ha sido imposible resistir; mi alma ha sido transportada, y a veces también mi cabeza sin que me haya sido posible evitarlo; y a veces ha afectado a todo mi cuerpo, que ha sido elevado del suelo. Esto ha ocurrido raras veces; una vez, sin embargo, ocurrió cuando estábamos todas en el coro y yo estaba arrodillada a punto de tomar la comunión. Esto me deprimió mucho pues pareció algo fuera de lo común y era muy posible que diera lugar a habladurías, así que les ordené a las monjas –el suceso ocurrió después de que me nombraran superiora– no hablar de ello. En otras ocasiones, cuando sentí que el Señor estaba a punto de raptarme de nuevo, y sobre todo una vez, en particular, durante un sermón –era la fiesta de nuestro Patrón y estaban presentes unas señoras muy importantes– me tumbé en el suelo y las hermanas vinieron para sujetarme, pero aun así se observó el rapto. Después le pedí fervientemente al Señor que no me concediese más favores si iban acompañados de signos externos y visibles, pues la preocupación en este punto me exhaustó, y siempre cuando se producían esos raptos, se veían.

Teresa de Ávila. Autobiografía de Santa Teresa de Ávila. 1560

El chamanismo va siempre asociado a algún tipo de manifestación paranormal, y eso es lo que confiere al chamán su rango. Los “milagros” son la prueba de la alta estación que ha alcanzado gracias a esos “ejercicios” transmitidos de maestro a discípulo según una “conocida” cadena que llega hasta la noche de los tiempos. La masonería, por ejemplo, pretende llevar sus orígenes hasta Hiram, confuso personaje bíblico que unas veces aparece como rey de Tiro y otras como arquitecto del Profeta Sulayman. Sus poderes demuestran que ha logrado fusionarse con el Absoluto y por lo tanto identificarse con Él.

Ibn Arabi, creador de una de las corrientes sufís más influyentes, se encuentra inmerso en esa misma asociación de la realización espiritual con los poderes supra normales. Según Ibn Arabi, un “sabedor” puede, si lo desea, influir en cualquier objeto por el simple hecho de concentrar en él toda su energía espiritual. Puede, incluso, crear algo que no exista realmente. En definitiva, un “sabedor” es capaz de subordinar cualquier cosa a su voluntad. Está dotado del poder de tasjir –infinitivo del verbo saj-jara que significa: imponer, someter, subordinar, obligar a alguien a hacer algo:

Cualquiera puede crear en su mente, mediante la facultad de la imaginación, cosas que no poseen existencia, sino en la propia imaginación. Se trata de una experiencia común. Pero el “sabedor” crea, por la himma (literalmente significa, resolución, pasión, ansia; si bien Ibn Arabi le da el sentido de concentración mental), cosas que no poseen existencia fuera de la mente. Sin embargo, el objeto así creado por la himma continúa existiendo sólo mientras la himma lo mantenga sin verse debilitada por la conservación de lo que ha creado. Tan pronto como disminuya la concentración, y la mente del “sabedor” se distraiga y deje de sostener lo que ha creado, el objeto creado desaparecerá. Excepto cuando el “sabedor” ha obtenido un control firme sobre todas las Presencias (niveles ontológicos del Ser), de modo que su mente los tenga siempre a la vista todos a un tiempo.

Ibn Arabi. Fușuș al-Hikam

Los Profetas, en cambio, no pueden ofrecer el rentable espectáculo de los milagros y son, en muchas ocasiones, despreciados y minusvalorados por su propia comunidad:

(37) Preguntan: “¿Por qué no se ha hecho descender sobre él un signo de su Señor?” Respóndeles: “Allah tiene el poder para hacer que descienda un signo,”
pero la mayoría de ellos no es consciente de esta realidad.
Sura 6 – al ‘Anam

El propio Ibn Arabi reconoce que los Profetas no realizan ninguna práctica especial para obtener manifestaciones paranormales o milagrosas. La himma la utilizan únicamente para adorar y servir a su Señor:

Si reflexionas, advertirás que lo que caracterizaba a Sulayman no era el tasjir en sí sino el hecho de que el tasjir pudiera ser ejercido por su propio mandato. Para ello, no precisaba himma o concentración mental alguna. Lo único que tenía que hacer era “ordenar”.

Ibn Arabi. Fușuș al-Hikam

Los Profetas no llevaban a cabo ningún tipo de ejercicio o práctica chamánica porque todo lo que necesitaban para realizar su misión lo recibían del Creador. Su “magia” era real y estaba sometida al Todopoderoso; mientras que la magia chamánica, como la de los magos de Firaun, es ilusoria y al final es devorada por la Verdad.

(118) Y dicen los que no tienen conocimiento: “¿Por qué no nos habla Allah o nos trae un signo?” Eso mismo decían los que hubo antes de ellos, el mismo discurso –se asemejan sus corazones. Hemos clarificado Nuestros signos para los que tienen certeza.
Sura 2 – al Baqarah

Los chamanes se sirven de símbolos para trasvasar su conocimiento de forma secreta y mágica a los adeptos –los alquimistas medievales y renacentistas; los masones… Todos ellos los utilizan para crear una atmósfera esotérica y espiritista, pero también para distinguirse de los demás, de los no-adeptos. En la Profecía, en cambio, no existen los símbolos, sino la escritura:

(3) ¡Lee que tu Señor es el más generoso! (4) El que enseñó por medio del cálamo.
Sura 96 – al ‘Alaq

Allah el Altísimo nos muestra en el Qur-an a través del orden en el que enumera la facultad de oír y de ver que es la audición el factor decisivo y fundamental a la hora de comprender y aprehender los significados. Nos enseña que la guía penetra en el fuad (ver artículo VI y esquema 7) cuando el hombre “escucha”.

(9) Luego lo preparó e insufló en ello Su Ruh, y os dio el oído, la vista y el fuad.
Sura 32 – as Saydah

Por lo tanto, el vehículo que Allah Todopoderoso utiliza para enseñar al hombre y guiarle es la escritura, ya que cuando leemos, escuchamos, hay como una voz interior que lee; mientras que los símbolos penetran en la consciencia del hombre a través de la vista.

Ya hemos visto cómo al estudiar las grandes corrientes espirituales que atraviesan la historia, nos encontramos con periodos en los que hay una clara manifestación profética, y con otros en los que hay una chamanización de la Profecía. Esta observación nos lleva a añadir un nuevo postulado a la plantilla verificadora: Entre dos periodos proféticos habrá siempre un periodo chamánico. Estos periodos intermedios nos hacen perder de vista que es la Profecía la originadora de todas las manifestaciones humanas, ya sean éstas narrativas, espirituales o científicas. Mas no son sólo los periodos intermedios chamánicos los que encubren el relato profético, sino también la equívoca visión que nos hace creer que la magia y los magos nada tienen que ver con los filósofos, los místicos o los científicos.

Esta forma de pensamiento chamánico contrasta violentamente con la forma realista y racionalista que representa la austera visión ética de Confucio y sus seguidores.

Toshihiko Izutsu, Sufismo y taoísmo. Editorial Siruela.

El “violento” contraste entre taoísmo y confucionismo es sólo aparente y se debe al error, que antes apuntábamos, de disociar la magia de la filosofía, del misticismo y de la “ciencia”.

La ayahuasca suscita una doble percepción: La del medio ambiente exterior y la de las cuatro dimensiones ocultas detrás de las cuatro dimensiones ordinarias. Lo que equivale a ver, a la manera lakota, el mundo oculto detrás del mundo. Estas reflexiones me llevan a los universos octodimensionales del matemático inglés Roger Penrose. Estos universos poseen cuatro dimensiones reales –alto, ancho, largo, tiempo– y cuatro dimensiones imaginarias yuxtapuestas las unas a las otras y revelan la visión chamánica de un universo de 8 dimensiones.

Patrick Drouot. El Chamán. J.V. editor

Como afirma la primera ley de verificación histórica que ya hemos enunciado –lo que no es Profecía es chamanismo. En este sentido, tan chamán es el médico brujo oglala Wallace Black Elk, como lo es Buda; tan chamán es el Maestro Eckhart, como Lao Tze; o Ibn Arabi, como el astrónomo británico Martin Rees, pues todos ellos encubren al Creador negándolo o identificándose con Él. Frente a los Libros Revelados, los chamanes, todos ellos, presentan un método capaz de explicar la existencia y el universo que la contiene sin necesidad de un Dios vivo, personal y actuante en cada objeto y en cada nivel ontológico de Su Creación.

Quizás podemos encontrar indicaciones que apuntan a la existencia de otros universos. Puede que afecten a algunos detalles de la mecánica cuántica; pudiera haber interacción gravitacional entre nuestro universo y otro, separado por unos pocos milímetros, en otra dimensión.

Martin Rees. Universidad de Cambridge. Entrevista con Latha Menon, 2005

Se trata, en definitiva, de trabajar para hacer posible la transmutación del hombre ordinario en “hombre perfecto”, en “superhombre”:

Lao Tze habla de sheng ren un “hombre sagrado”. Es uno de los conceptos clave de su cosmovisión filosófica y, como tal, desempeña un papel extremadamente importante en su pensamiento. El “hombre sagrado” es el que ha alcanzado el grado más elevado de intuición de la Vía, hasta el punto de estar totalmente unificado con ésta, y se comporta en consecuencia, siguiendo los dictados de la Vía. Exactamente en el mismo sentido, Chouang Tze habla de zhen ren u “hombre verdadero”, de zhi ren u “hombre extremo”, shen ren o “Superhombre”. El hombre designado por todas estas palabras no es, en realidad, sino un chamán filósofo cuya intuición visionaria del mundo se ha refinado y elaborado hasta convertirse en una visión filosófica del Ser.

Toshihiko Izutsu, Sufismo y taoísmo. Editorial Siruela.

Son los mismos conceptos que utilizaban los estoicos griegos. En su terminología aparece el “hombre perfecto”, un tipo de superhombre que afronta los mayores contratiempos con ánimo sereno:

Veo hombres que repiten máximas estoicas, pero no veo estoicos. Muéstrame, te ruego, a un estoico, sólo pido uno. Un estoico, es decir, un hombre que, en la enfermedad, se sienta feliz; que, despreciado y calumniado, se sienta feliz. Si no puedes mostrarme a este estoico perfecto y acabado, muéstrame, al menos, uno que empiece a serlo.

Epiceto. Entrevistas, II, 49

Sin embargo, la perfección humana no reside en la impasibilidad ante el infortunio, ya que esa “perfección” es propia de las máquinas y de los androides. En el hombre, la perfección se expresa en el arrepentimiento, en un continuo volverse a su Señor suplicándole el perdón y la gracia. El héroe verdadero no es alguien que nunca tropieza y se cae, sino uno que se cae y se levanta una y otra vez, una y otra vez peca y se arrepiente.

Hay una desesperada búsqueda chamánica del superhombre, de la inmortalidad y del poder absoluto. Hay en el chamán un ardiente deseo de ser dios o, al menos, de no necesitar ninguna entidad superior que le impida desarrollar el programa existencial que le dictan sus deseos, su exacerbado subjetivismo.

En varios lugares, Chuang Tzu describe, generalmente en verso, al maestro taoísta como: “el hombre supremo”, “el hombre verdadero”, “el hombre de un poder interior extremo”.

Lieh Tzu preguntó a Kuan Yin, diciendo: “El hombre del poder extremo… puede caminar sobre el fuego sin quemarse. Camina por encima del mundo y no se tambalea. ¿Puedo preguntar cómo lo logra?” “Está protegido” -dijo Kuan Yin- “por la pureza de su aliento. El conocimiento, la capacidad, la determinación y el coraje, nunca le llevarían a eso.”

La idea de que las prácticas místicas pueden llevar a la invulnerabilidad se encuentra también en los tratados hindús sobre Yoga:

El Ambhasi es un gran mudra; el yogui que lo conoce nunca muere incluso en las aguas más profundas. Incluso si el adepto es lanzado al fuego, en virtud de este mudra (el Agneyi) preserva la vida.

Gheranda Samhita, 73

El mismo tipo de inmunidad se les atribuye a los balian (magos) de Indonesia y a los curanderos en muchas partes de África.

La persona que desempeñó el papel de mago en la China antigua era el wu, un chamán danzante, a menudo una mujer, aunque no siempre. Si bien no suele considerarse que los legendarios santos taoístas fuesen wu, se menciona un wu en la obra de Chuang Tzu –un wu sagrado– llamado Chi-hsien, cuya especialidad era adivinar el futuro.

Si consideramos a Chuang Tzu como filósofo, y mantenemos que un filósofo es alguien que ofrece al mundo una alternativa racional por encima de la superstición, nos resultarán muy embarazosos los pasajes que describen la inmunidad sobrenatural del taoísta. De hecho, se ha sugerido muchas veces que pasajes parecidos en el Tao Te King (capítulo 50) son una interpolación posterior.

Arthur Waley. Three Ways of thought in Ancient China. Doubleday Anchor Books. New York. 1939.

Es la misma inmortalidad que deseaba Adam (a.s), pero al comer del árbol que su Señor le había prohibido, se encontró con su naturaleza humana, demasiado humana, sujeta a la enfermedad, al hambre, a la sed, al frío, al calor y, ante todo, a la muerte. Es el continuo fracaso que experimentan las sociedades chamánicas. Epiceto busca al estoico perfecto, aquel que se siente feliz cuando es calumniado, insultado, despreciado; cuando sufre calamidades y desgracias; de la misma forma que los taoístas buscaban al hombre extremo, el que puede sentarse en la nieve sin sentir frío o en una hoguera sin sentir calor; o esos hombres capaces de levitar y de atraer objetos con la mirada. Todos esos sorprendentes “milagros” nos hacen olvidar que para que el chamán consiga que un vaso llegue volando hasta su mano ha necesitado años de ascéticas prácticas y no ha logrado, al cabo, sino producir un fenómeno que cualquier ser humano puede realizar en escasos segundos utilizando las manos. Pero el chamán quiere poder, necesita justificar su papel de dirigente. Este punto es fundamental a la hora de diferenciar el chamanismo de la Profecía. En el sistema profético todo deriva de Allah: la ley que rige el orden legislativo de la sociedad; la ciencia, con el conocimiento funcional (ver artículo IX) que en cada época necesita el hombre; la Hikmah –sabiduría aplicada– que el Todopoderoso transmite al ser humano a través del comportamiento de los Profetas –sus actos y sus dichos; la guía espiritual, social y política contenida en el libro revelado. Y todo ello impregna la sociedad entera de forma que es ella –y no determinados individuos– la que custodia el Din y corrige las desviaciones que constantemente se producen. Por el contrario, el establecimiento de castas sacerdotales, de misterios, de ritos secretos, de experiencias transcendentales, de ejercicios iniciáticos o prácticas ascéticas, nos indica que el periodo profético está cediendo terreno al periodo chamánico.

En la película noruega The Pathfinder, escrita y dirigida por Niels Gaup en 1987, su secreta visión del “ciervo blanco” es lo que legitima al chamán como dirigente de la tribu. Se trata siempre de sucesos inverificables, como en el caso de Pablo de Tarso:

¡Saulo, Saulo! ¿Por qué me persigues? Dura cosa te es dar coces contra el aguijón. Yo entonces dije: ¿Quién eres, señor? Y el señor dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues, pero levántate, y ponte sobre tus pies; porque para esto he aparecido a ti, para ponerte por ministro y testigo de las cosas que has visto y de aquellas en que me apareceré a ti…

Hechos 26:14-16

Nadie más fue testigo de tan sorprendente acontecimiento; y si, como el propio Pablo afirma, un pequeño grupo le acompañaba en su viaje a Damasco, nada sabemos ni nada nos ha llegado de ellos.

Durante los primeros años de su Profecía, Muhammad (s.a.s.) estaba solo; nadie, a excepción de su esposa Jadiya y de su primo Alí, creía en él. Era un huérfano iletrado, indefenso contra los poderosos lobbies Quraishitas. Sin embargo, 23 años más tarde tenía en su haber un libro que contenía una sabiduría y una elocuencia sin precedentes. Una a una, sus aleyas fueron acallando las voces que con tanta virulencia habían insultado y despreciado al Profeta. 23 años más tarde, toda Arabia se había sometido a la verdad que emanaba de ese libro divino. Caliente aún el difunto cuerpo del Mensajero de Allah (s.a.s.), sus Compañeros, comerciantes y pastores, derrotaban al imperio persa y al imperio romano de Bizancio. Apenas un siglo después el mundo entero proclamaba: La ilaha illa Allah –desde China hasta España. ¿Cómo pudieron aquellos hombres, inexpertos en la lucha, pobres la mayoría de ellos, y algunos esclavos, perseguidos, abandonados por sus familias… conquistar el mundo, civilizarlo y establecer en él la justicia y el buen comportamiento? Precisamente porque la “magia” de los Profetas es verdadera; no es el producto de hábiles trucos o de misteriosas prácticas, sino del poder del Creador del Universo; y por ello, es irresistible y devora la magia chamánica.

Hemos visto cómo los “superhombres” taoístas caminaban sobre el fuego sin quemarse; cómo los “perfectos” estoicos eran inmunes a las desgracias y al desprecio de sus semejantes; hemos visto cómo levitaban y volaban los yoguis de la India y los místicos cristianos. Hemos escuchado las confesiones de maestros sufís afirmando ser uno con el Absoluto y de los chamanes brasileños a quienes las “plantas reveladoras” les ofrecían la visión del mundo antediluviano. Hemos leído declaraciones de renombrados astrónomos sobre mundos paralelos e invisibles. Y no podemos dejar de preguntarnos ¿dónde está su legado? ¿Qué hemos aprendido de ellos, incluso si juntamos todas sus enseñanzas? ¿En qué se ha beneficiado la humanidad de sus milagros y portentosas realizaciones? Han pasado 1400 años de la muerte del Profeta Muhammad (s.a.s), y el número de musulmanes no ha dejado de crecer hasta contar en la actualidad con más de 1.500 millones de seguidores en los cinco continentes. Occidente, su más acérrimo detractor, mantiene hasta hoy –aunque sea en la letra– el espíritu civilizador y los valores propios de la fitrah humana que aquel huérfano indefenso –sin haber realizado otra “práctica” que la de someterse a la voluntad del Todopoderoso– transmitió a la humanidad.

Tampoco Musa realizó nunca ejercicios secretos o ascéticos para conseguir poderes sobrenaturales, pero liberó a los Banu Isra-il de la opresión de Firaun y les dio la ley válida hasta la llegada del último canto, del último mensaje –el Islam.

Los Profetas cumplen con la tarea que se les ha encomendado y desaparecen para que no haya intermediarios que deformen la relación entre el Altísimo y Sus siervos. Los creyentes se purifican siguiendo las instrucciones de los libros revelados y el comportamiento de los Mensajeros –Hikmah. Y esa purificación les lleva a distinguir el susurro del shaytan de la inspiración divina. Hay un oído externo que permite escuchar los sonidos del mundo; y hay un oído interno, que sólo el hombre posee, a través del cual escucha el susurro y la inspiración. Cuanto más puro sea el corazón del creyente, más fácil le resultará diferenciar el extravío de la guía. Ese es el gran milagro que Allah el Altísimo concede constantemente a Sus siervos: el llevarles de la subjetividad chamánica a la objetividad profética (ver artículo VIII):

(257) Allah es el protector de los creyentes. Los saca de las tinieblas y los lleva a la luz, pero los protectores de los encubridores son los taghut. Los sacan de la luz y los llevan a las tinieblas. Ésos son los que serán arrojados al fuego. En él permanecerán para siempre.
Sura 2al Baqarah

Todos los chamanes –se manifiesten de la manera que se manifiesten– son taghut, encubridores de la verdad, aunque mencionen a Dios, pues el “camino” que proponen a sus adeptos no conduce a Él, sino a la experiencia chamánica: Si no hay levitación; si no hay raptos; si no hay aniquilación en el Absoluto; si no hay viajes astrales… no hay realización espiritual.

Otro aspecto fundamental de la Profecía es la resurrección, que el chamanismo desvirtúa substituyéndola por la reencarnación para de esta manera eliminar el concepto de juicio final, de premio y castigo y, al mismo tiempo paliar la falta de Iblis a su palabra de investir a sus adeptos con la inmortalidad. El chamanismo, de alguna forma, transmite que el hombre, a través de su poderoso intelecto, de prácticas especiales, de la ingestión de hierbas o de sustancias obtenidas en el laboratorio… puede llegar a unirse al mental cósmico y a ser uno con toda la creación, con todos los mundos, visibles y ocultos; y si este viaje intersideral no llega a completarse en esta vida, habrá miles de oportunidades más de conseguirlo en las siguientes reencarnaciones, en las que el hombre se irá “perfeccionando” hasta lograr la “unión” con la divinidad, con el espíritu de los ancestros, o convertirse en polvo de estrellas. Sabemos que es así porque los grandes “maestros” han ido y han vuelto; se han unido y se han separado según un proceso ontológico imposible de comprender para el adepto. Han llegado a las más lejanas galaxias; han penetrado en los neutrones; han olido el aroma de los quarks… pero si les pides que resuelvan una simple ecuación de segundo grado, dirán que el suyo es un conocimiento metafísico.

“The Pathfinder” transcurre en el año 1000 de nuestra era, pero ninguna de las tribus que aparecen en la película tiene escritura ni libro ni ley, tan sólo un conjunto de normas sociales. Exactamente como los lobos y otros animales que viven en manadas. Si no hay “asentamiento” profético, no hay conexión y el hombre queda vagando en la subjetividad de la misma forma que el astronauta, desconectado del cable que lo mantenía unido a la nave, queda vagando en el espacio. Sin embargo, en el caso de la Profecía la desconexión nunca es total, ya que ésta atraviesa los periodos chamánicos y se mantiene viva en el corazón de ciertos individuos hasta el siguiente periodo profético. Este es el caso de Arabia en el tiempo del Profeta Muhammad (s.a.s), donde el chamanismo mágico conformaba la estructura social de todas las tribus y de todas las ciudades. Sin embargo, todavía quedaba gente que se mantenía fiel al Tawhid que Ibrahim e Ismail instauraran en Makkah miles de años atrás. Se llamaban “hanifa”, pues sólo aceptaban la existencia de un único Dios Todopoderoso, Creador del Universo.

(67) No era Ibrahim uno de los yahud ni de los nasara, sino hanifa, sometido;
no de los idólatras.
Sura 3 – Ali ‘Imran

Entre ellos estaban Waraqa ibn Nawfa, Abdullah ibn Yahsh, Uzman ibn Huwayrith, Zaid ibn Amr y Quss ibn Saida. Todos ellos habían rechazado siempre la adoración de los ídolos y las súplicas que los idólatras les dirigían como si fueran dioses. Zaid ibn Amr solía decirles:

Allah ha creado las ovejas, ha enviado el agua del cielo para que la tierra produzca de lo que comen, y aun así vosotros sacrificáis en nombre de otros que Allah.

Bujari, Manaqibu’l Ansar 24; Dhabaih 16

Aunque vivían en sociedades chamánicas, estos hombres seguían la guía profética antes incluso de que descendiese la revelación. El Mensajero de Allah dijo en una ocasión con respecto a uno de ellos:

Veo caminando a Waraqah en el Paraíso, llevando una túnica de seda. (Haizami, IX, 416)

Ya hemos visto cómo en la China del siglo VI a.C. –en pleno apogeo del chamanismo místico-filosófico representado por el taoísmo– se desarrolla el chamanismo racional a través del confucionismo; y lo mismo ocurrirá en Grecia en ese mismo periodo con Tales de Mileto, y en la India con las escuelas de Lógica (Nyaya), Atomismo (Vaisesika) y Materialismo (Carvaka), introduciendo la experiencia y la comprobación– y no los principios religiosos o metafísicos– como las herramientas básicas de toda epistemología. Este fenómeno aparecerá en la visión interpretativa de muchos historiadores como una manifestación del eterno conflicto entre mito y realidad; chamanismo y racionalismo; superstición y ciencia. Sin embargo, el enunciado de este supuesto antagonismo parece olvidar que lo único que se opone al chamanismo es la Profecía y que por lo tanto todo lo que no pertenezca al ámbito de la Profecía será chamanismo.

Frente a este barzaj –barrera infranqueable– Occidente ha tratado con paranoica insistencia de encontrar un sistema que lo elimine y permita la transvasación de valores de la magia a la revelación a través del misterio y de los secretos, de los yin y de los shayatines… mientras en la Profecía todo es público y comprensible.

El chamán brujo y el chamán místico entran en trance a través de drogas, de danzas rítmicas, de la repetición de mantras o del control de la respiración. Estas prácticas, y otros ejercicios que permanecen secretos para los no iniciados, van a proyectarle a un nivel de consciencia imaginario que el chamán interpretará como la más profunda realidad. Ha tomado peyote, o mezcalina, o entona rítmicas melodías. Danza alrededor del fuego sagrado y, al rozar el éxtasis, parte al más allá; se pasea por ocultas dimensiones en las que se manifiestan los hologramas del ADN o la invisible estructura de las partículas subatómicas.

Milarepa, el último reformador del budismo tibetano, ha llegado a una pequeña aldea de la provincia de Quyang buscando la realización espiritual. Su maestro Marpa le hace pasar las más desesperantes pruebas para comprobar hasta dónde llega su determinación, su himmah, su deseo de conocimiento. Debe construir torres triangulares de piedra para después derribarlas y construir otras circulares. Es ridiculizado y despreciado por su maestro delante de los otros adeptos. Y todo lo sufre Milarepa con infinita paciencia y férrea resolución. Cuando finalmente Marpa lo acepta como discípulo, le hace entrar en un pequeño habitáculo circular de adobe construido a las afueras de la aldea. Cierra la puertezuela de acceso y Milarepa se encuentra en la más profunda oscuridad. Ningún sonido llega hasta él, y todo lo que recibe como alimento es un trozo de pan al día y un cuenco con agua que alguien introduce en aquel minúsculo espacio a través de unos ventanucos en zigzag. Tras varios días de reclusión, Milarepa está listo para recibir la enseñanza. Ha visto luces y ha oído voces procedentes del más allá; ha tenido visiones y su consciencia ha traspasado el mundo material para penetrar en lo oculto y ver con el tercer ojo la realidad del ser. Los sufís llaman a esta práctica “entrar en jalwah”.

Siempre la misma experiencia chamánica: ascetismo, monacato, silencio, mantras, palabras secretas con poder mágico, drogas, movimientos rítmicos, músicas repetitivas acompañadas de panderos, flautas o algún otro instrumento, visiones… Uno se pregunta ¿qué papel juegan, en estos ejercicios iniciáticos, el libro de Allah y la Hikmah de Sus Profetas? ¿Qué humildad puede haber en alguien que ya es uno con el Absoluto, con el Creador del Universo?

Muhammad, el último Mensajero de Allah, pedía perdón al Altísimo sesenta veces al día; ¿a quién puede pedir perdón aquel que se ha convertido en la encarnación de la verdad? Después de que la nafs –el sí mismo– ha sido aniquilado, ¿quién queda para pecar, para trasgredir los límites? En su estado de consciencia Shu, el discípulo no logra comprender que esas visiones y alucinaciones sonoras son tan lógicas como el que aparezca el sudor después de una carrera.

Podríamos ahora preguntarnos, tras esta inmersión en el mundo chamánico, ¿qué permanecería del sufismo, del budismo o del taoísmo si eliminásemos “las prácticas iniciáticas”? ¿Qué edificios surgirían de selvas y desiertos si no se ingiriese otra droga que el arrepentimiento? ¿Qué verdad aparecería resplandeciente en telescopios y microscopios si sus manipuladores viesen con el ojo objetivo de la fitrah humana? No permanecería ni surgiría ni aparecería, sino la Profecía con su “magia” real, con su poder irresistible.

El Profeta Muhammad (s.a.s) volvía a establecer el equilibrio entre el ascetismo y la pasión por la vida de este mundo. Frente al monacato y la reclusión, el Mensajero de Allah (s.a.s) animaba a sus seguidores a casarse y a tener hijos; a trabajar como medio de subsistencia; a estudiar y a enseñar a otros lo que hubieran aprendido. Les exhortaba a luchar en el camino de Allah contra la tiranía y el chamanismo. Es el equilibrio en el que vivieron todos los Profetas y el que enseñaron a su generación. Y es este equilibrio el que el chamanismo destruye, inclinando desmesuradamente la balanza hacia un lado u otro.

El Tawhid no admite experiencias sobrenaturales ni ejercicios iniciáticos fuera de lo que Él ha ordenado expresamente. Y lo que ha ordenado, es suficiente.

(14) “Yo soy Allah. No hay ilah, sino Yo. Adórame y establece la salah para recordarme.
Sura 20 – Ta, Ha

ARTÍCULO XVIII – RUH Y NAFS


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A) INTRODUCCIÓN

Con ninguno de los conceptos que aparecen en el texto revelado al profeta Muhammad (s.a.s) ha habido tanta confusión como con los de Ruh y nafs, a pesar de que claramente se definen y diferencian a lo largo de las numerosas aleyas en las que se mencionan.

Uno de los factores que más claramente ha contribuido a ello ha sido, sin duda, la inversión de sus significados –en numerosos casos se toma Ruh por nafs y viceversa. Ello se ha debido al hecho de que la elite musulmana, ya desde sus comienzos, haya tratado por todos los medios de hacer casar la cosmogonía islámica con la judía y cristiana, cuando la operación debería haber funcionado en sentido contrario –todo lo que no está ratificado por el Qur-an revelado al profeta Muhammad (s.a.s), por los hadiz auténticos y por la lengua árabe, se debería ignorar.

 Este Qur-an es la referencia, y no los textos manipulados que continúan denominándose Taurah e Inyil.

B) RUH

La primera noticia que de todo este embrollo nos llega del texto coránico es la de que el Ruh está junto a Allah. No es una parte de “nosotros”, no es “nosotros”, sino un elemento, una fuerza, una energía o un programa que viene del exterior y penetra en “nosotros”:

(15)Es Él Quien eleva en rango a Sus criaturas, Señor del Arsh. Se hace descender el Ruh por orden Suya sobre aquelde Sus siervos que decide Su voluntad, para que advierta del día del encuentro.
Sura 40 –Ghafir
(85) Te preguntan acerca del Ruh. Diles: “El Ruh es parte del poder de ejecución del plan de mi Señor, y no se os ha dado, sino un poco del conocimiento.”
Sura 17 – al Isra

Un grupo de judíos le ha pedido al Profeta (s.a.s) que les explique qué o quién es el Ruh. El narrador del Qur-an, por boca de Muhammad (s.a.s) les responde a nivel funcional  –Diles:El Ruh es parte del poder de ejecución del plan de mi Señor”. El texto árabe no parece, a simple vista, corresponderse con nuestra traducción –.قُلِ الرُّوحُ مِنْ أَمْرِ رَبِّيOtra posibilidad más literal sería –Diles:El Ruh es parte del decreto de mi Señor” o es parte del plan, del objetivo, de mi Señor. En cualquier caso, nuestra traducción, algo más libre, explica más ampliamente el significado de la expresión مِنْ أَمْرِ. Allah el Altísimo tiene un plan para Su creación. Este plan está inscrito en los kitab del LauhMahfudh. Sin embargo, para que estos registros puedan manifestarse, hace falta un sistema de ejecución, hacen falta programas que activen las potencialidades que anidan en los siervos del Todopoderoso, programas de ajuste y programas operativos. El Ruh, según la propia definición del Qur-an, formaría parte del sistema encargado de ejecutar el plan de Allah.

En la aleya anterior se describe, precisamente, el funcionamiento del sistema de ejecución a través de los programas adecuados, a través del Ruh. En esta aleya se nos informa de que el Ruh desciende sobre aquellos de los siervos que Allah el Altísimo ha elegido para transmitir Su mensaje a las diferentes comunidades humanas. El Ruh aquí actúa como un programa de ordenador que contiene información e instrucciones precisas. Es el programa de la profecía que sólo se descarga sobre aquellos que Allah ha elegido para tal misión –quien no había de ser un profeta no necesitaba este programa, de la misma forma que quien no trabaja con diseño gráfico no necesita programas de este tipo.

Al mismo tiempo, también los creyentes necesitan programas de apoyo, de refuerzo que fortalezcan su iman y su comprensión –un Ruh específico para esa situación:

(22) No encontraréis a nadie que creyendo en Allah y en el último día sienta afecto por quien se opone a Allah y a Su mensajero aunque se trate de sus padres, sus hijos, sus hermanos o los de su tribu. Ha grabado la creencia en sus corazones, les apoya con unRuhproveniente de Él y les hará entrar en jardines por cuyo suelo fluirán ríos.
Sura 58 – al Myadilah

El Ruh también actúa como activador genético en los casos en los que substituye a los espermatozoides que eyacula el hombre:

(12) Y Mariam, la hija de Imrán, la que guardó bien su abertura. Insuflamos en ella Nuestro Ruh.
Sura 66 – at Tahrim
(17) Se ocultaba de ellos tras un velo, y le enviamos Nuestro Ruh que asumió la forma de un humano –bashar– completo.
Sura 19 – Mariam

El Ruh no tiene una forma determinada, es fuerza, energía, acelerador, generador, constructor, pero puede tomar, por ello mismo, cualquier forma.

(91) Y aquella que guardó castamente su abertura. Insuflamos en ella Nuestro Ruh e hicimos de ella y de su hijo un signo para todos los dominios.
Sura 21 – al Anbiya
(29) Cuando lo haya preparado y haya insuflado dentro de eso Mi Ruh, servidle y apoyadle en todo aquello que se os ordene.
Sura 15–alHiyr

El Ruh que se menciona en las dos últimas aleyas que acabamos de citar ha actuado en la historia de esta creación en dos ocasiones: para producir a Adam y para producir a Isa, hijo de Mariam.Es el programa que activó el óvulo de la madre de Adam y de Mariam. En la aleya 17 de la sura 19 se nos explica cómo fue. En ningún otro caso se ha producido esta intervención del Ruh, si bien hay una continua manipulación genética a través de la cual Allah el Altísimo nos crea como así decide Su voluntad:

(6) Es Él Quien os forma en las matrices siguiendo Su plan. No hay dios, sino Él –El Poderoso, El que Juzga con sabiduría.
Sura 3 – aliImran

En las siguientes aleyas se menciona al Ruh como si se tratase de un “paquete de programas” que los malaikah van a utilizar para ejecutar los asuntos que incuben a ese año.

(4)En ella descienden los malaikah y el Ruh por la voluntad de tu Señor con todos los asuntos. (5) Paz en ella hasta el despuntar del alba.
Sura 97 –al Qadr
(15) Él es el Elevado en rango, Señor del Arsh. Es Él Quien decide sobre quién de Sus siervos ha de descender el Ruh, para que advierta del día del encuentro.
Sura 40 – Ghafir
(192) Lo hace descargar el Señor de todos los dominios. (193) Desciende con él el Ruh digno de confianza (194) hasta tu corazón para que seas uno de los advertidores (195) en lengua árabe pura.
Sura 26 – as Shuara

En las dos últimas aleyas se habla de un programa muy especial –el programa de la profecía. Allah el Altísimo ha inscrito en el Kitaba los siervos que ha elegido para llevar a cabo el sistema profético –guía para los hombres, insan. En la sura 26 se amplía esta información especificando que es Yibril, el Ruh digno de confianza, el encargado de establecer y hacer funcionar este sistema, de descargar las aleyas del Kitab hasta el corazón de los profetas y de muchas otras funciones contenidas en el programa profecía. Este es uno de los epítetos de Yibril:

(19) En verdad que es la palabra de un noble mensajero, (20) dotado de fortaleza, junto al Dueño del Arsh firmemente asentado, (21) allí obedecido y digno de confianza.
Sura 81 – at Takwir
(192) Lo hace descargar el Señor de todos los dominios. (193) Desciende con él el Ruh digno de confianza –نَزَلَ بِهِ الرُّوحُ الأَمِينُ(194) hasta tu corazón para que seas uno de los advertidores(195) en lengua árabe pura.
Sura 26 – ashShu’ara

Esta función de Yibril está claramente expresada en el propio texto coránico:

(97) Di: “Quien sea enemigo de Yibril ha de saber que es él quien lo descarga en tu corazón por la voluntad de Allah, como una confirmación de lo que ya había guía y buena nueva para los creyentes.”
Sura 2 – al Baqarah

Por lo tanto, podemos concluir que Yibril es una de las manifestaciones, entre otras, del Ruh de Allah –Ruh de Allah como fuerza creadora, como energía universal que mantiene vivo y en movimiento este universo, esta creación.

Yibril-Ruh tiene otro epíteto muy importante –Ruh al-Qudus. Ya hemos visto en la sura 81 que acabamos de citar el alto rango que detenta Yibril ante el Dueño del Arsh. Y no menos transcendental es la misión que se le ha encargado –hacer funcionar el sistema profético, guiar al insan, apoyar a los profetas y defender a los creyentes. Este es el guión de la película “Creación de Allah el Altísimo”:

(20) ¿Acaso no veis que Allah os ha subordinado todo cuanto hay en los cielos y en la Tierra y os ha colmado de bendiciones manifiestas y ocultas?
Sura 31 – Luqman

Todo ha sido creado para nosotros, los verdaderos actores de la trama existencial.

(87) Le dimos el Kitab a Musa y enviamos tras él a otros mensajeros. A Isa, el hijo de Mariam, le dimos la clarificación y le reforzamos con el Ruh al-Qudus.
Sura 2 – al Baqarah
(253)…A Isa, hijo de Mariam, le dimos la clarificación y le reforzamos con el Ruh al-Qudus.
Sura 2 – al Baqarah
(110) Allah dirá a Isa, hijo de Mariam: “Recuerda la gracia que te concedí a ti y a tu madre cuando te apoyé con el Ruh al-Qudus y de esta forma pudiste hablar a la gente cuando estabas en la cuna y siendo adulto.
Sura 5 – al Maidah
(102) Di: “Lo descarga íntegro de tu Señor el Ruh al-Qudus para dar firmeza a los que creen y como guía y buenas nuevas para los que se han sometido a la voluntad de su Señor –muslimun.
Sura 16 – anNahl

Si comparamos la aleya 102 de la sura 16 con la aleya 97 de la sura 2 veremos enseguida que se está hablando de una misma entidad –en la sura 2 se menciona su nombre (Yibril) y en la sura 16 su epíteto (Ruh al-Qudus).

El Ruh de Allah es una fuerza que actúa en dos direcciones –como energía o como programas de apoyo y refuerzo. En el primer caso toma un papel muy parecido al de la electricidad. Esta viene del exterior, de las centrales eléctricas en las que se origina y viaja a través de hebras de cobre dentro de cables hasta los aparatos a los que da vida, movimiento, y los capacita para realizar las funciones para las que han sido fabricados. Es importante notar aquí que la electricidad no forma parte de ninguno de los aparatos que se activan con ella. Es un elemento ajeno a ellos que llega del exterior. De la misma forma, el Ruh activa a determinadas entidades para que cobren vida, se muevan y se reproduzcan.

Cuando adquirimos un ordenador, no lo adquirimos con la electricidad, ya que esta energía es ajena al aparato en sí. Sin embargo, el ordenador tiene dispositivos para que la electricidad pueda entrar y activar el mecanismo completo. De la misma forma, el ser humano, los animales, las plantas… las células que los constituyen están preparados para recibir el Ruh de Allah y cobrar vida. Es necesario que así sea. El fabricante no puede vender un ordenador con la electricidad incorporada, ya que esta energía viene del exterior, de las centrales eléctricas y llegan a las casas u oficinas o fábricas a través de un sistema de cableado. No hay forma de instalar la electricidad dentro del ordenador (las baterías actúan momentáneamente y al cabo de unas pocas horas necesitan cargarse con electricidad). Tampoco el Ruh puede ir incorporado a los seres vivos. Viene del exterior a través de un sistema que desconocemos. Vemos sus efectos, pero no su funcionamiento. Es una fuerza, una energía ontológicamente distinta a los seres que va a animar.

Por lo tanto, el Ruh de Allah no es “nosotros”, sino un activador vital y programas, el input que necesitamos para realizar las funciones para las que hemos sido creados, para comprender lo que Allah quiere que comprendamos –unos difieren de otros, pues el input, los programas son diferentes para cada ser vivo, para cada ser humano –insan.

Por otra parte, la utilización en el texto coránico de sus diferentes acepciones –el Ruh, Ruhal-Qudus, un Ruh, nuestro Ruh…– dependerá, como siempre, del nivel al que se refiera el narrador –nivel de poder o nivel de ejecución.

 C) NAFS

¿Quién entonces somos nosotros? ¿Qué es lo que nos da la identidad, lo que nos hace decir “yo” y sentirlo?La respuesta también está en el texto revelado al profeta Muhammad (s.a.s) –la nafs.

(48) Tomad en serio el día en el que ninguna nafs recibirá la recompensa o el castigo de otra ni se aceptará intercesión alguna. Nadie podrá pagar el rescate de ningún otro ni tendrá en quien apoyarse.
Sura 2 – al Baqarah
(25) ¿Y qué será de ellos cuando los reunamos para un día que inevitablemente ha de llegar, y a cada nafs se le pague lo que se haya ganado sin que nadie sea tratado injustamente?
Sura 3 – ali ‘Imran

Eso somos nosotros –la nafs. Es la nafs la que recibe y siente el castigo o el premio, la que irá al jardín o al fuego, no el Ruh. Lo que se estropea con el uso es el ordenador, no la electricidad. Cuando morimos, la nafs se separa de este cuerpo de dunia y se manifiesta en otro cuya naturaleza dependerá del dominio en el que le haya correspondido permanecer hasta que llegue el día del resurgimiento. Sigue conectada al Ruh, pero como en el caso de la electricidad hay muchos tipos de voltajes, hay transformadores, receptores, generadores… y diferentes tipos de energías.

(109) Muchos de entre la gente del Kitab desearían que volvierais a la idolatría después de haber creído, y ello por la envidia que sienten sus nafs, a pesar de que se les ha clarificado la verdad.
Sura 2 – al Baqarah

Todas las características, cualidades e inclinaciones que conforman nuestra personalidad están en la nafs que somos. Es la nafs la que siente envidia, odio, rencor, ternura, misericordia, atracción, deseos… obviamente, no el Ruh.

La electricidad da energía a los aparatos que se sirven de ella para funcionar, pero las tareas que vayan a realizar dependerán del diseño operativo que los ingenieros les hayan conferido.

(185) Toda nafs probará la muerte. Y el día del resurgimiento se os pagará por las obras que hayáis hecho. A quien se le aparte del fuego y se le haga entrar en el jardín habrá salido victorioso. No es la vida de este mundo, sino un disfrute engañoso.
Sura 3 – ali ‘Imran
(57) Toda nafs probará la muerte. Luego, a Nosotros habréis de volver.
Sura 29 – al ‘Ankabut

Es la nafs la que muere, la que se separa del cuerpo de dunia, no el Ruh, no la energía divina, Su aliento.

(93)¿Quién puede ser más infame que quien forja embustes contra Allah o dice: “Se me ha inspirado,” pero no se le ha inspirada nada. Y dice: “Descargaré algo como lo que Allah hace descargar.” Si vieras cuando a los infames les llegue la agonía de la muerte y los malaikah les arranquen sus nafs y les digan: “Hoy vuestra retribución será el desprecio por los embustes que forjasteis contra Allah y por haberos ensoberbecido cuando se os recitaban Sus aleyas.
Sura 6 – al An’am

Hemos desenchufado el ordenador y este ha dejado de funcionar, sin que por ello podamos decir que se haya estropeado. Retiramos la placa de sistema con todos sus elementos –procesador, placa madre y tarjetas de memoria incluidos– y la colocamos dentro de la carcasa de otros ordenador, lo enchufamos de nuevo a la corriente y ya tenemos un nuevo aparato. Un proceso muy parecido es el que sufrimos los seres humanos. La muerte desconecta la nafs del cuerpo, pero ello no quiere decir que la nafs haya dejado de existir. Cuando ésta se incorpora a otro cuerpo, se activan todos sus elementos, sus cualidades específicas y su memoria, y comienza una nueva vida, otro tipo de vida.

Por lo tanto, ese “yo” que siento constantemente es la nafs, y el Ruh es la energía y los programas que permiten que ese “yo” se manifieste a través de un cuerpo, y que éste funcione durante un tiempo siguiendo las instrucciones para él designadas.

Es un grave error invertir los significados de ambos conceptos. Un error que nos impide entender el funcionamiento de la existencia, el sistema que Allah ha diseñado para Su creación y, al mismo tiempo, nos deja sin protección ante las modas psicodélicas de la reencarnación, la inmortalidad, la transmigración y otras. ¡Que Allah el Altísimo nos libre de tales engaños!

ARTICULO XVII – EL ORIGEN

art17

ASÍ SON LAS FOTOS DEL UNIVERSO QUE NASA PUBLICA A DIARIO –REFLEJOS DE REFLEJOS…

A-INTRODUCCIÓN

Si logramos situarnos fuera del ámbito de la arrogancia, ámbito que constituye una buena parte de la nafs humana, nos aproximaremos al “origen” con cautela y humildad. Como se nos recuerda en el Qur-an:

(51) No los tomé como testigos de la creación de los Cielos y de la Tierra ni tampoco de su propia creación ni me serví para ello de los que extravían a otros.
Sura 18 – al Kahf

Ni los hombres ni los yin estaban allí cuando Allah el Altísimo dio origen al universo. Ello quiere decir que no tenemos acceso al sistema operativo y que sólo podemos acercarnos a los procesos, a las operaciones, a los elementos… desde el sistema funcional (ver artículo IX). Sin embargo, cuando en el siglo XVII se estableció la Royal Society de Londres y la relación insanyin se renovó con particular énfasis, dio comienzo la carrera por penetrar en el Ghaib y poder así manipular el sistema operativo de la creación. Aquellos chamanes, con Newton a la cabeza, cambiaron la alquimia y la magia por fórmulas matemáticas y físicas que torpemente copiaban de los manuscritos y libros que del Al-Andalus y más tarde los cruzados de Oriente Medio habían robado a los sabios musulmanes –árabes e iranís. Había comenzado la segunda era tecnológica tras la primera de Sulayman.

(102) Seguían lo que recitaban los shayatines en el reinado de Sulayman. Pero no fue Sulayman quien encubrió la verdad, sino que fueron los shayatines quienes la encubrieron, enseñando
a los hombres la magia y lo que se había hecho descender en Bab-il sobre los dos malaikah, Harut y Marut. No enseñaban a nadie sus artes sin antes advertirle: “En verdad que somos
una prueba, no encubras la realidad.” Sin embargo, desoyeron su admonición y
aprendieron de ellos cómo separar al hombre de su esposa, a pesar de que era evidente
que no podrían infringir a nadie daño alguno si no fuera por la voluntad de Allah. Aprendieron lo que les perjudicaba y no lo que les beneficiaba; y supieron con certeza
que quien lo comprare no tendría parte en la dicha de Ajirah. No cayeron en la cuenta del mísero precio por el que se estaban vendiendo a sí mismos.
Sura 2 – al Baqarah

No obstante, los que con más pasión y gula la desarrollan y se sirven de ella no se han dado cuenta todavía, como no se dio cuenta la gente de Sulayman, de que todo ha sido un engaño preparado por Iblis para desarrollar su proyecto de una creación sin creador. A través del humanismo, la Royal Society propagará la idea de un universo espontáneo con leyes precisas que lo rigen, y que será la inteligencia humana la que desentrañe esas leyes, las controle y de esa forma moldee un nuevo universo adaptado a sus intereses. El mismo hecho de substituir a Allah por el hombre, le llevará a una inevitable necesidad de encontrar una clara explicación para todos los fenómenos que vayan apareciendo en la creación. La primera tarea será la de encontrar el origen del universo y de la vida, tarea que como la de Sísifo no ha traído, sino frustración y al mismo tiempo ignorancia de lo que podemos denominar “la verdadera ciencia” (ver apéndice L).

(30) A unos los habrá guiado, y para otros se habrá confirmado el extravío. Ellos habían tomado a los shayatin como sus aliados en vez de a Allah, y creyeron que estaban guiados.
Sura 7 – al ‘Araf
(22) Dirá el shaytan cuando llegue la hora del Juicio Final: “Allah os hizo una promesa y esa promesa ha resultado ser verdadera. También yo os prometí algo, pero no fue mi promesa,
sino un fraude. En realidad, no tenía ninguna autoridad sobre vosotros, pero os llamé
y me respondisteis. Así pues, no me reprochéis nada a mí, sino reprocharos a
vosotros mismos. Ni yo os puedo socorrer ni vosotros me podéis socorrer a mí.
Reniego de aquello con lo que antes me asociabais.” Los infames tendrán un doloroso castigo.
Sura 14 – Ibrahim
(120) Les hace promesas y les da motivos de esperanza,
pero las promesas del shaytan no son, sino engaños.
Sura 4 – an Nisa

Esa frustración y la propia rivalidad que hay entre ellos, les ha llevado a una continua revisión de todo lo formulado anteriormente. Lo importante es mantener la doctrina materialista y dar todo el poder a una bacteria interestelar o a una partícula subatómica. No obstante, frente a las teorías cosmológicas muy en boga hasta no hace mucho tiempo, que proponían un universo originado al azar, sin ningún objetivo preciso, mero producto de un caos organizado por fuerzas operantes que habrían aparecido junto con ese caos y ese azar originadores, se han ido imponiendo muy a pesar de los propios científicos que las han formulado, otras teorías más acordes con la lógica y la experiencia cotidiana y científica. No han tocado fondo todavía, pero se van acercando poco a poco a la visión coránica de la realidad.

Sin embargo, mientras no introduzcan en sus ecuaciones el factor “Allah”, los resultados serán siempre erróneos, ya que el punto crucial aquí es saber cómo pudo originarse algo a partir de nada. La teoría del big bang apunta a la existencia de una singularidad primera de una densidad y temperatura inimaginables que se habría producido millonésimas de segundo antes de la explosión o expansión del universo. Esta teoría tiene tantos inconvenientes que la mayoría de los astrofísicos de hoy la rechazan, al menos tal y como fue expuesta en sus primeros años de existencia (1920 Aleksandr Friedmann – 1940 George Gamov). El problema de la singularidad inicial es obvio:

The big-bang model is based on two assumptions. The first is that Albert Einstein‘s general theory of relativity correctly describes the gravitational interaction of all matter. The second assumption, called the cosmological principle, states that an observer’s view of the universe depends neither on the direction in which he looks nor on his location. This principle applies only to the large-scale properties of the universe, but it does imply that the universe has no edge, so that the big-bang origin occurred not at a particular point in space but rather throughout space at the same time. These two assumptions make it possible to calculate the history of the cosmos after a certain epoch called the Planck time. Scientists have yet to determine what prevailed before Planck time.

 Frank H. Shu The Physical Universe

El modelo cosmológico que propone el big bang está basado en dos supuestos. El primero de ellos –la teoría general de la relatividad de Einstein describe correctamente la interacción gravitacional de toda la materia. El segundo supuesto llamado el principio cosmológico –constata que lo que ve un observador del universo no depende ni de la dirección en la que mire ni de su posición. Estos principios se aplican únicamente a las propiedades del universo a gran escala, pero no implica que el universo no tenga bordes, de forma que el origen del big bang no habría ocurrido en un punto particular en el espacio, sino más bien a través del espacio al mismo tiempo. Estos dos supuestos hacen posible calcular la historia del cosmos después de la época llamada Planck time. No obstante, los científicos todavía tienen que determinar qué había antes de ese Planck time.

Traducción del texto inglés

El físico brasileño, Juliano Cesar Silva Neves propone la supresión de un aspecto clave para el modelo cosmológico estándar: la necesidad de la singularidad del tiempo y espacio conocida como el big bang. «El problema de asumir una singularidad es asumir su ignorancia. La singularidad, por encima de todo, es la total ignorancia de la física, porque la física no funciona en la singularidad».

No importa lo cerca del cero absoluto que la singularidad inicial pudiera haber estado en el tiempo (10-40 segundos), la densidad (c5/hG2 1093 gramos por centímetro cúbico) o la distancia (10−33 cm), la pregunta fundamental sigue siendo –¿de dónde surgió esa singularidad? Más aún, ¿qué había antes? La física es incapaz de explicar la singularidad y mucho menos “lo” que había antes de ella.

Tampoco la idea de una explosión o de una “tremenda expansión” parece resolver el problema. Son términos demasiado físicos, demasiado cotidianos, como para explicar “el comienzo” en un tiempo sin tiempo y en un espacio sin espacio. Por ello, constantemente se substituyen estos conceptos por otros modificando la teoría en cuestión o dando lugar a otra nueva que en muchos casos ya desde su formulación resulta inaceptable.

Did the universe begin with a singularity? A point in space and/or a moment in time where everything in the universe was crushed together, infinitely hot and infinitely densely packed? Doesn’t the Big Bang Theory say so? Well, let me ask you a question. Did you begin with a singularity?

Let’s see. Some decades ago, you were smaller. And then before that, you were even smaller. At some point you could fit inside your mother’s body, and if we follow time backwards, you were even much smaller than that. If we follow your growth curve back, it would be very natural — if we didn’t know anything about biology, cells, and human reproduction — to assume that initially you were infinitesimally small… that you were created from a single point!

But that would be wrong. The mistake is obvious — it doesn’t make sense to assume that the period of rapid growth that you went through as a tiny embryo was the simple continuation of a process that extends on and on into the past, back until you were infinitely small.  Instead, there was a point where something changed… the growth began not from a point but from a single object of definite size: a fertilized egg.

The notion that the Universe started with a Big Bang, and that this Big Bang started from a singularity — a point in space and/or a moment in time where the universe was infinitely hot and dense — is not that different, really, from assuming humans begin their lives as infinitely small eggs. It’s about over-extrapolating into the past.

Conversations with Theoretical Physicist Matt Strassler

¿Comenzó el universo con una singularidad? ¿Un punto en el espacio y/o un momento en el tiempo en el que todo en el universo estaba comprimido, empaquetado infinitamente caliente e infinitamente denso? ¿Acaso no es lo que dice la teoría del big bang? Bien, te voy a hacer una pregunta. ¿Comenzaste tú con una singularidad?

Veamos. Hace unas décadas eras pequeño y antes eras aún más pequeño, hasta que pudiste caber en la matriz de tu madre. Y si retrocedemos en el tiempo, veremos que eras más pequeño que eso. Si ahora seguimos tu curva de crecimiento hacia tras, será natural –en caso de no saber nada sobre biología, células o reproducción humana– asumir que inicialmente eras infinitamente pequeño… que fuiste creado a partir de un punto.

Sin embargo, esa imagen estaría distorsionada. El error de apreciación es obvio –no tiene sentido pensar que el rápido crecimiento por el que pasaste en cuanto que un minúsculo embrión fue la simple continuación de un proceso que se extiende en el pasado, hasta llegar al momento en el que eras infinitamente pequeño. Por el contrario, habría un punto en el que todo cambió… el crecimiento no comenzó de un punto, sino de un objeto de un tamaño específico: un óvulo fertilizado.

La noción de que el universo comenzó con un big bang, y que ese big bang comenzó de una singularidad –un punto en el espacio y/o un momento en el tiempo en el que el universo era infinitamente caliente y denso– no es diferente de pensar que los seres humanos comenzaron sus vidas a partir de puntos infinitamente pequeños. Es una ultra extrapolación en el pasado.

Traducción del texto inglés

Pueden eludir la singularidad y aquello que la precedió en términos de tiempo y espacio. Pueden analizar el universo sin darle un comienzo determinado. Pueden seguir elaborando teorías sobre la formación de las galaxias a pesar de que después de 4.000 años de astronomía sólo conozcan el 5% de la materia que forma el cosmos. Pueden seguir hablando del método científico y al mismo tiempo rechazar las teorías creacionistas aun cuando se haya descartado el factor casualidad. Pueden hacer todo eso y más. Sobre todo, porque sólo ellos tienen el micrófono y sólo ellos pueden “analizar con rigor” los fenómenos, pero eso no va a cambiar el patético hecho de que detrás de su abigarrado lenguaje “de especialistas” y su rebuscada terminología expresada en fórmulas que la casi totalidad de matemáticos del mundo no entiende ni puede seguir, no haya, sino frustración e ignorancia.

La conclusión a la que llega James Evans en su exposición de las teorías cosmológicas más relevantes a lo largo de la historia no deja de ser altamente significativa:

The objects of all astronomical inquiry, from the time of the ancient Greeks and Babylonians to the 20th century, thus represent only the tip of the iceberg. After almost 4,000 years of astronomy, the universe is no less strange than it must have seemed to the Babylonians.

Los objetos de toda la búsqueda astronómica, desde el tiempo de los griegos y babilonios hasta el siglo XX, representan únicamente la punta del iceberg. Después de casi 4000 años de astronomía, el universo no resulta menos extraño hoy de lo que debió resultarles a los babilonios.

Traducción del texto inglés

Y la razón de ello es que ninguno de nosotros estuvo allí cuando se crearon los Cielos y la Tierra. Ni nosotros ni los yin. Por lo tanto, si queremos penetrar en el sistema operativo del universo a través de nuestras insuficientes y ontológicamente inaplicables capacidades cognoscitivas o preferimos prestar oídos a los susurros de los yin, entidades que tampoco estuvieron en el origen, caeremos en la trampa mortal de dirigirnos hacia un lejano extravío o de intentar encubrir nuestro fracaso con falsificaciones y pactos contra natura.

En cambio, si queremos entender cómo fue ese origen a nivel funcional, hay una posibilidad de lograrlo. Para ello, deberemos dirigirnos al último texto profético revelado, ya que todos los demás han sido alterados y no contienen, sino una vaga y distorsionada aproximación a la realidad.

B-¿PARA QUIÉN SE HA CREADO ESTE UNIVERSO?

THE ANTHROPIC PRINCIPLE

Lo primero que aprendemos al escudriñar el Qur-an que le fue revelado al Profeta Muhammad (s.a.s) es que el universo, los Cielos y la Tierra, es un sistema cerrado en el que sólo existen los elementos que cumplen una función en él –noche y día, Tierra, Sol y Luna, y estrellas como adorno del cielo y puntos de orientación.

(5) Es Él Quien hizo del Sol incandescencia y de la Luna luz, y le asignó fases como un medio de contar los años y de calcular el tiempo.
Sura 10 – Yunus
(33) Es Él quien ha creado la noche y el día, el Sol y la Luna. Todos nadan en su propia órbita.
Sura 21 – al Anbiya
(29) ¿Acaso no ves que Allah hace que la noche penetre en el día y que el día penetre en la noche; y que ha subordinado al sol y a la luna de manera que fluyan hacia un plazo determinado? Allah tiene el registro completo de todas vuestras acciones.
Sura 31 – Luqman

Esta cosmogonía difiere mucho de la que occidente, a través de los libros de texto, ha presentado al mundo como la verdad absoluta –un universo abierto, cuasi infinito, en el que se mueven cuatrillones de galaxias (ver apéndice L, apartado IV). Recientemente ha saltado a los medios de comunicación y a las plataformas mediáticas la sorprendente noticia de que la atmósfera de la Tierra va más allá de la Luna, se extiende a 636.000 km. En realidad no es sorprendente esta noticia, sino esperada. No hay, verdaderamente hablando, “espacio exterior”. Todo está dentro de la atmósfera terrestre, y ésta acaba en el techo del universo.

Al mismo tiempo, eso quiere decir que no hay espacio, lo que se denomina el espacio exterior, vacío, inter-planetario. Todo está dentro de una misma atmósfera, de una misma cobertura estratificada en siete capas de diferente naturaleza (ver apéndices B y N).

¿Para qué existiría ese inconmensurable universo? ¿Para quién? No responden a esas preguntas porque para ellos no es importante encontrar el sentido de las cosas, de los fenómenos –la vida, la consciencia, la inteligencia… Todo ello se ha producido por generación espontánea o por leyes de la materia todavía desconocidas.

Tal posición es errónea ya en su propio planteamiento, pues no saber cómo funciona un ordenador no implica no saber para qué sirve o qué funciones puede cumplir. Antes de saber qué o quién ha motivado la existencia de este universo deberíamos preguntarnos para qué y para quién lo ha creado. La respuesta también está en el Qur-an revelado al Profeta Muhammad (s.a.s):

(20) ¿Acaso no veis que Allah os ha subordinado todo cuanto hay en los Cielos y en la Tierra y os ha colmado de bendiciones manifiestas y ocultas? Entre los hombres –nas– los hay que discuten sobre Allah sin ningún conocimiento ni guía ni Kitab iluminador.
Sura 31 – Luqman
(13) Os ha subordinado todo cuanto hay en los Cielos y en la tierra.
En eso hay signos para la gente que reflexiona.
Sura 45 – al Yaziyat

Nosotros somos la razón, el sentido de que haya Cielos y Tierra. Todo se ha hecho para que podamos desarrollar nuestro programa existencial. Sin el insan todo este universo carecería de sentido, de razón de ser. Por lo tanto, los elementos que lo constituyen, sus características y sus funciones deberán estar relacionadas con nosotros –nada que no nos sirva a nivel funcional u operativo –os ha colmado de bendiciones manifiestas y ocultas– podrá existir; nada que no cumpla una función determinada para satisfacer las necesidades de nuestra existencia.

El universo que observan debe ser otro. Algo está mal. Algo no les funciona. Quizás lo que ven en sus lentes telescópicas no sean, sino reflejos de reflejos proyectados al infinito. Nada real. No necesitamos cuatrillones de galaxias separándose unas de otras a cuasi la velocidad de la luz. Realmente parece una broma cósmica.

(27) No hemos creado el Cielo y la Tierra y lo que entre ambos hay en vano. Eso es lo que piensan los encubridores. ¡Ay de los encubridores por el fuego que se han ganado!
Sura 38 – Sad
(38) No hemos creado los Cielos y la tierra y lo que entre ambos hay descuidadamente y sin finalidad alguna. (39) No los hemos creado, sino de la mejor manera. Sin embargo, la mayoría de ellos no es consciente de esta realidad.
Sura 44 – ad Dujan

El universo sería más bien una estructura, una sólida construcción con columnas, torreones y murallas que no percibimos:

(2) Es Allah Quien ha elevado los Cielos sin columnas que pudierais ver. Luego ha tomado el control de Su creación desde el Arsh. Ha sojuzgado al Sol y a la Luna según Su plan.
Sura 13 – ar Ra’d
(1) ¡Por el Cielo y sus torreones!
Sura 85 – al Buruy
(16) Hemos fijado en el Cielo torreones y lo hemos adornado para quien lo contemple.
Sura 15 – al Hiyr
(61) ¡Bendito sea Aquel que puso en el Cielo torreones,
y puso una lámpara y una Luna luminosa!
Sura 25 – al Furqan
Una sólida estructura encerrada dentro de una membrana o techo:
(5) ¡Por el techo que cierra los Cielos!
Sura 52 – at Tur
(27) ¿Sois vosotros más difíciles de crear o el Cielo que Él edificó?
(28) Levantó su techo y lo conformó.
Sura 79 – an Naziat
Con elementos que cumplen una función bien definida:
(97) Es Él Quien ha dispuesto las estrellas en el Cielo para que os sirvan de guía en la noche cuando viajáis por la tierra y por el mar.
Sura 6 – al An’am
(5) Es Él Quien hizo del Sol incandescencia y de la Luna luz, y le asignó fases como un medio de contar los años y de calcular el tiempo.
Sura 10 – Yunus
(12) Hemos hecho de la noche y del día dos signos –el signo de la noche lo hacemos desaparecer para que el signo del día sea visible y podáis buscar así la provisión con la que vuestro Señor os sustenta, para que podáis contar los años y podáis calcular.
Sura 17 – al Isra

Ya hemos visto que la rivalidad y la envidia les impide sacar conclusiones válidas de sus propias reflexiones.

The COBE satellite, the Hubble Space Telescope, and other devices are showering us with data that have been causing something of a renaissance in the world of astrophysics in recent years. Yet the argument described above would show that the empirical import of this information could never go beyond the humble role of providing support for the hypothesis that we are living in a Big World, for instance by showing that the universe is open. Nothing apart from this one fact could be learnt from such observations. Once we have established that the universe is open and infinite, then any further work in observational astronomy would be a waste of time and money.

Nick Bostrom, Anthropic Bias-Observation Selection Effects in Science and Philosophy, 2002, New York

El satélite COBE, el telescopio espacial Hubble, y otros artefactos similares nos han inundado con data que ha causado una especie de renacimiento en el mundo de la astrofísica en los últimos años. No obstante, lo que de esta información podemos extraer a nivel empírico nunca irá más allá de cumplir con el humilde papel de apoyar la hipótesis de que vivimos en un mundo enorme, mostrándonos, por ejemplo, que el universo es abierto. Ninguna otra cosa se puede aprender de esas observaciones. Una vez que hemos establecido que el universo es abierto e infinito, cualquier otro trabajo en el campo de la astronomía observacional será una pérdida de tiempo.

Traducción del texto ingles

Nos parece muy acertada la observación de Bostrom, especialmente si tomamos en consideración que el universo es el medio en el que se va a desarrollar el programa existencial del insan, nada más. No hay misterios ni fantasías que puedan caber en él. La película se desarrolla en el planeta Tierra y todo lo demás son montajes necesarios para que la filmación se pueda llevar a cabo con éxito. No obstante, si retiramos de la Tierra su papel como soporte de la vida humana y hacemos de nuestro planeta uno más de los trillones de planetas que supuestamente pueblan el universo y que por pura casualidad se habrían reunido en él los factores necesarios para que surgiera la vida, entonces nada tendría sentido y mejor sería dirigir el telescopio a ese espacio infinito y abierto en el que cada año aparecen nuevas galaxias, otras explotan, se descubre que muchas de las leyes de la física parecen no funcionar a gran escala y se acuñan los términos dark matter y dark energy, se rehacen la mayor parte de las teorías, se habla de vida extraterrestre sin que hasta ahora se pueda presentar la menor evidencia de ello… y todo se hace para encubrir no sólo el fracaso empírico de 4000 años de “investigación” astrofísica, sino también y sobre todo para disimular el fracaso del sistema materialista en el que nada tiene sentido, excepto la casualidad con la que la materia habría producido este universo nuestro. Eso sería todo. Una materia carente de consciencia capaz de crear mundos fabulosos, vida consciente y sistemas inteligentes.

Sin embargo, incluso teniendo en mente que lo fundamental es resistir contra todo concepto creacionista sin importar el número de evidencias a su favor que puedan ir surgiendo a lo largo de las investigaciones, una buena parte de los astrofísicos que hoy tienen cierto peso dentro de la “comunidad científica occidental” han visto en la aceptación de la teoría del anthropic principle un paso adelante en el intento, casi siempre desesperado, de dar sentido a la vida y al universo. Fue Brandon Carter quien por primera vez propuso esta teoría en 1973 en Polonia, durante un simposio en conmemoración del 500 aniversario de Copérnico.

El principio antrópico declara, fundamentalmente, que las observaciones del universo deben ser compatibles con una forma de vida consciente e inteligente que lo pueda observar. Este es el punto crucial a partir del cual se debería analizar cualquier información. De no haber seres humanos, Visconti no habría producido ninguna película, pues solamente ellos pueden observarlas (observar implica consciencia), entenderlas y apreciarlas. De la misma forma, sin el insan no habría universo, pues sólo él puede observarlo, estudiarlo, valorarlo. Por lo tanto, la vida, y especialmente la vida humana, es necesaria y no “una posibilidad” que se ha actualizado. La relación entre el insan y el universo es tan estrecha que ninguna de estas dos entidades podría existir sin la otra –si hay vida humana es porque hay universo, y si hay universo es porque hay vida humana.

Sin embargo, esta ecuación resulta imposible sin otro factor –el plan. Lo primero entonces es el diseño, el proyecto de crear al insan. Tiene que haber un plan antes de la creación, de la manifestación. Después se tienen que crear las condiciones necesarias y óptimas para que ese plan, ese proyecto, pueda llevarse a cabo –el universo y, dentro del universo, la Tierra. Por último, se crea al insan. Obviamente, si hay un plan, un diseño, un proyecto, tiene que haber un diseñador, un planificador, que no puede ser la materia, ya que algo carente de consciencia no puede generar consciencia en terceros elementos. Alguien que carece de todo conocimiento matemático no puede hacer una película en la que el protagonista es un renombrado físico que muestra sus fórmulas en varias escenas.

A pesar de las numerosas variantes que ha ido tomando el anthropic principle y los incontables matices con los que se ha tratado de oscurecer los fundamentos básicos de esta teoría, el núcleo y la esencia se mantienen en lo que se ha dado en llamar strong anthropic principle:

The principle was formulated as a response to a series of observations that the laws of nature and parameters of the universe take on values that are consistent with conditions for life as we know it rather than a set of values that would not be consistent with life on Earth. The anthropic principle states that this is a necessity, because if life were impossible, no living entity would be there to observe it, and thus would not be known. That is, it must be possible to observe some universe, and hence, the laws and constants of any such universe must accommodate that possibility.

El principio se formuló como respuesta a una serie de observaciones que apuntaban al hecho de que las leyes naturales y los parámetros del universo toman valores que son consistentes con las condiciones para que haya vida tal y como la conocemos y no un conjunto de valores no consistentes con que haya vida en la Tierra. El anthropic principle afirma que esto es necesario, pues si la vida fuera imposible, no habría ninguna entidad que pudiera observarlo y, por lo tanto, no se conocería. Por ello, tiene que ser posible observar algún universo y, por ello, las leyes y constantes de un universo así deben acomodarse a esa posibilidad.

Traducción del texto inglés

El texto es en cierta forma confuso porque habla de un universo existente con vida inteligente y consciente en él, pero intenta eludir la respuesta a la pregunta obvia: “¿De dónde ha surgido?” ¿Cómo un montón de materia muerta ha producido vida inteligente capaz de observarla?

El anticipatory anthropic principle apunta a un concepto mucho más relevante que el de las anteriores versiones:

And that, of course, is the meaning of the Participatory Anthropic Principle, that the Universe needs conscious observers to bring it from existing in all probabilities into one reality.

Craig, William Lane, Critical review of The Anthropic Cosmological Principle. International Philosophical Ouarterly. 27, 437- 47.

Y este, sin duda, es el significado del Participatory Anthropic Principle, que el universo necesita observadores conscientes para llevarlo del estado en el que puede existir en todas las posibilidades al de una sola realidad.

Traducción del texto inglés

Una explicación más comprensible es la que encontramos en palabras del propio fundador del participatory anthropic principle, John Archibald Wheeler –sugirió que, si tomamos seriamente la “interpretación de Copenhague” en cuanto a la mecánica cuántica, podemos concluir que, dado que ningún fenómeno puede existir hasta que no es observado, quizás sean necesarios “observadores” para dar sentido al universo.

Uno puede intuir al leer sus ensayos y artículos que la mayoría de los biólogos y astrofísicos que se han acercado al fenómeno de la vida y al universo con cierta lucidez han llegado a la conclusión inapelable de que no existe casualidad en ello, que hay un diseño, un plan y un Creador. No obstante, perder un buen sueldo y prestigio les hace rebozar sus hallazgos con ambigüedades y encubrimientos.

Sin embargo, como ya hemos apuntado antes, el hecho de que ante todo deba prevalecer la cosmogonía materialista como teoría general e incuestionable a la hora de explicar el universo y todos los elementos que lo componen, hace imposible que podamos caminar con los científicos occidentales y aún resulta menos probable que podamos asumir su concepto de ciencia y en general su epistemología –hay un cambio constante, ahora casi anual, de todos los prolegómenos biológicos, paleontológicos y astrofísicos en los que han basado su modelo existencial.

Todo ello nos hace volver al texto original que contiene toda la ciencia y el conocimiento relevantes para el ser humano. En el Qur-an (el texto revelado al Profeta Muhammad –s.a.s) tenemos la secuencia completa desde el momento en el que se dio origen al universo, hasta su colapso final, el resurgimiento, el juicio con el establecimiento de la Balanza y la geografía posterior. Y todo ello sin intrincadas fórmulas matemáticas, antes bien con una clara exposición de las etapas creacionistas y una invitación al análisis y a la observación, ya que, para tener un conocimiento funcional de la existencia, nuestros sentidos y capacidades cognoscitivas son suficientes (ver artículo IX).

C-COSMOGONÍA CORÁNICA

La primera imagen que nos llega del Qur-an sobre el origen del universo es la de un conjunto de materiales unidos, entrelazados, “cosidos”:

(30) ¿Es que no ven los encubridores que los Cielos y la Tierra estaban cosidos رَتْقاً
y los hemos separado فَتَقْنهما?
Sura 21 – al Anbiya

El verbo rataqa رَتَقَ significa –estar muy cerca, coser, reparar. Y la forma ratqan رَتْقا que aparece en esta aleya significa –muy cercano, cosido. En cuanto al verbo fataqa فَتَقَ básicamente significa lo contrario de rataqadesunir, separar, descoser.

Podemos encontrar en la siguiente analogía un escenario acorde al que nos presenta esta aleya. Imaginemos un terreno inmenso y vacío en el que un empresario millonario desea edificar una urbanización residencial. Una vez comprado el terreno y diseñado la urbanización, llegarán a ese espacio vacío camiones y más camiones con todo tipo de materiales –cemento, arena, ladrillos, hierros, maderas… en una palabra, todo lo necesario para construir los edificios de la urbanización. Una vez reunidos en el centro del terreno todos los materiales necesarios (cosidos), los trabajadores comenzaran a coger de ese gran montón lo que necesiten para llevar a cabo la tarea que se les ha encomendado, según su especialización (descoserán). Unos llegarán con carretillas que llenarán de cemento y de arena y las arrastrarán hasta la hormigonera, donde la mezcla se convertirá en mortero con el que se levantarán los cimientos. Otros trabajadores transportarán ladrillos y hierros hasta donde están marcados los emplazamientos en los que se levantarán los edificios… todo ello bajo la atenta mirada del aparejador y del arquitecto.

A esta analogía podemos añadir otra más simple –de viejas camisas y pantalones de niño queremos hacer un bello vestido de novia. La primera tarea consistirá en descoser todas las partes de dichos pantalones y camisas hasta obtener un montón de trozos de tela. A continuación, los coseremos, los uniremos, y obtendremos el vestido deseado.

Podríamos preguntarnos ahora, ¿por qué hace falta descoser, separar? La respuesta es obvia –los materiales constituyentes del universo son los bloques constructores o, si se quiere, las materias primas amontonadas y que ahora hay que separar, distribuir y edificar con ellas según un diseño previo. Ahora vemos una urbanización terminada con sus casas, sus calles, sus aceras, sus farolas… pero hace menos de un año no había en el centro del terreno donde ahora se erigen imponentes edificios rodeados de jardines, sino un montón de materiales de construcción. Es el mismo proceso que se ha seguido en la construcción del universo:

(22) Os ha extendido la Tierra como si fuera una alfombra y ha levantado el firmamento
como una sólida estructura.
Sura 2 – al Baqarah

No vivimos en un universo abierto, infinito, sino en un universo cerrado, con límites –en una construcción de la que no vemos su estructura:

(2) Es Allah Quien ha elevado los Cielos sin columnas que pudierais ver
y luego se ha asentado en el Arsh.
Sura 13 – al Ra’d

Tenemos los materiales en el centro del terreno, inmenso y vacío, y Allah el Altísimo da la orden para que comience la construcción (ver artículos XIV y XV y esquemas 10). Obviamente, esos materiales no son cemento y ladrillos, sino átomos, moléculas, compuestos… gases… vapor de agua:

(11) Luego se dirigió al Cielo, que era humo…
Sura 41 – Fussilat

En esta primera fase de la creación, fase en la que se acumularon los materiales, los bloques constituyentes del universo, encontramos la explicación a una, en apariencia, enigmática aleya:

(3) ¡Por lo par e impar!
Sura 89 – al Fayr

He aquí un juramento que explica la estructura misma del universo, así como ley de complementariedad y de contrarios. El átomo de hidrógeno es sin duda uno de los más extraños y singulares que podemos encontrar en la tabla periódica de los elementos químicos. De hecho, ningún otro átomo es ni se comporta como él –un solo protón y un solo electrón. ¡El perfecto impar! Por otro lado, tenemos el helio con dos protones y dos neutrones en el núcleo y dos electrones en la capa exterior. ¡El perfecto par! Estos son los dos componentes primordiales de ese gas, de ese humo que llenaba todo el espacio en el que se iba construyendo el universo. De la combinación de ambos gases se producirá la mayoría de los otros elementos. Todo el universo está lleno de hidrógeno y helio, de lo par y de lo impar, y de los compuestos que resultan de su fusión.

Lo que presentamos es una imagen, un escenario que intenta aproximarse “a lo que sucedió” nadie sabe cuándo. Ninguno de nosotros estuvo allí en ese momento –ni insan ni yin. Sin embargo, hay muchas cuestiones que se preguntan los astrofísicos que, en realidad, carecen de importancia, ya que la composición y estructura del universo es parte del sistema operativo. Todo lo que vemos y podemos analizar forma parte del mundo funcional al que tenemos acceso. Mas aquello a lo que sólo podemos llegar con la especulación, está producido en otra realidad ontológica que, lógicamente, nos es inaccesible.

Estos astrofísicos están muy interesados en saber la edad de la Tierra, del universo, su forma, su composición, su tamaño… Dedican su tiempo a divagar sobre estos “importantes” aspectos que forman parte de su “campo de trabajo”, pero harían mejor en preguntarse ¿qué antecedió al origen o a su big bang? ¿Qué había cuando no había nada? ¿Cómo apareció esa singularidad? ¿Cuál era su finalidad u objetivo? Y si no había ninguna finalidad en su aparición, ¿cómo se explica que al final de la expansión se formase un planeta con vida consciente e inteligente en él? ¿Dónde estaba la tremenda energía que debió necesitarse para detonar la singularidad y producir este universo? ¿De dónde surgió? ¿Cómo sabía que tenía que hacer lo que dicen que hizo? No hay respuestas para estas preguntas y, sin embargo, estas son las preguntas que hay que responder. Poco importa la edad de la Tierra y si se formó con las rocas que giraban alrededor del Sol o de otra manera –sabemos que existe, pues vivimos en ella. Carece de interés saber la temperatura de la singularidad en el momento de explotar y formar los planetas y las estrellas –cada noche las vemos iluminar nuestro cielo. Lo que realmente nos interesa saber es qué había y dónde antes de la singularidad, pues ese conocimiento nos puede llevar a conocer el verdadero origen del universo y de la vida consciente. Mas si lo que queremos es desentrañar el mecanismo operativo de la existencia, de nada nos servirá ese conocimiento y nos pasaremos la vida especulando y divagando –la forma en la que ésta opera nos resulta imposible de comprender.  No obstante, tenemos dos importantes noticias al respecto.

 La primera es que todo es agua o, si se quiere, que todo está en el agua, en diferentes estados –algunos los conocemos y otros no:

(7) Es Él Quien ha creado los Cielos y la Tierra en seis días,
y ha establecido Su Arsh sobre el agua…
Sura 11 – Hud
(33) Es Él quien ha creado la noche y el día, el Sol y la Luna.
Todos nadan يسبحون en su propia órbita (ver apéndice R).
Sura 36 – Ya Sin

La forma يسبحون es la tercera persona masculina del plural del tiempo presente, mudhari’-مضارع- del verbo sabaha سبح que significa nadar, y se diferencia del verbo “flotar” en que nadar conlleva movimiento –flota y se mueve. Por lo tanto, no hay en este verbo ninguna connotación metafórica –la aleya 33 de la sura Ya Sin, significa que todo nada, que todo flota y se mueve. Flota porque está en el agua, y se mueve porque hay corrientes, como en los océanos, que podemos denominar “órbitas” (ver artículo V y esquema 19). La segunda noticia es que la Tierra fue lo primero que creó Allah el Altísimo, antes que los Cielos.

Se trata de la misma cosmogonía que encontramos transportada en las narraciones proféticas, en el Génesis, por ejemplo, del Antiguo Testamento. Como ya hemos apuntado más de una vez es muy probable que el libro del Génesis no corresponda a una parte de la Taurah, sino a las Suhuf de Ibrahim, ya que es a él a quien se le mostraron los dominios de los Cielos y de la Tierra, así como la producción de vida a partir de lo muerto (ver apéndice C):

(75) Le mostramos a Ibrahim los dominios de los Cielos y de la Tierra para que comprendiera su funcionamiento y tuviera certeza de que son creación de Allah.
Sura 6 – al An’am
(260) Cuando dijo Ibrahim: “¡Señor! Muéstrame cómo devuelves
a la vida lo que estaba muerto.”
Dijo: “¿Acaso no crees?”
Respondió: “Por supuesto que sí, pero es para sosiego de mi corazón.”
Dijo: “Toma cuatro pájaros, vuélvelos hacia ti y, a continuación, pon una parte de ellos
en cada colina y luego llámalos. Vendrán a ti presurosos.
Y sabe que Allah es el Poderoso, el que Juzga con Sabiduría.”
Sura 2 – al Baqarah

Encontramos la misma cosmogonía en los textos de las antiguas civilizaciones. En el Enuma Elish, el mito babilónico de la creación, aparece la misma idea –en el principio fue el agua:

1. Cuando en la altura el cielo no fue nombrado,
2. Y la tierra debajo aún no llevaba un nombre,
3. Y el primitivo Apsû, que los engendró,
4. Y el caos, Tiamat, la madre de ambos, –
5. Sus aguas se mezclaron todas,
6. Y no se formó ningún campo, no se veía marisma;
7. Cuando ninguno de los dioses había sido llamado a la existencia…

La misma transmisión que nos llega del Popol Vuh, el libro de los mayas:

Aquí siguen las primeras palabras, la primera elocuencia
Todavía no hay nadie, ningún animal, pájaro, pez, cangrejo, árbol, roca, sima, cañón, sabana, bosques. Sólo el cielo está allí arriba; la cara de la tierra no está clara.

Sólo el mar se ha reunido bajo el cielo; no hay nada

Que esté unido. Todo está relajado, nada se agita.

Todo está sujeto, retenido bajo el cielo
Todo lo que puede ser, simplemente no está: sólo el agua reunida,

sólo el mar calmo, sólo él se ha reunido.

Según los manuscritos denominados Los textos de las pirámides, también en la cosmogonía egipcia el agua es el principio o elemento primigenio del que se originaron los Cielos y la Tierra:

En las tesis de Hermópolis, el caos está formado por una materia líquida en la que se encuentra el germen de la vida. Del agua surge la colina primordial y empiezan a separarse los diferentes elementos. Según la cosmogonía heliopolitana en el principio del tiempo no había luz, sino que reinaba una total oscuridad, la tiniebla absoluta. Tan sólo existían las aguas primigenias conocidas por los egipcios como el “océano primordial” Nun, el caos que contenía todos los elementos del cosmos.

David A.S

La oscuridad, la no-existencia, el caos o indiferenciación, el humo, y el agua como principio portador de todos los elementos que más tarde surgirán a la vida, ocupa también buena parte de la cosmogonía hindú. La siguiente estrofa es parte del himno Nasadiya sukta del Rig Veda:

La oscuridad que había al principio, por la oscuridad estaba oculta;

sin marcas distintivas, todo esto era agua;

eso que, transformándose, por el vacío fue cubierto;

Ese Uno surgió por la fuerza del calor…

En otra traducción del mismo texto de los Rig Veda hay una descripción más vívida que en la anterior:

Al principio no existía ni existía; no había atmósfera, ni cielo, ni reino más allá del cielo.

¿Qué poder había allí? ¿Dónde estaba ese poder? ¿Quién era ese poder? ¿Era finito o infinito?

No hubo muerte ni inmortalidad. No había nada que distinguiera la noche del día.

No hubo viento ni aliento. Solo Dios respiró por su propia energía. Aparte de Dios, no había nada.

Al principio la oscuridad estaba envuelta en la oscuridad. Todo era líquido y sin forma. Dios estaba vestido de vacío.

Muchos son los estudiosos a los que les resulta confuso el claro paralelismo entre los mitos, leyendas y libros “supuestamente” revelados que hablan de la creación. Intentan descifrar el orden cronológico –quién copió a quién, quién fue el primero, el original. Sin embargo, estas preguntas son irrelevantes, pues no hay rivalidad –todos ellos son portadores del mensaje profético universal. A veces este mensaje se ha transmitido a través de los Profetas y Mensajeros y a veces, cuando la corriente profética se ha sumergido temporalmente en los túneles de la historia, los mitos y leyendas lo han transportado en forma de alegorías, con interpolaciones y añadidos que desvirtúan en parte el contenido original. No obstante, sobre todo en el mito, se conserva la estructura básica de la realidad de la que se está hablando. No hay, sino un solo mensaje –el mensaje profético que desciende como parte del registro general o libro de las recitaciones (ver artículo XIV). A veces, sin embargo, la verdad absoluta se mezcla con teorías filosóficas, con visiones cosmológicas chamánicas o, modernamente, con “evidencias” científicas. El resultado final es una mezcla de verdades, suposiciones, vaguedades y subjetivas interpretaciones de un proceso creador que ningún insan ha presenciado. Por ello, el mejor texto que podemos leer para entender lo que vamos viendo cuando caminamos por la Tierra con atenta mirada es el Qur-an. No obstante, en el Génesis encontramos claros destellos de la verdad profética. Veamos ahora el siguiente texto bíblico (ver apéndice D):

Luego dijo Dios: Haya expansión en medio de las aguas y separe las aguas de las aguas. E hizo Dios la expansión, y separó las aguas que estaban debajo de la expansión, de las aguas que estaban sobre la expansión. Y fue así. Y llamó Dios a la extensión Cielos. Y fue la tarde y la mañana el día segundo. Dijo también Dios: Júntense las aguas que están debajo de los Cielos en un lugar, y descúbrase lo seco. Y fue así. Y llamó Dios a lo seco Tierra, y a la reunión de las aguas llamó Mares. Y vio Dios que era bueno

Génesis 1:6-10

En la versión inglesa New King James, se utiliza la palabra firmament en vez de expansión. Sin embargo, en versiones anteriores se utilizaba el mismo término que en español –expansion. En la Biblia árabe el término utilizado es yal-ladun جَلَدٌ que significa piel de camello, o de cualquier otro animal, suelo duro y nivelado, dureza, robustez.

No obstante, tomemos el término que tomemos, la imagen es clara y secuencial. En cuanto al proceso de creación en la Tierra se nos informa en el Qur-an que mientras se formaba, iba absorbiendo las aguas que estaban debajo de la expansión y que ahora se reunían en su interior:

(30) Después de eso extendió la Tierra. (31) Hizo que saliera de ella su agua y su pasto.
Sura 79 – an Naziat

Encontramos un texto similar en Génesis:

… y toda planta del campo antes que fuese en la tierra y toda hierba del campo antes que naciese; porque Dios aún no había hecho llover sobre la Tierra, ni había hombre para que labrase la tierra, sino que subía de la tierra un vapor, el cual regaba toda la Tierra.

Génesis 2:5-6

Después se dirigió al Cielo que era humo, gas, vapor, fluido. Todavía seguía en ese estado por encima de la expansión o suelo firme y duro. Las aguas de debajo se habían juntado y recogido en el interior de la Tierra y en los espacios vacíos formando los mares. Quedaba, pues, por hacer la parte que estaba sobre la expansión o suelo firme. En este caso, las aguas se iban a transformar en siete Cielos, separados entre sí por una extensión o suelo firme, duro, robusto, algo que no se puede traspasar si no es a través de los puntos de acceso:

(12) Hemos construido sobre vosotros siete separaciones, firmes, robustas سَبْعًا شِدَادًا.
Sura 78 – an Naba

El término shidadan شِدَادًا es el plural de shadid شديد cuando se refiere tanto a personas como a cosas, mientras que cuando se refiere únicamente a personas, el plural toma la forma ashidda أشِدَّآء. Por ello, en la aleya que acabamos de citar se utiliza la primera forma, ya que en este caso se refiere a algo material –las expansiones o suelos duros y robustos– y significa firme, compacto, robusto, vigoroso, duro; es decir, que se han originado siete expansiones, siete firmamentos (algo firme, sólido, robusto), siete suelos duros, robustos, cuya función es separar un cielo de otro, un dominio del otro (ver apéndice B). No se pueden atravesar estos firmamentos si no es por los puntos de acceso:

(1) Preguntan por el inevitable castigo,
(2) el que los encubridores no podrán repeler,
(3) decretado por Allah, Quien ha creado los sistemas de acceso.
(4) Por ellos ascienden hasta Él los malaikah y el Ruh en un día que equivale
a cincuenta mil años.
Sura 70 – al Ma’ariy

Puntos de acceso que únicamente los malaikah y los yin conocen y de los que sólo ellos se pueden servir –no todos los malaikah tienen acceso a todos los dominios ni tampoco los yin:

(27) ¡Banu Adam! Que no os induzca el shaytan a la rebelión como ya lo hizo con vuestros padres sacándoles del Jardín y despojándoles de su vestimenta para que fueran conscientes de sus partes pudendas. Él y los de su tribu os ven desde donde vosotros no los veis.
Sura 7 – al A’raf
(6) Hemos adornado el Cielo de este mundo con estrellas,
(7) y lo hemos protegido de todo shaytan rebelde.
(8) No pueden escuchar al Consejo Supremo, pues de todas partes se les arroja
(9) y expulsa. Sufren un incesante castigo.
Sura 37 – as Saffat

Tenemos, pues, una primera aproximación al comienzo del universo. No hemos necesitado de ninguna singularidad, ya que de la nada solamente Allah el Altísimo puede crear algo –trabajo éste que no le acarrea el menor esfuerzo:

(117) Dio origen a los Cielos y a la Tierra.
Cuando decide un asunto, Le basta con decirle ¡Sé!” Y es.
Sura 2 – al Baqarah

Pero ese –“¡Sé!” Y es– no se corresponde con un toque de varita mágica. Ese –“¡Sé!” Y es– pone en marcha el mecanismo de ejecución. Es una orden que ninguno de los malaikah puede eludir. Hay, pues, un sistema, un procedimiento inexorable y de una absoluta exactitud:

(38) … No hemos descuidado ningún detalle en el Kitab…
Sura 6 – al An’am

Tampoco necesitamos saber la forma del universo (ver apéndice B), pues lo que nos incumbe conocer a nivel funcional es lo que ocurre en la Tierra, cómo funcionan los ciclos, lo que nos indican los movimientos del Sol y de la Luna, conocer el mapa estelar para saber guiarnos en la noche, y aunque no podamos observar ni deducir su forma, sabemos algo muy importante –la estructura misma de los Cielos –siete Cielos y siete Tierras, siete dominios poblados por entidades que no conocemos, por infinidad de tipos de malaikah, que actúan en nuestro mundo de dunia y en toda la creación de Allah el Altísimo (ver apéndices B y K):

(12) Es Allah Quien ha creado siete Cielos y lo mismo de Tierras. El plan desciende a través de ellos para que sepáis que Allah tiene el poder sobre todas las cosas.
Sura 65 – at Talaq

Antes había creado la noche y el día, la luz y la obscuridad.

Todo lo que vemos y observamos por encima de nosotros –el Sol y la Luna, las estrellas… todo ello pertenece al cielo de dunia, a nuestro universo o cielo por encima del cual está su techo, su extensión, su firmamento, su suelo duro y robusto que nos separa del siguiente cielo. Y esta misma estructura la encontramos repetida en los otros seis cielos o dominios. En todos ellos hay cielo y Tierra, Sol y Luna, noche y día:

(29) Entre Sus signos está la creación de los Cielos y de la tierra, y de las entidades vivas –dab-bah– que diseminó por ellos. Él tiene el poder, si esa es Su voluntad, de reunirlos a todos.
Sura 42 – ash Shura
(38) Que sepan los soberbios que aquéllos que están junto a tu Señor declaran de noche y de día Su perfección más allá de toda contingencia, y no se hastían de ello.
Sura 41 – Fussilat

Esto es así porque Allah el Altísimo creó la luz y la obscuridad antes de dar comienzo a Su creación, y después las separó originando la noche y el día, y después creó dos signos –uno el del día y otro el de la noche, el Sol y la Luna.

Esta es la base misma de la creación, del diseño de Allah el Altísimo y, por ello, se repite, de alguna forma, en todos los cielos, en todos los dominios. Decimos “de alguna forma” porque cada dominio, cada cielo, es diferente, aunque todos ellos participen del mismo diseño, de la misma estructura. Sin embargo, en cada cielo hay entidades de diferente naturaleza, lo que hace que la tierra en la que viven sea diferente a la nuestra. No sabemos cómo puedan ser, pues su configuración pertenece al sistema operativo.

Como ya hemos visto, esos cielos y dominios están interconectados por puntos de acceso en los que el insan no puede penetrar mientras esté vivo en dunia, pero la muerte le puede llevar por esa desconocida geografía hasta el dominio que le corresponda, en el que permanecerá hasta el Día del Resurgimiento (ver artículo XXI).

Hay otras dos noticias importantes sobre la creación que encontramos en el Qur-an –una de ellas es que las montañas fueron arrojadas sobre la Tierra quedando clavadas en ella como estacas:

(7) Hemos clavado en ella las montañas como estacas…
Sura 78 – an Naba
(15) Ha arrojado cordilleras sobre la Tierra para que no se incline con vosotros.
Sura 16 – an Nahl

La segunda noticia es que ese suceso ocurrió mientras terminaba de formarse la Tierra y de que ésta absorbiese las aguas que llenaban el espacio debajo de la expansión o suelo duro.

(31) Hemos fijado en la Tierra cordilleras para que no se incline con ellos.
Y desfiladeros y caminos para que puedan guiarse.
Sura 21 – al Anbiya
(10) Creó los Cielos sin columnas que podáis ver. Puso en la Tierra cordilleras para que no se inclinase con vosotros y diseminó por ella todo tipo de animales –dab-bah.
Sura 31 – Luqman
(7) Y cómo hemos extendido la Tierra y hemos puesto en ella cordilleras en su preciso lugar.
Sura 50 – Qaf

Las montañas, las cordilleras, los sistemas montañosos… son elementos fundamentales en la creación de Allah el Altísimo. Cumplen con infinidad de funciones, pero la más importante sin duda es la de equilibrar la Tierra. Una de las preguntas que “hoy” se hacen los geólogos occidentales es, precisamente, por qué las cordilleras están donde están. Algunos de ellos se han dado cuenta de que tienen una función, una razón de ser. No son simples accidentes geológicos. La frase: hemos puesto en ella cordilleras en su preciso lugar, nos explica su función: para que no se inclinase con vosotros. El escenario pudo ser el siguiente –parte de las aguas, o fluidos, debajo de la expansión o firmamento se fueron solidificando y coacervando hasta formar la masa primordial de la Tierra. En estado todavía de magma o semisólido, otras masas compactas fueron arrojadas (cayeron con fuerza) sobre el conglomerado terráqueo que se estaba formando, quedando estas incrustadas como estacas; es decir, con una masa interna mayor que la externa, como si fueran enormes iceberg. A continuación, la gran masa de agua o fluido que llenaba el espacio debajo de la expansión o firmamento fue absorbida por la masa terráquea, llenando todos sus espacios vacíos según un orden que se refleja en el siguiente hadiz:

عن عبد الله بن عمر قال: قال رسول الله: لا تركب البحر إلَا حاجاً أو معتمراً أو غازياً في سبيل الله. فإنّ تحت البحر ناراً و تحت النار بحراً

أبو داوود

De Abdullah bin ‘Amar: “Dijo el Mensajero de Allah: ‘No te embarques si no es para hacer el hayy o la ‘umrah o para luchar por la causa de Allah. Y en verdad que debajo del mar hay fuego y debajo del fuego hay mar’”. (Abu Daud)

Siguiendo la ley de plantillas (ver artículo V), podemos entender que en la Tierra ocurre lo mismo que en el cielo –hay enormes masas de agua, los océanos, y debajo de esas aguas hay fuego, magma, y debajo del fuego vuelve a haber agua… estando esas zonas intercaladas de agua y fuego separadas por capas que actúan como las expansiones o firmamentos en los cielos, y como en ellos, también en esas capas hay puntos de acceso por los que sube el fuego, el magma, formando volcanes, y sube el agua en forma de vapor, formando géiseres, fuentes y manantiales. Hay una continua interrelación e interacción entre el agua y el fuego.

Es interesante el hecho de que en todas las tradiciones exista la figura del dragón –una serpiente de enorme cabeza que echa fuego por la boca mientras recorre la Tierra; es decir, va echando fuego, magma, lava, que más tarde al solidificar formará tierra. Y los gases y partículas que lanzarán los volcanes al espacio junto con el vapor de agua producido por la transferencia de calor (por convección) de las capas de fuego sobre las capas de agua, irán conformando la atmósfera de la Tierra. Podemos decir, al mismo tiempo, que la tierra es agua seca:

Desafortunadamente, recientes estudios sobre H2O-cristal parecen haber pasado por alto la enorme literatura sobre SiO2 que en las formas cristalinas y vítreas son muy similares al agua.

The Structure Of Liquid Water, Rustum Roy, W.A. Tiller, Iris Bell, M. R. Hoover, 2005

No deja de ser interesante que la estructura cristalina de la sílice (tierra, roca) sea similar a la del agua.

La importancia de las cordilleras no sólo se acentúa por el hecho de que estén mencionadas en numerosas aleyas del Qur-an, sino por ser, junto a la Tierra y a los Cielos, uno de los elementos básicos de la creación:

(72) Ofrecimos ser depósito de la consciencia a los Cielos, a la Tierra y a las montañas,
pero rechazaron cargar con ella, llenos de temor.
Sura 33 – al Azhab

En el siguiente texto coránico se resume secuencialmente todo el proceso de creación:

(9) Di: “¿Encubrís la verdad de Aquel que creó la Tierra en dos días y ponéis junto a Él a otros a los que dais el mismo poder?” Ese es el Señor de todos los dominios.
(10) Puso sobre ella cordilleras, la bendijo y la preparó para que hubiera en ella vida en todas sus formas, y de ella pudiera el hombre adquirir todo lo que necesitase para vivir. Completando todo ello en cuatro días.
(11) Luego se dirigió al Cielo, que era humo, y le dijo, y también a la Tierra: “Venid de buen grado o a la fuerza.” Dijeron: “Venimos en completa obediencia.”
(12) Y en dos días conformó el firmamento en siete Cielos, y a cada uno de ellos le inspiró su función. Hemos adornado el cielo de este mundo con luceros y lo hemos protegido.
Sura 41 – Fussilat

En estas aleyas se nos informa también del tiempo que duró la creación –6 días. Este hecho es muy importante para entender que la expresión “Sé, y es” que aparece repetida numerosas veces en el Qur-an no significa un golpe de varita mágica, sino un proceso causa-efecto que tiene lugar en el espacio y en el tiempo. Por otra parte, no sabemos a cuántos de nuestros días equivalen 6 días en el Arsh –la equivalencia mencionada en el Qur-an es a veces de 1.000 años por día y a veces de 50.000 años. En el caso de la creación no se revela la equivalencia de esos 6 días. No obstante, el tiempo aquí hace referencia únicamente a la duración del proceso de creación, no al tiempo que ha transcurrido desde que se creó el universo hasta nuestros días.

En cuanto a la creación propiamente dicha, vemos en este resumen secuencial que las cordilleras, las montañas, fueron creadas, como ya hemos apuntado antes, en el principio de la formación de la Tierra, inmediatamente después de que se conformara la masa terráquea (proceso que duro 2 días). En los otros dos días se “regó” la Tierra y salió de ella su agua y su pasto y todo lo que necesitase para vivir, completando todo ello en cuatro días. Esta es la creación de la Tierra. A continuación, se dirigió al cielo, que era humo (todavía agua, gases, fluidos), y en dos días conformó el firmamento en siete Cielos, y a cada uno de ellos le inspiró su función. Ahora, cada dominio tiene su Tierra y su cielo, su Sol y su Luna, su noche y su día. Cada cielo ha sido cerrado por una extensión, por un suelo duro y robusto con puntos de acceso que únicamente ciertas entidades conocen y pueden servirse de ellos –hemos adornado el cielo de este mundo con luceros y lo hemos protegido. Por lo tanto, nada lo puede penetrar ni nada puede escapar de él (ver apéndice F, apartado II).

En cuanto a la estructura funcional de la Tierra, el Qur-an nos detalla con 8 verbos su naturaleza plana, inmóvil y estable, y sitúa al Sol y a la Luna por encima de ésta fluyendo, nadando, sin cesar:

(64) Es Allah Quien ha hecho para vosotros la Tierra un lugar
fijo, inmóvil y estable قَرَارًا y el cielo una edificación.
Sura 40 – Ghafir

1-El verbo qar-ra -قَرَّ- significa –establecido, se ha hecho firme, inmóvil, estacionado, calmo, quieto, continúa, permanece en el mismo lugar.

(10) El que ha hecho para vosotros que la Tierra sea una planicie مَهْدًا
y ha puesto en ella caminos para que podáis guiaros,
Sura 43 – az Zujruf

2-El verbo mahada مهد significa –cuna, cama, lugar plano y regular preparado para dormir, algo extendido en el que uno se puede acostar o sentarse.

(7) Y cómo hemos extendido مَدَدْنَاهَا la Tierra y hemos puesta en ella cordilleras
en su lugar preciso.
Sura 50 – Qaf

3-El verbo mad-da مدَّ significa –extender algo estirándolo.

(48) Hemos extendido فَرَشْنَاهَا la Tierra. ¡Y de qué excelente manera!
Sura 51 – adh Dhariyyat

4-El verbo farasha فرش significa –extender algo, expandirlo.

(19) Allah ha hecho para vosotros que la Tierra sea un amplio lugar extendido بِسَاطًا
(20) para que podáis recorrerla por caminos y desfiladeros.
Sura 71 – Nuh

5-El verbo basata بسط significa –algo que ha sido extendido.

(6) ¿Acaso no hemos hecho de la Tierra un lugar extendido مِهَادًا en el que os sea fácil vivir?
Sura 78 – an Naba

6/2-El verbo mahada مهد significa –una planicie, una expansión regular.

(30) Después de eso extendió دَحَاهَا la Tierra.
Sura 79 – an Naziat

6-El verbo daha دحى  o دحو significa –extender algo, lo que ha sido extendido.

(20) ¿Y en la Tierra, y en cómo ha sido extendida سُطِحَتْ?
Sura 88 – al Ghashiya

7-El verbo sataha سطح significa –extender, expandir (hizo un techo plano para la casa).

(6) ¡Por la Tierra que ha sido extendida طَحَاهَا!
Sura 91 – ash Shams

8-El verbo taha طحى o طحو significa –extender, expandir, estirar.

Estos son los 8 verbos o formas verbales que utiliza el Qur-an para describir la Tierra. Todos ellos hablan de inmovilidad y de una superficie plana, extendida, expandida, y eso es lo que vemos y sentimos, esa es nuestra experiencia cotidiana. Por el contrario, cuando se mencionan en el Qur-an al Sol y a la Luna, los términos utilizados indican siempre movimiento, y también eso es lo que vemos –dos astros en un continuo fluir:

(258) ¿Has reparado en aquel que le argumentaba a Ibrahim contra su Señor, ensoberbecido por el poder que Allah le había dado? Dijo Ibrahim: “Mi Señor da la vida y da la muerte.”
Dijo él: “También yo doy la vida y doy la muerte.” Replicó Ibrahim: “Allah trae يَأْتِي
el Sol desde el oriente, tráelo tú desde el occidente.”
Sura 2 – al Baqarah
(33) Es Él quien ha creado la noche y el día, el Sol y la Luna. Todos nadan en su propia órbita.
Sura 36 – Ya Sin
(13) …Ha sometido al Sol y a la Luna. Todos ellos discurren hasta un término fijado.
Sura 35 – Fatir

Nuestro análisis concierne únicamente al sistema funcional de la creación. Somos conscientes de que tras esta aparente simplicidad se esconde, en el sistema operativo, una inconcebible complejidad:

(27) ¿Sois vosotros más difíciles de crear o el Cielo que Él edificó?
Sura 79 – an Naziat

 Lo que tenemos a nivel funcional es una Tierra que provee al insan con todo lo que éste necesita para vivir; y un cielo en el que fluye el día con su signo –el Sol– y la noche con su signo –la Luna; y las estrellas que brillan y nos guían en la noche, y embellecen nuestro cielo. Con todos estos elementos construimos calendarios y dividimos el tiempo. Todo lo demás pertenece al sistema operativo o es mera especulación.

D-APARICIÓN DE LA VIDA EN LA TIERRA. ERA DE LA SIEMBRA

Nuestra mirada, pues, se va a dirigir fundamentalmente a la Tierra, el locus en el que surgirá la vida en todas sus formas.

The notion that the biosphere exerts important controls on the atmosphere and other parts of the Earth system has increasingly gained acceptance among earth and ecosystem scientists. Furthermore, the reality of two-way interactions between climate and life is well recognized.

Lovelock explained this interaction as a complex entity involving Earth’s biosphere, atmosphere, oceans, and soil; the totality constituting a feedback of cybernetic systems which seeks an optimal physical and chemical environment for life on this planet; a “superorganism” engaged in planetary biogeophysiology.

John P. Rafferty, Earth and Life Sciences

La noción de que la biosfera ejerce un importante control en la atmósfera y en otras partes del sistema existente en la Tierra ha ido ganando adeptos entre los geólogos y los expertos en ecosistemas. Más aún, hay un claro reconocimiento de la doble interacción entre clima y vida.

Lovelock explica esta interacción como una compleja entidad que comprendería la biosfera de la Tierra, la atmósfera, los océanos y la corteza terrestre, cuya totalidad constituiría una reacción de los sistemas cibernéticos buscando un medio físico y químico óptimo para la vida en este planeta; un “súper organismo” comprometido en el establecimiento de una biogeofisiología planetaria.

Traducción del texto inglés

¿A qué puede referirse Lovelock al hablar de una compleja entidad capaz de mantener durante billones de años (según las dataciones en continuo cambio de los científicos occidentales) un inconmensurable proceso a través del cual los organismos vivos más elementales habrían ido cambiando las condiciones atmosféricas y biológicas hasta preparar el planeta Tierra para recibir formas más y más complejas de vida? Más aún, ¿es posible no saber nada de una tal entidad, su nombre, desde dónde opera, qué le ha llevado a organizar los elementos existenciales de tal forma que se haya producido la vida humana consciente? ¿Acaso podemos ignorar el origen y la naturaleza de esta todopoderosa entidad? Supongo que podemos. De hecho, es lo que se lleva haciendo desde hace decenios –una continua ocultación del nombre y atributos de dicha entidad. Pero no vamos a detener nuestro paso para contestar a estas preguntas que tanto asustan a los “científicos”, a esos apasionados amantes de la verdad (filo-sofos) a los que habría que rebautizar con el nombre de “terror-sofos”.

Lo importante aquí es entender que las palabras de Lovelock están encubriendo el concepto de Tawhid. Lo que realmente está diciendo es que todo en el universo está unido, relacionado. Todos los elementos de la existencia se interconectan, sustentan e influencian unos a otros según unas fases escrupulosamente determinadas. Ninguno de ellos es independiente del conjunto. Nada ha sido dejado al azar. No se ha omitido ningún aspecto.

(38) … No hemos descuidado ningún detalle en el Kitab.
Sura 6 al ‘Anam

Desconocemos cuándo comenzó la vida en la Tierra y no pensamos que haya nadie que lo pueda saber. No obstante, el siguiente cuadro muestra la clasificación más reciente, pero de ninguna forma la definitiva, de los periodos geológicos:

Eon Era Hace millions de años
PERIODOPRECÁMBRICO Archean Neoarchean 2.500
Mesoarchean 3.200
Paleoarchean 3.600
Eoarchean 4.000
Hadean 4.600

Nosotros proponemos otra nomenclatura, sin fechas (ver apéndice F, apartado VII y referencias F3 y F4). No obstante, en el artículo XX –genealogía y geografía proféticas– proponemos ciertas fechas que parecen corroboradas por determinados acontecimientos históricos. Es evidente que la historiografía no puede ser una ciencia exacta. Sin embargo, cuando esta disciplina es estudiada académicamente sin tener en cuenta las noticias de los libros revelados, especialmente del Qur-an, el resultado suele ser patético –lo que una vez parecía incuestionable, ha dejado hoy de ser fiable.

One of the primary tasks of the Hubble Space Telescope was to resolve this problem, and studies using the telescope in 1994 and 1995 indicated a value for the Hubble parameter of roughly 80, suggesting that the universe is younger than the estimated ages of the oldest observed stars. Several studies using ground-based instruments came to the same conclusion.

Una de las primeras tareas asignadas al telescopio espacial Hubble era resolver este problema, y los estudios que se realizaron utilizando el telescopio en 1994 y 1995 indicaron un valor de 80 para el parámetro Hubble, lo que sugería que el universo era más joven que algunas de las estrellas más antiguas. Otros estudios han llegado a la misma conclusión utilizando instrumentos desde la Tierra.

For example, astronomers have noted that certain stars appear to be older than the accepted age of the universe—a clear impossibility.

Algunos astrónomos se han dado cuenta de que ciertas estrellas parecen ser más viejas que la edad aceptada del universo –una clara incongruencia.

Edward Grant Encyclopedia Encarta

Esta y otras muchas incongruencias nos han llevado a organizar las etapas de la vida en la Tierra sin fechas y sin la nomenclatura oficial “internacional”.

PUNTO INICIAL ERA DESCRIPCIÓN
  

EL

ORIGEN

 Periodo de la Siembra En el agua absorbida por la masa terráquea están las semillas de plantas, animales y humanos (bashar) (ver apéndice G apartado IV).
 Era Protoplásmica

 

Estas semillas quedarán envueltas en un molde de arcillaen una masa de lodo
  

Era Nafsiana

La vegetación y los animales salen de la madre tierra, al igual que los bashar (humanos. Todos ellos surgirán en tiempos diferentes, esparcidos por toda la superficie terrestre. No hay centro. Antes han sido creados los yin.
 Era Insánica Surge el insan, una actualización del bashar.Hay centro.

Los elementos constituyentes de la primera nafs, de la primera entidad viva independiente –la célula– pueden ser rastreados a través de una larga cadena de causas y efectos (ver artículo XIII) suficiente como para hacernos sentir que todo está en orden y que no hay milagros. El problema es cuando del sistema funcional queremos pasar al operativo y llegar a la primera causa o “causa real” (ver artículo IX). En una palabra, queremos saber y observar el instante, la singularidad que dio origen, desde elementos muertos, a la vida. Aquí tenemos el mismo problema que en astrofísica, la misma singularidad –cómo de nada, de la nada, empezó a haber algo, el algo. De la misma forma, cómo de elementos muertos, de substancias químicas inertes, surgió la célula, surgió la vida (ver apéndice A).

Durante un tiempo se pensó que la fase anterior a la vida, a la célula, eran los coacervados –término que deriva del latín coacervare utilizado en la nomenclatura “internacional” de bioquímica, y que se encuentra en el diccionario de la lengua española en su forma verbal “coacervar” portando el significado exacto: “juntar”, “amontonar”. En un principio se creyó que el último paso en el proceso general de la aparición de la vida consistió en juntar, en amontonar aminoácidos, lípidos y otras moléculas en una base húmeda de arcilla. Aquí aparece el término “protoplasma” o caldo primordial en el que se irían “juntando” moléculas y macromoléculas agrupadas dentro de una membrana. El concepto de este caldo biogenético protegido por una masa de arcilla, como si se tratase de una matriz, capaz de activar las primeras células, no ha dejado de transmitirse a lo largo del tiempo en los libros revelados, en los mitos y leyendas.

Protoplasm had been defined in 1835 as the ground substance of living material and hence responsible for all living processes. That life is an activity of an elementary particle, the cell, can be contrasted with the view that it is the expression of a living complex substance—even a supermolecule—called a protoplasm.

Advocates of the protoplasm concept implied that cells were either fragments or containers of protoplasm.As the cell has become fractionated into its component parts, protoplasm, as a term, no longer has meaning. The word protoplasm is still used, however, in describing the phenomenon of protoplasmic streaming—the phenomenon from which the concept of protoplasm originally emerged.

Bruce M. Alberts The Molecular Biology of the Cell

En 1835 se definió el término “protoplasma” como la substancia básica de los elementos vivos y por ello responsable de todos los procesos vitales. Que la vida es una de las actividades de una partícula elemental, la célula, puede contrastarse con la idea de que sea la expresión de una substancia viva compleja –incluso una súper molécula– llamada “protoplasma”.

Los partidarios del concepto de “protoplasma” asumían que las células eran fragmentos o elementos del protoplasma. Cuando se fraccionaron las células en sus componentes, el término “protoplasma” dejó de tener sentido. Sin embargo, la palabra “protoplasma” se sigue utilizando para describir el fenómeno de fluido protoplásmico –el fenómeno del que originariamente surgió el concepto de “protoplasma”.

El término y el concepto “protoplasma” se sigue utilizando a veces como sinónimo de citoplasma, es decir, del fluido en el que flotan los organelos de la célula, y a veces como fluido o movimiento protoplásmico. Ese fue, precisamente, el sentido que se le dio a este término en 1835 –de la misma forma que los organelos flotan en un líquido espeso, en un caldo, en el citoplasma, de la misma manera los primeros elementos constituyentes de la célula flotaban en un caldo, en un líquido espeso… en el protoplasma o citoplasma primigenio. Y de la misma forma, siguiendo la ley de plantillas, el embrión, la célula madre en desarrollo, flota en el líquido amniótico de la matriz o protoplasma uterino –la misma estructura repetida en todos los aspectos de la creación (ver artículo V).

Los mismos conceptos persisten, aunque expresados con una terminología diferente.

Haldane suggested that the origin of life occurred in a “hot dilute soup.” Concentration through either evaporation or freezing of pools, adsorption on clay interfaces, or the generation of colloidal enclosures called coacervates may have served to bring the organic molecules in question in contact with each other.

Kara Rogers  Encyclopedia of Governance

Haldane sugirió que el origen de la vida tuvo lugar en un “caldo caliente diluido”. Una concentración a través de la evaporación de charcas heladas, absorción en arcilla en la que se produciría algún tipo de interacción, o de un proceso de degeneración de encerramientos coloidales llamados coacervados que pudo servir para conectar entre sí moléculas orgánicas.

No obstante, en cualquier escenario que imaginemos siempre persistirá la dificultad de explicar cómo de elementos no vivos pudo surgir la vida, la célula (ver apéndice A).

Antes de continuar, debemos tener en cuenta que uno de los problemas que puede hacer difícil, si no imposible, comprender el proceso que transformó un mundo muerto en un jardín lleno de vida es la teoría de la evolución, y ello debido a que no existe tal cosa en la creación de Allah el Altísimo. Ningún organismo evoluciona de otro. Antes bien, la vida fue construida en fases sucesivas, hecho éste que ha confundido a los científicos occidentales haciéndoles creer que esas diferentes fases fueron procesos evolutivos. De hecho, el primer microorganismo no evolucionó de sustancias no orgánicas, ni las células eucariotas evolucionaron de las procariotas. Cada organismo vivo se originó por separado e independiente de cualquier otro. Esta es la razón de que la mayoría de los organismos que surgieron en los primeros tiempos biológicos sigan existiendo hoy en la misma forma y con las mismas funciones. Las células eucariotas no han eliminado a las células procariotas porque aquellas no son el producto de la evolución de éstas. Cada una de ellas tiene una función y, por lo tanto, una estructura y composición diferentes, si bien cada elemento existencial aparece en el momento y lugar propicios. No podemos decir que las células procariotas sean inferiores a las eucariotas. Simplemente son diferentes porque sus funciones son diferentes, pero todas son igualmente necesarias para que esta Tierra sea lo que es –el único locus en el universo en el que se ha originado la vida en todas sus formas posibles.

Otro obstáculo fundamental para comprender el proceso por el cual surgió la vida en la Tierra es la radical negación, injustificable y anti-científica, de la existencia de un Agente externo a Su creación y actuante en ella a través de un sistema que incluye otros agentes creados por Él –los malaikah, los yin, los insan y otras entidades que no conocemos.

El término malaikah tiene dos etimologías diferentes –la del verbo malaka ملك y la del verbo alaka ألك. La primera expresa la idea de posesión, tener autoridad sobre algo, mandar y prohibir respecto a la generalidad de un pueblo, el que tiene el mando de su asunto, o caso. La forma “malak” también significa “agua”. En cuanto a la segunda etimología el significado es enviar, enviar como Mensajero. Combinando ambas etimologías podemos obtener el significado completo: «Entidades producidas del agua con autoridad sobre el asunto al que han sido enviadas» (ver apéndice K).

Sin estas dos premisas –no hay evolución y hay un Agente actuante en Su creación– caeremos en teorías subjetivas sin más validez que la que la propia subjetividad humana quiera darles.

El inicio, ya sea del universo o de la vida, es siempre originado por el Agente –el Originador cuyo nombre es Allah en los Cielos y en la Tierra– en forma de primera materia (ver Info 13). Más tarde, Su Ruh o energía vital cambiará parte de esa materia en organismos vivos, ya que de la misma forma que la existencia no puede originarse a partir de la no-existencia, de igual modo la vida no puede provenir de la materia, ya sea ésta orgánica o inorgánica.

En el Qur-an encontramos la siguiente noticia:

بَدِيعُ السَّمَاوَاتِ وَالأَرْضِ

(117) Dio origen a los Cielos y a la Tierra.
Sura 2 – al Baqarah

El verbo bada’a بدع significa –originó, hizo que existiera algo por primera vez, algo que no existía antes, no salió de algo preexistente, no había nada de lo que copiar o tomar una idea. De este verbo deriva la forma badi’ بديع que significa –una cosa que existe por primera vez, un primer hacedor, el primer hacedor en este asunto, alguien que no tiene a nadie que sea su compañero para compartir o participar con él en una cosa o asunto. Allah el Altísimo, pues, comenzó la creación de la nada, antes de que algo existiera.

No debemos perder de vista el hecho de que los aminoácidos o cualquier otro tipo de molécula no son organismos o unidades vivos. La primera unidad viva o nafs que se formó en la Tierra fue la célula –primero las células procariotas y después las eucariotas. Se pueden producir aminoácidos o cualquier otro tipo de ácidos hidroxilos en un laboratorio, y se pueden someter a todo tipo de reacciones que se quiera, pero de esos experimentos nunca ha salido ni saldrá vida, no se formará ninguna célula. Es cierto que son los bloques constituyentes de las proteínas, pero incluso éstas no son organismos vivos, cumplen con ciertas funciones dentro de la maquinaria celular, de la misma forma que un caballo es un organismo vivo, pero ninguno de sus huesos lo es. Fuera de ese organismo llamada “caballo” esos huesos no son, sino aglomerados de calcio y otras substancias que nunca podrán transformarse en vida, en algo vivo.

Todo ello nos lleva a entender que la primera unidad viva, la primera nafs, la célula, es el mecanismo más complejo de cuantos se han producido con materiales de este universo, siendo activado por un elemento externo –el Ruh de Allah. La materia necesita de esta energía vital tanto como una máquina necesita de la electricidad para moverse y trabajar. A través de este ejemplo podemos entender que el Ruh no forma parte de la maquinaria celular. Antes bien, es la energía “externa” que activa y vivifica los elementos de la célula. Cuando compramos un ordenador, todos sus componentes están muertos, inoperativos, no tienen energía, fuerza, actividad. Sin embargo, el fabricante lo ha dotado de puertos de interconexión y de un dispositivo fundamental llamado “fuente de alimentación”. Cuando enchufamos el ordenador a la corriente eléctrica, este dispositivo la recibe y la transmite al procesador y este, a su vez, a todos los demás elementos del ordenador. Ahora tenemos un ordenador operativo, “vivo” (ver artículo XVIII).

En 1953 los químicos Harold C. Urey y Stanley Miller pusieron en práctica la teoría de Oparin-Haldane y produjeron moléculas orgánicas a partir de ciertos componentes inorgánicos que supuestamente habrían estado presentes en la Tierra prebiótica. En su experimento combinaron agua templada con una serie de gases –vapor de agua, metano, amonio e hidrógeno– y bombardearon esa “atmósfera” con cargas eléctricas. Se trataba de que esos componentes estimulasen el océano primitivo, la atmósfera prebiótica e interactuaran entre sí. Una semana más tarde, se encontraron con que se habían producido moléculas orgánicas simples, incluidos ciertos aminoácidos. Y 65 años más tarde seguimos teniendo las mismas moléculas orgánicas simples, los mismos aminoácidos, y nada más. Una rueda nunca se pondrá en movimiento a no ser que la instalemos en un mecanismo determinado –un coche, una moto, una bicicleta o un camión (ver apéndice L, apartado I). Todos los elementos materiales del universo están muertos, son inertes, no tienen ninguna función en sí mismos. Sin embargo, cuando esos elementos se agrupan, se coacervan según un montaje determinado y reciben el Ruh de Allah, ese conjunto cobra vida –se alimenta, se reproduce, respira, se relaciona con el exterior. En un estado superior, último, esa vida adquiere consciencia –el insan, el hombre, el único capaz de comunicarse con su Creador.

La siguiente pregunta sería: Si las moléculas orgánicas que constituyen la célula no tienen vida en sí mismas, y no hay nada en la naturaleza –descargas eléctricas, electromagnéticas…– que se la pueda dar, ¿cómo se llevó a cabo la transvasación de lo inerte a lo vivo, de esas moléculas a la vida? La respuesta sólo la podremos hallar buscándola en el origen y en la propia substancia de la creación –el agua. El fluido universal del que han surgido todos los elementos existenciales transportaba en su seno las semillas, las células madre, los óvulos, de todas las entidades que más tarde formarían el mundo de los vivos –plantas, animales y humanos. Quizás deberíamos añadir las rocas a esta lista, ya que no sabemos cómo opera el Ruh de Allah. El agua, por ejemplo, tiene memoria, guarda y mantiene las propiedades de substancias que han estado en ella, incluso cuando estas substancias se han eliminado. De hecho, esta característica es parte del funcionamiento de las medicinas homeopáticas. Las semillas portadoras de vida no pudieron producirse en la Tierra a partir de los elementos existentes, ya que por mucho que parezcan entidades vivas, no lo son:

Oparin believed that life developed from coacervates, microscopic spontaneously formed spherical aggregates of lipid molecules that are held together by electrostatic forces and that may have been precursors of cells. Oparin’s work with coacervates confirmed that enzymes fundamental for the biochemical reactions of metabolism functioned more efficiently when contained within membrane-bound spheres than when free in aqueous solutions.

However, the lack of a mechanism that allows coacervates to reproduce, makes them far from being considered as living systems.

Kara Rogers, Abiogenesis

Oparin creía que la vida se habría desarrollado a partir de los coacervados –agregados microscópicos de moléculas de lípidos unidos por fuerzas electrostáticas y que podrían haber sido los precursores de las células. Los trabajos de Oparin con los coacervados confirmaron que las enzimas fundamentales para las reacciones bioquímicas del metabolismo funcionan con más eficacia cuando están contenidas dentro de una membrana que cuando se mueven libremente en soluciones acuosas.

No obstante, la falta de un mecanismo que les permitiese a los coacervados reproducirse, hace que estén lejos de ser considerados como sistemas vivos.

Estas semillas quedaron envueltas y, de esta forma, protegidas dentro de un molde de arcilla, como nos lo relata el Qur-an:

Hemos creado al hombre –insan– a partir de un molde de arcilla seca
extraída de una masa de lodo.
Qur-an 15:26

Siguiendo la ley de plantillas (ver artículo V), el molde de arcilla cumpliría la misma función que la matriz en el seno de la mujer, y la masa de lodo haría las veces de su cuerpo. Ya tenemos los tres elementos femeninos esenciales para la vida, para cualquier forma de vida –la semilla (óvulo-célula madre), la matriz o molde de arcilla donde se desarrollará la semilla y donde estará protegida, y el cuerpo o masa de lodo donde se asentará la matriz y donde estará, a su vez, al abrigo de cualquier factor externo que pudiera dañarle. Ahora falta el cuarto elemento, el masculino, que active la semilla, el óvulo, la célula madre.

E- PARTENOGÉNESIS: SISTEMA REPRODUCTIVO DE LA PRIMERA GENERACIÓN DE SERES VIVOS

En la primera fase de creación no existía, obviamente, el elemento masculino, ésta se produjo por partenogénesis:

Modo de reproducirse de algunos animales y plantas, que consiste en la formación de un nuevo ser por división reiterada de células sexuales femeninas que no se han unido previamente con gametos masculinos, y que es puesta en marcha por factores ambientales, químicos, descargas eléctricas y otros.

Diccionario de la Lengua Española

Cada día se encuentran especies en las que algunos de sus miembros se reproducen de esta forma. Se han encontrado casos de partenogénesis en algunas serpientes, lagartos e incluso tiburones martillo. Esta fue la primera forma de reproducción de todas las entidades vivas –sólo había semillas madre sin células masculinas que las fecundaran. Mas si esta fue la primera forma de reproducción, abandonándose más tarde, ¿por qué siguen existiendo animales y plantas que todavía utilizan la partenogénesis como su forma de reproducción? La respuesta la encontramos en el propio sistema divino –siempre hay muestras del origen en todas sus fases:

(20) Di: “¡Id por la Tierra y ved cómo empezó la creación!” De la misma forma resurgiréis
en Ajirah. Allah tiene el poder sobre todas las cosas.
Sura 29 – al Ankabut

En un primer momento, nos resulta extraño el texto de esta aleya. Sin embargo, eso es, precisamente, lo que hacemos cada día –encontrarnos con retazos del origen, con elementos que siguen existiendo de una forma u otra. En estos días está en plena erupción un volcán en las islas Hawái –así empezó a formarse la tierra y la atmósfera. Seguimos caminando y nos encontramos con criaturas que utilizan la partenogénesis como su medio reproductor –de esta forma concibió Mariam y la madre de Adam. Todos los elementos persisten. Por ello, si vamos por la tierra y observamos atentamente, entenderemos cómo empezó la creación.

También la partenogénesis está mencionada en el Qur-an:

(6) Os creó a partir de una sola nafs. Luego sacó de ella su pareja…
Sura 39 – az Zumar

Podríamos preguntarnos ahora: Si no tuvo la célula madre primigenia de todas las entidades vivas que hoy pueblan la Tierra un elemento masculino que la fecundara, ¿qué o quién lo hizo? En la aleya 20 de la sura 29 que acabamos de citar se dice: De la misma forma resurgiréis en Ajirah. ¿De qué forma? De nuevo la respuesta la encontramos en el Qur-an:

(11) El que hace que caiga agua del cielo según la medida que ha determinado, y con ella vivificamos una tierra que estaba muerta. De esta misma manera resurgiréis.
Sura 43 – az Zujruf
(50) Observa, pues, las huellas de la rahmah de Allah –como da vida a la tierra después de haber estado muerta. Así vivificará a los muertos. Él tiene el poder sobre todas las cosas.
Sura 30 – ar Rum
(9) Es Allah Quien envía los vientos que mueven las nubes. Las conducimos hasta una región yerma, y de esta manera devolvemos la vida a la tierra que estaba muerta.
Así será el Resurgimiento.
Sura 35 – Fatir

A través de estas aleyas podemos entender que el elemento fecundador en el origen y en Ajirah es el mismo que vivifica a una tierra que ha estado muerta –el agua.

Siguiendo la ley de plantillas vemos claramente la similitud –tenemos una tierra muerta, en apariencia, pues dentro de ella están las semillas, la vida encapsulada en una célula, que al caer sobre ella el agua, la vivifica, activa los óvulos latentes, y surgen de ella espléndidas especies. Lo mismo ocurrió en el origen –la superficie de la Tierra estaba muerta, pero de nuevo sólo en apariencia, pues en su interior dormían las semillas de todas las entidades vivas. Cayó un “agua fecundadora” (sistema operativo) y activó un tipo de semillas haciendo que la vida que las habitaba se desarrollara y saliera a la superficie. Después cayó otra agua fecundadora y se activaron otras semillas, otras células madre… y así sucesivamente siguiendo un orden preciso y necesario de modo que el alimento no surgiese después de la entidad viva que lo necesitaba (ver apéndice G, apartado IV).

Primero surgieron las células procariotas u organismos unicelulares carentes de núcleo y con el ADN flotando en el citoplasma –bacterias y arqueas (algas) (ver apéndice A). Estas células cumplen con la importante función de transformar unas substancias en otras. Podemos decir que realizan la misma tarea en la Tierra que las bacterias en nuestros intestinos –son parte activa en el metabolismo de nuestro hábitat. Después aparecieron las células eucariotas, propias de organismos pluricelulares, poseedoras de un núcleo en el que se encuentra encapsulado en cromosomas el ADN. No obstante, como ya hemos apuntado antes, con la aparición de las células eucariotas no desaparecen las procariotas, ya que no hay evolución, sino fases de creación, de activación. Incluso las arqueas no son evolución de las bacterias ni forman parte de su mismo entramado genético –ambas han surgido de diferentes semillas.

Las células madre portadoras en su material genético de órdenes para el desarrollo de organismos complejos pluricelulares de tipo vegetal se irán activando en primer lugar, así como pequeños animales que se alimentarán de plancton. Más tarde, aparecerán los animales herbívoros, los cuales ya podrán alimentarse de pasto y de todo tipo de plantas para, un tiempo después, ser ellos mismos alimento de los animales carnívoros.

No obstante, hay tal diversidad de especies todas ellas con características muy diferentes entre sí, que resulta imposible clasificarlas y ordenarlas por orden de aparición en el tiempo. A pesar de ello, parece claro que la activación de las numerosas semillas ocultas en la tierra siguió un plan preciso teniendo en cuenta las funciones específicas de las criaturas que de ellas iban a surgir. El conjunto de esos millones de especies vegetales y animales, de bacterias y algas y de un sinfín de otros organismos, unido todo ello a los vientos, las lluvias y las erupciones volcánicas va a conformar un hábitat propicio para la aparición de los primeros humanos –los bashar.

Ya hemos dicho que la primera generación de todas las entidades vivas que van a poblar la masa terráquea surgió de la tierra, pero de una tierra húmeda, de un tipo de lodo o barro. Una parte de esos nódulos o semillas se desarrolló en el interior de la tierra y de ella salió a la superficie, y otra parte lo hizo en el agua, originando las primeras entidades vivas marinas.

En la creación de Allah no hay “milagros”, sino signos. La dialéctica entre causa y efecto conforma su estructura básica –no hay varita mágica, sino un sistema minucioso de ejecución (ver artículo XV). Por lo tanto, si no hay varita mágica, una vez que hayamos llegado al final de la cadena causa-efecto hasta el primer hombre antes de que existieran otros, surgirá la pregunta: ¿De dónde ha originado éste? Tiene que haber habido un momento en el que no hubiera pareja, únicamente la semilla, la célula madre, el óvulo. ¿Quién entonces lo fecundó, lo activó? No había nadie. La primera generación es producto del sistema partenogenético de reproducción:

(6) Os creó a partir de una sola nafs. Luego sacó de ella su pareja…
Sura 39 – az Zumar

Un agua fecundadora activó las primeras semillas, y un agua fecundadora las activará el Día del Resurgimiento:

(28) No ha sido vuestra creación ni será vuestro resurgimiento, sino como el de una sola nafs.
Sura 31 – Luqman

Tampoco ese Día habrá entidades vivas que puedan fecundar nuestras semillas. Sufriremos el mismo proceso partenogenético que sufrimos la primera vez –resurgiremos de una sola nafs.

¿Mas cómo se produjo esa fecundación? ¿En qué matriz se formó el primer coágulo, el primer embrión? Como nos informa el Qur-an, dentro de una masa de lodo se formó una matriz de arcilla seca:

Hemos creado al hombre –insan– a partir de un molde de arcilla seca
extraída de una masa de lodo.
Qur-an 15:26

Todo sale de la tierra y todo saldrá de ella. De ella surgieron las primeras plantas, los primeros animales y los primeros humanos. No así la segunda generación, ya que todas las entidades vivas que salían de la tierra llevaban en su propia constitución el sistema reproductor completo –las mujeres el femenino y los hombres el masculino.

Podemos resumir este proceso en la siguiente analogía: Por un lado, tenemos la tierra –una superficie plana, húmeda que contiene en su interior la semilla humana. Por otro lado, tenemos a la mujer –un cuerpo extendido sobre un lecho, húmedo, y en cuyo interior hay un óvulo o célula madre. La semilla que está dentro de la tierra contiene toda la información necesaria para generar un ser humano, pero necesita ser activada. En este caso, el activador será un agua fecundadora, una humedad que envuelva el molde de arcilla seca. En el caso de la mujer, el activador será el agua salobre o esperma que sale del hombre y penetra en el útero de la mujer, fecundando el óvulo. En el primer caso, el de la tierra, la reproducción se realiza por partenogénesis –toda la información está contenida en la semilla, y el agua, la humedad, simplemente realiza la función de activador (primera generación). En el caso de la mujer, la reproducción ya es sexual –interviene el “agua” masculina que contiene parte de la información genética, es su pareja (siguientes generaciones).

F-EL BASHAR, EL PRIMER HUMANO Y SU ACTUALIZACIÓN –EL INSAN

Este primer humano que, como el resto de las criaturas vivas, ha surgido de la tierra, de la madre tierra, formará familias y tribus (ver apéndices G, J y L y referencias F2, F3, F4, F7 y F8). El Qur-an lo denomina “bashar” de la raíz bashara بشر el que tiene piel y, por lo tanto, el que se contagia y enferma. El bashar, seguramente, no se entregaba a la promiscuidad, sino que formaba familias estables de una, dos, o más mujeres, pero siempre las mismas. Sin embargo, su sucesor, su jalifah  خليفة  –el  insan, con el tiempo, promoverá la promiscuidad y otras formas anómalas de sexualidad que introducirán en sus descendientes “la enfermedad” (A esta misma conclusión llega Samuel Hahnemann en sus postulados sobre la homeopatía). El término bashar se utiliza para denotar la hierba que crece sobre la tierra, como en las frases بشرة الأرض la hierba que aparece sobre la faz de la tierra, y ما أحسن بشرتها qué excelente es la hierba que crece sobre su superficie.

Este bashar ha originado un nuevo dominio –el humano– diferente del dominio animal, vegetal y mineral. No obstante, carece de fuad, del dispositivo capaz de interrelacionar sus experiencias con las capacidades cognoscitivas a través de un lenguaje conceptual y, todo ello, reflejado por la consciencia (ver artículo VI y esquema 7). En una palabra –no puede comunicarse con su Creador. Es un mecanismo humano, un engranaje, incapaz de leer el programa “consciencia”. A lo único que alcanza es a un tipo de chamanismo –el más primitivo– promovido por los yin y por su asombro ante unas criaturas cuya naturaleza no comprende y que le resultan aterradoras, al igual que ciertos animales y ciertos fenómenos atmosféricos (ver apéndice G). Por lo tanto, hará falta actualizar este mecanismo de forma que pueda leer el transcendental programa para el que se ha originado el universo. Esta actualización se llamará insan –un bashar dotado ahora de fuad y capaz de leer el programa consciencia, capaz de comunicarse con su Creador, de adorarle, de entender las fases por las que ha de pasar. Un bashar consciente de su muerte y de la vida post-mortem… un insan, una entidad viva completa. Con él termina la obra divina en la vida de dunia, mas no en la de Ajirah:

(60) En Nuestro plan está el que la muerte sea para vosotros un destino común,
y no podréis evitar (61) que os transformemos, y os originemos
en una forma y un estado que no conocéis.
(62) Siempre habéis tenido conocimiento de cómo fuisteis producidos la primera vez
–¿es que ya lo habéis olvidado?
Sura 56 – al Waqiah

En estas tres aleyas tenemos información suficiente como para llenar tres enciclopedias –la compresión forma parte del estilo del Qur-an (ver artículo I, apartado 3). La aleya 60 refuta el sueño, a veces mezclado con teorías que pretenden ser científicas, de inmortalidad, que no ha dejado de azuzar al hombre desde sus primeros pasos –no quiere morir y todo su afán investigador está centrado en lograr que las células permanezcan vivas indefinidamente. Al mismo tiempo, la muerte es presentada en esta aleya no como un castigo, sino como parte del plan de Allah el Altísimo –la muerte es la única puerta que nos puede permitir pasar a otra realidad. Más aún, el paso a otra realidad a través de la muerte permitirá que seamos transformados en forma y estado que ni conocemos ni podemos imaginar –en nuestra condición de dunia no podríamos morar en el Jardín ni penar en el fuego. La aleya 62 nos trae una inquietante noticia –siempre hemos sabido cómo fue nuestra producción. En la primera fuimos bashar y tras su actualización nos convertimos en insan, después, en Ajirah, seremos otra cosa, otra entidad. Sin embargo, esta nueva nafs mantendrá parte de la memoria y parte de las características de cuando era la nafs del insan.

(19) que no habéis cesado de pasar de una condición a otra.
Sura 84 – al Inshiqaq

Cabría preguntarnos ahora por qué no se creó al insan directamente sin tener que pasar por la etapa bashar. La respuesta la encontramos en nuestra propia observación –todo cuanto existe, orgánico o inorgánico, entidades vivas o entidades minerales, ha ido pasando por fases sucesivas. Es la primera sunnah en la creación de Allah el Altísimo; la otra sunnah es que de todas las fases quedará una muestra para que de esa forma podemos rastrear la creación hasta su origen y ver cómo ha sido y cómo pudo haber sido en caso de que el proceso creativo se hubiera detenido en alguna de esas fases y no hubiera continuado con las siguientes. Pudo haber sido así, pero ha sido de la mejor manera posible.

El astrofísico brasileño Juliano Cesar Silva Neves, que ya hemos citado en este mismo artículo, propone una visión en la que hay un elemento que está totalmente de acuerdo con la cosmogonía coránica –nuestro universo habría surgido del anterior al haberse éste retraído hasta el punto inicial, y de ese punto inicial se expandiría otro universo y así sucesivamente siguiendo un proceso infinito. El asunto no es exactamente así, ya que todas las posibilidades de universos ya existen en la consciencia de Allah y, por lo tanto, ningún universo es punto de partida del siguiente, sino que cada uno surge de forma independiente cuando el anterior se ha aniquilado en la consciencia divina (ver artículo XV). No obstante, lo que resulta interesante en la teoría de Neves es el hecho de que, según él, en cada universo quede algo del anterior. Esta idea se corresponde con lo que nosotros hemos dado en llamar “la segunda sunnah de Allah el Altísimo” –de cada fase queda siempre algo, y ello nos permite rastrear cualquier aspecto de la creación hasta su origen:

(20) Di: “¡Id por la Tierra y ved cómo empezó la creación!”
Sura 29 – al Ankabut

Los cuerpos celestes que vemos en el cielo de dunia, a veces sin necesidad de telescopios, no serían parte intrínseca de esta creación, sino de las anteriores –restos de lo que en otras creaciones fueron tierras habitadas, soles y lunas. Por otra parte, un dato que puede ayudarnos a entender mejor la sucesión de universos y su propia constitución es el hecho de que el número siete, sin duda, sea el número base en la creación de Allah:

(12) Hemos creado al hombre –insan– del extracto de un barro. (13) Luego lo transformamos en célula dentro de una resistente cavidad. (14) Luego hicimos que esa célula se desarrollara hasta convertirse en un coágulo de sangre adherido. Del coágulo de sangre conformamos un embrión como un trozo de carne masticada, y formamos en el embrión huesos que cubrimos de carne. Luego produjimos a partir de él otra criatura. ¡Bendito sea Allah, el Mejor de los creadores! (15) Luego, después de eso, moriréis, (16) y el Día del Resurgimiento seréis resucitados. (17) Hemos creado por encima de vosotros siete zonas.
No hemos sido negligentes con la creación.
Sura 23 – al Muminun

En la aleya 17 se nos informa de que se han creado siete zonas por encima de nosotros (siete cielos, dominios o expansiones), y de la misma manera, en las aleyas 12-16 se describe nuestro proceso de creación siguiendo siete fases. El mismo número que se menciona en la siguiente aleya (ver apéndice E):

(87) Te hemos dado siete de las mazani (sava’ min al mazani) y el Qur-an adhim.
Sura 15 – al Hiyr

Siete entonces podrían ser los universos originados en cada ciclo de siete creaciones, y en cada uno de esos ciclos cada uno de sus siete universos “transportaría” restos de los anteriores en forma de planetas muertos, pero en cuya estructura habría indicios de que pudo haber habido vida en las fases previas.

Una de las aleyas que nos advierte de la primera fase de nuestra creación la encontramos en la sura Nuh:

(14) Os creó en fases diferentes.
(15) ¿Es que no veis cómo Allah ha creado siete Cielos uno sobre otro,
(16) y ha hecho que la Luna sea una luz en ellos y el Sol una incandescencia?
(17) Es Allah Quien os ha producido de la tierra أَنْبَتَكُم de la misma forma
que ha producido las plantas.
(18) Luego os hará regresar a ella y de ella os hará salir de nuevo.
Sura 71 – Nuh

A este respecto, la aleya 17 es totalmente explícita –claramente nos informa de que nos ha producido de la tierra de la misma manera que ha producido las plantas –anbatakum  أَنْبَتَكُم del verbo nabata  نَبَتَ  en su forma IV anbata  أَنْبَتَ que significa hacer germinar, hacer crecer, hacer despuntar. No se trata de una analogía o de una metáfora, sino de una noticia que debemos entender de forma literal. No se dice que nos haya producido de la tierra como a los animales, pues, aunque sería correcto, ya que la primera generación de todas las criaturas surgió de la tierra, no lo entenderíamos, pues todavía no tenemos esa información. Por ello, se nos asemeja a las plantas. En primer lugar, porque las plantas fueron los primeros seres vivos que aparecieron sobre la faz de la Tierra. Y, en segundo lugar, porque todos entendemos que las plantas salen de la tierra, de una semilla que hay en su interior. No obstante, la aleya 18 ratifica esta idea explicando el proceso completo –os hará regresar a ella y de ella os hará salir de nuevo. Encontramos la misma noticia en las siguientes aleyas:

(53) Quien ha hecho para vosotros de la Tierra una superficie extendida y la ha surcado de caminos. Envía agua del cielo con la que hacemos que surjan plantas de profusa diversidad. (54) ¡Comed y apacentad vuestros rebaños! En ello hay signos para los dotados de intelecto. (55) De ella os creamos, a ella os devolveremos y de ella os haremos salir una vez más.
Sura 20 – Ta Ha

En la aleya 55 se nos informa que el resurgimiento a la vida será como el inicio –saldremos de la tierra activados por el agua. En ambos casos, como ya hemos visto, el sistema utilizado es la partenogénesis:

(1) ¡Gentes –nas! Temed a vuestro Señor que os creó a partir de una sola nafs, y creó de ella su pareja, generando a partir de ellos dos multitudes de hombres y mujeres.
Sura 4 – an Nisa

Es decir, “os creó de una sola nafs (primera generación por partenogénesis)”. “Creó de ella a su pareja” (los espermatozoides, segunda generación), ya que de esa célula madre se han generado hombres que aportarán otra semilla contenida en un agua salobre, en el esperma, que al unirse a la célula madre de las mujeres generarán multitud de hombres y mujeres (siguientes generaciones, por reproducción sexual). La madre tierra es substituida por la madre mujer, y el agua fecundadora por el semen masculino.

Sin embargo, ya hemos visto que con el bashar no se acaba la creación de Allah el Altísimo, pues este humano carece de fuad y, por ello mismo, no puede hacer que interactúen las capacidades cognoscitivas con la consciencia y el input que le llega a través de diferentes canales (ver artículo VI y esquema 7). Habrá, pues, que actualizarlo.

(30) Cuando dijo tu Señor a los malaikah: Voy a poner un sucesor en la Tierra,” dijeron: “¿Vas a poner en ella a quien la corrompa y derrame sangre, siendo que nosotros declaramos Tu perfección más allá de toda contingencia y alabamos Tu absoluta pureza?”
Dijo: “Yo sé lo que vosotros no sabéis.”
(31) Y enseñó a Adam todos los nombres. Luego los mostró a los malaikah y les dijo: “¡Informadme de los nombres de éstos si es verdad lo que decís!”
(32) Dijeron: “¡En verdad que eres perfecto en tus acciones y en tu comprensión!
No sabemos más de lo que tú nos has enseñado. Posees el conocimiento y la Hikmah.”
(33) Dijo: “¡Adam! Infórmales de sus nombres.” Cuando les hubo informado de sus nombres, exclamó: “¿No os dije que conocía lo oculto de los Cielos y de la Tierra, lo que evidenciáis
y lo que habíais estado escondiendo?”
Sura 2 – al Baqarah

En estas aleyas se nos relatan varias noticias que son cruciales para comprender el devenir humano, la historia y el sistema divino de creación (ver artículo III, apartado 2).

La primera noticia de la que se nos informa es la de que se ha decidido en el Arsh actualizar a los bashar, substituirlos por un bashar con fuad y plena consciencia de su posición existencial –el insan. El término jalifah خليفة en la frase  إِنِّي جَاعِلٌ فِي الأَرْضِ خَلِيفَةً de ningún modo puede traducirse por “representante”. El verbo representar en árabe es maz-zala -مثّل- y el término “representante” tiene varias formas –mumaz-zil –ممثّل, niqaba –نقابة o naib –نائب, pero en ningún caso la de jalifah, ya que este término deriva del verbo jalafa خلف que significa –ser sucesor, suceder, ir detrás, sustituir. Por otra parte, si le diéramos este significado al término jalifah, se tendría que especificar “¿de quién es representante?” “¿A quién representa?”. Sin embargo, en la frase coránica إِنِّي جَاعِلٌ فِي الأَرْضِ خَلِيفَةً a la palabra jalifah no le acompaña ningún pronombre posesivo: “mío, a mí”. Esta mala interpretación ha hecho que se tergiverse el significado de esta aleya, hecho éste que ha supuesto alteradoras consecuencias. El significado propio es “sucesor”, por lo que la traducción de la frase إِنِّي جَاعِلٌ فِي الأَرْضِ خَلِيفَةً debería ser: Voy a poner un sucesor en la Tierra”. En el texto coránico la palabra jalifah aparece en numerosas ocasiones y en todas ellas claramente significa suceder o sucesor:

(165) Es Él Quien os ha hecho sucesores en la Tierra y ha elevado en rango a unos por encima de otros para poneros a prueba con los dones que cada uno ha recibido.
Sura 6 – al An’am
(55) Allah ha prometido a los que de vosotros crean y actúen con rectitud que les hará sucesores en la Tierra como ya antes hizo sucesores a los que les precedieron, y que fortalecerá Su Din, el que les ha dado complacido, y hará que su miedo se transforme en firmeza.
Sura 24 – an Nur

Es decir, hay una continua sucesión en la Tierra. La primera de ellas fue la del insan que sucedió, sustituyó, a los bashar, pero el objetivo de esta sustitución era el de producir una criatura capaz de adorar a su Señor, a su Creador. Por lo tanto, cada vez que el grupo de los insan al que se le había dado la guía (la profecía, el Kitab, la Hikmah y el Furqan) fracasaba en cumplir con este objetivo, era sustituido por otro grupo que siguiera la guía y llamase al camino de rectitud.

(62) ¿Acaso puede haber otro ilah con Allah, Quien responde al necesitado cuando Le suplica y retira el mal que le aflige, y os ha hecho sucesores en la Tierra?
Sura 27 – an Naml

En esta aleya el significado es general. Se hace referencia a la primera sucesión, a la sustitución de los bashar por el insan, ya que se habla del cuidado que Allah el Altísimo tiene con el nuevo jalifa, y de la enorme gracia que le otorgó al haberle hecho sucesor de los bashar, dotándole de plena consciencia. Encontramos el mismo significado en las siguientes aleyas:

(39) Es Él Quien os hizo sucesores en la Tierra.
Sura 35 – Fatir
(69) ¿Acaso os sorprende que os llegue el recuerdo de vuestro Señor a través de un hombre de entre vosotros para que toméis en serio Sus advertencias? ¿Es que habéis olvidado
cuando os hizo sucesores (julafa, plural de jalifah جُلَفاء) de la gente de Nuh
Sura 7 – al ‘Araf

Se hace referencia en la aleya 69 a los Ad. Su Profeta les recuerda la gracia de su Señor al haberles hecho sucesores de la gente de Nuh. Les dio el conocimiento y la guía, un gran poder y riqueza para que fueran ellos luz entre los pueblos y estableciesen el Tawhid. Mas como la gente de Nuh y como las comunidades que vendrán después de ellos, llevados por la arrogancia y el amor por dunia, abandonaron su misión y cayeron en el encubrimiento y en la idolatría. Así pues, ellos mismos serán sustituidos por otros –les sucederán los Zamud. Siempre tiene que haber un grupo, mayor o menor, de creyentes que den sentido a la creación de Allah el Altísimo. Cuando ya no quede uno solo, se establecerá la Hora, pues este universo habrá perdido su razón de ser –el Todopoderoso no ha creado los Cielos y la Tierra para los encubridores y los idólatras, sino para los creyentes, ya que son ellos el mejor argumento de Allah contra Iblis, mientras que los que encubren la realidad de Ajirah son el mejor argumento de Iblis contra Allah:

(20) Así fue como se confirmó la opinión que de ellos tenía Iblis.
Le siguieron, a excepción de un grupo de creyentes.
Sura 34 – Saba
En las siguientes aleyas se reitera el significado de “sucesor” para el término jalifa.
(74) Recordad cuando os hizo sucesores de los Ad y os dio un lugar propicio
para que os establecierais.
Sura 7 – al ‘Araf
(73) Le acusaron de farsante, pero lo salvamos en la nave junto a los que con él estaban. Los hicimos sucesores de los que ahogamos por haber encubierto la verdad de Nuestros signos.
Sura 10 – Yunus
(26) ¡Daud! Te hemos hecho sucesor en la Tierra, juzga, pues, entre los hombres con la verdad y no sigas las pasiones, ya que te extraviarían del camino de Allah.
Sura 38 – Sad

Daud y su gente han sucedido a todos los pueblos que ha habido desde los tiempos de Nuh. Él es ahora quien ha heredado la profecía, el Zabur, la Hikmah y el Furqan. Después de él vendrá Sulayman, quien le sucederá en la tarea de llevar la luz del Tawhid a todos los rincones de la Tierra. A ambos Allah el Altísimo les dio un enorme poder y sabiduría para llevar a cabo con éxito su misión.

Vemos, pues, que el término jalifa utilizado como sustantivo en singular o plural, o en su forma verbal, siempre significa sucesor, sustituto, el que sigue, y no “representante”. Allah el Altísimo dio preeminencia a los insan por encima de los bashar en cuanto que aquellos eran capaces de adorar a su Señor y de establecer la comunicación con Él. Sin embargo, con el paso del tiempo, la mayoría de los insan han regresado a la basharía, no porque hubiera en su estructura genética alguna incapacidad para desarrollar su naturaleza como en el caso de los bashar, sino por arrogancia y negligencia –ghaflah (ver esquema 1 y su texto):

(1) ¡Por la corriente del tiempo (2) que arrastra al hombre –insan– a la perdición!
Sura 103 – al Asr
(4) Hemos creado al hombre en el mejor de los moldes.
(5) Luego lo hemos devuelto a lo más bajo
Sura 95 – at Tin

El insan va a suceder al bashar, lo va a sustituir y va a hacer que éste vaya desapareciendo paulatinamente. Su extinción se deberá a dos causas –por una parte, la expansión del insan lo irá desplazando de la mayoría de sus asentamientos hacia regiones cada vez más inhóspitas; y por otra, la interrelación sexual con su “hermano mayor” irá diluyendo su especificación, quedando asimilado en la genética superior del insan. No obstante, en las diferentes líneas genealógicas del insan en las que ha habido relación sexual con el bashar, encontraremos rasgos físicos y caracterológicos de sus antecesores mucho más pronunciados que en las líneas en las que no haya habido tal convivencia.

En el Antiguo Testamento se atribuye a esta relación basharinsan una de las causas del tufan (diluvio) de Nuh:

Cuando los humanos (bashar) comenzaron a multiplicarse, a extenderse por toda la tierra, y tuvieron hijas, los hijos de Dios (insan) vieron que las hijas de los humanos eran hermosas. Así que eligieron y se casaron con las que quisieron. (Génesis 6:1-2)

Más adelante explicaremos por qué se utiliza en este texto la expresión “hijos de Dios”. Lo importante ahora es entender que la creación del hombre se llevó a cabo en dos fases:

1) bashar

2) insan.

Para entender la segunda noticia deberemos unir la información de la aleya 30 con la de la aleya 33. Los malaikah y los yin habían habitado la Tierra junto con los bashar antes de su actualización:

(26) Hemos creado al hombre –insan– a partir de un molde de arcilla seca extraída de una masa de lodo. (27) Ya antes habíamos creado a los yin de un fuego del samum.
Sura 15 – al Hiyr

Conocían sus deficiencias, su carencia de un lenguaje conceptual, de reflexión en tanto que resultado de la interacción entre la consciencia y las capacidades cognoscitivas (ver artículos VI y VII y esquema 7). Conocían las continuas reyertas entre las diferentes tribus para asegurar sus territorios y conquistar otros. Conocían su ferocidad y su violencia… Y ese conocimiento les hacía albergar la esperanza de que fueran ellos los jalifa, los sucesores de ese incompleto bashar. También los yin pensaron de la misma manera. No veían que hubiera nadie mejor que quien ha sido creado de fuego para substituir a esa entidad de barro. Ante aquella inesperada noticia, los malaikah esgrimen sus argumentos: “¿Vas a poner en ella a quien la corrompa y derrame sangre, siendo que nosotros declaramos Tu perfección más allá de toda contingencia y alabamos Tu absoluta pureza?” Parecía claro que del barro no podía salir nada bueno. Los malaikah y los yin no ven una diferencia substancial entre los bashar y la nueva criatura que en el Arsh se ha decidido crear. Sus argumentos, como veremos enseguida, no van a prosperar y en la aleya 33 se les aclara que su íntimo deseo de señorear en la Tierra no ha escapado a la percepción de su Señor. No obstante, frente a los argumentos con los que su Señor rebate los suyos, aceptan con humildad la decisión que se ha tomado en el Arsh. Y estos argumentos son la tercera noticia. Este nuevo bashar, este nuevo humano, se parece al anterior y, sin embargo, es muy diferente –él sí tiene un lenguaje conceptual (conoce todos los conceptos, todos los “nombres”) que le permite expresarse al más alto nivel espiritual, y tiene fuad con el que interaccionar la consciencia con las facultades cognoscitivas. Su nueva genética contiene todas las posibilidades físicas y psicológicas necesarias para su estancia en esta vida y en la de Ajirah.

¿Cómo se ha realizado esta actualización, el paso de bashar a insan? La respuesta la encontramos en la siguiente noticia coránica:

(59) El caso de Isa ante Allah es como el de Adam –lo creó de tierra تراب
y después le dijo: “¡Sé!” Y fue.
Sura 3 – ali ‘Imran

Del Profeta Adam apenas tenemos información. Si no fuera por esta aleya, no podríamos deducir cómo fue su creación ni muchos otros factores que tan importante papel han jugado en el devenir humano. Si no conociéramos el caso Isa, no sabríamos explicar en qué consiste su semejanza con Adam. Sin embargo, lo conocemos –Isa, como Adam, como los primeros bashar, nació por efecto del sistema partenogenético de reproducción, pero ni Adam ni Isa nacieron de la tierra, sino de una mujer. También el activador en ambos casos fue diferente –la semilla bashar fue activada por el agua, por la humedad, mientras que fue el Ruh de Allah el que activó el óvulo de Mariam y el de la madre de Adam.

En la aleya 59 que acabamos de citar se utiliza la expresión: “¡Sé!” Y fue. Mas como ya hemos visto en varios artículos, “¡Sé!” Y fue no hace referencia a un golpe de varita mágica, sino a un proceso bien descrito en el Qur-an. En primer lugar, se le anuncia el nacimiento de Isa:

(45) Dijeron los malaikah: “¡Mariam! Allah te anuncia la buena nueva de que va a poner en ti una orden Suya de creación, de nombre el Masih, Isa, hijo de Mariam –honrado en esta vida
y en Ajirah. Será uno de los íntimos.
Sura 3 – ali ‘Imran

A continuación, se presenta ante ella el activador, en forma humana completa, que va a fecundar su óvulo:

(17) … y le enviamos Nuestro Ruh
que asumió la forma de un humano –bashar– completo سَوِيًّا.
(18) Dijo: “Me refugio de ti en el Rahman, actúa, pues, con temor.”
(19) Dijo: “Soy un Mensajero de tu Señor para concederte un niño puro.”
(20) Dijo: “¡Cómo podría concebir un hijo si con ningún mortal –bashar– he tenido relaciones ni soy una fornicadora!”
(21) Dijo: “Así ha dicho tu Señor: ‘Eso es fácil y liviano para Mí’. Haremos de él un signo para los hombres –nas– y una rahmah. Es un registro que se ha de cumplir.”
Sura 19 – Mariam

Por último, se le explica cómo va a ser:

(91) Y aquella que guardó castamente su abertura فَرْجَهَا. Insuflamos en ella فِيهَا Nuestro Ruh e hicimos de ella y de su hijo un signo para todos los dominios.
Sura 21 – al Anbiya
(12) Y Mariam, la hija de Imran, la que guardó bien su abertura. Insuflamos en ella فِيهِ parte de Nuestro Ruh. Creyó en la veracidad de las palabras de su Señor y en Sus Kitab,
y fue siempre obediente a su Señor.
Sura 66 – at Tahrim

El sustantivo fary فَرْج “abertura” o “vulva”, en árabe es masculino y por ello, la expresión “en él” فِيهِ que se emplea en la sura 66 se refiere a la abertura –dentro de “ello”, de “eso” (en español es femenino y diríamos “de ella”). En cambio, en la sura 21 se utiliza el pronombre personal femenino فِيهَا “en ella”, ya que en este caso el pronombre personal hace referencia a “ella” a Mariam. En la sura 21 se nos informa que el Ruh de Allah penetró en Mariam, mientras que en la sura 66 se nos especifica “por donde” penetró. Encontramos este mismo proceso en la siguiente aleya:

(171) ¡Gente del Kitab! No estéis tan erróneamente apegados a vuestro Din y no digáis de Allah, sino la verdad. El Masih, hijo de Mariam, no fue, sino uno de los Mensajeros de Allah, una orden Suya de creación depositada en Mariam y un Ruh proveniente de Él.
Sura 4 – an Nisa

Es decir, Isa fue el fruto de la semilla depositada en Mariam y del Ruh que la activó y fecundó (ver artículo I, apartado B).

En el Nuevo Testamento tenemos una descripción del suceso muy parecida a la descripción coránica:

Entonces María le dijo al Ángel: ¿Cómo será esto? Pues no conozco varón.

Respondiendo el Ángel le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra. Por lo cual, también el Santo Ser que nacerá será llamado Hijo de Dios. (Lucas 1:34-35)

En el texto bíblico también es el Espíritu Santo el Ruh de Allah, Ruh al-Qudus رُوحِ الْقُدُس el que activa el óvulo de Mariam. No sabemos cómo fue, pues no podemos entender la naturaleza del Ruh de Allah, pero sin duda que no tomó la forma de un hombre “completo” para soplar sobre el rostro de Mariam o en la manga de su vestido como leemos con asombro en algunos comentarios coránicos, y que de esta forma quedara embarazada. El proceso fue el mismo, sin ser igual, que el proceso sexual entre un hombre y una mujer.

Por lo tanto, tenemos una clara imagen de cómo fue el caso de Isa –la semilla, el óvulo de su madre fue activado y fecundado por el Ruh de Allah. Y de esa misma manera, tiempo atrás, fue engendrado Adam.

No obstante, en el texto coránico se dice que tanto a Isa como a Adam Allah el Altísimo los creó de tierra:

(59) El caso de Isa ante Allah es como el de Adam –lo creó de tierra تراب
y después le dijo: “¡Sé!” Y fue.
Surah 3 – ali ‘Imran

Hay dos tipos de reproducción posible:

1) Partenogénesis. En este caso sólo hay una semilla que es tierra, que ha sido formada en la tierra y cuyos componentes son tierra, son minerales como el calcio, fósforo, potasio, sodio, cloro, azufre, magnesio, manganeso, hierro, yodo, flúor, zinc, cobalto, selenio… En este caso, la expresión “lo creó de tierra” significa de un óvulo, de la célula madre, de la semilla que anidaba en Mariam, ya que Isa no nació de la tierra ni fue modelado a partir de barro. Sabemos que nació de Mariam tras el periodo normal de un embarazo

2) Reproducción sexual, como es el caso del bashar e insan a partir de la segunda generación. En este caso no se habla de tierra, sino de mezcla de líquidos o fluidos:

(1) ¿Acaso no hubo un tiempo en el que el hombre –insan– no era nada digno de mención?
(2) Creamos al hombre –insan– de un cigoto a partir de la mezcla de dos fluidos para probarle,
y le dimos la percepción y la comprensión.
Sura 76 – al Insan

Siempre que se refiere a la creación del insan en tanto que insan, se habla de “un coágulo o cigoto” o de una gota de esperma, pero no de tierra o barro –esa fase se terminó ya con la segunda generación de bashar:

(37) ¿Acaso no fue una gota de un agua fecundadora eyaculada, (38) y fue luego un coágulo suspendido que conformó según Su plan y completó, dándole su estructura simétrica, (39) e hizo que fuera varón o hembra? (40) ¿Acaso no es Ese capaz de dar la vida a los muertos?
Sura 75 – al Qiyamah
(20) ¿Acaso no os hemos creado de un agua salobre (21) que vertimos en un lugar
firmemente protegido (22) hasta un término fijado?
Sura 77 – al Mursalat
(18) ¿De qué lo creó? (19) De un agua fecundadora lo creó y lo conformó.
Sura 80 – ‘Abasa

En la aleya 1 de la sura 76 se nos recuerda nuestra condición anterior –la de bashar. No éramos entonces nada digno de mención. En la aleya 2 se pasa al estadio siguiente –el del insan, y se nos dice cómo nos reproducimos. La expresión “creamos al insan” no hace referencia a su inicio en tanto que bashar, sino al insan cuando ya ha sido actualizado y, por ello, no se dice que lo creó de barro, sino de un cigoto que se forma como resultado de la mezcla de dos líquidos o fluidos. Las dos palabras definitorias que aparecen en el Qur-an son nutfah نطفة y amshay أمشاج. La primera de ellas la hemos traducido por “cigoto”, ya que en este caso no se refiere a una gota de esperma, sino a la célula que se forma cuando se juntan y se mezclan los fluidos sexuales –por una parte, el líquido seminal masculino que contiene las células masculinas o espermatozoides, y por otra el óvulo o célula femenina que está en el interior del folículo, membrana llena de líquido que lo rodea. Esta mezcla de líquidos es la que está expresada por la palabra amshay, que es la forma plural de mashiy مشيج o mashiy مَشِج o mishy مِشْج y significa algo que se ha mezclado o confundido, dos cosas mezcladas o dos colores mezclados. La forma singular ya implica la mezcla de dos cosas. El hecho de que se haya utilizado el plural podría hacer alusión a que en realidad entran en juego más de dos líquidos –hay también sangre, el líquido del folículo, el flujo vaginal, la humedad y mucosidades que fluyen por todo el aparato reproductor femenino. En la mezcla de todos esos fluidos se encuentran las células femeninas y masculinas que son las que formarán el cigoto a partir del cual se irá desarrollando el embrión.

Sin embargo, en aquel entonces no había insan, sólo bashar. ¿De quién, pues, nació Adam? Obviamente, de una mujer y, necesariamente, de una mujer bashar –las únicas que había sobre la Tierra. ¿Mas quién era esa mujer? ¿Es posible que no nos haya llegado su nombre, el nombre de la madre del imam de los insan? Quizás sí nos ha llegado, pero está escondido, oculto, cubierto por informaciones equívocas. Adam no tenía una pareja femenina, pues en el Jardín no había sexo:

(117) Dijimos: “¡Adam! Realmente ese es un enemigo para ti y para tu grupo. Si llegara a sacaros del Jardín, sabríais lo que es la fatiga y la aflicción.
(118) Ten por seguro que no padecerás en él hambre ni percibirás tu desnudez.
Sura 20 – Ta Ha

El Jardín es un lugar exento de elementos venenosos. No hay en él fatiga ni aflicción, ni deseos perturbadores que puedan, como en el caso del sexo, alterar el perfecto equilibrio que allí reina. ¿Para qué entonces se le habría dado a Adam una mujer? No puede tener con ella relaciones sexuales –la parte más importante del matrimonio, pues aparte de gozo significa procreación, descendencia– ya que no hay en Adam pulsión sexual. Se le han cubierto sus partes pudendas con el vestido de la inocencia.

Sin embargo, en el Qur-an se menciona a su “pareja”. Si no es una mujer, ¿quién es? No parece lógico que Allah el Altísimo haya creado a un solo insan y haya sacado de su “costado” a su pareja –una mujer. ¿Acaso puede una pareja, una sola, procrear hasta originar la humanidad entera? Estadísticamente hablando es algo imposible. Mas supongamos que el Todopoderoso ha decidido que así sea –las segundas parejas tendrían necesariamente que estar formadas por los binomios padre-hija, madre-hijo o hermano-hermana, todos ellos contrarios a la sunnah de Allah, y la sunnah de Allah no cambia:

(137) Ya antes de vosotros se siguió un mismo modo de proceder.
Id por la Tierra y ved cual fue el final de los que alteraron la verdad.
Sura 3 – ali ‘Imran
(62) –sunnah de Allah con los que ya pasaron.
No encontrarás en la sunnah de Allah ningún cambio.
Sura 33 – al Azhab

No solamente serían relaciones anti natura psicológica y moralmente hablando, sino que además irían contra el funcionamiento normal de la genética. Cuando algún compañero deseaba casarse con una mujer de su familia, el Profeta Muhammad (s.a.s) le recomendaba que fuera un familiar lo más lejano posible. Hoy sabemos que muchas de las anomalías que padece la gente son debidas a matrimonios entre primos. ¡Qué decir, pues, de los matrimonios entre hermanos o entre padres e hijos! (Ver apéndice J).

La realidad tuvo que ser muy distinta –al Jardín entró Adam y su grupo de insan que como él habían sido actualizados a partir de mujeres, madres bashar, por el Ruh de Allah. Así pues, si eliminamos estos erróneos conceptos que hemos asumido como la verdad eterna y que no son, sino interpolaciones de la cosmogonía judía en la cosmogonía coránica, no nos resultará tan difícil aceptar que Hawa, Eva, no fue la esposa de Adam, sino su madre, la madre bashar de la que nació Adam.

El término zauy زوج y zauyah زوجة plural azway أزواج que se utiliza en el Qur-an refiriéndose a la supuesta esposa de Adam significa primeramente pareja, cosas iguales, grupos de cosas o personas iguales y, por extensión, se emplea para esposo y esposa en cuanto que dos elementos que se relacionan entre sí de igual manera. El Qur-an se vale de este término para referirse a esposo y esposa, pero también a grupos iguales. La siguiente aleya es un ejemplo del primer caso:

(14) ¡Vosotros que creéis! Entre vuestras esposas e hijos los hay que son
vuestros enemigos, guardaos de ellos.
Sura 64 – at Taghabun

Para el segundo caso mencionamos varias suras:

(88) No te fijes en los bienes mundanos que hemos concedido a algunos grupos azway أَزْوَاجًا de entre ellos y que no te muevan a compasión. Antes bien,
se condescendiente con los creyentes.
Surah 15 – al Hiyr

لاَ تَمُدَّنَّ عَيْنَيْكَ إِلَى مَا مَتَّعْنَا بِهِ أَزْوَاجًا مِّنْهُمْ وَلاَ تَحْزَنْ عَلَيْهِمْ وَاخْفِضْ جَنَاحَكَ لِلْمُؤْمِنِينَ

(131) Y no te fijes en los bienes que hemos concedido a algunos grupos azway أَزْوَاجًا de entre ellos, como esplendor de la vida de este mundo para de esta forma ponerlos a prueba.
La provisión de tu Señor es mejor y no se acaba.
Surah 20 – Ta Ha

وَلا تَمُدَّنَّ عَيْنَيْكَ إِلَى مَا مَتَّعْنَا بِهِ أَزْوَاجًا مِّنْهُمْ زَهْرَةَ الْحَيَاةِ الدُّنْيَا لِنَفْتِنَهُمْ فِيهِ وَرِزْقُ رَبِّكَ خَيْرٌ وَأَبْقَى

(22) ¡Juntad a los infames, a los de su grupo azway أَزْوَاجهم y a los que daban poder (23) aparte de Allah! Allanadles el camino al yahim.
Sura 37 – as Saffat

احْشُرُوا الَّذِينَ ظَلَمُوا وَأَزْوَاجَهُمْ وَمَا كَانُوا يَعْبُدُونَ

(58) y otros castigos como esos azway أَزْوَاجً!
Sura 38 – Sad

وَآخَرُ مِن شَكْلِهِ أَزْوَاجٌ

(21) Este es el Día de la Distinción cuya realidad negabais. (22) ¡Juntad a los infames, a los de su grupo أَزْوَاجهم y a los que daban poder (23) aparte de Allah!. Allanadles el camino al yahim.
Sura 37 – as Saffat

هَذَا يَوْمُ الْفَصْلِ الَّذِي كُنتُمْ بِهِ تُكَذِّبُونَ احْشُرُوا الَّذِينَ ظَلَمُوا وَأَزْوَاجَهُمْ وَمَا كَانُوا يَعْبُدُونَ

مِن دُونِ اللَّهِ فَاهْدُوهُمْ إِلَى صِرَاطِ الْجَحِيمِ

Es cierto que en la mayoría de los casos en los que se habla de Adam y su pareja se utiliza la forma dual:

(35) Dijimos: “¡Oh Adam! Habita tú y tu grupo en el Jardín y comed kula كُلا de lo que hay en él a vuestro antojo, pero no os acerquéis la taqraba ولا تَقْرَبَا a este árbol,
pues seríais de los transgresores.”
Surah 2 – al Baqarah

وَقُلْنَا يَا آدَمُ اسْكُنْ أَنتَ وَزَوْجُكَ الْجَنَّةَ وَكُلاَ مِنْهَا رَغَدًا حَيْثُ شِئْتُمَا وَلاَ تَقْرَبَا

هَذِهِ الشَّجَرَةَ فَتَكُونَا مِنَ الظَّالِمِينَ

Esta forma dual se utiliza para referirse a Adam y su pareja (grupo) mientras están en el jardín, ya que Adam es el imam de los insan, su emir, su dirigente –es el primer insan y de él y de sus descendientes saldrán todos los Profetas:

(33) Allah escogió por su pureza a Adam, a Nuh, a la familia de Ibrahim y a la familia de Imran por encima de todos los demás.
Sura 3 – ali ‘Imran

Allah el Altísimo lo ha escogido a él y por ello, en el Jardín hay una pareja –Adam y su grupo, los que son como él, los insan. Sin embargo, una vez que se les ordena abandonar aquel lugar paradisiaco, se rompe esa relación y ahora cada insan deberá buscar su pareja (esposa) de entre los insan. Ha desaparecido el conjunto, la pareja Adam y su grupo de insan. Cada uno tendrá que vivir ahora por separado, formar sus familias, buscar el sustento y tratar de sobrevivir en un medio hostil donde la provisión ya no se obtendrá sin esfuerzo:

(36) Mas el shaytan les indujo (dual) a hacerlo para así sacarles (dual) del estado en el que se encontraban (dual). Dijimos: “¡Salid! (plural) Unos seréis enemigos de otros (plural).
Tendréis (plural) en la tierra una morada y todo aquello de lo que
tengáis menester para vivir por un tiempo.”
Sura 2 – al Baqarah

فَأَزَلَّهُمَا الشَّيْطَانُ عَنْهَا فَأَخْرَجَهُمَا مِمَّا كَانَا فِيهِ وَقُلْنَا اهْبِطُواْ بَعْضُكُمْ لِبَعْضٍ

عَدُوٌّ وَلَكُمْ فِي الأَرْضِ مُسْتَقَرٌّ وَمَتَاعٌ إِلَى حِينٍ

Algunos comentaristas argumentan que aquí el plural “Salid” hace referencia a Adam, su pareja (Hawa) y shaytan. Sin embargo, tal inferencia no se sostiene de ningún modo. En primer lugar, la expresión –Dijimos: “¡Salid! Unos seréis enemigos de otros– No hace, obviamente, referencia a tres individuos. ¿Cómo tres podrían ser enemigos unos de otros? Esta expresión hace referencia a muchos, a la primera sociedad de insan fuera del Jardín. En segundo lugar, shytan no es una entidad real, sino el susurro con el que Iblis ha penetrado en los insan. No está presente como Adam y su grupo –es la interiorización de Iblis en forma de susurro (ver artículo XII y cuadro C3), ya que a Iblis no le ha permitido entrar en el Jardín. Por lo tanto, no quedan, sino Adam y su pareja (Hawa) para ser enemigos unos de otros. Si, por el contrario, “su pareja” significa el grupo de insan que le acompañó en el Jardín, la aleya recobra todo su sentido –los hombres son enemigos unos de otros, desde el principio.

La utilización del dual para referirse a un conjunto formado por una cosa y varias es muy utilizado en el Qur-an –forma parte de su estilo:

(59) Quien ha creado los Cielos y la Tierra y lo que entre ambos بَيْنَهُمَا hay en seis días.
Sura 25 – al Furqan

الَّذِي خَلَقَ السَّمَاوَاتِ وَالأَرْضَ وَمَا بَيْنَهُمَا فِي سِتَّةِ أَيَّامٍ

La expresión “Cielos y Tierra” denota un concepto plural, un conjunto compuesto por un elemento singular (Tierra) y otro plural (Cielos). Sin embargo, se utiliza el dual, ya que “Cielos” es tomado como un solo elemento, en singular, aunque implique idea de plural. De la misma forma que en el caso de Adam –Adam es un elemento singular y “otros insan” (zauyah -زوجة) es un elemento plural. Sin embargo, “otros insan” es tomado como un solo elemento, como un conjunto y, por lo tanto, en singular, haciendo dual con Adam. Sin embargo, esta estructura no es obligatoria, sino opcional –podemos utilizar el dual para expresar dos conjuntos plurales, o podemos utilizar el plural directamente, como en la siguiente aleya:

(120) De Allah es la soberanía de los Cielos y de la Tierra y de todo lo que en ellos فِيهِنَّ hay . Es Él Quien tiene el poder sobre todas las cosas.
Sura 5 – al Maidah

للَّهِ مُلْكُ السَّمَاوَاتِ وَالأَرْضِ وَمَا فِيهِنَّ وَهُوَ عَلَى كُلِّ شَيْءٍ قَدِيرٌ

La conclusión a la que podemos llegar después de este análisis es la de que no hay Hawa en el Jardín, no hay Eva, sino hombres y mujeres insan. Hay dos textos en Génesis que pueden ser la clave para entender que Hawa, Eva, fue la madre bashar de Adam y no su esposa:

Y llamó Adam el nombre de su mujer Eva (Hawa),

por cuanto ella era madre de todos los vivientes. (Génesis 3:20)

Antigua versión de Casidoro de Reina (1569). Revisada por Cipriano de Valera (1602). Última revisión en 1960.

… porque era la madre de todos los seres vivos (all living)

New King James Bible (1980)

وَدَعا آدَمُ زَوْجَتَهُ حَوّاءَ لِانّها سَتُصْبِحُ أُمَّ كُلِّ إنْسانٍ حَيٍّ

Published by TBS, Tyndale House, London

En la versión española e inglesa se habla en presente –Eva es la madre de todos los vivientes. En cambio, en la biblia árabe se utiliza el futuro satusbihu سَتُصْبِحُ. No obstante, la versión árabe, en este caso concreto, no parece muy fiable. Al final de la frase, por ejemplo, dice: “La madre de todos los insan vivos”, que es como decir: “La madre de todos los hombres vivos”.

En cualquier caso, esa es una información que Adam no tiene, ni tampoco cuando le da ese nombre es Eva la madre de nadie. Sin duda se trata de una de las muchas interpolaciones que alteran el texto bíblico. Lo que en realidad se está diciendo en este texto es que Hawa es la madre de Adam, del primer insan y símbolo de todos ellos. Y por ello, se le puede designar con el nombre de “madre universal” o “madre de la humanidad”.

En el segundo texto, también del Génesis, es la propia Hawa quien habla:

Conoció Adam a su mujer Eva,

la cual concibió y dio a luz a Caín,

y dijo: Por voluntad de Jehová he adquirido varón. (Génesis 4:1)

Antigua versión de Casidoro de Reina (1569). Revisada por Cipriano de Valera (1602). Última revisión en 1960.

… y dijo: He adquirido (recibido, obtenido) un hombre del Señor.

New King James Bible (1980)

وَعاشَرَ آدَمُ امرَأتَهُ حَوّاءُ. فَحَمَلَتْ وَوَلَدَتْ قايِينَ إذْ قالَتْ: اقْتَنَيتُ رَجُلاً بِمَعُونَةِ اللهِ.

Published by TBS, Tyndale House, London

En la versión inglesa se elimina el molesto nombre de Jehová y se substituye por “Señor”. La Biblia árabe utiliza el nombre correcto –Allah. En ambos casos se emplea la expresión “de Allah, del Señor”. Parece estar diciendo: “Es el Ruh de Allah el que me ha fecundado”.

Ya tenemos la secuencia completa –Allah el Altísimo activó la semilla bashar y la primera generación surgió de la tierra y formó familias y tribus, reproduciéndose a partir de entonces sexualmente. Por último, se llevó a cabo una actualización de ese bashar modificando su combinación genética al penetrar el Ruh de Allah y activar el óvulo de un número indefinido de mujeres bashar, produciéndose de esta manera el insan. Este mismo proceso está mencionado en numerosas aleyas del Qur-an:

(7) Todo lo ha creado de la mejor manera. Comenzó la creación del hombre –insan– del barro. (8) Luego hizo que su descendencia se produjera a partir de una célula
transportada en un agua salobre.
(9) Luego lo preparó e insufló en ello Su Ruh, y os dio el oído, la vista y el fuad.
¿Qué poco es lo que agradecéis!
Sura 32 – as Saydah

La noticia de la que se nos informa en la aleya 7 es la del comienzo, la del origen del insan, no en tanto que insan, sino en tanto que bashar, ya que el comienzo, el origen del insan no es otro que el bashar, siendo aquel una actualización de éste. No se dice: “Creó al insan del barro”, sino: “Comenzó la creación del insan del barro”. La palabra “comenzó” es aquí el término clave para entender que se nos está informando del proceso completo de la creación del hombre, y este proceso comenzó con el bashar saliendo de la tierra. En la aleya 8 se describe a las siguientes generaciones de bashar, esas que ya se reproducen sexualmente, siendo la célula masculina –espermatozoide– la que fecundará el óvulo femenino y le añadirá información genética de primer orden. Por último, en la aleya 9 se describe la última fase –lo preparó, eligió a las mujeres bashar y se les insufló en “ello”, en su abertura, en su vulva, el Ruh de Allah (todo ello, sistema operativo). La misma operación que más tarde se llevará a cabo con Mariam.

No nos parece que sea correcto interpretar la expresión “en ello” fihi فِيهِ como refiriéndose al insan que se está preparando y, por lo tanto, traducirla por “en él”. Debemos tener en cuenta que el óvulo, la célula madre, como todas las células, ya es un ser vivo, no necesita que se le vivifique. Sin embargo, el óvulo de las mujeres bashar necesita de un activador y fecundador especial para que las criaturas que salgan ya no sean bashar, sino insan. Como es el caso de Mariam, lo que hace el Ruh de Allah al activar los óvulos bashar es conferirle a la nueva criatura una genética diferente, ya que ha activado (ON) determinados genes que en el resto de los bashar nunca han estado activados (OFF) (ver esquema 10).

Ahora podemos entender mejor por qué en el Génesis se habla de “hijas de los hombres” y de “hijos de Dios”. Las hijas de los hombres son mujeres bashar cuya primera generación se gestó en la tierra por partenogénesis a partir de una semilla activada por el agua, por la humedad, por algún tipo de lluvia. Por lo tanto, los bashar son, alegóricamente hablando, hijos de la madre tierra. Sin embargo, los insan son hijos de la madre bashar y del Ruh de Allah (ver artículo XVIII). En este sentido, y también de forma alegórica, podemos utilizar la expresión “hijos de Dios”. En realidad, todo emana de Allah el Altísimo, si bien hay grados de proximidad y de semejanza. En el versículo de Lucas que hemos citado antes está la clave para entender que Isa es, alegóricamente hablando, “hijo de Dios”: Por lo cual, también el Santo Ser que nacerá será llamado Hijo de Dios. Es una forma de diferenciarle del resto de los insan, ya que el óvulo de su madre, como el de las mujeres bashar, fue activado y fecundado por el Ruh de Allah, y no por el semen de un hombre. Mas no por ello deja de estar claro que la expresión “hijo de Dios” no debe tomarse en sentido literal. Los cristianos han ido fabricando a través de los siglos toda una teología mariana y cristológica para fundamentar su tesis de que Isa es hijo “real” de Dios –“Engendrado, no creado, de la misma naturaleza que el Padre”, como reza el credo católico.

Hay numerosas aleyas en las que se describe el proceso completo basharinsan:

(32) … Él es Quien mejor os conoce, cuando os produjo de la tierra y cuando sois embriones en la matriz de vuestras madres.
Sura 53 – an Naym

No debemos olvidar que el insan proviene del bashar, es su actualización. Por ello, se nos informa que en un primer momento fuimos producidos de la tierra (periodo bashar) y después somos embriones en la matriz de nuestras madres (periodo insan). La siguiente aleya expresa el mismo proceso de forma más amplia:

(12) Hemos creado al hombre –insan– del extracto de un barro.
(13) Luego lo transformamos en célula dentro de una resistente cavidad.
(14) Luego hicimos que esa célula se desarrollara hasta convertirse en un coágulo de sangre adherido. Del coágulo de sangre conformamos un embrión como un trozo de carne masticada, y formamos en el embrión huesos que cubrimos de carne. Luego produjimos a partir de él
otra criatura. ¡Bendito sea Allah, el mejor de los creadores!
(15) Luego, después de eso, moriréis,
(16) y el Día del Resurgimiento seréis resucitados.
Sura 23 – al Muminun

La aleya 12 nos informa de la primera fase de creación del hombre –fase bashar, del barro. Las aleyas 13 y 14 describen como esa célula madre, ese óvulo, fue activada transformándose en un coágulo de sangre, en carne, huesos… hasta conformar a un humano completo. La misma aleya 14 termina informándonos de que, a partir de ese humano, bashar, se produjo otra criatura –el insan.

(54) Es Él Quien creó a un humano –bashar– del agua e hizo que se relacionara sexualmente, formando familias. Tu Señor es el Poderoso.
Sura 25 – al Furqan

En esta aleya se habla únicamente del bashar y se nos informa de dos noticias a la vez –la primera, que su semilla fue activada por el agua; la segunda, que las siguientes generaciones ya se reprodujeron sexualmente y formaron familias, tribus, pequeñas sociedades. Fue esencialmente constituido de agua, como el resto de la creación. Y aún diríamos que hay una tercera noticia o insinuación, ya que el hecho de que se trate de forma indeterminada la palabra bashar parece indicar que se habla de un humano, de un tipo de humano que no es el insan, que no somos nosotros.

La siguiente aleya describe la creación del insan hasta el origen de la vida:

(184) Temed a Aquel que os ha creado a vosotros y a los primeros elementos vivos جِبِلَّة.”
Sura 26 – ash Shuara

El término yibil-lah جِبِلَّة significa origen de cualquier criatura, naturaleza original; y la expresión وَالْجِبِلَّةَ الأَوَّلِينَ significa las criaturas que os precedieron. Algunos diccionarios dan el significado de protoplasma en el sentido de primeras células.

El hombre tiene la sensación de haber sido desde el origen como es ahora. Cuando una mujer se queda embarazada, no vemos nada. El único signo que nos indica de su embarazo es el aumento del volumen de su abdomen. Al cabo de 9 meses sale de ella un insan completo. Parece como si desde el principio del embarazo hubiera sido así, hubiera tenido esa misma forma y tan sólo habría aumentado de tamaño en el transcurso de los meses:

(16) Juro por la admonición y quien la escucha,
(17) por la noche y su carga,
(18) por la Luna y por cómo se ha ordenado su trayectoria,
(19) que no habéis cesado de pasar de una condición a otra.
Sura 84 – al Inshiqaq

En la aleya 19 se nos informa de que es todo lo contrario –hemos sido una célula protegida en un molde de arcilla; después un coágulo, una especie de sanguijuela, sin huesos; hemos vivido en el agua amniótica; hemos sido bashar y ahora somos insan; y tendremos otra configuración genética en Ajirah. Estadio tras estadio, fase tras fase, configuración genética tras configuración genética.

Sin embargo, la condición “insan” no es una condición estable. Podemos regresar al estado bashar, cortando de esta forma la relación con el Creador, cayendo en la más absoluta ghaflah, en la más absoluta inconsciencia, como se nos advierte en la siguiente sura:

(1) ¡Por la corriente del tiempo (2) que arrastra al hombre –insan– a la perdición! (3) Mas no así a los que creen y actúan con rectitud –se exhortan a la verdad y a resistir.
Sura 103 – al ‘Asr

La corriente del tiempo es aquí la historia, el devenir humano que juega contra nosotros. El hombre se cansa, se aburre, pierde la paciencia y se pregunta: ¿Hasta cuándo tendremos que esperar? ¿Cuándo ocurrirá eso que se nos promete? ¿Por qué tenemos que seguir esperando? Y se zambulle en dunia olvidando su condición de insan. Suelta el eje central, el eje del sistema profético, y es arrastrado por la corriente del tiempo al océano de la negligencia y del olvido (ver esquema 1 y su texto). Es la misma advertencia que encontramos en las siguientes aleyas:

(4) Hemos creado al hombre en el mejor de los moldes.
(5) Luego lo hemos devuelto a lo más bajo,
(6) salvo a los que creen y actúan con rectitud. Para ellos habrá un galardón sin fin.
 Sura 95 – at Tin

Después de haber sido actualizados y convertidos en insan, qué puede haber más bajo que volver a la basharía, a la condición de bashar, sin una consciencia y un fuad activos, operantes. Ante nosotros tenemos hoy una humanidad de androides, de robots, de bashar, sin apenas lenguaje, sin consciencia. Una humanidad que no mira al cielo, negligente, despreocupada de su propio devenir, salvo los que creen y actúan con rectitud. Es decir, los que se mantienen aferrados al eje central del sistema profético y de esa forma no son arrastrados por la corriente del tiempo. El ímpetu arrollador de las modas y de la obnubilación tecnológica no afectan a los creyentes. No son gente de su tiempo:

Ellos son del mundo; por eso hablan del mundo, y el mundo les oye.

Nosotros somos de Dios; el que conoce a Dios, nos oye; el que no es de Dios, no nos oye. En esto conocemos el espíritu de verdad y el espíritu de error. (1 Juan 3:5-6 )

Hay una destrucción inevitable de la condición insan, ya que la “espera” corroe la voluntad de los pusilánimes. No así la de los que creen y actúan con rectitud. Esos son los que serán reunidos en el Jardín –unos pocos. Los que fueron pacientes y no se dejaron arrastrar por la corriente del tiempo, siempre aferrados al eje profético.

Esta actitud del ser humano, su vuelta a la basharía, a la inconsciencia, tiene graves consecuencias:

(133) Y sabe que tu Señor es en Sí Mismo Suficiente, Poseedor de la rahmah. Si esa es Su voluntad, os exterminará de la faz de la Tierra y hará que os sucedan otros siguiendo Su plan, del mismo modo que os originó de la descendencia de otra gente.
Sura 6 – al An’am

Esta aleya tiene un amplio significado. Abarca el periodo cuando a los bashar les sucedieron los insan, y también los cambios de centro –de Bakkah a Misr, de Misr a Babilonia y de Babilonia a Makkah (ver artículo XX). Cada centro significaba que otra gente heredaba la profecía –el Kitab, la Hikmah y el Furqan, y a ellos llegaban los Profetas y Mensajeros. Las siguientes aleyas aún son más específicas a este respecto:

(19) ¿Acaso no ves que Allah ha creado los Cielos y la Tierra de la mejor manera posible? Si esa es Su voluntad, os suprimirá y traerá a otras criaturas.
Sura 14 – Ibrahim
(16) Si es esa Su voluntad, os hará desaparecer y traerá nuevas criaturas.
(17) Eso no es imposible para Allah.
Sura 35 – Fatir

El término utilizado en ambas suras es jalq خَلْق del verbo jalaqa خَلَقَ y significa –criatura o creación en el sentido de “conjunto de todas las criaturas”. Quizás aquí el significado de “traer” otras criaturas se refiera a que podría llevarse a cabo otra alteración genética como la que se produjo en los bashar. Esta vez se trataría de una actualización del insan que lo transformaría en una criatura con la consciencia y la memoria activadas. No sabemos qué hará Allah el Altísimo con sus criaturas, pero claramente se trata de una advertencia. La finalidad del hombre en dunia no es otra que la de adorar a su Señor (ver apéndice G, apartado IV). Por lo tanto, si abandonamos la razón de nuestra existencia, parece claro que nuestro destino final sea la aniquilación.

En el mapa 1 podemos apreciar, enmarcado en azul turquesa, el primer centro, los primeros asentamientos bashar y área, al mismo tiempo, de su actualización. En el recuadro rojo vemos la inmediata expansión y asentamientos bashar e insan. Entre ambos recuadros tenemos otro menor en amarillo que marca la confluencia de los dos mares y un pequeño territorio que va a jugar un importantísimo papel en la historia posterior a la actualización del bashar y, sobre todo, a la del tufan de Nuh (ver artículo XX y apéndices F, G y H). La geografía de esta zona, como puede verse en el mapa 2, ha cambiado drásticamente con el transcurso del tiempo. En este mapa vemos una Arabia, Yemen incluido, atravesado de oeste a este por una infinidad de ríos que van serpenteando las grandes cadenas de montañas que recorren toda la cornisa oeste y ocupan una buena zona de la parte continental del Yemen.

MAPA 1

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Habría al mismo tiempo que remarcar dos características fundamentales que encontramos en la parte oeste de Arabia y muy especialmente en la zona enmarcada en el mapa 1 –una vegetación exuberante sobre un terreno volcánico. Todo ello significa interminables cadenas de montañas, calderas, lagos y fuentes por las que fluyen las aguas subterráneas que recorren Arabia y buena parte de África oriental –el paraíso terrenal. Sin duda, una región privilegiada y muy apta para llevar a cabo la actualización del bashar cuyo producto final será el insan.

Es difícil determinar el lugar exacto en el que se produjo dicha actualización, la primera manipulación genética. Muy probablemente tuviera lugar en algunas cuevas del conjunto montañoso Sarat al Yemen en la parte sur de la cordillera Sarawat (ver mapa 3). Quizás el lugar elegido fuera el propio Adn, no muy lejos de la confluencia de los dos “mares” (el Océano Índico y el Mar Rojo).

En el mapa 1 podemos apreciar la tremenda cercanía entre las dos masas continentales –Arabia y África. Sin embargo, esta cercanía, obviamente, es aproximada. Es muy probable que hace 50.000 años el estrecho Bab al Mandeb no existiera, quedando el actual Mar Rojo como una enorme caldera con infinidad de conos o montículos que más tarde, una vez inundada (ver apéndice F), formarían islas. Otra probabilidad sería que siguiera existiendo Bab al Mandeb pero más estrecho aún que como se representa en el mapa 1. En ambos casos, habría un paso seguro entre la esquina más suroccidental de Yemen y la costa del actual Yibuti (Djibouti). Un cruce que más tarde les permitirá a Musa y a los Banu Isra-il pasar de un continente a otro y escapar de los hombres de Firaun (ver artículo XX).

MAPA 2

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MAPA 3

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A pesar del cambio climático y geológico que ha sufrido toda la Tierra en el transcurso de su historia, todavía en el siglo XIX los viajeros e investigadores que llegaban a Yemen, a lo que ellos mismos llamaban la “Arabia Felix”, se encontraban con parajes inauditos, vergeles en lo alto de ciertas montañas y claras huellas de que toda esa zona había sido cubierta en algún tiempo lejano por ríos y bosques de exuberante riqueza. No podía haber un lugar más propicio en toda la Tierra para llevar a cabo la actualización del bashar.

La primera fase consistió en advertir a los yin y a los malaikah, primeras entidades junto con los bashar que habitaban la Tierra, de la producción de un nuevo bashar al que deberían apoyar y servir en todo aquello que fuera necesario para el buen desarrollo de lo que podríamos llamar “el proyecto insan”.

La primera entidad en habitar la Tierra fueron los malaikah asignados a este primer cielo o universo –dunia. Después hay indicaciones en el Qur-an de que fueran los bashar la siguiente entidad que viese la luz antes que los yin. No obstante, las siguientes aleyas parecen contradecir esta idea:

(26) Hemos creado al hombre –insan– a partir de un molde de arcilla seca
extraída de una masa de lodo.
(27) Ya antes habíamos creado a los yin de un fuego del samum.
(28) Y cuando tu Señor dijo a los malaikah: “Voy a crear a un humano –bashar– a partir de un molde de arcilla seca extraída de una masa de lodo.
(29) Cuando lo haya preparado y haya insuflado dentro de eso Mi Ruh,
servidle y apoyadle en todo aquello que se os ordene.
Sura 15 – al Hiyr

Las aleyas 26 y 27 nos informan de que el insan –no el bashar– fue creado después de los yin. Sin embargo, aquí se hace referencia al proceso completo basharinsan. En la aleya 26 como en la aleya 7 de la sura 32 que ya hemos mencionado antes (comenzó la creación del hombre del barro) se habla del principio, y el principio siempre es el bashar y el barro. Este proceso se explica y desarrolla en las aleyas que van a continuación. En la 28 se nos informa de cómo fue esa creación desde el principio y se especifica quién es ese insan que ha sido creado de arcilla seca –un bashar a partir de un molde de arcilla seca. En la aleya 29 se habla de su actualización –cuando haya sido preparado y se le haya insuflado el Ruh de Allah en “eso”, en la abertura de las mujeres bashar que hayan sido elegidas, servidle y apoyadle.

Sin embargo, en el siguiente texto coránico se menciona la creación del insan (en tanto que bashar, en el comienzo de su creación) antes que la de los yin:

(14) Creó al hombre –insan– de barro seco cual terracota,
(15) y a los yin los creó de un fuego sin humo.
Sura 55 – ar Rahman

En la aleya 14 vemos de nuevo el proceso completo –lo que se creó de barro seco no fue el insan, sino su comienzo, el bashar. En este sentido, si consideramos estas dos aleyas según un orden cronológico, entonces parece estar claro que el bashar fue la segunda entidad, después de los malaikah, en habitar la Tierra (ver esquema 23).

No obstante, cualquiera que haya sido el caso, lo que sí es incontestable es el hecho de que tanto los malaikah como los yin estaban familiarizados con los bashar y su forma de vida, y de ninguna manera estaban dispuestos a servirles. Más aún, no entendían por qué Allah el Altísimo había decidido crear otro bashar que substituyera a aquel. Después de los argumentos que reciben en favor del proyecto insan, los malaikah aceptan servir y apoyar a esta nueva criatura, pero no así Iblis, que era de los yin:

(10) Os hemos dado preeminencia en la Tierra y facilitado el sustento.
¡Qué poco es lo que agradecéis!
(11) Os hemos producido de lo que habíamos creado antes. Luego dijimos a los malaikah: “¡Servid a Adam!” Todos estuvieron de acuerdo, excepto Iblis que no aceptó someterse.
Sura 7 – al ‘Araf

En este texto coránico se nos informa de varias noticias. La primera es que la orden de servir y apoyar el proyecto insan fue dirigida tanto a los malaikah asignados a dunia como a los yin, ya que ambas entidades conocían bien la Tierra y tenían muchos más poderes que los que se le iban a conferir a los hombres. Sin embargo, en todas las aleyas en las que se menciona este suceso se habla de los malaikah y no se menciona a los yin. Esto forma parte del estilo coránico –se menciona el todo por la parte y se añade una indicación de ese todo (ver artículo I, apartado 8). En este caso, sólo se menciona a los malaikah (una parte) con la que se nombra al todo (los malaikah y los yin) y se da una indicación de ese todo (Iblis era de los yin).

La segunda noticia se refiere al hecho de que el insan no ha sido creado de una célula madre activada por partenogénesis, sino a partir de mujeres bashar, en cuyas aberturas se ha insuflado el Ruh de Allah, como más tarde será el caso de Isa, hijo de Mariam. Reproducimos a continuación en árabe la primera parte de la aleya 11:

وَلَقَدْ خَلَقْنَاكُمْ ثُمَّ صَوَّرْنَاكُمْ

La traducción literal sería –os creamos y después os dimos forma. Parece que nuestra traducción es extremadamente libre y no se ajusta al significado literal que da la aleya. Veamos si realmente es así. Primero se afirma que “os creamos”, jalaqna, y después se dice “os dimos forma”, saw-warna, después de haber sido creados (¿Sin forma?). Sin embargo, aquí se está haciendo referencia a nuestra primera creación, la del bashar. Mas esta creación no se terminó con la entidad bashar, sino con la entidad insan. El insan es la forma definitiva del bashar, no sólo física, sino en todos los sentidos de la palabra –se completó y embelleció al bashar. Esta es la idea que expresa nuestra traducción –no es literal, pero se ajusta al sentido de la aleya.

La tercera noticia es que Iblis era de los yin y no aceptó llevar a cabo la tarea que se le encomendaba. Lo más probable es que ya desde el principio una buena parte de los yin se hubiera aliado con Iblis, su emir, su imam, su dirigente, de la misma forma que Adam lo era de los insan. El argumento de Iblis conlleva una dura condena a la filosofía:

(12) Dijo: “¿Qué te impide servirle, habiéndotelo ordenado?” Iblis replicó: “Yo soy superior a él. A mí me creaste de fuego, mientras que a él lo has creado de barro.”
Sura 7 – al ‘Araf

De esta forma, Iblis es el primero en utilizar el silogismo, demostrando que es una mala forma de entender la lógica. El silogismo, como en el caso de Iblis, parte de premisas cuya veracidad en muchos casos es subjetiva y, por lo tanto, pueden ser falsas, sustentando de esa forma el silogismo sobre una base errónea. Iblis parte del supuesto de que el fuego es superior al barro, pero en muchos aspectos no lo es, y ello le lleva a una conclusión falsa y a la perdición eterna. El propio concepto de superioridad es subjetivo –dependerá de nuestra escala de valores el considerar que algo sea superior al resto del conjunto (ver artículo VIII).

Con el compromiso por parte de los malaikah y de una parte de los yin de servir, enseñar y proteger a Adam y a su grupo de insan, se da comienzo al proceso de actualización –comienza la era insánica.

(35) Dijimos: “¡Adam! Habita tú y tu grupo en el Jardín y comed de lo que hay en él a vuestro antojo, pero no os acerquéis a este árbol, pues seríais de los transgresores.”
Sura 2 – al Baqarah

Adam y su grupo no han nacido en el Jardín, entran en él, vienen de fuera. Han llegado de otro lugar, del lugar en el que las mujeres bashar que han actuado como sus madres han sido fecundadas por el Ruh de Allah. Como en el caso de Isa, estos nuevos bashar, estos insan, necesitan de los cuidados de la madre. Nada cambia en la sunnah de Allah. Todas las criaturas nacen de la misma forma –la primera generación, por partenogénesis (se activa la semilla, el óvulo, sin participación masculina, pues todavía no hay hombres), y las siguientes por reproducción sexual (de la mezcla de los líquidos masculinos y femeninos). En dos ocasiones, no obstante, se volvió al sistema partenogenético –los insan e Isa– ya que en ambos casos hacía falta un cambio genético importante que sólo el Ruh de Allah podía realizar.

Los que entran en el Jardín son niños, los primeros de la historia. No son como los niños de hoy –irresponsables, tiránicos, consentidos, rodeados de artilugios electrónicos. Han nacido en plena naturaleza, siguiendo sus ciclos. Han contemplado cómo la noche cubre al día y el día a la noche. Han visto nadar a la Luna en el cielo, recorrer un arco de este a oeste. Se han maravillado al observar cómo crece el día y aparece el sol con su incandescencia. Han contemplado las estrellas titilar en la oscuridad de la noche. Son altos y fuertes, y llevan en su corazón la semilla del poder, la irreductible voluntad de poder –ya no son bashar, son los nuevos insan a los que la consciencia y el lenguaje conceptual han elevado por encima del resto de las criaturas (ver artículo XIV, apartado A).

Mas a pesar de todo, son niños todavía carentes de consciencia sexual. Van desnudos por el Jardín sin notar su desnudez:

(117) Dijimos: “¡Adam! Realmente ese es un enemigo para ti y para tu grupo. Si llegara a sacaros del Jardín, sabríais lo que es la fatiga y la aflicción.
(118) Ten por seguro que no padecerás en él hambre ni percibirás tu desnudez.
Sura 20 – Ta Ha

En esta situación, de qué le serviría a Adam tener una esposa. Es la misma aberración que plantean los cristianos en lo referente al supuesto marido de Mariam, José el carpintero. Sin duda que la madre de Isa era una joven deliciosa, no sólo físicamente, sino también por su carácter, por su nobleza espiritual. En cambio, José debe desposarla y vivir con ella sin tocarla, sin tener relaciones sexuales con ella. Esa no es la sunnah de Allah. El Altísimo nunca ordenaría algo que fuera contra los principios mismos de Su creación. Por ello, Mariam no se casa con ningún hombre –ha concebido por obra del Ruh de Allah, del Ruh al-Qudus. El caso de Adam es similar al de Isa en muchos aspectos, también en éste.

Ya hemos analizado en este mismo artículo la palabra sauyah, que significa primeramente igual que, lo mismo que, grupo en el que todos sus miembros tienen similares características y, por extensión, también significa esposa.

Los niños insan viven en el Jardín, en algún lugar dentro del recuadro azul turquesa que vemos en el mapa 1. Un lugar paradisiaco con agua por doquier, árboles frutales, frutos silvestres y un microclima regulador de la temperatura y de las lluvias. No debemos olvidar que en ese Jardín están los malaikah y algunos de los yin, sirviendo y cuidando a los insan –no están solos. Todo está a su alcance. No tienen que labrar la tierra ni construir casas. Sin embargo, hay algo que se les ha prohibido, un árbol, al que no deben ni siquiera acercarse. Es el árbol que podemos llamar de la historia, el árbol cuyo fruto activará ciertos elementos del cuerpo y de la psiquis que llevarán a esos niños a la adolescencia y a la madurez. Se despertará en ellos no solamente el deseo sexual, sino también una clara percepción del bien y del mal, la cual a su vez producirá en ellos el arrepentimiento, el sentimiento de culpabilidad y de auto reproche.

Pero antes de comer del árbol esos niños tienen que enfrentarse a la tentación, al susurro externo que más tarde se interiorizará en el qarin (ver artículo XII).

(19) Y tú, Adam, habita con tu grupo en el Jardín y comed de donde queráis, pero no os acerquéis a este árbol, pues os perderíais víctimas de vuestra rebeldía.
(20) Mas el shaytan les susurró hasta que fueron conscientes de sus vergüenzas. Dijo: “La única razón de que vuestro Señor os haya prohibido este árbol es evitar que seáis malaikah
o que alcancéis la inmortalidad.”
Sura 7 – al ‘Araf
(120) Pero le susurró el shaytan y le dijo: “¡Adam! ¿Quieres que te indique el árbol de la inmortalidad y de un dominio que no se extinguirá jamás?”
(121) Y comieron de él. Entonces fueron conscientes de sus vergüenzas y comenzaron a coser hojas del Jardín para cubrírselas.
Sura 20 – Ta Ha

¿Por qué comen el fruto del árbol prohibido cuando su Señor les había advertido que no lo hicieran? Entre muchas de las cualidades con las que Allah el Altísimo ha vestido al insan hay una característica que va a jugar un papel fundamental, ya desde el mismo comienzo de su existencia, a la hora de explicar su negligencia, su carácter olvidadizo, su dejadez espiritual y la continua traición a los pactos a los que, pueblo tras pueblo, se irá comprometiendo –la pusilanimidad:

(115) Ya antes habíamos hecho un pacto con Adam, pero se olvidó
y no encontramos en él determinación.
Sura 20 – Ta Ha

Si bien la secuencia del Jardín indica desobediencia por parte del insan, un claro acto de rebeldía, y parece que el suceso es contrario a la voluntad de su Señor, la realidad es que “deben comer” del árbol. Aunque el escenario hubiese sido literalmente como lo describe el Qur-an, aun admitiendo este supuesto, no dejaría de ser una alegoría.

Antes hemos llamado al árbol prohibido “árbol de la historia”, y nos parece acertada esta definición, ya que únicamente los hombres pueden hacer historia –no los niños. Pero ser hombre indica poder reproducirse, conquistar una hembra, ofrecerle seguridad, alimentos, vestidos, cobijo, a ella y a los hijos que nacerán de ella. Para conseguir esos fines se pondrá en movimiento la organización social y los mecanismos de poder. Habrá lucha, envidia, ambición. No debemos olvidar que el insan es un bashar actualizado. Permanecen en su genética muchos de los elementos propios de los bashar, aunque sea de forma mitigada.

Esos niños deberán comer del fruto del árbol de la historia, deberán salir del Jardín, de ese lugar protegido y paradisiaco, para comenzar “la historia”, la única posible –la de los insan.

En el mapa 1 vemos la expansión de los insan hacia las zonas colindantes ocupando un área cada vez mayor. En esa expansión se encontrarán con los bashar, dando lugar al siguiente escenario:

map4

1) Una parte de los bashar serán desplazados por el paulatino avance de los insan. Muchos de ellos desaparecerán y otros se irán alejando de sus asentamientos hacia lugares cada vez más inhóspitos.

2) Grupos de insan se mezclarán con grupos de bashar modificando su estructura genética hacia un nuevo tipo insanbashar. Dependiendo de la frecuencia con la que se realice esa relación, la parte insan irá tomando cada vez mayor preeminencia sobre la parte bashar.

3) Habrá grupos de insan que no se mezclarán con los grupos bashar. De estos grupos surgirán las líneas proféticas.

La configuración geográfica de Arabia, Yemen incluido, y de la parte oriental de África, era muy diferente en el tiempo de los primeros insan a lo que es ahora. En el mapa 1 vemos la línea costera, tal y como es hoy, bordeando el Mar Rojo en su parte arábiga y africana, y cómo era hace 55.000 años (55ka) –momento en el que nos parece que pudo haber empezado la era insánica. Hay un estrechamiento notorio entre ambas orillas, y ello de forma aproximada –pudo haber sido mucho mayor, pudieron haber estado juntas ambas masas continentales. Incluso cabe la posibilidad de que el Mar Rojo en su origen fuese una caldera volcánica con una superficie mucho menor de la actual y que debido a los movimientos tectónicos se fuera abriendo una grieta en su extremo sur por la que entrara el agua oceánica hasta cubrir toda la caldera. En este tipo de depresiones geológicas producidas por el desplome de la montaña volcánica suelen producirse conos que al llenarse la caldera de agua forman islas, como ocurre en el Mar Rojo (ver apéndice F).

Repasemos ahora las fases a través de las cuales los insan han entrado en el Jardín, han vivido en él durante un tiempo y, finalmente, han sido expulsados.

Los insan no han sido creados directamente del barro. La primera generación, la de Adam y su grupo, su sawyah, fueron producidos del óvulo de una mujer bashar fecundado por el Ruh de Allah. Las siguientes generaciones surgirán siguiendo la reproducción sexual –una célula femenina fecundada por una célula masculina. La primera generación de insan, una vez alcanzada cierta autonomía, entra en el Jardín con el vestido de la inocencia que cubre la noción de sexo en los niños:

(27) ¡Banu Adam! Que no os induzca el shaytan a la rebelión como ya lo hizo con vuestros padres sacándoles del Jardín y despojándoles de su vestimenta
para que fueran conscientes de sus partes pudendas.
Sura 7 – al ‘Araf

Una vez en el Jardín se les muestra el único árbol del que no pueden comer ni acercarse a él como medida preventiva, pero ya antes ha habido un elemento disonante dentro de la armonía general que prevalece en el proyecto insan –Iblis. Era de los yin y se ha negado a servir a Adam y a su grupo. Al mismo tiempo, ha hecho un pacto con Allah el Altísimo para que le permita corromper y desviar al insan del camino de rectitud. El Todopoderoso ha aceptado y, en ese mismo instante, desaparece Iblis como tal y se interioriza en el hombre en tanto que shaytan.

El término shaytan شيطان puede derivar de shata شاطَ en sus dos formas shawata شوط y shayata y شيط. En el primer caso significa correr hacia un objetivo, y si lo hacemos derivar de la segunda forma, significa arder de ira, quemarse, ser nulo, carecer de toda importancia. No obstante, la mayoría de los gramáticos árabes lo hacen derivar de shatana شطن en cuyo caso significa alejarse, estar en un lugar remoto o adentrarse en un lugar profundo, en la nafs del hombre o en la tierra (probablemente shaytan sea la bestia que saldrá de la tierra al final de los tiempos y hablará). Cualquiera de los tres verbos que hemos mencionado define perfectamente a la entidad shaytan. Mas si los relacionamos entre sí, tendremos el significado completo –se trata de una entidad que llevada por la rebeldía se aleja de la misericordia de Allah el Altísimo y corre, abrasada de ira, hacia lo que ahora es el objetivo de su existencia –perder al hombre.

A partir de ahora, ya no se mencionará más el nombre Iblis. Será shaytan y su tribu quienes hagan el trabajo (ver artículo XII):

(27) ¡Banu Adam! Que no os induzca el shaytan a la rebelión como ya lo hizo con vuestros padres sacándoles del jardín y despojándoles de su vestimenta para que fueran conscientes
de sus partes pudendas. Él y los de su tribu os ven desde donde vosotros no los veis.
Hemos hecho a los shayatin aliados de los encubridores.
Sura 7 – al ‘Araf

Iblis se introduce en lo más profundo de la propia estructura de la nafs del hombre en su forma de qarin, de susurro, de diálogo interior, pero también actúa desde fuera del hombre a través de los encubridores que son aliados de los shayatin (plural de shaytan).

El engaño de Iblis en su forma de shaytan va a ser uno de los elementos fundamentales del juego existencial. Como ya hemos dicho antes, tuvo que ocurrir de esta forma para que la existencia sea para el hombre un campo de pruebas, un continuo examen cuya superación le permita entrar de nuevo en el Jardín, pero esta vez con plena consciencia y sin elementos venenosos que perturben su dicha eterna.

ARTÍCULO XVI – EDUCACION DE LA FITRAH

art16

La razón de que el hombre necesite años para valerse por sí mismo, mientras que los animales a las pocas horas o días de nacer ya se mueven, comen y se relacionan con el mundo exterior, se debe al hecho de que la fitrah del ser humano necesita llevar a cabo un proceso educativo, de forma que todos sus elementos se vayan transformando a medida que el individuo va creciendo y necesitando que las características propias de la fitrah se adecuen a su nueva realidad.

En la fitrah del niño hay elementos que derivarán en aspectos negativos si no van cambiando con la edad. Por ejemplo, el niño necesita ser extremadamente egoísta como un medio de sobrevivir. Si un bebé sintiera compasión por su madre, lo más probable es que muriese de inanición. Muy al contrario, si tiene hambre, llora hasta que la madre, por muy cansada que esté, le dé de comer, a cualquier hora del día o de la noche. Si tiene sueño, hay que ponerle a dormir, sin que le importe lo ocupada que esté su madre. Y de la misma forma exigirá que se le cambien los pañales. Sin embargo, este egoísmo, esta tiránica actitud que en un bebé es comprensible y necesaria, se convierte en algo altamente negativo en un adolescente o en un adulto. Para que esto no ocurra, la fitrah del bebé deberá educarse de forma que ese egoísmo se vaya transformando en agradecimiento y generosidad –a través del servicio y de recordarle lo que sus padres han hecho por él. Incluso siendo niño, deberá entender el sacrificio que han hecho sus progenitores para que él haya podido vivir en condiciones óptimas. Al mismo tiempo, la mejor manera de mostrar agradecimiento hacia sus padres es sirviéndoles en todo lo que le sea posible según la edad y condiciones en las que se encuentre.

Sin esta educación, la fitrah no cumplirá debidamente su función de guía interior ni podrá expresar sus mejores características.

Cuando alcanzamos la adolescencia, se desarrolla en nosotros una irresistible atracción por el sexo contrario. Esta pulsión, una de las más fuertes en el ser humano, nos llevará a la promiscuidad sexual si no hay una educación apropiada. Querremos satisfacerla de cualquier manera y a cualquier precio. En consecuencia, aparecerán el adulterio, la fornicación, la prostitución y las obsesiones sexuales. Esta pulsión es buena y necesaria para la procreación y el desarrollo social a través de la familia. Sin embargo, si no hay una educación adecuada, se transformará en algo negativo, incontrolable y pernicioso en nuestro crecimiento psicológico. Aparte de eso, la pulsión sexual no educada acarrea graves trastornos físicos –enfermedades venéreas, por ejemplo, la más terrible de las cuales está siendo el SIDA.

Tradicionalmente en el cristianismo, en todas sus formas, así como en el budismo, ha habido una actitud de rechazo hacia la sexualidad, hasta el punto de promover el monacato, y ello por no entender que forma parte fundamental de la fitrah humana, pero que sin una educación correcta puede derivar en vicio y convertirse en una pulsión negativa. No está, pues, el problema en la sexualidad en sí, sino en su desarrollo sin una educación que establezca claramente los límites de su ámbito y utilización.

El cambio de valores que ha sufrido el mundo promovido por occidente es una clara muestra de ello. El término “límites” ha pasado a significar “intransigencia”, “represión”, “fascismo”, “atentado contra los derechos humanos” y otros muchos conceptos que forman parte de la pléyade de lo indeseable. La prueba de que un país, un grupo o un individuo es realmente libre reside en la manifestación de una sexualidad sin “límites”, sin prohibiciones. La ruptura de la frontera que separaba el vicio de la virtud nos ha conducido a una sociedad en la que la homosexualidad y la fornicación son símbolos de progreso y de libertad.

Tenemos otro ejemplo de la necesidad de educar la fitrah en el sentimiento incondicional de adhesión a la tribu. Este sentimiento forma parte de la fitrah y durante los primeros años hasta alcanzar la madurez psicológica es el mejor sistema de protección para el individuo.

El vínculo tribal (ver esquema 5) que se establece al poco de nacer nos permite ir adquiriendo la forma de vida y la creencia de nuestra tribu o comunidad. Adquirimos una cosmogonía completa, y ello nos confiere seguridad, identidad y comprensión. Tenemos una respuesta para cada pregunta, y nos enfrentamos a los misterios de la existencia con firmeza y con una clara visión. Nada, en realidad, nos inquieta, pues todo a nuestro alrededor es comprensible o forma parte del aspecto oculto de la creación.

Nos sentimos protegidos. De una forma u otra la comida llegará a nuestro hogar, la ropa y los materiales que necesitemos. Siempre tendremos un techo bajo el que guarecernos.

Durante la niñez, la familia constituye un lazo inquebrantable de protección, de amor y de asimilación, a través de un programa educativo natural, espontáneo.

La religación tribal nos confiere un gran equilibrio y normalidad psicológicos –no hay ansiedad ni angustia, ni hay miedo. No estamos solos y tenemos una clara percepción de que podemos contar con la ayuda de todos los miembros de la tribu. Nos sentimos fuertes, aunque individualmente seamos débiles. Sabemos que todos se preocupan de todos.

Hoy, sin embargo, este sentimiento es casi inexistente en la mayoría de las sociedades, especialmente en las occidentales. Una mala comprensión de la fitrah y del proceso educativo por el que debe pasar es una de las causas del desastre social en el que vivimos. Ya no hay normalidad psicológica porque los niños crecen con una sensación de abandono, de soledad e incluso de rechazo –los hijos son un estorbo, nos exigen una vida disciplinada y nos impiden vivir siguiendo nuestros deseos. Vemos que se ha producido en esa actitud una colisión de dos elementos de la fitrah no educados –la necesidad de seguridad y protección vs la necesidad de independencia. Ambos son legítimos si se desarrollan en el tiempo y forma adecuados.

En efecto, después de unos años de gregarismo, necesario para desarrollar sentimientos que les son propios a las comunidades humanas, el hombre debe independizarse de la familia y de la tribu, ya que en esa cosmogonía tribal hay aspectos venenosos que enturbian nuestra visión de la realidad. Debemos pasar, siguiendo el proceso educativo de la fitrah, del gregarismo tribal a la independencia que nos confiere la investigación, la relectura de los valores y creencias de la tribu, adoptando los que realmente se corresponden con la cosmogonía tribal, y rechazando los que han sido alterados o falsificados por intereses de grupos o de individuos de la tribu.

Si este proceso educativo de la fitrah se lleva a cabo de la forma adecuada, siguiendo las fases que hemos indicado, los elementos gregarios y las pulsiones de independencia y elección resultarán altamente positivos.

Otro aspecto no menos importante en este proceso educativo es el de diferenciar entre la fitrah y la idiosincrasia. Esta diferencia tiene una gran importancia, ya que va a ser uno de los indicativos del método educativo a seguir.

Toda entidad viva es una nafs que se manifiesta en un soporte, en un cuerpo (ver artículos IV y V, y esquema 3) y, por lo tanto, todas las nafs participan de una estructura común –un escarabajo tiene cabeza, tronco y extremidades; tiene vista y detectores; se relaciona con su entorno, se alimenta, respira y se reproduce. Lo mismo que un elefante y que un ser humano. Sin embargo, podemos rápidamente apreciar la diferencia entre un escarabajo y un elefante. Más aún, podemos detectar, tras una cuidadosa observación, que hay diferencias entre los propios escarabajos, como hay diferencias entre los elefantes y los humanos entre sí. Esta diferenciación de especies y de individuos dentro de una misma especie es lo que llamamos idiosincrasia. Así pues, podemos definir este término diciendo que idiosincrasia es la forma particular en la que se expresa la fitrah en las diferentes especies y en los diferentes individuos de cada especie.

Allah el Altísimo no ha repetido nada en su creación –cada gota de agua, cada átomo, cada célula, cada huella dactilar es diferente. Y ello porque repetir indica inconsciencia. Cuando una empresa de automoción fabrica una pieza de motor, lo hace a través de un molde que coloca en una máquina, y ésta la reproduce tantas veces como sea necesario. Sin embargo, el ingeniero que ha diseñado el molde ha perdido la relación con las piezas que ha mandado fabricar. No así Allah Todopoderoso, el mejor de los creadores, Quien ha puesto en cada partícula de Su creación el sello de Su poder y de Sus atributos. Incluso en las moléculas inorgánicas está inscrita la huella de Su “mano”. Esa es la razón de que nos sintamos conectados a toda la creación. Cuando caminamos por lugares donde la naturaleza no ha sido dañada por la voracidad humana, sentimos que cada elemento del paisaje que se abre majestuoso ante nuestros ojos está, de alguna manera, vivo y tiene su propia “personalidad”. Cada montaña, cada río, cada selva… tiene su particular forma de existir y produce en nosotros sensaciones muy diferentes.  De la misma forma, cuando aplicamos esta ley a las entidades vivas, podemos decir que cada una de ellas tiene su propia idiosincrasia.

Este hecho transcendental tiene, como es de suponer, importantes consecuencias a la hora de diseñar una estrategia educativa –cada individuo humano es igual a otro en su nafs, pero distinto en su idiosincrasia, y esa diferencia debe contemplarse en el método educativo. Hay aspectos comunes de los que participan todos los seres humanos –fitrah– y aspectos específicos que los diferencian entre sí –idiosincrasia (ver artículo XV).

Cada ser humano es una obra única de Allah y debemos relacionarnos con todos ellos teniendo en cuenta este hecho. De lo contrario, nuestra relación estaría basada en la reproducción automática, en la inconsciencia, en no entender que cada nafs tiene su propia idiosincrasia. Los nefastos resultados que derivan de esta actitud los vemos reflejados cada día en las sociedades occidentales y en todas aquellas que siguen sus mismos métodos educativos.

ARTÍCULO XV – FUNCIONAMIENTO DE LA CREACION

art15

Allah el Altísimo puede generar una infinitud de creaciones, ya que en Él se encuentran en estado potencial todas las posibilidades. En numerosas aleyas el Qur-an nos recuerda este hecho:

(68) ¿Os habéis fijado en el agua que bebéis? (69) ¿Sois vosotros los que hacéis que caiga de las nubes o somos Nosotros los que la hacemos caer? (70) De haberlo querido,
la habríamos hecho salobre. Aun así, no agradecéis.
Sura 56 – al Waqiah
(78) Es Él Quien os ha dado el oído, la vista y el fuad. Que poco es lo que agradecéis.
Sura 23 – al Muminun

En ambos casos nuestra creación habría sido muy diferente a lo que es. El 95% de nuestro tiempo y de nuestra energía los habríamos tenido que emplear en buscar o producir agua potable. No más atractiva habría sido una creación en la que los seres humanos carecieran de las facultades de audición y vista.

El hecho de que ambas aleyas acaben mencionando nuestra ingratitud al respecto, es una clara indicación de que podía haber sido así. Esa configuración, sin embargo, habría carecido de toda rahmah. Habría sido una creación sin tiempo para observar, analizar y reflexionar; una creación sin tiempo para adorar a nuestro Señor, sin razón para agradecerle sus dones. Habría sido una creación de supervivencia; una indicación de que quizás el Creador no habría querido otra cosa que divertirse a nuestra costa:

(27) No hemos creado el Cielo y la Tierra ni lo que entre ambos hay en vano. Eso es lo que piensan los encubridores. ¡Ay de los encubridores por el fuego que se han ganado!
Sura 38 – Sad
(38) No hemos creado los Cielos y la Tierra y lo que entre ambos hay
descuidadamente y sin finalidad alguna.
Sura 44 – ad Dujan

Muy al contrario, Allah Todopoderoso es el Wadud, el que se relaciona amorosamente con Sus siervos rectamente guiados. Esta idea está claramente expresada en otro de los significados del término wadudla yegua que pone todo su esfuerzo en correr. En este mismo sentido, Allah ha hecho que Su creación sea un constante motivo de agradecimiento por parte de Sus siervos creyentes. Lo ha hecho todo para que Le amemos.

(90) Mas pedid perdón a vuestro Señor y volveos a Él arrepentidos, pues en verdad
que mi Señor es el Compasivo, el que Mira con Aprobación a Sus Siervos Rectamente Guiados.” –al Wadud.”
Sura 11 – Hud

Mas Allah el Altísimo no es sólo Wadud o Wah-hab (el dador incansable) o Karim (noble y generoso) o Rahim (compasivo), también es Aziz (poderoso) y Qahar (se impone irresistiblemente) y Mutakabir (está por encima de todos)… y muchos más atributos que juntos y dentro de una proporción óptima conforman la Nafs de Allah.

Como en toda miscelánea, lo que le confiere su verdadera cualidad es la proporción, lo más difícil de equilibrar. Esos atributos divinos y sus ausencias generaran, a su vez, las nafs humanas (ver esquema 3).

Cuando en un individuo no hay generosidad, se manifiesta su ausencia –la avaricia, la tacañería o la cicatería. Es decir, cada atributo divino que no se materialice en un insan, dará lugar a su ausencia, ya que no puede haber vacíos –si no hay nobleza (atributo propiamente dicho), habrá mezquindad (ausencia de nobleza).

Allah el Altísimo ha hecho que todas las nafs sean distintas entre sí al conferir a cada una de ellas una combinación diferente de atributos y ausencias –las ausencias estarán presentes en una proporción inversa a la de los atributos: un 70% de ternura generará automáticamente un 30% de dureza e insensibilidad.

El hecho de que las nafs humanas sean reflejo o manifestación de la Nafs divina hace que podamos entender la “personalidad” de Allah, a pesar de que nos resulte imposible aprehenderla en su totalidad –hay atributos divinos que ni siquiera pueden manifestarse en la nafs del hombre: Podemos ser karim (nobles, generosos), pero no podemos ser wahab (no podemos dar incesantemente y que no disminuya en nada nuestra riqueza ni sintamos miedo de perderla).

Por lo tanto, cada nafs se diferencia de las otras en la distinta combinación de atributos y ausencias, mas no en la consciencia que es la misma para todas, ya que no está sujeta a ningún atributo ni a ninguna ausencia. La consciencia siempre es divina, objetiva y luminosa.

Así mismo, el soporte de las nafs, el cuerpo, será diferente en cada una de ellas, formando una unidad psicosomática en la que la psiquis, o conjunto de capacidades cognoscitivas, actuará en el cuerpo de la misma forma que éste actuará en aquella.

Hay, pues, una finalidad, un objetivo, un proyecto y, por lo tanto, un sistema. Y ese sistema, al menos desde el punto de vista humano, pudo haberse establecido siguiendo dos métodos distintos –el de la varita mágica o el de causa-efecto. El método de la varita mágica habría originado criaturas inactivas, sin sociedades, sin relaciones, ya que todo lo que necesitasen se materializaría “por arte de magia”. Si analizamos cuidadosamente este método, caeremos en la cuenta de que la creación que resultase de él no sería un examen, una prueba para decidir nuestro destino en Ajirah. Incluso la misma idea de un resurgimiento post-mortem no tendría demasiado sentido.

Afortunadamente, el método elegido por Allah Todopoderoso ha sido el de causa-efecto; es decir, el de que tiene que haber una causa tangible o deducible para que se produzca un efecto. Y en el caso de no encontrar ninguna causa para que se haya originado un fenómeno determinado, concluiremos que será el producto de la casualidad. Por otra parte, esta sucesión ininterrumpida de causas y efectos es la que hace, entre otros factores, que tengamos la sensación de elegir, ya que el último efecto rastreable está tan lejos de nosotros que de alguna manera ha dejado de preocuparnos no encontrar su causa (ver artículos XIII y XVII).

A este punto límite llegamos en cualquier campo en el que nos adentremos. Un claro ejemplo de ello lo tenemos en las teorías sobre el origen del universo. En cualquiera de ellas que elijamos como la más verosímil encontraremos ese efecto límite imposible de traspasar –¿cómo a partir de una situación de no tiempo y no espacio surgió esa singularidad, ese punto minúsculo de enorme densidad del que se supone que se originó el universo? Obviamente, necesitamos una causa para ese efecto. Sin embargo, nos resulta tan lejano ese primer instante de la creación, que nos mostramos extremadamente condescendientes con el hecho de no saber, en realidad, cuál fue la causa que dio origen al universo. Lo mismo ocurre con el efecto- vida. No conocemos la causa que lo ha originado –en cualquier elemento del universo que sometamos a un estricto análisis no encontraremos, sino átomos y moléculas, todo ello material muerto. Sin embargo, en un momento determinado aparece la célula que ya es un elemento vivo. ¿Cómo se ha pasado de lo muerto a lo vivo? Hemos llegado al efecto-límite y más allá de él no podemos adentrarnos, no podemos dar con la causa que lo ha producido. Ello es así porque la dialéctica causa-efecto sólo nos resulta rastreable cuando seguimos el sistema funcional, pero esa dialéctica se rompe, desaparece, cuando queremos adentrarnos en el sistema operativo –la primera causa de todas las cosas y la última siempre es Allah el Altísimo (ver artículo IX).

Por lo tanto, lo que a nosotros nos incumbe es el método causa-efecto aplicado al sistema funcional; y ese método, como cualquier otro, tiene consecuencias.

-La primera consecuencia produce el efecto de que todas las cosas se generan siguiendo una ininterrumpida serie de fases y no de evoluciones, ya que todo ser vivo pertenece a una especie particular que ha surgido de una semilla específica y distinta de todas las demás (ver artículo XVII). Estas fases no sólo se refieren al proceso humano, sino a todos los procesos que tienen lugar en la creación y en nuestras sociedades –todo lo que hacemos, lo que diseñamos, lo que construimos, lo que organizamos, lo hacemos fase a fase. Por ello, Allah el Altísimo ha dejado en nuestro universo restos de lo anterior para que caigamos en la cuenta de que los elementos existenciales se han originado y desarrollado siguiendo fases y no evoluciones –aunque las plantas, animales y humanos están construidos con células eucariotas, sigue habiendo células procariotas, las primeras, con el objetivo de mostrarnos que unas no son evolución de las otras, sino fases de creación independientes. Y lo mismo sucede con el sistema partenogenético de fecundación –sigue habiendo animales que se multiplican por este sistema (ver artículo XVII).

También a nivel social estamos obligados a seguir fases. Veamos un ejemplo: Estamos sentados a la mesa y nos disponemos a comer una ensalada de tomate aliñada con sal, vinagre y aceite de oliva. Este simple, en apariencia, acto cotidiano es la consecuencia de numerosas fases producidas por una larga serie de causas y efectos. La primera fase nos llevará casi al comienzo de la vida en nuestro planeta, al tiempo en el que se activaron las “semillas” y pudieron crecer los tomates (ver artículo XVII). Si pasamos por alto esas primeras fases, llegamos a la fase de los hortelanos –los que causan la producción de tomates y su recolección. Después llegamos a la fase de los distribuidores –los que causan que se transporten los tomates a los mercados generales. La tercera fase es la de los pequeños comerciantes –los que causan que de los mercados generales se transporten los tomates a sus tiendas. Y llegamos a la cuarta fase, la de las amas de casa –las que causan que se transporten los tomates de las tiendas a sus hogares. Este proceso es, a su vez, causa del desarrollo de las sociedades, de que haya hortelanos, transportistas, distribuidores, tenderos, almacenes, casas… causas que producen efectos, fases que siguen una complicada y cada vez más amplia red de interconexiones e interacciones, ya que para poder desarrollarse esas fases hará falta dinero y, por lo tanto, trabajo, empresas… todo un entramado de relaciones psicosociales necesario para el desarrollo completo del plan de Allah el Altísimo.

No obstante, ello no quiere decir que en ese entramado no haya elementos venenosos y perturbadores. Los hay y forman parte del guión general de la existencia que está basado en la dialéctica entre Profecía y chamanismo (ver artículo XIX).

-La segunda consecuencia produce el efecto de que nunca veremos la “mano” de Allah Todopoderoso en las acciones y acontecimientos que tengan lugar en cada instante de nuestra vida, de la misma forma que nunca vemos al director de la película. Vemos causas y efectos producidos por los actores, los cámaras, los realizadores, los maquilladores, los expertos en efectos especiales… pero nunca al director y, sin embargo, él es la causa primera y última de la filmación, como primera y última causa de la creación es Allah.

De todo ello podemos deducir el siguiente principio: El Altísimo utiliza la creación para desarrollar Su plan. Actúa a través de las piedras, del viento, de la lluvia, de los tornados, del agua, de las bacterias, de nosotros, de Sus malaikah, de Yibril, de Mikal y de muchas otras entidades que no conocemos. Todo lo creado se convierte, en un momento determinado, en agente activo de la voluntad divina.

-La tercera consecuencia produce el efecto de generar el nivel de poder y el nivel de ejecución (ver artículo I, apartado 5). Aquí podemos enunciar un segundo principio: Allah no hace, pero todo se hace por Su voluntad. Es el sistema a través del método de causas y efectos que Allah ha elegido para desarrollar Su creación, y Allah no incumple Sus decisiones ni cambia Su plan.

En el Qur-an se nos habla repetidamente de estos dos niveles para que entendamos el funcionamiento de Su método:

(176) Y ello después de que Allah haya hecho que se descargue el Kitab con la verdad. Los que discrepan sobre el Kitab han caído en un cisma que les aleja irremisiblemente de la guía.
Sura 2 – al Baqarah

En el plan de Allah el Altísimo está el que descienda el Kitab a lo largo de la historia sobre algunos de Sus Profetas. Para que eso se lleve a cabo le basta con decir “¡Sé!” Y es:

(117) Dio origen a los Cielos y a la Tierra. Cuando decide un asunto,
Le basta con decirle ¡Sé!” Y es.
Sura 2 – al Baqarah

Pero ese –“¡Sé!” Y es– no es un golpe de varita mágica, sino que pone en funcionamiento el nivel ejecutivo:

(97) Advierte a todo aquel que sea enemigo de Yibril que es él quien lo descarga en tu corazón por la voluntad de Allah, como una confirmación de lo que ya había
–guía y buena nueva para los creyentes.
Sura 2 – al Baqarah

Por lo tanto, Yibril es uno de los elementos del nivel ejecutivo de ese –“¡Sé!” Y es– concreto, específico, referido a la descarga del Kitab (ver artículo III, apartado B y artículos XIV y XXII).

(23) Somos Nosotros Quienes descargamos sobre ti el Qur-an gradualmente.
Sura 76 – al Insan

Mas no es el único. De nuevo, siguiendo el método divino de causas y efectos, vemos que, en cada proceso, en cada –“¡Sé!” Y es– determinado, hay un sinfín de elementos, de fases, hasta llegar al resultado –efecto– final. En esta segunda aleya el narrador introduce el asunto utilizando la primera persona del plural “nosotros” para indicarnos que la operación de descargar el Kitab sobre los Pros es más complicada y conlleva más elementos de lo que en un principio pudimos imaginar, ya que no hay golpe de varita, sino fases, causas y efectos.

Así pues, Allah el Altísimo tiene un plan, un proyecto, y ha elegido un sistema, un método, para llevarlo a cabo. Dentro de ese plan está la creación del universo en el que nos encontramos nosotros, los seres humanos. Este universo no ha surgido de una “singularidad” ni de un misterioso e inaprehensible comienzo, como afirman los partidarios del big bang, sino de Allah Todopoderoso. Es Él el origen de la creación, de su desarrollo, y el locus a donde volverá todo lo creado (ver artículo XVII y esquema 11).

-La cuarta consecuencia produce el efecto de que Su creación se haya desarrollado por fases sucesivas siguiendo una plantilla o patrón repetido en todos los elementos del universo como reflejo de la propia realidad divina (ver artículos IV y V). Allah el Altísimo ha querido crear una entidad con la que poder comunicarse o, en otras palabras, ha querido que esa entidad participase de Su consciencia, de Su Nafs y de su “corporeidad” –la creación– a través de la cual se manifiestan parte de Sus atributos. Esta entidad es el “hombre”, el “insan”, provisto de consciencia, de nafs y de cuerpo o soporte de dicha nafs. En cuanto al resto de la creación, cumple tres funciones:

a) Los animales, plantas y minerales-rocas son elementos que el hombre necesita para vivir en este universo –de ellos extrae alimentos, materiales para vestirse y abrigarse, para construir casas y fabricar utensilios-armas, para transportar sus mercancías y para viajar, pero también como disfrute de su sensibilidad y para colmar su necesidad de belleza y de inspiración.

b) Los innumerables tipos de malaikah, Yibril, Mikal, y otras entidades no humanas, realizan la función de organizar todos los elementos existenciales para que se pueda llevar a cabo el plan de Allah Todopoderoso, para que el hombre logre entrar en la Órbita Divina, en la rahmah de Allah, en el conocimiento y en el recuerdo. Actúan de la misma forma que los realizadores en una filmación. Nosotros sólo vemos a los actores, ya que son ellos los protagonistas, los que desarrollan la trama de la película, pero para que esos actores puedan actuar hacen falta decenas de trabajadores y especialistas –cámaras, técnicos de luz y sonido, especialistas en crear efectos especiales… y muchos otros. También nosotros necesitamos esas entidades no humanas para poder “actuar” en este mundo, y las necesitaremos en la vida del más allá.

(30) Los que dicen: “Mi Señor es Allah,” y obran con rectitud, descienden sobre ellos los malaikah y les dicen: “No temáis ni os apesadumbréis, antes bien alegraos por la buena nueva del Jardín que se os ha prometido. (31) Os hemos acompañado en la vida de este mundo y os acompañaremos en Ajirah, donde tendréis todo cuanto deseéis, y todo cuanto pidáis
(32) –agasajo del Perdonador, del Compasivo.
Sura 41 – Fussilat

c) Tanto las entidades no humanas que conocemos como las que no conocemos, realizan funciones que son propias de ellas y que no tienen relación con nosotros:

(75) Verás a los malaikah, alrededor del Arsh declarar con alabanzas
la perfección de su Señor más allá de toda contingencia.
Sura 39 – az Zumar

Sin embargo, la existencia de ninguna de esas entidades no humanas tiene verdadero sentido sin el hombre. De la misma forma que no tiene sentido que haya un grupo de gente dedicada a producir películas si no hay actores. Todos ellos son medios para poder desarrollar el plan de Allah.

Como ya hemos dicho en este apartado, esa identidad capaz de comunicarse con la divinidad es el hombre, el insan; y esa plantilla, ese patrón universal es la célula, esa diminuta, esa microscópica entidad viva independiente, la primera nafs que va a ser el modelo para todos los elementos existenciales vivos, tanto en su constitución –cabeza-núcleo, tronco-citoplasma- extremidades-flagelos, como en sus funciones –nacer, crecer, respirar a través de un complicado metabolismo, generar energía, moverse, relacionarse con el exterior y reproducirse (ver artículos IV y V).

-La quinta consecuencia produce el efecto de generar el propio movimiento de la creación. Este movimiento es el resultado de la interacción de dos mecanismos –sistema operativo y sistema funcional (ver artículo IX).

Para entender el Qur-an, en el que se nos informa de la creación de Allah Todopoderoso a nivel humano, a nivel funcional, deberemos entender el sistema y el método elegidos por el Creador.

ARTÍCULO XIV – LOS TERMINOS KITAB Y QURAN

art 14

A-INTRODUCCIÓN

Cuando nos disponemos a ver una de las innumerables películas de ciencia ficción en las que se recrean escenarios de alienígenas habitando en lejanos planetas, suponemos que el director nos va a regalar con criaturas de una belleza sobrecogedora y paisajes paradisíacos, sobre todo teniendo en cuenta la facilidad con la que hoy se pueden producir los efectos especiales más sorprendentes –parece como si la imaginación hubiera dejado de tener límites. Sin embargo, lo que tenemos ante nuestros ojos son monstruos, seres grotescos o humanoides que tratan torpemente de imitarnos. Vemos planetas inhóspitos o ridículamente infantiles. Y ello a pesar de que esos directores y productores no cesan de criticar el mundo en el que vivimos. Todos parecen tener una opción mejor –“si de mí dependiera, este universo sería mucho más habitable y hermoso, sin elementos venenosos, sin maldad, sin defectos.” Todos parecen tener la clave para “un mundo mejor”, pero cuando se les da la posibilidad de manifestar ese mundo animándolo en la literatura o en el cine, el resultado siempre es decepcionante y patético. Allah el Altísimo, sin embargo, nos informa en el texto revelado al Profeta Muhammad (s.a.s) de que Él sí tiene la mejor opción, de que Él ha elegido la mejor creación posible.

(73) Es Él Quien ha creado los Cielos y la Tierra de la mejor manera posible.
Sura 6 – al An’am

Nuestro modelo de creación siempre será subjetivo, siempre estará adaptado a nuestra visión particular de las cosas, de los conceptos y de los valores. Y esa visión, aparte de ser insuficiente, es tendenciosa. Es insuficiente en cuanto que el ser humano es incapaz de prever todas las consecuencias de un acto cualquiera; menos aún podrá predecir las consecuencias de trillones de elementos en constante interacción unos con otros. Allah el Altísimo, en cambio, posee la objetividad absoluta, la mejor opción posible en todos los casos. Cada elemento de la creación es insustituible. Si quitásemos algo, por ínfimo que fuese, lo alterásemos o lo suprimiésemos, la creación entera se vendría abajo –cada átomo tiene su lugar y su función (ver artículo VIII). De este hecho incontestable podemos derivar la siguiente observación –el sistema divino de creación es el único posible y, por ello mismo, se reflejará y será el modelo de todos los sistemas en todos los dominios (ver artículos VII y XV y esquemas 3 y 19). El primer dominio en el que se reflejará, dentro de nuestro universo, será en el de la célula –la primera nafs, la primera entidad viva independiente (ver artículos IV y V). Una vez creada la célula siguiendo la estructura del sistema divino, ésta se convertirá en el modelo o plantilla sobre el que se crearán los demás elementos constituyentes de la creación –todo será o funcionará como una célula: un hombre, la familia, una empresa, un país, el ejército, las comunidades de animales… El sistema divino encapsulado en la célula conformará nuestros límites.

De la misma forma que un actor no puede salirse del guión o un personaje de novela no puede crear un texto fuera de la consciencia y de la voluntad del escritor, así mismo, el ser humano no puede ir más allá del input que recibe de su Creador a través de la fitrah (ver artículos X y XVI) y del sistema profético de transmisión, el mismo sistema que observamos en la célula.

Todos los elementos se interconectan entre sí formando una red de significados –unos explican a otros. El sistema de transmisión celular desde el núcleo hasta el citoplasma sigue el mismo sistema de transmisión, el mismo patrón, la misma plantilla, el mismo modelo a través del cual desde el Arsh hasta dunia se transmite la revelación a los Profetas (ver esquema 19 y apéndice A).

En este artículo vamos a tratar de explicar el significado de algunos de los elementos que forman el núcleo fundamental del método divino de transmisión.

B-SIGNIFICADO DEL VOCABLO KITAB

El primero de ellos es el término Kitab كتاب uno de los más mencionados en el texto revelado al Profeta Muhammad (s.a.s), pero también uno de los más escurridizos a la hora de fijar su significado en cada uno de los contextos en los que aparece. El diccionario define la palabra Kitab como –el soporte sobre el que se escribe o inscribe algo (papel, piel, arcilla, piedra o cualquier otro material). Por lo tanto, el término Kitab hace referencia a un dispositivo o registro que contiene información y no a la información propiamente dicha. Sin embargo, el hecho de que generalmente este término se traduzca por “libro” es lo que más complica su comprensión, ya que el objeto libro hace referencia a un conjunto de hojas escritas en un lenguaje comprensible para la comunidad humana, cosidas y encuadernadas. Por ello, nos resulta extraño que un libro descienda, se descargue o pase de un cielo a otro. Los movimientos de un registro, en cambio, son mucho más comprensibles, pues los asociamos a los registros de agua, de electricidad, a los registros electrónicos como las tarjetas de teléfonos móviles o de un ordenador. El paso del agua o de la electricidad se traduce en números, un proceso tan invisible como el del flujo de electrones o de ondas electromagnéticas. Vemos el resultado, pero no el desarrollo de la operación. Así pues, el término “libro” debería utilizarse únicamente como analogía, no de la información en sí, sino del soporte en el que se archiva.

Por otra parte, el término “registro” es mucho más amplio que el término libro porque aquel designa un mecanismo que contiene información codificada, por ejemplo, en líneas, de forma que una ingente cantidad de datos puedan estar almacenados en un minúsculo dispositivo. Es lo que vemos en todas las tarjetas electrónicas –una diminuta placa con líneas que contienen videos, libros, bases de datos, imágenes y muchos otros elementos informativos (ver esquema 19). Si todo eso lo tuviéramos que guardar en libros tradicionales, necesitaríamos miles de bibliotecas. Por ello, los grandes almacenes de memoria están comprimidos en líneas que después, para ser comprendido su contenido, deberán decodificarse y traducirse a un lenguaje humano –letras, signos o imágenes. Así eran los primeros alfabetos humanos –líneas y figuras geométricas a base de líneas (ver cuadro C2). Si como ya hemos dicho todos los sistemas que desarrolla el hombre, también el de la escritura, son reflejo del sistema divino, es lógico que los primeros alfabetos fuesen lineados, en correspondencia con el alfabeto divino.

(58) No hay ciudad que no vayamos a destruir o a castigar con furia
antes del Día del Resurgimiento. Así está registrado en el Kitab lineado فِي الْكِتَابِ مَسْطُورًا
Sura 17 – al Isra

Después el hombre va modificando esos alfabetos y alejándose de la perfección lineal, hasta que al final de su historia vuelve a las líneas en los alfabetos electrónicos.

Si ahora nos dirigimos al esquema 19, veremos una tabla o tableta (carcasa, armazón) que contiene todos los registros electrónicos de un ordenador, todos los registros de la creación (Lauh Mahfudh), la membrana celular que encierra y envuelve al citoplasma, y el techo que cubre los cielos al-shaqafi al-marfu’ السَّقْفِ الْمَرْفُوعِ.

Encima de esa tabla se extiende una cutícula raq رقّ sobre la que va montado el Kitab de Allah que contiene todos los registros codificados en forma lineada (mastur). Están protegidos (maknun) y son inalterables (mubin) –no se pueden manipular, alterar o falsear. Es un Kitab aziz, poderoso. Es el mismo montaje que vemos en la página 7 de este mismo esquema –el Kitab de Allah (citoplasma) montado sobre una cutícula extendida (membrana celular) y esta a su vez englobada por el Lauh Mahfudh (pared celular). De nuevo recomendamos leer el artículo V.

(1) ¡Por el monte! (2) ¡Por un Kitab lineado (3) en una cutícula رَقّ desplegada!
Sura 52 at Tur

El término árabe raq-qa significa –algo muy delgado, con muy poco grosor en comparación con su longitud y anchura. Esta sería la definición exacta que podríamos hacer de un rollo de película. De hecho, es la palabra que se utiliza modernamente en los países árabes (por ejemplo, en Siria) para el término “película” o “lámina”.

Sobre la cutícula desplegada está inscrito el Kitab de Allah, el Kitab en cuyo lenguaje lineado están codificados todos los registros con la información que se irá trasvasando a los Profetas en forma de recitación a través de aleyas muhkamatun, contenidas a su vez en el Kitab Hakim, y de aleyas mutashabihat, contenidas en el Kitab Mutashabiha (Hikmah y Furqan).

(7) Es Él Quien hace descargar sobre ti el Kitab. En él hay aleyas que son muhkamatun y constituyen la madre del Kitab, y hay otras que son mutashabihat.
Sura 3 – ali Imran

*

(23) Allah hace descargar la más valiosa narración –un Kitab Mutashabiha Mazani.
Sura 39 – az Zumar

El término mazani y la expresión sava’ min al mazani que aparece en la aleya 87 de la sura 15 (al Hiyr) están explicados ampliamente en el apéndice E.

En la primera página del esquema 19 podemos apreciar dos conjuntos bien definidos y separados que incluyen todos los elementos emplazados sobre la tabla de sistema o Lauh Mahfudh. Uno de los conjuntos es el que incluye los registros del sistema operativo –sistema que hace que se manifiesten las órdenes e instrucciones de Allah (ver artículo IX). Este conjunto consta fundamentalmente de 3 elementos

1) Consejo Supremo

2) Registros de memoria (kutub, Qur-an Mayid, Kitab Hakim, Kitab Mutashabiha –Hikmah y Furqan)

3) Mensajeros (Yibril, malaikah y otras entidades celestes).

En cuanto al otro conjunto, es el que abarca los elementos del sistema funcional que van a componer las recitaciones reveladas a los Profetas. Estas incluyen aspectos funcionales de la creación, relatos históricos, alegorías, ley y ciertos principios de la Hikmah y del Furqan. El sistema funcional es todo aquello que incumbe al hombre, lo que necesita para su vida en este mundo a nivel de subsistencia y a nivel de relaciones entre sí. Sin embargo, para que esos elementos funcionales puedan expresarse hace falta un sistema operativo capaz de sacarlos del estado de potencia al estado de manifestación. Vemos, por ejemplo, como cae agua del cielo sobre una tierra muerta a la que vivifica y de la que crecen plantas y árboles frutales. Eso es lo que vemos, pero para que ello ocurra hacen falta toda una serie de procesos que no vemos y que incluso si los viéramos, no los entenderíamos, ya que el sistema operativo actúa desde una realidad ontológica diferente a la nuestra.

C-LA NECESIDAD ANTRÓPICA DE ESTA CREACIÓN (ver artículo VII y esquema 3)

Para seguir accediendo a los significados del término “Kitab” y a los de su correlativo “Qur-an”, deberemos hacernos la siguiente pregunta: “¿Para quién se ha creado este universo y todo lo que contiene?” En un principio podría parecer una pregunta retórica, pues la mayoría de los científicos no se la han hecho nunca ni les parece, a juzgar por sus hipótesis y teorías, que tenga la menor relevancia conocer ese “detalle”. Sin embargo, para nosotros es crucial, ya que la respuesta que obtengamos será la que marque la guía y el método a seguir.

La respuesta se puede obtener fácilmente a través de una atenta observación de nosotros mismos y de lo que nos rodea, tanto en el microcosmos como en el macrocosmos. Eso es lo que hizo el físico australiano Brandon Carter –observó detenidamente el universo sin necesidad de telescopios ni de otros artilugios y llegó a la conclusión de que todo lo que contiene ha tenido que ser creado para que un ser inteligente y dotado de consciencia pueda observarlo. Tuvo la audacia de expresar esta idea, esta visión, tan contraria a la opinión “científica” de la mayoría de los astrofísicos, en 1973, en Polonia, durante la celebración del 500 aniversario del nacimiento de Copérnico. Más aún, afirmó que la humanidad ocupa un lugar muy especial en el universo. El Qur-an va mucho más allá de esa tímida “audacia” de Carter:

(65) ¿Acaso no ves que Allah ha puesto a vuestro servicio todo cuanto hay en la tierra?…
Sura 22 – al Hayy

*

(20) ¿Acaso no veis que Allah os ha subordinado todo cuanto hay en los Cielos y en la Tierra y os ha colmado de bendiciones manifiestas y ocultas?…
Sura 31 – Luqman

*

(13) Os ha subordinado todo cuanto hay en los Cielos y en la Tierra.
En eso hay signos para la gente que reflexiona.
Sura 45 – al Yaziah

En ello hay signos para la gente que reflexiona, que observa. Por lo tanto, no es una pregunta retórica o carente de importancia. Muy al contrario, saber para quién se ha originado este universo es el verdadero quid de toda investigación existencial.

Haber llegado a esta conclusión nos va a permitir entender que todo el sistema operativo del universo se ha creado para que éste pueda existir en función del ser humano –insan. En este sentido, el sistema funcional cumplirá dos objetivos –enseñar al hombre a servirse de los ciclos vitales y a entender los signos que hay en los cielos y en la Tierra, y establecer la guía para el insan a través del sistema profético de transmisión.

D-DISTRIBUCIÓN DE DATOS E INSTRUCCIONES

Toda esta información está contenida en el ADN nucleico del universo, en el Qur-an Mayid y en los Kutub guardados en el registro marqum (cifrado, codificado, numerado). Ambos elementos como vemos en la primera página del esquema 19 están contenidos, inscritos, en el Lauh Mahfudh. En las siguientes páginas del mismo esquema se puede apreciar más claramente esta distribución. El texto revelado al Profeta Muhammad (s.a.s) lo explica en numerosas aleyas:

(59) Sólo Él tiene las llaves del Ghaib y sólo Él lo conoce. Sabe lo que hay en la tierra y en el mar. No cae una sola hoja que Él no conozca y sepa que ha caído, ni hay semilla en la oscuridad de la Tierra ni nada húmedo o seco que no esté en un Kitab inalterable.
Sura 6 – al An’am

*

(61) No hay circunstancia en la que os encontréis ni recitación que hagáis del Qur-an ni acción alguna que llevéis a cabo que no seamos testigos cuando estáis inmersos en ello. A tu Señor no Le pasa inadvertido el peso de un átomo en la Tierra o en el Cielo ni algo aún más pequeño o mayor que eso, sin que esté en un Kitab inalterable.
Sura 10 – Yunus

*

(6) No hay criatura que se mueva sobre la faz de la Tierra a la que Allah no provea. Sabe cómo se han producido. Todo está registrado en un Kitab inalterable.
Sura 11– Hud

Estos son los Kutub, los registros de memoria en los que están inscritos los acontecimientos que van a configurar la historia de este universo. Luego hay otros registros operativos con las instrucciones precisas para que aquellos puedan ocurrir, se puedan manifestar. Como en el caso de una tarjeta electrónica de sistema, existen en el Kitab de Allah registros que almacenan la memoria secundaria, la que permanece incluso cuando se apaga el aparato, el ordenador, por ejemplo, nosotros, este universo; y registros que contienen las instrucciones para que se actualice y manifieste lo que estaba guardado en potencia en los registros de memoria.

En cualquier tarjeta electrónica tenemos un procesador o microprocesador que es el encargado de interconectar todos los elementos de la placa de sistema, incluida la placa madre. Una organización muy parecida a ésta, como vemos en las páginas del esquema 19, es la que actúa en el Kitab de Allah –el Consejo Supremo es la entidad que interconecta entre sí todos los elementos inscritos en el Lauh Mahfudh, ya sean éstos operativos o funcionales.

(6) Hemos adornado el Cielo de este mundo con estrellas, (7) y lo hemos protegido de todo shaytan rebelde. (8) No pueden escuchar al Consejo Supremo الْمَلإِ الأَعْلَى, pues de todas partes
se les arroja (9) y expulsa. Sufren un incesante castigo.
Sura 37 – as Saffat

*

(69) No tengo conocimiento de lo que se discute en el Consejo Supremo الْمَلإِ الأَعْلَى.
(70) Tan sólo se me ha inspirado que sea un claro advertidor.”
Sura 38 – Sad

En el Consejo Supremo se discute, se organiza, se abroga, se manipula el material que le llega del Qur-an Mayid y de los Kutab, de los registros de memoria secundaria y de los que contienen los paquetes de instrucciones. Para llevar a cabo esta función, el Consejo Supremo se vale de los malaikah, de Yibril y de otras entidades celestes. En cuanto que criaturas diferentes a la humana, es posible que todas esas entidades, incluido Yibril, sean del género malaikah. Sin embargo, atendiendo a su rango y proximidad, son, de alguna forma, diferentes. El propio Qur-an, al mencionarlos, las separa:

(98) Quien sea enemigo de Allah, de Sus malaikah, de Sus Mensajeros y de Yibril y Mikal
que sepa que Allah es enemigo de los encubridores.
Sura 2 – al Baqarah

Entre esos Kutub que van guardando en su memoria todos los acontecimientos del universo, están los Kutub específicos en los que se registran las acciones de bien, la rectitud y el iman de los virtuosos:

(18) Mas no así con los virtuosos. Su Kitab estará en illiyyin. (19) ¿Y cómo sabrás lo qué es illiyyin? (20) Es un Kitab numerado (marqum). (21) De él dan testimonio los muqar-rabun.
Sura 83 – al Mutaffifin

 Y de la misma forma, están los Kutub de los libertinos, sus maldades y su corrupción, su rebeldía y su encubrimiento:

(7) ¡Pero no! El Kitab de los libertinos estará en siyyin. (8) ¿Y cómo sabrás lo que es siyyin?
(9) Es un Kitab numerado (marqum).
Sura 83 – al Mutaffifin

Todo está contenido y diseñado en el sistema de transmisión de Allah, inscrito en el Lauh Mahfudh, pero cada elemento, cada registro tiene su lugar, su puerto –marcado, especificado, numerado.

E-LAS DESCARGAS

En el Qur-an Mayid está toda la información que a lo largo de la historia se irá descargando sobre los Profetas en forma de aleyas que éstos recitarán a sus comunidades. No obstante, hay información que no es relevante para los hombres y hay otros tipos de datos que no harían, sino añadir pesantez a los textos revelados. Por lo tanto, la primera operación será la de marcar las secuencias que se irán transmitiendo a los insan en forma de recitaciones, en forma de Qur-an. Es la misma operación que vemos en la célula. En las secuencias del ADN (genes) hay moléculas exones y moléculas intrones intercaladas, pero sólo los exones llevan información genética. Por lo tanto, cuando las moléculas ARNtr llevan a cabo la transcripción de la secuencia o gen, eliminan los intrones y juntan los exones, formando así una cadena exónica de información genética necesaria para fabricar la proteína específica que necesita esa célula en particular. Muy probablemente las enigmáticas letras que aparecen en el texto revelado al Profeta Muhammad (s.a.s) al principio de algunas suras (الم) sean marcadores de secuencias, necesarios para los malaikah transcriptores y traductores, pero no para nosotros. Sin embargo, han permanecido en la recitación del Profeta Muhammad (s.a.s) para mostrarnos cómo el sistema de transmisión celular y todos los sistemas de transmisión humanos o de cualquier otra entidad funcionan como el sistema de transmisión de Allah el Altísimo (ver artículos IV y V, esquema 10, apéndice A y cuadro C2).

Esta operación de marcar los textos o secuencias en el Qur-an Mayid fue realizada por el Rahman para indicar el comienzo de lo que más tarde constituirá la guía para el hombre a través del sistema profético:

(1) El Rahman (2) ha marcado el Qur-an, (3) ha creado al hombre –insan (4) y le ha enseñado el camino de rectitud siguiendo el sistema profético.
Sura 55 – ar Rahman

En la mayoría de las traducciones, comentarios y tafsir la expresión –ha marcado el Qur-an– se entiende y traduce como –“ha enseñado el Qur-an”. Esta interpretación, no obstante, presenta grandes dificultades a la hora de explicar el orden, a todas luces cronológico, de las cuatro primeras aleyas de esta sura, así como el significado del término Qur-an en este contexto. En el siguiente comentario de Muhammad Rateb Nabulsi publicado en su web site como explicación a estas aleyas, podemos apreciar la clara contradicción que aparece cuando se le da al término a’l-lama عَلَّمَ el significado de enseñar y al término “el Qur-an” el del texto revelado al Profeta Muhammad (s.a.s):

¡El Qur-an se ha enseñado, el hombre ha sido creado! ¿Es lógico este orden? Los comentaristas del Qur-an dicen que este es un orden de rango y no cronológico. Significa que no tiene sentido la existencia del hombre sin el Qur-an Sagrado. Tu existencia no significa nada sin una metodología que puedas seguir. Este libro muestra lo que está permitido y lo que no, el bien y el mal, y el camino de la felicidad y la salvaguarda. Hay también aleyas que hablan del universo, de la gente que hubo antes de nosotros, del futuro por venir y de las épocas más antiguas. Todo está incluido en el Noble (Karim) Qur-an, con una maravillosa explicación del Profeta Muhammad (s.a.s)
(Traducción del texto inglés)

Curioso texto y, sin embargo, así es como se explican estas aleyas, o bien no se explican en absoluto y se pasa por alto su significado en comentarios y traducciones. En primer lugar, en la aleya 2 no se nos informa de que el Qur-an haya sido creado o escrito o dictado o registrado. Se dice que se ha enseñado, según su traducción, y el verbo enseñar siempre exige un sujeto y dos complementos –quién enseña, qué enseña y a quién enseña. En este caso es Allah Quien enseña, y lo que enseña es el Qur-an, pero no hay nadie a quien enseñarlo, pues todavía no se ha creado al hombre. En segundo lugar, en el texto de Nabulsi se dice que sin el Qur-an el hombre no tiene guía. Estamos de acuerdo, ¿pero a qué hombre se refiere? ¿Qué guía tenían los hombres antes de ese Qur-an, del Qur-an de Muhammad (s.a.s)? En la aleya 3 se habla del insan, no de un grupo determinado de hombres, de una tribu o de una comunidad. Se habla de la humanidad entera, de los seres humanos a partir de Adam. ¿A qué recitación entonces, a qué revelación se refiere el término “Qur-an” de la segunda aleya? Obviamente, no a la del Profeta Muhammad (s.a.s) que ha sido, precisamente, la última en revelarse. El Qur-an de la segunda aleya hace referencia al Qur-an Mayid, al texto completo que contiene toda la información y todos los marcadores de la guía, de todas las recitaciones, de todos los Qur-an que se irán transmitiendo a los hombres desde Adam hasta Muhammad, en una forma u otra. Veamos ahora una traducción alternativa, siguiendo el texto árabe original:

 (1)  الرَّحْمَنُ (2) عَلَّمَ الْقُرْآنَ (3) خَلَقَ الإِنسَانَ (4) عَلَّمَهُ الْبَيَانَ

La secuencia claramente es cronológica, pero el hecho de que se confunda el Qur-an Mayid con el Qur-an del Profeta Muhammad (s.a.s) y se traduzca el término a’l-lama por “enseñar” obliga a los comentaristas a interpretar estas aleyas de forma contradictoria como acabamos de ver. El primer error, pues, consiste en traducir el término a’l-lama por “enseñar”, ya que su primer significado es –marcar, señalar. Se utilizaba en el lenguaje militar –se marcaban los puestos de determinados soldados, haciendo, por ejemplo, una muesca en el tronco de un árbol para que siempre que les fuera posible durante el combate volvieran a ese lugar, volvieran a su puesto. Este es el sentido de la aleya 2 –el Rahman ha marcado las secuencias del Qur-an Mayid, secuencias que se irán transformando en recitaciones, en revelaciones, en Qur-an, en la Taurah, el Inyil… Primero se ha creado la guía, la ley, las advertencias, los consejos, la Hikmah y el Furqan:

(36) El número de meses que Allah ha establecido son doce. Así fue registrado
en el Kitab de Allah el mismo día en que creó los Cielos y la Tierra.
Sura 9 – at Tawbah

Después ha creado al hombre –insan, pues ya hay ley, ya hay camino, un camino llano, fácil de seguir, bien señalizado. Es lógico que haya sido así –resultaría ridículo invitar a la gente a que entrase a un establecimiento antes de que se hubiera construido. Todo en la creación de Allah se ha ido originando por fases, y así continúa siendo:

(1) Añade a la creación según Su plan. Allah tiene el poder sobre todas las cosas.
Sura 35 – Fatir

Una vez marcadas las secuencias en el Qur-an Mayid, éste se enviará al Consejo Supremo donde se transcribirá el texto final (sin intrones y sin otra información “reservada”) y se descargará sobre una cutícula desplegada. Allí se distribuirá en dos bloques –1.Kitab Hakim (aleyas muhkamatun); 2.Kitab Mutashabiha (Furqan y Hikmah-ayat mutashabihat). Esta descarga tuvo lugar en el mes de ramadhan, concretamente en la noche del cumplimiento “lailatu-l-qadr” (لَيْلَة الْقَدْر), en una noche bendita:

(1) Ha, Mim. (2) ¡Por el Kitab inalterable! (3) Lo descargamos en una noche bendita.
Somos advertidores.
Sura 44 ad Dujan

*

(1) Lo hicimos descargar en la Noche del Cumplimiento.
Sura 97 – al Qadr

*

(185) El mes de Ramadhan es el mes en el que se hizo descargar el Qur-an, guía para los hombres –nas, y aclaración de la guía y del Furqan.
Sura 2 – al Baqarah

Al igual que en la sura ar-Rahman, el término Qur-an no hace aquí referencia al texto que se le reveló al Profeta Muhammad (s.a.s), el cual se fue descargando durante 23 años, e incluso al principio de la revelación el tiempo entre las descargas era muy prolongado. Fijémonos que en la aleya 185 de la sura al-Baqarah el narrador se dirige a los hombres en general –nas. El Qur-an, las recitaciones sucesivas son guía para los hombres, para todos los hombres. Qur-an aquí significa, pues, el Qur-an Mayid, del Qur-an Mayid al Kitab de Allah, desplegado sobre una cutícula y dividido en otros dos Kitab o registros –Kitab Hakim y Kitab Mutashabiha.

El Kitab Hakim contiene las aleyas muhkamatun que representan la base estructural del Kitab. Son las aleyas inamovibles, las que forman la esencia misma del Din de Allah. No se pueden cambiar ni abrogar, pues se caería el edificio de la guía. Más aún, son la madre del Kitab:

(7) Es Él Quien hace descargar sobre ti el Kitab. En él hay aleyas que son muhkamatun y constituyen la madre del Kitab, y hay otras que son mutashabihat.
Sura 3 – ali Imran

*

(23) ¿No has reparado en los que recibieron una parte del Kitab? Se les llama a que recurran
al Kitab de Allah para que juzgue entre ellos, pero luego hay un grupo de esos mismos
que se desentiende y esquiva el asunto.
Sura 3 – ali Imran

Se les llama a que recurran al Kitab de Allah, es decir, a la ley de Allah, a las aleyas muhkamatun.

Otras, en cambio, son mutashabihat. Forman parte del Kitab Mutashabiha, pero no son estructurales, se pueden cambiar o abrogar sin que por ello sufra el edificio del Din, de la guía. Como ya hemos visto, las aleyas mutashabihat se distribuyen en otros dos grandes registros –Hikmah y Furqan.

En la aleya que acabamos de citar tenemos dos importantes noticias:

1) Lo que recibieron los Profetas fue una parte del Kitab de Allah, (Kitab Hakim y kitam mutashabihaHikmah y Furqan), la parte que les correspondió, como iremos viendo en los siguientes apartados.

2) Lo que se denomina Kitab, y también Kitab de Allah, es la ley contenida en el Kitab Hakim, en las aleyas muhkamatun, y en el Kitab Mutashabiha, en las aleyas mutashabihat, pero son las primeras las que constituyen la madre del Kitab, lo esencial de la ley, lo que es claro y evidente, pues en la ley de Allah no hay nada torcido o ambiguo:

(78) …Os ha elegido y no ha puesto ninguna dificultad en el Din
Sura 22 – al Hayy

Y por ello, con lo que se descarga del Kitab se debe juzgar entre los hombres y regular sus relaciones:

(6) El Profeta tiene más derecho sobre los creyentes que ellos mismos, y deberán tratar a sus esposas como si fueran sus madres. La relación de consanguinidad en el Kitab de Allah es antes que la que se tenga con los creyentes y con los que hayan emigrado –muhayirin, salvo lo que es
debido a vuestros compañeros. Así está registrado en el Kitab lineado.
Sura 33 – al Azhab

Ahora bien, lo que está contenido en el Kitab Hakim no puede descargarse sobre los Profetas directamente. Antes deberá organizarse y prepararse según una estructura narrativa propia de los insan y, al mismo tiempo, traducirse a un lenguaje comprensible para los Profetas sobre los que se descarga, y sus comunidades. Una vez realizada esta operación, el Kitab Hakim se convertirá en un texto con una estructura narrativa literaria (en la cutícula vemos registros narrativos y registros relacionados con la Profecía) que se pueda recitar en una lengua humana, pasando a denominarse el Qur-an Hakim.

(1) Ya, Sin. (2) ¡Por el Qur-an Hakim!
Sura 36 – Ya Sin

El segundo bloque –Hikmah y Furqan– no es parte de la “ley inamovible de Allah”, pero constituye conjuntos de consejos; de relatos e informaciones que le hacen recordar al hombre su origen; de rectificaciones de lo que ha sido alterado en las revelaciones previas u otros elementos que discriminan, elementos que señalan claramente la diferencia entre lo que es propio del sistema profético y lo que es propio del sistema chamánico (ver artículo XIX y esquema 2).

Así pues, tenemos por una parte la ley contenida en el Kitab Hakim y compuesta de aleyas muhkamatun –la madre del Kitab, del Kitab de Allah. Más tarde, tras el proceso de organizar, seleccionar y adaptar esas aleyas al mundo de las comunidades humanas, ese Kitab Hakim se convertirá en el Qur-an Hakim. Ahora, la tarea del Consejo Supremo consistirá en preparar las secuencias que se han transcrito y traducido del Qur-an Mayid. Cada una de esas secuencias contendrá el texto que el Consejo Supremo haya decidido según indicación expresa de Allah el Altísimo. Esos textos estarán compuestos de aleyas muhkamatun procedentes del Kitab Hakim y de aleyas mutashabihat contenidas en el Kitab Mutashabiha. Las aleyas muhkamatun constituyen la madre del Kitab (Um al Kitab) y por lo tanto representan la misma ley y la misma aqidah que las que se han hecho descargar sobre todos los Profetas. Aun sin ser exactamente las mismas, contienen la misma base, la misma estructura, y eso es lo que hace que el Kitab de Allah sea reconocido por los creyentes en cualquiera de sus formas –Taurah, Inyil

(20) Aquéllos a quienes dimos el Kitab reconocen que es la verdad con la misma certitud que reconocen a sus propios hijos, pero los que se han perdido a sí mismos la encubren.
Sura 6 – al An’am

Las aleyas mutashabihat, en cambio, pueden variar de una revelación a otra –no a todos los Profetas se les dio las mismas aleyas de Hikmah y de Furqan. A los musulmanes se nos permite casarnos con 4 mujeres, pero quizás en tiempos de Daud este límite era diferente (mutashabihat). Sin embargo, en todos los tiempos el año está dividido en 12 meses (muhkamatun). A unas comunidades se les prohibió un tipo de comida que más tarde les fue permitido a otras (mutashabihat), pero siempre se ha heredado por consanguineidad (muhkamatun).

(50) He venido para confirmar lo que había antes de mí en la Taurah (muhkamatun) y para haceros lícito parte de lo que se os había prohibido (mutashabihat).
Sura 3 – ali Imran

Hay aleyas mutashabihat que fueron abrogadas, cambiadas, substituidas o simplemente se hizo que el propio Profeta Muhammad (s.a.s) las olvidase:

(106) No abrogamos o hacemos olvidar una aleya sin que traigamos otra mejor o similar a ella. ¿Acaso no sabes que Allah tiene el poder sobre todas las cosas?
Sura 2 – al Baqarah

*

(39) Allah suprime y mantiene lo que decide Su voluntad. Con Él está la madre del Kitab.
Sura 13 – ar Ra’d

*

(101) Cuando substituimos una aleya por otra –y Allah sabe lo que hace descargar– dicen: “Te lo has inventado.” La mayoría de ellos no es consciente de esta realidad. (102) Infórmales que lo descarga íntegro de tu Señor el Ruh al-Qudus para dar firmeza a los que creen y como guía y buenas nuevas para los que se han sometido a la voluntad de su Señor –muslimun.
Sura 16 – al Nahl

*

(6) Haremos que recites y no olvidarás, (7) excepto lo que Allah quiera. Él conoce lo que se manifiesta y lo que se oculta.
Sura 87 – al A’la

La siguiente fase consistirá en reunir todas esas secuencias ya listas para ser descargadas sobre los Profetas compuestas de aleyas muhkamatun y aleyas mutashabihat en el Qur-an Karim que está contenido en un Kitab, en un registro, maknun (protegido, inaccesible) y que constituye el conjunto de elementos funcionales que tomarán la forma de Taurah, Zabur, Inyil… y que serán los textos que se irán descargando sobre los Profetas a lo largo de la historia.

(75) Juro por la posición de los astros (76) –y si fuerais conscientes, entenderíais cuan enorme juramento es– (77) que es en verdad un noble (Karim) Qur-an (78) en un Kitab protegido (maknun). (79) No lo tocan, sino los purificados مطهَرون (mutah-harun)
Sura 56 – al Waqiah

En él están contenidos los Qur-an que irán recibiendo los Profetas y conformando la guía, la enseñanza del sistema profético. Es un Qur-an inaccesible, sólo determinadas entidades celestes, los purificados, tienen acceso a él. Sólo ellos pueden hacerlo. Sólo ellos tienen esa capacidad y esa función. El resto de malaikah son Mensajeros o ejecutores de las instrucciones que reciben. Como vemos en la leyenda de la primera página del esquema 19, los malaikah, los Profetas y los seguidores de los Profetas son los interconectores a través del wahy o inspiración que reciben. Resulta extrañamente errónea la interpretación de la aleya 79 que da la mayoría de los comentaristas del Qur-an y de los ‘ulama. Según ellos, significa que no se puede tocar el libro Qur-an si no estamos en wudu. En primer lugar, si así fuera, se utilizarían otras expresiones –“no deben tocarlo”, “no deberían tocarlo” o “que no lo toquen, excepto los…”. El no tener wudu no significa que no se “pueda” tocar, pues todo el mundo puede hacerlo, incluidos los kafirún, sino que no se “debería” tocar. En segundo lugar, a qué Qur-an se refiere la aleya. Está en la sura 56 que se reveló en Makkah. Falta por lo tanto más de la mitad del texto por revelarse. Por otra parte, no hay libro, hojas o pergaminos que se puedan tocar. La primera reunión de soportes que contenían las aleyas coránicas se hace en tiempos de Abu Bakr y se le entrega a Hafsa, hija de ‘Umar y esposa del Mensajero de Allah (s.a.s). La segunda recopilación se lleva a cabo durante el califato de ‘Uzman –se hacen siete copias y se distribuyen por los principales centros islámicos de la época. Qué Qur-an es el que sólo tocan los purificados. No hay ningún libro que se pueda tocar.

A partir de ahora, tras todo ese proceso que acabamos de ver, ya se puede enseñar al hombre. Habíamos dejado la sura ar Rahman en la aleya 3, después de presentar una nueva traducción para ésta y las dos primeras aleyas: “ar-Rahman, ha marcado el Qur-an, ha creado al insan.” Sin embargo, en la siguiente aleya, en la aleya 4 de esta misma sura ar-Rahman, el término “a’l-lama” sí hace referencia a su segundo significado –enseñar. Se ha marcado el Qur-an Mayid, se han separado las secuencias, se ha creado al hombre y se le ha dado la guía inscrita en esos textos. Ya hay insan y todas las secuencias que le serán reveladas a través de los Profetas están listas, especificadas y traducidas. Así pues, ya se le puede enseñar, ya se le puede dar la guía, el sistema profético. Este comportamiento, dos significados para una misma palabra, forma parte del estilo narrativo del Qur-an –se despliegan los significados de una misma palabra en una misma página para que veamos que según los contextos un mismo término puede tener diferentes sentidos (ver artículo I, apartado 7). En la aleya 4 la palabra “a’l-lama” se refiere al sistema profético a través del cual Allah el Altísimo guiará al hombre como así le aseguró a Adam que lo haría:

(123) Dijo: “Salid todos de aquí. Seréis enemigos unos de otros. Cuando os llegue de Mí la guía, quien la siga no se extraviará ni sufrirá aflicción alguna…
Sura 20 – Ta Ha

El sistema profético no es la guía per se, sino el vehículo, el método utilizado para llevarla a los hombres de una forma comprensible para ellos.

F-EL VOCABLO QUR-AN

Un vocablo tan escurridizo como el término “Kitab” es el término “Qur-an”. Ya hemos visto cómo el hecho de asociar ese concepto a “libro”, un objeto bien conocido, era lo que nos impedía entender correctamente su significado. De la misma forma, asociar “Qur-an” al libro escrito en árabe que leemos los musulmanes y que se puede comprar en cualquier librería del mundo, nos impide entender esta palabra en los diferentes contextos en los que aparece.

No obstante, si tomamos su significado literal y no el que se ha formado con el uso, caeremos en la cuenta de que la palabra “Qur-an” es un término general que hace referencia a un texto cualquiera que se pueda recitar o leer, ya que leer y recitar son los significados propios del verbo قرأ del cual deriva el sustantivo Qur-an القرآن. En el Lexicón de Lane leemos la siguiente observación:

Qur-an القرآن is said by some of the erudite to be originally an inf n. of قرأت الشىء meaning «I collected together the thing,» or قرأت الكتاب meaning «I read, or recited, the book, or Scripture.»

Algunos eruditos han dicho que Qur-an القرآن es originariamente un infinitivo nominal de قرأت الشىء lo que significa «he juntado la cosa (he juntado las partes de eso)” o قرأت الكتاب lo que significa «he leído o recitado el libro o las escrituras.»

Juntar, reunir, recolectar es el primer sentido de قرأ y por extensión significa también leer y recitar, ya que para llevar a cabo estas acciones tenemos primer que juntar, reunir las letras y luego las palabras y frases hasta formar un texto. Por lo tanto, si substituimos Qur-an por “recitación” o por “texto para ser leído”, entenderemos mejor que la Taurah es un Qur-an lo mismo que el Inyil o el Zabur. Todos ellos son recitaciones, Qur-an, textos para recitar y leer.

Ya tenemos el texto general de las recitaciones que se ha transformado en el Qur-an Karim; tenemos marcadas las secuencias específicas de cada registro y traducidas a las lenguas de los Profetas sobre los que se van a descargar. No obstante, aunque cada secuencia es diferente, todas emanan de una misma fuente, y como ya hemos visto de esa fuente se han originado dos grandes lagos –“la madre del Kitab”, el Kitab Muhkamatun y el Kitab Mutashabiha (Hikmah y Furqan).

Ahora bien, si todos los textos, todas las secuencias que se han ido descargando sobre los Profetas son Qur-an, recitaciones, y todas tienen un nombre, ¿cuál sería el nombre del Qur-an que se le reveló a Muhammad (s.a.s)? Es cierto que en algunos casos como en el de Ibrahim y Daud se habla de páginas (suhuf) y de escrituras (Zabur), términos generales que se pueden aplicar a cualquier texto. Sin embargo, aquí se refiere a nombres específicos relacionados con Profetas concretos.

Para contestar a esta pregunta deberemos ir relacionando e interpretando la información que hemos recogido hasta ahora. La primera conclusión a tener en cuenta es la diferencia entre Kitab y Qur-an. Kitab es el soporte, el puerto donde insertar las tarjetas de memoria, y también las líneas donde está codificada la información. Cuando esta información se decodifica, se edita o prepara y se traduce a una lengua humana, pasa a denominarse Qur-an, recitación, texto que se puede leer y escribir.

(23) ¿No has reparado en los que recibieron una parte del Kitab? Se les llama a que recurran al Kitab de Allah para que juzgue entre ellos, pero luego hay un grupo
de esos mismos que se desentiende y esquiva el asunto.
Sura 3 – ali ‘Imran

*

(44) ¿Te has fijado en los que recibieron una parte del Kitab cómo compran
el extravío y quieren que os salgáis del camino?
Sura 4 – an Nisa

*

(51) Acaso no te has fijado en cómo creen en los yibt y en los taghut esos a los que se les dio parte del Kitab, y dicen de los encubridores: “Están mejor guiados que los creyentes.”
Qur-an 4 – an Nisa

Recibir una parte del Kitab significa recibir la Taurah, el Inyil… que son Qur-an, recitaciones formadas con elementos del Kitab –aleyas muhkamatun, Hikmah y Furqan. Cada uno de esos bloques forma una recitación y en ese sentido es un parte del Kitab, del Kitab de Allah.

(119) ¡Ah! Vosotros los amáis mientras que ellos no os aman,
aunque creéis en el Kitab, en todo él.
Sura 3 – ali ‘Imran

Es decir, creéis en todos los bloques de aleyas contenidas en el Kitab que se han ido descargando a lo largo de la historia sobre los Profetas y conformando todos los qur-ansuhuf Ibrahim, Taurah, Inyil, Zabur, Qur-an al-Adhim.

Otro aspecto a tener en cuenta son las diferentes denominaciones o formas que toma la propia palabra Qur-an en el texto revelado al Profeta Muhammad (s.a.s) –un Qur-an, este Qur-an, el Qur-an. Hay otras denominaciones que a veces substituyen al término Kitab, a veces al término Qur-an y a veces contienen otros matices –imam, Zabur, suhuf y Dhikr (para estas acepciones ver apéndice C). Las dos primeras formas son indeterminadas y ambas indican que hay muchos o varios Qur-an. La tercera forma es determinada y significa que se trata de un Qur-an especial, conocido, diferenciado de los demás no por el nombre, sino por su contenido, su esencia, su valor.

Veamos ahora si hay alguna diferencia entre estas tres formas, o todas ellas apuntan a un mismo concepto.

(89) Diles: “Yo soy el claro advertidor.” (90) Como el que hicimos descender sobre los que dividían y separaban, (91) esos que han desmembrado el Qur-an. (92) Por tu Señor que les pediremos cuentas a todos ellos (93) por lo que hicieron.
Sura 15 – al Hiyr

En esta aleya vemos claramente que el término “Qur-an” hace referencia al Qur-an Karim en el que están contenidas todas las revelaciones que se irán descargando sobre los Profetas a lo largo de la historia. Esos que dividían y separaban eran los Banu Isra-il, y más tarde los judíos y los cristianos. Sobre ellos se fue descargando el Qur-an Karim en forma de Taurah y de Inyil, pero lo fueron alterando, ocultando gran parte de él y cambiando muchos de sus significados. Están denunciados en la siguiente aleya:

(14) No se dividieron, sino después de haberles llegado el conocimiento, llevados por la envidia. De no haberse predeterminado un plazo para decidir su suerte, ya entonces
se habría juzgado entre ellos. Los que han heredado el Kitab después de ellos
divagan sobre él, llevados por la duda.
Sura 42 – ash Shura

En esta aleya se nos informa de que hay un Kitab que se va heredando, pero no en el sentido de un objeto, de un libro que va pasando de mano en mano. Ese Kitab, como ya hemos visto, contiene aleyas muhkamatun y aleyas mutashabihat, es el Kitab de Allah. Esas aleyas se irán juntando en bloques determinados y específicos que se irán revelando a los Profetas elegidos, en el tiempo prescrito, pasando a ser Qur-an, recitaciones, algunas de las cuales recibirán un nombre concreto para de esa forma diferenciar unas de otras. También se nos informa de que una vez que les llegó la guía y la verdad en forma de recitaciones, de Qur-an, de bloques del Kitab, se dividieron y fueron desmembrando, así, el Qur-an Karim, y lo mismo están haciendo los “quraish” con el último bloque del Kitab, con la última recitación, con el último Qur-an.

(1) Ta, Sin. Esas son aleyas del Qur-an y de un Kitab mubin (inalterable), (2) guía y buenas nuevas para los creyentes (3) –los que establecen la salah, dan la zakah y de Ajirah
tienen certeza. (4) A los que no creen en Ajirah les hacemos ver que son
correctas sus acciones y de ese modo les dejamos deambulando a ciegas.
(5) Esos son los que tendrán el peor castigo, y en Ajirah serán los grandes perdedores.
(6) Recibes el Qur-an de Quien actúa y juzga según Su conocimiento.
Sura 27 – an Naml

Las aleyas que reciben los Profetas están en el Kitab de Allah –Kitab Hakim y Kitab Mutashabiha– y pasan a formar el Qur-an Karim una vez que se han preparado en bloques listos para ser descargados sobre los Profetas en forma de recitaciones, de Qur-an. En la aleya 6, el término Qur-an no se refiere al texto revelado al Profeta Muhammad (s.a.s), sino al Qur-an Karim, “a la parte del Qur-an Karim que te corresponde a ti, Oh Muhammad”.

En las siguientes aleyas se pone aún más claramente de manifiesto la diferencia entre “el Qur-an” y “un Qur-an” o “este Qur-an”:

(82) Hacemos que se descargue del Qur-an lo que en él hay de cura y de rahmah para los creyentes. A los infames no hace, sino aumentarles su perdición.
Sura 17 – al Isra

En la aleya 82 se dice que se descarga “del” Qur-an, no “el” Qur-an –وَنُنَزِّلُ مِنَ الْقُرْآنِ– Se descarga del Qur-an Karim, de la recitación general que contiene todos los bloques, las aleyas que irán conformando este Qur-an que se le revela al Profeta Muhammad (s.a.s).

Encontramos la misma noticia en las siguientes aleyas:

(85) Quien te ha hecho obligatorio seguir lo que está prescrito en el Qur-an te permitirá volver. Es tu Señor Quién conoce al que está guiado y a quién está en un claro extravío. (86) No esperabas que se te revelara el Kitab. No es, sino una rahmah de tu Señor.
Así pues, no apoyes a los encubridores.
Sura 28 – al Qasas

La aleya 85 hace referencia a las aleyas muhkamatun que se han descargado del Kitab Hakim en el Qur-an Karim y, por lo tanto, al ser muhkamatun es obligatorio seguirlas. Por otra parte, en la aleya 86 se habla del Kitab de Allah. La frase “no esperabas que se te revelara el Kitab” significa “no esperabas heredar un bloque, una recitación, un Qur-an proveniente del Kitab de Allah. En realidad, es lo mismo que decir: “No esperabas ser elegido Profeta.”

En las aleyas que citamos a continuación se explica el significado de Kitab y de Qur-an:

(1) Ha, Mim. (2) Descarga del Rahman, del Compasivo (3) –un Kitab cuyas aleyas son comprensibles. Un Qur-an en árabe para la gente que escudriña la creación…
Sura 41 – Fussilat

En estas tres aleyas vemos el proceso completo de transmisión –se descarga la información del Qur-an Mayid en el Kitab de Allah (Kitab Hakim y Kitab Mutashabiha) y del Kitab de Allah se pasa al Qur-an Karim en forma de recitación en árabe, de Qur-an en árabe para que pueda ser comprendido por la comunidad del Profeta Muhammad (s.a.s). Y este Qur-an en árabe inscrito en el Qur-an Karim como la última secuencia del Qur-an Mayid es el Qur-an Adhim (grandioso).

(87) Te hemos dado siete de las mazani y el Qur-an Adhim.
Sura 15 – al Hiyr

Siete de las mazani o sava’ min al mazani (ver apéndice E).

(19) Pregúntales de quién es el testimonio más fiable. Respóndeles que de Allah, que es el Testigo entre ellos y tú. Y anúnciales que se te inspira este Qur-an para advertirles a ellos y a todo aquel a quien le alcance y sea capaz de comprenderlo.
Sura 6 – al An’am

Se me inspira este Qur-an, este bloque procedente del Qur-an Karim. La misma noticia que nos llega en la siguiente aleya:

(37) Nadie que no sea Allah ha podido producir este Qur-an. Es una confirmación de lo que ya había y una aclaración precisa del Kitab que contiene toda la sabiduría y sobre
el que no hay duda –dimanante del Señor de todos los dominios.
Sura 10 – Yunus

“Este Qur-an” –el texto revelado al Profeta Muhammad (s.a.s), el Qur-an Adhim + sava’ min el mazani (ver apéndice E). Este Qur-an es una confirmación de lo que ya había, de la Taurah y del Inyil y de todas las revelaciones anteriores. Es una confirmación, pero no es idéntico a ellas. Es idéntico en la aqidah y en la ley de Allah, en las aleyas muhkamatun que constituyen la madre del Kitab, la madre de todos los registros. Al mismo tiempo es una aclaración de la verdad que contiene el Kitab de Allah:

(5) Es Él Quien hizo del Sol incandescencia y de la Luna luz, y le asignó fases como un medio de contar los años y de calcular el tiempo. Todo ello lo creó Allah de la mejor manera posible. Clarificamos las aleyas para aquellos que escudriñan Su creación.
Sura 10 – Yunus

El texto revelado a Muhammad (s.a.s), el Qur-an Adhim, este Qur-an, en cuanto que último texto revelado, confirma todas las revelaciones anteriores y preserva el Kitab de Allah hasta el final de los tiempos, ya que este Qur-an contiene la ley de Allah, la Hikmah y el Furqan. El Kitab de Allah se confirma a sí mismo revelación tras revelación, Qur-an tras Qur-an.

(48) Descargamos sobre ti el verdadero Kitab, confirmación del Kitab y un medio de preservarlo. Así pues, juzga entre la gente según lo que Allah ha hecho descargar y no sigas sus deseos, apartándote de la verdad que se te revela.
Sura 5 – al Maidah

Descargamos sobre ti aleyas del Kitab que confirman todo lo anterior y lo preservan.

(1) Alif, Lam, Ra esas son las aleyas del Kitab inalterable.
(2) Lo hacemos descargar en forma de un Qur-an en árabe para que razonéis.
Sura 12 – Yusuf

Lo que se descarga sobre los Profetas no es el Kitab, sino aleyas del Kitab inalterable inscrito sobre una cutícula desplegada y guardado, protegido en el Lauh Mahfudh. Pero esas aleyas, codificadas en líneas, no podrían ser comprendidas por los Profetas ni por sus comunidades. Hacía falta, en el caso de la última revelación, de la última descarga, que se convirtiera en un Qur-an en árabe siguiendo la estructura narrativa propia de esta bendita lengua.

(111) Allah ha comprado a los creyentes sus vidas y sus bienes a cambio del jardín. Combaten por la causa de Allah matando y muriendo. La misma promesa con la que Se comprometió en la Taurah, en el Inyil y en el Qur-an. ¿Y quién es mejor cumplidor de sus promesas que Allah? Así pues, alegraos por el comercio que habéis hecho, pues él os conducirá a la suprema victoria
Sura 9 – al Tawba

Es decir, en el Qur-an Adhim que está en el Qur-an Karim junto a las otras revelaciones, junto a los otros Qur-an, la Taurah y el Inyil (como vemos en la primera página del esquema 19).

(32) Dicen los encubridores: “¿Por qué no se le descarga el Qur-an de una sola vez?”
Así se te descarga para de esta forma poner firmeza en tu corazón.
Te lo recitamos pausadamente, perfectamente articulado.
Sura 25 – al Furqan

¿Por qué no se le descargan de una sola vez todas las aleyas que forman el bloque en el Qur-an Karim marcado para el Profeta Muhammad (s.a.s)? Obviamente, los idólatras de Makkah desconocían la estructura y el contenido de ese Qur-an del que hablan. Simplemente expresaban así su descontento por el hecho de que se fueran descargando paulatinamente las aleyas contenidas en el Qur-an Karim y agrupadas, organizadas y traducidas al árabe en el Qur-an Adhim.

En las siguientes dos aleyas vemos de nuevo el concepto de “el Kitab” en el que están contenidas todas las aleyas que se irán descargando en forma de Qur-an sobre los Profetas elegidos para ello:

(174) Los que ocultan lo que Allah ha hecho descargar del Kitab y lo venden a bajo precio no ingerirán en sus vientres, sino fuego y el Día del Resurgimiento Allah no les hablará ni les purificará. Para ellos habrá un doloroso castigo.
Qur-an 2 – al Baqarah

*

(136) ¡Creyentes! Creed en Allah, en Su Mensajero, en el Kitab que descarga sobre él
y en el que hizo descargar antes de él.
Qur-an 4 – an Nisa

Hay un solo Kitab que contiene numerosas aleyas agrupadas en bloques que más tarde constituirán un Qur-an cada uno de ellos. La expresión “en el Kitab que descarga sobre él” de nuevo debemos entenderla como “en las aleyas que descarga sobre él procedentes del Kitab”. Lo corrobora la siguiente aleya:

(131) …De la misma forma que ahora os exhortamos a que toméis en serio las advertencias de Allah, así mismo exhortamos a los que antes habían recibido el Kitab.
Qur-an 4 – an Nisa

Un Kitab, un solo Kitab que contiene todas las aleyas y que se va heredando de comunidad en comunidad:

(136) ¡Creyentes! Creed en Allah, en Su Mensajero, en el Kitab que descarga sobre él
y en el que hizo descargar antes de él.
Qur-an 4 – an Nisa

De nuevo, la misma idea –aleyas del Kitab. En el siguiente texto está aún más clara la doble utilización del término “Kitab”:

(154) Luego dimos el Kitab a Musa para perfeccionar a aquellos que actúan con rectitud.
En él clarificamos todas las cosas, y lo hicimos guía y rahmah para que
pudieran creer en el encuentro con su Señor.
(155) Y éste Kitab lo descargamos como una bendición. Seguidlo, pues, y tomad en serio las advertencias que se os hacen para que se tenga misericordia de vosotros.
(156) Ahora no podréis decir: “El Kitab únicamente les fue revelado a las
dos taifas que hubo antes de nosotros, y desconocíamos las enseñanzas que contenía.”
Qur-an 6 – al A’nam

En la aleya 154 se nos informa que Musa recibió aleyas del Kitab, una parte del Kitab. En la 155 se habla de las aleyas que se descargan sobre el Profeta Muhammad (s.a.s) y se utiliza la expresión “este Kitab”, este Qur-an, las aleyas del Kitab que han tomado la forma del Qur-an Adhim y sava’ min al mazani. La aleya 156 explica claramente qué es el Kitab –un único libro cuyas aleyas se van revelando a diferentes Profetas según un agrupamiento específico que el Rahman ha marcado desde antes de la creación del insan. El Kitab no sólo pertenece a los Banu Isra-il, ya antes lo había recibido Ibrahim y después de ellos el Profeta Muhammad (s.a.s).

En la siguiente aleya se vuelve a explicar el significado de Kitab:

(89) Esos son a los que les dimos el Kitab, el juicio y la Profecía, y si estos lo rechazan,
lo confiaremos a otros que no lo encubran.
Qur-an 6 – al A’nam

El término “esos” se refiere a los Banu Isra-il en su doble forma de judíos y cristianos, de yahud y nasara. A ellos se les dio el Kitab (Taurah e Inyil), y si “estos” (es decir, los Quraish, las tribus árabes) “lo” rechazan, rechazan el Kitab, las aleyas específicas que se descarguen sobre el Profeta Muhammad, lo confiaremos a otros. Confiaremos a otros el Kitab, el mismo Kitab, las aleyas que provienen de la misma fuente.

Debemos notar que aquí no se dice: “Les dimos “un” Kitab…” como algo específico, uno de varios, sino “el Kitab”. Se está haciendo referencia a los Banu Isra-il, a los judíos y cristianos, a diversas comunidades –plural– pero se utiliza el singular, “el Kitab”, ya que claramente significa “parte del Kitab”, aleyas “del Kitab”, de un solo y mismo Kitab. De la misma forma se utilizan los términos “juicio” y “Profecía”. Obviamente no se les dio todo el juicio y toda la Profecía, sino “parte” de ello, se les dio juicio y Profecía, pero no se agotaron con ellos. Fijémonos ahora en la siguiente aleya:

(35) Le habíamos dado el Kitab a Musa e hicimos que su hermano Harun fuera un firme apoyo para él. (36) Les dijimos: “¡Id a la gente que niega la veracidad de Nuestros signos!”
Los aniquilamos por completo.
Sura 25 – al Furqan

En esta aleya, el término “Kitab” encierra un concepto mucho más global que en otras, ya que aquí significa “la Profecía”; se le empiezan a dar a Musa noticias del ámbito divino, instrucciones, sabiduría. Si tenemos en cuenta el contexto, veremos que se está hablando del tiempo que transcurre desde que Musa sale con su familia de Madian y en el camino divisa un fuego –el encuentro con su Señor– y la vuelta a Misr con su hermano Harun, ambos ahora Profetas. Se las ha inspirado parte del Kitab, parte del conocimiento. Estas son las primeras suhuf, los primeros textos del Kitab, los primeros textos de la Profecía, que descienden sobre los hombres, y de las que se hace mención en la sura 87: Todo esto ya estaba en los primeros Suhuf, los Suhuf de Ibrahim y Musa.” (Sura 87 – al ‘Ala 18-19) (ver artículo XX y apéndice C).

Este análisis interpretativo del término “Kitab” es muy importante para entender la expresión “gente del Kitab’” o “gente del libro” como generalmente se traduce, ya que este concepto no hace referencia a las comunidades o pueblos que tienen un kitab, un libro o un registro, como los “Sutra” de Buda o el Tao de Lao Tse, sino a las comunidades que han recibido parte de “el Kitab” que está junto a Allah, parte de las aleyas que contiene. El Tao es una obra concebida por los hombres, como los son el Shu King, el Popol Vuh y muchos otros libros. Y es más que probable que en ellos haya influencia profética, pero no son parte de “el Kitab”, no forman parte de las revelaciones divinas y, por lo tanto, no podemos denominar a esas comunidades “gente del Kitab’” o “gente del libro”, aunque posean libros o “su” libro.

En la siguiente aleya vemos de nuevo el significado de “el Qur-an”.

(204) Cuando se recite el Qur-an, escuchad y guardad silencio para que se os tenga rahmah.
Qur-an 7 – al ‘Araf

La expresión “Cuando se recite el Qur-an” hace referencia al “Qur-an Karim” de donde procede el Qur-an Adhim, el texto que se le revela al Profeta Muhammad (s.a.s) y que él les recita. Es decir, “Cuando se les recite el Qur-an a través del Qur-an de Muhammad, de la recitación que se le inspira.”

Vemos esta misma idea en la aleya que citamos a continuación:

(101) ¡Creyentes! No preguntéis por aquello que os llenaría de pesadumbre si se os respondiese. Mas si preguntáis por ello cuando se descargue el Qur-an,
su significado se manifestará con claridad.
Qur-an 5 – al Maidah

Cuando se descarguen las aleyas del Qur-an Karim que corresponden a la revelación, al texto, del Profeta Muhammad (s.a.s).

En la siguiente aleya se define claramente el término “el Qur-an”:

(82) ¿Acaso no recapacitan sobre el Qur-an? Si no proviniera de Allah,
habría en él infinidad de contradicciones.
Qur-an 4 – an Nisa

En esta aleya no se dice: “¿Acaso no recapacitan sobre lo que se descarga de “el Qur-an” o de “el Kitab”)… Dice: ¿Acaso no recapacitan sobre el Qur-an? Aquí no puede referirse al texto, al registro que se le revela al Profeta Muhammad (s.a.s), pues todavía no se ha descargado en su totalidad, todavía no existe algo terminado a lo que se le pueda dar un nombre –es un Qur-an, es este Qur-an. La expresión “el Qur-an” hace referencia aquí al libro de las recitaciones, a todo él, al Qur-an Karim. En este sentido, la expresión “el Qur-an” sería equivalente a decir: “La parte del Qur-an Karim (general, absoluto) que se descarga sobre Muhammad (s.a.s). Así, la aleya antes citada podría reescribirse: ¿Acaso no recapacitan sobre el Qur-an que proviene de “el Qur-an”? ¿Acaso no ven que todos los Qur-an proceden de la misma fuente, que todas las revelaciones recibidas a lo largo de la historia son en esencia un mismo Kitab, un mismo registro, un mismo Qur-an?

Las revelaciones que recibieron los Profetas no sólo son partes, bloques contenidos en el Qur-an Karim, sino que además son textos extractados. Y ello porque si esos bloques contuvieran la información completa, los Qur-an revelados serían interminables, libros de cientos de miles de páginas (ver artículo II). Veamos un ejemplo. En el Qur-an Mayid está inscrito el relato del tiempo que pasó Musa en casa de Firaun, desde que fue recogido por su familia hasta que abandonó Misr siendo ya un hombre adulto. En ese Qur-an está todo el relato –cada palabra, cada movimiento, cada gesto… y hay otros registros donde se encuentran las instrucciones (los paquetes de programas en las placas electrónicas) para que se produzca ese relato. Sin embargo, lo que al final llega a los Profetas, en este caso al Profeta Muhammad (s.a.s), es una parte, un resumen, unos cuantos destellos del relato completo:

(83) Te preguntan por Dhul Qarnain. Di: “Voy a recitaros una parte de su historia.”
Sura 18 – al Kahf

*

(76) Este Qur-an relata la mayor parte de aquello sobre lo que discrepan los Banu Isra-il.
Sura 27 – an Naml

A veces se nos relata una buena parte del episodio, de la secuencia, pero en la mayoría de los casos solamente nos llega un pequeño fragmento. Los Qur-an son piezas cargadas de información encapsulada que debemos desarrollar y componer de forma que los escenarios lleguen a ser comprensibles y significativos. Esta es una tarea que requiere de un método y de herramientas con las que poder penetrar en el sentido de las palabras y de las indicaciones que tenemos en el texto revelado al Profeta Muhammad (ver artículo I, apartado 3).

En la primera página del esquema 19 vemos otros dos registros dentro de la cutícula desplegada, junto al Kitab Hakim –elementos narrativos y elementos proféticos. Cada Qur-an, cada texto revelado se ha presentado en una forma narrativa específica y, de la misma forma, se ha inspirado a cada Profeta instrucciones y secretos del Ghaib determinados que a veces no han transcendido a sus comunidades –elementos proféticos que han ocurrido sin haber sido percibidos. A veces, estos elementos proféticos recaen sobre individuos que no son Profetas, pero que forman parte del relato profético, como es el caso de la madre de Musa a la que se le inspiró lo que se le inspiró:

(37) Ya te habíamos agraciado en otra ocasión (38) –cuando inspiramos a tu madre lo que le inspiramos: (39) “Échalo en la barquilla y arrójala al agua…
Sura 20 – Ta Ha

Ya tenemos el proceso completo de transmisión con sus nombres específicos:

-Toda la información está contenida en el Qur-an Mayid inscrito en Lauh Mahfudh.

-Esta información se descarga en el Kitab de Allah en forma de aleyas que se organizan a su vez en otros dos registros o KitabKitab Muhkamatun y Kitab Mutashabiha.

-De estos dos Kitab se forman bloques de información que se guardan en un Kitab Maknun y se preparan para ser revelados a los Profetas elegidos, originándose así el Qur-an Karim que contiene todas las revelaciones, todas las recitaciones, todos los Qur-anSuhuf, Taurah, Zabur, Inyil, Dhikr, Qur-an Adhim.

-El Qur-an Adhim, que es parte del Qur-an Karim como el resto de las revelaciones, se descargará sobre el Profeta Muhammad (s.a.s) junto a sava’ min al mazani, formando así “este Qur-an” –el Qur-an Adhim + sava’ min al mazani.

Por lo tanto, podemos hacer la siguiente distinción:

-El término “el Kitab” hace referencia al Kitab de Allah que contiene el Kitab Hakim y el Kitab Mutashabiha.

-Los términos “este Kitab” o “un Kitab” pueden hacer referencia, a veces, a “este Qur-an” o a “un Qur-an”, como vemos en la siguiente aleya:

(89) Y ello a pesar de que les ha llegado un Kitab de Allah, confirmación de lo que ya tenían.
Sura 2 – al Baqarah

Un Kitab, un registro, un Qur-an, confirmando los Qur-an anteriores: la Taurah, el Inyil

-El término “el Qur-an” hace referencia al Qur-an Karim.

-Los términos “este Qur-an” o “un Qur-an” hacen referencia al texto revelado al Profeta Muhammad (s.a.s) y que contiene el Qur-an Adhim y sava’ min el mazani (ver cuadro C1 y apéndice E).

No cabe duda de que la realidad es mucho más compleja e inasible de lo que este artículo ha presentado. Es una simple aproximación a algo que nos resulta inaccesible en su totalidad. Sin embargo, al nivel humano lo importante no es conocer los procesos operativos, sino los funcionales. No sabemos cómo ocurren las cosas allá arriba, pero si escudriñamos el texto revelado al Profeta Muhammad (s.a.s), podremos tener una imagen general del sistema divino de transmisión y, de esta forma, tener en mayor aprecio este grandioso texto. Eso es lo que hemos intentado hacer con este trabajo.

ARTÍCULO XIII – LA PREDESTINACION

art 13

El tema de la predestinación muy probablemente sea uno de los escollos más antiguos a los que se enfrenta el hombre en su esfuerzo por comprender el funcionamiento de la existencia. Sin embargo, y a pesar de haber sido punto crucial en las discusiones filosóficas y religiosas de todos los tiempos, poco parece que hayamos avanzado en dilucidar tan contradictorio concepto. El propio Alí (r.a) recomendó a uno de sus compañeros no cabalgar por ese camino. No obstante, deberíamos matizar el consejo de Alí, ya que, si por “cabalgar” se refería a intentar comprender cómo Allah el Altísimo ha organizado los destinos humanos, obviamente es una tarea imposible, pues nos adentraríamos en el sistema operativo de la existencia (ver artículo IX). Sin embargo, no parece que sea tan descabellado intentar entender el asunto desde las posibilidades que nos ofrece el sistema funcional.

A este respecto, las noticias que nos llegan del Qur-an son claramente a favor de la predestinación, ya que es un concepto que, obligatoriamente, va asociado al Tawhid, a la Unicidad absoluta de Allah. Tomar decisiones implicaría ser independientes de la voluntad de Allah. Aquí el asunto no es si Allah el Altísimo conoce todo cuanto acontece en Su creación, sino saber si tiene control sobre las acciones que en ella tienen lugar –saber que al tocar el fuego sentirás dolor, no tiene nada que ver con decidir si lo vas a tocar o no; son dos conceptos diferentes que en muchos casos se confunden entre sí. En todo caso, las noticias coránicas son incuestionables:

(245) …Es Allah Quien restringe y da en abundancia...
Sura 2 – al Baqarah

La primera noticia que recibimos es que Allah es Quien ha repartido, decidido, la provisión, y en base a esa decisión ha diseñado otras acciones que permitan que aquella se cumpla. No ha sido, pues, mi habilidad ni mi genio empresarial la causa de mi éxito económico, sino el plan de Allah en el que estaba inscrito. Sin embargo, ese registro se ha cumplido a través de otros miles de registros extendiéndose sobre una red casi infinita de interconexiones (ver artículo XV). La sucesión de fases a través de una larguísima cadena de causas y efectos nos hace sentir, en cambio, que nuestro éxito empresarial se debe a la compra de aquel terreno, a mi hábil regateo, a mi arriesgada decisión de construir en él una urbanización de lujo… donde quiera que mire veré causas y efectos, decisiones, elecciones… libre albedrío. Así debe ser, pues si en cada acción viéramos la mano de Allah, la existencia nos resultaría insoportable, sin sentido.

Es lo mismo que ocurre en el cine –si constantemente viéramos a los cámaras filmando, a los maquilladores produciendo simulacros de heridas en los actores, al director dando instrucciones… inmediatamente nos saldríamos de la sala. Sin embargo, y a pesar de que sabemos que es una película, si todo eso se oculta al espectador y la filmación está bien realizada y ejecutada, a los pocos minutos de empezar la película le daremos un alto porcentaje de realidad –nos sentiremos cómplice de este actor, odiaremos a ese otro, sentiremos pánico frente al asesino o al monstruo que quiere atacar al protagonista. Obviamente, la filmación divina es infinitamente más grandiosa y perfecta que cualquier película realizada por un ser humano. Sin embargo, el sistema es el mismo (ver artículo II). ¿Quién dudaría mientras vemos “una buena película” que son los actores los que deciden, los que actúan, se caen, luchan, sufren y mueren? ¿Quién piensa en el director en los momentos de máxima emoción y suspense, en los cámaras, en los extras…? Toda esa realidad desaparece y no quedan, sino los actores en sus escenarios. Y eso, precisamente, es lo importante, ya que todo lo demás, aparte de la acción, son medios:

(13) Os ha subordinado todo cuanto hay en los Cielos y en la Tierra.
En eso hay signos para la gente que reflexiona.
Sura 45 – al Yaziyah
(30) Sobre los que dicen: “Mi Señor es Allah,” y obran con rectitud, descienden los malaikah y les dicen: “No temáis ni os apesadumbréis, antes bien alegraos por la buena nueva del Jardín que se os ha prometido. (31) Os hemos acompañado en la vida de este mundo y os acompañaremos en Ajirah, donde tendréis todo cuanto deseéis, y todo cuanto
pidáis (32) –agasajo del Perdonador, del Compasivo.
Sura 41 – Fussilat

Todo ha sido preparado para poder desarrollar el plan de Allah, el proyecto insan, y todos actúan según el método elegido por el Altísimo de causa y efecto. Es la gran filmación de Allah en la que Él es la única causa de la que todo emana y se organiza según Su plan. Al mismo tiempo, la última aleya citada nos alerta de que en Ajirah también funcionará el método de causa y efecto y seguirán siendo los malaikah quienes cuiden de nosotros y sean muchas de las causas aparentes de sucesos y fenómenos que ocurran en nuestras vidas.

En la siguiente aleya se nos informa de que es Allah el Altísimo Quien crea las tramas existenciales. El Todopoderoso organizó el guión, siguiendo el método causa-efecto, para que disputaran entre sí, más creyeron que eran ellos los que eligieron y decidieron discutir y luchar. Sin embargo, actuaron siguiendo el plan inexorable de Allah, recibiendo el input preparado para ellos (ver artículo VI y esquema 7).

(253) …De entre ellos hubo quienes creyeron y hubo quienes encubrieron la verdad. De haberlo querido Allah, no habrían luchado entre sí, pero Allah actúa según Su plan.
Sura 2 – al Baqarah

Todo está predeterminado de antemano. También la muerte. Nadie muere porque le haya atropellado un coche, sino que le ha atropellado un coche porque le ha llegado su hora y ese choque mortal juega el papel de causa aparente:

(145) Nadie muere si no es por la voluntad de Allah, en el tiempo prescrito.
Sura 3 – Ali ‘Imran
(154) … Diles: “Aunque hubierais estado en vuestras casas, la muerte habría llegado a los lechos de aquéllos a los que se les hubiera decretado.
Sura 3 – Ali ‘Imran
(168) Se decían entre ellos sentados en sus casas: “Si nos hubieran obedecido, no les habrían matado.” Diles: “Evitad la muerte cuando os llegue si es verdad lo que decís.”
Sura 3 – Ali ‘Imran
(78) Dondequiera que estéis os atrapará la muerte, aún si estuvierais en imponentes torreones. Si les acontece algún bien, dicen: “Esto viene de Allah,” pero si les sobreviene algún mal, dicen: “Esto viene de ti.” Diles: “Todo viene de Allah.” ¿Qué le pasa a esta gente que apenas comprenden una palabra de lo que se les dice?
Sura 4 – an Nisa

En esta última aleya se nos informa de que todo viene de Allah el Altísimo, lo bueno y lo malo, de la misma forma que todo en un guión cinematográfico viene del director –cada palabra, cada gesto, cada acción. No obstante, la aleya continúa de forma que podría parecernos en un primer momento contradictoria:

(79) Lo que os acontece de bueno viene de Allah,
y el mal que os pueda sobrevenir viene de vosotros mismos.
Sura 4 – an Nisa

Obviamente, no hay ninguna contradicción. Lo que hace esta aleya es mostrar claramente que el método elegido por Allah para Su creación es el de causa-efecto. Todo viene de Allah, pero la causa aparente del mal que nos acontece son nuestros actos de rebeldía. En Su plan hay dos grandes etapas o fases –la vida en dunia que actúa como un examen, y la vida en Ajirah como resultado de la prueba de dunia. En la vida de dunia, el sistema de causas y efectos pone en movimiento la trama existencial a través de la dialéctica que genera la relación entre los contrarios. Utilizamos el término “contrarios” cuando en realidad el mal no es lo contrario del bien, sino su ausencia. Los atributos de Allah son siempre positivos, pero la ausencia de cualquiera de esos atributos generará automáticamente cualidades negativas según una relación directa (ver artículo XV). En Ajirah esta dialéctica no se dará, ya que no habrá ausencias y el hombre participará de todos los atributos de Allah que puedan ser asumidos por él –no será Wahhab, pero será Karim; será Mutakabbir con respecto a la gente de yahannam, pero humilde con la gente del jardín. En dunia, en cambio, hay ausencias que se manifiestan en cualidades negativas que a su vez son causa aparente de los males que nos sobrevienen.

No obstante, si ahora volvemos a la aleya 78 encontraremos la explicación real de que haya bien y mal en la vida de dunia: “Todo viene de Allah,” y en la aleya 79 encontraremos manifestado el método causa-efecto: “el mal que os pueda sobrevenir viene de vosotros mismos.” Fijémonos en las siguientes aleyas:

(30) A unos los habrá guiado, y para otros se habrá confirmado el extravío. Ellos habían tomado a los shayatin como sus aliados en vez de a Allah, y creyeron que estaban guiados.
Sura 7 – al ‘Aaf
(99) Si así estuviera inscrito en el plan de tu Señor, creerían todos cuantos hay en la Tierra. ¿Vas a obligar entonces a los hombres a que sean creyentes? (100) Ninguna nafs puede creer si no es por la voluntad de Allah. Arrojará inmundicia sobre aquellos que no razonen.
Sura 10 – Yunus

De nuevo vemos la causa primera real –Allah Todopoderoso– y a continuación se mencionan las causas aparentes –tomaron a los shayatin como aliados, y son gente que no razona.

En la siguiente aleya, la predeterminación de todas las cosas, incluso las más insignificantes, está expresada con una mayor rotundez:

(59) Sólo Él tiene las llaves del Ghaib y sólo Él lo conoce. Sabe lo que hay en la tierra y en el mar. No cae una sola hoja que Él no conozca y sepa que ha caído ni hay semilla en la oscuridad de la tierra ni nada húmedo o seco que no esté en un Kitab inalterable.
Sura 6 – al ‘Anam

Todo está en el guión antes de que comience la filmación propiamente dicha:

(22) No ocurre nada, ni bueno ni malo, en la Tierra o en vosotros mismos que no esté en un Kitab antes de que hagamos que se manifieste –eso es fácil para Allah.
Sura 57 – al Hadid

No podía ser de otro modo, ya que no hay improvisación por parte de Allah, sino un plan preciso y un sistema, un método, de ejecución. Todo está escrito antes de que se manifieste. Nada se ha dejado al azar. No hay ninguna imperfección en nada de lo que ha creado:

(3) El que creó siete Cielos, estratificados. No verás en la creación del Rahman ninguna discordancia. Vuelve a fijarte: ¿Ves algún fallo? (4) Vuelve a mirar una segunda vez.
La vista regresará a ti deslumbrada y exhausta.
Sura 67 – al Mulk

Tampoco la creencia es algo que podamos adquirir por nosotros mismos, como resultado de nuestro esfuerzo o de algún tipo de ejercicio espiritual o a causa de nuestros méritos. Allah Todopoderoso ha creado miles de personajes, de caracteres, y le ha dado a cada uno un papel preciso que desarrollar en la vida de dunia (ver artículo XV):

(39) Los que encubren la verdad de Nuestras aleyas moran sordos y mudos en las más abyectas tinieblas. Allah extravía o guía al camino de rectitud según Su voluntad.
Sura 6 – al An’am

Es decir, según Su plan. Allah el Altísimo es Quien ha diseñado Su creación y ha hecho que haya gente de yahannam y gente de yannah, gente del Jardín:

(179) Hemos creado para yahannam multitud de yin y de hombres. Tienen corazones con los que no comprenden, ojos con los que no ven y oídos con los que no oyen. Son como
animales de rebaño o aún más extraviados. Esos son los negligentes.
Sura 7 – al ‘Araf
(13) Si hubiese sido esa Nuestra voluntad, habríamos guiado a cada nafs. Sin embargo, se ha de cumplir Mi plan –llenaré yahannam de yin y de hombres –nas, todos juntos.
Sura 32 – as Saydah

No es, pues, un problema humanista de por qué no ha guiado Allah el Altísimo a todos los hombres y a todos los yin al Jardín, ya que, como nos informa esta aleya, esa es la voluntad de Allah –el fuego y el Jardín forman parte del plan de Allah, de la misma forma que parte de Su plan es que haya gente del fuego y gente del Jardín. Y para que haya gente del fuego, Allah el Altísimo ha creado caracteres con determinados atributos y ausencias, y circunstancias y compañías de modo que todo ello les lleve al fuego; de la misma forma que el director de una película crea personajes con características negativas, y son ellos los encargados de asumir el mal en cualquiera de sus formas. Nada se puede hacer por ellos. Deben cumplir inexorablemente con su papel:

(6) A los encubridores es igual que les adviertas o que no les adviertas, no creerán.
(7) Allah les ha sellado el corazón y el oído y ha oscurecido su visión con un velo.
Tendrán un terrible castigo.
Sura 2 – al Baqarah

Las criaturas de yahannam han sido creadas para el fuego según el método divino de causa-efecto. Cuando observamos su incapacidad para creer, su pertinaz encubrimiento, su malicioso cinismo o incluso su abierta declaración de guerra al Din de Allah, no podemos por menos que desearles el castigo del fuego –es el castigo que Allah el Altísimo quiere para ellos:

(41) …No podrás interceder por esos a los que Allah quiere poner a prueba. Allah no desea que se purifiquen sus corazones. En esta vida serán humillados
y en Ajirah tendrán un castigo atroz.
Sura 5 – al Maidah

Debemos entender que no se trata de gente buena, fiel, creyente a la que Allah Todopoderoso, caprichosamente, condena al fuego. Bien al contrario, como en el caso de Iblis, son gente rebelde, creada para la rebeldía. Es un asunto cerrado que ni siquiera el Profeta, como vemos en la aleya que acabamos de citar, pudo cambiar.

Intentemos entenderlo a través del método causa-efecto. El primer paso será reflexionar sobre la razón de que haya gente que no crea. El Qur-an nos informa que esa actitud se debe a una enfermedad que tienen en el corazón y que Allah agrava todavía más. También se nos dice que debido a esa enfermedad o a otras características de su nafs no son capaces de entender lo que se les dice ni de seguir la guía:

(10) En sus corazones hay una enfermedad que Allah agrava.
Sura 2 – al Baqarah
(18) Sordos, mudos y ciegos, ¿cómo podrán volver al camino?
Sura 2 – al Baqarah

El siguiente paso será reflexionar sobre la razón de que sus corazones hayan enfermado de dolencia tan grave y que, además, según todos los indicios, sea incurable. Para esta segunda fase también encontramos en el Qur-an una valiosa información –se han apartado del recuerdo de El Rahman, han hecho de sus deseos su ilah y se han rodeado de malas compañías:

(28) ¡Ay de mí! ¡Ojalá no hubiera tomado a ese por amigo! (29) Me extravió
del recuerdo después de haberme llegado.”
Sura 25 – al Furqan
(36) A quien se aleja del recuerdo del Rahman le enviamos un shaytan que se convierte en su amigo íntimo –qarin. (37) Les apartan del camino haciéndoles creer que están guiados
(38) hasta que llega a Nosotros, y dice: “¡Ay de mí! ¡Ojalá hubiera entre tú y yo
la distancia de los dos orientes! ¡Qué mal compañero!”
Sura 43 – az Zujruf
(119) ¿Por qué no habríais de comer de aquello sobre lo que se ha mencionado el nombre de Allah? Ya se ha explicado detalladamente lo que se os prohíbe, a menos que os veáis
forzados a ello. En verdad que muchos, faltos de conocimiento, se extravían
por seguir sus deseos, pero tu Señor conoce a los transgresores.
Sura 6 – al ‘Anam

Seguidamente, tendremos que reflexionar sobre la causa de que se hayan apartado del recuerdo, hayan seguido sus deseos y se hayan rodeado de malas compañías. Sin duda que había en sus nafs una clara inclinación a ello –sólo deseaban el placer sin responsabilidad, les atraía la gente corrupta y detestaban oír hablar de espiritualidad en cualquiera de sus formas. Y si alguien trataba de llevarles de vuelta al camino de rectitud, el shaytan les convencía fácilmente de que estaban en lo cierto y de que eran los otros los que estaban equivocados:

(32) Ya se burlaron de los Mensajeros que hubo antes de ti, pero dejé que los encubridores siguieran sus inclinaciones por un tiempo y luego los castigué.
¡Qué atroz fue el castigo que recibieron!
Sura 13 – ar Ra’d
(78) Hemos venido a vosotros con la verdad, pero la mayoría de vosotros la detesta.
Sura – az Zajruf
(1) Se acerca para el hombre –nas– la hora de rendir cuentas. Sin embargo, en su negligencia, se apartan. (2) No les llega ninguna nueva advertencia de su Señor, que no la escuchen, mientras están entretenidos en sus ocupaciones, (3) con el corazón distraído…
Sura 21 – al Anbiya
(63) ¡Por Allah! Hemos enviado Mensajeros a todas las ummah antes de ti, pero el shaytan
les hizo ver sus iniquidades como la más bella forma de actuar.
Sura 16 – an Nahl

Sin embargo, el Qur-an nos informa de que el shaytan no tiene autoridad alguna sobre los hombres. Por lo tanto, su engañoso susurro es otra causa aparente.

(22) Dirá el shaytan cuando llegue la hora del juicio final: “Allah os hizo una promesa y esa promesa ha resultado ser verdadera. También yo os prometí algo, pero no fue mi promesa, sino un fraude. En realidad, no tenía sobre vosotros ninguna autoridad, pero os llamé y me respondisteis. Así pues, no me reprochéis nada a mí, sino reprocharos a vosotros mismos. Ni yo os puedo socorrer ni vosotros me podéis socorrer a mí. Reniego de aquello con lo que antes me asociabais.” Los infames tendrán un doloroso castigo.
Sura 14 – Ibrahim

Sin duda, una de las aleyas más inquietantes del Qur-an. Mas siguiendo con nuestra línea de argumentación, deberemos ahora reflexionar sobre la razón de que hubiera en ellos esa inclinación a seguir el camino del shaytan, a dejarse embaucar por unos y por otros, a renegar de los signos de Allah Todopoderoso:

(42) Estarán en un viento abrasador y agua hirviendo, (43) bajo una ardiente sombra, (44) ni fresca ni generosa. (45) Antes de sufrir esta suerte vivían como más les placía, siguiendo sus inclinaciones. (46) Persistían en cometer los mayores pecados. (47) Solían decir: “¿Acaso cuando hayamos muerto y seamos tierra y huesos carcomidos, se nos hará resurgir
a la vida? (48) ¿Y también a nuestros ancestros?”
Sura 56 – al Waquiah
(27) Avanzarán unos contra otros y se reprocharán mutuamente. (28) Dirán: “Nos embaucasteis, sugiriéndonos lo que parecía bueno.” (29) Les responderán: “¡No, no fue así! La realidad es que vosotros no erais creyentes. (30) No teníamos ninguna autoridad sobre vosotros; ninguna, pero estabais en continua rebeldía.
Sura 37 – as Saffat

Esta información nos lleva a entender que la causa aparente primera es que la gente de yahannam no tiene iman y, por lo tanto, no tiene taqwah, no toman en serio los signos de Allah ni Sus advertencias y ello les lleva a seguir sus deseos y a buscar la compañía de los nefarios.

La última reflexión al respecto nos llevará a preguntarnos, ¿por qué hay gente sin iman o con un iman cubierto, tapado, enterrado en lo más profundo de su fitrah (ver artículo X)? ¿Por qué hay gente que ha olvidado la confesión que toda nafs hizo a su Señor y Creador?

(172) Cuando tu Señor se dirigió a la descendencia de los Banu Adam e hizo que testimoniaran sobre ellos mismos: “¿Acaso no soy Yo vuestro Señor?” Respondieron: “Atestiguamos
que lo eres.” Y ello para que el Día del Resurgimiento no dijerais:
“En verdad que desconocíamos este asunto.”
Sura 7 – al ‘Araf

La razón no puede venir de nuestra voluntad, pues nosotros no tenemos el poder de crear o modificar cualidades, atributos o características de nuestro carácter ni tampoco originar nuestra propia constitución física. No hemos elegido ser altos o bajos, tener ojos azules o negros, ser generosos o avaros… Todo ello nos ha sido dado, impuesto, y todo ello nos llevará al fuego o al Jardín:

(5) No hay nada que pueda ocultarse al conocimiento de Allah ni en los Cielos
ni en la Tierra. (6) Es Él Quien os forma en las matrices siguiendo Su plan.
No hay dios, sino Él –el Poderoso, el que Juzga con Sabiduría.
Sura 3 – Ali ‘Imran
(7) Sabed que entre vosotros está el Mensajero de Allah y que, si os obedeciera en muchos asuntos, ya os habríais encontrado en más de un apuro. Mas Allah os ha hecho
amar el iman, y lo ha embellecido en vuestros corazones. Ha hecho
que detestéis el encubrimiento, la rebeldía y la desobediencia.
Sura 49 – al Huyurat

En la primera fase de la reflexión hemos llegado a la primera causa aparente de lo que será nuestro destino final –falta de iman. A su vez, esa causa primera aparente nos ha hecho concluir que la primera causa real es Allah Todopoderoso –Es Él Quien os forma en las matrices siguiendo Su plan.

Este hecho incuestionable expuesto en estas y en otras muchas aleyas coránicas nos sumerge, en un primer momento, en un estado de absoluta perplejidad –¿Dónde queda mi responsabilidad ante el mal que pueda cometer? ¿Por qué he sido elegido para yahannam antes incluso de nacer?

Veamos cuatro factores decisivos a la hora de entender este aparente escándalo metafísico:

A-La gente de yahannam no se hace esas preguntas precisamente porque no cree que haya una geografía infernal post-mortem. No cree que haya un Creador de todo cuanto existe, y aun si creyese, llevada por su rebeldía se posicionarían en contra de él –esa en realidad es la posición del humanismo, creer que nosotros podemos hacerlo mejor que Allah Todopoderoso, que, si se nos diera la posibilidad, crearíamos un universo mejor que el Suyo. Por necia que parezca esta posición, es la que han seguido los Banu Isra-il a lo largo de los milenios, y la que después han seguido los llamados judíos; es decir, todos aquellos que se han adherido a las interpretaciones de la Taurah. Hay otros que creen en el ilah que ellos mismos se han fabricado con retazos de la Profecía y del chamanismo (ver artículo XIX). Y aun los hay que se burlan de todo ello y en su negligencia se aconsejan unos a otros –“comamos y bebamos que luego moriremos.” Esta es la gente de yahannam. No son creyentes sumisos siempre preocupados por hacer el bien y a los que Allah castiga con el fuego para satisfacer Su tiránico deseo de oprimir a Sus siervos. Si les dijéramos: “¡Creed!” Nos responderían: “¿Habremos de creer como creen los necios?” Y sin embargo, es a ellos, a la gente de yahannam, a los humanistas, a los que se autodenominan ateos… a los que más intolerable les resulta el hecho de que un Ilah en el que no creen haya predestinado a la gente para el infierno, en el que tampoco creen, o para el Jardín –según ellos puras fantasías:

(111) Aunque hiciéramos que bajaran a ellos malaikah y que los muertos les hablaran, y reuniéramos todas las cosas que hay en el mundo y se las pusiéramos delante, no creerían, a menos que estuviera en el plan de Allah, pero la mayoría de ellos ignora esta realidad.
 Sura 6 – al ‘Anam
(29) Es una admonición y un recuerdo. Quien quiera que se dirija hacia su Señor.
(30) Mas no querréis a menos que Allah quiera. Allah actúa y juzga según Su conocimiento. (31) Hace entrar en Su rahmah a quien así decide su voluntad.
Para los infames ha preparado un doloroso castigo.
Sura 76 – al Insan
(27) No es, sino un recuerdo que ejerce su influencia en todos los dominios (28) para el que de vosotros quiera la rectitud. (29) Mas no la querréis, a menos que Allah quiera
–el Señor de Todos los Dominios.
Sura 81 – at Takwir

No pueden creer, no pueden seguir el camino de rectitud, pues han nacido con una enfermedad en el corazón que Allah les agrava, han nacido sin iman y detestando la creencia esa es la gente de yahannan –su realidad no afecta a la gente del Jardín, si bien son elementos imprescindibles en el escenario existencial.

B-Aun si fuéramos plenamente conscientes del hecho de que todo está predeterminado de antemano, no podríamos dejar de actuar como si fuéramos nosotros los que eligiéramos y nada estuviera predestinado. Ante esta realidad podemos decir: “Dejemos, pues, de actuar” o “comencemos a matar a la gente indiscriminadamente” o “tirémonos por la ventana de un séptimo piso, pues si no está predestinado que muramos, no moriremos…” Podemos decir todo esto y mucho más, pero no serán, sino palabras, pues en nuestra fitrah hay una “obligatoriedad” que nos empuja a ejecutar inexorablemente los actos para los que hemos sido predestinados.

(68) Tu Señor crea siguiendo Su plan y elige, pero ellos no tienen elección.
¡Lejos está Allah de aquello con lo que Le asocian!
Sura 28 – al Qasas

No hay elección. Somos programas que deben “obligatoriamente” realizar las funciones que les son propias, valiéndose de los elementos y características específicos que contienen (ver artículo XVI).

Esta afirmación, por perturbadora que pueda parecer, está basada en nuestra realidad cotidiana, y nos resultaría evidente si tomáramos consciencia de ella a través de una apropiada y constante observación –no elegimos nada.

Cada día ingerimos cierta cantidad de comida, pero nos resulta imposible organizar, seguir y controlar los miles de procesos que se activan –ya en la boca, las enzimas que contiene la saliva (ni siquiera sabemos qué es un enzima) realizan tareas de transformación de los elementos nutrientes; más tarde, estas y otras enzimas separarán las vitaminas, las proteínas, las grasas… y serán conducidas a los lugares que las necesiten; pasarán a la sangre y penetrarán en las células, realizando millones de tareas, muchas de las cuales hasta ahora nos son desconocidas. De ninguno de esos procesos somos conscientes ni los sentimos, como no sentimos que nuestro corazón lata y que nuestro hígado esté constantemente limpiando nuestra sangre. El hombre sigue sin poder fabricar un aparato que realice las tareas del riñón con su misma eficacia… ¿Qué es entonces lo que elegimos? ¿Podemos acaso obligar a nuestro cuerpo a dejar de evacuar los líquidos y excrementos que produce durante días, semanas o meses? ¿Quién controla esos procesos? ¿Podemos dejar de ser cariñosos, amables y hospitalarios? ¿Quién ha puesto esas cualidades en nuestro carácter? Dos hermanos han crecido juntos en el seno de la misma familia, y han recibido la misma educación y el mismo trato; uno es médico, siempre dispuesto a socorrer a sus semejantes y en muchos casos sin cobrar nada por ello; el otro es un drogadicto que roba y mata sin ningún escrúpulo para conseguir las drogas que necesita. ¿Cómo se ha producido tan radical diferencia? ¿Quién ha diseñado personalidades tan distintas y opuestas? ¿Qué es entonces lo que elegimos? ¿Por qué no somos todos creyentes? ¿Por qué no somos todos gentes del Jardín?

(118) Si esa hubiera sido la voluntad de tu Señor, habría hecho que los hombres –nas– fueran una única ummah. Sin embargo, no dejarán de discrepar entre ellos, (119) salvo a quien tu Señor le conceda Su rahmah. Para eso los creó. Se cumplirá el plan de tu Señor –
«Voy a llenar yahannam de hombres y de yin
Sura 11 – Hud

Allah el Altísimo no se sorprende de que tantos de Sus siervos vayan a ser gente de yahannam, pues eso forma parte de Su plan, de lo que Él ha decidido que ocurra.

(13) Si hubiese sido esa Nuestra voluntad, habríamos guiado a cada nafs. Sin embargo, se ha de cumplir Mi plan –llenaré yahannam de yin y de hombres –nas, todos juntos.
Sura 32 – as Saydah

Y en Su plan quiere castigar la incredulidad, la hipocresía, la idolatría… y premiar la creencia, la sinceridad… De la misma forma que un director de cine quiere, a través de sus películas, promover la decencia, el compañerismo, la lealtad… y mostrar cuan abyectas son la mentira, la falsedad, la traición… Para ello, se verá obligado a crear una trama en la que todas esas características se vayan encarnando en diferentes personajes. Al final, triunfarán los aspectos positivos sobre los negativos, quedando éstos condenados a la ignominia y a la perdición.

El creyente quiere estar con los creyentes, quiere hacer proyectos con ellos, trabajar con ellos, pedir su consejo. No quiere relacionarse con los encubridores, y si lo hace durante un tiempo, tanto en la vida como en la película, vemos que es un grave error.

C-El deseo de tener libertad de elección o libre albedrío se sacia en la consciencia. El espectador está fuera de la acción, si bien se siente ligado a ella, de alguna forma se siente concernido ya sea a nivel emocional, intelectual o ideológico. Sin embargo, en su posición de espectador no se plantea el problema del libre albedrío. Para él está claro que ha sido el director quien ha hecho todas las elecciones, quien ha tomado todas las decisiones. El espectador contempla el escenario en el que se lleva a cabo la trama. Esta fuera de ella, pero entiende los valores que el director quiere expresar y transmitir. Contempla entusiasmado el triunfo de los personajes que encarnan las características positivas y siente un fuerte rechazo por los que encarnan las negativas. Odia y ama, detesta y se emociona, reflexiona, toma partido por unos personajes o por otros, llora, se alegra, se llena de júbilo… y sin embargo, está fuera de la película. De este modo, participa en alguna medida de la gloria, entiende lo que significa este concepto –participa de la trama desde fuera. Siente inquietud al ver el monstruo que persigue a uno de los personajes, pero al mismo tiempo siente la gloria, se encuentra en la gloria porque ese monstruo no tiene poder sobre él, no puede hacerle ningún daño. Sin embargo, qué pasaría si la consciencia no estuviera activada, si no hubiera reflexión. La película será su única realidad y clavará aterrado las uñas en el brazo de la butaca. Muy probablemente grite y se tape los ojos con las manos. Ha dejado de ser espectador y ha perdido su estado de gloria –es presa de la acción sobre la que no tiene el menor poder de cambiarla, ya que todo ha sido decidido por el director.

En el caso de la vida real de este mundo, la ecuación es algo más complicada, pues somos espectadores, pero también actores –hay un tiempo anterior y otro posterior a la filmación; nuestra gloria es, pues, relativa y momentánea, mientras que la gloria de Allah –el tasbih– es continua y absoluta. La interacción entre nafs-cuerpo-acción nos hace tomar la posición de personajes, produciendo en nosotros un gran apego hacia la actividad de las nafs y de los cuerpos; mientras que si en la interacción nafs-cuerpo-acción introducimos el elemento consciencia, se reducirá drásticamente ese apego y veremos la actividad de las nafs y de los cuerpos en tanto que espectadores.

La consciencia, como el espectador, observa y esa observación pone en movimiento las capacidades cognoscitivas de la nafs –el análisis, la reflexión, el razonamiento… Desde fuera, desde la butaca de la consciencia, podemos ver la actividad de las nafs, incluso de la nuestra propia, con claridad, desapego y una mayor objetividad –vemos y nos vemos.

El problema del libre albedrío desaparece cuando vivimos al nivel de la consciencia, ya que la acción ocurre fuera de ella y no nos toca, no nos afecta, sino como espectadores y no como personajes.

D-¿Cuál es la mil-lah de Ibrahim? El Tawhid absoluto. Ibrahim va directamente a la causa real. En su sistema pedagógico lo primero es entender que Allah es la causa real de todos los fenómenos y de todos los procesos. Ese es el significado de la ilah illa Allah. Después vienen las causas aparentes –sistema profético… Muhammad rasul Allah. En otro sistema pedagógico se puede llegar a la causa real a través de las causas aparentes, pero el resultado será el mismo. Esto es lo que Ibrahim pide a su pueblo –que crean en la causa real:

(4) Tenéis un hermoso ejemplo en Ibrahim y en los que se mantenían firmes con él, cuando le dijeron a su gente: “Nada tenemos que ver con vuestra forma de actuar ni con lo que
adoráis fuera de Allah. Renegamos de vosotros. Habrá enemistad y odio
entre nosotros hasta que creáis solamente en Allah.”…
Sura 60 – al Mumtahanah

El pueblo de Ibrahim, como la mayoría de la gente, no ve, sino causas aparentes, y desde estas les resulta muy difícil o imposible pasar a la causa real, y ello les lleva irremisiblemente a la idolatría. Ibrahim no puede abandonar su sistema pedagógico, pues para él, al contrario que para su pueblo, lo evidente, lo inmediato incluso, es la causa real:

(78) El que me creó y me guía. (79) El que me sustenta (80) y me cura cuando estoy enfermo. (81) El que me hará morir y luego me devolverá a la vida.
Sura 26 – ash Shuara

Esta es la mil-lah de Ibrahim, el Tawhid absoluto. Allah es la causa real de mi curación y las medicinas que tomo, el régimen alimenticio que sigo… son las causas aparentes.

Es la misma idea expresada por boca de Yaqub:

(67) Y añadió: “¡Hijos míos! No entréis por una sola puerta, entrad por puertas distintas. Mas de nada os servirán mis consejos frente a la voluntad de Allah. Suya es la soberanía. A Él me encomiendo y a Él se encomiendan los que en Él confían.”
Sura 12 – Yusuf

Yaqub tiene plena consciencia de que todo está predestinado en la voluntad de Allah, pero descendiendo al nivel de las causas aparentes, les da un consejo porque como ya hemos visto nosotros somos espectadores (sólo vemos la causa real) y personajes al mismo tiempo (sólo vemos las causas aparentes). Yaqub no puede dejar de actuar siguiendo las causas aparentes, ya que los personajes no pueden dejar de actuar y de realizar su papel:

(68) … pues el consejo que les dio fue únicamente para satisfacer el deseo interno que Yaqub tenía de dárselo. En verdad que había adquirido plena comprensión del conocimiento que le habíamos enseñado. Sin embargo, la mayoría de los hombres –nas– no son conscientes de ello.
Sura 12 – Yusuf

La fórmula sigue estando clara:

consciencia activada – nivel causa real + nivel causas aparentes = posición existencial correcta

Un día u otro, el rollo de película se volverá a enrollar en el proyector hasta una nueva proyección, mas todo quedará guardado en la memoria absoluta, en los estantes de la filmoteca. Nada se puede perder.

(70) Él es Allah, no hay ilah, sino Él. Él es el Alabado desde el principio hasta el fin. Suyo es el juicio. A Él habréis de volver.
Sura 28 – al Qasas

ARTÍCULO XII – EL QARIN

art12

LAS ALEYAS CORÁNICAS EN LAS QUE SE MENCIONA EL TÉRMINO IBLIS

El término “qarin” -قرين- aparece en el Qur-an, en el texto revelado al profeta Muhammad (s.a.s) 6 veces en 4 suras. A pesar de ello, ha pasado desapercibido para la mayoría de los musulmanes que leen el Qur-an en otra lengua que el árabe. A continuación citamos las aleyas en las que se menciona este término:

وَالَّذِينَ يُنفِقُونَ أَمْوَالَهُمْ رِئَاء النَّاسِ وَلاَ يُؤْمِنُونَ بِاللَّهِ وَلاَ بِالْيَوْمِ الآخِرِ وَمَن يَكُنِ الشَّيْطَانُ لَهُ قَرِينًا فَسَاء قَرِينًا

(38) Los hay que dan de su riqueza para que los vea la gente, pero no creen en Allah ni en el último día. Quien tenga al shaytan por amigo íntimo (qarin) que sepa que ha tomado por amigo a un mal compañero (qarin).
Qur:an4 – anNisa

قَالَ قَائِلٌ مِّنْهُمْ إِنِّي كَانَ لِي قَرِينٌ

(51) Dirá uno de ellos: “Yo tenía un compañero inseparable(qarin)
Qur-an37 – as Safat

وَمَن يَعْشُ عَن ذِكْرِ الرَّحْمَنِ نُقَيِّضْ لَهُ شَيْطَانًا فَهُوَ لَهُ قَرِينٌ

(36) A quien se aleja del recuerdo de El Rahman le enviamos un shaytan que se convierte en su amigo íntimo –qarin.
Qur-an43 – azZujruf

حَتَّى إِذَا جَاءَنَا قَالَ يَا لَيْتَ بَيْنِي وَبَيْنَكَ بُعْدَ الْمَشْرِقَيْنِ فَبِئْسَ الْقَرِينُ

(38) hasta que llega a Nosotros, y dice: “¡Ay de mí! ¡Ojalá hubiera entre tú y yo la distancia de los dos orientes! ¡Qué mal compañero! –qarin
Qur-an 43 – azZujruf

وَقَالَ قَرِينُهُ هَذَا مَا لَدَيَّ عَتِيدٌ

(23) Y dirá su qarín: “Este es el que yo tenía a mi cargo.”
Qur-an50 – Qaf

قَالَ قَرِينُهُ رَبَّنَا مَا أَطْغَيْتُهُ وَلَكِن كَانَ فِي ضَلالٍ بَعِيدٍ

(27) Dirá su qarín: “¡Señor nuestro! No fui yo quién le llevó a la rebeldía, sino que era él quien estaba en un profundo extravío.”
Qur-an50 – Qaf

En cuanto a las transmisiones del Profeta Muhammad (s.a.s) solamente hemos encontrado un hadiz sahih en Muslim, que es el que citamos a continuación. En el texto vemos que uno de los transmisores –Sufian– añade: “ni uno de los malaikah como qarin.” Sufian es considerado por los conocedores de la ciencia del hadiz como fiable, sin que haya en su biografía ningún elemento dudoso. No obstante, es el único en la cadena de transmisores que añade esta frase.

عن عبد الله بن مسعود قال قال رسول الله صلى الله عليه وسلم: ما منكُم من أحدٍ إلَّا وقد وُكِّلَ بهِ قرينُهُ منَ الجنِّ . قالوا : وإيَّاكَ يا رسولَ اللَّهِ ؟ قال : وإيَّايَ إلَّا أنَّ اللَّهَ أعانَني علَيهِ فأسلَمَ فلا يأمرُني إلَّا بخيرٍ . غيرَ أنَّ في حديثِ سفيانَ . وقد وُكِّلَ بهِ قرينُهُ منَ الجنِّ ، وقرينُهُ منَ الملائكةِ (رواه مسلم)

Se ha transmitido de AbdullahbinMas’ud que dijo: “Dijo el mensajero de Allah, sobre él la paz y las bendiciones: ‘No hay de entre vosotros uno solo que no tenga un yin como su qarin.’ Dijeron: ‘¿Incluso tú, mensajero de Allah?’ Dijo: “Incluso yo, pero Allah me ha apoyado contra él y lo ha hecho musulmán, de modo que sólo me ordena el bien.’” En la transmisión de Sufian: “…que no tenga un yin como qarin ni uno de los malaikah como qarin.” (Muslim)

No obstante, el matn, el texto propiamente dicho, nos parece correcto en cuanto al significado. Podía haber sido parte del hadiz del mensajero de Allah (s.a.s) que sólo él recordó. A lo largo de este artículo iremos viendo más en detalle las implicaciones de esta añadidura.

En las aleyas arriba mencionadas aparece el término “qarin” como un elemento externo y ajeno a la nafs, si bien forma parte de los programas existenciales con los que ésta tendrá que debatirse en su lucha por alcanzar la salvación y el triunfo final.

En este sentido, el texto añadido de Sufian se adecua perfectamente con la imagen de un escenario existencial como el campo de batalla en el que combaten las fuerzas del bien y del mal, los yin, los shayatin y los malaikah. Para que las nafs puedan interaccionar con los elementos externos a ellas–con los programas existenciales que activan determinados resortes o facultades, proyectan escenarios virtuales, obnubilan o desactivan funciones específicas– la consciencia debe iluminar todos esos elementos de forma que las capacidades cognoscitivas que operan en el fuad sean capaces de elegir correctamente entre las opciones que los agentes del mal, los shayatin, y los agentes del bien, los malaikah, les presentan.

El material del que están constituidas las nafses la fitrah y su estructura básica es la aceptación de que Allah el Altísimo es su Señor y creador.

(30) Así pues, mantente firme en el Din como hanifafitrah en la que Allah ha creado a los hombres –nas.
Qur-an 30 – arRum

Sin embargo, cuando estas entidades se manifiestan en dunia tomando un cuerpo de barro, entran de lleno en el escenario existencial que se ha preparado para ellas. Entran en relación con elementos venenosos y negativos, así como con elementos positivos y divinos. El estanque de su memoria se va llenando con el input, la información y los programas existenciales, que le llegan a través de numerosos circuitos. No obstante el mecanismo de análisis de ese input está condicionado por la interpretación de los shayatin y la de los malaikah. En este caso se trata de un susurro interior que llega a la nafsy es expuesto por la consciencia. Otro de los circuitos del input y de su interpretación son los aliados externos, hombres y yin, de los shayatin y los de la órbita divina, hombres y malaikah. Veamos las siguientes aleyas:

(42) Sabe que enviamos a las comunidades que hubo antes de la tuya mensajeros y que las castigamos afligiéndolas con el infortunio para que suplicaran con humildad. (43)¡Por qué no lo hicieron cuando les llegó la aflicción! Sus corazones en cambio se endurecieron y el shaytan hizo que les parecieran hermosas y loables sus obras.
Qur-an6 – al An’am

En la mayoría de los casos, como en éste, el susurro viene del qarin interno y de los consejos que la nafs recibe del exterior a través de amigos que, unos conscientemente y otros llevados por su propia negligencia, le incitan a seguir con todo aquello que le va a llevar a la perdición. En vano los malaikah intentarán corregir su actitud. La subjetividad humana es la gran baza del shaytan. Sin la objetividad divina plasmada en el Qur-an revelado al profeta Muhammad (s.a.s) y en el sistema profético, el hombre no puede encontrar el camino, y se dirige a un extravío cada vez más lejano:

(36) A quien se aleja del recuerdo de El Rahman le enviamos un shaytan que se convierte en su amigo íntimo –qarin.
Sura 43 – az Zujruf

Hay, pues, una relación directa entre los shayatin y los kafirún, los encubridores en todas sus formas. No puede haber una tercera vía –el Din de Allah nos va poseyendo y va penetrando en todas las actividades de nuestra vida coloreándolas de la objetividad divina, o es nuestro qarin convertido en shaytan quien nos dirige y nos vela de la rahmah de Allah.

(23) Y dirá su qarín: “Este es el que yo tenía a mi cargo.”
Qur-an 50 – Qaf
(27) Dirá su qarín: “¡Señor nuestro! No fui yo quién le llevó a la rebeldía, sino que era él quien estaba en un profundo extravío.”
Qur-an50 – Qaf

En estas dos aleyas de la sura Qaf se muestra claramente que el qarin es una entidad viva independiente sujeta a juicio y merecedora del jardín o de yahannam. Fijémonos en la aleya que sigue a la 27 que acabamos de leer:

(28) Dirá: “No discutáis ante Mí, pues en verdad que os lo había advertido antes de que ocurriera.
Qur-an50 – Qaf

Tanto el insan como el yin tratan de justificarse ante su Señor echándose las culpas uno al otro, pero el tiempo de rectificar, de arrepentirse, de enmendar su conducta, ha terminado –ambos serán arrojados a yahannam.

Por otra parte, en la aleya 23 de esta misma sura se expone el sistema de interacción entre los hombres y los yin: “Este es el que yo tenía a mi cargo.” Todos tenemos un yin interior que actúa como nuestro amigo más íntimo –no le interesa, sino divertirse, disfrutar, satisfacer todos sus deseos. Tiene la psicología de un niño –es caprichoso y, por lo tanto, amoral. Odia los principios, los valores, las normas, excepto si eso le puede llevar a tener más poder –Adam traicionó su pacto con su Señor y se dejó seducir por Iblis a cambio de un inmenso poder:

(120) Pero le susurró el shaytan y le dijo: “¡Adam! ¿Quieres que te indique el árbol de la inmortalidad y de un dominio que no se extinguirá jamás?”
Qur-an20 – Ta Ha

El qarin traiciona siempre la simbiosis que tiene con el hombre. Si éste posee poderosas capacidades cognoscitivas, su qarin se vuelve receloso y vago, actuando como un lastre que le impide desarrollar grandes proyectos que beneficien al Din de Allah, o bien las utiliza para servir a los intereses de Iblis. Si, por el contrario, sus capacidades cognoscitivas son más bien precarias, su qarin le incitará a meterse en aventuras que sobrepasen sus fuerzas, desbaratando y arruinando su vida –no sólo la vida de este mundo, sino también la de Ajirah:

(38) hasta que llega a Nosotros, y dice: “¡Ay de mí! ¡Ojalá hubiera entre tú y yo la distancia de los dos orientes! ¡Qué mal compañero! –qarin
Qur-an43 – azZujruf

Cuando nos entra el temor ante alguna propuesta del qarin, éste nos tranquiliza con argumentos que parecen sólidos y correctos –Iblis, a través de sus qarin, siempre nos induce al mal desde la derecha, con palabras buenas que pretenden llevarnos al camino de rectitud. No obstante, si ve que sus argumentos no convencen al hombre que le alberga, comenzará a desarrollar la estrategia de la víctima, a lamentarse, a lloriquear, hasta que al fin se rinda el hombre y acepte la propuesta del qarin, quien le tranquilizará con las siguientes palabras: “Si mi propuesta resulta ser correcta, deberás hacerme algún regalo, alguna concesión; si, por el contrario, no es correcta, nunca más volveré a hacértela y sólo te propondré acciones de bien que te llevarán al camino de rectitud.” Con estas palabras en mente, el hombre se irá hundiendo en las arenas movedizas que ya le circundan y le inmovilizan –ni que decir tiene, que horas más tarde el qarin volverá al ataque con una propuesta similar o aún peor.

¿Cómo podrá contrarrestar el susurro del qarin quien no tiene a su disposición la objetividad de Allah?

Volvamos de nuevo al texto del hadiz. En él encontramos una enseñanza muy importante –en contra de lo que afirman la mayoría de los sufís, el trabajo que debemos llevar a cabo no es el de “matar” al qarin, pues forma parte integrante de la entidad “hombre”. Nuestra tarea, con la ayuda de Allah, es la de hacerle musulmán, sometido a la voluntad de Allah y, de esa forma, no sólo nos ordenará acciones de bien, sino que será nuestro más fiel guardián, el activador de la alarma cuando la nafs,atraída por los qarin externos, se vaya alejando del recuerdo de El Rahman.

Ya tenemos los elementos de los dos escenarios existenciales:

PRIMER ESCENARIO: La nafs se debate en feroz lucha contra su qarin –un shaytan del ejército de Iblis. Su única arma es la subjetividad y ello hace que poco a poco deje de distinguir entre ésta y el susurro de Iblis. Al final de la batalla la nafs está unificada con su qarin.

(51) Dirá uno de ellos: “Yo tenía un compañero inseparable (qarin) (52)que solía decir: “¿De verdad crees en eso? (53)¿Acaso nos van a pedir cuentas cuando estemos muertos y seamos Tierra y huesos?”
Qur-an37 – as Safat

Ha llegado el día de la verdad, el día en el que todos los velos sean retirados y cada uno vea su realidad, sin que pueda alegar nada a su favor:

(22) Vivías despreocupado de esta realidad y ahora te hemos retirado el velo y tu vista, hoy, es penetrante.
Qur-an50 – Qaf

Tu vista, hoy, penetra, atraviesa los engaños con los que tu qarin te velaba la realidad. ¿Mas debemos considerar que fuiste víctima de ese malvado qarin?

(27) Dirá su qarín: “¡Señor nuestro! No fui yo quién le llevó a la rebeldía, sino que era él quien estaba en un profundo extravío.”
Sura 50 – Qaf

Todo ser humano, toda nafs, tiene en su haber las herramientas necesarias para desentrañar las perfidias del qarin y llevarle al Islam con la objetividad divina.

(28) Dirán: “Nos embaucasteis, sugiriéndonos lo que parecía bueno.” (29) Les responderán: “¡No, no fue así! La realidad es que vosotros no erais creyentes. (30) No teníamos ninguna autoridad sobre vosotros; ninguna, pero estabais en continua rebeldía.
Qur-an37 – as Saffat

La rebeldía a la que nos lleva la arrogancia es la verdadera causa de nuestra lejanía del recuerdo de El Rahman, no nuestra incapacidad o nuestra deficiencia.

SEGUNDO ESCENARIO: La nafs se debate contra un qarin que quiere llevarle a la perdición –le induce al mal con los más hipócritas argumentos:

Qarin-No creo que haya mejor forma de acabar con las guerras que la de unirse todas las naciones en una sola organización con capacidad ejecutiva como la que tiene la O.N.U.

Nafs-Sin embargo, yo no veo esa unidad. Hay un club selecto que es el que decide todos los asuntos al margen de lo que piensen el resto de países.

Q-Es necesario. No nos engañemos con sentimentalismos pseudodemocráticos. Hay países que tienen más responsabilidad que otros y que, por lo tanto, deben tener más poder, más peso a la hora de incidir en los asuntos. Si recuerdas el incidente, ya lo dijo Trump: “shitholecountries” –“una pocilga de países.” No debió decirlo, claro, pero todos estuvieron de acuerdo, incluso los de la pocilga. Seamos realist…

N-A lo que me refiero es a qu…

Q-Yo sé a lo que te refieres, pero la cuestión aquí es que te han elegido para un importante puesto en las Naciones Unidas, y no lo puedes rechazar.

N-¿Por qué no? Odio esa institución.

Q-Todos la odiamos, pero es una plataforma ideal para cambiar el curso de los acontecimientos. Desde dentro podrás mejorar las cosas. Desde fuera sólo podrás despotricar.

N-¿Cómo voy a cambiar nada? Eso es una ilusión, un espejismo, un…

Q-De acuerdo. Míralo de esta forma –desde niño soñabas con ser rico para ayudar a los pobres y favorecer proyectos sociales. ¿Recuerdas tus plegarias? ‘Señor mío, hazme rico para que pueda servir a mis semejantes.’ Ahora tienes la oportunidad de hacerlo. Con el sueldazo que vas a tener podrás ayudar a los indigentes de Bruselas, a las viudas de Holanda y a los parados de Dinamarca.

N-Sí, eso es verdad. Sería una forma de realizar mi sueño infantil.

Q-Ni lo dudes. Ahora escríbeles agradeciéndoles la oferta y confirmando tu aceptación del cargo.

N-Tienes razón. Voy a escribirles ahora mismo.

Q-Ya verás lo bien que lo pasamos.

No obstante, aquella euforia adolecía de una cierta angustia. Había otra voz, mucho más tenue que la del qarin que le alertaba de que se estaba metiendo en la boca del lobo. Pero su qarin tenía muchas cartas que echar sobre la mesa antes de perder la partida. Cinco años más tarde nuestra nafs, nuestro hombre, vivía en la abundancia,rodeado de privilegios y de un fabuloso sueldo.

N-Llevo cinco años en el cargo, pero mi sueño infantil sigue sin verse realizado.

Q-Deja de soñar infantilmente. Sueña a lo grande. Es tu derecho. Lo mereces. ¿Quieres que te diga quiénes son los pobres, los desvalidos, los desposeídos…? ¿Quieres que te hable de los proyectos sociales, de la humanidad? Olvídalos a todos. Tienen alma de esclavos. Quieren engañarte con sus ideales, clavarte sus dientes de chacal.

N-Entonces, si eso es así, qué demonios hago en este cargo.

Q-¿Pero es que no oyes los rumores?

N-Algo me ha llegado.

Q-¡Algo te ha llegado! Ya, ya. Está en boca de todos que tú vas a ser el próximo ministro de exteriores. Desde ese cargo sí que vas a poder cambiar el mundo. Y te diré algo más, después de unos años cogiendo experiencia, lo que te espera es la presidencia, el mundo a tus pies.

N-No hay que exagerar. Paso a paso. Desde luego, hay mucho que hacer. No creas, tengo mis propias ideas, proyectos, estrategias…

Q-Hay que ponerse manos a la obra.

Tres años más tarde ya era ministro de ex. Y seguía sin ver realizado su sueño infantil ni ninguno de los nuevos sueños.

N-He caído en la trampa, en tu trampa, en la trampa del poder, de la soberbia. He perdido años de mi vida, los mejores. Pero he descubierto algo muy importante –para ayudar a los demás no hace falta ser rico ni poderoso.

Q-De acuerdo. ¿Qué es lo que hace falta según tú para ayudar a los demás?

N-Llegar a ser instrumento de Allah el Altísimo. Sólo Él tiene el poder.

Q-No, no es eso. Tu problema es que te da miedo el poder. ¿Cómo entonces vas a ser un instrumento de Allah? Es Él Quien te ha colocado en el cargo que detentas y ahora, por temor, le pides que te haga Su instrumento. Sigue adelante. Tú puedes.

Aquella arenga hizo su efecto en el confuso corazón de nuestro hombre. No llegó a ser presidente, pero entró en contacto con una de las corporaciones más poderosas del mundo. Ya no había escrúpulos que valieran. Su qarin había dejado a un lado la diplomacia psicológica.

N-Se llaman TriumpCorporation, pero son un puñado de mafiosos asesinos. ¿Qué hago yo dentro de este grupo? Yo no soy como ellos ni anhelo lo que ellos tanto anhelan.

Q-Otra vez el temor a lo grande, a lo poderoso, a lo que subyuga.

N-Yo no quiero subyugar a nadie.

Q-Entonces te subyugarán a ti, a nosotros. Ahora no podemos dar marcha atrás. Si no eres tú, será otro quien ocupe tu lugar. La rueda no puede dejar de girar. Ahora puedes vengarte de los que antes trataron de humillarte. ¿Recuerdas? Te dejaron un montón de veces en la estacada.

N-Sí, cada día vienen a mi memoria aquellas escenas de escarnio… Pero no, no quiero vengarme de ellos. Tienes razón cuando dices que me puede el temor, pero no es a los hombres a los que temo, sino a mi Creador. Al juicio que nos espera a todos.

Q-Juan tiene razón. Deberías escucharle más. Se ríe de tus supersticiones.

N-¿Qué supersticiones?

Q-Esas que te atormentan día y noche –que si vamos a resucitar cuando seamos polvo y comparecer ante bla, bla, bla. Todo eso es imposible. Son supersticiones, leyendas, pajas mentales de curas y rabinos. Eres joven y poderoso. Veamos tus ideas y tus proyectos.

A punto de firmar uno de los contratos más fabulosos de la historia, tuvo una visión en la que presenciaba el escenario final. Comenzó a llorar y a pedir perdón a su Señor, El Misericordioso, hasta que las lágrimas limpiaron su corazón. Rompió el contrato y se dirigió a un mesyid para ofrecer la salah. Al cruzar la calle no vio un coche que venía a toda velocidad en dirección contraria, y le arrolló, matándole:

(51) Dirá uno de ellos: “Yo tenía un compañero inseparable (qarin) (52)que solía decir: “¿De verdad crees en eso?  (53)¿Acaso nos van a pedir cuentas cuando estemos muertos y seamos tierra y huesos?”
Qur-an37 – as Safat

La lucha contra el qarin interior es más dura que la lucha contra el qarin exterior, pero ambas forman parte del escenario existencial.

Nuestra primera tarea es descubrir a nuestro qarin interior, con el que mantenemos miles de diálogos cada día. Este qarin no siempre es un malvado shaytan. A veces es un yin que quiere pasarlo bien y ve en el Islam una cortapisa a sus deseos. Sin embargo, podemos demostrarle con nuestra vida que está equivocado, podemos hacerle ver que si nos acompaña en nuestra adoración a Allah el Altísimo, se sentirá mejor, pues habrá acabado la guerra entre los elementos que quieren seguir el mal y los que quieren seguir el bien. Habrá paz, claridad, felicidad y firmeza en los pasos que demos en este mundo. Es posible neutralizar sus inclinaciones a la negligencia espiritual e, incluso, con la ayuda de Allah el Altísimo, hacerle musulmán, hacer que nos acompañe en nuestra adoración y que sea un elemento positivo y de refuerzo en nuestras vidas.

La segunda tarea es eliminar toda relación con qarin externos que trabajen para Iblis o sean ignorantes, ya que los qarin internos y externos interactúan entre ellos resultando el combate existencial mucho más duro. Si cortamos la influencia externa maligna, el qarin interno se debilitará a nuestro favor y nos resultará más fácil convencerle de que es mejor para él seguirnos en nuestro sometimiento al Creador de todas las cosas.Sin embargo, si nosotros mismos nos alejamos del Din de Allah y de Su recuerdo, el qarin que obtendremos será cada más un experto soldado de Iblis. Cada vez más nos resultará difícil luchar contra él.

Incluso si el texto añadido de Sufian en el hadiz del mensajero de Allah (s.a.s) no forma parte del texto original, está claro que también tenemos ayuda positiva de elementos o entidades exteriores a la fitrah –tenemos en el Qur-an revelado a Muhammad (s.a.s) la objetividad absoluta de Allah el Altísimo, tenemos a los creyentes sinceros, tenemos el recuerdo del sistema profético y tenemos a los malaikah que prometieron apoyarnos y ayudarnos mientras estuviésemos en la vida de este mundo:

(31) Os hemos acompañado en la vida de este mundo y os acompañaremos enAjirah, donde tendréis todo cuanto deseéis, y todo cuanto pidáis (32) –agasajo de El Perdonador, de El Compasivo.”
Qur-an41 – Fussilat

Si hacemos confluir las aleyas sobre el qarin que ya hemos mencionado con las que tratan del mundo de los yin, veremos que hay una estrecha relación entre el dominio insan y el dominio yin y shayatin.

Los yin son entidades creadas de fuego o de un tipo de fuego:

(26) Hemos creado al hombre –insan– a partir de un molde de arcilla seca extraída de una masa de lodo. (27) Ya antes habíamos creado a los genios de un fuego del samum.
Qur-an15 – al Hiyr

Sin embargo, no se trata de que sean llamas u hogueras, de la misma forma que el insan está creado de barro, pero cuando observamos nuestro cuerpo no vemos que esté formado de tierra mezclada con agua. Sin embargo, cuando analizamos su composición encontramos las mismas substancias que en la tierra y el agua –hierro, calcio, fósforo, sulfuro… oxígeno e hidrógeno. Este hecho nos lleva a concluir que los cuatro elementos básicos de la creación –agua, tierra, fuego y aire– pueden manifestarse en muy diferentes estados.

Al mismo tiempo, los yin son la otra entidad aparte del insan provista de consciencia y de capacidades cognoscitivas y, por lo tanto, es responsable también ella de sus actos y por ellos recibirá el galardón del jardín o el castigo de yahannam.En próximos artículos se explicará más en detalle la creación del insan, su estancia en el jardín, su relación con Iblis y los yin, así como el inicio de los sistemas profético y chamánico.

Por otra parte, los shayatin son elementos venenosos que trabajan para Iblis, son sus secuaces, y se encuentran entre los insan y los yin:

(112)Para cada profeta hemos dispuesto shayatin de entre los hombres y los yin que son sus enemigos y se inspiran unos a otros palabras adornadas de engaño. Si esa fuera la voluntad de Allah, no lo harían. Déjalos con las falsedades que forjan (113) para que los corazones de quienes no creen en Ajirah las escuchen, les seduzcan y les hagan obrar con maldad.
Qur-an6 – al An’am

Estas entidades venenosas forman parte integrante del escenario existencial. Actúan como separadores entre los encubridores y los creyentes: “para que los corazones de quienes no creen en Ajirah las escuchen, les seduzcan y les hagan obrar con maldad.” Es decir, son uno de los instrumentos que Allah el Altísimo utiliza para llevar a los encubridores a yahannam. Los creyentes, en cambio, siguen la objetividad divina contenida en el Qur-an revelado al profeta Muhammad (s.a.s) y la sabiduría que transporta el sistema profético. Todo aquel que se aleja de este camino entra, lo quiera o no, en la órbita de los yin:

(128) El día en que los reúna a todos se dirá al grupo de yin: “¡Yin! Lograsteis seducir a muchos seres humanos.” Dirán sus secuaces de entre los hombres: “¡Señor nuestro! Disfrutamos asociándonos con ellos y nos beneficiamos unos de otros. Hoy el plazo que nos diste ha terminado.”
Qur-an6 – al An’am

Son muchos, hoy, los que niegan que haya una conspiración universal y toman la cándida posición de los que afirman que los acontecimientos se producen por pura espontaneidad. Sin embargo, esta aleya como muchas otras dice lo contrario –Iblis utiliza a los hombres y a los yin para corromper las sociedades y alejar a sus miembros del camino de rectitud:

(142) Y de entre los animales de ganado disponéis de los que os sirven para llevar la carga y para montar en ellos, y de otros obtenéis diversas utilidades. Comed de aquello con lo que Allah os provee y no sigáis los pasos del shaytan –vuestro enemigo declarado.
Qur-an6 – al An’am
(121)No comáis de aquello sobre lo que no haya sido mencionado el nombre de Allah, pues hacerlo es una abominación. El trabajo de los shayatin consiste en inspirar a sus secuaces para que polemicen con vosotros. Si les obedecierais, seríais de los idólatras.
Qur-an6 – al An’am

Hay, pues, una connivencia entre ellos. Sin duda que muchos elementos de los sistemas económicos y financieros que mueven hoy el mundo, así como la base misma de esos sistemas –la tecnología– son el resultado de esa buena relación entre los shayatin de entre los hombres y los yin.

(27) ¡Banuadam! Que no os induzca el shaytan a la rebelión como ya lo hizo con vuestros padres sacándoles del jardín y despojándoles de su vestimenta para que fueran conscientes de sus partes pudendas. Él y los de su tribu os ven desde donde vosotros no los veis. Hemos hecho a los shayatin aliados de los encubridores.
Qur-an7 – al ‘Araf

A raíz de esa connivencia se ha formado una nueva comunidad –shayatin de entre los hombres y shayatin de entre los yin. Juntos, en ese mutuo interés del que creen beneficiarse, van a tomar las riendas del mundo, lo van a dirigir desde los imponentes edificios de sus corporaciones:

(6) Algunos hombres de entre los humanos –insan– han buscado la protección de ciertos hombres de entre los yin, lo que no ha hecho, sino aumentarles su iniquidad.
Qur-an72 – al Yin

El término protección aquí hace referencia no tanto a que esos hombres de entre los yin sean guardaespaldas de algunos de los hombres de entre los insan, sino sus guías, sus consejeros. Este es el plan de Iblis y para llevarlo a acabo cuenta con sus ejércitos de shayatin entre los insan y los yin.

(39)Dijo: “¡Señor! Por haberme extraviado les haré ver lo falso verdadero y lo verdadero falso, y de esa forma los descarriaré a todos, (40)salvo a Tus siervos sinceros.”
Qur-an15 – al Hiyr
(61)Cuando ordenamos a los malaikah: “Servid a Adam,” todos aceptaron servirle, excepto Iblis. Dijo: “¿Serviré acaso a quien has creado de barro?”  (62) Y añadió: ¿Quieres que te muestre quién es ese al que has honrado por encima de mí? Si me das de plazo hasta el día del resurgimiento, me apoderaré de toda su descendencia, salvo de unos pocos.” (63) Dijo: “¡Vete! Quien de ellos te siga que sepa que yahannam será vuestra recompensa –abrumadora recompensa en verdad. (64) Susúrrale la rebeldía a quien puedas, cae sobre ellos con tu caballería e infantería, hazte socio en su riqueza e hijos y hazles promesas, pero las promesas del shaytan no son, sino engaños.
Qur-an17 – al Isra

Este acuerdo es el motor que mueve el escenario existencial. Allah el Altísimo ha permitido a Iblis apoderarse de todos los yin e insan que le sigan, sirviéndose de los medios que él elija para ello.

Podemos ahora preguntarnos: ¿Cuántos hombres, cuantos insan y yin se mantienen en el recuerdo de El Rahman? ¿Cuántos tienen certeza de Ajirah? ¿Cuántos caminan por la senda de rectitud? La respuesta puede ser deprimente, patética, pero lo que a nosotros nos interesa es entender que debido al extremadamente reducido número de individuos de entre los hombres y de entre los yin que pertenecen a esa elite espiritual que responde afirmativamente a nuestras preguntas, el mundo está inmerso en la más absoluta ignorancia y en todo tipo de perversiones –sociales, laborales, políticas, militares y familiares. La razón de este estado de cosas la encontramos en las siguientes aleyas:

(71) Pregúntales: “¿Deberíamos invocar, en vez de a Allah, a lo que no nos beneficia ni nos perjudica y volvernos sobre nuestros pasos después de que Allah nos ha guiado? ¿Deberíamos comportarnos como aquel al que los shayatin han seducido y va desorientado y confuso por el mundo, a pesar de que tiene amigos que le llaman a la guía…
Qur-an6 – al An’am
(83)¿Acaso no ves que hemos enviado shayatin contra los encubridores que les seducen al mal y les azuzan, de forma que no hay paz en ellos, sino ansiedad y nerviosismo?
Qur-an19 – Mariam

Este es el escenario que presenciamos en el mundo de hoy –ansiedad, nerviosismo, enfermedad y un profundo malestar:

(30)A unos los habrá guiado, y para otros se habrá confirmado el extravío. Ellos habían tomado a los shayatin como sus aliados en vez de a Allah, y creyeron que estaban guiados.
Qur-an7 – al ‘Araf

Pensaban que estaban guiados siguiendo los pasos de sus grandes aliados shayatin –los que les “aconsejaban” guardar suDinero en el banco, votar cada cuatro años, permitir sus guerras, negar Ajirah en favor de una cosmogonía más acorde con los últimos descubrimientos científicos… hasta que al final se encontraron con que todas esas propuestas no eran, sino engaños, fraudes del shaytan, de los shayatin. En la mayoría de los casos, el hallazgo les habrá llegado demasiado tarde.

Nuestra mejor defensa contra los ataques del shaytan y sus secuaces es la vigilancia constante y las súplicas al Todopoderoso para que nos libre de sus maquinaciones:

(68) Cuando veas que se meten en conversaciones en las que tratan sin ningún rigor Nuestras aleyas, apártate de ellos hasta que cambien de tema. Quizás el shaytan te distraiga, pero cuando caigas de nuevo en la cuenta de lo que están hablando, no sigas sentado con los infames.
Qur-an6 – al An’am
(97) Di: “¡Señor! En Ti me refugio de las sugestiones diabólicas de los shayatin, (98) y de que acudan a mí con su maldad.”
Qur-an23 – al Muminun

Los yin, pues, no son entidades de fábula o de cuento, sino criaturas reales y muchos de ellos son instrumentos, al igual que en el caso del insan, de Iblis para llevar a cabo su plan de perder al mayor número de ellos. Estaban a las órdenes de Sulayman y trabajaban para él. Le acompañaron en sus interminables viajes alrededor de la tierra, construyendo fabulosos templos, estatuas y todo tipo de edificaciones. Tenemos muchas de sus representaciones en pinturas rupestres, grabadas en piedras o pintadas en pieles o pergaminos. Eran criaturas fantásticas, voladores, trabajadores de una fuerza hercúlea que a veces eran visibles a los hombres. Muchos de ellos cayeron en la fitnah y los adoraron:

(100) Sin embargo, han hecho de los yin dioses que asocian con Allah, cuando ha sido Él Quien los ha creado.
Qur-an6 – al An’am
(41) Dirán: “¡Lejos estás en tu perfección de toda contingencia! Es a Ti a quien obedecemos, no a ellos. Era a los yin a los que adoraban, pues la mayoría creía en ellos.”
Qur-an34 – Saba

Un grupo de yin escuchó al Profeta Muhammad (s.a.s) recitar aleyas del Qur-an y acudió presto a llevar la buena nueva a los demás:

(1)Declara: “Se me ha inspirado que un grupo de yin estaba escuchando y han dicho: ´Hemos oído una recitación asombrosa. (2) Guía a la rectitud. Hemos creído en ella y no damos poder a otro que a nuestro Señor.
Qur-an72 – al Yin

Están entre nosotros y actúan a nuestro favor o en nuestra contra, dependiendo siempre de nuestra relación con El Rahman:

(50) Cuando dijimos a los malaikah: “Servid a Adam,” todos aceptaron servirle, salvo Iblis que era de los yin y se rebeló contra la orden de su Señor. ¿Vais entonces a apoyaros en él y en su descendencia en vez de apoyaros en Mí cuando ellos son vuestros enemigos? ¡Qué mal negocio el de los infames!
Qur-an18 – al Kahf
(14) Cuando se encuentran con los que creen, declaran: “Creemos,” pero cuando están a solas con sus shayatin, dicen: “Tened por seguro que somos de los vuestros. Tan sólo nos estábamos burlando.”
Qur-an2 – al Baqarah
(221) ¿Queréis que os revele sobre quien descienden los shayatin? (222) Descienden sobre todo malvado embustero (223) que les presta oídos. La mayoría de ellos mienten.
Qur-an26 – ashShu’ara

Todo hombre tiene un yin como su amigo íntimo, como su qarin, ya que éste habita en el ámbito más secreto de la nafs –ningún pensamiento, ningún deseo, ninguna intención escapa a su atenta mirada, a su aguda audición. Dependiendo de lo que Allah el Altísimo quiera para nosotros, este yin será un elemento positivo o negativo, pero incluso en el primer caso, su carácter infantil buscará siempre eludir cualquier responsabilidad, carecerá de determinación y buscará por todos los medios satisfacer sus caprichos a través de la nafs humana con la que irá estableciendo una relación simbiótica.

El qarin comienza a relacionarse con el insan que se le ha asignado cuando éste alcanza la adolescencia, cuando es consciente del sexo, cuando distingue entre el bien y el mal, cuando es capaz de arrepentirse y sentir remordimiento en su interior. Antes de la adolescencia, el elemento más influyente serán los padres y especialmente la madre. Por ello, el tramo existencial entre los 4 y 12 años es fundamental para que el insan desarrolle el iman y grabe a fuego en su nafs los valores de la fitrah y del Din de Allah. Hoy, ese tramo ha sido alterado por la cultura que empieza a cubrir a la fitrah ya desde el nacimiento a través de la televisión, de los ordenadores y los teléfonos celulares –escucha sonidos electrónicos y contempla imágenes trepidantes, lo que produce una perturbación nerviosa que se manifestará en una absoluta incapacidad de concentración. Al mismo tiempo, el hecho de que se mande a los niños a la escuela a una edad cada vez más temprana agrava la influencia cultural en detrimento de la influencia familiar y maternal.

Una vez alcanzada la adolescencia, el qarin comienza a relacionarse con la nafs que se le ha asignado. Ya hemos visto en el párrafo anterior que incluso cuando el qarin es un elemento positivo, debe haber un proceso educativo que le haga abandonar su carácter infantil y adecuarlo a la seriedad que exige el conocimiento –existe yahannam y esa pueda ser nuestra morada eterna si no actuamos con rectitud en la vida de este mundo. Como una gracia inmensa de Allah el Altísimo, como se narra en el hadiz del mensajero de Allah (s.a.s), podemos lograr incluso que se haga musulmán y sea para nosotros un factor positivo y actuante en favor de nuestra salvación.

Así pues, el qarin puede ser o bien un receptor de las sugestiones maléficas de los shayatin con las que Iblis tratará de perder a las nafs humanas, o bien un agente repulsivo de esas mismas sugestiones satánicas, advirtiéndonos de su procedencia.

Al mismo tiempo, el qarin puede ser un shaytan que actúa a través de la nafs en favor del plan de Iblis, y de esa forma nos convertimos en shayatininsan, ya que en este caso somos conscientes de estar trabajando para él.

Por lo tanto, hay hombres influenciados negativamente por su qarin que viven en una absoluta confusión, y hay hombres que han hecho de su qarinshaytan su aliado, su asociado en este mundo, convirtiéndose así en shayatin de entre los insan.

La secuencia existencial podría ser la siguiente: Iblis era de los yin y como Adam en el caso de los insan fue elegido su imam, su dirigente en dunia, pero se reveló contra el proyecto insan y aceptó la perdición eterna a cambio de poder desviar a los hombres del camino de rectitud y demostrar así que él es superior al hombre y que es el hombre quien debería servirle. Hasta el momento del acuerdo con Allah el Altísimo, Iblis es una entidad viva, real,un yin al que se ha dado preminencia y se le ha igualado a los malaikah en la tarea de servir al insan. Sin embargo, a partir de ese acuerdo, Iblis desaparece como tal, se transforma y reaparece como shaytan convertido en“el susurro” que actuará sobre la nafs humana a través de su qarin. Ya en el jardín, es shaytan, no Iblis, quien le susurra a Adam, le incita a la rebelión y le convence para que coma del árbol del que le han prohibido comer. De entidad real y viva, Iblis se convertirá en una fuerza o energía que activará la parte de la nafs humana que se inclina hacia el mal.

(128) … En su nafs alberga el hombre la avaricia, pero si mostráis generosidad y temor, sabed que Allah tiene el registro completo de todas vuestras acciones.
Qur-an4 – anNisa
(30) Su nafs le facilitó la decisión de matar a su hermano –y lo mató, perdiéndose a sí mismo.
Qur-an5 –Maidah
(53) No digo que sea inocente, pues es cierto que la nafs incita al mal, salvo cuando la rahmah de mi Señor lo impide.
Qur-an12 – Yusuf

Esta fuerza, este shaytan, este, podemos decir, concepto, actuará a través de sus ejércitos de shayatin (plural de shaytan) de entre los hombres y de entre los yin.

El término “shaytan” -شيطان- actúa como participio activo del verbo shatana -شطن- que significaestar distante, remoto, la morada está en un lejano lugar, distante. Y por ello también significa estar lejos de la verdad, estar lejos de la rahmah de Allah, darse la vuelta, cambiar de dirección. Algunos gramáticos, sin embargo, lo hacen derivar del verbo “shata” -شاط- de -شوط-o de -شيط- en este caso se podrían añadir los siguientes significados, no valer nada, ser nulo, vacío, arder, hacer arder, inclinarse, todos ellos significados que definen bien el concepto de shaytan. Iblis se va, se aleja de la tarea que se le ha encomendado, se rebela y de esta forma pierde todo su valor, todo su honor. Lo que queda es su susurro, el shaytan, los shyatin, los hombres y los yin que a partir de ahora trabajarán para él.

Algunos aspectos de este artículo se tratan con mayor detalle en el artículo XVII y en el cuadro C3.

ARTÍCULO XI – FIQH Y MILLAH

art11

El fiqh marca los límites de lo prohibido, los límites que Allah el Altísimo ha establecido para sus siervos y, en este sentido, la mil-lah corrobora el espacio resultante como el ámbito de actuación para el hombre. Por otro lado, sin embargo, el fiqh establece igualmente lo permitido, aquellos actos contra los cuales Allah Todopoderoso no ha decretado una prohibición expresa. Este es el campo de actuación de la mil-lah; aquí es donde rectifica, delimita y explica al fiqh.

Dicho de otra manera, el fiqh es taqlid (imitación), mientras que la mil-lah es iytihad (investigación).

El fiqh es taqlid en el sentido que ordena lo que se puede hacer, lo que se debe hacer y lo que no se debe hacer, estableciendo los castigos y las recompensas para las trasgresiones y el cumplimiento respectivamente. El fiqh nos dice que está prohibido consumir bebidas alcohólicas, y nosotros le seguimos y, por lo tanto, le obedecemos, sabiendo que, si no lo hacemos, si trasgredimos este límite marcado por el fiqh, seremos castigados en esta vida (suponiendo que ingiramos dicha bebida alcohólica en público) y en la Otra.

La mil-lah, por su parte, investiga si lo permitido, llevado a la práctica de forma amplia y continuada, puede, en última instancia, sacarnos de los límites decretados por Allah y recogidos por el fiqh o, al menos, acercarnos peligrosamente a ellos, ya que estar cerca de lo prohibido es lo mismo que estar seducidos por él, y la seducción suele llevar a la ejecución del acto:

(19) Y tú, Adam, habita con tu grupo en el Jardín y comed de donde queráis, pero no os acerquéis a este árbol, pues os perderíais víctimas de vuestra rebeldía.
Sura 7 – al ‘Araf

Allah el Altísimo, en Su Misericordia, les ha dado la clave para protegerse de la tentación al decirles: “…no os acerquéis…, ya que acercarse a lo prohibido significa perder la fuerza de voluntad que nos permita oponernos al susurro que incita a la rebeldía. Acercarse significa aquí “comer”, caer en lo prohibido. Las palabras con las que Allah el Altísimo se dirige a Adam y a su pareja son palabras de mil-lah y no de fiqh.

En esta aleya tenemos resumido el proceso completo: Hay una permisión: “…y comed de dónde queráis…”; a continuación, hay una delimitación de esta permisión –hay un árbol del que no se puede comer. Y hay, finalmente, un juicio de mil-lah con una prohibición expresa: “pero no os acerquéis a este árbol, pues os perderíais víctimas de vuestra rebeldía.

Hay una clara diferencia de aproximación entre el fiqh y la mil-lah frente a cualquier acto permitido, ya que “acercarse” no está prohibido por el fiqh, pero sí por la mil-lah.

El fiqh es imitación, y es el escáner que analiza los actos en sí mismos y después emite juicios atendiendo a los juicios de los Textos (Qur-an y hadiz). La mil-lah, en cambio, estudia, investiga las consecuencias de los actos.

El fiqh nos da el análisis químico completo de una medicina, mientras que la mil-lah describe los efectos secundarios que pueden presentarse al ingerirla. De ahí que el fiqh sin mil-lah no sólo deja de guiar nuestros actos, sino que además puede alejarnos de la actitud correcta. Al leer el prospecto del fármaco en cuestión y ver la lista detallada de los efectos secundarios que puede provocar, así como su interacción con determinados metabolismos, decidimos no tomarlo, ya que vemos que el daño que puede causarnos en mayor que el daño que nos causa la enfermedad. Deberemos abstenernos de ese fármaco y buscar otra medicina sin esos efectos.

El fiqh nos dice que podemos tomar todo tipo de alimentos excepto la carne de cerdo, la carne de los animales muertos de forma natural, o por una caída, o por una cornada, así como la sangre. El resto de los alimentos nos están permitidos. La mil-lah, sin embargo, nos dice que la obesidad, que no sea causa de una enfermedad, es haram. Un hadiz mutawatir del Profeta Muhammad (s.a.s) ratifica lo que acabamos de decir:

المُؤمِنُ يَأكُلُ في مَعْيٍّ وَاحِدٍ والكَافِرُ يأكُلُ في سَبْعَةِ أَمْعَاءٍ

El creyente come para llenar un estómago (intestinos),

mientras que el kafir come para llenar siete estómagos (intestinos).

La mil-lah nos explica que la obesidad es el resultado de una forma de vida contraria a la sunnah del Profeta (s.a.s). Engordamos porque hemos dejado de ser activos, llevamos una vida sedentaria y desligada del recuerdo de Allah, lo que nos lleva a llenar ese vacío con la comida. La mil-lah no sólo nos dice que comamos poco, lo necesario, sino que analiza e investiga los alimentos para ver cuáles son los más apropiados, los más beneficiosos, los más nutritivos:

يَا أَيُّهَا الَّذِينَ آمَنُواْ كُلُواْ مِن طَيِّبَاتِ مَا رَزَقْنَاكُمْ وَاشْكُرُواْ لِلَّهِ إِن كُنتُمْ إِيَّاهُ تَعْبُدُونَ

(172) ¡Creyentes! Comed de las cosas buenas con las que os sustentamos
y agradeced a Allah si en verdad es a Él a Quien adoráis.
Sura2 – al Baqarah

De esta forma, la mil-lah, a través de la investigación, del iytihad, nos advierte de que tomemos lo mejor de la provisión de Allah. El fiqh nos permite comer naranjas y peras indistintamente, pero la mil-lah nos enseña que es mejor tomar los cítricos por la mañana y la fruta dulce por la tarde. Nos previene de tomar harina y azúcar refinados y nos aconseja sustituirlos por los integrales para evitar trastornos digestivos y no perder una parte importante de nutrientes.

La mil-lah va más allá de los aspectos individuales e investiga y emite juicios sobre determinadas actitudes que podrían tener una repercusión social. Así, el fiqh nos permite ver la televisión sin restricción específica de tiempo. Nos permite ver todo tipo de programas siempre que no aparezcan imágenes “prohibidas”. Sin embargo, la mil-lah no sólo censura y prohíbe que pasemos nuestro tiempo delante del televisor por toda la suciedad que va a entrar en nuestro corazón y que va a enturbiar las aguas del iman; no sólo censura y prohíbe que le dediquemos un minuto de nuestro tiempo a esos informativos y a esos programas “culturales” y “educativos” a través de los cuales se nos inocula la mil-lah judía. La mil-lah de Ibrahim y de todos los Profetas nos alerta de mirar esa caja satánica basándose en un principio de usul alfiqh –todo lo que separa a los musulmanes es malo, y todo lo que los une en el camino de Allah es bueno. La televisión no sólo separa a los miembros de la comunidad musulmana, sino también a los miembros de la propia familia. No tenemos tiempo para visitar a nuestros hermanos enfermos porque estamos viendo un partido de futbol, o un programa “muy interesante”. No tenemos tiempo de estudiar árabe con otros musulmanes porque preferimos ver una serie televisiva muy divertida. Tampoco tenemos tiempo de recordar escenas de la vida del Profeta o de sus compañeros con nuestros hijos o nuestras esposas porque todos estamos ocupados con nuestros programas favoritos. Por ello, la mil-lah emite el juicio de sustituir la televisión por el recuerdo de Allah, por el estudio y la colaboración con la comunidad de creyentes (ver esquemas 4 y 15).

Hay cientos de ahadiz del Profeta Muhammad (s.a.s) basados en la mil-lah. Una vez fue Abu Bakr as Sidiq a donde estaba el Profeta (s.a.s) y le dijo que su barba estaba encaneciendo y que había pensado teñírsela; le pidió consejo sobre qué color sería el más apropiado. El Mensajero de Allah (s.a.s) enseguida le preguntó de qué color solían teñirse los judíos la barba. Abu Bakr respondió que de negro. Entonces el Profeta Muhammad (s.a.s) le dijo que se la tiñera de rojo utilizando henna.

Vemos que este hadiz es un hadiz de mil-lah, ya que el fiqh no prohíbe, de ninguna de las formas, que alguien se tiña la barba del color que quiera. La prohibición, pues, no viene del fiqh, sino de la mil-lah. El Profeta Muhammad (s.a.s) nos está diciendo que nos alejemos de la mil-lah de los judíos, que hagamos justo lo contrario de lo que hacen ellos, para que en todo momento y en toda circunstancia nos separemos y nos distingamos de ellos.

Si separamos el fiqh de la mil-lah nos encontraremos con un fiqh muerto que, paradójicamente, no podrá evitar que los musulmanes se salgan de los límites prescritos por Allah el Altísimo.

La validez jurídica del campo de acción de la mil-lah la encontramos, fundamentalmente, en tres principios de usul alfiqh.

El primero de ellos es MASLAHAH, que podríamos definir como جَلْب المَنْفَعَة ودفع الضرّة   o “buscar lo beneficioso y repeler lo dañino.” A este respecto, es interesante la puntuación de Al-Ghazali: “Lo que queremos decir con el término maslahah es la preservación de los objetivos de la shari’ah.” (Al-Ghazali, al-Mustafa min ‘ilm al-usul, Bagdad. 1294 –AH- vol. 1, 286). Es decir, no se trata de obtener un beneficio, una felicidad meramente humana, unos objetivos mundanos, sino de aplicar ampliamente la shari’ah. Será precisamente la mil-lah la que nos proteja de salirnos de esos objetivos.

Maslahah, en este sentido, significa –establecer un juicio sobre el que no hay ningún indicio en los textos (Qur-an y sunnah). ‘Umar ibn al Jatab fue a ver a Abu Bakr, entonces Emir al-Muminin, y le sugirió recopilar el Qur-an y preservarlo en forma de libro para evitar que pudiera perderse teniendo en cuenta que muchos de los que lo habían memorizado ya habían muerto shahid en alguna batalla, y este proceso podía continuar así hasta que todos ellos desaparecieran y no quedase en la ummah un solo hafidh del Qur-an. Abu Bakr, en un primer momento, rechazó tal sugerencia al entender que se trataba de una innovación, pues el Profeta de Allah (s.a.s) nunca había sugerido ni ordenado hacer algo así ni tampoco estaba esta idea contenida en ninguna aleya del Qur-an. Lo que ‘Umar estaba haciendo era introducir la mil-lah, la maslahah, para preservar el Qur-an en su integridad –un texto sólo puede estar protegido de la falsificación o del error si es memorizado y puesto por escrito al mismo tiempo. Abu Bakr, finalmente, comprendió el valor de esta maslahah y mandó reunir todos los textos coránicos en un solo libro. Vemos pues, que la mil-lah siempre está asociada a la investigación, al análisis, al estudio de las causas. Reunir el Qur-an en un solo libro no iba en contra del Din de Allah; no añadía ni quitaba nada; la mil-lah lo que hace es salir al paso de las malas y dañinas consecuencias que se pueden derivar de hacer o no hacer determinados actos.

El segundo principio es ISTIHSAN. Literalmente significa –considerar algo como bueno. Si bien su significado más cercano a la acción que propone es el de preferencia, es decir, preferimos un juicio a otro –obviamente porque nos parece mejor.

Contrariamente a la maslahah, el istihsan emite juicios sobre asuntos que han sido tratados en los textos. Por ejemplo, existe un hadiz sahih en el que el Profeta Muhammad (s.a.s) establece el siguiente juicio: “Muhammad no toma del zakat y la familia de Muhammad no toma del zakat.” Sin embargo, la familia del Profeta tomaba un quinto del quinto del botín. Cuando esta práctica dejó de aplicarse con el transcurso del tiempo y el cambio de circunstancias, algunos fuqaha, valiéndose del istihsan, emitieron un segundo juicio que anulaba al primero y por el cual se establecía que la familia del Profeta (s.a.s) sí puede tomar del zakat, ya que ha dejado de percibir el quinto del quinto del botín. Este segundo juicio es preferido al primero por considerarse que es “mejor”.

Se atribuye el istihsan al Imam Malik, si bien, como en el caso de la maslahah, se aplicaba ya en tiempos de los compañeros. Por ejemplo, el principio general establece que no se les pedirá cuentas a los artesanos por el estado en el que devuelvan los objetos que se les han confiado para ser reparados. Serán los dueños de dichos objetos los que tendrán que demostrar que el deterioro que han sufrido es el resultado de la negligencia con la que los artesanos han tratado la mercancía. Sin embargo, poco a poco, este juicio hizo que los artesanos cayeran en un tipo de negligencia con respecto a la mercancía que se les confiaba al saber que la ley impedía que se les exigiera ningún tipo de responsabilidad. Por ello, ‘Ali (r.a.) cambió este juicio y puso el peso de la demostración en los artesanos con la intención de que ese nuevo juicio les devolviera el sentido de responsabilidad que habían perdido. El juicio de ‘Ali se prefirió al que ya había.

No obstante, es cierto que fue el Imam Malik quien más difusión e importancia dio a la mil-lah bajo estos principios de usul alfiqh.

El tercer principio, también introducido por el Imam Malik, es SADDU AL-DHARI’AH. Su significado en la aplicación es –bloquear medios lícitos para evitar un final ilícito. Bloqueamos, impedimos algo que está permitido por la ley para evitar un mal mucho mayor que el beneficio que ha contemplado la shari’ah al hacerlo lícito –vender armas durante olas de terrorismo y rebelión, alquilar nuestra propiedad a alguien que la va a utilizar para abrir un burdel, venderle uvas a un vinatero, sembrar amapolas de las que se extraerá más tarde heroína.

Todo ello hace que el faqih declaré ilícita una actuación que la ley declara lícita. Este es el enorme valor de la mil-lah y de hacerla acompañar siempre al fiqh para evitar que esa ley que ha sido establecida para el bien de los creyentes, termine en actos ilícitos que dañen el iman de los musulmanes que los cometan.

De esta forma vemos que su verdadera función consiste en ser el fundamento, la estructura sobre la que se asiente el Din de Allah.

En todas las sociedades actuales existe un código penal que prohíbe el robo y, sin embargo, cada día se registran cientos de ellos y miles de otros delitos en todos los países del mundo. ¿A que puede deberse esta aparente contradicción? Se debe a que las leyes –recogidas en un código– no son suficientes para que los ciudadanos se alejen del delito. No delinquir exige determinadas condiciones o, si se prefiere, una determinada forma de vida. Si no hay empleo estable; si adquirir una vivienda es inaccesible para la mayor parte de la población; si prevalece un sistema crediticio bancario como único medio de adquirir ciertos bienes; si no hay una escala de valores clara, una educación bien diseñada; si por el contrario esta educación está basada en conceptos ambiguos que incitan a vivir siguiendo los propios deseos, si no existe el concepto de Ajirah… las leyes no bastarán para evitar que haya robos, crímenes, violaciones, estafas, adulterio, fornicación… y todo otro tipo de delitos. El corpus legal existe y contempla el delito y su pena, pero si no se construye una mil-lah capaz de sustentar ese corpus, el resultado final será un creciente aumento del número de policías emparejado con un creciente aumento de la delincuencia. Si se destruye la mil-lah, se derrumbará el corpus legal; y de la misma forma, si se destruye la mil-lah, se derrumbará el Din.

La salah de un musulmán que escudriña el Qur-an, que memoriza hadiz, que visita a los hermanos que están enfermos, que paga la zakat y da sadaqah… no será igual que la salah de un musulmán que pasa el tiempo entretenido en internet o viendo televisión. El musulmán que constantemente trabaja para mejorar su relación con Allah el Altísimo, para profundizar en ella, y es ese trabajo el que marca la dirección de su vida, pues todo en ella está en función de complacer al Misericordioso, ira poco a poco refinando su comportamiento y acrecentando su comprensión de la existencia, pues a ese musulmán le enseña Allah y le corrige allí donde su mil-lah se ha alejado de la mil-lah de Ibrahim. El fiqh nos muestra los límites de la licitud, pero es la mil-lah la que nos sitúa en la actitud adecuada, la que modela nuestra forma de vida, nuestras actuaciones.

Ratificar la testificación que pronunciamos antes incluso de venir a la existencia,

(172) “¡Acaso no soy Yo vuestro Señor?” Respondieron: “Atestiguamos que lo eres.”
Qur-an 7 – al ‘Araf

nos introduce en la Órbita Divina, pero será la mil-lah la que impida que salgamos disparados de ella, la que nos mantenga agarrados a la cuerda de Allah.

Seguir la mil-lah de Ibrahim es una orden que Allah el Altísimo da incluso al Profeta Muhammad (s.a.s) y a todos los creyentes. No es, por lo tanto, algo optativo.

(123) Luego te inspiramos que siguieras la mil-lah de Ibrahim
que era hanifa y no de los idólatras.
Sura 16 – an Nahl
(95) Di: “Allah ha dicho la verdad.” Seguid, pues, la mil-lah de Ibrahim.
Era hanifa, y no de los idólatras.
Sura 3 – Ali Imran

El creyente huye del iman heredado, del corpus legis para adentrarse en el iman conquistado, merecido, el iman limitado por el fiqh y desarrollado por la mil-lah.

Ibrahim abandona el taqlid (imitación) y el imma’a (gregarismo) para de esa forma poder desarrollar libremente el iytihad (investigación, reflexión). Abandona la herencia por la lucha, por el sacrificio.

(75) Le mostramos a Ibrahim los dominios de los Cielos y de la Tierra para que comprendiera su funcionamiento y tuviera certeza de que son creación de Allah. (76) Cayó sobre él la noche y vio un astro. Se dijo: “Éste es mi Señor,” pero cuando se ocultó, dijo: “¡Cómo adoraré lo que no tiene permanencia!” (77) Y vio aparecer la Luna. Se dijo: “Éste es mi Señor,” pero al ver que también se ocultaba, exclamó: “Si no me guía mi Señor, estaré de nuevo con los extraviados.” (78) Y vio salir el Sol. Se dijo: “Éste es mi Señor. Es el astro más grande y refulgente,” pero cuando se ocultó, dijo: “¡Gente mía! ¡Nada tengo que ver con vuestra idolatría!”
Sura 6 – al An’am

El iytihad es lo que nos devuelve a la fitrah, ya que la observación y la reflexión son actividades inherentes a la naturaleza humana. Ibrahim se aleja de la cultura de su tiempo, de la cosmogonía de su tribu, de su clan (ver esquema 5 y texto). Les ha demostrado de forma clara lo absurdo e injustificable de su actitud y de sus creencias:

(51) Ya antes le habíamos dado a Ibrahim la recta guía. Le conocíamos bien. (52) Les dijo a su padre y a su gente: “¿Qué son esas estatuas a cuya adoración os entregáis?”
(53) Dijeron: “Es lo que adoraban nuestros padres.”
(54) Les dijo: “Pues sabed que vosotros y vuestros padres estáis en un claro extravío.”
(55) Dijeron: “¿Nos vas a declarar de una vez lo que consideras que es la verdad o simplemente quieres pasar el rato charlando?”
(56) Dijo: “Lejos de mí tal cosa. Vuestro Señor es el Señor de los Cielos y de la Tierra. Es Él Quien los originó por primera vez, Y yo testifico que así fue.”
(57) “–Por Allah que he de preparar una estratagema contra vuestros ídolos tan pronto os alejéis de aquí.”
(58) Entonces los hizo pedazos a excepción del más grande de ellos para que se fijaran en él. (59) Al ver aquello, dijeron: “¿Quién ha hecho esto a nuestros ilah? En verdad que quien lo haya hecho es un nefario.”
(60) Dijeron: “Hemos oído a un joven lanzar improperios contra ellos. Le llaman Ibrahim.” (61) Dijeron: “Traedlo a la vista de todos para que seamos testigos de lo que tenga que decir.” (62) Le preguntaron: “¿Eres tú, Ibrahim, el que ha causado este daño a nuestros dioses?”
(63) Les respondió: “¡Claro que no! Ha sido éste el causante, el más grande de ellos. Preguntadles, si es que pueden hablar.”
(64) Y cayeron en la cuenta de lo absurdo de su creencia y se dijeron entre sí: “En verdad que hemos sido inicuos con nosotros mismos.”
(65) Luego, volviendo a su posición anterior, dijeron cabizbajos:
“¡Sabes bien que éstos no pueden hablar!”
(66) Entonces les dijo: “¿Es que adoráis aparte de Allah lo que no puede beneficiaros
ni perjudicaros?
(67) ¡No tenéis vergüenza de adorar lo que adoráis en vez de adorar a Allah!
¿Es que no vais a razonar?”
(68) Dijeron: “Quemadle y apoyar así a vuestros ilah si es que queréis hacer algo por ellos.” (69) Dijimos: “¡Fuego, sé frío y benigno para Ibrahim!”
(70) Querían deshacerse de él, pero fueron ellos los perdedores.
(71) Lo salvamos a él y a Lut en la tierra que habíamos hecho bendita para todos los dominios. (72) Le concedimos a Ishaq, y a Yaqub como un apoyo más –nafilah. A todos ellos los hicimos de los rectamente guiados.
(73) Dispusimos que fueran la elite espiritual –aim-mah– que guiase a la gente siguiendo Nuestro plan. Les inspiramos que actuaran con rectitud, que establecieran la salah y entregaran la zakah. Eran con Nosotros siervos obedientes.
(74) A Lut le dimos juicio y conocimiento. Lo salvamos de la gente de la ciudad que cometía las mayores abominaciones. Realmente era gente malvada –dada a la rebeldía.
(75) Le hicimos entrar en la órbita de Nuestra rahmah. Fue uno de los rectamente guiados.
(76) Respondimos a la súplica que Nuh nos había hecho antes, salvándole a él y a su gente de la terrible catástrofe que se avecinaba sobre ellos.
(77) Le apoyamos contra el pueblo que negaba la veracidad de Nuestros signos. Eran realmente malvados. Los ahogamos a todos juntos.
(78) Y Daud y Sulayman –cuando juzgaron en relación a un campo de cultivo por el que se había esparcido desordenadamente el ganado de la gente del pueblo.
Fuimos testigos de su deliberación.
Sura 21- al Anbia

Ellos, en cambio, no pudieron presentar ningún argumento, ninguna evidencia que sostuviera sus teorías. Ante la contundente argumentación de Ibrahim bajaron la cabeza y reconocieron su necedad, para enseguida rebelarse contra él y amenazarle de muerte.

(64) Y cayeron en la cuenta de lo absurdo de su creencia y se dijeron entre sí: “En verdad que hemos sido inicuos con nosotros mismos.” (65) Luego, volviendo a su posición anterior, dijeron cabizbajos: “¡Sabes bien que éstos no pueden hablar!” (66) Entonces les dijo: “¿Es que adoráis aparte de Allah lo que no puede beneficiaros ni perjudicaros? (67) ¡No tenéis vergüenza de adorar lo que adoráis en vez de adorar a Allah! ¿Es que no vais a razonar?”
Sura 21 – al Anbia
Lo importante es no abandonar a los ancestros, la cultura, el bienestar de la tribu.
(35) Cuando se les decía: “No hay ilah, sino Allah,” se ensoberbecían (36) y decían: “¿Acaso vamos a dejar a nuestros alihah por un poeta hechizado?”
Sura 37 – as Saffat
(22) Dijeron: “¿Has venido a nosotros para sacarnos de la adoración de nuestros ilah? Tráenos aquello con lo que nos amenazas si es verdad lo que dices.”
Sura 46 – al Ahqaf
(52) Les dijo a su padre y a su gente: “¿Qué son esas estatuas a cuya adoración os entregáis?” (53) Dijeron: “Es lo que adoraban nuestros padres.”
Sura 21 – al Anbia

Pero qué sentido tendría hablar de ello hoy. Ibrahim y su pueblo pertenecen a un pasado remoto, inimaginable. Sin embargo, el hombre y su nafs son invariables. La misma actitud de la gente de Ibrahim encontramos en la gente que nos rodea, que escribe libros, que da conferencias, que trabaja en una fábrica, que investiga el cosmos y las proteínas. Y esa misma actitud encontramos entre los seguidores de cualquier religión. Son cristianos, musulmanes o judíos, pero ante todo pertenecen a un clan, a una cultura, a una nacionalidad. No hay iytihad en ellos, sino taqlid e imma’a. Ibrahim y todos los Profetas que hubo después de él hasta llegar al Profeta Muhammad (s.a.s) ofrecieron a la gente la posibilidad de liberarse del yugo cultural, ancestral; la posibilidad de liberarse de la superstición y del chamanismo; de la magia y de la idolatría; la posibilidad de elegir y de esta forma cumplir con su responsabilidad de seres humanos… Sin embargo, los negaron y los niegan desde fuera no aceptando su mensaje, y los negaron y los niegan desde dentro, hipócritamente, manteniéndose fieles a sus creencias mientras realizan los actos de adoración prescritos. Son cristianos, musulmanes y judíos en la ‘ibadah, pero paganos en la mil-lah. Por ello, precisamente, Ibrahim deja muy claro a su pueblo que no hay comercio con la verdad. El Din de Allah exige caminar con el fiqh y con la mil-lah, con un iytihad constante.

Todos los pueblos admiten –de una forma o de otra– la existencia de Allah, pero todos ellos le asocian otros poderes –existe Allah, pero también existen mis dioses, o mi dios, o el dios de mis padres, o los dioses de mi sociedad, de mi tiempo. Las casas de muchos cristianos están llenas –y siempre lo han estado– de cuadros de vírgenes y de estatuillas de santos a las que encienden velas y suplican su protección, su ayuda, la cura para todas las enfermedades y la prosperidad. Recorren miles de kilómetros para llegar a los “lugares milagrosos” donde vírgenes de todo tipo sanan a los enfermos. Si les preguntas cómo es que toman por dioses a todos esos tótems te dirán que no son dioses para ellos, sino intercesores, pero si observas sus plegarias verás que es a ellos a los que suplican. También en las casas de muchos musulmanes cuelgan fotos de sus ancestros, de sus padres y abuelos, o de sus “maestros” cuando es Allah y Su Mensajero quienes les enseñan.

Allah el Altísimo sale al paso de esta barbarie espiritual desenmascarando su verdadera intención:

(3) ¿Acaso no es así como se debe adorar a Allah? Los que han tomado protectores aparte de Él se justifican diciendo: “No los adoramos, sino como un medio de alcanzar una estación más cercana a Allah, y por ello los adulamos y servimos.” Allah dictaminará sobre lo que discrepaban. Allah no guía al falaz ni al encubridor.
Sura 39 – az Zumar

¿Por qué Allah nos exige que le adoremos sólo a Él?

(32) Ese es Allah, vuestro Señor, y esa es la verdad. ¿Y qué hay más allá de la verdad,
sino el extravío? Sin embargo, la verdad os repele.
Sura 10 – Yunus

Porque Allah es la verdad, y más allá de la verdad está el extravío. No hay una tercera posibilidad.

Este es un punto muy importante en la ‘aqidah del creyente musulmán, y constituye la base misma del Tawhid. En árabe tenemos dos términos que sitúan al mu’min en la perspectiva apropiada: wala’a y bara’a. El primero de ellos lo podemos traducir por –lealtad, y marca nuestra relación exclusiva con el Creador, ya que no puede haber lealtad, sino a Él, siendo como es la verdad y más allá de la verdad sólo hay extravío. Ello evidencia que otorgar nuestra wala’a a otro que Allah nos lleva –necesariamente– al error y nos aparta, por lo tanto, del camino de rectitud, del sirat-al-mustaqim, sacándonos del proyecto insan, y expulsándonos de la Órbita Divina, de la rahmah de Allah. ¿Cómo, entonces, nos relacionamos con el resto de la creación, con nuestros semejantes? Nos relacionamos con todos ellos a través del bara’a. En su acepción literal, significa –inocencia; es decir, no tener nada que ver con algo. Somos inocentes de un crimen porque no tenemos nada que ver con él, somos totalmente ajenos a él. De la misma forma, somos inocentes, no tenemos nada que ver con aquellos que tergiversan o niegan la ‘aqidah que Allah nos ha revelado en Su Libro, o prohíben lo que Allah ha permitido, o permiten lo que Allah ha prohibido. Tanto es así, que incluso nuestros padres, hijos, hermanos, esposas, esposos, maestros… serán objeto de nuestra enemistad y de nuestro odio a menos que afirmen de forma inequívoca que no hay ilah otro que Allah:

(4) Tenéis un hermoso ejemplo en Ibrahim y en los que se mantenían firmes con él, cuando le dijeron a su gente: “Nada tenemos que ver con vuestra forma de actuar ni con lo que adoráis fuera de Allah. Renegamos de vosotros. Habrá enemistad y odio entre nosotros hasta que creáis solamente en Allah.” Mas a su padre le dijo Ibrahim: “Pediré perdón por ti, aunque no pueda hacer nada en tu favor ante Allah. ¡Señor nuestro! En Ti nos abandonamos y a Ti nos volvemos arrepentidos. En Ti confluyen todos los destinos.
Sura 60 – al Mumtahanah

El término que Allah el Altísimo utiliza en esta aleya es bura’u, es decir –somos inocentes, ajenos a vuestra forma de vida, a vuestra creencia que acepta a Allah como ilah, pero niega Su Unicidad, y le asocia otros alihah, otros poderes distintos a Él.

La lealtad de Ibrahim hacia su Señor, su wala’a, le lleva a «no tener nada que ver», bara’a, con todo lo demás.

Está hablando a su gente, a aquellos con los que ha crecido, con los que jugaba cuando era niño. Está hablando a sus hermanos y a su padre. No son extraños que ha encontrado en el camino, es su pueblo, los más cercanos, los más allegados. Sin embargo, la lealtad exige exclusividad. No se puede ser leal a dos poderes distintos, a dos creencias distintas. Hay una contradicción de base en esa actitud. Ser leal a un rey significa no tener nada que ver, ser inocente, bara’a, con todos los demás reyes. Más aún, mientras el resto de los monarcas acepten la autoridad de «mi rey» habrá amistad y colaboración, pero en el momento que se rebelen o duden de su poder, habrá surgido el odio y la enemistad entre ellos y mi lealtad.

Este es un punto fundamental del Tawhid, pues a lo largo de la dilatada historia de la nación musulmana, ha habido numerosos momentos en los que la wala’a a Allah ha pasado a la wala’a a los hombres remarcables de su tiempo, con las graves consecuencias que se han derivado de esta actitud en la creencia general de los musulmanes. Es interesante recordar que en los primeros siglos del Islam el conocimiento formaba la base misma de la sociedad, y no había en ella otro elemento que pudiera dar a una persona mayor prestigio ni situarla en un lugar más alto de la escala social. Por ello, miles de jóvenes se embarcaban en largos y agotadores viajes alrededor del mundo buscando a los maestros más cualificados y famosos de la ummah. Esta situación creó un estrato social independiente basado en el binomio maestro-discípulo, y en la más absoluta lealtad:

Como resultado de esta actitud, y para garantizar la lealtad de los estudiantes, algunos profesores inventaron diferentes tipos de obligaciones, a veces acompañadas de prácticas rituales con la esperanza de que estas prácticas reforzaran en el estudiante el sentimiento de lealtad hacia su profesor.

             Maqdisi, Rise of colleges, 171.

Esta relación transformó en comercio el proceso de enseñanza y aprendizaje de las ciencias del Din, alejándose, así, de la sunnah establecida por el Profeta Muhammad (s.a.s) y por los jalifas rashidun, según la cual, los profesores eran enviados a las diferentes comunidades que habían abrazado el Islam y deseaban recibir el conocimiento, sin pedir nada a cambio. Y esa misma sunnah fue la de todos los Profetas:

(72) Y si os desentendéis, tened presente que no os he pedido nada a cambio. Retribuirme Le corresponde únicamente a Allah. Se me ha ordenado que sea de los sometidos.”
Sura 10 – Yunus

En el momento que se establecen salarios y puestos gubernamentales se desvirtúa el Din y se crea una nefasta dependencia de los sabios con el poder político, de forma que aquellos pierden su papel de guías. Nadie debe vivir del Islam, sino para el Islam. Vivir del Islam, “ocupar puestos religiosos” es convertirnos en curas y monjas, en sacerdotes… en chamanes. Esta actitud fue condenada por algunos de esos maestros, quienes no sólo no aceptaban ningún pago por sus enseñanzas, sino que además gastaban de su dinero para ayudar económicamente a sus estudiantes más pobres. Este es, sin duda, el ejemplo que deben seguir todos aquellos que poseen conocimiento del Din y desean enseñarlo a sus hermanos. Vivimos de nuestro trabajo, lo que nos permite enseñar a los demás sin tener que pedir nada a cambio. Y esto forma parte de la mil-lah –todas nuestras acciones en este mundo tienen como objetivo alcanzar el Jardín en la otra vida.

Las dos testificaciones nos han devuelto a la Órbita Divina, al proyecto insan, y caminamos por ella con todos aquellos que tienen wala’a a Allah; aquellos que han dicho que no hay más ilah que Allah, aquellos que han creído en Su Unicidad y que, por lo tanto, han negado que pueda haber otro poder fuera de Él. Ellos son mi verdadera familia, haya o no haya lazos de sangre entre nosotros:

(45) Nuh llamó a su Señor y le dijo: “¡Señor mío! Mi hijo es parte de mi familia, y Tu promesa es verdadera. Tú eres el más Sabio de los soberanos.” (46) Dijo: “¡Nuh! Ten por seguro que él no es de tu familia ni es de los virtuosos. Así pues, no me pidas explicaciones de aquello sobre lo que no tienes conocimiento. Te exhorto a que no seas de los ignorantes.”
Sura11 – Hud

Hacia el resto habrá odio y enemistad hasta que no entren en esa misma órbita, en la de aquellos que testifican: La ilaha illa Allah.

Sin embargo, esta posición de absoluta lealtad a Allah viene matizada por los valores culturales del tiempo de la ignorancia, vivimos entre dos capas, entre dos creencias que se mezclan, se funden, produciendo un metal débil, quebradizo, no compacto.

Hemos visto cómo en Ibrahim tenemos un hermoso ejemplo de wala’a a Allah y de bara’a hacia todo lo demás. Y vemos ese mismo ejemplo en los compañeros del Profeta Muhammad (s.a.s).

De la misma forma, esa wala’a a Allah nos lleva a desobedecer incluso a nuestras más altas autoridades para evitar el mal:

La sariya (razzia) de Abdullah bin Hudhafa as Sahmi and ‘Alqama bin Muyarriz Al-Mudiyi, y se ha dicho que era la Sariya de un Ansar.

Narrado de ‘Ali (r.a): El Profeta (s.a.s) mandó una sariya bajo las órdenes de un hombre de los ansar (según la mayoría de los ‘ulamah de hadiz este Ansar era Hudhafa as Sahmi) y les ordenó que le obedecieran. Éste se enfadó y les dijo: “¿Acaso no os ordenó el Profeta que me obedecierais? “Contestaron: “Sí”. Dijo: “Recoger leña para mí.” Y así lo hicieron. Dijo entonces: “Hacer una hoguera.” Cuando la hubieron hecho, les dijo: “Entrar en ella.” En un principio tenían la intención de hacerlo y se agarraban unos a otros y se decían: “Nos hemos refugiado en el Profeta del fuego.” Siguieron diciendo eso mismo hasta que se extinguió el fuego y la ira del comandante se aplacó. Cuando le llegó la noticia al Profeta, dijo: “Si hubieran entrado en él, no habrían salido hasta el Día del Resurgimiento. Se debe obediencia sólo a lo que nos guía al bien.”

Sahih al-Bujari bab gazuah autas (629)

Esta es la prueba legal de que nadie está libre de la responsabilidad de sus actos. A menudo oímos decir a un policía o a un soldado: “Tan sólo obedecía órdenes.” Mas esta excusa no les justificará ante Allah en el Juicio Final, pues Allah no nos exige que obedezcamos a quien nos ordena el mal o la injusticia, muy al contrario, debemos negarnos o abandonar tal profesión.

Islam nos libera constantemente y en toda circunstancia de la ligazón a la cultura, de seguir normas y costumbres sin ningún tipo de análisis, sin confrontarlas con la verdad. Aquí vemos la gravedad de “seguir”. Seguir es lo contrario de investigar, de reflexionar… Algo o alguien se interpone entre el Creador y Su siervo. Estos seguidores, cuando se les dice:

(3) ¿Acaso no es así como se debe adorar a Allah? Los que han tomado protectores aparte de Él se justifican diciendo: “No los adoramos, sino como un medio de alcanzar una estación más cercana a Allah, y por ello los adulamos y servimos.” Allah dictaminará sobre lo que discrepaban. Allah no guía al falaz ni al encubridor.
Sura 39 – az Zumar

Pero lo que hacen es separarnos, crear intermediarios que ciegan la luz de Allah y de Su Mensajero, que se interponen. ¡Qué son, ya lo hemos mencionado antes, todas esas vírgenes y santos de la pléyade cristiana! Millones de personas encienden velas cada día y se arrodillan frente a estampas y estatuillas a las que otorgan poderes. No les inquieta haber multiplicado a Mariam llenando el mundo de vírgenes Marías que no parecen tener nada en común: blancas, negras, achinadas, marías con miles de nombres distintos. Resulta patético escucharles cuando dicen: “Yo soy muy devota de la virgen de Guadalupe.” Y alguien responde: “Yo prefiero a la virgen negra de Czestochowa, tiene más poder y siempre te concede lo que le pides.” No muy diferente es la situación en el mundo budista, con miles de bodhisattva haciendo el papel de los santones cristianos, y en el que se construyen estatuas gigantes del Buda forradas de oro, cuando eso es precisamente lo que más enérgicamente condenó el Buda, lo más alejado de la naturaleza búdica:

Un budista que ha comprendido nunca pide favores a una estatua o imagen, ni le pide perdón por las faltas que hubiera podido cometer.  Un budista que comprende intenta controlar su mente, seguir los consejos del Buda, liberarse de las miserias del mundo, y hallar su salvación.

Sri Dhammananda Maha Thera

Entonces, si en todas y cada una de las manifestaciones espirituales, sean estas referidas al cristianismo, al budismo o a cualquier otra, es determinante el rechazo a las imágenes y al hecho de asociar algo o alguien con la divinidad, por qué en la práctica se hace caso omiso de lo que los líderes espirituales de todas esas corrientes han ordenado, y se entregan sus seguidores a fabricar estatuas y a adorarlas. Precisamente porque su espiritualidad es gregaria, tribal y no el producto de la comprensión y de la reflexión. Ser cristiano o budista se ha convertido en una cultura, abandonando su verdadera esencia que es la realización del ser humano. Cuando los taliban destruyeron algunas de las estatuas gigantes de bodhisattvas esculpidas en las montañas de Afganistán, el mundo entero se echó las manos a la cabeza. No podía haber mayor escándalo. Ahí estaban los ‘ulamah musulmanes suplicándoles que no las destruyeran, que fueran civilizados. Sin embargo, esos mismos ‘ulamah no suplicaban a los ejércitos occidentales liderados por los Estados Unidos que no destruyeran las ciudades y los pueblos afganos, ni matasen a las mujeres, niños y ancianos afganos…No les suplicaban que fueran civilizados. ¡Cómo es posible tanta ignominia! Precisamente porque todos esos ‘ulamah respondían a las exigencias de su ‘aqidah prestada. Su Islam está basado en las ligaduras y no en el iman. Con su ‘aqidah prestada siguen las consignas de la cultura dominante dando a entender, en realidad, que Allah está con occidente, con la música pop, con los restaurantes de fast food, con las corbatas, con las caras afeitadas, con los escotes, con la democracia, con la CIA. Son ahora los que más promocionan los “diálogos interreligiosos”. Organizan conferencias y congresos donde se sientan con los idólatras y los encubridores llenos de cruces y barbas ridículas. Se dan la mano, se abrazan, están de acuerdo en todo, sobre todo en condenar a los musulmanes que han emigrado por Allah, y luchan y matan y mueren en el camino de Allah. Éstos son los terroristas, los radicales, a los que hay que destruir de la misma forma que los talibanes destruyeron las estatuas budistas. Allah les sale al paso y deshace en unas cuantas palabras su estratagema:

(8) Quieren apagar la Luz de Allah con sus bocas, pero Allah hace prevalecer Su Luz, aunque lo detesten los encubridores. (9) Es Él quien ha enviado a Su Mensajero con la guía y el Din verdadero para que prevalezca sobre todos los demás, aunque lo detesten los idólatras.
Sura 61 – as Saff

No siempre se toma por intermediario a los hombres. En la mil-lah de Ibrahim no hay ningún tipo de aproximación a la filosofía. No contempla el universo como el resultado de una infinidad de causas y efectos, de leyes independientes actuando por su cuenta o por mandato del Creador. Ibrahim sólo ve la mano de Allah en todas las cosas, en todos los fenómenos. No es el Altísimo para él la causa última, sino la única causa. De lo contrario, sería como decir que la causa primera de la muerte de un personaje de novela que podemos denominar “x” fue su pelea con el amante de su esposa, y que la última causa fue que así lo quiso el escritor. ¿Pero acaso hay otra voluntad que la del escritor a lo largo de toda la novela? ¿Puede uno cualquiera de los personajes contradecir o rebelarse contra el guión que el escritor ha trazado? Por el contrario, todo está escrito:

(22) No ocurre nada, ni bueno ni malo, en la Tierra o en vosotros mismos que no esté en un Kitab antes de que hagamos que se manifieste –eso es fácil para Allah
Sura 57 – al Hadid

El iytihad de Ibrahim es constante, y por ello Allah le lleva de la evidencia por la fe, a la evidencia por la razón; de la creencia, a la comprensión, de forma que todo su ser quede libre de duda, y su creencia se afirme en una unidad integradora de todos los elementos que componen la nafs.

Ibrahim rechaza cualquier causa que no sea Allah:

(77) Todos ellos son mis enemigos, excepto el Señor de todos los dominios. (78) El que me creó y me guía. (79) El que me sustenta (80) y me cura cuando estoy enfermo.
Sura 26 – ash Shuara

Ibrahim expresa esta causalidad única de Allah de forma clara y rotunda. Sin embargo, nosotros la tomamos como si fuera una metáfora, una forma poética de hablar.

Frente a la mil-lah de Ibrahim, frente a este concepto de única causalidad, se presenta la mil-lah chamánica bajo su forma humanista, superponiendo a la fitra, la cultura; y a la naturaleza, la superestructura urbanista (ver Artículo X).

A través de un ciclo vital complejísimo, la lluvia cae del cielo y reaviva la tierra haciendo que crezcan en ella todo tipo de plantas, flores, vegetales, legumbres y cereales. De todo ello se alimenta el hombre y los animales, y éstos le sirven a aquél de alimento y de transporte. Todo este gigantesco proceso conforma el hábitat del ser humano. Todo se extiende a su disposición, para su uso y comodidad. Todo, de la misma manera, es gratuito sin que nadie pueda monopolizar el viento que mueve la nave o el agua que la sostiene. Frente a esta estructura misericordiosa, los judíos han ido construyendo una estructura paralela inmisericorde, basada en el monopolio de la energía y de un mundo artificial sostenido por la tecnología. En este mundo, nada es gratuito; todo se compra con dinero. Los artilugios electrónicos se hacen cada vez más imprescindibles para poder vivir en ese hábitat donde la velocidad ha aumentado considerablemente y nadie tiene tiempo para nada (ver artículo XV).

Ibrahim, por el contrario, dice: “Allah es quien me da de comer y de beber, y cuando estoy enfermo me cura.” Ibrahim vive en la estructura natural, en la red divina donde todo es gratuito y nadie puede encerrar al viento, al agua, al Sol, a la Luna, a la inercia, al plano inclinado. Los caballos no se mueven gracias a un chip que se fabrica en el Silicon Valley. Muy al contrario, caballos, vacas, bueyes o elefantes son criaturas que Allah ha subordinado al hombre a pesar de su poderío físico. Ellos mismos se reproducen sin que haga falta fábrica alguna, ni tecnología punta que pagar. Su fuerza la utilizamos en el trabajo y en el transporte; nos alimentamos de su carne y de su leche; y sus excrementos fertilizan los campos de cultivos.

¿Por qué el hombre ha abandonado esta misericordiosa red divina para meterse en otra llena de espinas? Porque ha abandonado la mil-lah de Ibrahim y ha dado poder a otras causas. Allah nos provee con alimentos deliciosos y sanos que crecen en la tierra, y el gran gody nos provee con alimentos manipulados que se venden en el supermercado a un precio cada vez más elevado. Allah el Altísimo ha creado por doquier arbustos y árboles que dan unas ramitas que al quitarles un poco de la corteza se convierten en cepillos muy útiles y beneficiosos para la limpieza bucal, pues aparte de su función de cepillar, desprenden una sustancia que refuerza las encías y blanquea los dientes. Estos miswak son gratuitos, los podemos coger nosotros mismos de los olivos o de otros muchos árboles y arbustos. Sin embargo, hemos preferido la pasta dental y los cepillos de plástico. El Misericordioso ha puesto a nuestra disposición miles de plantas y sustancias naturales que nos curan y calman los dolores. Sin embargo, el hombre ha preferido los fármacos, aunque los detesta y sabe lo muy perjudiciales que son. ¿Qué le ha pasado al hombre que vive en esa aberrante contradicción? Que ha abandonado la mil-lah de Ibrahim, la causalidad única de Allah, Su Tawhid, y se ha pasado a la red espinosa de la artificialidad tecnológica.

Allah nos ha ordenado seguir la mil-lah de Ibrahim, y nos ha advertido de algo terrible:

(130) ¿Quién puede apartarse, por detestarla, de la mil-lah de Ibrahim,
sino aquél que se hace necio a sí mismo? Lo escogimos por su pureza en esta vida y en la Última estará entre los que actúan con rectitud.
Sura 2 – al Baqarah

Ibrahim ha visto el dominio de los cielos y de la tierra, ha comprendido la causalidad única de Allah, Su Tawhid, y por ello se somete sin restricciones al Señor de todos los dominios.

La obediencia es la consecuencia lógica de este conocimiento y, al mismo tiempo, su signo, su indicación.

Las palabras no deben engañarnos por muy elocuentes que sean, ya que la verdad, la sinceridad y la comprensión van siempre acompañadas de un estilo, de una práctica y de un carácter bien determinado.

Ibrahim ha comunicado a sus conciudadanos, a su padre, a los sacerdotes, a sus amigos, que no hay más que un Ilah –Allah y les ha hecho ver de mil maneras su aberrante actitud al construir estatuillas con sus propias manos para después adorarlas. Todo ha sido en vano y esto ha producido dos efectos que vamos a encontrar en la mil-lah de todos los Profetas posteriores a él –la orfandad y la emigración por Allah.

Ya sea de forma natural o debido a circunstancias, los Profetas viven alejados de la estructura familiar y tribal; carecen de nacionalidad y de todo apego cultural. Su misión es devolver al hombre a su fitrah y liberarle así de las ligaduras que le ataban a costumbres ancestrales.

Ibrahim abandona su tierra natal, dejando atrás su familia, sus recuerdos, sus apegos, y busca un lugar donde establecer el Tawhid. Nada puede crecer en medio del paganismo de su gente. Le acompaña Lut y un puñado de creyentes que a partir de ese momento se van a convertir en su verdadera familia.

Estos dos aspectos, la orfandad y la emigración, son requisitos necesarios para poder penetrar en la Órbita Divina, en la rahmah de Allah. No obstante, aquí, orfandad y emigración se refieren, sobretodo, a una desconexión más que a un desplazamiento geográfico o a una pérdida familiar.

Orfandad significa, ante todo, liberación, despojo de ataduras, ruptura hereditaria, devenir y desterritorialización. No hablamos de convertirnos en ciudadanos del mundo, sino de cumplir con el primer deber metafísico del hombre –encontrar su verdadero nombre, su verdadera familia, su verdadera nacionalidad. No queremos una identidad-máscara ni una identidad circunstancial, sino la identidad que defina nuestro destino.

La tarea básica de los Profetas es la de liberar al ser humano de erróneas creencias, de falsas identidades, de diabólicos compromisos. Sin embargo, el hombre se apropia de los dones que Allah le ha concedido y construye sistemas filosóficos, sociales y económicos que encubran la realidad. ¡Cuántas veces en el Qur-an se nos advierte de no falsear la historia, de no reescribir la verdad con nuestras manos!

Ibrahim vuelve a establecer el Tawhid y a denunciar el chamanismo como una forma tergiversada de la Profecía (ver esquema en PDF –Profecía vs chamanismo). Nos alejamos, pues, de lo circunstancial, de lo contingente, de lo aparente. Dejamos atrás lo que es vehículo, lo que es medio, apoyo, para imantarnos a la verdadera estructura existencial y comprender así todo el recorrido.

Ibrahim, como el resto de los Profetas, es el hombre universal, el que unifica e integra el universo entero y le da su verdadero sentido.

Ibrahim lo ha dejado todo por seguir la mil-lah profética, y ahora debe abandonar a su único hijo, porque así se lo ha ordenado Allah en sueños. Es una gran prueba de obediencia, pero también una confirmación, la ratificación final de que Ibrahim es el modelo profético a seguir, y es digno del pacto que Allah Todopoderoso va a realizar con él.

Ibrahim acepta sacrificar a su hijo como consecuencia lógica de su iman y de su conocimiento. Y de la misma forma, su hijo acepta ser sacrificado mostrando ambos que el amor por Allah está por encima –incluso– del amor filial y paternal; de lo contrario, su iman habría sido una farsa. ¿Cómo puede resultarnos opresor sacrificar a nuestro hijo, o a nosotros mismos, cuando es Allah quien nos lo pide? ¿No es acaso Allah la vida? ¿No es acaso Allah la verdad? Si es así, rebelarnos contra Su decreto es caer en el extravío y en la verdadera muerte.

Ibrahim es la piedra sobre la que se sostiene uno de los dos extremos del puente de la Profecía. El otro extremo descansa sobre Muhammad (s.a.s), y por ello mismo será él quien restaure el Tawhid, el Hayy, la mil-lah de Ibrahim, la mil-lah profética.

Y esta mil-lah de Ibrahim va a configurar el carácter modélico que vemos manifestado plenamente en el Mensajero de Allah, Muhammad, Mustafa (s.a.s) y que consta, fundamentalmente de tres características: la paciencia, la generosidad y la determinación. Y será este carácter –o su aproximación– lo que nos permitirá implantar la mil-lah en la ‘aqidah, acompañar al fiqh y vivir protegidos en la rahmah de Allah.

La mil-lah nos alerta de quiénes son aquellos con los que nos sentamos, con los que intimamos; nos hace reflexionar sobre la forma en la que nos ganamos la vida; nos hace reconocer nuestra propia hipocresía, nuestras contradicciones. Es un elemento de rectificación y de toma de consciencia. Es el elemento indispensable que evita que nuestro Din sea un Din muerto.